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lunes, 4 de mayo de 2026

#hemeroteca #cuerpos #deseos | 'Cochinas': hágase en mí según mi voluntad

Una imagen de la serie 'Cochinas' //

'Cochinas': hágase en mí según mi voluntad

Octavio Salazar | Cordópolis, 2026-05-04 

https://cordopolis.eldiario.es/blogopolis/blogopolis-quien-teme-a-thelma-y-louise/cochinas-hagase-voluntad_132_13193376.html

A estas alturas del siglo XXI, y pese a todos los espacios de autonomía que las mujeres han ido conquistando con relación a sus cuerpos y a sus deseos, la sexualidad continúa siendo uno de esos territorios más resistentes a una transformación feminista o, dicho de otra manera, es uno de esos espacios en los que se sigue evidenciando quiénes durante siglos dictamos las reglas y de qué manera el silencio de las mujeres, en todos los sentidos, ha sido uno de los pilares del patriarcado. Sexismo y edadismo, a los que podríamos añadir también un capacitismo que excluye sujetos y cuerpos que no responden al canon productivo y deseable, continúan siendo firmes aliados en un mundo sostenido por las reglas de un mercado en el que ahora parece imponerse, en palabras de Andrea García Santesmases, un “nuevo contrato sexual”, en el que más que transformar lo normativo no estamos sino reproduciendo las claves depredadoras y masculinizadas que, me temo, no conducen a ninguna liberación (sobre todo para quienes están en posición de vulnerabilidad). En dicho contexto, las herramientas digitales, más que favorecer la apertura a un planeta más ancho y diverso fomentan unos imaginarios construidos por y para los poderosos, de tal manera que en la actualidad sean muchas las personas atravesadas por malestares, violencias y una terrible frustración ante un mundo que, por otra parte, no deja de vendernos el sexo como uno de esos acontecimientos que cotizan alto en la bolsa del “optimismo cruel”.

En un contexto como éste, en el que siento que mujeres y hombres, la sociedad en general, seguimos teniendo tantas conversaciones pendientes en materia de sexualidad, y en el que, no lo olvidemos, los cuerpos y los deseos siguen ausentes de los procesos educativos, es tan de agradecer una serie como 'Cochinas'. Creada por Carlos del Hoyo e Irene Bohoyo, y dirigida por Andrea Jaurrieta, Laura M. Campos y Núria Gago, la serie nos lleva al Valladolid de los años 90, para contarnos el proceso de liberación de unas mujeres que, gracias a la pornografía que en aquellos años circulaba en cintas de videoclub, van descubriendo placeres al tiempo que van tomando conciencia de la soberanía que les ha negado un mundo de maridos machotes. Atravesada por el amor a una cultura cinéfila forjada gracias al VHS y con decisiones tan arriesgadas como empezar cada capítulo con la recreación de la escena de una película porno de aquellas que triunfaban en los primeros años de la democracia, 'Cochinas' tiene el gran acierto de darle la vuelta a los patrones sexistas y convertir en protagonistas a unas mujeres que hasta ese momento no habían hecho sino cumplir con las expectativas clásicas y que, en un ejercicio revolucionario de sororidad, descubren no solo el disfrute que encierran sus cuerpos sino también la libertad que supone saltarse las normas escritas por otros. Los creadores y las creadoras de esta singular apuesta han optado también por mostrarnos a mujeres y cuerpos que se salen de lo normativo, que no responden a las exigencias estéticas de un mercado ahora también de los deseos y del capital erótico, que en algún caso carecen de las capacidades que dictamos como las normales, o que trabajan en empleos precarios y sufridos (al tiempo que sostienen lo doméstico como auténticas heroínas). Un mosaico de seres diferentes en el que no faltan las mujeres viejas, también con derecho a disfrutar del sexo y que, sin embargo, solemos tratar como si fueran menores de edad a las que negamos autonomía y goce. Con unos guiones afilados y divertidísimos, y con un reparto que, en la mejor tradición de nuestro cine, convierte a los personajes secundarios en protagonistas, 'Cochinas' nos hace reír, nos emociona y también nos deja un poso tras su visionado que nos lleva, en este 2026, a seguir preguntándonos por muchas de esas cuestiones que en las primeras décadas de democracia fueron prisioneras de una falsa liberación.

Si bien Malena Alterio y una deslumbrante Celia Morón se merecen todos los premios de la temporada, no se quedan atrás todas esas mujeres diversas que, incluida una felizmente recuperada Josele Román, componen unos de los repartos más brillantes y ajustados de los últimos años. Todas ellas respiran tanta verdad que es imposible no empatizar con sus sueños y frustraciones, de la misma manera que, en otro sentido, lo acabamos haciendo con unos hombres, esos diligentes padres de familia amparados por el Código civil y por tantos usos y costumbres, que no tienen más remedio que asumir que es imposible seguir manteniendo el estatus que heredaron en un mundo hecho a su medida. De ahí que el personaje que interpreta Alvaro Mel, tierno y perdido, bien pudiera ser esa bisagra que conecta el mundo destinado a sucumbir y uno nuevo que todavía hoy está por abrirse en toda su plenitud. Ese en el que al fin hayamos hecho saltar de una vez por todas las costuras de lo normativo y en el que nos hayamos emancipado de unos roles y expectativas que nos limitan y que, con frecuencia, tanto nos hacen sufrir ('a unas' más que a 'otros'). Donde los cuerpos raros, viejos, gordos o con algún tipo de discapacidad pierdan al fin el miedo a lucir su desnudez y en el que las mujeres, sobre todo las mujeres, gocen liberadas de las cadenas con las que tantos dioses quisieron reducir su voz a un eterno “hágase en mí según tu voluntad”.

miércoles, 21 de mayo de 2025

#libros #liberacionsexual #historia | Agrupémonos todes: una historia de diversidad sexual y lucha de clases

Agrupémonos todes: una historia de diversidad sexual y lucha de clases / Jorge Remacha.

Madrid : Ediciones IPS, 2025 [05-21]
318 p.
/ ES / Libros / ENS / Clase obrera, Diversidad sexual / Historia / LGTBI / Liberación sexual / Lucha de clases / Movimiento obrero
 
📘 Ed. impresa: ISBN 9788409722327 / 20.00 €
📝 Cita APA-7: Remacha, Jorge (2025). Agrupémonos todes: una historia de diversidad sexual y lucha de clases. Ediciones IPS.

'Agrupémonos todes' recorre la relación histórica entre la diversidad sexual y la lucha de clases. Pero esta no es una historia del colectivo LGTBI como una sucesión de los hitos por conseguir ser admitides. Trata de repasar históricamente cómo las conquistas de las personas LGBTI son parte de las victorias por la liberación sexual y de género del conjunto de explotades y oprimides. Así, discurre a través de las dinámicas, controversias, divergencias y confluencias entre la lucha por la liberación sexual y de género, la lucha de clases y las corrientes políticas del movimiento obrero. Lo hace con sus luces y sus sombras, tratando de convertir nuestra historia en fuente de lecciones para no partir de cero en los combates venideros.

Es un libro recomendado no solo para quienes formamos parte de una disidencia sexual o de género, o para les curioses que se lo están pensando, o heteros que les gustaría vivir su potencial creativo, su sexualidad y sus afectos de forma libre con el resto de la humanidad. Es un libro para todes aquelles que quieran pensar la dinámica de la lucha de clases y las revoluciones en el siglo XXI, en las que las demandas de las personas LGTBI seguramente tengan un peso como nunca antes en la historia.
 

miércoles, 12 de febrero de 2025

#hemeroteca #homosexualidad | Elementos de crítica homosexual : hacia un gayo comunismo

Elementos de crítica homosexual : hacia un gayo comunismo / Mario Mieli ; traducción Joaquim Jordà.

Madrid : Traficantes de Sueños ; Barcelona : Verso, 2025 [02-12].
294 p.
Serie: Coediciones ; 2.

/ ES / Libros / ENS / Anticapitalismo / Homosexualidad / Liberación gay / Liberación sexual / Queer / Referentes

📘 Ed. impresa: ISBN 9788419833310 / 22.00 €
🔓 Ed. digital: Open Access / Traficantes de Sueños

https://traficantes.net/libros/elementos-de-critica-homosexual
📝 Cita APA-7: Mieli, Mario (2025). Elementos de crítica homosexual : hacia un gayo comunismo. Traficantes de Sueños.

La propuesta de Mieli, ilustrada en el libro y experimentada personalmente con extrema coherencia, es una utopía para ser vivida, partiendo del supuesto de que la liberación del eros en sus formas desatendidas y reprimidas es el único antídoto serio contra el dominio mortífero de la normalidad y el capitalismo. Se trata, dice Mieli, de abrir una brecha en la psique mutilada por la dictadura de la normalidad para dejar emerger la transexualidad enterrada en cada uno de nosotros, «el hermafroditismo original y profundo de cada individuo».

Este trabajo de liberación es la base de un camino de disolución y recomposición de la identidad humana que pretende alcanzar una nueva subjetividad andrógina y pansexual. Temas de este tipo, también queridos por cierta ciencia ficción, hacen de Mieli un precursor de muchos estudios y reflexiones posteriores que, a partir de los años ochenta, pusieron en juego las categorías de la sexualidad en nombre de una visión creativa de los conceptos de género, orientación e identidad sexual. La receta de Mieli era imposible, pero su horizonte de pensamiento sigue hoy, incluso más que ayer, en sintonía con líneas de transformación cultural y social que avanzan hacia la superación de dualismos e interdicciones de la tradición; hacia un comunismo alegre, vivo, brillante, jubiloso: el gayo comunismo.
«Un ejemplo indispensable y pionero del largo y difícil esfuerzo por articular la lucha queer con la lucha anticapitalista.» Kevin Floyd, autor de La reificación del deseo. Hacia un marxismo queer.

«Elementos nace y permanece como un texto de batalla. Es el manifiesto de una cierta política de la experiencia, una fuente de íntimo aliento, de liberación.» Paola Mieli, presidenta de la Asociación Psicoanalítica Après-Coup.

lunes, 8 de enero de 2024

#hemeroteca #inmemoriam | Muere a los 78 años el director Ventura Pons, figura clave del cine catalán

El País / Ventura Pons en el rodaje de 'Forasters' (2008) //

Muere a los 78 años el director Ventura Pons, figura clave del cine catalán

El realizador retrató en sus películas la Barcelona urbana, defendió la cultura catalana y participó en cinco ocasiones consecutivas en la Berlinale
Gregorio Belinchón | El País, 2024-01-08
https://elpais.com/cultura/2024-01-08/muere-el-director-de-cine-ventura-pons-a-los-78-anos.html

Con la muerte de Ventura Pons, fallecido hoy a los 78 años en su casa de Barcelona por su accidente casero, desaparece una figura clave en el cine catalán, un realizador que marcó el cambio de siglo con la presencia habitual de sus películas en la Berlinale (donde participó cinco años de forma consecutiva en la sección Panorama), y que volcó en sus filmes su habilidad para el diálogo, capacidad que había pulido en sus primeros pasos artísticos en el teatro. El director de ‘Anita no pierde el tren’; ‘Ocaña, retrat intermitent’, ‘Caricias’ o ‘Amic/Amat’ recibió, entre otros premios, el Gaudí de honor, la Medalla de Oro de las Bellas Artes o el Nacional de Cine de la Generalitat. En su despedida, la Academia de cine catalana ha subrayado: “Uno de los más importantes cineastas de nuestro país y que más ha hecho por el cine catalán y en catalán”.

Bonaventura Pons i Sala nació en 1945 en Barcelona. Durante el último lustro del franquismo se dio a conocer como director teatral, antes de saltar a la dirección con el documental ‘Ocaña, un retrato intermitente’ (1978), una mirada a la Barcelona de la época a través de José Pérez Ocaña, artista, ‘performer’ y activista en favor de los derechos LGTBI. Las múltiples facetas de Ocaña, creador líder de la contracultura barcelonesa a la vez que luchador contra las convenciones sociales y la represión sexual cuando todavía la policía detenía a los homosexuales bajo el paraguas de la ley de peligrosidad social, le sirvieron a Pons como espejo de sus propias inquietudes sexuales, intelectuales y culturales. El documental se estrenó en la sección Una cierta mirada del festival de Cannes de 1978.

En 1985, tras el éxito de la sátira ‘El vicario de Olot’, Pons funda su productora El Films de la Rambla, que le proporcionará vuelo artístico, a la vez que conectó, y se benefició económicamente, con las facciones más defensoras de la cultura catalana en catalán. Así arrancó una etapa fructífera en la que enlazaba película tras película, en una suerte de Woody Allen local (un parecido que se acentuaba porque a ambos sus títulos, comedias habitualmente urbanas, los distribuía la misma empresa, Lauren Films). En el caso de Pons, el ritmo lo mantenía adaptando las obras teatrales más palpitantes del momento, de autores como Josep Maria Benet i Jornet, Lluïssa Cunillé, Sergi Belbel o Josep Maria Miró, a los que sabía dar un atractivo audiovisual. Y acompañado además, en ese salto, de varias generaciones de actrices espectaculares que con Pons despuntaron en el cine tras triunfar en el teatro.

Así llegaron hasta 19 películas, como ‘El porqué de las cosas’ (1994), ‘Actrices’ (1996), ‘Caricias’ (1997), ‘Amic / Amat’ (1998), ‘Morir (o no)’ (2000), ‘Anita no pierde el tren’ (2000), donde emparejó de manera sorprendente —y con gran resultado— a Rosa Maria Sardà con José Coronado, ‘Manjar de amor’ (2001) —su salto a un rodaje internacional en inglés y el cierre de su racha en Berlín—, ‘Amor idiota’ (2004), ‘Animales heridos’ (2005), ‘La vida abismal’ (2006) o ‘Barcelona (un mapa)’ (2007), su cuarta y última candidatura a los Goya. Consciente del poder de las nuevas tecnologías, las abrazó: un ejemplo es que fue uno de los primeros cineastas españoles con página web propia. “La hice para facilitar que la gente tuviera las cosas que me pedían sobre mis películas. Cuando hacemos una nueva película, ponemos fotos, una sinopsis, resúmenes de prensa... Actualizo la página de entrada desde mi casa”, recordaba en 2003.

“No puedo quejarme, porque soy uno de los cuatro o cinco directores con presencia internacional. Llevo 700 festivales en mi vida, 32 retrospectivas, y no en sitios pequeños. Es cierto que mi cine ha viajado por todo el mundo de forma increíble, contra viento y marea. Y ha tenido mayor reconocimiento internacional que aquí”, contaba a El País en una entrevista en 2014. Ese mismo año Pons lideró una iniciativa para reabrir, como los cines Texas, la antigua sala de cine Lauren Gràcia, en su barrio de Barcelona. El final del confinamiento supuso también el cierre definitivo del mítico local.

Pons rodó además un puñado de documentales interesantes. Al ya mencionado ‘Ocaña, un retrato intermitente’, sumó ‘El gran Gato’ (2002), que logró un enorme eco gracias a su dibujo de otro mito, el rumbero Gato Pérez, fallecido en 1990 con tan solo 40 años, músico al que Ángel Fernández-Santos definió en la crítica del filme como “cantante de rock filtrado a través de ritmos de salsa arrabalera”; o ‘Cola, colita, colassa’ (2014), sobre la fotógrafa catalana que retrató desde la ‘gauche divine’ a la miseria de las chabolas. A la búsqueda de ese algo más, como con el documental ‘Ignasi M.’ (2013), la historia de Ignasi Millet, un reputado museólogo que tuvo que cerrar su empresa e hipotecar su casa ante la crisis económica, también arriesgó sus propias posesiones: “Yo creo que hay que luchar por las cosas en las que crees en la vida. La verdad es que me dicen si me he vuelto loco por filmar estas películas”. El estado de salud de Pons se volvió frágil tras sufrir un ictus en 2013, y su última aparición, donde se mostró debilitado, fue hace unos días en el funeral de Colita, aunque su fallecimiento se ha debido a un accidente casero.

En su penúltimo largo de ficción, ‘Miss Dalí’ (2017), ahondó en la vida de la hermana de la figura del surrealismo. Con su clarividencia portentosa, Jordi Costa retrató al cineasta en su crítica de este ‘biopic’: “Tras 45 años de carrera resulta evidente que en Ventura Pons hay muchos cineastas posibles: el que se reactiva aquí es el que ya se manifestó en la extraordinaria ‘Una merienda en Ginebra’ (2013). Es decir, el Pons que hubiese podido ser un excelente director de dramáticos para la BBC”.

domingo, 19 de marzo de 2023

#hemeroteka #inmemoriam | Maitasun kooperatiboaz

Oarsoaldeko Hitza / Mikel Martin //

Maitasun kooperatiboaz

Beñat Irasuegi Ibarra | Argia, 2023-03-19

https://www.argia.eus/argia-astekaria/2817/iritzia-5

Mikel Martin Conde herrikide eta burkide maitea betirako agurtu dugu artikulu hau idazten hasi berritan, eta tristura kolektiboa herrian zabaldu bada ere, penarekin batera Mikelen bizitza eta borrokak ospatzeko aukera eman digu. Erakutsi digu borroken ebakipuntuetan etorkizun emantzipatuak ikusten, eta horrek Orereta/Errenteriako herritarren eguneroko bizitzan eragin handia izan du. Erakutsi digu, baita ere, sexualitatearen gozamena eta harremanak eraikitzea aske eta konpromisoz egin daitezkeela, bestelako borrokekin lotuta daudela, maitasuna politikoa dela.

Alain Badiou filosofo komunistak idatzi zuen: "Maitasuna, batez ere, eraikuntza iraunkorra da, abentura setatsua. Benetako maitasunak arrakasta iraunkorra du, batzuetan zailtasun handiekin, espazioak, munduak eta denborak proposatzen dizkioten oztopoen aurrean". Esan zuen diferentziatik proiektu berri eta iraunkorrak garatzeko aukera dela, eta ildo hori jarraituz lantzen dugu kooperatibismo eraldatzailetik interkooperazioa. Maitasun kooperatiboaz ari garenean, bizi proiektuen harremanen eraikuntzaz ari gara, irauteko egiten duguna, gure proiektuen erresilientzia gaitasuna handitzen duena, parekoaren diferentzia onartuz, kolektiboan, ekonomian ere harreman aske eta konpromisodunak garatuz. Uste dut ez dagoela harreman kapitalista hegemonikoetatik aldentzeko beste biderik.

Ez da bide erraza, maitasun kooperatiboak denbora, espazioa eta baliabide materialak behar dituelako, baina hori ere eginez sortzen da, eta horregatik gure kooperatibatik lan denbora asko eskaintzen diogu eremu horri. Emaitzak nabarmenak dira Pirinioan lurralde eraldaketa nodoak sortzean, Iparraldeko ekonomia sozial eraldatzaileko AHA federazioa martxan jartzean, eta Euskal Herrian zehar ernatzen ari diren tokiko subjektu eraldatzaileak ikustean. Aurrera begira ere Olatukoopen harremanak maitasunez landuko ditugu, askatasuna, konpromisoa eta lurralde kohesioa ardatzean jarrita. Hemen aurkitu dut nik borrokarako bide eder bat.

Mikelekin ez nuen kooperatibismoaz askorik hitz egin, herriko egoera eta etorkizuna izaten genuen mintzagai, baina badakit lan burujabearen alde eta kooperatibak sortzeko egiten dugun borroka estimatzen zuela. Harremanak aske eta konpromisoz eraikitzea denon kontua da, transfeminismoa, ekonomia eraldatzailea edo herritarren eguneroko behar materialak diren bezala. Ebakipuntuetatik harago bidea egiten jarraituko dugu, mila esker Mikel!

miércoles, 15 de marzo de 2023

#hemeroteca #inmemoriam | Mikel/a, aquí estamos y no nos ocultamos

Mikela leyendo el manifiesto tras finalizar la manifestación en Donostia para denunciar el asesinato de Francis, 12 de junio de 1979 / Foto del archivo de EHGAM //

Mikel/a, aquí estamos y no nos ocultamos

Julen Zabala | Pikara, 2023-03-15

https://www.pikaramagazine.com/2023/03/mikel-a-aqui-estamos-y-no-nos-ocultamos/ 

Mikel Martin, militante de EHGAM y referente en el activismo transmaribibollo, entre otros, falleció el pasado 2 de marzo. En este artículo, Julen Zabala, amiga y compañera en EHGAM de Mikel/a, quiere recordar su personalidad, su activismo y su lucha por la liberación sexual. En esta lucha comenzaron allá por 1979, saliendo a las calles donostiarras por primera vez en junio de ese año con el lema ‘Aquí estamos y no nos ocultamos’.

Quedar con Mikel/a era una aventura. Quienes le conocíamos sabíamos perfectamente que al quedar con él/ella/elle (lo que cada una/o/e prefiera) lo de menos era el motivo de la quedada, pues tras ello habría una interminable lista de nuevas ideas, planteamientos, cuestiones, informaciones, proyectos, asuntos, todos expuestos con tal pasión que pareciera que fueran lo más importante del mundo. Y, sí, así eran al menos en ‘nuestro’ mundo, ese pequeño mundo en el que perpetrábamos las más diversas conspiraciones para nuestra/s luchas/s por la liberación (homo)sexual... También sabíamos que cada encuentro acabaría con una interminable lista de tareas pendientes y con el compromiso de llevarlas a cabo cuanto antes.

Bueno, hay que decir que resultaba imposible afrontar todo lo que incansablemente nos indicaba. Pero una de sus grandes virtudes era que también sabía escuchar a las demás, sus propuestas e iniciativas, y, acercando posturas y sensibilidades, establecer consensos y aceptar cuanto fuera o nos pareciera más razonable para abordar en ese momento.

Y, de igual modo, sabíamos que alguna bronca nos esperaba si nuestro compromiso se hubiera quebrado o no hubiéramos logrado los objetivos deseados en alguna de las acciones llevadas a cabo. Sin embargo sabía dar la vuelta a esas situaciones y cualquier enfado no le duraba más que el tiempo necesario para recomponerse/nos, dando un giro al asunto en cuestión con un nuevo planteamiento o proponiendo una nueva actividad que resultara más eficaz.

Incansable y pertinaz, Mikel/a estaba hecho/a de otra pasta y su manera de afrontar el activismo era de otra época, la de la lucha antifranquista y de la llamada transición, un modo de hacer que prácticamente casi nadie mantuvo. Por eso y por su forma de entender que la lucha era global, que no se limitaba a un único aspecto, Mikel/a es irrepetible. Y, bueno, no olvidemos tampoco su capacidad de estar en todas partes, en las que se cocía algo que pareciese interesante y en las que se fraguaba un nuevo hito para nuestra lucha.

Dar un pequeño paseo con él, no solo por Errenteria, sino por (casi) cualquier pueblo/ciudad de Euskal Herria era imposible sin pararse cada dos pasos, pues siempre se topaba con alguien a quien saludar, preguntar por esto o aquello, interesarse por su compañera/o/e o dar, sin más, una muestra de afectividad.

En su lucha nada le era ajeno y tanto le preocupaba la situación de las personas migrantes como la de las sintecho o las enganchadas a lo que fuera; se implicaba en todo lo trans, por supuesto, y también le interesaba lo relativo a lo no binario; las vivencias de chaperos y demás trabajadoras del sexo; las seropositivas; las precarias; las desfavorecidas; las marginadas; las personas en situación de discapacidad; y, claro, cuantas sufrían acoso por su orientación o identidad sexo-genérica; siempre pendiente de las recién llegadas e interesándose por el destino de las que partían...; todas las gentes, las más cercanas y las más lejanas (incluso aunque fueran desconocidas), y todas sus luchas le importaban. Luchaba por un mundo mejor, en el que todas tuvieran cabida y pudieran vivir sin sufrimiento alguno por mostrar su manera de ser, de estar y de sentir.

La trayectoria de Mikel/a es inabarcable en un texto como el presente. Por ello, solo quiero recordar aquí algunos momentos que nos acerquen, de uno u otro modo, a recordar esbozos de su (peculiar e irrepetible) forma de ser.

Como es bien conocido, en enero de 2005 sufrió una brutal agresión. Como cada jueves, habíamos tenido una reunión del grupo de EHGAM de Gipuzkoa. Normalmente solía quedarme con Mikel/a para ir a cenar y a tomar luego algo por el ambiente. Pero aquel día, por algún motivo que no recuerdo, no le acompañé, algo de lo que siempre me he arrepentido, pues, tal vez, aquel ataque no se hubiera producido.

Mikela en Errenteria, en la concentración del 17-M //

A la mañana del día siguiente, todavía muy malherido, me llamó (sería la primera llamada del día, aún no había trascendido nada) y me estuvo repasando diferentes temas de la reunión: “Haz ese cartel para el cine fórum tal, llamo a fulana, voy a quedar con mengana para no se qué, etcétera”. Pero, notando que no estaba del todo bien, le pregunté si le pasaba algo y tras bastantes “no, nada” e insistir me relató lo que le había sucedido la noche anterior. Así era Mikel/a: por encima de cualquier circunstancia, incluso personal y de aquella gravedad, está la acción colectiva y el compromiso con cualquier cosa que requiriese la militancia y el propio activismo.

De hecho, cuando lo recordábamos, siempre daba mayor importancia a las agresiones y ataques que recibieron militantes de EHGAM de Oarsoaldea en 1983, coincidiendo con el juicio al policía nacional por el asesinato de Vicente Vadillo ‘Francis’. En aquella ocasión se organizó un encierro en la iglesia donostiarra de Santa María, bajo el lema “los ‘incontrolados’ no nos moverán”. Un ejemplo más de que Mikel/a pensaba más en el sufrimiento ajeno que en el propio.

En el juicio, cinco años y nueve meses después, la jueza, antes de que testificara, le preguntó si podía declarar de pie, pues la brutal paliza tuvo serias consecuencias en una pierna. Mikel/a le contestó: “Bueno, la verdad es que sentada estaría más cómoda”. La jueza, haciéndose la sueca, le dijo que tenía por costumbre que las declaraciones se hicieran en pie. Y así estuvo Mikel/a, más tiesa que una vela...

Cuando se aprobó el cambio en el Código Civil que permitía el matrimonio entre parejas del mismo sexo, el 30 de junio de 2005, estaba con Mikel/a en Arrasate formando parte de una charla/debate sobre homosexualidad, iglesia y derechos civiles. Una más de las innumerables ocasiones en las que compartíamos nuestras cuestiones (para combatir prejuicios y desenmascarar la homo/lesbo/transfobia) allí donde nos lo solicitaban.

Recuerdo con especial cariño aquella vuelta de Arrasate a Donostia por la inmensa satisfacción que le produjo el derecho que lográbamos con aquel reconocimiento al matrimonio igualitario, no tanto por tratarse del matrimonio (institución del ‘patrimonio’ hetero/patriarcal que siempre habíamos criticado) sino por la igualdad con la que se reconocía el derecho mismo. Atrás quedaba una década que inició Cuerda en Gasteiz y en la que el asociacionismo asimilacionista, institucional y/o reformista había apostado por leyes de pareja que seguían considerándonos (a bollos y maris) de segunda categoría y de forma totalmente discriminatoria.

El PP, liderando las posturas reaccionarias contra la igualdad de derechos, intentó aguarnos la fiesta con la tramitación del recurso de anticonstitucionalidad, por considerar que la reforma “desnaturaliza la institución del matrimonio” y que llamar matrimonio a las uniones homosexuales “es un fraude de ley”.

La resolución tardó más de siete años en resolverse y, cuando empezó a anunciarse que estaba al caer, muchas parejas decidimos acogernos al derecho, por si acaso, no fuera que lo que tanto había costado conseguir nos fuera negado, al menos en idénticos términos de igualdad. Fue nuestro caso y cuando me casé con Manu en enero de 2013, Mikel/a, por supuesto encantado/a, asistió como ‘testigo/a’ a nuestra boda en el juzgado de Tolosa.

Tras aquella ‘ceremonia’, los/as tres pasamos unos días en Gran Canaria, siendo para Mikel/a la primera vez que iba. ¡Cómo lo disfrutó! Siempre que lo recordábamos hacíamos el comentario de que tras sus idas y venidas casi deja sin arena las dunas de Maspalomas. Como ya conocíamos el hotel en el que nos íbamos a alojar, antes de emprender el viaje tuve que advertir a nuestro/a Mikel/a que allí mantenían alguna rancia costumbre, como era no permitir acudir a la cena si no era con pantalón largo (únicamente a ‘los hombres’, claro).

A Mikel/a, que siempre tuvo presente todas las reivindicaciones de la COFLHEE (Coordinadora de Frentes de Liberación Homosexual del Estado Español) y muy especialmente los puntos 8 (derecho a vestirse como se quiera) y 18 (derecho al propio cuerpo) de su plataforma de 1978, no le quedó más remedio que comprarse un pantalón largo para aquel viaje. Y debió ser el primero.

Siempre lo tuvo claro, la vestimenta también era una forma de expresar la reivindicación del derecho a la diferencia. Cuando ocurrió el asesinato de ‘Francis’ los medios se referían a “un hombre vestido de mujer” y eso nos causó especial indignación a quienes ya participábamos en EHGAM, pues no era sino una manera de disculpar el crimen y revictimizar a la persona asesinada. Así lo recordó, hace un par de años, Mikel/a: “Me cabreó mucho, me dolió, porque se ponía el peso en cómo iba vestida esa persona, como si ello pudiera justificar un crimen”.

Resulta imposible enumerar cuanto Mikel/a ha promovido en su/s lucha/s a lo largo de toda su vida: actividades para dar visibilidad a la diversidad sexual y acciones para denunciar cualquier signo de trans/homo/lesbofobia y otras discriminaciones. Quiero destacar una de las que más satisfacción le produjo: en mayo de 2006, un par de meses después de que el cineasta Eloy de la Iglesia falleciera entre el olvido y el ostracismo, EHGAM organizó en Zarautz, su localidad natal, a modo de homenaje una sesión de cine fórum.

Contactamos con el entorno del ‘gaztetxe’ de entonces (Putzuzulo) y pudimos emitir allí (en una enorme sábana blanca a modo de pantalla) su película ‘El diputado’, de 1978. Mikel/a, como no podría ser de otra forma, lio a alguien para que hiciera la oportuna presentación, que en este caso fue el apasionado cinéfilo Xabier Portugal. Los aplausos de la juventud asistente al finalizar la proyección del filme (28 años después de su estreno) fue el mayor homenaje y reconocimiento que Eloy podría recibir en ‘su’ Zarautz y así lo sentimos.

Del mismo modo, apenas un año después, cuando EHGAM estaba organizando con los colectivos Medeak y Garaipen el ciclo de cine ‘Otros amores..., otros tiempos...’ para el mes de junio de 2007, nos impactó recibir la noticia del suicidio de Aimar/Moio en Hernani. Y decidimos, con rapidez, incluir una sesión allí, que tuvo lugar en Sandiusterri. Mikel/a no tuvo ninguna duda en tirar de sus contactos, traer el documental ‘El camino de Moisés’ e invitar a dar sus testimonios como trans al propio Moisés Martínez, desde Barcelona, y a Iván Garde, del colectivo Ilota Ledo de Iruñea. Fue la excusa perfecta para tributar un espontáneo homenaje a Moio y acompañar a su familia. Y, una vez más, con la satisfacción del deber cumplido.

Los contactos de Mikel/a han marcado, sin duda, nuestro activismo. Si no conocía a alguien, ya se encargaba de mover los hilos adecuados para llegar a él/ella/elle. De igual modo sus aficiones y pasiones también nos han dejado huella: nada le era ajeno, pero sentía especial estima por las actividades culturales, lecturas y publicaciones, cine y teatro, espectáculos y cabaret... En todo ello cualquier manifestación de la diversidad afectivo-sexual y del homoerotismo le fascinaba.

Y aún más si provenía de los márgenes, del ‘underground’ o de la contracultura. Recuerdo cómo enloquecía al encontrarse con un grafiti con alguna connotación erótico/festiva. Cualquier descubrimiento de este tipo lo compartía con sus compañeros/as, al igual que cualquier noticia que apareciese en (toda) la prensa que tuviera relación con ‘nuestras cosas’, por muy pequeña o marginal que fuera. Las fotos que hacía de esas noticias, sus recortes, sus notas y sus apuntes... ¡cómo vamos a echar de menos todo eso!

Otra de las acciones de las que se sentía muy orgulloso/a fue la concentración que realizamos en enero de 2010 en las inmediaciones de la catedral del Buen Pastor, contra Munilla y su apología del odio, en su toma de posesión como obispo de la diócesis de San Sebastián. Dijo entonces Mikel/a: “Estamos hablando de un homófobo que se considera a sí mismo ‘sanador de los impulsos neuróticos que están presentes en el deseo homosexual’, y que afirma que la pandemia del sida se debe a la ‘obsesión pansexualista de las autoridades'”.

Mikel/a consideraba la lucha de una forma global, y todas sus facetas eran caras de un mismo poliedro: por eso apostaba por la apostasía, el laicismo y la separación de las instituciones religiosas y políticas; el antimilitarismo y la insumisión; el derecho a la autodeterminación de naciones y de cuerpos; el feminismo y la liberación sexual; contra el machismo y sus violencias; contra el racismo y sus violencias; contra el capitalismo y el ‘gaypitalismo’ y sus violencias; por la justicia social, los derechos humanos, el desarrollo sostenible, el ecologismo… Nadie como Mikel/a ponía tanta pasión para luchar por cuanto le parecía justo y necesario: cómo olvidar, por ejemplo, su implicación en la recogida de firmas para la Iniciativa Legislativa Popular en defensa del Mar Menor.

El último encargo que me hizo Mikel/a, y como (casi) siempre de forma urgente, fue el cartel para anunciar la última concentración del 1 de diciembre en Donostia, otra fecha clave en nuestro particular calendario, en la que se conmemora el día mundial de lucha contra el vih-sida. Solo me comentó que el lema de este año era “indetectable = intransmisible”. Así lo hice, pero le añadí “¿inVIHsible?”, pues me parece que todavía está lejos de normalizarse la situación de las personas seropositivas. Por supuesto, le gustó, la idea y el cartel. Y, como cada año, comentamos a ver cuándo conseguiríamos cambiar el nombre de la plaza en la que se hace esta concentración anual: no es de recibo que Donostia dedique una plaza a Teresa de Calcuta, ‘apologeta del odio’ como la que más, y menos aún que en ella se ubique el lazo rojo en recuerdo a las víctimas del sida.

Mar y Mikel en Errenteria, 2022-12-01 //
Ese 1 de diciembre, por la enfermedad que le iba minando, Mikel/a ya estaba muy cansado/a y con su mirada nos decía lo mismo que a aquella jueza (“bueno, la verdad es que sentada estaría más cómoda”). Ya no puso carteles, con esa visibilidad que le caracterizaba; se limitó a difundirlo por las redes. Y no asistió a la concentración del 1 de diciembre. Pero todavía tuvo fuerza para acudir a otras movilizaciones en defensa de la ley trans.

Se fue, sin duda, con el enorme agrado de ver aprobada esta ley, que tantos disgustos le había producido por el rechazo de compañeras/os en antiguas batallas, y también por haberse encontrado con una persona interesada en escribir la historia de Francis y que había logrado contactar y recoger mucha información de su entorno familiar y de amistades, algo que no habíamos conseguido por nuestros medios. Y, eso, nos dejó algunas tareas y con la satisfacción del deber cumplido.

El 1 de diciembre pasado no asistió, como digo, a la concentración de la lucha contra el vih/sida, pero sí vino, ese mismo día, al acto que Alternatiba (formación en la que también participaba) organizó en Errenteria para desmentir los bulos en torno a la ley trans y en defensa del reconocimiento de los derechos de las personas trans. Entre las invitadas al acto estaba la histórica activista trans Mar Cambrollé. Mikel/a, ¡cómo no!, fue a recibirla y se fotografiaron en el paso de cebra arcoíris contra la trans/lesbo/homofobia que el pueblo dedicó a Francis en 2014, al cumplirse el 35 aniversario de su asesinato. Al revisar esa foto me doy cuenta de lo mal que ya estaba nuestro/a Mikel/a: se había puesto un pantalón largo.

jueves, 2 de marzo de 2023

#hemeroteka #inmemoriam | Mikel Martin hil da, sexu askapenaren aldeko ekintzaile historikoa

Argia / Mikel Martin omendu zuten Oreretan 2018an jaietan //

Mikel Martin hil da, sexu askapenaren aldeko ekintzaile historikoa

Mikel Martin Conde oreretarra hil da 70 urterekin, LGTBI aktibista historikoa Euskal Herrian eta EHGAMen sortzaileetakoa. Oarsoaldeko Hitzak argitaratu duenez, uda aurretik diagnostikatu zioten gaixotasunagatik hil da ostegun goizean.
Argia, 2023-03-02
https://www.argia.eus/albistea/mikel-martin-hil-da-ehgamen-ekintzaile-historikoa

Ondorengo mezua zabaldu du EHGAM mugimenduak sare sozialetan: "Mikel joan zaigu. Gure bizitza arnasgarriagoa izan da zuri esker. Zurekin topo egiteak alaitasuna eta borrokarako indarra eman dizkigu beti. Oso harro gaude zutaz. Gogoan zaitugu. Ez adiorik lagun!".

Duela hiru urte Irutxuloko Hitzan Irati Salsamendik eginiko elkarrizketan kontatu zuen bere ibilbidea nola hasi zen:

"Barruan gauza asko mugiarazi zizkidan artikulu bat irakurri nuen ‘Punto y Hora de Euskal Herria’ aldizkarian eta mugarri bat izan zen. Garai berean, EHGAMeko [Euskal Herriko Gay-Les Askapen Mugimendua] talde bat existitzen zen Bizkaian, eta hango kideekin harremanetan jarri nintzen. Donostian bilera bat egin zuten, eta hori izan zen nire lehenengoa. 1979an Francisco Vadillo Santamaria Francis trabestia hil zuten Errenterian, eta handik hilabete batzuetara atera nintzen armairutik. EHGAMen sorrera 1977an izan zen. Antonio izeneko kide bat Galestik etorri, eta taldearen sortzaileetako batekin elkartu zen Durangoko azokan, Imanol Alvarezekin. Antoniok esan zion Imanoli, hitzez hitz: ‘Badakizu Erresuma Batuan maritxuak bildu egiten direla euren eskubide zibilen alde borrokatzeko? Zer iruditzen zaizu zerbait egiten badugu hemen?’. Imanolek Euskal Herrian zailtasun asko ikusten zituela adierazi zion, baina aurrera jarraitu zuten, eta gaur arte borrokan aritu gara".

Bizi osoa egin du sexu askapenaren aldeko militante gisa. Horregatik, 2005ean Espainiako lau militarrek jipoitu egin zuten. Konorterik gabe utzi zuten. Horrela kontatu zuen: "Taxira nindoala, lau lagun ikusi nituen, nahiko jarrera bortitzean, kale seinaleak eta abarrekoak kolpatzen, ostikoka. Halako batean, niregana hurbildu, eta iraintzen hasi zitzaizkidan, zentzurik gabe. ETAz, eta Ibarretxe Planaz galdetu zidaten, gero kolpeka hasi zitzaizkidan".

Duela bost urte, Oreretan, OiangozHau mugimenduak omendu zuen, eta azpiko bideoa egin zioten, ‘Oarsoaldeko Hitzak’ erreskatatu duenez.

viernes, 8 de julio de 2022

#hemeroteca #lesbianismo #testimonios | Empar Pineda, lesbiana porque sí

El Diario / Empar con la entrevista en Interviú de 1985, 'porque sí' //

Empar Pineda, lesbiana porque sí.

La histórica activista feminista y lesbiana, que ha dedicado su vida a la defensa de los derechos de las mujeres, el aborto y la libertad sexual, apareció en 1985 en la revista 'Interviú' para reclamar el fin de la represión a las mujeres homosexuales.
Marta Borraz | El Diario, 2022-07-08
https://www.eldiario.es/sociedad/empar-pineda-lesbiana-si_1_9154902.html

“Tú lo que eres es una lesbiana de tomo y lomo”. Empar Pineda (Hernani, 1944) recuerda estas palabras más de medio siglo después de que se las dijera la compañera de universidad que le ayudó a ponerle nombre a eso que sentía y le abrumaba tanto. “Fue una liberación”, dice esta histórica activista feminista con voz pausada y una vida entera a sus espaldas dedicada a defender los derechos humanos. Entonces tenía poco más de 18 años y acababa de trasladarse a Madrid a estudiar Filología Románica. Poco después, acabaría convirtiéndose en una de las pocas caras visibles del colectivo LGTBI en una España en blanco y negro que reprimía la diversidad.

Probablemente sería más rápido enumerar qué no ha hecho Empar Pineda en el mundo del activismo político que detallar las movilizaciones en las que estuvo y organizaciones en las que participó. Militante comunista ya desde su primer año de Universidad, peleó contra la dictadura franquista en la clandestinidad. Se encontró con el movimiento feminista en un momento efervescente y estuvo detrás de las luchas por el derecho al aborto, la libertad sexual y la autonomía de las mujeres. Siempre desde un feminismo que reivindica abierto e inclusivo y que no ha dejado nunca de defender.

Contundente y directa, llegó a reivindicar en público cosas tan disruptivas entonces como el derecho de las mujeres al placer o el fin de la heterosexualidad “como norma”. Así lo hizo en la revista ‘Interviú’ en 1985, en la que apareció entrevistada con el titular “soy lesbiana porque sí”. Era la respuesta a la eterna pregunta, a la reacción más común de quienes no repudiaban a los que encarnaban orientaciones sexuales diversas, pero sí les miraban con extrañeza. “Estábamos hasta el gorro de que se nos preguntara ¿y tú por qué eres lesbiana? Se buscaba una razón relacionada con que no habíamos tenido relaciones sexuales satisfactorias con hombres, no nos daban validez”, afirma.

Atesora de aquella época unas cuantas anécdotas que cuenta divertida, como cuando su tía se despreocupó al ver a Amparito, así la conocían en su pueblo natal, en ‘Interviú’. “Mi madre me contó que había acudido avergonzada al quiosco a compararla después de que todo el mundo le dijera que salía, pero cuando la abrió dijo 'chica, qué tranquilidad, pensé que había salido en tetas'”. Por entonces, fueron muchos los programas y debates en los que se sentó frente a quienes aún asociaban la homosexualidad a una enfermedad, algo que en ese momento, aunque a punto de cambiar de posición, todavía la Organización Mundial de la Salud declaraba.

-¿Le preocuparía que alguno de sus hijos tuviera un amigo o una amiga homosexual?

-Yo me preguntaría lo contrario. ¿Y a nadie le preocuparía que tuviera amigos heterosexuales?


Así respondió Empar a la pregunta del presentador Francisco Caparrós en el programa 'Y usted qué opina', de TVE, que en mayo de 1987 trató el tabú de la homosexualidad. Entonces, como integrante del Colectivo de Feministas Lesbianas, estaba acompañada de Jordi Petit, otro histórico activista catalán por los derechos LGTBI. Tras la emisión del programa, recuerda la conversación que tuvieron dos señoras de Hernani en la panadería. “Estaban comentando entre ellas. 'Claro que lo vi', decía una. 'Cómo no la voy a reconocer, si es Amparito, la hija de la carnicera. Oye, y por cierto, ¿qué fue de ella? ¿se casó?”, cuenta entre risas.

“Una hora entera hablando de homosexualidad y lesbianismo y todavía preguntaban por eso... Era una sociedad profundamente heterocentrada”, explica Empar. La activista rehúye de lamentarse sobre lo que suponía afrontar este tipo de preguntas y hablar del tema con quienes les consideraban depravados. Su objetivo, asegura, era “ser pedagógica” y su mayor preocupación, “que se entendiera el mensaje”, que no era otro que intentar hacer ver que el lesbianismo “era algo tan propio, normal y natural como la heterosexualidad” y esta última “una norma de obligado cumplimiento”. “Esta sociedad machista no acepta que las mujeres tengan gozo y satisfacción sexual si no hay un hombre de por medio”, llegó a decir en Interviú.

La lucha contra los estereotipos que asociaban vicio y corrupción a la comunidad LGTBI o la denuncia del acoso que sufrían profesores gays o lesbianas “por pensar que pervertían a sus alumnos” fueron algunas de las cuestiones por las que peleaba el colectivo, dice Empar, y que recuerdan demasiado a los prejuicios a los que hoy dan pábulo los sectores ultra. Al margen de ello, con la vista puesta en el hoy, hay dos cosas que considera urgentes: por un lado que la educación en diversidad “entre en las aulas”, por otro, “que deje de rechazarse peticiones de asilo a personas LGTBI que han tenido que marcharse de sus países por ser perseguidas. Es un crimen del que somos responsables”.

La lucha antifranquista
Innumerables manifestaciones, ‘besadas’ LGTBI, Orgullos, pancartas, proclamas o panfletos y reuniones clandestinas llenan la vida activista de Empar, que dio comienzo en plena dictadura franquista. “Luchábamos por una sociedad diferente y democrática”, lo que en un primer momento, en los años de universidad, cristalizó en la creación de los llamados Comités de Nacionalidades con compañeros de Catalunya, Galicia o Euskadi y en la Federación de Comunistas (FCO). “Nos preocupaban la opresión de la cultura, las tradiciones y las lenguas de las diferentes naciones del Estado, pero batallábamos contra la dictadura en todas su vertientes”, aclara.

FCO acabó derivando en el Movimiento Comunista en 1968 al unirse con una escisión de ETA que se llamó ETA Berri y otros muchos grupos políticos comunistas de toda España. La reunión clandestina, programada en Burgos, a medio camino entre Madrid y Euskadi, en la que pretendían hacer formal la fusión, terminó con la detención del grupo por parte de la Brigada Político Social de Franco y unos cuantos días “hostia va, hostia viene” en los calabozos. “Nos acusaban hasta de haber planeado volar la catedral de Burgos, con lo que a mí me gustaba”, recuerda entre risas la activista.

El antes y el después del feminismo
El aterrizaje en el feminismo fue “un antes y un después” y llegó de la mano de su traslado a Barcelona por necesidades del partido. Acababa de morir Franco y la ciudad acogía entonces la celebración de las primeras Jornades Catalanes de la Dona, en las que Empar participó “muy activamente”. Había en esos momentos mucho terreno que ganar y lo demostraron las 4.000 mujeres que asistieron y convirtieron aquellos días en toda una declaración de intenciones: “No era difícil encontrar objetivos porque veníamos del franquismo, en el que la consideración de las mujeres era de no reconocimiento y sumisión, nuestro destino era estar dedicadas al hogar y, en el terreno de la sexualidad, la maternidad y dar placer a los varones”.

A su vuelta a Madrid, Empar cofundó el Colectivo de Feministas Lesbianas y la Comisión por el Derecho al Aborto, las dos organizaciones a las que más tiempo y esfuerzos dedicó. Recuerda como una de las movilizaciones más transformadoras la campaña estatal por las llamadas “11 de Basauri”, que en 1979 iban a ser juzgadas por abortar cuando hacerlo era todavía un delito. Una ola de solidaridad feminista logró poner sobre la mesa del debate público el tema del derecho a la interrupción voluntaria del embarazo, hasta entonces silenciado, y se la considera detonante de la ley de 1985 que aprobó el Gobierno de Felipe González para despenalizarlo parcialmente en caso de tres supuestos.

Fue algo “totalmente insuficiente” y una “cobardía” a ojos del movimiento feminista, que mostró su descontento convocando una manifestación con velas encendidas desde el barrio madrileño de Argüelles hasta La Moncloa. El mismo año, abrió sus puertas en Madrid la clínica de abortos Isadora, una de las pioneras, a la que Empar entró a trabajar y de la que se convirtió en portavoz. Allí tuvo que afrontar el acoso ultracatólico que las llamaba “asesinas” y pintaba de insultos la fachada del centro y que alcanzó el punto culmen en 2007, cuando la clínica fue víctima de un montaje a expensas de una denuncia de un grupo antiderechos que fue archivado finalmente dos años después.

Defensora de un feminismo que se ha topado con posiciones encontradas dentro del propio movimiento, Empar es una firme creyente del “debate sosegado y reflexivo” frente a la cruenta división. Y reclama memoria: “En las jornadas feministas de ámbito estatal que se celebraron a principios de los años 80 ya había una mesa sobre transexualidad. Era una realidad desconocida para muchas, pero desde entonces formó parte de nuestro bagaje feminista y fue un elemento más de nuestra lucha. Parece mentira que ahora nos encontremos con la humillación que están sufriendo a manos de una parte del feminismo”, lamenta.

Pero pese a todo, pese a la oscuridad y la represión, Empar encarna un mensaje esperanzador. No han podido con ella ni los grises de Franco ni la homofobia y el machismo que a ella misma le llevó en un principio a ocultarse hasta que su compañera universitaria de batallas pronunció la palabra lesbiana. “Desde entonces viví mi lesbianismo encantada de la vida”, asegura. Ya lo dijo en ‘Interviú’, entre denuncia y denuncia, hace 37 años: “Las lesbianas que hemos llegado a asumir satisfactoriamente nuestra sexualidad somos gente enormemente feliz. A pesar de las dificultades”.

martes, 5 de julio de 2022

#hemeroteca #testimonios | El último baile de Raffaella Carrà, diva gay y orgullo del colectivo LGTBIQ

Público / Raffaella Carrà //

El último baile de Raffaella Carrà, diva gay y orgullo del colectivo LGTBIQ.

Azote del Vaticano y declarada comunista, la cantante italiana falleció hace un año, pero su legado sigue ahí: la lucha por la liberación sexual femenina y por los derechos de los homosexuales.
Henrique Mariño | Público, 2022-07-05
https://www.publico.es/culturas/raffaella-carra-diva-gay-orgullo-lgtbiq.html 

Diva gay e icono LGTBIQ, hace un año que nos dejó Raffaella Carrà, la artista italiana que se ajustó las lentejuelas para cantarle a la liberación sexual femenina y, de paso, alentar el baile desatado en los locales de ambiente de medio mundo. Reina del Orgullo en Madrid hace cinco años, ya había sacado del armario a Lucas a finales de los setenta, cuando los telespectadores trasalpinos pudieron escuchar por primera vez una letra explícita sobre un homosexual, aquel "chico de cabellos de oro", que abrazaba a un desconocido.

La importancia de la actuación, para sorpresa de propios y extraños, habría que enmarcarla en una pacata sociedad italiana, influida por los rigores católicos que inoculaba el Vaticano. Nada que ver con la España que se encontró décadas después al ser homenajeada en Madrid, aunque al recoger el título reconocía que era "increíble que a estas alturas tengamos que reclamar estos derechos". Porque era cierto: mientras la gente cantaba y bailaba sus canciones, el colectivo gay seguía siendo acosado y sufriendo agresiones.

Una realidad a dos velocidades, como la que ella vivió en su país. Gobernada por la Democracia Cristiana, el tentáculo político de la jerarquía eclesiástica, Italia se rendía a los pies de una artista que en ‘Santo, santo’ (‘Ma che vacanza é’) se sentía engañada por un marido remolón en la cama y se preguntaba: "¿Dónde está el sadismo, dónde el masoquismo, lo que me prometió?".

El salvoconducto del divertimento le servía a Raffaella Carrà para colar letras que empoderaban a las mujeres y abogaban por la liberación sexual, al igual que hizo en nuestro país Rocío Jurado a través de ‘Lo siento, mi amor’, cuando en 1978, cansada de "fingir", cantaba: "Hace tiempo que no siento nada al hacerlo contigo, que mi cuerpo no tiembla de ganas a verte encendido".

Ambas estrellas recurrían a la ironía, envuelta en una puesta en escena teatral, para reclamar el protagonismo de las mujeres en la calle y en la alcoba mucho antes de que Lorenzo Lamas se proclamase "el rey de las camas". La forma de hacerlo, que podía rozar la sobreactuación y el histrionismo, no podía ocultar un mensaje diáfano, que Francesco Vezzoli tradujo al diario británico The Guardian: "Creo que Raffaella Carrà ha hecho más para liberar a las mujeres que muchas feministas".

Para ondear la bandera gay, Raffaella Carrà (Bolonia, 1943 - Roma, 2021) tuvo que blandir antes la feminista, aunque el viento que las agitaba era el mismo. Había que sacudirse la caspa y, si hacía falta, soplar con todas las fuerzas. Ella podía hacerlo mientras cantaba y bailaba embutida en unos trajes tan deslumbrantes como imposibles, pero su ‘canzone’ gimnástica no debería opacar las cargas de profundidad contra la beatería.

En ‘Tanti auguri’ (‘Para hacer bien el amor’) aplaude a quienes tienen muchos amantes e incluso las alienta a procurarse un tío más guapo: "Lo importante es que lo hagas con quien quieras tú". Sin embargo, no se trataba solo de escoger, sino también de llevar las riendas. Así, en ‘A far l'amore comincia’ tu les recomendaba: "Hazle ver que no es un juego, hazle entender lo que quieres".

Curiosamente, en España se prescindió del lastre feminista desde el propio título de la canción, 'En el amor todo es empezar', cuando en realidad la Carrà estimulaba a sus coetáneas para que tomasen la iniciativa, o sea, a que fuesen ellas las que empezasen a hacer el amor. Sea como fuere, aquí y allá, en Italia o en España, congregó a millones de mujeres ante la radio y la televisión, que supieron separar la purpurina del grano y entender que aquella mujer era de armas tomar.

¿Cuáles? Las letras, el baile, la picardía y los aparentes dobles sentidos, aunque a veces sus canciones eran de dirección única, explícitas e inequívocas. Por si no fuese suficiente, recurrió a la provocación del cuerpo, si bien no podría calificarse como cosificación, sino como acción directa desde el púlpito masivo de la tele. Así, escandalizó al Vaticano y a la dirección de la RAI cuando enseñó el ombligo en ‘Canzonissima’, mientras que en ‘Ma Che Sera’ se calzó unas medias de liga para sentarse sobre una manzana vestida de monja.

A saber cómo se las arregló para entrevistar a Teresa de Calcuta, camino de la santidad, con un vestido de transparencias. O qué pensaría Pablo VI, pastor mayor de la Iglesia católica, cuando contaba más de lo que cantaba al tiempo que toqueteaba —y se dejaba sobar— en ‘Tuca tuca’: "Cuando te miro, sabes lo que quiero de ti".

Quizás sería incluso más escandaloso para la plaza de San Pedro que prescindiese de un hombre para gozar en 53-53-456, un canto a la masturbación donde da en la tecla, aunque durante el ejercicio onanista no consiga comunicarse por teléfono con su amante . Poco importa, porque su dedo va por libre, "se mueve solo sobre mi cuerpo y marca sin parar". O sea, que si nos fijamos en la letra pequeña, la Carrà estaba espoleando a las mujeres a que se dejasen de santurronerías y que experimentasen y se encomendasen al placer.

Que cada una —y cada uno— haga lo que quiera en su cama, vendría a decir. Tomando la iniciativa, buscándose a otro o tanteando prácticas sexuales menos convencionales o establecidas, porque la artista italiana no duda, por ejemplo, en adoptar una posición sumisa en ‘Forte, forte, forte’. Queda claro que bajo su melena platino había un cerebro audaz y rompedor, que no dudó en usar desde la plataforma más poderosa e influyente del siglo pasado: la televisión.

No se queden con lo "fantástica [que es] esta fiesta" y déjense llevar por el meneo reivindicativo. Lógicamente, Raffaella pasó a la historia por su propuesta lúdica, pero no hay que olvidar el calado de sus mensajes, ni su capacidad de trabajo. También habría que tener en cuenta que su merecidísimo éxito, que debe mucho a su versatilidad sobre los escenarios, no se forjó a partir de una gran voz. No era Mina, por poner un ejemplo, aunque ella supo suplir el virtuosismo por la actitud.

Esa personalidad arrolladora podría ser comparable con la de otras artistas que tiraron de genio y temperamento hipnóticos para llegar a lo más alto. En España, por ejemplo, Lola Flores. En Galicia, Ana Kiro, madre sin pasar por el altar, casada con un divorciado, pero que trabajó como una condenada tanto en los palcos como en la televisión. En cada tierra encontrarán mujeres como ellas: modernas, trabajadoras, valientes, audaces e iconoclastas.

Por si fuera poco, Raffaella Carrà, quien también triunfaría en la televisión española con los programas ‘La hora de Rafaella Carrà’ y ‘¡Hola Raffaella!’, era de izquierdas. Y, como nuestra Marisol, no dudó en esconderlo y llegó a declarar a la revista ‘Interviú’: "Siempre voto comunista".

Sigue sonando en la pista, aunque hoy hace un año que nos dejó. A los suyos solo les queda bailar estos días en honor de la diosa gay, icono del feminismo e imperecedera estrella del pop. Podrán hacerlo en la plaza que llevará su nombre, cuya inauguración tendrá lugar este miércoles en Madrid durante las fiestas del Orgullo 2022. ‘Ciao, Raffaella!’, que en italiano es un adiós, pero también, aunque nunca se haya ido, un hola de bienvenida.

viernes, 12 de noviembre de 2021

#hemeroteka #lgtbi | Berotasuna

Argia / KOSA Santutxuko Karmelan //

Berotasuna.

Ekaitz Herrera Azkarraga | Bizkaiko Hitza, 2021-11-12

https://bizkaia.hitza.eus/2021/11/12/berotasuna/ 

Etxebizitza batean pilatu ohi den pizza kaxa kopurua norberak kozinatzeko daukan denborarekiko proportzionala da. Taberna batean eskatu ohi den kafesne kopurua kalean dagoen tenperaturarekiko alderantzizko proportzionala da. Aldi supermerkatuko produktuekin betetako hozkailua norbere kontsumo idealen kontraesanekiko zuzenki proportzionala da. Nire bizimoduaren ekuazioa horrelakoxea da. Sinplea, errepikakorra. Eta ekuazio hori baliagarria zait bizimoduaren eremu guztietan aplikatzeko. Argindarraren fakturarekin ere, berdin. Berogailua isiotzeagatik ordaindu beharrekoa etxe barruan pasatzen den denborarekiko esponentziala delako negu garaiotan. Horregatik, etxean igarotako denbora tartea murrizten ahalegindu naiz asteburuan. Eta emaitza emankorra izan da, ezbairik barik.

Goretex geruzak soinean jantzita eta Ipar Polorako aproposa dirudien txanoa ipinita, Bilbon hasi dut asteburua. Santutxuko Karmela gune autogestionatuan. EHGAMek, Euskal Herriko sexu askapenaren aldeko mugimendurik beteranoenak, bere burua berramesteko hausnarketa zikloari ekin dio. Eta espazio libre horretan antolatu du, hain zuzen ere, KOSAren, Koronabirus Osteko Sexu Askapena zikloaren geldialdirik esanguratsuena. Identitate eta genero disidentziari lotutako mahai ingurua orain, euskarazko kulturgintzaren eta mugimendu transmaribibolloaren arteko zubiei buruzkoa gero, eta, Langileen Autodefentsa Sareak antolatutako mokadu beganoak bien bitartean. Eta ni, hantxe, berbaldiak entzuten, besarkada bat jasotzeak eragiten duen epeltasun hori bezain goxo, non eta berogailurik bako eremuan. Benetako berotasuna ematen baitit Euskal Herriko mugimendu transmaribibolloak duen ahalduntze eta lanketa maila ikusteak. Miraz begiratzen diot mugimenduari, egunerokotasunean topatzen ez ditudan izen-abizen, erreferente, gorputz ez-arautu, diskurtso eta dinamikak ikasteko aukera eskaintzen dizkidalako. Bertara joanda agurtu ditudalako aspaldi ikusi bako lagunak. Hezur-haragitan ezagutu ditudalako orain arte digitalki baino ezagutzen ez nituenak. Sentitu dudalako mundutxo honetan bakarrik ez zaudela diotsun barne ahotsa. Eta horixe bera esaten nion herrikide dudan marika bati, kotxean, etxerako bidean, berogailua topera genuela: “Izugarrizko mugimendu transmaribibolloa dugu Euskal Herrian. Kristolako gaitasuna eta potentziala dituena. Honelako topaketetara sarriago etorri beharko genuke. Nork daki, beharbada guk geuk ere aletxo bat, txikia bada ere, ipini dezakegu”. Epeltasuna, berriro.

Asteburua Gasteiz aldean amaitu dut, ohekidearen etxeko izara artean kateatuta. Tarteka beharrezkoa delako topaketetan ikasitakoak praktikara eramatea. Zer arraio. Merke eta on. Han ere lortu dut-eta epeletan sartzea. Eta hori da, hain zuzen, asteburu honetatik atera dudan ondorioa: Euskal Herriko mugimendu transmaribibolloa inguruan izanda, ez dut berogailurik isiotzeko premiarik izan. Euskal Herriko eraikinik altuenaren (eta falikoenaren) jabea den horren aurrean, aukera askatzaileagoa, merkeagoa eta osasuntsuagoa begitandu zait.

viernes, 5 de noviembre de 2021

#hemeroteka #lgtbi | «Aterki zabal» izateko bidean

Berria / KOSA zikloko jardunaldi bat, Arrasaten //

«Aterki zabal» izateko bidean.

KOSA gogoeta zikloan, EHGAMen etorkizuna izango dute hizpide, besteak beste. Euskaraz eta LGBTI komunitateaz ere ariko dira, askotan «gorputz beretan gurutzatzen» baitira biak.
Oihane Puertas Ramirez | Berria, 2021-11-05
https://www.berria.eus/paperekoa/1874/012/001/2021-11-05/aterki-zabal-izateko-bidean.htm 

EHGAMek «gizon marika zurien» gune izateari uztea, eta LGTBI komunitate guztiarentzako «aterki zabal bat» bilakatzea: hori da EHGAM sexu askapenerako erakundeak antolatutako KOSA —Koronabirus Osteko Sexu Askapena— hausnarketa zikloaren helburua.

Gogoeta zikloaren barruan, zenbait topaketa, mahai inguru eta elkarrizketa antolatu dituzte, urriaren 27tik azaroaren 13ra bitartean; besteak beste, LGTBI komunitate eta borrokentzat «garrantzitsuak» diren auziak eztabaidatzeko asmoz. Biharko, adibidez, egun osoko egitaraua prestatu dute Bilboko Karmela gune autogestionatuan. 10:00etan hasita, genero disidentziaz, kultura ez-heteronormatiboaz eta LGTBI borroketan euskarak duen lekuaz ariko dira, eta, egitaraua ixteko, EHGAM «berramesteko» tailer bat egingo dute.

Kepa Blazquez Roteta EHGAM Berramesten egitasmoko kidearen ustez, zikloak «komunitatearen barruan saretzeko» balio dezake. Gaur egun «oso garrantzitsua» da saretze hori lortzea; batetik, LGTBI komunitatearen aurkako «erasoak goraka» doazelako, eta, bestetik, «lortuta zeuden eskubideak atzerabide bat hartzeko zantzua edo beldurra» dagoelako. Saretzea, beraz, «egoera horri aurre egiteko modu bat» izango litzateke.

Euskaraz eta euskaratik
Blazquezen arabera, Euskal Herriko LGTBI komunitateak euskararekin duen harremana «oso plurala» da, eta bi gaiak, berriz, «banaezinak»: «Alde batetik, batzuetan, gorputz beretan gurutzatzen dira bi gaiak, eta, bestetik, bazterreko posizioetan daude biak». Horregatik jarriko dute euskara «lehen lerroan», LGBT+ euskaraz eta euskaratik: gure borroketan euskarak duen lekuaz eztabaidatuz elkarrizketa kolektiboan.

«Azken urteotan» feminismoak eta euskalgintzak egin duten «zubi lana presente dago» LGTBI borrokan, hala adierazi du Blazquezek. Gainera, batzuetan komunitate horretako kide izatea eta euskararen gaia «bat dira»; izan ere, biak «gorputz beretan gurutzatzen» dira: «Gorputz beretik jarduten dugu bietan».

Horrez gain, «sexualitatearen esparruan» ere LGTBI komunitateak eta euskarak badituzte zenbait antzekotasun, askotan biak «bazterrean» baitaude: «LGTBI komunitatea bazterreko posizio batean dago, eta egoera linguistikoari dagokionez, diglosia dagoenean, euskara da baztertuta gelditzen den hizkuntza».

EHGAM LGTBI komunitatearentzako «aterki zabal» bihurtzeko bidean, erakundeko «zutabeak» edo lan ildoak planteatzen hasi ziren bilera batzuetan. Blazquezek azaldu duenez, euskara «hausnarketa ziklora eramatea» erabaki zuten, euskara EHGAMen «zutabe bat» izan delako «historikoki», eta etorkizunean ere lan ildo «potente» bat izan «behar» duelako. Bilera horietatik atera ziren, besteak beste, biharko jardunaldian jorratuko diren gaiak eta parte hartzaileak. LGBT+ euskaraz eta euskaratik elkarrizketa kolektiboan, esaterako, EHGAM sortu zenetik erakundeak euskararekin izan duen harremanari buruz ariko dira, eta LGTBI komunitateko hiru kidek euren bizitzan euskararekin zer bizipen izan dituzten kontatuko dute.

Sorburutik etorkizunera
Memoriaren ikuspegitik hasiko dute elkarrizketa kolektiboa, «ezin delako ahaztu nondik gatozen». Horretarako, Imanol Minerrek eta Raul Lopezek hartuko dute hitza. Miner 1990eko hamarkadaren erdian hasi zen Gazte-EHGAM taldearen ekinaldietan parte hartzen, eta euskalgintzan egin du bidea nagusiki, sexu askapenerako mugimenduetatik gertu. Lopez, ordea, Bartzelonan sartu zen mugimendu antimilitaristan, eta 1990eko hamarkadan Nafarroako EHGAMen aritu zen.

LGTBI komunitateko kideek euskararekin izan dituzten bizipen eta prozesuei «legitimitatea» emateko, modu «oso desberdinetan» euskara eta LGTBI borroka «gurutzatuta» dituzten hiru pertsonak hitz egingo dute: June Fernandezek, Izaskun Aranbarrik eta Javi Guadañak.

Fernandez kazetari «bibollofeminista» da, eta Larrabetzuko (Bizkaia) Zutunik talde feministako kide izateaz gain, Nola esan/izan bollera euskaraz proiektuan aritzen da. Blazquezek azaldu duenez, «gaztelerazko kazetaritzan erreferente gisa» ezagutu zuten Fernandez, baina «aldaketa bat egin zuen linguistikoki». Aldaketa horren «digestioa» eta bere proiektua izango ditu hizpide. Aranbarri Eibartik (Gipuzkoa) Bilbora joan zen gazte garaian, eta euskalgintzan aritu zen lanean. Bilbon bizi izan duen «bollerismoaren eta euskararen» arteko harremanaz eta azken hogei urteotan «amatasun bolleroan» izan duen borrokaz hitz egingo du. Guadaña «euskarara etorri berri» den «anarkomarika» da, eta euskalduntze prozesuan «ireki» zaizkion «perspektibei buruz» arituko da.

Sorburuari eta orainaldiari buruz hitz egin ondoren, etorkizunera begira jarriko dira Karmela gune autogestionatuan. Besteak beste, euskararen gaiari dagokionez, EHGAMen lan ildoak zeintzuk izan beharko liratekeen landuko dute, eta bertaratutakoekin ere arituko dira gaiaz, «dinamika batzuen» bitartez.

miércoles, 3 de noviembre de 2021

#hemeroteca #lgtbi | Fortalecer alianzas: de la liberación gay a la liberación sexual

Pikara / Mani de EHGAM en Donostia, 1981 //

Fortalecer alianzas: de la liberación gay a la liberación sexual.

Queremos que EHGAM sea un movimiento amplio, en red y transformador. Y estamos convencides de que para ello, además de invitar a la gente, hay que revisar y cambiar las prácticas de lucha y la cultura de nuestra organización.
Iniciativa EHGAM Berramestuz | Pikara, 2021-11-03
https://www.pikaramagazine.com/2021/11/fortalecer-alianzas-de-la-liberacion-gay-a-la-liberacion-sexual/ 

EHGAM surge en 1977 tras una reunión celebrada en Durango. Detrás del acrónimo, las palabras Movimiento de Liberación Gay de Euskal Herria y, detrás de la iniciativa, varias personas que durante largos años han sido protagonistas o activistas anónimas en las luchas por la liberación sexual y en otras tantas. Pero ese “gay” de entre las siglas EHGAM no tenía aún el significado que tiene hoy en día; no se refería a un tipo específico de hombre homosexual. La idea era luchar a favor de quienes sufrieran las consecuencias de la visión normativa de la sexualidad y el género. Han pasado 45 años y muchas adversidades también. Y “gay” ya no es el paraguas que nos cobija a todes; las luchas LGBT+ (y las de EHGAM) se han diversificado para bien y para mal.

Hace aproximadamente un año recibimos la llamada de miembros de EHGAM-Bizkaia solicitando ayuda para relanzar el colectivo y garantizar su relevo generacional. Nos reunimos un grupo reducido de personas, la mayoría conocidas entre sí, que además ya nos habíamos encontrado anteriormente en diversas luchas e iniciativas.

El primer día hablamos del significado que EHGAM tenía para nosotres y la mayoría teníamos un vínculo muy fuerte para con la asociación, aunque nunca hubiésemos formado parte de ella. Para muches de nosotres, los carteles, pegatinas, campañas, acampadas y notas de prensa de EHGAM fueron la primera referencia positiva que tuvimos sobre ser LGBT+ y nos ayudó a reconocernos a nosotres mismes en nuestros entornos cotidianos: aquella camiseta con el juego de palabras “borrokarako gay” (borrokarako gai=capaces para la lucha) que vestíamos no sin dudas y nervios; la pegatina pegada en las farolas del pueblo que decía “Cárgate la norma” o aquel tríptico que explicaba cómo usar condones en las relaciones sexuales entre chicas y entre chicos. Quienes se reunieron en Durango en 1977 tuvieron que buscar sus referentes en otros lugares. Pero para las que nos reunimos en Hernani en 2020, EHGAM era uno de nuestros grandes referentes. Es por ello que vemos a esta asociación como un pequeño tesoro, una bombilla, un sonido, una marca en la tierra que nos señala a muches de nosotres el camino de numerosas luchas.

Pero en el párrafo anterior, inevitablemente, hemos escrito “muches de nosotres” y no para “todes”. Porque desear que una asociación como EHGAM sea un instrumento para todas las subjetividades y luchas que se agrupan bajo las siglas LGBT+ no significa que lo hayamos conseguido. Y, hoy por hoy, relanzar EHGAM y continuar con su actividad supone, ineludiblemente, situar a la asociación en la realidad actual, crear las condiciones para reflexionar críticamente sobre el camino recorrido y seguir avanzando. Sin caer en interminables procesos de reflexión, queremos juntarnos y pensar a través de la acción, pero no podemos tirar hacia adelante sin más.

A lo largo de todos estos años las luchas en torno a la liberación sexual han cambiado de la misma manera que lo han hecho las sociedades que las contextualizan. Sería interminable enumerar todos los cambios, pero es necesario fijarse al menos en algunos aspectos. En las últimas décadas se han aprobado o están en trámite de aprobación diversas leyes y ordenamientos jurídico-administrativos que han tenido una gran incidencia en la vida de las personas LGBT+. Cada cual tendrá su opinión al respecto, pero sobra decir que la salida de la homosexualidad del código penal, el matrimonio entre personas del mismo sexo, la modificación de los reglamentos de adopción, las leyes de cambio de identidad genérica o los cambios que se han hecho en las guías médicas, entre otras cosas, han influido mucho en nuestras vidas. Pero cabe destacar que ya se ha demostrado claramente que estos cambios no han resuelto todos nuestros problemas, ni mucho menos. En varios casos, además, han generado nuevos problemas o han desplazado el acoso y la discriminación hacia las personas más afectadas dentro de la comunidad LGBT+ (clases trabajadoras migrantes, por ejemplo).

Estos cambios no han sido suficientemente profundos porque no han tocado ni cuestionado los fundamentos del propio sistema. Y no sobra decir que nos quieren integrar al actual modelo liberal-capitalista, dejándolo como estaba o incluso potenciándolo en muchos casos. Un buen ejemplo de esto es el de la familia. A través del matrimonio, adopciones y otros métodos para tener hijes, las personas LGBT+ tenemos la posibilidad de crear familias como las que reconocen el estado y la sociedad, y sí, hemos profanado la santa institución del matrimonio y de la familia, hemos creado una brecha y nos hemos metido dentro pero, aunque parezca mentira, esas instituciones han salido reforzadas de este proceso. A pesar de las quejas y manifestaciones de numerosos sectores conservadores y reaccionarios, el modelo de familia que necesita el sistema económico actual sigue cumpliendo su función: limitar al espacio privado el trabajo de reproducción imprescindible para el capitalismo y no retribuirlo económicamente, potenciar la familia como unidad de consumo y transmisión de la cultura capitalista y canalizar la gestión estatal.

Así, las crisis de 2008 y de 2020 se han resuelto en las familias, trasladando al espacio privado las consecuencias del rescate de las grandes empresas y el sistema económico. Han sido y es en las familias donde se han pagado los platos rotos de las crisis, adaptando sus economías a la precariedad permanente. Entre estas familias están también las familias LGBT+ “normativas” (compuestas por dos adultes e hijes). En cambio, las familias que están fuera de este modelo, las familias extensas, las que se organizan más allá de los vínculos sanguíneos, las formadas por amigues, no han recibido el reconocimiento del Estado.

En las últimas décadas hemos experimentado también un auge de las miradas culturalistas en nuestros movimientos y, especialmente, en la cultura de masas. Miradas que piensan que los “asuntos” LGBT+ son una mera cuestión de aceptación, que plantean que cuando hay respeto y amor todo se puede arreglar. De nuevo, aún sabiendo que todo esto es importante, sabemos que no es para nada suficiente. Porque los “asuntos” LGBT+ están más relacionados de lo que pensamos con otros elementos que organizan la sociedad. Son un campo de batalla para las políticas reaccionarias y fascistas, sí, pero también para la economía, ya sea a través del modelo de familia o del consumismo. Sí, amigues, en los últimos años también nos hemos convertido en un nicho de mercado.

Es por eso que, cuando la situación económica se agrava, se multiplican las agresiones LGBT+fóbicas, porque hay interrelación entre la situación económica de la sociedad y su ideología sexual. Y también por eso, los discursos de tolerancia y respeto han encontrado límites evidentes cuando han querido tocar otros ejes del sistema. Hoy en día es posible decir que la situación laboral de las mujeres trans* es claramente discriminatoria, pero no es posible cambiar los modelos de contratación de los empresarios, porque la autonomía de la empresa privada es intocable. Como es posible casarse entre personas del mismo sexo, pero cuidadito si la ley de extranjería está de por medio. También es posible que un montón de heterosexuales blanques produzcan series y películas sobre una cuadrilla LGBT+ con el fin de crear conciencia social, pero de mientras, la tasa de paro de las personas LGBT+ en el sector audiovisual es superior a la de las demás.

Hace tiempo que se nos ha caído esa imagen ideal de la comunidad LGBT+. Si observamos con atención las situaciones que vivimos unes y otres, no podemos ya hablar de “personas que viven la misma situación”. La realidad de los hombres gais no es la de las mujeres trans*. La de les bisexuales no es la de las lesbianas y la de estas últimas no es la de les trans* no binaries. Además, a todes nos cruzan las bases de la clase social, el género y la racialización.

Ante esta diversidad de situaciones, el movimiento ha sabido buscar herramientas creando, por ejemplo, iniciativas o grupos de personas que viven situaciones específicas. Claro que eso también tiene su cara B: nuestras luchas están cada vez más fragmentadas, con frecuencia tenemos poca capacidad de unir fuerzas y, además, el capital aprovecha bien estas oportunidades para que los nichos de mercado que hemos mencionado anteriormente sean cada vez más específicos. En consecuencia, prevalece el derrotismo y el derrotismo es el mayor enemigo de cualquier lucha.

EHGAM debe tener en cuenta todo este contexto y también hacer autocrítica de su propia trayectoria. Porque durante largos años nuestro movimiento se ha ido reduciendo, tanto en número de activistas como, especialmente, en lo que se refiere a su composición. En pocas palabras, nos hemos convertido en un movimiento de hombres gais. Y si queremos revitalizar la asociación, necesariamente tendremos que partir de ahí. Porque creemos que soñar que EHGAM sea un paraguas y un instrumento para todes, realmente merece la pena. Porque si avanzamos juntes, el activismo por la liberación sexual tiene más sentido, por supuesto, reconociendo las particularidades de todes y ofreciendo la autonomía necesaria a las luchas. Es más, creemos que la lucha de la liberación sexual no está al margen de otras; que tenemos que colaborar y enredarnos con el feminismo, las luchas anticapitalistas, antiracistas, euskaltzales, ecologistas y, en general, con quienes apuestan por nuevos modelos de sociedad más justos.

Sabemos que crear redes no es fácil, pero más difícil es pensar que surja nada bueno de la fragmentación y desesperación que nos impone el capitalismo actual. Queremos que EHGAM sea un movimiento amplio, en red y transformador. Y estamos convencides de que para ello, además de invitar a la gente, hay que revisar y cambiar las prácticas de lucha y la cultura de nuestra organización.

Por lo tanto, sin abandonar lo que ha sido EHGAM, creemos que es el momento de repensar, rearmar y reestructurar la asociación. Volver a soñar y repensar, para cuestionar todo lo que sea necesario y mirar lejos a la hora de fijar nuestros objetivos. Rearmar, para señalarlos temas a tratar y adquirir, con imaginación, las herramientas a utilizar. Reestructurar, para reflexionar sobre cómo organizamos nuestras fuerzas y asumimos compromisos. Como primer paso, hace unos días presentamos el ciclo de reflexión “KOSA“, cuyo objetivo es tratar múltiples problemáticas a través de diversas mesas redondas, debates y dinámicas grupales. Son cuatro o cinco iniciativas; somos conscientes de que faltan muchas problemáticas, luchas y subjetividades en el cartel, pero este ciclo no es un objetivo en sí mismo, sino un punto de partida; un pretexto para juntarnos, pensar y debatir. A partir de ahora, nos toca a todes reinventar el nuevo EHGAM, como herramienta para apostar por la liberación sexual, un refugio para todes y nexo de múltiples redes.

#hemeroteca #homosexualidad #vih #sida | 'It's a sin': SIDA, homofobia y la lucha por la libertad sexual en el Londres de los 80

Expansión / Los protagonistas de la miniserie 'It's a sin' //

'It's a sin': SIDA, homofobia y la lucha por la libertad sexual en el Londres de los 80.
Amaia Ormaetxea | Expansión, 2021-11-03

https://www.expansion.com/cine-y-series/series/2021/11/02/6181053f468aeba2358b4602.html

Ahora que se ha puesto sobre la mesa el debate sobre si antes se vivía mejor que en la actualidad, conviene ver miniseries como la estupenda 'It's a sin', que nos recuerda que para muchas personas cualquier tiempo pasado fue, definitivamente, peor.

En los últimos años (posiblemente desde el éxito de 'Stranger Things') se ha puesto de moda entre los que ya peinamos canas echar la vista atrás y recordar la década de los ochenta con cierta nostalgia. Aquellas tardes de juegos en el parque con los amigos, sin móviles ni consolas, comiendo chuches o bollicaos saturados de grasas trans y vistiendo ropa heredada de algún hermano mayor. Quizás entonces no éramos del todo conscientes de que también fue una década terrible para muchas personas, las víctimas de la heroína, del terrorismo, de los prejuicios sexuales y del SIDA.

La miniserie británica 'It's a sin' (HBO) nos traslada al Londres de principios de los ochenta y recorre toda la década a través de las vicisitudes vitales de un grupo de chavales homosexuales que comparte piso en la capital británica. Todos provienen de lugares o de familias en los que la homosexualidad se esconde o directamente se rechaza y vivir en Londres, lejos de sus hogares, supone para todos una liberación sexual y emocional que, desgraciadamente, dura demasiado poco.

La serie creada por Russell T. Davis arranca con un tono alegre y desenfadado. Ritchie (Olly Alexander) llega a Londres desde la Isla de Wight dejando atrás una familia opresiva que gestiona su padre con mano de hierro. Allí, por fin, conoce a otras personas que viven y sienten como él y acaba compartiendo piso con otros tres amigos gays que arrastran traumas similares y con Jill, la única chica del grupo (Lydia West, a la que conocimos en 'Years and Years'), que acabará convirtiéndose en una suerte de 'madre' de todos, la figura femenina protectora que en mayor o menos medida, ninguno ha encontrado en su casa.

Con el paso de los capítulos la serie se va oscureciendo. Con cuentagotas, empiezan a surgir noticias sobre una extraña enfermedad que sólo ataca a los gays. Pero, en los medios británicos apenas se habla de ello. Pasan los años y los casos empiezan a aumentar pero no así la información. A muchos enfermos se les retiene, incomunicados, en las alas de los hospitales dedicadas a los pacientes con enfermedades infecciosas. Muchos mueren completamente solos. A otros, sus familias consiguen llevárselos a morir a casa, pero mintiendo a familiares y amigos sobre su enfermedad real. Ser homosexual fue delito en Reino Unido hasta 1967.

'It's a sin' nos recuerda el calvario que tuvieron que pasar todos aquellos jóvenes que contrajeron el SIDA en los ochenta. Al sufrimiento derivado de una enfermedad que entonces suponía una sentencia de muerte se sumaba la vergüenza que muchos sintieron por haberla contraído: para muchos (los sectores más conservadores y homófobos de la sociedad), el SIDA era el castigo para un pecado imperdonable.

'It's a sin' se beneficia y mucho, de una banda sonora que, para muchos, es la de nuestra juventud. El título de la serie es el mismo que el de una de las canciones más famosas de los Pet Shop Boys. Su letra resume a la perfección el ‘leit motiv’ de esta ficción tan reveladora como emocionante: "Cuando echo la vista atrás siempre siento cierta vergüenza, siempre he sido la persona a la que culpar, por todo lo que hago. No importa cuando, donde o qué. Todo tiene algo en común: es pecado".