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lunes, 6 de abril de 2020

#hemeroteca #vih | Descubierta una nueva diana para destruir el reservorio del VIH

Imagen: SINC
Descubierta una nueva diana para destruir el reservorio del VIH.
Un estudio con participación española afirma cómo el VIH utiliza a los macrófagos –unas células del sistema inmunitario– para formar un reservorio y ‘esconderse’ dentro del organismo. El hallazgo, publicado en la revista PNAS, demuestra por primera vez que dichas células contribuyen al rebote viral si se detiene el tratamiento.
SINC, 2020-04-06
https://www.agenciasinc.es/Noticias/Descubierta-una-nueva-diana-para-destruir-el-reservorio-del-VIH

Cuando una persona con VIH deja el tratamiento antirretroviral, los virus que se hallaban en las células en estado latente despiertan y se multiplican, obligando a la persona a retomar la medicación en cuestión de semanas.

Estas células en estado latente son lo que se denomina reservorio del VIH, y hasta ahora se creía que se encontraba principalmente en las células T periféricas del sistema inmunitario.

Ahora, científicos de la Universidad de Miami y del Instituto de Investigación del Sida IrsiCaixa, centro impulsado por la Fundación “la Caixa” y el Departamento de Salud de la Generalitat de Catalunya, han descrito en la revista PNAS otro tipo de células que también actúan como reservorio y que contribuyen al rebote viral: los macrófagos.

Los macrófagos son células del sistema inmunitario que, a pesar de no ser la principal diana del VIH, pueden ser infectadas y almacenar virus en su interior. Aunque se había estudiado el reservorio viral en dichas células anteriormente, saber que contribuyen al rebote viral demuestra que son una diana importante para las nuevas estrategias de erradicación del VIH.

Así, este nuevo estudio describe la existencia de partículas víricas que tienen preferencia por infectar macrófagos y demuestra que parte de los virus que aparecen en la sangre cuando hay un rebote viral provienen de estas células.

“El descubrimiento es de gran relevancia para los que nos dedicamos a buscar estrategias de erradicación del VIH, ya que hasta ahora no estaba claro qué partes del reservorio contribuían al rebote viral si se detiene el tratamiento”, explica Christian Brander, investigador ICREA en IrsiCaixa.

“El estudio del reservorio viral se había centrado principalmente en las células T del sistema inmunitario, porque son las que mayoritariamente infecta el VIH”, indica Javier Martínez-Picado, investigador ICREA en IrsiCaixa. “Nosotros nos propusimos estudiar el reservorio en los macrófagos, que se encuentran en los tejidos y que no son las preferidas del VIH pero pueden ser infectadas”.

Estudiar el reservorio de VIH en macrófagos es complejo, ya que estas células residen en tejidos de difícil acceso, como el sistema nervioso central. Para llevar a cabo este trabajo, los investigadores recogieron plasma de seis personas que habían detenido su tratamiento antirretroviral en el contexto de un ensayo clínico. En todos ellos el virus había rebotado, por lo que volvían a tener la carga detectable en sangre.

“Queríamos saber de dónde venían los virus que reaparecen en la sangre cuando se interrumpe el tratamiento antirretroviral y observar si era posible que procedieran de los macrófagos”, señala Brander.

Diseño de nuevas estrategias de cura
A partir de las muestras de plasma de los pacientes, los científicos han generado clones del VIH con diferentes proteínas de la envuelta viral y han estudiado qué capacidad tienen para infectar macrófagos o células T. Los resultados muestran que dependiendo del tipo de proteínas que formen la envuelta viral, existen virus que infectarán mejor los macrófagos que otro tipo de células.

Los científicos han podido demostrar también que algunos de estos virus con preferencia por los macrófagos se habían establecido antes de que el paciente interrumpiera la terapia y, por tanto, venían originariamente de reservorios ubicados en dichas células.

“Cuando el virus sale de la célula que infecta, se lleva su membrana para crear la envuelta viral. Estudiando dicha envuelta podemos saber de dónde vienen estos virus y así hemos detectado que los macrófagos actúan como reservorio y son capaces de producir virus infecciosos”, expone Brander.

Las estrategias orientadas a eliminar el reservorio o diseñar vacunas para erradicar el VIH deberán tener en cuenta que también hay que acabar con estos virus residentes en los macrófagos.

“Descubrimientos como este añaden retos en la lucha contra el VIH, pero conocer cómo funciona el virus también nos ayuda a mejorar las nuevas estrategias de cura”, concluye Martínez-Picado.

martes, 10 de marzo de 2020

#hemeroteca #vih | Este es Adam, el segundo paciente curado de VIH de la historia con ayuda española

Imagen: El Español / Adam Castillejo
Este es Adam, el segundo paciente curado de VIH de la historia con ayuda española.
Tiene 40 años, es de origen hispano-venezolano, y ha hecho pública su identidad al confirmarse su curación tras dos años y medio de remisión.
El Español, 2020-03-10
https://www.elespanol.com/ciencia/salud/20200310/adam-segundo-paciente-curado-vih-historia-espanola/473702949_0.html

Su nombre es Adam Castillejo, pero hasta ahora ha sido conocido por el cinematográfico nombre de ‘the London patient’: ‘el paciente de Londres’. Este venezolano de 40 años con sangre española y holandesa reside en la capital de Reino Unido, y ahí es donde fue tratado con una terapia de vanguardia que lo ha convertido en la segunda persona curada del VIH o, en otras palabras, que ha conseguido eliminar el virus de su organismo.

Bajo su alias de 'paciente de Londres', Castillejo saltó a la primera plana cuando los investigadores del Instituto de Investigación del Sida IrsiCaixa y el University Medical Center de Utrecht (Holanda) anunciaron hace un año, prudentemente, que el virus de inmunodeficiencia humana estaba en remisión en su organismo. Ahora, dos años y medio después, cuando sigue sin rastro del VIH en su cuerpo y está considerado oficialmente como "curado", revela su identidad en 'The New York Times'.

"No quiero que la gente piense: 'Oh, has sido elegido'. No, simplemente ocurrió así. Estaba en el lugar apropiado, probablemente en el momento oportuno, cuando sucedió". Y, efectivamente, la sanación de Castillejo ha pasado por dos problemas de salud a vida o muerte: fue diagnosticado como seropositivo en 2003, con 23 años, pero en 2011 se le diagnosticó un linfoma avanzado.

A día de hoy, el VIH en el caso de Castillejo permanece indetectable en sangre, líquido cerebro-espinal, tejido intestinal y semen tras 29 meses después de la interrupción del tratamiento, según el artículo publicado en 'The Lancet HIV'.

Para tratar el linfoma, el venezolano recibió un trasplante de médula ósea por parte de un donante alemán compatible que poseía una mutación, denominada ‘delta 32’, capaz de inmunizar contra el VIH. Se trata del tercer caso de remisión a largo plazo del VIH después de un trasplante de esta naturaleza, después de un paciente de Düsseldorf (Alemania) que lleva 14 meses sin virus en ausencia de medicación antirretroviral.

Los investigadores diferencian los conceptos de 'cura' y 'remisión a largo plazo' en función del tiempo transcurrido sin rebote viral desde la interrupción de la medicación, por lo que cuando se publicó inicialmente el caso de Londres se insistió en no hablar de curación.

Pero en el caso de Castillejo, lo que se detectan son niveles muy bajos de genoma de VIH en tejidos linfoides, un material genético defectuoso que no tiene capacidad replicativa y, por tanto, no es infeccioso. El estudio detalla que cuando las personas con infección por el VIH interrumpen el tratamiento, el virus rebota a lo largo de las primeras cuatro semanas.

Estos tres casos sin rebote se deben a que las células del donante son resistentes al virus y, a medida que van reemplazando las células del receptor tras el trasplante, disminuyen las posibilidades de infección para el virus, que acaba desapareciendo.

El antecedente de Berlín
La primera persona oficialmente curada del VIH es Timothy Ray Brown, del que en un principio tampoco se hizo público el nombre. De hecho, durante años fue 'el paciente de Berlín'.

También se parece el caso clínico: Brown padecía una complicada leucemia lo que le hizo requerir de un trasplante de médula ósea y su hematólogo, el alemán Gero Hütter, encontró a un donante que también poseía la mutación ‘delta 32’.

El investigador del IrsiCaixa Javier Martínez-Picado ha reconocido pese a los resultados conseguidos que aún quedan ciertas barreras por derribar antes de que la edición genética pueda ser utilizada como estrategia de cura escalable para toda la población".

No obstante, como destacaba Martínez-Picado hace un año, "la principal conclusión que extraemos de toda esta información es que el paciente de Berlín no fue simplemente una anécdota y que es posible conseguir una remisión total del virus".

Desde que se publicó el caso de Timothy Brown, que en la actualidad vive en California y sigue libre del VIH sin necesidad de antirretrovirales- los médicos han intentado replicar la estrategia más veces, aunque el caso de Castillejo ha sido el primero en replicar su éxito.

En 2013, dos seropositivos estadounidenses -a los que también se les detectó y trató de un cáncer hematológico y a los que se denominó como 'pacientes de Boston'- parecieron haberse curado de su infección, pero está reapareció a los meses. En ambos casos, el donante no era portador de la mutación ‘CCR5 Delta 32’.

En 2014, un equipo del Instituto Catalán de Oncología (ICO) llevó a cabo una estrategia similar con un paciente de linfoma agresivo al que se sometió a un trasplante de células madre de un donante con la misma mutación. Aunque el método pareció haber funcionado -tres meses después de dejar de medicarse, el seropositivo seguía sin requerir de sus antiguos antirretrovirales-, el hombre recayó en su cáncer y falleció poco después, por lo que el seguimiento no fue suficiente.

lunes, 23 de abril de 2018

#hemeroteca #vih | Javier Martínez-Picado: «No estamos cerca de la curación del VIH, pero creo que se va a conseguir»

Imagen: La Razón / Javier Martínez-Picado
«No estamos cerca de la curación del VIH, pero creo que se va a conseguir»
Javier Martínez-Picado, investigador del Instituto Catalán de Investigación y Estudios Avanzados (ICREA), asegura que «se ha conseguido controlar la replicación viral gracias a la terapia antirretroviral en la inmensa mayoría de pacientes, aunque a pesar de todo sabemos que los tratamientos no permiten curar la enfermedad».
Ángela Lara | La Razón, 2018-04-23
https://www.larazon.es/local/cataluna/no-estamos-cerca-de-la-curacion-del-vih-pero-creo-que-se-va-a-conseguir-OO18168633

La investigación en torno al Sida ha dado como resultado el control de la enfermedad, pero aún no se ha logrado su curación. En este sentido, ahora, un estudio liderado por tres centros internacionales, entre los que se encuentra el Vall d'Hebron Institut de Recerca, y en el que participa IrsiCaixa, aporta nuevos datos al respecto.

– ¿El principal obstáculo para curar el Sida es el reservorio viral? ¿Qué es? ¿Cómo actúa?
–Se ha conseguido controlar la replicación viral gracias a la terapia antirretroviral en la inmensa mayoría de pacientes, a pesar de todo sabemos que los tratamientos no permiten curar la enfermedad y eso lo sabemos porque si detienes el tratamiento retroviral en una persona, al cabo de pocos días vuelve a haber virus en toda su sangre. La curación la limita el hecho de que el virus se queda en estado latente en algunas de las células en las que ha penetrado. Cuando un virus entra en una célula llega hasta el núcleo de control de la célula, que es su ADN, y se integra dentro de ese ADN, y una vez ha hecho eso, ahí se queda. Y si se queda sin hacer nada, dormido, esa célula se vuelve invisbile tanto para el sistema inmunitario como para el tratamiento retroviral. Estas células que tienen un virus latente es lo que llamamos el reservorio y éste va a estar en diferentes parte del cuerpo: en venas y arterias, pero también en todo el tejido linfoide. El reto de la investigación en la curación del VIH es ¿cómo identificamos las células que tienen el virus dormido? ¿Podemos encontrar alguna huella de que el virus ha entrado en la célula?

–El año pasado un estudio aparentemente logró un avance en este sentido.
–Las células, en su superficie, tienen una serie de moléculas, que las estamos estudiando para ver si alguna de ellas nos delata que una célula ha sido infectada por el virus. En este sentido, el año pasado se publicó un artículo en la revista «Nature» que hacía referencia al hallazgo de un marcador para identificar si una célula está infectada o no y el marcador que éste determinó es una proteina que se llama CD32. Así, el estudio apuntaba que si una célula expresa CD32 es una célula que tiene todas las posibilidades de estar latentemente infectada. Entonces pensamos que era una descubrimiento fantástico que nos permitía empezar a dirigir terapias para conseguir destruir las células que tienen CD32 y conseguir despertar el virus que está en estas células y en el momento que tú despiertas este virus, el virus deja de ser invisible y puede ser destruido o por los medicamentos o por el sistema inmunitario. Grupos de todo el mundo nos pusimos entonces a trabajar para usar este marcador en beneficio de las terpaias y vimos que nuestros resultados no confirmaban las conclusiones del artículo del Nature. Decidimos trabajar en conjunto y el resultado es una artículo que se acaba de publicar.

–¿Y qué determina dicho artículo?
–La molécula CD32 no es precisamente un marcador de células latentemente infectadas, sino al revés, es un marcador de células activadas y que están expresando el virus. Y esto cambia totalmente la película.

–¿A priori podría considerarse una mala noticia?
–Si me apura es un pequeño paso atrás respecto al artículo del año pasado, pero que en solo un año hayamos conseguido determinar que esto no era como se había planteado es increíble. Hemos aprendido cosas, incluso a nivel técnico, de por qué el artículo del Nature ofreció unos resultados que no eran del todo correctos y nos ha permitido un avance también técnico. Además, ese artículo se centraba solo en sangre y un avance importante en este útlimo trabajo es que no solo hemos mirado en sangre, sino también en ganglios y en mucosa vaginal y eso nos ha dado otro enfoque diferente que no teníamos hace un año. En cualquier caso, esto nos deja el campo abierto para seguir buscando un marcador de la latencia viral, que es la limitación principal a que no podamos curar la enfermedad. Siempre que hay una limitación aparecen nuevas oportunidades.

–¿Y ahora qué?¿Hacia dónde hay que enfocar la investigación?
–Lo que estamos haciendo ahora es tomar varios marcadores para usarlos simultáneamente con el fin de detectar esas células latentes. No vamos a mirar un solo marcador, sino múltiples marcadores y vamos a intentar ver si la combinación de dos o más marcadores puede focalizarnos hacia el auténtico reservorio viral. Y creo que en uno o dos meses tendremos datos sobre este trabajo.

–¿ Estamos cerca de la curación de la infección por VIH?
–Nosotros estamos muy comprometidos con el objetivo de curar la infección por VIH y en este sentido tenemos cuatro grandes líneas de trabajo. Una de ellas es ¿cómo podemos utilizar los medicamentos antivirales que tenemos actualmente para combinarlos y conseguir reducir al máximo este reservorio y cuándo hay que hacerlo? Una segunda estrategia consiste en buscar moléculas que despierten las células que están latentemente infectadas para que el virus se haga visible tanto al sistema inmunitario como a las medicamentos. La tercera gran estrategia es la inmunoestimulación: los pacientes que reciben terapia retroviral están muy bien de salud, pero su sistema inmunitario se olvida del virus, por eso cuando paras el tratamiento, el virus reaparece. En este sentido, buscamos formas de reeducar al sistema inmunitario para que no se olvide nunca del virus. La última estrategia tiene que ver con la terapia celular y genética. En la celular estamos haciendo trasplantes con células madre, que tienen una mutación natural y carecen de una de las puertas de entrada que el virus ha de usar para penetrar en una célula y esas células no se van a infectar por el virus y esto lo hacemos con pacientes que requieren un transplante hematológico. La terpaia genética consisiría en modificar esta puerta de entrada del virus por ingeniería genética. En cualquier caso, creo que no estamos cerca de la curación, pero sí creo que se va a conseguir. Estamos cerca de ver casos concretos de curación pero muy puntuales.