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jueves, 7 de noviembre de 2024

#hemeroteca #lgtbi #inmemoriam | Homenaje póstumo a Armand de Fluvià, pionero del activismo LGTBI+ en España

Armad de Fluvià, en su casa de Barcelona //

Homenaje póstumo a Armand de Fluvià, pionero del activismo LGTBI+ en España

Sergi Llanas | El País, 2924-11-07

https://elpais.com/espana/catalunya/2024-11-07/homenaje-postumo-a-armand-de-fluvia-pionero-del-activismo-lgtbi-en-espana.html

“Tardé en politizar mi orientación sexual, pero lo hice porque para el Estado éramos peligrosos, para la medicina éramos unos enfermos mentales y para la Iglesia éramos los peores pecadores”, solía mencionar Armand de Fluvià. Fue el fundador del movimiento LGTBI en España en plena dictadura franquista y dio a conocer la heráldica catalana. Este jueves el Centre LGTBI de Barcelona ha acogido el homenaje póstumo a De Fluvià en un emotivo acto organizado por el Casal Lambda, la Fundació Enllaç y el Front d’Alliberament Gai de Catalunya (FAGC).

El acto lo ha conducido la abogada de De Fluvià, Magda Oranich, y ha reunido a cerca de 150 personas, entre ellas a miembros de las instituciones catalanas. El comisario de políticas LGTBI del Ayuntamiento de Barcelona, Xavier Rodríguez, y la presidenta del Área de Feminismos e Igualdad de la Diputación de Barcelona, Raquel Albiol, han reivindicado la vertiente municipalista del activista. “La mayoría de municipios de Cataluña le debemos nuestros escudos de armas porque casi todos los propuso él”, ha enfatizado Albiol.

El salón de actos se ha fundido en un largo aplauso con la intervención del presidente de la Fundació Enllaç, Josep Maria Mesquida, quien ha recordado el día que conoció a De Fluvià en plena vigencia de la Ley de Peligrosidad y Rehabilitación Social. “Una noche en la barra de un bar de la zona baja de La Rambla, donde Barcelona reivindicaba la efervescencia del colectivo LGTBI+, conocí a Armand. Allí me entregó un ejemplar de la revista AGHOIS. Fue la primera vez que leí textos no vejatorios sobre la homosexualidad. Gracias a esa acción me embarqué en esta aventura”, ha relatado.

La capacidad de mutar ideológicamente y de predicar con valores e ideas antagónicas en diferentes momentos de su trayectoria hicieron de De Fluvià un avanzado a su tiempo. Durante la dictadura franquista se posicionó como defensor de la monarquía, por lo que fue encarcelado en 1957, y después dio el paso al republicanismo. Del españolismo pasó al independentismo, y del catolicismo al ateísmo.

Bajo el pseudónimo de Roger de Gaimon, fundó el Movimiento Español de Liberación Homosexual (MELH), que años más tarde cristalizó en el Front d’Alliberament Gai de Catalunya (FAGC). Su papel en la lucha por los derechos del colectivo traspasó las fronteras españolas. En tiempos de silencio y de miedo, llevó a la revuelta de Stonewall en Nueva York su propia experiencia de la represión que sufría la comunidad en la España franquista. Ahora, De Fluvià se consolida para siempre como el visionario del movimiento.

lunes, 1 de julio de 2024

#hemeroteca #lgtbi #28j #memoria | Así fue el primer Orgullo LGTBI de España: Barcelona se puso en pie por la liberación homosexual

Primera mani gay, organizada por el FAGC, el 26 de junio de 1977 en Barcelona //

Así fue el primer Orgullo LGTBI de España: Barcelona se puso en pie por la liberación homosexual

La homosexualidad formó parte de la Ley de Peligrosidad y Reforma Social hasta el año 1978.
Amanda Alonso | 20 Minutos, 2024-07-01
https://www.20minutos.es/noticia/5526478/0/asi-fue-primer-orgullo-lgtbi-espana-cuando-barcelona-se-levanto-por-liberacion-homosexual/

Cuatro días de disturbios en Stonewall Inn sembraron los cimientos del primer Orgullo LGTBI en el mundo. Era un 28 de junio de 1969, cuando, tras una noche represiones por parte de la policía en el local de ambiente neoyorkino, los clientes y residentes de Greenwich Village, cansados de vivir a la sombra de la opresión, decidieron unir fuerzas para protestar contra la discriminación. Fue el origen de una reivindicación que llega hasta nuestros días y que se conmemora con marchas multitudinarias alrededor del mundo.

¿Cuándo llegó el orgullo a España?
Hubo que esperar siete años para que las calles de nuestro país se armasen de orgullo, valor y dignidad en una marcha que clamaría por el fin de la Ley de Peligrosidad y Rehabilitación Social, que criminalizaba al colectivo con multas, cárcel o internamiento en centros psiquiátricos.

Ocurría un 28 de junio de 1977, cuando, días después de las primeras elecciones democráticas tras la muerte de Franco, una organización clandestina convocó una manifestación en las Ramblas de Barcelona que sería histórica. Era el Front d'Alliberament Gai de Catalunya (FAGC), que por primera vez en España tomaba la calle para reivindicar los derechos del colectivo LGTBI.

Arcadie: una revista clandestina por el orgullo
Desde su formación en 1970, el FAGC había enviado cartas anónimas a los arzobispos de las cortes, y publicaba una revista desde Francia -Arcadie-, para sus suscriptores, con voluntad de educar al público y al colectivo y hacer llegar los avances en la lucha LGTBI a todos los rincones del país.

"Leyéndola cubrirás el vacío de tu aislamiento y encontrarás algo más sustancial que una banal conversación. Serás informado de todo cuanto ocurra en España y en el extranjero [...]. Con nuestra relación empezaremos a ser algo más que hombres solitarios en busca de la aventura. Somos hombres conscientes de nuestra peculiaridad, ansiosos por conseguir una mayor libertad y el respeto que se nos debe", firmaba Arcadie

La gran marcha: el primer orgullo español
Bajo el seudónimo Roger de Gaimon y Mir Bellgai, Armand de Fluviá, y Francesc Francino fueron dos de los fundadores del Movimiento Español de Liberación Homosexual -anteriormente Agrupación Homófila para la Igualdad Sexual (AGHOIS)-. Juntos lograron que aquella primera marcha agrupase hasta 4.000 personas que, al unísono, gritaban demandas tan actuales como la visibilidad trans: "No somos maricones, somos transexuales" y otras como "Detrás de las ventanas, también hay lesbianas. Detrás de los balcones, hay maricones", o "Amnistía sexual", "Nosaltres no tenim por, nosaltres som".

El final de aquella primera gran manifestación se saldó, como era de esperar, con cargas policiales, cinco heridos y un detenido. Dos años después, se eliminaban los artículos de la Ley de Peligrosidad social que penaban los "actos homosexuales".

Al año siguiente, las calles de Madrid se unieron a la manifestación del orgullo un 25 de junio, esta vez organizada por el Frente de Liberación Homosexual de Castilla, que logró aglutinando una amplia masa social: en total concurrieron 7.000 personas desde Méndez Pelayo hasta la plaza de Mariano de Cavia. En 1979 el FAGC convocó la misma manifestación reivindicando esta vez la legalización de las organizaciones gais, que finalmente llegó en 1980.

lunes, 3 de julio de 2023

#hemeroteca #lgtbi #memoria | El Movimiento Español de Liberación Homosexual, la organización clandestina que retó a Franco y se rebeló contra la homofobia

1975, Sheffield / Josep Domènech, Armand y Marga Trallero //
El Movimiento Español de Liberación Homosexual, la organización clandestina que retó a Franco y se rebeló contra la homofobia
Jose Carmona | Infobae, 2023-07-03

https://www.infobae.com/espana/2023/07/03/el-movimiento-espanol-de-liberacion-homosexual-la-organizacion-clandestina-que-reto-a-franco-y-se-rebelo-contra-la-homofobia/

Durante los años sesenta y setenta, la lucha armada y los movimientos rebeldes antisistema tenían cierta legitimación en la izquierda. En un mundo empañado por dictaduras militares y la presión de Estados Unidos contra el bloque soviético de la Guerra Fría, la victoria de la revolución de Fidel Castro y el movimiento sandinista en Nicaragua dieron alas a una infinidad de Frentes de Liberación que poco a poco, el s.XXI terminó por enterrar y deslegitimar.

Pero había muchos tipos de “liberación”, aunque el concepto evoque a guerrilleros armados en frondosas selvas. No todos requerían un pasamontañas ni todos sabían armar un rifle; los puntos de unión eran otros: la clandestinidad, la insurrección frente al Estado y la desobediencia. Estos últimos términos sí van más acorde a lo que fue el Movimiento Español de Liberación Homosexual, una pequeña y furtiva organización de hombres que, hartos de ser tratados como enemigos, decidieron unirse para exigir al estado franquista y a su máxima autoridad, Francisco Franco, que la homosexualidad no debía ser perseguida ni tratada como una enfermedad.

El franquismo, en ocasiones, ni mentaba de forma explícita la homosexualidad en su legislación, aunque redactaba leyes para ella. Por ejemplo, el Código de Justicia Militar condenaba “actos deshonestos” a la dignidad militar. La ambigüedad, sin embargo, luego era un movimiento evidente para reprimir la homosexualidad en el Ejército.

Obviamente, para las miradas conservadoras del momento, la homosexualidad y el comunismo iban de la mano: “La sodomía tiene una función comunista a través de los siglos, pues ambas aberraciones, aun siendo de distinto tipo, son contrarias a la familia, a la propiedad privada y al orden tradicional”, rezaba la obra ‘Sodomitas’, publicada en 1956 y tan exitosa que sus reediciones llegaron hasta la década de los 70.

La organización se fundó en 1971, en esos últimos años del tardofranquismo cuando las generaciones nacidas en dictadura exigían cambios y aires de libertad más parecidos a los vecinos europeos. La homosexualidad fue fuertemente reprimida durante los cuarenta años que duró la opresión. De hecho, la Ley de Vagos y Maleantes se reformó en 1954 para incluir de forma explícita a los homosexuales.

Ya en 1970, llegó la Ley sobre peligrosidad y rehabilitación social (LPRS), que pese al paso del tiempo volvía a apuntar contra “los que realicen actos de homosexualidad” con sanciones que podían llevar al exilio de la región. Incluso con la llegada de la democracia, esas normas se mantuvieron en el tiempo. El primer partido que movió ficha fue el Partido Comunista de España (PCE), aunque sus peticiones se desoyeron hasta 1980, año en el que la LPRS fue derogada. El camino venía de lejos: durante la dictadura de Primo de Rivera, la pena para los homosexuales era de entre dos a doce años de cárcel, multas de mil a diez mil pesetas e inhabilitación para la función pública durante seis y doce años.

Tratados como apestados, el objetivo principal del MELH era ser considerados parte de la sociedad española: “Buscaban concienciar a los homosexuales en la reivindicación de sus derechos, romper con su aislamiento y lograr el reconocimiento y aceptación de la sociedad”, asegura Valentín Galván en su estudio ‘De vagos y maleantes a peligrosos sociales: cuando la homosexualidad dejó de ser un delito en España (1970-1979)’. Sus fundadores fueron Francesc F. (bajo el seudónimo de Mir Bellgai) y Armand de Fluvià (con el de Roger de Gaimon), que a través de cartas logran algo que en su momento se vendió como una concesión: apresar solo a los que realizaran “más de un acto de homosexualidad”.

El tiempo ha colocado a Armand de Fluvià en la posición de líder activista por los derechos LGTBI. Fue la primera persona en España en hacer pública su homosexualidad a través de la televisión y lideró el Movimiento Español de Liberación Homosexual gracias a sus contactos en el extranjero. Las reuniones clandestinas en hogares de Barcelona, donde llegaron a contactar con unas 60 personas —con una escasísima representación de mujeres, aún más invisibilizadas y perseguidas— y a enviar panfletos a Francia para que desde allí se redistribuyeran por España. Ser descubiertos no era una opción, así que nunca se repetía lugar de reunión. Sin embargo, la existencia del grupo fue breve. En 1972, la Policía terminó por identificarles y forzar a la disolución de la organización. No sería hasta la muerte de Franco cuando estos militantes volvieran a tomar la palabra.

El MELH sirvió de despertador, de instigador, y durante el Gobierno de Carrero Blanco se generó una efervescencia del movimiento LGTBI en España. A Cataluña se sumaron Valencia, Mallorca, Madrid, Málaga, Zaragoza, Santiago de Compostela, Bilbao... El país comenzó a demostrar que la fórmula franquista estaba agotada. Una vez murió Franco, el Movimiento de Liberación pudo ampliar sin tanto miedo sus posturas marxistas y eso ayudó a que otros movimientos radicales y politizados irrumpieran en la escena: el Frente Homosexual de Acción Revolucionaria (FHAR) de Madrid, la Unión Democrática de Homosexuales de Málaga (UDHM) o el Euskal Herriko Gay Askapen Mugimendua (EHGAM) de Bilbao fueron algunos de ellos. Fue entonces, ya en 1976, cuando pudieron ser quienes realmente eran: hombres, gays y marxistas. Así lo constataron en el llamado Manifiesto de Marzo de 1977, cuando dieron a entender que ellos no iban a cambiar, que el cambio tendría que hacerlo el resto del mundo: “Nosotros no somos reformistas, somos radicales y revolucionarios”.

NOTA DE IGLU: Pese a lo que se afirma en el artículo, la LPRS no fue derogada en 1980. lo que sí se hizo el 26 de diciembre de 1978 fue despenalizar la homosexualidad, eliminándola de ahí. El efecto de la despenalización tuvo lugar en enero de 1979. 

miércoles, 16 de diciembre de 2020

#hemeroteca #lgtbi #activismo | Igualdad concede la Medalla de Oro a la Promoción de los Valores de Igualdad a Armand de Fluvià

Diario16 / Armand de Fluvià //

Igualdad concede la Medalla de Oro a la Promoción de los Valores de Igualdad a Armand de Fluvià.
Eva Maldonado | Diario16, 2020-12-16

https://diario16.com/igualdad-concede-la-medalla-de-oro-a-la-promocion-de-los-valores-de-igualdad-a-armand-de-fluvia/

El próximo martes 22 de diciembre a las 11 horas, tendrá lugar en el Saló de Cent del Ayuntamiento de Barcelona el acto de entrega por parte del Ministerio de Igualdad de la medalla de oro a la Promoción de los Valores de Igualdad a Armand de Fluvià. El acto contará con la presencia de la secretaria de Estado de Igualdad, Noelia Vera, la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, y la Directora General de Diversidad Sexual y Derechos LGTBI, Boti G. Rodrigo.

Esta medalla tiene como fin reconocer la labor de aquellas personas físicas o jurídicas que se hayan distinguido de forma relevante en el ejercicio y promoción de los valores de igualdad, y en la eliminación de toda clase de discriminación basada en cualquier condición personal o social.

En 1969 el Gobierno de Franco llevó a Cortes la tramitación de la Ley sobre Peligrosidad y Rehabilitación Social, una nueva norma represora de la homosexualidad. En 1970, como reacción a esta nueva legislación, Armand de Fluvià, bajo el seudónimo de Roger de Gaimon, fundó junto a otros compañeros el Movimiento Español de Liberación Homosexual (MEHL). Con este acto clandestino se iniciaba, bajo la represión de la dictadura, la lucha del movimiento por los derechos de las personas LGTBI en España, siguiendo las estelas de los movimientos surgidos por todo el mundo tras las revueltas de Mayo del 68 y del Stonewall neoyorkino.

El MEHL se organizaba en células secretas de seis u ocho integrantes que se reunían en los pisos de algunos de estos. Una de las primeras acciones del grupo fue el envío desde París de una carta a los obispos procuradores en Cortes y a algunas revistas y diarios, con el fin de intentar paralizar la aprobación de dicha Ley. Aunque finalmente fue aprobada, se consiguió suavizar su contenido. EL MEHL publicó 18 números de un boletín que se llamó AGHOIS. Aunque era publicado en Barcelona, por motivos de seguridad, se llevaba a Francia para ser enviado por correo postal desde allí. Tras la muerte del dictador, en 1975 se dio por disuelto el MEHL y se fundó el Front d’Alliberament Gai de Catalunya (FAGC), que dos años más tarde convocaría en Barcelona la primera manifestación por la libertad sexual del Estado español.

Armand de Fluvià también se encuentra detrás de la constitución de la Coordinadora de Frentes de Liberación Homosexual del Estado Español (COFLHEE), el Casal Lambda y la FELGTB. De Fluvià también fue autor de varias publicaciones entre las que cabe destacar ‘El Moviment Gai en la clandestinitat del franquisme (1970-75)’ y ‘S.I.D.A. ¿Maldición bíblica o arma letal?’ en colaboración con Alberto Cardín, así como de numeroso artículos y conferencias sobre temática homosexual.

Armand de Fluvià ha recibido numerosos premios y reconocimientos, entre los que cabe destacar la Creu de Sant Jordi (2000), la Medalla d’Honor de Barcelona (2008) o la Medalla d’Or al Mèrit Cultural del Ayuntamiento de Barcelona (2015).

La trayectoria, la implicación y el firme compromiso de Armand de Fluvià a lo largo de toda su vida con los valores de igualdad y de lucha contra la discriminación por razón de orientación sexual e identidad de género, justifican que le sea concedida por parte del Ministerio de igualdad la Medalla a la Promoción de los Valores de Igualdad. Todo ello en un momento especialmente significativo, que coincide con el 50 aniversario de la fundación del MEHL, la primera organización en España de defensa de los derechos de las personas LGTBI.

domingo, 17 de mayo de 2020

#hemeroteca #lgtbifobia #lgtbi #memoria | Día contra la LGTBI-fobia: así salió España del armario

Imagen: 20 Minutos / MADO 2018
Día contra la LGTBI-fobia: así salió España del armario.
Se cumplen 30 años desde que la Organización Mundial de la Salud eliminó la homosexualidad de la lista de enfermedades mentales. En 1977, Barcelona acogió la primera manifestación homosexual en el país.
Judith Calderón | 20 Minutos, 2020-05-17
https://www.20minutos.es/noticia/4260260/0/dia-contra-lgtbi-fobia-asi-salio-espana-armario/

Este domingo es el Día Internacional contra la LGTBI-fobia, una jornada para conmemorar que hace 30 años, el 17 de mayo de 1990, la Organización Mundial de la Salud eliminó la homosexualidad de la lista de enfermedades mentales.

Este año, además, las primeras organizaciones españolas creadas para defender los derechos de los homosexuales cumplen 50 años y el Palau de la Generalitat de Cataluña acogerá, cuando la crisis del COVID-19 lo permita, un acto para rendirles homenaje.

Este acto homenajeará también a uno de los impulsores clave de estas asociaciones, el activista Armand de Fluvià, "pionero del movimiento de liberación gay en Cataluña y en el Estado", ha señalado el Govern en un comunicado.

Armand de Fluvià y el Movimiento Español de Liberación Homosexual
En el año 1970, el régimen de Francisco Franco impulsó la Ley de Peligrosidad y Rehabilitación Social, una adaptación de la antigua Ley de Vagos y Maleantes.

Esta nueva ley condenaba, además de los actos sexuales, las asociaciones, encuentros y cualquier expresión (verbal o de vestimenta) que pudiera suponer una ‘inclinación homosexual’.

El genealogista y activista Armand de Fluvià lideró entonces una ofensiva para denunciar la situación de las personas no heterosexuales durante la dictadura. En ese mismo año, 1970, impulsó desde la clandestinidad la Agrupación Homófila por la Igualdad Sexual (AGHOIS), que más adelante pasaría a llamarse Movimiento Español de Liberación Homosexual (MELH).

Cuando se aprobó la ley, el MELH decidió editar de forma clandestina una especie de boletín al que bautizaron con el nombre inicial de la organización, AGHOIS.

"Para que la policía no lo descubriera, los originales los hacíamos en Rubí con una máquina de escribir vieja y luego los pasábamos por la multicopista. Una vez terminado el trabajo, íbamos a Perpinyà y los enviábamos a París, desde donde se remitían los ejemplares a los suscriptores”, cuenta Fluvià en la publicación ‘Orígenes e historia del movimiento homosexual en los Países Catalanes’ de la revista DivÈrsia de la Universidad Pompeu Fabra.

Primera manifestación homosexual en España
Tras la muerte del dictador, en 1975, el movimiento hizo un gran cambio. El MELH era una organización reformista, así que algunos de los que lo formaban iniciaron en Barcelona una asociación más revolucionaria: el Front d’Alliberament Gai de Catalunya (FAGC).

Con una actitud más combativa, el FAGC organizó el 26 de junio de 1977 en Barcelona la primera manifestación LGTBI que tenía lugar en España. En esta concentración, además de homosexuales, participaron muchas personas transexuales. Al llegar a la fuente de Canaletas de la Rambla, los 'grises' cargaron fuertemente y la disolvieron.

"Cargaron de una forma indiscriminada y hubo varios detenidos", cuenta Eugeni Rodríguez, portavoz del FAGC y presidente del Observatorio Contra la Homofobia (OCH) de Cataluña.

El 26 de diciembre de 1978, la Ley de Peligrosidad y Rehabilitación Social fue modificada y se eliminaron varios artículos, entre ellos el referente a "los actos de homosexualidad". En aquel momento, el FAGC empezó a reclamar la legalización de los colectivos de gais y lesbianas. Sin embargo, el gobierno español la denegó.

"El FAGC tenía dos objetivos principales: primero, derogar una ley que nos consideraba enfermos y, segundo, la legalización de las organizaciones", explica Rodríguez.

El FAGC interpuso un recurso contra la denegación y el Partido Socialista Unificado de Cataluña (PSUC) hizo una interpelación en el Congreso. Finalmente, la legalización se consiguió en 1980.

El VIH y la estigmatización del colectivo
A principios de la década de los 80, se detectaron los primeros casos de VIH en Estados Unidos. En 1985, el virus estaba en todas las regiones del mundo.

Como, inicialmente, un gran número de infectados era homosexual, la enfermedad fue bautizada al principio como "cáncer gay", lo que llevó a una fuerte estigmatización del colectivo.

“La gente se moría cada día y, como éramos maricones y drogadictos, nadie hacía nada”, relata el portavoz del FAGC. Esta situación propició que nacieran los primeros grupos de apoyo entre el colectivo.

En España, la campaña 'Si Da, No Da' del Ministerio de Sanidad a finales de los 80 trató de acabar con los mitos y el pánico. El anuncio informaba a la población sobre cuáles eran las vías de transmisión del virus y de qué manera podía evitarse la infección.

Matrimonio homosexual
En 1987, Josep Teixidor y Jesús Lozano, de Taradell (Barcelona), pidieron casarse civilmente al juez titular de Instrucción de Vic. Este acto se convirtió en el primer intento de legalizar el matrimonio homosexual en España y obligó a la justicia a pronunciarse al respecto por primera vez. La petición fue denegada.

Uno de los fundamentos jurídicos de la sentencia se basó en las redacciones del Código Civil y de la ley del Registro Civil y su reglamento, según las cuales para el juez "es tan obvio que el matrimonio lo componen un hombre y una mujer que no se han ocupado de concretar que los matrimonios deben celebrarse entre personas de distinto sexo".

El matrimonio homosexual fue finalmente aprobado en julio de 2005, bajo el mandato de José Luis Rodríguez Zapatero (PSOE), y convirtió a España en el cuarto país del mundo que legalizaba estas uniones.

17 de mayo, Día Internacional contra la LGTBI-fobia
El 17 de mayo de 1990, la OMS dejó de considerar la homosexualidad como una enfermedad mental y este día se ha tomado como referencia para reivindicar la lucha contra la LGTBI-fobia.

Pese a los avances de la sociedad respecto a los derechos de esta comunidad, las situaciones de violencia y discriminación se siguen sucediendo.

Sin ir más lejos, el Observatorio Contra la Homofobia (OCH) de Cataluña publicó un comunicado el pasado jueves para recordar que el confinamiento ha agravado la situación de LGTBIfobia y machismo que sufren algunas personas y que, en lo que va de confinamiento, ha supuesto el registro de 22 incidencias por parte de la entidad.

Los Mossos d'Esquadra, por su parte, investigan 35 denuncias en lo que va de año por delito de odio en el ámbito LGTBI. El año pasado cerró con 119 denuncias de este tipo, un 58% más que el anterior.

viernes, 5 de julio de 2019

#hemeroteca #lgtbi #orgullo #activismo | De la clandestinidad a la cabecera del Orgullo: las históricas que abrieron las puertas del armario

Imagen: El Diario / Boti García Rodrígo
De la clandestinidad a la cabecera del Orgullo: las históricas que abrieron las puertas del armario.
Armand de Fluvià, Carla Antonelli y Boti G. Rodrigo son tres de las activistas históricas que llevarán la pancarta de cabecera este sábado en el Orgullo LGTBI. "Nos reuníamos a escondidas en pisos. Vivíamos una doble vida", cuenta Armand sobre la fundación en la clandestinidad del primer colectivo gay en España, en 1970. Con 17 años, Carla huyó de su casa para poder desarrollarse como era, una mujer. "A mí el activismo me ha dado un diccionario para entender la vida que merece ser vivida. En el activismo me reconozco en casa", dice Boti.
Marta Borraz | El Diario, 2019-07-05
https://www.eldiario.es/sociedad/Historicas-cabecera-abrir-camino-arcoiris_0_917258883.html

Cuando Armand de Fluvià fundó el primer colectivo gay de España lo tuvo que hacer en la clandestinidad y bajo pseudónimo. Unos años después, Carla Antonelli huía del pueblo que la vio nacer para poder ser quien era y Boti García Rodrigo vivía con el anhelo del activismo en el que más tarde despuntaría. Armand, Carla y Boti son tres de las activistas históricas que este sábado ocuparán la cabecera de la manifestación del Orgullo LGTBI. Los tres sujetarán la pancarta que pretende homenajear a los mayores y recordar la represión que sufrieron por sentir y ser diferentes a lo que la férrea norma marcaba.

Junto a ellas tres, dos decenas de activistas más relegarán a los partidos políticos, que tradicionalmente han ocupado ese lugar, a la cola de la marcha. El objetivo es recuperar el espíritu reivindicativo de Stonewall, la revuelta neoyorkina que en 1969 inició el Orgullo tal y como lo conocemos. Por aquel entonces, Armand de Fluvià (Barcelona, 1931) miraba con inquietud lo que estaba ocurriendo en Nueva York, donde "había un ambiente diferente" al de la oscura y represiva España franquista. Y un año después, a sus 39, fundó el Movimiento Español de Liberación Homosexual (MELH).

"Nos reuníamos a escondidas en pisos, de los que salíamos de uno en uno para no llamar la atención. Era una época en la que vivíamos una doble vida y siempre con miedo a que nos detuviera la Policía", cuenta mientras recuerda las peripecias que pasaba el grupo para imprimir la revista homosexual ‘Aghois’ y sortear la censura franquista. De mes en mes, cruzaban la frontera para llegar a la región francesa de Perpiñán, desde donde la enviaban a París para su posterior distribución en España. Entonces, el principal objetivo del MELH era la derogación de la Ley de Peligrosidad Social, usada de forma sistemática para perseguir a los LGTBI.

Carla Antonelli (Güímar, 1959), mujer trans y actual diputada del PSOE en la Asamblea de Madrid, fue víctima de esa represión legal de forma cotidiana. Con 17 años, huyó de su casa natal "porque allí era imposible desarrollarme como lo que era" y se fue a vivir a las Palmas de Gran Canaria "con 300 pesetas en el bolsillo". "Allí me di de bruces con la sociedad del momento, con las leyes que nos perseguían. Recuerdo mucho la noche de San Juan de 1977, cuando la Policía me detuvo y me dio una paliza en comisaría. Acabé en un charco de mi propia sangre y le cogí un miedo atroz a la calle. Aquello era durísimo", relata.

Mientras tanto, Fluvià seguía en la militancia activa por la liberación sexual y había impulsado, tras el MELH, la creación de varios de los llamados Frentes de Liberación Homosexual (FAC) en algunas comunidades autónomas. El de Catalunya, aún ilegal, convocó la primera manifestación por los derechos LGTBI de España, que recorrió Las Ramblas de Barcelona en 1977 para pedir la derogación de la leyes franquistas contra la homosexualidad. La marcha acabó con la represión de la Policía, que dispersó a los manifestantes con golpes y balas de goma.

Siempre dice que llegó tarde a todo –"al activismo, a la conciencia política, al feminismo"–, pero Boti G. Rodrigo (Madrid, 1945) lo hizo pisando fuerte. "Yo sufrí las normas del nacionalcatolicismo, pero era una niña tranquila y solitaria que iba a mi bola. ¿Yo me daba cuenta de que era lesbiana? No. De lo que me daba cuenta es de que era rara, y eso me decían mis mayores...", recuerda sobre su infancia. El ambiente universitario sembró en ella una semilla que ya no se fue nunca: la del activismo. "Nunca estuve dentro del armario, pero sí llegó un momento en el que notaba que necesitaba ser activa en mostrar cómo yo era. Veía el Orgullo por televisión y sentía que quería estar allí". Era el principio de los años 90.

Imagen: El Diario / Carla Antonelli
La vida activista
En aquellos años, Carla ya llevaba un tiempo viviendo en Madrid, donde había salido en varios reportajes periodísticos en defensa de los derechos de las personas trans, y militaba en el PSOE. "Nos trataban de enfermos, imagínate... .pero yo aprovechaba para visibilizar. En aquella época no había referentes", explica. En 1997 empezó a coordinar el Área Transexual del Grupo Federal GLTB del partido. Empezaba a despuntar políticamente, pero había pagado un precio por ser quien es. "Salí de mi casa y no pude regresar. Tu familia no te entiende, oyes barbaridades e incluso hermanos que te dejan de hablar hasta el día de hoy".

La mítica libreria Berkana, regentada aún a día de hoy por Mili Hernández en el corazón de Chueca (Madrid), fue el destino al que llegó Boti en busca de aire de libertad "y de otra gente que fuera como yo". "No entré directamente. Pasé varias veces por delante de la puerta hasta que me decidí. Allí estaba Mili, todavía lo recordamos y nos reímos, a la que le dije que creía que era lesbiana. Tú donde tienes que ir, me dijo, es a COGAM". Y allí se plantó. En 1995 se unió al colectivo, fundado en 1985 tras una reunión de la Coordinadora de Frentes de Liberación Homosexual del Estado Español en Madrid.

Boti se curtió en COGAM, llegó a ser su presidenta –cargo que repetiría luego en la posterior Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Trans y Bisexuales (FELGTB)– y aprendió "muchas cosas", entre ellas, "que había muchos gais y muy pocas lesbianas". "Había una misoginia bestial. Recuerdo que nosotras teníamos un grupo que nos reuníamos creo que los viernes. Bueno pues uno de estos días llegamos a la sede y nos encontramos con pintadas enormes en el pasillo que rezaban 'fuera lesbianas'. Eran mensajes claramente lesbófobos por parte de miembros del colectivo", rememora.

Imagen: El Diario / Armand de Fluvià
Lo que está por venir
Carla también relata la exclusión de las personas trans del movimiento LGTBI, que siempre ha tenido una deuda pendiente con ellas. "Éramos ninguneadas y detestadas, e incluso se opinaba que dábamos una mala imagen al colectivo. Esto viene desde Nueva York, donde el ‘Power Gay’ absorbió incluso a las lesbianas".

Son muchos los hitos personales y políticos que Armand, Carla y Boti han retenido en la mente. La derogación de la Ley de Peligrosidad Social, la legalización de los colectivos a principios de los 80, la aprobación del matrimonio igualitario en 2005 o la puesta en marcha de la ley de identidad de género dos años más tarde, citan. "Pasamos de la nacional católica España a ser un referente", resume Armand.

Boti nombra además su propia boda, "una mezcla perfecta de la teoría y la práctica, entre el amor y el activismo". "Entonces había muy pocas bodas de mujeres, así que Pedro Zerolo nos dijo: tenéis que casaros. Y eso hicimos". Entonces, el PP había presentado el recurso ante el Tribunal Constitucional contra las bodas entre las parejas del mismo sexo, que en 2012 fueron declaradas constitucionales. "Fue una alegría enorme... Recuerdo celebrándolo en la Puerta del Sol con muchísima emoción", dice Boti. Tres años antes, Carla volvía a pasear por las calles de su pueblo 33 años después para recibir un premio.

Los tres activistas históricos a los que este sábado rendirá homenaje el Orgullo LGTBI saben mucho del pasado, pero no pierden de vista lo que está por venir. "Tenemos que estar ojo avizor y muy atentos ante el auge de la extrema derecha", dice Armand a sus 87 años. "Están trabajando para hacer de este país otra vez el país en blanco y negro del que salimos... Y no lo vamos a permitir", concluye Boti.
  • Un Orgullo, un reto y una lección
  • Un Orgullo
  • Boti: El de 2005. Fue el año del matrimonio igualitario y el primero que acabó en Colón. Fue muy multitudinario.
  • Carla: Recuerdo dos. El de 1980. Hubo altercados con neonazis y ahí sentí mucho la falta de espacio en esta sociedad. Recuerdo también el primero en el que hubo carrozas, en los 90. Ahí sentí lo contrario: que las calles eran nuestras y teníamos permiso para vivir y ser.
  • Armand: El de 1977 en Nueva York. Es el que más recuerdo. Fue una experiencia extraordinaria.
  • Un reto
  • Boti: Es el momento de rearmarnos. Debemos hacer un activismo muy político y una militancia más consciente que nunca.
  • Carla: Yo lo que deseo es que el colectivo LGTBI se unifique más si cabe. Ante la extrema derecha, la unión es la herramienta indispensable para combatir a quienes nos quieren hacer repetir la Historia.
  • Armand: Debemos seguir luchando contra la LGTBIfobia en todos los sitios, sobre todo en los aparatos transmisores de la ideología dominante: los medios de comunicación y la educación.
  • Una lección activista
  • Boti: A mi el activismo me lo ha dado todo. Me ha rellenado. Me ha enseñado cuáles son las verdades por las que tenemos que luchar y me ha dado un diccionario para entender la vida que merece ser vivida. En el activismo me reconozco en casa.
  • Carla: La supervivencia. Porque, sin duda alguna, mirando hacia atrás, con todo, lo bueno y lo malo, concluyo que todo ha merecido la pena. Que lo volvería a repetir una y 10.000 veces.
  • Armand: El activismo me ha enseñado, sobre todo, que si luchas, consigues las cosas. Y si no luchas, te oprimen y te reprimen.

domingo, 23 de julio de 2017

#hemeroteca #memoria | Inauguran en Ripollet el primer monumento del Estado a los activistas LGTBI

Imagen: El Nacional / Inauguración en Ripollet del monumento al activismo LGTBI
Inauguran en Ripollet el primer monumento del Estado a los activistas LGTBI.
El Nacional, 2017-07-23
http://www.elnacional.cat/es/sociedad/monumento-lgtbi-ripollet_176991_102.html

El Ayuntamiento de Ripollet y el Observatorio Contra la Homofobia (OCH) han inaugurado este sábado un monumento de reconocimiento a la lucha de los activistas LGTBI por los derechos del colectivo, el primero del Estado. La inauguración ha contado con la participación de la alcaldesa accidental de Ripollet, Pilar Castillejo; el concejal de Polítiques LGTBI, Fran Sánchez, y el presidente del OCH, Eugeni Rodríguez, acompañados por los alcaldes de Santa Coloma de Gramenet, Núria Parlon, y de Sitges, Miquel Forns.

Rodríguez ha asegurado que el monumento "pone en valor el trabajo de todos los activistas que han luchado por la consecución de los derechos de los que disfruta actualmente el colectivo" y supone dignificar su memoria.

El monumento de Ripollet es el tercero que se inaugura en Catalunya dedicado al colectivo LGBTI (los otros dos están en Barcelona y en Sitges) y el primero del Estado que homenajea a los activistas. Al acto, llevado a cabo en el Parc del Riu Ripoll, también han acudido el adjunto general del Síndic de Greuges, Jaume Saura; la concejala de Feminismos de Barcelona, Laura Pérez, y los activistas Armand de Fluvià y Boti García.

domingo, 25 de junio de 2017

#hemeroteca #memoria | 1977: El día en que la homosexualidad salió de la clandestinidad para tomar la calle

Imagen: El Diario / Manifestación por la Liberación Gay en Barcelona, 26 Junio 1977
1977: El día en que la homosexualidad salió de la clandestinidad para tomar la calle.
Hablamos 40 años después con quienes organizaron la primera manifestación del movimiento gay en España. La marcha por las Ramblas de Barcelona reunió multitud de militantes políticos, no sólo gais y lesbianas, y sufrió la represión de los ‘grises’. La homosexualidad formó parte de la Ley de Peligrosidad y Reforma Social hasta el año 1978.
João França | El Diario, 2017-06-25
http://www.eldiario.es/catalunya/barcelona/homosexualidad-salio-clandestinidad-calles-Barcelona_0_657585022.html

A los pocos días de las primeras elecciones democráticas tras la muerte de Franco, una organización clandestina convocó una manifestación en las Ramblas de Barcelona que sería también histórica. Era el Front d'Alliberament Gai de Catalunya (FAGC), que por primera vez en España tomaba la calle para reivindicar los derechos de gais y lesbianas. "Teníamos que conseguir libertad en el momento en que el resto de la población alcanzara libertad", recuerda Eliseu Picó, uno de los fundadores del FAGC. Por eso después de la llamada a las urnas del 15 de junio de 1977, organizaron su primera manifestación el domingo 26.

El movimiento, por supuesto, no nace en ese momento. Desde 1970 se había ido articulando una respuesta a la Ley de Peligrosidad y Rehabilitación Social que aprobarían ese año las Cortes franquistas. Era una evolución de la Ley de Vagos y Maleantes, que provenía de la República pero a la que en 1954 se incorporó la homosexualidad. En ese contexto se organiza lo que más tarde vendría a ser el Movimiento Español de Liberación Homosexual (MELH), y sus impulsores envían primero cartas anónimas a los obispos presentes en las Cortes y más tarde, con el apoyo de la revista francesa ‘Arcadie’, hacen llegar a todos los miembros de la cámara información sobre homosexualidad y ley.

"Fue el primer éxito que nos dio coraje para seguir, porque hubo un debate en las Cortes y la ley ya no perseguía a los homosexuales por el simple hecho de serlo, sino a quienes cometieran actos, en plural, de homosexualidad", explica Armand de Fluvià, uno de los impulsores de ese movimiento. A partir de ahí el MELH siguió su trabajo, y en 1972 empezó a publicar una revista, ‘Aghois’, que se enviaba por correo desde Francia a los "valientes suscriptores" y pretendía romper con la soledad de los homosexuales.

Si bien las fuerzas del orden no perseguían activamente a los homosexuales de la misma manera que a los militantes políticos, sí había detenciones, y cárceles destinadas a este fin en Badajoz y Huelva. "Básicamente a partir de denuncias de familia y de vecindario", explica Jordi Petit, fundador de la Coordinadora Gai-Lesbiana de Catalunya y más tarde secretario general de la International Lesbian and Gay Association (ILGA). "Ese período significó problemas de autorechazo y autohomofobia, de no aceptarse, y más en una cultura nacionalcatólica donde la iglesia imponía una determinada moral", apunta. Él mismo aceptó la recomendación de ponerse el silicio para "educar la voluntad".

La represión durante el franquismo, sin embargo, no afectaba de igual manera a hombres y mujeres. "Como siempre, las mujeres tenemos una sexualidad que no es reconocida, que se considera subsidiaria de la masculina, y por tanto en el caso de las lesbianas quedaba todo más escondido, sin nombre, también en cuanto a la persecución, y aún hoy cuesta conseguir la visibilidad lesbiana", apunta Mercè Otero, militante feminista y miembro de Ca la Dona.

La necesidad de salir a la calle
En este contexto, el cerco alrededor del MELH se fue estrechando. En 1973 Armand de Fluvià recibió una llamada de alguien que decía que quería recibir la revista Aghois. Reconoció la voz de Vicente Juan Creix, de la Brigada de Investigación Social de la policía, y supo que ya habían descubierto de dónde salía la publicación. "Les dije a los chicos que nos habían pillado y que teníamos que disolver los grupos, y sólo mantuvimos el que editaba la revista, que duró hasta el año 75, poco antes de morir Franco", explica.

Con la muerte del dictador el movimiento hizo un cambio importante. "Si bien el MELH era un movimiento reformista, con muchos de los que éramos y muchos más que reunimos, fundamos el Front d'Alliberament Gai de Catalunya (Frente de Liberación Gay de Catalunya), que era un movimiento revolucionario, con un manifiesto todavía muy vigente que fue la base para todas las otras organizaciones que se formaron después en toda España", explica Fluvià. El cambio de nombre representaba la adopción de una perspectiva antipatriarcal y anticapitalista, y una estrategia frentista, que acabaría llevando el movimiento a salir a la calle.

Eugeni Rodríguez, que fue portavoz del FAGC desde 1985 y hoy preside el Observatori Contra l'Homofòbia, explica el carácter de esta nueva organización: "El emblema del FAGC es muy claro, tenemos el triángulo equilátero invertido, que era el símbolo que se ponía a los homosexuales en los campos de exterminio nazis, para recordar de dónde venimos; tenemos las cuatro barras, porque nos reivindicamos de una tierra oprimida, que es Catalunya; y el puño alzado, porque es una lucha que se hace desde una perspectiva obrera".

El FAGC empezó a salir a la calle para acompañar las otras luchas sociales del momento. La primera vez fue en la manifestación por la amnistía convocada por la Assemblea de Catalunya en 1976. "Salimos con miedo, con una pancarta tapándonos hasta los ojos, y en cambio nos encontramos aplausos en todas partes, ningún insulto ni nada, todos nos aceptaban, y eso nos alentó", recuerda Armand de Fluvià. A partir de aquí el FAGC empezó a hacer acto de presencia en el Día de la Mujer, el Primero de Mayo, en la Diada de Catalunya y mítines por la mayoría de edad a los 18 años o por el derecho al divorcio. Hasta que con las redes de apoyo tejidas con todo tipo de movimientos se vieron con fuerzas para convocar su propia manifestación.

Una manifestación unitaria
En la primera marcha por los derechos LGTBI que tenía lugar en el Estado, lo que pedía el FAGC, en ese momento todavía una organización ilegal, era la derogación de la Ley de Peligrosidad y Reforma Social, y a pesar de la represión la respuesta fue muy amplia. "La convocaba el FAGC pero nos añadimos enseguida movimiento feminista, movimiento vecinal, sindicatos y partidos, y allá no había sólo militantes políticos y gais y lesbis, también matrimonios y parejas heterosexuales, porque se había contagiado mucho esta lucha antirrepresiva, y la gente respondía", explica Empar Pineda, militante feminista lesbiana y en ese momento dirigente del Movimiento Comunista. "Fue una manifestación muy unitaria y te sentías muy acompañada, y vale la pena recordarla aunque se haga una cada año", añade Mercè Otero.

La marcha subió las Ramblas de Barcelona casi enteras. "No nos lo pensábamos y llegamos casi hasta el final, en la Fuente de Canaletas", recuerda Eliseu Picó. Fue entonces cuando la policía dispersó la manifestación con golpes y balas de goma. "La presencia de los grises hacia la mitad de las Ramblas hizo que la gente se empezara a dispersar, y quien hizo de escudo y nos protegió fueron transexuales y travestis, a quienes no habíamos dejado ocupar la cabecera de la manifestación porque nos preocupaba la imagen", lamenta Pineda. "Las feministas decían que aquello era una caricatura de la mujer objeto y los gais decían que esto nos sacaba la seriedad, sólo después hemos visto que aquello fue un error", remacha Jordi Petit.

Una vez el movimiento tomó la calle ya no paró, y este 1 de julio se celebrará la 40ª manifestación por la liberación LGTBI en la ciudad de Barcelona, que resiste con un fuerte carácter político a la sombra del Pride. Al año siguiente el FAGC sufrió su primera escisión, con la formación de la Coordinadora de Col·lectius per l'Alliberament Gai (CCAG), de carácter más libertario, y las pocas lesbianas que militaban abandonaron la organización para integrarse en el movimiento feminista. Por otra parte, la manifestación de 1978 tuvo réplicas también en Madrid, Bilbao y Sevilla y a finales de ese año se consigue la retirada de la homosexualidad de la Ley de Peligrosidad y Reforma Social.

En 1979 el FAGC convocará la manifestación reivindicando la legalización de las organizaciones gais, que finalmente se conquista en 1980. Desde entonces el movimiento ha tenido altos y bajos con multiplicidad de organizaciones y reivindicaciones, pero todos los que lucharon entonces coinciden en reivindicar la importancia de ese momento histórico y que hoy todavía queda mucho por hacer para combatir la LGTBIfobia.

miércoles, 14 de junio de 2017

#hemeroteca #memoria | Conmemoran los 40 años de la primera manifestación LGTBI en Barcelona

Imagen: Google Imágenes / Barcelona, 1977-06-26, fotografía de Colita
Conmemoran los 40 años de la primera manifestación LGTBI en Barcelona.
EFE | El Periódico, 2017-06-14

http://www.elperiodico.com/es/noticias/sociedad/conmemoran-los-anos-primera-manifestacion-lgtbi-barcelona-6105969

El colectivo LGTBI, con el apoyo del Ayuntamiento de Barcelona, conmemora mañana los 40 años de la primera manifestación LGTBI de España que organizó en 1977 el Front d'Alliberament Gai de Catalunya (FAGC) en contra de la "Ley de peligrosidad social" que se derogó en 1979.

El presidente del Observatorio contra la Homofobia y portavoz del FAGC Eugeni Rodríguez ha explicado que el acto de mañana quiere "recordar y reivindicar la memoria histórica", a la vez que repasar sus logros a lo largo de estos 40 años.

El acto contará con los parlamentos de la concejal de feminismos y LGTBI del Ayuntamiento, Laura Pérez, la activista Maria Giralt que asistió a la manifestación del 77, el fundador del FAGC, Armand de Fluvià, y el portavoz del FAGC, Fran Sánchez.

El actual presidente del FAGC, Pau Gálvez, será el encargado de cerrar el acto que también contará con la presencia del primer homosexual español que pidió casarse en el año 1987, Richar Teixidor.

El acto se celebrará en la Rambla Santa Mònica, el mismo lugar en el que comenzó la manifestación el 26 de junio de 1977 que movilizó a homosexuales, transexuales, muchos jóvenes libertarios, sindicalistas y solidarios que se sumaron a la causa.

En total se manifestaron unas 4.000 personas que fueron dispersadas por las fuerzas públicas de seguridad ya que en ese momento, no solo el FAGC era ilegal, sino que también los homosexuales eran detenidos en virtud de la ley en vigor.

Con motivo del aniversario, el último pleno municipal aprobó una declaración de reconocimiento de la primera movilización del Orgullo que reitera el compromiso del consistorio de trabajar para la absoluta normalización social del colectivo LGTBI.

El consistorio también ha previsto la instalación de una placa conmemorativa y ha organizado distintas actividades para recordar "un hito en la lucha por la libertad sexual", en palabras de Laura Pérez.

domingo, 30 de noviembre de 2003

#llibres #franquismo | El moviment gai a la clandestinitat del franquisme (1970-1975)


El moviment gai a la clandestinitat del franquisme (1970-1975) / Armand de Fluvià i Escorsa ; pròleg de Joan Francesc Marco
Barcelona : Laertes, 2003 [11]
278 p.
Colección: Rey de Bastos
ISBN 9788475845135 / 18 €
CAT / ENS
Catalunya / España / FAGC / Franquismo / Historia / Homosexualidad / Liberación sexual / Persecuciones políticas

A finals de l'any 1969 es va presentar a les Corts franquistes un avantprojecte de la futura Ley de Peligrosidad Civil y Rehabilitación Social que afectava directament al col·lectiu homosexual. En aquella època, per a l'església catòlica els homosexuals eren uns pecadors, per a la ciència mèdica uns malalts mentals afectats d'una aberrant inversió degenerativa, per a la llei uns corruptors de menors i uns escandalosos públics i, per a la societat en general, uns viciosos invertits assenyalats amb els dits amb els pitjors noms que hom pugui sentir a dir. Amb aquella nova llei passaven, a més, a ser perillosos socials, delinqüents en potència. Durant el llarg període del règim franquista els i les homosexuals van haver de viure amb la por al cos sempre, van haver de callar, silenciar, amagar-se, fins i tot "enganyar" a ells mateixos i a la societat per tal que no fos descoberta la seva homosexualitat. Van patir maltractaments físics i vexacions, detencions i empresonaments, "rehabilitacions" que els anul·lava com a persones i moltes vegades els induïa al suicidi. Escrit amb objectivitat, aquest llibre és més que una història del moviment gai a Catalunya i Espanya durant els anys 1970-1975. És un crit de denúncia i és un clam per reivindicar el lliure exercici de la sexualitat i de l'afectivitat entre les persones.

Armand de Fluvià i Escorsa (Barcelona, 1931), és llicenciat en Dret i diplomat en Genealogia, Heràldica i Nobiliària. És Conseller Heràldic de Catalunya i membre i assessor de diversos Instituts, arxius, patronats d'estudis i societats culturals d'arreu del món. Fundador i president de la Societat Catalana de Genealogia, Heràldica, Sigil·lografia i Vexil·lologia, ha rebut diversos premis entre els quals destaca la Creu de Sant Jordi. Durant l'època franquista va ser detingut vàries vegades per les seves activitats contràries al règim, al 1970 va fundar el Movimiento Español de Liberación Homosexual (MELH) i més tard el Front d'Alliberament Gai de Catalunya (FAGC) i l'Institut Lambda entre d'altres. És també col·laborador habitual de diversos mitjans de comunicació.