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domingo, 18 de mayo de 2025

#hemeroteca #homofobia #franquismo | Lobotomías y torturas para curar la homosexualidad: cuando la psiquiatría estuvo al servicio de Franco

Antonio Vallejo-Nájera y placa del paseo que Madrid dedica ahora a su hijo //

Lobotomías y torturas para curar la homosexualidad: cuando la psiquiatría estuvo al servicio de Franco

La Ley de Vagos y Maleantes abrió la veda para que pudiera internarse a hombres no heterosexuales en prisiones donde eran sometidos a todo tipo de torturas, vejaciones y prácticas médicas cuyos efectos fueron, en muchos casos, irreversibles.
Alejandra Mateo Fano | Público, 2025-05-18
https://www.publico.es/sociedad/lobotomias-torturas-curar-homosexualidad-psiquiatria-estuvo-servicio-franco.html

“La homosexualidad como un escape desesperado de una imaginación enferma, como un intento de comunicarse, eternamente condenado al fracaso, de un ser aterrado y solitario, que no sabe o no puede amar”. Así luce la introducción del libro ‘Los homosexuales vistos por sí mismos y por sus médicos’ (1966), escrito por el doctor Lorenzo Frutos Carabias en pleno tardofranquismo. Un ejemplo paradigmático de la brutal maquinaria de propaganda homófoba que el fascismo puso en marcha durante años con la connivencia de médicos afines al régimen. Durante la dictadura, la sexualidad se encaminará exclusivamente a la reproducción social y a la perpetuación de la familia heteronormativa. De este modo, llegaron a proliferar gran cantidad de obras que aludían reiteradamente al carácter patológico de la homosexualidad. La construcción de una España “depurada” de desviaciones ideológicas, sexuales o identitarias contrarias a la estricta moral católica caminó necesariamente de la mano de la medicina psiquiátrica.

La reforma de la Ley de Vagos y Maleantes en 1954 introduce por primera vez la consideración de las personas homosexuales como sujetos peligrosos. Más adelante, esta legislación se redondearía con la Ley de Peligrosidad Social, con el fin de “modificar estados como los referentes a quienes realicen actos de homosexualidad, la mendicidad habitual, gamberrismo, la migración clandestina y la reincidencia”. El régimen fascista, artífice de un perverso operativo para desterrar toda disidencia que pudiera desafiar la moral preestablecida, sembró la idea de que los homosexuales eran potenciales delincuentes. De esta suerte, pronto se estableció una vinculación directa entre homosexualidad y crimen que sirvió para legitimar cualquier atrocidad contra el colectivo. Una investigación de Soraya Gahete Muñoz, doctora en Historia Contemporánea, señala que jueces como Antonio Sabater consideraban que los varones no heterosexuales “llevaban una intensa vida instintiva y que eran altamente peligrosos, ya que se trata de sujetos perversos sin escrúpulos ni corazón, con manifiesta desviación ética y frialdad y ausencia de sentimientos”.

A través de esta primera ley pudo articularse un efectivo instrumentario legal capaz de acallar las sexualidades no normativas, autorizándose por primera vez el internamiento del colectivo en cárceles, campos de trabajo y centros psiquiátricos: “Art. 6.0, número 2.-A los homosexuales, rufianes y proxenetas, a los mendigos profesionales y a los que vivan de la mendicidad ajena, exploten menores de edad, enfermos mentales o lisiados, se les aplicarán, para que las cumplan todas, sucesivamente, las medidas siguientes: a) Internado en un establecimiento de trabajo o colonia agrícola. Los homosexuales sometidos a esta medida de seguridad deberán ser internados en Instituciones especiales y, en todo caso, con absoluta separación de los demás”.

De Huelva a Fuerteventura: prisiones para “rehabilitar” homosexuales
En Huelva y Badajoz se encontraban los penitenciarios provinciales para homosexuales más conocidos de aquel entonces. Desde 1968 hasta 1978 (año en que se despenaliza la disidencia sexual), mientras la primera se utilizaba para internar a homosexuales considerados “activos”, la segunda estaba destinada a los “pasivos”. Por aquel entonces la transexualidad ni siquiera estaba contemplada, sino que se hablaba de “mujeres vestidas de hombres y viceversa” o personas con conductas impropias de su género que era preciso corregir.

En otras prisiones se crearon módulos específicos para recluir a estos presos, como en la Modelo de Barcelona o la cárcel de Carabanchel. Un relato publicado en el Diario Sur cuenta la experiencia traumática de La Moni, artista e icono LGTBI+ de la época, tras ser internada en la prisión onubense en 1963, con tan solo 17 años. “Fue detenida por ponerse un vestido de mujer en los carnavales. Fueron tres meses privada de libertad, aunque tuvo que quedarse uno más por no pagar la multa de 500 pesetas”. Hay que entender estos centros, no obstante, no como cárceles al uso sino como reformatorios pensados para la reconversión sexual.

Al no haber dinero para financiar centros públicos para lo que el franquismo llamaba “rehabilitación” de personas que hoy llamaríamos ‘queer’, no quedaba más remedio que internarles en penitenciarios convencionales: “Eran una especie de centros de internamiento para reaprender. La idea era que funcionaran como centros como de reaprendizaje, de atención”, cuenta Ramón Martínez, escritor y activista LGTBI+. La privación de libertad estaba regulada por el Tribunal de Calificación y la Iglesia era la encargada de establecer cuánto tiempo debía estar interna la persona. En la mayoría de casos, la estancia duraba entre dos y cuatro años, pero el tiempo podía reducirse si el interno accedía a someterse a ciertas terapias.

En el transcurso de esos tratamientos, todos ellos humillantes, crueles y traumatizantes a largo plazo, llegaron a ponerse en práctica sesiones de electroshock, esterilizaciones forzadas y hasta lobotomías. Estas cirugías consistían en extirpar la parte del cerebro en la que se consideraba que estaba localizada la “desviación sexual”. El psiquiatra franquista Juan José López Ibor, en su famoso ‘Libro de la vida sexual’ (1968), calificaba la homosexualidad como una “perversión sexual” o una “anomalía” consistente en “una situación psicodinámica”.

Otro de estos centros tendentes a aislar y reconvertir a personas del colectivo fue la Colonia Agrícola Penitenciaria de Tefía, conocida como la cárcel de Tefía, situada en Fuerteventura, a mediados de los años 50 y 60. En realidad, más que un penal con fines psiquiátricos fue un campo de concentración para homosexuales donde los reclusos vivían sometidos a agresiones y vejaciones de todo tipo, inclusive el uso del hambre como método de tortura. De hecho, en su momento recibió el apodo de “el Auschwitz de Fuerteventura” por las terribles condiciones de vida que albergaba. Gahete puntualiza, eso sí, que la imposición de medidas “curativas” dentro de los centros no iban tanto encaminadas al castigo sino a impedir que ciertos comportamientos entendidos como peligrosos pudieran extenderse por su posibilidad de contagio.

Vidas marcadas por el terror
Las brutalidades cometidas tanto en prisiones como en consultas psiquiátricas dejaron un reguero de hombres marcados de por vida por lesiones físicas y traumas psíquicos incurables. Los suicidios se multiplicaron exponencialmente, también los casos en que, tras los electroshocks, acababan desarrollando aversión al sexo. Martínez expresa que “a mucha gente se le perdió la pista después de haber sido internados porque nunca se volvía a saber nada de ellos, esas personas se quedaban tocadas de por vida tras las operaciones”. Es un congreso celebrado en Italia en 1972, López Ibor habla de su “exitosa experiencia” haciendo una lobotomía. “Mi último paciente era un desviado. Después de la intervención quirúrgica en el lóbulo inferior derecho, presenta, es cierto, trastornos en la memoria y la vista, pero se muestra ligeramente atraído por las mujeres”.

Las escasas historias de vida que han logrado transmitirse años después son desgarradoras: Oliver Duarte Herrera, antropólogo, técnico de proyectos en Fundación Triángulo Extremadura, quien actualmente está desarrollando una investigación sobre memoria LGTBI+, pudo entrar en contacto con víctimas de aquel sistema feroz: “Tengo un testimonio de un chico en Barcelona que ahora mismo tiene unos 77 años y que por la culpa que sentía por ser homosexual acudió a uno de estos psiquiatras que estaba muy de moda, sobre todo en las grandes ciudades, y por voluntad propia se sometió a estos tratamientos del electroshock. Era como una especie de descargas acompañadas de material complementario, como vídeos, y en el momento en que te ponían vídeos de personas de tu mismo sexo te daban como una descarga para que tu cuerpo rechazara el deseo homosexual”, señala.

En otros casos, las personas llegaban a las clínicas después de haber sido delatadas por su entorno cercano: lo cuenta Carmen García de Merlo, expresidenta de COGAM y activista trans, quien infiere que “se dio el caso de una señora que fue a confesarle al cura que su hijo era mariquita, y el cura llamó a la Policía, lo detuvieron y se lo llevaron a un centro de internamiento”. Otras veces, añade, había algún vecino o compañero de trabajo que denunciaba. Por eso, expresa Duarte, casi siempre “tenían que ocultar su manera de ser, sus gustos, sus deseos y ser como invisibles ante la sociedad. Sobre todo en los contextos rurales, donde la gente todavía sigue muy presa de esta situación en la actualidad”.

A su juicio, fruto de esas experiencias del pasado, se han heredado en las zonas rurales ciertas formas inconscientes de pensamiento como intentar pasar inadvertido y buscar estrategias de vida que no sean leídas como no heterosexuales. Pero también había una cuestión de clase que marcaba quién era detenido y quién podía salir airoso de una redada policial. La expresidenta de COGAM traslada, en este sentido, que en pleno franquismo “en Madrid había clubs y espacios concretos como la calle Almirante donde se hacían redadas, dado que se sabía que muchos homosexuales quedaban allí. En una de ellas, en el Café Gijón, cogieron a un grupo que estaba ahí charlando, se los llevaron a la comisaría, les hacían la ficha y los identificaban. Hasta que una vez vieron que uno de ellos era juez y fue entonces cuando les soltaron a todos”.

El vacío histórico en torno a la memoria lesbiana
En el caso de las mujeres, la represión actuó de una forma bien distinta al caso de los varones. Prácticamente no hubo internamientos carcelarios de lesbianas o bisexuales a excepción de algunas excepciones por varios motivos, señalan Carmen García de Merlo y Oliver Duarte Herrera. Por un lado, la consideración de las mujeres como “eternas menores” hacía que, en caso de que alguna fuera sorprendida manteniendo relaciones afectivas con otra, fueran enviadas con sus padres o maridos. Cuando eran devueltas a sus familias, estas las internaban en colegios religiosos femeninos para corregirles.

“La homosexualidad femenina siempre ha estado muy silenciada y durante toda la dictadura apenas hubo casos de mujeres denunciadas como peligrosas sociales. Como no figuran prácticamente como internas en psiquiátricos, hay un silencio abrumador y por mucho que investigues no encuentres a nadie, no hay datos”, confiesa Martínez. En este sentido, el volumen de expedientes encontrados en el caso de los hombres contrasta con los escasos referentes a las mujeres lesbianas.

Por otro lado, la homosexualidad en ellas podía disfrazarse fácilmente de amistad en tanto que, por ejemplo, no estaba mal visto que dos o varias mujeres se reuniesen en una casa o durmiesen en la misma habitación, algo que sí despertaba recelos en los hombres. García de Merlo sostiene que “las mujeres que querían tener relación con mujeres o lo hacían a escondidas o vivían juntas como si fueran hermanas o primas; así no se enteraban”.

Eugenesia amparada por eminencias científicas de la época
La estrategia represiva del franquismo contó con la colaboración activa de los denominados “psiquiatras del régimen”, defensores de las teorías eugenésicas que comenzaron a brotar a partir del siglo XIX. En un momento de apogeo de la ciencia psiquiátrica, estos médicos franquistas utilizaron esta disciplina “como arma política para reprimir a todos aquellos que les resultaban incomodos”, destaca una investigación de la Universitat de Lleida. El más recordado fue quizás Antonio Vallejo-Nájera, para quien eran considerados “una vergüenza social y un foco de enfermedades venéreas” en tanto que aquellas conductas sexuales que no fueran destinadas a la reproducción eran entendidas como sodomitas.

Sus posturas eugenésicas basadas en el biologicismo positivista contribuyeron, como apunta el mencionado estudio, a justificar la aniquilación de las disidencias y reeducar a las masas “para que se resignaran a aceptar su lugar en el mundo”. La colección 'Hacer memoria' , editada por la Secretaría de Estado de Memoria Democrática, contiene una guía didáctica dedicada a quien ha pasado a la historia como ‘el Mengele español’. En ella se explica que, al calor de las teorías darwinistas que defendía, Vallejo-Nájera creyó fundamental “someter científicamente todos aquellos factores sociales que puedan influir, para bien o para mal, en las cualidades tanto físicas como psíquicas de la raza y de las generaciones futuras”. Madrid tenía una calle dedicada en el distrito de Arganzuela, el Paseo del Doctor Vallejo-Nájera (por Antonio Vallejo-Nájera Lobón); pero el Ayuntamiento, en 2017, aprobó un cambio para dedicar la calle a su hijo (Juan Antonio Vallejo-Nájera Botas) para tratar de cumplir con la ley de Memoria.

Otra de las consideradas eminencias psiquiátricas que más contribuyó a reproducir sistemáticamente el discurso patologizante sobre las disidencias sexuales fue Francisco J. de Echalecu y Canino, quien teorizó en España sobre el falso carácter hereditario de la homosexualidad. Llegó incluso a equiparar esta orientación sexual con la psicopatía, siendo uno de los padres de la Ley de Vagos y Maleantes. Durante todo el franquismo se forjó la idea de que la homosexualidad traía consigo inevitablemente actos de pederastia y abusos a niños y adolescentes. Ello subrayaba todavía más, a ojos del régimen, su hipotética peligrosidad. Por este motivo Echalecu basó buena parte de su carrera divulgativa en dar conferencias en las que explicaba cómo “prevenir la seducción de menores” cambiando las orientaciones “de los psicópatas”.

La obra ‘Sodomitas’ (1956) del policía y escritor antisemita Mauricio Carlavilla, conocido por el seudónimo ‘Mauricio Karl’, refleja muy bien este pensamiento. Así comienza el ensayo, uno de los más vendidos durante el fascismo en España: “La manada de fieras sodomitas, por millares, se lanza a través de la espesura de las calles ciudadanas en busca de su presa juvenil. Disfrazada de persona, la fiera sodomítica ojea entre el matorral ambulante de las aceras su pieza preferida, el cándido muchacho, más grato a su ávida pupila cuanto más inocencia lleva retratada en su fisonomía”. Ya en democracia, el psiquiatra neofascista y ultracatólico Enrique Rojas, heredero de estas teorías pseudocientíficas, confesó en una entrevista con Efe que la homosexualidad era consecuencia de un “desorden cronológico” y que su orientación se podía transmitir por “un error cromosómico”.

Este año, su hija y también psiquiatra María Rojas Estapé afirmó durante una conferencia que las relaciones homosexuales no son comparables a las heterosexuales. Actos públicos como el de Rojas Estapé transcurren todavía con total impunidad y no ha sido hasta 2023 que prohibieron por ley de las llamadas terapias de conversión.

sábado, 12 de abril de 2025

#hemeroteca #homofobia #patologizacion | Dentro del convento de las terapias de conversión: 'Los gays estamos enfermos'

Comedor del monasterio de Ruiloba, sede de las terapias de conversión //

Dentro del convento de las terapias de conversión: 'Los gays estamos enfermos'

Tres testimonios narran cómo era el centro donde medicaban a jóvenes y menores con “Atracción hacia el Mismo Sexo”. "El padre Olmeda te gritaba, era normal que te hiciera llorar en las terapias"
Gonzalo Sánchez | Levante, 2025-04-12
https://www.levante-emv.com/comunitat-valenciana/2025/04/12/convento-terapias-conversion-gays-enfermos-epe-116258316.html 

“Tía, te mando la ubicación, si el lunes no he vuelto llama a la policía”. Ese fue el último mensaje de C. antes de quedarse sin cobertura en el convento de Ruiloba, donde presuntamente se "curaba la homosexualidad" de más de una decena de jóvenes (algunos, menores). Se les medicaba con antidepresivos, inhibidores de la libido u hormonas masculinas, y realizaban trabajo físico todas las mañanas. A todos les quitaban el teléfono.

El padre de C. se lo llevó de "excursión" sin decir a dónde; lo subió a un coche y condujo desde València a Cantabria. "Cuando vi que dos monjas cerraban la verja me extrañé un poco", explica. Le llevaron a una casa en el ala izquierda de un convento donde vivían unos 15 jóvenes de entre 15 y veintipocos años. Él entonces tenía 20 y, aunque sus padres eran parte de un movimiento ultracatólico, él era abiertamente gay.

El monasterio de las Carmelitas Descalzas de San José en Ruilobuca (Cantabria) era la "casa madre" de Es Posible la Esperanza, la presunta red de terapias de conversión sexual que captaba a jóvenes para "curarles" la homosexualidad y en la que era pieza clave F.M., profesor de Alaquàs denunciado por cinco exalumnos por este tema. Era habitual que el profesor impartiera terapias en ese convento. Levante-EMV ha entrevistado a tres jóvenes que fueron internados en el ala izquierda del convento para asistir a las terapias del padre Santiago Olmeda, líder de este grupo ultrareligioso que lleva activo más de una década.

"Los jóvenes estaban lobotomizados. Todo el mundo quería hablar conmigo, se me acercaban y me decían 'los gays estamos enfermos' o 'los AMS (Atracción Hacia el Mismo Sexo) nos tenemos que curar. Eran sus cobayas para hacer experimentos", recuerda C. "Atracción Hacia el Mismo Sexo" es el concepto pseudocientífico inventado por 'Es Posible la Esperanza' para tratar la homosexualidad como una enfermedad y un "trastorno provocado en la infancia". En relación con esos dogmas desmentidos por la ciencia justificaban sus intervenciones con fármacos en menores de edad.

Porque "allí que te medicaran era lo más común, casi desde que llegabas te daban algún fármaco" apuntan dos víctimas que prefieren mantenerse anónimas. Solían ser inhibidores del deseo sexual o antidepresivos, y se complementaban con las horas de "terapia" con el padre Santiago Olmeda, generalmente por la tarde. Durante la estancia de dos de estos tres testimonios, a lo largo de los años, hubo varios intentos de suicidio por parte de menores de edad.

El padre Olmeda

C. pasó un fin de semana en aquel convento, las otras dos víctimas estuvieron internas un curso entero, y otros chicos pasaban varios años internos en aquella casa del terror homófobo. Nada más entrar te quitaban el teléfono, pero C. se negó, y con la poca cobertura que tenía mandó su ubicación a varias amigas. También asegura que el padre Santiago Olmeda, responsable de las terapias, quiso cerrarle la puerta con llave, a lo que también se negó.

Pasó todo el fin de semana sin ver a su padre, y el domingo decidió explorar en la planta baja. "Llegué a la biblioteca del convento, donde todos los libros eran sobre el 'lobby gay' y los trastornos que se supone que tienen los homosexuales. Luego abrí un armario y vi que estaba lleno de antidepresivos, inhibidores de la libido y hormonas", cuenta.

El responsable de aquella casa y de las terapias era el padre Santiago Olmeda, muy conocido en ciertos círculos ultrarreligiosos. "Que te tratara el padre Olmeda era un privilegio, allí estábamos convencidos de que sería santo...", cuenta un chico que estuvo internado un curso hace 7 años. Sin embargo, los métodos de Olmeda eran duros: "lo normal era que te gritara y se enfadara muchísimo, que te hiciera llorar era muy común", cuenta otra víctima.

La red de terapias en España
La casa en el ala izquierda del monasterio era originalmente una hospedería para peregrinos del camino de Santiago, pero en 2013 se convirtió en la "casa madre". Es Posible la Esperanza se gesta en un encuentro de la Conferencia Episcopal en 2010, donde Santiago Olmeda coincide con Belén Vendrell, la otra fundadora de la trama y actualmente denunciada por llevar las terapias de conversión a siete diócesis españolas con el apoyo de párrocos de distintas Iglesias. En el caso de València, fue Juan Andrés Talens, de la parroquia de San Miguel y San Sebastian, el que acogió un acto con más de 100 personas donde se presentó el caso de dos "exgays sanados". El acto se celebró el 28 de junio de 2023, día del orgullo Lgtbi.

Ruiloba se erigió pronto como un centro neurálgico de la red de terapias de conversión, junto con el Centro de Orientación Familiar (COF) Mater Misericordiae de València, también en un convento de las Carmelitas Descalzas, abierto en 2014. Recientemente, y tras la investigación de Levante-EMV, el arzobispado clausuró el centro tras la dimisión de F.M. como director de este centro.

Así, la red se extendió por 7 diócesis y captaba a gente de toda España, con preeminencia en la Comunitat, donde se organizaban encuentros con cientos de jóvenes tratando de "sanar" su homosexualidad. Las quedadas principales eran allí, en Ruiloba, donde los jóvenes montaban tiendas de campaña y pasaban una semana realizando actividades con formadores entre los que estaba el propio Olmeda, pero también Belén Vendrell y el docente denunciado en Alaquàs, según denuncian varias víctimas. Varias víctimas aseguran que el verano pasado todavía se realizaban estos encuentros de 'Es Posible la Esperanza' donde está prohibido sacar fotos y se pide discreción.

Laudes, trabajo físico y "sanación"
Para estar en Ruiloba había que pagar 200 euros al mes y la rutina era la siguiente: "A las 7:45 hacíamos laudes, a las 8:15 había misa y luego desayunábamos. Después teníamos que hacer trabajo físico en la huerta normalmente toda la mañana, comíamos, y por la tarde solían ser las terapias, donde los que hablaban con Olmeda eran auténticos privilegiados", cuenta una víctima. Además, también realizaban deporte varias tardes y el sábado había un partido de fútbol obligatorio.

No se sabe a ciencia cierta si ese centro continúa en funcionamiento porque los testimonios de las víctimas son de hace varios años. Todos coinciden en la presencia de menores de edad y en que era muy normal que recibieran medicación, la cual suministraban varios psiquiatras también implicados en la trama. "Yo los veía completamente lobotomizados, algunos eran un clon de Olmeda y otros estaban como un poco idos por la medicación. Al final es normal que si cada día te obligan a seguir esa disciplina acaben por meterte lo que quieran en la cabeza", cuenta C. Todas las víctimas consultadas para este reportaje continúan con secuelas psicológicas de aquella experiencia, algunas, con trastornos psiquiátricos. Una de ellas insiste en que, por muy bien que se pueda contar en un artículo, "nunca vais a saber el horror que hemos sufrido".

viernes, 17 de enero de 2025

#hemeroteca #lgtbifobia | ¿De vueltas con la patologización de las personas LGTBIQA+? Consensos precarios en la nueva etapa de las redes

Una manifestación de repulsa del asesinato de Samuel Luiz //

¿De vueltas con la patologización de las personas LGTBIQA+? Consensos precarios en la nueva etapa de las redes

Las recientes decisiones de las Big Tech sobre comentarios patologizadores para el colectivo LGTBIQA+ devuelven debates que se creían superados.
Konstantinos Argyriou | El Salto, 2025-01-17
https://www.elsaltodiario.com/mapas/vueltas-patologizacion-personas-lgtbiqa+-consensos-precarios-nueva-etapa-redes

Es significativo que el ataque actual proveniente de la Silicon Valley contra el colectivo LGTBIQA+ tenga como foco principal la patologización. En el umbral de una nueva era reaccionaria, no solo en Estados Unidos pero también en Europa, llamar “enferma mental” a una persona que es, o incluso parece, perteneciente a dicha comunidad, nos trae como sociedades de vuelta al patio del colegio. Y a los acosadores que se sentían con el poder de hacernos la vida imposible, les deja sin miedo a repercusión.

En julio de 2024, antes incluso de las elecciones en Estados Unidos, la red social X había movido sus sedes de California y aprobado una nueva política, que permitía la circulación de noticias falsas sobre el colectivo. La propia historia familiar del CEO de X puede, en cierta medida, explicar la razón por la que se han ido tomando decisiones tan radicales tan abruptamente: ha repudiado su hija por ser trans. Eso quizá da pistas sobre cómo puede reaccionar frente a otras partes del colectivo, que ya no formen parte de su extensa familia.

Llamar “enferma mental” a una persona que es, o incluso parece, perteneciente a dicha comunidad, nos trae como sociedades de vuelta al patio del colegio
Meta se sumó a la causa con el fin de mostrar más abiertamente su alineamiento con el cambio de mandato en la Casa Blanca a principios de enero de 2025. La compañía tomó la decisión, por un lado, de suspender los comités internos de fact-checking, remplazando la tarea a “las comunidades” de la gente usuaria; y por otro, de dejar de considerar inaceptable que entre Facebook, Instagram y Whatsapp se pueda insultar a personas pertenecientes al colectivo de ser enfermas mentales. Según las noticias más recientes, al cambio de políticas “comunitarias” de X y Meta se suma ahora Amazon, la multinacional de Bezos.

Excepto por asociaciones activistas, sobre todo LGTBIQA+ pero también antipsiquiátricas, las sociedades o colegios de profesionales de salud mental no han mostrado, al menos todavía, una voz unánimemente contraria a esas medidas, que incluso acompañara las noticias mencionadas. En un escenario transnacional en el que parecía que los consensos científicos se habían consolidado, y donde los países que seguían estigmatizando al colectivo lo hacían arriesgando sanciones por parte de la justicia internacional, de repente parece que los acuerdos alcanzado han sido, más que nada, papel mojado.

Para la historia, la homosexualidad dejó de ser considerada un trastorno mental por la Asociación Estadounidense de Psiquiatría (APA) en 1973, después de una infame deliberación en la que un psiquiatra representante del colectivo tuviera que esconder su cara en público y distorsionar su voz para poder expresar las demandas antipatologizadoras. En la tercera revisión del Manual Estadístico y Diagnóstico de la APA, el DSM, en 1980, el lugar de la homosexualidad lo ocupó el “transexualismo”. Así, se inauguraría una nueva etapa de estigmatización, esta vez para las personas trans.
Para la historia, la homosexualidad dejó de ser considerada un trastorno mental por la Asociación Estadounidense de Psiquiatría (APA) en 1973
Del transexualismo del DSM-III se pasaría al “trastorno de identidad de género”, en el DSM-IV de 1994, y después a la “disforia de género”, en el DSM-5 de 2013. Mientras en los primeros dos diagnósticos eran obligatorias hasta dos cartas de psiquiatras o psicólogos para obtener acceso a tratamientos hormonales y quirúrgicos, el último se celebró al principio como un acto de despatologización, es decir, de no consideración de las personas trans como enfermas mentales. Sin embargo, no fue así, porque el tutelaje seguía, con tener que alcanzar este diagnóstico para conseguir tratamientos.

Tampoco es cierto del todo que la homosexualidad desapareció del DSM en 1973. El diagnóstico de homosexualidad egodistónica, es decir de sufrir por ser homosexual sin supuestamente quererlo, permaneció en el Manual hasta 1987, fecha de revisión de la tercera edición.

Aunque el DSM se utiliza en varios países fuera de Estados Unidos, la versión con pretensiones más universales y consensos más amplios del Manual, la Clasificación Internacional de las Enfermedades (CIE) de la Organización Mundial de la Salud. Además, esta goza de cada vez mayor prestigio en este ámbito, también tiene una trayectoria curiosa respecto a considerar la diversidad sexual y de género. A lo largo de su historia, la CIE ha ido imitando vagamente la trayectoria que antes trazaba el DSM. De hecho, reproducía denominaciones muy similares a las de los psiquiatras estadounidenses, y tardó más años en conseguir posturas despatologizantes.

Por ejemplo, la homosexualidad se consideraba un trastorno mental en la CIE hasta su revisión de 1990. En cuanto a las personas trans, ellas seguían bajo tutela institucional y profesional hasta muy recientemente: la decisión de mover la transexualidad de los códigos F (trastornos mentales) al capítulo de salud sexual (pero no eliminar del todo la transexualidad de la CIE) llegó en 2019, y no se efectuó hasta 2022.

Que la APA o la OMS hayan trazado estas directrices no significa que sus mandatos sean absolutos. Las profesiones de salud mental, aunque se forman en estas clasificaciones, no están obligadas a aplicar estos parámetros a raja tabla. Este margen de objeción abre la puerta a malas prácticas, a poder ir en contra de consensos alcanzados, y sobre todo a considerar las indicaciones científicas como meras sugerencias, en vez de motivos de denuncia o privación de licencia.

Y esta idea nos retrotrae al giro actual de Meta, X y Amazon, que permite que una ofensa contra personas o grupos del colectivo no se considere ilegítima. Es más, la impunidad de quienes decidan clasificar a las personas LGTBIQA+ de trastornadas será aceptada o normalizada como cualquier otra aserción. Estas redes invitan a cualquier persona usuaria a operar de psiquiatra, a pisotear datos científicos y relatos de personas estigmatizadas, y a equiparar una opinión discriminatoria desinformada con décadas de estudios, estadísticas y relatos en primera persona.

Mientras tanto, el silencio, la ignorancia o la incomodidad de las organizaciones de profesionales de salud mental y de los colegios de psicología, está siendo rampante. O están tardando mucho en sacar comunicados contra los gigantes tecnológicos, o simplemente están cediendo sus pretensiones de cientificidad a Musk, Zuckenberg y Bezos, si es que esas pretensiones llegaron en algún momento a significar algo.
Mientras tanto, el silencio, la ignorancia o la incomodidad de las organizaciones de profesionales de salud mental y de los colegios de psicología, está siendo rampante
Que no se me malinterprete: no se niega que alguna que otra asociación local o estatal haya llegado a publicar una nota de prensa o mostrar su desacuerdo. Lo sorprendente es que este desacuerdo no haya acompañado rotundamente la propia noticia sobre dichas redes sociales. ¿Será quizá porque la propia idea de despatologización nunca gozó de demasiada aprobación? ¿O es, más bien, una muestra de inseguridad, incredulidad, o resignación?

La decisión de los cargos directivos de las redes sociales más influenciables del planeta de levantar las posibles barreras que contenía el odio (posibles, porque en el escenario anterior tampoco se aseguraba que denunciar un acto LGTBI-fóbico implicaría sufrir una penalización) es problemática también desde el punto de vista de las enfermedades mentales. Muchos colectivos contrarios a institucionalizar, medicalizar y vigilar las condiciones de salud mental, han realizado un trabajo impecable señalando los abusos y responsabilidades de psiquiatras y psicólogos en la historia de discriminación de la comunidad. Opiniones contestadas que pasaron por científicas y progresivamente fueron refutadas demuestran lo precario que es el sistema biomédico hegemónico, y que nadie nos asegura que los consensos mencionados den una vuelta de timón en algún momento. Al fin y al cabo, muchas veces el poder económico determina no solo qué estudios financiar, sino qué consensos aprobar.

En un mundo donde cada vez se descubre que los límites entre lo sano y lo patológico se desbordan, ¿qué implica tachar un colectivo ya estigmatizado y etiquetado de enfermo mental? El legado moralista y biologicista de la disidencia sexual y genérica no solo proviene de creencias religiosas, sino que muchas veces ha sido apoyado por discursos profesionales, científicos y políticos, según quién tenía disposición de promoverlos en cada ocasión. De hecho, sigue habiendo lugares geográficos y entornos sociales donde cuestionar los valores tradicionales no es nada conveniente.

¿No debería, a estas alturas, haberse banalizado esta idea de que sean las élites quienes definan lo “normal” y lo “amoral”? Y a la vez, ¿no es preocupante que sean las personas del colectivo quienes tengan que insistir que su propia existencia no tiene por qué ser un problema? De hecho, está siendo cada vez más evidente que la enfermiza es la norma, cuando esa se vuelve obsesiva y excluyente. ¿Es la falta de alianzas y consensos lo que está fallando aquí, o el hecho de que nunca llegó a calar la idea de que formar parte de lo LGTBIQA+ no viene acompañado de patologías mentales?

Ante la pregunta “¿por qué estamos de vueltas con la patologización?”, la respuesta es desoladora: porque parece que, a estas alturas, a pesar de las ingentes evidencias científicas, continúa habiendo gente no convencida con “la causa”. Aceptar incondicionalmente siempre es un reto social y político, porque suena utópico. Pero si se puede extirpar tan fácilmente una legitimidad que costó siglos conseguir, entonces no hablamos solo de utopías, sino de vidas que molestan por su propia existencia.

viernes, 11 de octubre de 2024

#hemeroteca #transfobia #politica | Ayuso modifica las leyes trans y LGTBI de Madrid para esquivar los recursos del Gobierno ante el Constitucional

IDA, al frente del PP, en la Asamblea de Madrid //

Ayuso modifica las leyes trans y LGTBI de Madrid para esquivar los recursos del Gobierno ante el Constitucional

El PP madrileño elimina el “requisito” de contar con informes médicos para que los menores puedan recibir tratamientos hormonales y se limita a establecer el “apoyo” de esos profesionales
Iñigo Aduriz | El Diario, 2024-10-11
https://www.eldiario.es/madrid/ayuso-modifica-leyes-trans-lgtbi-madrid-esquivar-recursos-gobierno-constitucional_1_11726609.html

El PP de Isabel Díaz Ayuso ha registrado este viernes en la Asamblea de Madrid las reformas de la leyes trans y LGTBI de la Comunidad de Madrid que tanto el Gobierno como el Defensor del Pueblo recurrieron ante el Tribunal Constitucional por vulnerar los derechos del colectivo reconocidos en la normativa estatal.

El nuevo texto de la norma sobre las personas trans, que el partido de Ayuso pide tramitar en lectura única y, por tanto, sin habilitar un periodo de enmiendas para que pueda recibir correcciones de los grupos, elimina el “requisito” de contar con informes médicos para que los menores puedan recibir tratamientos hormonales, una de las cuestiones que impulsó los citados recursos y provocó el rechazo de los colectivos LGTBI. Al contar con mayoría absoluta, el PP no necesitará del apoyo de otros grupos para sacar adelante estas modificaciones.

En la norma actual, cuyos artículos más delicados fueron suspendidos por el Constitucional hasta su decisión final, se establecía que “para iniciar el tratamiento farmacológico será requisito necesario que previamente” los menores “reciban apoyo de los profesionales de salud mental infanto-juvenil, mantenido durante todo el proceso y en el caso de que existiera comorbilidad será imprescindible un informe favorable del profesional que esté tratando al menor en dichas patologías”.

En la modificación registrada este viernes, en cambio, ese aspecto se matiza y recoge que “con anterioridad al comienzo del tratamiento farmacológico, y durante todo el proceso, el menor recibirá apoyo de los profesionales de salud mental infanto-juvenil”. Además, añade, “en el caso de que exista alguna enfermedad será imprescindible un informe del profesional que esté tratando al menor”.

El nuevo texto, además, establece que los espacios o equipamientos separados por sexos se deban adaptar al “pleno respeto a las necesidades, los derechos y la intimidad” de las personas transexuales. En cuanto a la ley LGTBI, el Gobierno de Ayuso modifica el artículo que afecta a la capacidad de las asociaciones para personarse en procedimientos judiciales o administrativos y que también había quedado en suspenso por el Constitucional.

En sintonía con el Consejo de Estado
Con la modificación, el Gobierno de Ayuso trata de sortear la posible inconstitucionalidad de la ley autonómica que se encuentra precisamente en el Constitucional. De hecho, en la exposición de motivos, explica que el nuevo texto “modifica puntualmente algunos de los artículos afectados” tras “los dictámenes del Consejo de Estado de fecha 21 de marzo de 2024 y con el fin de realizar ajustes técnicos y mejoras en la redacción de los textos”.

En julio el Constitucional admitía a trámite los recursos que el Ejecutivo central presentó contra la ley trans madrileña y también contra la ley LGTBI. La decisión del tribunal, tomada por unanimidad del pleno, acarreó la suspensión cautelar de los artículos recurridos por el Gobierno, que supuestamente invaden “competencias estatales” y recoge normas “claramente regresivas, que limitan derechos de los ciudadanos”, según dijo en su momento la ministra de Igualdad, Ana Redondo. En mayo, además, el mismo tribunal ya admitió a trámite un recurso similar pero presentado por el Defensor del Pueblo.

La reacción de Más Madrid y PSOE
“Ayuso recula por obligación para evitar un varapalo judicial ante lo que siempre dijimos que era una derogación encubierta y un ataque a los derechos de las personas LGTBI y trans”, ha asegurado la portavoz de Más Madrid, Manuela Bergerot. “Gracias a los recursos del Gobierno de España y de Más Madrid a instancias del defensor del Pueblo, hoy el PP ha tenido que rectificar y las personas LGTBI y en particular las y los menores trans estarán un poco más seguros en nuestra región”, ha añadido.

En su opinión, “atacar estas leyes fue desde el inicio un acto cobarde y miserable y consideramos que esta auto-enmienda es un pequeño triunfo del movimiento en defensa de los derechos LGTBI”.

Además, el portavoz en materia LGTBI del PSOE en la Asamblea, Santi Rivero, ha remarcado que es “un triunfo” del recurso del Gobierno y ha instado al PP a “abandonar la transfobia que ha copiado de Vox”. “Es un clamor y al final el tiempo nos ha dado la razón en que el PP se equivocaba discriminando y volviendo a patologizar a las personas trans. Esta modificación es un triunfo de la verdad y de la dignidad de las personas trans”, ha zanjado.

martes, 24 de septiembre de 2024

#hemeroteca #queer #literatura | Lo nuevo de Justin Torres: una novela fallida construida con nobles propósitos

El Mundo / Justin Torres //

Lo nuevo de Justin Torres: una novela fallida construida con nobles propósitos

'Blackouts', ganadora del National Book Award, es una novela ambiciosa y compleja que, aunque logra su propósito de restaurar la dignidad de la comunidad 'queer', no termina de cuajar
J.J. Geiger | El Mundo, 2024-09-24
https://www.elmundo.es/la-lectura/2024/09/24/66e9ce45e4d4d82b2d8b45da.html

‘Blackouts’, segunda novela de Justin Torres (Nueva York, 1980), llega más de diez años después de 'Nosotros los animales', un debut que le valió la etiqueta de joven promesa. Con su segundo trabajo, ha dejado de ser una promesa: logró en National Book Award. Resulta un poco sorprendente porque la novela, cargada de buenas intenciones y llena de referencias incuestionables y teniendo algunos elementos atractivos ‘a priori’, resulta un poco pastiche: los diferentes tonos e historias de la novela no terminan de encajar, el paso de uno a otro no es fluido, ni natural ni orgánico; pero tampoco abraza un tono deliberadamente melodramático, se queda en algo un poco aguado, en tierra de nadie.

Pero vayamos por partes. Primero, las nobles intenciones de Torres, cuyo objetivo era algo así como restaurar la memoria ‘queer’ a través del trabajo de Jan Gay, pseudónimo de Helen Reitman, cuyas investigaciones sociológicas acerca de los usos y costumbres de la comunidad gay estadounidense en los años treinta fueron manipuladas para un manual que patologizaba la homosexualidad: ‘Sex Variants: A Study of Homosexual Patterns’, firmado por George W. Henry. Este manual aparece en la novela: hay un ejemplar en el que se han tachado fragmentos y se reproducen algunas páginas.

Reconstruir la memoria
El narrador recibe un encargo de Juan, que agoniza en una habitación de lo que en el libro se llama el "Palacio": como Juan no va a poder terminar el trabajo, le hace prometer a Nene, así llama al narrador, que lo hará él.

El narrador lo explica: "Por lo que pude entender, había tres historias que Juan quería que fundiera: (1) la historia de cómo había llegado al Palacio -mis historias de prostitución, las llamaba él- contadas [el anacoluto no es mío] a retazos, en la oscuridad, para su diversión; (2) la historia por la cual me sonsacó la promesa, la historia del propio ‘Desviaciones sexuales’, la historia de Jan Gay, que se contaría tras la muerte de Juan (Pero prométeme, nene, que la manipularás, y mentirás, e inventarás, que harás la inercia maleable. Te lo prometo, Juan); (3) la historia final, la de Juan, a pesar de que él nunca lo reconoció".

Más o menos, cumple con el encargo, con un añadido: la propia historia de afecto entre Juan y él, los dos estigmatizados en el pasado por su homosexualidad. El libro está dividido en seis partes, a las que se añaden unas "Notas finales cegadas", una explicación de las fotos que aparecen en el libro, "Una especie de posfacio", que insiste -mucho- en mantener la ambigüedad sobre si Juan es un personaje real, inspirado en uno o no, o nace de la imaginación de Torres, cosa que en realidad no tiene ninguna importancia, y luego, los anexos de las traducciones de las páginas del manual y la procedencia de las imágenes que salpican el texto.

Ambición y dignidad
Además de los problemas evidentes de falta de revisión del texto final en español, apreciables en el fragmento citado, pero hay más, como el uso de "romantizar" por "idealizar", está la prosa que chirría como cuando las cadenas de las bicis necesitan aceite. Algo debía de haber ya en el original: "El cáñamo de la pantalla de la luz de la mesita de noche volvía más cálida la luz, de modo que sus ojos castaños ardían en un color extasiado, parecido al licor".

Las escenas de diálogo entre Juan y Nene, de inspiración en ‘El beso de la mujer araña’ de Manuel Puig, según Torres afirma en entrevistas, además de citarlo en la novela, resultan más que artificiales, artificiosas.

‘Blackouts’ es un libro ambicioso, que maneja materiales, tonos y tramas diversas, juega con el material encontrado, la metaficción y el cruce entre las ficciones y la memoria; se aprecia la osadía, incluso si la mezcla no termina de cuajar. Y cumple el papel de develar y restaurar la dignidad a la comunidad ‘queer’.

jueves, 12 de septiembre de 2024

#libros #queer #literatura | Blackouts

Blackouts / Justin Torres ; traducción de Gabriela Ellena Castellotti.
Barcelona : Random House, 2024 [09-12].
336 p.

/ ES / Libros / NOV / Literatura / Estados Unidos / Gais / Historia – Siglo XX / Homosexualidad / Memoria sentimental / Patologización / Queer

📘 Ed. impresa: ISBN 9788439744153 / 20.81 €
📝 Cita APA-7: Torres, Justin. Blackouts. Random House.

Galardonada con el National Book Award 2023, una novela deslumbrante que desentierra un episodio fundacional de la comunidad queer y explora los orígenes de su patologización.

«Se difuminan los límites de la Historia, la autobiografía y la ficción con el arte. Hermoso». – Sam Sacks, The Wall Street Journal
En un remoto asilo en el desierto, un hombre joven acompaña a un moribundo. Han pasado diez años desde que coincidieran brevemente en una institución psiquiátrica. Ahora, el que está punto de morir le pide al otro que termine el proyecto al que ha dedicado su vida: la reconstrucción de la singular historia de Jan Gay. Esta investigadora, escritora y activista queer de principios del siglo XX dedicó su vida a documentar las vidas lesbianas y la cultura nudista en Estados Unidos y Europa, y sin embargo su trabajo fue el origen de un manual sobre la homosexualidad como perversión titulado ‘Desviaciones sexuales: un estudio de los patrones homosexuales’.

La lectura de las misteriosas páginas tachadas de dicho manual infame acompañará las vigilias diurnas que siguen a las calurosas noches de insomnio de aquellos dos hombres. En las horas de oscuridad mantendrán una larga conversación sobre sus vidas y las de Jan Gay y los sujetos que participaron en la truncada investigación.

En este atmosférico relato de amor, que es a la vez un collage documental y un homenaje a ‘Pedro Páramo’ y ‘El beso de la mujer araña’, Justin Torres desentierra un episodio borrado de la historia estadounidense para explorar los orígenes de la patologización de la comunidad queer; una bella e imaginativa novela que ha sido merecedora del National Book Award.

martes, 14 de mayo de 2024

#hemeroteca #transfobia | El Gobierno de Dina Boluarte clasifica a las personas trans como enfermos mentales

Un grupo de mujeres trans camina por las calles de Lima, en junio de 2023 //

El Gobierno de Dina Boluarte clasifica a las personas trans como enfermos mentales

El Ministerio de Salud defiende que es la manera legal de otorgarles tratamiento psicológico gratuito
Renzo Gómez Vega | El País, 2024-05-14
https://elpais.com/america/2024-05-14/el-gobierno-de-dina-boluarte-clasifica-a-las-personas-trans-como-enfermos-mentales.html

Este viernes 17 de mayo se cumplirán 34 años desde que la Asamblea General de la Organización Mundial de la Salud (OMS) eliminó la homosexualidad de la lista de Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE). Un hito que sirvió de inspiración para instituir el Día Internacional contra la Homofobia, Transfobia y Bifobia en 2005. La conmemoración es reconocida por más de 130 países en la actualidad. En la víspera de esta fecha, el Ministerio de Salud (Minsa) de Perú publicó el viernes pasado un decreto que hace retroceder al país en la lucha contra la discriminación y reconocimiento de los derechos de las personas LGBTIQ+ al considerar que sufren problemas de salud mental por sus identidades.

El decreto supremo N° 009-2024-SA, que lleva la firma de la presidenta Dina Boluarte, consiste en una actualización del Plan Esencial de Aseguramiento en Salud (PEAS), documento que contiene una lista detallada de las condiciones, intervenciones y atenciones que son financiadas a todos los asegurados y que rige en los centros de salud públicos y privados de Perú. Sin embargo, el Ministerio de Salud incorporó nuevos diagnósticos en la categoría de trastornos mentales y del comportamiento, basándose en la décima versión de la Clasificación Estadística Internacional de Enfermedades (CIE-10), que quedó caduca en 2022 al entrar en vigencia una versión actualizada, la CIE-11.

De tal manera que “el transexualismo, el transvestismo de rol dual, el trastorno de la identidad de género en la niñez, otros trastornos de la identidad de género, el transvestismo fetichista y la orientación sexual egodistónica” han sido consignados ahora en el capítulo de problemas de salud mental en la cobertura de aseguramiento del país andino a pesar de que la OMS excluyó la transexualidad de su manual de enfermedades desde hace dos años. Podría decirse que se trata de más tiempo, pues la CIE-11 fue presentada para su adopción por los Estados miembro en el 2019. El término transexual fue reemplazado por incongruencia de género, el cual está circunscrito a una condición relacionada con la salud sexual.

“Tardó 28 años en eliminar a las identidades trans de la misma categoría. No retrocedamos un día más”, se pronunció tajante el colectivo Más igualdad Perú, que recolectó firmas para enviarle una carta al ministro de Salud, César Vásquez. El científico Percy Mayta Tristán, director del área de investigación de la Universidad Científica del Sur, también mostró su alerta por el decreto: “La población trans no tiene acceso al servicio de salud, porque tiene problemas con el Documento Nacional de Identidad (DNI); en teoría, es una forma ‘en buena intención’ de dar acceso. El problema es que usan el CIE-10, que le está diciendo que está enferma; entonces, la comunidad LGTBI, la población trans, se opone y dice: ‘¿cómo quieres que me acerque al servicio de salud si ya me están diciendo que estoy enfermo por ser trans?”, declaró a ‘Perú 21’.

Cuestionamientos similares hizo Jorge Apolaya, vocero del Colectivo Marcha del Orgullo Lima, quien le ha exigido al Ministerio de Salud que modifique dicha norma pues se apoya en un conjunto de normas que ya están en desuso. “La norma de por sí está desfasada y más bien deja una puerta abierta a las terapias de conversión, así como al uso de hormonas con fines de corrección de la homosexualidad, terapias que son consideradas una tortura por el derecho internacional”, señaló al diario ‘El Comercio’.

Ante la ola de críticas, el Ministerio de Salud emitió un comunicado contradictorio: sostienen que la diversidad de género y sexual no son enfermedades ni trastornos, pero no se retractan ni realizan una autocrítica. Justifican el decreto, aduciendo que es para “garantizar que la cobertura de atención sea completa en salud mental” y que el “CIE-10 todavía se mantiene vigente en el país, en tanto se inicie la implementación progresiva del CIE-11, tal como ocurre en otros países de la región”. “El Minsa reafirma categóricamente el respeto de la dignidad de la persona y su libre accionar en el marco de los derechos humanos, brindando servicios de salud en su beneficio”, finaliza el oficio.

El Ministro de Salud César Vásquez no se ha pronunciado al respecto. Más bien ha aprovechado los micrófonos para rechazar el arresto de Nicanor Boluarte, hermano de la presidenta, detenido por presunto tráfico de influencias, así como para justificar el incremento de la pobreza monetaria del 27,5% al 29%.

martes, 19 de marzo de 2024

#hemeroteca #transfobia | El Gobierno da seis meses a Ayuso para que suprima los informes médicos de la ley trans madrileña antes de llevarlo al TC

El País / Mani en Madrid contra los recortes tránsfobos de Ayuso, 2023-12-17 //

El Gobierno da seis meses a Ayuso para que suprima los informes médicos de la ley trans madrileña antes de llevarlo al TC

El Ejecutivo de Sánchez convoca al madrileño a negociar una modificación de las leyes autonómicas contra la LGTBIfobia y trans en la comisión bilateral de cooperación.
Elena Marín | El Periódico, 2024-03-19
https://www.epe.es/es/madrid/20240319/gobierno-da-seis-meses-ayuso-99677293 

El Gobierno de Pedro Sánchez ha activado un mecanismo jurídico previo al recurso de inconstitucionalidad para que el ejecutivo de Isabel Díaz Ayuso dé marcha atrás en las leyes trans y contra la LGTBIfobia que la Comunidad de Madrid modificó el pasado mes de diciembre. El asunto central que lleva al Ministerio de Igualdad a pedir a Ayuso es el relativo a los informes médicos que la norma regional exige a los menores antes de proceder a un cambio de sexo. Esto supone un retorno a la "patologización" que la ley estatal ya había eliminado, según los socialistas.

Con este procedimiento, ambas administraciones tendrán ahora seis meses para negociar en una comisión bilateral la modificación de aspectos concretos de las dos leyes regionales y si el acuerdo no es posible, las leyes autonómicas terminarán en el Tribunal Constitucional. El PSOE madrileño, que ya votó en contra de estas dos reformas el pasado mes de diciembre en la Asamblea de Madrid, se hace eco de la propuesta del Ministerio de Igualdad y denuncia que estos "aspectos concretos de la ley atentan principalmente contra los derechos de las personas LGTBI y especialmente de las personas trans".

Con estas palabras, el portavoz socialista de LGTBI y Diversidad, Santiago Rivero, advierte otra vez de que con estas normas se vuelve a "patologizar" a las personas trans, haciéndoles "pasar por exámenes de los que ya estaban exentos por la ley nacional". En concreto, el Ministerio que dirige Ana Redondo, a través del Ministerio de Política Territorial, pide la modificación de tres artículos de la Ley de Protección Integral Contra la LGTBIfobia y la Discriminación por Razón de Orientación e identidad Sexual.

Reformas concretas
En el 14 porque pide como "requisito necesario" para los menores de edad el acompañamiento de los profesionales de salud mental y su mantenimiento durante todo el tratamiento y apunta que será imprescindible el informe médico favorable antes del tratamiento hormonal. En los artículos 15 y 17 se hace referencia a los derechos de utilización de espacios por parte de las personas trans “sin menoscabo de los derechos y la intimidad del resto de usuarios, especialmente mujeres, chicas o niñas”. Y esto, según el Gobierno "vulnera" el "principio de igualdad" recogido en el artículo 14 de la Constitución y supone un "uso discriminatorio del lenguaje".

Respecto a la Ley de Identidad y Expresión de Género e Igualdad Social y No Discriminación, el Ejecutivo pide que se modifique los aspectos relativos a que las entidades y asociaciones que defienden a los colectivos LGTBI no puedan presentarse como acusación o representar a las víctimas en procesos penales o administrativos sancionadores porque entiende que vulnera el artículo 149 de la Constitución, que "atribuye al Estado la competencia exclusiva en materia procesal y no diferencia ningún procedimiento".

Madrid defiende sus leyes
Estos aspectos que el Ministerio de Igualdad pide modificar al Gobierno regional, en cualquier caso, son precisamente los asuntos que el ejecutivo de Ayuso quería introducir en el texto para diferenciarse de la norma nacional que aprobó la entonces ministra de Igualdad Irene Montero, por lo que no parece fácil que vayan a llegar a un acuerdo en los próximos seis meses.

En el Gobierno regional informa que se reunirá con el central en esta comisión bilateral "para tratar de evitar un nuevo ataque" del ejecutivo de Sánchez y aseguran que harán lo posible por evitar un posible recurso de insconstitucionalidad de sus leyes argumentando que "siguen las recomendaciones de sociedades médicas, grupos de feministas y juristas".

Además, insisten en que el informe del Ministerio de Política Territorial "no dice nada de los supuestos recortes en los derechos LGTBI que algunos grupos políticos salieron a denunciar en tromba cuando se aprobaron ambas reformas" y se limita a tres cuestiones cuya "legalidad y adecuación al marco constitucional" defenderán. Ponen también el foco en que el documento del ministerio no "cuestiona nada sobre los cambios introducidos a propósito de la supresión de apartados como el de la inversión de la carga de la prueba o la discriminación por error".

martes, 14 de noviembre de 2023

#hemeroteca #lgtbifobia | La derogación de Ayuso de la ley trans: un guiño a la ultraderecha más que una reforma legal real

Manifestación de Octubre Trans en Madrid, 2023-10-21 //

La derogación de Ayuso de la ley trans: un guiño a la ultraderecha más que una reforma legal real

La propuesta de ley deroga el derecho al reconocimiento de la identidad de género libremente manifestada y patologiza las identidades trans.
María Martínez Collado | Público, 2023-11-14
https://www.publico.es/politica/derogacion-ayuso-ley-trans-guino-ultraderecha-mas-reforma-legal-real.html#analytics-noticia:relacionada

El Gobierno de Isabel Díaz Ayuso ha registrado la derogación parcial de la ley trans y la ley de protección integral contra la LGTBfobia de la Comunidad de Madrid. Aprovechando el ruido mediático que ha generado la ley de amnistía, la presidenta autonómica presentó el pasado viernes ambas proposiciones de ley que suponen profundizar en la vulneración de los derechos del colectivo en la región.

El Ejecutivo tiene previsto aprobar la supresión de varios artículos de las normas vigentes por la vía de urgencia, con el objetivo de que salga adelante con la mayoría absoluta del PP antes de que finalice el año. Cabe recordar que ambas leyes fueron aprobadas durante el Gobierno de Cristina Cifuentes y que Vox llevaba pidiendo su derogación desde 2019. Ahora, sin requerir ya del apoyo de la extrema derecha, Ayuso hará efectiva su promesa electoral de la que hizo bandera en la campaña del pasado 28M.

En concreto, la proposición para modificar la ley trans elimina la prohibición de las terapias de conversión para las personas trans y establece que para que un menor trans pueda iniciar su tratamiento debe disponer de un informe médico. Esto es, deroga el derecho al reconocimiento de la identidad de género libremente manifestada y patologiza las identidades trans.

Por otra parte, la modificación de la ley LGTB+ suprime todos los apartados correspondientes a los planes educativos y el fomento de la no discriminación y elimina el plan contra el acoso en los centros educativos, así como el Consejo LGTB+ o el Centro de documentación y memoria histórica LGTB+.

Fuentes del Ministerio de Igualdad consultadas por ‘Público’ aseguran que “en ningún caso es una reforma necesaria” para adecuarse a la Ley 4/2023 para la igualdad trans y LGTB+, “por supuesto nada urgente, y, de facto, va a tener poca incidencia real”. “Lo que la presidenta no dice en su anuncio es que la mayoría de las cuestiones que suprime son ya de obligado cumplimiento e implementación por parte de las comunidades, tengan estas o no sus propias leyes” porque están legisladas en la ley trans estatal, insisten desde el gabinete que dirige Irene Montero.

“Una ley de ámbito autonómico puede ir más allá y facilitar el desarrollo de la estatal, pero determinadas cuestiones que pretende entorpecer (el ámbito educativo sería, tal vez, el más significativo) queda meridianamente claro que deben ser cumplidas por su Gobierno. No deja de ser una operación propagandística en la que utiliza a uno de los sectores más vulnerados de la sociedad que nada tiene que ver con los intereses de la comunidad que preside”, añaden en Igualdad.

Desde la Federación Plataforma Trans, Mar Cambrollé advierte en declaraciones para ‘Público’ de que la propuesta de Ayuso es “antagónica”, no solo a los principios de la ley estatal, sino también a los “dictámenes de la Organización Mundial de la Salud (OMS) que en 2018 aprobó su despatologización”, las directrices de la Asociación Americana de Psiquiatría o el marco de la Unión Europea.

“Querer seguir imponiendo las terapias de conversión es algo monstruoso, una tortura, es inconstitucional y ellos deben saberlo. Todo esto no deja de ser una provocación más de una señora con delirios fascistas que no se decide entre la moderación o mimetizarse con el discurso de la ultraderecha”, ha criticado Cambrollé.

Tras conocer sus intenciones, la Plataforma Trans ha pedido la dimisión de la presidenta de la Comunidad de Madrid y ha anunciado que intentará “por todas las vías defender los derechos humanos”. A este respecto, Cambrollé hace una llamada al Gobierno, a la Asamblea de Madrid y al Defensor del Pueblo para que, una vez aprobado el nuevo marco legal, presenten un recurso de inconstitucionalidad.

“Vamos a escribir a cada institución que pueda frenar este retroceso que nos puede trasladar a los peores tiempos del franquismo. Asimismo, vamos a pedir amparo en el Consejo de Europa y vamos a hablar con organizaciones internacionales como Human Rights Watch”, ha declarado la activista.

En la misma línea, Carla Antonelli ha explicado que desde Más Madrid tomarán “todas las medidas legales” que estén en su mano. “Es un acto de cobardía, de populismo, donde se ensaña con los más débiles. Se puede meter con gente de su tamaño, no con los niños y niñas trans, con personas trans discriminadas”, ha expresado.

¿Cómo afectará al día a día de las personas trans?
Teniendo en cuenta que existe el amparo de la ley trans estatal, la pregunta que ahora se nos sugiere es en qué medida puede una ley autonómica oponerse a esta. Y, sobre todo, cómo afectará a la cotidianidad de las personas trans y LGTB+. Saúl Castro, abogado especialista en derechos LGTB+, advierte de que es una cuestión compleja sobre la que “conviene tener en cuenta el contexto del que venimos”. A su juicio, el plan de Ayuso es "la confirmación de una discriminación, de unos principios, que ya venían siendo aplicados en la Comunidad de Madrid".

Así, por ejemplo, respecto a las terapias de conversión, Castro señala que, aunque lleven prohibidas desde 2016, hasta ahora “el Gobierno autonómico deliberadamente no ha sancionado ninguna de estas de estas prácticas, a pesar de que se pueden haber interpuesto en torno a una quincena de denuncias”.

En cualquier caso, “las terapias de conversión están tipificadas en la ley trans estatal como una infracción administrativa y en todo lo que no regule la normativa autonómica sí que se debe aplicar la regulación de la normativa estatal”, apunta Castro. Por lo que, de excluirse de la normativa específica de Madrid, como se prevé, “en teoría siguen estando prohibidas de forma genérica por la ley trans marco. Así que no debería de haber mayor problema”.

Si se atiende a la vuelta de la patologización, Castro insiste en que “en la Comunidad de Madrid se seguía sometiendo a este tipo de requisitos, de informes y de diagnósticos” a las personas trans que querían iniciar un tratamiento, pese a lo que establecía la ley aprobada con Cifuentes. “Ahora va a ocurrir lo mismo, pero lo dejan por escrito. Materialmente, nada va a cambiar”, lamenta.

De aquí en adelante, si no mueven ficha el Gobierno, los diputados o el Defensor del Pueblo denunciando la situación ante el Tribunal Constitucional, explica Casto, serán las propias familias, los propios menores, quienes tengan que ocuparse de interponer un recurso administrativo, con el gasto y proceso que ello implica, para demostrar que estas derogaciones son contrarias a la ley estatal y poder ejercer sus derechos. “Tal y como ya pasaba”, dice.

Lo mismo ocurre con el Consejo LGTB+ o el Centro de documentación y memoria histórica LGTB+. “Llevamos siete años con unas leyes que sobre el papel sonaban muy bien, pero no se han aplicado. Esto es pues eso lo que decías antes, una confirmación de que esa inactividad no ha supuesto nada”, argumenta el abogado.

En cuanto a otro de los puntos que más preocupan, la eliminación de la inversión de la carga de la prueba (que obliga al acusado de discriminar a personas trans a demostrar su inocencia), el jurista sostiene que se trata de un principio “reconocido por el Tribunal Constitucional de manera uniforme y por la jurisprudencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos, que establece que es como se tiene que proceder en los casos en los que existe cualquier tipo de discriminación”.

A su vez, en España esta acepción está reglada por las Leyes procesales y reguladores de Procedimientos Administrativos y por la llamada ley Zerolo. Por lo que “el hecho de que se elimine el artículo en el que se establece la inversión de la carga de la prueba en los procedimientos incoados sobre la base de la ley LGTBI madrileña no va a tener ningún efecto porque esto se regula por leyes estatales”, afirma el experto.

sábado, 23 de septiembre de 2023

#libros #autismo #trans | Autigénero : el espectro de las disidencias: autismo e identidades trans

Autigénero : el espectro de las disidencias: autismo e identidades trans / Zoe García Castaño.
[S.l.] : Autoedición, 2023 [09-23].
93 p.
Serie: Transfeminismes.

/ ES / Libros / ENS / Autigénero / Autismo / Disidencia / LGTBI / Patologización / Trans

📘 Ed. impresa: ISBN 9788409546923 / 12.00 €
📝 Cita APA-7: García Castaño, Zoe (2023). Autigénero : el espectro de las disidencias: autismo e identidades trans. Autoedición.

Merecemos una narrativa escrita desde los márgenes y que aquelles que habitamos los márgenes tengamos voz sobre nuestras vivencias y realidades. Este trabajo habla de la intersección entre las identidades autistas y trans buscando plasmar qué retos experimentamos las personas que convivimos con esta intersección a la hora de desarrollar nuestras identidades. Busca, en definitiva, argumentos más allá del biologicismo, el capacitismo y la transfobia, para explicar por qué tantas personas trans también son autistas y viceversa. Esto es para vosotres, pero también para les que no veáis vuestra identidad reflejada en estas páginas, pero os pueda servir para comprender la de otres. 

LECTURAS
>
Zoe García, el biólogo y activista especializado en género: "Las personas con autismo son diversas y superan estereotipos"

El Diario de Huesca, 2024-02-11
https://www.eldiariodehuesca.com/cultura/zoe-garcia-personas-con-autismo-son-diversas-superan-estereotipos_17655_102.html

martes, 5 de julio de 2022

#hemeroteca #trans #transfobia | ‘Ley trans’: El Consejo de Estado plantea informes médicos para cambiar de sexo en el registro y aval judicial para los menores

Última Hora / Orgullo trans en el 28J de Palma de Mallorca //

‘Ley trans’: El Consejo de Estado plantea informes médicos para cambiar de sexo en el registro y aval judicial para los menores.

El dictamen del órgano consultivo, publicado en el ‘BOE’, respalda el anteproyecto de forma general aunque propone límites formales a la autodeterminación de género.
Isabel Valdés | El País, 2022-07-05
https://elpais.com/sociedad/2022-07-05/ley-trans-el-consejo-de-estado-plantea-informes-medicos-para-cambiar-de-sexo-en-el-registro-y-aval-judicial-para-los-menores.html 

La cuestión que generó los primeros debates entre los socios de Gobierno, la que ha abierto una brecha en parte del movimiento feminista, la que objetó el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), es una de las que también apunta el Consejo de Estado —el otro órgano consultivo, junto al CGPJ, por el que deben pasar los anteproyectos de ley— en el dictamen emitido para la norma: la autodeterminación de género, es decir, cambiar el sexo en el registro únicamente con la voluntad de la persona. Entre los cambios que propone, está incluir la “exigencia” de un informe médico o psicológico y el aval judicial para solicitar el cambio de sexo para todos los menores de edad.

El órgano consultivo presidido por la exvicepresidenta socialista María Teresa Fernández de la Vega emitió el dictamen el pasado 23 de junio —ya publicado en el Boletín Oficial del Estado—, es decir, cuatro días antes de que el anteproyecto llegase al Consejo de Ministros solo para ser remitido al Congreso de los Diputados, donde deberá darse el debate parlamentario. Y aunque respalda el objetivo del texto —“los fines perseguidos por el anteproyecto en lo que hace a la eliminación de la discriminación y garantizar y promover la igualdad real y efectiva de las personas LGTBI, es claramente coherente con los principios de igualdad formal y material y de protección de la dignidad de la persona, y con el marco constitucional, europeo e internacional”—, hace varias observaciones que, en gran parte, coinciden con las que ya hizo el CGPJ. Sobre todo en las referentes a cómo se debe proceder para poder hacer el cambio de sexo en el registro. En torno a esto, propone tres cambios.

Informe médico o psicológico. “La exigencia de tal informe médico o psicológico constituiría una garantía para el solicitante que debería ser mantenida en aras de la protección de la persona que libremente decide transitar de un sexo a otro”, especifica el dictamen. El órgano alega que la Justicia no ha considerado “que la exigencia de un diagnóstico médico o psicológico de la disforia de género vulnere los derechos fundamentales de la persona”, y añade que la legislación de la mayoría de los ordenamientos jurídicos del entorno — y en España, la Ley 3/2007, de 15 de marzo, reguladora de la rectificación registral de la mención relativa al sexo de las personas—, hacen que ese informe previo sea necesario para el derecho a la rectificación en el registro.

Arguye también que esto está “en consonancia con lo dispuesto por el legislador en relación con otros hechos inscribibles en el Registro Civil”, como “el nacimiento o la defunción de la persona, cuya inscripción precisa la presentación de parte facultativo o certificado médico”. Y afirma que “en este contexto, no parece necesario ni proporcionado desvincular la rectificación registral de la mención relativa al sexo de todo elemento probatorio que acredite, de un modo u otro, cierta estabilidad en la identidad sexual libremente definida por la persona”.

Aval judicial para los menores de 18 años. Para el Consejo, “el expediente de jurisdicción voluntaria” es el cauce más idóneo para canalizar el derecho de los menores de edad” a cambiar el sexo en el registro. No le parece “acertada la afirmación de la memoria según la cual si se “condiciona[se] el cambio de sexo registral de mayores de 14 años a la obtención de aprobación judicial (...) no se estaría teniendo en cuenta la madurez de cada menor o su situación”.

El órgano afirma que, “al contrario, la flexibilidad con la que se ha concebido” esa herramienta —en la que el juez o jueza “comprobará, entre otros extremos, la madurez del menor para comprender y evaluar las consecuencias de su decisión”— hacen que sea un cauce “especialmente idóneo para valorar las circunstancias de cada caso concreto y, de esta forma, velar por el interés superior del menor, tal y como ha sido interpretado por nuestra jurisprudencia y doctrina constitucional”.

El Consejo se pregunta si con el sistema propuesto ahora mismo en el anteproyecto, “se va a favorecer que se tomen decisiones precipitadas, no asentadas en una situación estable de transexualidad, lo que, a la postre, podría terminar repercutiendo de forma negativa en el libre desarrollo de la personalidad del sujeto”. Y también apunta a países del entorno, en los que se “suele reconocer a los menores de edad legitimación para promover la rectificación de la mención registral relativa al sexo y, cuando lo hace, incluye cautelas tales como la exigencia de que hayan cumplido dieciséis años y posean suficiente discernimiento (Bélgica y Portugal), cuenten con un certificado médico de disforia de género (Noruega) o articulen su solicitud vía jurisdiccional (Irlanda y Malta)”.

Acotar los cambios en el registro. “En la medida en que se admite su rectificación sobre la base de la libre determinación sexual de la persona, se debería posibilitar la reversión de esta decisión”, dice el dictamen. Eso sí, con algunas acotaciones, “cautelas que garanticen una adecuada protección de otros bienes jurídicos concurrentes y el debido respeto a los principios de seguridad jurídica y de orden público, que, como se ha apuntado, precisan cierta estabilidad en la definición de la identidad sexual del sujeto”.

Alude, por ejemplo, al “transcurso de cierto periodo de tiempo entre la rectificación registral y su reversión —siendo el plazo de seis meses propuesto por la autoridad consultante insuficiente a estos efectos, al menos si se mantienen inalterados los demás elementos del sistema—, e imponer un límite cuantitativo —número de veces que una persona podrá instar—”. Y este último límite cuantitativo, añade, “debería” atender a la edad de quien lo solicite: “No parece razonable equiparar la situación del menor de edad —cuya identidad sexual está en proceso de construcción y puede, por consiguiente, ser objeto de alteración—, a la del mayor de edad”.

Estas modificaciones propuestas, que el Ministerio de Igualdad no incluyó en el paso por el Consejo de Ministros, podrían aún entrar en la nueva norma a través del debate parlamentario que deberá darse primero en el Congreso, y después en el Senado, antes de entrar en vigor.

domingo, 1 de mayo de 2022

#hemeroteca #homofobia #politica | Twitter recupera el lamentable vídeo de Olona exigiendo terapias a homosexuales: "Cree que es una enfermedad"

El Plural / Macarena Olona //

Twitter recupera el lamentable vídeo de Olona exigiendo terapias a homosexuales: "Cree que es una enfermedad".

Las redes se llenan de respuestas a las declaraciones de la nueva candidata de Vox a la Junta de Andalucía.
Sara Álvarez | El Plural, 2022-05-01
https://www.elplural.com/visto-en-la-red/twitter-recupera-lamentable-video-olona-exigiendo-terapias-homosexuales-cree-es-enfermedad_288960102 

El activista Rubén Sánchez ha rescatado y publicado un vídeo en Twitter de una intervención de Macarena Olona en el Congreso en 2020, que ha acompañado del siguiente texto: “Macarena Olona cree que la homosexualidad es una enfermedad. Hay que ser muy ignorante o estar podrido de odio para votar a esta gente”.

El vídeo es de cuando todos los grupos parlamentarios, menos Vox, mostraron apoyo a una proposición no de ley de Ciudadanos para que se prohíban las terapias de conversión de la orientación sexual.

En el vídeo, la portavoz de Vox en el Congreso, comenta lo siguiente: “A que el Gobierno pueda prohibir que personas homosexuales acudan a terapia y me estoy refiriendo al derecho que cualquier persona, sea o no homosexual, tiene para acudir a un especialista que le ayude a encontrar su sexualidad”.

Los usuarios de Twitter han estallado y cargado duramente contra ella, con comentarios como: “Que lea más, es una ignorante”, “Esta criatura no es humana”, “¿Esta enferma es la que se va a presentar en Andalucía?” o “Enfermo hay que estar para votar a esta gente”.

El tuit acumula ya más de 8.000 ‘me gusta’.

Macarena Olona ha sido elegida por el Comité Ejecutivo Nacional de Vox, máximo órgano de dirección, como candidata a la presidencia de la Junta de Andalucía en las elecciones autonómicas que se celebrarán el 19 de junio.

Con esta designación, Vox ha apostado por uno de los rostros más conocidos y una de las diputadas más controvertidas de sus filas. Además, el presidente de Vox, Santiago Abascal, comentó a los periodistas que: “Usted me pregunta por Macarena Olona y cada vez la veo más cara de presidenta”.

El propósito que tienen es duplicar los 400.000 votos y 12 diputados que lograron en las andaluzas de 2018.

domingo, 3 de abril de 2022

#hemeroteca #homofobia | Orbán intenta ganar votos con el referéndum sobre la homofobia

Google Imágenes / Viktor Orbán //

Orbán intenta ganar votos con el referéndum sobre la homofobia.

Hungría, además de decidir si cambia el Gobierno, vota la ley que vincula homosexualidad con pederastia.
M. Nagy | Noticias de Gipuzkoa, 2022-04-03
https://www.noticiasdegipuzkoa.eus/actualidad/union-europea/2022/04/03/orban-ganar-votos-referendum-homofobia/1199876.html 

Además de decidir si ponen fin o alargan los doce años de Gobierno del ultranacionalista Viktor Orbán, Hungría votará hoy en un referendo sobre una ley que el Gobierno impulsó como una supuesta defensa de los menores pero vinculó la homosexualidad con la pederastia.

La aprobación de la ley provocó que la Unión Europea (UE) abriera un procedimiento de infracción contra Hungría, al considerarla homófoba, discriminatoria y contraria a los valores comunitarios.

La consulta vinculante se refiere a una ley que fue planteada inicialmente para luchar contra los abusos a menores pero a la que el Fidesz, el partido de Orbán, añadió a última hora cláusulas con la pederastia y que prohíben hablar de homosexualidad o cambio de género a los menores.

El referendo contiene cuatro preguntas redactadas de tal forma que hace difícil que buena parte de los húngaros se opongan a la ley.

¿Apoya usted que en los centros de educación pública se realicen charlas sobre orientaciones sexuales sin el consentimiento de los padres?" y "¿apoya usted la promoción de terapias de cambio de sexo en menores de edad?", son dos de las preguntas.

A ellas se suman otra sobre permitir la difusión "sin control" de contenidos sexuales que "puedan influir en el desarrollo de los menores" y una cuarta sobre informar en los medios de comunicación a los niños sobre el cambio de sexo. El Consejo de Europa calificó las preguntas de "ambiguas y engañosas".

En el improbable caso que la gente vote mayoritariamente con "sí" a estas preguntas, la ley seguiría en vigor pero se abriría la posibilidad de tener que aplicar todas esas opciones que el Gobierno plantea en sus preguntas.

El Gobierno, que ha pedido a los húngaros que contesten "no" a todo, asegura que solo quiere defender a los menores de edad de lo que considera un intento de la UE de divulgar ideas sobre cambio de sexo o sexualidad en los colegios.

miércoles, 2 de marzo de 2022

#news #trans #lgtbi #wars | Trans People Stranded and Alone in Ukraine Following Russia’s Invasion

Vice / Zi Faámelu, transgender woman in Ukraine //

Trans People Stranded and Alone in Ukraine Following Russia’s Invasion.

Trans people in Ukraine tell VICE World News they are fearful of trying to escape Russian forces in case they are prevented from leaving by authorities.
Ben Hunte | Vice, 2022-03-02
https://www.vice.com/en/article/akvyxz/ukraine-war-trans-people-lgbtq

Trans people in Ukraine have told VICE World News that they are “totally stuck” and “scared for their lives” in the country.

Two Ukrainian trans women said they can’t leave Ukraine or even safely travel through it because all of their identification documents say “male” and mention their “old masculine names”.

Some trans people have even been advised to “lose their ID” by human rights groups, in order to get out of Ukraine. Trans campaigners estimate this issue is leading to “hundreds” of trans people in Ukraine being left in “serious danger” and feeling “completely alone”.

One trans woman said she is “terrified” of being stopped trying to leave Ukraine, and being forced to join the Ukrainian army “as a man” – especially because authorities are stopping men aged 18 to 60 from leaving. Another Ukrainian trans woman is too scared to leave her accommodation in fear of transphobic attacks. She’s the only person left in her neighbourhood.

One trans man, who transitioned over six years ago and has lived as a man in Ukraine since, only has an ID showing “female”. He told VICE World News about his fears of leaving his house and trying to make it across Ukraine. During a phone call, screaming and explosions were heard coming from outside his accommodation, but he still refused to leave because of his ID issue.

A non-binary Ukrainian person explained their fears of leaving Ukraine and heading to “places like Poland or Hungary” where their identity is “ridiculed” and not recognised. “I need to choose between my own country – that I have learned how to navigate –or a totally foreign place where I could feel even more excluded and in danger,” they added.

A humanitarian crisis is unfolding in Ukraine following Russian President Vladimir Putin’s invasion. The UNHCR, the United Nations’ refugee agency, confirmed that 520,000 refugees from Ukraine have now entered neighbouring countries since last Thursday, warning “this figure has been rising exponentially, hour after hour.” However, trans people may not have made those journeys.

Zi Faámelu is a 31-year-old trans woman from Kyiv. She is a musician and has appeared on TV in her home nation. Faámelu said she can’t leave the country and her life is in danger.

“Like hundreds of trans people in Ukraine, I am a woman, but I have ‘male’ in my passport and on all my ID, so this is a war within a war. Ukrainian trans people were already fighting for their lives.”

“There are hundreds of us stuck like this, living miserable lives. We need some influence from abroad. We need people to write to their politicians and charities to help us.”

She is sitting in darkness while she talks to me. In her hands, she holds a “very sharp” knife. Alone in her area, she is scared of who could be outside her apartment.

Trans people in Ukraine can obtain legal gender recognition, but human rights groups have called the process “abusive”, as it “violates the rights to privacy and physical integrity.”

Asked why she didn’t change her ID documents before now, Faámelu said the process in Ukraine is “humiliating” and she’s seen people having to “stay in mental institutions for months, with psychological and physical tests to prove their gender.”

“We don’t want to go through that, so we just kept our passports as they were and laid low, stayed quiet. It’s hell for trans people here. I should have left earlier but I was waiting for some emergency gender documents, but the doctors suddenly said no.”

“I'm completely alone now. Everybody in my neighbourhood has left. It’s such a dangerous situation, but I'm trying to stay optimistic. I've seen people running for their lives, and screaming at each other to leave things behind and just get out - but I have to stay where I am. It’s the only option for me right now.”

“It is very dangerous for me as a trans person in Ukraine on a normal day, so now, it is impossible. Many gay people in Ukraine can blend in with the rest of society now, but for trans people it is impossible. There are so many physical traits that we are attacked for – big chin, broad shoulders – we’re beaten, we’re killed. We need to get out now, but we can’t even leave our apartments.”

“They will see my passport and see ‘male’, they will see my birth name, and call me a man in a dress and attack me.”

Faámelu spoke of trans people who have been threatened by individuals openly carrying weapons in their areas.

“I’m now even more scared to be in Ukraine because everyone has a gun. Now my attackers have an excuse to carry out their hate and violence. People know where I live. Every sound outside is scary,” she said.

“Trans people now feel forgotten, neglected, abandoned. We are actually invisible at the moment. We need the United Nations, we need human rights organisations. We need people to help us get noticed.”

People fleeing Ukraine have been told that several neighbouring countries will accept them without any ID, however the journeys to get to the borders may still involve being stopped at checkpoints by the police or military, queueing with members of the public, and being split into “male and female” groups for prioritising safety and travel.

Being LGBTQ in Ukraine can be life-threatening. Attacks against people based on their sexuality and gender identity are common, and citizens told us “our police just stand by and watch.”

Less than a month ago, vandals damaged an LGBTQ community centre in Kharkiv, a city in northeast Ukraine. The attackers wrote “death threats” and “Christian scriptures” across the centre’s “mural of equality.” Campaigners said the centre had only recently been repaired after the last attacks, when “urine, shit and blood were smeared on the front door.”

Trans people in Ukraine have told VICE World News that their lives “were not worth living” before the war, and the current situation has only made matters worse for them.

Robert, 31, is a trans man who was living in Kharkiv, Ukraine. We are not identifying Robert’s surname to protect his identity. Robert’s years on testosterone have led to him “being able to pass like any other man”, but his ID still says he is “female” and uses his birth name.

“My parents tried to kill me when I told them I’m trans,” he told VICE World News earlier this week. “Everybody here knows me as ‘he’, nobody knows my situation. This is why I’m in so much danger now.”

“I’m so afraid for my life,” Robert added. “A lot of people have offered me help once I get to different countries, but I can’t get through Ukraine like this. The problem here is that you can look like one thing, but your papers say something else.”

“I can’t work, I can’t have a bank account, I can’t have a driver’s licence. I can’t continue at university because the university can’t approve my papers. I’ve just been cutting people’s hair, cleaning bathrooms and apartments, just to feed myself. It’s just existing, not living.”

Robert is now being supported by LGBTQ campaigner Rain Dove, who recently created a group and a fund to directly help “LGBTQ people, disabled people and families” stranded in Ukraine. The group has now supported “over 700 people” to get out of Ukraine, and many of them are LGBTQ.

Rain Dove told VICE World News: “We’ve had trans people get rejected at some borders, but everyone we’ve supported has eventually got out.”

“If you’re a trans woman with an ‘M’ on your passport, or you’re gender nonconforming with an ‘M’, we recommend that you ‘lose’ your passport before you speak to Ukrainian officials. Hide your ID in a water bottle, or in your shoe. If you get stopped, you can just say that you’re not from here, you can say that you’re a student in Ukraine, or were just visiting. Without an ID, you will be sent to a long line of foreign nationals, but you’ll then be talking to officials from the bordering nations, and you can present your ID without an issue. This has worked 100 percent of the time.

“If you’re a trans man with an ‘F’ on your ID, prepare to be gaslit by Ukrainian authorities. They will say ‘if you’re really a man, then fight for your country.’ This is unfortunately a really common thing. You could also hide your ID, but we know some people who have stayed to fight.”

Rémy Bonny, executive director of Forbidden Colours, an organisation pushing for LGBTQ equality across Europe, told VICE World News, “the Russian aggression against Ukraine has shocked the entire world, and queer people are extraordinarily affected by this war.”

Asked what people around the world can do to help these individuals, Bonny said, “Please donate to initiatives that are helping queer refugees from Ukraine. We are expecting about 100,000 queer refugees in the coming weeks, entering Poland, Hungary and Romania, but in the past, refugee camps have proven not to be safe spaces for LGBTQ persons.”