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martes, 28 de abril de 2026

#hemeroteca #testimonios | Fangoria: "No somos referentes de nada. No existía lo LGTBI, no había siglas, éramos un maricón y una bisexual, y ya está"

Fangoria posa para 20 Minutos //

Fangoria: "No somos referentes de nada. No existía lo LGTBI, no había siglas, éramos un maricón y una bisexual, y ya está"

El grupo lanza 'La verdad o la imaginación', su primer disco en una década, más conceptual y con un sonido 'eurodance' "más pop, bailable y melódico". 
Daniel Mateo | 20 Minutos, 2026-04-28 
https://www.20minutos.es/musica/entrevista-fangoria-disco-verdad-imaginacion_6961806_0.html

Alaska y Nacho Canut nunca han sido muy amigos de la verdad absoluta, pero esta vez, como Fangoria, dan un paso más y nos proponen un juego, elegir entre la verdad y la imaginación dentro de los límites de la realidad. Ellos lo tienen claro.

¿La verdad o la imaginación por no decir la verdad o la mentira?

Alaska: No, es diferente. Tú dices que cualquiera puede decir que no es mentira, que es imaginación. Nacho Canut: Bueno, te lo puede decir como excusa. 'Ay, me lo he imaginado'. A: Ya, pero una cosa es imaginarte algo y crear un mundo imaginario y otra mentir para que el otro te crea.

¿Ustedes son más de verdad o de imaginación?

A: A ver, somos personas, vivimos en este mundo. La verdad es lo que es. N.C.: Lo que hay que saber es diferenciarlas. Hay que saber cuándo es verdad y cuándo es imaginación. A: Cosa bastante difícil (ríe). Tendemos a pensar que en estos tiempos, obviamente, con las tecnologías y con todo, es mucho más fácil colar la mentira o la media verdad, pero no, eso ha sido siempre así, siempre. Eso es una cuestión de la humanidad.

¿Son malos tiempos para la verdad?

A: Hoy en día la tecnología te ayuda a construir esa mentira, pero la mentira la crea la persona. Yo ahora te puedo contar una historia divina de cómo es todo y te lo estoy contando como verdad, y así queda publicada, y, dentro de 100 años, alguien va a la hemeroteca y ya no hay nadie para desmentirme, para decir: 'oye, no, es la Gran Vía no estaba toda pintada de amarillo. ¿Qué está diciendo esta?'. Y eso ha quedado ahí como un dato. Lo único que ha ocurrido ahora es que la tecnología ayuda a esas personas que quieren mentir o que quieren crear una realidad que no existe. Ya está. Pero el que ha tenido imaginación, la ha tenido siempre.

¿A favor o en contra de la IA?

N.C.: Ni a favor ni en contra. A: Yo entiendo el miedo, porque si cualquier, iba a decir bobo, pero no tiene por qué ser bobo, puede mejorar una fotografía en casa... Pero a ver, es normal, los avances tecnológicos son lo que son. N.C.: Sí, lo que pasa es que se supone que este avance tecnológico es el primero que va a pensar él mismo y sin pensar en nosotros, que es la diferencia con una lavadora. Entonces, no podemos saber cómo va a ser.

Con todo, ¿se quedan con esta época o preferirían vivir en otra?

A: ¿Yo? Con la actual, la verdad. N.C.: Sí, también. A: A ver, a mí me encantaría vivir los años 50 en Estados Unidos o en la Inglaterra de 1890, porque tengo esas referencias y no lo he vivido. Yo lo que no quiero es volver a lo que he vivido. Ya lo he vivido. Nosotros no queremos estar en otro momento que en el que estamos.

Es un disco que habla de las relaciones, también personales. ¿Atraviesan su peor momento?

A: Habrá de todo. N.C.: Estamos en un país en el que hemos tenido una Guerra Civil. Peor que eso no hay nada, y no estamos en ese momento. Entonces, no, no atraviesan un mal momento. Yo creo que al revés, atraviesan un momento que todo el mundo está dialogando continuamente, y yo creo que eso es bueno. A: Bueno, no sé si diálogo es la palabra... N.C.: Bueno, pero ahí está. Ahora mismo Trump ha dicho: 'nos vamos a reunir'. Siempre está reuniéndose. ¡Reunirse es bueno! Entonces, yo creo estamos en un momento de diálogo, otra cosa es que no se entiendan entre ellos. A: Además, no creo que haya momentos para eso. Creo que la humanidad es como es, y a veces se amplifican más unas cosas que otras por los medios de comunicación o por las tecnologías que tenemos. Antes no teníamos un unas redes sociales continuas que mostraban la verdad o la mentira de la vida de cada uno.

Alaska, usted asegura que, en la época de La Movida, a su generación, que hacía pop, se la despreciaba, que es de lo que se quejó Almodóvar respecto a Sabina.

A: No hay que darle importancia, porque (Sabina) es muy libre de escribir lo que piense, pero es verdad que, más o menos, era un sentir general de las personas de su edad, de la generación anterior a nosotros. Nos miraban con condescendencia. Éramos demasiado frívolos, demasiado coloristas, demasiado poco comprometidos. Entonces, el que hacía un cine de otra forma y el que hacía moda de otra forma... Caíamos todos. N.C.: Claro, es lo nuevo que venía... A: Sí, es es normal y, así como está narrado, lo vivimos. A día de hoy no tiene ninguna importancia, pero así era. N.C.: Cuando decíamos que nos gustaba Boney M. y tal, era como: '¿cómo os va a gustar Boney M? ¡No tenéis cabeza!'. A: Sí, era así, y eso lo notabas en las entrevistas, quiero decir, a los propios entrevistadores, que eran de esa generación y que lo que les gustaba en el arte eran los abstractos de Cuenca, nuestros amigos figurativos les parecía que dibujaban cómics, ¿me entiendes? Era todo así.

¿Poco comprometidos? ¿Consideran que ustedes no tenían compromiso social?

N.C.: Nosotros vivíamos en ese momento y hacíamos lo que hacíamos, pero no lo veíamos como un compromiso. A: O sea, yo lo hacía por mí, no lo hacía por ti. Si me he pegado con alguien por llamar maricón a mi amigo, no lo he hecho por ti, ni por aquel, ni por aquella, lo he hecho por mí. No lo iba a hacer para salvar el mundo, lo iba a hacer para salvar mi mundo, o sea que ya está. N.C.: Es que los términos que utilizábamos no son los de ahora. Entonces, es muy difícil explicar nada. El idioma ha cambiado. Entonces, ¿compromiso? Es que no existía nada de eso. A: ¿Era yo una niña empoderada con 14 años? Era la más, pero yo no lo veía así. N.C.: Si venían los guerrilleros de Cristo Rey y nos pegaban, tú te defendías, pero no era un compromiso con nadie ni con nada. Era diferente, pero no lo podemos explicar, no tenemos palabras para que la gente de ahora lo entienda. Hay una barrera que no nos permite cruzar la comunicación.

¿Quizá por eso siempre se han sentido unas raras, también en La Movida?

A: Mira, una persona nos acaba de enseñar la primera actuación de Fangoria en Televisión Española. ¡Somos unas marcianas! En el año 90, todo electrónico, solos los dos, yo dando vueltas... ¡Debió ser una marcianada vernos! Lo siento, somos así. N.C.: Es que hacer eso en el año 90... Nunca nos hemos sentido parte de nada absoluto, pero en los 80 tampoco. No era algo que fuera con nosotros. Estábamos ahí, nuestros amigos tenían también grupos y tal, pero no era algo de lo que nosotros nos sintiéramos parte. A: No. Somos poco gregarios. Cero gregarios.

Tampoco se consideran un referente LGTBI, un colectivo del que han dicho que, últimamente, reciben los mayores ataques. ¿Ya han hecho las paces?

A: No nos consideramos referentes de nada, pero claro, nosotros éramos eso. No existía lo LGTBI, éramos un maricón y una bisexual, y ya está. N.C.: Éramos homosexuales y era lo más natural para nosotros. Había gente por la calle que te llamaba maricón, y tú respondías: '¡Hijo de puta!'. A: Claro, para nosotros es natural porque era nuestro mundo. Eso que ahora tiene siglas, para nosotros era nuestro mundo. N.C.: No había siglas, no había nada. Éramos... no sé, es difícil explicarlo. Yo no me tengo que reconciliar con nadie, porque nunca me he peleado con nadie. Oiga, que yo lo único que soy es un hombre que le gustan los hombres, y no pasa nada. Y me gusta el helado de fresa y me gusta la música 'heavy'. Pero yo no me considero parte de nada. Yo soy un ser humano, me considero parte de la humanidad, y ya está. Y no quiero líos con nadie. Pero es verdad que esa esa comunidad, que supongo que existirá, nos ha llamado de todo como comunidad. A: No se puede generalizar, lo que pasa es que siempre nos fijamos en el más ruidoso.

Y, sin generalizar, ¿cómo ven a los jóvenes de ahora?

A: Es que el término 'jóvenes' no existe. Siempre habrá jóvenes que lo que quieren es tener un trabajo estable, casarse, tener un hijo; jóvenes que quieren vivir dando saltos por la vida y no tener una profesión; jóvenes que quieren hacer cosas creativas... N.C.: Jóvenes que quieren tomar drogas; jóvenes que quieren no trabajar nunca... A: Siempre habrá muchos tipos de juventud dentro de cada generación. N.C.: Igual que nuestra generación, la gente de nuestra edad no todos son como nosotros, ni piensan lo mismo. A: A ver, básicamente, nadie era como nosotros. N.C.: Por eso no se puede generalizar nunca.

Musicalmente, ¿Fangoria ha sabido evolucionar con los tiempos?

N.C.: Yo creo que no ha ido con los tiempos, ha ido con nosotros, con lo que nos va interesando. A: Si fuéramos con los tiempos, no haríamos un disco ultraeuropeo. N.C.: Claro, porque en este momento todo es lo latino. A: ¡Y en los 90! N.C.: Te recuerdo que en los 80 tú hiciste un dueto con Latinos Unidos. A: Sí, hicimos una de salsa. Pero en los 90, te recuerdo, cuando éramos DJ y nos sacaban de la cabina, nos decían: 'muchas gracias, muy bonito todo, que entre el DJ de la sala para que se llene la pista'. Y ponían a los artistas latinos de ese momento, que eran los que triunfaban. N.C.: No, nunca nos hemos sentido parte de nada y evolucionamos según la técnica y según la tecnología. No con lo artístico, sino con lo tecnológico. A: Y eso no quiere decir que no estemos completamente abiertos a todo. De Karol G a Paco Amoroso... N.C.: Vamos, me encanta el reguetón, pero no siento la necesidad hacer reguetón. A: Nosotros no tenemos prejuicios.

¿Ni siquiera con los debates culturales que, cada cierto tiempo, aparecen?

A: No. Ni siquiera por las intromisiones. No creemos en la intromisión, creemos que todo el mundo tiene derecho a hacer discos, libros o lo que quiera y que no hay ningún debate. N.C.: Pero bueno, que si hay debate no pasa nada. A: Lo que pasa es que tú eres muy naíf, porque la gente no debate, la gente quiere imponer lo suyo. Punto. Y eso no es debatir. N.C.: Nadie tiene que pedir perdón por pensar diferente a ti. Esto de tener que pedir perdón. ¿Perdón por pensar? ¡Que horror! ¿Perdón por opinar? Pero, ¿desde cuándo? No, nosotros no estamos hechos para el debate ahora mismo, porque aceptamos todos los puntos de vista.

'Me voy', su actual 'single', habla de las despedidas. ¿Estamos preparados para decir adiós?

A: Nunca estás preparado, salvo que sea una decisión. Y cuando es una decisión y la tomas, qué maravilla. N.C.: Ya, pero ¿y si te después cambias de opinión? A: Pues a mí no me ha pasado nunca. ¿A ti te pasa? N.C.: No, pero te puede pasar. Pero te puede pasar. Y cuando lo estás pensando: 'me voy a despedir, pero y si...'. A: Ah, no, qué horror. Es que tardamos mucho en tomar la decisión.

Olvido, Nacho Canut y Mario Vaquerizo son los hombres de tu vida. ¿Ha sido fácil?

N.C.: Hombre, para mí la relación profesional es la más fácil de mantener, porque es una cosa profesional. Lo otro yo creo que es más difícil. A: Ya, pero en nuestro caso tiene mucho mérito porque mezclamos relación personal, que es también sentimental, con el trabajo y nos va bien. Juntos no los soporto mucho, porque son como una piña y me ponen muy nerviosa. N.C.: Claro, es lo malo de los tríos, que si dos se juntan, el otro... A: Claro, los tríos no funcionan (ríe).

jueves, 12 de febrero de 2026

#hemeroteca #madressolteras | “Más allá de la clase, el sufrimiento de entregar a un hijo es lo que igualaba a las mujeres en Fraisoro”

Rosa Díez-Urrestarazu posa con su novela //

“Más allá de la clase, el sufrimiento de entregar a un hijo es lo que igualaba a las mujeres en Fraisoro”

La periodista y escritora Rosa Díez-Urrestarazu presentará su segunda novela, ‘Cuando brillan las manzanas’, este viernes a las 19.00 horas, en la FNAC.
Harri X. Fernández | Noticias de Gipuzkoa, 2026-02-12
https://www.noticiasdegipuzkoa.eus/cultura/2026/02/12/clase-sufrimiento-rosa-diez-urrestarazu-fraisoro-cuando-brillan-las-manzanas-entrevista-10689836.html

Con una dilatada trayectoria en el periodismo, la donostiarra Rosa Díez-Urrestarazu se lanzó en 2024 a la literatura con su primera novela. Su segundo trabajo, 'Cuando brillan las manzanas', llegó en otoño del año pasado y ya ha llegado a su segunda edición. La novela se centra en la casa-cuna de Fraisoro en Zizurkil y se ambienta entre las décadas de 1950 y 1960. Ocultando su embarazo por los códigos morales de la época y con el objetivo de dar a luz en dicha institución, se conocen tres jóvenes de estratos sociales muy distintos, Alejandra, Luciana y Jimena. Díez-Urrestarazu demuestra que el origen y el dinero no importan, puesto que es el sufrimiento el que igualó a todas aquellas mujeres.

¿Cómo le surgió el interés de escribir una novela sobre Fraisoro?

Siempre he sido muy curiosa por todo. Desde pequeña me llamó la atención cómo se hablaba de Fraisoro como en susurros. Eso de Fraisoro me sonaba a algo que había que silenciar. Con el tiempo empecé a buscar bibliografía, vi que no había mucha información, más allá de un libro muy interesante, 'Mujeres de barro, infancias de cristal', de Eva M. García, que es profesora de EHU. De cualquier modo, no había nada escrito en formato novela sobre una inclusa, una casa-cuna, que tuviera buenos niveles de higiene, que funcionaba bien... Me interesaba reflejar fielmente cómo era el edificio, cómo se regía y cómo iban a parar ahí las mujeres.

No es la imagen que existe en el imaginario colectivo sobre los orfanatos, desde luego.
Cada vez que oímos hablar de inclusas y de este tipo de temas, todo es algo oscuro, lúgubre, sucio, ilegal, hay niños robados... Esta novela me interesaba porque quería reflejar el sufrimiento callado de todas esas mujeres que durante el franquismo se vieron obligadas a ocultar una maternidad por razones ajenas a ellas. Se ha escrito sobre los niños robados, se ha escrito sobre muchas cosas en torno a este tema, pero nunca sobre esa madre que a los 20 años se quedaba embarazada, que no lo podía contar en casa y se tenía que deshacer del niño porque si no la iban a echar.

¿Qué es lo que más le sorprendió de Fraisoro?
El volumen de niños. Entre su apertura en 1903 y su clausura en 1994, Fraisoro vio nacer a 12.000 niños. Eso en Gipuzkoa, un territorio pequeño, y la mayoría de madres eran de la provincia o de alrededores. Es decir, que no venían desde Sevilla a Zizurkil a dar a luz. Me parecía un tema que estaba silenciado y creo que esas mujeres que se vieron en esa situación se merecen que se las recuerde. También me sorprendió conocer lo bien que estaba regida la institución para el bienestar de las madres y de los bebes.

En pocos meses desde su publicación, la novela ha llegado ya a la segunda edición. ¿Cómo ha sido acogida?
Me estoy llevando una sorpresa increíble. Mucha gente se ha puesto en contacto conmigo para contarme su experiencia de forma anónima tras la publicación de la novela. Hablo de mujeres que entregaron a una hija en Fraisoro.

Imagino que será satisfactorio que esa gente que vivió aquello se abra con usted a raíz del libro.
Una de las cosas que más me ha emocionado ha sido que me contactaran los hijos del último pediatra de Fraisoro y que me dijeran que se había reflejado muy bien la sensibilidad del centro. Para mí es la mayor satisfacción. Porque, sobre todo, no he querido hacer sangre, ni caer en morbo, sino reflejar ese mundo emocional de esas personas que han estado ligadas a una institución pública, que no nos olvidemos, fue referencia en el Estado español, y que estaba regida por la Diputación y un Consejo Rector con total transparencia. Los niños podían estar allí hasta los cinco y luego, si nadie los adoptaba, pasaban al orfanato.

Una de las cosas a descubrir en la novela es que en Fraisoro también había hijas de familias acomodadas.
Existe en la sociedad una idea equivocada de que quien iba a la inclusa era una prostituta. Solo representaban al 10% del total. Hablamos también de señoritas de la alta sociedad guipuzcoana o vizcaina.

De hecho, la protagonista de la novela, Alejandra, es una joven de una familia bien de Neguri.
En Fraisoro había una zona que le llamaban la Zona de las Distinguidas y allí se alojaban aquellas que venían de un estrato social alto. De hecho, a las que venían de ese estrato social alto podían ingresar a partir de los cinco meses de embarazo. Las de estratos más bajos, en cambio, a partir del séptimo mes. Por lo que una joven de cinco meses, que es cuando se empieza a notar, podía decir que se iba a un internado a Francia, Inglaterra o Suiza y, realmente, estaba a 20 kilómetros de la ciudad. Antes, si tú te quedabas con el hijo, eras una mujer proscrita y el hijo, ni te cuento.

¿Había una doble moral?
Sin duda. Es lo que he querido reflejar eso, el sufrimiento de esas mujeres. Como decía, me he llevado la sorpresa de la cantidad de gente que se ha puesto en contacto. Sé de dos casos, por ejemplo, de mujeres que ya cuando tenían la muerte cerca, mujeres que pidieron a su familia que buscaran a ese hijo que habían entregado. Y en los dos casos consiguieron localizar. Son historias muy duras.

La losa de entregar un hijo es una carga para toda la vida...

Es algo para toda la vida. Siempre queda el pensamiento de “Y si no lo hubiese entregado, ¿qué hubiera sido?” Yo, que soy madre, me pongo en esa piel, y la angustia tiene que ser tremenda. Puedes casarte, rehacer tu vida, tener otros hijos, pero sabes que hay uno que anda por el mundo. Un conocido, al leer la novela, me habló de una mujer que yo ya conocida de Donostia, una mujer muy conocida. Esa mujer ya falleció, pero cuando tenía 50 años, se le presentó en su despacho un sacerdote y le dijo que su madre biológica le quería conocer. Ella no sabía que era adoptada. Le cambió la vida por completo.

En esos casos surgirán muchas preguntas.
Querrás saber por qué te dejó tu madre. Y si ese por qué es una cuestión social de un contexto en pleno franquismo, no quiero ni pensar la cruz que ha tenido que ser para una mujer. Eso es un poco lo que he ido a reflejar con Alejandra, que es la protagonista, Luciana y Jimena, las coprotagonistas. Son tragedias muy distintas y vienen de clases sociales distintos, pero lo que les une ese sufrimiento que les va a acompañar toda la vida.

La novela está ambientada, principalmente, en Zizurkil, pero también aparecen Neguri, Donostia y Biarritz. Viaja casi por todos los territorios vascos.
Podía haber ambientado la novela en otros lugares. Alejandra, tras su estancia en Fraisoro, podía haberse marchado a cualquier otro lugar que no fuese Biarritz. Pero, ¿por qué aquí? Me parece que Euskadi es muy literario. Me parece que tenemos grandísimos escenarios. Iparralde ofrece muchas oportunidades de ambientación. Y Neguri, ¿por qué? Porque en aquella época era la zona donde vivían todos los ricos del Estado español, o sea, el dinero estaba en Neguri. Quiero reflejar que este dolor y este sufrimiento, afectaba por igual a ricas y a pobres. Es decir, una muchacha nacida en la casa más rica de Neguri, tenía el mismo sufrimiento con la que había venido de un pueblo de Castilla a servir. El dolor no sabe de dinero ni de posición social.

En Fraisoro había un gran manzanar. ¿Viene de ahí el título del libro?
He querido destacar algo de nuestra identidad. Efectivamente, en Fraisoro había un extenso manzanal bajo el que las jóvenes se hacían sus confidencias, lloraban, se contaban sus tristezas. Ese manzanal, que ya no existe, es testigo mudo de tantas tragedias... Y luego, ¿por qué las manzanas? Pues porque, como decía, son parte de nuestra identidad como país. Y las manzanas han sido medio de subsistencia en nuestros caseríos durante siglos. En todos los caseríos había un 'tolare', se hacía sidra, los marineros cambiaban sidra por aceite o por bacalao... También servía como alimento, se hacía compota. Nuestra cultura no hubiera sobrevivido sin los manzanales de los caseríos.

Es la segunda novela que escribe, después de haber ‘Deja escribir al tiempo’. Ambas son de corte histórico.
Sí, son novelas contextualizadas en nuestro pasado. Es un género que me gusta particularmente. Aunque lo que más me gusta en estas dos primeras, como en la tercera que estoy trabajando, es reflejar el mundo de las emociones, de los sentimientos, de cómo se viven las situaciones. En la primera quise reflejar el cambio que la Guerra Civil provocaba en una mujer donostiarra, no solo a nivel emocional, sino toda su vida: la destroza pero sobrevive y sale adelante. Nada es blanco o negro. Esta segunda está ambientada entre los 50 y los 60, aunque también se refleja el pasado del padre de la protagonista, de qué le ha llevado a tener esa maldad desmedida. Intento mostrar que todo el mundo tiene su tragedia, aunque desde fuera no nos los parezca.

¿Qué puede contar de su próxima novela?
Estoy en fase de documentación. Será también de corte histórico. Una parte estará ambientada en Donostia y otra en Austria. Euskadi tiene muchísima historia, muy literaria y sobre la que igual no se ha escrito mucho. En este caso, habrá algún hombre protagonista, que tienen fuerza para salir adelante ante problemas complejos.

lunes, 12 de enero de 2026

#hemeroteca #lgtbi #literatura | Claves LGTBI+ en Lazarillo, Quijote, Celestina... que no nos contaron

El Lazarillo de Tormes, de Luis Santamaría y Pizarro. Museo del Prado //

Claves LGTBI+ en Lazarillo, Quijote, Celestina... que no nos contaron

Guillermo Martínez | El Asombrario, Público, 2026-01-12

https://elasombrario.publico.es/claves-lgtbi-en-lazarillo-quijote-celestina-que-no-nos-contaron/

Han sido tres años de escritura y casi 20 de investigación los que han precedido a ‘Su fulgor puede destruir vuestro mundo’ (Egales, 2025). Esta obra de casi 1.200 páginas y escrita por Ramón Martínez, doctor en Filología, revisita decenas de composiciones literarias desde el siglo XI hasta la actualidad desde una perspectiva LGTBI+ que desentraña aquello, unas veces escondido, otras veces a la luz de la mirada lectora, que pivota en torno a la sexualidad no normativa.

Titula esta investigación como ‘Su fulgor puede destruir vuestro mundo’. ¿A quiénes alude ese ‘su’ y ese ‘vuestro’?

Se trata de un verso de Diré cómo nacisteis, un poema de Luis Cernuda en el que se recogen los diferentes rasgos de “los placeres prohibidos”, que es como tituló el libro, y la consecuencia de visibilizarlos. Me pareció interesante utilizar este fragmento como título, porque precisamente habla del peligro que supone para el mundo heterosexual –el vuestro de Cernuda– hablar con claridad de la sexualidad no normativa, dejar que su fulgor inunde todo el mundo.

Comienza su análisis en las jarchas del siglo XI. ¿Qué hay en estas composiciones literarias de LGTBI+?

Pues resulta que hay mucho más de lo que nos han explicado. Las jarchas, que son las primeras expresiones literarias en lengua romance en la Península, son la parte final de un poema en árabe más extenso y sucede que en muchísimas ocasiones ese texto era una composición amorosa dirigida a un hombre por un autor masculino. Ya como comparación ya como desarrollo de la misma idea, ese estribillo final tiene entonces una relación muy íntima con el homoerotismo.

En la primera parte de su publicación, se centra en la sodomía a la hora de tratar la literatura hispánica en la Edad Media y los Siglos de Oro. ¿En qué grandes obras está presente esta práctica sexual que había pasado desapercibida hasta ahora?

Lo más llamativo es que en prácticamente todas las obras más relevantes de nuestra tradición puede encontrarse alguna forma de alusión al tema, aunque la crítica ha intentado silenciarlo. El Lazarillo, por ejemplo, tiene un capítulo censurado que mucha gente considera que hablaba de las relaciones de Lázaro con un fraile de la Merced; y en un grandísimo número de comedias del Barroco el travestismo es un recurso dramático muy importante.

Luego llega al homosexual y el homoerotismo. ¿Qué autores y obras encontramos aquí? 

Esa es una época de lo más interesante, porque supone el cambio del modelo de la sodomía, basado en las ideas religiosas, por una nueva concepción de la sexualidad que piensa la sexualidad desde ideas supuestamente científicas. En este momento encontramos algunos de nuestros autores y autoras más célebres escribiendo literatura homoerótica, como Jacinto Benavente, Federico García Lorca, Luis Cernuda, Carmen Conde y Lucía Sánchez Saornil; pero también otros, más desconocidos, son responsables de obras fantásticas y muy interesantes, como Las locas de postín, de Álvaro Retana.

Por preguntar sobre alguna obra en concreto, ¿qué lectura LGTBI+ subyace en ‘La Celestina’? ¿Y en ‘Don Quijote de la Mancha’?

Se trata de dos de las obras más relevantes de nuestra historia literaria y sucede que no es que sean susceptibles de una interpretación LGTBI+, sino que su contenido en algunos momentos muestra el tema de la sexualidad no normativa de forma evidente. En Celestina hay una escena en que la protagonista manosea y alaba el cuerpo de Areúsa; y en el Quijote hay multitud de escenas en las que los roles de género se ponen en tela de juicio, como aquella en que, en la primera parte, el cura disfrazado y el escribano travestido espían a quien parece ser un joven muchacho desnudándose que, en realidad, resulta ser una mujer vestida de varón. Lo más curioso de todo esto es que se muestra de forma totalmente clara, pero la crítica ha evitado analizar el tema durante mucho tiempo.

Me ha resultado especialmente interesante el capítulo que dedica a la censura de este tipo de literatura durante la dictadura franquista. En aquellos 40 años de régimen dictatorial, ¿cuáles eran las brechas por las que se colaba el deseo no hegemónico?

Pese a la censura y a la persecución y represión sexual, es cierto que llama la atención la inteligencia de muchos autores y autoras para expresarse con toda la libertad que les era posible. La clave, como podemos encontrar entre algunos poetas del grupo Cántico, como Juan Bernier, era la ambigüedad: construyeron un complejo sistema de equívocos para que los lectores entendidos comprendieran el verdadero contenido de sus obras. 

Con el paso del tiempo, además, se atrevieron a ir más lejos: en los años 50 hay ya varias voces muy valientes, como las de Jaime Gil de Biedma y Francisco Brines; y algunas que crean una forma muy personal de expresarse, como hizo nuestra querida Gloria Fuertes.

¿Cómo cambió todo ello en la Transición? ¿Qué nuevos ‘armarios literarios’ se abrieron en esa época?

La muerte del dictador supone el último cambio radical en nuestra libertad literaria. Gracias a la verdadera desaparición de la censura –la ley de prensa de Fraga en muchos aspectos empeoró la persecución de ideas– y, sobre todo, al comienzo del movimiento reivindicativo en nuestro país, el pensamiento sobre la sexualidad comienza a adquirir tintes políticos. 

La visibilidad se convierte en un compromiso y algunos autores se atreven al fin a construir una literatura que tenga como centro temático la sexualidad no normativa. Eduardo Mendicutti es el mejor ejemplo de esta nueva perspectiva, responsable de algunas de las mejores novelas de los últimos años del siglo XX, y junto a él podemos citar otros muchos autores y autoras como Terenci Moix, Esther Tusquets y, con el paso del tiempo, escritores que componen lo que puede considerarse un auténtico “género LGTBI+”. 

Con Isabel Franc, Carlos Sanrune y otros muchos, gracias al impulso de librerías como Berkana, Cómplices y Antinous, y a editoriales como Egales, en España nació en los años 90 una nueva forma de literatura sin la que sin duda éxitos reivindicativos como el matrimonio igualitario no habrían sido posibles. 

Su investigación concluye en los trabajos más actuales en torno a la literatura LGTBI+. ¿Qué es lo que más le sorprende de ellos? ¿Qué les diferencia de otros periodos históricos?

Lo más impresionante de los últimos años es tanto la multitud de publicaciones como su diversidad. Hay ensayos sobre política, historia, cultura... y narrativa de calidad que toca todos los géneros. La poesía y el teatro, del mismo modo, cuentan con autores jóvenes muy prometedores. Si hay una diferencia con otras épocas es que, por fin, se escribe y se publica más y con mayor libertad, pero no podemos engañarnos: hay dos problemas que no es posible obviar. Por un lado, la literatura LGTBI+ sigue siendo minoritaria y está infrarrepresentada: apenas un 1% de la producción editorial puede etiquetarse dentro de la diversidad sexual y de género, cuando la población LGTBI+ supera con creces el célebre 10%. 

Por otra parte, un dato inquietante puede anunciar que el futuro será menos tolerante. No solo las ideas intolerantes de las derechas políticas suponen un riesgo para nuestras libertades si alcanzan el poder, sino que durante 2024, por primera vez en mucho tiempo, se percibe una reducción relativa de las publicaciones en clave LGTBI+. Estoy seguro de que actualmente nos enfrentamos a un nuevo cambio de paradigma, y que nuestro progreso sea hacia la libertad dependerá de muchos factores y, sobre todo, del compromiso de escritores, editores y librerías.

¿Por qué cree que todas estas obras que usted ahora reseña no se habían leído desde la perspectiva LGTBI+?

Creo que el principal problema para reconocer públicamente la presencia de la diversidad sexogenérica en nuestra literatura ha sido la tradición crítica hispánica. Durante más de cien años y hasta hace relativamente poco, los académicos han preferido ignorar que nuestra tradición literaria nunca ha ignorado los temas que hoy llamamos LGTBI+. Hay casos flagrantes, como los de Menéndez Pidal y Menéndez Pelayo, en cuyos escritos podemos encontrar un desprecio más que significativo hacia algunas de las mejores páginas de nuestros autores simplemente porque se hacían eco de la diversidad sexual. 

Por último, acaba de publicar 1.200 páginas de análisis histórico de la literatura española desde la perspectiva LGTBI+, quizá el trabajo más voluminoso en su género. ¿Cómo se siente?

En parte agotado, porque ha sido un trabajo de muchos años. La redacción del libro me ha llevado alrededor de tres años, pero han sido casi dos décadas de investigación para poder prepararlo. Aunque, por otra parte, estoy muy contento tanto de haber conseguido poner el punto final a este trabajo como de observar la buena acogida que está teniendo. Cuando empecé a prepararlo creí que hacía falta un volumen que rescatara toda nuestra tradición literaria en clave LGTBI+ y parece ser, por la respuesta que empieza a llegar de los medios y, sobre todo, de lectores y lectoras, que este era un libro necesario.

lunes, 18 de agosto de 2025

#hemeroteca #vih #saludsexual | Oskar Ayerdi: “La prevención es clave para frenar la expansión de las infecciones de transmisión sexual”

Oskar Ayerdi, coordinador del Plan del Sida e ITS de Osakidetza //

Oskar Ayerdi · Coordinador del Plan del Sida e ITS de Osakidetza: “La prevención es clave para frenar la expansión de las infecciones de transmisión sexual”

El médico donostiarra recomienda usar preservativo y someterse a las pruebas de ITS para cuidar la salud y evitar posibles contagios
Javier Alonso | Noticias de Gipuzkoa, 2025-08-18
https://www.noticiasdegipuzkoa.eus/salud/2025/08/18/oskar-ayerdi-frenar-expansion-its-euskadi-9988947.html

En diciembre de 2024, Oskar Ayerdi Aguirrebengoa asumió un reto que marcará una nueva etapa en su carrera: coordinar el Plan del Sida e ITS de Osakidetza. Médico donostiarra especializado en enfermedades infecciosas, ha desarrollado su carrera en primera línea desde 2016 en una de las unidades de ITS y VIH más prestigiosas de Madrid. Allí, ejerció con un marcado enfoque de salud pública y especial atención a las poblaciones más vulnerables. Su labor asistencial se ha complementado con una intensa actividad investigadora y docente, una tesis doctoral sobre prevención en VIH y la colaboración activa en las principales sociedades científicas del ámbito.

Tras su paso por la Unidad de ITS/VIH de Bombero Etxaniz, en el Hospital Universitario Basurto, llega ahora a liderar un plan estratégico para frenar la expansión de las ITS en Euskadi. Con él hablamos para conocer de primera mano cuáles son las líneas de actuación de Osakidetza para combatir el aumento de estas infecciones y qué medidas se están impulsando para prevenirlas.

P. Los últimos informes revelan un aumento notable de las infecciones de transmisión sexual en Euskadi. ¿Qué lectura hacen desde Osakidetza?
La verdad es que los datos muestran que se ha producido un aumento claro de las infecciones de transmisión sexual en los últimos años. Desde 2019 las cifras se han duplicado tanto en gonorrea como en clamidia y sífilis. El VIH no lo incluimos en este grupo porque no observamos ese aumento; está estancado. Este fenómeno no es exclusivo de Euskadi, también ocurre en otras regiones y países del mundo.

P. ¿Hay alguna infección que le preocupe especialmente?
Me preocupan todas: la gonorrea, la clamidia y sífilis. Considero que son un problema de salud pública al que debemos hacer frente.

P. ¿Por qué cree que se ha producido este incremento?
No hay una sola causa, sino un conjunto de factores que coexisten y se potencian. Por un lado, los avances científicos —mejoras en tratamientos frente al VIH y otras ITS, aparición de vacunas y fármacos preventivos— han permitido mejorar la calidad de vida y han hecho que la gente perciba un riesgo menor ante estas infecciones. También ha cambiado la forma de relacionarse.

P. ¿Cómo ha cambiado la forma de relacionarse social y sexualmente la gente?
Antes era más habitual encontrar una pareja para toda la vida. Ahora las relaciones son más diversas. Cada vez hay más gente que tiene relaciones sexuales con varias personas a lo largo de su vida, y de distinto sexo. La edad también ha descendido. Los jóvenes tienen su primera relación a edades más tempranas. Además, algunas relaciones sexuales se producen bajo el efecto de determinadas sustancias que hacen que uno esté más desinhibido y menos preocupado por usar preservativo. El uso de aplicaciones para ligar es otro elemento a tener en cuenta. Todo ello ha contribuido para que cada vez se produzcan más infecciones de transmisión sexual.

P. ¿Los avances científicos influyen en la percepción social de las ITS?
Por supuesto. El hecho de que hoy existan tratamientos efectivos para el VIH y otras infecciones de transmisión sexual genera confianza y reduce el miedo que antes se tenía. Esto hace que la gente se sienta menos vulnerable y, en consecuencia, disminuya su precaución, especialmente el uso del preservativo. Sin embargo, esta seguridad es relativa porque las infecciones pueden tener complicaciones graves si no se tratan a tiempo, y la prevención sigue siendo fundamental.

P. Si una ITS no se detecta a tiempo, ¿cuáles pueden ser las consecuencias?
Depende de la infección. La sífilis puede afectar a múltiples órganos y sistemas. La clamidia y la gonorrea suelen ser más locales, pero también provocan complicaciones graves si no se tratan. El problema es que hay Infecciones que son asintomáticas en fases iniciales, por eso diagnosticarlas pronto es clave. Si se diagnostica pronto, muchas veces la persona no ha notado síntomas; pero si se llega tarde, pueden aparecer enfermedades inflamatorias pélvicas, inflamaciones testiculares , lesiones cutáneas avanzadas o afectaciones sistémicas más graves. En el caso del VIH, también es fundamental diagnosticarlo antes de que se produzca un deterioro importante del sistema inmunológico.

P. ¿Qué se debe hacer si uno no está seguro de haber contraído una infección de transmisión sexual?
No hay que esperar a tener síntomas. Si existe cualquier sospecha o duda, por pequeña que sea, lo mejor es hacerse las pruebas cuanto antes. Eso permite actuar con mayor rapidez en caso de estar infectado, cortar la transmisión y evitar complicaciones.

P. ¿Qué recursos tiene ahora mismo a su alcance en Euskadi una persona si quiere informarse o hacerse la prueba?
Contamos con consultas específicas de ITS en cada territorio. Cualquier persona puede llamar directamente, sin derivación previa, y pedir cita para informarse o someterse a las pruebas. Hay un teléfono de atención directa publicado en la web de Osakidetza. Además, en estas consultas trabajan equipos multidisciplinares de medicina y enfermería, que atienden incluso a personas sin síntomas. También se fomenta la educación sexual positiva: disfrutar de la vida sexual pero de forma saludable.

P-. La vergüenza y el miedo siguen siendo barreras importantes a la hora de acudir a la consulta. ¿Cómo se combate eso?

Lo primero es garantizar entornos seguros y de confianza. En el teléfono directo de las consultas de ITS atienden profesionales especializados que trabajan con sensibilidad y sin juicios. Esto evita que la persona tenga que explicar su situación a profesionales que no tratan habitualmente este tipo de casos. Ofrecer este acceso discreto y seguro es clave para vencer el reparo.

P. Una de las campañas recientes, “No hagas match con las ITS”, ha tenido mucha visibilidad. ¿Qué balance hacen?
Ha sido muy efectiva en cuanto a impacto, sobre todo entre los jóvenes, que son el grupo con mayor aumento de casos. Usamos un lenguaje y un formato cercanos a su realidad, inspirados en aplicaciones para conocer gente. Pero no podemos relajarnos, debemos seguir lanzando campañas con mensajes claros, adaptadas a diferentes grupos y contextos.

P. Más allá de las campañas, ¿qué estrategias están aplicando o estudiando para frenar esta tendencia?
Trabajamos en la llamada prevención combinada, que consiste integrar todas las estrategias posibles y adaptarlas a cada persona. Incluye la educación sexual —con materiales que ya están disponibles también para centros educativos—, la promoción activa de pruebas diagnósticas de VIH e ITS, los tratamientos tempranos y la vacunación. Actualmente estamos vacunando frente a la hepatitis A y B, el virus del papiloma, la viruela del mono y otras.

P. ¿La profilaxis preexposición (PrEP) forma parte de esa prevención combinada?
Sí, y es un gran ejemplo. La PrEP es un medicamento diario que evita la transmisión del VIH. Empezamos con unas 200-300 personas y hoy hay más de 1.200 incluidas en el programa. Además, al usar la PrEP, se realizan cribados regulares que ayudan a detectar y tratar otras ITS.

P. Galicia ha empezado a vacunar contra la gonorrea. ¿Euskadi seguirá ese camino?
A día de hoy no existe una vacuna específica contra la gonorrea. Se está investigando si la vacuna contra la meningitis podría ofrecer protección frente al gonococo. Hay algunos datos esperanzadores que apuntan en esa dirección, pero los ensayos todavía no han aportado una evidencia científica contundente al respecto.

P. ¿En qué punto se encuentra ahora mismo esa investigación?
Hay diferentes ensayos clínicos en marcha. Varias instituciones están pendientes de confirmar si realmente puede convertirse en una estrategia preventiva eficaz. En algunos lugares ya se está implementando, pero siempre dentro de un contexto de búsqueda de evidencias.

P. ¿Qué otras líneas de investigación se están siguiendo?
Existen varias líneas preventivas en estudio que avanzan de forma paralela. Hay ensayos clínicos con vacunas frente al VIH y también con tratamientos preventivos inyectables. Además, se están probando fármacos que buscan evitar infecciones por clamidia.

P. Entiendo que queda un largo camino por recorrer.
Sí. Se ha avanzado bastante en este sentido. Aun así, no debemos relajarnos. Frenar la expansión de las infecciones de transmisión sexual pasa por una prevención combinada que sea eficaz. Ese es nuestro objetivo y en él estamos trabajando sin descanso.

lunes, 14 de julio de 2025

#hemeroteca #lgtbi #mayores | Federico Armenteros, activista: «Los mayores LGTBI son un colectivo abandonado, enfermo y pobre»

Federico Armenteros //

Federico Armenteros, activista: «Los mayores LGTBI son un colectivo abandonado, enfermo y pobre»

El presidente de la Fundación 26 de Diciembre dio a conocer en la provincia el proyecto que impulsa, la primera residencia de mayores LGTBI del mundo, ubicada en Madrid, en el encuentro «Voces Diversas»
J. Hernández | Información, 2025-07-14
https://www.informacion.es/alicante/2025/07/14/federico-armenteros-activista-mayores-lgtbi-residencia-alicante-119607457.html

«Las personas LGTBI nos hacemos mayores» es el título de la conferencia que Federico Armenteros ofreció el Claustro de Alicante. Esta iniciativa podría tener su réplica en la provincia, que este sábado celebra la manifestación del Orgullo en la capital alicantina

P. ¿Cómo surgió este proyecto de residencia para mayores?
Ha costado llegar hasta aquí porque es un proyecto que empezó desde la cabezonería. Había una necesidad social pero solamente lo veíamos ciertas personas. Se nos estaba intentando decir que ya éramos iguales, lo mismo que pasa con el tema de la mujer. Sois iguales ¿desde cuándo? Todavía nos queda un camino. No quiere decir que no estemos en ese proceso pero hay que animar y empujar para que esa igualdad y esa equidad sobre todo sean reales porque se puede hacer.

P. ¿Cuál fue el primer escollo?
El tema de los guetos. Nos decían: ¿queréis hacer guetos? Lo primero, hay que ver qué es un gueto, un sitio donde te meten en contra de tu voluntad. Pero cuando tú te juntas, es algo en común. Los curas lo tienen, el Ejército lo tiene y no le dicen a los curas que se han metido en un gueto. Pues lo mismo que nosotros, tenemos unas necesidades diferentes, distintas. Estamos construyendo una sociedad inclusiva, pero hay que empezar a educar en esa inclusión.

Apartados y solos

P. ¿Por qué existe necesidad de residencias LGTBI?
Porque personas mayores que estamos vivas, con 70, 80 o 90 años hemos tenido una vida como muy al margen. Hemos sido odiados, apartados de la familia, de la sociedad, del trabajo. Todo eso te marca una huella psicológica, social, personal. Nos han educado en la soledad. Al decirte, como cuando eras pequeño, eres tan raro, tan malo, que te vas a quedar solo, ¿quién se va a casar contigo? ¿quién te va a querer? Ya te han metido ese miedo. Entonces, te quedas solo. Y por edad se te van muriendo las personas que están a tu alrededor. Te encuentras con un colectivo de mayores muy abandonado, enfermo y sobre todo pobre. Nos echaban de los empleos cuando se sabía que éramos maricones. Eso no le ha pasado al hetero, no le han metido a la cárcel por amar. Nosotros no podíamos expresar nuestros afectos y eso tiene un precio emocional.
"Nos han educado en la soledad. Al decirte, como cuando eras pequeño, eres tan raro, tan malo, que te vas a quedar solo, ¿quién se va a casar contigo? ¿quién te va a querer? Ya te han metido ese miedo"
P. ¿Es algo que sigue ocurriendo?

Con el VIH y en la pandemia se nos morían nuestras parejas y no hemos tenido derecho ni a enterrarlos porque nos lo quitaba la familia y nos decían: "tú eres el culpable, tú eres el que le has matado», todo eso desde el odio. Tampoco podíamos tener una pensión de viudedad, que no era permitida. Todo lo que hemos luchado. Todavía desde la política no se nos ha restituido. Con la ley de vagos y maleantes y la ley de peligrosidad social hacían cárceles o centros específicos para meternos. Cuando hay represión, rápidamente todo el mundo lo entiende, pero para vivir libres es un gueto. Hay que hacer un poco de pedagogía con la sociedad, cuando se lo explicas la gente lo entiende perfectamente. Tenemos muchas enfermedades mentales que nos han provocado y te provoca la soledad, ese decir no tengo ganas ni de vivir, quiero morir cuanto antes, el suicidio, las depresiones, todo eso. Tienes que estar con personas que realmente eso lo puedan entender, que te acompañen en esos últimos momentos o los últimos años que te quedan y que puedas vivir dignamente. El personal tiene que estar formado en diversidad. Estamos intentando que otras residencias se sumen al carro y que sean inclusivas. No queremos quedarnos solos.

Discriminación


P. ¿Hay discriminación en los geriátricos hacia las personas LGTBI?

Una chica nos contó que en la residencia donde está su tío, que tiene movilidad reducida, se han enterado de que es del colectivo y sus coetáneos están llamándole sidoso, degenerado, pederasta. No solo hay que trabajar con el personal, también con los usuarios, decirles que esto de la heteronormatividad ha terminado. Estamos también y somos parte de esta sociedad, han intentado anularnos o borrarnos, pero somos parte, tan importante como cualquier otra, no somos ni más ni menos. Queremos construir esta sociedad desde el respeto, la oportunidad, la igualdad, la equidad, eso es lo que estamos intentando. Mientras no lleguemos a todo eso, hay que atender a las personas desde una dignidad, y que uno se sienta tranquilo, en un sitio donde se le valore, no en un sitio donde le estén machacando.
"Una chica nos contó que en la residencia donde está su tío, que tiene movilidad reducida, se han enterado de que es del colectivo y sus coetáneos están llamándole sidoso, degenerado, pederasta"
P. ¿En qué momento está el proyecto de la residencia?

Estamos en una fase más burocrática otra vez con los permisos que habían caducado y nos quedan como dos o tres meses para ultimar la reforma, porque ya llevamos 5 años con la obra. Estamos ilusionados y con el compromiso de inaugurarla el 26 de diciembre de este año, va a ser un hito porque han pasado 50 años desde que nos quitaron de ser peligrosos a tener un recurso específico. Es un momento histórico. Tendrá 62 plazas, en el barrio de Villaverde, en Madrid. Con un poquito de todo, personas con demencia, personas dependientes, porque son los primeros que se lo merecen para estar atendidos adecuadamente, con plazas privadas y concertadas.

P. ¿Entrarán personas no LGTBI?
Es un sitio de respeto, donde la diversidad es un valor. El ser hetero tiene que ser considerado también como un valor, pero no único. Dentro de los colores también estás tú. No podemos discriminar como nos han discriminado a nosotros. Luego tenemos padres, madres del colectivo que tienen sus hijos, hijas e hijes. Si han luchado con nosotros, ¿cómo no les vamos a decir este es vuestro espacio? Si queremos cambiar la sociedad no podemos decir que no entren las personas heterosexuales.

Educador social

P. ¿Cuántos años ha trabajado en el ámbito de los servicios sociales?
40 años como educador social, con minorías étnicas, con juventud, con mayores, con infancia, con mujeres, he pasado por todo. Por eso vi que se necesitaba la residencia, que era una realidad a la que no se le estaba dando respuesta. Y ahora mismo tengo ahí 19 personas contratadas, es una empresa que es rentable y la residencia también va a dar como 60 puestos de trabajo.

P. ¿La Comunidad de Madrid les ha dado facilidades?
Sí, la Comunidad nos dio el edificio, una cesión a 30 años, y 2.400.000 en subvenciones. Estoy convencido de que el modelo se extenderá a otras provincias. Nos van a mirar, vamos a estar en el ojo del huracán, pero estamos muy tranquilos porque es romper el hielo.

viernes, 4 de julio de 2025

#hemeroteca #lgtbi | Paco Tomás: "Si algún partido empieza a repetir tu discurso, es que te está capitalizando"

Paco Tomás en Madrid, el 2 de julio de 2025 //

Entrevista a Paco Tomás, periodista y escritor: "Si algún partido empieza a repetir tu discurso, es que te está capitalizando"
Público conversa con el presentador del "programa LGTBIQ+ más longevo de España", Wisteria Lane (RNE), en vísperas de que se cumplan 1.000 episodios.
María Martínez Collado | Público, 2025-07-04

Paco Tomás se presenta prácticamente solo. Es un referente intergeneracional, especialmente entre las comunidades LGTBIQ+. El escritor y está a punto de grabar el episodio número 1.000 de , el "programa más longevo" del país. Llega a la entrevista como casi todas en estas semanas de Orgullo, con calor y cierto sabor agridulce. Es una sensación generalizada esa que nos hace percibir que solo durante las vísperas del día internacional por los derechos LGTBIQ+ se habla de los problemas, necesidades y logros de estas comunidades. Y, ciertamente, eso ya dice mucho del punto en el que nos encontramos como sociedad, pero también como medios de comunicación. Lo menciona justo antes de empezar con las preguntas.

Paco Tomás no se corta a la hora de opinar y en esta conversación nos ofrece algunas de sus impresiones sobre el panorama sociopolítico que nos ha tocado vivir, la escalada bélica a nivel mundial, las decepciones para con respecto a algunos supuestos referentes LGTBIQ+, y la necesidad de cuidarnos y acuerparnos desde los márgenes frente al ascenso de los discursos de odio.

P. ¿Cómo fue tu aproximación al activismo por los derechos LGTBIQ+ desde tus primeros pasos como guionista, columnista y comunicador hasta tu labor actual al frente de Wisteria Lane? ¿Qué papel ha jugado la visibilidad en tu recorrido, y cómo has visto evolucionar la relación entre medios y comunidad LGTBIQ+ en estos años?

A mí me interesaba el periodismo y fue lo que estudié. Nunca me planteé que mi orientación sexual fuera determinante en mi carrera. Llegó un momento en que yo estaba haciendo La transversal, un programa los domingos por la noche en Radio Nacional de España. Entonces me propusieron hacerme cargo del programa LGTBIQ+ que había en RNE en ese momento. Lo había empezado Leopoldo Alas, creo, en la primera legislatura de José Luis Rodríguez Zapatero. Luego lo hizo Luis Antonio de Villena. Y en ese momento me dijeron que si quería hacerlo yo.

Creo que también su idea era quitarme La transversal y pensaron: "Vamos a darle algo a este chiquillo porque le vamos a quitar el programa". Así que me dieron este otro programa, que salió adelante. Empecé a hacer Wisteria Lane y, realmente, ahí es donde empiezo a tomar conciencia de muchas cosas que hasta ese momento para mí eran muy difusas. Empiezo a tomar conciencia de mi orientación, de la lucha, de lo importante que es estar unidas en esta pelea, de las reivindicaciones de cada una de las comunidades.

Aunque yo no me considero activista —dentro de los grupos activistas dicen que sí soy parte de ese entramado—, para mí una activista es alguien que se sube a un barco rumbo a Gaza, que golpea la mesa de un ministerio para ser escuchada, como la gente de ACT UP con sus bolsas de sangre frente a las farmacéuticas. Eso es activismo. Yo soy un comunicador que está ahí en medio. Eso fue lo que me llevó, no solo dentro del espacio de Wisteria, sino también fuera, a empezar a reivindicar lo que iba aprendiendo en el programa. Porque todo lo que yo sé, me lo han aportado les invitades que han pasado por Wisteria Lane. De todo ese magma he aprendido.

Últimamente siento —y lo he comentado mucho— que eso, de alguna manera, ha perjudicado mi carrera periodística. Siento que solo puedo hablar de lo LGTBIQ+. Que a mi alrededor se ha creado una especie de "Paco habla de este tema", cuando he estudiado una carrera y puedo hablar de política, de Gaza, de la ley de autónomos… Pero solo se cuenta conmigo para hablar de lo LGTBIQ+. Siento que las personas LGTBIQ+ que no se visibilizan, que no hacen bandera de su orientación o identidad, tienen más posibilidades laborales. Aunque sean abiertamente LGTBIQ+, si no lo mencionan, parece que tienen más opciones que quienes sí lo hacemos. Y de eso me estoy dando cuenta ahora.

P. ¿Cuál ha sido la entrevista que más ilusión te ha hecho, de la que más has aprendido o que recuerdas con más cariño?

Es que son muchas entrevistas con las que he aprendido. He aprendido muchísimo del activismo: de escuchar a Boti García Rodrigo, a Beatriz Gimeno, a Miguel Ángel Fernández… Toda esa gente que estuvo en el activismo que nos ha llevado a celebrar ahora los 20 años de matrimonio igualitario. He aprendido mucho de escuchar a las disidencias: al Orgullo Vallekano, al Orgullo Crítico, a la gente de Proyecto Chueco. Y también a ensayistas, escritores, cantantes… No es una persona concreta. Y eso es bonito, porque demuestra la importancia de la comunidad, de cómo tejemos una red que entre todes nos salva.

P. Habiendo participado en proyectos como Wisteria Lane o habiendo seguido otros de cerca como es de la Berkana, has podido ser testigo de la importancia que tienen estos espacios como generadores de genealogías queer, comunidad, conocimiento o incluso archivo... 

Total. Y, además, creo que los medios tienden a equivocarse en cómo plantean los temas LGTBIQ+. Hace poco hubo una pregunta parlamentaria al presidente de RTVE sobre Wisteria Lane, que es un programa de dos medias horas semanales. Preguntaban si no sería importante darle más presencia o mejor horario. Y desde la presidencia contestaron que no tenían claro si era buena idea hacer programas específicos para la población LGTBIQ+, porque era mejor tratarlo de forma transversal.

La transversalidad, que es una idea utópica muy interesante, no es real. La mayoría de temas que tratamos en Wisteria, los libros que están en Berkana, no aparecen en los programas de mañana, de tarde o de fin de semana. Tampoco en los mainstream. Llevar a Pablo Alborán o a Vanesa Martín no es hacer contenido LGTBIQ+. Son personas visibles, sí, pero hacer contenido LGTBIQ+ es hablar de ensayos sobre identidad de género, sobre familias queer, sobre maternidades queer. Eso no está en los programas generalistas.

Ahí empiezo a ver la trampa de la transversalidad. Esa idea de "no crear guetos". Para nosotras esos espacios no son guetos, son espacios seguros. Y eso hay que potenciarlo. Ahora que vamos a cumplir 1.000 programas de Wisteria Lane, la gente nos dice: "Gracias por darnos la oportunidad de contar nuestros proyectos en un espacio que normalmente no tenemos". Si eso sigue pasando después de 16 años, significa que la transversalidad no es real. Se habla del asesinato de Samuel Luiz, pero no de ensayos sobre la violencia hacia las comunidades LGTBIQ+.

P. Una idea, la de transversalidad, que además no es nada nueva. Volviendo un poco atrás... Pienso en cómo nos vendieron los años 80. ¿Realmente crees que se rompieron tantas barreras como a veces se recuerda? ¿O pasa como con la trasversalidad y hay más mito que realidad?

Casi todo es mito. Los 80 están brutalmente sobrevalorados. Muy bien sobrevalorados, porque funcionó la estrategia: la Movida Madrileña, valenciana, gallega… Todo eso sirvió para no contar lo que pasaba realmente. Lo real era que el PSOE abría las puertas al neoliberalismo con políticas parecidas a las de Thatcher o Reagan. Y el activismo LGTBIQ+ vivía un adormecimiento total. Líderes como Jordi Petit lo han reconocido: hubo un parón, una sensación de conformismo, hasta que llegó la pandemia del VIH/sida.

Al principio, ese activismo del VIH fue rechazado dentro de los colectivos, especialmente gays, porque creían que coartaba la libertad sexual. Ir a un local gay con condones era como ir de monja. Y los colectivos pensaban que eso era cosa del Ministerio de Sanidad, no suya. Ahí jugaron un papel fundamental activistas de Radical Gai o LSD. Además, muchas lesbianas que se habían ido del movimiento por el machismo del hombre homosexual regresan para apoyar a sus hermanos maricas y a sus hermanas trans. Eso fue muy potente.

Pero pasó mientras estábamos muriendo. Generaciones desaparecieron. Y hoy se habla del VIH como algo de los 90, pero en los 80 ya moría muchísima gente. Los 80 no fueron un parque temático de color y fantasía, fueron durísimos. Para mí, como adolescente marica en un barrio, fueron durísimos.

P. Precisamente una compañera a la que he pedido consejo de cara a esta entrevista me sugería que te preguntara cuál fue tu relación con colectivos como Radical Gai o las LSD en los años 90. ¿Qué opinas de los colectivos actuales que beben de aquellos referentes, como el Movimiento Marika Madrid (MMM), Bloque Bollero, Trans En Lucha o ARROASEX?

Las disidencias hacen un trabajo fundamental. Desde el margen están ampliando el centro, y son necesarias. Es cierto que no tenemos por qué estar de acuerdo con todo lo que cada colectivo defiende —somos muy diversas—, pero necesitamos esas voces críticas. Si no las hay, estamos jodidas. Porque nos aburguesamos, nos adormecemos, y pensamos que el Orgullo son 27 carrozas con marcas haciendo pinkwashing. Eso es peligroso.

Lo que pasó en Budapest tiene que hacernos ver que el enemigo es el mismo para todes: para el MADO, para el Orgullo Crítico, el Orgullo Vallekano, el del pueblecito más pequeño, los colectivos rusos, ucranianos, estadounidenses… Es el mismo. Y cada vez más fuerte. Cuando entendamos eso, nuestro Orgullo no necesitará carrozas ni a Sonia y Selena cantando (que está fenomenal porque es una manera de de divertirnos). Pero nos vamos a dar cuenta de que no es determinante. De que eso es una celebración y que cuando nos juntemos todas a reivindicarnos y a protegernos, no vamos a necesitarlo. Las disidencias hacen ese trabajo, y hay que tenerlas presentes, incluso para criticarlas.

La última convocatoria del Orgullo Crítico recibió críticas, por ejemplo, por plantear abolir la psicología. Y me parece que es muy interesante que, además, dentro del Orgullo Crítico escuchen esas críticas. La psicología ha hecho mucho daño, sobre todo a las personas trans, sí. Pero también nos ha salvado la vida. Hay psicólogas ahora con un enfoque completamente distinto, que nos han dado herramientas.

O, por ejemplo, que haya bloques no mixtos… yo creo que necesitamos ser más mixtas que nunca. No que los maricas vayan en un sitio, las lesbianas en otro, las personas trans en otro… No. Necesitamos ir juntas. Pero bienvenida sea siempre la crítica y la disidencia. Porque nos hace crecer.

P. Es muy pertinente ese tema que mencionas de los bloques no mixtos, viendo la gran brecha que se está abriendo en la orientación ideológica de mujeres y hombres. Hace unas semanas salió el Informe de Juventud en España 2024, donde había un dato muy revelador: el 63 % de las mujeres jóvenes decían estar comprometidas con esos derechos, mientras que entre los hombres jóvenes apenas se alcanzaba el 40 %. Esto se repite con muchos otros posicionamientos, como el reconocimiento de la violencia machista o el feminismo. ¿Qué está ocurriendo?

Si lo piensas, mientras el enemigo es el que aparece en esos datos que comentas y vemos que chicos entre 18 y 24 años llegan a decir cosas como que prefieren un régimen duro a una democracia... Si ese es el caldo de cultivo al que nos enfrentamos, no sé si estamos en un momento para pelearnos entre nosotras, discutiendo quién representa a quién, o diciendo que si eres gay y blanco ya eres el enemigo.

Creo que todo el activismo que se ha hecho, y toda la permeabilidad que hemos tenido respecto a lo aprendido del feminismo, ha transformado también a las comunidades LGTBIQ+. Es cierto que el colectivo gay ha tenido actitudes misóginas y machistas, pero creo que hay una nueva generación que ha dado un giro muy importante, igual que ha ocurrido en otras comunidades. Tenemos que darnos cuenta de que juntas somos invencibles y que fragmentadas estamos jodidas. El mensaje del Partido Popular el 28 de junio fue muy claro. Su lema era: "Orgullo y punto", con el punto del PP. Quitaron lo de LGTBIQ+, borraron directamente las identidades. Y luego decían: "Ante quienes pretenden colectivizar, viva la libertad". 

No nos quieren colectivizadas, no nos quieren juntas. Nos quieren separadas porque separadas somos más frágiles. Por eso creo que este es el momento de reivindicar nuestras diferencias, sí, pero también nuestra unidad. Porque no somos una única comunidad LGTBIQ+, somos muchas comunidades. Y dentro de cada letra hay otra inmensa pluralidad. Claro que hay diferencias de enfoque, pero ante el enemigo tenemos que ser una piña. Si no, pasan estas cosas: una cantidad de gente joven que no se siente interpelada.

Eso ha pasado porque muchos medios de comunicación han dado alas a ese discurso. Pensaban que no era tan peligroso, que el lobo no era tan fiero, y ahora ahí lo tienes: con altavoz, con consignas, con poder simbólico. En el fondo, muchos de esos discursos se basan en proteger el privilegio. La norma es el privilegio. Si opinas así es porque sientes que no te interpelan, y no te interpelan porque estás en un lugar privilegiado. Muchas reacciones responden a eso. Entonces sientes que el feminismo pone en peligro tu lugar, y en lugar de cuestionarte tu privilegio, decides atacar al movimiento feminista. Porque es más cómodo. Sentarte a deconstruirte es un trabajo duro, requiere compromiso.Hay quien prefiere decir: "Mira, esto me da pereza, mejor voy contra el feminismo, el movimiento LGTBI, el racializado…". Es más fácil atacar que cuestionarse. Porque a lo mejor pensabas que tu privilegio era poder entrarle a una tía en un bar porque llevaba escote, como si eso fuera una invitación a tocarle las tetas. Y no, no lo es. Hay que cuestionarse eso.

P. Y, ¿no crees que hay algo más? ¿No crees que hay un asunto relacionado con la identidad? Pienso en los hombres, en cómo se ha cuestionado su masculinidad blanca, occidental, etc. Pero también en algunas mujeres que atacan los discursos trans. Su malestar va más allá del privilegio... Alguien les está diciendo que hay muchas maneras de ser, que no hay una prescripción, un manual... ¿Qué te parece?

Totalmente. Se dan la mano. Esos hombres que sienten que su masculinidad hegemónica está en peligro, que dicen que ahora lo que se lleva es el "hombre blandengue" —como decía el Fary—, se dan la mano con el feminismo transexcluyente que decide qué es ser una mujer. Esos machirulos dictan lo que es un hombre, y las feministas transexcluyentes deciden qué es una mujer. Y lo hacen para excluir a otras personas. Eso me parece peligrosísimo. No hay diferencia entre lo que hizo el Partido Popular saliendo a la calle con los obispos —que creo que solo han salido una vez en la historia— para quitar derechos a otras personas, y una manifestación transexcluyente que hace exactamente lo mismo: ejercer una discriminación.

Manifestarse para quitar derechos a otros seres humanos tiene consecuencias históricas, y estoy convencido de que esas consecuencias llegarán. Como decías, todo esto tiene que ver con desde dónde han vivido esas personas su privilegio. En el caso de los hombres está clarísimo. Pero en el caso de esas mujeres transexcluyentes que lideran ese discurso, yo no he visto a ninguna que venga de los márgenes. Ni una. Son mujeres privilegiadas. Esto pasa también en el feminismo de siempre. Las sufragistas eran mujeres muy privilegiadas, que salían a pedir el voto mientras otra mujer —negra, pobre, esclava, migrante— cuidaba de sus hijos y limpiaba su casa. Entonces, ¿realmente estaban reivindicando también los derechos de esa otra mujer? ¿O solo los suyos?

P. ¿Qué posición crees que deberían tener las disidencias sexuales ante la escalada bélica de la que estamos siendo testigos? Bajo este contexto internacional es imposible no plantearse esta pregunta... 

Las comunidades LGTBIQ+ sabemos lo que es la violencia porque la hemos sufrido en nuestras propias carnes. Sabemos lo que es que te esperen en la puerta del colegio para pegarte, que te tiren una botella a la cara. Por eso, de forma natural, somos pacifistas y antibelicistas, y debemos tener una postura clara. Si empezamos a decir cosas como "Israel tiene derecho a defenderse", estamos traicionando nuestra historia. Estamos dándole la mano al enemigo. A esa cultura heteropatriarcal que usa la violencia como herramienta de poder. La misma cultura que te pegaba en el colegio y ahora bombardea Gaza.

En Palestina hay maricas, lesbianas, personas trans. Y sí, también están en peligro allí, como aquí, como en EEUU, como en Helsinki. Pero eso no justifica que un Estado extermine a una población. Yo estuve en Israel, me invitaron al Orgullo de Tel Aviv. Vi el cartón desde el minuto uno. Tel Aviv es un parque temático diseñado para parecerse a Occidente. Pero sales de allí, vas a Jerusalén, a Belén… y como marica, lesbiana o persona trans te apedrean. Tel Aviv acoge a quienes escapan de otras ciudades israelíes. Y lo que hace el Estado de Israel con las personas LGTBIQ+ palestinas es cruel: las usan para espiar a su propio pueblo, y si no colaboran, las denuncian ante sus familias. por respeto a nuestra historia, a nuestro relato, no tenemos otra opción que posicionarnos claramente en contra de eso. 

P. Y en el plano nacional, ¿crees que una figura que ha sido premiada por ser un supuesto referente LGTBIQ+, como Fernando Grande-Marlaska, ha cumplido con las expectativas que se depositaron sobre él cuando fue nombrado ministro del Interior?

Claramente no. Aunque él pensará: "No tengo por qué cumplir con vuestras expectativas". Y tiene razón, en parte. Porque las comunidades LGTBIQ+ somos muy diversas. Dentro de ellas, también hay quienes anteponen su privilegio a la memoria histórica colectiva. Pero siento que con Marlaska ha habido una oportunidad perdida. No sé si volveremos a tener un ministro del Interior abiertamente gay. Era una ocasión para entrar en temas que siguen pendientes desde la democracia.

Por ejemplo: ¿quién hay en los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado? ¿Qué ideología hay? ¿Qué actitud tienen hacia las comunidades gays, trans y demás? Porque si para perseguir la droga consideran que deben acosar a la comunidad gay, eso es discriminación. El líder de la oposición fue en un barco con un narcotraficante. No he visto redadas en la sede del Partido Popular. Consideran que la comunidad gay y drogas va a la par, y entonces hay un hostigamiento, una persecución y una criminalización de la comunidad gay que es absolutamente discriminatoria y que responde a un prejuicio. Esto no sucede en otros lugares y zonas de ocio donde también hay drogas. En la calle Ponzano seguro que las hay. No sé si hacen redadas, pero que las hay, seguro. 

P. Además, cuando se ha tratado de visibilizar esto ante el propio Ministerio, la respuesta ha sido: "Denuncia los presuntos abusos de la Policía ante la Policía"...

Es como decirle a una mujer maltratada que le diga a su maltratador que lo va a denunciar. Eso es inconcebible, y un ministro del Interior no puede permitirlo. Necesitamos mecanismos seguros para denunciar sin poner en riesgo nuestra integridad. Porque entrar a una comisaría a denunciar a un policía… no quiero ni imaginarlo. Es cierto que hay colectivos dentro de las fuerzas de seguridad que trabajan por el cambio, pero son minoría. Y cada vez les cuesta más que sus compañeros acudan a formaciones. Van 4, 10, 20 personas… pero los cuerpos son miles. Y la mayoría no está en ese lugar tan necesario para la convivencia democrática.

viernes, 27 de junio de 2025

#hemeroteka #lgtbi #ekainak28 #harrotasuna | Aitor Narbarte Alvarez: «Ez dugu ausartak izan nahi, askeak baizik»

Aitor Narbarte Albaarez, Kuirdinadora kidea //

Aitor Narbarte Alvarez · Kuirdinadorako kidea: «Ez dugu ausartak izan nahi, askeak baizik»

LGTBI+ Harrotasunaren Eguna izango da bihar. Ospatzeko ugari dute, baina batez ere aldarrikatzeko LGTBI+fobiak gora egin duen agertoki betean. Kuirdinadorako Aitor Narbartek erradiografia egin du.
Ikerne Zarate | Oarsoaldeko Hitza, 2025-06-27
https://oarsoaldea.hitza.eus/2025/06/27/ez-dugu-ausartak-izan-nahi-askeak-baizik/

LGTBI+ Komunitatearen Nazioarteko Eguna izango da bihar, eta ospakizunak bai, baina batez ere aldarri politikoek hartuko dituzte kaleak komunitatearen kontrako gorroto mezuak eta zehazki transfobikoak gora egiten ari diren agertokian. Kuirdinadorako kidea da Aitor Narbarte Alvarez errenteriarra; urtebete egin du lanean Kuirdinadorak. Egindako bideaz, LGTBI+ kolektiboak bizi duen egoeraz, ultraeskuinaren gorroto mezuez, eta Terf Transbaztertzaileak sustatzen ari diren trans pertsonen —haur eta nerabe transak barne— kontrako gurutzadaz mintzatu da, besteak beste.

Horren harira, Naizen elkarteak mozioa aurkeztu zuen asteartean Errenteriako Udalean trans pertsonen existentzia ukatu eta mezu transfoboak zabaltzen dituzten taldeei lekurik ez ematea eskatzeko. Aurrera egin zuen mozioak EH Bildu, Elkarrekin Errenteria eta EAJren aldeko botoekin; PSE-EEk abstentzioaren alde egin zuen, eta PPk berriz, kontra bozkatu zuen.

G. Ekainaren 28a egun handia da LGTBI+ komunitatearentzat. Ospatzeko eguna izango duzue biharkoa, baina batez ere aldarrikatzekoa. Zer aurreikusi duzue biharko?


Kuirdinadoraren barruan eman dizkiogu buelta batzuk herrian zerbait antolatu nahian, baina azkenean ez dugu ezer prestatu. Egia da gaur Sare Herritarra eta Etxerat elkartearekin batera Azken Ostirala dugula deitua, eta horren antolaketan aritu gara buru-belarri. Herrian bertan ez dugu ezer berezirik egingo bihar, baina Donostian manifestazioa izango da Bulebarretik abiatuta, 18:30ean.

G. Harrotasunaren nazioarteko egunari begira hainbat datu zabaldu dira, han-hemenka. LGTBI+ kolektiboko kide izateak erasoak sufritzea barneratzea suposatzen duela adierazi dute hainbat behatokik.

Egia da LGTBI+fobiak gora egin duela azken urtean, eta argi dago hemen, gure herrian ere ez garela oso eroso sentitzen, erasoak izan direlako tartean. Bestalde, kontuan hartu behar da kontzientzia gehiago ere badagoela, eta hori horrela, gaur egun eraso gehiago salatzen direla. Gorakada bat egon da, indarkeria gehiago dago, baina aldi berean jendea ere kontzienteagoa da eraso horiek azaleratu egin behar direla, salatu egin behar dela.

Oreretako Sindikato taberna ondoan Ernaik egindako muralean hainbat borroka islatzen dira, tartean, LGTBI+ borroka. Intersexualen, transen eta arrazializatuen banderak pintura morez estali zituzten. Hori gertatu zenean hainbat eragilek transfobia salatu genuen, baina erasoa transfoboa izatearekin batera, arrazista eta intersexfobikoa ere izan zen. LGTBI+fobia eta transfobiak bereziki gora egin dute, baina baita arrazakeriak ere.

Ez da gisa horretako eraso bakarra. Maiatzaren 17an, LGTBI+fobiaren Aurkako Nazioarteko Egunean elkarretaratzea egin genuen, eta hainbat kartel jarri genituen herrian barrena; ‘Iraultza transfeminista izango da edo ez da izango’, ‘Faxismoaren aurrean kuierresistentzia’, eta ‘Oreretan eraso LGTBIKA+fobikoei aurre egiten diegu’ leloak zituzten kartel horiek. Kartel horien gainean pegatinak jarri dizkigute eta Terfen —Trans Exclusionary Radical Feminist— edo transbaztertzaileen mezuak dituzte. Besteak beste, ikuspegi transinklusibotik lesbofobia sustatzen dela diote, lesbianen aurka doala, baita Trans Pertsonen Legea ere — 4/2023 Trans Pertsonen Benetako Berdintasunerako Legea—. Emakumeak ezabatzen dituela ikuspegi transinklusiboak diote, baina ez du zentzurik. Kuirdinadoratik gutiz kritiko gara horrekin. Ez da erreala esaten dutena. Eta gu ez gara eroso sentitzen gure kartelen gainean pegatina horiek ikusita. Erasoa da.

Gure kalterako, aitortu behar da gero eta antolatuago daudela Terfak, sare bat dago hor atzean, web orri bat dute, diskurtso bat sortzen ari dira, eta larriena da diskurtso horrek bat egiten duela faxismoarekin. Larria eta kezkagarria da hori. Ez dakit kontziente diren euren diskurtsoarekin ultraeskuinaren mezua sustatzen ari direla.

G. Erasorako bitarteko dira sare sozialak. Gero eta gehiago gertatzen ari da hori?


Azken aldian, nahi dutena lasaitasun osoz esateko espazioa, eta boterea dutela uste dutela pentsatzen dut. Hala gertatzen da mezu LGTBI+fobikoekin, eta bereziki transfobiarekin. Terfek ere egin dute bat sare sozialen eraso horrekin. Hor dugu JK Rowling, Harry Potterren sortzailea eta idazlea. Terfa da, eta jakina da transfobia sustatzen duen lege proposamen bat finantzatu duela bere diruarekin Erresuma Batuan.

Horrelako gauzak egiten dira modu publikoan, lotsarik gabe; jende askok ez du inongo arazorik emakume trans bat emakumea ez dela esateko. Zein zilegitasun du inork hori esateko?

G. Zergatik ari da gora egiten LGTBI+fobia? Zein irakurketa egiten duzue Kuirdinadoratik?


Lehenik eta behin, faxismoak gora egin duelako. Garai batean esatera ausartzen ez ginen gauza batzuk lasaitasun osoz esan daitezke gaur egun, eta diskurtso batzuk konplexuagoak egin dira, badute argudio bateria bat, eta pentsatzen dute funtzionatzen duela. Horiekin amaierara arte doaz, behin eta berriz errepikatuz eta zilegitasuna ematen saiatuz. Etsaia nor den oso argi dugu: faxismoa eta kapitalismoa.

Horretaz gain, uste dut behar-beharrezkoa dugula barnean dugun polizia ezabatzea, jarrera hori hartzen dugulako askotan. Hortik hitz egiten du jende askok eta esan «zu ez zara emakumea», edota «zuk ezin duzu intersexuala izan»… Eta errealitatea da gauzak konplexuagoak direla.

G. Maiatzaren 17an urtea bete zuen Kuirdinadorak. Zein da egin duzuen ibilbidearen balorazioa?

Oso positiboa. Halako taldeak sortzen direnean sentsazioa dut gauza asko egin nahi izaten ditugula, eta berehala. Garrantzitsua da, ordea, antolatzea eta presentzia bat izatea herrian, baita erasoak daudenean horiek salatzea ere. Herriak ikusi behar du LGTBI+ mugimendu antolatu bat badagoela. Urtebete honetan batez ere barne lan handia egin dugu, eta elkar zaintzari garrantzi handia eman diogu. Izan ere, helburua ere bada sentitzea gure herrian badugula espazio bat nahiz eta fisikoa ez izan, segurua dena, intimoa. Eta momentu batean elkartu eta elkarrekin edateko zerbait har dezakegula taberna batean, bizitzaz edo dena delakoaz hitz egiteko, eta ez bakarrik aktibismotik.

Aktibismoa egiten dugu, militatzen dugu, baina lagunartea izan daitekeen espazio seguru bat ere badugu disfrutatzeko.

G. Zenbat pertsona ari zarete Kuirdinadoran?


Hamabost bat lagun gara. Hasiera batean Oarsoaldera zabaldu nahi genuen, baina momentuz behintzat Oreretan gelditu gara. Hala ere, zalantzarik ez dut taldea handitzen joango dela gutxika-gutxika. Momentuz lezoar bat batu berri da.

Garrantzitsua iruditzen zait jaietan, izan madalenak izan auzoetakoak, edota antolatzen diren bestelako ekintza handietan ere, gure kolektiboaren presentzia izatea, hemen garela ikusarazteko. Festak askotan oso heteroak dira, eta eraso matxista edo sexista bat dagoenean bada protokoloa erantzuteko, zehatza, eta primerakoa da hori noski; baina eraso LGTBIKA+fobiko bati aurre egiteko agian ez da protokolorik. Hori aintzat hartu eta lantzea ere badagokigu.

Badugu lana aurretik.

G. Landuta al dago arlo hori Errenteria-Oreretan zein inguruan? Esan duzu ez zaretela eroso sentitzen beti.

Zaila da, ezinezkoa guztien izenean hitz egitea. Baldin eta zein den zure identitatea, nola adierazten zaren, eragin handia duelako horrek. Zenbat eta gertuago heteroarautik, orduan eta errazagoa da, onartuagoa sentitzen zara, ez hain epaitua. Taldean gelditu izan garenean esango nuke nire esperientziatik eroso sentitu naizela. Tartean gertatzen dira erosotasun hori urratzen dutenak, noski.

Zailagoa da bakarrik joatea herritik. Bakarrik joatean ez gara hain eroso sentitzen, baina orokorrean esan dezaket nahikoa bizigarria dela Errenteria-Orereta.

G. Ariketa zaila da egunero etxetik ateratzea LGTBI+ komunitateko pertsonentzat?

Nire esperientziatik erantzungo dut. Niri gustatuko litzaidake gona bat soinean ateratzea, edo makillatuta, beste motatako espresio bat izatea agian, baina argi dago mugatzen didala. Autobus edo topo geltokira joatea zaila da baldin eta nola zauden jantzita, eta zure nortasunaren arabera gauza horiek eragin handiagoa edo txikiagoa dute.

Ahalduntze etengabea eskatzen duela uste dut, eta ez da erraza. Jende askok egiten du urratsa, oso ausarta da hori.

Baina ez dugu izan behar ausartak, askeak baizik. Eta hori horrela izan dadin lanketa egitea ez dagokigu LGTBIKA+ pertsonei, gainontzekoei baizik. Horretarako ardura bat hartu behar dute bermatzeko Errenteria-Oreretan eta Euskal Herrian LGTBIKA+ pertsonok lasai atera gaitezkeela kalera, epaituak, irainduak izan gabe, erasorik sufritu gabe. Horretara heltzeko lanketa handia dago aurretik.

G. Zein garrantzia dauka herritarren jarrerak? Nola erantzun behar dute eta zer dagokie egitea gorroto mezuen eta erasoen aurrean?

Ez ikusiarena egitea ez da aukera bat. Gorroto mezuak, erasoak, irainak, kolektiboki ere salatu behar ditugu, eta zer edo zer ikusten badugu erasoa jasan duenarengana hurbildu eta laguntza eskaini, galdetu zerbait behar duen, edota nola laguntzea dagoen. Ezer ez egitea, beraz, ez da aukera bat, horrek konplize bilakatzen zaitu askotan; askotan diot, kontziente baikara batzuetan zaila dela halakoei aurre egitea.

Beharrezkoa da barne lanketa bat ere egitea. Horrekin zera esan nahi dut, agian ez duzula partekatuko edo ez zaizula gustatuko ikusten duzun hori, agian ez duzu egoki ikusten nire adierazpena, nire itxura, nire janzkera… Horren aurrean, ez epaitzeko, ez adierazteko eta barruan uzteko ariketa egin beharko genuke denok, aurrean dagoena iraindu, eraso egin edota deseroso sentiarazi dezakezulako. Norberaren ardura da lanketa hori egitea. Ez baduzu gustuko oso ondo, baina ez adierazi, gorde zuretzako.

Bestalde hetero munduan komentario batzuk sustatu eta indartu egiten dira, eta herritar denon ardura da horiek moztea. Hori horrela eginez gero, pixkanaka lortuko dugu inguruan epaituak, seinalatuak, edota erosotuak ez sentitzea, jendea errespetatzea. Hori da nahi duguna, errespetua, askatasunez bizitzea sentitu eta garen horretatik.

G. Nabarmen erabiltzen dira molde batzuk irain gisa, ezta?

Oso zabalduta dauden txiste eta esamoldeak irain gisa erabiltzen dira, eta horrela ez erabiltzea gakoa litzateke hainbat inertzia ezabatzeko. Horiek beti modu negatiboan erabiltzen dira, iraintzeko, min emateko. Askotan, argudio gisa, umoretik erabiltzen dutela esaten dute, baina umoreak ere muga batzuk ditu, eta argi dago muga horiek ezin ditugula pasa.

G. Eskubideetan atzera egiten ari den sentsazioa duzu, alegia?


Indar handia hartzen ari da eskuin muturra, eta gaur egun esaten dira garai batean esaten ausartzen ez zirenak. Gainera, badago sistema bat hori guztia babesten duena.

Hala ere, baikorra izan nahi dut, faxismoak gora egin badu ere, hemen inguruan, Buruntzaldean, Orion, Donostialdean… transmaribibollo topagune edo talde berriak sortu direlako. Hori bada nahikoa esanguratsua aurrera egiten ari garela ikusteko. Baina tentuz joan behar dugu, ezin gara-eta despistatu.

Sinistu nahi dut aurrera egiten ari garela. Zenbat eta diskurtso kritikoagoa, orduan eta diskurtso faxistagoa aurkituko duzu parean.

G. Eta instituzioak? Ari al dira dagokien lana egiten eta ardurak hartzen?


Zaila da instituzioak egiten dutena edo duten jarrera orokorretik baloratzea. Gurera etorrita, Errenteria-Oreretan kolektiboaren eta udalaren artean harreman ona dagoela esango nuke, nahikoa ongi doala. Francisaldiaren antolaketan, adibidez, elkarrekin ari gara, eta LGTBI+ Aholku Kontseilua ere badugu elkarlanean eta elkarrizketan aritzeko. Esango nuke, gure udalerrira etorrita behintzat, badela instituzioaren aldetik prestutasun bat. Batzuetan, ordea, diskurtso falta dagoela iruditzen zait, adibidez, salaketa egiteko garaian.

Instituzioekin kritikoak izatea dagokigu, baina zubiak ere zabaldu behar ditugu elkarren eskutik bidea egiteko.

G. Bolo-bolo ibili da azken hilabeteetan Bilboko Udalak antolatu duen pride edo Bilbao Bizkaia Harro desfilea. Zein iritzi duzue halakoez?

Lotsagarria da halako egoera bat. Bilbon joan den asteburuan, larunbatean egin zuten Madrilgoa (Espainia) imitatu nahian edo. Udaletik antolatutakoa da jaialdia, eta ez da espazio politiko bat, aldarrikatzailea edo kritikoa… LGTBIKA+ mugimendua oso antolatua dago Bilbon, oso kritikoa da, eta urtero-urtero antolatzen du manifestazioa ekainaren 28arekin batera identitateak aldarrikatzeko. Orain udalak antolatu du desfile bat, eta ez da hori bere egitekoa. Eragileen aldarrikapenetara eta beharretara egokitu behar da udala, eta ez alderantziz.

Egun berean, Terfen manifestazioa antolatu zuten, Bilbon ere hura. Ikuspegi transbaztertzailea duen jendearen manifestazioa izan zen, eta gorroto mezuak bota zituzten trans pertsonen kontra.

Aurrean izan zuten batzuek eta besteek, ‘pride’-ak eta Terfek, Bilboko transmaribibollo kolektiboa, pareko espaloian LGTBIKA+ eskubideak aldarrikatzen.