Mostrando entradas con la etiqueta Daniela Vega. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Daniela Vega. Mostrar todas las entradas

domingo, 24 de mayo de 2020

#hemeroteca #trans #testimonios | La semana de Carla Antonelli. «Nos decían maricones y hoy nos llaman señorías»

Imagen: El Norte de Castilla / Carla Antonelli
La semana de Carla Antonelli. «Nos decían maricones y hoy nos llaman señorías».
La activista transexual y diputada regional de Madrid huyó de su pueblo, Güímar (Tenerife), a los 17 años. Ahora se ha reconciliado con su gente y el ayuntamiento le dedicará en septiembre una calle.
Antonio Paniagua | El Norte de Castilla, 2020-05-24
https://www.elnortedecastilla.es/sociedad/decian-maricones-llaman-20200524185136-ntrc.html

Carla Antonelli ha hecho un largo viaje. Harta de su pueblo, de las murmuraciones y las pedradas, abandonó Güímar (Tenerife) y a los 17 años puso rumbo a Las Palmas. Allí se apostó en una esquina del parque de Santa Catalina para capear el hambre. En el posfranquismo, en 1977, recibió palizas de la Policía y fue detenida y llevada a comisaría en aplicación de la Ley de Peligrosidad Social. Ya en Madrid, esta activista transexual actuó en espectáculos de revista, hizo cine del destape, era reclamada por televisiones por su vehemencia en los debates y se declaró en huelga de hambre por la resistencia del PSOE a aprobar la actual ley de Identidad de Género. Antes de esa protesta ya era una destacada militante de la causa LGTBI, hasta el punto de que en 2011 fue elegida diputada en la Asamblea de Madrid por el PSOE. Un periódico tituló entonces: «De la esquina al escaño». Ella ha hecho suyo el lema y no duda en utilizar palabras provocadoras para describir su odisea: «Aquellos que nos tildaban de maricones hoy nos llaman señorías». Adora las galaxias y la antropología evolutiva. «Me hubiera encantado ser astrofísica».

Lunes
00.30 horas. Me pueden dar las doce de la noche o las dos y media de la madrugada leyendo noticias. Como me acuesto muy tarde me gusta dormir, aunque cuando tengo que madrugar madrugo. Ahora estoy confinada, pero normalmente me tengo que levantar a las ocho menos cuarto como muy tarde para a estar a las diez en la Asamblea de Madrid, donde me ocupo de asuntos de políticas sociales, familias, menores, igualdad y LGTBI.

8.30 horas. Voy a la cocina y me bebo dos vasos de agua, en ayunas y con los ojos cerrados. Es para limpiar el organismo y ver si bajo algún gramo. Desayuno y no me fumo el primer cigarro hasta pasada media hora.

12.00 horas. Hablo con gente de la Fundación Triángulo, que desde el principio de la pandemia empezó a repartir medicamentos a inmunodeprimidos del colectivo LGTBI. Eran personas que no podían salir de su casa. Se encontraron con gente que llevaba tres o cuatro días sin comer, «se mantenían a base de agua y azúcar»

Martes
7.30 horas. No me suelo levantar de mal humor. Ahora mismo vivo sola, pero me acuerdo de cuando vivía con gente, ya fueran amistades o parejas, y una cosa que me molestaba es que anduvieran malhumorados, no lo podía entender. Porque yo salía de la cama como unas castañuelas, coño. Ahora voy algo más zombi.

17.00 horas. Preparo una pregunta parlamentaria sobre las acciones del Gobierno regional durante la crisis del Covid-19 con los colectivos más vulnerables. En la Asamblea me respetan, aunque también hay quien te mira por encima del hombro, con una condescendía que molesta. Se lo dije una vez a una compañera que no era de mi partido: «Te pido por favor que no me hables así, porque yo soy cualquier cosa menos idiota».

21.30 horas. Hago un momento Kit Kat, pongo el teléfono en modo avión y muevo el sofá un poquito hacia delante porque llegan unas horas de dispersión. Veo alguna película o serie. Lo malo es cuando vuelvo a conectar el móvil y me cae una catarata de mensajes encima de la cabeza.

Miércoles

11.00 horas. Miro un cuadro que me regaló mi madre hace 20 años. Es una vista desde la playa Chica de Güímar, aparece la ermita pequeña y a lo lejos se adivina la casa donde viví. Diecisiete asociaciones de vecinos propusieron al pleno del ayuntamiento que me dedicaran una calle, y se aprobó por unanimidad. Se inaugurará en septiembre, en el transcurso de la Romería del Socorro, y se ubicará en la pedanía del mismo nombre, donde yo y tantísima gente pasamos tantas noches de verano. Me acuerdo de esas noches sin luz en la que había que bombear el agua y nos alumbrábamos con lámparas de carburo o de gas.

15.30 horas. La siesta no me la quita ni San Pedro bendito. Tras el sueño, la cabeza y la mente se reinician y así aguanto hasta las tantas de la madrugada. Muchas veces remato intervenciones parlamentarias a las doce de la noche después de ver una película. He dejado de ir los domingos al cine porque los aprovecho para escribir mis textos. Después de la siesta y de haber recogido algo la casa, me encuentro en estado zen. Es entonces el momento ideal para encerrarme en mi pequeño apartamento en el centro y trabajar.

Jueves
18.00 horas. Leo muchísimo. Tengo pendiente el libro que me regaló Daniela Vega, una actriz y cantante lírica transexual de Chile con la que hablo muy a menudo. De niña me leí casi toda la biblioteca de Güímar: cuentos y leyendas chinos, a los hermanos Grimm, 'Cien años de soledad', 'La naranja mecánica'... Leer 'Catalina Park', una novela del Orlando Hernández, me cambió la vida». La leí un año antes de irme de casa. Me impulsó a coger un ferry y marcharme a Las Palmas de Gran Canaria, donde me encontré de bruces con la realidad tremenda de esos años y donde las pasé canutas.

13.30 horas. Voy a la peluquería. La semana pasada, después de dos meses, pude ir a teñirme el pelo y hacerme la manicura. Los primeros días parece que no, pero luego vas viendo las raíces y las canas y alucinas en colores.

Viernes
18.30 horas. Hablo por teléfono con mi hermana y mi sobrina. Mi hermana siempre ha sido el vínculo más importante con la familia. Ella fue un farol que iluminó mi vida y la persona que más me ayudó a normalizar las relaciones con mi familia. Con parte de ella, porque hay otra que no me ha vuelto a hablar, ni falta que hace.

22.30 horas. A su manera, mi madre siempre estuvo conmigo. Con todo su conflicto y las cosas tremendas, nunca me abandonó. Murió con 97 años, hace cuatro. Un día la pillé: me veía en la serie 'El síndrome de Ulises'. Una vez, cuando tenía 94 años, le pregunté: «¿Sabes quién soy?». «Sí, Carla», me dijo.

martes, 10 de abril de 2018

#hemeroteca #transfobia | Una verdad incómoda

Imagen: La Tercera / Daniela Vega en 'Una mujer fantástica'
Una verdad incómoda.
José Antonio Kast · Ex candidato presidencial, exdiputado | La Tercera, 2018-04-10

http://www.latercera.com/opinion/noticia/una-verdad-incomoda/128683/

“Daniela Vega es mujer o es hombre”, repetía con insistencia la periodista frente a la expresión de incomodidad del invitado. “Es que, no me lo planteo de esa manera (…) porque no sé, porque a mí no me interesa (..) no ando diciendo quien es quién”, terminó musitando, arrinconado por la pregunta. “En Chile, la mayoría de los jueces son de izquierda” afirmaba un Ministro frente a la concurrencia de un consejo de un partido político, sin percatarse de que era un encuentro abierto y varios periodistas estaban escuchando. Después de la batahola mediática, aclaró que era “una opinión personal expresada en forma privada” y que en realidad el problema no eran los jueces de izquierda, sino que el problema era la discrecionalidad en las designaciones, tanto en la izquierda como en la derecha.

Estas dos circunstancias, una por omisión y la otra por acción, reflejan muy bien el estado de la derecha en Chile. El temor a la camotera pública, en el primer caso; y la rectificación para hacer control de daños, en el segundo; son una muestra evidente de la falta de verdad y sinceridad que caracteriza a los dirigentes políticos chilenos y que los tiene a merced de una pequeña elite de influyentes que buscan imponer sus verdades, su ideología y su forma de pensar al resto de las personas.

Yo le voy a ayudar al Senador: Daniela Vega es hombre. También voy a apoyar al Ministro: la mayoría de los jueces en Chile son de izquierda. Hay que tener vergüenza para robar y mentir, pero no para decir la verdad, menos cuando se habla y se respeta a la persona.

Oponerse a la Ley de Ideología de Género no tiene nada que ver con maltratar a las personas transexuales ni privarlas de su dignidad. Afirmar que un hombre es hombre, aunque sienta la profunda convicción de que es mujer, no debe ser objeto de reproche, si se hace con respeto y si se aborda con soluciones concretas y no con populismo legislativo. ¿Por qué no evitar los problemas que generará el cambio registral estableciendo un registro de género? ¿Qué va a pasar con las cuotas, con la edad de jubilación, con las prestaciones de salud y con el matrimonio, si se altera la identidad sexual mediante este cambio administrativo? Esas son las preguntas que deberíamos estar contestando, más que prohibir el debate de aquellos que pensamos distinto a la mayoría progresista dominante.

Peor aún, optar por el silencio respecto del cambio del sexo registral en menores de 18 años tiene consecuencias más graves, considerando los estudios que indican que más de un 80% de los menores que manifiestan esta confusión en su identidad, no seguirá experimentando la disforia de género después de la pubertad. ¿Por qué quiénes creemos en esos estudios y tenemos esas firmes convicciones no tenemos derecho a defenderlas con respeto y comprensión, sin ser objeto de linchamiento público?

Afirmar que los jueces son de izquierda y que fallan conforme a su inclinación política también es una verdad. Promover menor discrecionalidad y la transparencia en la toma de decisiones es un hecho positivo, pero ello no puede privarnos de decir las cosas de frente, sin temor a represalias.

La crisis de desconfianza de los chilenos hacia la política tiene diversas causas. Una de ellas, es la falta de sinceridad de nuestros actores políticos. Las personas buscan líderes que enfrenten las discusiones con la verdad y con respeto, pero que no se dejen amedrentar por las amenazas e hipersensibilidad de algunos pocos. Basta de aprovechamiento, disfrazado de corrección política.


Daniela Vega ante polémica columna de José Antonio Kast: “Estoy a otro nivel, no me interesa responderle”.
Alejandra Jara | La Tercera, 2018-04-10
http://www.latercera.com/la-tercera-pm/noticia/daniela-vega-ante-polemica-columna-jose-antonio-kast-estoy-nivel-no-me-interesa-responderle/129054/

“Yo estoy a otro nivel. No me interesa responderle a ellos”.

Precisa y directa. Así fue la reacción de la actriz Daniela Vega al ser consultada por la polémica columna que este martes publicó el ex candidato presidencial José Antonio Kast, en la que afirmaba que la protagonista de “Una mujer fantástica” “es hombre”, y cuestionaba las que calificó como “amenazas e hipersensibilidad de algunos pocos”.

Vega -quien la semana pasada tuvo un encuentro con Miguel Bosé y anoche cenó con la supermodelo británica Kate Moss- reconoció a La Tercera PM que no tenía conocimiento del texto escrito por Kast, pero que no le interesaba ni leerlo ni entregar algún comentario respecto a las declaraciones del ex legislador.

En la columna titulada “Una verdad incómoda” el ex presidenciable se refería al episodio en que un parlamentario fue consultado en un programa televisivo- en medio de la discusión del proyecto de identidad de género – si Daniela Vega era “hombre o mujer” a lo que el político contestaba incómodo: “Es que, no me lo planteo de esa manera (…) porque no sé, porque a mí no me interesa (..) no ando diciendo quien es quién”.

Justamente esta respuesta para Kast, revela el “verdadero estado de la derecha chilena”: “El temor a la camotera pública, en el primer caso; y la rectificación para hacer control de daños, en el segundo; son una muestra evidente de la falta de verdad y sinceridad que caracteriza a los dirigentes políticos chilenos y que los tiene a merced de una pequeña elite de influyentes que buscan imponer sus verdades, su ideología y su forma de pensar al resto de las personas”, criticó.

El ex legislador refiriéndose a este hecho contestó en la columna: “Yo le voy a ayudar al senador: Daniela Vega es hombre”. Y agregó que “oponerse a la Ley de Ideología de Género no tiene nada que ver con maltratar a las personas transexuales ni privarlas de su dignidad. Afirmar que un hombre es hombre, aunque sienta la profunda convicción de que es mujer, no debe ser objeto de reproche, si se hace con respeto y si se aborda con soluciones concretas y no con populismo legislativo”, frases que ha repetido en varias oportunidades.

viernes, 9 de marzo de 2018

#hemeroteca #transexualidad #cine | El Oscar a la actriz transexual Daniela Vega impulsa una ley en Chile

Imagen: El Día (Chile) / Sebastián Lelio, Daniela Vega y Michelle Bachelet
El Oscar a la actriz transexual Daniela Vega impulsa una ley en Chile.
Tras ganar la estatuilla por 'Una mujer fantástica', la intérprete llegó al palacio de Gobierno e interpeló a las autoridades por una legislación de identidad de género.
Javier Sáez | El País, 2018-03-09
https://elpais.com/elpais/2018/03/09/gente/1520587199_329736.html

El equipo responsable de la película ‘Una mujer fantástica’ llegó a Chile el pasado martes. Traían un Oscar debajo del brazo —el de mejor película extranjera, el primero para un largo chileno en la historia de los premios— y Daniela Vega encabezaba la comitiva. Gracias al éxito de la película que protagoniza, la actriz trans se ha transformado en una celebridad, dentro y fuera del país, tras interpretar a Marina, una mujer trans que enfrenta los problemas de ver morir a su pareja de manera inesperada.

La mejor muestra del nuevo estatus de la actriz es su llegada al aeropuerto de Santiago: con gafas negras y un sombrero del mismo color, Vega tuvo que buscar una salida alternativa ante la avalancha de fans que llegaron a recibirla. El desorden que se generó no le permitió hablar con los periodistas que allí la esperaban.

La escena, sin embargo, sirvió de preámbulo a lo que pasaría esa noche. La presidenta Michelle Bachelet invitó a La Moneda a los responsables de la película, liderados por el director Sebastián Lelio y la propia Vega. La mandataria tuvo la estatuilla del Oscar en sus manos por segunda vez: en 2016 también recibió a los creadores de ‘Historia de un oso’, corto animado ganador de esa categoría. A su salida, todos los focos apuntaban a la rutilante presencia de la actriz y fue el propio Lelio quien empezó con las loas: “La presencia de Daniela ha sido fundamental; ha sido la gran embajadora entre la película y la realidad”.

“El mérito de la película es que interpela a los espectadores”, añadió Vega, “les invita a definir una postura ante Marina y el resto de las personas trans”. Desde que comenzó su recorrido por festivales hace un año, la producción ha fomentado la visibilización de esta realidad, que en muchos países no se respeta. En Chile, a pesar de la película y del premio, tampoco. “En este país, al que yo regreso feliz con el equipo de la película, en mi carné sigue figurando un nombre que no es mi nombre. El país donde yo nací no me entrega la posibilidad de ser yo”, dijo la actriz.

En un tono más duro y en la sede de gobierno chileno, Vega interpeló a los parlamentarios que llevan cuatro años debatiendo una ley de identidad de género que establezca los mecanismos para que las personas trans puedan cambiar su sexo legal. “La tramitación se ha ido postergando. Esta ley se podía haber despachado en seis sesiones”, denunció la intérprete.

El éxito de ‘Una mujer fantástica’ y sobre todo la figura de Daniela Vega han generado en Chile un ambiente propicio para que la ley de identidad de género siga avanzando. La periodista y directora del Festival de Cine de Mujeres de Santiago (Femcine), Antonella Estévez, ya lo advirtió con anterioridad en El País: “La figura de Daniela Vega, con su impronta y manejo de las cámaras, es un potente golpe a aquellos que tienen la mirada muy limitada”.

Cine que cambia la sociedad
Después de llevar meses atascada, el gobierno de Bachelet recogió la inquietud del director Lelio —que tras ganar el Oscar dijo que esta ley era “un asunto urgente”— y aceleró el trámite legislativo. Ahora el proyecto acaba de pasar una nueva etapa en su proceso de aprobación en el Senado y ambas cámaras tendrán que resolver sus discrepancias respecto a artículos como aquel que permite, bajo ciertas condiciones, que los menores de edad puedan cambiar su sexo legal. El gobierno quiere incorporar a los menores de edad a la ley de identidad de género bajo los acuerdos que se lograron en la Cámara baja, pero todavía queda un largo trecho por recorrer.

La cercanía del cambio de gobierno y la forma en que le asignó suma urgencia a la iniciativa generaron críticas contra Bachelet. En una entrevista televisiva, la mandataria contestó con ironía: “Pensaba que estábamos todos felices por tener un Oscar. Es la oportunidad para que avancemos de verdad [en la aprobación de la ley de identidad]. No solo que aplaudiéramos al ganar la estatuilla, pero después votáramos en contra. Tenemos que ser coherentes”.

“Es muy emocionante cuando el cine tiene la potencia de desbordarse”, dijo el director de ‘Una mujer fantástica’, tras su paso por La Moneda y en referencia al debate abierto. “Creo que la película ha instalado esa conversación [sobre la identidad de género] donde quiera que se ha mostrado”, añadió.

domingo, 4 de febrero de 2018

#hemeroteca #visibilidad | La gente no puede dejar de hablar de estas doce cosas de la gala de los Goya 2018

Imagen: Twitter / El beso de Stefan y Mikel en la gala de los Premios Goya
La gente no puede dejar de hablar de estas doce cosas de la gala de los Goya 2018.
Se echó de menos a Dani Rovira; el beso gay; la sorpresa de Paquita Salas; dónde está Penélope; los chistes que nadie entiende...
Juan Sanguino | El País, 2018-02-04
https://elpais.com/elpais/2018/02/03/icon/1517688563_173521.html

En contra de lo que predijo Leticia Dolera, la noche no acabó siendo "un campo de nabos feminista precioso". La estadística más llamativa de la noche de los Goya 2018 fue que las mujeres dirigen un 7 % de las películas españolas y ayer ganaron un 100 % de los premios de dirección. Las victorias de Carla Simón (‘Verano 1993’) e Isabel Coixet (‘La librería’) sirvieron para que las reivindicaciones feministas no se quedaran en frases hechas, chascarrillos y abanicos y la Academia demostrase el movimiento andando: la mejor forma de apoyar a las mujeres de nuestro cine es dándoles la visibilidad que merecen.

Rebeldía, resistencia y amor. Eso pidió la actriz chilena Daniela Vega al recoger el Goya a la Mejor Película Iberoamericana para ‘Una mujer fantástica’ y de eso tratan las tres películas ganadoras de la noche: ‘La librería’, ‘Handia’ y ‘Verano 1993’. Con tres premios, ‘La librería’ se convirtió en la segunda ganadora de mejor película con menos galardones (por detrás de ‘Amantes’, que en 1991 ganó solo mejor película y mejor director) y, con 10 victorias, ‘Handia’ batió el agridulce récord de ‘Un monstruo viene a verme’ a la película más galardonada de la historia de los Goya que no gana mejor película.

Estos fueron los temas más comentados de la gala...

¿Los peores presentadores de la historia?
En Twitter la gente es muy exagerada y tiene muy mala memoria, de ahí que todo nos parezca "lo mejor" o "lo peor" de la historia. Pero, cerrando con una estadística más, Ernesto Sevilla y Joaquín Reyes, los presentadores de la gala, fracasaron en todos y cada uno de los intentos de hacer humor. El evidente nerviosismo de Sevilla anuló su ritmo cómico, especialmente cada vez que Reyes le dejaba solo sobre el escenario para ir a hacer cosas tan graciosas como vomitarle a El Langui en la cara. Las galas de premios suelen ser aburridas como concepto, pero esta resultó incómoda por culpa de una ristra de chistes que combinaban el mínimo común denominador ("los Javis, los Javis, los Javis; qué bien que no os llaméis los Gregorios") con un supuesto sarcasmo ("no sé si es peor escuchar una posesión diabólica o escuchar a Héroes del Silencio") y que no funcionaron en ninguno de los dos niveles.

Vuelve, por favor, Dani Rovira
El público que asistió a la gala se rio poco: los planos de la retransmisión del patio de butacas fueron un escaparte de actores, actrices y directores con cara de aburrimiento. Hubo muchos que no entendieron en absoluto los chistes, como fue el caso de Maribel Verdú. Joaquín Reyes, saltándose todas las reglas del humor (que total, qué más daba ya) detuvo la gala para explicarle el chiste a Maribel. Ella siguió sin entenderlo.

Cuatro guionistas hicieron falta para escribir un total de cero bromas divertidas (rescatando, eso sí, el sketch autoconsciente de las musas inspirando a directores protagonizado por las espléndidas Miren Ibarguren y Marián Hernández) que incluyeron casposos chistes sobre cómo "los vascos no follan" (error: el beso con su marido dejó claro que Mikel Serrano sí) y la enésima referencia al anuncio de la lotería con Raphael y Montserrat Caballé que dirigió Pablo Berger hace cinco años.

Independientemente de quién ganase los premios (y cabe destacar que el verdadero ganador de la noche fue el pelo de David Verdaguer) quien perdió fue el público. Todo para que, por encima de la victoria de ‘La librería’, la gran sorpresa de la noche fuese que acabásemos echando de menos a Dani Rovira.

La guionista que reivindicó a Woody Allen como "un artista genial"
Hay dos mujeres en este planeta a las que les ha venido regular que la opinión pública decida, 25 años después, condenar a Woody Allen por los abusos que supuestamente perpetró sobre su hija Dylan: Kate Winslet, la protagonista de su última película (‘Wonder Wheel’), que se ha pasado toda la promoción sin saber qué responder ante la polémica de la que se libraron docenas de actrices antes que ella; y Laura Gost. La guionista del corto animado ‘Woody & Woody’ agradeció el premio Goya aclarando que lo escribió hace tres años y que considera a Allen "un artista genial". Los premios siempre llegan cuando menos te lo esperas y, a veces, cuando peor te vienen.

Emily Mortimer pasó las tres horas más aburridas de su vida
Un clásico anual de los Goya es traer actores extranjeros a la gala para no solo no premiarles sino además hacer los típicos chistes de guiris que ellos no van a entender. "Espera, Emily Mortimer, que Paco Plaza se ha quedado mortimer" le explicaba el presentador, Ernesto Sevilla, a la protagonista de ‘La librería’, dirigida por Isabel Coixet. Sentada al lado de Mortimer, Coixet le iba traduciendo las bromas, pero Emily no las entendía y no se trataba de un obstáculo de traducción: el resto del público tampoco se reía.

Marisa Paredes se reivindicó a sí misma
El 40 % del discurso de la galardonada con el Goya de Honor, Marisa Paredes, se dedicó a recordarnos que era la primera vez que le daban uno. Paredes, que lleva 58 años dignificando el cine español, solo ha estado nominada en dos ocasiones (por ‘Cara de acelga’ y ‘La flor de mi secreto’) de manera que el vídeo repaso a su carrera funcionó como un muestrario de todas las interpretaciones icónicas por las que no fue siquiera nominada. Nadie podrá igualar el discurso de Antonio Banderas hace tres años, cuando hizo una poética reflexión sobre su vida y su trayectoria y le pidió disculpas a su hija Stella del Carmen por haber estado más ausente de lo que le habría gustado, pero Marisa Paredes ni siquiera ha hecho el intento de contar algún relato más allá de recordar su etapa como presidenta de la Academia y su discurso de "No a la guerra" afirmando que volvería a hacerlo.

Un beso gay en la televisión pública
El ganador del Goya a la Mejor Dirección de Arte por ‘Handia’, Mikel Serrano, celebró su victoria besando a su marido y dedicándole el premio "a Stefan, Ich Liebe Dich". Una naturalidad mucho mayor que la de Antonio Resines y Pere Ponce cuando en 1997, durante una gala en la que todas las parejas de presentadores se besaban antes de entregar el premio, bromearon sobre que ellos no lo iban a hacerlo y luego acabaron atreviéndose entre coñas y risas incómodas.

Paquita Salas debería presentar la gala el año que viene
Brays Efe interpretó a la representante de actores que protagoniza (y da nombre a) ‘Paquita Salas’, la serie de Javier Calvo y Javier Ambrossi que estrenará su segunda temporada en Netflix a finales de año. Por fin la industria de cine español empieza a reírse de sí misma: Paquita, un personaje inventado, es lo más auténtico que pisó anoche el escenario de los Goya. Ella personificó el entusiasmo, las ganas y la caspa del sector con más cariño que mala leche y desconcertó a millones de espectadores que no tenían ni idea de quién era ni de por qué insistía en que las actrices "se hicieran unos Pasapalabras" si querían seguir siendo relevantes.

¿Pero dónde está Penélope?
Justo cuando Paquita Salas bajó al patio de butacas a codearse con la nobleza del cine español, el asiento de Penélope Cruz estaba vacío. Esta bomba de humo (o, como se le llama ahora, ‘ghosting’) demostró que Cruz es tan superestrella que hasta cuando se ausenta destaca. La actriz encajó con humor las referencias a su prueba para presentar el programa de Telecinco ‘La quinta marcha’ a principios de los 90 y a su participación en ‘Zoolander 2’, pero el chiste que más gracia le hizo fue el de Ernesto Sevilla sobre las rimas que se pueden hacer con "Goya". Al fin y al cabo ella, además de ser la mayor estrella que ha dado nuestro país, es de Alcobendas.

El discurso de los vicepresidentes dirigido a los políticos presentes
Un clásico de la gala es el discurso del presidente de la Academia alternado con planos de las caras de los políticos escuchando críticas a su gestión. Hace años resultaba incómodo, ahora es una parada anual obligatoria. Ante la baja por enfermedad de la presidenta Yvonne Blake, los vicepresidentes Mariano Barroso y Nora Novas animaron a sus compañeros de profesión a no dejar de soñar por mucho que ni las subvenciones públicas ni el 21 % de IVA cultural lo facilitasen. Pedro Sánchez, Cristina Cifuentes, Íñigo Méndez de Vigo (que replicaba el discurso con gestos como si estuviera en una boda), Albert Rivera, Manuela Carmena o Pablo Iglesias, sentado al final de la sala, escucharon con atención las quejas de los vicepresidentes. Iglesias aclaró en Twitter que "no estaba castigado" sino que la silla de su compañero Pablo Echenique no podía acceder al patio de butacas central. Mariano Rajoy, por su parte, también utilizó la red social para dar la enhorabuena a todos los premiados. Así, en general: a todos.

¿Solo trabaja una mujer como cámara en Televisión Española?
Por alguna razón, cada vez que había una reivindicación feminista (y hubo muchas) la realización intercalaba un plano de la misma mujer detrás de una cámara. Es de suponer que la intención era demostrar que en el ente público trabajan mujeres operarias, pero tras seis planos repetidos los espectadores empezaron a sospechar que si solo enfocaban a esa es porque no había más.

"Isabel, te queremos tal y como eres"
Precisamente de las señoras de mediana edad, ese demográfico que siempre ha apoyado el cine español, se acordó Isabel Coixet en su discurso. También le agradeció a su madre, en uno de los relatos más naturales e involuntariamente feministas de la noche, convencer a su padre de que "dejase a la niña leer, que de algo le servirá". Luego explicó, dios sabe por qué, que su madre estaba más delgada que Julita Salmerón. Y cuando subió por tercera vez al escenario el productor de ‘La librería’ (Adolfo Blanco) le dijo "Isabel, te queremos tal y como eres", que es lo más bonito que te puede decir alguien. Especialmente si es tu jefe.

¡Viva Julita Salmerón y su discurso!
En una noche que celebró a las mujeres de la profesión, una de sus máximas estrellas fue un ama de casa (pero no por ello menos artista): Julita Salmerón, protagonista del documental ganador y madre de su director Gustavo Salmerón, brilló más que nadie contando cómo había perdido seis kilos para la ceremonia, lo insignificante que se sentía entre tanta estrella (Javier Bardem, dijo, es el segundo hombre más guapo del mundo después de su marido) y que no sabía dónde iba a poner ese Goya. Y cualquiera que haya visto ‘Muchos hijos, un mono y un castillo’ sabe lo difícil que son esas tres cosas para ella.

Impagable Julita Salmerón: gracias por ser lo mejor de la noche.

miércoles, 11 de octubre de 2017

#hemeroteca #transexualidad #cine | Daniela Vega, la protagonista de 'Una mujer fantástica': "La gente 'trans' sigue en la periferia social”

Imagen: El País / Daniela Vega
La protagonista de 'Una mujer fantástica': "La gente 'trans' sigue en la periferia social”.
La actriz Daniela Vega de origen chileno es una de las grandes revelaciones de la temporada gracias a la película que se estrena esta semana en cines.
Beatriz Martínez | El País, 2017-10-11
https://elpais.com/elpais/2017/10/10/tentaciones/1507629621_107967.html

“Mi nombre es Marina Vidal, ¿algún problema con eso?” Con esta rotunda declaración de principios se presenta en ‘Una mujer fantástica’ el personaje que interpreta Daniela Vega, la actriz transexual de origen chileno que se ha convertido en una de las grandes revelaciones de la temporada gracias a este papel que se erige como símbolo de toda una comunidad que sigue luchando por sus derechos en el seno de una sociedad en la que todavía late la incomprensión y el desprecio.

Daniela es igual de combativa y valiente que su personaje. Nos encontramos con ella en el Festival de San Sebastián, donde ‘Una mujer fantástica’ inaugura la sección Horizontes Latinos después de pasar por la Berlinale, donde consiguió el premio al mejor guion. Dice que todo lo que ha pasado con esta película es como un sueño y todavía se muestra emocionada tras el aplauso que ha recibido por parte del público tras el pase oficial.

Comenzó su carrera como actriz hace unos años en el teatro y debutó en el cine con ‘La visita’ (2014), de Mauricio López Fernández. Por esa época conoció a Sebastián Lelio, que acababa de triunfar con su película ‘Gloria’, protagonizada por una mujer madura que buscaba su lugar en el mundo en medio de un panorama humano bastante decepcionante. Consiguió dar voz a las necesidades a las mujeres de más de cincuenta y pretendía realizar algo parecido con el colectivo transexual. Pero andaba perdido. Por eso se puso en contacto con Daniela para que se convirtiera en su asesora. Desde el primer momento se entendieron tan bien, que se hicieron amigos.

Pasaron dos años y tras muchas charlas, Sebastián le mandó a Daniela el guion de ‘Una mujer fantástica’. Ella no sabía que lo había escrito teniéndola todo el rato en la cabeza. Cuando le dijo que quería que fuera la protagonista, Daniela cogió el bolso y se fue de fiesta tres días. Y cuando se le pasó la resaca, se puso a trabajar en serio. “Introdujo muchas cosas mías en el guion, de forma que Marina y yo nos mimetizáramos en algunos aspectos. Por ejemplo, las dos cantamos ópera y a las dos nos gusta bailar en la discoteca”.

En ‘Una mujer fantástica’ seguimos el itinerario vital, tanto físico como emocional, de Marina, una mujer que debe hacer frente a la muerte inesperada del hombre al que amaba mientras soporta el desprecio de su familia. Así, los prejuicios aflorarán dejando en evidencia una sociedad todavía anclada en la represión y en la intolerancia, que no admite la diferencia y se limita a señalarla con el dedo de manera acusatoria para intentar menospreciar y ridiculizar aquello que no entiende.

“Eso pasa en todo el mundo, no solo en Chile”, nos cuenta. “Ustedes tienen ley de identidad de género, nosotros no, pero eso no basta. El Estado puede darnos un DNI, pero eso no significa que vayamos a tener las mismas herramientas que el resto para integrarnos en la sociedad. Entre otras cosas porque no hay políticas de prevención de discriminación ni de inclusión. La gente trans sigue estando en el borde, en la periferia social”.

Para Sebastián Lelio la sociedad chilena sigue siendo profundamente contradictoria. Por una parte, está el Chile más moderno, y por otra, el Chile marcado por la influencia de la Cruz y de la religión, profundamente conservador. La película intenta mostrar estas dos realidades y la consiguiente lucha encarnizada que se establece entre ambas. Así, nos sumergimos en una batalla disimulada entre la represión y la libertad, la condena y la legitimación. Entre la cerrazón moral y la necesidad de auto-reafirmación de la identidad.

“En mi país no hay herramientas ni políticas ni morales para moverse con holgura. ¿Y en el tuyo?”. Me temo que tampoco muchas. “La única solución es salirse del molde, pero no todo el mundo es capaz porque la acusación y la condena de la sociedad sigue pesando mucho”. Daniela piensa que la película esconde un mensaje político detrás de sus imágenes, pero en ningún momento quisieron convertirla en un panfleto ni un documental. No buscaban denunciar ni proponer soluciones. “Yo entiendo el arte a través del cuestionamiento. No intento responder a ninguna pregunta a través de él, sino poner en duda todo, incluso las emociones y el sentir humano”.

Para Sebastián Lelio hubiera sido ingenuo pensar que su película iba a tener una función social. Pero se alegra al comprobar la conexión empática que se genera con el personaje de Marina. Cree que la feminidad está acorralada en el mundo de hoy y que se necesita un impulso para romper con muchos tabúes. Por eso quiso relacionar el concepto de identidad personal de la protagonista con el de la propia narración. Así surgió la idea de la película transgénero. “Es que transita por tantas texturas, por un montón de ambientes y de sensaciones. La identidad de la obra es elástica, uno puede construirla y decidir qué parte prefiere habitar”.

En efecto, es así de excitante. ‘Una mujer fantástica’ no se puede definir en un solo gesto porque dentro de ella caben un montón de posibilidades. “Visita el realismo, pero al mismo tiempo escapa de él. Y hay momentos en los que se vuelve abstracta, poética, metafórica e introspectiva, porque todo lo vemos a través de los ojos y el interior de Marina, y ella es una mujer muy imaginativa a la que le gusta escapar del entorno opresivo que le rodea. Por eso es una mujer fantástica, porque puede salir volando por los aires si quiere, experimentando la fantasía casi como si fuera de verdad”.

La cámara de Lelio nos introduce en la parcela más íntima del personaje, nos muestra sus inseguridades y sus miedos más profundos, al mismo tiempo que se va revelando su coraje interno y una valentía y una fuerza a prueba de bombas. Y lo mejor de todo, como nos decía Daniela, es que no tenemos un mapa preestablecido para entrar en su universo, porque resulta de lo más inesperado. A veces nos encontramos con esa realidad hostil y otras nos sumergimos en su mente y en sus sueños, incluso en un musical. “Yo creo que la película tiene una cosa muy interesante que es esa ambivalencia entre lo público y lo privado. Y la fractura que se establece entre esas dos esferas, las tensiones, y de qué manera el personaje se mueve entre ellas de manera muy intuitiva”.

Daniela Vega tiene las cosas igual de claras que su personaje. Es amante de la copla y defensora de Rocío Jurado. De Isabel Pantoja prefiere no hablar. También cree que el arte se hace cargo de la realidad humana antes que la política, la sociología o cualquier otra ciencia. “Está pendiente de los cambios, de la identidad y de su sensibilidad. Se adelanta a los tiempos”.

jueves, 4 de mayo de 2017

#hemeroteca #lgtbifobia | Inició en Cuba décima Jornada contra la Homofobia y la Transfobia

Imagen: CubaDebate / Mariela Castro y Daniela Vega, en el centro
Inició en Cuba décima Jornada contra la Homofobia y la Transfobia.
Dianet Doimeadios Guerrero / Irene Pérez | CubaDebate, 2017-05-04

http://www.cubadebate.cu/noticias/2017/05/03/inicio-xx-jornada-contra-la-homofobia-y-la-transfobia/#.WQubS4V2nZs

Ocurrió el 17 de mayo del año 2008, el Pabellón Cuba fue la sede y la comunidad LGBTI, por primera vez, la protagonista. Aquel día nació la primera Jornada Cubana contra la Homofobia y la Transfobia, evento que este miércoles inició su décima edición.

Una década después, la sociedad cubana es más tolerante, respetuosa e inclusiva, destacó hoy en conferencia de prensa Mariela Castro Espín, directora del Centro Nacional de Educación Sexual (Cenesex).

“Hemos avanzado a nivel político, porque el tema se ha posicionado dentro del Partido, que se ha de encargar, y lo ha hecho, de que nuestras propuestas se expresen en la política del país, incluso a nivel legislativo. El trabajo del Cenesex es de referencia mundial, nos hemos fortalecido, formado miles de activistas por los derechos sexuales en toda Cuba”, resaltó Mariela en el Centro de Prensa Internacional de La Habana.

La Jornada, que se extenderá hasta el próximo 20 de mayo, comenzó con la presentación de la campaña educativa “Me incluyo”, que cada dos años renueva su eje temático, el cual se centra en esta ocasión en el ‘bullying’ o acoso escolar homofóbico y transfóbico.

“¿Por qué hemos escogido la escuela? Precisamente, porque es una de las instituciones más importantes de la sociedad”, dijo la directora del Cenesex.

Aunque “Cuba tiene un nivel bastante bajo de incidencia de esta problemática, no significa que no exista. Para nosotros no es importante la cantidad, sino la vivencia de cada ser humano. Este comportamiento discriminatorio hace mucho daño. No hacemos la campaña porque es un problema grande, sino porque existe y no hay conciencia de ello”, aseguró la Doctora.

Numerosas investigaciones de las ciencias sociales, jurídicas y médicas denuncian al ‘bullying’ como una realidad, que permanece invisibilizada en la mayoría de los casos, pero subsiste en los centros educativos del país, explicó la sexóloga.

Por tal motivo, la campaña que se desarrolla en estrecha alianza con el Ministerio de Educación (MINED), se enfoca no solo en educar a la población en general, sino en formar a los maestros. “Queremos brindarles herramientas metodológicas, que les permitan prevenir este fenómeno en las escuelas, el espacio idóneo para que los niños aprendan a amar y respetar a todos”, afirmó Mariela.

El Doctor Alcides Roca Zayas, especialista del Departamento de Salud Escolar del MINED y coordinador del Programa de Educación de la Sexualidad con Enfoque de Género y Derechos, también presente en la rueda de prensa, aseguró: “En las 10 mil 400 instituciones educativas cubanas promovemos acciones con el fin de erradicar todo tipo de violencia, que refuercen los derechos humanos y sexuales de los educandos, para que estos disfruten de una vida sana, responsable y feliz”.

El alcance internacional de la Jornada Cubana es reconocido por diversos líderes globales. Esta mañana, la actriz y cantante transexual chilena Daniela Vega, protagonista del filme “Una mujer fantástica”, dijo: “Yo viví un proceso de amor en mi casa y un proceso de contención escolar cuando la necesité y hoy soy resultado de ello. Es difícil cuando el Estado no reconoce ciertos derechos, como pasa en Chile, y es muy alentador que ocurra en un lugar como Cuba, que desde las instituciones tengan la capacidad de replantearse la existencia y la diversidad humana como algo válido y positivo”.

El amplio programa del evento promete exposiciones de fotografía, una muestra cinematográfica en conjunto con el Ministerio de Desarrollo Social de Uruguay, conferencias magistrales, paneles teóricos, espectáculos culturales y la tradicional Conga, el 13 de mayo, desde La Piragua y hasta el Pabellón Cuba Cubana, sitio fundacional de la Jornada.

“Por escuelas sin homofobia ni transfobia” es el lema de la décima Jornada Cubana, cuyos mensajes de inclusión y respeto ante la diversidad pretenden hacer de este mundo un espacio un tilín mejor, porque “las sociedades que sueñan tienen mucho por hacer, y cuando logran algo, tienen que seguir soñando”, dijo hoy la Doctora Mariela Castro Espín.

sábado, 11 de marzo de 2017

#hemeroteca #testimonios #transexualidad | Daniela Vega: “Si volviera a nacer, volvería a nacer transexual”

Imagen: El País / Daniela Vega
Daniela Vega: “Si volviera a nacer, volvería a nacer transexual”.
La intérprete chilena fue alabada por su actuación en ‘Una mujer fantástica’, película que ganó dos premios en el Festival de Cine de Berlín.
Andrés Rodríguez | El País, 2017-03-11
http://cultura.elpais.com/cultura/2017/03/10/actualidad/1489106935_977534.html

La actriz chilena Daniela Vega (Santiago de Chile, 1989) terminaba sonriente y contenta una conferencia de prensa durante el Festival de Cine de Berlín. La acompañaban el director Sebastián Lelio y el escritor Gonzalo Maza. Consigo llevaban el Oso de Plata al mejor guion conseguido por la película 'Una mujer fantástica’. Vega, que vestía un vestido negro largo de noche, pasó al lado de Lelio y le arrebató el galardón, hecho que hizo reír a todos los presentes –incluyendo al también director de ‘Gloria’–, y se despidió con el brazo en alto, risueña, en medio de aplausos, mandando besos en señal de agradecimiento. "Me sentí muy halagada, muy honrada y muy abrumada. Honestamente no me esperaba tanto cariño en Europa", afirmó la intérprete, ante las alabanzas que recibió por su papel protagonista en una de las cintas latinoamericanas que participaron en el certamen.

‘Una mujer fantástica’ –que se estrena el 6 de abril en su país de origen– fue el retorno de Sebastián Lelio a la Berlinale, cuatro años después de ‘Gloria’, la película que le dio un giro de 180 grados a su carrera. El realizador mendocino, criado en Chile, definió su quinto largometraje como "un acto de amor cinematográfico", como un retrato íntimo de una transexual. Vega interpreta a Marina, una persona transgénero –como ella–, que vive una historia de amor con Orlando, hasta que debe enfrentar la muerte repentina de este. La protagonista tendrá que lidiar con el duelo, el rechazo, el maltrato y la violencia ejercida por la familia de su pareja y las instituciones públicas que le reprochan su naturaleza. "Lo más difícil es centrarse en un personaje absoluto y explotarlo hasta el último momento, porque la cámara se posa sobre mí y no me suelta hasta la última escena. Lo más difícil fue defender el estado de dignidad de Marina. Fue muy intenso y muy entretenido", explica Vega vía telefónica.

La actriz santiaguina logra notas altas en su interpretación en esta cinta, que marca su segunda aparición con un papel protagonista en la pantalla grande. No en vano obtuvo comentarios positivos de medios como Vanity Fair, The Hollywood Reporter e IndieWire. Vega percibe algunas virtudes que comparte con Marina. Se considera una "mujer poderosa", como su personaje, pero principalmente encuentra dos similitudes: la resiliencia y la dignidad.

La actriz ya tiene en cartera un nuevo proyecto titulado ‘Un domingo de julio en Santiago’. El rodaje empieza en abril y se trata de su primer personaje "no ‘trans’". Hasta ahora solo había recibido ofertas para personajes transgénero, lo cual no le ha molestado. "Me da exactamente lo mismo. Soy orgullosamente transexual. Si volviera a nacer, volvería a nacer transexual. Defiendo lo que significa ser ‘trans’ en el mundo, porque creo en la libertad del ser humano y eso no me molesta para nada, sino todo lo contrario, me enorgullece", añade.

Durante el festival, el largometraje de Lelio también se hizo con un Teddy a la mejor película, el premio destinado al cine de contenido homosexual o con especial sensibilidad hacia el colectivo de lesbianas, gais, bisexuales y transexuales (LGBT). El pasado año Chile también consiguió una mención especial del jurado de este galardón. 'Nunca vas a estar solo', de Álex Anwandter, obtuvo el reconocimiento por una historia inspirada en el caso de Daniel Zamudio, un joven homosexual que fue atacado y torturado en un parque de Santiago de Chile por presuntos neonazis. Para Vega, el cine y el arte están por delante de la clase política a la hora de hacerse cargo de directrices sociales y de presentar los problemas que algunos colectivos enfrentan.

Vega percibe síntomas ambivalentes desde la sociedad chilena y de otros países. Siente que se ha estado dando una mejor respuesta y tolerancia a la diversidad por parte de la gente de a pie, pero también hay acciones que considera "indignantes", como la circulación de un bus con un mensaje transfobo por las calles de Madrid. La actriz afirma que un país no puede cambiar hasta que las leyes se modifiquen en beneficio de todos sus ciudadanos. "El estado no reconoce la existencia de algunas personas, y esas personas vivimos en cuerpos ilegales. Si yo muero y no tengo mi nombre cambiado en el carnet de identidad, no tengo el derecho a que mi tumba diga Daniela Vega, tendría que aparecer el nombre antiguo", explica Vega.

El proyecto de ley de identidad de género en Chile todavía se encuentra en tramitación, pese a haber sido presentado hace cuatro años. Vega dice que ir al médico o al psicólogo es un "tremendo problema" y que la falta de políticas públicas de reconocimiento a las personas transgénero los tienen a la deriva. "Yo no vengo a pedirle permiso a nadie para ser como soy y creo que vamos a seguir luchando para que la identidades se respeten", finaliza.

domingo, 12 de febrero de 2017

#hemeroteca #cine #transexualidad | Canto a la translibertad

Imagen: Google Imágens / Daniela Vega en 'Una mujer fantástica'
Canto a la translibertad.
El chileno Sebastián Lelio ('Gloria') presenta en Competición 'Una mujer fantástica', drama protagonizado por una mujer transexual.
Gregorio Belinchón | El País, 2017-02-12
http://cultura.elpais.com/cultura/2017/02/12/actualidad/1486919908_869725.html

Al director Sebastián Lelio (Santiago de Chile, 1974), 'Gloria' le cambió la vida. Su cuarta película se llevó tres premios en la Berlinale de 2013, incluido el de mejor actriz para Paulina García. Lelio acabó viviendo en Berlín, y mientras abría un bar (llamado, cómo no, Gloria) escribió -junto con Gonzalo Maza, que siguió en Chile- el guion de ‘Una mujer fantástica’. "Berlín fue un accidente, no estaba planeando vivir acá. Me dieron una beca, me enamoré de la ciudad, y creo que su espíritu se cuela en el libreto, porque es una ciudad donde cosas imposibles pueden ocurrir", contaba ayer en su primer encuentro con la prensa en el estreno en Competición en la Berlinale de ‘Una mujer fantástica¡. Y la cosa no acabó ahí: Lelio no estará esta vez ni 48 horas en la capital alemana porque está rodando ‘Disobedience’, adaptación de la novela de Naomi Alderman, que produce y protagoniza Rachel Weisz, que contrató al chileno nada más ver... ‘Gloria’.

En ‘Una mujer fantástica’ vuelve a una protagonista femenina con carácter, que conduce enfadada mientras canta, y que vive rodeada de cierta soledad. "Mi fascinación por esos personajes es producto de la intuición, no de la premeditación. Hay algo en lo femenino que me resulta atractivo. Quizá me interese filmar lo que es distinto de mí". Su Marina es una camarera con aspiraciones de cantante (posee una voz muy especial), que está emparejada con Orlando, un industrial veinte años mayor, un hombre que abandonó su familia pasada por vivir con ella. Una noche, tras celebrar el cumpleaños de la chica, un aneurisma acaba con la vida de Orlando. Marina pierde a su pareja, sí, pero también casa, coche y pertenencias, porque la familia de su pareja le reclama todas las posesiones, aunque no soporten ponerse delante de ella, porque Marina es una mujer transexual. O como resume Lelio: "Marina está preparada para el mundo, pero el mundo no está preparado para ella".

A Marina le da vida la actriz transexual Daniela Vega. "Marina encuentra relaciones donde no hay nada, poesía donde solo se levantan bloques de edificios. Fantasea, busca sus espacios de libertad. No se conforma, sino que explora la forma de que no le afecte lo que le rodea. En cuanto a mi transformación... Todos en el mundo vivimos una transición: nacidos bebés y morimos ancianos. Yo lo hice con mi cuerpo, y estoy feliz de ello". De su propio pasado, Vargas recuerda que decidió ser cantante para salvar su vida: "Al principio el cambio fue abrumador. Pero empecé a aceptar personajes que me apetecieran. Hasta ahora solo han sido transgénero, porque el mundo real aún está explorando este cambio. En el futuro espero interpretar hasta embarazadas, pero hoy aún es muy apresurado. Yo me tomaré en serio por igual todos los personajes".

‘Una mujer fantástica’ arranca como una película muy Lelio, deviene en su violencia a mitad en un tono Larraín (los hermanos chilenos son coproductores del drama junto a compañías estadounidenses, españolas y alemanas, y por ello se ve el nombre de la directora Maren Ade en pantalla), y acaba con una media hora rebosante de detalles almodovarianos, hasta el punto de que incluso la banda sonora de Matthew Herbert suena a Alberto Iglesias cuando el donostiarra parafrasea a Bernard Herrmann. "Entiendo de dónde viene tu reflexión, pero nunca estuvo en mí. ‘Una mujer fantástica’ es más el cine de Louis Malle que ‘Todo sobre mi madre’".

Al que sí reconoce es a Buñuel, por un juego de vacíos cercano a la caja de ‘Belle de jour’. "Cuando las películas crean un espacio vacío, el espectador queda atrapado en él. Al abrir la última puerta no hay nada, pero no sé lo que significa eso. ¿Y ahora qué? Pues depende de cómo el espectador la complete en casa". Y aunque ‘Una mujer fantástica’ no sea una película militante, aunque apuesta por conjugar la diversidad, Lelio sí aprovechó para lanzar un mensaje social. "Vivimos un momento delicado. Hay una gran ola terrible, de acuerdo, pero esconde una contraola que quiere abrazar la complejidad de la vida. ¿Qué mundo queremos construir? ¿Con muros, fronteras y etiquetas? ¿O en un mundo de vasos comunicantes? ¿Cuáles son los límites de la empatía, quién determina qué es legítimo o no, qué se puede amar y qué no? El cine debe parecerse más a una pregunta que a una respuesta, y eso he intentado".