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domingo, 21 de enero de 2018

#hemeroteca #vih | El ajuste llegó a los pacientes con VIH: Suspenden la entrega de antivirales en Argentina

Imagen: El Sol / María Cecilia Locciasano
El ajuste llegó a los pacientes con VIH: Suspenden la entrega de antivirales.
El Ministerio de Salud frenó el envío de fármacos a los hospitales y las provincias. Fueron afectadas unas 70 mil personas. La responsable administrativa de la demora es María Cecilia Locciasano, esposa del ministro Triaca. Quejas de las ONG.
El Sol, 2018-01-21
https://diarioelsol.com.ar/2018/01/21/el-ajuste-llego-a-los-pacientes-con-vih/

Las personas con VIH tampoco son prioridad para el gobierno de Mauricio Macri. El Ministerio de Salud de la Nación suspendió, al menos hasta fin de febrero, la entrega de antivirales en todos los hospitales públicos y le pasó la pelota a las provincias para que ellas se encarguen de hacer las gestiones con los laboratorios internacionales. El freno se produjo tras los cambios implementados por la subsecretaria de Coordinación Administrativa, María Cecilia Locciasano, esposa del ministro Jorge Triaca.

El ajuste afecta a casi 70 mil personas sin cobertura privada. “Hay un total desinterés para el cuidado de la salud por parte del Estado. Esto puede provocar una resistencia y que el virus se replique nuevamente”, indicó a Página12 Matías Muñoz, de la Red Argentina de Jóvenes y Adolescentes Positivos (Rajap).

“No quedó nada”. Esa es la primera respuesta que dieron en la Dirección de Sida y ETS, el área encargada de coordinar las políticas de prevención y atención del VIH, cuando se les consultó por el stock de Dolutegravir, Darunavir, Zidovudina jarabe, Efavirenz y Abacavir/Lamivudina, cinco fármacos retrovirales que suelen ingerir las personas con VIH. “No es ninguna novedad, ya nos veíamos venir esta situación”, explicó un integrante del área.

Ante este faltante, los primeros en enterarse fueron los equipos provinciales de Salud, cuando la semana pasada la Dirección de Sida se comunicó con ellos para dar el alerta e intentar que no se afecte el tratamiento de miles de hombres y mujeres. “Debido a distintas dificultades presentadas en los procesos de compra, los medicamentos Evirenz 600 mg y Zidovudina jarabe sufrirán una demora en su adquisición”, informaron en un documento que lleva la firma de Sergio Maulen, director de Sida.

Además, en el documento se pidió a las provincias que “dentro de las posibilidades, se pueda gestionar la adquisición de los mismos hasta tanto se regularice la situación”.

Ahora bien, en el documento divulgado a los equipos de salud no se agrega nada sobre las posibles consecuencias de aquellas provincias que no puedan (o no quieran) hacerse cargo de aquello que la administración nacional descartó. Muñoz, integrante de Rajap, un espacio creado para el intercambio y la participación de jóvenes que viven con VIH o sida (la fase avanzada del virus inmunodeficiente), aseguró que “en los casos en que no va a ser posible el cambio de esquema, el resultado puede ser que se genere resistencia y el virus se replique nuevamente”.

Pero eso no es todo. “En los centros de salud que sí puedan hacer cambios de medicamentos y la eficacia no se vea alterada o no suponga un perjuicio para la salud, puede alterar la forma en que se toman los fármacos y eso puede tener consecuencias en la adherencia al tratamiento”, completó.

Tanto Rajap como otras organizaciones especializadas en la temática solicitaron una reunión con las autoridades del ministerio. Aún no fue contestada.

Una fuente que conoce los manejos internos del Ministerio explicó a PáginaI12 que es María Cecilia Locciasano quien maneja la administración de la cartera que conduce Adolfo Rubinstein. “Las órdenes de compra, los pedidos, la caja, todo. La demora no es casual sino que es un claro ajuste”, contó.

Por su parte, el Ministerio de Salud emitió un comunicado donde argumentó que “las demoras en la entrega de medicamentos para el tratamiento del VIH obedecen a los tiempos habituales de habilitación presupuestaria”, sin explicar la contradicción entre “demora” y “tiempo habitual”. “En los próximos días se emitirán las órdenes de compra de los medicamentos dándole continuidad a la provisión de los mismos”, indicó el comunicado.

Locciasano, la esposa del ministro mandado de vacaciones a Chapadmadal luego de que se difundiera un audio donde insultaba a su ex casera a la que empleaba en negro, fue designada como subsecretaria de Coordinación del Ministerio de Salud de Nación en noviembre de 2016. Un año atrás había ingresado al edificio ubicado en la avenida 9 de Julio como coordinadora general de la Unidad de Financiamiento Internacional de Salud, a través de un decreto firmado por el exministro Jorge Lemus y el presidente Mauricio Macri.

“Ellos van a querer hacer pasar la situación como una falla burocrática y que por eso se atrasó el pedido, pero la realidad es otra: las órdenes de compras estaban, el pedido a los laboratorios también. Ellos sólo lo frenaban”, explicó la fuente del Ministerio. Además, agregó que las trabas administrativas son habituales para las tareas diarias de la Dirección (“modifican constantemente los formularios o el sistema para completar los pedidos”).

“Lo más dañino es la falta de previsibilidad. La salud pública debe ser todo lo contrario, tiene que estar pensada para un futuro a largo plazo. Este faltante de medicamentos demuestra que no es así”, completó.

“Que estos faltantes lleguen a afectar al menos a un sola persona ya es algo gravísimo”, dijo a PáginaI12 Leandro Cahn, de la Fundación Huésped, y agregó que “estos manejos llaman la atención. Por eso, además de pensar una solución inmediata no hay que olvidar las causas que provocaron esto. Ver la foto completa”.

En un comunicado, la organización manifestó “su preocupación” y exigió a las autoridades que “arbitren los medios para que avance en tiempo y forma la compra anual de antivirales de manera de evitar posibles quiebres de stock del conjunto de las drogas”. “Las 70 mil personas con VIH sin otra cobertura que la del Ministerio de Salud tienen el derecho de acceder en forma continua e ininterrumpida a los medicamentos antivirales”, finalizó el comunicado.

En Argentina hay 120 mil personas con VIH, de acuerdo a un informe del Ministerio de Salud. De esa población, sólo el 70 por ciento conoce su diagnóstico. Y su gran mayoría se atiende en hospitales públicos. “Con la realidad que afrontamos, que falten retrovirales ya sea por demoras o cualquier otra cosa habla de una decisión del gobierno nacional. No hay voluntad política”, aseguró Muñoz.

jueves, 13 de octubre de 2016

#hemeroteca #feminicidio | Las conmovedoras palabras de una investigadora de la UBA sobre el caso Lucía

Imagen: El Sol / Lucía Pérez
Las conmovedoras palabras de una investigadora de la UBA sobre el caso Lucía.
Miriam Maidana es psicoanalista, investigadora de UBACyT en Consumos Problemáticos y publicó una columna muy emotiva en el blog Cosecha Roja.
El Sol, 2016-10-13
http://www.elsol.com.ar/nota/282940

El caso de Lucía Pérez, la joven de 16 años, drogada, violada y asesinada este fin de semana en Mar del Plata, conmueve a todo el país.

Aquí, la columna que publicó Miriam Maidana, investigadora de UBACyT en Consumos Problemáticos, en el blog Cosecha Roja.

A los 16 años hay adolescentes que aún no han debutado, y otras que ya están embarazadas de su tercer hijo, las hay delgadas y gordas, morochas y pelirrojas, estudiosas y analfabetas, soñadoras y concretas, con un techo y un lindo colchón o durmiendo en taperas, cartoneando o comprando en el shopping, militando o bailando reggaetón.

A los 16 años las chicas suelen tener sueños: casarse con algún/a ídolo/a o con alguien del colegio, no casarse jamás, viajar a Japón a dibujar comics, ir a Disney, tener la panza chata para usar bikini, comprarse una moto, tener una beca de algo, tener hijxs, no tener nunca hijxs, vivir solas, irse de vacaciones sin sus madres/padres.

A los 16 años las chicas suelen ser confiadas, sentir que el mundo es un lugar seguro, les gusta conocer personas, suelen desear ser más libres –siempre un poco más-, no quieren ser controladas, son superpoderosas, y pueden llorar toda la noche por un comentario de Facebook.

A los 16 años la vida es intensa: bailar, comer, no comer, tatuarse, perforarse, la música, el arte, la ropa, los cambios en el pelo, reir, llorar, cortarse, pasear, dormir, no dormir nunca, publicar fotos en Instagram, los cien grupos de wassap, el celular como parte del cuerpo, las paredes pintadas de la pieza, beber más de la cuenta, probar algunas sustancias, netflix, el maldito colegio, los adultos insoportables, pensar en la vejez como algo que sucede luego de los 25 años, odiar la “vejez”.

Lucía Perez tenía justo eso: 16 años. No sé de ella, no la conocí. Veo una foto donde sonríe, tiene un piercing, el pelo enmarañado, rastas, chaleco, buzo. Es muy linda y sonríe con ganas. No hay miedo en la foto. Es una adolescente que cursa el último año del secundario, hija de una familia trabajadora, que vive en Mar del Plata. Las rastas ¿serán porque escucha reggae? El piercing del labio, ¿se lo habrá hecho algún amigo? ¿Le gustará lengua, historia o físico-química?

Releo: hablo de Lucía en presente. Y no lo está: el domingo 9 de octubre –el día que fusilaron al Che Guevara, el día que nacieron John Lennon y PJ Harvey- fue drogada, violada y asesinada por empalamiento. Ese mismo día en Rosario 100.000 mujeres –donde seguramente habría muchas chicas de su misma edad- debatían todo el día en talleres, eventos artísticos, marchaban, vivían.

Creo que no conocería el término “empalamiento” si no fuera por mi temprana lectura de Drácula, quien fuera apodado “el empalador” por cierta afición a empalar enemigos y dejarlos como trofeo en un bosque.

No es un término de la vida moderna, hasta que dos ¿hombres? matan a Lucía –con un dolor inimaginable, esto es seguro-, lavan el cadáver, la llevan a un centro médico y se “disculpan” con la excusa de la sobredosis. Parece que estos femicidas venden drogas, y sospecho que intentarán “atenuar” lo bestial de su acto bajo el mote de “adictos”.

Yo tengo una larga y extensa formación y experiencia en trabajo clínico con adolescentes y con adictos: lxs adolescentes suelen confiar a veces un poco más de lo debido, y ningún consumo justifica o “disculpa” delitos de crueldad tan extrema. Así como no cualquiera puede linchar a una persona hasta matarla, tampoco por el consumo de drogas una adolescente de 16 años es violada, sodomizada y empalada hasta la muerte. Una conducta tan regresiva, con tanta perversidad, habla de una sociedad donde el vale todo cada vez más tiene nada de freno: acá no hay ley, no hay salud, no hay lazo social. Tampoco aplicaría el término “animal”, ya que los animales matan para alimentarse, sobrevivir, escapar de amenazas: no aplica.

El mismo domingo que Lucía Pérez pasó de la vida a la muerte, en Rosario reprimían a mujeres, adolescentes y jóvenes con balas y fuerza bruta. Los muros y los foros se llenaban de voces a favor y en contra: que las tetas al aire, que los graffitis, que cuan sucias son las mujeres cuando se juntan por miles, que si la iglesia, que la policía, en fin…puros “que”.

En la morgue de un hospital un cuerpo muerto ya no se llamaba Lucía, ni tenía presente: no terminaría el secundario, no tendría hijxs, no recorrería el mundo, no sonreiría más.

Hay algo que no estamos viendo, me parece.

Yo estoy muda: solo escribo.

A los 16 años me gustan las adolescentes despeinadas, sonrientes, con planes, con proyectos.

Vivas, ¿entienden?

Vivas.