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jueves, 2 de abril de 2015

#hemeroteca #libros #fotografia | Viaje por la piel de Cuba


Viaje por la piel de Cuba
Un ensayo con la ‘miliciana’ de Korda recorre la historia del cuerpo en la fotografía de la isla
Manuel Morales | El País, 2015-04-02
http://cultura.elpais.com/cultura/2015/03/05/actualidad/1425572674_211904.html

Bailarinas que posan con pañuelos transparentes, musculosos torsos masculinos, pechos voluptuosos, jóvenes pieles tatuadas, pubis, penes, culos; desde composiciones surrealistas a provocadoras; la belleza, lo erótico... Todo cabe en el volumen “La seducción de la mirada” (editorial Polymita), un recorrido por el cuerpo de la fotografía de Cuba desde mediados del siglo XIX hasta 2013. El ensayista y poeta Rafael Acosta de Arriba (La Habana, 1953) es el autor de un estudio que agrupa más de 400 imágenes de 93 artistas.

"Este proyecto surgió hace cinco años, como estudio del erotismo del cuerpo", dice Acosta, "pero no es un libro de desnudos", aclara. Las primeras imágenes que recoge esta monografía son de inicios del siglo XX. "Eran de empresas comercializadoras de puros y las incluían como postalitas en las cajas de los cigarros para incentivar las ventas; al principio eran de prostitutas".

Acosta cuenta que la fotografía llegó a Cuba en 1840, muy poco después de su invención, y que en seguida se instalaron varios retratistas en La Habana que ejercían su oficio con una clara influencia española; más adelante, en paralelo a la vida política, los aires fotográficos vendrán de Estados Unidos. Los desnudos aparecen en 1880, con las llamadas tarjetas fotográficas, que circulaban en manos de la alta sociedad habanera. A comienzos del siglo XX se desarrolla el fotorreportaje, aunque no es hasta 1927 cuando las revistas “Carteles y Capitolio” publican por fin una colección de desnudos femeninos de autores de varias nacionalidades.

"El primer nombre relevante de la fotografía del cuerpo en Cuba es Joaquín Blez" (1886-1974), del que se exhibió en 1927 una colección de desnudos que le dio fama. Retratista de la familia del presidente Mario García Menocal, fue uno de los fundadores en 1939 del famoso Club Fotográfico de La Habana, que reunía a la clase media y alta, "la burguesía que tenía la fotografía como hobby". Para Acosta, el más destacado miembro de ese club fue Roberto Rodríguez Decall (1915-1995), "por sus imágenes de sutil erotismo, de una delicadeza que supera el hieratismo de sus antecesores".

Acosta explica que antes de la revolución comunista de 1959, la difusión de imágenes de los bellos cuerpos cubanos era escasa. "Solo en unas pocas revistas y siempre para consumo propio; que se vieran en exposiciones era raro".

Con la llegada de Fidel Castro al poder "hay una pausa en esta clase de fotografía; no hay espacio para ella porque la imagen tiene otros fines, políticos". Tendrán que pasar años para que el cuerpo vuelva a ser un motivo del discurso fotográfico cubano. Sin embargo, de aquel periodo es la celebérrima foto “La vida y la muerte”, también conocida como “La miliciana de Korda”. "Una imagen muy atrevida" de una mestiza desnuda de cintura para arriba, a la que no se le ve la cara y que posa "con un pantalón de miliciano y una metralleta checa apoyada entre sus pechos espléndidos", dice este crítico de arte. El original de aquella foto está perdido pero Guillermo Cabrera Infante aseguró que a él le regaló una copia su autor, Alberto Díaz, “Korda” (1928-2001) al que el retrato le acarreó problemas con el régimen. "Korda metió la mala pata al regalarle una copia al poeta soviético Yevtushenko", escribió en El País el ganador del Premio Cervantes. Aquella imagen de la metralleta entre unos senos, "con pezones de colección", como los describe, no gustó a la Embajada de la URSS en La Habana y, según Cabrera Infante, provocó seis años después que Korda se encontrara una mañana su estudio sellado por las autoridades. Fotos, contactos y negativos fueron confiscados, escribió el autor de “Tres tristes tigres”. Para incluir la desaparecida foto de la miliciana en el libro, Acosta tuvo que "ampliar el fotograma de una grabación en la que se mostraba el estudio de Korda".

En este ensayo sobre la estética del cuerpo en la fotografía cubana merece un capítulo propio Herman Puig (1929), que se marchó del país en 1957 y desarrolló gran parte de su carrera en París y Barcelona. "Hizo desnudos de gran calidad, con imágenes que recuerdan a Mapplethorpe, solo que Puig es anterior al neoyorquino". Para el escritor Vicente Molina Foix, los desnudos masculinos de Puig son "tan estilizados de luz y pose como rotundamente carnales". Sin embargo, esas fotos no se conocieron en Cuba hasta comienzos de este siglo.

En los años ochenta del siglo XX, los nuevos retratistas de la isla "asumen los códigos de la modernidad". Esos jóvenes "comienzan a utilizar el cuerpo para lanzar discursos contestatarios sobre religión, feminismo o los gays, por ejemplo". También se rompe el racismo con los retratados. Hasta entonces eran casi siempre de raza blanca. A partir de ese momento, negros y mestizos son considerados como modelos. De las dos últimas décadas, el autor nombra como fotógrafos importantes, entre otros, a Marta María Pérez Bravo, Abigail González, René Peña, Cirenaica Moreira, Juan Carlos Alom, Jorge Otero…

El reciente inicio del deshielo diplomático entre La Habana y Washington "puede ser estimulante" para los artistas cubanos de la cámara, opina Acosta. "Su principal mercado, el de los coleccionistas y galerías, está en Estados Unidos".

domingo, 30 de noviembre de 2014

#libros #fotografia | La seducción de la mirada : fotografía del cuerpo en Cuba (1840-2013)

La seducción de la mirada : fotografía del cuerpo en Cuba (1840-2013) / Rafael Acosta de Arriba
Valencia : Polymita, 2014 [11]
378 p.

/ ES / Fotografía
/ Arte / Cuba / Cuerpos / Erotismo / Historia

Libro que repasa el surgimiento y evolución de la fotografía del cuerpo en Cuba desde el siglo XIX hasta el presente. Posee un estudio introductorio en el que se revisa cómo el pensamiento y el arte occidentales han tratado el concepto cuerpo y cómo este recibe un estremecimiento con el surgimiento de la fotografía a mediados del XIX. También repasa cómo llega y se establece la fotografía en Cuba y cómo esta se desarrolla preferenciando el tema cuerpo. En el terreno de la fotografía cubana se analiza el excepcional momento de la fotografía épica que emerge al triunfo de la revolución y el gran cambio que esta experimenta a finales de los ochenta y principio de los noventa. Termina con las fotos de los artistas más jóvenes que actúan ahora mismo en el escenario artístico del país. Posee más de 400 imágenes de 90 artistas, en blanco y negro y en colores y es un libro con formato de libro de arte, edición de lujo. Posee el Premio Anual de Investigaciones del MINCULT de 2012.

La seducción de la mirada
Portal de las Artes Visuales en Cuba

http://www.cnap.cult.cu/actualidad/la-seduccion-de-la-mirada

El título del libro, “La seducción de la mirada”, es intencionalmente ambiguo o ambivalente, la mirada que seduce o también la mirada que es seducida por la potencia simbólica y sígnica del cuerpo humano desnudo, o ambas a un tiempo, como se prefiera.

Un estudio introductorio de setenta páginas, abarca el tratamiento del cuerpo por la filosofía y el arte en Occidente, desde la antigüedad clásica hasta el presente. Sigue la introducción en Cuba del invento de Daguerre, los comienzos del arte fotográfico y el paneo por los primeros fotógrafos reconocidos en la historia del arte en el país. Más adelante, luego de hablar del papel jugado por el “Club Fotográfico de Cuba”, y de los artistas más visibles en la primera mitad del siglo XX, se analiza cómo el cuerpo fue tratado por el arte posrevolucionario, la larga pausa entre los sesenta y setenta, y luego el gran cambio que se operó a finales de los ochenta y durante toda la década de los noventa, al calor de la entrada al país de las ideas y los códigos visuales de la posmodernidad. Como es sabido, estos entraron con muchos años de retraso a la isla, pero cuando lo hicieron, influyeron notablemente en el arte y en los conceptos de la imagen cuerpo. Al hablar del desnudo el tema del erotismo es consustancial y se recogen entonces algunas reflexiones acerca de esta asociación temática. Pero no es propiamente un libro de desnudos.

Es un libro de cómo el cuerpo, léase el cuerpo de cubanas y cubanos, ha sido analizado, recreado y reinventado por los fotógrafos en nuestro país desde la introducción de la fotografía hasta el minuto presente. Poco más de ochenta artistas son compilados en estas páginas, en las que se muestran cuatrocientas imágenes de los autores más representativos. Aquí están desde los fotógrafos anónimos que la empresa cigarrera “Trinidad y Hermanos” contrataba para hacer las postalitas de mujeres ligeras de ropas o en cueros, que se vendían junto con las cajetillas de cigarros a inicios del siglo XX, hasta los más jóvenes egresados del ISA y de San Alejandro, y también los autodidactas, artistas de mucho talento, que crean en tiempo real y son los que cierran el despliegue de las imágenes. El cuerpo aparece en estas páginas entero, fragmentado, metamorfoseado, en fin, recreado por la cámara y la mirada de los artistas.

Cuando se aprecia de conjunto esta compilación de fotos, se puede llegar al convencimiento de que el tema cuerpo ha sido y es uno de los más y mejores tratados por la fotografía artística en el país. Del cuerpo como metáfora del universo, al cuerpo pre-texto para elaborar discursos conceptuales, esa es la parábola recorrida; o también, del clasicismo a la experimentación posmoderna. La oración que cierra el estudio y que precede a las imágenes dice así: «Parece obvio que se ha creado una epistemología del cuerpo en nuestra fotografía». Ya nadie duda a estas alturas que el cuerpo es, en los tiempos que corren, un constructo cultural; por ello en el presente es uno de los temas más estudiados por las ciencias sociales en el ámbito académico internacional. Un sabio francés dijo hace años que si un sistema filosófico no contenía reflexiones sobre el cuerpo, pues no valía la pena como arquitectura de ideas.