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jueves, 30 de diciembre de 2021

#hemeroteca #homofobia #ideologiadeodio | Apología nazi, homofobia y odio a granel: la ultraderecha amplió sus actos en 2021 ante la inacción de la Policía

Público / Mani de neonazis en Barcelona, 2021-10-12 //

Apología nazi, homofobia y odio a granel: la ultraderecha amplió sus actos en 2021 ante la inacción de la Policía.

Grupos de extrema derecha protagonizaron más de 130 actos a lo largo del año en distintos puntos del país. La agenda del odio estuvo marcada por homenajes a la dictadura, acciones xenófobas y acoso a representantes políticos.
Danilo Albin | Público, 2021-12-30
https://www.publico.es/politica/apologia-nazi-homofobia-odio-granel-ultraderecha-amplio-actos-2021-inaccion-policia.html 

La extrema derecha no se detiene. En 2021, el entramado de partidos y asociaciones que mantiene vivo el discurso de odio en España estuvo detrás de al menos 130 acciones de toda índole en distintos puntos del país. Pese a que en varias oportunidades se denigró a las víctimas de la dictadura o hubo apología nazi, los casos en los que actuó la Policía se cuentan con los dedos de la mano.

Según datos recogidos por ‘Público’, este año estuvo marcado por distintas acciones desarrolladas por distintas siglas y similar ideología: a su manera, la fragmentada ultraderecha que evitó ser fagocitada por Vox intenta no perder el pulso de la calle. Desde los homenajes a Franco hasta la recolección selectiva de alimentos solo para familias españolas o el negacionismo de la pandemia, todo ello aderezado con altas dosis de ultranacionalismo español y un sentido del catolicismo profundamente extremista.

La organización Hacer Nación es uno de los grupos que ha llevado la xenofobia a distintos rincones del país. Lo ha hecho principalmente a través de Españoles en Acción, una pseudo-ong montada con la vocación de exteriorizar el viejo concepto de "los españoles primero". A lo largo del año, su misión ha sido repartir bolsas de alimentos a "compatriotas" con la correspondiente foto y publicación en redes sociales.

En uno de sus últimos videos publicitarios, Hacer Nación soltó una idea que se define por sí sola: fomentar los apareamientos exclusivamente entre españoles. Al mismo tiempo, ese grupo ultraderechista se ha dedicado a lanzar mensajes callejeros contra los menores migrantes que se encuentran en España. "MENAS fuera de España. Luchar por nuestros barrios es Hacer Nación", fue el lema de una acción propagandística desarrollada a finales de noviembre en Málaga.

Consignas similares están muy presentes en España 2000, un partido político registrado legalmente que promueve el odio contra diversos colectivos. "Fuera MENAS de nuestros barrios", proclamaban en enero de 2021 tras participar en una manifestación convocada en Madrid por la Asociación de Vecinos de Pinar de Chamartín y Hortaleza, un grupo que actúa bajo la órbita de la ultraderecha.

De hecho, no sería la última vez que España 2000 y ese supuesto colectivo "vecinal" coincidirían en las calles. El pasado 18 de septiembre, militantes de ambas organizaciones extremistas estuvieron presentes en la manifestación homófoba que recorrió las calles de Chueca bajo consignas aterradoras.

Según datos del Ministerio del Interior, la Asociación de Vecinos del Pinar de Chamarín y Hortaleza fue una de las entidades que convocó esa movilización. En octubre pasado, el juzgado de Instrucción número 11 de Madrid abrió diligencias a raíz de las querellas presentadas por la Red Madrileña de Inmigración y Ayuda al Refugiado y la Coordinadora Tercer Sector. La Fiscalía también abrió una investigación por posibles delitos de odio.

Durante la manifestación homófoba de Chueca, la Policía Nacional incautó palos, bengalas y hasta un puño americano entre los manifestantes, por lo que decretó multas de 800 euros cada una para seis de ellos. Además, se dictaron sanciones administrativas de 600 euros para los dos neonazis que figuraban como convocantes del acto.

No es la tónica habitual. De hecho, la mayor parte de los actos ultraderechistas en 2021 se cerraron sin consecuencias para sus convocantes, incluso en casos de apología declarada del nazismo como el registrado el pasado 11 de noviembre en un hotel de Zaragoza. Ese día, la asociación Devenir Europeo, que se reivindica nacionalsocialista y cuenta con registro legal en el fichero de Interior, celebró un acto semiclandestino de captación de nuevos miembros. También puso al alcance de los asistentes sus distintas publicaciones, en las que suelen exaltarse las figuras de Hitler y otros criminales nazis.

"¿Qué ocurrirá el día de mañana y cómo podemos enfrentarlo los que aún guardamos unos ideales que nada tienen que ver con lo que promueve el sistema?", lanzaba Devenir Europeo en otra convocatoria difundida en abril pasado de cara a una conferencia que preveía celebrar en Zaragoza y a la que únicamente se podría acudir con invitación previa. Pocos días antes, ese mismo grupo había difundido un cartel con el rostro de Hitler en ocasión del 132 aniversario de su nacimiento.

Enfrentamientos callejeros
Bastión Frontal es otra de las organizaciones antisemitas y xenófobas que ha celebrado distintos actos a lo largo del año. Uno de sus principales eventos tuvo lugar en mayo pasado frente a la Embajada de Marruecos en Madrid. Coincidiendo con la crisis migratoria, ese grupo de extrema derecha montó una protesta contra la "invasión" que acabó en enfrentamientos con la Policía. Hubo siete detenidos y ocho agentes heridos.

Este grupo ultraderechista también protagonizó el acto de acoso contra Pablo Iglesias registrado el pasado 30 de marzo en Coslada. Aquel día, el cofundador de Podemos cruzó la carretera y se encaró a los nazis.

No fue el único caso de acoso a políticos de izquierdas por parte de neonazis que se registró a lo largo de este año. El 25 de abril, simpatizantes de España 2000 en Valencia lanzaron gritos e insultos contra el diputado de ERC Gabriel Rufián poco antes de que participase en la presentación de un libro en Dénia.

"Mientras los patriotas somos identificados y cacheados como si fuéramos delincuentes, los que quieren romper España y justifican y aplauden la violencia contra la Policía en Cataluña se reúnen con total impunidad", denunció entonces el partido de extrema derecha en Twitter.

10.000 neonazis

A día de hoy, grupos como España 2000 y Bastión Frontal buscan consolidarse como uno de los referentes de la ultraderecha entre la juventud, un campo especialmente apetecible para ese tipo de grupos: según consta en un informe publicado por el Instituto de la Juventud a finales de 2020, "España presenta ahora varios rasgos característicos de un fértil caldo de cultivo para la radicalización de la derecha".

El citado estudio destacaba, por un lado, que "existe un fuerte nivel de insatisfacción con el régimen político y la clase política entre las personas jóvenes, así como con la gobernanza del sector público". "Por otro lado, los niveles de inmigración están aumentando en España, sobre todo como resultado de la recuperación económica", subrayaba.

Del mismo modo, hay otro factor clave sobre la mesa: "El discurso antiinmigración –que exagera el aumento de las tasas de inmigración– también está creciendo, sobre todo desde la irrupción del partido Vox en el panorama político español", apuntaba.

En una respuesta enviada recientemente al diputado de EH Bildu Jon Iñarritu, el ministerio del Interior aseguro tener bajo su radar a nueve grupos de "referencia" en el ámbito de la extrema derecha más violenta, a los que se suman otros 46 calificados como "grupos independientes" y otros 27 bajo la categoría de "subordinados". De acuerdo a uno de los últimos informes del Movimiento Contra la Intolerancia, existen más de 10.000 personas de ideología neonazi en España.

En 2021 también ha habido varios actos de reivindicación de la dictadura franquista, entre los que destacan los protagonizados por el Movimiento Católico de España o la mismísima Fundación Nacional Francisco Franco (FNFF). En las agendas de ambas organizaciones figuran las 11 misas celebradas el pasado 20 de noviembre en homenaje al dictador.

El líder del PP, Pablo Casado, estuvo en una de esas celebraciones litúrgicas. Su aparición en la misa oficiada en Granada sorprendió a los propios asistentes, que hicieron fotos y las publicaron en internet. El líder del PP aseguró posteriormente que desconocía que se tratase de una convocatoria franquista.

"La FNFF confirma que no invitó expresamente al Sr. Casado a la misa ofrecida por el alma De Francisco Franco por lo que no puede responsabilizarse ni atribuirse su presencia en la misma. Ello no obstante agradece tanto al Sr. Casado y su familia como al resto de los asistentes a la misa la oración por el alma de un cristiano ejemplar como Francisco Franco Bahamonde", remarcó la fundación franquista –dirigida actualmente por un militar retirado que ejerció de ayudante de campo de Juan Carlos I– en un comunicado emitido en pleno escándalo.

Sin multas
Los actos de exaltación de la dictadura franquista son oficialmente sancionados con multas en Valencia, Aragón, Andalucía e Illes Balears, territorios donde existen normativas autonómicas de memoria democrática que persiguen tales actos. Sin embargo, a día de hoy solo se conocen dos multas en la Comunidad Valenciana.

De momento ha habido ni un céntimo de sanción para los activistas de ultraderecha que el pasado 25 de septiembre se movilizaron en el término aragonés de Belchite, donde volvieron a exhibir su arsenal de simbología franquista entre vítores a la dictadura. Allí intervino el general de brigada Adolfo Coloma Contreras, ya retirado del Ejército, encargado actualmente de coordinar las delegaciones de la Fundación Franco repartidas por el país.

La guerra que la FNFF promete librar contra la Ley de Memoria Democrática del Gobierno cuenta con el apoyo de uno de los principales 'lobbies' ultracatólicos de España. "Tú sabes bien que detrás de la ley de memoria democrática se oculta el ataque a la identidad nacional que desde hace cien años intenta la izquierda española con diferentes siglas y un mismo objetivo", resumía Hazte Oír en una acción lanzada en julio pasado para pedirle al Vaticano que impidiese la salida de los monjes benedictinos del Valle de los Caídos, otra de las reivindicaciones clásicas del mundo franquista.

Durante los últimos 12 meses, Hazte Oír protagonizó también distintas acciones contra otras iniciativas del Gobierno que también le encrespan: las leyes de eutanasia y de reconocimiento de los derechos de las personas trans. A esos puntos se suman las protestas en otro de sus campos habituales: las campañas antiabortistas.

Ultranegacionistas
Al igual que ocurre en otros puntos de Europa, la extrema derecha española también busca conquistar seguidores a través de la pandemia. O mejor dicho, a través de la negación del coronavirus, de las vacunas y, últimamente, del Pasaporte Covid. No hay medida sanitaria que convenza a partidos como España 2000 o Democracia Nacional, cuyos dirigentes están firmemente convencidos de que el virus forma parte en realidad de un complot "globalista" en el que participa La Moncloa.

"Democracia Nacional se muestra totalmente en contra de las medidas propuestas por Pedro Sánchez para luchar contra la 'sexta ola', una ola que solo existe en las mentes de los que dirigen los partidos políticos, los medios de comunicación y buena parte de la vendida clase sanitaria", señala el partido ultraderechista en una de sus últimas declaraciones.

miércoles, 29 de diciembre de 2021

#hemeroteca #feminismo | Un año de crisis, luchas y debates feministas

ctxt / Manifestación 8M, 2019 //

Un año de crisis, luchas y debates feministas.

Las polémicas dentro del feminismo se han polarizado como nunca. De un lado, posiciones esencialistas que dejan de lado a las migrantes, precarias y diversas. Del otro, quienes pretenden construir alianzas.
Josefina L. Martínez | ctxt, 2021-12-29
https://ctxt.es/es/20220101/Firmas/38282/crisis-feministas-2021-polemicas-josefina-martinez.htm 

Este año nos hemos enfrentado a una crisis de múltiples dimensiones. Para las mujeres de todo el planeta, la pandemia significó un incremento de los agravios cotidianos. Mientras como trabajadoras esenciales resistían en la “primera línea” de trabajos precarios y mal pagados, y organizaban huelgas o protestas, en los hogares asumían el peso de una renovada crisis de la reproducción social. Con su afán de ganancias rápidas, el capitalismo destruye sus propias condiciones de reproducción a largo plazo, mediante un conjunto de procesos socio y eco destructivos que llevan al agotamiento de recursos y la multiplicación de catástrofes.

Todo indica que esta pandemia, que pensábamos despedir en 2021, nos acompañará más tiempo. No se trata de un virus infalible, sino de la irracionalidad de un sistema que prioriza las ganancias de unos pocos por encima de la vida de millones. Las grandes farmacéuticas aumentaron sus beneficios un 66% el último año gracias a las vacunas, mientras decenas de países africanos no han superado el 10% de vacunación –ómicron está ahí para recordarlo–. La liberación de las patentes es una demanda que se explica por sí misma, pero está bloqueada por los Estados más ricos y las multinacionales. Como escribimos en otra ocasión, la pandemia generó una acumulación de ultrajes y desigualdades para los sectores más precarios de la clase trabajadora, las mujeres, las migrantes y la juventud. El virus no ha sido igual para todos. La fortuna personal de Jeff Bezos supera ya los 210.000 millones de dólares mientras sus empleadas de Amazon en Alabama y Chicago luchan para poder organizar un sindicato.

Si miramos al sur, este 2021 arrancó unos días antes para las mujeres argentinas. El 29 de diciembre de 2020 el Congreso de Diputados aprobaba la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo y miles festejaron en las calles. Así culminaba más de una década de protestas, encuentros masivos y movilizaciones. El triunfo de la marea verde por el derecho al aborto encendió la esperanza de las mujeres en el resto de América Latina. Tuve la suerte de estar allí, y contarlo en CTXT. Hace unas semanas, un muchacho rojipardo me quiso provocar en una charla: “¿Qué ha logrado el movimiento de mujeres con su movilización?”. Pensó que me ponía contra las cuerdas. “Mira Argentina, le respondí. Si a ti no te parece importante que las mujeres no tengan que morir por abortos clandestinos, no sé de qué hablamos.” De todos modos, sabemos que en esta sociedad ninguna conquista es duradera. Este 2021, las mujeres de Estados Unidos tuvieron que salir a movilizarse, porque en estados como Texas quieren volver a limitar el derecho al aborto. Otro tanto ocurre en Polonia, donde el Tribunal Supremo ha restringido de forma considerable el derecho al aborto.

En medio de esta crisis, se endurecen los discursos de una extrema derecha negacionista, xenófoba, machista y homófoba. Desde el Brasil de Bolsonaro a los ultras castizos de Vox, pasando por Milei en Argentina o los conservadores polacos. Los movimientos feministas, LGTBI y antirracistas son considerados una amenaza para su objetivo de recuperar el viejo orden y la familia patriarcal. La extrema derecha exacerba la homofobia, el racismo y la violencia contra las mujeres, pero estas forman parte del ADN del sistema capitalista patriarcal. Por eso no deberíamos perder de vista la trampa de aquellos discursos “progresistas” que llaman a poner freno a la derecha, pero sirven copas en la fiesta del capital. En todo caso, los debates en el feminismo también pasan por aquí. ¿Se trata de escalar posiciones en un mundo desigual o nos proponemos transformarlo todo?

Debates colectivos para un feminismo transformador
Sabemos que las polémicas en el interior del feminismo se han polarizado como nunca. De un lado, posiciones conservadoras, esencialistas y restrictivas que en nombre del “verdadero feminismo” dejan de lado las reivindicaciones de las mujeres migrantes, precarias y diversas. Del otro, quienes, aun con muchos matices, pretenden construir alianzas y luchas en común.

Pero este año también hemos visto interesantes debates y reflexiones para enriquecer las armas de un feminismo transformador. En noviembre, se celebró la IV Conferencia MarxFem de forma online desde Bilbao. Durante tres días, reconocidas feministas anticapitalistas, trabajadoras y activistas intercambiamos ideas acerca de la lucha contra el patriarcado, el racismo y el capitalismo. Silvia Federici, Nancy Fraser, Jule Goikoetxea, Tithi Bhattacharya, Lorena Cabnal, Elsa Dorlin, Frigga Haug, Ochi Curiel, entre otras. Tuve el gusto de participar en una mesa junto con Andrea D’Atri, Cynthia Burgueño, Diana Assunção, y Alejandra Decap de Pan y Rosas, donde compartimos ideas sobre feminismo y estrategias para la emancipación. La relación entre género, clase y racismo; el auge de la extrema derecha y cómo enfrentarla; la crisis de la reproducción social y la polémica sobre identidades y clase obrera.

La filósofa y activista feminista vasca Jule Goikoetxea fue parte de la organización del evento este año. Nos contó que la participación superó las expectativas iniciales, con más de 600 personas de diferentes países en algunos de los plenarios. “Se ha podido ver que no estamos de acuerdo en todo y que aun así estamos en la misma trinchera. Hemos conseguido poner en primera línea las diversas prácticas y críticas provenientes tanto de dentro como de fuera del feminismo marxista donde diversas escuelas filosóficas y políticas tienen cabida”, señaló.

“Hemos tenido debates teóricos desde la interseccionalidad o la imbricación en diversos ámbitos, como el valor, el Estado, el derecho, el sujeto, el cuidado, la producción y la reproducción social. Aquí tuvimos propuestas en torno a nuevas organizaciones y repertorios de lucha y protesta. Hubo, por otro lado, casos de estudio concretos, ejemplos de lucha, resistencia y organización que incluyeron no solo las diversas huelgas feministas en el norte y el sur global, sino resistencias locales y específicas en empresas, en internet, universidades y esfera pública”.

Por mi parte, abordé algunos aspectos de la Teoría de la Reproducción social, cuyo aporte más importante es poner el foco en la relación necesaria, pero contradictoria, entre los trabajos de cuidados en el hogar y la acumulación de capital. Una aproximación teórica que permite explicar el papel que desempeñan esas tareas del ámbito doméstico como parte esencial de la reproducción de la fuerza laboral. Desde la reposición de energías diarias de trabajadores y trabajadoras, al cuidado de las personas que están por fuera de la fuerza laboral activa (como ancianos, niños y enfermos) y el recambio generacional de la fuerza de trabajo. En este marco, propuse un contrapunto con la feminista norteamericana Nancy Fraser acerca del feminismo del 99% y la idea de formar un “bloque contrahegemónico”. Una formulación, que, si bien busca superar las divisiones entre la clase obrera y otros sectores oprimidos, a mi modo de ver termina en una política de suma cero si se canaliza por las vías institucionales de los “gobiernos progresistas”. En todo caso, los debates completos de la Conferencia Marx Fem se pueden ver en vídeo.

Por último, para recuperar otros debates colectivos en el feminismo este 2021, termino con una recomendación: 'Alianzas rebeldes. Un feminismo más allá de la identidad' (Bellaterra, 2021). Se trata de un libro “coral” de varias autoras: Clara Serra, Paloma Uría Ríos, Santiago Alba Rico, Cristina Garaizabal, Miquel Missé, Nuria Alabao y Mamen Briz, entre otras. Los matices y enfoques cambian en cada capítulo y algunos me resultaron más interesantes que otros, pero en conjunto son aportes muy buenos para problematizar posiciones que ciertos sectores conservadores del feminismo consideran “incuestionables”.

Como plantean en la introducción, una de las grandes apuestas del libro es “la crítica al poder punitivo” y por eso sus páginas “dan espacio a las voces que estos últimos años se han manifestado contra la incorporación por parte de algunos feminismos a la lógica del castigo.” Mientras que en la escena política han crecido las respuestas penales y punitivas, las autoras señalan: “Si el feminismo quiere ser una alternativa a las formas tradicionales y autoritarias del poder y a las amenazas de la ultraderecha no podrá serlo si no es renunciando a las recetas reaccionarias”.

El libro reúne textos que cuestionan “el auge de discursos puritanos y moralistas y frente a la instauración por parte de algunos feminismos de nuevas normatividades sexuales”. En este sentido, me gustó especialmente el artículo de Miquel Missé con una crítica fuerte a las perspectivas esencialistas y reduccionistas biologicistas, planteando al mismo tiempo algunas polémicas al interior del activismo trans. También los textos de Clara Serra y varias autoras, debatiendo sobre el punitivismo y el puritanismo del feminismo identitario. La última parte agrupa reflexiones sobre la precariedad laboral, el racismo institucional y la pobreza. Entre otros, destacan los textos de Nuria Alabao, que aborda estos temas desde un feminismo anticapitalista y de clase.

Para terminar este repaso del año en clave feminista, pensemos en tiempo futuro: falta muy poco para el 8M. Este año, vivimos con indignación la prohibición de las manifestaciones de mujeres por parte del gobierno “más progresista de la historia” que nos envió a la policía. ¿Cómo vamos a construir el 8M del 2022? Algunas pensamos que debería poner en el centro los reclamos pendientes de las que vienen peleando en primera línea, organizando huelgas y protestas contra la precariedad, la violencia laboral y el racismo institucional. Que este 8M sea un día de lucha por las limpiadoras, las trabajadoras del hogar, las cuidadoras, las jornaleras y las enfermeras, por las maestras y las cajeras del supermercado, por las Kellys, las limpiadoras del Museo Guggenheim y las del SAD, por todas ellas. Feliz nuevo año para todas y gracias por estar ahí.

Josefina L. Martínez. Periodista. Autora de 'No somos esclavas' (2021)

martes, 14 de diciembre de 2021

#hemeroteca #inmemoriam | Arturo Arnalte, un protagonista de la divulgación de la Historia

Google Imágenes / Arturo Arnalte //

Arturo Arnalte, un protagonista de la divulgación de la Historia.

Dirigió “Historia 16″ y “La Aventura de la Historia” y fue autor de numerosos libros dedicados a difundir el conocimiento temas como la esclavitud, la represión y la literatura de viajes.
David Solar | La Razón, 2021-12-14
https://www.larazon.es/cultura/20211214/njrv4ydewvdszjgayehsqcwg3i.html 

Esta madrugada ha fallecido en Madrid Arturo Arnalte (Meliana, Valencia, 1955), historiador, periodista, autor de numerosos libros y, particularmente, mi amigo y colaborador durante muchos años, desde “Historia 16″ y, sobre todo, desde “La Aventura de la Historia”. Conocí a Arturo, a la sazón redactor de la sección de Internacional del “Diario 16″, cuando se pasó por la redacción de la revista “Historia 16″, que yo dirigía, a ofrecer algunos artículos sobre la esclavitud. Mantuvimos una relación profesional durante algunos años hasta que fundé “La Aventura de la Historia” y en la primavera de 1999, con unos pocos números publicados, apareció Arturo ofreciendo varios artículos sobre la esclavitud, asunto en el que seguía trabajando y que le interesaría hasta hoy. Fue una magnífica oportunidad de que se integrara en nuestra redacción en la que sería todo: redactor, redactor jefe, subdirector y director (2016-2019). Yo había dejado la dirección de la revista años atrás, pero seguía colaborando asiduamente, nos veíamos con frecuencia y quedaba cumplidamente informado de sus investigaciones, no sólo en “La Aventura de la Historia”, sino en su faceta de historiador y escritor.

Para entonces Arturo ya había publicado “Los últimos esclavos de Cuba” (2001), “Redada de violetas” (2003, reeditado en 2020), “Richard Burton, cónsul en la Guinea Española” (2005), “La diáspora Africana” (2006), “Grandes viajeros que cambiaron la Historia” (2008), “Delirios de grandeza” (2009), “Trásfugas, travestís y traidores” (2009)... La dirección de la revista le restó tiempo para seguir sus investigaciones en los tres campos que más le interesaron: la trata africana, la literatura de viajes y viajeros y la represión de la homosexualidad.

Pero tenía nuevos proyectos, algunos tan ambiciosos como la imagen del negro en el arte, para lo que no se ahorraba charlas con especialistas y viajes, cámara al hombro, en busca de todo tipo de representaciones, desde canecillos medievales a representaciones pictóricas y otro, muy ambicioso, la investigación de los movimientos LGTBI y puesto que en España los había abordado tanto en “Redada de violetas” como en numerosos artículos, tratando ahora de presentarlos en su historia, actualidad y efectos en Hispanoamérica, lo que aunaba dos de sus intereses: la investigación y los viajes. Y para que la idea no se le quedara encarpetada en mera acumulación de ideas, fichas históricas y recortes periodísticos, dejó la redacción de la revista y se zambulló en la literatura. Lamentablemente, el Coronavirus interrumpió sus proyectos, primero impidiendo sus viajes y programa de entrevistas y, finalmente, pese a hallarse vacunado, postrándole durante mes y medio en una unidad de cuidados intensivos desde donde emprendería su último viaje. Todavía dos semanas antes de contraer la enfermedad comentaba en una cena de amigos sus esperanzas de poder viajar y seguir su programa de trabajo con la mejoría de la situación que parecía atisbase a comienzos de otoño.

Se nos ha ido un estupendo periodista, un investigador sagaz, un gran viajero y, sobre todo, un amigo, pero –como se desprende de esta breve semblanza- se nos ha ido uno de los profesionales españoles más implicados en la divulgación desde revistas tan relevantes como “Historia 16″ y “La Aventura de la Historia” y, como investigador, ahondando en campos poco transitados por nuestra historiografía. Hasta siempre Arturo, amigo mío.

viernes, 9 de julio de 2021

#hemeroteca #lgtbi | Madrid. Una red municipal contra los miedos de las familias LGTBI: "Del armario salen los hijos, pero también los progenitores"

Imagen: El Diario / Una celebración del Orgullo LGTBI //

Una red municipal contra los miedos de las familias LGTBI: "Del armario salen los hijos, pero también los progenitores".

Los Centros de Atención a las Familias del Ayuntamiento de Madrid ponen en marcha un plan de formación y coordinación con otras asociaciones LGTBI para dar un servicio especializado público y gratuito.
Sofía Pérez Mendoza | El Diario, 2021-07-09
https://www.eldiario.es/madrid/red-municipal-miedos-familias-lgtbi-armario-salen-hijos-progenitores_1_8096545.html 

Por el despacho de Sonia López, psicóloga de uno de los Centros de Atención a Familias (CAF) del Ayuntamiento de Madrid, han pasado madres y padres asustados, progenitores que salen del armario e hijos que están atravesando el proceso de definir, comidos por la confusión, su identidad de género. La experta es una de las coordinadoras del Plan Integral de Atención a las Familias LGTBI que el área de Igualdad, dirigida por Pepe Aniorte, ha puesto en marcha para proporcionar una respuesta más completa desde los servicios municipales a los cambios que se producen en un núcleo de convivencia cuando uno de los miembros se declara LGTBI.

No hay nuevo personal, pero se ha formado al que ya estaba y se ha nombrado un coordinador por cada uno de los CAF para canalizar las demandas específicas. Estos centros, abiertos en 2004, tienen un funcionamiento consolidado. "Los CAF hemos recibido este tipo de casuística familiar siempre, pero no era un servicio específico ni un punto de intervención concreto. Queremos que la gente sepa que pueden disponer de ayuda gratuita, pública y en coordinación con las asociaciones, como COGAM o Chrysallis, que llevan años haciendo esto", resume la psicóloga.

Los datos advierten de que todo esfuerzo de la administración es poco: una de cada cuatro personas LGTBI han sufrido insultos homófobos en la ciudad y más de la mitad consideran que la intolerancia no ha mejorado, incluso va a peor, según una encuesta encargada por el Ayuntamiento de Madrid con una muestra de 600 personas entre 18 y 75 años. En los últimos días, el asesinato de un joven de 24 años en A Coruña tras una brutal agresión ha sacudido a España. A falta de las conclusiones de la investigación policial, dos amigas de la víctima, testigos presenciales, vinculan los hechos con la homofobia.

"Algunos amigos nos dicen que ya se le pasará"
Lu lleva siete meses viendo a Sonia. A sus 14 años, está embarcada en un proceso de transición; se define como no binaria. Con ella están saliendo del armario su madre, Natalia; su padre y su hermano pequeño. En siete meses toda la familia se ha blindado contra comentarios frívolos y banales, incluso del entorno cercano. "Algunos amigos nos dicen que está en la edad del pavo, que ya se le pasará, pero nosotros queremos acompañarla y comunicarnos", cuenta Natalia en conversación con elDiario.es. "Antes, todo nos sonaba a chino. El proceso de Lu nos ha enriquecido como personas y como familia. En esto no se termina nunca de aprender, pero nos hemos quitado los tapujos en muchas cosas", prosigue.

El miedo, subraya la psicóloga, apuntala casi todas las conductas, también las de resistencia o las de negación. "Las familias vienen perdidas y con muchos miedos al sufrimiento. El miedo marca las conductas y las respuestas que se dan. Atendemos a hijos e hijas, sobre todo, pero también a progenitores que salen del armario". Estos casos son "complejos", según López, porque los hijos consideran que "se han perdido una parte importante de la vida de su padre o de su madre".

Incluso las familias con "comunicación abierta y positiva" a veces necesitan herramientas. Sobre todo durante y tras el confinamiento, que ha paralizado los procesos de experimentación propios de los jóvenes y ha encerrado a aquellos con familias que no aceptan su orientación o su identidad. "La relación con los iguales, un grupo imprescindible en esta edad, se reducía a las redes sociales. Esto ha producido nudos porque no ha permitido progresar", analiza López.

Con todo, confirma, "los adolescentes viven ahora su sexualidad de una manera mucho más integrada que las generaciones anteriores", Cada vez menos jóvenes se identifican con la heterosexualidad: según el último CIS se define así un 82,7% de las personas entre 18 y 24 años. En 2019, era más del 90%.

El Ayuntamiento busca con este programa "incorporar la diversidad" a las políticas familiares aprovechando la "experiencia" de los Centros de Apoyo a las Familias, precisa el delegado de Familias, Igualdad y Bienestar Social, Pepe Aniorte, y las aportaciones de las entidades LGTBI, que han colaborado en la elaboración del programa.

La corporación de PP y Ciudadanos se ha puesto en el punto de mira en su gestión del apoyo institucional al último Orgullo LGTBI: se ha retirado el grueso de la subvención a la organización de MADO (500.000 euros de Turismo, gestionado por los conservadores) y la colocación de la bandera arcoíris en la fachada de la sede del Ayuntamiento ha dividido a los socios de Gobierno. El PP siempre rechazó ponerla y los intentos de Ciudadanos para hacerle cambiar de opinión y buscar alternativas han sido infructuosos.

domingo, 4 de julio de 2021

#hemeroteca #homofobia | "No se lo crean"

Google Imágenes / Viktor Orbán //

"No se lo crean".

José Manuel Etxaniz Makazaga / Doctor en veterinaria | Noticias de Gipuzkoa, 2021-07-04

https://www.noticiasdegipuzkoa.eus/actualidad/sociedad/2021/07/04/crean/1123970.html

Ahora toca despellejar al presidente húngaro, Viktor Orbán, y su ley limitadora de la difusión de información y contenido LGTBI a menores de edad. Conozco un poco de Hungría, más allá del Budapest turístico. Recorrí la ‘Puzsta’ (Gran Llanura) húngara fotografiando cerdos peludos de raza mangalica, vacas grises esteparias de enorme cornamenta y simpáticos asnos blancos de ojos azules. Mis compañeros de viaje, ejemplo de tolerancia extrema, llegaron a compartir mi "pedrada". Trasegamos varios hectolitros de vino Tokaji y cantamos ‘La Internacional’ en el Parque Memento, museo-almacén de las estatuas retiradas a la caída del régimen comunista en 1990, de camino al Lago Balatón.

No me identifico con Orbán, pero tampoco me escandalizo. En 1973, el psiquiatra estadounidense Robert Spitzer demostró que la homosexualidad no es una enfermedad psiquiátrica y en 2018 la OMS retiró la transexualidad de su lista de enfermedades mentales. En España se les aplicó penalmente la ‘Gandula’ hasta diciembre de 1978. No éramos tan diferentes. Ahora que somos tan políticamente correctos, toca quedar bien y actuamos con la fe del novicio. Peligroso. No se lo crean.

Aunque insistan los gobernantes, en su afán de dar noticias positivas y transmitir su falso optimismo con inaceptable paternalismo, es falso. Todavía no podemos apagar el frontal. Hay túnel para rato. Nos lo recuerdan británicos o portugueses. Tampoco es correcto decir que se puede ir sin mascarilla para lucir la sonrisa. No. Nos podemos quitar la mascarilla, que es muy diferente, en situaciones determinadas. Al aire libre y cuando nos aseguremos una distancia mínima de metro y medio con otra persona no conviviente. Para los urbanitas no resulta tan fácil. No se lo crean.

Vamos mejor, es cierto, pero no conviene adoptar posturas triunfalistas. Cuando seamos un 70 o un 80% los vacunados con la pauta completa, ya hablaremos. Otros países, después de haber liberalizado algunas medidas, se han visto obligados a recular.

Vacunación no es sinónimo de inmunización. Las vacunas tienen un porcentaje de efectividad, pero es posible una infección, aunque sea leve y con escasa capacidad de contagio a terceros. La seguridad absoluta no existe y menos en biología. Además, hay personas inmunocomprometidas a las que la vacuna no les va a hacer efecto. De momento, parece que la pauta completa es efectiva frente a las diferentes variantes conocidas del virus.

Sería oportuno acelerar las vacunaciones en el tramo de edad 60-69, como recomienda la EMA, al ser el de mayor riesgo a la hora de infectarse, pero, por otro lado, son más observantes de las normas de prevención que los jóvenes y, además, van cuesta abajo en la rodada. La jacarandosa consejera ya ha dicho que ‘nasti plasti’. Aunque sean más proclives a los partidos que gobiernan. Total, no hay elecciones a la vista. El comité técnico-científico lo valorará. No se lo crean.

Suspendió la selectividad el 1,65% de los presentados. Los suficientes para asegurar la recluta de futuros dirigentes políticos a medio plazo. Hasta es posible que les toque gestionar una pandemia como expertos. El resto se formarán lo mejor que puedan y buscarán un trabajo. Algunos serán indefinidos no fijos en la Administración. Para no sentirse marginados ni estigmatizados, se fueron junto con los aprobados, a Mallorca de super-mega-macro-botellón.

Sus progenitores, premiando el esfuerzo de sus retoños e incapaces de negarles nada, aprobaron la iniciativa del pretendido viaje de estudios a Palma, financiándolo entusiasmados, ajenos a lo que la prensa canallesca informaba sobre la presencia masiva de británicos en la isla. Además, nuestra muchachada iba con PCR negativo. Pero, al parecer, tras de cada estalactita de las cuevas del Drach, de cada columna de la catedral del siglo XIII o del palacio de la Almudaina del XIV, en el cabello de ángel de las ensaimadas, en los asientos del tren de Sóller o en el faro de Porto Pí, acechaba el coronavirus vestido de ‘bobby’ inglés o de Sandokan, con la malévola intención de infectar a los niñatos consentidos.

Ahora, los permisivos padres se escandalizan. Más de 1.000 positivos –200 vascos– con las variantes alfa y delta. Unos confinados y custodiados en el hotel de cuatro estrellas de la cuarentena, una especie de Guantánamo pero sin pijama naranja, según dicen los jóvenes. Otros, hospitalizados. Algunos en la UCI. Uno muy grave. Otros fugados. Los que han podido regresar, encerrados en sus casas con sus allegados. Han tirado por la borda el esfuerzo de sus profesores adoptando medidas de prevención durante todo el curso. Han incrementado la tasa de incidencia covid en Euskadi y en diez comunidades autónomas más. Algunas admiten su culpabilidad. Sus progenitores, incapaces de asumir la realidad, buscan un culpable ajeno a la familia. Si no vale el Gobierno Vasco, será el balear, el Ayuntamiento de Palma o la Flor de Lirio Real. Cargan contra la policía mallorquina por no impedir el jolgorio. Si lo hubiera hecho, ahora lo criticarían igual. Una madre coraje denuncia que su hija está "secuestrada" en Palma, mientras que los extranjeros andan libres por el hotel. La leyenda negra que nos persigue desde el siglo XVI. Otros solicitan el ‘habeas corpus’ para los confinados. Frenesí histérico de despropósitos, por la irresponsabilidad materno-paterno-filial que finaliza cuando la jueza "deja en libertad" a 180 sospechosos que han dado negativo, por no considerar suficiente "un potencial diagnóstico" para privarles de libertad. Quizás sirva para una mayor difusión del virus en sus localidades de residencia. La juerga la pagamos todos, a escote, y quizás todavía le cueste la vida a alguno. Ya veremos. Emotivo encuentro de padres y vástagos al recuperar su libertad. Final feliz para la aventura. No se lo crean.

jueves, 1 de julio de 2021

#hemeroteca #gais #lgtbi #musica | Las Bajas Pasiones: "Queríamos hacer música para hablar de nuestra identidad"

Imagen: El Nacional / Las Bajas Pasiones //

Las Bajas Pasiones: "Queríamos hacer música para hablar de nuestra identidad".

Laura Fernández | El Nacional, 2021-07-01

https://www.elnacional.cat/es/cultura/bajas-pasiones-entrevista-hip-hop-queer_624890_102.html 

Edu Libra, Dani Vera ‘Trusty’ y Toni Bello ‘Taboo’ son ‘Las Bajas Pasiones’, un proyecto que divaga entre la experimentación electrónica, sintetizadores, ritmos bailables y guitarras. Todo ello respaldado por unas letras, en forma de rap y canción de autor, sumergidas en la deconstrucción del género, el desamor y las drogas. El trío de Barcelona ya se ha convertido en todo un referente de la música LGTBIQ+. La pandemia paró por completo la presentación de su segundo álbum ‘Bichx Rarx’, pero no sus ganas de seguir creando. Después de varias colaboraciones, este otoño presentan nuevo disco. Coincidiendo con la semana del Orgullo LGTBIQ+, hablamos con uno de sus integrantes, Edu Libra, sobre ‘Game Over’, uno de los avances de su tercer álbum que pretende liberarte, hacerte reflexionar y que disfrutes.

P. Muchos consideran que vuestra música y mensaje son únicos, ¿estáis de acuerdo?
Sí, no nos queda otra. Encajamos en algún sector más a nivel ideológico o conceptual pero luego a nivel musical no. Pero en otros sectores a nivel musical como el urban tampoco encajamos porque nuestro discurso es diferente. No hay muchos grupos que muestren su identidad. Si miras lo que es el panorama rap por ejemplo no hay muchos como nosotros o si miras en el panorama LGTBI tampoco nos parecemos a nadie.

P. Aunque cada vez hay más artistas que hablan de diversidad sexual, vosotras sois referentes en Barcelona. ¿Qué os impulsó a juntaros y cantar sobre ello?
Al conocernos, Dani 'Trusty' y yo empezamos a conectar con el hecho que a nivel personal queríamos hacer música para hablar de nuestra identidad, eso fue lo que nos unió. Nos dimos cuenta de que no hay proyectos de este tipo de música que hablen de estas cosas y nos apetecía hacerlo.

Sí que es cierto que nos gusta hablar de todo y mezclarnos con artistas de todo tipo, pero hay un motor que es visibilizar lo que somos y hacerlo a través de esta propuesta artística. Desde el rap, la electrónica y lo ‘urban’. La base del proyecto no es tan ideológica, sino más hablar de lo que vivimos y con quien nos juntamos. No está todo tan pensado, como por ejemplo los videos, porque al final acaban siendo gente de nuestro concepto o amigas.

P. Habéis tocado un montón de géneros, rap, experimental, pop, algo de reggaetón, ¿con cuál os sentís más cómodos?
Pensamos mucho en cómo estas canciones que nos salen se van a ver después y sobre todo si se van a bailar. Por eso igual estamos utilizando reggaetón o algo más de electrónica de baile y últimamente estamos muy conectados con esto, llevar la música al baile. A lo mejor en otros momentos pensábamos más en que la canción se escuchara, pero ahora estamos más conectadas con lo bailable y bailar en directo.

Todo lo último que estamos haciendo y lo que va a contener el disco nuevo es bastante para pista de baile. Hay reggaetón y muchos otros géneros para mover el esqueleto.

P. Vuestro género musical realmente es muy híbrido.
Sí total. Al final es lo que escuchamos y cogemos de todo. Nos gusta mezclar, lo electro, con electro pop y electro punk... Igual una canción empieza con un ritmo más reggaetón y luego acaba con algo más de electrónica.

P. Sois tres, ¿los tres os sentís identificados de la misma manera con todos vuestros temas?
Sí. Hemos coincidido tres personas que obviamente cada una tiene su sensibilidad, pero las tres nos sentimos muy identificadas. Cuando escribimos las letras los tres somos partícipes. Es bastante el motor de la banda. Se nota mucho cuando salimos de gira porque tenemos inquietudes muy similares y estamos muy conectadas. Hablamos de un mundo que conocemos bien.

P. Parece que ni la pandemia os ha parado, este otoño presentáis ya vuestro tercero álbum.
Sí. Nos encontramos que este año pasado no teníamos conciertos y no queríamos parar. Nos hemos dedicado en componer, a crear y a darle una vuelta a nuestro sonido. Al final nos hemos encontrado que teníamos un montón de canciones que todavía estamos componiendo y acabando para lo que será el disco, pero ya tenemos bastante hecho.

Al final le ves la cara positiva al tener que parar. Nosotras cuando empezó la pandemia nos encontrábamos presentando nuestro anterior disco y tuvimos que parar todo, incluso la gira. Te quedas un poco frustrado y la única manera de equilibrar eso es seguir construyendo, seguir haciendo.

P. Hay muchos artistas que durante la pandemia las costaba crear y pararon, pero vosotros todo lo contrarío.
No hemos llegado a parar en realidad. Primero lo que hicimos fue hacer colaboraciones. ‘Sols el Poble Salva el Poble’ con Tremenda Jauría, Adnan (Pinan 450f) y Roba Estesa, después hicimos una canción con Slim Samurai en su disco, con Tribade también sacamos un tema y otro con Maio... Casi cada mes sacábamos tema y video, y que aunque fueron colaboraciones nos han venido muy bien para no parar. Para sentirnos activas y estar activas en las redes. No había conciertos pero había movimiento.

P. ¿Cómo ha sido el proceso de creación del álbum?
Durante la cuarentena sí que hemos estado cada uno en su casa, pero hubo un momento que teníamos el permiso de la discográfica para ir al estudio para crear y grabar juntos. No nos ha parado la pandemia en definitiva ni para grabar videoclips.

P. En ‘Game Over’, vuestro último lanzamiento en colaboración con el isleño Viaotica y el segundo avance del álbum que esperamos este otoño, decís "Ahora soy más fuerte, me he cargao' a todos los malos de este juego". ¿Quiénes su vuestros malos?
En el mundo de las relaciones vas encontrando gente y cada relación te va haciendo afinar más hacia donde quieres ir. Hay un momento en el que hay ciertas relacionas que son tóxicas o que no te generan nada bueno. Este concepto lo hemos querido llevar al extremo: gente que es mala para tu vida. Esta persona te está haciendo pasarlo mal y al final "pasar de pantalla" es como decir que terminas con esta relación. Cuando hablamos de "malos" nos referimos a alguien que no necesariamente tiene que ser mala persona, pero te está afectando de una manera que no es positiva y que necesitas hacer algo para salir de ahí.

P. ¿Cómo "habéis pasado de pantalla" para hacerles frente?
Cada una tiene sus recursos a nivel personal. A veces caes en lo mismo y tienes que hacer crecimiento personal. En el sentido de que igual estás en un bucle atrayendo al mismo tipo de personas y necesitas salir de ahí. Al final es intentar ser consciente de lo que te pasa y decir "esto ya lo he superado".

P. Últimamente y por desgracia, nos topamos con un montón de agresiones homófobas cada vez más violentas, ¿oiremos algo de esto en vuestro próximo álbum?
Tan específicamente no. Sí que en el otro disco tenemos un tema, ‘La mataron’, que habla sobre una agresión tránsfoba. Es cierto que parece que hay menos agresiones, pero son más violentas como dices. Hay gente más extremista que no quiere permitir que haya diversidad. Cuanta más visibilidad hay, la gente se empodera y sale como quiere a la calle, hay otro sector que se vuelve muy extremista y ocurren estas agresiones. Y además súper fuertes y te preguntas: "¿Qué está pasando"? Supongo que también se denuncian más, a lo mejor hace unos años también pasaba y se quedaba como una agresión cualquiera o no se contabilizaba. Ahora se está denunciando más, incluso en las redes, los colectivos, las asociaciones están dándole mucha visibilidad. Tenemos que acabar con ello (las agresiones).

P. Además de música con ‘Las Bajas Pasiones’, también formáis parte del proyecto "Furia Queer", contadme un poquito sobre ello.
Es un proyecto entre ‘Trusty’ y yo que empezó de casualidad en la Sidecar. Vieron que en el concierto de presentación del disco liamos una entre performance, dj's, que no solo era el concierto, sino que era una experiencia total. Nos animaron a montar una fiesta porque vieron que teníamos un público distinto al que solían tener. Confluían un montón de contenido diferente y empezamos de casualidad y al final fue todo un éxito. Era una fiesta en la que confluían muchas identidades con libertad absoluta, donde no predominaba ninguna de ellas y se podía escuchar música urbana creada por gente LGTBIQ. Era un portal para mucha gente con proyectos en Barcelona y Madrid que han surgido y se han hecho grandes con la fiesta y pueden tener su lugar ahí para estrenar cosas.

Empezamos haciéndolas también en Madrid y lo único que nos paró eso sí fue la pandemia. Al ser una fiesta con una clara intención de que la gente fluyera, pues claro tuvimos que parar.

P. No es solo música entonces, sino que va mucho más allá.
Claro. En la fiesta siempre combinábamos lives de música urbana, también había dos dj's mujeres o del colectivo LGTBIQ y finalmente performance que iban hacia lo drag por ejemplo. Un escenario muy guay.

P. ¿Ahora con la abertura ocio nocturno cuando os volveremos a ver?
Hemos tenido invitaciones de hacerla ahora con la gente sentada y no lo vemos. Porque la idea de "Furia Queer" es eso furia, en el sentido efectivo. Estamos esperando que vuelva un poco a permitirse que la gente pueda bailar en libertad. Ya llegará el momento que podamos volver y hacerlo como antes.

miércoles, 28 de abril de 2021

#hemeroteca #feminismo #politica | Kika Fumero: “Cuanto más avanza la igualdad, más reaccionario es el sistema”

Imagen: La Provincia / Kika Fumero

Kika Fumero: “Cuanto más avanza la igualdad, más reaccionario es el sistema”.

La directora del Instituto Canario de Igualdad da una conferencia en Telde.
La Provincia, 2021-04-28
https://www.laprovincia.es/telde/2021/04/28/kika-fumero-avanza-igualdad-reaccionario-49824732.html

La directora del Instituto Canario de Igualdad del Gobierno de Canarias, Kika Fumero, lleva décadas trabajando por la igualdad de género, la prevención de la violencia contra las mujeres y los derechos de las personas LGTB. Reconoce que se han conseguido grandes avances, pero que “cuanto más se avanza, más reaccionario se vuelve el sistema y hace de termómetro. Tenemos que estar ojo avizor porque el lobo está ahí, y ya no está con piel de cordero, aunque agradezco que esté destapado. No podemos bajar la guardia y tenemos que mostrarnos más juntas que nunca, ya sea en las redes sociales como en los medios de comunicación, expresando continuamente el mensaje del feminismo y la igualdad”, asegura.

Por esa amplia trayectoria como activista y especialista en temas como la coeducación, la diversidad afectivo sexual y de género, y las políticas de igualdad, la Casa-Museo León y Castillo de Telde la ha invitado hoy, a participar en el ciclo denominado 'Más que musas. La mujer en la cultura en Canarias'.

Kika Fumero (Santa Cruz de Tenerife, 1975) es consciente de las reacciones negativas que produce el feminismo en algunos hombres y mujeres, con partidos políticos que niegan la violencia de género y que haya desigualdad. Reconoce que ha habido grandes avances en los últimos años, pero que aún queda mucho trabajo por hacer. “Tenemos una Ley de Igualdad y una Ley de Violencia de Género que no tiene un régimen sancionador porque violan esas leyes y no pasa nada, salvo que cometas un delito. Los libros de texto, las clases y los contenidos están llenos de faltas a la Ley”, explica.

Desde que llegó al cargo en 2019, reconoce que hubo cambios simbólicos importantes. Entre ellos, el Protocolo de Actuación Institucional del Gobierno de Canarias en caso de asesinatos de mujeres, víctimas de violencia de género. En este documento aparece la palabra feminicidio, con todas sus letras, explica, y deja claro que se trata de un Gobierno feminista, que quitó los minutos de silencio cada vez que hay un asesinato y lo sustituyó por un minuto de repulsa y la lectura de un manifiesto por parte del presidente.

Entre otros cometidos desde su arribo al Instituto, su labor fue “llenar la casa, porque estaba vacía”, además de trabajar para mejorar y aumentar los recursos para víctimas de violencia de género, generando reglamentos que regulen esos recursos. También ha creado el área de coeducación para que todas las campañas que generan se conviertan en recursos didácticos que lleguen a las aulas, y trabaja en la transversalidad, para que las partidas del Gobierno de Canarias tengan perspectiva de género.

Además, trabaja en la firma de convenios para ir de la mano con otras áreas como Educación, pero también con las farmacias como agentes sociales y sanitarios. De hecho, un acuerdo con las farmacias permitió poner en marcha la iniciativa Mascarilla-19, que se convirtió en un código de salvación para las víctimas de la violencia de género durante el confinamiento. Tuvo tanto éxito que el Consejo General del Poder Judicial hizo una recomendación pública del uso de Mascarilla 19 y ONU Mujeres ha destacado la importancia de esta acción en un informe reciente. Además, se reprodujo en Australia, Canadá y países de Latinoamérica y África.

Fumero destaca también el convenio firmado con RTVC para que haya una figura única y exclusivamente dedicada al tratamiento de la información y la comunicación en igualdad. Se trata de una acción que quiere extender al resto de medios de comunicación, pero tenía que ser el ente público en primer lugar para dar ejemplo.

Por último, destaca el convenio que está a punto de firmar con el Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (Cermi) que agrupa las asociaciones con discapacidad. “Todo lo que generemos tiene que tener una mirada interseccional, es decir, para todos los cuerpos, todas las edades, todas las etnias, todas las orientaciones sexuales, para mujeres rurales y urbanas, y con discapacidad, porque tenemos que reflejar el conjunto de la sociedad, si no, ninguna acción es válida”.

Cuando concluya este compromiso, que aún no sabe cuándo será, asegura que le gustaría haber dejado una semilla que pueda continuarse y pueda mirarse al espejo y decirse que lo que hizo, lo hizo lo mejor que ha podido, informó ayer su gabinete de prensa.

“Las acciones de sensibilización concretas son importantes, pero hay que mirar a largo plazo. Esto es una carrera de fondo y hay que diseñar políticas públicas y estrategias pensando en un resultado a largo plazo y en la transversalidad”, concluye. Y esa, entre muchas otras, la semilla que quiere dejar.

domingo, 25 de abril de 2021

#hemeroteca #lesbianismo #lesbofobia | Las lesbianas se reivindican contra la lesbofobia

Imagen: El Periódico / Las creadoras de la muestra

Las lesbianas se reivindican contra la lesbofobia.

En el día de la visibilidad lésbica, las mujeres lesbianas y las lesbianas -tienen muy presentes las identidades disidentes- no solo exigen ser visibles, quieren, además, ser protagonistas. La muestra 'Lesbofòbia, vers i revers d'una violència patriarcal', en el Centre LGTBI de Barcelona, parte de experiencias vitales de sus autoras para reflexionar sobre la violencia estructural.
Helena López | El Periódico, 2021-04-25
https://www.elperiodico.com/es/sociedad/20210425/dia-visibilidad-lesbica-lesbofobia-exposicion-creacion-positiva-barcelona-lgtbi-11676675 

Juegan con el bordado, disciplina históricamente asignada a las mujeres; una losa en la infancia de varias generaciones. El título de la exposición, ‘Lesbofòbia, vers i revers d’una violència patriarcal’ fue cosido con punto de cruz por Toñi Varón, madre de Azahara Fuentes, una de las tres autoras de esta muestra colectiva, para ilustrar el programa de mano. "Mientras lo bordaba, se le removieron muchas cosas", apunta su hija. Otro bordado, este enorme y fruto del trabajo de Maria Viñola, recibe al visitante de la muestra, en el Centre LGTBI de Barcelona hasta el 16 de julio. Sus hilos de colores ayudan a tejer un mosaico que explora las violencias que reciben las lesbianas en la esfera más íntima a través de experiencias personales tanto de las propias artistas -Lara M. Pascual, Azahara Fuentes y Irene C. Matamala- como de otras mujeres que han participado de forma generosa en este trabajo colectivo realizado a petición de la entidad feminista Creación Positiva.

La semilla de 'Lesbofòbia...' tiene mucho que ver con la visibilidad lésbica, cuyo día se celebra este 26 de abril en una jornada reivindicativa en la que las lesbianas no solo quieren ser visibles, quieren ser protagonistas. Tiene también mucho que ver con poner nombre a las cosas que les suceden, ya que lo que no se nombra no existe, y en entender el origen de esas violencias -que no son hechos aislados, son una cuestión estructural- como primer paso para la reparación. "Cuando se habla de la lucha contra la homofobia no nos sentimos representadas", se sinceran las tres autores, muy conscientes de que el movimiento LGTBI hegemónico no es ajeno al sistema patriarcal y de la necesidad de tomar la palabra. Hablan en el Centre LGTBI, junto a Montse Pineda Lorenzo, coordinadora de incidencia política de la entidad que les hizo el encargo.

"Con esta exposición queríamos mostrar las violencias específicas que recibimos las mujeres lesbianas y las lesbianas [reivindican las identidades disidentes], que no se da solo en el espacio público, sino también en el privado, este último invisible y donde queríamos poner el foco", resume Pineda Lorenzo. Esa fue la idea que la entidad -que ya trabajó esta cuestión hace dos años en un documental con el mismo nombre- trasmitió a las artistas, que aprovecharon que la irrupción de la pandemia les dio un año más de margen para trabajar la idea (tenía que estrenarse en abril del 2020 y no han hecho hasta el 21) e ir mucho más allá (y mucho más profundo) de la simple exposición fotográfica que tenían en mente en un primer momento, cuando solo iban a tener un par de meses para preparar la exposición.

Reparar el dolor
Ante la pregunta "¿cuáles son esas violencias específicas que sufren las lesbianas?", C. Matamala pide cambiar el foco; cansadas de tener que estar siempre justificándose, siempre dando explicaciones. "La pregunta que nos hicimos fue, ¿esta exposición para qué tiene que servir? ¿Para quién? Hemos querido mirarnos a nosotras, ver cómo estamos, qué nos pasa, qué necesitamos, qué podemos hacer para reparar todo ese dolor; todo eso sin tener que responder a la mirada de los demás. Se trataba de llevarnos al centro a nosotras, y trabajar desde nosotras. Poner nuestras experiencias en común sin hacernos más daño", reflexiona la artista sin un ápice de arrogancia, en busca de un 'click' en la mente del interlocutor. Esa última idea de "sin hacernos más daño" es a la que más vueltas le han dado las tres amigas durante estos meses. Era muy importante denunciar sin revictimizar y mostrando toda la diversidad posible no solo de cuerpos. "Reivindicar el hecho lésbico como una acción política que va mucho más allá de con quién te acuestas", añade Pineda Lorenzo.

Las tripas del proceso creativo
"¿Cómo nos puede servir esta exposición? No queremos que sea un bajón, pero coño, estamos hablando de violencias", plantea una de las paredes de la exposición, que en todo momento muestra las tripas del proceso creativo, y no solo de este. C. Matamala puntualiza que, pese a que han querido poner el foco en ellas, y la obra se ha estrenado en el Centre LGTBI, esta no quiere ser una obra de autoconsumo. Su intención es moverla por otros espacios y que sirva par derribar muros. Sacudir conciencias y dejar al desnudo la estructura que sustenta esa fobia (el reverso). Luchar contra las violencias simbólicas, compartirlas y hacerlas visibles. "Queríamos que nuestra mirada, que es la del feminismo de base, autónomo, pudiera verse representada. Mostrar relatos de gente que no es nadie en los que todas pudiéramos encontrarnos, romper el aislamiento que frecuentemente envuelve y agrava las violencias recibidas", señala M. Pascual, quien pone como ejemplo claro la presunción de heterosexualidad: "Cuando dices que no, que tú no, empieza el castigo".

Un tiempo y un espacio
A las artistas les gustaría que la muestra sirviera para que las personas que la visiten tengan ese tiempo y ese espacio para pensar sobre esas violencias a veces invisibles. Para reconocerse en ellas, tanto como víctima, como verdugo.

Además de fotografías y decenas de escritos, la muestra incluye un vídeo de dos activistas con diversidad funcional que señalan el privilegio de las que no tienen ninguna discapacidad, en esa voluntad de no dejar a nadie atrás.

martes, 20 de abril de 2021

#hemeroteca #gais #interpretacion | Olly Alexander: “Al solicitar una hipoteca te preguntaban si eras gay. Ha costado décadas llegar donde estamos hoy”

Imagen: El País / Olly Alexander
Olly Alexander: “Al solicitar una hipoteca te preguntaban si eras gay. Ha costado décadas llegar donde estamos hoy”.
El líder del trío de electrónica Years & Years borda su papel de víctima de aquella pandemia, la del VIH, que devastó el mundo en los ochenta en ‘It’s a Sin’, una de las series del año.
Katie Gatens | ICON, El País, 2021-04-20
https://elpais.com/icon/cultura/2021-04-20/olly-alexander-si-vas-a-contar-una-historia-queer-tienes-que-contratar-a-actores-queer.html 

Elvis no tuvo mucha suerte. A Justin Timberlake no le fue del todo mal. Lady Gaga lo clavó. Hasta Beyoncé hizo un intento, saldado con fracaso. Los artistas que tratan de dar el salto a la interpretación se enfrentan a resultados inciertos, pero a Olly Alexander (Yorkshire, 1990), líder del grupo de ‘electropop’ Years & Years, le han llovido las buenas críticas por su papel de Richie en It’s a Sin, una serie que en España emite HBO.

Sobre el escenario, viste a menudo con ropa extravagante de caleidoscópicas iridiscencias en apoyo a la comunidad LGTBIQ+, de la que es miembro y activista. En la mañana de la entrevista, que realiza a través de Zoom desde su apartamento situado en el este de Londres, su aspecto resulta más apagado: lleva una sudadera negra con capucha, una gorra de béisbol, un pendiente de plata, una amplia sonrisa que te conquista de inmediato y el pelo ensortijado cayéndole por la frente.

Entre discos y giras, Alexander ha encontrado tiempo para labrarse un sólido currículo como actor. Ha compartido escenario con Judi Dench y Ben Whishaw y en 2014 protagonizó 'The Riot Club'. Pero ‘It’s a Sin’ ha sido una decisión crucial en su carrera, ya que ha cimentado sus credenciales como actor protagonista y, de ser ciertos los rumores, podría valerle para convertirse en el próximo ‘Dr. Who’.

La serie sigue a Richie (encarnado por Alexander) y a su grupo de amigos gais en el Londres en los años ochenta, cuando estalló la epidemia de VIH/sida. Escrita por Russell T Davies, creador de las comedias ‘Queer as Folk’, ‘Cucumber’ y la premonitoria ‘Years and Years’, la trama nos instala en una montaña rusa emocional de desbocadas escenas de sexo y tristeza sonoramente llorona. “Este es un momento histórico importante para la comunidad ‘queer’, pero también para el resto de la gente”, dice el actor. “Aunque se trata de una época relativamente reciente, hay muchas cosas que yo no sabía sobre la epidemia, en parte porque no se hablaba de lo que estaba pasando. Miles de personas murieron en silencio. Por ejemplo, no tenía la menor idea de que al solicitar una hipoteca te preguntaban si eras gay. Nos ha costado décadas llegar a donde estamos ahora”.

En la serie vemos a un Olly Alexander rebosante de alegría, lanzando una mirada irónica a la cámara durante una de las escenas de sexo explícito o bailando en un club empapado en sudor. Pero también lo vemos enfrentarse a la dura realidad con un sereno dramatismo que a algunos actores les cuesta décadas conseguir. Las conversaciones que mantiene con sus padres cuando sale del armario son dolorosamente conmovedoras. Esto en parte se debe a su experiencia personal. En la serie, la mayoría de los actores principales son homosexuales. Russell T Davies generó titulares cuando afirmó que solo actores gais podían interpretar papeles de gais. “Lo que Russell quería decir es que, si vas a contar una historia ‘queer’, tienes que contratar a actores ‘queer’”, aclara su protagonista. “Todos los que formamos parte del elenco principal conectamos enseguida con la historia. Me encantaría que hubiera más personajes ‘queer’ en general, tiene todo el sentido para mí”.

Las diferencias entre los ochenta y el presente son muy evidentes, pero resulta muy impactante que todavía perduren los prejuicios. “Sigue existiendo discriminación, pero no es para nada lo mismo,” dice Alexander. “Nunca me he sentido discriminado a nivel personal, pero no me interesa en absoluto representar el papel de una persona hetero”.

‘It’s a Sin’ ha tenido una acogida excepcional. “Ha generado un debate acerca del sida a nivel nacional,” dice respecto al impacto de la serie en Reino Unido. “Nunca me hubiera esperado una cosa así”. La Terrence Higgins Trust, una organización benéfica especializada en salud sexual que ayuda a personas afectadas por el sida, informó de que había recibido más solicitudes para realizarse la prueba en un solo día, tras la emisión del tercer episodio de la serie, que en los 40 años de historia de la organización. “Es algo que me supera y me emociona mucho,” dice Alexander. “Es importante que la gente sea consciente de lo lejos que hemos llegado y que sepa que se puede llevar una vida sana y normal aun padeciendo la enfermedad”.

En la serie existen otros paralelismos con el presente, como la irrupción de un virus desconocido que se propaga por todo el mundo. “Cuando leí por primera vez las noticias [sobre la covid-19] el pasado marzo, me quedé impactado”, confiesa. “Todo eran titulares sobre un virus misterioso, teorías conspirativas y remedios falsos como ingerir lejía. También había mucho miedo. Seis meses antes había estado hablando de casi exactamente lo mismo al interpretar a un personaje de los ochenta amenazado por un virus completamente diferente. Querer estigmatizar al otro está muy extendido”. Para Olly, que se cuente 40 años después la historia de la primera generación de víctimas del sida es un comienzo. “En el futuro me encantaría ver ficciones sobre el papel que representaron las mujeres en los disturbios de Stonewall. O ‘Juego de tronos’ o ‘Los Bridgerton’ con personajes ‘queer’. Pero, de momento, lo único que quiero es que podamos volver a tocarnos los unos a otros”, concluye con una sonrisa.

viernes, 16 de abril de 2021

#hemeroteca #feminismo #politica | Sonia Correa: “En el feminismo hay temor por desapegarse de la categoría mujer porque es muy rentable”

Imagen: Latfem / Sonia Correa

“En el feminismo hay temor por desapegarse de la categoría mujer porque es muy rentable”.

Lo dijo la investigadora y activista feminista Sonia Correa en una entrevista con LatFem sobre la complejidad del entramado de la reacción conservadora. Además de los actores tradicionales en contra del aborto y antigénero ella identifica un movimiento que va tomando fuerza y protagonismo a nivel global: las feministas antigénero trans excluyentes. “En el último año han ganado mucho terreno, seguridad y acceso institucional”, advierte.
Flor Alcaraz | Latfem, 2021-04-16
https://latfem.org/en-el-feminismo-hay-temor-por-desapegarse-de-la-categoria-mujer-porque-es-muy-productiva-y-rentable/ 

Sonia Correa es una de las principales referentas académicas feministas de Brasil. Es investigadora de la Asociación Brasileña Interdisciplinaria de Sida (Associaçao Brasileira Interdisciplinar de AIDS – ABIA) y desde 2002 es co-coordinadora del Observatorio de Sexualidad y Política, que viene haciendo reportes exhaustivos sobre política sexual en tiempos de pandemia e investigaciones transnacionales sobre la cruzada antigénero en América Latina. Hablamos con ella de la ofensiva antiderechos sexuales y reproductivos en el continente y los desafíos de los feminismos populares en las temporalidades a largo plazo y retos que plantea la crisis sanitaria. Además de las tradicionales fuerzas conservadoras en contra del aborto y antigénero, ella identifica -con preocupación- el emergente protagonismo de las “feministas antigénero”, que han ganado mucha visibilidad el último año a nivel global. “La valorización de la pluralidad feminista nos pone frente al reto complejo de disernir entre lo que es diversidad y lo que es diferencia política/ideológica. Es difícil nombrar esa diferencia de visión y reconocer que puede no ser superable. Pienso que hay en los feminismos un temor o dificultad conceptual de desapegarse de la categoría mujer porque ha sido siempre muy productiva”, dice Correa en diálogo por Zoom con LatFem. Y hace un llamado a los feminismos a empezar a nombrar y a problematizar las posiciones manifiestas de estos grupos que son, muy claramente, funcionales a las derechas.

—¿Cómo analizás que se movieron las fuerzas conservadoras en la región en el último año?

—Una primera observación es que debemos pensar el contexto desde una mirada geopolítica continental. Cuando hablamos hoy de políticas antigénero, de políticas antiaborto, de derechas nuevas y viejas derechas, ya sabemos que esto es un entramado transnacional y que hay nudos de conexión muy claros y densos entre las Américas y Europa. Y para América Latina no podemos analizar esas fuerzas desatando o desconectando la región a lo que pasa en Estados Unidos. Este año tenemos que prestar mucha atención a Estados Unidos por las condiciones peculiares de la política norteamericana, por lo que fueron los meses finales del gobierno de Dondald Trump en pandemia. En lo que concierne a la lucha por el derecho al aborto una mirada continental es hoy más productiva que una mirada regional. Las dinámicas regionales antiaborto tienen mucho más que ver con lo que pasa en Estados Unidos que con lo que pasa en Europa, con excepción de España, pues hay que considerar el rol regional de HazteOir/Citizen Go. Y en lo que es política antigénero tenemos más semejanzas y dinámicas comunes con Europa.

Un segundo aspecto que analizamos en nuestras Ediciones Especiales de Política sexual en el contexto de la COVID-19, es que la pandemia, como ha dicho Claire Prevost, en un artículo para openDemocracy, está siendo muy favorable para las fuerzas conservadoras. Esto es así porque la crisis crea un nivel de inestabilidad, temor, miedo, desorden, incertidumbre que les facilita movilizar afectos, emociones de repudio a la pautas de la democracia sexual. Movilizar afectos es un arma muy importante del arsenal o repertorio político de las fuerzas antigénero y antiaborto. Y, volviendo a la geopolítica continental, la administración Trump fue muy proactiva en los temas anti aborto, familia, libertad religiosa. Su gobierno empezó con la reedición de la regla de la mordaza, un acto que, desde 1980, siempre hicieron lo que hacen los presidentes republicanos, pero su versión de la regla fue mucho más amplia. Después, llevó como un año y medio para adoptar grandes líneas de políticas internacionales en ese campo, las cuales después de lanzadas han sido muy agresivas. La primera de ellas fue el ataque a las normas y definiciones internacionales sobre salud, derechos reproductivos y aborto y protección de la familia. Fue anunciada en 2019 por resoluciones y declaraciones en la OMS y la Asamblea General fue traducida en el llamado Consejo de Ginebra y lanzado con mucha visibilidad el año pasado. La segunda es la iniciativa global libertad religiosa también lanzada en el comienzo de 2020. En ambos casos, Brasil, Hungría y Polonia han sido los aliados fuertes de primera hora. Y, hay que mencionar la creación de la Comisión sobre Derechos Inalienables, que en julio lanzó un documento que ambiciona revisión profunda de los parámetros epistémicos de los derechos humanos, tal como lo conocemos.

—La llegada de Joe Biden al poder genera otras tensiones, porque si bien sabemos que está a favor del aborto e imaginamos que va a defender Roe vs Wade,Trump dejó en la Corte Suprema a la jueza ultra católica Amy Barrett y a nivel local hubo en el último año más de 500 restricciones al aborto en 44 estados... ¿Qué cambió con la nueva administración del norte?

—La Comisión sobre Derechos Inalienables fue desecha, Estados Unidos salió del Consejo de Ginebra, la Regla de la mordaza fue suspendida de inmediato y creo que ya dejó la iniciativa sobre libertad religiosa. Desapareció como instancia internacional pero ese documento está circulando y las fuerzas norteamericanas que adhieren a esa concepción seguramente van a utilizarlo en sus estrategias políticas de ahora en adelante. Pero aún cuando eso es muy positivo, como relató Jamil Chad, el periodista brasileño en varios artículos, hay evidencias fuertes de que Brasil ahora pasa a ser el líder de estas iniciativas.

Para la región eso no es nada trivial pues nos exige que se preste mucha atención a las conexiones del gobierno brasileño. En lo que concierne especificamente al derecho al aborto debemos pensar que la derrota política de Trump definitiva, el 6 de enero, coincidió una semana después con la aprobación de la ley de aborto en Argentina. Y estoy convencida que las fuerzas antiaborto, que son parte del mismo ecosistema que los actores antigénero, están desde enero reaccionando a esos dos hechos, operando de manera muy orquestada, con elevado grado de proactividad y agresividad en la región. A partir de ahora la región es su palco principal de operación. Tengo como hipótesis que seguramente van a aportar recursos financieros y estratégicos en la región para hacer de ella como territorio un tampón, para bloquear la potencial ampliación de derechos o mismo promover retrocesos. Y una última observación sobre el giro conservador de la Corte Suprema de Estados Unidos, después del nombramiento de Amy Barret, en el 9 de abril tomó una decisión sobre cultos religiosos domésticos que según el análisis de Adam Liptak del NYT, en el podcast The Daily, significó una nueva ganancia de las fuerzas neoconservadoras en sus demandas de primacía de la libertad religiosa sobre reglas seculares de aplicación general.

—El rápido blindaje al aborto en Honduras fue una demostración de esas fuerzas...

— Sí, en la región desde enero hemos visto mucha movilización de las fuerzas que se oponen al derecho al aborto y, entre ellas, lo que pasó en Honduras es muy icónico y significativo porque lo que han hecho ahí es que han conseguido legislar sobre el futuro en un país donde el aborto ya era completamente prohibido. Eso nos da, yo creo, la medida de su ambición. Y como lo han conseguido, eso se convierte en demostración de fuerza: “Acá estamos y tenemos la capacidad de hacerlo”. Además hubo muchas acciones en varios países de la región alrededor del 25 de marzo, Día del Niño por Nacer. En Brasil han intentado empujar un proyecto de ley que se llama el estatuto de la mujer embarazada pero en verdad es el estatuto del embrión. Esa propuesta es un caballo de Troya porque anuncia que va proteger las embarazadas para efectivamente dar prioridad al embrión. Y acaban de presentar un proyecto de ley para establecer un dia nacional oficial prevención del aborto “criminal”, que sería en el 8 de octubre, diez días después del 28 de septiembre, si es que logran aprobarlo. Esa es la fecha definida por la Conferencia Nacional de los Obispos de Brasil, como el día del No Nacido.

En Costa Rica una diputada del partido de Fabricio Alvarado hizo una performance en contra del derecho al aborto sin zapatos en el medio de la asamblea. Habló como media hora contra el aborto y a favor de los pueblos indígenas. Una escena muy rara y con gran capacidad de capturar la atención de los medios. En Venezuela los obispos han sacado una declaración contra el aborto. Y en la semana anterior al 25 de marzo hemos visto una actuación intensa de Agustín Laje en Guatemala. Él vive en España, donde está vinculado a Hazte Oír y Vox. Mi hipótesis es que a partir de ahora vamos a tener muchas confrontaciones. En todos los países van a pasar cosas y en algunos hay más riesgos que en otros, como es el caso de Brasil. Y hay que decir que la victoria de Lasso en Ecuador lleva más agua e ese mismo molino. Para cerrar, sí es fundamental que Biden esté a favor de los derechos reproductivos y que haya tomado medidas positivas en ese campo. Pero hay que tener en cuenta que las nuevas políticas internacionales norteamericanas deben moverse despacio porque la administración Biden-Harris tiene muchos retos internos. Del otro lado, las fuerzas neoconservadoras ya están moviendo muy rápido.

—Desde una mirada geopolítica, ¿dónde hay que mirar ahora, además del norte? ¿Cuáles son tus principales preocupaciones en este nuevo escenario en términos de correlación de fuerzas?

— Como he dicho, creo que es vital prestar atención a cómo esas fuerzas se reagrupan en torno a Brasil en el plano de geopolítica neoconservadora internacional y hacer lo posible para anticipar sus acciones regionales y nacionales. Pues muy claramente están invirtiendo esfuerzos para tener ganancias en la región. Pero, a su vez ,veo muy complicado y preocupante el hecho de que las feministas antigénero hayan ganado mucho espacio y visibilidad digital pero también inserción institucional. Hay que nombrar, debatir y reflexionar sobre esa nueva ola. Las posiciones anti-trans, o transfóbicas, no son nuevas en el feminismo, pero lo que asistimos hoy tiene otra escala y, sobretodo, son palpables los vínculos de esas voces con el neo-conservadurismo religioso y las viejas y nuevas derechas. Acá en Brasil están entramadas con el campo bolsonarista, sobre todo atacando la agenda de identidad de género en la infancia. En España, desde el año pasado, las feministas antigénero hacen un ataque feroz a la nueva ley de identidad de género propuesta por Unidas Podemos. En ese contexto, Lidia Falcón, líder del partido feminista epañol y la diputada de Vox en la Asamblea de Madrid Alicia Rubio estuvieron juntas en un debate virtual en el cual se alinearon contra la ley trans. Hay también dinámicas complejas en Argentina, México y Colombia. Y pienso que no debemos quedar afásicas frente a esas dinámicas, aún cuando sea incómodo debatirlas.

—¿Por qué creés que están teniendo protagonismo en distintos países las denominadas feministas antigénero? Es decir, ¿Por qué ahora? ¿Tiene que ver con un momento de mayor visibilidad de los feminismos en general? ¿Siempre estuvieron ahí y no las vimos?

—Esas corrientes se remontan a los años 1970. En la entrevista que Judith Butler le hizo a Gay Rubin en 1994, Rubin recupera, de algún modo, la genealogía de esa corriente en el mundo anglosajón mostrando cómo surgió imbricada, tanto con la política lésbica como con las políticas de homosexualidad masculina. Pero ella también subraya que esos debates, así como los fuertes debates sobre pornografia se dieron en el mismo contexto y surgimiento de la llamada nueva derecha religiosa que es, de algún modo, es precursora, de las dinámicas que asistimos hoy. Y lo digo, porque el pasaje de esas controversias y visiones del universo de los feminismos para los debates de las llamadas corrientes principales no se puede desvincular de los avances y ganancias de los conservadurismos y de las derechas en el presente. Este clima generado por las fuerzas conservadoras en los últimos tiempos les ha sido favorable y sus posiciones echan agua al mismo molino esencialista en el cual se anclan las posiciones religiosas antigénero. Eso es a mi ver lo que ha permitido que la Campaña de los derechos de las mujeres con base en el sexo, lanzada el año pasado hay tenido tanto alcance.

—Acá en Argentina se les ha puesto un límite en los procesos asamblearios de armado del 8M y otras acciones callejeras, pero están ahí circulando en distintos espacios. El dilema, igual con los grupos antiderechos, es hablar de ellas y caer en el riesgo de darles prensa. Sin embargo, resulta necesario nombrar y marcar esos límites... ¿Ves ese riesgo?

— Esa no es una conversación sencilla pues nos saca fuera de las zona de confort. Pero hay un claro desfase entre el silencio del feminismo no esencialista y trans incluyente y la visibilidad creciente de las voces feministas antitrans. Mi pregunta es: ¿dónde estamos nosotres en ese debate? Pienso que es interesante preguntarse por que es tan difícil hablar del asunto. Desde mi punto de vista, un primer osbtáculo es que el aprecio que tenemos por la pluralidad dentro de lo feminismos dificulta discernir entre lo que es diversidad virtuosa y diferencia o impases políticos/ideológicos. Es difícil nombrarlo. También me parece, y desde hace algún tiempo vengo hablando de eso, hay en los feminismos temor o dificultad conceptual de desapegarse de la categoría mujer porque es políticamente muy rentable. Y la categoría mujer, no interrogada, está en el nudo central del encuadre que manejan las feministas de los derechos con base en sexo. O sea hay ahí una convergencia que es también una trampa. Desde dónde lo veo, el apego acrítico a la categoría mujer produce puntos ciegos y confusión en otros terrenos. Por ejemplo, en Brasil hoy, no es exactamente sencillo para los feminismos posicionarse frente a lo que es un robusto movimiento de mujeres de derecha, o mismo de extrema derecha, algunas de las cuales se dicen feministas. Estamos frente al reto de desarmar esa trampa.

—¿Qué alianzas posibles ves a futuro entre los feminismos y otras fuerzas o movimientos para hacer frente a toda esta reacción conservadora tan amplia y diversa? Por ejemplo, con la lucha ambiental...

—Tenemos muchísmos retos de interseccionalidad y creación de alianzas. En la región, por ejemplo, pienso que la interseccionalidad política y las políticas de amistad entre el campo que actua en género, sexualidad y derecho al aborto y los movimentos encargados de la luchas anti-racista y indigena todavía no están completamente procesadas. Del mismo modo hay todavía retos y lagunas en lo que concierne a firmar la concepción de que políticas antigénero son una manifestación de la economía política, o sea, arrastran visiones sobre la economía, la distribución de recursos, la relación con el medio ambiente. Necesitamos tener más claridad sobre eso entre nosotres porque seguimos separadas entre las que piensan o actúan en género y sexualidad y las que piensan y actúan en el campo de los debates sobre redistribución. Pero, sobretodo, es urgente crear condiciones o espacios para que los actores principales que piensan en la economía política en el campo progresista también entiendan y se apropien de ese encuadre interseccional. Género y aborto son temas de las políticas de Estado, de política externa. En Brasil esas pautas han estado, desde hace mucho en el cierne del giro a la derecha. La derecha ha hecho campañas electorales y ha llegado al poder con eso temas que hoy son pauta de la política externa. Sin embargo, los actores de las corrientes principales de las izquierdas y del centro liberal los siguen tratando como si fueran temas de moral o costumbre, cosas secundarias.

Finalmente, el tema ambiental es la otra cara en el ensamblaje de la economía política. Y, hay ahí un enganche posible y potencialmente productivo entre las pautas que trabajamos les investigadores y redes que actúan en el debate ambiental. Ambos campos enfrentan actores que repudian la producción intelectual y científica y recurren a variadas formas de negacionismo. Las estrategias usadas por fuerzas antigénero y antiaborto en relación a la ciencia y al conocimiento, las cuales apelan a las simplificaciones y al sentido común y producen inversiones de significado, convergen en muchos aspectos con lo que se asiste hoy en el debate sobre crisis climática, aunque los vocabularios y repertorios puedan ser distintos. Es, a mi ver, urgente entablar o ampliar esa conversación. Y también pienso que hay todavía mucho que elaborar en relación a una visión que articule a un solo tiempo la crítica de las ideologías antigénero en sus múltiples versiones y la lógica extractivista que caracterizó la penetración neoliberalismo en la región en las últimas dos décadas. El lema feminista de los territorios que son a un solo tiempo los cuerpos y el medio ambiente es un excelente punto de partida. Pero necesitamos nuevas elaboraciones para interrogar consistente y sistemáticamente el discurso del Vaticano -hoy plasmado en los argumentos de muchas otras voces- según el cual la teoría de género es una insurrección contra la naturaleza equiparable a la destrucción de los bosques tropicales y otras zonas amenazadas por la voracidad del capitalismo del siglo XXI.