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sábado, 4 de abril de 2026

#hemeroteca #lgtbi #memoria | Cuando la memoria LGTBIQ+ reivindica no solo el sufrimiento sino también los afectos

Exposición del Archivo de memorias afectivas LGTBIQ+ de la Fundación 26 de Diciembre //

Cuando la memoria LGTBIQ+ reivindica no solo el sufrimiento sino también los afectos

El Archivo de Memorias Afectivas LGTBIQ+ de la Fundación 26 de Diciembre recopila documentos, testimonios y objetos que reflejan la historia emocional de la diversidad sexual y de género, al mismo tiempo que desafía las formas en las que el poder ha recordado al colectivo.
Guillermo Urquiza | Público, 2026-04-04
https://www.publico.es/politica/memoria-publica/memoria-lgtbiq-reivindica-sufrimiento-afectos.html

En un edificio del barrio madrileño de Embajadores varias personas descansan en el vestíbulo. El más próximo a la ventana lee un libro sobre su serie favorita, la mujer ubicada en el medio reposa con los ojos cerrados y una tercera persona sonríe como si le acabaran de dar una buena noticia. En la recepción, a un lado de la entrada, una trabajadora social los acompaña. Son usuarias y usuarios de la Fundación 26 de Diciembre, personas mayores LGTBIQ+ que asisten al centro de día con regularidad. Algunos lo hacen con la intención de socializar: planes culturales, yoga, cineforum... Mientras que otros acuden en busca de atención psicológica o asesoramiento burocrático.

Al fondo del vestíbulo, detrás de una mesa familiar en la que las usuarias y usuarios se reúnen en torno a lo que llaman “la comida de las Antonias” un espacio de memoria se levanta, llamando la atención de quienes entran allí, por primera vez. Se trata de la exposición –en fuga consigo misma, itinerante en sus contenidos– que exhibe algunos materiales del Archivo de Memorias Afectivas de la Fundación 26 de Diciembre. Los elementos mostrados participan de un flujo rotatorio que prolonga el trazo de quienes investigan y recuperan –casi como un grupo de arqueólogos– por toda una genealogía.

La memoria histórica LGTBIQ+ se ha construido, en gran medida, como una tarea de exhumación. Este gesto, necesario para denunciar la violencia ejercida por un conjunto de instituciones —la heterosexualidad obligatoria, los grandes artefactos políticos de ficción del género o las leyes represivas de la dictadura franquista—, a veces olvida que detrás de cada testimonio existen personas con experiencias de vida que van más allá de su sufrimiento. Ninguna memoria está completa si no hace espacio a la historia de quienes que fueron mucho más que víctimas.

En este sentido, el Archivo de Memorias Afectivas de la Fundación recopila documentos, testimonios y objetos que reflejan la historia emocional de la diversidad sexual y de género. Al mismo tiempo que desafía las formas en las que el poder ha recordado a las personas LGTBIQ+, incide en los vínculos afectivos como una parte esencial de la memoria.

Fotografías de familia, guías de información sobre salud sexual, poemas, un boletín informativo del Front d'Alliberament Gai de Catalunya (FAGC), retratos de pareja, imágenes que muestran manifestaciones en la lucha contra el VIH/SIDA, cartas. También hay un libro sobre la lucha sindicalista y feminista, un retrato de Lenin, periódicos que recogen el debate de la legalización del matrimonio homosexual, diarios, los fanzines del artista Manuel de Teresa, fotografías escenificadas del 'performer' Javier Santos o un concurso de tortillas entre amigos. El archivo se divide en una multiplicidad de fondos que combinan vida y activismo.

La Fundación 26 de Diciembre nació el 10 de octubre de 2010. Su nombre conmemora la fecha de despenalización de la homosexualidad, incluida en la Ley de Peligrosidad y Rehabilitación Social hasta finales de 1978. Los objetivos del centro se orientan hacia la asistencia psicosocial especializada, así como a promover espacios de socialización a personas mayores de la comunidad.

Víctor Mora, escritor, activista y miembro del Área de Formación e Investigación, explica a Público cómo la forma en la que algunas entidades se han acercado a los testimonios de las personas mayores LGTBIQ+ ha generado mucho malestar en ellos: “No quieren un testimonio personal, quieren una persona que les diga lo que quieren oír, que les aplicaron la Ley de Peligrosidad Social, por ejemplo. Y así se sienten utilizados, ya que no hay ninguna reflexión real por la otra parte”. A lo que añade: “Esto también ha sucedido desde partidos políticos. La pregunta siempre es la misma ‘explícame cuánto has sufrido y cómo has sufrido’. No quieren un testimonio real, quieren a alguien que les diga lo que quieren oír”. 

Por ello, desde el Área de Formación e Investigación se puso en marcha un archivo de memoria que atendiera a las condiciones de vida de las personas mayores de la comunidad. Así, quienes desearan compartir su historia podrían hacerlo sin temor a sentirse instrumentalizados ni a que se diera más importancia a unos recuerdos que a otros. “Es injusto que a una persona se le recuerde constantemente por lo que el poder hacía con ella. La vida también es todo aquello que no tiene que ver con el poder”, indica Mora.

El proyecto del archivo se divide, por un lado, en la recopilación de los testimonios orales, un repositorio bibliográfico disponible para ser consultado por cualquiera que lo solicite. Y, por otro, la recuperación de un extraordinario acervo de cultura material, toda una cartografía afectiva inserta en lo cotidiano, elementos que los archivos hegemónicos han considerado prescindibles y desechables. 

Es por ello que el archivo explora las fuentes primarias de todo un legado afectivo y, al mismo tiempo que narra las huellas de una herencia de activismo crítico, expone el sentido de comunidad, amor y familia social.

“Todo aquello que nos permita intervenir en el imaginario sobre el colectivo, que está muy mediado por los procesos de victimización. Porque eso a veces nos condiciona a que solo podamos articular nuestros discursos desde el sufrimiento. Nos limita, no nos permite imaginarnos de otra manera”, explica Mora profundizando en el propósito del Archivo.
La arqueología del archivo

Una breve mirada a la historia de los dos últimos siglos revela cómo el archivo de la memoria LGTBIQ+ ha estado mediado por los intereses del poder. Los discursos médicos y psicológicos, cuyos historiales clínicos reducían a las disidencias a la condición de “desviados”, o sin ir más lejos, los expedientes penales vinculados a la Ley de Peligrosidad y Rehabilitación Social durante el franquismo. También hubo quienes, con la voluntad de perpetuar una limpieza social, destruyeron los grandes artefactos culturales de gais, lesbianas y personas trans, como el régimen nazi en Alemania. Todo ello produjo una ausencia de memoria real, y en su lugar, la proliferación de archivos que recordaban la forma en la que los regímenes criminales habían intervenido las vidas queer.

En 'Heterosexualidad obligatoria y existencia lesbiana', la poeta y pensadora feminista Adrienne Rich explica cómo la destrucción de las fuentes sirvió de método para mantener la heterosexualidad como única posibilidad afectiva, limitando el potencial amatorio de muchas mujeres y redirigiendo sus fuerzas emocionales hacia los hombres: "La destrucción de las fuentes (...) que documentan las realidades de la existencia lesbiana ha de ser tomada muy en serio en cuanto sirve de medio para mantener la heterosexualidad como algo obligatorio para las mujeres, porque lo que ha sido mantenido ajeno a nuestro conocimiento es la alegría, la sensualidad, la valentía y el sentido de comunidad", escribe la pensadora.

En consecuencia, este borrado sistemático de archivos reales ha sido especialmente notorio en lo que respecta a la memoria lesbiana.

En la actualidad, no obstante, existen espacios significativos que trabajan por la recuperación de la memoria lesbo-feminista y 'queer', como es el caso del 'Lesbian Herstory Archives' de Nueva York. En su último ensayo, 'Un deseo desmesurado de amistad', la escritora y comisaria de exposiciones Hélène Giannecchini escribe sobre ello y recuerda la extraordinaria labor de Joan Nestle y Deborah Edel y cómo, a partir de los años setenta, fueron tras las huellas de la memoria: “Comenzaron a recopilar los rastros de esas vidas lésbicas cuya suma habría de permitirnos acceder a esa ‘existencia colectiva’. Reunieron libros, fanzines, fotos, pegatinas, folletos, tarjetas de visita, ropa”.

La socióloga y activistas feminista Gracia Trujillo, en '40 años después: la despenalización de la homosexualidad', explica que, en ocasiones, los archivos también pueden ser una forma de activismo. La recuperación de la memoria LGTBIQ+ atraviesa, por un lado, la historia de militancia –lo vemos en los numerosos fanzines y fotografías que documentan la politización de las identidades– y por otro, los recuerdos de la cotidianeidad. Además, “los archivos son herramientas políticas que nos permiten contrarrestar la apropiación de discursos por parte del poder”, comenta en el texto. De este modo, el repositorio LGTBIQ+ se constituye como un dispositivo de trascendencia, cuya fuerza de cambio queda expresada en las formas de representación de las multitudes sexuales.

Desde esta perspectiva, el 'Lesbian Herstory Archives' o el 'Archivo de Memorias Afectivas de la Fundación 26 de Diciembre' no son simples repositorios de memoria, sino auténticos contra-archivos que deconstruyen la alteridad a la que las multitudes sexuales han sido desplazadas por las narrativas hegemónicas.

En este proceso de deconstrucción, sin embargo, expertos como Víctor Mora observan que la recuperación de una historia de militancia, en ocasiones, puede reproducir los recuerdos de la violencia. En consecuencia explica: “Estamos constantemente revisitando la historia del poder”. Es aquí donde la recuperación del afecto constituye una tarea fundamental y desafía el imaginario colectivo: “La memoria del afecto significa precisamente recoger y valorar todos aquellos objetos desechados o poco importantes”, añade Mora. 

Pero al mismo tiempo “los archivos no son –o no pueden ser– simplemente colecciones históricas inertes, sino que mantienen una relación dialógica, activa, con las preguntas que desde el presente le hacemos al pasado”, escribe Trujillo.

El contra-archivo es, en este sentido, un artefacto que se encuentra entre el pasado y el presente, el activismo y los afectos, la vida privada y la vida pública, el poder y la libertad. Y en el medio de todo esto subyace una interpelación entre los materiales susceptibles de ser archivados y aquellas y aquellos responsables de la tarea. De esto habla precisamente Hélène Giannecchini: “Si me empeño en hurgar en los archivos es porque tengo la sensación de que cada vida que allí descubro se suma a la mía y me da fuerzas para tenerme en pie mientras hago lo posible para evitar su olvido”. 

Impulsados por la misma responsabilidad, los expertos del Área de Formación e Investigación de la Fundación 26 de Diciembre trabajan en el archivo. Papeles del Frente Homosexual de Acción Revolucionaria mexicano, una placa dedicada a Mercedes por sus “amigas de la petanca”, las zapatillas de Emilio antes del 'sexilio', una imagen del antiguo Pasaje Begoña en Torremolinos, en cuyo reverso se puede leer “jaula de pájaras enloquecidas”, la historia de amor de Ralf y Éric, Lorenza y Carmen, Mariquilla y sus amigas. Y así, cada material se convierte en un fragmento de una filiación simbólica entre las vidas que son recordadas y todas aquellas personas que se niegan a olvidar.

miércoles, 5 de marzo de 2025

#hemeroteca #endolesbofobia | “María del Monte optó por el silencio sobre su vida amorosa y es comprensible”

La cobra de María del Monte a su mujer, Inma Casal //

“María del Monte optó por el silencio sobre su vida amorosa y es comprensible”

Jorge Javier Vázquez | Lecturas, 2025-03-05

https://www.lecturas.com/blogs/jorge-javier-vazquez/maria-monte-opto-por-silencio-sobre-su-vida-amorosa-y-es-comprensible_171276

La reflexión que más me ha interesado sobre el viaje al espacio de Jesús Calleja ha sido la de mi madre: “Jorge, cuando me puse a ver la tele estaba a punto de volar el cohete y me quedé un poco dormida. Al despertarme y ver las imágenes que estaban saliendo pensé: ‘Coño, también hay árboles ahí arriba. ¡Anda! ¡Y autobuses!’ Luego ya me di cuenta de que no, que lo que estaba viendo no era del espacio sino de la Tierra”. Y es que durante la siesta de mi madre a Calleja le dio tiempo de ir y volver. Se han hecho muchas bromas al respecto. Sobre lo de Calleja, no sobre lo de mi madre. Da la impresión de que como ha sido una cosa cortita no tiene mérito. Creo que la gente no ha valorado del todo su aventura porque siempre vemos a Jesús con una sonrisa. Si lo hubiéramos visto sufrir con el temita durante mucho tiempo ahora estaríamos pidiéndole, como mínimo, una rotonda en su León natal.

¿Homofobia o pudor?
La felicidad ajena nos produce escepticismo. Lo que verdaderamente nos lleva a enaltecer al otro es verlo sufrir como el mayor de los desgraciados. Cuando más cruento sea su sufrimiento, más lo adoramos. El cohete de Calleja y la cobra de María del Monte a su novia antes de la entrega de la Medalla de las Artes el día de Andalucía han sido, para mí, las imágenes de la semana. Sobre María escribió Borja Terán un tuit que generó mucho revuelvo: “La LGTBIfobia interiorizada cree que hay que guardar las muestras de afecto para la intimidad. Cuando los heterosexuales no esconden estas emociones con sus parejas. Una cosa es presentar el Orgullo y otra ponerlo en práctica”. Replicó Luz Sánchez Mellado: “A lo mejor es una señora pudorosa a la que no le apetece ser grabada besando a su pareja. No todo es homofobia, Borja. Una es una y sus circunstancias”.

“¿Y yo con quién voy?”, me pregunté. Porque X siempre obliga a tomar partido. Creo que con los dos aunque un poco más con Borja porque incluso con la última frase de Sánchez Mellado se entiende más lo que dice Borja Terán. Efectivamente, como bien recalca Sánchez Mellado, “una es una y sus circunstancias”. Las de María del Monte has sido, durante muchísimos años, el silencio. Desconozco cómo llevó su orientación sexual antes de saltar a la fama pero a partir de que salieran las archiconocidas fotografías con Isabel Pantoja en la playa fue carne de comentarios homófobos a tutiplén. Mucho más ella que Pantoja. Si ahora revisamos con perspectiva cómo tratamos la relación de las folklóricas nos produciría bochorno: comentarios malintencionados, con doble sentido acusador, sonrisas de medio lado con mucha mala leche. Estaría bien hacerlo para ver cuánto hemos avanzado y cómo esa absurda teoría del “ya no se puede hablar de nada” es el amparo del sector más reaccionario y rancio de nuestra sociedad porque implica la negación de la diversidad.

Una carrera condicionada
María del Monte no tenía reparos en hablar de su orientación sexual en privado pero no daba el paso público. Sus razones tendría y hay que comprenderlas. A mí, como a tantos otros, me contaba cosas de su vida que jamás utilicé cuando la entrevistaba. Habló de su lesbianismo cuando ya era una estrella consagrada y la entiendo. Porque treinta años atrás y en un mundo tan tradicional como el suyo era casi impensable. Su carrera habría sido doblemente complicada porque tendría que haber hecho frente a un sinfín de comentarios que poco habrían tenido que ver con lo musical, y ni a María ni a ningún ser humano podemos exigirle comportamientos heroicos.

Bastante tenemos con llegar al final del día mínimamente cuerdos. Así que, como dice Luz Sánchez Mellado, una es una y sus circunstancias. A María del Monte le tocó vivir su juventud en una época en la que no había mujeres que manifestaran que amaban a otras mujeres. Y eso claro que influye en la manera de comportarte públicamente. Recuerdo que cuando yo era más joven me costaba quedar a cenar con un chico que pareciera homosexual –como si a mí no se me notara– por temor a las miradas ajenas. Si quedaba era en una discoteca. Y eso si tenía el valor de quedar el día después de haberme enrollado con él. Una cosa eran unos besos por la noche al amparo de la oscuridad y otra muy distinta seguir con la historia a la luz del día. Porque continuar significaba empezar a darle naturalidad a una relación que dentro de mi cabeza no existía. La sociedad la rechazaba, la condenaba o no la toleraba. No me planteo casarme porque crecí con la idea de que los homosexuales nunca se casaban. Y, por supuesto, tampoco tenían hijos.

Revisar conductas
Así que la paternidad y el matrimonio son dos variables que mi cerebro no ha trabajado mucho. Con toda esta porquería de mochila que llevo a mis espaldas os podéis imaginar que las muestras de cariño en público a una pareja las llevo regular. ¿Tengo por todo lo vivido comportamientos homófobos? Seguramente. Y está bien revisarlos. Y darnos cuenta de ello. E intentar corregirlos. Pero, sobre todo, hay que perderle el miedo a las palabras. Homofobia. Sí. Existe dentro del mundo gay. Claro. Porque hemos crecido con ella. Porque para protegernos y no ser etiquetados como homosexuales hemos ocultado nuestra manera de ser y de actuar

La cobra de María del Monte da para mucho y está bien que teoricemos sobre ello sin crucificar a la artista. De todo el asunto me quedo con algo que me parece importantísimo: la actitud de su novia, Inmaculada Casal. La emoción la empuja a besar a la mujer con la que comparte su vida y lo hace con naturalidad. Y así como hablamos de la cobra de María del Monte, me parece un gran paso que nadie haya cuestionado a Casal. Porque hizo lo que todo el mundo haría en ese momento: alegrarse por su pareja coronando esa alegría con un beso en los labios. Años atrás habríamos quemado en la hoguera a Casal. Hoy, reprochamos a Del Monte que fuera tan sosa. Me parece un avance extraordinario. Eso sí: Inma y María nos deben un beso. Que vayan ensayando para la Feria de Abril.

Y TAMBIÉN...
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María del Monte le hace una monumental cobra a su mujer Inma Casal en Canal Sur: "Ha perdido la cabeza"

La presentadora ha intentado despedirse de María del Monte con un bonito beso, pero la artista se ha apartado rápidamente
Daniel Robles | El Confidencial, 2025-02-28
https://www.elconfidencial.com/television/programas-tv/2025-02-28/maria-del-monte-canal-sur-mujer-cobra-inma-casal_4075687/
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Jorge Javier Vázquez pone orden, tras el revuelo de la cobra de María del Monte: "¿Homofobia o pudor?"

El rostro de Telecinco se ha sumado a las reflexiones que brotaron después de que la cantante rechazase públicamente un beso en la boca de su propia mujer
Á. R. | El Confidencial, 2025-03-05
https://www.elconfidencial.com/television/programas-tv/2025-03-05/jorge-javier-cobra-maria-del-monte-homofobia-pudor_4079378/
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La reflexión de Jorge Javier tras la 'cobra' de María del Monte a su mujer: "La homofobia existe dentro del mundo gay"

El presentador de 'El diario de Jorge' ha hablado sobre una de las polémicas de la semana.
Francisco J. Jurado | El Español, 2025-03-05
https://www.elespanol.com/bluper/20250305/reflexion-jorge-javier-cobra-maria-monte-mujer-homofobia-existe-dentro-mundo-gay/928907117_0.html

lunes, 5 de agosto de 2024

#hemeroteca #homofobia | El Círculo de Bellas Artes investiga por qué se expulsó a dos hombres “por abrazarse” en una de sus exposiciones

La exposición del Círculo de Bellas Artes en la que ocurrió el incidente //

El Círculo de Bellas Artes investiga por qué se expulsó a dos hombres “por abrazarse” en una de sus exposiciones

“Lo ocurrido no puede ser calificado como inapropiado. No tendrían que haberles llamado la atención”, asegura Valerio Rocco, director de la institución ubicada en Madrid
Laura García Higueras | El Diario, 2025-08-05
https://www.eldiario.es/cultura/circulo-bellas-artes-investiga-expulso-hombres-abrazarse-exposiciones_1_11570914.html 

“Nos expulsan del Círculo de Bellas Artes por ir abrazado a mi pareja gay”. El director Iñaki Peñafiel explicó este domingo en X el incidente que había sufrido mientras visitaba una exposición del museo localizado en Madrid. “Nos alegan que son normas de comportamiento”, fue la explicación que recibieron en ese momento por parte de la persona que vigilaba en ese momento la sala. “Vuelve la España franquista”, lamentó.

“El discurso de odio está calando y no puede ser”, advierten los visitantes afectados a este periódico, reconociendo que, un día después de lo sucedido, están experimentando “una resaca emocional horrible”: “Estamos tristes, con sensación de culpa y vergüenza, cosa que nunca había sentido”.

Minutos después de la publicación en la red social, Valerio Rocco, director del centro, respondió a Iñaki Peñafiel públicamente pidiéndole poder contactar con él para “contrastar lo ocurrido”, con lo que había relatado el “personal de seguridad” del espacio. “Me habían informado de que la trabajadora de UNIUM [empresa externa contratada para la vigilancia] había llamado la atención a dos personas por conductas que había considerado inapropiadas, y que esto había provocado una disputa. Al elevarse el tono de la conversación e intervenir otras personas presentes, se les había invitado a que se dirigieran a la salida”, explica el máximo responsable del CBA a elDiario.es.

Valerio Rocco compartió un nuevo mensaje en X indicando que había hablado tanto con el director de ficción como con su pareja, para “pedirles disculpas” por lo sucedido durante su visita a la muestra de fotografía de Cristina García Rodero, en nombre del Circulo de Bellas Artes. “Tras hablar con mi jefe de seguridad, al que pedí que revisara las cámara y hablara con la persona que estaba en la sala, y después con Iñaki, corroboré que lo que ha ocurrido no puede ser calificado como inapropiado. No tendrían que haberles llamado la atención”, afirma Valerio Rocco.

“Nuestro compromiso con los derechos LGTBIQ+ no podría ser más claro y rotundo. Lamento de veras que se hayan sentido humillados”, fue el mensaje que compartió en X.
X, 2024-08-04 / Valerio Rocco Lozano. He hablado hace unos minutos con Iñaki Peñafiel y su pareja para pedirle disculpas, en nombre del Círculo de Bellas Artes, por lo que ha ocurrido hoy. Nuestro compromiso con los derechos LGTBIQ+ no podría ser más claro y rotundo. Lamento de veras que se hayan sentido humillados.
Además, desde la cuenta oficial del centro emitieron un comunicado, informando de que habían “abierto una investigación interna para aclarar los hechos ocurridos” en la mañana del domingo, “denunciados por Iñaki Peñafiel en redes sociales”.

Contra la “homofobia interiorizada”
La pareja puso una reclamación. “Nos sentimos avergonzados”, reconocen Iñaki Peñafiel y su pareja, que pidieron comprobar si había alguna norma escrita que especificara que “no está permitido abrazar a tu compañero”. No la había. “Forma parte de la homofobia interiorizada de la que no se habla. Que nos sintamos culpables por ser gais, ese es el discurso que está penetrando”, advierten con preocupación. “¿Qué institución impide que no pueda abrazar a mi pareja o tener un acto de cariño?”, plantean los visitantes afectados a este periódico, “a las mujeres las pueden agredir y tocar el culo, pero si lo hacemos los maricones, nos estamos saltando las normas de comportamiento”.

Desde el Círculo de Bellas Artes, Valerio Rocco insiste en que están “preocupados por la regresión de derechos LGTBI que se está produciendo en Madrid, España y Europa”. “Así lo hemos mostrado con muchas de nuestras iniciativas y lo vamos a seguir haciendo”, avanza al tiempo que la investigación interna sobre este caso en concreto continúa abierta.

jueves, 18 de mayo de 2023

#hemeroteca #besos #historia | Los primeros besos se registraron en Mesopotamia hace 4.500 años

Beso en arcilla, Babilonia, hace 3.800 años //
Los primeros besos se registraron en Mesopotamia hace 4.500 años

Escritos sumerios y acadios recogen esta práctica en su doble función, como parte del acto sexual y muestra de afecto entre familiares y amigos
Miguel Ángel Criado | Ciencia/Materia, El País, 2023-05-18
https://elpais.com/ciencia/2023-05-18/los-primeros-besos-se-registraron-en-mesopotamia-hace-4500-anos.html

No se sabe cuándo los humanos empezaron a besarse, quizá desde el inicio de sus tiempos. Pero las primeras referencias escritas al beso aparecen en Mesopotamia hace unos 4.500 años. Ya entonces, los besos tenían las distintas funciones que conservan hoy: como parte del acto sexual, y como muestra de cariño, de respeto e incluso, una manifestación religiosa o supersticiosa. Y ya entonces habrían perdido su función original que, según algunos antropólogos, sería encontrar a la pareja ideal por medio de las señales químicas enviadas y recibidas durante el beso.

En su libro ‘The Science of Kissing’ (‘La ciencia del beso’, no editado en español), la investigadora Sheril Kirshenbaum recoge el trabajo de varios antropólogos que sitúan las primeras menciones al beso en los orígenes de la civilización hindú, en la India, hace unos 3.500 años. De allí, los hombres de Alejandro Magno habrían llevado tal práctica a la antigua Grecia. Estas referencias iniciales en textos sagrados del hinduismo, como el 'Atharvaveda', no tienen una palabra específica para el acto de besar. En varias partes de esta obra se usa la expresión “oler con los labios”. Otra línea del poema se puede traducir como que “un joven señor de la casa lame repetidamente a la joven”. Aquí, escribe Kirshenbaum, “lamer puede referirse a una especie de beso o caricia”. En otro poema hindú, el 'Mahabharata', se habla del beso como el acto de juntar los labios. Pero este texto, como el ‘Vatsyayana Kamasutra’, es mucho más reciente.

Dos investigadores daneses sostienen ahora en un trabajo publicado en Science que las primeras referencias explícitas al beso aparecen en textos sumerios, civilización surgida en el sur de lo que hoy es Irak. Uno de los autores es Troels Pank Arbøll, profesor de la Universidad de Copenhague y experto en las antiguas civilizaciones de Oriente Próximo. “La primera evidencia textual que menciona los besos romántico-sexuales parece surgir en la antigua Mesopotamia alrededor del año 2500 antes de Cristo”, cuenta Arbøll en un correo. La escritura se inventó en esta parte del mundo, entre los ríos Tigris y Éufrates, hace unos 5.200 años, con textos sumerios y acadios en tablillas de arcilla, con “la escritura cuneiforme, en uso hasta 80 años después de Cristo. Tenemos muchas fuentes disponibles hoy de ese lapso de tiempo. Sin embargo, cuando se inventó, la escritura en el antiguo Irak, se utilizó en principio para la administración, lo que supone que otros tipos de textos solo aparecen gradualmente”, añade. Habría que esperar 700 años a los textos que hablan de besarse.

“Las primeras referencias a los besos ocurren en narraciones mitológicas sobre el comportamiento y las acciones de los dioses. Solo un poco más tarde (especialmente a principios del segundo milenio a.C.) encontramos referencias claras a los besos en documentos privados”, completa el científico danés. En efecto, la primera mención al beso, una mención subida de tono, aparece en el llamado Cilindro de Barton, un texto mitológico escrito en sumerio hace entre 4.350 y 4.500 años. Como cuenta Arbøll, en las columnas 1, líneas 1 a 14 y la columna 2, líneas 4 a 10, del cilindro se puede leer el siguiente párrafo:

“Aquellos días son ciertamente días lejanos. Aquellas noches son en verdad noches lejanas. Aquellos años son ciertamente años lejanos. La tormenta rugió, los relámpagos destellaron. En la zona sagrada de la ciudad de Nippur, la tormenta rugía, los relámpagos centelleaban. El Cielo habló con la Tierra. La Tierra habló con el Cielo. Con la diosa ‘Gran-Buena-Señora-del-Cielo’, la hermana mayor del dios Enlil, con Ninhursag, con la ‘Gran-Buena-Señora-del-Cielo’, la hermana mayor de Enlil, con Ninhursag, tuvo relaciones sexuales. Él la besó. El semen de siete mellizos él embarazó en su vientre”.

Este texto es un milenio anterior a los poemas sagrados hindúes que hablaban de juntar los labios. En tablillas ya posteriores aparecen menciones a todos los tipos de besos imaginables. En textos sumerios, se habla del beso como acto posterior al coito. Mientras, en tablillas acadias, civilización al norte de la sumeria, se recogen pasajes de besos en los pies o el suelo que han pisado como muestra de respeto o sumisión a los padres o a los sacerdotes, pero en otros se lee del beso como manifestación del deseo sexual.

Arbøll aclara enseguida que los primeros besos no se dieron en esta parte del mundo: “No mantenemos que el beso se originó en la antigua Mesopotamia, sino todo lo contrario”. Con el ‘Cilindro de Barton’, los textos hindúes y también referencias algo más ambiguas coetáneas descifradas en Egipto, el científico danés mantiene que “esta forma de besar se practicaba en una gran área geográfica en la antigüedad, lo que argumentamos no apunta a un solo punto de origen, al menos en tiempos históricos; en cambio, parece haber tenido múltiples orígenes diferentes”. Pero si alguien insistiera en identificar un solo origen, termina Arbøll, “tendría que buscarse en tiempos prehistóricos”.

Y tan prehistóricos. La bióloga de la Universidad de Oxford y coautora del trabajo publicado en ‘Science’ Sophie Lund Rasmussen recuerda que en las especies más cercanas a los humanos también se besan: “Los estudios en bonobos y los chimpancés han demostrado que ambas especies se besan, lo que puede sugerir que la práctica de besar es un comportamiento fundamental en los humanos, y eso explicaría por qué se puede encontrar en todas las culturas”. Y ¿por qué sería fundamental? “Los antropólogos evolutivos han sugerido que los besos romántico-sexuales evolucionaron con el fin de evaluar aspectos de la idoneidad de una posible pareja a través de señales químicas comunicadas por la saliva o el aliento, y facilitar sentimientos de apego, la unión de pareja y facilitar la excitación sexual”, dice Rasmussen en un correo. “Que los besos sexualmente románticos también se vean en nuestros parientes vivos más cercanos propone que este comportamiento sería incluso mucho más antiguo que nuestra documentación más antigua”, añade. La divergencia entre estos grandes simios se produjo hace cinco millones de años.

Kirshenbaum, la autora de ‘The Science of Kissing’, no relacionada con el estudio de ‘Science’, añade: “Dado que vemos tantos comportamientos similares en todo el reino animal, sospecho que nuestra especie se ha estado besando desde que estamos en la Tierra”. Pero Kirshenbaum quiere destacar otra cosa sobre los besos, que no tiene que ver con su origen: “Besarse entre dos personas fomenta sentimientos de conexión, deseo, seguridad y amor, todo dependiendo del contexto del beso. Promueve una sinfonía de señales químicas como la oxitocina y la dopamina que influyen en cómo pensamos, sentimos y actuamos”.

domingo, 14 de agosto de 2022

#hemeroteka #feminismoa | Geroa, gizonik eta emakumerik gabe

Jule Goikoetxea eta Miren Aranguren //
Geroa, gizonik eta emakumerik gabe.

Maite Asensio Lozano | Berria, 2022-08-14

https://www.berria.eus/udako_serieak2022/08/14/utopiarantz/feminismoa.htm 

Feminismoa. Gatazkarik gabeko paradisurik ez, baina bortxa gutxiagoko mundu hobe bat irudikatu dute Jule Goikoetxeak eta Miren Arangurenek, feminismoa tresna gisa hartuta. Harreman afektiboak, antolaketa ekonomikoa, zaintzeko moduak aldatuko lituzke gizon eta emakume kategoriak desagertzeak.

Holobionteez hitz egiten hasi dira, kafeak eta infusioak prestatu bitartean; hala deitzen diete zientzialariek hainbat espeziez osatutako izaki bizidunei. Nahiko kontzeptu berria da, multiespeziearen ideiarekin lotua, eta, zientzia fikziozkoa dirudien arren, beste errealitate batzuk irudikatzen laguntzen dio Jule Goikoetxeari, eta utopia feminista definitzen: «Gizonen eta emakumeen desagerpena hain da iraultzailea, ezen zaila baita ulertzea bera; agian mendeak beharko ditugu. Baina ezin badugu pentsatu zerbait diferentea, ezingo dugu sortu. Beraz, gizonik eta emakumerik gabeko gizarte batean, zer egongo da? Bada, holobionteak, adibidez». Miren Arangurenek barrez jaso du proposamena, baina ados agertu da muinarekin: «Gizonen eta emakumeen desagerpena luzerako doa, baina dagoeneko hasi gara».

Utopia feministaz eta utopia feminismotik hausnartzen jarri ditu BERRIAk Jule Goikoetxea filosofo eta EHUko irakaslea (Donostia, 1981) eta Miren Aranguren Bilgune Feministako eta Emagineko kidea (Iruñea, 1981). Prozesu gisa ulertu dute biek, ez amaierako helburu gisa, eta errealitatera lotua. «Ezin dugu pentsatu egun batean mundu guztia ona izango dela, edo ez denik egongo supremazismorik, adibidez, animaliekin edo beste gizaki batzuekin. Beti egongo dira gatazkak eta botere harremanak, eta hori da zailtasun nagusia: gatazkak ere izango dituen utopian pentsatzea», azaldu du Goikoetxeak. Arangurenek ere aldarrikatu du mundu hobeago bat irudikatzeko ariketa: «Zapalkuntza sistema batzuk gainditzeko prozesua litzateke utopia. Eta hor, nik bai imajinatzen dut indarkeria gutxiagoko espazio bat, baina ez gatazkarik gabekoa; gatazka egongo da, noski, baina bortizkeria gutxiagorekin eta elkarbizitzarako beste mekanismo batzuekin kudeatuta».

Mundu hobe hori marrazteko tresna indartsua da feminismoa haientzat. Goikoetxea: «Diagnostiko konplexuagoa du, aberasgarriagoa eta interesgarriagoa». Aranguren: «Interpelazio asko izan ditugulako, eta absentzien inguruko kontzientzia badugulako. Zerbait horizontala egin nahi badugu, herritarra, feminismoak gaitasun handia ematen digu identifikatzeko zein falta diren eta nola eraiki sareak». Eta beste zerbait horren abiapuntuan bat etorri dira biak: utopia feministan ez dago gizonik eta emakumerik. «Edo sexuak ez du inolako garrantzirik», zehaztu du Arangurenek: «Orain harreman guztietarako behar baitugu: gizon eta emakume izateari atxiki dizkiogu esanahiak, funtzioak eta eskubideak».

Ildo horretan, sexua «nodo» bat dela berretsi du Goikoetxeak: «Erlazio pila bat biltzen dira sexuaren inguruan; hortaz, sexua deseginez gero, sistema auzitan geratuko da. Azken batean, sexua sailkapen bat da, baina berez ez da existitzen; hori ulertuta, oso erraza da sailkapen berriak sortzea. Horixe egungo gizartean badaudela gizonak eta emakumeak, baina hori alda dezakegu: emakumeak materialitate jakin bat dira, esanahi jakin batzuk dituztenak, eta gizonak ere bai; beraz, materialitate edo gorputz desberdinak sortu behar dira, gizon-emakume kategorietatik kanpo».

Izan ere, gizonen eta emakumeen arteko berdintasuna ezinezkoa da, haren ustez: «Gizonak eta emakumeak egotearen funtzio bakarra da batzuek besteak esplotatzea; emakumeak patriarkatuan baino ez du zentzua». Sexuaren korapilo horrek, gainera, beste eremu batzuk ere blaitzen ditu: «Nola egingo genuke lan sexuaren araberako banaketarik gabe? Kapitalismoa ez litzateke existituko egun ezagutzen dugun bezala. Patriarkatua ez bada desegiten, ezingo dugu sistema ekonomikoa aldatu».

Emakumeen eta gizonen desegitea imajinatzean, ariketa praktikoago bat egin du Arangurenek, ekainean Bilgune Feministaren hogeigarren urteurrena ospatzeko Oñatin (Gipuzkoa) egindako ekitaldia gogora ekarrita: «Gure arnasgune feministetan aniztasunerako zabalpen izugarria ikusten ari gara: orain dela hamabost urteko topaketekin alderatuta, beste subjektu eta gorputz batzuk daude orain, eta horrek beste errealitate bat sortzen du. Hor jada ikus daiteke aldaketa».

Afektibitatea zabaldu
Zaila da gizonik eta emakumerik gabeko mundu bat irudikatzea, baina binarismo horren kateak hausteak aniztasun eta askatasun handiagoa ekarriko lukeela uste dute. Adibidez, harreman afektiboen eremuan. Arangurenek eta Goikoetxeak deitoratu dute plazeraren ideia bikote (heterosexualen) erlazioetara eta sexu harreman genitaletara mugatuta dagoela maiz. «Indibiduoaren sorkuntza patriarkalari» egotzi dio filosofoak: «Naturatik zatituta gaude: matrimonioan bizi behar dugu sistemak funtzionatzeko, ahal bada umeak egin, eta gainerako guztiak ez dauka garrantzirik. Kontrakoa behar luke: afektibitatea eta plazera askoz modu zabalagoan ulertu behar ditugu».

Ildo horretan, konfinamendu garaiaz oroitu da Aranguren: «Etxean itxi gintuztenean, ez genuen bereziki faltan txortan egitea, baizik eta jendearekin egotea, mendira joatea, eguzki izpiek azala ukitzea... Gure egunerokoan garrantzi handia dute halakoek, baina ez diegu aitortzen. Bestelako harremanei tokia egitea aberatsagoa litzateke». Bikotetik ez ezik, familiatik askatzea ere badakar: «Segurtasun erabatekoa ematen duten egituretako bat da: apurtu ezin dena, beti hor egongo dena. Soilik estatistikoki, gezurra da, indarkeria handia baitago familietan, baina, gainera, lotura horiek desegin behar dira: harreman inportanteak izan daitezke, baina inola ere ez bakarrak eta baldintzarik gabeak».

Horren haritik, utopiarako prozesuan «egitura emozionalak» ere aldatzeaz mintzatu da Goikoetxea: «Egun, pertsona gehienek desiratzen dute bikotean bizitzea, baina duela ez asko hori derrigorrezkoa zen: obligazioak desioa sortu zuen apurka. Eta, hala, emakumeak egun saiatzen dira identitate gutxi gorabehera eroso eta seguru bat lortzen, bikotearen eta amatasunaren bidez, nahiz eta bi horiek egitura emozional ziurgabeenetakoak diren». Hari horri jarraitu dio Arangurenek, irmo: «Guraso izatearen esanahia askatu egin behar da, bai biologiatik, bai bikote egituratik».

Gurasotasuna, bestela
Hain justu, amatasunaren inguruko eztabaida feministari heldu dio Bilgune Feministako kideak: «Zerk egiten gaitu ama? Are, zerk egiten gaitu aita? Uste dut galdera zentzudunak direla. Izan ere, gizon askori inporta zaien bakarra da hazia jartzea eta ondorengo herentzia eta aztarna ziurtatzea, eta ez hainbeste zaintzea edo pertsona batekiko ardura hartzea». Gogora ekarri du ume ugari daudela zaintza premian, gizarte zerbitzuen esku, eta gizarteak ez diola horri erantzuten: «Jabetza pribatuaren ideiak ere guztiz zeharkatzen du auzi hau: 'Umea nirea izango da, ni izango naiz haren arduradun bakarra, eta inork ez dit esango nola zaindu'. Oso arriskutsua iruditzen zait; egoera biolento asko dago halakoen atzean».

Bestelako eredu bat imajinatzea, gurasotasunari dagokionez, errazagoa zaie biei. «Egon badaudelako», esan du Arangurenek: «Deitu guraso, deitu sare, deitu nahi bezala: denbora batez menpekoa izango den pertsona baten zaintza edo ardura kolektiboki hartzean datza». Ama eta aita figurak desagertzearen alde agertu da Goikoetxea: «Demagun haur batzuk hiru edo lau pertsonaren artean zainduko dituztela: taldearen seme-alabak izango dira, eta guraso figura beste pertsona batzuetara zabalduko da. Noski, etxebizitzak eta denboraren antolakuntza horretara egokituko dira, eta zaintzarako baliabide publikoak egongo dira».

Arangurenek antzeko sistema bat irudikatu du gainerako zaintza lanetarako ere, eremu publikoa eta komunitarioa uztartuta: «Menpekotasuna duten pertsonen zaintzaren parte batek profesionala izan behar du, duina eta espezializatua, eta zerbitzu publikoetatik garatua. Baina, egun, estatuak edo administrazioak ezin digute bermatu komunitateak ematen digun pertenentzia sentimendua, aitortza, oinarrizko ongizatea: kalean agurtzea, kafe bat hartzea, besarkatzea... Azken batean, barneratu behar dugu elkarrekin bizi garela eta elkar zaindu behar dugula».

Hori gauzatzeko prozesuan, baina, aldagai eztabaidatu bat txertatu du Goikoetxeak: «Horrelako eredu batek lotura juridikoren bat izan behar du: pertsona baten zaintzaz arduratzen bazara eta ez baduzu zaintzen, koakzioa jasango duzu, eta eskubideak gal ditzakezu. Baliabideak egongo dira, baina kontrola ere bai, kontrolik eta koakziorik gabe ezin baita aldatu ‘habitus’-a». Arangurenek, berriz, zaintzaren premiaz kontzientziatzeko modua ikusten du maskulinitatea auzitan jarriz: «Gizontasuna beti lotu izan dut irudi batekin: planeta bat, eta gizon bat haren inguruan, guztiaren jabe sentitzen dena, erabat autonomoa balitz bezala eta ezerk eragingo ez balio bezala. Uste dut hori aldatzeak potentzial politiko handia duela: zaurgarri sentitzea, kontziente izatea denak eragiten digula; horrek bestelako harremanak sortzen ditu, lehian ez baizik eta elkartasunean oinarritutakoak».

Edonola ere, luzea izango den bide horretako lehen pausoak emanda daudela sinetsita daude biak. «Dikotomiara jotzen dugu: distopian —kolapsoa— ala utopian —paradisua— pentsatzera. Baina orainaldira ekarri behar dugu: egunerokoan sortu behar ditugu bestelako errealitateak, harremanak, praktikak... Hori da gure utopia orain, eta egiten ari gara», berretsi du Arangurenek. Haziak ereiten ari dira, eta lurrean sendo egonkortuta daudela erantsi du Goikoetxeak: «Garrantzitsua da errealitatera konektatuta egotea. Utopiak konplexutasun guztia bildu beharko du; ezin da izan esaldi sinple bat. Niretzat, ideia sugestibo bat da utopia: pentsatzen eta ibiltzen laguntzen dit».

viernes, 11 de febrero de 2022

#hemeroteca #bisexualidad #television | ‘Colchián’: ‘Secret Story’ sorprende con la confirmación de una carpeta entre Colchero y Adrián

El Español / Adrián y Colchero, ¿carpeta en 'Secret Stoty'? //

‘Colchián’: ‘Secret Story’ sorprende con la confirmación de una carpeta entre Colchero y Adrián.

Adrián reconoció que tendría algo con su compañero porque le ve “muy morboso”.
Mari Jose Sandoval | Bluper, El Español, 2022-02-11
https://www.elespanol.com/bluper/20220211/colchian-secret-story-sorprende-confirmacion-colchero-adrian/649435072_0.html 

Este miércoles el público expulsaba de ‘Secret Story’ a Alberto, concursante que había empezado una relación con su compañera Elena. Sin embargo, puede que en la casa se esté fraguando un nuevo idilio que pocos se veían venir, y que tendría de protagonista a Adrián y a David Colchero.

Desde hace tiempo los espectadores apuntaban en las redes sociales que ambos habitantes de Guadalix pasaban mucho tiempo juntos, dormían en camas aledañas y se expresaban muchas muestras de cariño.

En la primera semana de convivencia ambos ya hablaron de relaciones sexuales y relaciones. Adrián aseguró entonces haber mantenido encuentros sexuales, si bien nunca se habría enamorado. Por su parte, Colchero, que en su vídeo de presentación se identificó como un hombre bisexual, dijo que en general las chicas le atraen más, pero que no negaría una relación con un chico que le parezca guapo.

Así, ambos han terminado formando una carpeta bautizada como ‘Colchián’, una mezcla de los nombres de Colchero y Adrián, y quién sabe si terminará consolidándose. Tal como han compartido las redes sociales de ‘Secret Story’, Adrián ha explicado que “Si tuviese que tener sexo con alguien obviamente sería con David”. El joven dejaba sorprendido a sus compañeros, y luego explicaba sus razones. “Por el rollete cachondo que tiene, le veo muy morboso, pero me daría miedo, porque sería la primera y vamos...”, añadía, sin cerrar la puerta por completo.

Las palabras de Adrián al hablar de su “primera vez” ha hecho, por otro lado, que muchos espectadores crean que el joven ha entrado en ‘Secret Story’ sin haber mantenido encuentros previos y que su secreto sea que es virgen. Sin embargo, sí que mencionó haber tenido relaciones en aquellas primeras charlas con Colchero.

La presencia de Nagore Robles
Nagore Robles entró en la gala de este miércoles en la gala y los seguidores del formato aplauden su papel en el reality. En sus primeras horas Nagore ya ha recordado su anterior experiencia en un reality, ‘Gran Hermano’, del que fue la primera expulsada. De aquella aventura no guarda grandes amigos.

“No se puede estar todo el tiempo desconfiando... A veces me he relajado y me la han metido doblada”, le dijo a Álvaro. En la actualidad no mantiene una amistad con ningún compañero de edición, aunque durante un tiempo vivió con Tatiana y Arturo.

lunes, 31 de enero de 2022

#libros #asexualidad | La revolución (a)sexual

La revolución (a)sexual / Celia Gutiérrez.

Barcelona [etc.] : Egales, 2022 [01-31].
180 p.

/ ES / Libros / ENS / Afectividad / Arromanticismo / Asexualidad / Interseccionlidad

📘 Ed. impresa: ISBN ‎9788418501517 / 16.10 €
📝 Cita APA-7: Gutiérrez, Celia (2022). La revolución (a)sexual. Egales.

El primero libro sobre asexualidad en español. Una guía completa.
‘La revolución (a)sexual’ es una guía introductoria para entender mejor la asexualidad. A pesar de que esta sea una orientación sexual igual al resto, pocas veces es tomada en serio. Existe un gran desconocimiento al respecto: o bien no se sabe qué es la asexualidad, o bien se tienen prejuicios e ideas erróneas sobre ella. Por tanto, Celia Gutiérrez ha elaborado este manual con el objetivo de aportar información asequible y útil, además de reflexiones personales, que ayuden a arrojar luz sobre este asunto, así como a replantearse ciertas cuestiones sobre la sexualidad que se consideraban obviedades pero que, a lo mejor, no lo eran tanto.

Reseña: «La revolución (a)sexual» de Celia Gutiérrez
Gerardo Vázquez | Un cuarto oscuro, 2024-05-13

https://www.uncuartooscuro.com/la-revolucion-asexual-celia-gutierrez/

“Los únicos asexuales que conozco son algunos animales que se reproducen sin necesitar otro individuo… eso es ser asexual poder reproducirte sin la necesidad de otro individuo”. “¿Qué hay de asexual en parecer una Barbie porno?” “No existe tal cosa como la ‘atracción romántica’. No existe tal cosa como los ‘arrománticos’, solo personas que no están dispuestas a comprometerse en una relación…”

Lo anterior es una pequeña muestra de comentarios que han recibido a través de redes sociales algunas personas que se identifican como asexuales y hacen pública su orientación sexual. La desinformación aunada al contexto hipersexualizado en el que vivimos provoca una postura de incomprensión que en algunos casos llega al negacionismo. ¿Cómo va a existir alguien con nulo interés en el sexo (con otra persona y penetrativo, claro, que pareciera el único que mucha gente puede concebir) y/o que no desee involucrarse en una relación romántica de pareja?

Para contribuir a llenar ese vacío de información que existe, Celia Gutiérrez escribió «La revolución (a)sexual» (Égales,2022), uno de los primeros libros en español dedicado a la asexualidad. La autora no gasta páginas en explicar los motivos que la llevaron a la escritura de dicho texto. Desde el primer capítulo comienza a explicar conceptos básicos para comprender esta invisibilizada orientación sexual: qué es, qué no es, distintos tipos de atracción, entre muchos otros.

El libro ahonda en una de las concepciones fundamentales para desentrañar el misterio que para algunos representa la asexualidad: el modelo de atracción dividido, ese que sostiene que la atracción sexual y la romántica son dos ámbitos independientes, y que no forzosamente coexisten. Para algunas personas, incluso, una o ambas están ausentes. También explica ampliamente tanto las causas como las consecuencias negativas de la invisibilización, además de distintas formas en que se manifiesta la acefobia.

El enfoque de Celia Gutiérrez es muy semántico y literal. Explica sus motivos para considerar el término “disidencia sexual” por encima de otros como “diversidad sexual”, o para referirse a las identidades y orientaciones sexuales fuera de la cisheteronorma. Señala también lo poco práctico que resulta seguir añadiendo iniciales al acrónimo LGBTTTIQA+, y cómo las versiones más cortas priorizan ciertas etiquetas.

Una de las virtudes de «La revolución (a)sexual» es el enfoque interseccional de la autora. Es consciente de los rasgos que pueden generar puntos de opresión adicionales para las personas asexuales: género, edad, nivel educativo. Sin embargo, en ningún punto el texto revictimiza, presenta hechos y argumentos que demuestran las formas en que los distintos grupos sufren opresión.

En otra de las secciones del libro la autora realiza un recorrido por la historia documentada de la asexualidad. Por estas páginas desfilan personajes que podrían haber recibido la etiqueta de ‘asexual’ en caso de haber existido en ese entonces; las primeras menciones de esta orientación sexual, así como concepciones erróneas en torno a ella (algunas sobreviven hasta nuestros días). Gutiérrez concluye su libro con recuento detallado través de personajes asexuales en los medios culturales, ya sea que explícitamente se identifican como tales o sobre los que existe un consenso en la comunidad para reconocerlos de esa manera.

El estilo de Gutiérrez es muy meticuloso, para cada una de sus afirmaciones y propuestas incluye numerosas referencias bibliográficas. No duda en ser sumamente detallada en sus explicaciones, argumentos y justificación. Esto juega a su favor en caso de que se quieran refutar sus ideas, ya que no se perciben cabos sueltos. Por otro lado, esta característica provoca algunos momentos en que la lectura se vuelve reiterativa, y crea la sensación de que las mismas ideas se exponen más de una vez, en ocasiones de maneras muy similares.

No obstante, la lectura de «La revolución (a)sexual» no tiene pierde. Pareciera casi irónico que a través de un libro acerca de la asexualidad se puedan aprender y cuestionar tantas ideas y conceptos que nos ayudan a entender por qué nos relacionamos de la forma en que lo hacemos con nuestros vínculos sexoafectivos, en caso de que pertenezcamos a la población que no se siente repelida por el sexo. Todo esto desde el punto de vista de alguien que lucha por el respeto y la validación de todos los modelos de relación y orientaciones sexuales. Celia Gutiérrez deja claro en su pequeño volumen (menos de doscientas páginas) que el reconocimiento y respeto hacia la comunidad asexual no pueden quedar fuera de las luchas por los derechos de la comunidad sexodisidente.

martes, 20 de abril de 2021

#hemeroteca #homofobia | Un joven denuncia un episodio homófobo en un tren de FGC

Imagen: El Periódico / Ferrocarrils de la Generalitat

Un joven denuncia un episodio homófobo en un tren de FGC.

El Observatorio contra la Homofobia ha anunciado que registra la incidencia y que está a disposición de las víctimas.
EFE | El Periódico, 2021-04-20
https://www.elperiodico.com/es/sociedad/20210420/joven-denuncia-episodio-homofobo-tren-11668378 

El Observatorio contra la Homofobia ha denunciado un episodio homófobo registrado anoche en un tren de Ferrocarrils de la Generalitat cuando un joven insultó a dos chicos se estaban abrazando en un vagón, y ha anunciado que registra la incidencia y que está a disposición de las víctimas.

Según ha explicado uno de los afectados en su cuenta de Twitter, cuando estaba llegando a la estación de Sabadell Nord y mientras estaba abrazado con su chico, otro joven les miraba "con cara de asco" y les insultaba con expresiones como que allí "olía a mierda".

El denunciante asegura que no respondió al agresor porque se encontraba de buen humor y disfrutando del último momento que iba a estar ese día con su pareja, aunque advierte que está cansado de "tragarme tantas idioteces de estos sinvergüenzas".

Por su parte, el Observatorio contra la Homofobia se ha hecho eco de la denuncia también en Twitter y ha exigido "un transporte público amable y sin odio, machismo ni LGTBIfobia, con protocolos específicos".

jueves, 18 de marzo de 2021

#hemeroteca #masculinidad | El veneno de la masculinidad

Imagen: El Salto

El veneno de la masculinidad.

Urge cambiar el modelo y sustituirlo por otro en el que los afectos y los cuidados sean el referente y eje central que ordene la vida, y eso solo es posible hacerlo desde la igualdad y el feminismo.
Juan Miguel Garrido Peña | El Salto, 2021-03-18
https://www.elsaltodiario.com/algarabias/veneno-masculinidad-crisis-feminismo-cuidados 

Creo que seguimos sin darnos cuenta de la realidad y el origen de casi todos los males que nos afectan. Ahora que estamos casi comenzando a ver el final de esta crisis que en un abrir y cerrar de ojos convirtió la ficción en realidad, y nos sumió a todos y todas en una pesadilla de la que muchos y muchas no lograron escapar y el resto otros y otras saldremos con unas secuelas que nos acompañarán toda la vida, continuamos empecinados desde lo local a lo más internacional en tropezar en las mismas piedras y cometer semejantes errores, buscando y eligiendo culpables en sitios y razones donde no existen ni están, dando soluciones puntuales e insuficientes para evitar que las tragedias diarias vuelvan a sucederse.

Porque es seguro que pararemos la expansión del virus, y lo controlaremos como ya sucedió con otras grandes pandemias. El ser humano en eso es poderoso y su capacidad de razonamiento le hace capaz de afrontar metas increíbles.

Pero si nos paramos a pensar en la situación de la humanidad, los conflictos, las crisis sanitarias, políticas, la violencia, la opresión, la discriminación, las manera de entender y relacionarse, la forma de pensar, la riqueza y la pobreza, las desigualdades, y en definitiva la vida, y para ello solo nos hace falta ver un día alguno de los informativos de la televisión con su dosis controlada de inoculación de cabreo e indignación en la población, comprobaremos que todo lo que pasa tiene un elemento común que destaca sobremanera, al que nunca prestamos atención, en una visión partidista e interesada realizada por la parte opresora que impone su criterio de forma que la responsabilidad nunca recaiga sobre ella y si en otras cuestiones sobre las que concentrar nuestras energías y frustraciones. Desviando el foco de atención y la responsabilidad de esta crisis de la humanidad donde tres cuartas partes de la población vive en la pobreza, la violencia, las injusticas y la inseguridad, y donde una niña nacida en Suecia vivirá seguramente cuarenta años más que una nacida el mismo día en Sudán, India o Afganistán.

Ese elemento común responsable de la forma de hacer política, entender el mundo, la economía, los negocios, la salud, la educación, las desigualdades, la paz y la violencia, que no son solo la consecuencia de crisis migratorias mundiales, catástrofes naturales, depresiones económicas, guerras, u otras razones, se sitúa en una visión homogénea y hegemónica basada en unos principios y valores que generación tras generación se han transmitido penetrándolo nuestras conciencias de forma que pensemos que no existe otra manera de hacer que esta concreta, definida y toxica.

Son los valores de la masculinidad, que los hombres desde casi el principio de la humanidad aprovechándonos de nuestra mayor fuerza física hemos impuesto. La fuerza, la agresividad, las jerarquías, la violencia, el desprecio por los afectos y cuidados, la ridiculización de lo emocional, el empoderamiento del valor, la dureza y la virilidad, la poca importancia de los medios y si del objetivo, la ausencia de empatía, la competitividad sobre la cooperación, el egoísmo antes que la solidaridad. No sé si los hombres somos los auténticos y únicos responsables, como tampoco si son factibles otros modelos de masculinidad para su solución, pero sí estoy convencido de que es este paradigma el que nos ha llevado a esta crisis de presente y de futuro donde la vida pierde su sentido y el futuro es un mal sueño que optamos por eludir.

Por eso urge cambiar el modelo y sustituirlo por otro en el que los afectos y los cuidados sean el referente y eje central que ordene la vida, y eso solo es posible hacerlo desde la igualdad y el feminismo. Y hasta que esto no suceda continuaremos retrocediendo dando palos de ciego, luchando y derrotando a enemigos inexistentes, cual heroicos Quijotes a lomos de escuálidos y hermosos Rocinantes, vestidos con nuestro bello e invisible traje de emperador.

Juan Miguel Garrido Peña. Miembro de la Asociación de Hombres Por la Igualdad de Género (AHIGE) de Andalucía.

lunes, 11 de mayo de 2020

#hemeroteca #saludpublica #controlsocial #familias | Cuando el Estado se mete en tu cama

Imagen: El Confidencial / Desconfinamiento en Milán
Cuando el Estado se mete en tu cama.
Es significativo que para limitar la movilidad el Estado italiano se centre en la familia.
Nuria Alabao · Periodista y antropóloga | Ara, 2020-05-11
https://www.ara.cat/es/opinion/nuria-alabao-estado-cama-coronavirus-covid-19_0_2451354935.html

Italia ha comenzado esta semana una fase avanzada de su desconfinamiento tras un debate sobre las relaciones y el amor. Por primera vez se podía salir de casa para hacer visitas, pero había mucha confusión respecto a quién se podía ver. El decreto recogía la palabra ‘congiunti’ –algo así como ‘pariente’– lo que generó polémica porque parecía excluir toda una gradación de posibles vínculos como relaciones no institucionalizadas –novios, amantes– y también todas las formas de la amistad.

El primer ministro tuvo que salir a aclarar que además de a los parientes, se podrían visitar a "los afectos estables”, parejas que no han formalizado la relación. Sin embargo, se excluía la posibilidad de visitar a amigos. Vamos, ni amigos, aunque sean más cercanos que los propios hermanos –por no hablar de suegras y cuñadas– y nada de amantes o ligues de internet. La polémica no se acalló. ¿Por qué iba a decidir el Estado quién es más importante para cada uno de nosotros? ¿O a quién necesitamos o nos necesita más? ¿Cómo se demuestra una relación estable ante un policía? Hay una regla no escrita para los gobernantes y la que estos deberían atenerse que dice: “no impongas normas que no puedes hacer cumplir”.

Sin embargo, estas discusiones son significativas. El shock de la pandemia ha permitido intervenciones del Estado en nuestras vidas de las que nadie vivo tiene memoria. Hemos asumido con facilidad limitaciones de la movilidad, pero también recortes de derechos fundamentales como el de manifestación. Por lo menos aquí no se mete en nuestra cama o en nuestros afectos, y el gobierno permitirá que decidamos a quien queremos ver –la limitación será de número–. Si lo hiciese, tendíamos que oponernos firmemente.

El Estado no debería meterse jamás a organizar los afectos humanos, aunque lo cierto es que sí se mete en nuestras camas, y mucho. Lo hace habitualmente cuando sigue dando soporte a la familia como célula fundamental de la sociedad. Todavía hoy la institución familiar asume muchas funciones imprescindibles para reproducir las clases sociales y el propio funcionamiento del sistema económico a través de mecanismos como la herencia, la deuda o los impuestos. Como ha advertido el feminismo, además, sin familias es más difícil deshacerse del Estado del bienestar porque cuando este se repliega, son las mujeres las que se ocupan de las tareas de cuidados de ancianos, niños, y en esta pandemia es evidente, también de los enfermos.

Es significativo pues que para limitar la movilidad el Estado italiano se centre en la familia. Sin embargo, la sociedad no es estática, y esta institución, aunque resiste, va perdiendo terreno como núcleo organizador de las relaciones humanas. En sus costados, surgen otras formas variadas de lazo social a las que solemos llamar “amistad” y que abarcan una gradación de posibilidades casi infinita. Por supuesto, no queremos que el Estado las regule, como no queremos que se inmiscuya en nuestros afectos y que nos señale cuáles de ellos cultivar en tiempos de emergencia.

lunes, 4 de mayo de 2020

#hemeroteca #saludpublica #controlsocial | Visitas a novios, pero no a amigos: así empieza Italia el desconfinamiento

Imagen: Nius / Una pareja en Florencia
Visitas a novios, pero no a amigos: así empieza Italia el desconfinamiento.
El país comienza su reapertura este lunes, permitiendo una mayor movilidad. La industria se pone en marcha y se podrá hacer deporte en parques.
Ismael Monzón | Nius, 2020-05-04
https://www.niusdiario.es/internacional/europa/visitas-novios-amigos-italia-desconfinamiento_18_2940795115.html

El encierro les ha servido a los italianos para reflexionar sobre sus amoríos. Algunos incluso habrán buscado desesperadamente pareja a través de aplicaciones durante la última semana y puede que hasta a quienes habían sido más desafortunados les haya llegado su momento. El Gobierno aprobó hace días que a partir de este lunes se permitirán las visitas a “personas con una relación afectiva estable”. Un término que por fin ha sido acotado y con el que Italia empieza así su desconfinamiento.

El Ejecutivo ha definido que este grupo lo integran familiares de hasta sexto grado, parejas de hecho, convivientes o novios. Quienes no están incluidos son los amigos. Sin embargo, por motivos de privacidad, no será necesario dar a la policía el nombre de la persona a la que se va a visitar, de modo que Italia podría amanecer este lunes con más novios y novias que habitantes. Será obligatorio el uso de mascarillas en este tipo de reuniones y aunque las autoridades no han impuesto un número exacto de personas, sí que llaman a “evitar aglomeraciones”. En los funerales sí habrá un máximo de personas.

Otro debate que ha suscitado polémica ha sido los desplazamientos a segundas residencias. Algunas regiones, como Véneto, los querían aprobar, mientras Roma se negaba. Finalmente, la decisión ha sido salomónica y el Gobierno permitirá acudir a ellas siempre que estén en la misma región y sólo para cuestiones de mantenimiento, no para permanecer en ellas. Otra cuestión será cómo comprobar el tiempo de estancia.

Y en cuanto a la movilidad ciudadana, la otra gran novedad es la posibilidad de hacer deporte al aire libre en los parques, que volverán a abrir siempre que así lo aprueben ayuntamientos y regiones. Hasta ahora se podía salir a correr cerca de casa en la mayoría de las ciudades, pero ahora no habrá límite de distancia. Tampoco de tiempo ni franjas horarias. E incluso se podrá utilizar el transporte público para llegar al punto en el que se va a desarrollar la actividad deportiva.

Para hacer deporte no será necesario llevar un documento, como sí lo es para desplazarse por otros motivos. La mayoría de las regiones del litoral mantendrán la prohibición de ir a las playas, aunque sí se podrá en Las Marcas, respetando el distanciamiento.

Vuelta de la industria
Oficialmente en Italia seguía parada toda la actividad no esencial, pero en la práctica más de la mitad del tejido productivo ya estaba funcionando. Este lunes retoma la marcha el resto de la industria que faltaba, con la vuelta de toda actividad manufacturera, la construcción o las grandes obras. En total, 4,5 millones de italianos se reincorporan a sus puestos de trabajo. Se sigue recomendando el teletrabajo, buena parte de las empresas están haciendo test a los empleados y en las fábricas se ampliarán los turnos y se tomará la temperatura a los trabajadores.

También los restaurantes y bares tendrán una vuelta progresiva. Cada vez más eran los que hacían reparto a domicilio y a partir de este lunes podrán servir comida y bebida para que los clientes vayan a recogerla. El consumo en los locales está previsto para el 1 de junio. Las peluquerías prevén la misma fecha, aunque se podría anticipar su reapertura si la situación epidemiológica lo permite. Mientras, las tiendas de barrio deberían levantar la persiana el 18 de mayo.

Mascarillas en el transporte
Como en España, también será obligatorio el uso de mascarillas en el transporte público o taxis. Habrá que guardar al menos un metro de distancia y se limitará el aforo máximo. En los autobuses será necesario entrar y salir por puertas distintas, algo que parece lógico, pero que en Roma no se ha respetado nunca. También se tomará la temperatura de los viajeros en trenes o aviones, donde ya se hacía.

Algunas ciudades, como Milán, han desarrollado planes para incentivar el uso de la bici. Sin embargo, en la mayoría de Italia siguen abiertas las zonas limitadas de vehículos y no es necesario el pago para aparcar en zona azul. Todas estas medidas están sujetas al estudio periódico de la situación sanitaria, por lo que el calendario previsto puede verse alterado.

miércoles, 8 de abril de 2020

#hemeroteca #saludpublica #sexo | El miedo al contagio nos llevará preferir la autosatisfacción o el sexo cibernético

Imagen: Telecinco
El miedo al contagio nos llevará preferir la autosatisfacción o el sexo cibernético.
El experto Antonio Boliches señala el peligroso desgaste de las relaciones de pareja. La pandemia nos llevará a ser más “evitativos” y optar por alternativas al sexo tradicional.
Informativos Telecinco, 2020-04-08
https://www.telecinco.es/informativos/salud/sexo-coronavirus-miedo-contagio_18_2927670115.html

La crisis del coronavirus ha cambiado por completo la rutina de millones de personas en todo el mundo, y las prácticas sexuales no son una excepción. La pandemia y el confinamiento forzoso están inhibiendo el deseo sexual de muchos españoles, según apuntó a Efe el vicepresidente de la Sociedad Catalana de Sexología, Antonio Bolinches.

El directivo señaló que el miedo a contagiar o ser contagiados por el coronavirus nos llevará a ser más “evitativos” y a optar por alternativas como la autosatisfacción o el sexo virtual. Además, no espera que esta desconfianza se resuelva hasta un tiempo después del fin de la cuarentena: “Del mismo modo que hay una crisis económica que tendremos que superar, también habrá una crisis de confianza con lo que respecta al contacto físico”.

En palabras del experto, las relaciones interpersonales se verán profundamente marcadas por la pandemia aunque finalice el periodo de confinamiento: “sí habrá una repercusión evitativa no solo a la sexualidad, sino a la afectividad y a todo tipo de contacto interpersonal".

Sobre las relaciones de pareja, Bolinches señala a la peligrosidad de este periodo de confinamiento, que puede producir un desgaste severo. Así, el experto asegura que hasta el 20% de las parejas que comparten el confinamiento romperá su relación al fin del mismo. El 80% restante se dividirá entre las que salgan fortalecidas y las que se “habrán quedado tocadas, pero podrán ir recomponiéndose progresivamente”.

El sexólogo y escritor afirma que este desgaste tiene su origen en la “tensión, frustración, ansiedad y malestar psicológico, que no son facilitadores de la sexualidad”. El aumento de los roces en la vida cotidiana, sumada a la falta de muestras de afecto como resultado de la distancia interpersonal y el miedo al contagio pueden hacer mella en las relaciones sentimentales de muchos españoles.

miércoles, 12 de febrero de 2020

#hemeroteca #lesbianismo | Paula Alcaide: “En las relaciones entre lesbianas a veces se pierde el contacto físico”

Imagen: Pikara / Paula Alcaide
“En las relaciones entre lesbianas a veces se pierde el contacto físico”
Hablamos con Paula Alcaide, psicóloga, de su trabajo terapéutico con mujeres lesbianas: de amor, sexo, celos, maternidad y bollodramas, el fénomeno lésbico que Alcaide ha analizado en profundidad en su primer libro.
Andrea Momoitio | Pikara, 2020-02-12
https://www.pikaramagazine.com/2020/02/las-relaciones-lesbianas-veces-se-pierde-contacto-fisico/

Paula Alcaide (Barcelona, 1989) ha sido mi terapeuta. Acudí a ella, como tantas otras, porque no sabía cómo gestionar una ruptura. Ella agarró mi mano y ahí fuimos, poquito a poco, saliendo de la tormenta. Dice que le gustaría que su profesión se extinga en algún momento, pero, por ahora, tiene mucho trabajo. El año pasado publicó ‘Cómo superar un bollodrama’ (Egales), su primer libro, que a muchas nos ha servido de salvavidas. Las relaciones entre lesbianas son tan complejas como todas las relaciones, pero hay factores sociales que, a veces, añaden un extra de dificultad a eso del amor. Relacionarse no es tan ideal como nos hace creer la industria cinematográfica, pero formar un equipo con alguien sigue siendo la apuesta vital de muchas personas. Algo tendrá. Encontrar el equilibrio entre tus necesidades y las de la otra, en un contexto de lesbofobia evidente, es un reto que muchas asumimos sin tener el material necesario en la mochila para soportar las inclemencias del clima.

¿Por qué hacía falta un libro como el tuyo, Paula?
Desde 'Más que amigas', de Jennifer Quiles, se han publicado muy pocos libros que hablen del sufrimiento entre mujeres desde la perspectiva más psicológica de los procesos. Lo podríamos catalogar como un libro de autoayuda. Lo planteo como una conversación profunda, un diálogo con las lectoras. Es un libro muy descriptivo, se quedan muchas preguntas abiertas: “¿Qué estoy haciendo?”, “¿Cómo me estoy relacionando con otras mujeres?”, “¿Por qué estoy sufriendo por amor?”. Se llama ‘Cómo superar un bollodrama’ porque es una expresión que se repite mucho en consulta y quería empoderar el concepto.

No hay muchas psicólogas que se dediquen en exclusiva a trabajar con lesbianas.
Muchas psicólogas generalistas, por decirlo de alguna manera, se están perdiendo algunos procesos de las minorías porque no los ponen en el foco. Se pierden algunos puntos, cierto lenguaje, un código en común. Es una especialización que en Estados Unidos e Inglaterra sí tiene más peso. A España lo trajimos sólo hace 10 años. Gabriel J. Martin y yo montamos un grupo LGBTI en el Colegio de Psicología e impartimos una formación online en el Colegio de Madrid. Todavía estamos en las antípodas de construir esa psicología afirmativa LGBTI.

¿Qué es la psicología afirmativa?
Es una corriente que se focaliza en la orientación afectivosexual y en la identidad de género como una fortaleza y no como vulnerabilidad. Es una corriente, un tipo de psicología, centrada en el colectivo LGTBI, que nace como contrapuesta a las terapias de conversión, a las terapias que en el siglo pasado estigmatizaban la diversidad.

¿Nos podría ayudar a superar un bollodrama una psicóloga hetera?
Creo que no. Creo que tiene más potencia si te acompaña alguien que está especializada, que reconoce esa vivencia como personal y la reconoce en sus entornos próximos. Le da una dimensión y una profundidad mucho mayor.

En tu libro hablas mucho de la ‘simbiosis lésbica’. ¿Es una tendencia especialmente común entre lesbianas? ¿No tienden todas las parejas a parecerse?

Desde las premisas del amor romántico, yo creo que estamos empujadas todas a tener esas fusiones o simbiosis bajo la idea de la complementariedad y media naranja. Sí creo que las mujeres hemos sido más instruidas en el amor y menos en la autonomía. Las mujeres, en la consulta, hablan mucho más del amor que los hombres. Si una pareja es compromiso, intimidad y pasión, las mujeres fomentamos mucho la intimidad y el compromiso y a veces perdemos la pasión. Precisamente porque hay mucha intimidad. Falta oxígeno, faltan espacios personales y el deseo se va mermando. No tienes a nadie a quien desear sino alguien pegado a ti.

¿Pasa lo mismo en las relaciones entre dos hombres?
No. No pasa tanto. Tienen mucho más claro cuál es su espacio y cuál es su autonomía. Hay una lectura de género evidente.

¿Qué pasa con el sexo en las relaciones entre lesbianas? ¿Se acaba antes?
No hablaría de relaciones entre lesbianas sino de relaciones lésbicas entendiendo que puede haber una relación entre una mujer lesbiana y una bisexual o dos mujeres bisexuales pueden tener una relación lésbica.

Lo que dicen los estudios es que hay mayor satisfacción sexual al principio de la relación pero, luego, en gran parte la falta de espacios personales, al no echarse de menos, al no tener este puente que cruzar, que dice la sexóloga Esther Perel, puede acabarse. Perel habla del deseo que se construye cuando no tienes a la otra persona, cuando la deseas y te quieres acercar a ella. Eso creo que lo construimos mal entre mujeres. Hablamos mucho más. Hay una hipercomunicación para nada efectiva. Le damos más vueltas en las discusiones a la parte emocional. A veces hay una parte de contacto físico, de cuerpo a cuerpo, que se pierde.

Nos falta analizar otros modelos de relaciones porque nos encontramos con muchas situaciones de monogamia en serie: tienes una relación, funciona, pero cuando se deteriora porque ya parece más tu compañera de piso, normalmente lo que hacemos es sustituir a esa persona por otra. Parece que se entiende el enamoramiento como el único elemento que hace que volvamos a desear.

¿Qué factores, además de esa simbiosis lésbica de la que hablas, pueden provocar que dos mujeres dejen de mantener relaciones sexuales? ¿Nos interesa menos el sexo?
No creo que nos interese menos el sexo, pero sí creo que hay un condicionante social importante. Sobre todo a la hora de ser asertiva en relación al sexo y en eso estamos en desventaja.

Hay muchos factores que influyen: las preocupaciones, estados de ánimo depresivos, ansiedad, estrés crónico, que hace que baje la libido; también las mujeres reconocemos en menor medida cuándo estamos excitadas por una cuestión de fisionomía evidente, excepto en el caso de las mujeres trans que no se han sometido a una cirugía de reasignación genital; y porque a veces estamos mucho en la mente y le prestamos poca atención al cuerpo. Vemos parejas que no es que no tengan ese deseo sino que no están generando espacios para que es deseo fluya desconectándose de las preocupaciones.

¿La falta de sexo afecta menos a las relaciones lésbicas?
No lo sé. Conozco menos las relaciones heteros, pero depende de qué entendamos por afectar.

¿Se puede tener una relación sana con alguien si tú no te sientes bien contigo misma?
Tendríamos que definir qué es una relación sana, tendríamos que debatirlo. Todo el mundo, en algún momento, nos sentimos mal. Para mí lo importante no es sentirte bien o mal sino cuánto dura esa emoción y qué haces a continuación. ¿Te responsabilizas de tu propio bienestar o proyectas hacia fuera para que las otras personas sean tus dianas o tus salvadoras? Todo eso que nos inventamos sin acabar de entender que una pareja es un espejo.

En el libro hablas de los celos como los reyes del bollodrama. Dices que tienen el origen en el miedo a perder a alguien y en el instinto territorial de autoprotección. ¿No es una visión muy naif de una emoción horrible?
Soy partidaria de reconciliarnos con nuestras emociones, también con esas que se consideran malas. Tú puedes estar en pareja y tener manía a tu pareja. Puedes estar en pareja y sentir celos. Puedes sentir muchas cosas. Es una emoción que no podemos negar. Si coges una emoción y la demonizas, estás perdiendo una oportunidad para analizarla, para ponerla encima de la mesa y trabajar individualmente con ella. No digo que en la pareja sea normal tener celos, pero sí que es normal en la condición humana tener ese punto de territorialidad. La pregunta es: “¿Cómo vamos colocar eso?”; “¿Cómo lo vamos a trabajar?”; “ Vale, sí, siento celos, ¿ahora cómo actúo?”

Si los celos los sufren ellos, en el feminismo no lo entendemos tanto.

Todo depende de qué hagas para operativizar esos celos. Puedes sentir celos y que eso te lleve a una conversación superhonesta en la que puedes decir: “Mira, eso me ha hecho sentir vulnerable” o “Esto me ha conectado con aquello que me pasó hace tiempo”. Esos celos, de punto de partida, no tienen una resolución negativa para la propia pareja. Yo creo que el punto está en hacerte cargo de tus propios celos. He sentido celos, sí; igual que sientes rabia si algo te saca de quicio, pero te haces responsable de ello. En un momento determinado, puedes explicárselo a tu pareja, pero sin culpabilizarla. Ese es el problema.

¿Hasta dónde se pueden entender los celos?

¿Entender? Yo diría que la palabra entender... Si los celos nos están apelando, pues como cualquier otra emoción. Has sentido celos, bien, pues como si sientes alegría. Hay que ir al fondo de eso. A veces, por lo políticamente correcto, no acabamos de entrar en el tema. En relaciones poliamorosas, los celos son el mecanismo a partir del cual se empiezan muchas negociaciones y se establecen límites.

¿Hay cierta imposición del poliamor en entornos feministas?
Creo que no. El poliamor plantea alternativas en contra de la doctrina del amor romántico y del emparejamiento en base a mitos como la media naranja y es superpositivo. Ahora bien, sí que creo que tenemos que aterrizar cosas. A nivel teórico hay propuestas que pueden ser muy potentes, que apelan al sentido de la libertad, pero luego en consulta ves como se complican. Es difícil gestionar los afectos tanto en una pareja monógama como en parejas múltiples, en parejas abiertas o permeables. Cuantos más elementos introduces, más importante que te centres en lo que te estás pasando y en cómo puedes ser más asertiva para comunicarlo a una pareja o a varias. Toda esa articulación implica más revisión emocional y hay que hacerlo.

En el libro pones un ejemplo. Tu novia habla mucho con su ex y esto te hace sentir celos. Propones negociar cómo va a ser esa relación. Determinar cuánto vais a hablar, por ejemplo. ¿No es ceder mogollón?
Hay gente que recoloca las relaciones con sus ex, que construyen una nueva etapa y una nueva relación; pero también hay quien no deja ir. Y no es tanto por lo que te aporta sino por nostalgia. A veces mantenemos a gente en nuestra vida porque nos sentimos más coherentes: “Si esta persona ha sido importante, tiene que seguir siéndolo”. Pues a lo mejor sí o, a lo mejor, no.

¿Hay mucha diferencia entre los celos en una pareja hetera o lésbica?
Bueno, hay elementos diferenciales de género, pero la raíz es la misma. Lo que sí que creo que la modulación es distinta.

¿Tenemos más alarmas activadas en las relaciones heterosexuales?
Probablemente. Por eso es importante decir que a partir de un momento no se está hablando de un bollodrama sino de violencia intragénero. Hay puntos ciegos aún en las relaciones entre mujeres. Probablemente toleramos cosas que nos costaría más tolerar en una relación heterosexual.

¿No te da miedo hablar de violencia intragénero y que eso sirva de excusa para poner en cuestión la lectura feminista de la violencia machista?

Sí, claro. Ponerlo encima de la mesa no deslegitima y no puede quitar esa fuerza al movimiento feminista en la reivindicaciones en contra de la violencia de género. Eso sí, yo soy partidaria de, por lo menos, nombrarlo. Eso ayuda a muchas pacientes que, en un momento determinado, necesitan entender la campaña de desprestigio que está haciendo su exnovia tras dejar la relación o cómo está tratando de aislarla. Esos mecanismos de culpa, de control, se tienen que poner sobre la mesa. Yo no lo equiparo, pero hay que hablar del tema.

En tu libro hablas de cómo hay quien genera ciertos triángulos para provocar celos a su parejas.

Sí, hay gente que, desde su propia baja autoestima, intenta que la otra se insegurice. Al final es otro tipo de violencia psicológica.

Las redes sociales han sido una vía muy importante para el ligoteo entre lesbianas. De Chueca.com a Wapa. Nos movemos bien ahí.
Sí, porque somos una comunidad mucho más pequeña. Es difícil que encuentres a una persona que te atraiga, que te guste, que haya ‘filing’, intereses en común... y que justo viva en tu mismo pueblo. En ciudades más grandes no pasa tanto y hay mucha migración interna a ciudades. Las relaciones a distancia o ciber relaciones son complicadas. Siempre recomiendo conocer a la persona lo más pronto posible porque se dan casos de relaciones a distancia en las que ni se ven y acaban con sorpresa.

¿Qué especificidades tienen este tipo de relaciones?

Son relaciones en las que tiene que haber una base de confianza muy grande, en las que es muy importante aprender a gestionar la frustración y negociar mucho: lo relacionado con el dinero, cuándo nos vemos, cómo, dónde, cuánto. Probablemente sean relaciones que duran más tiempo porque, cada cual, mantiene sus espacios personales. La base es una base, a veces, incluso más sana que la de las relaciones que empiezan viéndose todos los días y en las que se genera mucho más rápido esa fusión.

Al margen de la distancia, justo lo contrario: ¿Qué pasa con la endogamia? Acabamos todas en los mismos bares. El ambiente puede ahogar.
La parte positiva es que te permite una socialización en la que hay que trabajar mucho las relaciones. La parte negativa es que tienes que hacer más trabajo relacional. A veces, si estás mal, no te apetece. Da la sensación de tener que exponerte a personas y entornos ante los que no elegirías exponerte.

¿Qué necesidades suelen tener las lesbianas en terapia?

Compañía para el proceso de autoaceptación y para trabajar la lesbofobia interiorizada; crisis personales, de todo tipo. Muchas por rupturas; algunas por búsqueda de modelos alternativos de relación, cómo abrimos la pareja, cómo tenemos una relación poliamorosa; terapia de pareja, sobre todo por falta de deseo o problemas en la convivencia; y también cuestiones relacionadas con la maternidad lésbica.

¿Qué suele pasar con la maternidad lésbica?
La frustración que se genera por no poder quedarse embarazadas, por ejemplo. A veces, la elección: ¿Quién va a ser la madre gestante? También lo relacionado con los miedos vinculados a la LGBTfobia. Vale, vamos a tener una familia, ¿cómo trabajar para no transmitir esos miedos que nos quedan a nosotras?

¿Qué pasa con las relaciones armarizadas?
Yo suelo hablar de disparidad homofóbica, de esos diferentes niveles de lesbofobia y bifobia interiorizada, que hacen que en un momento determinado una se avergüence, se sienta culpable, ansiosa, hipervigilante. Si ocultas la relación, la estás degradando por miedo al estigma social. Se generan dinámicas perversas en la que una parece la amante. Esa ocultación genera mucho dolor y afecta al autoestima.

¿Tú estás a salvo de un bollodrama?

Ni yo ni nadie está a salvo de un bollodrama. Yo creo que con los años aprendes a conocerte más a ti misma, a entenderte más y a intentar ser más respetuosa con la persona que eres, a asumir más tus propias emociones. Entonces hay menos proyección hacia fuera y más entendimiento hacia dentro. Eso siempre consigue que la intensidad, la negativa, vaya disminuyendo.

¿Están idealizadas las relaciones lésbicas? Es habitual escuchar a compañeras feministas heterosexuales diciendo: “¡Me voy a hacer lesbiana!”

Son relaciones más igualitarias normalmente, hay mucha más comunicación. Otra cosa es que sea afectiva. Pero claro, luego está la cara B y ahí hay demasiada intensidad emocional. De todas formas, cuando alguien dice eso, está poniendo encima de la mesa una idea de elección que a mí no me parece tal. Que se lo expliquen a mujeres lesbianas que viven en países donde están condenadas a la pena de muerte o a la cárcel. ¿Desde qué lugar de privilegio se está diciendo eso?