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lunes, 3 de julio de 2017

#hemeroteka #trans #menores | «Quizás tenéis que haceros a la idea de que tenéis una niña con pene»

Abi Labaien y Aitor Martxueta, profesor de la UPV/EHU //

«Quizás tenéis que haceros a la idea de que tenéis una niña con pene»

Abi Labaien, madre de Lucía, una niña trans que ha visibilizado su identidad públicamente, recuerda el día en el que fue capaz de «describir en una sola frase a nuestra hija», cuando le dijeron que era posible ser niña y tener pene. Ha contado su historia durante el curso de EHU-UPV sobre transexualidad infantil y juvenil.
Naiz, 2017-07-03
https://www.naiz.eus/eu/info/noticia/20170703/quizas-teneis-que-haceros-a-la-idea-de-que-teneis-una-nina-con-pene

«La diversidad es un tesoro» ha defendido Abi Labaien, madre de Lucía, una niña trans que ha visibilizado su identidad públicamente. La jornada se ha desarrollado en un ambiente cálido y emotivo dentro del marco ‘Transexualidad infantil y juvenil: ¿Cómo abordarla desde los ámbitos sanitario y educativo?’. Ella es, junto a su marido, madre de «dos niños con pene y una niña con pene» y hoy ha venido a contar su historia.

Lucía nació el 20 de diciembre de 2010. «Desde pequeña mostró interés por lo femenino: el color rosa, faldas y princesas. Era dulce y frágil. Nos agradó saber que, teniendo otros dos hermanos que jugaban al futbol y se peleaban, habíamos tenido un hijo con una personalidad algo diferente. Pero no le dimos mayor importancia a su conducta».

Sin embargo, a los tres años empezó a manifestar verbalmente que «odiaba a sus compañeros» porque eran «chicos muy burros». «Hubo una vez que me acerqué por la noche a su habitación para después descubrir que estaba llorando en silencio. Cuando le pregunté qué le pasaba, me respondió ‘no lo sé’. Fue entonces cuando Abi y su marido se dieron cuenta de que tras la conducta de Luken había algo más y que la situación se les iba ‘de las manos’».

Al principio se acercaron a Berdindu Familiak, donde les explicaron que su hijo era un «niño con un comportamiento no normativo». «Nos dijeron que la identidad sexual no se establecía hasta los doce años y que la mayoría de las veces este tipo de comportamientos cesaban con el tiempo y que no había que darle más importancia». Abi ha manifestado que en el momento sintió alivio por ver que lo que le ocurría a su hijo estaba dentro de la «normalidad». También decidió ponerse en contacto con Chrysallis Estatal, cuando aún no existía Chrysallis Euskal Herria, donde «Aingeru Mayor escuchó su historia» y le mandó información «simplemente para estar documentada».

No obstante, ese alivió «duró poco» porque en Navidades de 2014 Lucía, entonces Luken, le dijo a su madre que quería disfrazarse de Mari Domingi en vez de «ir de Olentzero». «Yo estaba acostumbrada a que mi hijo se disfrazase de princesa en la calle, pero para mí que fuese de Mari Domingi era ir un paso más allá. Tenía otras connotaciones. Pero cuando fui a la escuela y su profesora me dijo que Luken había dicho en clase que quería ir de Mari Domingi, y que yo no le dejaba, me faltó tiempo para ir a comprarle la tela para hacerle un megadisfraz. Y os puedo asegurar que el 24 de diciembre fue la niña más feliz del pueblo».

A continuación, el Día de Reyes, Abi volvió a hablar con Aingeru para explicarle la situación, y éste le contestó «quizás tenéis que haceros a la idea de que tenéis una niña con pene». «Esa fue la primera vez en la que una persona fue capaz de describir en una sola frase a nuestra hija». Tal y como ha afirmado la madre, eso supuso «romper todos los esquemas mentales» que tenían y poner «de un plumazo patas arriba» sus vidas. «Cuando le explicamos a Luken que existen niñas con pene y niños con vulva se le dibujó una sonrisa en la cara y se tranquilizó mucho». Sin embargo, Abi ha apuntado que hubo algunos momentos de tensión entre sus hermanos. «Aunque ellos no se tomasen mal tener a una hermana en vez de a un hermano, a veces hubo mucho desconcierto. Nosotros optamos por el diálogo, y utilizando la metáfora del futbol, decirles ‘nosotros somos un equipo en el que, si jugamos bien todos, disfrutaremos de un partido estupendo».

Y así fue cómo poco a poco los hermanos fueron eligiendo un nombre para Luken. «El mayor propuso Lucía, y a los demás les gustó mucho. Inmediatamente fuimos al colegio, y la profesora, un ángel caído del cielo, entendió perfectamente la urgencia de hacer el cambio de nombre». Al principio acordaron despedirse de Luken a final de curso y comenzar en el siguiente con Lucía, pero un domingo viendo Frozen en casa, ella les dijo que ya estaba preparada para mostrarse públicamente en clase con su verdadera identidad. «Eso nos lo dijo Lucía con tan solo cuatro años. Hay que poner en valor todo el trabajo de asimilación que hizo internamente ella a solas». Y así fue cómo se presentó diciendo «hasta ahora veíais mi pitilín, ahora veis mi corazón». Aingeru ofreció charlas a padres, madres y profesores acerca de la transexualidad infantil para sensibilizarlos. «Logramos cambiar la ilustración del cuerpo humano mediante el cual se enseñaba a las niñas y niños las diferentes partes del cuerpo, además de fomentar la diversidad en las aulas». A su vez, Lucía logró ser «la menor más joven en cambiar su nombre a nivel estatal». «Oficialmente se pedía entregar un informe psicológico de la persona para solicitar el cambio de nombre, pero tuvimos suerte y la juez consideró innecesario que una niña de cuatro años pasase por un psicólogo».

Lo que está claro es que «Lucía lo tenía muy claro desde el principio». Eran los demás quienes debían hacer el trabajo para «asimilarlo». No obstante, Labaien ha recalcado que perteneciendo a un pueblo tan pequeño como Altsasu, la gente mostró «gran empatía» con la situación y que sintieron «mucho apoyo en todo momento». «Personas con las que apenas hablábamos se nos comenzaron a acercar para interesarse por nuestra situación». «No sabemos si en el futuro seguirá amando su cuerpo». La madre hace una pausa al emocionarse y prosigue, «nosotros lo único que podemos hacer es apoyarlo desde el hogar. Nuestras hijas e hijos no nos pertenecen. Son un regalo que nos da la vida, pero ellas y ellos son dueñas y dueños de su cuerpo». De momento Lucía se siente a gusto con su cuerpo «y eso es lo que importa». «La diversidad es un tesoro. Al principio nos dio un tortazo, pero ahora lo agradezco. Sólo espero que no haya nada que borre la sonrisa de mi hija».

viernes, 18 de marzo de 2016

#hemeroteca #transexualidad | Chrysallis acusa al Gobierno de no atender o dificultar sus demandas

Chrysallis acusa al Gobierno de no atender o dificultar sus demandas.
La asociación de familias de menores transexuales denuncia la "vejatoria" guía de atención. Reclaman en el área de Política Familiar un servicio específico de atención y asesoramiento a las familias con menores transexuales.
J.M. Alonso | El Mundo, 2016-03-18
http://www.elmundo.es/pais-vasco/2016/03/18/56ebbe7f268e3e870b8b4582.html

La asociación de familias de menores transexuales de Euskadi, Chrysallis, denunció ayer que el Gobierno vasco «no está atendiendo con la suficiente presteza» las demandas «claras y precisas» que está planteando y, en ocasiones, «dificulta o no pone facilidades» para que se ejecuten.

La principal queja atañe a la guía de atención integral a transexuales que está elaborado el Ejecutivo vasco y cuyo borrador es un «absoluto despropósito» porque «patologiza» la condición de estas personas al «psiquiatrizar el acompañamiento sanitario», cuando «no se trata de ningún trastorno mental». Dejar en manos de los psiquiatras la decisión de quién es y no transexual implica un «trato vejatorio» y una «vulneración de los derechos» de estos ciudadanos, además de que infringe la Ley de no discriminación por motivos de identidad de género y de reconocimiento de los derechos de los transexuales aprobada por el Parlamento Vasco en junio de 2012.

El sexólogo y presidente de Chrysallis, Aingeru Mayor, fue crítico con la actitud del Gobierno vasco en una comparecencia en las Juntas Generales para dar a conocer la realidad de las familias con menores transexuales. Estuvo acompañado de Abi Labaien, la madre de Lucía, la pequeña de cinco años que nació con genitales masculinos que ha logrado que un juzgado autorice su cambio de nombre en el Registro Civil en el que es el caso más prematuro del Estado, y que no pudo evitar emocionarse al relatar el caso de su hija. Chrysallis nació hace un año con ocho familias y ahora agrupa a 24 del País Vasco y Navarra. Las últimas investigaciones sobre la prevalencia de la transexualidad apuntan a que implica a una de cada 1.000 personas. Esto quiere decir que hay 400 niños en estas dos comunidades en situación de transexualidad que «están sin poder vivir su identidad».

Para poder acompañar a estos niños en el tránsito social, Mayor considera que es fundamental la implicación de las instituciones. Por ello, lamentó que las administraciones «van despacio» cuando «los niños no pueden esperar» ya que está «demostrado» que padecen «graves problemas» si no se acepta su realidad.

Por ejemplo, recuerda que la ley de 2012 establecía un plazo de seis meses para la elaboración de la guía de atención integral a personas transexuales. Al margen de esta demora, Mayor se mostró muy crítico con el documento que prepara el Gobierno vasco. Según censuró, ya el primer borrador de diciembre de 2014 «vulneraba cada párrafo» de la ley de 2012, algo que no se ha corregido en la reciente segunda versión, que «viola una y otra vez» la normativa en el ámbito sanitario. «Es un desgaste continuo pelear por lo que la ley ya estableció», aseveró Mayor, que espera que se «encauce» la situación. La asociación ha remitido ya un informe técnico y jurídico sobre el contenido del borrador y hoy mantendrá una reunión con el Ejecutivo vasco para que se «corrijan» las cuestiones «graves» del documento.

Entre las reivindicaciones, esta asociación reclama en el área de Política Familiar un servicio específico de atención y asesoramiento a las familias con menores transexuales, mientras que en el ámbito educativo demanda un plan integral de formación en centros donde hay menores en situación de transexualidad. En el caso de la Diputación de Gipuzkoa, pide la puesta en marcha de «mecanismos» que garanticen que cualquier intervención con menores en los servicios sociales tenga en cuenta la realidad de los transexuales.

Mayor fue también crítico con el carné transitorio para que las personas transexuales sean tratadas por su identidad de género hasta que se produzca la rectificación de su sexo en el Registro Civil, ya que «no va a servir para nada». Esta documentación, regulada por el decreto del Gobierno vasco del 23 de diciembre, no va a ser un «instrumento para garantizar los derechos» de los transexuales sino una «medida de control».

#hemeroteca #transexualidad #menores | Un centenar de niñas y niños guipuzcoanos son transexuales

Imagen: Noticias de Gipuzkoa / Aingeru Mayor y Abi Labaien
Un centenar de niñas y niños guipuzcoanos son transexuales.
La asociación Chrysallis estima que esta realidad afecta a uno de cada 1.000 menores. Pide a la Diputación campañas de visibilización y demanda una mayor formación de los profesionales sociales.
Iraitz Astarloa / Ruben Plaza | Noticias de Gipuzkoa, 2016-02-18
http://www.noticiasdegipuzkoa.com/2016/03/18/sociedad/un-centenar-de-ninas-y-ninos-guipuzcoanos-son-transexuales

La asociación de familias con menores en situación de transexualidad Chrysallis estima que un centenar de familias de Gipuzkoa están viviendo esta circunstancia. Además, temen que más del 90% abordan este proceso en la intimidad, con las dificultades y angustias que ello conlleva, ya que se trata de una realidad desconocida para la gran mayoría de las personas, que muchas veces carecen de las herramientas necesarias para hacerle frente.

Chrysallis se constituyó el 8 de marzo de 2015 en Euskadi con ocho familias. Un año después, ya atiende a 24 -ocho de ellas en Gipuzkoa-, una cifra que se eleva a 250 en el conjunto del Estado. No obstante, la asociación estima que el número de personas que no recibe ningún apoyo para afrontar esta realidad es mucho mayor. Tomando como referencia diversos estudios internacionales, calculan que uno de cada 1.000 niños nace con unos genitales que no les corresponde. Así, un centenar de familias guipuzcoanas podrían tener menores en situación de transexualidad.

Dos representantes de Chrysallis, Aingeru Mayor y Abi Labaien, comparecieron ayer en las Juntas Generales para dar cuenta de la situación que viven las familias que integran esta asociación, que apenas tiene un año de vida en Euskadi. Y lo hicieron con un propósito claro: reclamar a la Diputación de Gipuzkoa que ponga en marcha una campaña informativa que permita visibilizar la realidad que viven estos menores y su entorno y pedir una mayor formación o especialización de los profesionales sociales para que puedan llevar a cabo el proceso de acompañamiento de la mejor manera posible.

Partiendo de la base de que la tasa de intentos de suicidio de los transexuales -que se sitúa en el 41%- está directamente ligada con la aceptación de su identidad durante la infancia, la asociación demanda que se pongan en marcha campañas que permitan a las familias afectadas “entender qué está pasando y aprender a ver a sus hijos conforme a los que son y no conforme a unos genitales”, señaló Mayor.

De esta forma, pidieron a la Diputación que aproveche las marquesinas o la inserción de publicidad en los medios de comunicación para visibilizar la realidad de este colectivo. En este sentido, consideraron que la herramienta más efectiva para luchar contra el acoso que pueden sufrir estos niños es la información.

Asimismo, demandaron una mayor formación de los profesionales que trabajan en el sector de los servicios sociales. “En el último año, en Gipuzkoa ha habido dos casos de menores en los que los profesionales desconocían la realidad de la transexualidad y no se ha hecho el acompañamiento que se debía. No es que la acogida o la atención no hayan sido buenos, pero el acompañamiento no ha sido el que debía”, expuso Mayor, que subrayó la importancia de que en este tipo de servicios “haya una persona de referencia que pueda realizar el seguimiento” oportuno.

Sin embargo, estas no son las únicas reclamaciones que hace Chrysallis a las instituciones. La asociación, que está en “contacto permanente” con el Gobierno Vasco, pide al Departamento de Educación la creación de un Plan Integral de Formación en los centros escolares. Entienden que el trabajo que se está haciendo con los docentes es “muy bueno”, valorando muy positivamente la creación de un protocolo de actuación en los centros cuando se encuentran con un menor en estas circunstancias. No obstante, creen necesario formar también al resto de padres del aula, así como hacer una intervención pedagógica con todos los niños.

En esta misma línea, reclaman que se cree material escolar para que los docentes puedan abordar la transexualidad en sus clases.

Asimismo, al Departamento de Salud le instan a crear un servicio específico de atención y acompañamiento de estas familias. Además, piden a las instituciones que se involucren y promocionen la creación de literatura sobre transexualidad en menores, porque todavía es “inexistente”.

Finalmente, exigen que se avance en la Guía de la Atención de Personas Transexuales y lamentan que, el DNI transitorio con su nueva identidad que se otorga a quienes no han sido sometidos a una reasignación genital “no sirve de nada”, ya que no hace mención alguna al sexo de la persona, sino únicamente a su nuevo nombre, por lo que será solo “una base de datos” que “no garantizará los derechos” de este colectivo.