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viernes, 12 de enero de 2018

#hemeroteca #mujeres #urbanismo | Para qué sirve la perspectiva de género en el diseño de nuestras ciudades

Imagen: El País
Para qué sirve la perspectiva de género en el diseño de nuestras ciudades.
La ley exige estudios como el que se ha elaborado ante el soterramiento de la M-30.
Jaime Rubio Hancock | Verne, El País, 2018-01-12
https://verne.elpais.com/verne/2018/01/12/articulo/1515759150_734346.html

El Ayuntamiento de Madrid ha pagado más de 52.000 euros por un estudio sobre el impacto de género que podría tener el soterramiento de la M-30. Tanto la ley estatal como la de la Comunidad de Madrid exigen estos informes. Aun así, la noticia ha generado polémica, ya que a priori tendemos a pensar que las ciudades son espacios neutros de los que puede disfrutar todo el mundo, independientemente de su género.

“Nunca ha sido así”, afirma Sara Ortiz Escalante, socióloga y urbanista que trabaja en el Col·lectiu Punt 6, una entidad dedicada a fomentar la equidad de género en el uso del espacio urbano. Ortiz recuerda que las ciudades no se crean de un modo racional y objetivo, sino que al planificarse tienden a reproducir el modelo de la sociedad, que en este caso es "patriarcal y capitalista”. Esto puede parecer una idea abstracta, pero en realidad tiene un impacto directo en nuestro día a día. Algunos ejemplos:

- Gran parte de la movilidad se planea teniendo en cuenta, sobre todo, los desplazamientos del domicilio al trabajo en transporte privado, mientras que más mujeres usan el transporte público.

- Las mujeres siguen encargándose mayoritariamente del cuidado de hijos y de familiares dependientes. En consecuencia, hacen más trayectos a lo largo del día, muchos de ellos a pie. Esto acaba traduciéndose en la necesidad de un transporte público que contemple otros desplazamientos aparte de los que llevan al trabajo.

- Hay estudios que analizan el uso de las bicicletas por parte de las mujeres: ellas optan por este medio de transporte cuando la ciudad se muestra lo suficientemente segura; por ejemplo, con la introducción de carriles bici.

Los hombres siguen siendo mayoritariamente quienes diseñan las ciudades y no tienen en cuenta estas necesidades, ya que ni se enfrentan a ellas, ni suelen escuchar a las mujeres que sí lo hacen. Eso sí, como subraya Ortiz, la idea no es perpetuar los roles de género. Es decir, no se trata de hacer que sea más fácil para las mujeres seguir asumiendo mayoritariamente estas tareas: el objetivo es que se valoren y que se compartan. En definitiva, si se tiene en cuenta este punto de vista es para diseñar una ciudad mejor para todos, hombres y mujeres, teniendo en cuenta los diferentes usos y necesidades.

El caso de Madrid
El soterramiento de la M-30 también puede verse favorecido por esta perspectiva de género, como explica la también socióloga y urbanista de Punt 6, Blanca Valdivia Gutiérrez. Ella recuerda que en Madrid siempre se ha priorizado el transporte en vehículo privado y los desplazamientos radiales, desde el centro hacia el exterior. Este diseño facilita ir a trabajar, pero hace que no sea tan fácil la comunicación entre barrios colindantes de la periferia, “como Villaverde y Vallecas o Villaverde y Carabanchel”.

En el caso de la M-30, la perspectiva de género puede aportar, por ejemplo, qué usos se dan al espacio resultante tras el soterramiento. ¿Van a ser lo suficientemente diversos como para que haya gente a todas las horas del día? Esto tiene implicaciones en la percepción de seguridad. Por mucho que el espacio esté iluminado, si queda desierto puede generar inseguridad, lo que todavía sigue siendo "una barrera a la hora de que una mujer pase por esa zona”, explica.

La perspectiva de género también puede tener en cuenta el acceso de personas con diversidad funcional y sus cuidadoras, mayoritariamente mujeres, o la posibilidad de dar prioridad al transporte público en el centro de la ciudad, por ejemplo.

La importancia de la participación
Ortiz y Grupo 6 subrayan también la necesidad de contar con la participación ciudadana a la hora de decidir cómo queremos que sean nuestros barrios. Esto puede romper con la idea de que los expertos son las únicas personas capacitadas para diseñar un entorno urbano. “Los arquitectos y urbanistas tienen la formación adecuada para traducir su conocimiento a planos y proyectos”, explica Ortiz, pero las personas “son expertas en su entorno”, ya que son ellas quienes, en su vida cotidiana, saben cómo se trasladan y qué necesidades y dificultades tienen.

¿A qué se debería dar prioridad? ¿A la movilidad? ¿Al transporte público? ¿A la seguridad? Esto depende de cada ciudad, pero hay que tener en cuenta que cualquier acción en un campo tiene incidencia en otros, al no ser compartimentos estancos. Por ejemplo, Ortiz explica que las acciones para controlar el tráfico en Barcelona y en Madrid tienen que ver con la contaminación y la salud, pero pueden llevar también a quitar espacio al coche, por ejemplo, lo que a su vez se traduce en que haya más trayectos a pie y, por tanto, se cuiden más las aceras o se creen más espacios verdes.

viernes, 22 de septiembre de 2017

#hemeroteca #mujeres #movilidad | Pamplona quiere que las mujeres se empoderen enseñándoles a montar en bicicleta

Imagen: ABC
Pamplona quiere que las mujeres se empoderen enseñándoles a montar en bicicleta.
La concejal de igualdad, Laura Berro, considera que la bicicleta «nos emancipa y nos da autonomía».
Pablo Ojer | ABC, 2017-09-22
http://www.abc.es/sociedad/abci-pamplona-quiere-mujeres-empoderen-ensenandoles-montar-bicicleta-201709220911_noticia.html

A la concejal de Igualdad y LGTBI del Ayuntamiento de Pamplona, Laura Berro (Aranzadi-Pamplona en Común), se le ha ocurrido una nueva manera de empoderar a las mujeres: enseñarles a andar en bicicleta. Para ello, dentro del Mes de la Movilidad, el Consistorio pamplonés ha organizado para los próximos días dos cursos de ciclismo exclusivo para féminas bajo el título “Empoderamiento sobre ruedas”. Los cursos están “destinados tanto mujeres que no saben montar en bici o que no lo hacen habitualmente como a aquellas que sí que la utilizan como medio de transporte pero solo por la acera”, según el Ayuntamiento de Pamplona.

El primer curso es de iniciación y el segundo es de habilidad. Cada uno de los cursos se impartirá en cuatro días durante el próximo mes, una hora cada día. Eso sí, las mujeres tendrán que acudir con su propia bicicleta y, se recomienda, con su propio casco, ya que “lo recomendable es que aprendan en sus propias bicis”, reza el cartel de los cursos.

La concejal Laura Berro animó a que las pamplonesas se inscriban en el curso porque “la bici es un medio de transporte muy importante para las mujeres. Nos emancipa y nos da autonomía”, decía un mensaje que subió a una red social.

Según los datos del Servicio de Movilidad del Ayuntamiento de Pamplona, los hombres ganan por mayoría a la hora de desplazarse por la ciudad en bicicleta. El 64% de los ciclistas son hombres mientras que tan sólo el 36% de quienes se mueven en este medio de transporte son mujeres.

Además, tanto los cursos como el Mes de la Movilidad coincide con una reorganización de la circulación en Pamplona que el Ayuntamiento ha iniciado este verano. A partir de ahora se dará prioridad a la movilidad por la ciudad en bicicleta o en transporte público con carriles específicos para esta forma de desplazamiento. Para ello se han reducido notablemente los carriles de las carreteras destinados a los coches y a partir de octubre se impedirá el acceso al centro de la ciudad en vehículo de motor privado. “Se trata de desincentivar el uso del coche particular”, aseguró el concejal de Movilidad, Armando Cuenca. Para comienzos de año, este plan se extenderá del centro de Pamplona a otros barrios más exteriores.

viernes, 21 de abril de 2017

#hemeroteca #mujeres | Las mujeres pakistaníes reivindican su libertad a golpe de pedales

Imagen: El País / Mujeres ciclistas en Islamabad
Las mujeres pakistaníes reivindican su libertad a golpe de pedales.
Grupos de jóvenes organizan paseos en bicicleta para ganar visibilidad en espacios públicos.
Reuters-Quality | El País, 2017-04-21
http://elpais.com/elpais/2017/04/06/planeta_futuro/1491475663_649838.html

Las mujeres pakistaníes reivindican su derecho de poder andar libremente por espacios públicos dominados esencialmente por hombres a través del uso de la bicicleta.

"Nuestra estrategia es simplemente ser visibles en espacios públicos", explica Meher Bano, la organizadora de los encuentros en Islamabad.

Las jóvenes pakistaníes denuncian sentirse incómodas al pasar por lugares donde hay mayoría de hombres y exigen su espacio en eventos públicos y en el mercado laboral en un país donde el 60% de la población es menor de 30 años.

sábado, 11 de marzo de 2017

#hemeroteca #mujeres | Una mujer desafía al machismo en Irak sobre una bicicleta

Imagen: El Diario / Marina Jaber en su bici roja
Una mujer desafía al machismo en Irak sobre una bicicleta.
Marina Jaber, conocida como 'la chica de la bici', ha inspirado a otras jóvenes a moverse en bicicleta en Irak, donde está mal visto que las mujeres la utilicen. La idea, que surgió como parte de un proyecto artístico, la enfrentó a su padre y hermanos y recibió multitud de ataques y mensajes de apoyo en las redes sociales. "La gente me dice que ahora Bagdad se ve mucho mejor, que les hago sentir en los setenta, cuando era habitual que las mujeres montaran en bici".
Maribel Hernández | El Diario, 2017-03-11
http://www.eldiario.es/desalambre/Irak-feminismo-bicicleta-mujeres_0_620488357.html

Las chicas no montan en bici. En Irak no hay ninguna ley que lo prohíba pero es así. Todo el mundo lo sabe. También Marina Jaber, la joven artista de 25 años que ha roto esa norma. La historia comenzó hace un año como un proyecto para una instalación en un festival de arte en el que trató de responderse a la pregunta: "¿Y qué pasa si lo hago?".

La respuesta fue descubrir que la bicicleta podía convertirse en un símbolo de libertad y emancipación, una herramienta para enfrentar a la sociedad con sus propias tradiciones y reclamar los derechos de las mujeres.

Marina Jaber siempre quiso tener una bicicleta roja, cuenta a El Diario desde su casa en Bagdad. Y hubo un momento en su vida en el que estuvo cerca de cumplir su sueño. Su primo tenía una, que solían compartir. Cuando, a consecuencia de la guerra, en 2004, parte de su familia se marchó del país, él le regaló la bicicleta pero su abuelo nunca se la dio. La vendió. Las chicas no montan en bici.

Marina tenía unos once años, como Wadja, la protagonista de 'La bicicleta verde', la película en la que Haifa Al Mansour retrató el peso de los prejuicios sobre este tema en la vecina Arabia Saudí.

Hace un año y medio pedaleó por fin sobre una bicicleta roja. Fue en Londres. "La familia de mi prometido vive en Reino Unido y fuimos a visitarles. Él sugirió que alquiláramos unas bicis. Eran todas rojas, parecían regalos de Navidad, muy bonitas", recuerda.

—Pero yo no sé montar en bici –dudó.

—Me dijiste que solías hacerlo de pequeña.

—Sí, pero lo he olvidado.

—Hay ciertas cosas que nunca se olvidan, prueba.

Aquella experiencia la turbó, fue contradictoria. "Por un lado me sentí feliz, muy orgullosa de mí misma conduciendo una bicicleta pero al mismo tiempo no me gustó ese sentimiento. Era solo una bici, debería sentirme así con cosas importantes, no eso, y me preguntaba por qué no podía hacer lo mismo en mi país, por qué no está permitido. ¿Realmente es algo que no se acepta o es que simplemente hemos dejado de hacer estas cosas?", se preguntaba.

"Sentí miedo, como si estuviera haciendo algo malo"
Jaber se graduó en Biotecnología y ha trabajado como nutricionista pero desde hace un tiempo se dedica a las artes. Fue en un seminario impartido por el artista alemán Fabian Knecht donde surgió la idea de recorrer las calles de Bagdad en bicicleta. Ese sería su proyecto, una instalación de fotografías y vídeo para mostrar el impacto social de la acción que se expuso en abril del año pasado en el Festival de Arte Independiente Tarkib.

El proyecto se pergeñó a escondidas de su familia. "Ni mi padre ni mis hermanos hubieran estado de acuerdo, tuve que mentirles. Ellos pensaban que yo me iba a trabajar y en realidad había dejado el trabajo para montar en bici", cuenta.

Al principio recorrió las calles del centro, como Abu Nuwas, y de ahí fue hasta barrios más populares y conservadores donde la experiencia no fue tan positiva. Comentarios desagradables, miradas, empujones… "Sentí miedo, como si estuviera haciendo algo malo y empecé a cuestionarme qué estaba haciendo. Me decía a mí misma que no era necesario. El corazón me latía con fuerza", recuerda.

Entonces se topó con un soldado que estaba cerrando la calle con unas vallas. Ahí reconoce que estuvo a punto de darse la vuelta, instalada en esa idea de que estaba haciendo algo malo, pero el hombre cogió la valla y le abrió el paso. "¡Sí! Eso es', me dije. 'Tengo que forzarme en esta sociedad, cómo voy a querer que las chicas se rebelen por sus derechos si yo no me atrevo a ir en bici". Aprendió la lección.

"Tuve esa idea de cambio, que puedes hacer cosas nuevas, que una persona puede hacer cualquier cosa aunque esta no sea común. La gente tiene que acostumbrarse", como el tendero que la miraba fijamente con gesto de desaprobación, una fotografía que se hizo viral en internet. "Después de un rato dejó de mirarme y siguió con su trabajo, yo toqué el timbre y ya no volvió a mirarme más".

"Mis hermanos dejaron de hablarme"
Su familia no visitó esa primera exposición pero en octubre hubo una segunda muestra ampliada, con más fotografías en otros lugares. Algunas se compartieron en Instagram bajo el hashtag en árabe #Iamsociety. "Al día siguiente mis fotos estaban en todo internet". El impacto en las redes sociales fue masivo. Marina recibió cientos de mensajes de apoyo pero también numerosas agresiones. "Mis hermanos se enteraron y dejaron de hablarme. Piensan que es como insultarles, como si los estuviera poniendo en riesgo".

Lo que más le sorprende es la diferencia entre el mundo virtual y la vida real. "En las redes sociales todo es tan diferente. La gente real, en la calle, no tiene ningún problema pero en las redes hay tanta gente mezquina. Incluso amigos que se burlan de mí, que comparten fotos diciendo lo estúpida que soy. Eso me entristece, gente que no dice nada a la cara pero lo hacen en internet", lamenta.

En la balanza han pesado más los apoyos. Otras chicas se han animado a usar la bicicleta, mucha gente le ha escrito expresándole su deseo de unirse a ella y, desde entonces, se organizan periódicamente paseos en bici por las calles de la ciudad. "La gente me dice que ahora Bagdad se ve mucho mejor, que les hago sentir en los setenta, cuando era habitual que las mujeres montaran en bici".

"Bien hecho por comenzar una revolución", le comentaban hace unos días en uno de sus perfiles en las redes sociales. Marina Jaber comparte ahí su día a día con la bicicleta, que se ha convertido en su medio de transporte. El pasado domingo, por ejemplo, subió una fotografía de su bicicleta, a la que ha bautizado como "the iron horse" (el caballo de hierro), en un aparcabicis que había instalado el dueño de una cafetería el día después de que ella le comentara que tenía problemas para dejar la bicicleta allí. Pequeños cambios cotidianos.

"Con la guerra estábamos ocupados en lo grande"
Esta experiencia ha hecho que la joven artista se plantee por qué "hay tantas cosas con las que las mujeres están de acuerdo", por qué no es común ver a una chica haciendo deporte en público, corriendo por la calle, en las gradas de los estadios… "Pero esto no lo he hecho solo por las mujeres sino por todo lo que hemos dejado de hacer", y admite que la guerra ha sido una de las principales razones.

"Con la guerra estábamos ocupados en lo grande, sobrevivir, tratar de mantenernos a salvo, con explosiones, con gente muriendo frente a nosotros, eso nos hizo olvidar las pequeñas cosas. Habrá quien piense que es estúpido, que no es relevante, pero son las pequeñas cosas lo que verdaderamente importa. En otros países es normal y por eso no se aprecia. Aquí en Irak sí lo apreciamos porque no es tan fácil", destaca.

A Marina Jaber la llaman "la chica de la bici". La popularidad también le ha abierto los ojos sobre otros problemas a los que se enfrentan las mujeres. "Empecé a recibir muchos mensajes de chicas diciéndome lo fuerte que era, y me contaban sus vidas, cómo habían sido maltratadas por sus padres, hermanos, maridos, diciéndome que necesitaban una solución, que no sabían qué hacer".

A una de ellas la acogió en su propia casa, donde vive con su marido. "Me he dado cuenta de que tengo que hacer algo más grande. Estoy pensando en crear un refugio para mujeres maltratadas. En Bagdad necesitamos refugios seguros. Las mujeres en esta situación no pueden huir. Sé que me tomará tiempo pero voy a trabajar en ello, tengo que ofrecerles un lugar seguro", promete con la misma certeza con la que hace un año se dijo: "Tengo que montar en bici".

jueves, 9 de marzo de 2017

#hemeroteca #urbanismo | Alexia Canto: “El coche margina a la mayoría de los habitantes de las ciudades”

Imagen: Saltamos / Alexia Canto
Alexia Canto: “El coche margina a la mayoría de los habitantes de las ciudades”.
Eugenia Indurain | Saltamos, 2017-03-09

https://saltamos.net/alexia-canto-coche-margina-mayoria-habitantes-ciudades/

Alexia Canto es responsable de la Oficina de Movilidad del Área de Ecología Urbana y Movilidad Sostenible del Ayuntamiento de Pamplona. Gallega nacida en Piedrafita (Ourense), esta socióloga de 35 años llegó a Navarra en 2010. Desde entonces ha trabajado el urbanismo desde una perspectiva feminista.

¿Urbanismo, movilidad y feminismo?
Cuando vine aquí me incorporé al Colectivo Urbanas, y aprendí que existe un urbanismo con perspectiva de género en el que la movilidad es esencial. Sigo la estela de Jane Jacobs, Col·lectiu Punt 6, Hiria Kolektiboa o Isabela Velázquez, aunque me queda mucho camino por recorrer.

¿Tan importantes son las bicicletas?
Yo no imagino mi vida sin la BH roja de segunda mano que me regaló mi abuelo un verano. Ahora uso una que me montaron en Bigarren Eskua con un cuadro verde que les llevé que tenía por casa. La bicicleta te cambia la mirada sobre la realidad. Y todavía tengo pendiente la asignatura del cicloturismo.

¿Qué tiene que pasar para que se utilice más en Pamplona?
Muchas cosas. Para empezar, es indispensable crear una red pública y gratuita de aparcamientos seguros y cubiertos en origen y en destino, por la climatología y porque ayudan al mantenimiento de las bicicletas. En barrios como Alde Zaharra o Milagrosa, con un gran porcentaje de edificios altos sin ascensor, son muy necesarios.

Por descontado, hay que construir carriles-bici en los ejes troncales, ciclocalles en las vías secundarias, y hay que actualizar el Plan de Ciclabilidad para optimizar la red ciclista existente. Hace falta invertir en educación, con programas como la biciescuela —que ha sido tan exitoso en Gasteiz—, tiene que mejorar la intermodalidad con el transporte urbano comarcal, necesitamos un buen servicio de bici-pública…

¿No vale el actual?

El servicio de NBICI que tenemos dispone de cinco bases y 80 bicicletas. Son pocas bicis —Zaragoza, con el doble de población que Iruñerria, ofrece 1.300 y va a ampliarse a 2.500— y, además, el número y la distribución de las bases, y los límites horarios impiden que sea una alternativa real.

¿Tan decisivos son los carriles-bici?
a en las ciudades de nuestro entorno, como Donostia, dice que sí. El Plan de Movilidad que presentamos el año pasado es clave porque desarrolla una malla a través de las vías principales de la ciudad y conecta a los barrios. Ya veremos hasta dónde nos dejan desarrollarlo.

¿Qué opción prefieres para Pío XII?
La alternativa concreta es lo de menos. Hay que apostar por una intervención global en el eje, que mejore el tránsito peatonal, el transporte público y, por supuesto, la movilidad ciclista. Hay que redistribuir el espacio urbano y transformar una autopista urbana en un espacio amable. Hay que recuperarlo para las personas.

Se ven tan pocos cambios en la ciudad…
Llevamos meses trabajando muy duro en algunos proyectos que pronto serán públicos. Ha sido una labor poco visible, pero fundamental para sentar las bases de un horizonte transformador.

¿Cómo definirías la movilidad en Iruñea?
Muy centrada en el vehículo privado debido a su urbanismo, disperso y fragmentado. En vez de apostar por la ciudad consolidada y por mejorar espacios urbanos degradados, se ha preferido expandir la trama urbana, creando urbanizaciones sin equipamientos ni actividades. Ello obliga al desplazamiento en coche para realizar las actividades cotidianas.

Todo se ha diseñado para aumentar la fluidez del tráfico, promoviendo vías urbanas rápidas que llegan hasta el centro de la ciudad, destinando un porcentaje excesivo del espacio público al aparcamiento, y marginando el resto de usos modales. Un esquema excluyente e insostenible social, económica y ecológicamente.

¿No es un poco excesivo afirmar que el coche margina a la gente?
Espacios urbanos como la Cuenca de Pamplona excluyen a las personas que no tienen acceso al coche y que son muchas más de las que parece a primera vista. ¿Qué opciones de ocio tiene una persona mayor que reside en una urbanización? ¿Y un adolescente que vive en barrios como Mendillorri o Sarriguren? ¿Cómo es la movilidad cuando el trabajo, la escuela y la vivienda están en barrios diferentes y no eres un varón blanco adulto que tiene coche?

Considerando que la inmensa mayoría de circuitos sociales, culturales y políticos se insertan en el centro, ¿tienen las personas sin recursos de Barañain, Berriozar, Burlada o Noain las mismas opciones de participar que el resto?
El modelo urbano actual excluye a ese 60% de la población que no usa el coche para desplazarse; la vuelve dependiente e invisible. Eso por no hablar de los puntos negros ubicados en las intersecciones de las grandes avenidas y en las plazas principales, donde los atropellos son constantes…

¿Cómo se cambia esa dinámica?

Algunas intervenciones del Plan de Movilidad buscan fomentar y mejorar la movilidad peatonal y conseguir que los peatones sean protagonistas de la ciudad. Vamos a hacer nuevos estudios sobre aceras, cruces, pavimentos, o sobre las líneas de deseo, para mejorar la caminabilidad. Estamos trabajando con varios colegios para llevar a cabo experiencias piloto con caminos escolares, no solo como forma de fomentar la independencia de los niños y niñas, sino porque un barrio donde las personas más pequeñas pueden ir al colegio solas es un lugar más amable para todas.

¿En qué punto se encuentra el transporte público de la comarca (TUC)?

En el último estudio de satisfacción se destaca que tres cuartas partes de las usuarias son mujeres, que los trayectos son cortos y que no tiene picos como el vehículo privado (que coinciden con los horarios laborales). ¿Qué nos indica esto? Que su uso está muy relacionado con las tareas con poco prestigio social, que mayoritariamente recaen sobre las espaldas de las mujeres y que permiten la reproducción de la vida (labores domésticas, cuidados, salud, educación, alimentación). Para mejorar el transporte público hay que integrar este tipo de movilidades en la planificación, y adaptar recorridos y frecuencias.

¿Y la movilidad en Navarra?
Está muy condicionada por la Cuenca de Pamplona. Hay miles de desplazamientos diarios en coche a la capital. Pero para cambiar la tendencia habría que mejorar el modelo de transporte público haciéndolo más eficiente, más cómodo y más económico para algunos sectores sociales.

viernes, 8 de abril de 2016

#hemeroteca #feminismo | Así es la guerrilla feminista que recorre las calles de L.A. en bicicleta

Imagen: PlayGround / Ovarian Psycos
Así es la guerrilla feminista que recorre las calles de L.A. en bicicleta.
Un documental retrata el movimiento de las Ovarian Psycos, un grupo de mujeres que rechazan la violencia, el racismo y reivindican el poder de las mujeres... montadas en una bicicleta.
Silvia Laboreo | PlayGround, 2016-04-08
http://www.playgroundmag.net/noticias/actualidad/Ovarian-Psycos-nueva_guerrilla_urbana-bicicleta_0_1733226661.html

Al este de los Ángeles un grupo de mujeres rechazan el ‘status quo’ a pedaladas. Son las Ovarian Pyscos Bycicle Brigade, un movimiento de mujeres latinas que está construyendo todo una revolución en la ciudad.

Libres, latinas, feministas, empoderadas y en bicicleta.

Las Ovarian Psycos recorren las calles de la ciudad mientras luchan contra la violencia y el racismo y reivindican la necesidad de crear espacios seguros para las mujeres. “Es nuestra manera de protestar. Creemos que nuestras bicicletas conforman un concepto revolucionario” explica una de las integrantes de la guerrilla.

Ahora, un documental titulado ‘The Ovarian Psycos’, creado por Kate Trumbull y Joana Sokolowski, da a conocer la labor de este grupo de mujeres. El film se estrenó el pasado 12 de marzo en los Estados Unidos y está financiado a través de una campaña de ‘crowfunding’.

El movimiento nació en verano de 2010 con el objetivo de luchar contra la herencia de la opresión que se remonta a 500 años antes. Antes de la llegada de la colonización, las sociedades indígenas a lo largo de Anáhuc y la Isla Tortuga eran en gran medida matriarcales. En ellas, primaba la Madre Tierra y las mujeres eran respetadas como cuidadoras, líderes, guerreras, compañeras y como la base de una floreciente sociedad. Con la colonización todo cambió y el patriarcado comenzó a impregnar estas sociedades.

Por ello, las Ovarian Psycos creen que las mujeres de color y la tierra son intercambiables: "Ambas seguimos siendo explotadas, violadas y ocupadas sin descanso dentro de las sociedades patriarcales, especialmente desde las estructuras de poder de la supremacía blanca".

Según cuentan en su página web, las Ovarian Psycos eligieron la bicicleta por varias razones. Montar en bici es una manera de ejercitar libremente el cuerpo, luchar contra la ciudad dominada por la cultura del automóvil y empoderarse.

“Somos conscientes de lo vulnerables que somos en bicicleta y trabajamos día a día para empoderar a las mujeres para que vuelvan a las calles. Creemos que es peligroso vivir en una sociedad que no cultiva la comunidad, la hermandad, la fraternidad y el compañerismo”, dicen. “No es algo que tenga que ver con mujeres montando en bici, es algo diferente que no puedes sentir en otro sitio,” cuenta una de las integrantes.

Estas mujeres se reúnen en La Conxa, su cuartel general desde donde preparan las acciones, organizan el movimiento, ponen en marcha proyecciones, actos, charlas, noches artísticas y micros abiertos.

El movimiento lo conforman mujeres latinas, madres, hermanas, cabezas huecas, jinetes, escritoras, estudiantes, víctimas del capitalismo, artistas, MCs, poetas, intelectuales, académicas radicales, mujeres apasionadas, ambientalistas, agricultores, médicas, militantes feministas... mujeres sin miedo que cabalgan día y noche sobre sus bicicletas para luchar contra todos aquellos que un día les dijeron que tenían que ser dóciles, sumisas y temer a la libertad.