Mostrando entradas con la etiqueta Irlanda. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Irlanda. Mostrar todas las entradas

jueves, 11 de agosto de 2022

#hemeroteca #trans #transfobia | Comunidad LGTBI contra la Federación de rugby de Irlanda

FútbolRed / Transfobia femenina en el rubgy irlandés //

Comunidad LGTBI contra la Federación de rugby de Irlanda.

El choque de opiniones contra el organismo se da por restricciones generalizadas.
Camilo Fernando Nieto Espinosa | FútbolRed, 2022-08-11
https://www.futbolred.com/fuera-del-futbol/rugny-comunidad-lgtbi-critica-decision-sobre-mujeres-transgenero-163785 

La comunidad LGTBI de Irlanda criticó este jueves una decisión adoptada por la Federación de rugby (IRFU) de este país que prohíbe a las mujeres transgénero jugar en equipos femeninos.

La medida es "regresiva", según denunció hoy, entre otros colectivos, el equipo de rugby LGTBI de Dublín "The Emerald Warriors" ("Las Guerreras Esmeralda"). En un comunicado, este club instó a la IRFU, que rige este deporte en la República de Irlanda y la provincia británica de Irlanda del Norte, a que revierta su decisión.

"The Emerald Warriors" aseguró que esta nueva política reducirá "aún más" los "espacios donde las personas transgénero" pueden sentirse "seguras", al tiempo que "afecta al rugby, al deporte y nuestra sociedad". "Este paso no está en sintonía con los valores de nuestro deporte", subrayó el club LGTBI.

Al anunciar este miércoles esta medida, la IRFU reconoció que este asunto es "delicado y difícil", pero sostuvo que "es necesaria" porque entiende que las mujeres trans tienen "ventajas en fuerza, energía y físico". Asimismo, la federación precisó que los hombres transgénero podrán seguir jugando en equipos masculinos "si dan su consentimiento por escrito y se lleva a cabo una evaluación de riesgos".

"Queremos seguir trabajando con la IRFU en este asunto y confiamos en que podremos diseñar durante los próximos meses un plan de acción conjunto y llevar a cabo más investigaciones en este área", explicó hoy Aaron Doyle, responsable de inscripciones de "The Emerald Warriors", a la emisora NewsTalk. En su opinión, la federación debe revertir esta decisión que impone restricciones generalizadas y volver a la política anterior, por la que se estudiaba "caso por caso y de manera individual".

viernes, 5 de julio de 2019

#hemeroteca #vestimenta #binarismo | En este colegio irlandés, niñas y niños pueden elegir uniforme con falda o pantalón

Imagen: El País
En este colegio irlandés, niñas y niños pueden elegir uniforme con falda o pantalón.
El centro de Primaria St. Brigid’s National School, en Greystones (Irlanda), decide cambiar su política y permitir que los alumnos puedan elegir entre las dos prendas, indistintamente.
C. G. | El País, 2019-07-05
https://elpais.com/elpais/2019/07/03/mamas_papas/1562159313_644748.html

La distinción en el uniforme escolar entre chicos y chicas lleva instaurada muchas décadas y, hasta hace apenas unos años, no había sido objeto de debate. Era algo que se daba por sentado. Incluso por inamovible. Pero parece que algo ha cambiado y se puede ir más allá en la igualdad de género en las escuelas. ¿Por qué crear un uniforme neutro, si puedes dejar la falda y el pantalón y que cada niño o niña se ponga la que quiera?

Esto es lo que ha hecho el colegio de Primaria St.. Brigid’s National School, en Greystones (condado de Wicklow en Irlanda), tras decidir cambiar su política de uniformes y permitir que tanto chicas como chicos puedan elegir entre las dos prendas, indistintamente, el próximo septiembre, inicio del próximo curso escolar. Hasta ahora, las niñas usaban una falda con peto verde, mientras que a los niños se les exigía usar pantalones grises y un jersey verde también.

La finalidad, según ha informado la directora del centro Máire Costello al Irish Times es "asegurarse de que todos los niños y niñas se sientan identificados y felices en el centro escolar". "Tenemos alumnos que se cuestionan su identidad sexual. Y estas dudas cada vez comienzan antes. Queremos que todos los niños y niñas vivan una experiencia escolar feliz", ha añadido Costello. "Y esto significa que veremos a chicas vestidas con pantalones y chicos vestidos con falda. Lo más importante, prosigue, es que todos se sientan cómodos y a gusto de cómo vienen vestidos al colegio". Según explica Costello en el medio, la decisión de cambiarlo "ha sido una decisión de todos". Además de cambiar su política de uniformes, el centro educativo también se enfrenta a una modificación de sus baños, que pasarán de estar separados por género a ser neutros.

BelongTo, asociación que apoya a estudiantes lesbianas, gais, bisexuales y transexuales en Irlanda, ha informado al mismo medio que las escuelas secundarias, en particular, están adoptando silenciosamente un enfoque más progresivo de las políticas de uniformes escolares sobre una base de alumno por alumno. Moninne Griffith, directora ejecutiva de esta organización, ha asegurado que adaptar las políticas de "los uniformes es más fácil en las escuelas mixtas".

El camino hacia un uniforme neutro
El camino hacia un uniforme neutro lleva apareciendo en los medios desde hace años, eso sí, a cuenta gotas. Medidas que pretenden mejorar la experiencia escolar, defender la igualdad o que ir al colegio sea más cómodo para todos.

Por ejemplo, en 2017, un colegio de Secundaria británico instauraba un uniforme idéntico para los alumnos y alumnas con el objetivo de “solucionar problemas de desigualdad y decencia”. Pantalón gris, zapatos negros, camisa y corbata, este es el uniforme neutro que lanzó el colegio Priory, en la localidad de Lewes, East Sussex. Con la medida, el centro privado también perseguía dar respuesta a las quejas por el largo de las faldas recibidas en cursos pasados y evitar el eventual sentimiento de exclusión de los menores transgénero.

En 2018, otro centro, el Chiltern Edge School, asentado en Sonning Common (en el distrito de South Oxfordshire, en Inglaterra) permitía que los niños llevaran falda en verano, si así lo deseaban, como las chicas que estudiaban con ellos. Esta sugerencia por parte del centro, que está en su código escolar, se supo tras la queja de un padre.

Y en España...
En España, Galicia será la primera comunidad autónoma en regular la eliminación de la falda obligatoria para las niñas en los centros escolares que exigen uso de uniforme. La regulación es una novedad, pero no lo es la práctica, ya que algunos centros de enseñanza, tanto privados como públicos, ya dan la libre elección de vestimenta a las alumnas.

Otro ejemplo español ocurrió en Bilbao, donde el colegio Pureza de María, con un millar de alumnos entre 2 y 18 años, decidió el pasado enero eliminar la falda de su uniforme escolar y obligar a todas sus alumnas a vestir pantalón a partir del próximo curso. Es un cambio, aseguraba la dirección del centro religioso, que respondía a "la continua adaptación a los tiempos".

sábado, 25 de agosto de 2018

#hemeroteca #iglesia #pederastia | Marie Collins: “El Vaticano permitió que los niños fueran vulnerables”

Imagen: El País / Marie Collins
Marie Collins: “El Vaticano permitió que los niños fueran vulnerables”.
La irlandesa Marie Collins, víctima y símbolo de la lucha contra los abusos, espera que el Papa tome medidas concretas y castigue a los responsables de las violaciones.
Daniel Verdú | El País, 2018-08-25
https://elpais.com/internacional/2018/08/24/actualidad/1535128540_265535.html

La irlandesa Marie Collins fue víctima de abusos de un cura pedófilo cuando tenía apenas 13 años y trataba de recuperarse de una infección en un hospital. El sacerdote del centro médico abusó de ella por las noches durante semanas y llegó a fotografiarla desnuda mientras dormía. Años después tuvo el valor de denunciar, comenzar una larga batalla legal y contribuir a cambiar el rumbo de una iglesia donde el encubrimiento era sistémico. Por eso el Papa Francisco la invitó a formar parte de la comisión para la prevención de este tipo de delitos. Tres años después se marchó dando un portazo y denunciando que todas las propuestas quedaban desactivadas en los despachos de la curia.

Pregunta. ¿Qué espera de la visita del Papa a Irlanda?
Respuesta. Esperemos, aunque quizá no suceda, que se vea con los supervivientes y estos puedan contarle lo que ha pasado en la Iglesia estos años. También me gustaría que aportara cosas concretas a la carta que escribió para que el liderazgo de la Iglesia en esta cuestión sea real. Dijo cosas bonitas: los crímenes de los verdugos, la corrupción… Es algo que los papas no decían habitualmente. Pero no admitió el retraso en responsabilizar a esas personas. Lo que necesitamos es que nos diga qué piensa hacer y cómo piensa castigarles. No es posible que solo les permita dimitir e irse tranquilamente.

P. El Papa viaja a la zona cero de este problema. ¿Cuál es la lección irlandesa?
R. Ha habido muchos casos en América, pero empezó aquí en 1990. Dos décadas después, los supervivientes como yo pedimos acción. Hemos vivido un encubrimiento sistémico que hasta el Papa lo admite en su carta. Sin embargo, todavía habla de estudiar medidas para señalar a los responsables, pero no podemos seguir esperando: las medidas deben ejecutarse. Tiene que pasar ya, especialmente aquí. Nosotros tuvimos nuestro propio informe hace 10 años, que mostró el mismo tipo de horror que en Pensilvania. La gente ya no va a esperar mucho más: ¡basta ya!

P. ¿Cómo ha sido el proceso de sanación de esas heridas?
R. Aquí la Iglesia ha implementado un proceso de vigilancia durísimo. El propio arzobispo de Dublín ha proporcionado archivos y más investigaciones. Y el Gobierno ha aprobado una nueva ley del menor. El Estado ha contribuido también al cambio, y eso es muy importante para otros países. Porque si la Iglesia no toma medidas rápidas, debe hacerlo el Estado.

P. A veces da la sensación de que sin condenas, procesos en la justicia ordinaria y penas de cárcel será complicado avanzar.
R. En Irlanda desafortunadamente no había una buena ley y no se pueden aplicar condenas retroactivamente. Ahora sí la tenemos. Algunos abusadores, como el que lo hizo conmigo, fueron a la cárcel. Pocos, pero el problema es que el número de víctimas que denuncia es bajo y el que decide seguir adelante con el proceso, todavía es menor. Creo que con el tiempo, eso está cambiando.

P. ¿Cómo afectó el escándalo al poder de la Iglesia católica en Irlanda?
R. Ha habido un cambio enorme. La gente se declaraba antes en un 95% católica. Ahora está en un 78%, y entre ellos muchos menos son practicantes. Ha habido una caída en los seminarios, en los conventos, en las iglesias… Solía haber cien o doscientos nuevos seminaristas al año. Este año hubo seis. En algunos sitios es hasta complicado sustituir a los párrocos. Pero lo fundamental es que la Iglesia ha perdido autoridad y credibilidad.

P. Usted estuvo tres años en la revolucionaria comisión que creó el Papa para prevenir abusos y se fue dando un portazo porque no había avances. ¿Ha cambiado algo desde entonces?
R. Me temo que no ha conseguido nada. Ha lanzado propuestas, responsabilizar, tribunales… Muchas. El Papa las aprobó, pero la curia lo frenó. Pese a que la comisión trató de llevar a cabo propuestas, lamentablemente no ha conseguido nada en estos 4 años. Y la única manera de que funcione es que el Papa aparte a las personas que se resisten.

P. ¿Qué pensó cuando vio el escándalo de Pensilvania? ¿Cree que el Vaticano conocía los casos?
R. Cuando yo fui a la Iglesia con mi caso y me di cuenta de que estaban protegiendo a mi abusador, que no cooperarían con la policía, que dirían a la prensa que yo mentía… entendí cómo funcionaba. Desde entonces aprendí y se hizo obvio que el propio Vaticano estaba implicado. Teníamos unas medidas de protección y vigilancia desde 1996 que incluían informar a la policía, y el Vaticano nos dijo que no podía hacerlo porque estaba contra la ley canónica. El Vaticano fue quien decidió directamente no informar de esos abusos. Permitió que las víctimas y los niños fueran vulnerables. De modo que las revelaciones de Pensilvania, aunque son terribles, no me sorprenden. La clave es que esto es algo sistémico, no individual.

jueves, 23 de agosto de 2018

#hemeroteca #iglesia #pederastia | Obispos dan un toque de atención al Papa por los abusos: "No es suficiente decir lo siento"

Imagen: ctxt / 'El hombre del saco', ilustración de La Boca del Logo
Obispos dan un toque de atención al Papa por los abusos: "No es suficiente decir lo siento".
Integrantes de la Pontifica Comisión para la Protección de los menores alzan la voz para reclamar más medidas contra los cura pederastas tras el demoledor informe que reveló unos 300 casos de sacerdotes "depredadores".
EFE | Público, 2018-08-23
https://www.publico.es/actualidad/iglesia-piden-acciones-concretas-papa-cruzada-curas-pederastas.html

Tras el demoledor informe sobre más de los 300 sacerdotes pederastas en EEUU, miembros de la Pontifica Comisión para la Protección de los menores (institución autónoma vinculada con la Santa Sede) piden reforzar las acciones contra los abusos en la Iglesia. Algunos de los miembros de esta comisión consideran que falta mucho trabajo por hacer.

Entre ellos el padre Hans Zollner que, a pesar de que defiende la actuación del Papa Francisco, valora que "hay que reforzar todo el trabajo de prevención, las conferencias episcopales y las diócesis". "Hay que responsabilizar a los obispos para que no se encubran los abusos", ha dicho.

El sacerdote afirma que desde hace tiempo que ya existe la obligación de denunciar estos casos, sin embargo, no ha sido hasta agosto de este año que se denunciaron 300 supuestos casos de "sacerdotes depredadores" sexuales en seis diócesis.

También ha recomendado la revisión del Derecho Canónico ya que "hasta ahora es muy vago respecto a la definición de este tipo de crímenes y las correspondientes penas".

Por otra parte el presidente de esta comisión, Sean Patrick O'Malley, ha deseado la implantación de "procedimientos más claros para los casos que involucren obispos", así como "tomar medidas rápidas y decisivas con respecto a estos asuntos de importancia crítica".

"Debemos proceder rápidamente y con un propósito. No hay tiempo que perder", aseguró en una reciente carta tras publicarse el informe de los abusos en Pensilvania (EEUU).

Además, el periodista Andrea Tornielli, autor de libros junto al Papa Francisco y coordinador de la página del diario 'La Stampa, Vatican Insder', también ha pedido cambios advirtiendo que el problema está en"la mentalidad". "Si no se entiende que no hay que ocultar o encubrir, las normas o leyes, no bastan" ha dicho.

"No es suficiente decir lo siento"
La Iglesia católica irlandesa encubrió durante décadas los abusos sexuales cometidos por sacerdotes. Para ello contó con la colaboración de la Policía, que nunca se molestó en cumplir con su deber.

Tras conocer el informe que ha identificado a unos 1.000 menores víctimas, el Papa tiene planeado ir los próximos 25 y 26 a Irlanda para reunirse con los menores víctimas de abusos por parte del clero.

No obstante, el arzobispo de Dublín, Diarmuid Martin, señaló que "no es suficiente decir lo siento" y dijo que "las estructuras que permitieron o facilitaron el abuso deben ser destruidas y destruidas para siempre".

Ante las críticas recibidas, la página especializada en información del Vaticano ‘El Sismógrafo’ informó que el Papa preparará tras su viaje a Irlanda un documento para los obispos de todo el mundo con indicaciones normativas.

sábado, 11 de agosto de 2018

#hemeroteca #aborto #politica | Aborto, religión y democracia

Imagen: El País / La marea verde, joven y feminista, que va a cambiar Argentina
Aborto, religión y democracia.
Irlanda y Argentina en perspectiva comparada.
Héctor E. Schamis | El País, 2018-08-11
https://elpais.com/internacional/2018/08/11/america/1534020953_621859.html

El pasado 25 de mayo se llevó a cabo un histórico referéndum. Con una participación del 64 por ciento, más de dos tercios de los irlandeses aprobaron la derogación de una enmienda constitucional que penaliza el aborto con reclusión de hasta 14 años. El gobierno anunció que introducirá legislación en el Parlamento para permitir la interrupción voluntaria del embarazo dentro de las 12 semanas de gestación.

Al mismo tiempo se llevaba a cabo en Argentina un intenso debate y tratamiento legislativo de idéntico tema. El proyecto de ley de despenalización del aborto recibió media sanción en la Cámara de Diputados el 13 de junio, siendo rechazado en el Senado el 8 de agosto. La simultaneidad y las semejanzas de ambos países, especialmente en relación con su identidad católica, invitan esta reflexión.

De hecho, las encuestas de opinión reportan que dos tercios de los argentinos aprueban la despenalización, exactamente como en Irlanda, y que ese porcentaje es más alto entre las mujeres y aún más alto entre los jóvenes. Esos números podrían haber servido para recordarles a muchos legisladores que se trata de una democracia representativa, y subráyese representativa.

Es decir, es un sistema político en el cual sus opiniones personales, convicciones, principios morales y demás consideraciones importan menos, mucho menos, que las preferencias de la sociedad. Desafortunadamente, muchos de ellos hablaron de sí mismos en el debate, con frecuencia en clave de dogma religioso. También votaron por su cuenta, no por cuenta del mandante, el electorado.

El dogmatismo en cuestión oculta que despenalizar el aborto no erosiona la fe de nadie, no debilita las convicciones religiosas de quien las posee, no borra la identidad de las personas. Irlanda es muy católica, también lo son España, Italia y Uruguay, que además no está en Europa sino en la otra orilla del Río de la Plata. Todos tienen ley de interrupción voluntaria del embarazo. También la tiene la Ciudad de México, donde la abrumadora mayoría de sus 21 millones de habitantes son muy creyentes y cuya Basílica de Guadalupe—Lupita—es en números el segundo lugar de peregrinaje católico después del Vaticano.

Lo que sí hace la despenalización del aborto, sin embargo, es modificar el control social existente; de las mujeres por parte de los hombres, esto es, y que es ejecutado por instituciones regidas por hombres, la Iglesia Católica entre ellas. Los legisladores argentinos que justificaron su rechazo con base en el dogma religioso creen que han sido portadores de la fe. En realidad, solo han sido instrumentos de control social de dicha institución, control que racionalizan con un discurso religioso.

Con lo cual predominan la incoherencia y la hipocresía. Para que los argumentos de los llamados “pro-vida” sean plausibles, deben antes resolver el dilema ético que implica que sea aceptable congelar embriones para tratamientos de fertilización asistida, la mayoría de los cuales jamás nacerán y muchos de los cuales se descartan. En otras palabras, si la vida comienza desde la concepción, son personas cuyo desarrollo se trunca deliberadamente o se abortan. Pero eso sí es legal.

Para conservar un ápice de credibilidad también tienen que explicar cómo justifican moralmente que una mujer que aborta esté sujeta a una condena de prisión de hasta cuatro años y el varón—es decir, el padre del embrión abortado—no reciba castigo alguno. Igualdad ante la ley, bien gracias.

Pues se trata de poder, no de fe. En ese terreno, entonces, el rechazo a la interrupción voluntaria del embarazo no es más que una denegación de derechos a efectos de ejercer una supremacía. Como ahora con la despenalización del aborto, la Iglesia católica se opuso a la ley de divorcio argentina de 1987—ley que Antonio Cafiero, político peronista de reconocidas convicciones religiosas, votó a favor “como católico”—y también se opuso a la ley de matrimonio igualitario de 2010.

Es que dichas leyes robustecen la esfera de derechos civiles, lo cual expande la capacidad de los individuos de elegir y decidir sobre su propia vida, es decir, los hace autónomos. Ello siempre ha resultado en más democracia, un proceso histórico de cambio social que necesariamente re-define la propia noción de ciudadanía. La democracia es un conflicto a favor de más derechos ante la resistencia del statu quo. La marea verde es un fenómeno de cambio social democrático.

En contraste con Argentina, la Iglesia católica irlandesa ha mantenido un curioso silencio durante el referéndum, tanto desde el púlpito como en el llano. Esta es también una historia de la alta política exterior del Vaticano que, más allá de los neofascismos en auge, ve a Europa como un territorio perdido a manos de la secularización, un espacio capturado por las instituciones de un Estado y un supra-Estado liberales.

Un Papa jesuita significa ver el futuro del catolicismo en África y especialmente en América Latina, región donde, no obstante, diversos cultos evangélicos compiten con la Iglesia Católica en el terreno y con bastante éxito. Retener América Latina es la misión pastoral de Bergoglio, allí está su patio trasero. De ahí su tolerancia con las diversas autocracias actuales. Bergoglio no es comunista, chavista ni populista, como se dice, sino el jefe de un Estado que protege sus espacios de poder.

Ocurre que los Castro han negociado una estrategia conveniente con él. Las sucursales de su revolución en el continente, el ALBA y sus subcontratistas, no son materialistas ni hablan de marxismo-leninismo. Por el contrario, se definen como católicos, invocan la fe y rechazan toda forma de ateísmo. De ahí que el Papa no los cuestione. Son la izquierda beata que Bergoglio seguirá protegiendo, no por ser “izquierda”, subráyese las comillas, sino por ser beata. Su verdadero adversario es el liberalismo, el que separa la religión y el Estado.

Y eso es lo que le preocupa de Argentina y de su presidente. Nótese que el debate acerca de la despenalización del aborto fue iniciado por el propio Macri. Su coalición, Cambiemos, está integrada por su partido, el PRO, y el Partido Radical. El ADN del primero es el liberalismo, y el del segundo, desde su creación en 1890 es el Estado Laico. Sin embargo, en los bloques de ambas cámaras de Cambiemos prevalecieron los votos negativos. Es inverosímil, el oficialismo rechazó una ley que es resultado de un debate iniciado por su propio presidente.

Argentina trata de ingresar al siglo XXI, el lenguaje de la modernización es dominante en el gobierno, pero en realidad ha regresado al siglo XIX, el momento liberal de su historia. Como entonces, el futuro de su orden político democrático pasa por definir si, y cuánta, separación entre Estado e Iglesia tendrá.

Por ello, Cambiemos tiene un dilema frente a sí: ser la fuerza liberal que complete la modernización truncada de Argentina—y no tan solo en la economía sino en la esfera social—o bien constituirse en un vehículo del conservadurismo clerical. Votando como lo hicieron se constituyeron en lo segundo, en la Argentina de 1930. Y con ello seguirán obligando a muchas mujeres a morir en un aborto clandestino o ir a la cárcel.

Es que, aunque sea ilegal, las mujeres continuarán decidiendo sí y cuándo ser madres. La historia de la democracia es hacer legal una ilegalidad, o sea, ampliar derechos. También era ilegal divorciarse y también era ilegal amar a una persona del mismo sexo. Si Cambiemos se constituye en la fuerza que prometió ser, la fuerza de la modernización, habrá cumplido. En ese camino, una nueva base social le dará su apoyo: la marea verde, esa que se ha esparcido por toda América Latina generando esperanzas similares.

Solo falta que se den cuenta de ello en Callao y Rivadavia, la sede del Congreso Nacional. Argentina vota en quince meses.

miércoles, 6 de junio de 2018

#hemeroteca #feminismo #politica | Las feministas irlandesas atacan la cláusula constitucional que relega a la mujer a labores del hogar

Imagen: El Diario / Celebración feminista de
Las feministas irlandesas atacan la cláusula constitucional que relega a la mujer a labores del hogar.
Tras su victoria sobre el aborto, activistas y políticos ponen el foco en la cláusula de la Constitución conocida como la 'mujer en el hogar'. Su lenguaje arcaico y machista pone a las mujeres en una situación de inferioridad al establecer como prioridad para las mujeres el trabajo en el hogar.
Sinead Baker / Emma Graham-Harrison | El Diario, 2018-06-06
https://www.eldiario.es/theguardian/feministas-irlandesas-clausula-constitucional-labores_0_779372751.html

Alentadas por la victoria en el referéndum sobre el aborto, las feministas irlandesas han abierto un nuevo frente de batalla para eliminar una cláusula de la Constitución que define el papel de la mujer en el hogar. Aunque no tiene implicaciones legales directas en la Irlanda contemporánea, políticos y activistas llevan tiempo argumentando que su lenguaje arcaico y machista pone a las mujeres en una situación de inferioridad.

Es conocida popularmente como la cláusula de la 'mujer en el hogar' y, como dijo en 2015 la líder del Sinn Féin, Mary Lou McDonald, su existencia "relega constitucionalmente a las mujeres a una ciudadanía de segunda clase".

El artículo 41.2 de la Constitución dice que el Estado irlandés "reconoce que gracias a su vida en el hogar, la mujer da al Estado un apoyo sin el cual no se puede lograr el bien común. Por lo tanto, el Estado se esforzará por garantizar que las madres no se vean obligadas a trabajar por necesidad económica si eso menoscaba sus deberes en el hogar".

Una conferencia constitucional de 2013 recomendó un cambio y en 2017 Leo Varadkar, el primer ministro irlandés, prometió al asumir el cargo que lo consultaría con los ciudadanos en un referéndum. La votación podría ocurrir en octubre, cuando también se celebran las elecciones presidenciales. Las opciones van desde eliminar la cláusula por completo hasta reemplazarla por otra con una mención a los cuidados que no haga referencia únicamente a las mujeres.

Aunque es probable que no haya grandes resistencias al cambio, muchos esperan que el debate en torno a la eliminación de la cláusula sirva de oportunidad para hablar de cuestiones más amplias sobre la condición de la mujer y la desigualdad entre los géneros. Como señala Niamh Egleston, estudiante de Derecho en Dublín, que "(la cláusula) haya existido hasta hoy, incluso como letra muerta de la Constitución, es un símbolo del machismo latente que no nos gusta admitir y que todavía da forma a nuestra sociedad".

Hay quienes argumentan que la votación sobre la cláusula sólo debería ocurrir después de completar la batalla por el derecho al aborto con la promulgación de la ley cuyos principios fueron aprobados la semana pasada. "Por supuesto (la cláusula) debe ser revocada, ya que es un retroceso arcaico", afirma Bríd Smith, diputado del partido People Before Profit. "Pero sería un error convocar otro referéndum antes de que hayamos terminado el trabajo necesario para asegurarnos de que las mujeres no tienen que viajar al extranjero o comprar píldoras [abortivas] de forma ilegal".

Como una clara referencia a la igualdad de género, la Proclamación de la República, leída durante la rebelión de 1916, estaba dirigida a "irlandeses e irlandesas". En 1922 las mujeres irlandesas obtuvieron el pleno derecho de voto. La primera mujer elegida diputada en la Cámara de los Comunes de Westminster (Londres) fue la revolucionaria irlandesa Constance Georgine Markievicz, en 1918. Como integrante del Sinn Féin, Markievicz se negó a ocupar su escaño.

En las décadas que siguieron, las leyes y tradiciones restringieron los derechos de las mujeres, tanto laborales como sociales. Muchos consideraban que el matrimonio y la maternidad eran incompatibles con la carrera profesional.

Durante la redacción de la Constitución de 1937 bajo la dirección de Éamon de Valera, que luego sería primer ministro, las feministas le acusaron de tratar de erosionar los logros políticos y sociales de las mujeres irlandesas. "El señor de Valera siempre ha sido un reaccionario en lo referido a las mujeres", escribió en 1937 la periodista de 'The Irish Independent' Gertrude Gaffney. "Le desagradamos, desconfía de nosotras como sexo, y su objetivo desde que asumió ha sido ponernos en lo que él considera nuestro lugar y mantenernos allí".

Entre las restricciones figuraba la imposibilidad de trabajar en el sector público para las mujeres casadas, una medida que no se suprimió hasta 1973. Otra discriminación es la que otorgaba el derecho a un hombre casado de hipotecar o vender la vivienda familiar sin el conocimiento ni el consentimiento de su esposa.

Más de la mitad de las mujeres adultas en Irlanda trabajaba en 2016, pero la diferencia salarial entre los dos sexos sigue estando en torno al 15%. En los consejos de administración de las empresas que cotizan en Bolsa sólo hay un 10% de mujeres.

Desde que se celebró el referéndum sobre el aborto y con el objetivo de seguir mejorando la igualdad de género, los activistas se están centrando en temas como la diferencia salarial entre hombres y mujeres, la deficiente educación sexual y el coste de los anticonceptivos.

domingo, 27 de mayo de 2018

#hemeroteca #aborto | La gran victoria del ‘sí’ en la consulta del aborto reafirma a la nueva Irlanda

Imagen: El País / Celebración del 'sí' al aborto en Irlanda
La gran victoria del ‘sí’ en la consulta del aborto reafirma a la nueva Irlanda.
El 66% de los irlandeses vota a favor de reformar la Constitución para permitir la interrupción del embarazo.
Pablo Guimón | El País, 2018-05-27
https://elpais.com/internacional/2018/05/26/actualidad/1527328272_231784.html

Irlanda rompió con su pasado, culminó su modernización social y mandó un poderoso mensaje al mundo al aprobar, por un contundente 66,4%, la legalización del aborto. El histórico resultado del referéndum, nuevo hito en una corriente feminista global e imparable, se celebró en Dublín por una generación joven y cosmopolita que toma las riendas del último bastión del conservadurismo católico. El sí ganó en el campo y en la ciudad, entre hombres y mujeres. El último tabú ha caído en un país que, tras aprobar el matrimonio igualitario hace tres años, rechaza definitivamente la injerencia de la Iglesia.

La contundencia del resultado, 66,4% frente a 33,6%, supone una histórica victoria de la Irlanda joven y cosmopolita. La victoria representa un nuevo avance para el feminismo global, cuyos millones de ojos estaban puestos desde hace días en este país de apenas 4,7 millones de habitantes, en busca de más inercia para una ola que se antoja imparable. Y entraña, por último, una aparatosa derrota de las poderosas fuerzas ultraconservadoras globales, que habían volcado sus recursos en defender el último fortín del catolicismo más reaccionario.

A las tres de la tarde del sábado, la nueva Irlanda se congregaba ante el castillo de Dublín, donde tenía lugar un recuento de los votos que iba constatando la aplastante victoria anticipada la víspera por los sondeos a pie de urna. Los abrazos y las lágrimas de emoción revelaban que ya nada iba a detener un momento que en todos los corros se calificaba de “histórico”. Prominentes figuras de la campaña del no ya habían reconocido su derrota.

Pasadas las seis de la tarde, terminaba el recuento y revelaba que dos de cada tres votantes habían optado por legalizar el aborto. La participación fue la más alta de los 21 plebiscitos que se han celebrado en el país desde que en 1996 los irlandeses votaron por la legalización del divorcio. Irlanda, donde un 78% de los ciudadanos se define como católico, rechazó simbólicamente la intromisión de la Iglesia en los asuntos sociales, meses antes de que el papa Francisco viaje al país, en la primera visita papal desde 1979.

“Somos un país decente y compasivo que se preocupa por sus ciudadanos. Este es el momento de la constatación definitiva del cambio en Irlanda”, decía el diputado David Norris, de 72 años, el primer cargo electo abiertamente gay del país, que pasará a la historia como el hombre que logró la descriminalización de la homosexualidad en Irlanda en 1988.

El primer ministro, Leo Varadkar, llegó al castillo de Dublín junto a Simon Harris, ministro de Sanidad y uno de los héroes de la batalla por la despenalización del aborto. Fueron recibidos con vítores. Harris anunció que el mismo martes pedirá formalmente al Gobierno que apruebe su borrador de nueva normativa del aborto, para que se convierta en proyecto de ley y pueda iniciar su tramitación parlamentaria. El líder del Fianna Fáil, principal partido de la oposición, garantizó que los diputados de su formación que apoyaron el no en la campaña, 32 de 44, “no se interpondrán en el camino de la voluntad del pueblo irlandés”. El primer ministro dijo confiar en que la nueva legislación esté aprobada antes de final de año.

La victoria del sí supone la derogación de la Octava Enmienda, añadida en la Constitución de la República de Irlanda tras un referéndum en 1983, que equipara el derecho a la vida de una mujer embarazada con el de su feto. Esa es la base de una prohibición casi total del aborto, incluso en casos de violación, incesto, anomalía fetal o riesgo para la salud de la madre.

El restrictivo régimen legal produjo una exportación del problema, como denunció la campaña del sí, a costa del sufrimiento de las mujeres: cada año, cerca de 3.500 mujeres viajan al extranjero a abortar y 2.000 más adquieren ilegalmente píldoras abortivas en Internet, arriesgándose a penas de cárcel.

La propuesta del Gobierno, que tramitará ahora el Parlamento, contempla el aborto legal en las primeras 12 semanas de gestación sin tener que justificar su decisión. Después, hasta las 24 semanas, las mujeres estarían autorizadas a abortar si su vida o su salud estuvieran en riesgo o si el feto no pudiera sobrevivir fuera del cuerpo de la madre. La campaña del no defendió que la propuesta del Gobierno va demasiado lejos y oculta un “aborto a demanda”, pero lo cierto es que el texto equipararía la normativa irlandesa con las de los principales países europeos.

“Lo siento. Espero que esto absuelva la culpa de mi país”. El mensaje, escrito en una postal de la campaña del sí por Triona Barrow, de 25 años, iba dirigido a Savita Halappanavar, fallecida en 2012 de una septicemia, después de que se le negara la interrupción de un embarazo que acabaría causándole la muerte. Su caso fue el detonante para que muchas jóvenes decidieran sacar a la calle una rabia que hasta entonces las consumía por dentro. El rostro de Savita, pintado en un mural del centro de Dublín, amaneció este sábado cubierto de flores y mensajes.

Confiada en que el recuento confirmaría la aplastante victoria, como haría horas después, Triona llevó su mensaje a Savita con un ramo de flores a primera hora de la mañana. “Estamos ante una Irlanda nueva”, decía, cubierta de lágrimas de emoción. “Esto quiere decir que la sociedad por fin se fía de las mujeres. Lo siento, no puedo parar de llorar, creo que estaré así todo el día”, advertía.

Triona había votado en Roscommon, el pueblo donde nació, en el único condado que votó no al matrimonio igualitario en 2015, convertido en símbolo de la Irlanda rural y reaccionaria. El sábado, hasta en Roscommon ganó el sí (57%). Las líneas que separaban la Irlanda cosmopolita de la conservadora y católica se difuminaron. En la Irlanda rural ganó el sí. Solo en una circunscripción, la de Donagal, se impuso el no, y lo hizo por solo un 51,87%.

Emoción y júbilo
Ganó el sí entre las mujeres y entre los hombres. Ganó en todos los grupos de edad, excepto entre los mayores de 65 años. La incorporación al censo electoral de miles de jóvenes que no pudieron votar hace tres años es uno de los factores que explican los casi cuatro puntos más que cosechó el sí en este referéndum respecto al del matrimonio igualitario de 2015. La barrera de la edad es la única que quedó un poco en pie el sábado en Irlanda, y es una barrera que inexorablemente cae con el tiempo.

El viernes por la noche la emoción por la victoria apenas se disimulaba en el Pantibar, templo de la noche gay dublinesa, donde la bandera del arco iris ondeaba sobre dos enormes murales por el sí. Al borde de la medianoche, el dj paró la música y conectó con la televisión pública para que el público escuchara los resultados del segundo sondeo a pie de urna: el sí ganaba por goleada. Los fieles irrumpían en un jubiloso estruendo, antes de bailar desatados al ritmo irónico de Las chicas solo quieren divertirse, de Cindy Laupper, y Fe, de George Michael. “Esto es enorme”, opinaba Maureen Ryan, de 26 años, con los pies doloridos tras las duras jornadas de campaña. “Es una Irlanda nueva, moderna y compasiva. La lucha no ha terminado, aún hay conquistas pendientes, pero es un inmenso paso adelante”.

Presión para el norte
El histórico voto por la legalización del aborto en la República de Irlanda redobla la presión sobre Irlanda del Norte, la nación británica con la que comparte isla. Irlanda del Norte mantiene un extremadamente estricto régimen del aborto, que no está permitido ni siquiera en casos de violación, incesto o anomalía fatal del feto. La secretaria de Estado británica de Mujer e Igualdad, Penny Mordaunt, dijo el sábado que la contundente victoria del sí al sur de la frontera trae “esperanza” a Irlanda del Norte.

La legalización el aborto en la República de Irlanda facilitará el trámite a las norirlandesas condenadas a viajar para abortar, que podrán hacerlo en un futuro próximo por carretera. En 2016, más de 700 mujeres norirlandesas cruzaron el mar de Irlanda para terminar sus embarazos en Inglaterra.

Promover un cambio en la legislación del aborto en Irlanda del Norte es un asunto delicado, en la medida en que el mayoritario Partido Unionista Democrático (DUP), extremadamente conservador en cuestiones sociales, es el sustento del Gobierno de Theresa May, desde que la primera ministra británica perdió la mayoría absoluta en las elecciones del año pasado. Figuras de los principales partidos británicos se pronunciaron el sábado a favor de una reconsideración de la estricta normativa.

Pero el DUP dejó claro que revisarla no entra en sus planes. Irlanda del Norte “no debe ser presionada a aceptar un aborto a demanda”, dijo Ian Paisley, diputado del DUP en Westminster e hijo del fundador del partido.

jueves, 24 de mayo de 2018

#hemeroteca #aborto | Irlanda se enfrenta a su último tabú: el aborto

Imagen: El País / Activistas por el 'Sí' al aborto en Irlanda
Irlanda se enfrenta a su último tabú: el aborto.
Un referéndum para legalizar la interrupción del embarazo supondrá este viernes la última prueba para medir el peso de la Iglesia Católica en un país dividido.
Pablo Guimón | El País, 2018-05-24
https://elpais.com/internacional/2018/05/23/actualidad/1527101735_801848.html

La vergüenza y el silencio. Eso fue lo más duro para Louise White, dramaturga nacida en la región irlandesa de Laois, madre de dos hijos, que viajó a Inglaterra a los 24 años para abortar. “Es muy difícil para alguien extranjero comprender el legado de trauma que existe en este país, comprender cómo hay tanta vergüenza en la idea de la sexualidad y del cuerpo de las mujeres”, asegura. “Es nuestra sociedad, es cómo somos socializados. Yo nunca tuve educación sexual, ni en casa ni en clase. En el colegio no nos permitían cruzar las piernas. ¡En los noventa! Había tanto miedo a que fuéramos promiscuas que siempre nos enseñaban a no tener necesidades como mujer, a satisfacer a la Iglesia, al hombre y a la familia. Yo no quería quedarme embarazada, pero me quedé. Estaba completamente avergonzada. Tenía que terminar ese embarazo y no podía decírselo a nadie”.

Era el año 2004. White encontró información, escasa, como pudo. Tiró de tarjeta de crédito y de pequeños préstamos de amigas. Cogió un vuelo barato a Birmingham y una cita en una clínica abortiva. Se fue sola. “Tres noches en un hostal cutre, sentada y deseando a volver a casa”, recuerda.

Después vinieron 13 años de silencio. No se lo dijo ni a sus padres ni a sus hermanos. Hasta que decidió hablar. El detonante fue cuando, el año pasado, se encontraron cientos de cadáveres de bebés enterrados en el jardín trasero de un antiguo centro de acogida para madres solteras en la localidad irlandesa de Tuam. Uno más en la retahíla de escándalos que han sacudido a la Iglesia Católica en Irlanda. “Me dije: ¡qué coño estoy haciendo! ¿Por qué no hablo de algo en lo que realmente creo? Así que se lo dije a mi madre. No fue la conversación más fácil del mundo. Es mayor, conservadora, rural, católica. Pero no me lo recriminó. Solo me dijo que lamentaba mucho que hubiera hecho aquello sola”.

Cerca de diez mujeres cada día proporcionan direcciones irlandesas en clínicas abortivas británicas. Muchas otras, cerca de 2.000 al año, piden píldoras abortivas por Internet, arriesgándose a penas de prisión si son descubiertas. Más de 180.000 mujeres irlandesas, según datos del Gobierno, han abortado en Reino Unido desde que en 1983, tras un referéndum, se introdujo una enmienda a la Constitución que da a los fetos el mismo derecho a la vida que a las madres.

Este viernes todo eso puede cambiar. Los irlandeses votan de nuevo en referéndum. La pregunta en la papeleta es: "¿Aprueba usted la propuesta de enmendar la Constitución?". Se trata de una enmienda que modifica la introducida en 1983 y permitiría el aborto sin restricciones en las 12 primeras semanas de embarazo y, hasta los seis meses, por prescripción médica en determinados casos extremos.

Irlanda se enfrenta a su último tabú. En solo una generación, de 1983 a 2015, ha pasado de aprobar por un 67% la enmienda que prohibía el aborto a legalizar el matrimonio igualitario por un 62%. En 1992 descriminalizó la homosexualidad, en 1993 retiró obstáculos a la contracepción, en 1996 legalizó el divorcio y en 2017 eligió a un primer ministro abiertamente gay. Pero esta vez es diferente.

“La gente distingue entre el aborto y otros temas sociales porque apela a algo esencial, suscita cuestiones fundamentales”, explica Diarmaid Ferriter, catedrático de historia irlandesa moderna de la University College de Dublín. “Hay una larga tradición en Irlanda de adoración a la gran familia. El nacionalismo irlandés se construyó sobre el catolicismo. La profundidad de las raíces católicas dificulta a la gente hacer la transición. En el colegio, cuando teníamos diez años, nos ponían un vídeo durísimo de propagando antiabortista. Recuerdo que un niño de mi clase se desmayó. Esas cosas se quedan en tu cabeza”.

Los sondeos dan la victoria al 'sí'. Pero el margen ha ido decreciendo con el paso de las semanas hasta el punto de que todo está en el aire. “Yo sería muy cauto sobre el resultado”, explica Damian Loscher, consejero delegado de la empresa de sondeos Ipsos en Irlanda. “En el último referéndum la ventaja del 'sí' cayó ocho puntos en diez días. Si eso sucediera ahora, estaríamos en un 50%-50%. Es cierto que en la anterior consulta se partía de una ventaja mayor, pero el estado de ánimo nacional estaba más claramente con el matrimonio igualitario de lo que hoy lo está con el aborto. Ese es el principal factor. Se puede dividir el electorado en tercios. El primero está totalmente en contra del aborto. El segundo está a favor. Pero el tercero, el que está en medio, es el importante. Son lo que yo llamo católicos con ce minúscula. Tienen reservas, pero el país parece que está a favor, los líderes políticos están a favor, luego probablemente lo apoyarán. Pero si el estado de ánimo nacional varía, cambiarán de opinión”.

En las calles de Dublín salta a la vista que el estado de ánimo está más polarizado que en 2015. Cada farola es un mosaico de mensajes enfrentados. No solo son ancianos rezando en las esquinas con estampas religiosas, que los hay. Jóvenes con chapas por el 'sí' se cruzan con furgonetas de la campaña del 'no' que ponen a todo volumen canciones pop como 'I love you baby' o 'Life is life'. Niños escolares pasan juntos a enormes fotografías de fetos, que jóvenes activistas tapan poniéndose delante con cartulinas blancas.

Los referendos ofrecen una elección bipolar, pero la mayoría de los irlandeses en este caso parece situarse entre los dos polos. Se les acecha desde diversos frentes, pero ambos bandos comparten una palabra preferida: compasión.

“La palabra compasión se usa en los dos lados”, explica Kirsten Fuller, una de las doctoras del colectivo de médicos por el No. “Los que apoyan el aborto lo ven como una solución a una situación difícil, pero es la terminación de una vida humana. Una sociedad civilizada debe encontrar otros métodos más compasivos. Nos quieren obligar como médicos a acabar con la vida de nuestros pacientes. Lo que propone el Gobierno es un aborto a demanda disfrazado. Por eso ganaremos el viernes”.

No conviene llevarse a engaño: el hecho de que se hable del aborto no quiere decir que Irlanda esté teniendo una conversación normalizada. Los argumentos del 'sí' se basan en la compasión y en motivos médicos, no en la defensa de los derechos de las mujeres. “La sociedad no está preparada para pelearlo como un argumento feminista”, explica Louise White “El feminismo es una palabra sucia. La manera de ganar esta batalla es hablar de casos individuales. Incluso mi caso no es lo suficientemente duro para determinados ambientes. Lo mío fue un aborto ordinario. Me quedé embarazada por error y no quise tenerlo. A ojos de mucha gente, he fallado y debería ser castigada. No fui violada, ni deseaba el bebé, pero era inviable. Esas son las historias que se necesitan para ganar”.

Luego están los eufemismos. White no se quedó embarazada y quiso abortar: tuvo un “embarazo de crisis”. Las chicas no abortan: hacen “el viaje”.

Y aún así, el cambio es insoslayable. De ello da fe Jon O’Brien, que creció en el sur rural de Irlanda y ahora preside, desde Washington, la agrupación Católicos por la Elección, que aboga por "un catolicismo maduro" y arremete contra la jerarquía de la Iglesia. “El genio ha salido de la lámpara”, defiende. “Cuando hice campaña en 1983 contra la enmienda que este viernes se puede rechazar, no se podía hablar del aborto. Ahora las mujeres comparten sus experiencias en la calle. Eso es una revolución enorme. La jerarquía de la Iglesia tiene una importante decisión que tomar: cómo se relaciona con el cambio. Pase lo que pase el viernes, no hay marcha atrás. El estigma ha caído”.


Y TAMBIÉN…
En el epicentro de la Irlanda más católica.

La Irlanda rural, bastión del rechazo a la legalización del aborto que se vota este viernes en referéndum, asiste envejecida a la pérdida de influencia de la Iglesia.
Pablo Guimón | El País, 2018-05-24

miércoles, 27 de septiembre de 2017

#hemeroteca #aborto | Irlanda someterá el derecho al aborto a referéndum en 2018

Imagen: El Diario
Irlanda someterá el derecho al aborto a referéndum en 2018.
La legislación actual prohíbe la interrupción voluntaria del embarazo en todas las circunstancias salvo que peligre la vida de la madre. Según cifras del Ministerio de Salud británico, al menos 165.438 irlandesas han viajado a Reino Unido para abortar entre 1980 y 2015. La ONU ha tildado la norma vigente de "cruel, inhumana y degradante".
El Diario, 2017-09-27
http://www.eldiario.es/sociedad/Irlanda-celebrara-referendum-aborto_0_691181218.html

Irlanda someterá a votación popular el derecho al aborto de las mujeres en 2018. El primer ministro de Irlanda, Leo Varadkar, ha anunciado que planea celebrar un referéndum en el país entre mayo y junio del próximo año, justo unas semanas antes de la visita que planea el papa Francisco.

La votación servirá para decidir si el Parlamento elimina la octava enmienda de la Constitución, que otorga al feto estatus de ciudadano durante todo el embarazo. La restrictiva legislación sobre interrupción voluntaria del embarazo vigente en Irlanda prohíbe el aborto en casi todas las circunstancias, salvo que peligre la vida de la madre, una modificación introducida en 2013.

Las mujeres irlandesas son castigadas por interrumpir su embarazo no solo de manera libre, sino también en casos de violaciones o anomalías del feto. Bajo la ley actual, la condena puede alcanzar los 14 años de prisión, según detalla The Guardian. Esta situación lleva a miles de mujeres cada año a visitar otros países del entorno para abortar.

Según las cifras de la Sanidad británica, 3.451 mujeres irlandesas acudieron a centros de Inglaterra y Gales en 2015 para ello. Por su parte, el Ministerio de Salud especifica que entre 1980 y 2015, al menos 165.438 irlandesas se han sometido a una interrupción del embarazo en el Reino Unido.

La ley irlandesa ha sido duramente criticada por la ONU. De hecho, el año pasado el Comité de Derechos Humanos tildó la legislación de "cruel, inhumana y degradante". El presidente Varadkar, que tomó las riendas del Ejecutivo en junio, ha expresado en alguna ocasión que le parece "demasiado restrictiva".

"Cualquier enmienda a nuestra Constitución requiere una consideración cuidadosa por parte de los ciudadanos. Deben contar con un amplio periodo de tiempo para considerar los asuntos y participar de un debate público con información" ha afirmado el primer ministro en un comunicado.

Y TAMBIÉN…
Irlanda llevará el aborto a referéndum en 2018.

La ley actual prohíbe la interrupción del embarazo, salvo en casos en los que peligre la vida de la madre. La consulta coincide con el mal momento de imagen que atraviesa ahora mismo la Iglesia Católica.
Alberto Muñoz González | El Mundo, 2017-09-26
http://www.elmundo.es/sociedad/2017/09/26/59ca909e22601dfa588b45fe.html

jueves, 15 de junio de 2017

#hemeroteca #visibilidad | Leo Varadkar, indio y gay, toma las riendas de Irlanda

Imagen: Noticias de Gipuzkoa / Leo Varadkar
Leo Varadkar, indio y gay, toma las riendas de Irlanda.
El nuevo primer ministro rompe los moldes de la cristiana República irlandesa.
Javier Aja | Noticias de Gipuzkoa, 2017-06-15
http://www.noticiasdegipuzkoa.com/2017/06/15/mundo/leo-varadkar-indio-y-gay-toma-las-riendas-de-irlanda

El líder democristiano de Irlanda Leo Varadkar se ha comprometido a encabezar un Gobierno del “nuevo centrismo europeo”, tras convertirse ayer en el primer ministro más joven de la historia de este país y en el primero que se declara abiertamente gay. El nuevo ‘taoiseach’ (primer ministro), de 38 años e hijo de inmigrantes, obtuvo en el Parlamento 57 votos procedentes de su partido, el conservador Fine Gael, y de los diputados independientes que conforman el Ejecutivo que dirigió en minoría desde las elecciones de 2016 su antecesor en el puesto, Enda Kenny. “El Gobierno que voy a liderar no será de izquierdas o de derechas. Mientras algunos siguen obsesionados con los debates de los años ochenta, yo os aseguró que no haré lo mismo. Nos centraremos en buscar soluciones del siglo XXI y del futuro”, dijo Varadkar tras su investidura en la Cámara baja de la capital irlandesa (Dáil).

Su Ejecutivo, afirmó, se identificará con el “nuevo centrismo europeo”, con el que aspirará a “construir una república de oportunidades” en la que “cada ciudadano recibirá un trato justo” y tendrá “la oportunidad de tener éxito y de compartir la prosperidad”. Varadkar -médico de profesión como su padre, un inmigrante indio casado con una enfermera irlandesa- reiteró que el Dáil le ha elegido “para liderar”, pero, apostilló, “yo me comprometo a servir” a este país.

Su designación, destacan los expertos, da una idea de la enorme transformación que ha vivido Irlanda en las últimas dos décadas, en las que se ha convertido en una sociedad moderna y multicultural y, al mismo tiempo, se ha alejado de la influencia de la antaño todopoderosa Iglesia católica. En este sentido, Varadkar rindió homenaje a Kenny, a quien reconoció sus méritos para “reconstruir” la economía cuando accedió al poder en 2011, pocos meses después de que el anterior Gobierno del centrista Fianna Fáil pidiera un rescate a la UE y el Fondo Monetario Internacional por valor de 85.000 millones de euros.

Agradecimiento
En su primer discurso como ‘taoiseach’, también le agradeció que tomara decisiones durante su mandato para que gente como él pudiera sentirse un ciudadano más, en referencia al referéndum sobre el matrimonio homosexual convocado por Kenny en 2015, que convirtió a Irlanda en el primer país del mundo que lo aprobó a través de una consulta popular. Animado por la campaña de ese plebiscito, el nuevo ‘taoiseach’, quien mantiene desde hace dos años una relación sentimental con el también médico Matt Barrett, hizo pública su condición sexual apenas unos meses antes de aquella cita con la urnas. “No tengo duda alguna de que, si no hubiese sido por él, este país no sería así ahora. Personalmente, tampoco yo estaría hoy aquí en este puesto, si no fuese por Enda Kenny”, aseguró Varadkar. Su investidura como primer ministro también ha sido posible por la abstención del otro gran partido nacional, el centrista Fianna Fáil, que se comprometió a apoyar a Kenny en momentos clave de esta legislatura tras aquellos comicios.

Por contra, se opuso a la investidura de Varadkar la tercera formación, el Sinn Féin de Gerry Adams.

viernes, 2 de junio de 2017

#hemeroteca #visibilidad | Irlanda, lista para un primer ministro gay

Imagen: El País / Leo Varadkar
Irlanda, lista para un primer ministro gay.
Leo Varadkar gana las elecciones a líder del partido mayoritario y, en cuanto el Parlamento lo apruebe, se convertirá en jefe de Gobierno.
Pablo Guimón | El País, 2017-06-02
http://internacional.elpais.com/internacional/2017/06/02/actualidad/1496427929_903126.html

Leo Varadkar ha ganado las elecciones al liderazgo del Fine Gael, el partido mayoritario de Irlanda, y va camino de convertirse en primer ministro de Irlanda cuando el Parlamento vuelva a reunirse en las próximas semanas, después del receso en que se encuentra.

Irlanda tendrá así un primer ministro abiertamente gay, tan solo 25 años después de que la homosexualidad dejara de ser delito en el país. En una república de una fuerte tradición conservadora y clerical, la elección de Varadkar supone un firme paso más hacia la igualdad, después de que en 2015 se aprobara en referéndum el matrimonio entre personas del mismo sexo. A sus 38 años, Varadkar será, además, el primer ministro más joven de la historia del país. Hijo de un inmigrante indio, será también el primero de una minoría étnica.

El recuento de votos, finalizado en la tarde de este viernes, ha deparado un 60% de apoyo a Varadkar, que se ha impuesto cómodamente a su rival, el también ministro Simon Coveney. La victoria de Varadkar ha sido abrumadora entre los diputados del Fine Gael, cuyo voto constituye el 65% del total, pero Coveney se ha impuesto entre la militancia de base. Corresponde ahora al ganador trabajarse ese apoyo, algo a lo que un conciliador Coveney ha sugerido que colaborará.

Varadkar sustituye a Enda Kenny, de 66 años, primer ministro desde 2011, que decidió abandonar el liderazgo del partido y el cargo de jefe del Gobierno. La frágil mayoría que el partido obtuvo el año pasado y un escándalo en el cuerpo de policía fueron los causantes de la retirada de Kenny, en cuyo Gobierno Varadkar vienen ejerciendo de ministro de Bienestar Social.

El nuevo líder se define como liberal, en la economía y en lo social. Su negativa a encasillarse en las categorías tradicionales de derecha e izquierda ha provocado que se le compare con el nuevo presidente francés, Emmanuel Macron.

El hecho de que la condición de homosexual de Varadkar apenas haya sido objeto de debate público en una campaña que, en general, ha discurrido en un tono respetuoso y constructivo, ilustra la modernización de la sociedad irlandesa en los últimos años.

“El prejuicio no tiene ya sitio en esta república”, ha dicho Varadkar en su discurso como ganador. “Cuando mi padre viajó 5.000 millas para convertir Irlanda en su casa, dudo que alguna vez pudiera soñar que un día su hijo se convertiría en su líder. Que, a pesar de sus diferencias, su hijo sería tratado de manera igual y juzgado por sus acciones y su carácter y no por su origen o su identidad”, ha concluido.

#hemeroteca #visibilidad | Leo Varadkar: Un exministro gay e hijo de un inmigrante para una Irlanda moderna

Imagen: El País / Leo Varadkar
Un exministro gay e hijo de un inmigrante para una Irlanda moderna.
La probable elección del joven Leo Varadkar como primer ministro simboliza la transformación de un país que se emancipa de un pasado clerical.
Pablo Guimón | El País, 2017-06-02
http://internacional.elpais.com/internacional/2017/06/02/actualidad/1496354576_821504.html

“Esto es como si Mariano Rajoy se marchara y, en su lugar, asumiera el liderazgo del Partido Popular alguien de 38 años, hijo de inmigrantes y abiertamente homosexual”. Eoin O'Malley, profesor de Ciencias Políticas en la City University de Dublín, se queda corto en su comparación. Salvo mayúscula sorpresa, Irlanda tendrá muy pronto un primer ministro cuya sexualidad era delito en el país hace tan solo 25 años. Un líder, el más joven desde la independencia de Irlanda en 1922, perteneciente a la generación más golpeada por la crisis económica que colocó al país al borde del abismo. Un político que no cree en la derecha y la izquierda, pero que podría amenazar el consenso centrista que ha dominado la historia reciente irlandesa.

Leo Varadkar es el claro favorito a convertirse este viernes por la tarde en el nuevo líder del Fine Gael, el partido que gobierna Irlanda en minoría desde las elecciones del año pasado, que depararon una cámara endiabladamente fragmentada. Enda Kenny, de 66 años, primer ministro desde hace seis, logró formar un fragilísimo Gobierno después de 63 días de negociaciones. Pero acabó sucumbiendo a la presión y, tocado además por un escándalo, anunció que dimitiría como líder del partido y como primer ministro.

Varadkar no había nacido cuando Kenny fue elegido diputado por primera vez. Ministro de Bienestar Social, hoy se enfrenta a Simon Coveney, compañero de Gabinete, por el liderazgo del partido. Los diputados, cuyo sufragio es el que más pesa en el sistema de elección de líder, decidirán esta tarde entre uno y otro en votación secreta. Pero 46 de 73 ya han expresado públicamente su apoyo a Varadkar. Quien salga elegido se convertirá, tras una votación parlamentaria en las próximas semanas, en primer ministro de Irlanda.

Que un hombre abiertamente homosexual sea el primer ministro del que ha sido uno de los países más socialmente conservadores de Europa occidental es todo un acontecimiento. Pero es quizás aún más importante el hecho de que esa circunstancia haya sido más destacada en la prensa internacional que en los medios locales. Señal de la profunda y rápida transformación de un país que, el 23 de mayo de 2015, se convirtió en el primero del mundo en legalizar en referéndum el matrimonio entre personas del mismo sexo.

Aquel fue uno de los días más felices en la vida de David Norris, senador independiente de 73 años, primer cargo electo abiertamente gay del país y el hombre que litigó contra el Estado hasta lograr la descriminalización de la homosexualidad en 1993. Para Norris, que Irlanda pueda tener un ahora primer ministro gay es “absolutamente maravilloso”. “En mis días, la homosexualidad era algo de lo que no se hablaba”, recuerda. “No había modelos a seguir para un niño gay. Varadkar es un modelo espléndido. Es listo, joven, buen profesional, está en forma, es respetado por gente de todos los partidos. Eso anima a los jóvenes homosexuales a comprender que pueden llegar adonde quieran en la vida”.

La influencia de la Iglesia Católica en la sociedad irlandesa ha ido mermando en las dos últimas décadas, a medida que salían a la luz escándalos de abusos sexuales y crueldad en sus instituciones. “Pero la normalización definitiva llegó con el referéndum. Fue una campaña muy bien llevada, amistosa, dialogante. Una conversación nacional”, explica Norris.

Varadkar, entonces ministro de Sanidad y ya figura emergente dentro del partido, fue una de las piezas claves de aquella campaña. Salió públicamente del armario en una entrevista radiofónica unos meses antes del referéndum, el día de su 36 cumpleaños. “No es un secreto, pero no es algo que todo el mundo sepa y de lo que yo haya hablado públicamente”, dijo. “No soy un político medio indio, un político médico, ni un político gay. Son solo partes de lo que soy”.

El padre de Varadkar es un médico que nació en Bombay y conoció a la que sería su esposa, enfermera del sur de Irlanda, cuando trabajaban en Inglaterra en los años setenta. Se casaron y se trasladaron a Dublín, donde nacieron Leo y una de sus dos hermanas.

El único hijo varón se afilió al Fine Gael en la escuela secundaria y compaginó la militancia con la universidad, donde empezó Derecho y acabó Medicina. Fue un miembro muy activo de la formación y llegó a vicepresidente de las juventudes del Partido Popular Europeo.

Políticamente, Varadkar se ha construido una imagen de pragmático y desideologizado. Las comparaciones con el nuevo presidente francés, Emmanuel Macron, han sido inevitables. “Mi dificultad con toda esa construcción de la derecha y la izquierda es que creo que no describe la política moderna”, decía en una entrevista publicada ayer en el Irish Times. “Si tuviera que definirme en términos de filosofía política, me situaría como social y económicamente liberal, que es estar a la izquierda del centro en asuntos sociales y a la derecha del centro en asuntos económicos”.

Apunta el profesor O’Malley que Varadkar supone una potencial amenaza al consenso centrista de un país en el que dos partidos rivales, Fine Gael y Fianna Fáil, situados lejos de los extremos, ha dominado la política durante décadas. “Puede marcar un giro a la derecha que ponga en peligro los frágiles apoyos con los que cuenta el Gobierno”, apunta. “Kenny era un político conciliador y está por demostrar que Varadkar lo sea. Si no, el Gobierno podría caer y habría elecciones”.

De momento lo único seguro es el inicio de un relevo generacional en la política de un país que culmina simbólicamente un rápido proceso de modernización. Cuenta Varadkar que, antes de la famosa entrevista radiofónica, informó a Enda Kenny de que se disponía a salir públicamente del armario. El primer ministro le dijo que hiciera lo que quisiera, que era su vida privada. Poco después le preguntó si había visitado un conocido bar gay de Dublín. Varadkar le dijo que no, y entonces el veterano político contestó: “Mira, una cosa en la que te saco ventaja”.

Varadkar y el 'Brexit'
El nuevo primer ministro irlandés será el encargado de liderar el país en un momento clave. El Brexit, que se consumará previsiblemente en 2019 tras dos años de negociaciones, plantea retos colosales al único país que (exceptuando España con Gibraltar) tiene una frontera terrestre con Reino Unido. Irlanda está llamado a jugar un papel importante en las negociaciones, y la decisión de qué pasará con la frontera que separa Irlanda del Norte de la república de Irlanda se presenta como una de las más delicadas de resolver. Leo Varadkar es un europeísta convencido y su elección, según el profesor Eoin O'Malley, no tendría por qué suponer un cambio en la postura de Dublín: “La estrategia de Irlanda siempre será presionar para que se mantenga una frontera suave y para que los 27 no sean excesivamente punitivos con Reino Unido”.

lunes, 17 de abril de 2017

#hemeroteca #historia | Peter Brown: «Nada es inevitable entre cristianos y musulmanes»

Imagen: ABC / Peter Brown
Peter Brown: «Nada es inevitable entre cristianos y musulmanes».
A punto de cumplir 82 años, el historiador irlandés goza de una lucidez y una vitalidad que le permiten dar lecciones de tolerancia en un mundo cada día más radical y radicalizado.
Laura Revuelta | ABC, 2017-04-17
http://www.abc.es/cultura/cultural/abci-peter-brown-nada-inevitable-entre-cristianos-y-musulmanes-201704170128_noticia.html

«No, no todo está escrito en la historia de Roma. Hay muchas otras influencias que han forjado la civilización», apunta Peter Brown (Dublín, Irlanda, 1935). Él es uno de los grandes especialistas en la antigüedad tardía. Se le puede preguntar por el pasado pero aplicado al presente y al futuro. Leer entre las líneas de lo más remoto para entender lo más cercano, quizá a la vuelta de la esquina. Entre religiones ha andado toda la vida y sobre ellas es capaz de dialogar en cualquiera de las quince lenguas que domina.

- ¿Hay cierta ironía en el título de su obra, «Por el ojo de una aguja»?
- La verdad es que no. Para muchos cristianos no era una cuestión de ironía, sino algo realmente perentorio. Lo importante es si esta expresión de Jesucristo iba a ser la única norma que rigiese la actitud cristiana ante la riqueza. Evidentemente, no lo fue, pero los que no la acataban no eran forzosamente malos cristianos o hipócritas. Solo los cristianos radicales, como san Jerónimo, querían que todos sus correligionarios se sintiesen culpables por su riqueza. Muchos no se sentían así. El propósito de mi libro es presentar tanto el punto de vista de los cristianos ricos como el de los radicales. El drama de la época es que había muchas ramas del cristianismo en conflicto entre ellas.

- ¿Quién pasaría por el ojo de esa aguja y quién no?
- Eso depende de a quién se le preguntase. Los monjes radicales creían que tenían que deshacerse de todas sus posesiones para lograr la salvación. Otros creían que lo importante era ser caritativo con los pobres del lugar, con regularidad y sin grandes alardes de desprendimiento. Estas personas no consideraban que estuviesen disculpándose. Hacían lo que los buenos cristianos debían hacer, igual que los buenos judíos: ocuparse de los pobres lo mejor que podían, sin gestos melodramáticos.

- ¿El poder y el dinero corrompen a todos por igual?
- A la mayoría de los cristianos de la Antigüedad Tardía esta opinión les habría parecido extremadamente pesimista. En la cristiandad, al igual que entre los judíos, y, más tarde, en el islam, existía una sólida tradición de ricos buenas personas. La cuestión era cómo se empleaba la propia riqueza. Los que la empleaban bien no eran tratados como «corruptos».

- ¿Puedo preguntarle qué piensa de la Iglesia actual, de la del siglo XXI?
- Eso depende de a qué Iglesia se refiera. En el mundo moderno hay muchas iglesias y muchas formas diferentes de cristianismo. Algunas iglesias protestantes se están extendiendo tan deprisa por el mundo no europeo -en Sudamérica, en África y en el este de Asia- que han cogido por sorpresa a los sociólogos y a los historiadores de la religión. No se esperaba un crecimiento así. En Europa es posible que hayamos vuelto al mundo de la Antigüedad Tardía, es decir, a un mundo en el que el cristianismo vuelve a ser una religión minoritaria. Esto no es una derrota, sino que ofrece muchas oportunidades de actividad y de diálogo con otras religiones.

- El papa Francisco ha hablado de rehabilitar a Lutero, del que ha dicho que fue «un reformador, y en esa época la Iglesia no era un ejemplo a imitar».
- Evidentemente, esto es una muy buena noticia. Es malo fundamentar la propia identidad (ya sea como iglesia, como nación, o como grupo social) en enemigos imaginarios del pasado. Es bueno que los católicos conozcan a Lutero, como lo es que los protestantes conozcan a santa Teresa de Ávila. Pero lo importante no es solo eliminar las diferencias; es estar preparado para aprender de los demás.

- En el Norte de África el islam se consolidó rápidamente como modelo alternativo al cristianismo. ¿Cómo fue posible la coexistencia entre el cristianismo y el islam?
- No se debería exagerar la rapidez con que el islam sustituyó al cristianismo en el Norte de África y Oriente Próximo. Hasta la época de las Cruzadas, los musulmanes eran minoría en un mundo que seguía siendo cristiano. Uno de los grandes avances del estudio de la Antigüedad Tardía y la Edad Media ha sido mostrar lo mucho que los musulmanes, los cristianos y los judíos contribuyeron a crear una civilización islámica característica, que incluyese elementos tomados de grupos religiosos divergentes de toda la zona. Las tres religiones dialogaron constantemente. Para un historiador que estudia el Norte de África y Oriente Próximo en las épocas cristiana y musulmana, la ruptura del diálogo entre los dos credos en época moderna es una tragedia que no tendría que haber sucedido. Los acontecimientos recientes han demostrado que ya no se puede resolver el problema ignorándonos unos a otros; tenemos que volver a empezar. Nada es inevitable en el conflicto entre cristianos y musulmanes. A la hostilidad actual la han precedido muchos siglos de coexistencia. Tenemos que utilizar todo el conocimiento histórico y toda la paciencia de los que somos dueños para reconducir la situación.

- Usted es irlandés, y su país tiene profundas raíces religiosas cuyas defensas han salido caras a lo largo de la Historia.
- Siempre he valorado las tradiciones religiosas de Irlanda, pero estas tradiciones no siempre han servido para hacer el bien. Me crié en Dublín, en una familia protestante, cuando el país estaba enconadamente dividido entre protestantes y católicos. En consecuencia, siendo muy pequeño aprendí la naturaleza de la intolerancia religiosa; la intolerancia obcecada de una minoría protestante con la aplastante mayoría de compatriotas católicos de la República de Irlanda; la opresiva intolerancia clerical habitual en un catolicismo profundamente aliado con el nacionalismo irlandés. Resulta paradójico que una situación que muy bien podría haberme vuelto enemigo perenne de la religión haya tenido el efecto de hacer que me la tomase en serio, sobre todo como fuerza social. Eso sucedió en las décadas de 1940, 1950 y 1960. Ahora Irlanda ha cambiado. Es un país más feliz, en el que los católicos y los protestantes han hecho grandes esfuerzos por llegar a conocerse, respetarse y aprender los unos de los otros. Esperemos que en otras partes del mundo los conflictos de religión similares -en particular entre cristianos y musulmanes en Europa y Oriente Próximo- se resuelvan de la misma manera. Pero el historiador de Irlanda, y el chico que creció en ese país como crecí yo, rodeado por una intolerancia que parecía condenada a durar eternamente, sabe que para eso hace falta tiempo y mucha paciencia. 

Y TAMBIÉN…
Esa extraña piedad de los muy ricos.
El historiador irlandés Peter Brown analiza con claridad y rigor el papel que la riqueza tuvo en la caída de Roma y en la gestación de lo que hoy llamamos Occidente.
Enrique Lynch | El País, 2017-01-17
http://cultura.elpais.com/cultura/2017/01/13/babelia/1484315159_545710.html