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viernes, 13 de marzo de 2020

#hemeroteca #saludpublica #feminsimo | Cómo luchar contra el Covid-19 con perspectiva de género

Imagen: ctxt
Cómo luchar contra el Covid-19 con perspectiva de género.
En las últimas crisis sanitarias el papel de la mujer no solo ha sido ignorado, sino que menos de un 1% de los estudios académicos posteriores se han dedicado a estudiar este impacto.
Paula Moreno / Iván H. Ayala | ctxt, 2020-03-13
https://ctxt.es/es/20200302/Politica/31335/Paula-Moreno--Ivan-H-Ayala-coronavirus-mujer-salud-estudios-familia-cuidados.htm

El impacto económico del coronavirus todavía no se está sintiendo, pero las medidas que se están proponiendo permiten atisbar la magnitud del mismo. Alemania ha aprobado medidas para proveer de liquidez subvencionada a los sectores afectados y ha presentado un plan de estímulo fiscal de más de 12.000 millones; Italia movilizará 25.000 millones y también está tomando medidas como aplazar los desahucios al igual que Francia; Reino Unido ha anunciado un paquete de 34.000 millones y la UE está planteando estímulos de 25.000 millones. Estas y otras medidas tratan de mitigar el impacto económico y, sin investigar su idoneidad en forma y cuantía, creemos que hay un aspecto que se está dejando totalmente de lado, o que por lo menos no ocupa titulares ni apertura de telediarios: el impacto de género del Covid-19 y las medidas para su contención.

Esta semana se ha decretado el cierre en Madrid, Vitoria, Labastida y La Rioja de todos los centros escolares en todos los niveles, cancelación de actividades extraescolares y lúdicas, centros de día y se restringen las visitas a las residencias y a las casas y residencias tuteladas. La recomendación del cierre de centros escolares se ha hecho extensiva, el 12 de marzo, a todo el Estado. Dicen que el presente es de las mujeres, y también dicen que “para luego” es un tiempo verbal patriarcal porque las urgencias de los cuidados, de la enfermedad o de la atención, no pueden esperar. Un poco eso es lo que tenemos encima de la mesa con todas estas medidas para evitar la propagación y el contagio masivo de Coronavirus. Pero entonces, ¿ahora qué?

Sabemos, además, que en los últimos procesos de emergencia sanitaria el impacto de género ha sido ampliamente ignorado. De anteriores procesos como en el caso de ébola, el informe del grupo de alto nivel de la ONU publicado en 2017 incluyó un apartado específico sobre impacto de género. El documento recomendaba la inclusión de un análisis de género en las políticas de emergencia sanitaria reconociendo el papel preponderante de la mujer en las mismas. Poco o nada se ha hecho al respecto para incluir estas consideraciones, la tiranía de lo urgente, la rapidez de las actuaciones y la poca incidencia en las políticas públicas del enfoque de género relegan siempre a un segundo plano estas consideraciones. En un reciente estudio, Julia Smith muestra cómo en las últimas crisis sanitarias no solo el papel de la mujer ha sido ignorado sino que menos de un 1% de los estudios académicos posteriores se han dedicado a estudiar este impacto. Aplicar enfoques de género y de interseccionalidad en las políticas públicas permite internalizar todos los impactos a lo largo del espectro social que de otra forma permanecen invisibles. Mucho de este déficit de análisis se debe a que los sectores de seguridad en el mundo están hipermasculinizados.

Algunas vías de impacto de género en las medidas de contención del virus pueden ser las que siguen. La primera de ellas es el reparto de cuidados. Multitud de estudios muestran que las cargas de cuidados es soportada en su mayoría por las mujeres Para muestra, un botón: los datos del INE acerca de horas semanales dedicadas a este tipo de actividades, excepto en el cuidado de nietos y nietas, es siempre superior en el caso de la mujer que del hombre.

En Madrid hay un millón de menores de 14 años que actualmente no asisten a clase, y 250.000 hogares monoparentales, mayoritariamente formados por mujer e hijo/a. El riesgo de pobreza de las familias monomarentales es de más del 50%, y el 52% de esas familias se encuentran excluidas del mercado laboral o extremadamente precarizadas (Save the Children). Si a esto añadimos la mayor precarización a la que están expuestas las mujeres (menores tasas de actividad, mayores tasas de temporalidad y subempleo, brecha salarial) no se hace difícil imaginar el impacto de género de las medidas de contención. En su mayor parte éstas serán asumidas por las mujeres que puedan acogerse a excedencias o bajas. Parar para cuidar. Cobrando o sin cobrar. En 2017, el 92% de las excedencias para cuidado de criaturas menores de 12 años fueron solicitadas por mujeres, también sabemos que el segundo motivo por el que las mujeres dicen que trabajan a tiempo parcial es para cuidar, el primero es porque no encuentran trabajo a tiempo completo.

No podemos olvidar la cara de la diversidad funcional, o discapacidad. En la CAM hay unas 140.000 personas con más del 65% de discapacidad, y que por tanto requieren algún tipo de cuidado. Recordemos también que en la CAM hay casi 30.000 personas en listas de espera en 2019 para recibir los recursos a los que tienen derecho por discapacidad.

Según los datos del Observatorio de Discapacidad, aunque cada vez hay más hombres cuidadores informales, estos siguen dedicando menos horas a estas tareas, y la mayor parte de las personas cuidadoras siguen siendo mujeres en todos los tramos de edad. Cada vez, además, hay más cuidadoras de mayor edad. La persona cuidadora en una situación de normalidad se ve expuesta a situaciones de estrés, sobrecarga física, emocional e incluso aislamiento social por la incomprensión y estigma de la discapacidad. En un momento de emergencia estas situaciones se exacerban. De las cinco residencias para personas con discapacidad de la CAM, al menos en una, hay casos de Coronavirus, y las personas residentes que tienen familiares que puedan hacerse cargo de ellas están siendo trasladadas a casa ¿Qué impacto tendrá en estas familias?

La segunda de las fuentes de impacto viene dada por el caso de las abuelas cuidadoras. Los datos del INE muestran que en “cuidado de los nietos” el tiempo dedicado por hombres y mujeres es el mismo. Tiene trampa. Como podemos ver en todas las demás rúbricas, el tiempo dedicado a cualquier tarea de cuidados es superior en el caso de las mujeres, también en el caso de las abuelas, que son las que se ocupan principalmente de las tareas domésticas, además de cuidar de las y los nietos. Por su parte, los abuelos cuidan de los nietos pero se libran de las tareas domésticas que recaen principalmente sobre las mujeres. De nuevo, la conciliación la hacen ellas.

En tercer lugar, las personas y criaturas que se tengan que quedar solas. ¿Quién cuida en una sociedad cada vez atomizada a gente que está sola y necesita este tipo de servicios? Que tomen la medicación, que se alimenten, que se relacionen. En 2017, el 83% de las excedencias concedidas en España para el cuidado de familiares dependientes o enfermos de larga duración fueron concedidas a mujeres. Pero qué pasa cuando no hay una mujer que coja esa baja y esa situación se traduce en soledad no deseada y más aún con riesgo de enfermedad. Según la Encuesta continua de Hogares del INE, en 2019, 4,7 millones de personas viven solas en España, de las cuales, el 43% de ellas son mayores de 65 años y de ellas, casi el 72% son mujeres. En un sistema donde el gasto social está asociado al mercado laboral, una precaria inserción en el mismo genera unas precarias prestaciones sociales. Las pensiones no contributivas están por debajo del umbral de la pobreza y la mayor parte (70%) son percibidas por mujeres, y la pensión media (de todos los regímenes) de las mujeres es un 70% respecto a la de los hombres. Con estos datos es claro que las atenciones de los cuidados no pueden ser contratados, lo que redundará en un incremento de la soledad no deseada en mayor proporción en el caso femenino.

No es un hecho coyuntural. Ocurre que el Covid-19 pone a prueba las costuras del sistema sanitario y asistencial, sometido a duros recortes durante la crisis: de los casi 40.000 millones de gasto público recortados, 5.000 millones fueron en protección social (excluidos pensiones y desempleo), casi 10.000 en sanidad, 8.000 en educación, 6.000 en cultura y casi 10.000 en vivienda. Se pueden implementar medidas que mitiguen el impacto de género de las medidas del virus, pero sobre todo, se debería mirar a largo plazo y reforzar los sistemas de bienestar. Gálvez muestra que los procesos económicos y políticos generados por las crisis ponen en marcha al menos tres engranajes que generan un empeoramiento de la situación de la mujer con respecto a la situación previa a la crisis: intensificación del trabajo –principalmente el no remunerado–, recuperación del empleo masculino antes que el femenino –con este último más precarizado que antes de la crisis–, y un desmantelamiento de las políticas de igualdad. En momentos de crisis económica por regla general crece el tamaño de la economía informal y doméstica frente a la economía formal o de mercado. Si a esto sumamos los datos anteriormente expuestos sobre el desigual reparto del trabajo doméstico no remunerado entre hombres y mujeres, la disminución de rentas familiares y el desmantelamiento de los servicios públicos podemos entender la necesidad de establecer medidas que corrijan el sesgo de género de las actuales medidas.

Por eso detallamos una serie de medidas que deberían aplicarse a toda la población trabajadora, pero que en cualquier caso deberían aplicarse a familias monoparentales para reducir el impacto de género. Las medidas han de ser a corto y a largo plazo, pero un primer análisis no puede dejar pasar alguna de las siguientes:

1. Generar un observatorio que permita seguir en tiempo real el impacto de género de las medidas a aplicar en un análisis interseccional al menos en lo que concierne las siguientes cuestiones:
– ¿Están siendo las necesidades sanitarias reproductivas atendidas?
– Hay colectivo, en especial, minorías vulnerables, que puedan tener un impacto mayor por desconfianza y/o marginalidad? ¿Cómo se puede llegar a estos grupos?
–¿Cómo afecta al estigma social este tipo de enfermedades? ¿Qué impacto en minorías vulnerables?
–Sabiendo que las tareas de enfermería son ampliamente ocupadas por mujeres, ¿está teniendo la enfermedad un impacto de género diferente? ¿Se toma en cuenta su opinión y problemática en la toma de decisiones? En la crisis del SARS han sido documentados los enormes costes personales y familiares en las enfermeras de Hong Kong.
–¿Están siendo las personas (principalmente mujeres) que se están encargando de los cuidados adecuadamente apoyadas y compensadas?

2. Permitir solicitar teletrabajar en cualquier caso en hogares monoparentales en las zonas donde se establezca cuarentena. La empresa tendrá que justificar una negativa en cuyo caso se concederá la baja automáticamente remunerada desde el primer día al 100%. Estas medidas no dejan de ser temporales pues compartir espacio de trabajo productivo con hijos e hijas sanas en casa, no resulta nada fácil.

3. Crear un fondo financiado por el sector financiero para amortiguar el impago hipotecario debido a pérdidas de empleo acaecidas por Coronavirus

4. Detener ejecuciones hipotecarias en el caso de familias monomarentales

5. Desarrollar mecanismos de cuidados de criaturas para familias monoparentales como guarderías de 0-3 años gratuitas. A este respecto no entendemos por qué la CAM está aprovechando la cuarentena para CERRAR (no abrir) escuelas infantiles. En este sentido, cabría la posibilidad de pensar alternativas radicales que sirvieran para aprovechar este contexto para un reparto de las tareas de cuidados y donde se consiguiera que los varones se impliquen en el cuidado. Podríamos hablar entonces, de reuniones de familias para repartir el cuidado a lo largo de estos quince días en formatos cooperativos y colaborativos, en función de horas disponibles. El reparto de cuidados es una tarea política de primer orden para contener también el impacto de género en esta crisis sanitaria, y por ende, contener el impacto económico y social en la población.

6. Incrementar el mínimo vital en IRPF para familias monoparentales en la declaración de 2020

7. Restitución de derechos consumidos en ERTEs a familias monomarentales en sectores afectados por el coronavirus.

8. Incrementar mínimos por dependencia.

Paula Moreno es técnica de proyectos de igualdad y economía social.
Iván H. Ayala es profesor de economía aplicada en la URJC.

domingo, 1 de marzo de 2020

#hemeroteca #iguladad #politica | Irene Montero: “Contra la violencia machista no hace falta un Código Penal más duro, sino una sociedad que les pone freno”

Imagen: El País / Irene Montero
“Contra la violencia machista no hace falta un Código Penal más duro, sino una sociedad que les pone freno”
La ministra de Igualdad, Irene Montero, afronta la semana del 8-M con la presentación de la ley de libertades sexuales.
Pilar Álvarez / Inés Santaeulalia | El País, 2020-03-01
https://elpais.com/sociedad/2020-03-01/contra-las-violencias-machistas-no-hace-falta-un-codigo-penal-mas-duro-sino-una-sociedad-que-les-pone-freno.html

Irene Montero entra en su despacho del Ministerio de Igualdad a paso ligero. Viene desde el Congreso, con su hija pequeña, a la que suele llevar al trabajo, en los brazos y el móvil en la oreja. A los 32 años es la ministra más joven del Gobierno. Durante la entrevista, este jueves, habla con seguridad y pasión de lo relacionado con el departamento que dirige, de su vida política. Y evita responder directamente a preguntas concretas si son sobre un tema del que no quiere avanzar detalles o que no le resulta cómodo. Afronta la semana del 8-M con la presentación de su principal compromiso desde que llegó al Ejecutivo: la ley de libertades sexuales irá previsiblemente el martes al Consejo de Ministros. En la jornada previa han sido asesinadas tres mujeres, dos por sus parejas. El tercer caso está en investigación.

Pregunta. Tres asesinadas en 24 horas, 1.046 desde que hay datos. ¿Cómo se acaba con esto?
Respuesta. Debemos actuar con determinación en el seguimiento y la detección. No puede pasar que todavía no seamos capaces de evitar esos asesinatos. Ese es el objetivo que tiene que tener un Gobierno feminista.

P. Hay medidas del Pacto de Estado contra la Violencia de Género para combatir la altísima falta de denuncias. Se aprobó hace tres años, pero no se aplican.
R. Los plazos para desarrollar el pacto son lo más urgentes posibles. De hecho la ley de libertades sexuales viene derivada del convenio de Estambul [pacto europeo sobre la violencia hacia las mujeres] y del pacto de Estado. Para poder hacer frente no solo a la violencia que se da en el ámbito de la pareja o la expareja, sino a todas las violencias sexuales que a diario sufrimos las mujeres por el hecho de serlo. Antes se decía: “Mi marido me pega lo normal”. Ahora se dice: “En la calle, yo acoso lo normal”.

P. En la oposición no respaldaron el pacto aduciendo falta de fondos. Ahora son Gobierno, ¿cuánto y cuándo los ampliarán?
R. Fue una abstención para decir: queremos más. Por supuesto que este Gobierno va a cumplir a rajatabla con ese pacto. A nuestro juicio deberíamos haber llegado más lejos. Tenemos que ayudar a que el consenso se mantenga a nivel parlamentario. Ahora mismo está puesto en riesgo por un PP que, con la extrema derecha, está rompiendo el pacto.

P. No le pregunto por el consenso, sino por los fondos.
R. Es un debate de Presupuestos Generales del Estado, nosotras vamos a trabajar para que tenga recursos suficientes.

P. La ley de libertades sexuales prevé una revisión del Código Penal que rebaja algunas penas.

R. Es importante ver la foto entera de cómo quedan las reformas que proponemos para el Código Penal. El movimiento feminista siempre ha dicho que no tiene una reivindicación punitivista, que la solución es la educación. Las medidas fundamentales son de reflexión social, formación, prevención, sensibilización. Para erradicar las violencias machistas lo fundamental no es un Código Penal más duro, sino una sociedad que pone freno.

P. Hay una parte del feminismo que apoya la teoría ‘queer’ que defiende que no se nace mujer, que no es un hecho biológico sino un constructo. Y otro sector alerta de que el hecho de ser mujer es la base de la desigualdad estructural.
R. El movimiento feminista ha hecho suyas muchas luchas de personas y sectores en una posición de desigualdad y ha puesto encima de la mesa que sus propuestas políticas para transformar la sociedad benefician a todos y a todas. Creo que una mujer trans forma parte del movimiento feminista y que el colectivo LGTBI o las mujeres racializadas luchen por sus derechos no va en contra de la lucha de las mujeres.

P. Quieren revisar el uso del tiempo. ¿Cuáles son los horarios de la ministra? ¿Concilia?
R. Lo intento. Ser una ministra con dos hijos y una hija debe significar, porque lo personal es político, que de alguna manera yo ayude a dar ese debate. Hay muchas mujeres que están en posiciones de mayor vulnerabilidad y que a lo mejor no tienen esa posibilidad. Es difícil, pero tengo mucho apoyo de mi equipo.

P. Acude con su hija menor a actos y la trae al ministerio. ¿Qué mensaje quiere mandar?
R. He elegido ese modelo de crianza y soy consciente de que es porque he podido. También hay mujeres que quisieran hacer eso y no pueden. He hablado de la crianza con muchísimas. Viven ese proceso con mucha culpa, en muchísima soledad y sintiendo que están haciendo algo mal. Es algo de lo que este Gobierno se debe ocupar.

P. ¿Qué medidas puede tomar Igualdad para que otras personas, si quieren, lleven a sus hijos al trabajo?
R. Hay muchas. Subir el salario mínimo o desmontar la reforma laboral pueden parecer medidas neutras, pero las mujeres nos vamos a beneficiar especialmente de ellas. Este Gobierno tiene que seguir fortaleciendo los permisos iguales de maternidad. Y una opinión personal que no está en el acuerdo de Gobierno. Debemos intentar acercarnos a los criterios de la Organización Mundial de la Salud, ampliando un poco los permisos de lactancia. Recomienda seis meses de lactancia exclusiva. Respeto a cualquier madre, si decide dar pecho o no. Pero tiene que poder decidir.

P. "A esta ministra le gustaría abolir la prostitución”, ha dicho. ¿Por qué no lo hace?
R. Hasta ahora, todos los Gobiernos de España no solamente no han podido dar muchos pasos encaminados a la abolición de la prostitución, sino que, a veces, han hecho lo contrario. La tercera locativa, que penalizaba a los proxenetas y a la industria, fue retirada por el PSOE. Lo que quiero decir es que no parece nada sencillo. Para mí es muy importante no ser una ministra que diga muchas veces soy abolicionista, sino respetar a las compañeras que no lo son y que considero compañeras feministas con las que puedo caminar. Reforzar todo aquello que nos permita construir una alianza feminista poderosa frente a la extrema derecha y, en concreto, en la cuestión de la prostitución. En este país, que es el tercer consumidor mundial de prostitución, creo que todos los avances que podamos hacer tienen que ir encaminados a la lucha contra la trata con fines de explotación sexual. Y luego poner encima de la mesa algo que es lo que casi nunca sale: la industria, que tiene unos vínculos económicos muy poderosos y que casi nunca está en el centro de los debates.

P. Actuaremos frente a las agencias que ofrecen vientres de alquiler a sabiendas de que está prohibido en nuestro país, dice el Acuerdo de Gobierno. ¿Qué van a hacer?
R. Vamos a actuar pronto porque para nosotros es una prioridad. Igual que no se puede publicitar la venta de órganos, es evidente que la mercantilización del cuerpo de la mujer es una cosa sobre la que no se puede hacer negocio ni publicidad. Es una actividad que no es legal.

P. Hace un año dijo: “La próxima persona que ocupe la secretaría general de Podemos será una mujer y será pronto”. ¿Vistalegre III no era un buen momento?
R. Este es un congreso en el que el debate central que tenemos es cómo Podemos se reorganiza para hacer lo que es ya, una fuerza de Gobierno. Pero no me cabe ninguna duda de que esa frase sigue siendo cierta. La próxima secretaria general, después del que ahora hay, será una mujer.

P. ¿Valoró quedarse al frente del grupo parlamentario en lugar de ser ministra?
R. Siempre he estado a lo que ha dicho ya no solo mi formación, sino el espacio del cambio [Unidas Podemos]. Es importante respetar esos debates. Yo estoy muy orgullosa de las decisiones que hemos tomado.

P. ¿No pierde fuerza el partido como contrapeso al PSOE con todos sus líderes en el Gobierno?
R. Creo que Unidas Podemos ha sido capaz de ser el espacio político que más caras visibles tiene, hemos sido capaces de conjurar ese riesgo.

P. Coaliciones de izquierdas en otros países europeos acabaron pasando factura electoral al partido en minoría ¿Cómo frenarán esa inercia?
R. Somos muy conscientes de que gobernar tiene riesgos. Es un proceso no exento de contradicciones y más cuando gobernamos en minoría. La base es ser capaz de llegar a acuerdos y ser muy honestas: estos son los acuerdos a los que hemos llegado, estas son las diferencias que siguen existiendo, esto es hasta dónde creemos que podemos llegar.

P. Acaba de comenzar la mesa de diálogo en Cataluña. ¿Qué final le gustaría?

R. Ahora es más importante centrarse en el camino. Llevamos diciendo mucho tiempo que este era un conflicto político que necesitaba de herramientas políticas para resolverse. Y estoy muy orgullosa de que este Gobierno haga esto. El final me gustaría que fuese encontrar un acuerdo, una solución.

P. ¿Un acuerdo que acaben votando los catalanes?

R. Lo importante es que al final haya un acuerdo.

P. ¿Siguen defendiendo que la libertad de los políticos presos contribuiría a rebajar la tensión en Cataluña?
R. Creo que en una cosa el Gobierno ha sido unánime: es importante sentarse a dialogar, todas las cosas se pueden expresar en esa mesa. Como ministra, me debo a lo que este Gobierno vaya comunicando de esa mesa.

P. ¿Los gestos en la mesa de diálogo buscan también allanar el camino de los Presupuestos?

R. Son dos negociaciones y dos procesos diferentes. Hay que ser responsables para entender que son objetivos de suficiente entidad para este país como para que les demos su entidad a cada uno.

P. ¿Se está hablando de la libertad de los políticos presos?
R. En la mesa de diálogo en Cataluña se está hablando de lo que tiene que ver con el diálogo en Cataluña.

P. Ustedes defendían esa posición hace unos meses. ¿Lo siguen haciendo?
R. La posición de Cataluña la fijamos como Gobierno y la hacemos pública con total transparencia. No tengo más que añadir.

P. ¿Han renunciado a defender el derecho de autodeterminación [en el programa del 10-N Podemos defiende un referéndum pactado] para consensuar esa posición común?
R. No renunciamos a nuestro programa, pero somos capaces de llegar a acuerdos. Uno no renuncia a sus ideas cuando entra en un Gobierno, lo que sí hace es llegar a compromisos y defenderlos. Luego la ciudadanía juzgará si eso que hemos hecho está bien.

“Calvo zanjó el debate sobre las devoluciones en caliente: el Gobierno no las avala”
El endurecimiento del discurso migratorio desde el Ministerio del Interior que dirige Grande-Marlaska y su posición de mantener las devoluciones en caliente tras la sentencia del Tribunal de Estrasburgo que las avala ha generado tensión entre los socios de Gobierno.

Pregunta. El Ejecutivo da por zanjado el primer desacuerdo en la coalición por la política migratoria. Sin embargo, este lunes Pablo Iglesias aseguró que el Gobierno dejaría de hacer devoluciones en caliente. Un día después, el ‘número dos’ de Interior dijo lo contrario. ¿En qué quedamos?
Respuesta. Insisto en que nuestra base es el acuerdo de Gobierno y también que cuando vamos a debatir algo lo vamos a debatir a puerta cerrada. Pero creo que este debate lo zanjó la vicepresidenta Carmen Calvo cuando dijo con claridad que este Gobierno no avala las devoluciones en caliente, que este Gobierno es respetuoso con los derechos humanos.

P. ¿Es una de las contradicciones que no están dispuestos a asumir?
R. Ya le digo que ha sido la vicepresidenta primera del Gobierno quien ha dicho con rotundidad que no avala las devoluciones en caliente.

P. ¿Por qué entonces el Ministerio del Interior dice lo contrario?
R. Es un criterio compartido por el Gobierno, el respetar los derechos humanos, y en concreto en este tema.

P. Si se produjeran esas devoluciones en caliente, ¿se replantearían la coalición?
R. Es una posición que ha fijado la vicepresidenta primera, que no forma parte de Unidas Podemos, es una militante del PSOE. Supongo y sé que este Gobierno va a ser consecuente con lo que dice.

lunes, 24 de febrero de 2020

#libros #gestacionsubrogada | Otra subrogación es posible: el feminismo contra la familia

Otra subrogación es posible: el feminismo contra la familia / Sophie Lewis ; traducción de Tofiño Iñaki.

Manresa: Bellaterra, 2020 [02-24].
224 p.

/ ES / EN* / Libros / ENS / Capitalismo / Crianza / Familia / Feminismo / Gestación subrogada / Maternidad / Progenitura

📘 Ed. impresa: ISBN 9788472909694 / 18,00 €
📝 Cita APA-7: Lewis, Sophie (2020). Otra subrogación es posible. El feminismo contra la familia. Bellaterra.

[.es] ‘Otra subrogación es posible’ aborda el polémico tema de la subrogación gestante, cuyo debate es aún incipiente en nuestro país, desde el marxismo, el feminismo y la teoría queer, y lanza un grito radical en favor de la justicia gestacional. Ampliamente documentado, el libro analiza las condiciones materiales en las que actualmente se desarrolla la subrogación a nivel internacional, y dedica una especial atención a la prestigiosa clínica Akanksha, fundada y dirigida por la doctora Patel en el estado indio de Guyarat, que en algunas ocasiones ha sido definida como la fábrica de bebés del mundo.

Partiendo de la base de que la gestación y la crianza son siempre un trabajo productivo, y como tal merece ser retribuido, Sophia Lewis defiende la subrogación sin límites y se muestra crítica con el marco liberal-capitalista en el que se da en la actualidad, cuyas argucias pone al descubierto. Con la subrogación en el centro, y la gestación cíborg como perspectiva, desarma la familia por diversas que sean sus formas, y la concepción tan largamente asentada de que la prole pertenece a quienes comparten su material genético. La crianza colectiva, sostiene, transformará radicalmente las actuales nociones de parentesco y nos ayudará a comprender que se necesita a la comunidad entera para criar a un bebé. Una tesis rompedora que amplía las fronteras del debate y no dejará a nadie indiferente.

👤 Sophie Lewis es una pensadora, crítica y traductora que vive en Filadelfia. Ha publicado su trabajo —sobre temas que van desde el cortejo hasta Donna Haraway— en plataformas y no académicas; Boston Review, Viewpoint, Signs, Science as Culture, Jacobin, New Inquiry, Mute, Salvage Quarterly, entre otras. Ha traducido al inglés ‘Comunismo para todxs’, de Bini Adamczak (junto con Jacob Blumenfeld), ‘Pequeña historia del feminismo’, de Antje Schrupp y Other and Rule de Sabine Hark y Paula Villa. Feminista comprometida con la ecología cíborg y el comunismo queer, forma parte del colectivo Out of the Woods y es colaboradora de Blind Field: A Journal of Cultural Inquiry. ‘Otra subrogación es posible’ es su primer libro.

viernes, 29 de noviembre de 2019

#hemeroteca #veganismo #menores | Las familias veganas piden menús escolares libres de crueldad

Imagen: El Diario
Las familias veganas piden menús escolares libres de crueldad.
Asociaciones como FEUMVE han reunido casi 4.000 firmas para que los niñas y niñas dispongan de una opción vegana en los comedores. Pediatras y nutricionistas denuncian el desconocimiento de una realidad cada vez más extendida.
Dani Cabezas | El Caballo de Nietzsche, El Diario, 2019-11-29
https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/familias-veganas-escolares-libres-crueldad_6_968763122.html

Noelia es madre de dos niñas de 5 y 9 años que acuden a un colegio concertado de Gipuzkoa. Y como tantos otros escolares, cada día acuden al comedor debido a la extenuante jornada laboral de sus progenitores. Pero hay un problema: ambas niñas son veganas. Una, desde que tenía cuatro años. La otra, desde hace uno.

"Las familias que nos vemos obligadas a usar el servicio de comedor nos encontremos con dos posibles escenarios", cuenta Noelia a El Caballo de Nietzsche. "O bien les quitan los productos de origen animal del plato, dando como resultado una opción sin proteína y poco saciante, o bien les toca resignarse. En el primer caso se ven sometidos a bullying, lo que afecta gravemente a su desarrollo emocional. En el segundo, vuelven llorando a casa porque no quieren comer animales muertos, en palabras textuales suyas".

Lo insostenible de la situación llevó a Noelia, junto a otras madres y padres, a fundar la plataforma FEUMVE (Familias Unidas por un Menú Vegano Escolar). "FEUMVE nació como un simple grupo de Facebook el pasado mes de septiembre", explica Noelia. "Como madre llevaba una lucha prácticamente en solitario recogiendo firmas en Euskadi. Tras cuatro años luchando con el colegio de mis hijas y otros dos compartiendo una petición en change_org y hablando con asociaciones veganas y familias para que me ayudasen en esta lucha, estaba cansada. Me sentía ignorada".

Gracias al apoyo, entre otros colectivos, de varios santuarios de animales que contribuyeron a la difusión de la iniciativa, la plataforma consiguió el pasado mes de octubre reunir 3.700 firmas, que fueron presentadas en el Departamento de Educación del Gobierno Vasco y ante el Ararteko (Defensor del Pueblo). El primero no ha dado respuesta, aunque sí el segundo, que esgrime un argumento que se puede resumir en una frase: el servicio de comedor no es obligatorio. "Vienen a decir que los veganos no tenemos derecho a la conciliación", denuncia Noelia. "O trabajas y dejas a tus hijos sin comer, o trabajas y fuerzan a tus hijos a comer animales muertos, o dejas de trabajar para llevarlos a casa a comer".

El artículo 27 de la Constitución Española, en su punto 3, estipula que los poderes públicos han de garantizar "el derecho que asiste a los padres a que sus hijos reciban la formación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones". Un texto que, junto a otros como el artículo 17 ("Toda persona tiene derecho a la libertad y a la seguridad") o la Ley Orgánica 8/2015, que habla de lo prioritario del "interés superior del menor", se incumple de manera flagrante en casos como estos, tal y como denuncia FEUMVE.

"En los colegios públicos hay un menú ovolacteovegetariano y ovolactovegetariano con pescado", recuerda Noelia. "Una opción, esta última, que se aleja aún más del veganismo que la primera y que ni deberían mencionarla, ya que el pescado no es un vegetal. Este menú se lo inventaron a raíz de una petición que hicieron las familias musulmanas, que presentaron 1.200 firmas. A nosotras, con más del triple, nos ignoran", lamenta.

Para Elsa Gil, psicóloga, la situación que viven los niños y niñas veganas "atenta contra los derechos de estas familias", ya que convierte a los centros escolares en "jueces que imponen o restringen la libertad de crianza, en unos casos negando la opción de menú vegano de calidad y en otros hasta prohibiendo que el menor pueda traerlo de su hogar", explica. "Como sociedad, nuestra forma de pensar está plagada de errores sistemáticos conocidos por la psicología como 'sesgos cognitivos', que afectan todo lo que hacemos. Este modo de actuar es una forma de violencia, una actitud que está incorporada en la sociedad y es reproducida por los sistemas de enseñanza, que buscan una homogeneidad entre su alumnado no atendiendo la diversidad y mostrando una intolerancia hacia la diferencia. Estas políticas educativas abocan al aislamiento a menores que forman parte de un grupo heterogéneo, pero a los cuales no se está atendiendo sus necesidades, intereses y realidades particulares, siendo las mismas facilitadoras de acciones discriminatorias por parte de sus compañeros y compañeras provocando ansiedad, falta de ganas de ir al colegio, problemas psicosomáticos, inseguridad y aislamiento entre los menores veganos".

Lo cierto, tal y como recuerda Miriam Martínez, pediatra, nutricionista y responsable de la web mipediatravegetariano_com, es que aún existen muchos falsos mitos alrededor de la alimentación vegetariana estricta, "tanto entre la población general como entre profesionales sanitarios sin formación específica en este tema, que son la mayoría", apunta. Y aunque "cada vez más los profesionales que se están interesando por este tema, abundan los que creen saber y dan consejos desactualizados, en lugar de remitir a las familias un nutricionista o a médico con formación específica en este área".

Toca recordarlo una vez más: "Sí: cualquier persona, de cualquier edad, puede llevar una dieta 100% vegetal", recuerda Miriam. "Esto no lo digo yo, lo dicen asociaciones científicas como la Academia Americana de Nutrición, la Asociación de Nutricionistas de Canadá o la Asociación Dietética Británica, así como entidades como el NHS (National Health System) del Reino Unido (equivalente al Sistema Nacional de Salud en España). No existe ninguna necesidad de comer carne ni ningún otro producto de origen animal. En realidad, salvo la leche humana para los bebés -o, en su defecto, una fórmula sustitutiva de laboratorio- ningún alimento es imprescindible en la alimentación humana y puede ser reemplazado por otros con similar contenido nutricional".

Más allá de la alimentación, si algo tiene claro la psicóloga Elsa Gil es que la empatía que lleva aparejada el veganismo es enormemente positiva para niños y niñas. "Normalizar la empatía desde la infancia ayuda a construir una mentalidad abierta y solidaria, dado que es una de las cualidades más importantes de nuestra inteligencia emocional", asegura. "Les ayuda a desarrollar relaciones interpersonales más fuertes, mejora las habilidades para resolver problemas, contribuye a afrontar el estrés e incluso previene la depresión".

"La empatía contribuye de manera decisiva a que estos menores adquieran herramientas para trabajar por un mundo más justo: Si una niña o un niño aprende a respetar a los más vulnerables, con independencia de su especie, al ir creciendo extenderá con mayor facilidad esa empatía a su grupo de iguales, creando un clima de respeto en el aula y entre las relaciones personales reduciendo la inestabilidad emocional de los menores. Mostrarán menor agresividad física y verbal, serán más capaces de sentir compasión, gratitud, solidaridad o tolerancia, y adquirirán más recursos para el autocontrol en sus relaciones con la sociedad en su conjunto".

lunes, 28 de octubre de 2019

#hemeroteca #monoxarentalidad | Una madre monoparental demanda a la Seguridad Social porque los permisos de paternidad "discriminan" a su hijo

Imagen: El Diario
Una madre monoparental demanda a la Seguridad Social porque los permisos de paternidad "discriminan" a su hijo.
Alega que los hijos e hijas de familias formadas por un solo progenitor tienen derecho a menos semanas de cuidado en casa, puesto que en las biparentales disfrutan del permiso de maternidad y de paternidad. Cuatro mujeres más han reclamado ante el INSS, el paso previo a la demanda, y otras cuatro van a hacerlo próximamente animadas por la Federación de Asociaciones de Madres Solteras (FAMS), que pide que su realidad sea tenida en cuenta. "El hecho de que no se contemple la particularidad que supone la monoparentalidad a la hora de regular y garantizar los permisos de cuidado por nacimiento propicia que se prime un único modelo de familia", el de dos progenitores, dice la denuncia.
Marta Borraz | El Diario, 2019-10-28
https://www.eldiario.es/sociedad/reclaman-INSS-discriminacion-permisos-paternidad_0_950155207.html

Una madre soltera ha interpuesto una demanda contra el Instituto Nacional de la Seguridad Social por considerar que los nuevos permisos de nacimiento "discriminan" a su hijo, que "tiene menos derechos" que si perteneciera a una familia de dos progenitores. La mujer alude a que en los casos de hogares monoparentales como el suyo, los niños y niñas pueden ser cuidados en casa durante menos semanas (solo 16, el permiso que corresponde a la madre) en comparación con los que nacen en familias biparentales. En este último caso, disfrutan del permiso de maternidad y de paternidad y, sumados ambos, pueden alargar el cuidado del bebé hasta las 22 semanas.

El escrito, al que ha tenido acceso eldiario.es, fue presentado el pasado 22 de octubre en Burgos y en él Sara Herrero, que dio a luz a su hijo en abril, esgrime que la actual legislación de los permisos "discrimina por indiferenciación" a las familias monoparentales y "vulnera el principio de igualdad" del artículo 14 de la Constitución. Su objetivo es que el decreto que entró en vigor el 1 de abril para ampliar progresivamente los permisos de paternidad contemple también la realidad de este tipo de hogares. Con esta misma intención, otras cuatro mujeres han presentado reclamaciones ante la Seguridad Social (y cuatro más están a punto de hacerlo), que es el paso previo a la vía judicial, según contabiliza la Federación de Asociaciones de Madres Solteras (FAMS).

Aunque la demanda destaca la "necesidad de favorecer la corresponsabilidad entre hombres y mujeres", que es la intención de los nuevos permisos parentales, apunta a la importancia "de pensar en los derechos de las criaturas" y concluye que la regulación "discrimina a unos niños frente a otros" en función del tipo de familia en el que hayan nacido. "Va contra el interés superior del menor", que debe ser considerado como "primordial en todas las acciones y decisiones que le conciernan", según varias sentencias del Tribunal Supremo que cita en su escrito.

"El hecho de que no se contemple la particularidad que supone la monoparentalidad a la hora de regular y garantizar los permisos de cuidado por nacimiento propicia que se prime un único modelo de familia", el de dos progenitores, prosigue el escrito, que cita la Convención de los Derechos del Niño, ratificado por España en 1990.

En la práctica, los hijos e hijas de las familias monoparentales pueden ser cuidados en casa las 16 semanas (seis obligatorias tras dar a luz) correspondientes al permiso de maternidad, mientras que los de las biparentales tienen la posibilidad de serlo durante 22 semanas. Estas 22 semanas son el resultado de sumar las 16 actuales de la madre con el permiso de paternidad de ocho semanas (dos obligatorias tras el parto, por lo que coinciden con las dos primeras de la madre).

El permiso de paternidad, además, se irá incrementando a medida que se desarrolle el nuevo decreto: en 2021 ya serán 16 semanas, de las que 6 serán obligatorias tras el parto y las 10 restantes, a coger durante el primer año de vida del bebé. En ese momento, las familias biparentales podrían turnarse para cuidar durante un total de 26 semanas, mientras que las monoparentales seguirían con 16 semanas.

"Me parece injusto que nuestros hijos no tengan los mismos derechos que el resto. Acabé la baja por maternidad y he acumulado las horas de lactancia y también he juntado las vacaciones porque tengo esa posibilidad en mi trabajo, pero hay mucha otra gente que no", explica Sara, una mujer de 41 años que trabaja como enfermera en Burgos.

Una ristra de reclamaciones
La demanda que ha presentado Sara es el paso siguiente a la reclamación ante la Seguridad Social, procedimiento en el que están inmersas otras madres en una campaña organizada por la FAMS. Cuatro están a punto de presentar reclamación y no descartan acudir a la vía judicial. Y de las cuatro que ya la han presentado, una de ellas también prevé presentar la demanda.

Se trata de Gorane, que aún no ha recibido respuesta a su reclamación. "Yo creo que la cuestión es apelar al derecho del bebé, pero además en nuestros casos todo el peso recae en nosotras. A mi me gustaría pedir una reducción de jornada, pero no es fácil cuando tu salario es el único que sustenta a la familia", lamenta la mujer, a la espera de incorporarse a su empleo como profesora de inglés en Vitoria –actualmente disfruta de la baja por maternidad tras el nacimiento de su hija–.

El Instituto Nacional de la Seguridad Social, dependiente del Ministerio de Trabajo, está rechazando las reclamaciones porque la legislación actual "no contempla la posibilidad de acumular los periodos de descanso por nacimiento de los dos progenitores en el caso de que exista un solo progenitor", justifica la respuesta recibida por Sara. Fuentes del organismo señalan a eldiario.es que este supuesto no está incorporado en la ley, cuya "filosofía" es "que son prestaciones individuales generadas tras cotizar". La monoparentalidad, incide la demanda, es "una situación jurídica distinta que necesita un trato desigual fundado en razones objetivas y no de literalidad de la norma".

De hecho, tras las llamadas de atención de la FAMS, la Secretaría de Estado de Seguridad Social ya se vio obligada en verano; "flexibilizar" la regulación en lo que respecta a las dos semanas extra al permiso de maternidad que establece la ley en casos de parto múltiple o discapacidad. El organismo tuvo que corregir la interpretación del nuevo decreto porque, en la práctica, había dejado sin una semana a las familias monoparentales al obligar a repartirlas "entre los dos progenitores", algo imposible en el caso de estos hogares.

¿Y para otro familiar?
A Arako, otra de las mujeres reclamantes, aún no le han contestado, pero sabe cuál será el sentido de la notificación. "Sabemos que no nos lo van a conceder, pero lo que esperamos es que esto sirva para el futuro y para abrir el debate", explica esta mujer de 43 años residente en Isaba (Navarra). Madre de un bebé de seis meses, tras disfrutar de la baja por maternidad ha decidido continuar sin trabajar en el bar que regenta junto a otro socio un tiempo más porque "me lo puedo permitir", pero "no es el caso de muchas otras mujeres".

De hecho, las familias monoparentales están atravesadas por situaciones de pobreza y precariedad en mayor proporción que las biparentales. Según datos de la Encuesta de Condiciones de Vida del INE, uno de cada dos hogares de este tipo (el 50%) están en riesgo de pobreza y exclusión si tomamos como referencia la tasa AROPE, el doble que los formados por dos progenitores (25,8%). "En muchos casos esta situación implica que tengamos que contratar una guardería antes, algo que también tiene consecuencias económicas", opina Gorane.

Todas las mujeres consultadas para el reportaje coinciden en "abrir el debate" sobre la posibilidad de que en los hogares de un solo progenitor pueda disfrutar del segundo permiso otro miembro de la familia o del entorno cercano. Se trata de una idea que comparte también la Federación de Asociaciones de Madres Solteras (FAMS), que lleva años reclamando que su realidad sea tenida en cuenta a la hora de pensar los permisos de maternidad y paternidad.

Estos hogares suelen "recibir un tratamiento igual ante necesidades distintas de la clásica familia conformada por ambos progenitores", señala el proyecto de investigación La revisión de la protección de las familias monoparentales por parte de la Seguridad Social, coordinado por la profesora de Derecho del Trabajo en la Universidad de Barcelona (UB), Núria Pumar.

Aunque el estudio señala como elemento fundamental la promoción del reparto equilibrado de cuidado entre hombres y mujeres y apunta a que estos son titulares de los derechos de conciliación, sostiene que "el régimen español" es "poco flexible" al no admitir la posibilidad de que sean otras personas las que, en casos de monoparentalidad, disfruten del segundo permiso. Así, alude a que la situación actual es "discriminatoria" si "atendemos al bien jurídico esencial presente en estos permisos como es el cuidado de hijos recién nacidos".

sábado, 26 de octubre de 2019

#hemeroteca #monoxarentalidad | Las familias monoparentales reclaman "los mismos derechos" que aquellas "más tradicionales"

Imagen: Rioja2 / AsFaMRioja, visibilidad monoxarental
Las familias monoparentales reclaman "los mismos derechos" que aquellas "más tradicionales".
AsFaMRioja reivindica una Ley autonómica que "nos proteja y acabe con la discriminación".
Rioja2, 2019-10-26
https://www.rioja2.com/n-136566-2-las-familias-monoparentales-reclaman-los-mismos-derechos-que-aquellas-mas-tradicionales/

Las familias monoparentales suponen un 10% en La Rioja, según ha recalcado este sábado la Asociación AsFaMRioja, que ha celebrado unas jornadas que permitan "visibilizar" el colectivo y esta organización.

Ese 10% de familias monoparentales supone, a juicio de la entidad, una cifra "elevada", liderada en un 85% por mujeres que, a día de hoy, siguen sintiendo la necesidad de "recordar que tenemos los mismos derechos" que aquellas familias "más tradicionales".

Así lo ha explicado una de las organizadoras, Raquel Kohl, en un evento que coincide, además, con el primer aniversario de la asociación. "Queremos que la sociedad conozca este nuevo modelo de familia que, aunque lleva muchos años, no tiene reconocidos los mismos derechos que otros tipos".

"Pedimos que se tengan en cuenta nuestras características y necesidades al contar con una situación especial ya que el apoyo de un solo adulto ante el cuidado de nuestros hijos es menor y, por tanto, tenemos necesidades concretas que son las que queremos reivindicar", ha afirmado.

Entre esas necesidades, desde la Asociación hablan de la "mejora en los precios públicos de La Rioja, la mejora del IBI, cuestiones de transporte, conciliación laboral y familiar, o el derecho a tener un punto extra en la escolarización de nuestros hijos que facilite nuestra vida".

La organizadora lamenta que "nos sentimos un poco desprotegidos" por parte de las instituciones porque "aunque ya se han dado pasos, durante muchos años no se nos ha tenido en cuenta".

"Nuestra lucha será intentar conseguir esos derechos que también nosotros tenemos", ha defendido y, para explicarlos, la presidenta de la Federación de Madres Solteras a nivel nacional, Carmen Flores, ha impartido la conferencia 'Familias monoparentales. Familias que cuentan'.

La Asociación, que "va creciendo día a día", es un lugar de apoyo para estas familias porque "cada día vienen muchas personas a informarse". Por ello "queremos decirles que estamos aquí, que somos personas responsables con nuestra maternidad y que estamos para ayudarles".

Entre los objetivos de la asociación se encuentra la información y asesoramiento. Concretamente, concienciar sobre las peculiaridades de este modelo de familia, sensibilizar a la sociedad de los valores positivos que poseen las familias monoparentales, trabajar y reivindicar condiciones favorables en la calidad de vida de nuestras familias y visibilizar la necesidad de contar con un apoyo institucional reclamando la creación de una Ley de Familias Monoparentales, como ocurre en otras comunidades "que nos defina, regula y proteja y acabe con la discriminación".

La Asociación acoge a todas aquellas familias formadas por un progenitor que, por diversos motivos, ostenta en exclusiva la patria potestad de uno o más hijos.

viernes, 18 de octubre de 2019

#hemeroteca #paternidad #crianza | Padres cuidadores: “Quedarme en casa criando a mis hijas me ha cambiado la vida”

Imagen. El País / Igma y su familia
Padres cuidadores: “Quedarme en casa criando a mis hijas me ha cambiado la vida”.
Igma Pacheco solo quiere contar su experiencia personal: "Creo que es importante que en la actualidad ambos progenitores estemos implicados en el cuidado de los hijos".
Carolina García | El País, 2019-10-18
https://elpais.com/elpais/2019/10/11/mamas_papas/1570793114_986468.html

Padres que deciden quedarse en casa y cuidar de sus hijos. Una situación que no es especial, que empieza a ser cada vez más común, y que Igma Pacheco Rivas decidió tomar tras encontrarse con una cita que parecía escrita para él: ‘Si quieres cambiar el mundo pasa más tiempo con tus hijos’. Así, este hombre, dedicado a la investigación, diseño y cooperación internacional en diversos países de América Latina, decidió echarse la manta a la cabeza y ser él quien se encargara de la crianza de sus hijos.

Asentada ya la familia en Costa Rica, Igma tiene dos criaturas, Maya de siete años y Juno de tres, y “desde que supe que iba a ser padre, sabía que yo quería ocuparme de la crianza. Es algo que no quería delegar en otras personas. En mi opinión, creo que no solo es importante la calidad de tiempo que pasamos con nuestros hijos, sino también la cantidad, no es una cosa u otra, se necesitan ambas”. Quedarse en casa no solo fue una decisión que Igma tomó por ellas, también lo hizo por él: “Me parecía que era una oportunidad única: me la perdía o la vivía”.

Al igual que muchos padres y madres, Igma solo quiere contar su experiencia personal, "creo que es importante que en la actualidad ambos progenitores estemos implicados en la crianza. Mi historia es una más. Pero hacerme cargo de mis hijas, me ha cambiado la vida".

Los desafíos del día a día de la crianza
“El día a día con tus hijas en casa es muy intenso emocionalmente. Salen a la luz todos tus temores, inseguridades y tus limitaciones con relación al manejo de las emociones. Además, empiezas a revisar cómo te criaron tus padres, si lo hicieron bien y también lo que no hicieron. Para mí, fue una gran oportunidad para reconciliarme con ellos”. Según mantiene, una de las cosas que ha aprendido estando con sus hijas en casa es que las cosas no son ni buenas ni malas: "Esta dicotomía a veces nos lo hace pasar mal”.

Entre las cosas más positivas de participar en la crianza, está el hecho de que ha vuelto a reencontrarse con el niño que fue: “Tus hijas son el espejo en el que se refleja su ternura, su inocencia o su simplicidad para hacer las cosas. Además, te recuerdan constantemente que tú también tenías esa inocencia, que también fuiste niño”.

“Además, han cambiado totalmente mis prioridades, desde lo más cotidiano a lo más profundo. Desde un simple cambio de horario, pasando a la idea que tenía de divertirme, hasta en cómo me siento. El hecho de ser responsable de su desarrollo emocional me ha hecho ser más consciente de mis actos y sus consecuencias. He entendido que no son mis discursos o ideas lo que educa a mis hijas, sino mis actos”, argumenta este padre.

Tras esta experiencia, Igma entiende la familia como un proyecto, “algo que requiere planificación, formación, tomar buenas decisiones, mucha dedicación y trabajo en equipo. Hoy para mí es mucho más importante el grupo que mis anhelos personales”. Además, “sin una pareja que te apoye emocional y económicamente, quedarse en casa cuidando a tus hijas puede ser inviable. Yo soy afortunado de tener a Jana. Es una mujer muy equilibrada que me apoya y participa activamente en la crianza de nuestras hijas. El hecho de que ellas tengan la posibilidad de estar conmigo se debe en gran parte a ella”.

Emprender desde casa y criando a tus hijas
“Tenía la sensación de que la crianza de mis hijas había silenciado mi desarrollo intelectual. Y empecé a investigar sobre el mundo online, algo que era absolutamente desconocido para mí, y cómo esa modalidad de trabajo podría combinarla con mi formación, intereses y experiencia”, explica. Antes de ser padre, Igma desarrollaba su vida laboral en tres áreas: investigación académica, cooperación internacional y diseño arquitectónico: “Todo muy ‘offline’, con horarios y trabajo en oficina. Aunque el trabajo en cooperación internacional me permitió vivir y trabajar en distintos países, algo que te enriquece mucho como persona y profesional”.

Igma decidió entonces crear la plataforma Abouthaus y abandonar el rol de arquitecto diseñador / constructor para convertirse en un guía que educa y forma a las personas que deciden construir su casa. “Hoy todo es muy distinto. Trabajo desde casa con un equipo de cuatro profesionales en remoto; un promedio de cuatro horas por día y solo necesito mi ordenador y una conexión a Internet. Mis horarios son flexibles y se acomodan a las edades y necesidades de mis hijas. He llegado a compatibilizar de forma saludable mi vida familiar y laboral. Soy afortunado”.

sábado, 3 de agosto de 2019

#hemeroteca #heterosexualidad #masculinidad | “De la heterosexualidad también se sale”

Imageen: El País
“De la heterosexualidad también se sale”.
Nuevas masculinidades reventando estereotipos.
Celia Blanco · Mordiscos y tacones | El País, 2019-08-03
https://elpais.com/elpais/2019/07/25/mordiscos_y_tacones/1564074251_283453.html

Hombres con faldas, hombres visiblemente bisexuales, travestismo en heterosexuales. La heterosexualidad está en peligro.

No hace demasiado, la anatomía posterior de dos mujeres fue motivo de escrutinio. Ocurrió con motivo de la visita del entonces presidente de la república francesa, Nicolas Sarkozy. Carla Bruni y la entonces princesa Letizia subiendo unas escaleras provocaron la fotografía de la discordia. Aquellos que la publicaron en portada recibieron duras críticas, incluido este periódico. La foto podría volver a producirse cualquier día de estos, nunca descartemos el regreso al ruedo de determinado miura, pero dudo mucho de que los defensores y detractores de la publicación de esa fotografía fueran los mismos. Ni siquiera creo que usaran los mismos argumentos. Esto ocurre porque cambiamos nuestro comportamiento, nuestra conducta y nuestros pareceres. Aprendemos, dudamos, cuestionamos y modificamos. El ser humano se merece poder pasar por todos estos cambios. Cambios que, quizás, nos exploten en la cara.

Ernesto Filardi, poeta, escritor y dramaturgo, es profesor en un instituto de Toronto. Si lo siguen en Twitter disfrutarán de su generosidad sin límites. Ernesto, padre de dos hijas, gusta de vestir faldas. Empezó con los volantes con la excusa del teatro, pero este último año, después de un duro divorcio, no le ha quedado otra que reconstruirse entero. Las faldas le han servido de revolera. Su primera falda fue un kilt, la falda masculina escocesa. Con ella se plantó en cine a ver la película testosterónica del momento: 'Los Vengadores'. Pero le apeteció para algo más que hacer la gracia un día. Y, desde entonces, no para: "Lo mejor de llevar falda es lo bien que se lo pasan mis hijas. El primer día que les dije que me iba a poner una falda reaccionaron maravillosamente. Les parecía 'súper guay' que un padre se atreviera a ponerse falda.". Al poco tiempo, sus hijas dejaron de percatarse de las faldas de su padre. Igual que ellas llevan pantalones cuando quieren, su padre hace lo propio con todas las prendas que, habitualmente, se consideran exclusivas de las mujeres. Se llama educación infantil y es absolutamente necesaria.

Ahab no tiene aún cuarenta años, es un cachalote, entendiendo como tal un pedazo de ejemplar que aprende de las mejores y adapta ese mensaje feminista para que otros lo entiendan. Para él, la base de todos los principios con los que se está reventando el concepto de masculinidad, pasan por abandonar el modelo heterosexual entendido como sustento social: "Aprendo de mis amigas, mis amantes, mis referentes feministas, pero no diría que me han enseñado, sino que me están enseñando. Es un proceso inconcluso, porque aspiro a ser mucho menos chico, mucho menos heterosexual y mucho menos idiota de lo que soy ahora mismo. Mi pareja, me ha obligado a pensarme de muchas maneras." Para Ahab, padre de una niña a punto de escolarizar, todo era muy fácil cuando no había crianza de por medio. "Es muy complejo no adaptarse a la norma, es inabarcable el camino que se abre. Yo tengo pasaporte de hetero cada vez que quiero: no tengo pluma, vivo con una persona con la que paso por una pareja heterosexual al uso. Tenemos el privilegio de pasar inadvertidos. Puede ser peligroso mostrarte fuera del armario en una sociedad conservadora, pero eso me obliga a tener un compromiso para que la heterosexualidad no sea única." Ahab entiende por heterosexualidad el sistema sobre el que se sustenta esa opción sexual, considerándola única y alimentada por todas las fórmulas machistas existentes: "De la heterosexualidad", afirma rotundo, "también se sale".

Las mujeres empezamos a demandar estas masculinidades cerca. Cada vez tengo menos amigas aguantando la pedrá, cada vez somos mejores sin necesidad de acompañamientos. Puedes follarme maravillosamente, que si no eres capaz de tener iniciativa para convencerme de que te acompañe, es probable que no lleguemos ni al año juntos. Ahora que sabemos que podemos estar solas, damos mucho más miedo. Si de verdad quieren seguir relacionándose con nosotras no les va a quedar otra que cambiar la mentalidad heteropatriarcal en la que se criaron. Mientras haya hombres capaces de reventar estereotipos, ¿qué necesidad tenemos de aburrirnos con los que reproducen los estereotipos de nuestros padres?

lunes, 19 de noviembre de 2018

#hemeroteca #generoneutro | Neutralidad sexual: padres que educan sin género

Imagen: El País / Orgullo LGTBI en Roma, 2016
Neutralidad sexual: padres que educan sin género.
Mientras unos expertos aseguran que esta educación es la forma más respetuosa de criar, otros consideran que el modelo produce demasiada confusión.
Ana Camarero | El País, 2018-11-19
https://elpais.com/elpais/2018/11/19/mamas_papas/1542615176_531057.html

Educar en género neutro parece que se ha instalado en algunos hogares. Entre otros famosos, la cantante Pink lo aplica con sus hijos puesto que no quiere que crezcan “definidos bajo un género”. El motivo por el que algunas familias han decidido educar en el tercer sexo, como también se conoce a esta forma de plantear la educación, es alejarse de los estereotipos que todavía perviven en nuestra sociedad y de este modo no hacer distinción entre niño y niña. Una idea a la que recientemente se ha apuntado la cantante Celine Dion, quien ha creado una moda infantil titulada ‘Celilinununu’, de género neutro y de uso indistinto. Sin embargo, mientras unos expertos aseguran que esta educación de neutralidad sexual es la forma más respetuosa de educar, otros consideran que el modelo produce demasiada confusión. Estados Unidos, Canadá y Suecia son pioneros en defender el derecho de los padres a no tener que criar a los niños en un sexo u otro, y dejarles que sean ellos quienes elijan, cuando estén preparados, con el que se sienten más identificados. Países a los que se han sumado este año Holanda y Alemania.

En España, el pasado mes de febrero, el grupo parlamentario Unidos Podemos-En Comù Podem-En Marea planteó en su proposición de Ley integral de transexualidad, registrada en el Congreso, que a partir de los 16 años las personas cuyo género no coincida con el sexo que figura en el Registro Civil puedan modificarlo sobre la base de estas tres opciones: “masculino”, “femenino” y “no binario”. Según explica en su iniciativa parlamentaria, las personas 'no binarias' son aquellas cuya identidad sexual, de género y/o expresión de género "se ubica fuera de los conceptos de hombre, mujer, masculino y femenino, o fluctúa entre ellos". Además, sostiene que estas personas pueden o no emplear un género gramatical neutro; someterse o no a procedimientos médicos; tener o no una apariencia andrógina, y pueden usar o no otros términos específicos para describir su identidad de género, como “variantes de género”, “género neutro”, “otro”, “ninguno” o “fluido”.

La utilización del género neutro como nueva corriente de educación también se ha colado en las disquisiciones que sobre la lengua hace la propia Real Academia Española (RAE). Y lo ha hecho después de que se presentase, a través de la plataforma Change, una petición en la que se instaba a la institución a que estudiase la posible aprobación del pronombre neutro “elle” en nuestra gramática española. La propuesta planteada desde esta plataforma considera que el uso de los pronombres “el” y ella” son una muestra clara del sexismo en nuestra sociedad. Sobre este tema, la RAE apunta que «el uso de la letra «e» como marca de género inclusivo es ajeno al sistema morfológico del español, además de ser innecesario, pues el masculino gramatical funciona como término inclusivo en referencia a colectivos mixtos, o en contextos genéricos o inespecíficos».

Margarita Robles, psicóloga en Álava Reyes, explica que el respeto hacia la forma en que cada familia quiera educar a sus hij@s debe ser una máxima y asegura que, “en terapia, si la familia no percibe este respeto hacia sus valores, aunque podamos opinar de manera diferente, desde el punto de vista psicológico, es imposible el "enganche". En España parece muy complicado a priori educar de esta manera, ya que apenas se habla de sexualidad en general”. Sin embargo, Robles apunta que “lo cierto es que supone una forma mucho más respetuosa de educar, porque es el ritmo y desarrollo evolutivo de cada persona el que va marcando el paso, y no la familia o la sociedad la que decide, y así se da al menor la opción de descubrir un aspecto de sí mismo/a que será central en su vida”.

Pero, ¿hasta cuándo se puede mantener la educación en género neutro? Según Margarita Robles, “la fisionomía y la genitalidad no tienen necesariamente que definir que la persona se vaya a sentir niño o niña. Identidad de género y fisiología no son lo mismo, no hay una relación causa-efecto. Pene: chico y punto, es una visión muy parcializada y simplista de la compleja realidad humana”. Y afirma que la mayoría de los niñ@s terminan la escuela infantil y empiezan el colegio sintiendo si son chicos o chicas, “así que la espera no es larga”.

Para entender mejor la conveniencia de educar en género neutro, Margarita Robles sostiene que la "orientación sexual", es decir, si me atraen los hombres o las mujeres, no tiene que venir determinada por si me siento hombre o mujer. Identidad de género (me siento chico o chica) y orientación sexual (me gustan y atraen los chicos o las chicas) son conceptos lógicamente relacionados, pero no supeditados uno al otro. Por ello, mantiene que “educar en género neutro, puede ser positivo en cualquier caso, por el respeto al proceso evolutivo del niñ@, y no tiene nada que ver con la orientación sexual que se irá desarrollando y consolidará más tarde, en la adolescencia”

Por su parte, la psicóloga del Instituto Europeo de Fertilidad (IEF) y coordinadora del grupo de Psicología de la Sociedad Española de Fertilidad (SEF), María Brichette Uncal, opina que, “teniendo en cuenta que existen roles de género tradicionales que están genéticamente predeterminados, deberíamos educar en la igualdad en cuanto a roles, oportunidades, elecciones... pero respetando las diferencias en cuanto a género”. Brichette Uncal explica que “todo ser humano tiene una parte “masculina” y otra “femenina”, y que esta diferencia se haya explotado en beneficio de otros intereses sin tener en cuenta el desarrollo sano de la persona, no debería ser el punto de partida para erradicar el problema”.

Con relación a si se puede educar a un niño/a bajo un género neutro evitando referirse al género, Brichette Uncal manifiesta que todo niño crece imitando modelos, figuras de referencia que a su vez ejercen roles. “Estos modelos poseen un género masculino o femenino; el no reconocer el género en el propio niño, le puede crear confusión al no saber con quién debe identificarse”. Además, Brichette Uncal comenta que los estereotipos de género se pueden combatir centrándonos en su contenido y desligarlo del género mediante la elección y, por ello, “es labor de los progenitores inculcar la libertad de elección, la transmisión de valores y el respeto. El niño decide según su idiosincrasia, “condicionada” obviamente por su género; pero reitero que el género en sí no implica una desigualdad, sino algo fundamental y necesario para el desarrollo sano de la persona”.

miércoles, 14 de noviembre de 2018

#hemeroteca #heterosexualidad #xaternidad | El fascismo con rostro infantil

Imagen: HalaBedi / Sejo Carrascosa
El fascismo con rostro infantil.
Sejo Carrascosa · Suelta la olla | HalaBedi, 2018-11-14
https://halabedi.eus/2018/11/14/el-fascismo-con-rostro-infantil-sejo-carrascosa/

Una de las características de la heterosexualidad es la ostentación de la misma. Seguramente la mente hetero, en sus limitaciones, piensa que no hay una pluma hetero, que sus ademanes, movimientos, posturas e inflexiones de voz no delatan su orientación y estatus sexual, y que por eso es necesario estar demostrando todo el rato sus preferencias y hábitos.

Debe ser esta una atribución de todos los sectores privilegiados: el pensar que lo suyo es lo más normal y que no hay motivo por el que mirárselo.

Y unas de estas ostentaciones, quizá la que llevo peor últimamente es que nos metan el producto de sus pasiones a la fuerza en espacios comunes. Me refiero a la procreación.

Veamos algunos ejemplos:

Desde que se prohibió fumar en los espacios públicos hemos visto proliferar niños y niñas en bares y otros lugares de esparcimiento, que a priori, no creo que sean los espacios más adecuados para un sano desarrollo infantil. Los bares son espacios de una sociabilidad que está basada en el compartir alcohol, o no, entre iguales y no comprendo que pintan ahí un montón de criaturas que con su energía, movimientos compulsivos y gritos en tonalidades estridentes, hacen no solo incomodo, sino insoportable, el rato de asueto que le podemos robar a esta vida capitalista en la que nos encontramos.

Las criaturas en los bares juegan, como es normal a sus edades, pero esos juegos a veces se convierten en verdaderas gimkanas el poder sacar una ronda de potes.

Quien no se ha encontrado una muralla de cabezas sentadas en la escalera de entrada de un bar, o en su rampa si el bar ha optado por quitar las barreras arquitectónicas, y que ignorando sus peticiones tiene que hacer pasos de ballet o un aurresku sobre el grupo de criaturas para poder llevar la ronda a sus cuadrillas, mientras que sus progenitores en la barra o cualquier otro lugar bien alejado de su prole se divierten obviando sus responsabilidades?

¿A quién no le han clavado una silla en los riñones, unas criaturas que juegan arrastrar taburetes como si el bar fuera una pista de autos de choque?

¿Quién no se ha volcado el marianito en la camisa de los domingos tras el choque con una especie de niña del exorcista que se mueve por el bar como una bola de pinball?

¿Quién no ha sufrido atascos en los mercadillos y aglomeraciones producidos por uno, dos o tres cochecitos con un bebe, o no tan bebe, dentro?

¿Quién no ha tenido que hacer quiebros de cintura, poniendo en peligro las lumbares, en una tienda pequeña porque la persona progenitora mete el carrito, que los hay de alta gama, hasta el mostrador, en vez de dejarlo en la calle?

Y es que el uso de las criaturas como forma de ocupar y adaptar el espacio social parece convertirse en un imperativo en manos de muchas parejas.

Yo no sé en qué momento se realizo, si es que se hizo, un pacto de reproducción de la especie; pero tengo claro que si existe este no debe pasar por soportar las malas prácticas e irresponsabilidades de las personas progenitoras. Y porque se delego en ellas ciertas atribuciones que pertenecen al conjunto de la especie.

La crianza y el cuidado de las criaturas debe ser responsabilidad de toda la sociedad, y por eso creo que hay que acabar con los privilegios paterno-maternales como son la educación concertada y la segregación que se produce en nuestras escuelas públicas.

Que no se utilicen la moral de padres y madres para prohibir la educación afectivo-sexual en las escuelas.

Que se deje de utilizar a las criaturas para cancelar exposiciones con desnudos o contenido sexual bajo el concepto que hieren su sensibilidad.

Si de verdad nos preocupa la infancia que sea la humana en general y no la impuesta por las parejas payas heterosexuales.

Y si todo esto es pedir mucho, por lo menos que se restrinja la entrada a padres y madres irresponsables en los bares, que por algún sitio habrá que empezar, digo yo.

domingo, 12 de agosto de 2018

#hemeroteca #maternidad | Beatriz Gimeno: “Se ha producido una reprivatización de la maternidad”

Imagen: Cuarto Poder / Beatriz Gimeno
Beatriz Gimeno: “Se ha producido una reprivatización de la maternidad”.
La diputada de Podemos en la Asamblea de Madrid ha publicado el libro ‘La lactancia materna. Política e identidad’ (Cátedra, 2018). A través de un repaso por la historia de la lactancia, resquebraja alguna de las verdades incuestionables actuales sobre la maternidad.
Sara Monetro | Cuarto Poder, 2018-08-12
https://www.cuartopoder.es/cultura/2018/08/11/beatriz-gimeno-se-ha-producido-una-reprivatizacion-de-la-maternidad/

El germen del último libro de la diputada de la Asamblea de Madrid, Beatriz Gimeno, parte de una experiencia personal. Tuvo a su hijo hace 30 años y decidió no darle el pecho. Entonces, comenzaron las presiones en el hospital, donde incluso le negaron los biberones durante las primeras horas o las pastillas para retirar la leche. No reparó más en este capítulo hasta que en 2011 publicó un artículo en Píkara Magazine y recibió varias cartas de madres confesando que les había ocurrido lo mismo. Descubrió que esa sensación desagradable iba más allá de una situación individual y que la obsesión por imponer la lactancia estaba generando problemas en más mujeres.

Así nació el libro ‘La lactancia materna. Política e identidad’ (Cátedra, 2018), donde Gimeno resquebraja algunas de las creencias más espolvoreadas sobre la maternidad. El sentido común no es tan común. Ni todas las madres han dado siempre de mamar, ni se han vinculado a sus hijos a través del apego, ni hay una maternidad más natural que otra. La autora aclara: “No cuestiono la lactancia, sino la ortodoxia con la lactancia”. Cuartopoder_es charla con ella sobre esta cuestión.

–¿Por qué la lactancia es una cuestión política?
–Porque todo lo que se refiere a ortodoxias corporales y a roles de género es una cuestión política. La lactancia se ha manipulado a lo largo de la historia para incidir en los roles de género.

–Este libro comienza con una experiencia personal. En los últimos años estamos viendo todo tipo de discusiones entre las partidarias del biberón y las del pecho, sobre crianza o sobre si las políticas deberían tomarse o no su baja de maternidad, ¿por qué la maternidad es tan polémica?
–El desencadenante no es solo una experiencia personal. A raíz de un artículo que escribí en Píkara, empecé a recibir muchas cartas. Incluso, pensé en escribir un libro solo con las cartas. Eso me hizo darme cuenta de que algo estaba pasando más allá de mi experiencia. Creo que las feministas tenemos que poner todo bajo sospecha. Como dice Celia Amorós, hay que aplicar la hermenéutica de la sospecha a todo lo que nos dicen que es natural.

La maternidad siempre ha sido un gran tema para el feminismo. Es una de las cuestiones que sostiene tradicionalmente la cercanía de las mujeres con la naturaleza y, por tanto, su exclusión del mundo de la cultura. La ideología patriarcal la ha utilizado.

–Habla en el libro de que no hay tanto consenso como parece sobre la lactancia materna, pero hasta organismos como la Organización Mundial de la Salud (OMS) insisten en ello. ¿Por qué asegura que no hay consenso científico?
–Porque no lo hay. Pero sobre este tema es inútil discutir porque la gente está convencida de que lo hay sin leer los textos. En el libro, yo recojo artículos publicados en las mismas revistas científicas, no revistas raras, en las que se publican los otros de la lactancia materna. No hay consenso y muchos partidarios de la lactancia reconocen que no lo hay. La OMS también decía hasta hace poco que la homosexualidad era una enfermedad. Sus decisiones también están sujetas a muchos criterios, desde científicos a económicos.

Si los artículos hablan de las bondades de la lactancia, inmediatamente son recogidos por la prensa generalista. En cambio, si no, no salen del ámbito científico. Yo no digo que la lactancia no sea buena, lo es. Lo que digo es que no es ese líquido de oro que sus defensores nos presentan como algo que cura todo, que sirve para prevenir todo. La lactancia es buena, gratis y se puede dar en cualquier sitio, pero si das el biberón no pasa nada. Eso es lo que las ideólogas de la lactancia niegan. Los niños con el biberón se crían igual y no tienen ninguna desventaja.

– En el libro habla de la figura de la nodriza. Su trabajo puede cuestionar ideas que tenemos en la actualidad sobre la lactancia y el apego. ¿Por qué ha recuperado esta figura? ¿Ha sido olvidada deliberadamente en los relatos de la maternidad?
– No sé si han sido intencionadamente olvidadas, pero si se tuviera en cuenta que miles de bebés, en un contexto muy concreto, han sido criados por nodrizas y no por sus madres, todas las ideas sobre que el vínculo se crea solo con la lactancia de la madre se quedarían rotas.

He querido recuperar a las nodrizas porque introducen un factor de clase. Las clases más pobres de la sociedad han criado a millones y millones de bebés a lo largo de la historia y han sido fundamentales para que sobrevivieran. Muchas mujeres no podían dar de mamar, morían en el parto o no querían dar el pecho. Es una figura olvidada. Fueron mujeres cuyas vidas fueron sacrificadas para que otras vidas tuvieran mejores condiciones. En ocasiones, tuvieron que renunciar a sus propios hijos, los subalimentaron o maltrataron para poder sobrevivir… Creí que era una figura que merecía un recordatorio. A veces se dice que, hasta la llegada de los biberones, las mujeres daban de mamar y no siempre ha sido así. No es cierto. Daban de mamar una clase de mujeres que sobrevivían gracias a que hicieron de la lactancia su trabajo.

– De hecho, dedica un capítulo a explicar cómo se relacionan clase social y lactancia, ¿sigue afectando en la actualidad?
– Trato mucho la sociedad anglosajona porque aquí no he encontrado muchos estudios sobre el tema, pero es evidente que las mujeres que necesitan trabajar para vivir tienen que dar el biberón al volver al trabajo y no se plantean más. Hay mujeres en Estados Unidos para las que volver al trabajo es una liberación en este sentido. Por ejemplo, entra las mujeres negras, las tasas de lactancia son mucho menores. Para ellas volver al trabajo es muy importante. Lo viven como una liberación y han luchado mucho por ser independientes económicamente. Además, relacionan la lactancia con la época de la esclavitud donde eran obligadas a dar de mamar a los hijos de los blancos. La cuestión de quedarse en casa dando de mamar está relacionada con mujeres para las que el trabajo no significa la vida. Las tasas de lactancia son menores en mujeres trabajadoras, incluso, en las que trabajan dentro de casa.

– En este repaso histórico también habla sobre cómo los médicos desplazaron a las comadronas, esas mujeres sabias que guiaban a otras mujeres en los partos… ¿Aquí hay otro sesgo machista?
– Eso está muy estudiado. Es la toma de poder por parte de los hombres de actividades relacionadas con la vida, el cuerpo, la crianza, el embarazo y el parto de las que se habían ocupado las mujeres. Los médicos, poco a poco, las van desplazando según se van profesionalizando y van haciendo de ello una profesión remunerada y considerada socialmente. Van desplazando a las mujeres, hasta el punto de echarlas, incluso prohibirlas y quemarlas por brujas. Es la historia de cómo los saberes masculinos desplazan y ocultan saberes femeninos. Los forceps los inventaron las comadronas antes que los médicos. También se adelantaron a la asepsia. Ellas sabían que atender partos con las manos sucias era más peligroso que hacerlo con manos limpias, simplemente, por la experiencia y observación.

– Llegamos a los 80 y se empieza a construir una maternidad neoliberal, ¿cómo nos afecta?
– Se produce una reprivatización de la maternidad. Venimos de una maternidad más socializada. Pedíamos que el Estado y la sociedad apoyaran a las mujeres para que pudieran seguir en sus trabajos, no interrumpir sus carreras, no ser discriminadas y tener derecho a su tiempo de ocio. Entonces comienza una reprivatización y empiezan a cerrarse escuelas infantiles en Estados Unidos, se recorta en salud pediátrica de una manera radical y se pide a las madres que sean las únicas responsables de la salud y el estado de los bebés. Eso se tiene que apoyar en una ideología. Yo no digo que la ideología de la lactancia sea responsable de esto, pero sí tiene que ver. Se dice a las mujeres que vuelvan a hacerse cargo de la crianza en exclusiva: la lactancia, la crianza con apego, estar pendientes las 24 horas…

– Por último, hay quien se preguntará por qué Beatriz Gimeno, reconocida anticapitalista, escribe un libro sobre la lactancia, un recurso al que tienen acceso todas las mujeres y es gratis frente a la industria farmacéutica que fabrica la leche artificial.
– Es cierto que la industria de leche de fórmula tiene sus intereses. Aunque la lactancia es gratis, nos engañamos si pensamos que no hay un mercado alrededor de ella. Lo hay. Las empresas de leche de formula como Nestlé ya han derivado su producción hacia productos relacionados con la lactancia. En países ya hay mercado de leche materna: desde artículos a títulos profesionales de consultoras de lactancia, productos para el porteo, sacaleches… Es gratis, pero la ortodoxia con respecto a la leche materna también es cuestionable desde el prisma feminista. No cuestiono la lactancia, sino la ortodoxia.