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sábado, 17 de junio de 2017

#hemeroteca #transexualidad #testimonios | Carmen de Mairena: sobrevivir no es gracioso

Imagen: El País / Carmen de Mairena
Carmen de Mairena: sobrevivir no es gracioso.
La dibujante Carlota Juncosa publica la biografía de la artista, un relato que la aleja del personaje televisivo de los noventa.
Paula Corroto | El País, 2017-06-17
http://cultura.elpais.com/cultura/2017/06/16/actualidad/1497635290_755863.html

“Soy puta, pero mi coño lo disfruta”. “Soy perfecta, tengo pene y tengo teta”. Poca gente hay en España que no reconozca a la dueña de estas frases, ya hitos de la televisión de finales de los noventa y comienzos de los 2000, cuando reinaban programas como ‘Al Ataque’ o ‘Crónicas Marcianas’. Carmen de Mairena, con su cuerpo y rostro llenos de silicona –inyectada de forma clandestina en los setenta-, y su vocabulario procaz, se hizo un hueco en las pantallas y en el imaginario colectivo de los televidentes. Y provocaba la risa y daba audiencia. Era el cóctel perfecto en aquella España en la que todo iba bien.

Sin embargo, detrás de aquella fachada, como ocurría con otros tantos personajes denominados freaks de entonces, había una persona que había malvivido casi toda su existencia en las calles de Barcelona, que había sido detenida por la Ley de Vagos y Maleantes por su condición homosexual en los tiempos del franquismo, que se había tenido que ganar el pan con la prostitución, que había sido maltratada, y que, tiempo después, una vez apagadas las luces de neón de la televisión, que incluso la llevaron a protagonizar dos cintas de cine porno, había regresado a su pequeño piso de El Raval de Barcelona donde se había quedado sola, sin recursos económicos, enferma y prácticamente desahuciada.

Esta es la Carmen –nacida Miguel en el barrio barcelonés de Gracia en 1933- que la dibujante Carlota Juncosa se encontró en el verano de 2012. Había dado con ella casi por casualidad, ya que su idea era hacer un vídeo sobre ella para presentar un fanzine que había preparado. Nunca pudo hacer el vídeo, pero de aquella relación surgió la idea de hacer una biografía que ahora acaba de publicar Blackie Books. Un relato en el que se entremezcla el texto y el dibujo de los personajes y que produce una sensación de tristeza y devastación. Carmen de Mairena, la real, no hace gracia. Porque como dice el escritor Javier Pérez Andújar en el prólogo, “sí tiene gracias y ocurrencias, pero intentar vivir no es gracioso”.

La propia Juncosa reconoce el “shock” que tuvo cuando la vio por primera vez en su piso, lleno de mugre e incluso orín, y por el que sólo pasaban “amigos” que, en realidad, iban buscando el poco dinero que le quedaba. Nada que ver con el personaje televisivo. “Yo era de las que me quedaba por las noches para verla. Y era la que más gracia me hacía. Pero cuando la conocí, me dejó la cabeza un poco rota. Ahora cuando veo esas apariciones en tele me causan tristeza y dolor”, comenta. Era la Carmen sin pelucas, sin bravuconadas altisonantes. Melancólica.

La relación entre ambas tampoco fue fácil durante los siete meses que duró. Como se muestra en el libro, Carmen aparece retraída y le da poca importancia a que se escriba un libro sobre ella. “Lo que quería era el libro, pero no hacerlo, que es distinto. Pero es que es una persona que se considera indigna hacia sí misma y eso limita mucho las muestras de cariño y amor”, señala la dibujante.

En parte, esta personalidad Juncosa la explica por los tiempos que le tocó vivir. Nacida en plena dictadura, pronto tuvo clara su condición homosexual y, aunque quiso triunfar en el mundo de los cafés y cuplés de los años sesenta como el cantaor Miguel de Mairena, la situación entonces, que condenaba a todo aquel que se salía de la estricta línea moral franquista, la llevó a operaciones con ninguna rigurosidad médica y la cárcel. “Es una persona que también ha recibido una educación franquista, que se ha creído el discurso del agresor. Ella se cree eso de que ser maricón era ir contra Franco por lo que se merecía el maltrato”, apunta Juncosa. Un razonamiento que casa poco con la libertad de expresión que exhibía en televisión. “Sí, es llamativo, pero en ella hay mucha transfobia. De hecho, no soporta ver a gais de la mano. Eso hace que a sí misma se trate muy mal”, añade la dibujante.

Todo esto está en el libro. Juncosa, sin embargo, no juzga. Ni siquiera lo que hizo en la televisión y por lo que ha quedado en la mente de todos. “Exponerte así es una decisión. Es una manera de sobrevivir. Lo que pasa es que la televisión marca esa distancia en la que no ves todo lo que hay detrás”, afirma. Quizá, como resume Pérez Andújar, si bien “Valle-Inclán decía que le había fallado su época. A Carmen lo que le han fallado son sus contemporáneos”. Sus frases, simplemente, eran pura resistencia.

jueves, 15 de junio de 2017

#hemeroteca #transexualidad #testimonios | La sórdida vida de Carmen de Mairena, sin silicona

Imagen: La Vanguardia / Carmen de Mairena en una protesta de prostitutas
La sórdida vida de Carmen de Mairena, sin silicona.
Carlota Juncosa ilustra una biografía de la prostituta más famosa de España y explica su lucha por ser mujer en la Barcelona de los años 50.
EFE | La Vanguardia, 2017-06-15
http://www.lavanguardia.com/gente/20170615/423416058770/la-sordida-vida-de-carmen-de-mairena-en-una-biografia-ilustrada-sin-silicona.html

"Si la televisión fuera un colegio, Carmen de Mairena sería un caso de 'bullying'". Así lo cree la ilustradora y diseñadora gráfica Carlota Juncosa, que ha convertido a uno de los travestis más famosos de España, con sus pelucas cardadas y labios de infinita silicona en un libro autobiográfico.

Carmen de Mairena, antes Miguel Brau, es una viejecita de 84 años que finalmente, tras muchas penurias, está cuidada por su familia en una residencia de Barcelona, pero es también el símbolo de toda una época, un personaje de "Pink Flamingos", de John Waters, con una vida sórdida y dura.

Mairena luchó por ser mujer en la Barcelona de los 50, estuvo varias veces en la cárcel -"ser maricón iba contra Franco", dice-, y de donde salió con toda la cara llena de granos porque "un mariquita de la cárcel me depiló la cara y se me infectó. Entonces ya no podía hacer galas de artista", explica en el libro este popular personaje, convertido ahora en un dibujo de una mujer u hombre en bata, sin peluca, con cuatro pelos y con diálogos encerrados en bocadillos.

Una biografía que recorre toda su vida, antes y después de inyectarse silicona, prostituirse, hacer una película con Javier Cárdenas, convertirse en una de las estrellas de "Crónicas marcianas", ser una freak de la tele o hacer guiños a la política.

Hoy gracias a este 'libro tebeo' se ha convertido en una bandera de la libertad de expresión.

Una biografía, con sabor agridulce, que refleja las contradicciones de este personaje, de esta mujer de barrio y de la calle y de este país, publicada por Blackie Books con el titulo "Carmen de Mairena, una biografía", que incluye, además, un prólogo de Javier Pérez de Andújar, quien escribe que "de algún modo Carmen de Mairena es nuestra estatua de la Libertad, es decir, un símbolo que no tenemos".

El libro, que sale hoy a la calle, es fruto de más de un año de charlas y encuentros entre la artista Carlota Juncosa y Mairena, un transexual que nunca se quitó el pene y "que se creía que era libre, pero quien, por la educación que la moldeó en plena dictadura, hoy no ve bien, por ejemplo, que dos personas del mismo sexo manifiesten su amor libremente por la calle", asegura a Efe la autora.

Juncosa explica que Mairena "está insertada en el imaginario español, muy relacionada con el mamoneo y con cosas negativas, pero se atrevió a mucho en muchas cosas, a nivel físico y más allá de los convencionalismos. Es como una bandera de la libertad de expresión", recalca.

"Fue una víctima de la televisión -reconoce-. La veía en 'Crónicas marcianas' mientras estudiaba en casa, y me hacía gracia y ahora, tras conocerla y ver quién hay detrás de esa máscara, comprendo todo lo que han abusado de ella y cómo la han utilizado, cuando podrían haberla salvado", añade.

El libro refleja los encuentros y las entrevistas de Juncosa con Mairena en su piso lleno de basura, sus penurias; relata cómo la han timado los amigos y han abusado de ella, y hasta cómo la autora salió una vez de la casa de Mairena manchada hasta de orín.

Un recorrido por la vida de España y de Mairena, una mujer llena de moratones, construida al margen y descrita en el libro con unos dibujos e ilustraciones aparentemente suaves e ingenuas, pero que ponen al lector frente a un espejo para que la risa sea bastante más amarga. 
VERSIÓN EN CATALÁN
La sòrdida vida de Carmen de Mairena, en biografia il·lustrada.

Una il·lustradora recull en un llibre la vida del travestí amb pròleg de Javier Pérez Andújar.
EFE | El País, 2017-06-15
http://cat.elpais.com/cat/2017/06/15/actualidad/1497543843_552823.html 

miércoles, 14 de junio de 2017

#libros #transexualidad #testimonios | Carmen de Mairena : una biografía

Carmen de Mairena : una biografía / Carlota Juncosa ; prólogo de Javier Pérez Andújar.
Barcelona : Blackie Books, 2017 [06-14].
224 p. : il.
ISBN 9788417059040 / 19,90 €

/ ES / BIO
/ Barcelona / Carmen de Mairena / Cómic / Mujeres trans / Novela gráfica / Testimonios / Transexualidad

Carmen de Mairena es mucho más que aquello que sabemos de ella. Es una mujer que luchó para ser mujer. Mujer de barrio y de calle, estrella televisiva, amiga de amigos que la timan, emblema de la otra Barcelona, persona de carne y hueso que ríe (cada vez menos) y sufre (cada vez más). La joven artista Carlota Juncosa compartió casi un año con Carmen de Mairena. De esa extraña amistad surgió una biografía ilustrada, tan contradictoria y única como su protagonista.

«En las sombras de Carmen de Mairena hay un siglo de las luces. Pues es un ser de pelucas. Y de este modo reviste de calidad aristocrática su pelea por escapar de lo vulgar. Cuando Carlota Juncosa le dice que va a escribir un libro sobre ella, Carmen de Mairena responde con indiferencia cortesana. No le importan los libros, se importa ella. Tampoco sabe demasiado bien qué sentido, qué función desempeña un libro. Ni un libro maravilloso como el de Carlota Juncosa.» - Javier Pérez Andújar

#hemeroteca #transexualidad #testimonios | "Soy una mujer completa, tengo polla y tengo tetas": la tragedia ilustrada de Carmen de Mairena

"Soy una mujer completa, tengo polla y tengo tetas": la tragedia ilustrada de Carmen de Mairena.
La joven artista Carlota Juncosa compartió casi un año con este personaje doliente: cupletista, transexual, prostituta, friki televisiva, amante frustrada, presa franquista y emblema de la otra Barcelona. Carne, hueso y espejo de una sociedad enferma.
Lorena G. Maldonado | El Español, 2017-06-14
http://www.elespanol.com/cultura/libros/20170614/223728312_0.html

Uno piensa en Carmen de Mairena y le viene a la mente una peluca rojiza que crece hacia arriba sin mucha gracia -tarrina de nata montada en forma de pamela sobre el cerebro-; un lunar mentiroso, hecho a lápiz, que un día brota en el pómulo y otro en la barbilla; unos ojos inexpresivos, pochos, que elevan en procesión las pestañas postizas; y una boca -todo un hocico, en realidad-, que, como decía José Luis Alvite de Yola Berrocal, parece más bien una vagina nacida en la cara. “Todo lo que tengo de morro lo tengo de potorro”, clamaba, la muy descarada. Es una Nancy trasnochada, Carmen. Pero ha cumplido ya 84 años, hay orín en el suelo de su cuarto y los tres ‘amigos’ que tiene la rondan como buitres para robarle. No hace gracia. Tal vez no la hizo nunca.

Es cierto que cuando uno tiene por primera vez entre las manos ‘Carmen de Mairena. Una biografía’ (Blackie Books), de Carlota Juncosa, se le ensanchan las comisuras y remite una risilla cómplice recordando sus “Tengo el poderío en el coño metío”, sus “Yo soy esa, la que te pone la cosa tiesa” y sus “Yo tengo mucho talante, tanto por detrás como por delante”. El lector espera una semblanza guasona -más con la portada rosa y las ilustraciones frescas, incorrectas, aniñadas-, pero al final se encuentra el cuento de una criatura vieja y desgraciada que sabe poco o nada de dignidad y recapitula su vida con torpeza, sin convicciones, sin poder evitar babear.

No es mujer ni hombre, cuenta Carmen. A veces habla de sí misma en masculino y a veces en femenino, según le vuele ese día la peineta: en realidad es un ser humano agnóstico apegado al género que le dé de comer. “Soy una mujer completa: tengo polla y tengo tetas”, reza, a carcajada limpia. Ni siquiera se sintió hembra alguna vez: se cambió de sexo por amor, para gustarle a un fulano del que andaba pillada.

Jamás llegó a quitarse el pene. Para no dejar ‘de sentir’. No se cree a los transexuales que dicen que se excitan después de operarse. “Eso es su imaginación”, relincha. Cuando aún era Miguel de Mairena, tenía éxito como cupletista en las mejores salas de Barcelona. Después fue rechazada por su público. Fue detenida un par de veces y encarcelada por Franco allá en los sesenta, porque se pasaba la Ley de Vagos y Maleantes por su particular Arco del Triunfo.

Malos tratos, cárcel y desamor
Dicen que fue torturada en la cárcel y que esos malos tratos le dejaron tal secuela que, al salir de prisión, no pudo volver al vodevil, así que trabajó como peón junto a su padre en Gavá. Sin embargo, ella explica en el libro una versión muy peculiar de los hechos: “¿Cómo explicártelo? Salí de la cárcel con toda la cara llena de granos que no se me quitaban, entonces me fui allí para que se me curaran…”. ¿Cómo va a ser eso? “Porque un mariquita de la cárcel me depiló la cara y se me infectó. Entonces ya no podía hacer galas de artista”. Ah.

“¡Todo por los tíos! A mí me lo han estropeado todo los tíos”, gruñe. “No quieren a nadie. Ni las putas, ni los maricones. No quieren a nadie. Más claro, agua”, y sorbe su calimocho. En los últimos tiempos se enamoró de un joven gitano que también la estafó. Quién sabe si había otra vida posible para Miguel, para Carmen de Mairena, para el artista del coño imposible que lo mentaba sin parar, como para hacerlo carne y llenarlo de terminaciones nerviosas. Dice siempre que se prostituyó porque quiso. “Me acosté con los hombres que me gustaban. Y con los que no me gustaban, también”.

En una ocasión, un guardia civil le tiró los trastos en un cabaret y se la llevó a la montaña en coche. “¡No tienes pechos! ¡No tienes nada! ¡Eres un hombre disfrazado!”, le gritó. Ya la había desnudado. Le dijo que se bajara, que tenía que arreglar una rueda del coche, y la dejó tirada. “Tuve que bajar andando como del Paralelo a La Barceloneta, ¡en bolas!”. Hizo películas –‘Soy puta pero mi coño lo disfruta’, ‘FBI: Frikis Buscan Incordiar’, ‘Diniofollando_com’...- y porno –‘Por detrás me gusta más’-, convirtió su casa en un prostíbulo y hasta fue detenida, en 2006 y 2008, en macrooperaciones en El Raval contra redes de proxenetas que obligaban a prostituirse a mujeres rumanas. Ella fue la única de los arrestados puesta en libertad.

Javier Cárdenas, el vendefrikis
La televisión podía haberla salvado, pero sólo la explotó para reírse de ella y luego se la arrancó como un chicle pegado a un zapato. Esa gloria repugnante de los noventa. ‘Crónicas Marcianas’, ‘¡Al ataque!’, ‘Força Barça’… “Todo lo que hacíamos estaba pactado con ellos. Y hay que tener en cuenta que antes de salir el televisión, a Pozí y a Carmen de Mairena les metían palizas tremendas y les escupían por la calle”, dice Javier Cárdenas, vendefrikis profesional, cuando se le acusa de serlo. Habrá que darle las gracias.

Carlota Juncosa no dibuja la fábula desde fuera, sino que representa en las páginas las rarísimas entrevistas que tuvo durante casi un año con Carmen de Mairena. No hay grandes secretos, no hay muchos datos que no se conociesen: Juncosa charla con una señora medio senil. Lo interesante es vislumbrar más de cerca su mundo, sus malas compañías, sus amistades regidas por códigos mercantiles, sus amores frustrados, su piso cochambroso como la vida interior de una estrella friki de la televisión. Su ecosistema fermentado y resistente. Es como ver agrietarse un rascacielos muy despacio: allá dentro se han celebrado correrías de todo tipo.

Todo lo que la rodea es una pocilga, un dudoso paraíso para alguien abandonado de sí mismo. Basura en el sofá, un colchón húmedo en el suelo. La ilustradora y biógrafa, Carlota, con el corazón en un puño. Dice el escritor Javier Pérez Andújar en el prólogo que Carmen de Mairena es como la Estatua de la Libertad de Barcelona, “es decir, un símbolo que no tenemos”. “Carmen de Mairena es la búsqueda de un nuevo mundo antes de haber sabido que la tierra es redonda”, escribe. “Ella le otorga importancia a este libro como le da importancia a todo lo que pueda proporcionarle dinero: vender un objeto usado, vender su cuerpo usado, alquilar habitaciones por horas… vender libros es más llevadero que poner el culo y hacer mamadas”. Pequeño dinero para la supervivencia, apunta.

Comenta algo Pérez-Andújar que convierte el libro en un espejo y en una afrenta al lector: todos estamos en el ajo de Carmen de Mairena, todos pertenecemos a una sociedad enferma capaz de malograr así a un ser humano. No estamos limpios. No somos más dignos ni más valiosos. “Dicen que Valle-Inclán se lamentaba de que le había fallado su época. No ha sido así en el caso de Carmen de Mairena, pues ella contiene toda una época, como una estatua simbólica”, escribe. “Eso sí, a Carmen de Mairena le han fallado sus contemporáneos. Pero es que los contemporáneos siempre se creen mejor que la época que les ha tocado”.