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jueves, 10 de noviembre de 2016

#hemeroteca #violenciainstitucional | JxSí, C's y PP rechazan expulsar del cuerpo a los mossos que mataron a Juan Andrés Benitez

Imagen: El Diario / Concentración en Barcelona contra la impunidad policial
JxSí, C's y PP rechazan expulsar del cuerpo a los mossos que mataron a Juan Andrés Benitez.
El Parlament bloquea también un reconocimiento institucional del daño causado por el caso 4-F y la creación de un observatorio independiente sobre la policía autonómica.
Arturo Puente | El Diario, 2016-11-10
http://www.eldiario.es/catalunya/politica/JxSi-PP-Juan-Andres-Benitez_0_578842976.html

La reincorporación al cuerpo policial de los ocho Mossos d'Esquadra condenados por matar a patadas y puñetazos a Juan Andres Benitez se acabará produciendo en el plazo previsto, al menos si ello depende del Parlament de Catalunya. Los grupos de JxSí, Ciutadans y PP han unido sus votos en la Cámara este jueves para rechazar la expulsión definitiva de los agentes que reclamaba la CUP y Catalunya Sí que es Pot. El PSC ha dado una abstención.

La expulsión de los policías que mataron al vecino del barrio barcelonés del Raval, un asunto que la CUP también persiguió por la vía administrativa, ha sido solo uno de los puntos rechazados en la larga moción llevada al Parlament por los anticapitalistas. Otro de ellos era la creación de un observatorio independiente sobre la policía, con el objetivo de que asumiera las funciones de control, denuncia y transparencia en relación a las vulneraciones de Derechos Humanos. En el caso del observatorio, que venía avalado por entidades civiles como el Cente Iridia o el Observatori del Sistema Penal i els Drets Humans, ha recibido el voto negativo de JxSí, Ciutadans y PP, además del PSC.

No ha sido esta la única propuesta que la CUP y CSQEP han defendido en solitario. Los mismos cuatro grupos, JxSí, C's, PSC y PP, se han negado a que el Parlament reconociera públicamente el daño causado a las víctimas del caso del 4-F: "las personas muertas bajo custodia policial y a sus familias y a las personas que sufrieron tratos crueles humanos y degradantes bajo custodia policial", rezaba la moción.

En una tarde en la que, en líneas generales, los principios antirrepresivos se han quedado fuera del hemiciclo catalán, la moción de la CUP sí ha arrancado algunos compromisos de la Cámara. JxSí y la CUP han alcanzado acuerdos en 12 de los 17 puntos. Entre ellos, el partido del Govern ha aceptado "aumentar y mejorar" la formación de los policías para garantizar la integridad física de las
personas detenidas, además de revisar los protocolos de reducciones de personas
detenidas.

Otro compromiso, que sea el Departament de Interior quien inicie la investigación sobre la policía cuando haya indicios de vulneración de los DDHH, sin esperar a la denuncia formal de los afectados. En este punto JxSí, PSC y la CUP han votado a favor y CSQEP se ha abstenido, mientras que C's y PP lo han hecho en contra.

El voto contrario de C's y PP se ha mantenido en la mayoría de los puntos de la moción, con excepción de algunas abstenciones de los naranjas. De hecho, han sido estos dos grupos quienes han cargado con más vehemencia contra la propuesta de la CUP, a quien desde el PP se ha acusado directamente de pretender ofender a los Mossos d'Esquadra. Intenciones similares han visto en Ciutadans, quienes además han usado la moción de los anticapitalistas para cargar contra JxSí, de quienes han dicho que tienen la agenda marcada por los primeros.

jueves, 4 de febrero de 2016

#hemeroteca #violencia | Contra el triunfo del olvido (mediático)

Imagen: Diagonal
Contra el triunfo del olvido (mediático).
David Fernández · Periodista, colaborador del libro colectivo 'Ciutat morta. Crónica del caso 4F' | Diagonal, 2016-02-04
https://www.diagonalperiodico.net/libertades/29228-contra-triunfo-del-olvido-mediatico.html

Abril de 2011 no fue un mes normal. No lo será jamás. Hay algunos días insondablemente largos, de madrugadas cortas y noches imposibles. Y primaveras con una esquina rota. El recuerdo queda ahí: imborrable, irresuelto, inamovible. Impertérrito e inasible.

Si la memoria no falla, el 26 de abril de 2011 salíamos de un encuentro en Gracia con brigadistas musicales en Palestina. Estaban Obrint Pas, entre otros muchos. Acabando, giramos por la calle Verdi. Nos sentamos a tomar algo en la ciudad que hace tiempo que ya no es de los prodigios, sino de los desastres. No habíamos ni pedido cuando el teléfono saltó por los aires, hecho trizas y lo truncó todo: "Se ha suicidado Patricia Heras".

Frío por fuera y por dentro. Intramuros glacial. Incapaz de recordar aún cómo llegamos a la redacción, precarios y a la deriva, el silencio denso y espeso era inhabitable. Habíamos llamado a la rotativa para parar la impresión de Directa a la espera de poder cambiar el editorial. Once de la noche. En aquel umbral nocturno, allí estaban Jesús Rodríguez y Ru, el maquetador leal.

Sólo recuerdo silencios. Ni una sola palabra y miradas tristes. Teclado común y palabras colectivas. De aquellas tangentes insomnes y doloridas salió como pudo un editorial, entre la rabia y el dolor, que gritaba "¿Y ahora qué, Jordi Hereu?".
Ayer al atardecer, la joven Patricia Heras, una de las cinco condenadas a prisión como consecuencia del montaje policial del 4F, no quería volver a prisión. Encarcelada desde hace seis meses en Wad-Ras, en tercer grado desde enero, ayer Patri decidía suicidarse.

Que algunos se apunten una muesca más en la larga lista siniestra de las víctimas negadas de una obsesiva y enloquecida persecución policial. Que en este caso se fundamentó en la pura venganza y en la barra libre represiva. Barra libre ciminal que sabemos cuándo empezó pero no cómo acabará.

Patricia Heras recurrió a todas las instancias judiciales –hasta la petición de indulto recientemente denegada– para revertir una pena de prisión de tres años por un hematoma en el muslo de un agente de la Guardia Urbana. Todos los estamentos lo rechazaron, a pesar de que Patri siempre proclamó su inocencia.

El más cínico e hipócrita de los discursos oficiales lamentará hoy otra muerte en el ámbito penitenciario que, a pesar de lo que no se diga, tiene responsables directos e indirectos. Los impulsores de las Ordenanzas del Civismo, de las reformas del Código Penal o de la política de mano dura impulsada por el Ayuntamiento –que era acusación particular– están también tras el suicidio de Patri. Suicidio que es muerte. Muerte que es asesinato.
Esto se escribía en abril de 2011, con absoluta desazón, desde una precaria redacción alternativa de un medio comunitario en el barrio de Sants. Han pasado cuatro años y diez meses. Diez años desde el 4F. Preguntas sin respuestas todavía.

Queda en medio, a la intemperie, la larga travesía y aun nosotros mismos. Y, tal vez, ahí radique lo más desesperante: que todo se sabía desde el primer día y han tenido que pasar diez años.

A colación, aquel editorial colectivo para recordar lo obvio: se sabía entonces, como se sabe ahora. Los mismos medios que atizaron el fuego se rasgan hoy las vestiduras. Ése es el agujero negro: versiones oficiales alteradas, relatos policiales imposibles, menosprecio a las debidas garantías procesales, ausencia kafkiana de pruebas y una condena escrita mucho antes de empezar.

"No sabíamos", típico tópico del discurso de la impunidad del Poder. Y sabían. Expertos del poder en mirar siempre a otro lado, después llegan los planificadores del olvido, los organizadores de las excusas, y te sueltan su "no sabíamos" con cínica hipocresía e indecente soberbia. Eso también es el 4F: la responsabilidad de los medios como portavoces del poder. Nada nuevo bajo el sol.

#hemeroteca #violencia | Silvia Villullas · Abogada y amiga de Patricia Heras: "Si el Ayuntamiento no pide perdón, será cómplice de lo que pasó"

Imagen: Diagonal / Silvia Villullas y Patricia Heras
Silvia Villullas · Abogada y amiga de Patricia Heras: "Si el Ayuntamiento no pide perdón, será cómplice de lo que pasó".
Silvia Villullas cuenta cómo le ha cambiado la vida en los diez años transcurridos desde el 4 de febrero de 2006, con una parada inevitable en el suicidio de Patricia Heras.
Jose Durán Rodríguez | Diagonal, 2016-02-04
https://www.diagonalperiodico.net/libertades/29221-caso-4f-diez-anos-entrevista-silvia-villullas-ayuntamiento-no-pide-perdon-sera

La abogada Silvia Villullas sufrió el 26 de abril de 2011 la experiencia más dura de su vida. Ese día, su amiga Patricia Heras se suicidó durante un permiso penitenciario de la prisión de Wad-Ras, donde cumplía condena por unos hechos en los que no tuvo ninguna participación. Villullas sigue esperando que el Ayuntamiento de Barcelona haga algún gesto de reconocimiento de la injusticia cometida con las personas detenidas y torturadas el 4 de febrero de 2006 y posteriormente condenadas tras un proceso plagado de irregularidades desde la misma instrucción.

¿Cómo cambió tu vida el 4 de febrero de 2006?
Creo que todo lo que ha pasado desde esa fecha ha condicionado mi personalidad. Inevitablemente te posicionas en la lucha, tienes que estar ahí al pie del cañón para enfrentarte al sistema, porque el sistema está contra ti. Tienes que ser valiente, más de lo que lo eres en tu vida normal. Te van pasando cosas y la manera de afrontarlo modifica también tu personalidad. Me ha convertido en una persona más fuerte, valiente y luchadora, que no agacha la cabeza.

¿Cuál ha sido el mejor aprendizaje para ti?
El mejor aprendizaje es que nunca hay que perder la esperanza de que se haga justicia, aunque todo esté en contra.

¿Y lo más duro?
Lo más duro ha sido la muerte. Tener un cuerpo muerto delante de mi cara, esa experiencia ha sido la más dura de mi vida.

¿El suicidio era una reacción previsible en Patricia Heras?
Por una parte, creo que fue un acto consciente, propio de su personalidad, y, por otra, se vio abocada al suicidio, dada una serie de circunstancias que podrían haber sido evitadas con ayuda profesional.

¿Ha habido algo satisfactorio en este tiempo?
¿Satisfactorio? El sentimiento de lucha colectiva, de hermanamiento con la gente que nos ha tocado estar en el lado de los vencidos, pero también incansables luchadores. Haber conocido a Mariana, a Rodri, a los directores del documental.

La emisión de Ciutat morta en TV3 provocó tu despido.
Me sorprendió mucho cuando me despidieron aduciendo que había gente que trataba con la Policía. Soy abogada, es mi trabajo hablar con la Policía. Le comenté a mi jefa por email que había salido en el documental. El lunes me dijo que tenía que hablar con el director general. Hubo una llamada del director territorial, que debe de ser un mosso en excedencia, y dijo que era incompatible con el puesto de trabajo y me despidieron. El juicio es en marzo, pido la nulidad del despido porque me han despedido por ejercer mi derecho a la expresión, y la reincorporación al trabajo.

¿Hay posibilidades de reapertura del caso 4F?
Estoy pendiente de que aparezca alguna prueba por parte de la Policía, el Ayuntamiento o una tercera persona para que se reabra el caso. Mi esperanza es que hayan cambiado los métodos en la Policía y la Guardia Urbana, y haya más transparencia. Espero que los agentes no actúen con corporativismo y no tengan miedo a denunciar prácticas delictivas de sus compañeros. En cuanto a los jueces, si hay una instrucción que presenta flaquezas, que quienes vayan a juzgar lo vean y anoten que está mal hecha. Y por parte del Ayuntamiento, espero que en este momento de transparencia política se abran procedimientos en los que se posicione, busque responsabilidades, haga un reconocimiento público y pida perdón a las víctimas, que hemos sido nosotros, entre otras.

¿Crees que el nuevo Gobierno municipal actuará de otra forma?
Confío en que sea así. En el Ayuntamiento están personas que han participado activamente en movimientos sociales, como Jaume Asens o Ada Colau. En el cierre de campaña en la plaza de Catalunya, Colau dijo que no quiere una ciudad en la que pasen cosas como lo que le pasó a Patricia Heras. Si en el cierre de campaña de un partido político tomas el nombre de Patricia Heras, hay que ser coherente y hacer algo para que eso no vuelva a pasar. También un reconocimiento formal. Cuando Mónica Oltra accedió al Gobierno de Valencia, lo primero que hicieron fue pedir perdón a las víctimas del metro después del caso tan corrupto que hubo allí. Yo espero que nos pidan perdón o tengan un gesto. Si no lo hacen, se convierten en cómplices.

¿Puede haber otros 4F?
Sucede y ha sucedido en muchos lugares y muchos tiempos, no sólo en el Estado español. Este caso ha saltado a la palestra porque ha tenido un componente multifactorial que, además, lo ha convertido en un buen producto fílmico, o los directores han sabido construirlo para que llegue a la gente. Pero en lo judicial, hay muchos casos así. No es una manzana podrida, es el sistema lo que está podrido.

¿Es un ejemplo de la connivencia de intereses político - judiciales - empresariales?
Es un ejemplo, como tantos otros, de corrupción sistémica, la que vemos en los partidos políticos en todo el Estado español. Tiene un componente adicional: no sólo se trata de dinero sino de seres humanos, con los que juegas y cuya muerte provocas.

¿Crees que el desarrollo del caso obedeció a un patrón establecido o fue más casual?
Fue una chapuza que se tejió en un momento de estrés y de intensidad brutal. Tenían a un guardia urbano casi muerto. Fue una chapuza improvisada para dar una versión que interesaba tanto al Ayuntamiento como a la Policía, se hizo un montaje ad hoc.

¿Has hablado con la familia del guardia urbano herido?
La postura de la mujer del guardia urbano está bastante manipulada, le han lavado el cerebro desde esa parte de la Policía a la que le interesa seguir manteniendo esa versión. Estoy segura de que hay una parte de la Policía a la que le da vergüenza ser agente cuando se ponen al descubierto semejantes artimañas. Pero a ella, es comprensible, le interesa seguir creyendo esa versión, por su propia fortaleza psicológica. A veces nos agarramos a lo que podemos para sobrevivir, yo a ella no la juzgo.

#hemeroteca #violencia | Diez velas para una ciudad muerta

Imagen: Diagonal / Homenaje a Patricia Heras, Barcelona, Enero de 2015
Diez velas para una ciudad muerta.
Se cumple una década de un grave caso de corrupción e injusticia: el 4F de Barcelona.
Jose Durán Rodríguez | Diagonal, 2016-02-04
https://www.diagonalperiodico.net/libertades/29217-diez-anos-caso-4f-diez-velas-para-ciudad-muerta.html

Hoy, jueves 4 de febrero de 2016, varias personas regresarán al sitio en el que hace justo diez años les cambió la vida: el número 55 de la calle Sant Pere més Baix de Barcelona.

Lo harán para presentar un libro, 'Ciutat morta, crónica del caso 4F', que documenta ampliamente lo sucedido en ese edificio de titularidad municipal –hoy en día el centro cultural Palau Alòs, entonces espacio okupado– en el que hace una década se produjo el fatal suceso que puso al descubierto lo más turbio de las cañerías de una ciudad y un sistema efectivamente muertos, pero con gran capacidad de hacer daño.

Una fiesta en un teatro municipal okupado, un intento de control del acceso a la misma por parte de la Guardia Urbana, lanzamiento de objetos desde dentro del edificio y un agente gravemente herido fueron las primeras líneas de un relato que continuó con detenciones indiscriminadas, torturas, cambios en la versión oficial de lo sucedido y un proceso judicial plagado de dudas e irregularidades en el que más parecía quererse exculpar al Ayuntamiento de cualquier responsabilidad que esclarecer lo realmente sucedido.

A costa de lo que fuera necesario –ocultar informes policiales que apuntaban a una maceta lanzada desde el edificio como causante de las lesiones del agente y que contradecían a las acusaciones hechas contra las personas detenidas en la calle Sant Pere; negar la declaración en el juicio del entonces alcalde Joan Clos; no tomar en consideración los estudios de los peritos forenses aportados por las defensas; o no atender a las denuncias de torturas que hacían los detenidos en sus declaraciones–, se fabricó un proceso en el que todo quedaba atado y bien atado. Otra cosa es que eso se correspondiera con lo que verdaderamente había sucedido.

"Desde antes del comienzo del juicio, cuando el tribunal nos denegó todas las pruebas que exculpaban a los chicos, tuve la sensación de que era una pantomima y ya estaba todo decidido", recuerda Gonzalo Boyé, uno de los abogados de la defensa, quien no cree que exista voluntad de reabrir el caso por parte de los juzgados competentes: "Los sistemas siempre son reacios a revisar sus propios errores y, en un caso como éste, más aún".

Las siguientes páginas del caso 4F se escribieron desde la solidaridad hacia las personas condenadas y contra la amnesia que la sentencia pretendía imponer. Manifestaciones, una huelga de hambre de Mariana Huidobro, madre de Rodrigo Lanza, uno de los condenados, y un movimiento creciente para evitar que el caso quedara en el olvido.

Una lucha por la memoria y el desmontaje de la construcción oficial que enfrentó un capítulo durísimo el 26 de abril de 2011 con el suicidio de Patricia Heras, también condenada, durante un permiso penitenciario. Este trance permitió que el caso llegase a oídos de más gente y empezase a salir de los círculos activistas o de personas directamente afectadas.

El epílogo llegaría algo después, con el fenómeno desatado por el documental 'Ciutat morta'. De pases minoritarios en centros sociales a ganar el Premio al Mejor Documental en el Festival de Cine de Málaga en 2014 y, tras una ardua batalla, a la emisión, si bien mutilada, en TV3 el sábado 17 de enero de 2015.

"Casos como éste permiten poner en evidencia las disfuncionalidades del sistema y lo maquiavélico que resulta cuando el Estado va a por ti. Tenemos clara una cosa: ya a nadie le cabe duda alguna sobre la inocencia de quienes fueron condenados por esos hechos, y eso es un logro importante", considera el letrado, quien entiende que el desarrollo del caso no obedeció a una planificación, sino a "una improvisación para cubrir los errores propios por parte de la Administración Municipal de Barcelona, así como los abusos de un grupo determinado de guardias urbanos que, con el transcurso del tiempo, han quedado como lo que son".

Boyé se refiere a Víctor Bayona y Bakari Samyang, en prisión desde enero de 2015 por un delito consumado de torturas graves y una falta de lesiones tras la detención de Yuri Jardine en una discoteca en septiembre de 2006. El testimonio de los dos agentes en el juicio del 4F fue la principal prueba de la acusación.

"Están esperando la resolución de su segunda petición de indulto, tras la negativa a la primera", explica el periodista de Directa Jesús Rodríguez. Lo que sí obtuvieron los dos agentes poco antes de ingresar en prisión fue una pensión vitalicia cercana a los 2.000 euros mensuales tras aducir problemas psicológicos.

"Hay personas con amputaciones de brazos a quienes no se les conceden estas pensiones. Ellos lo interpretaron como un premio, de hecho gastaron la primera mensualidad en un viaje turístico a Japón para pescar atunes", añade Rodríguez.

miércoles, 3 de febrero de 2016

#hemeroteca #violencia | 4F: de error en error hasta la condena final


Imagen: La Vanguardia / Fotograma de 'Ciutat Morta'
4F: de error en error hasta la condena final.
Se cumplen diez años de unos lamentables hechos que han cambiado la vida de muchas personas y que han puesto en evidencia un sistema judicial incapaz de reconocer sus propios errores. El documental 'Ciutat Morta' relata con precisión tanto los hechos como las incidencias procesales que se produjeron durante el juicio.
Gonzalo Boye Tuset | El Diario, 2016-02-03
http://www.eldiario.es/contrapoder/Ciutat_Morta-derecho_a_un_juicio_justo_6_480561955.html

El 4 de febrero de 2006, en la calle Sant Pere Més Baix de Barcelona, un grupo de la Guardia Urbana se enfrentó a unos jóvenes que intentaban entrar a una fiesta en un centro social ocupado. Fruto de esos altercados alguien, aún por determinar, arrojó una maceta desde el tejado de dicha casa causando serias, lamentables y permanentes lesiones a uno de los guardias allí presentes. Ese fue solo el comienzo de una historia que no ha tenido ni tendrá final feliz.

Como abogado, se me pidió que me encargase de la defensa de Rodrigo Lanza Huidobro, uno de los jóvenes detenidos y enviados a prisión por dichos hechos. Era un caso que preocupaba -y mucho- a las autoridades chilenas de ese entonces. Un estudio de la causa, de las circunstancias y de la información aparecida en diversos medios me llevó a una clara conclusión: nada era como se decía y no existía un buen pronóstico.

Era evidente que en ese procedimiento había múltiples piezas que no encajaban. La primera era que los imputados -varios de ellos en prisión- no tenían relación entre ellos. Además, las versiones que daba la policía y los imputados diferían en todo. Peor aún. Todos los imputados tenían explicación y acreditación de no haber participado en los hechos. Finalmente, varios de los detenidos habían sido objeto de malos tratos y torturas.

También era evidente que los entonces responsables municipales habían cambiado de versión sobre lo sucedido y que no existía una voluntad clara de investigar, según hemos podido comprobar años más tarde.

Después de mucho tiempo e incidencias procesales, todas abocadas al fracaso por razones que se han explicado muy bien en el documental ‘Ciutat Morta’, comenzó el juicio oral. Era el único momento en que podríamos tener una oportunidad de hacer visibles las contradicciones, las limitaciones impuestas a las defensas y, sobre todo, poder demostrar que los hechos estaban allí -un guardia urbano con lesiones irreparables-, pero que las personas que se sentaban en el banquillo nada tenían que ver con esos hechos. Mucho nos equivocamos. Lo único que se acreditó en el juicio era que todo estaba resuelto desde antes de comenzar.

¿Por qué nos equivocamos tanto? La respuesta es muy sencilla: existía una clara intención política de zanjar el tema con una condena ejemplar a quienes fueron expuestos como responsables de los hechos. Ante una decisión de estas características es muy difícil defender.

¿Qué había detrás de esa decisión política? Sigo pensando que el deseo de eludir responsabilidades patrimoniales y políticas por parte de los entonces responsables del Ayuntamiento de Barcelona y respaldar una actuación policial que nunca debió producirse, al menos no así. La casa en que se realizaba la fiesta, un centro social ocupado, dependía de dicho Ayuntamiento y la unidad policial que realizó la intervención no solo no estaba preparada para ese tipo de actuaciones, sino que, además y como se demostró años después, estaba compuesta por personas que nunca debieron ostentar la condición de agentes de la autoridad, siendo incluso algunos de ellos condenados en otro caso de torturas.

El juicio se desarrolló en un ambiente tenso. Fue una defensa compleja y, si bien contábamos con el apoyo incondicional de las familias, los amigos y las correspondientes embajadas de varios de los acusados, no contamos con algo esencial: un tribunal que se aproximase imparcialmente al caso y ello por algo fundamental. Se habían resuelto muchas incidencias previas y tenían un prejuicio claro sobre los hechos, la participación de los acusados y el Derecho a aplicar.

La sentencia no tardó en llegar, imponiendo penas inferiores a las solicitadas por las distintas acusaciones, pero muy graves. Fue una resolución que no se correspondía ni con los hechos ni con la prueba practicada, pero que era de esperar a la vista de lo sucedido tanto en el juicio como en la fase de instrucción. Contra la misma recurrimos, primero al Tribunal Supremo, luego al Tribunal Constitucional y, finalmente, tendremos que esperar a Estrasburgo para no decaer en la esperanza de alcanzar una resolución más justa en la que la verdad jurídica se acerque, lo más posible, a la verdad material.

¿Cómo se pudo llegar a un escenario tan injusto? La respuesta no es sencilla, pero, seguramente, hay que buscarla en una suma de elementos como son: la firme voluntad política de trasladar las responsabilidades a los detenidos; la ceguera endogámica de quienes no son capaces de aceptar que las "versiones policiales" no son "verdades reveladas"; y la aceptación acrítica de dicha "versión policial" por parte de quienes tenían la obligación de informar de manera imparcial. Nadie estaba preparado para creer a los jóvenes acusados, cuyo único elemento o característica en común era la estética ("estética okupa" en palabras policiales), resultando más sencillo asumir la versión oficial que investigar si se estaba o no cometiendo un grave error.

Hoy a nadie le parece increíble un guión como el de la serie ‘Making a Murderer’, pero en esos momentos predicábamos en el desierto y, peor aún, no se trataba de un guión televisivo sino de una dura realidad que ha cambiado las vidas de muchos jóvenes inocentes, de sus familias y amigos. Incluso ha costado la vida a una de las condenadas (Patricia), quien ya no podrá ver jamás respetado su derecho a ser reconocida como inocente y víctima de los sucesos del 4F.

Tuvieron que pasar ocho años hasta el estreno del magnífico y esclarecedor documental Ciutat Morta para que la sociedad tomase consciencia de lo que sucedió el 4F, de lo que se hizo para evitar conocer la verdad y el mucho daño que en dicho empeño se generó a personas cuyo único "delito" consistió en parecer okupas.

Diez años después de los lamentables sucesos del 4F, el caso solo tiene víctimas pero ningún responsable. No es posible pasar página ante unos hechos de esta gravedad y consecuencias, pero sí colocar las vivencias y sufrimientos en el baúl de los malos recuerdos. El problema es que para hacerlo resulta necesario que la verdad triunfe sobre los intereses espurios de quienes tanto empeño han puesto en que no se haga justicia. Una sociedad madura no debe olvidar este tipo de errores. Debe exponerlos y enmendarlos para que no vuelvan a repetirse. En eso consiste parte del vivir en un Estado democrático y de Derecho.

Y TAMBIÉN…
‘Ciutat Morta’ se convierte en libro en el 10º aniversario del caso 4F.

La obra, autoeditada, se presenta este jueves en el mismo inmueble de los hechos, entonces okupado y hoy equipamiento municipal.
La Vanguardia, 2016-02-04
http://www.lavanguardia.com/local/barcelona/20160204/301908359227/ciutat-morta-libro-10-anos-4f.html

#hemeroteca #violencia | Diez años del 4-F, el caso que retrató 'Ciutat Morta' y sacudió la sociedad catalana

Imagen: Público
Diez años del 4-F, el caso que retrató 'Ciutat Morta' y sacudió la sociedad catalana.
La enorme repercusión que tuvo la emisión del documental sobre el caso ha cambiado la percepción ciudadana sobre los cuerpos de seguridad, que lo ven injusto porque constituyó una "crítica general" a la institución. La película mostró el 4-F como un montaje policial y judicial con varias víctimas inocentes.
Marc Font | Público, 2016-02-03
http://www.publico.es/sociedad/diez-anos-del-f-caso.html

Diez años atrás, el PSC era todavía el partido hegemónico en Barcelona y Joan Clos ostentaba la alcaldía de la capital catalana. Las ahora omnipresentes redes sociales eran muy embrionarias -Twitter, por ejemplo, ni tan siquiera existía- y las denuncias por abusos policiales y montajes judiciales difícilmente trascendían más allá de círculos muy activistas. Hoy, los socialistas son sólo la quinta fuerza de la ciudad, millones de personas consultan diariamente sus perfiles en las redes y una parte significativa de la población ya no acepta acríticamente la versión oficial cuando aparecen quejas ante una determinada actuación policial. Y una de las razones de este último cambio es lo que sucedió en Barcelona hace justo una década, el 4 de febrero de 2006. Fue el punto de partida del llamado caso 4-F, que sacudió a gran parte de la sociedad catalana en enero del año pasado con la emisión en el Canal 33 del documental ‘Ciutat Morta’.

El 4 de febrero de 2006 durante el desalojo de una finca ocupada en la calle Sant Pere Més Baix -en el distrito de Ciutat Vella- un agente de la Guàrdia Urbana de Barcelona recibió un fuerte impacto en la cabeza y quedó en coma. La noche terminó con varios jóvenes detenidos y, posteriormente, cuatro de ellos fueron condenados a prisión, acusados de ser los responsables de la agresión. El 26 de abril de 2011, Patricia Heras, una de las encarceladas, se suicidó durante un permiso penitenciario. Las versiones policial y judicial del caso 4-F difieren radicalmente de la que aparece en 'Ciutat Morta', que muestra cómo aquella noche Heras ni tan siquiera se encontraba en el inmueble de Sant Pere Més Baix.

Heras y el agente de la policial local herido -y que quedó tetrapléjico- han sido las víctimas más graves del caso. Pero también se deben añadir Rodrigo Lanza, Álex Cisternas y Juan Pintos, los otros tres jóvenes que pasaron varios años entre rejas por una acción que siempre negaron haber cometido. Además, denunciaron haber sufrido torturas por parte de la policía. Inicialmente el caso tuvo poca repercusión mediática y tan sólo la revista Masala -una publicación local de Ciutat Vella- y, sobre todo, la Directa -entonces un semanario y hoy un diario digital que además publica un quincenal en papel- lo siguieron a fondo y cuestionaron la versión oficial.

Mayor fiscalización ciudadana
El periodista de la Directa Jesús Rodríguez, seguramente la persona que más ha escrito sobre el tema, afirma a Público que la principal consecuencia del caso 4-F ha sido que “ha cambiado la lupa con la que la sociedad y los periodistas observan las denuncias de abusos policiales, impunidad e injusticias varias”. “Ahora hay una mayor fiscalización y un seguimiento más de cerca de estas denuncias”, añade Rodríguez. Con todo, este no fue una consecuencia inmediata sino que llegó a raíz del enorme impacto que tuvo la emisión de Ciutat Morta, que retrata el caso como un montaje policial que se pudo llevar a cabo gracias a la cobertura política y judicial. Víctor Gibanel, exjefe de información de la Guàrdia Urbana de Barcelona, demandó al periodista por lo que dice sobre él en el documental.

La opinión sobre las consecuencias de la película no es unánime. Para Félix García, secretario general del Sindicato Autónomo de Policía de las Policías Locales de Catalunya (SAP-PL), se “generó un impacto muy negativo, porque constituyó una crítica general a toda la institución [policial] y no se señaló como un hecho puntual”. Según él se tradujo en un “prejuicio injustificado contra toda la policía, olvidando que lo que hacemos es defender derechos y libertades”. El dirigente sindical añade que a raíz de ello se ha provocado “cierta inhibición en el policía, porque se siente cuestionado y en el punto de mira”.

Una audiencia récord
La idea del documental surgió durante el 15-M, cuando pocos días después del suicidio de Patricia Heras coincidieron Xapo Ortega y Xavier Artigas, a la postre directores del documental a través de Metromuster, la productora que fundaron. Estrenada en 2013, la cinta pasó más o menos desapercibida a pesar de su exitosa trayectoria en festivales. Las resistencias de la dirección de Televisió de Catalunya (TVC) a emitirla, su programación un sábado por la noche y en su segundo canal -y sólo tras una fuerte presión social y político- y el intento de censura previa ordenada por un juez -que obligó a proyectar una versión recortada en varios minutos a causa de la petición de Víctor Gibanel, alto cargo de la Guàrdia Urbana de Barcelona durante los hechos- desencadenaron un efecto Streisand de manual. Y el resultado fue rotunda. 569.000 personas vieron el documental en directo -un récord en la historia del Canal 33- y cientos de miles lo hicieron posteriormente a través de las redes.

A partir de aquí se desató una tormenta política y mediática y, esta vez sí, el debate público giró durante un par de semanas alrededor del tema. Varias formaciones políticas reclamaron la reapertura del caso -como habían pedido año tras año los familiares y grupos de apoyo a las víctimas- pero la Fiscalía la rechazó, con el argumento que el documental no constituía “ninguna prueba jurídica”. Tras la emisión, tanto el Síndic de Greuges -el equivalente catalán al Defensor del Pueblo- como el Ayuntamiento de Barcelona -todavía gobernado por el convergente Xavier Trias- publicaron informes sobre el caso.

A diferencia del relato del consistorio -construido a través de las versiones policiales y judiciales-, el Síndic, Rafael Ribó, detectó indicios de maltrato a los detenidos. Ribó dio credibilidad a las denuncias por torturas presentadas contra los agentes de la Guàrdia Urbana Víctor Bayona y Bakari Samyang, que testificaron contra los detenidos y actualmente están en prisión condenados por maltrato en otro caso.

Xavier Artigas, uno de los codirectores de Ciutat Morta, explica que “desde el primer momento teníamos la voluntad de trascender y llegar a un gran público” y que con el documental se consiguió “de largo” que la gente conociera el caso. “El juicio histórico se ha ganado”, afirma Artigas. Para el cineasta, antes de que se abriera la caja de Pandora con su emisión en el Canal 33, “los medios fueron muy cautelosos al hablar del documental. Creo que había una cuestión de cobardía porque [en él] quedan retratadas personas que están en activo. Denunciábamos a exalcaldes, policías en activo, una juez,...”.

"Un símbolo del abuso de poder"
“Desde que se emitió el documental, la gente común está al caso y cree que estos casos de abusos suceden en Barcelona y en el mundo. Era el muro contra el que luchábamos”. Quién habla es Mariana Huidobro, madre de Rodrigo Lanza, uno de los jóvenes encarcelados en el caso. La situación de su hijo implicó un giro radical en la vida de Huidobro, ya que “cambié de país [es chilena], dejé de trabajar, me quedé sin pareja y caí en la bancarrota” tras implicarse totalmente en la campaña para pedir la libertad de los acusados. Huidobro lamenta las consecuencias del caso que arrastra Lanza -una deuda de más de un millón de euros y los antecedentes penales que le han dificultado encontrar trabajo-, pero a pesar de todo subraya que el 4-F se ha convertido “en un símbolo del abuso de poder”. Convertida en activista, defiende la necesidad de contar la historia para ayudar también a otras y fruto de esta idea surge el libro Ciutat Morta. Crónica del caso 4F, que se presenta este jueves.

El periodista Jesús Rodríguez recuerda que el jefe de los Mossos, el comisario Josep Lluís Trapero, dijo que las balas de goma se prohibieron “porque la sociedad catalana ya no las acepta”. Y cree que “ha pasado algo similar con la fiscalización y el control de las prácticas policiales después deI ‘Ciutat Morta’", ya que ahora algunos cuerpos incorporan “elementos de sociedad vigilante en sus actuaciones”. Rodríguez considera que “fiscalización no se debe detener” y que los cuerpos policiales deberían ver como “normalizada” la existencia de entidades como la Coordinadora para la Prevención de la Tortura, el Síndic de Greuges o el Centro Irídia -surgido hace unos meses para defender los derechos humanos- y no como a sus enemigos.

Para el sindicato SAP-PL, “con la aplicación del actual código penal y con los regímenes disciplinarios que tiene cada cuerpo policial” ya se persiguen los posibles abusos. En todo caso, la organización subraya que ha solicitado “cámaras en los centros de detenidos, en las zonas de custodia e incluso en los vehículos policiales, porque entendemos que genera una doble seguridad. Da tranquilidad al ciudadano y, a la vez, es una seguridad jurídica para el policía y hemos comprobado que con ellas caen en picado las falsas denuncias [por abusos]”. Diez años después, el caso 4-F sigue bien presente.

#hemeroteca #violencia | Caso 4F: lecciones de 10 años de lucha contra la impunidad

Imagen: El Diario / Aniversario 4F en 2015
Caso 4F: lecciones de 10 años de lucha contra la impunidad.
El documental ‘Ciutat Morta’ permitió romper el silencio después de años de lucha por cuestionar la versión oficial en un caso que llevó cuatro personas a la cárcel. "A nivel jurídico no hemos conseguido nada, pero sí a nivel moral", reivindica Mariana Huidobro, madre del condenado que pasó más tiempo en prisión. "La resiliencia y las experiencias de resistencia alrededor del caso 4F nos ha marcado a la gente que hemos empezado a trabajar en materia de derechos humanos durante estos años", asegura el abogado Andrés García Berrio.
João França | El Diario, 2016-02-03
http://www.eldiario.es/catalunya/Caso-lecciones-anos-lucha-impunidad_0_480502907.html

Este jueves se cumplen 10 años del caso 4F. Una fiesta en una casa okupa de la calle Sant Pere Més Baix del centro de Barcelona acababa en disturbios con la intervención de la Guardia Urbana. Una maceta lanzada desde el edificio –según la primera versión del entonces alcalde Joan Clos– impactaba contra un agente, produciéndole heridas graves que lo dejaron en estado vegetativo. Nueve personas que no estaban en el interior del edificio fueron condenadas por el caso y cuatro de ellas ingresaron en prisión.

Durante estos diez años han defendido su inocencia y hace un año el documental 'Ciutat Morta' mostraba en la televisión pública catalana la historia de un montaje judicial. Patricia Heras, que fue detenida en las urgencias del Hospital del Mar y que siempre negó haber estado en el lugar de los hechos, se suicidó tras seis meses en la cárcel de Wad-Ras. Rodrigo Lanza, uno de los condenados, no salió de la cárcel hasta el 28 de diciembre de 2012. "Después de 10 años, la gran conclusión que saco es que en este caso solo han habido víctimas", asegura Gonzalo Boye, abogado de Lanza.

"Los primeros ocho años fueron años de mucha lucha, pero muy silenciosa, y después de Ciutat Morta la cosa cambió bastante, porque el caso se dio a conocer y permitió cambiar la opinión pública, al menos generar dudas sobre la versión oficial y sobre como funcionan los poderes", asegura Mariana Huidobro, madre de Lanza. "A nivel jurídico no hemos conseguido nada, pero sí a nivel moral", apunta. En la misma línea, Boye apunta que "el gran progreso que ha habido en el caso es la divulgación del documental, porque la gente ha tomado consciencia de lo que familias, amigos y abogados venimos diciendo desde hace años".

Rodrigo Lanza vive hoy en Zaragoza, tratando de rehacer su vida fuera de Barcelona. Desde que salió de la cárcel, denuncia que sufre acoso por parte de la Guardia Urbana. "Siempre tiene problemas, como que lo para la policía para registrarlo o que no querían renovarle el NIE", cuenta su madre, que añade que el documental ha sido una experiencia dura a nivel emocional para todos los implicados.

Estructuras para fiscalizar
Jesús Rodríguez, periodista de La Directa y parte del equipo que hizo ‘Ciutat Morta’, lleva informando sobre el 4F desde 2006, cuando pocos se atrevían a salir de la versión oficial, y valora lo que se ha conseguido. "Ha cambiado la visión que se tiene de la denuncia de irregularidades o abusos por parte del poder judicial o la policía, y ahora hay una percepción más fiscalizadora, que se cuestiona más las cosas, tanto por parte de los periodistas como de la opinión pública", asegura, pero evita pecar de optimista. "No son cambios que se mantienen en el tiempo si no se crean estructuras que mantengan esta fiscalización", dice. Apunta a la creación el pasado octubre del centro de derechos humanos Irídia como una de estas estructuras que reclama, y añade que lo considera fruto del contexto creado por la emisión del documental.

Andrés García Berrio, uno de los impulsores de Iridia, asegura que el 4F "ha representado durante mucho tiempo un símbolo de la impunidad, pero a la vez ha sido símbolo de como, colectivamente y con imaginación, se puede romper esta impunidad o generar procesos de reparación social, como fue la emisión en TV3 de Ciutat Morta". "Hemos aprendido de lo bueno y lo malo que ha pasado alrededor del caso 4F en estos diez años, la resiliencia y las experiencias de resistencia nos han marcado a toda la gente que hemos empezado a trabajar en materia de derechos humanos durante estos años", reconoce.

Muchos 4F
Al otro lado, Huidobro cuenta como su experiencia la ha llevado a implicarse en la lucha contra la impunidad. "Como Mariana, estos 10 años han sido horribles, y más como madre", dice, pero también explica que contar su caso ha llevado mucha gente con experiencias similares a acercársele. "Se nos acerca la gente con cierta esperanza, y no podíamos generar expectativas, pero cuando unimos fuerzas hay algo positivo, se puede hacer una lucha práctica, concreta, para cambiar estas cosas", apunta Huidobro, que también se encuentra entre los impulsores de Irídia. "Hay mucha gente ahora presa injustamente, que está sufriendo esto, que está sufriendo el 4F, y no podemos seguir cerrando los ojos", dice.

"Hoy en día se producen casos 4F continuamente, pero la cuestión es si se tiene capacidad de sacarlos de la invisibilidad", remarca Jesús Rodríguez. "Hay víctimas de injusticias y abusos fuera de los movimientos sociales, en ámbitos de invisibilización o marginación, gente que tiene dificultades para acceder a medios de comunicación o a herramientas que permitan acceder a la denuncia, pasa con mucha más regularidad de la que creemos", denuncia.

García Berrio asegura que este "romper el silencio" de ‘Ciutat Morta’ ha servido para producir "pequeños cambios en los operadores jurídicos si llegan casos como estos". Sin embargo, asegura que "hace falta voluntad política para hacer cambios estructurales en el modelo de control de los cuerpos policiales". "Todavía son los cuerpos policiales los que se controlan a sí mismos e investigan si hay una investigación judicial, y este control debería ser efectivo a cualquier cuerpo funcionarial que tenga el monopolio de la fuerza", reivindica. El abogado defiende que debería depender directamente de Presidencia en el caso de los Mossos d'Esquadra y de Alcaldía en el caso de la Guardia Urbana y ser llevado a cabo por personas especializadas en derechos humanos.

Cuestionar la versión oficial
"Este caso abre los ojos a la sociedad sobre cosas que pasan más de una vez en el ámbito judicial, que es la comisión de errores", asegura Boye. El abogado lamenta que "como sociedad tenemos muy asumido que la versión policial siempre es cierta". También desde los medios, apunta Rodríguez. "En relación a los grandes medios no ha cambiado mucho en este tiempo, sobre todo porque hay unas dinámicas y rutinas de producción que mantienen esta manera de hacer en que las fuentes oficiales acaban controlando gran parte de los contenidos de las secciones de sucesos, judicial o policial", asegura el periodista.

Rodríguez asegura que el día siguiente a la emisión de ‘Ciutat Morta’ en la televisión pública catalana tuvo "una extraña sensación". "Se ha convertido en un tópico en los últimos años que hoy la gente se informa a través de las redes, pero a pesar de que centenas de miles de personas habían sabido de la existencia de este caso, solo hubo una reacción cuando apareció en televisión, y me impresionó ver el impacto que todavía tiene la televisión en marcar la agenda de lo que es y de lo que no es importante", cuenta.

Mariana Huidobro cree poco en la justicia. "La legalidad ya hace tiempo que no existe como tal si uno no está corrupto, no tiene poder o no tiene dinero, y yo no soy nada de esto, y menos mal", asegura. El abogado de su hijo, sin embargo, no desiste. "Vamos a ir hasta donde haga falta para demostrar que estos chicos son inocentes", dice Boye. García Berrio confía en aprovechar toda la experiencia de estos diez años para crear estructuras que eviten que se repitan casos como este. Y Jesús Rodríguez tiene claro que el mejor antídoto para nuevos 4F es acabar con la pasividad ante la impunidad. "Los implicados en el caso 4F pasaron por centenares de personas que no actuaron ante los abusos judiciales o policiales", concluye.

#hemeroteca #violencia | Mariana Huidobro: "A nadie con poder le interesa esclarecer los hechos"

Imagen: Diagonal / Mariana Huidobro
Mariana Huidobro · Madre de Rodrigo Lanza, que cumplió cinco años de condena por el caso 4F: "A nadie con poder le interesa esclarecer los hechos".
Mariana Huidobro nunca imaginó la dimensión de lo que iba a vivir tras el 4 de febrero de 2006.
Jose Durán Rodríguez | Diagonal, 2016-02-03
https://www.diagonalperiodico.net/libertades/29231-caso-4f-diez-anos-mariana-huidobro-nadie-con-poder-interesa-esclarecer-hechos.html

Mariana Huidobro siempre recordará dos fechas. La primera, el 28 de diciembre de 2012, cuando su hijo, Rodrigo Lanza, salió de prisión tras cumplir una condena de cinco años por un delito que él nunca ha reconocido haber cometido. La segunda, cuando se produjeron los hechos que ocasionaron esa condena, el 4 de febrero de 2006.

Diez años después, ¿cómo dirías que el 4F cambió tu vida?
Totalmente. He tenido que cambiar de país; he tenido que dejar mi casa, a mi pareja y mi trabajo, y no he podido rehacerme porque me he dedicado con todas mis fuerzas, primero a tratar de sacar a los chicos de la cárcel, y luego a dar a conocer el caso con el objetivo de que la impunidad que hemos vivido no se siga repitiendo o, al menos, se conozca.

¿Eres una Mariana muy distinta a la de 2006?
Sí, antes no es que creyese en la "Justicia", pero jamás imaginé la dimensión de lo que íbamos a vivir. Si ya durante la instrucción de la jueza Carmen García Martínez me parecía todo manipulado, el presenciar el juicio fue darme cuenta de la magnitud que tiene la corrupción. Ahora, cuando leo una noticia, busco detrás los intereses que pueda haber para permitir que esa noticia salga a la luz. Me doy cuenta de que los intereses políticos y económicos manipulan todo sin importar para nada la vida de una o muchas personas. Esto lo podemos ver con claridad en lo que sucede con los inmigrantes y en los CIE.

¿Cuál ha sido el mejor aprendizaje que has tenido en este tiempo?
He aprendido muchas cosas. Lo primero es que hay que trabajar desde el corazón, pero con la cabeza serena; eso cuesta mucho y me equivoqué muchas veces por no hacerlo, pero es algo muy necesario. Las situaciones en que hay que lograr algo concreto, como sacar a un hijo de la cárcel, hay que pensarlas desde todos los puntos de vista posibles, debatir, fijar los objetivos a corto y largo plazo, trazar algunas estrategias, aunque luego vayan cambiando. Yo no logré sacar a Rodrigo, pero en eso también influyó el que él nos pidiera que lucháramos para que la verdad se supiera. También aprendimos que las cosas que te dicen desde las instituciones carcelarias son mentira, te manipulan: se supone que a Rodrigo le habrían soltado antes si hubiera reconocido el delito, pero yo tengo muchísimas dudas de que aun reconociéndolo hubiera sido así.

¿Qué ha sido lo más duro para ti de todo esto?
Tres cosas. Saber que a Rodrigo y a los otros chicos los habían torturado; la eterna cárcel que sufrimos todas con Rodrigo encerrado, en que cada minuto sin él era vivir sin oxígeno; y el suicidio de Patri y darnos cuenta de la inmensidad de su pérdida y, con ello, de la magnitud del daño que nos estaban haciendo.

¿Ha habido algo satisfactorio?
Conocer a la gente, a personas concretas. Unas que han estado siempre con nosotras, desde el inicio; otras que, sin saber, nos creyeron al ver nuestra desesperación; otras que se fueron sumando a lo largo de estos años. Es muy hermoso que desconocidas en la calle te paren y te deseen fuerza o te agradezcan. Si yo tuviese que dar las gracias a todas las personas, no terminaría nunca, y eso es hermoso.

¿Cómo está ahora el caso?
El caso ya está cerrado, el 4 de febrero ya se cumplen diez años y ya las posibilidades de revisión de sentencia son nulas, aunque siempre lo fueron. Este caso es muy complicado por eso, porque a nadie –y me refiero a los poderes, claro– le interesa esclarecer los hechos.

¿Crees que el 4F es propio de un momento determinado y una ciudad concreta, o es algo que podría haber sucedido en otro lugar y en otro tiempo?
Como particularidad, es un caso de Barcelona y de una época concreta, de especulación inmobiliaria donde se estaba gestando la Ley del Civismo y estábamos en plena tolerancia cero. Pero estos casos, con sus variaciones siempre, han sucedido en todas las épocas y en todos los lugares donde haya intereses o situaciones de poder.

¿Puede haber, o ha habido, otros 4F?
Si la Policía te pega, cuídate, porque te acusará de algo. Por eso otros 4F están por todos lados. Después de la proyección del documental 'Ciutat morta' en TV3 se nos acercaron muchas personas con la esperanza de que las pudiéramos ayudar, contándonos sus particulares casos 4F.

¿Este caso es el ejemplo de que la connivencia de intereses político - empresariales - judiciales arrasa con todo, caiga quien caiga?
Es un ejemplo de cómo se protegen los poderes económicos, policiales, políticos y judiciales, y también la prensa, claro. Está todo unido. Pero, más que "caiga quien caiga", diría que "caiga el que no interesa". Ellos estaban convencidos de que los detenidos eran unos inmigrantes sin ningún apoyo, por eso cambiaron la versión para acusar a los tres "sudakas" detenidos en la calle. Los políticos, los empresarios, los policías y los jueces son intocables, sobre todo si no hay otros intereses más importantes que los que ellos manejen.

¿Crees que el desarrollo del caso 4F obedeció a un patrón establecido, a unas órdenes, o que todo fue algo más casual, tratando de tapar la responsabilidad del Ayuntamiento?
Creo que, al inicio, se hizo un primer informe que obedeció, de alguna manera, a lo que había sucedido, pero luego se cambió y se hizo un montaje. Realizar un montaje significa decidir borrar pruebas, eliminar documentos, mentir en testimonios, organizarse para mentir. He aprendido que todo esto que suena tan fuerte para nosotras es una práctica habitual en la Policía y también para muchos políticos.

Para mí, la Policía recibió una orden desde el Ayuntamiento de que esa primera versión no era conveniente, que hicieran algo. Y la Policía cumplió con lo solicitado, pero no creo que el Ayuntamiento diera orden de torturar, eso sí que fue un aporte gratuito de la Guardia Urbana y de los Mossos d’Esquadra, y por ello sólo dos policías están pagando cárcel, y no por el 4F, sino por torturar a otro chico, a Yuri.

En todo caso, el Ayuntamiento de Barcelona tuvo que responder en febrero de 2015 a una solicitud de investigación del caso por parte del Parlamento de Cataluña, y lo hizo de una manera vergonzosa. Confío en que el actual Ayuntamiento actúe de otra forma y realice las investigaciones que en su momento le solicitaron.

jueves, 15 de octubre de 2015

#hemeroteca #derechoshumanos | Iridia, un proyecto para recorrer acompañados el camino de los derechos humanos

Imagen: El Diario / Iridia
Iridia, un proyecto para recorrer acompañados el camino de los derechos humanos.
Activistas de varios movimientos sociales se unen para crear un centro que haga frente a las vulneraciones de derechos con una perspectiva transversal, desde las políticas migratorias hasta la violencia machista. Pondrán en marcha a principios de 2016 un Servicio de Atención y Denuncia ante situaciones de Violencia Institucional para ofrecer asistencia jurídica y psicosocial a las víctimas de malos tratos en el marco del sistema penal catalán.
João França | El Diario, 2015-10-15
http://www.eldiario.es/catalunya/Iridia-proyecto-recorrer-acampanados-derechos_0_441656858.html

"En materia de derechos humanos nos encontramos en un momento que es bueno y malo, porque por un lado hay un empoderamiento colectivo y es un momento de ilusión en determinados sectores, pero también es un momento muy duro a nivel represivo", comenta Anaïs Franquesa. Está sentada junto a Andrés García Berrio. Ambos son abogados de referencia para los movimientos sociales de Barcelona, y han defendido desde a huelguistas represaliados hasta internos del Centro de Internamiento de Extranjeros. Ahora son parte del grupo que impulsa el Centro para la Defensa de Derechos Humanos Iridia.

El objetivo de Iridia es dar una respuesta amplia, no sólo judicial, a violaciones de derechos humanos que van desde las políticas migratorias hasta la violencia machista. Por eso hay otras tres personas que comparten mesa con Franquesa y García Berrio pero que no son abogadas, sino que abordan los derechos humanos desde otros ámbitos. Irene Santiago es psicóloga social, y añade a la valoración de su compañera que es positivo que haya "un auge de movimientos sociales que no era hace años". Aparecen en la conversación la lucha por el cierre de los CIE o la Plataforma de Afectados por la Hipoteca. "Hay una revalorización de las redes de apoyo, y en este sentido creo que el feminismo ha hecho mucho", añade Carla Alsina, investigadora social proveniente de movimientos como el feminista o el del cierre de los CIEs. "Esto nos da perspectivas para pensar que una visión integral es más importante", dice.

El quinto lugar en la mesa del despacho donde trabaja Franquesa lo ocupa Mariana Huidobro, madre de Rodrigo Lanza, uno de los condenados por el caso 4F. Acusado de haber dejado tetrapléjico a un agente de la Guardia Urbana, sigue luchando para defender su inocencia tras cumplir las penas de prisión. Otra condenada por el caso, Patricia Heras, se quitó la vida durante un permiso mientras cumplía condena. El documental Ciutat Morta dio difusión a su historia buscando poner luz sobre un montaje policial y judicial. "Vengo de una lucha que se ha sumado a muchas otras luchas, mucha gente se nos acerca y no sabe dónde acudir", explica. Iridia quiere ser la respuesta.

"Hay muchas entidades que trabajan cada uno de los temas que estamos planteando, y nosotros somos parte de este tejido, pero también vemos que hay un vacío", asegura Alsina. Los impulsores de Iridia presentan el centro como un nodo más de una red ya existente y de la que forman parte, pero confían en que pueda servir para trabajar con una visión más integral. Y convertirse en una referencia para que la gente sepa dónde acudir, remarca Huidobro.

Violencia institucional
El primer proyecto en el que trabajan es la creación de un Servicio de Atención y Denuncia ante situaciones de Violencia Institucional (SAIDAVI), que estará en marcha a inicios de 2016, y pretende ofrecer asistencia jurídica y psicosocial a las víctimas de malos tratos en el marco del sistema penal catalán.

"A menudo la palabra violencia ha sido utilizada precisamente contra el ciudadano. Se habla de violencia contra las cosas, por ejemplo a quemar un contenedor, cuando no es posible ejercer violencia contra los bienes, en todo caso hablaríamos de daños", apunta Franquesa, que lamenta que en cambio no se habla mucho de la violencia institucional. Muchos informes internacionales denuncian que es una realidad en España, y tiene muchas caras.

Alsina habla del papel de la violencia institucional entre las violencias machistas, "porque la administración juega un papel en la reproducción de la discriminación de género". Franquesa apunta que también lo son "todos los obstáculos que encuentras cuando pretendes denunciar o dar luz a casos de violaciones de derechos". Santiago recuerda que el nivel más extremo de violencia institucional es la tortura, que está definida como una violencia ejercida por cargos públicos.

Sistema penal
"Trabajamos a nivel de sistema penal, entendiéndolo como un sistema claramente coercitivo", dice Andrés García Berrio, que hace alusión a "todas aquellas muestras de golpes, agresiones, vejaciones o abusos de poder que se producen". Explica que hay que tener en cuenta que el sistema penal tiene una parte más estática, que es la legislación, y una parte más dinámica, que son los operadores que la ponen en práctica, sean jueces, policías o funcionarios de prisiones. Hay que incidir en ambos niveles, cuenta.

Lo que impulsan es un proyecto que pretende dar respuesta a casos particulares, pero también impulsar cambios políticos. Se trata, en palabras de Irene Santiago, de "poder aportar a la construcción de sociedades más democráticas, no sólo responder a vulneraciones puntuales de derechos humanos". Y eso, como admiten desde el abogado hasta la psicóloga social, no pasará necesariamente por un proceso judicial. Franquesa explica que "a menudo el proceso judicial no te da la reparación, a veces el muro de la impunidad puede ser doblemente victimizador". Por ello el objetivo de Iridia es dar todas las herramientas a las personas para que decidan qué vía están dispuestas a seguir.

Verdad y memoria
Mariana Huidobro tiene muy claro que no cree en el sistema judicial. En el caso 4F, además, los recursos judiciales que interpusieron sólo sirvieron para incrementar las condenas de los que defendían su inocencia. Uno de los objetivos que se marca Iridia con el SAIDAVI es "generar procesos de reconocimiento de la verdad tanto judiciales como extra-judiciales" y Huidobro tiene claro que quiere trabajar caso a caso con las personas afectadas para respaldarlas.

"No pretendemos hablar de la verdad como algo absoluto, sino de verdades concretas, personales, sinceras", explica Huidobro. "Queremos la verdad para recordar y que no se repita", añade Santiago. "Cuando puedes nombrar lo que está pasando también lo puedes cambiar, y eso tiene mucho que ver con los procesos de memoria", apunta. La madre de Rodrigo Lanza concluye que "las vivencias personales también se repiten en otros casos, lo que me pasa a mí le pasa a otras personas, y es aquí donde se crean situaciones que ya son polititzables".

Iridia pasará en gran parte por este apoyo mutuo. Tanto por una víctima como Mariana Huidobro que pueda acoger otras como ella, pero también en los procesos judiciales. "Cuando sales de la cárcel roto después de haber visitado a una persona que lleva tres años en aislamiento necesitas también un apoyo para cuidarte tú", apunta Andrés García Berrio, y Anaïs Franquesa, la otra abogada de la mesa asiente."No puedes ayudar solo, tienes que hacerlo con estructuras", asegura Huidobro, y Santiago aporta una conclusión aprendida de su trabajo social en América Latina: "Hay caminos que se recorren acompañados".

Obligación moral
Hablan mucho de corresponsabilidad. "Si como sociedad generamos estas situaciones de violencia, tenemos la obligación moral de cuidar a las personas que las padecen", afirma García Berrio. Santiago añade que "cuando hablamos de corresponsabilidad es porque la causa es social, no se debe perder de vista que estas vulneraciones son sociales, aunque acaban concretándose en vulneraciones individuales".

Para ir más allá, quieren que estos casos sirvan también para remover conciencias cuando las personas afectadas estén dispuestas. "Lo más importante en una campaña como la del cierre de los CIEs ha sido trasladarle a la gente lo que supone estar cerrado en el CIE, que vayas a ser deportado o deportada, que te maltraten dentro del CIE", dice García Berrio. Son estos procesos los que permiten llevar las exigencias al nivel político, y que, por ejemplo, el Parlament de Catalunya haya reclamado el cierre de estos centros.

lunes, 22 de septiembre de 2014

#cine #testimonios | Uno de los peores casos de corrupción...

Imagen: Facebook | Ciutat Morta
Uno de los peores casos de corrupción policial

La noche del 4 de febrero de 2006 terminó con una carga policial en el centro de Barcelona. Fue en los alrededores de un antiguo teatro okupado en el que se estaba celebrando una fiesta. Entre los golpes de porra, empezaron a caer objetos desde la azotea de la casa okupada. Según relató por radio el Alcalde de Barcelona pocas horas después, uno de los policías, que iba sin casco, quedó en coma por el impacto de una maceta. Las detenciones que vinieron inmediatamente después del trágico incidente nos relatan la crónica de una venganza. Tres jóvenes detenidos, de origen sudamericano, son gravemente torturados y privados de libertad durante 2 años, a la espera de un juicio en el que poco importaba quién había hecho qué.

Poco importaba que el objeto que hirió al policía hubiera sido tirado desde una azotea mientras que los detenidos estaban a pie de calle. Otros dos detenidos aquella noche —Patricia y Alfredo— ni siquiera estaban presentes en el lugar de los hechos: fueron detenidos en un hospital cercano y hallados sospechosos por su forma de vestir. Poco importaba si había pruebas o evidencias que exculpaban a todos los acusados. En aquel juicio no se estaban juzgando a individuos sino a todo un colectivo. Se trataba de un enemigo genérico construido por la prensa y los políticos de la Barcelona modélica. Barcelona, la ciudad que acababa de estrenar su llamada “ordenanza de civismo”, una ley higienista, marco legal perfecto para los planes de gentrifcación de algunos barrios céntricos, destinados al turismo. Los chicos detenidos aquella noche eran cabezas de turco que encajaban perfectamente, por su estética, con la imagen del disidente antisistema: el enemigo interno que la ciudad modélica había ido generando aquellos últimos tiempos.

Años después, dos policías son condenados a inhabilitación y penas de prisión de más de 2 años por haber torturado a un chico negro. La sentencia demuestra que los agentes mienten y manipulan pruebas durante el juicio. Para encubrir las torturas, acusan al joven de ser traficante de drogas, pero el juez descubre un montaje: el negro es en realidad, hijo de un diplomático: el embajador de Trinidad y Tobago en Noruega. Estos agentes resultan ser los mismos que habían torturado a los jóvenes detenidos aquella noche del 4 de febrero de 2006 y algunos de los testigos que declararon en su contra durante el juicio. El mismo modus operandi en ambos casos. La única diferencia: el origen social de las víctimas. La enésima historia de impunidad policial, acompañada por buenas dosis de racismo, clasismo y la vulneración de derechos fundamentales, todo ello amparado por un sistema judicial heredero del régimen franquista y unos políticos obsesionados con el negocio inmobiliario que brinda la Marca Barcelona a costa de sus ciudadanos.

Patricia Heras, la Poeta Difunta

Más allá de la ciudad de Barcelona, el personaje principal de 'Ciudad muerta' es Patricia, a quien vamos conociendo a través de su poesía y el testigo de sus amigas y exparejas sentimentales. Se trata de una joven estudiante de literatura, extremadamente sensible, que esconde sus inseguridades detrás de una estética excéntrica, alimentada por la cultura queer con la que se identifca.

La experiencia que le atraviesa a partir de aquella mañana del 4 de febrero de 2006, cuando es detenida junto con su amigo Alfredo en un hospital, da un giro radical a su vida. Dos años de angustia a la espera del juicio, agotando todos los ahorros de su vida para pagar abogados. Tres años de condena en la cárcel. A parte de destrozar su vida, estos hechos disparan su productividad literaria que va quedando registrada en un blog que titula de forma premonitoria: Poeta Muerta.

Patricia se suicida durante una salida de la cárcel, en abril del 2011. Esta película pretende ser un homenaje a ella.

ESTEKAK
Donostia Zinemaldia | Ciutat Morta

http://www.sansebastianfestival.com/eu/pelicula.php?ano=2014&codigo=622658
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ENLACES
BccN | Ciutat Morta

http://bccn.cc/pelicula/ciutat-morta/
Ciutat Morta
http://ciutatmorta.wordpress.com/
Desmontaje 4F
http://www.desmontaje4f.org/
Facebook | Ciutat Morta
https://www.facebook.com/ciutatmorta
Poeta Muerta
http://poetadifunta.blogspot.com.es/
Wikipedia | Ciutat Morta
http://es.wikipedia.org/wiki/Ciutat_Morta
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DOCUMENTACIÓN
Hasta el coño de las voces legítimas
Lubna Horizontal | Pornoterrorismo, 2015-02-05
http://pornoterrorismo.com/2015/02/05/hasta-el-cono-de-las-voces-legitimas/ 
El Ayuntamiento otorga el premio Ciutat de Barcelona al documental 'Ciutat morta'
La Vanguardia, 2015-02-03
http://www.lavanguardia.com/local/barcelona/20150203/54425781123/ayuntamiento-barcelona-premia-ciutat-morta.html 
Los afectados del 4F defienden la reapertura del caso en una rueda de prensa multitudinaria
Decenas de periodistas han acudido a la llamada de los afectados por el caso 4F, que han reiterado que el caso se podría reabrir si aparecieran pruebas como el supuesto informe que apuntaba al lanzamiento de una maceta. "A día de hoy sigo siendo culpable de un crimen que no cometí", ha declarado en el Colegio de Periodistas Rodrigo Lanza.
Pau Rodríguez | El Diario, 2015-01-20
http://www.eldiario.es/catalunya/afectados-defienden-reapertura-prensa-multitudinaria_0_347865547.html
La compañera de Patricia Heras: "Tras la proyección de 'Ciutat Morta', la empresa me dijo: no te queremos"
Segur Ibérica niega el despido de Silvia Villuellas y dice estar estudiando la conducta de la abogada por si tuviera incidencia disciplinaria
Tomeu Ferrer | El Diario, 2015-01-20
http://www.eldiario.es/catalunya/Silvia-Villullas-proyeccion-Ciutat-Morta_0_347865891.html
Xapo Ortega: "Es triste ver la respuesta nueve años más tarde cuando la información del 4-F ha estado ahí"
João França | El Diario, 2015-01-19
http://www.eldiario.es/catalunya/Xapo-Ortega-Ciutat-Morta-informacion_0_347516032.html 
Patricia Heras: “El hábito no hace al monje. Pero en fin, el refranero es una mierda”
Griselda Oliver i Alabau | Núvol, 2015-01-19

http://www.nuvol.com/noticies/patricia-heras-el-habito-no-hace-al-monje-pero-en-fin-el-refranero-es-una-mierda/ 
El caso más grave de torturas en Barcelona, silenciado por los medios
El documental 'Ciutat Morta', premiado en el festival de San Sebastián, se ha vetado en Catalunya hasta que la presión popular ha obligado a TV3 a programar su emisión.
Esperanza Escribano | Público, 2014-12-28
http://www.publico.es/politica/caso-mas-grave-torturas-barcelona.html 
¿Cómo puede ser que yo no conociera esta historia que pasó una noche de 2006 en Barcelona?
Albano Dante Fachin Pozzi | cafeambllet, 2014-09-30
http://www.cafeambllet.com/como-puede-ser-que-yo-no-conociera-esta-historia-que-paso-una-noche-de-2006-en-barcelona/
Barcelona muerta, putrefacta y exhumada
Tres documentales levantan el cadáver de una Ciudad Condal que no nació con los Juegos Olímpicos ni sobrevivió al apagón
Lucía Lijtmaer | eldiario.es, 2014-04-29
http://www.eldiario.es/cultura/fenomenos/Barcelona-muerta-putrefacta-exhumada_0_254775349.html
Este documental no debería haber ganado ningún premio
Hablamos con los responsables de “Ciutat Morta”, el documental que TV3 no quiso emitir y que recientemente resultó premiado en el Festival de Cine de Málaga
Hibai Arbide Aza e Ignacio Pato | PlayGround, 2014-04-28
http://www.playgroundmag.net/articulos/entrevistas/documental-deberia-ganado-premio_5_1306719316.html
'Ciutat morta': El vídeoactivismo rompe el silencio
El documental sobre el montaje policial del 4F, premiado en el Festival de Málaga.
Demetrio E. Brisset · Catedrático de Comunicación Audiovisual | Diagonal Periódico, 2014-04-08
https://www.diagonalperiodico.net/culturas/22488-ciutat-morta-videoactivismo-rompe-silencio.html
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DOKUMENTAZIOA
Azkenik, 'Ciutat morta' eta 4F
Leire Palacios | Berria, 2015-01-13

http://www.berria.eus/paperekoa/2064/036/001/2015-01-13/azkenik_ciutat_morta_eta_4f.htm