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martes, 25 de febrero de 2025

#hemeroteca #diversidad #empresas | La junta de Apple respalda por amplia mayoría sus políticas de diversidad e inclusión

Tim Cook, consejero delegado de Apple, visitando una tienda en Nueva York //

La junta de Apple respalda por amplia mayoría sus políticas de diversidad e inclusión

Los accionistas rechazan con un 97% de los votos la propuesta de un grupo activista conservador que solicitaba dar la espalda a esas prácticas
Miguel Jiménez | El País, 2025-02-25
https://elpais.com/economia/2025-02-25/la-junta-de-apple-respalda-por-amplia-mayoria-sus-politicas-de-diversidad-e-inclusion.html 

Los accionistas de Apple apoyan las políticas de diversidad, igualdad e inclusión de la empresa, conocidas como DEI, por sus siglas en inglés. La junta de la mayor empresa del mundo por valor en Bolsa, celebrada de manera telemática este martes, ha rechazado por una mayoría abrumadora del 97% una propuesta en la que se cuestionaban esas políticas. Los partidarios de las políticas de diversidad ya se apuntaron otro triunfo en la junta de Costco, donde un 98% de los accionistas apoyaron mantener esas prácticas tras una encendida defensa por parte de la dirección de la empresa.

En el caso de Apple, la propuesta incluida en el orden del día de su junta había sido presentada por el National Center for Public Policy Research, un grupo activista conservador. “Los accionistas solicitan que la empresa considere la abolición de su programa, políticas, departamento y objetivos de inclusión y diversidad”, decía la propuesta derrotada, que alegaba el riesgo de demandas por discriminación de empleados y proveedores en virtud de esos programas. “Está claro que la DEI plantea riesgos de litigio, de reputación y financieros para las empresas, y, por tanto, riesgos financieros para sus accionistas, y, por tanto, más riesgos para las empresas por no acatar sus deberes fiduciarios”, argumentaba el National Center for Public Policy Research.

El consejo de Apple recomendó votar en contra. “La propuesta es innecesaria, ya que Apple ya cuenta con un programa de cumplimiento bien establecido y la propuesta intenta restringir de forma inapropiada la capacidad de Apple para gestionar sus propias operaciones comerciales ordinarias, personas y equipos, y estrategias comerciales; y nuestro consejo de administración y la dirección mantienen una supervisión activa de los riesgos legales y reglamentarios y del cumplimiento de nuestro negocio global”, argumentaba.

“El enfoque de Apple refleja cuidadosas determinaciones relativas a nuestro cumplimiento legal y prácticas empresariales que requieren un análisis complejo, un amplio conocimiento y comprensión de las leyes y reglamentos laborales y de otro tipo en múltiples jurisdicciones, y juicios sobre las políticas, programas y medios de aplicación más adecuados para promover el cumplimiento y apoyar a los miembros de nuestro equipo en todo el mundo”, argumentaba la compañía. “La determinación por parte de Apple de los medios adecuados para cumplir con la legislación aplicable, incluidos los cambios asociados a nuestros programas, políticas, departamentos u objetivos, es un aspecto fundamental de las operaciones empresariales de Apple”, añadía.

La compañía ha comunicado los resultados de la votación a la Comisión de Valores y Bolsa de Estados Unidos (la SEC, por sus siglas en inglés).

En su último informe sobre diversidad e inclusión, publicado en 2022, Apple reveló que casi tres cuartas partes de su plantilla mundial estaba formada por empleados blancos (42,9%) y asiáticos (29,8%). Casi dos tercios, el 64,6%, de sus empleados eran hombres.

Apple anunció este lunes que planea gastar unos 500.000 millones de dólares en Estados Unidos durante los próximos cuatro años. Solo una pequeña parte de esa cifra serán inversiones, mientras que la mayor parte será gasto corriente o de explotación con proveedores, empleados y otros, pero el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lo presentó como un compromiso de inversión, cosa que dista mucho de ser. A Apple, sin embargo, parece funcionarle la estrategia de entregar como un triunfo a los diferentes presidentes lo que son sus planes ordinarios de gastos e inversiones.

Ofensiva contra la diversidad
La ofensiva contra las prácticas de diversidad e inclusión arreció tras la sentencia del Tribunal Supremo de Estados Unidos que declaró inconstitucional la discriminación positiva por motivos de raza en el acceso a la universidad. Además, la cruzada lanzada por el Partido Republicano ha llevado a más empresas a dar la espalda a esas políticas. El presidente, Donald Trump, aprobó dos decretos (algunas de cuyas disposiciones han sido suspendidas cautelarmente por un juez) que amenazaban con rescindir contratos públicos y presentar demandas contra compañías privadas que aplicasen políticas de diversidad “ilegales”, provocando inseguridad jurídica al respecto.

Alphabet, el grupo de Google, cedió este mes ante la presión de los republicanos y a la amenaza de la pérdida de contratos. Antes, el líder de la distribución Walmart, su competidor Target, la tecnológica Meta, la cadena de comida rápida McDonald’s y muchas otras compañías como Tractor Supply, John Deere, Ford, Harley-Davidson, Lowe’s, Caterpillar y Molson Coors han renunciado en todo o en parte a esas políticas. Amazon, fundada por Jeff Bezos, también ha dado un paso atrás en la materia. Coca-Cola y Pepsico han puesto también en revisión sus prácticas.

En su informe anual, publicado a principios de mes, Alphabet suprimió una frase en la que decía: “En Alphabet, nos comprometemos a que la diversidad, la equidad y la inclusión formen parte de todo lo que hacemos y a hacer crecer una plantilla que sea representativa de los usuarios a los que servimos”. La frase se venía repitiendo cada año desde el informe anual de 2020. En la memoria de hace un año, la palabra diversidad aparecía ocho veces. En la publicada este mes, había desaparecido.

viernes, 26 de febrero de 2016

#hemeroteca #derechos | La privacidad es un derecho, no un lujo, y la comunidad LGBT necesita que siga siendo así

Imagen: Google Imágenes / Tim Cook
La privacidad es un derecho, no un lujo, y la comunidad LGBT necesita que siga siendo así.
En todo el mundo, la comunidad queer y transgénero usa sistemas de encriptado para vivir su vida sin sufrir repercusiones legales, y la campaña que se está llevando a cabo para terminar con el encriptado es escalofriante.
Chelsea E. Manning / Traducción de Francisco de Zárate | El Diario, 2016-02-26
http://www.eldiario.es/theguardian/privacidad-derecho-comunidad-LGBT-necesita_0_487501935.html

Como muchos ya dijeron muy acertadamente antes que yo, la campaña del gobierno de los Estados Unidos para forzar a la empresa Apple a programar una novedosa "puerta trasera" en el código de programación de un móvil particular podría provocar que toda la información personal y encriptada en prácticamente todos nuestros dispositivos móviles y ordenadores personales se vea comprometida y al alcance de enemigos siniestros que quieran hacernos daño.

Para la comunidad queer y transgénero que (a mí también me pasó) depende del cifrado de los dispositivos para vivir su vida privada sin miedo a repercusiones legales, las probables consecuencias de la campaña del gobierno de EEUU para eliminar el cifrado son completamente escalofriantes. Incluso si Apple logra un fallo favorable del tribunal, ya hay legisladores de EEUU y del resto del mundo considerando leyes que obligarían a todas las compañías a modificar sus códigos de programación. Si son aprobadas, las "puertas traseras" estarán permitidas en todos nuestros dispositivos.

Años antes de ser encarcelada, trabajé como programadora de sistemas, diseñando y desarrollando interfaces web, bases de datos seguras y programas de comunicación. Luego trabajé para el ejército de EEUU como analista de inteligencia. Durante todo ese tiempo, utilizábamos diferentes métodos de encriptado para mantener la información a salvo de miradas indiscretas.

Más tarde, mientras trabajaba para los militares, la política del "No preguntes, no hables" del ejército me obligó a vivir una doble vida: trabajaba para una organización que me habría despedido si yo no hubiera podido mantener oculta mi vida como mujer transgénero y la relación que tenía con el que era mi novio entonces. Con frecuencia, dependía del encriptado de los dispositivos para proteger de la vista de mis amigos y compañeros de trabajo la información de mi ordenador y dispositivos móviles, en especial cuando vivíamos y trabajábamos tan cerca unos de otros.

Sin embargo, otras personas como yo enfrentan problemas mucho más graves. Las mujeres transgénero que viven y trabajan en países de mentalidad más cerrada (como Rusia, Uganda y Nigeria) pueden enfrentar consecuencias legales mucho más graves, que van desde el encarcelamiento y la tortura hasta la pena de muerte. La gente de la comunidad queer y transgénero que vive en esos países depende del encriptado de los dispositivos para construir y mantener la comunidad, además de para hacer escuchar sus voces y, al mismo tiempo, evitarse juicios de valores peligrosos.

Es por eso que Apple tiene mi apoyo en su lucha contra el FBI: debemos enfrentarnos a cualquier organización o gobierno que busque privar a nuestra comunidad de la herramienta más efectiva y poderosa que tenemos para protegernos de la discriminación, la persecución, la tortura y el genocidio.

Tim Cook, director ejecutivo de Apple, ya ha dado su punto de vista y ha dicho que si se le exigiera a la empresa crear una forma de saltarse los protocolos de seguridad o una "puerta trasera", se estaría sentando un precedente muy peligroso y se vería debilitada la seguridad de los dispositivos móviles. Otras empresas de tecnología, como Twitter y Facebook, han intervenido en la disputa y han reafirmado su posición, asegurando que "pelearían con todas sus fuerzas para que no se obligue a las empresas a reducir la seguridad" de sus dispositivos y servicios.

En muchos temas, mi punto de vista es muy diferente al de Apple: como, por ejemplo, en el uso de software de código cerrado y en las restricciones arbitrarias que pesan sobre los usuarios que quieren copiar, compartir, editar y crear software en sus dispositivos. Sin embargo, creo firmemente que es de vital importancia defender ante un tribunal el derecho de sus usuarios y clientes a tener un sistema de encriptado confiable.

Es comprensible que a los fiscales y a las fuerzas encargadas de imponer la ley les interesa la medida: les sirve para obtener pruebas de los delitos. Pero debemos poner un límite al modo en que se recolectan esas pruebas. En el caso de Apple, si la empresa acata la orden, es muy probable que los resultados negativos generados sobrepasen el valor de la justicia conseguida, ya que se permitiría que cualquiera, desde un simple criminal hasta gobiernos y otras organizaciones poderosas, abusen de esas "puertas traseras" en el código de programación.

En Estados Unidos y en Europa es fácil olvidar cómo los gobiernos han dedicado sus recursos a perseguir con las fuerzas del orden a miembros de movimientos de derechos civiles, ambientalistas, manifestantes anti-corporativos y miembros de la comunidad queer y transgénero. En cambio, en otros países, muchas de esas mismas comunidades no se pueden dar el lujo de olvidar de qué manera sus gobiernos dicen estar protegiendo a la sociedad cuando persiguen a las comunidades más vulnerables.

En Estados Unidos la privacidad no es un lujo, es un derecho. Es un derecho que debemos defender tanto en el mundo digital como en el mundo real, aunque debemos estar alerta para que ese derecho se mantenga siempre a nuestro alcance. En especial, porque la tecnología sigue avanzando y porque la orden de un juez de los Estados Unidos para desbloquear un solo móvil amenaza con alterar la totalidad del mundo privado virtual tal y como lo conocemos.