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martes, 28 de junio de 2022

#hemeroteca #lgtbi #lgtbifobia | El 13,5% de los vascos ha sido testigo de agresiones a personas LGTBI

Deia / Una mani del Orgullo LGTBI en Donostia //

El 13,5% de los vascos ha sido testigo de agresiones a personas LGTBI.

Un estudio de Ikuspegi arroja que más del 50 % de la sociedad vasca dice haber escuchado comentarios negativos o burlas contra personas por su orientación sexual.
EFE | Deia, 2022-06-28
https://www.deia.eus/actualidad/sociedad/2022/06/28/13-5-vascos-sido-testigo-5735712.html 

Más del 50% de la población vasca ha presenciado burlas y chistes hacia el colectivo LGTBI (lesbianas, gais, transexuales, bisexuales e intersexuales), y el 13,5% ha tenido conocimiento de agresiones físicas por razón de identidad sexual.

Estas cifras reflejan que, aunque la sociedad vasca es "mayoritariamente abierta y tolerante" ante la diversidad sexual (75,77 puntos sobre cien), todavía existen "prejuicios y estereotipos hacia ciertos colectivos", según ha indicado la directora de Derechos Humanos, Víctimas y Diversidad del Gobierno vasco, Monika Hernando.

Hernando ha presentado este martes el informe Neurtu 2021 sobre la diversidad en Euskadi, elaborado por Ikuspegi, y que en esta primera edición se ha centrado en la diversidad sexual y de género, y el colectivo LGTBI.

Como resultados "preocupantes" ha destacado que el 50% de la población afirma haber escuchado comentarios negativos, burlas, chistes, imitaciones o gestos ofensivos contra alguien debido a su orientación sexual o identidad de género; el 42,5% ha presenciado insultos y el 17,9% ha tenido conocimiento de amenazas.

Un 22% afirma que ha conocido situaciones en las que se ignora, se aísla o no se deja participar a personas por idénticas razones, y un 13,5% ha tenido constancia de agresiones físicas.

Aumentan el número de denuncias por agresiones
Estos datos se suman a que han aumentado el número de denuncias por agresiones, una circunstancia que, según Hernando, se puede explicar también porque ahora existe una mayor sensibilidad o se detectan mejor estos casos, además de reflejar una realidad.

También ha reconocido que existe un "desconocimiento" sobre cómo actuar en estas situaciones y los servicios que proporcionan las instituciones, lo que genera "vulnerabilidad" a las víctimas.

Para el vicerrector en Bizkaia de la Universidad del País Vasco (UPV/EHU) e investigador de Ikuspegi, Gorka Moreno, las cifras citadas resultan "inaceptables" porque significa que existen "espacios de impunidad, que hay que reducir. Ni un chiste es aceptable", ha remarcado.

Aceptación del matrimonio homosexual
Como resultados positivos han destacado que el 92,6% aceptan el derecho al matrimonio de lesbianas y gais, y que más del 80% reconocen el derecho del colectivo a formar familias con descendencia, bien a través de la adopción u otras vías legales.

El 91,4% cree positivo que la Administración pública respete la identidad de género en la atención al ciudadano; el 82,2% acepta que la documentación admita más opciones que hombre o mujer, y el 86,8% se muestra a favor de que el sistema sanitario público cubra el derecho a la reasignación de sexo.

En el ámbito educativo, la gran mayoría está a favor de que se forme a los docentes en la diversidad sexual, y en el ámbito laboral, el 95% acepta compartir espacio con personas LGTBI, aunque, paradógicamente, un 48,6% cree que sufren discriminación en el trabajo.

La sociedad vasca abierta mayoritariamente al colectivo LGTBI
En el estudio también se pregunta a la población sobre la diversidad y la discriminación, en general, y se concluye que la mayor percepción de discriminación es hacia el pueblo gitano (65,8%); seguido del origen étnico (50,6%), transexuales (47,4%) y por el color de la piel (46,3%).

Como conclusión, los investigadores de Ikuspegi creen que la sociedad vasca tiene un discurso "mayoritariamente abierto en los aspectos formales y legales" hacia el colectivo LGTBI, pero este posicionamiento "se conjuga con una percepción de normalidad hacia situaciones de violencia o agresión, verbal o física, hacia ese mismo colectivo".

lunes, 30 de mayo de 2022

#hemeroteca #trans | Osakidetza pondrá en marcha este año los servicios de atención a la transexualidad

Acción contra la transfobia en el 28J de 2021 en Gasteiz //

Osakidetza pondrá en marcha este año los servicios de atención a la transexualidad

El viceconsejero de Salud, José Luis Quintas, ha anunciado que este año se pondrán en marcha, el menos en Bizkaia y en Gipuzkoa, los servicios de atención a la transexualidad, integrados en los centros de salud de Osakidetza.
Naiz, 2022-05-30
https://www.naiz.eus/es/info/noticia/20220530/osakidetza-pondra-en-marcha-este-ano-los-servicios-de-atencion-a-la-transexualidad 

Los servicios de atención a la transexualidad integrados en los centros de salud de Osakidetza abrirán este año, al menos en Bizkaia y en Gipuzkoa, con el objetivo de prestar acompañamiento sicológico afectivo a este colectivo.

Así lo ha anunciado este lunes el viceconsejero de Salud, José Luis Quintas, que ha comparecido en una comisión parlamentaria para dar su opinión sobre los aspectos médicos de la modificación de la 'Ley vasca de no Discriminación por Motivos de Identidad de Género y de Reconocimiento de los Derechos de las Personas Transexuales' que tramita la Cámara.

Esta reforma legal, que parte de PNV, PSE y Elkarrekin Podemos-IU, tiene como principales novedades la garantía por ley de una cartera de prestaciones sanitarias para asegurar el derecho de las personas transexuales a recibir una atención integral y adecuada, y la puesta en marcha de al menos tres servicios de atención a la transexualidad, uno por herrialde, dentro de la red de Atención Primaria.

Quintas ha adelantado que estas unidades verán la luz este año, al menos las que echarán a andar en Bilbo y en Donostia, ya que ante la escasez de profesionales por el momento Osakidetza cuenta con solo dos sicólogos clínicos para prestar el servicio en ambos territorios.

Tras señalar que estas unidades ya estaban bastante avanzadas antes de la pandemia, ha precisado que se encargarán de dar acompañamiento sicológico y afectivo a través de estos sicólogos clínicos especialistas en sexología y en atención a la identidad de género. Comenzarán dando servicio a los menores, con la idea de ir extendiéndolo a todas las edades.

Con esta novedad, la Unidad de Atención a la Sexualidad que opera en el Hospital de Cruces desde 2010 dejará de prestar el acompañamiento sicológico, una vez que este se ofrezca desde los centros de salud. No obstante, continuará ofertando el resto de prestaciones, como la endocrina, la cirugía plástica, la urología y la ginecológica entre otras.

Por esta unidad pasaron en 2020 un total de 676 personas, de las que 232 eran menores de edad, 130 de menos de 16 años.

Quintas ha explicado también que Osakidetza está actualizando la guía de atención a personas transexuales para incorporar las novedades previstas en la ley, entre otros aspectos.

Acreditar la identidad de género
Por su parte, la directora de Derechos Humanos, Víctimas y Diversidad del Ejecutivo autonómico, Monika Hernando, ha incidido en que un total de 331 personas transexuales residentes en la CAV, el 54,3% (180) menores de edad, solicitaron entre 2016 y 2022 la documentación que facilita el Gobierno de Lakua para que acrediten su identidad de género de manera transitoria hasta que hagan el cambio en el Registro Civil.

Ha reconocido que la sociedad vasca se muestra mayoritariamente favorable a la diversidad sexual y de género, pero ha precisado que se advierten tendencias que reflejan que esta aceptación es «más comedida» cuando se habla de realidades intersexuales y transexuales que cuando hace referencia a ciudadanos homosexuales y bisexuales.

Y ha aportado algunas pinceladas de un estudio de Ikuspegi que se hará público a finales del mes de junio, en el que alerta de que el 50% de la población dice haber escuchado o presenciado comentarios negativos o rumores por la orientación sexual; el 42,5% ha oído insultos; el 17,9% ha conocido amenazas; y el 13, 5%, agresiones físicas.

«Vivimos un momento en el que la promoción de los derechos humanos pisa un suelo muy resbaladizo», ha lamentado Hernando, quien ha considerado importante generar discursos positivos sobre la diversidad y ha echado en falta «mayor y mejor» coordinación institucional en la atención a las víctimas de estos comportamientos, tras poner en valor el trabajo a pie de calle de Berdindu, el servicio de atención al personas LGTBI.

La transexualidad y el mundo laboral
En el Parlamento de Gasteiz también ha comparecido una delegación de LAB, que ha advertido de que «la diversidad de identidades de género que la ley pretende reflejar, reconocer y proteger no llegará al mundo laboral».

«El cumplimiento de la ley queda en manos de la buena voluntad de las empresas. La ley no genera obligación alguna, y la administración no se dota de ningún mecanismo para hacer efectiva la ley. Establece la misma estrategia que la ley de igualdad, y el resultado será el mismo: igual que no se avanza en la igualdad entre hombres y mujeres, esta ley no transformará la realidad de discriminación laboral de las personas trans. Cuando sean excluidas tendrán que demostrar que ha sido un caso de discriminación por motivos de identidad de género. La empresa y el empresario evitarán toda responsabilidad. La administración no hará prácticamente nada. Y quienes estamos luchando contra la discriminación en los centros de trabajo seguiremos sin instrumentos efectivos para conseguirlo», ha apuntado el sindicato.

Además, ha insistido en que, «si se quiere garantizar que la decisión de transitar sea libre se debe garantizar que no va a ser obstáculo ni problema para vivir en condiciones dignas. En estos momentos lo es, y si se aprueba la ley tal y como está, seguirá siéndolo».

#hemeroteca #lgtbi #trans | Se disparan más de un 80% las solicitudes de documentación de personas trans en Euskadi

El Diario Vasco / Un centenar de trans solicitan cambio de documentación //

Se disparan más de un 80% las solicitudes de documentación de personas trans en Euskadi.

El último año se registraron 100 peticiones, la mayoría de menores de edad, frente a las 55 del anterior.
Macarena Tejada | El Diario Vasco, 2022-05-30
https://www.diariovasco.com/sociedad/crecen-solicitudes-documentacion-personas-trans-euskadi-20220530161857-nt.html 

La demanda de solicitudes de documentación de personas trans se ha disparado en Euskadi. En apenas un año, el número de peticiones ha crecido más de un 80%. Si en 2020 un total de 55 personas que estaban en proceso de reasignación de sexo pidieron la documentación administrativa, en 2021 fueron 100, casi el doble, según ha explicado este lunes la directora de Derechos Humanos, Víctimas y Diversidad del Gobierno Vasco, Monika Hernando, en la comisión del Parlamento Vasco. Más de la mitad de solicitudes, el 64% del último año, corresponden a menores de edad.

A pesar de que en Euskadi «la situación del colectivo LGTBI, en general, y de las personas trans, en particular, ha evolucionado favorablemente en los últimos años, todavía queda mucho por hacer», ha defendido Hernando, en un momento en el que el Gobierno Vasco acomete una revisión de su normativa para garantizar que los menores trans a partir de los 4 años puedan contar con una documentación administrativa adecuada. En lo que va de año el Ejecutivo autonómico ya ha registrado 28 solicitudes, 17 de menores de edad.

Más allá de estas peticiones, 118 personas trans acudieron por primera vez al servicio Berdindu de información y atención del colectivo LGTBI y su entorno en 2021. El 34% de las personas que acudieron a este servicio fueron personas trans. Además, hubo 81 familias que recurrieron a Berdindu. Las demandas que más se repiten son las formuladas por madres y vinculadas casi exclusivamente a identidades y/o comportamientos de género no normativos de sus hijas o hijos (66 de ellos menores de edad).

La mitad de vascos ha escuchado comentarios negativos
Aunque a día de hoy predominan «claramente» los posicionamientos favorables y la no discrminación al colectivo LGTBI, «el grado de aceptación y expresión de comodidad es más comedido cuando tiene que ver con realidades intersexuales y trans que cuando se vincula con personas lesbianas, gais o bisexuales». En este sentido, más del 50% de la población vasca ha escuchado o presenciado comentarios negativos o rumores sobre alguien debido a su orientación sexual o identidad sexual o de género, así como burlas, bromas, chistes, imitaciones y gestos feos, según un estudio de Ikuspegi. El 22%, además, conoce situaciones en las que se ignora, no se deja participar o se aísla a la persona o grupo en cuestión, mientras que el 17,9% manifiesta haber sabido de amenazas y el 13,5%, de agresiones físicas.

El trabajo para terminar con la discriminación y la igualdad pasa, según Hernando, por «una mejor y mayor coordinación, espacialmente en la atención a las víctimas», así como poner el foco en la «sensibilización y educación». El año pasado se formó a medio centenar de claustros y a un total de 2.079 profesores en materia LGTBI, y se impartieron talleres en 159 aulas que han llegado a 3.220 alumnos.

lunes, 11 de junio de 2018

#hemeroteca #poblacionmigrante | Gorka Moreno: «No hay efecto llamada con las ayudas, la inmigración es idéntica a la curva del PIB»

Imagen: El Correo / Gorka Moreno, director de Ikuspegi
Gorka Moreno - Director de Ikuspegi, el Observatorio Vasco de Inmigración: «No hay efecto llamada con las ayudas, la inmigración es idéntica a la curva del PIB».
Moreno cree que la mejoría económica hará que Euskadi alcance los 240.000 inmigrantes «en tres años».
Jesús J. Hernández | El Correo, 2018-06-11
http://www.elcorreo.com/bizkaia/efecto-llamada-ayudas-20180605145051-nt.html

Desde su atalaya universitaria, Gorka Moreno escruta la inmigración. Según sus cálculos, la mejoría económica hará que «en tres años» haya un 13% de inmigrantes en Euskadi, unos 240.000, cerca de 40.000 más.

-Ikuspegi abrió sus puertas en 2004. ¿Cómo ha cambiado la inmigración desde entonces?
- Se creó, entre la universidad y el Gobierno, porque estaba empezando a coger fuerza la inmigración y sabíamos poco del fenómeno. Ha cambiado mucho. De 2004 a 2008 hubo un flujo muy importante. En diez años (1998 a 2008) llegaron a España seis millones de personas.

- ¿Cómo era la situación en Euskadi en ese momento?
- La inmigración era algo anecdótico. En 1998 en Euskadi suponía el 1,3% de la población y en Bizkaia el 1,4%. Una década después el 6,6%. A día de hoy estamos en el 9,4% en el País Vasco y en el 8,8% en Bizkaia. Hemos pasado de la nada a que uno de cada diez vascos hayan nacido en el extranjero.

- La crisis económica fue un bache en esa tendencia al alza.
- Hubo un aminoramiento de las llegadas. Hay quien cree que se fueron muchos inmigrantes y no es cierto. No hubo retorno generalizado.

- ¿En qué punto estamos ahora?
- En un ciclo que arrancó en 2015, que tiene semejanzas con el comienzo de siglo, pero no en magnitudes tan altas. Tenemos los gráficos de cuánto aumenta año a año el número de inmigrantes en el padrón y resulta sorprendente: cuadra al milímetro con la curva del PIB. La migración está muy condicionada por el ciclo económico y por el trabajo.

- ¿De qué zonas llegan?
- Ha variado en los diferentes ciclos. En la bonanza de 2000-2007 eran fundamentalmente latinoamericanos, durante la recesión descienden las llegadas desde América y aparece con fuerza la magrebí -en especial marroquí- y asiática, -paquistaníes-. Desde 2015 vuelve a primar el origen latinoamericano. Estos son el 47,8% de los inmigrantes vascos y el 51,1% de los vizcaínos. De cada dos inmigrantes, uno es latino. Y con mucha presencia de mujeres. Vienen aquí porque hay demanda, gracias a una clase media importante, para tareas domésticas y cuidados. La mitad de estas mujeres trabajan en ese sector.

- Y reina la economía sumergida.
- Sí, por supuesto. El inmigrante tiene acceso al empleo pero, en general, en condiciones muy precarias.

- ¿La exigencia del euskera no disuade a la población latina?
- La clave son los hijos. Mis padres no aprendieron euskera, pero yo sí. Pero es cierto que exigirle euskera a un niño guatemalteco llegado con 13 años es romperle el futuro. El idioma no es el factor principal.

- ¿Cuál es?
- Los flujos migratorios no son cosa del azar. Nadie gira la bola del mundo y va donde pone el dedo. Aquí los grandes sectores que hacen moverse a los inmigrantes -agricultura, turismo y construcción- tienen poco peso. El País Vasco no es atractivo para el inmigrante porque no tienen acceso al mercado laboral. Esta es una zona industrial y requiere cualificación. En España la media es de un 13,6% y aquí es un 9,4%.

- ¿Por qué no tenemos todavía en Bizkaia conductores de metro o médicos con rasgos foráneos?
- En otros países, donde sí lo vemos, la inmigración es anterior. Suelen ser los hijos de quienes llegaron al país los que acceden a esos puestos. En nuestro entorno comenzaron a aterrizar hace 18 ó 20 años. En el empleo público sí influye la cuestión lingüística. Donde nos la jugamos en inmigración es en la segunda generación. Los hijos están llegando ahora a la universidad.

- En cinco, diez años, ¿les podremos ver ya en puestos de ese tipo?
- Sí. Comienzan a verse en los campus, pero con cuentagotas. En pocos años saldrán hornadas de niños nacidos aquí, que hablan euskera, y algunas chicas irán a buscar empleo con un velo. Habrá que gestionar toda esa diversidad.

- En países como Francia no fue tan fácil esa gestión, que favoreció más tarde los brotes violentos.
- La clave es la movilidad social. Que esos hijos tengan acceso a un empleo mejor que sus padres. No soy un especialista, pero esa tercera generación de magrebíes que se revolvió contra el Estado francés no actuó tanto por un problema identitario como de integración social. No tienen las mismas oportunidades y viven en zonas con menos servicios. Creo que aquí no va a ocurrir.

- ¿Qué diferencias detecta entre la inmigración nacional de hace décadas y la actual?
- Hay muchas similitudes. Mis padres vinieron de Sevilla porque una tía les contó que había trabajo en la fábrica de su marido. Y eso sucede hoy con los latinos. La diferencia es que el andaluz tenía la nacionalidad española y el extranjero no. Y eso entraña muchas dificultades para los papeles y para el trabajo.

- ¿Y a la hora de la integración?
- Todos hemos escuchado lo del 'maketo', el 'coreano', que creo que está muy superado. En términos generales, la cosa funcionó y ahora también. Euskadi no es racista. Con lo que hemos pasado en la crisis, no se han dado brotes xenófobos como en otros países.

- Hay quien cree que sube la inmigración por ayudas como la RGI.
- Las ayudas y la RGI no suponen un efecto llamada. Si se movieran por eso, estarían aquí todos. Baleares tiene un 22% de inmigrantes, Canarias y Madrid un 18%, el doble que Euskadi. Y son lugares con sistemas de protección muy leves.

- La inmigración se concentra en Bilbao en unos barrios muy concretos.
- Sí. En los más humildes, como sucedió en otras migraciones. Está habiendo una rotación de los inmigrantes extremeños o andaluces que han mejorado y van a otros barrios y ahora ocupan esos pisos los extranjeros. Todo esto tiene más que ver con la clase social.

- El patio del colegio es revelador.
- Sí, pero la concentración por estrato social se daba antes de la inmigración, lo que sucede es que ahora se ve más fácilmente. Se nota mucho en los altos porcentajes que hay en los colegios públicos. Esas cifras son más bajas en los centros religiosos y muchísimo más todavía en las ikastolas concertadas.

- ¿Por qué hay tan pocos en estas ikastolas?
- Los colegios religiosos los han ido integrando, ya sea por falta de alumnos o por una cuestión de convicción. Los latinos quieren ir a centros religiosos porque en sus países implica estatus. En las ikastolas hay más problemas de acceso.

- ¿La inmigración es la solución al problema demográfico?
- No. No es la solución, pero lo atenúa. Haría falta muchísima población inmigrante. Tienen una tasa de natalidad algo más alta, no como en sus países, pero ayuda.

- ¿Nos gustan más unos inmigrantes que otros?
- Influye el ciclo económico. Nos gustan más cuando no hay crisis. El colectivo que peor cae es el magrebí. Y mejor cuanto más se nos parecen, no sólo en el fenotipo, sino en el estatus económico. Europa Occidental, Chile, Argentina... salen mejor en nuestras encuestas.

domingo, 27 de mayo de 2018

#hemeroteca #poblacionmigrante | Una minoría que gana presencia

Imagen: El Diario Vasco / Familia Freire-Pineda
Una minoría que gana presencia.
Crece la población inmigrante en Gipuzkoa y uno de cada diez ciudadanos ya es extranjero. Cuatro testimonios de personas foráneas residentes en el territorio reflejan las distintas realidades detrás de la migración a otro país.
Aiende S. Jiménez | El Diario Vasco, 2018-05-27
http://www.diariovasco.com/gipuzkoa/minoria-gana-presencia-20180527185044-nt.html

La población extranjera tiene cada vez más presencia y por lo tanto más peso en la sociedad guipuzcoana. La evolución del porcentaje de personas nacidas fuera del Estado que se han instalado en el territorio en los últimos años muestra una tendencia siempre ascendente y hoy ya suponen el 9,5% del total, o lo que es lo mismo, uno de cada diez guipuzcoanos ya es de origen extranjero. En algunos municipios como Arrasate, Errenteria o Tolosa la población inmigrante casi se ha triplicado en la última década y en otros como Ordizia o Beasain el número de vecinos extranjeros supera el 10% del total.

Los últimos datos del padrón a 1 de enero de 2018 revelan que la población inmigrante en Gipuzkoa se cifra en 68.288 personas. Y ninguna de las historias que existen detrás de cada una de ellas es igual. Son distintas las razones que les llevaron a dejar su país, la forma o medio por el que llegaron hasta aquí, así como las circunstancias que han rodeado su nueva vida una vez en el territorio. Conocemos cuatro de esas miles de historias, que son un reflejo de lo que supone ser una minoría en un sitio extraño al que han acabado llamando hogar.

Familia Freire-Pineda. De Ecuador y Colombia, viven en Ordizia desde el año 2000. «La gente piensa que tenemos hijos para vivir de las ayudas»

Cuando Janet y Javier Freire eran muy pequeños sus padres decidieron salir de Ecuador en busca de una vida y un futuro mejores para sus hijos. Ese sitio lo encontraron en Ordizia, donde la familia se instaló y lleva viviendo desde hace 18 años. Los niños, ya grandes, han creado sus propias familias. Javier tiene cuatro hijas con Juliana Pineda, una colombiana a la que conoció durante una Semana Grande en Donostia. Ella, que vivía en el barrio de Gros, se mudó a la localidad goierritarra.

Javier asegura que en su caso no le costó salir de Ecuador. Tenía ocho años, y reconoce que cuando volvió a su país años después de vacaciones no se acostumbraba a la vida de allí. En Ordizia estaban sus amigos, su casa y era feliz, aunque reconoce que al principio el euskera fue un reto muy complicado para él y sus dos hermanos.

Eso no le impidió acudir al Parlamento Vasco en el año 2000, donde recuerda que él y otro compañero de clase cubano leyeron unas frases en euskera delante de todos los miembros de la cámara.

Tanto él como su mujer creen que en Gipuzkoa «se ayuda mucho a la gente que viene de fuera», aunque Javier insiste en que «también debería ayudarse a los que son de aquí y lo están pasando mal». No obstante reconocen haber vivido situaciones en las que se les ha juzgado por el simple hecho de ser extranjeros. «Mucha gente no ve bien que tengamos cuatro hijas porque se piensan que lo hacemos para vivir de las ayudas. Una vez en un bar una señora señaló el carrito de nuestra niña y nos dijo: 'Eso que lleváis vosotros lo pagamos nosotros'», cuenta ella. «Es injusto», añade Javier, «porque los dos trabajamos y no recibimos ayudas de nadie». Bueno sí, de su suegra, quien les echa una mano para poder dar a basto en el cuidado de las cuatro niñas.

Javier ha conocido lamentablemente el lado más crudo del racismo, el que va ligado a la violencia. «Fue en Madrid, donde pasamos unos meses cuando llegamos a España. Unos chicos mayores del cole me metieron una paliza», cuenta.

Salvo esos hechos que consideran anecdóticos, toda la familia afirma ser «feliz» en Ordizia, «donde siempre nos hemos sentido bien». Tanto que Juliana nunca ha vuelto a Colombia. «¿Eso lo dice todo, no?».

Imagen: El Diario Vasco / Naziru Issah
Naziru Issah, 19 años, Ghana. Llegó en patera y vive en Villabona.

Naziru Issah narra su historia esforzándose en encontrar las palabras en castellano que expresen todos los recuerdos que bombardean su memoria. El camino hasta llegar a Gipuzkoa no ha sido ni mucho menos fácil. Con 16 años, este joven, el hijo mayor de una familia ghanesa, decidió que tenía que hacer algo para ayudarles. «La vida allí no es fácil, así que dejé los estudios y decidí salir del país», explica.

Comenzó entonces un peligroso viaje desde Ghana a Níger, después Argelia, hasta llegar a Marruecos, donde pretendía embarcar en una patera con la que alcanzar la costa española. Asegura que él tuvo suerte, «porque conocía a un chico de mi barrio que se ocupaba de gestionar el paso de las personas y me ayudó mucho», señala Naziru «Murió, le apuñalaron», se apresura a añadir.

Porque para muchos inmigrantes el riesgo de morir cruzando las fronteras no está solo en el mar. Antes de embarcar, pasó un tiempo escondido en un campamento en un bosque con otras muchas personas que, como él, buscaban salir, aunque fuera arriesgando sus vidas. Él, recuerden, era tan solo un adolescente de 16 años que había dejado su casa y su familia muy lejos.

Por fin, llegó hasta Málaga, después de mes y medio de trayecto. «Fue muy rápido, hay mucha gente que se queda meses esperando en Marruecos para salir», cuenta. Allí pasó cuatro meses, compartiendo un piso que otro hombre ghanés había comprado en un pueblo malagueño del que no sabe ni el nombre «porque llegamos de noche y nos escondimos para que no nos pillara la Policía».

¿Cómo llegó hasta Gipuzkoa? «Después de un viaje tan largo pensé que no me podía quedar en la esquina de España, así que me fui hasta la otra punta». Como era menor de edad, primero pasó por el centro de menores de Uba, en Donostia, gestionado por la Diputación de Gipuzkoa. Más tarde se fue a un piso de acogida en Beasain, donde pasó dos años con otro chico marroquí. Una vez cumplió la mayoría de edad dejó de contar con esa protección foral y tuvo que buscarse la vida por su cuenta. «He pedido la RGI para poder vivir porque estoy estudiando carrocería y ahora vivo solo en Villabona», cuenta con orgullo.

Idas y venidas, en un país nuevo en el que se habla otro idioma, siendo menor de edad y muy lejos de su familia. «Ha sido duro, porque me he sentido muy solo, de hecho aún me siento así, pero he tenido suerte y vivo para contarlo». Explica que en su país la gente es «más sociable, más abierta», y coincide con el tópico de que los vascos son más cerrados. No obstante asegura que aquí ha hecho amigos, «no muchos, pero sí muy buenos».

Su mayor preocupación ahora es dominar el castellano, con el que se desenvuelve a la perfección aunque su exigencia sea mayor. El futuro se lo imagina aquí. Por una razón con un peso incontestable. «Aquí cambió mi vida. Aquí me han dado una educación mejor y me han dado una oportunidad para empezar de nuevo, y soy muy feliz».

Imagen: El Diario Vasco / Paco Sánchez y Milenka Mejía
Milenka Mejía, 61 años, Bolivia. Casada con Paco Sánchez, de Ordizia. «Como en todas las sociedades, hay gente racista y gente buena»

Cuando Paco Sánchez sale a dar una vuelta por su pueblo la gente que le conoce lo primero que le pregunta es: '¿Qué tal Milenka?'. Su mujer, que lleva catorce años viviendo en Ordizia, está totalmente integrada entre sus amigos y su entorno. Se conocieron por Internet, y tras un tiempo chateando Paco viajó a Bolivia para conocerla. «Yo era muy feliz allí, no tenía ninguna intención de irme, pero por razones de salud que afectaban a mi marido me vine con él a Ordizia», aclara Milenka Mejía. La inercia le empuja a dar explicaciones, consciente del estigma que aún existe hacia las mujeres latinas. «He vivido de todo, pero cuando llegué noté desconfianza, porque me ven como una sudamericana que viene a aprovecharse del dinero de uno de aquí», se queja.

Un cliché prejuicioso que queda muy lejos de la realidad. Con 18 años Milenka se fue de Bolivia para estudiar cinco años en Rusia, «porque me gusta conocer otras sociedades, otras culturas y aprender de gente nueva». Quizá por ello creyó importante que sus hijos, a quienes dejó en Bolivia cuando salió de allí con Paco, también volaran de su país para conocer mundo. Ahora los dos viven en Euskadi, uno en Barakaldo y la otra en Irun. «Vinieron empujados por mí, pero les avisé de que no venían al paraíso, sino a un lugar que era muy diferente a lo que conocían», señala.

Milenka cuenta que cuando llegó a Ordizia no le costó encontrar trabajo. Sabía donde buscar. «Era consciente de que mis opciones pasaban por limpiar pisos o cuidar de personas mayores», afirma. No se equivocó. Los datos revelan que las mujeres latinoamericanas conforman buena parte del nicho de trabajo del sector doméstico. Empezó así, como empleada de hogar, para después pasar a trabajar en un centro de día. Pero no era suficiente. «Me matriculé en la universidad, en Donostia, donde me saqué el título de Trabajadora Social. También me apunté a un máster, pero no lo llegué a terminar», relata con pesar.

Aunque ella tiene un círculo de amigos en Ordizia, admite que se ha encontrado de todo, «gente muy racista y gente muy buena, como ocurre en todas las sociedades, da igual que sean del primer, segundo o tercer mundo», afirma. Ella aplica la filosofía del 'vive y deja vivir'.

Cree que detrás de los comportamientos racistas está la falta de información. «Y de respeto», añade su marido. «La gente de un lugar exige a los que llegan de fuera que se integren, pero ellos no se preocupan por entender sus costumbres sociales y culturales, y al final lo que ocurre es que los inmigrantes acaban compartiendo el tiempo con otros inmigrantes».

Imagen: El Diario Vasco / Max Hu y su madre
Max Hu, 24 años, China. Vive en Errenteria con su familia. «Tengo más amigos guipuzcoanos que extranjeros»

En el restaurante La Gran Muralla de Errenteria, Max Hu coge los pedidos por teléfono y sirve las mesas. En la cocina su madre prepara los platos que aparecen en la carta. Su padre gestiona el restaurante. Esta familia china salió de una localidad cercana a Pekín hace diez años para instalarse en Gipuzkoa. Max, que ahora tiene 24 años, y su hermano pequeño, de 16, han crecido aquí. «Primero vivimos en Alicante unos años, pero después vinimos en Errenteria, donde mi padre montó el restaurante», cuenta Max, quien echa una mano en el negocio familiar.

Afirma que la vida como parte de la sociedad guipuzcoana «es mucho más tranquila y más fácil» de lo que era en China. Al llegar siendo apenas unos críos ni a él ni a su hermano les costó hacer amigos. «Hay gente racista, pero en general la gente es muy maja, sobre todo los jóvenes», asegura. De hecho, afirma que tiene «más amigos guipuzcoanos que extranjeros», rompiendo con ese otro cliché de que los chinos solo se juntan con otros chinos.

Max sigue manteniendo contacto con sus amigos de la infancia, que todavía viven en China. Hace unos años volvió a su país y lo encontró «muy cambiado, muy moderno». Su futuro, no obstante, lo imagina en Gipuzkoa. «Me quiero quedar». 


«Los flujos migratorios dependen de las crisis y desde 2015 ha habido un repunte»
A. S. Jiménez | El Diario Vasco, 2018-05-27

http://www.diariovasco.com/sociedad/flujos-migratorios-dependen-20180527001710-ntvo.html

En los últimos 20 años la población inmigrante de Gipuzkoa ha pasado de ser una pequeña a una gran minoría. En 1998 en Gipuzkoa vivían algo más de 5.000 personas nacidas en otro país, mientras que los últimos datos provisionales del padrón a 1 de enero de 2018 reflejan que ya hay 68.288 habitantes de origen extranjero que conviven en el territorio.

Gipuzkoa ha registrado cifras récord de habitantes desde 2015. Un fenómeno demográfico provocado por el aumento de la llegada de población inmigrante, que ha contrarrestando el descenso de la autóctona, provocado por el envejecimiento de la sociedad y el descenso de la natalidad -los últimos datos revelan que es el territorio vasco donde más descendieron los nacimientos en el año 2017 (-7,3%), con 438 bebés menos-.

Esa diferencia en el saldo entre población local y extranjera también se refleja en la comparativa de las dos últimas décadas en Euskadi. Según los datos recogidos por Ikuspegi, el Observatorio Vasco de Inmigración, basados en estadísticas del Instituto Nacional de Estadística, desde 1998 la población autóctona ha perdido a 79.812 personas, mientras que se han ganado 179.841 de origen extranjero. En el último año llegaron a Euskadi un total de 9.586 personas procedentes de otros países, 2.827 de ellas a Gipuzkoa. Unas cifras que duplican a las del año anterior y que supone el mayor incremento en ocho años.

Gorka Moreno, presidente de Ikuspegi y doctor en Sociología por la Universidad del País Vasco, explica ese aumento del flujo de inmigrantes por la relación que los movimientos migratorios tienen con las crisis financieras. «Desde 2009-2010 ya se observa que la llegada de personas a Euskadi sufrió un fuerte descenso, una tendencia a la baja que se mantuvo durante toda la crisis hasta 2015, cuando hubo un repunte que en los dos últimos años no ha hecho más que consolidarse», señala.

La crisis provocó asimismo que el saldo exterior en Gipuzkoa -la diferencia resultante entre las personas que llegan al territorio y las que se van-, fuese negativo durante los años duros de la crisis. «Cuando hablamos de migraciones hay que tener en cuentan los que vienen y los que salen, porque no todo el que llega se queda», explica Agustín Unzurrunzaga, de SOS Racismo. «A partir de 2015 la tendencia vuelve a modificarse y Gipuzkoa vuelve a ser un lugar de interés para las personas inmigrantes», señala.

En especial para los extranjeros nacidos en países de Latinoamérica, que suponen el 70% del total de personas que llegaron en 2017, especialmente procedentes de Nicaragua, Honduras, Colombia y Venezuela. «La latinoamericana es una población que responde a los ciclos económicos y al mercado laboral, y además se adaptan de mejor manera al nicho de cuidados de personas mayores y labores domésticas, en especial las mujeres», explica el presidente de Ikuspegi, que recuerda que esa es la razón principal por la que más de la mitad de la población inmigrante que reside en Euskadi son mujeres. «El hecho fundamental que explica el cambio de tendencia en la llegada de extranjeros es el número inmigrantes de Sudamérica», confirma Unzurrunzaga.

No obstante, ambos insisten en que el porcentaje de población inmigrante residente en Euskadi (9,4%) está muy por debajo de la media del Estado, situada en el 13,6%. «La gente cree que en Euskadi vive más gente extranjera de la que realmente hay, no importa el porcentaje», afirma Moreno, quien se muestra optimista al pensar que el aumento de la presencia de población extranjera en el territorio vasco puede contribuir a la atenuación del racismo. «El hecho de que nuestros hijos e hijas compartan clase con niños de otras nacionalidades es positivo en ese sentido».

Diferencias por municipios
Los 68.288 extranjeros que viven actualmente en Gipuzkoa están distribuidos entre municipios, algunos donde tienen una mayor presencia. Es el caso de Ordizia y Beasain, donde la población inmigrante supone un 14,78% y un 11,59% del total respectivamente. Por otro lado, la localidad en la que más ha aumentado el número de extranjeros en la última década es Tolosa, donde se ha pasado de 522 personas en 2007 a 1.260 en 2017, según datos del INE. En cifras totales, las localidades que más cantidad de inmigrantes concentran son, por orden, Donostia, Irun y Errenteria.
  • El dato
  • 14% de la población de Ordizia es de origen extranjero, la cifra más alta en todo Gipuzkoa. Le sigue Beasain, donde suponen un 11%, Irun, donde representan el 9% del total de vecinos y Azkoitia, donde son el 8,2%, según datos del INE referentes al Padrón continuo.
  • Donostia. Localidad donde viven más personas inmigrantes, un total de 12.541 personas (sin contar las nacionalizadas) y que suponen el 6,72% del total.
  • Irun. El padrón tiene contabilizadas 5.611 personas de origen extranjero en Irun, una cifra que ha aumentado un 55% desde 2007.
  • Errenteria. Tercera localidad con más ciudadanos extranjeros, un total de 2.458, un 120% más que la cifra de 2007.

viernes, 2 de marzo de 2018

#hemeroteca #demografia | El 16% de los jóvenes de la CAV es de origen extranjero

Imagen: Noticias de Álava
El 16% de los jóvenes de la CAV es de origen extranjero.
Ikuspegi estima que hay casi 77.000 personas de entre cero y 24 años con ascendientes inmigrantes.
B.S. | Noticias de Álava, 2018-03-02
http://www.noticiasdealava.com/2018/03/02/sociedad/el-16-de-los-jovenes-de-la-cav-es-de-origen-extranjero

Casi el 16% de las personas jóvenes que residen en Euskadi tiene ascendencia extranjera y configuran lo que se denomina ‘segundas generaciones’. Se trata de 77.000 jóvenes nacidos en el País Vasco de padres inmigrantes o llegados muy pequeños.

Según un informe realizado por Ikuspegi con datos del censo del 2011 para estudiar las ‘segundas generaciones’, en Euskadi residen 76.914 personas de entre cero y 24 años con al menos un progenitor de origen extranjero. La mayoría de estos jóvenes (60,6%) son hijos de personas de origen extranjero que han nacido en el Estado español o han sido reagrupados con cuatro años o menos. También hay colectivos de origen extranjero que han llegado a partir de los cinco años a los que se consideran ‘generaciones mixtas’, ya que han realizado parte de su socialización en su país de origen.

Bizkaia es el territorio donde reside el mayor número de personas jóvenes con al menos un progenitor extranjero (49,1%, 37.748 personas). En Gipuzkoa hay 22.978 (29,9%) y en Araba, 16.188 (21%).

En cuanto a la nacionalidad de estos jóvenes, la más común es la española (32.827 personas, el 42,7%), seguida de la marroquí (8,4%), la rumana (7,6%), la colombiana (5,8%) y la boliviana (5,1%). Sobre su situación socioeconómica y la de sus familias, Ikuspegi señala que muestran unos indicadores “peores” que los del conjunto de la población autóctona en cuestiones como el nivel de estudios y la inserción laboral, ya que, en general, el colectivo de ‘segundas generaciones’ muestra un nivel de estudios inferior y un acceso más temprano al mercado laboral, como consecuencia, precisamente, de ese menor nivel educativo.

jueves, 25 de enero de 2018

#hemeroteca #xenofobia | La ciudadanía vasca prefiere inmigrantes europeos y rechaza a los del Magreb

Imagen: Deia
La ciudadanía vasca prefiere inmigrantes europeos y rechaza a los del Magreb.
El Barómetro 2017 de Ikuspegi indica que con la salida de la crisis hay una mejoría en la actitud hacia los extranjeros.
Beatriz Sotillo | Deia, 2018-01-25
http://www.deia.com/2018/01/25/sociedad/euskadi/la-ciudadania-vasca-prefiere-inmigrantes-europeos-y-rechaza-a-los-del-magreb

La opinión que la sociedad vasca tiene de los inmigrantes fluctúa en función de la situación económica y del clima de confianza en el futuro. Se trata, por tanto, de una percepción social utilitarista, que acepta mejor la convivencia con personas extranjeras si son útiles para la economía y el sistema productivo, pero que también tiene una clara preferencia por los inmigrantes de países europeos y recela de aquellos que tienen culturas y religiones diferentes.

Según el ‘Barómetro 2017 sobre percepciones y actitudes hacia la población de origen extranjero’ que elabora Ikuspegi, durante el año pasado se ha consolidado “el escenario postcrisis de mejora de las actitudes hacia la inmigración” en Euskadi, con unos datos de aceptación muy similares a los del año 2016 y una gran distancia respecto a las opiniones expresadas durante los años más duros del periodo de recesión económica. Así, un 12,6% de la sociedad vasca considera que la inmigración es un problema para Euskadi, una cifra que empeora ligeramente los porcentajes de los últimos años pero que es inferior al 15,4% de 2010. Al mismo tiempo, la percepción de la inmigración como problema personal desciende del 8,5% de 2016 al 5,2% de 2017. “Este dato -destaca Ikuspegi- vuelve a incidir en la influencia de la coyuntura económica sobre las actitudes hacia la inmigración”.

El barómetro evidencia que existe una relación directa entre la inmigración preferida por la población vasca y el grado de simpatía o aversión hacia determinados países o zonas de procedencia. Los investigadores de Ikuspegi han preguntado por primera vez a los encuestados sobre sus preferencias en cuanto a la procedencia de los inmigrantes y el origen señalado como favorito en mayor medida es Europa Occidental (41,3%), seguido de Latinoamérica (26,9%) y de Estados Unidos y Canadá (21%). Se percibe también que el colectivo extranjero considerado más cercano cultural, política o socialmente goza de mayor grado de simpatía entre la población autóctona. En una escala de 0 a 10 -0 significa ninguna simpatía y 10 mucha-, las personas que gozan de una mayor simpatía son las procedentes de la Unión Europea (6,4) y Argentina (6,2), mientras que la menor simpatía se dirige hacia los colectivos procedentes del Magreb (4,3) y Rumanía (4,9).

Con el cruce de datos respecto a la inmigración preferida por la población vasca y el grado de simpatía que suscitan las distintas procedencias se pueden establecer tres grandes grupos de personas de origen extranjero: el primero está formado por las procedencias que mayor grado de simpatía suscitan y que también son los orígenes preferidos en caso de seguir llegando población inmigrante a Euskadi, en este grupo figura la población de Europa occidental y Latinoamérica;un segundo grupo intermedio está formado por las procedencias que suscitan un grado de simpatía medio y preferencia baja -África Subsahariana y Asia- , así como también Rumania;y, en el tercer grupo se incluye la población de origen magrebí, hacia la que los vascos muestran un grado de simpatía menor y una baja o casi nula preferencia para que sigan llegando. Ikuspegi concluye que “la población vasca muestra un mayor grado de simpatía hacia las procedencias que más se le asemejan” y “los colectivos que gozan de mayor simpatía concuerdan con aquellos que los autóctonos percibimos como más integrados”. Esto se concreta en que el menor grado de simpatía recae sobre las personas de origen pakistaní, rumano y magrebí.

Prejuicios y rumores
Los estereotipos y prejuicios hacia los extranjeros y, sobre todo hacia ciertas nacionalidades, guardan relación directa con la opinión que la población vasca tiene de los inmigrantes y el Barómetro constata que hay algunas ideas negativas muy extendidas -por ejemplo las que vinculan inmigración e inseguridad o inmigración y ayudas sociales- que resultan difíciles de combatir por su elevado arraigo social. Con respecto a los estereotipos negativos hacia los inmigrantes, Ikuspegi indica que “hay que tener en cuenta que, en muchas ocasiones, son la base sobre la que se articula el discurso social cotidiano en contra de la presencia de la inmigración en nuestras sociedades. Entre estos estereotipos están los relacionados con la protección social e impuestos, la seguridad ciudadana y los que se refieren a rasgos de personalidad”. Así, el 52,7% de los vascos cree que las personas inmigrantes se benefician del sistema de protección social, mientras que un 24,9% opina lo contrario, y el 37% opina que “las personas inmigrantes pagan menos impuestos de los que luego reciben”.

El cuestionario con el que se elabora el Barómetro también recoge opiniones y comentarios que se escuchan en la calle y que conforman estereotipos y prejuicios que tiene la sociedad vasca hacia la inmigración. Entre estos se encuentran: “las personas inmigrantes viven de las ayudas sociales”, “la inmigración aumenta el machismo y la violencia de género”, “las personas inmigrantes no se quieren integrar”, “el alumnado inmigrante baja el nivel educativo de las escuelas” y “las personas inmigrantes nos quitan el trabajo”. De estos estereotipos, los que más acuerdo suscitan entre la población vasca son: “las personas inmigrantes viven de las ayudas sociales” (44,6% de acuerdo) y “la inmigración aumenta el machismo y la violencia de género” (43,2%).

En cuanto a los rumores que los encuestados oyen en su barrio o municipio, el más extendido es el relacionado con la afirmación de que “los inmigrantes viven de las ayudas sociales y abusan de ellas”, ya que seis de cada diez personas -el 65,4%- declara que es el que más se oye. También es importante, aunque en menor medida, la presencia o difusión de otros rumores como que “nos quitan el trabajo” (34,8%), y “no se quieren integrar” (30,2%).

lunes, 4 de diciembre de 2017

#hemeroteca #poblacionmigrante | La mayoría de los inmigrantes censados en Euskadi tiene permiso de residencia

Imagen: Deia
La mayoría de los inmigrantes censados en Euskadi tiene permiso de residencia.
Según los datos manejados por Ikuspegi, poco más de uno de cada diez extranjeros se encuentra en situación irregular.
Beatriz Sotillo | Deia, 2017-12-04
http://www.deia.com/2017/12/04/sociedad/euskadi/la-mayoria-de-los-inmigrantes-censados-en-euskadi-tiene-permiso-de-residencia

El 88,1% de los 142.392 extranjeros empadronados en la Comunidad Autónoma Vasca cuenta con permiso de residencia y apenas un 11,9%, unas 17.000 personas, se encuentra en situación de “irregularidad administrativa”. Aunque los responsables de Ikuspegi destacan que en la actualidad “la irregularidad entre la población extranjera es baja y sensiblemente menor a la que se pudo dar en el periodo de bonanza económica”, se prevé que en los próximos años, como consecuencia de “la mejora de la situación económica del País Vasco” y la reactivación de los flujos migratorios, se produzca un aumento de los inmigrantes sin papeles. Una situación que, sin embargo, se irá corrigiendo a medida que esos extranjeros recién llegados puedan demostrar arraigo y empleo, lo que les permitirá acceder a los permisos correspondientes.

Un informe de Ikuspegi sobre la evolución de las autorizaciones de residencia a extranjeros residentes en la CAV evidencia que este año, y por primera vez desde 2012, ha descendido la tasa de regularización de los inmigrantes -relación entre personas con autorización de residencia y personas extranjeras empadronadas- y el Observatorio Vasco de la Inmigración achaca este hecho a un cambio de tendencia en los flujos migratorios y, en especial, a la llegada reciente de personas, sobre todo mujeres, procedentes de países de Centroamérica. Así, mientras que entre 2013 y 2015 la cifra de extranjeros empadronados se redujo en algo más de 14.000 -por la reducción de la emigración y los procesos de nacionalización-, en 2016 y 2017 se ha registrado un incremento acumulado de aproximadamente 4.600 inmigrantes, hasta sumar un total de 142.392, frente a los 117.337 censados en 2008, al comienzo de la crisis, o el máximo de 151.894 alcanzado en 2012.

Países de origen
Dado que el nivel de regularización está muy vinculado al origen de los extranjeros -los que proceden de países de la UE muestran una regularidad total- y al tiempo de estancia en Euskadi, entre las personas no comunitarias se observan grandes diferencias por nacionalidades. De hecho, las personas procedentes de los países que durante las primeras fases del boom migratorio nutrieron los principales contingentes de extranjeros en busca de un futuro mejor -Bolivia, Marruecos, Ecuador y Perú, por ejemplo-, cuentan con permiso de residencia en mucha mayor proporción que los nacionales de países que se han constituido en nuevos focos de emigración, como es el caso de Nicaragua, Honduras o Venezuela. “Las personas con nacionalidad no comunitaria que llegaron hace más años -señala el documento- muestran una tasa de regularización más alta; aquellas otras, en cambio, que han llegado recientemente muestran una tasa más baja, pero que con los años tiende a aumentar”. Analizando esas diferencias en la regularización se puede deducir que el modelo de inmigración que se está consolidando en los últimos años se caracteriza por la presencia de nacionalidades centroamericanas “de reciente incorporación” y por la feminización, ya que fundamentalmente están llegando mujeres dispuestas a trabajar en labores domésticas y de cuidados. Las nacionalidades con las menores tasas de regularización son Guinea Bissau -41,8%-, Nigeria -42,5%-, Honduras -45,9%- y Nicaragua -49,5%-. Estas tasas suponen que menos de la mitad de las personas de esas nacionalidades que están empadronadas en el País Vasco ha obtenido el permiso de residencia.

En algunos casos, la tasa de regularización de países que aportaron inmigrantes en los años de mayores flujos migratorios se ha visto rebajada porque a ese grupo de personas asentadas durante años, con papeles, muchas de ellas incluso nacionalizadas, se han sumado nuevos inmigrantes. Este es el caso, por ejemplo, de Colombia, que es una nacionalidad con gran arraigo en la CAV y que llegó principalmente en los primeros años del milenio. En 2015 y 2016 se han reactivado los flujos procedentes de este país y con la llegada de estas personas la tasa de regularización ha pasado del 129,2% en el año 2013 al 77,3% en la actualidad.

El informe de Ikuspegi diferencia la situación de los extranjeros regularizados según los dos principales regímenes de autorizaciones de residencia establecidos en el Estado español. Así, al régimen de Libre Circulación en la UE pertenecen el 48,5% de los permisos que hay en Euskadi, que corresponden a 60.808 extranjeros, mientras que la mayoría -el 51,5% de los permisos y 64.672 personas- son autorizaciones del Régimen General. De las autorizaciones del Régimen de Libre Circulación en la UE concedidas a extranjeros que residen en la CAV, el 79% -48.035- corresponde a ciudadanos de la UE o de la AECL (Asociación Europea de Libre Comercio, compuesta por Islandia, Liechtenstein, Noruega y Suiza) y el 21% a familiares de ciudadanos de la UE que proceden de terceros países. Más de la mitad de los ciudadanos de la UE o la AECL con permiso de residencia -unos 25.000- no ha especificado el motivo por el que vive en Euskadi, hay 3.751 que alegan trabajo por cuenta ajena, 1.588 con “residencia no lucrativa”, 620 que son estudiantes, 2.473 que rezan como “familiar” y 13.881 que tienen residencia permanente.

Régimen general
En el caso de los extranjeros regularizados bajo el Régimen General, el 71% -46.386 personas- tienen permiso de residencia de larga duración, hay 1.791 personas con residencia no lucrativa, 3.815 que han sido autorizadas a residir aquí tras una reagrupación familiar, 2.067 a las que se les concedió el permiso en circunstancias excepcionales alegando arraigo y a otras 549 por razones humanitarias. Ikuspegi destaca que las autorizaciones de larga duración dentro del Régimen General han registrado un aumento constante que se traduce en que “la estabilidad administrativa ha mejorado en los últimos años para el colectivo no comunitario de manera muy palpable”.

Comparando la situación legal de los extranjeros residentes en la Comunidad Autónoma Vasca con la de otras comunidades se observa que prácticamente en todas el número de autorizaciones de residencia es superior al de personas extranjeras empadronadas, lo que da tasas de regularización que superan el 100%. Esto se explica por el desajuste entre el registro de extranjería y los censos municipales y a que a menudo se producen situaciones en las que siguen registradas con autorizaciones de residencia personas que ya han obtenido la nacionalidad española o que han causado baja en el padrón. En este mapa, en el que destaca Extremadura, con una tasa de regularización del 145,8%, la CAV, con su 88,1%, tiene la tasa más baja del Estado debido, según Ikuspegi, “a un muy relevante peso de la población no comunitaria y a una llegada de la población extranjera más tardía e intensa en los últimos años”. Esa llegada más tardía de los inmigrantes conlleva que una parte de ese colectivo aún no ha podido obtener la autorización de residencia y que mientras en otras zonas del Estado español se registraba un parón en la entrada de extranjeros o, incluso, un saldo migratorio negativo, en Euskadi el flujo de llegada ha sido más constante y se mantuvo durante los primeros años de la crisis.

Fases
De 1998 a 2000. En estos años el número de personas extranjeras en la CAV es relativamente bajo. La tasa de regularidad es alta y el número de autorizaciones de residencia es superior al de personas empadronadas. Se considera que en ese momento estar empadronado no era tan relevante como en la actualidad y algunos extranjeros optaban por residir aquí sin solicitar su empadronamiento.

De 2001 a 2005. Este periodo se caracteriza por un aumento importante del número de extranjeros empadronados, debido al incremento de los flujos migratorios que no se ve acompañado del mismo aumento en el número de autorizaciones. Así la tasa de regularización se sitúa en torno al 50% y muestra que la irregularidad tenía un peso relevante en la sociedad vasca.

De 2006 a 2016. En esta fase la tasa de regularización aumenta paulatinamente y se acerca al 90%, pero en estos años hay que diferenciar dos etapas: de 2006 a 2012 el número de personas empadronadas sigue aumentando pero menos que las autorizaciones que, no obstante, tuvieron un repunte por la regularización extraordinaria llevada a cabo entre 2005 y 2006 y la entrada en la UE de Bulgaria y Rumanía;de 2013 a 2016 la regularización sigue al alza por la menor llegada de inmigrantes a consecuencia de la crisis.

En 2018: El Plan vasco de inmigración
Anuncio. La Consejera de Empleo y Políticas Sociales del Gobierno vasco, Beatriz Artolazabal, anunció recientemente que “en la primavera del año próximo presentaremos el Plan de Inmigración de Euskadi”. Añadió que en estos momentos “se realiza la primera fase del proceso con la recogida de información de informantes estratégicos y para ello se desarrollan entrevistas personales con agentes sociales implicados en el sector”. 

Documento. En una segunda fase, se formarán los 12 grupos de trabajo que participarán en dos momentos distintos: antes y después de navidades. Participan, entre otros, miembros del Foro para la Integración y Participación Social de la Ciudadanía Inmigrante en el País Vasco. Con la información obtenida se elaborará un primer borrador que será contrastado con los 12 grupos de trabajo. Por último, se elaborará un documento final en primavera que recoja el Plan de Actuación en el ámbito de la Diversidad Cultural en la CAV 2018-2020.

viernes, 18 de agosto de 2017

#hemeroteca #poblacionmigrante | La crisis truncó la senda de integración de los inmigrantes en la sociedad vasca

La crisis truncó la senda de integración de los inmigrantes en la sociedad vasca.
Aumentaron las diferencias con la población autóctona en el área laboral y de bienestar y se redujeron en lo social.
Beatriz Sotillo | Noticias de Gipuzkoa, 2017-08-18
http://www.noticiasdegipuzkoa.com/2017/08/18/sociedad/la-crisis-trunco-la-senda-de-integracion-de-los-inmigrantes-en-la-sociedad-vasca

Que en nuestro barrio residan varias familias de inmigrantes, que el dueño de la frutería de la esquina sea marroquí o que muchos chavales tengan compañeros extranjeros en clase pueden ser síntomas de que las personas llegadas desde otros países para vivir aquí están integradas, pero no necesariamente es así, ya que la integración también supone que entre foráneos y autóctonos apenas hay diferencias laborales, económicas o sociales. En el caso de Euskadi se puede decir que hay un alto grado de integración de los inmigrantes en el ámbito de la ciudadanía y las relaciones sociales, mientras que, por el contrario, en materia de empleo y bienestar las diferencias entre los nacidos fuera y los locales son amplias y mayores que antes de la crisis.

El informe ‘La integración de los inmigrantes en España: fases, patrones y dinámicas regionales durante el periodo 2007-2015’, en el que ha participado el director de Ikuspegi, Observatorio Vasco de la Inmigración, Gorka Moreno, evidencia que en el conjunto del Estado español y durante esos años se observa una tendencia general de reducción de la desigualdad entre extranjeros y autóctonos, más acentuada en cuestiones relacionadas con la ciudadanía y las relaciones sociales y menos acusada en los ámbitos de empleo y bienestar. En estas materias (empleo y bienestar), el primer impacto de la crisis (en el periodo 2007-2011) acentuó las desigualdades entre los inmigrantes y los locales, aunque su situación relativa se recondujo a partir de 2011 para alcanzar en 2014 unos niveles de desigualdad que no estaban muy alejados de los que había antes de la crisis. Sin embargo, los autores del estudio del Observatorio Permanente de la Inmigración también apuntan que gran parte de la reducción de la desigualdad entre inmigrantes y locales conseguida en los años pasados se debe al empeoramiento de las condiciones de los autóctonos en materia laboral y económica, en un fenómeno que podría definirse como de equiparación a la baja.

En relaciones sociales y ciudadanía también se produce una reducción sustancial de las disparidades, que para los autores del informe se explica en gran parte por el factor calendario, que hace que con el paso de los años los inmigrantes llegados en la época de bonanza mejoren su dominio del idioma y accedan en mayor número a permisos y nacionalizaciones.

El informe analiza las diferencias regionales registradas en el proceso de integración de las personas extranjeras a lo largo de los últimos ocho años pero no proporciona datos por comunidades autónomas sino que las agrupa en siete regiones: Noroeste, Nordeste, Madrid, Centro, Este, Sur y Canarias. De esta forma, Euskadi (la CAV y Nafarroa), junto a la Rioja y Aragón, conforman la zona Nordeste. Llama la atención que la región Nordeste, y por lo tanto Euskadi, es una de las que muestran mayor disparidad en la situación de autóctonos e inmigrantes y también es una de las que han experimentado mayores cambios en su posición en el ranking regional. Al inicio de la crisis, la región Nordeste era la quinta con mayor desigualdad y, por lo tanto menor integración, de los extranjeros respecto a los locales, pero en 2015 ya era la región con mayor desigualdad entre ambos colectivos.

Para evaluar la integración, el trabajo del Observatorio investiga sobre cómo ha evolucionado la incorporación de los inmigrantes en cuatro ámbitos: empleo (se analizan datos de paro, temporalidad, salario medio); bienestar (tiene en cuenta los hogares que llegan con dificultad a final de mes, el estado de salud percibido, el acceso a estudios superiores, etc); ciudadanía (los factores estudiados son regularidad documental, residencia de larga duración, nacionalización, sufragio activo), y relaciones sociales (contabiliza los hogares mixtos o la capacidad lingüística, entre otros factores).

Más dispares
En el ámbito del empleo la región Nordeste tenía el segundo nivel más alto de disparidad entre foráneos y autóctonos en 2007 y durante los años siguientes aumentó la brecha hasta contar con el menor grado de integración laboral de los inmigrantes. Entre 2011 y 2014 la diferencia se redujo ligeramente, pero al final de la crisis, Euskadi seguía siendo la zona con mayor desigualdad.

Así, en el análisis se señala que el hecho de que en el Nordeste las diferencias entre las tasas de paro de extranjeros y nacionales sean más amplias que en otras regiones guarda relación con aspectos tan diversos como el crecimiento económico regional, la especialización económica, la evolución y composición de la oferta de trabajo, los niveles de cualificación o el calendario de llegada de los inmigrantes. Eso provoca que la región en la que se incluye Euskadi tenga los niveles de desigualdad entre inmigrantes y locales más elevados de todo el Estado en las áreas de empleo y bienestar. Según los expertos, las implicaciones de la especialización industrial de esta región se manifiestan en las características de la demanda de empleo, que se centra en el sector primario, donde los autóctonos tienen más presencia, mientras que los inmigrantes se dirigen preferentemente al sector secundario, caracterizado por su alta temporalidad, ocupaciones elementales, sobrecualificación y salarios más bajos.

Los expertos destacan que durante los años del ‘boom’ económico, el hecho migratorio en el Estado español estuvo estrechamente ligado a la evolución del mercado laboral y el empleo fue el principal mecanismo de integración de los inmigrantes. Aunque este papel integrador del trabajo contaba con algunas limitaciones, como el predominio de las ocupaciones de escasa cualificación entre los inmigrantes, lo que generó una segmentación estructural del mercado laboral.

De esta forma, aunque ya desde antes de la crisis, el desempleo, los bajos salarios, la precariedad y la pobreza afectan con más fuerza a la población inmigrante que a la autóctona, en los últimos años ha habido algunos factores, como las nacionalizaciones, el arraigo o la normalización pluricultural, que han favorecido su integración en las cuestiones más sociales.

Mejor en el ámbito social
En el ámbito de bienestar, la región Nordeste también tiene el índice de divergencia inmigrantes-autóctonos más alto del Estado, a bastante distancia de la zona Sur o de Canarias, que muestran los niveles más elevados de integración (tasas más bajas de separación entre colectivos) en cuestiones como el gasto medio por hogar, las personas residentes por habitación o los hogares con dificultades para llegar a fin de mes.

En el terreno de las relaciones sociales, el informe indica que las diferencias entre regiones son menores que cuando se analizan factores laborales o económicos y apunta que se han reducido a lo largo del tiempo “en un contexto de clara convergencia entre extranjeros y nacionales, y alcanzan niveles cercanos a la equiparación o integración plena”. Así, el índice de integración de los inmigrantes en el ámbito de las relaciones sociales en la región Nordeste es de 1,01, lo que supone prácticamente la plena equiparación.

En cuanto al ámbito de ciudadanía, el índice de integración de Euskadi -dentro de la región Nordeste- es el segundo más bajo del Estado, lo que indica un alto nivel de convergencia entre la situación de los extranjeros y los locales, y es el índice que más se ha reducido entre 2007 y 2015.

Inmigración en la CAV
Asesoramiento. El departamento de Empleo y Políticas Sociales ha editado nuevo tríptico para el servicio Aholku Sarea, de asesoramiento jurídico para personas inmigrantes. El reparto del tríptico se ha acompañado con circulares a los ayuntamientos para dar a conocer el servicio. Según explicó Ernesto Sainz Lanchares, director de Familia y Diversidad del Gobierno Vasco, “en el folleto se indican direcciones, correos electrónicos y números telefónicos para profesionales y personas usuarias de los 18 lugares en los cuales las personas migrantes pueden encontrar asesoramiento jurídico: Laguardia, Kanpetxu, Vitoria-Gasteiz, Laudio y Espejo en Araba; Portugalete, Getxo, Bilbao, Durango y Ondarroa en Bizkaia; y Arrasate, Eibar, Errenteria, Donostia, Zarautz, Irun y Beasain en Gipuzkoa”.

Datos
En el año 2007 y según datos de Ikuspegi, en la CAV había 122.196 residentes de origen extranjero, en 2017 son 195.969, lo que supone que ha habido un aumento de 73.773 personas.

Las personas procedentes de Marruecos suponen el 10,9% de todos los inmigrantes y son el colectivo más numeroso, seguido de Colombia y Rumanía.

La cifra: 8,9%
En la actualidad la población inmigrante en la CAV supone el 8,9% del total. Este porcentaje ha ido creciendo en los últimos años de forma constante con la única excepción de 2014, año en que bajó una décima: del 8,4 al 8,3%.

jueves, 30 de marzo de 2017

#hemeroteca #poblacionmigrante | Los vascos toleran a los inmigrantes pero son más reacios a convivir con ellos

Imagen: Deia / Intercambio 'Bizilagunak'
Los vascos toleran a los inmigrantes pero son más reacios a convivir con ellos.
El Barómetro 2016 de Ikuspegi evidencia las contradicciones y ambivalencias de la sociedad ante los extranjeros.
Beatriz Sotillo | Deia, 2017-03-30
http://www.deia.com/2017/03/30/sociedad/euskadi/los-vascos-toleran-a-los-inmigrantes-pero-son-mas-reacios-a-convivir-con-ellos

La sociedad vasca no percibe la presencia de inmigrantes como un problema -a pesar de que cree que el número de extranjeros es superior al que realmente hay- y muestra una actitud de tolerancia hacia ellos que mejora en la misma medida que la situación económica y laboral. Sin embargo, los vascos son menos abiertos cuando se trata de convivir o relacionarse con las personas inmigrantes, hasta el punto de que el ‘Barómetro 2016 sobre percepciones y actitudes de la población vasca hacia la población de origen extranjero’, elaborado por Ikuspegi, evidencia un retroceso respecto a años anteriores en la aceptación de inmigrantes en la zona en la que residen o se relacionan los autóctonos.

Según el Barómetro de Ikuspegi, el Índice de Tolerancia, para el conjunto de la sociedad vasca, alcanzó el año pasado un valor de 59,04 puntos (en una escala de 0 a 100), que es un punto más alto que el obtenido en 2015 y se enmarca dentro de la tendencia de recuperación iniciada en 2012. No obstante, cuando se trata de pasar de la teoría a la práctica -de opinar sobre los inmigrantes a convivir con ellos, por ejemplo- la población autóctona de Euskadi se muestra menos favorable a compartir espacios como los barrios o el modelo social. “En los últimos años no apreciamos mejoría en las posiciones de la sociedad vasca relacionadas con los modelos de convivencia, que siguen manteniendo niveles de tolerancia bajos. En cuanto a los espacios de relación (mayor o menor tolerancia a la fisonomía de los barrios y la presencia de personas de origen extranjero, a su visibilización comercial, a la muestra pública de sus indumentarias de origen, prácticas culturales y religiosas, etc.), hemos observado este año 2016 un fuerte retroceso en este ámbito”, destaca Ikuspegi. Así, la mayor parte de la población vasca (el 72%), prefiere vivir en un barrio donde la mayoría de las personas sean de su misma raza o grupo étnico; una de cada cinco (el 20,5%) prefiere un lugar en el que nadie sea de una raza o grupo étnico distinto al de la mayoría de la población vasca, y una minoría (5,8%) preferiría vivir en un lugar en el que muchas personas fueran de una raza o grupo étnico distinto. Solo a un tercio de la población vasca le parece bien que los inmigrantes vistan sus propias vestimentas (32,2%), tengan sus propios centros de enseñanza (27,5%) o construyan templos para sus religiones (39,7%), mientras que hay más aceptación del hecho de que hablen entre sí su propio idioma (al 52,3% le parece bien) y, ocupen plazas o espacios públicos (43,8%).

“El Índice de Tolerancia -señala el informe difundido ayer por Ikuspegi- está íntimamente relacionado con el clima de confianza o desconfianza, de optimismo o incertidumbre ante el futuro. Lo estamos viendo los últimos años (2013-16) y lo vimos al comienzo de la crisis (2009-2012): perdimos posiciones tolerantes a medida que nos adentrábamos en la crisis y las estamos ganando en la misma medida que estamos saliendo de ella. Nuestra hipótesis es que si se despeja nuestro horizonte, podremos adoptar posturas, discursos, actitudes y comportamientos más tolerantes pero habrá que ver cómo afectan a nuestras posturas, creencias y comportamientos la permisividad y apertura de espacios de impunidad que se están produciendo en países que prescriben opinión (EE.UU., Francia, Gran Bretaña…)”.

Cuando se pregunta a la ciudadanía vasca sobre si la llegada de más personas extranjeras puede afectar a su bienestar, en cuestiones como el acceso a las ayudas sociales, la calidad de la enseñanza, la vivienda, la atención sanitaria o la búsqueda de empleo, se observa que, en general, la preocupación de la población autóctona es menor que en años anteriores y hay una mayoría que opina que la inmigración no afecta a su bienestar. No obstante, entre la población autóctona existe una preocupación sobre el efecto negativo de la inmigración en el acceso a las ayudas sociales (el 46% cree que le puede afectar negativamente) y en la espera para ser atendidos en los hospitales (43,5%).

En este sentido, los autores del informe indican que “un año más, cuando analizamos la percepción que existe en la sociedad vasca acerca de los efectos de la inmigración, la preocupación se sigue centrando en aspectos relacionados con la economía, el empleo y algunos aspectos del sistema de bienestar. Mientras que para aquellos temas relacionados con la identidad, el euskera o el nacionalismo no existe tal grado de percepción negativa”.

Respecto a los efectos sobre la economía, el Barómetro de 2016 muestra que la percepción sobre los aspectos positivos de la inmigración respecto a la economía continúa mejorando, mientras que las posturas sobre los efectos negativos descienden, de forma que son más los que están de acuerdo con la idea de que los inmigrantes permiten que la economía funcione mejor.

viernes, 24 de febrero de 2017

#hemeroteca #poblacionmigrante | Menos del 10% de guipuzcoanos son reacios a los inmigrantes extranjeros

Imagen: Europa Press | Presentación de 'Ongi Etorri Errefuxiatuak' en Donostia
Menos del 10% de guipuzcoanos son reacios a los inmigrantes extranjeros.
EFE | Noticias de Gipuzkoa, 2017-02-24
http://www.noticiasdegipuzkoa.com/2017/02/24/sociedad/euskadi/menos-del-10-de-guipuzcoanos-son-reacios-a-los-inmigrantes-extranjeros

Menos del 10 % de la población de Gipuzkoa se muestra "reacia" a la inmigración de origen extranjero, según se desprende de un estudio encargado por la Diputación foral, que concluye que en el territorio no existe "una actitud negativa" hacia la "diversidad" social relacionada con este fenómeno.

La directora de Convivencia y Derechos Humanos, Maribel Vaquero, ha presentado hoy este informe en una rueda de prensa en la que ha estado acompañada por Gorka Moreno y Arkaitz Fullaondo, investigadores del Observatorio Vasco de Inmigración, Ikuspegi, autores del documento.

El estudio, elaborado a partir de datos del Barómetro de Ikuspegi correspondientes a los años 2009, 2011, 2013 y 2015, pone de relieve que más de la mitad de los ciudadanos es "tolerante" con la inmigración, que en Gipuzkoa se sitúa en el 8,5 %, y "no es considerada como un problema", ya que "se valora el efecto positivo que tiene sobre la sociedad" con una percepción "mayoritaria" de que "existe un buen clima de convivencia".

En comparación con Bizkaia y Araba, este informe pone de manifiesto que la actitud de la ciudadanía guipuzcoana es "más abierta" hacia la diversidad.

En cuanto al origen de los extranjeros, los encuestados confiesan una mayor "simpatía" hacia los procedentes de los países de la Unión Europea Occidental, Argentina, África Subsahariana y los Estados Unidos, mientras que "en el polo opuesto" se encuentran Pakistán, Rumanía, las naciones de Unión Europa Oriental y el Magreb.

El informe concreta asimismo que, "dentro de un marco general de aceptación y actitud positiva hacia la inmigración, existen diferentes grados de tolerancia" hacia las "pautas culturales" de los inmigrantes.

Así, "se acepta mayoritariamente que abran sus propias tiendas, comercios o restaurantes, que hablen su propio idioma o que hagan uso de los espacios públicos", pero se tolera en menor medida "que vistan con prendas de su país de origen, tengan sus propios templos religiosos y centros de enseñanza privados".

"En estos últimos casos -precisa el documento-, si bien la aceptación es mayor que el rechazo, aquellos que responden que les parece mal se sitúan entre el 27 y el 34 %".

Otra de las conclusiones del estudio es que los guipuzcoanos "reconocen la influencia positiva del fenómeno de la inmigración, pero se tiende hacia un modelo de corte asimilacionista", ya que consideran que "las cesiones en pautas culturales y religiosas" deben de hacerlas los inmigrantes "adaptándose para ello a las costumbres de la sociedad de acogida".

"Además -añade el escrito-, si bien se ve con buenos ojos la necesidad de un esfuerzo compartido, la población autóctona no está por la labor de hacer un mayor esfuerzo por conocer las pautas culturales de los inmigrantes".

Por otra parte, los guipuzcoanos no ven en la inmigración "un problema para el uso y desarrollo del euskera, la identidad ni las aspiraciones del nacionalismo".

Asimismo, el informe detecta una actitud "más positiva" en los sectores jóvenes, con un estatus socioeconómico medio-alto y con un mayor nivel educativo. "En el polo opuesto encontramos a las personas mayores, con un enorme nivel educativo y peor estatus socioeconómico", concluye el estudio.

Durante la comparecencia, Maribel Vaquero se ha felicitado por que la diversidad es percibida por los guipuzcoanos con "actitud abierta y no como un problema", si bien ha defendido la necesidad de no caer "en la autocomplacencia" y ha admitido que el estudio también señala "algunas tendencias" sobre las que "hay que trabajar".

Vaquero ha contextualizado este informe en la elaboración de un Plan de Acción en materia de diversidad para el período 2017-19 que será presentado en los próximos meses.

miércoles, 21 de octubre de 2015

#hemeroteca #poblacionmigrante | Los inmigrantes aportan más ingresos que gastos a las arcas públicas vascas

Imagen: Deia
Los inmigrantes aportan más ingresos que gastos a las arcas públicas vascas.
Estudio "El impacto económico y demográfico de la inmigración en el País Vasco". Los inmigrantes han rejuvenecido la población envejecida, han impulsado la natalidad y han aportado personas en edad de trabajar.
EP / EFE | Deia, 2015-10-21
http://www.deia.com/2015/10/21/sociedad/euskadi/los-inmigrantes-aportan-mas-ingresos-que-gastos-a-las-arcas-publicas-vascas-

El colectivo de inmigrantes en Euskadi aportaba 38 millones más de ingresos a las arcas públicas que de gastos en 2012, si bien este saldo positivo se ha reducido en 32 millones desde 2008 ya que ha sido uno de los grupos "más vulnerables" a la crisis. Asimismo, se calcula que la población de Euskadi habría perdido 50.000 habitantes sin el efecto de la inmigración, según los datos recogidos en el estudio 'El impacto económico y demográfico de la inmigración en el País Vasco'.

Las principales conclusiones de este informe se han presentado este miércoles en Bilbao por el Director de Política Familiar y Desarrollo Comunitario del Gobierno vasco, José Luis Madrazo, el vicerrector del campus de Bizkaia de la UPV/EHU, Carmelo Garitaonandia, el director del Observatorio Vasco de la Inmigración Ikuspegi, Gorka Moreno, y el responsable de la investigación, Arkaitz Fullaondo.

El informe analiza el impacto económico y demográfico que tiene el colectivo de inmigrantes en Euskadi en un momento en que la crisis económica ha "endurecido" el discurso de la sociedad vasca sobre la inmigración, ha explicado Madrazo. En este sentido, el estudio "desmonta la creencia más o menos extendida de que la población inmigrante acapara buena parte de los recursos sociales disponibles".

El trabajo elaborado por Ikuspegi, organismo en el que colaboran el Gobierno Vasco y la Universidad del País Vasco, cuantifica el impacto económico de la inmigración previo a la crisis (2008) y en plena recesión (2012), referido únicamente a los ingresos a las arcas públicas y sin tener en cuenta a los inmigrantes que ya han obtenido la nacionalidad española. El informe pretende, en palabras de Moreno, presentar "una fotografía nítida, global e integral, más allá de la RGI".

En función de los datos de este estudio, en este periodo de cuatro años analizado, sus aportaciones han aumentado cerca de 200 millones de euros, al pasar de 443 a 631 millones de euros, debido sobre todo al aumento de las cotizaciones a la Seguridad Social (que se eleva de 208 a 277 millones) y el IRPF (que pasa de 112 a 201 millones).

El gasto, por su parte, ha pasado de 372 millones en 2008 a 593 en 2012. La partida más relevante en 2012 en términos absolutos era la de prestaciones económicas y servicios sociales, que se sitúan en 236 millones y suponen el 11,2% del gasto total en este ámbito. En términos relativos, sin embargo, la partida más relevante es el gasto en vivienda, que supone el 13,5% del total.

El estudio indica que este incremento del gasto durante la crisis está motivado por el impacto de la crisis en "uno de los colectivos que se encuentra en mayor situación de vulnerabilidad", pero también por el aumento de población extranjera en cerca de 40.000 personas, que también incide en el aumento de ingresos.

Asimismo, los responsables del informe destacan que esta política de garantía de ingresos de Euskadi conlleva que el consumo de este colectivo no disminuya tanto en otros lugares, lo que redunda en los ingresos de impuestos como el IVA o los impuestos especiales.

En conjunto, el saldo de ingresos y gastos es, según concluye el informe, positivo tanto en años de bonanza económica como en la crisis. Sin embargo, se ha ido reduciendo durante la crisis y ha pasado de 71 millones en 2008 a 38 millones en 2012, un total de 32 millones menos.

"Los datos indican que la hipótesis, extendida en nuestra sociedad, de que el colectivo de nacionalidad extranjera aporta menos de lo que recibe a través del sistema de protección social no se sustenta en los datos estadísticos disponibles, y lógicamente volverán a aportar más cuando el cambio de ciclo se haya confirmado", señalan sus responsables.

El estudio tampoco detecta que el gasto per cápita de los inmigrantes sea mayor respecto a la población española. En 2008, este indicador era de 3.170 para los inmigrantes y de 3.653 para el total de la población, mientras que en 2012 se va equiparando a 3.906 para las personas extranjeras y de 3.947 para el total.

Este hecho se explica, según concluye el informe, por el hecho de que la población extranjera tiene "muy poco peso" en partidas con un importante gasto como la Sanidad y las prestaciones por dependencia, al ser una población más joven, y también el de Educación Superior, a la que acceden en menor medida.

Por otro lado, el estudio destaca, según ha indicado su coordinador, el impacto "extremadamente positivo" de la población extranjera sobre la demografía vasca ya que, sin la llegada de población de nacionalidad extranjera en los últimos años, se estima que la población vasca se habría reducido en casi 50.000 habitantes, en el periodo 2001-2013.

De igual forma, han mejorado indicadores como la tasa de natalidad (con un impacto positivo de siete décimas), la tasa de dependencia (que se reduce en 2,6 puntos con este grupo de población) o la tasa de envejecimiento (diez puntos menor gracias al impacto de las personas extranjeras.

El informe subraya, en este sentido, las implicaciones que tendrá en el medio y largo plazo este factor en el sostenimiento del Estado del Bienestar.

Por su parte, Garitaonandia ha advertido de que el "valor fundamental" de la inmigración es "la calidad de las personas" porque habitualmente son "los más emprendedores y valientes".

Para el director de Ikuspegi, pese a los "estereotipos" sobre la inmigración en la sociedad vasca a los que "va a ser difícil enfrentarse incluso con los datos" de este informe, "no se puede hablar de discursos xenófobos".

Jornadas
Los datos presentados este miércoles se pondrán a debate la próxima semana en el marco de las 'V Jornadas sobre inmigración e integración en el País Vasco' que organizan conjuntamente Ikuspegi y Biltzen, y en la que está prevista la participación de expertos en la materia.

Además, la iniciativa culminará el próximo año con la presentación de una investigación sobre la incidencia de las segundas generaciones de personas inmigrantes en Euskadi, según ha anunciado José Luis Madrazo.

Sin novedad en la llegada de refugiados
Por otro lado, el responsable de Política Familiar y Desarrollo Comunitario del Gobierno vasco ha asegurado que "no hay novedad" sobre la llegada de refugiados a Euskadi ya que, en este momento, todavía no se están "dando los pasos" en la Unión Europea.

Por su parte, las instituciones vascas mantienen relación "permanente" tanto con la administración central, a la que corresponde la competencia en materia de asilo, y también con las organizaciones no gubernamentales. "Euskadi está preparada", ha reiterado.