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sábado, 28 de marzo de 2020

#hemeroteca #saludpublica #controlsocial | ¿Por qué el Covid-19 no nos va a cambiar en nada?

Imagen: Cuerpos Periféricos en Red
¿Por qué el Covid-19 no nos va a cambiar en nada?
Francisco Brives | Cuerpos Periféricos en Red, 2020-03-28
https://cuerposperifericosenred.com/2020/03/28/por-que-el-covid-19-no-nos-va-a-cambiar-en-nada/

Desde el minuto uno de esta crisis, algo lleva barruntándome a nivel interno. Algo profundamente injusto porque no logro empatizar con la supuesta conciencia general del pánico y la obediencia establecida. El miedo no logra afianzarse en mis neuronas y la establecida cita de los aplausos me repatea los hígados. No veo una sociedad empática, ni percibo un cambio de sistema, y mucho menos auguro que vaya a cambiar nada tras la pandemia, que por otro lado sabemos a ciencia cierta que se va a acabar. Todas las pandemias pasan, el egoísmo continúa.

Judith Butler dice: “el virus no discrimina”. La pensadora nos cuela la misma teoría caduca del medievo y las danzas igualitarias de la muerte. Este virus, como todos, no discrimina, obvio, la naturaleza selecciona que no es lo mismo. El coronavirus actúa según su propia naturaleza, se aloja en las grietas de cuerpas que le permiten sobrevivir. Si hablamos de discriminación, que es absurdo aplicarla a un virus, tendríamos que hablar de deseo: yo puedo desear no ser discriminado y resulta que el virus pasa de mi cuerpa y no me infecta. Pero el nombramiento del Coronavirus sí discriminó, la pandemia que, desde el minuto uno, se identificó como un virus chino, racializado, comunista y, por ende, susceptible de ser tomado a chirigota. Virus televisado, lo cual lo convierte en artículo de primera necesidad, prime time 24/7, vino a discriminar otras crisis globales, se asentó en la pantalla para no hablar de los campos de refugiados, de las atrocidades fronterizas, de los feminicidios, del genocidio de originarios a manos de multinacionales, del desfalco de la casa real española, de la CorinaVirus, de que Cataluña va a ser por fin aplastada y, sobre todo, a ocultarnos el incremento de tropas que EEUU ha desembarcado en las bases españolas desde hace un año. Declarar la pandemia como un estado de guerra es permitir que el estado de excepción vulnere de manera flagrante todas y cada una de la semilibertades en pro de la defensa de lo común que tanto gusta a los políticos airear para robar a espuertas bajo un estado de excepción. Arreglos, tejemanejes, desvíos de fondos, aprobación de regularización de empleos, desmantelamientos de sectores “no productivos” y, sobre todo, muy importante, implantación del miedo, que es lo que más favorece al poder.

Las redes me aturden y la televisión es una especie de viernes 13 con Freddy Krueger haciendo añicos a los que se quedan dormidos ante la pantalla. Lo sabemos todxs, el feminismo lo denunció públicamente el pasado 8M, aunque esto se lleva sabiendo desde que el mundo es mundo. Esto va de clases, de clases que no se igualan ni con la amenaza de la muerte.

Nace una nueva clase, se impone un clasismo por estatus y se aclara bajo pena de multa cuál es en realidad tu estatus social, no el que te crees que tienes, sino el que en realidad eres. Ejemplo, yo estado controlo si tú eres nueva clase social, acudo a tu terraza comunitaria (la privada es de la nueva elite social) para multarte por salir a respirar. Tú que tienes piscina en tu casa privada, sí estás bien para darte un chapuzón con cloro desinfectante; las piscinas comunitarias, esas no están bien. Este es el mensaje que quieren vendernos, todos unidos ante el coronavirus. TODOS (porque la disidencia de las todxs no la vamos a incorporar). La defensa de lo suyo frente a lo de ninguna. Nos la están colando. La violencia del secuestro improductivo frente a las bajas asumibles para no bloquear las camas de hospitales. Nos la están metiendo a pelo. El lenguaje de la guerra y la estructura militar frente al pacifismo y la no violencia. La defensa de la familia nuclear que puede enclaustrarse y gemir de gozo cada noche frente a las fluidas o poliamorosas que nos tienen vetadas las cuerpas de amantes. El placer está prohibido siempre que este sea entre maricas amantes de orgias (y si son catalanas más). ¿Dónde estaba este control de peligro público con los bucakes de los 90 en plena pandemia del sida? ¿Cuando clausuraron el ‘Strong’? ¿O ‘La Men’, el ‘Troyans’ o el ‘Odarko’? Repito, nos la están clavando a pelo y con porras cargadas de nuevos fascismos vestidos de Coronas, virus y otras Herpes, digo Ertes.

La histeria del control vecinal que insulta desde las redes a las ventanas, las madres a las que prohíben ser visitadas por sus hijos pues son casos de riesgo, y también la loca de turno que llama a la guardia civil para que le firme un salvoconducto que le permita salir de Madrid e irse al pueblo. El siempre bienpensante procomún frente a váyase con su miedo a la mierda. La ignorancia violenta frente a la encarnizada defensa de los territorios libres de virus. La estupidez de creer que un virus tiene nacionalidad, demarcación y, por supuesto, es urbanita. Ahora las alarmas de una España vaciada resultan ser de una España que no quiere ser pandemizada. Teruel existe pero no te acerques. Dame pan y dime tonto, volvemos a la postguerra. El lenguaje se militariza, las reservas, el racionamiento, la escasez, aislamiento, cuarentena, inmovilización, los daños colaterales y el ¿”delito sanitario”? Falta el toque de queda, que llegará pronto. No sé si se han enterado, pero hemos asumido que unos señoros con medallas y uniformes nos interpelen en códigos de lenguaje militarista todos los días en un telediario que parece sacado de una mala peli yanqui de cuarta. ¡¡¡Señoros!!! ¿Dónde estaban estas grandes medidas en la pandemia del Sida? Sí, a eso vamos, es la hora de confrontar las clases, usted maricón, silencio. Yo, CoronaVirus, declaro que estoy infectado. Usted sidoso de mierda, Yo población de riesgo. Usted “no hay vacuna desde los 80”, Yo “antes de fin de año esperamos tener vacunas”. Usted su medicación cuesta un dineral a las arcas públicas, Yo tengo que llenar mi carro de la compra como si no hubiera un mañana.

Limitación de movimientos, TODOS EN CASA. Salvo los viejos que si se salen nos ahorramos las pensiones, salvo las residencias de ancianos que nos ahorramos las pensiones, salvo los sin sin, sin techo, sin papeles, lxs sin posibles, salvo los CIES (ah no… estos ya estaban confinados, y además a quién le importa.)

Sanitarios orgullosos de los aplausos, orgullo patrio todas las tardes a las 20h, aplausos en los balcones donde ir colando simpatías forzadas con las vecinas con las que no te hablas desde hace mil años. Aplausos en los balcones mientras el memo de turno nos cuela un pasodoble torero (un buen patriota). Aplausos para que al menos los niños puedan desfogarse y tener algo que hacer en todo el puto día encerrados. Aplausos por mil razones y motivos, tantas como individualidades necesarias tienen los claps del sistema. De verdad… ¡sanitarios!, ¿alguien se cree que va por ustedes? Obediencia Señoros, obediencia o multa. Obediencia o te saco de la carretera. Obediencia o permiso de empresa. Obediencia inhumana hasta para prohibir la asistencia al sepelio de nuestros muertos. ¿Alguien en su sano juicio va a vivir con esa culpa el resto de su obediente vida? No fui al entierro de mi hermano, mi primo, mi abuelo, porque no cumplíamos con la distancia de seguridad. Seguro que esa culpa te la cura un ERTE, ¡tranquilo! ¿De verdad nadie piensa reaccionar? Esto va de clases. ¿Aún no se han enterado? Nuevas clases emergen, limitación de movimientos, hay que tener una puta mascota para poder justificar tu huida del hogar porque no aguantas a tu familia o, lo que es peor, no te aguantas ni a ti mismo. Limitación de movimiento salvo que seas sacerdote y por supuesto aunque tu institución no haya puesto ni un duro para paliar la crisis, sí hay libertad de movimiento para las monjas que huyen del asilo dejando al capellán con los infectados. Licencia de movimiento para los políticos, y desvío de mascarillas, respiradores y guantes señalizados recogidos por colas de coches oficiales en la plataforma de desembarco (entrega directa del trailer al congreso), esos políticos no van a dejar de cobrar por no ir al congreso, esos no van a pasar por un despido ni un ERTE. Licencia para el rey (……… pitido) de ese no se puede hablar.

Hablemos pues del VIH. Esa clase social que la medicación nos secuestra mes a mes confinados en la sala de la farmacia del hospital. Ese Gregorio Marañón (históricamente homófobo) que se niega y no nos brinda la medicación que prescribe la doctora, porque “antes está la economía que la salud”.

¿Y pretenden hacernos creer a lxs que habitamos los hospitales, como enfermas crónicas, que ahora va a ser distinto? Hablemos de ese desplazamiento de lxs cuerpas inmunodepresivxs que no son nombradxs como población de riesgo. Los asmáticos SÍ, por supuesto, los diabéticos SÍ, los crónicos con enfermedades pulmonares también, los obesos, los ancianos, los alérgicos… ¡vaya! ¡Se les olvidaron los sidosos! ¡Qué casualidad…!

Probablemente sean de esa clase junto a los sintecho, los CIES, los sin papeles… a los que mejor no nombrar. También es altamente probable que seamos lxs primeras cuerpas en protocolo clínico ante la escasez para dejar morir primero. Es la ley que rige la selva del capitalismo.

Y en este punto, como colofón, ¿por qué he tenido yo la impresión de que mi cuerpa serológicamente vulnerable nunca ha merecido la preocupación, tan asumida ahora, de alguien que con un tremendo gripazo se me acercó, abrazó, besó o no mantuvo esa distancia de seguridad tan asumida hoy en día, sin cargo de conciencia?

¡Qué curiosa esta pandemia que tanto se preocupa por uno mismo!

Francisco Brives es activista lgtbq, escritor y cineasta.

viernes, 21 de julio de 2017

#hemeroteca #gestacionsubrogada | MATernidad SUBdrogada

MATernidad SUBdrogada.
Francisco Brives | Pikara Magazine, 2017-07-21

http://www.pikaramagazine.com/2017/07/maternidad-subdrogada/

Me proponen que escriba sobre el debate de maternidad subrrogada y así, a voz de pronto me da pereza. Me da pereza por diversas razones, la primera de todas es la maternidad. A lo largo de 47 años he tenido diversos contactos y experiencias con el tema de maternidad, y siempre he salido perjudicado. Hace 20 años dije en la televisión pública: “los niños son un coñazo” y casi salgo del plató con las esposas y una paliza de las señoras bien pensantes y maternales de este país Catolicista; en honor a la verdad utilicé el término becerros para dirigirme a los críos.

En otra ocasión una amiga lesbiana me propuso tener un vástago a medias y concluí que no existía en mí un ápice de instinto paternal. Nunca he deseado ni un hijo, ni cuidar de los de los otros, y me molestan profundamente esas voces de bobón que pone la gente para hablarle a un niño, tenga la edad que tenga.

Tengo aquí que defender a las escasas voces de mujeres que han decidido no tener hijos y que su existencia no se fundamenta en la gestación, ni su anhelo de maternidad. Hay vida más allá de ser madre, afortunadamente. Estas mujeres también sufren estigma como bien denunció Maribel Verdú recientemente.

La segunda de las razones de la pereza es que en sí, y defendiendo como siempre he defendido la libertad de las personas para hacer con su cuerpo lo que les dé la gana, no entiendo porqué entramos en un debate sobre lo que una mujer puede hacer o no con sus potencialidades.

Nadie ha sometido a debate si lo que expulsa un hombre es lícito o no lícito para ser comercializable, de hecho, si los hombres parieran estoy convencido que montarían una cadena de superproducción de niños con programación de obsolescencia para tener que volver a vender vástagos cuanto antes.

Este relato subdrogado de la reproducción ha infectado al movimiento feminista, y espero, por prudencia no lo haga con el activismo gay y lésbico. Yo, como hombre (no cis -vo) puedo vender mi semen sin levantar una polvareda acusatoria cargada de la moralina sobre tráfico de niños, explotación de mi verga, esclavismo por precariedad económica, ni impulsar por la decisión libre de mi capacidad, cambios legislativos para la encarcelación de mi cuerpo.

Que yo recuerde, cuando los llamados donantes de semen aparecieron en escena, a nadie se le planteó un dilema moral, ético sobre su venta de semen, ni decidieron o amenazaron con promulgar leyes que atentaran sobre la consecuencia de esa “producción”, como mucho se reguló en aquello que concernía a los derechos del niño con mil subterfugios que protegen al donante en vez de condenarle.

Hoy en día si yo, hombre (No- cisbobo), dono semen y me saco unos cuartos, a nadie le importa, ni es portada de periódicos, ni escriben libros sobre ello, ni hay debates televisivos, ni manifestaciones que atenten contra mi capacidad de decisión. Adulta, libre, consciente.

La pregunta pertinente sería:

¿Por qué cada vez que una mujer toma una decisión sobre su cuerpo, tenemos que postularnos y debatir sobre la misma? ¿Por qué la sociedad insiste en asimilar al conjunto de las mujeres como si tuvieran una minoría de edad? ¿Es acaso la condición de mujer un hecho político de su cuerpo? Por qué el estado y la sociedad trata como incapaces a las cuerpas gestantes de poder actuar libremente sin la necesidad paternalista de la sobreprotección o condena social del conjunto de los medios y órganos de control del estado? Es más, por qué en esa condena se suman además las voces y la complicidad de gran parte de las propias mujeres.

¿No es ya muy cansino el hecho de reincidir y de meterse en las capacidades ajenas? ¿No pueden, de verdad, las mujeres del siglo XXI asumir como adultxs sus propias decisiones?

Me apena el debate, me produce tristeza, pero sobre todo me molesta que se erijan voces que dicen hablar por todxs y que se esconden tras las caretas de bebés victimizados defendiendo una voz hipócrita que esconde otros intereses.

Los debates encarnizados en las redes dejan claro que el efecto infeccioso ha cuajado, la estrategia divisoria dentro de los feminismos blancos/ fluidos/ radicales, sólo benefician a otras estrategias condenatorias de las decisiones de mujeres libres. Poca reflexión existe con respecto al paralelismo sobre prostitución y trata, la misma polémica bien pensante sobre las subdrogadas y las empresas de mercantilización de las gestantes. TRATA ES TRATA.

Las maricas y las bolleras llevamos años teniendo hijos sin pedir permiso, ni consentimiento, ni economizando nuestro deseo, y esa práctica, continúa como hacen ahora lxs cuerpas trans- gestantes. ¡Divina libertad, que va por delante de las mentes moralizadoras/economicistas!!

En esta reflexión, no voy a entrar en las legislaciones de unos u otros países avanzadisísimos, o de sus variantes prohibicionistas, de hecho, cualquier órgano de legislación sobre el cuerpo es en sí, tiene un efecto represor. Y cuando los partidos políticos están ya gestando el debate y su programa… ¡señoras, agárrense!!! Llegan los machos.

Yo no soy feminista, si yo fuera feminista, no permitiría el juicio sobre mi cuerpo, ni el debate sobre el mismo.

No dejaría que otrxs reflexionaran sobre mis deseos o acciones y mucho menos que fuesen sometidas a juicios (de hecho, este articulo no se escribiría).

No dejaría que me incluyeran dentro de una moral o una ética que no salga de mis propias reflexiones.

No querría formar parte de estadísticas ni estudios de laboratorios sociales, antropológicos ni políticos.

No dejaría que otros tomasen carta en asuntos que no les conciernen, ni conspiraría contra el deseo o la acción de otrxs cuerpos.

No impulsaría leyes ni concedería plática a las decisiones que una persona ha suscrito sobre su cuerpo.

No incluiría en mi ideario cuestiones ajenas a mi libertad como persona, que sólo a mí conciernen, ni permitiría que otros dudaran o se apropiaran de mis libertades.

Libertad es libertad. Si esta produce o no dividendos o pérdidas, no creo que sea asunto de nadie. Sobre todo si es mi cuerpo el que yo decido utilizar por mi cuenta y riesgo. Nadie debería decirle a nadie qué debe/ puede hacer con su cuerpo y lo que produce. Yo defendería, en todo caso, que a las mujeres se le dejase hacer como han hecho siempre los hombres. Si yo dono/ vendo semen nadie me monta este pollo ni se debate, ni se condena, ni se moraliza, mucho menos los tíos se me ponen en contra. ¿Por qué se hace esto con una mujer?

Se publica un artículo sobre el éxito de laboratorios con vientres extrauterinos en bolsas de plástico esterilizadas que han logrado la supervivencia de fetos de corderos. ¡Cordero de Dios!!

Por lo que me gustaría preguntar: Si en 10 años o unos pocos más, los “vientres extrauterinos” son una realidad, ¿creéis que seguiría habiendo debate sobre la cuestión de esta maternidad subdrogada?

miércoles, 8 de febrero de 2017

#hemeroteca #memoria #queer | Déjà-vu. El Archivo Transfeminista/Kuir de La Neomudéjar

Imagen: Madriz / Déjà-vu en La Neomudéjar
Déjà-vu. El Archivo Transfeminista/Kuir de La Neomudéjar.
La Neomudéjar presenta su Archivo Transfeminista/Kuir, formado gracias a donaciones privadas y que se posiciona como una alternativa para autogestionar la memoria colectiva.
Gerard Voltà | Madriz, 2017-02-08
http://www.madriz.com/de-ja-vu-el-archivo-transfeministakuir-de-la-neomudejar/

En los últimos dos años han surgido en Madrid varias iniciativas que mediante el archivo han rastreado las memorias políticas del pasado reciente en nuestro contexto. Algunas de estas son el ¿Archivo Queer?, en el Museo Reina Sofía, o Encabezamientos de Materia, en la Universidad Complutense de Madrid. Durante los días 27, 28 y 29 de enero tuvo lugar en el Museo La Neomudejar, en Atocha, la presentación de la ultima de ellas: el Archivo Transfeminista/Kuir. Durante todo el fin de semana se mostró el desarrollo de la iniciativa nacida en junio de 2015, durante las jornadas Construcciones Disidentes, Género y otras Aberraciones; momento en el que se invitó al desprendimiento de las colecciones domésticas y privadas con el objetivo de generar un fondo que con el tiempo parece haber tomado hondura.

La sala de esta nave industrial donde se conserva el antiguo generador de ferrocarril, hoy en reposo y oxidado, sirvió de marco para ‘DÉJÀ-VU?’, la segunda activación de los documentos del archivo. En la intimidad del cuartillo interior junto a la maquinaria, en una habitación propia, estaban cronológicamente tendidos, como si se tratara de ropa limpia, los fanzines que se han ido reuniendo de lo que en otro momento fueron colecciones personales de gente allegada. Durante tres tardes esta sala sirvió de catalizador de chismes, recuerdos, y algún vaso de vino, con ex miembros de colectivos o sencillamente admiradoras. Risas de complicidad surgían mientras se manipulaban los afiches y revistas de Sorgiñak, Bollus Vivendi, Non Grata o La Kampeadora; o revisando la “memoria audiovisual” del colectivo Abertura Vaginal sobre la manifestación en la antigua cárcel de Yeserías en Arganzuela.

Imagen: Madriz / Federico Armenteros, Silvia Maggi y Silvia Radicioni
Forman parte del fondo que Francisco Brives y Nestor Prieto, codirectores del museo, han digitalizado de manera voluntaria para que cualquier usuaria pueda acercarse y consultarlo desde el ordenador de la salita. El francés Thibaut Gauthier fue el responsable de ‘DÉJÀ-VU?’, la jornada de tres días de activación que en un primer momento parece poner el foco en la producción escrita de colectivos españoles de los últimos años, aunque él reivindica la necesidad de destextualizar este tipo de archivos. Para Thibaut esto se pone en práctica registrando también aquello que perece más fácilmente, lo que no tiene el valor simbólico y material que sí acompaña a las revistas y fanzines, y que por ello puede desaparecer más rápidamente sin ser nunca atendido. Queda de manifiesto con la instalación que cubre el antiguo generador de la nave: la proyección en varias pantallas del material en forma de entrevistas filmado durante el rodaje de ‘26 de diciembre’, donde el día a día cotidiano se mezcla con los recuerdos del pasado. Estos registros son parte del documental dirigido por Silvia Maggi y Silvia Radicioni en la fundación de mayores LGTB que lleva el mismo nombre, y que actualmente lucha desde Lavapiés por el derecho a envejecer en espacios residenciales no discriminatorios.

De la misma manera, las mesas redondas funcionaron de puente entre pasado y presente, abriendo nuevas lecturas y cuestiones en torno a estos materiales. La del primer día estuvo dedicada a la experiencia del rodaje del documental. La segunda, protagonizada por activistas y distribuidoras, centró el debate sobre las tensiones entre difusión y privacidad, las formas de conservar estos documentos, y la sensibilidad con la que se dialoga hoy con otras luchas que cruzan de pleno lo queer como son el antirracismo o la decolonialidad. En la última sesión se presentó el primer número del reciente Cuir Madriz, un fanzine hecho por y para aquelles que buscan una “guarida temporal de empoderamiento” fuera del marco heteronormativo en la capital.

El Archivo Transfeminista/Kuir pretende así ampliar las maneras de entender todo esto sin el tutelaje de ninguna institución, de manera independiente, y con el objetivo de seguir poniendo en práctica otros modos de autogestionar la memoria, los espacios en las que esta se aloja y los usos que condicionan cualquier lectura. Este fondo puede ser consultado todos los jueves y viernes de 11 a 14 de la mañana en el museo, y seguirá abierto a las donaciones de materiales y registros de vida que sean significativos para poder continuar reconstruyendo genealogías de nuestras resistencias.

domingo, 5 de febrero de 2017

#hemeroteca #memoria #queer | Entrevista a Francisco Brives, del Archivo Transfeminista-Queer

Imagen: Burgos Digital / La Neomudéjar
Entrevista a Francisco Brives, del Archivo Transfeminista-Queer.
Eduardo Nabal | Burgos Dijital, 2017-02-05

https://burgosdijital.net/entrevista-francisco-brives-del-archiv-transfeminista-queer/

Francisco Brives es co-director del Archivo Neomudéjar de Madrid y uno de los impulsores del Archivo Transfeminista-Queer.

-Hola. ¿Cómo se va gestando el proyecto del archivo de fanzines sobre activismos de los noventa en el Archivo Neomudéjar y cuéntanos algo más amplio sobre el espacio en el que se enmarca esta exposición y recopilación de materiales de todo el estado español?

Francisco Brives: El proyecto del archivo nace en el 2014 preparando las jornadas “Construcciones Disidentes, Género & otras Aberraciones”, que se pudo realizar finalmente en junio del 2015 donde la Neomudéjar recuperó un buen volumen de Fanzines Queer, no sólo del activismo de los 90, sino que la intención del archivo es recuperar la memoria del colectivo GODI desde perspectivas de materialidad diversa (fanzines, audiovisuales, entrevistas, posters, cartas, etc.) de todo el territorio nacional.

Concretamente esta segunda activación del archivo llamada “DÉJÁ-VÚ” se expone en la nave Generador del Museo La Neomudéjar, como metáfora de arranque a una asignatura pendiente y muy deseada del colectivo: “narrar nuestra propia historia, no desde las instituciones, sino desde nosotrxs mismxs”.

-¿Habéis sentido que era un proyecto ambiciosos o al revés que dejabais fuera unas cosas para poder especializarte en otras? El tema son los activismos queer y feministas (entre otros) en los noventa, ¿tanto hemos cambiado?

Francisco Brives: Más que ambicioso, yo diría necesario, hemos sentido que falta mucho por hacer y que al ir investigando ha habido voces enormes desde los 70 que han dicho casi todo y que esa pérdida de memoria está pasando página, ya que en cada década surgen colectivos que parten de cero, como si nadie hubiera dicho ya lo mismo una y mil veces.

El archivo nos va a servir para poder hacer una narrativa fiel, documentada y veraz para desterrar mitos y recuperar voces silenciadas, probablemente también servirá para enunciar nuevas reclamaciones y luchas sin estar siempre incidiendo en las mismas temáticas. Sorprenden mucho los materiales generados en territorios periféricos, alejados del centralismo capitalino que siempre tendemos a sobrevalorar.

La primera fase se ha centrado en las publicaciones de fanzines desde los 70 hasta la actualidad, pero actualmente hemos invertido en equipar al archivo con equipos de digitalización, para poder recuperar memoria de soportes como el VHS, V8, V5 que darán cuenta de otra perspectiva (la audiovisual). Todo archivo es un intento fallido de crear una memoria pero en esta ocasión intentaremos que la diversidad de materiales y perspectivas nos ayuden a que el error sea cuando menos diverso.

-Parece que un museo es una palabra antitética a un movimiento activista. Pero como señalas es una pena que se pierda la memoria de una lucha colectiva. Cambiando de tema. ¿Corremos el peligro de convertirnos en piezas de museo o vuestro proyecto está bien lejos de algo así? ¿El material que recogéis va a estar a disposición del público que lo quiera consultar?

Francisco Brives: Es verdad que los museos con perspectiva decimonónica tienen poco que aportar al activismo, pero el Museo La Neomudéjar está alineado con las nuevas museísticas latinoamericanas que son espacios vivos, de memoria, experimentación y resistencia muy cercanas a lo social.

Desde ese planteamiento el museo ha de ser visto como un aliado, no como una caja de muerto. El archivo tiene la misma vocación que el contenedor que lo aloja, repensar, debatir, experimentar y resistir en tiempos donde la cultura y las memorias no interesan a las políticas.

Actualmente estamos trabajando en el diseño de la web que dará visibilidad al trabajo que se está haciendo y que lógicamente será accesible y consultable. También el archivo es ya visitable desde esta II activación, tenemos ya fijado un horario de consulta los jueves y viernes de 11:00 a 14:00h.

En las próximas semanas, nos juntaremos un equipo que armará un protocolo de uso y visibilidad de los materiales, para evitar abusos. También estamos muy contentos porque hay varios voluntarios que nos están ayudando a catalogar y organizar los materiales recibidos. Todxs deseamos consultar el archivo pero es verdad que antes hay que construirlo, esa es responsabilidad de todxs, nosotrxs sólo estamos facilitando que esto suceda.