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lunes, 27 de octubre de 2025

#hemeroteca #inmemorian | Muere a los 70 años Björn Andrésen, "el chico más bello del siglo XX", protagonista de 'Muerte en Venecia'

Björn Andrésen //

Muere a los 70 años Björn Andrésen, "el chico más bello del siglo XX", protagonista de 'Muerte en Venecia'

El actor, a los 15 años, fue elegido por Luchino Visconti para interpretar a Tadzio en la adaptación de la novela de Thomas Mann. El papel marcó la vida del actor, que tuvo una difícil relación con la fama.
J. Yuste | El Español, 2025-10-27
https://www.elespanol.com/el-cultural/cine/20251027/muere-anos-bjorn-andresen-chico-bello-siglo-xx-protagonista-muerte-venecia/1003743987331_0.html

El actor y músico sueco Björn Andrésen, célebre por su inolvidable papel de Tadzio en ‘Muerte en Venecia’ (Luchino Visconti, 1971), ha fallecido a los 70 años.

La noticia ha sido confirmada por Kristian Petri y Kristina Lindström, directores del documental ‘El chico más bello del mundo’ (2021), que aborda la vida, la carrera profesional y su difícil relación con la fama. La muerte ocurrió el pasado sábado, pero se desconocen las causas de la misma.

Tras un laborioso ‘casting’, el maestro Luchino Visconti encontró a Björn Andrésen en Suecia para que interpretara a Tadzio en ‘Muerte en Venecia’, adaptación de la novela de Thomas Mann. Con él se obsesiona un hombre mayor, al que da vida Dirk Bogarde en el filme.

Andrésen, nacido en 1955 en Estocolmo, era un chico tímido, marcado por un pasado familiar muy doloroso: su madre se suicidó, nunca supo quién era su padre y fue empujado a un estrellato indeseado por una abuela que soñaba con tener un “nieto famoso”.

Corrían los años 70 cuando Andrésen, a sus 15 años, fue elegido por Visconti, en una época de ruptura social y artística después del mayo del 68 que propició la aparición del punk y de una cultura underground subversiva.

El “bellísimo” Tadzio/Andrésen se convirtió en un emblema contracultural al generar en el espectador una sensación perturbadora, porque se trata de un menor y porque es un chico tan hermoso que podría ser una chica.

El propio Visconti, sin embargo, insistió en que su película, donde más bien parece un ángel, no lo sexualizara para que el enamoramiento del viejo escritor al que interpreta Dirk Bogarde no tuviera un tono grotesco.

No era de la misma opinión el propio Andrésen, que describió su incomodidad con respecto a su papel en ‘Muerte en Venecia’ y su director Luchino Visconti: "Cuando la veo ahora, puedo ver cómo el hijo de puta me sexualizó", llegó a manifestar.

En el momento del estreno de la película, circularon rumores en los Estados Unidos sobre una posible homosexualidad de Andrésen, cosa que él negó enfáticamente. Tras el estreno de la película, Visconti presionó a Andrésen para que acudiera a un club gay, donde se sintió incómodo por las miradas fijas de hombres adultos; Andrésen describió más tarde la experiencia como "un infierno".

Después de ‘Muerte en Venecia’, pasó un tiempo en Japón, donde la película había sido muy popular. Allí trabajó en una serie de anuncios de televisión y grabó dos canciones. Deseoso de disipar los rumores acerca de su sexualidad y de deshacerse de su imagen de "niño bonito", Andrésen rechazó otros papeles de homosexual.

También trabajó en películas como ‘Pelikaanimies’ (2004), Kojan (1992), ‘Smugglarkungen’ (1985) y ‘Midsommar’ (2019).​ Fue, además, músico profesional y tecladista del grupo de dansband Sven Erics.

Residió en Estocolmo y tuvo una hija, Robine con su esposa, la poeta Susanna Roman.​ También tuvieron otro hijo, un varón llamado Elvin, quien murió de síndrome de muerte súbita a los 9 meses de edad.

Andrésen cayó en una larga depresión tras la muerte de su hijo. En una entrevista en el 2020, afirmó que tal vez volvería a encontrarse con su hijo "en el más allá". Tuvo dos nietos, un niño y una niña.

En el documental ‘El hombre más bello del mundo’, conocemos a Andrésen como un sesentón bohemio y desastroso que está a punto de ser desahuciado por su impuntualidad en el pago y por su suciedad, un tipo que por momentos parece que lucha por la vida, pero en otros parece totalmente derrotado y abandonado.


Y TAMBIÉN...
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'El chico más bello del mundo': el juguete roto de Visconti

El documental sobre sobre Björn Andrésen, que interpretó siendo un adolescente a Tadzio en 'Muerte en Venecia', propone una reflexión sobre la explotación sexual de la imagen de los menores
Juan Sardá | El Español, 2021-08-13
https://www.elespanol.com/el-cultural/cine/20210813/chico-bello-mundo-juguete-roto-visconti/603941076_0.html

lunes, 1 de febrero de 2021

#hemeroteca #cine #testimonios | La maldición de encarnar al bello Tadzio


La maldición de encarnar al bello Tadzio.

Medio siglo después del estreno de ‘Muerte en Venecia’, un documental en Sundance describe la desgraciada historia de Björn Andrésen, el chico objeto del deseo en el drama de Visconti. El festival fundado por Robert Redford se celebra estos días en línea.
Irene Crespo | El País, 2021-02-01
https://elpais.com/cultura/2021-01-31/la-maldicion-de-encarnar-al-bello-tadzio.html 

Hungría, Polonia, Finlandia... Luchino Visconti llevaba mucho tiempo buscando a su Tadzio, a esa representación de la belleza absoluta, ese joven que era frío como una estatua, pero cuyos ojos del color del agua, como escribió Thomas Mann, eran el camino a la ruina intelectual del protagonista de ‘Muerte en Venecia’. Obsesionado con el relato de Mann y obsesionado por la muerte intelectual y por la belleza perfecta, Visconti recorrió media Europa buscando a su Tadzio, después de que los padres de Miguel Bosé, su ahijado, se negaran a que lo interpretara él. Lo encontró en Estocolmo, en 1970. Era el quinto o sexto chico que entraba en la sala. Era más mayor de lo requerido, tenía 15 años, y más alto. Pero era perfecto. “No tuve dudas de que era él”, confesaba el director italiano un año después en el estreno en el festival de Cannes. Tan perfecto era que no tardó ni un minuto en pedirle que se desnudara ante la cámara. Con esas imágenes, las de las pruebas reales, sacadas del documental que el propio Visconti rodó orgulloso sobre la hazaña de encontrar a Tadzio (‘Alla ricerza di Tadzio’, 1970), arranca el documental ‘The Most Beautiful Boy in the World’, estrenado este fin de semana en el festival de Sundance, que se está celebrando en línea desde el pasado jueves y hasta el miércoles 3 de febrero. Visconti no es el protagonista, sino ese chico, Björn Andrésen, que 50 años después de ‘Muerte en Venecia’, convertido en un hombre enjuto de larga melena y blanca barba, aún no es capaz de mirar directamente a una cámara.

Cinco años tardaron los directores Kristina Lindström y Kristian Petri en ganarse la confianza de Björn Andrésen, cinco años acompañándole con su cámara, hablando con él. “Un viaje increíble en el que Björn nos iba abriendo cada vez una nueva puerta a su vida, nos iba invitando a saber algo más de él”, explica Petri.

De las escenas en 16 mm del 'casting', ese Björn joven, el documental salta a su apartamento actual en Estocolmo, sucio, viejo, pequeño. Rozando el síndrome de Diógenes, Andrésen está a punto de ser desahuciado de su casa. Su novia le salva del enésimo drama de su vida. Los directores se acercaron a Andrésen interesados por ‘Muerte en Venecia’, por cómo aquel rodaje y toda la promoción posterior destruyeron su vida. Las supuestamente halagadoras palabras de Visconti llamándole en Cannes “el chico más guapo del mundo” le persiguieron las siguientes décadas, robándole la felicidad.

Petri encontró las imágenes de la rueda de prensa de aquel Cannes el año pasado y todo cobró sentido. Visconti hablando de Björn como si él no estuviera delante, aunque el joven tampoco entendía lo que el director les decía a los periodistas en francés sobre lo guapo que era. “El circo empezó allí”, dice el Andrésen actual revisitando aquellas imágenes. “Tenía miedo, parecían murciélagos a mi alrededor”. Después de la ‘premiere’, le llevaron a un club gay de fiesta. “Solo recuerdo las paredes de terciopelo rojas, la pintura negra brillante, las voraces lenguas...”. Aquella noche bebió y bebió para dejar de sentirse un trozo de carne y no recuerda cómo regresó al hotel.

“Al principio, era reticente. No quería que hiciéramos la película porque su historia no es una historia feliz”, explica Lindström. “Pero entendió nuestra visión cuando se dio cuenta de que no iba a ser un documental convencional, de que teníamos una idea muy cinematográfica de cómo realizarlo”, añade Petri. “Y, además, creo que vio una oportunidad de contar por su fin historia, la de Tadzio le había perseguido toda su vida y ahora él podía contar la suya. Queríamos hacer la película con él, no sobre él”.

Entre imágenes de archivo personales y públicas, desde el rodaje de ‘Muerte en Venecia’ y la vergonzante rueda de prensa en Cannes a su viaje a Japón —donde le explotaron durante semanas, drogándole para que aguantara la grabación de un disco, fotos, programas de televisión, etcétera.—, el documental se va revelando casi como un ‘thriller’; no es solo un alegato contra la cosificación y deshumanización de un joven o las oscuras consecuencias de la fama repentina, es una búsqueda de la verdad y la identidad de este hombre encerrado en sí mismo durante años. Esa mirada frágil que enamoró a Visconti era la de un chico roto por la desaparición y muerte de su madre, por una abuela obsesionada con que fuera actor famoso negándole su verdadero placer: la música.

A lo largo del filme, Andrésen va regresando a todos esos lugares que marcaron para mal su vida: Japón, París (donde le trataron como “un objeto sexual” durante un año, esperando a que Malcolm Leigh hiciera una película que nunca ocurrió) o Venecia, donde se reencuentra con Tadzio cara a cara, en esa playa del Lido, para decirle adiós. Hoy, Björn Andrésen, a los 66 años, ha hecho las paces con la interpretación y trabaja regularmente en cine y televisión: con el 'thriller' 'Midsommar', de Ari Aster (2019), incluso recuperó esa atención que nunca buscó.