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miércoles, 22 de diciembre de 2021

#hemeroteca #lgtbi #fiestas | El mercadillo LGTBIQ de Berlín que tiñe de arco iris la Navidad

El Mercurio / Un puesto de Christmas Avenue en Berlín //

El mercadillo LGTBIQ de Berlín que tiñe de arco iris la Navidad.

EFE | El Mercurio, 2021-12-22

https://elmercurio.com.ec/2021/12/22/el-mercadillo-lgtbiq-de-berlin-que-tine-de-arco-iris-la-navidad/ 

Decoraciones rosas, un techo de luces arco iris y carteles reivindicativos contra la discriminación y la homofobia se mezclan con los tradicionales puestos de comida y glühwein (vino caliente) en Christmas Avenue, el mercadillo navideño LGBTIQ de Berlín.

Los mercadillos navideños son una de las tradiciones más populares no solo en Berlín, sino en toda Alemania, pero pocos son tan peculiares como el de Christmas Avenue, iniciativa que llegó a la capital en 2019 desde Colonia (este), donde ya se venía organizando desde hace años, y que celebra ahora su segunda edición después de que en 2020 se suspendiese con motivo de la pandemia.

El mercadillo de Christmas Avenue abrió sus puertas el pasado 22 de noviembre bajo la estación de Nollendorfplatz, considerada el epicentro de la escena gay en Berlín, hasta el 23 de diciembre.

«Creo que la temática es muy apropiada en la zona en la que se encuentra», afirma a Efe Johanna, que visita el mercadillo con unas amigas.

«La decoración de los puestos y los productos que se venden están muy bien orientados al público al que se dirige, aunque creo que todo el mundo es bienvenido aquí», añade su amiga Franka.

Como en todos los mercadillos navideños en Alemania, la entrada está restringida al cumplimiento de la norma 2G (por las iniciales en alemán de vacunado y recuperado) desde que el pasado 2 de diciembre el gobierno saliente de Angela Merkel impusiese la obligación de presentar un certificado de vacunación o una prueba de haber pasado la enfermedad para acceder a lugares de ocio.

Las vías del S-Bahn (ferrocarril urbano) bajo las que se encuentra el mercadillo se iluminan con luces de colores que imitan la bandera arco iris, símbolo del movimiento LGBTIQ, y una hilera de puestos decorados con bolas y árboles de navidad rosas desembocan en un escenario que acoge los distintos eventos de su programación.

«Merry Christmas, frohe Weinacht, de parte de Christmas Avenue, joyeuse noël y shalom», es el estribillo de la canción de Christmas Avenue, en alemán, inglés y francés, que la artista drag belga afincada en Berlín Marie Mondieu, anfitriona del mercadillo, interpreta todos los días a las 19.00 antes de presentar las actividades y eventos programados para el día mientras grupos de gente se acercan al escenario.

Actuaciones musicales de drag queens, bingos drag, «happy hour» y acciones de reivindicación y visibilización, como recogidas de fondos para asociaciones LGBTIQ, son algunos de los actos que se celebran diariamente en el mercadillo durante los días previos a la Navidad.

«Es distinto al resto de mercadillos de Berlín. Lo mejor es la música en directo», opina Kim en el descanso entre las actuaciones de los invitados que actúan cada día en Christmas Avenue, que se unen al DJ que se encarga de mantener el ambiente musical cuando no hay nadie sobre el escenario.

«Creo que está muy bien que haya un mercadillo enfocado al público LGTBIQ y que forme parte de un programa más completo de actividades para reivindicar la igualdad», agrega su amigo Andreas mientras sujeta una copa de glühwein.

Y es que el mercadillo de Christmas Avenue es la continuación de los LGBTIQ* Winterdays, un evento previo que forma parte de los actos del orgullo berlinés que se celebró en el mismo espacio en Nollendorfplatz entre el 12 y el 20 de noviembre para ir calentando motores antes de la Navidad.

El mercadillo de Christmas Avenue se consolida como una opción más entre la amplia oferta de mercadillos navideños en Berlín, donde la pandemia de coronavirus ha obligado a suspender algunos de los más tradicionales, como el mercadillo del Palacio de Charlottenburg, o a adaptar otros, como el del distrito de Spandau, el más grande de la ciudad, que ha pasado de celebrarse en las calles del casco histórico del barrio al recinto cerrado de la Ciudadela.

Los mercadillos navideños en Alemania son una de las tradiciones más enraizadas en estas fechas, y se multiplican por los barrios de las ciudades grandes y pequeñas del país, aunque la preocupante situación epidemiológica que afecta a algunas regiones llevó a algunas ciudades como Múnich o Dresde a cancelar algunos de los más importantes este año.

Christmas Avenue es uno de los mercadillos más peculiares de la capital alemana, pero los mercadillos navideños de temática LGTBIQ se han ido extendiendo en los últimos años, con eventos como Heavenune en Colonia o Pink Christmas en Múnich, que al contrario que los grandes mercadillos de la capital bávara, sí se ha mantenido este año bajo las reglas del 2G.

miércoles, 12 de febrero de 2020

#hemeroteca #homofobia #memoria | Berlín, el paraíso LGTBI antes de la llegada de Hitler al poder

Imagen: El Español / Eldorado, Berlín
Berlín, el paraíso LGTBI antes de la llegada de Hitler al poder.
Durante la década de los veinte, existían numerosos bares de ambiente e incluso revistas con contenido homosexual.
Julen Berrueta | El Español, 2020-02-12
https://www.elespanol.com/cultura/historia/20200212/berlin-paraiso-lgtbi-llegada-hitler-poder/465703974_0.html

El pasado enero, el partido de extrema derecha Vox vetaba en el Ayuntamiento de Valencia una declaración institucional en el que se conmemoraba el 75 aniversario de la liberación del campo de exterminio de Auschwitz. En el texto se condenaba, además del antisemitismo, la LGTBIfobia, algo que Vox ha negado que existiera. Lo cierto es que, tal y como confirma la página web del campo de concentración, "en su búsqueda de la «perfección de la raza aria», a la Alemania nazi no le tembló el pulso a la hora de perseguir y castigar la homosexualidad durante el Tercer Reich".

El triangulo rosa era el símbolo que escogieron los nazis para señalar a los homosexuales en los campos de concentración. Aunque no existan datos concretos debido a los archivos destruidos por las SS, de las 400.000 personas registradas oficialmente en Auschwitz, 75 recibieron triángulos rosas. "Sin embargo, se cuentan por miles los hombres y mujeres homosexuales que fueron asesinados durante el Tercer Reich", añade el portal oficial del campo de concentración.

El odio de Hitler y los nazis hacia el colectivo homosexual —un odio compartido por la mayoría de los gobiernos y sociedades de la época— se remonta a la libertad sexual que gozaba el país alemán en la década de los veinte. El primer paso por los derechos del colectivo LGTBI lo dio el abogado alemán Karl Heinrich Ulrichs, quien proponía reformar la ley para acabar con la persecución humana a aquellos que tenían una "inclinación sexual" diferente a la habitual.

Pese a que el Imperio alemán no aceptara las peticiones de Ulrichs, tras la Primera Guerra Mundial Alemania, y en concreto Berlín, se convirtió en la capital de los gais. La ley condenaba los actos sexuales entre hombres, pero no prohibía los clubes y bares donde los homosexuales se relacionaban.

De esta manera, el escritor italiano Alessio Puleo da visibilidad a las olvidadas historias de amor de aquellas parejas que reivindicaban el amor libre y que muchos terminarían siendo ejecutados en los campos de concentración alemanes. Lo hace mediante su novela ‘Noche y niebla’ (Group Edition World) en la que describe los problemas reales a los que debían enfrentarse los homosexuales en su vida diaria bajo la dictadura del führer.

"Alemania era uno de los mejores países para los homosexuales. Berlín ofrecía mil oportunidades para encontrar el alma gemela en libertad y sin vergüenza", relata Puleo. Asimismo, se hace una analogía con el pasado, donde se contrastan la época actual —con el personaje de Ben, quien quiere conocer el pasado— y su abuelo homosexual —quien sufrió el nazismo en sus propias carnes—:

"La homosexualidad no es un fenómeno moderno, más bien todo lo contrario, es tan viejo como el mundo, solo que ahora se habla más, hace más bulla, porque los homosexuales han decidido salir del armario y hacer valer sus derechos; como el derecho al matrimonio, por ejemplo (...) Había, por lo menos, unas treinta revistas gay donde cabía la posibilidad de publicar anuncios personales; había sastres que confeccionaban vestuario a medida para los transexuales; y el amor entre personas del mismo sexo no era una enfermedad ni una perversión, más bien una característica natural".

Hitler y la homosexualidad
"Soy judío, soy homosexual, y es 1933. No puedo evitar preguntarme qué me deparará el futuro", se preguntaba el abuelo de Ben entonces. Como todos los demás gais que habían gozado de cierta libertad y paz hasta el momento en los diferentes bares de ambiente conocidos como Eldorado. "¡Aquí es correcto", solía leerse en un cartel de la entrada.

Pero en 1933 Hitler llegó al poder con el 44% de los votos y nada más conseguir el apoyo de otros partidos minoritarios comenzó a gobernar por decreto y a eliminar todo tipo de libertades civiles. El parágrafo 175, que siempre había existido, se endureció bajo el nazismo. "La fornicación contra natura, realizada entre personas del sexo masculino o de personas con animales, está castigada con una pena de cárcel, además de la suspensión temporal de los derechos civiles", afirmaba.

La persecución al colectivo LGTBI fue diferente según las orientaciones. Los nazis pensaban que los homosexuales eran hombres "débiles y afeminados sin capacidad para luchar por la nación y que, además, no ayudarían a aumentar la tasa de natalidad alemana". Por otra parte, las lesbianas no fueron tan oprimidas debido a que el Tercer Reich no las consideraba una amenaza directa a sus políticas.

Así, el 6 de mayo de 1933, estudiantes dirigidos por las SA entraron por la fuerza en el Instituto para la Ciencia Sexual en Berlín. Cuatro días después, más de sus 12.000 libros y 35.000 imágenes "irremplazables", junto a miles de otras calificadas como "degeneradas" por el régimen de Hitler, ardieron en una gran hoguera en el centro de Berlín. Aquella noche sería el principio del fin para numerosos colectivos que se alejaran del ciudadano alemán tradicional.

sábado, 10 de agosto de 2019

#hemeroteca #lgtbi #trans #activismo | De los disturbios a la respetabilidad del museo: así se celebran los 50 años de Stonewall

Imagen: El Diario / 'From Riot to Respectability'
De los disturbios a la respetabilidad del museo: así se celebran los 50 años de Stonewall.
El Museo Homosexual de Berlín se centra en la evolución del movimiento LGBTI con una muestra a cargo de un colectivo de creadores transexuales salidos del colectivo ‘people of color’.
Aldo Mas | El Diario, 2019-08-10
https://www.eldiario.es/cultura/arte/disturbios-respetabilidad-museo-celebran-Stonewall_0_928457726.html

En plena resaca por las festividades del Día del Orgullo Gay -una fiesta que se celebra en Berlín el 27 de julio-, el Museo Homosexual de Berlín abría una exposición que invita a la reflexión sobre qué ha sido y en qué se ha convertido el movimiento gay. Lo hace especialmente en una muestra titulada From Riot to Respectability o "De los disturbios a la respetabilidad", y estará abierta hasta finales del próximo mes de septiembre.

La exhibición sirve para celebrar el reciente 50º aniversario de los conocidos como "Disturbios de Stonewall", que enfrentaron en Nueva York a activistas del movimiento LGBTI con las autoridades a raíz de un altercado en el bar gay Stonewall Inn, en el barrio de Greenwich Village. Se tiene asumido que con esos disturbios surgió el movimiento de lucha por los derechos del colectivo LGBTI.

La muestra berlinesa, que ocupa uno de los grandes espacios del centro de exposiciones de la capital germana, la firma un colectivo de artistas que no suelen tener una voz predominante en el movimiento LGBTI. "El grupo de artistas y comisarios son personas transgénero salidos del colectivo ‘people of color’. Son creadores que no suelen estar muy representados aquí", dice a eldiario_es Daniel Sander, uno de los responsables del Museo Homosexual de Berlín.

"Hasta ahora no habían tenido mucha voz en el museo, pero ahora tienen la oportunidad de alzar esa voz", añade este responsable del centro de exposiciones berlinés, uno de los pocos que hay en el mundo centrado en la temática LGBTI.

Cerca de unos cuarenta creadores han participado en la organización de la muestra. Apenas aparecen nombres propios en la misma. "Para ellos lo que es importante es el colectivo, no los nombres", apunta Sander. De ahí que nada más entrar en la exposición llame la atención que todo un muro del museo se haya convertido en un espacio para un ‘collage’ de gran tamaño. En él se han expresado buena parte de los artistas participantes en la exhibición a través de recortes, pegatinas, posters o parafernalia de protesta.

Esa es una obra aún en formación. "Este collage seguirá haciéndose durante los próximos dos meses, se hará tanto como dure la exposición. Tendrá que crecer y crecer", avanza Sander. En uno de los materiales de mayor tamaño pegados en ese mural se leen cosas como "Queers por una Palestina Libre" y "Terminen con la ocupación israelí".

En otro recorte, con un dibujo en él, un personaje de rasgos afroamericanos exclama: "¿Por qué no haces algo?". Otro de los mensajes es una foto en blanco y negro de una antigua manifestación. Una gran pancarta reza en ella: "Stonewall significa contraatacar y acabar con la opresión".

De precisamente ese espíritu de protesta parece beber directamente el colectivo de artistas que está detrás de ‘From Riot to Respectability’. Pero, según se cuestiona en la exposición, el espíritu de protesta de Stonewall parece haber dado paso a una supuesta "normalización" del movimiento LGBTI.

Vinculadas a esas ideas de "protesta" y "normalización" están los interrogantes de los artistas convocados a participar en la exposición del Museo Homosexual de Berlín. La actual "apropiación" de lo queer en instituciones o empresas también les ha ocupado. Los artistas se hacen preguntas en la muestra como, por ejemplo, "¿Quién busca hacer negocio? Me refiero a esas marcas de ropa que utilizan el arcoíris, o esos ayuntamientos en Alemania que estos días han llevado la bandera arcoíris", explica Sander.

En ‘From Riot to Respectability’ ocupan un papel central retratos de reciente factura hechos en honor a Marsha P. Johnson, mujer transgénero y activista implicada en los disturbios de Stonewall. En el mismo nivel de importancia hay un retrato de otra figura del movimiento LGBTI, la lesbiana Stormé DeLarverie. Su detención por la policía fue la chispa que hizo prender los disturbios de Stonewall. De ahí que se la considere la "Rosa Parks de la comunidad gay".

La muestra berlinesa presenta guiños al espíritu más combativo del movimiento LGBTI. Y, de hecho, se asocia incluso al del movimiento de ‘Black Lives Matter’, que rechaza la violencia hacia las personas negras, en el trabajo del artista Elliot Blue titulado "Black is me!". Se trata de un cortometraje en el que se ve a una mujer de rasgos afroamericanos bailar en una secuencia de movimientos precedida de imágenes captadas por la policía de una manifestación en la que se grita repetidamente "¡Black Lives Matter!": "¡Las vidas negras importan!".

Entender cómo es ser transexual y de color
El de Elliot Blue es uno de los pocos nombres propios que destacan en la exposición, aunque también sobresale el de Manuel Ricardo García, un reputado activista transexual y artista fotográfico. Su montaje ‘The pain of transactivism’ o "El dolor del activismo trans" muestra un retrato de una mujer transexual. La imagen presenta un marco hecho con bocas abiertas como si gritaran.

En una última sección de la exposición, una habitación oscura, a la que hay que entrar con gafas para ver en tres dimensiones, permite estar muy cerca las confesiones hechas a cámara por personas transexuales no blancas. "Sus testimonios explican cómo es ser transexual y de color hoy", comenta Sander, el responsable del Museo Homosexual de Berlín.

El optimismo de esos testimonios mezclado con el pesimismo de otros protagonistas de esas grabaciones terminan generando una sensación de cierta incertidumbre, un sentimiento similar al que despierta el objeto que ha dejado el artista Yori Gagarim en la exposición. Es uno de esos expendedores de bolas con pequeños juguetes que funcionan con monedas.

En la parte de arriba unas letras indican en letras mayúsculas ‘dreams’ -sueños-. En los días de enfrentamientos en Stonewall, muchos de los derechos ya adquiridos por el colectivo LGBTI en las democracias occidentales parecerían eso, sueños.

sábado, 27 de julio de 2019

#hemeroteca #lgtbi #orgullo | Cientos de miles de personas celebran el "orgullo" LGTBI en Berlín

Imagen: El Diario / Marcha LGTBI en Berlín
Cientos de miles de personas celebran el "orgullo" LGTBI en Berlín.
EFE | El Diario, 2019-07-27

https://www.eldiario.es/sociedad/Cientos-personas-celebran-LGTBI-Berlin_0_924957751.html

Cientos de miles de personas desfilaron este sábado por Berlín para celebrar el "Christopher Street Day", el día del "orgullo" para el colectivo LGTBI, entre los mensajes reivindicativos y la celebración.

El desfile -colorido, festivo y sin incidentes- atravesó el centro de la capital alemana, disfrutando de un día soleado pero sin las máximas de las jornadas previas, con cerca de un centenar de carrozas de empresas, asociaciones, iglesias y partidos.

El confeti, los bailes y los miles de banderas arcoiris se entreveraron con la política y el recuerdo, cristalizado en el lema de la marcha "Cada levantamiento empieza con tu voz", de los primeros activistas LGTBI de una ciudad conocida por su apertura.

Las llamadas a la tolerancia, el respeto y a seguir avanzando en el camino a favor de la igualdad coparon pancartas, lemas y los discursos que cerraron el desfile.

"Es una cita política. Es importante que mostremos solidaridad", aseguró en declaraciones a la televisión "rbb" el secretario de Estado para Europa, el socialdemócrata Michael Roth, que participó en el desfile y recordó los numerosos países donde se persigue legalmente la homosexualidad.

La caravana arrancó a mediodía de la conocida avenida comercial de Kurfürstendamm y se desplazó lentamente, al ritmo de la música tecno y los eslóganes políticos, hasta alcanzar a media tarde la icónica Puerta de Brandeburgo, en el distrito gubernamental, donde acabó el desfile tras varios discursos.

La fiesta, no obstante, está previsto que se prolongue, al menos hasta la medianoche, en el adyacente Tiergarten, un gran parque en el centro de la capital. Allí están previstas múltiples actuaciones musicales, entre las que destacan la de la ex Spice Girls deportista, Melanie C, y la de DJ Felix Jaehn.

Por primera vez, como curiosidad, la bandera arcoiris se izó en la sede central del partido conservador de la canciller Angela Merkel, la Unión Cristianodemócrata (CDU), como guiño a la marcha, que discurrió frente al edificio.

El responsable de Justicia del gobierno de Berín, Dirk Behrendt, de Los Verdes, aprovechó la marcha para depositar una corona de flores en el memorial a los homosexuales asesinados por el régimen nacionalsocialista, unos 7.000 según distintas estimaciones.

Los organizadores esperaban a entre 500.000 y 700.000 participantes, aunque algunos medios apuntaban a que se podía alcanzar el millón. El dispositivo policial contaba con unos 800 agentes.

El "Christopher Street Day" recuerda las protestas que se produjeron hace medio siglo, en junio de 1969, en Nueva York después de que la policía irrumpiese en un local de gais y lesbianas llamado "Stonewall Inn" en la calle Christopher.

Distintas ciudades alemanas, cada una en un fin de semana distinto entre la primavera y el verano conmemoran con un desfile festivo estos hechos en una iniciativa que durante unos años, como en otros países, se llamó del "orgullo gay".

lunes, 27 de mayo de 2019

#hemeroteca #pornografia | El porno del futuro se llama “porno ético” y viene de Berlín

Imagen: El País / Sex School Hub
El porno del futuro se llama “porno ético” y viene de Berlín.
‘Lick and Listen', 'Pop Corn' y 'Sex school’: un recorrido underground por la escena porno berlinesa de la mano de una de sus creadoras.
Marta García | SModa, El País, 2019-05-27
https://smoda.elpais.com/belleza/porno-etico-berlin/

En Berlín se mastican techno y sexo cada noche. El 80% de los clubs en la capital de la electrónica son ‘sex positives’ y, desde 2006, además de peregrinar a la Berghain (la catedral del techno de la ciudad), muchos lo hacen también al mayor festival porno de Europa: el Porn Film Festival, que en 2018 atrajo a 9.000 visitantes (un 50% de ellos extranjeros).

Allí, el creciente éxito de la pornografía alternativa es una consecuencia más de la capacidad de reinvención y del espíritu de libertad que siguen rompiendo muros en una ciudad cosmopolita y abierta, en la que la vida es todavía asequible, y donde se potencian las ayudas creativas y sociales. Por ejemplo, en este ámbito, el gobierno del SPD (Partido Socialista Demócrata de Alemania), encabezado por el alcalde Michael Müller, incluyó el pasado junio en su agenda una medida sin precedentes en Europa: destinar parte del presupuesto dedicado al cine berlinés a apoyar también el porno ético. A corto plazo promoverán las producciones locales y, a largo, pretenden incluirlas dentro de la parrilla televisiva. Los socialdemócratas siguen así el ejemplo de Suecia, pionera en impulsar la educación sexual a través de la industria del cine para adultos.

En España estamos a la cola de esta “porno revolución” que se articula sobre una base de regulación, normalización y educación. Los jóvenes se acercan cada vez antes al porno –es entre los nueve y los catorce años cuando ven los primeros vídeos en plataformas de ‘streaming’– según datos por facilitados por el gigante online Pornhub, que registra cada día la visita de 81 millones de personas en busca de más o menos minutos de placer. Y según todos los estudios relacionados, es evidente que este contenido audiovisual influye en la sexualidad de los adolescentes y condiciona después la calidad de sus relaciones durante su vida adulta.

De eso puede hablar (y mucho) mi entrevistada, Miss Lemon, que acaba de sentarse en el bar en el que nos hemos dado cita a la orilla del emblemático puente Oberbaum, en el barrio turco de Kreuzberg. Son las cuatro de la tarde y una ola de calor pegajoso y húmedo nos baja las pulsaciones al nivel del asfalto. Llega con un vaporoso vestido rojo, cruzado en la espalda por finas tiras de ‘strass’, que deja al descubierto un escote sugerente y estudiado. Después de diez años en la ciudad, ella es de las pocas españolas que forma parte del núcleo duro de la escena porno berlinesa.

P. ¿Qué se cuece en Berlín y por qué todo el mundo habla de porno feminista y ético?

R. Berlín es en este momento el epicentro europeo del porno ético, que es la antítesis al porno ‘mainstream’. Los que lo hacemos buscamos que los perfomers rueden en ‘safe spaces’, donde se cumplan las medidas de seguridad e higiene necesarias, que se sientan cómodos y exista una atracción real entre ellos. Trabajamos sobre un guión pero aquí nadie te dice cuándo cortar, nadie les dice cómo hacerlo, lo que se enseña es sexo real. Nos movemos en una escena ‘free gender’, queer, bi y trans. El porno feminista es porno hecho por y para mujeres donde se abole el papel dominante del hombre blanco que cosifica a la mujer y en el que predomina una visión misógina, así que todo está dentro del mismo cajón.

P. Me cuentan que tu incursión en la escena porno empezó con una performance en la que te exprimías limones en los pezones, siguiendo la estela de directoras como Natalia LL (Lach-Lachowicz) en los 60?

R. Las frutas siempre han tenido una dimensión muy erótica para mí. Estudié Bellas Artes y desde el año 2005 ya me rondaba por la cabeza hacer vídeo arte con frutas pero nadie quería participar, así que acabé haciéndolo yo aquí en Berlín y funcionó. Después llegó mi debut en el porno hace dos años, cuando organicé el Valencia Sex Festival, ahí conocí a gente de la industria del porno ético de Barcelona como Irina Vega, María Rayo o Erika Lust, con la que actualmente colaboro como ‘producer’. Hace un año he podido hacer mi sueño realidad y materializar mi idea de porno con frutas de la mano de la directora Poppy Sánchez. En la peli ‘Devour’ donde actúo con Parker Max.

P. ¿Fue esta peli tu bautismo como actriz X? ¿Cómo se pasa de estar detrás de las cámaras a dar el salto a la pantalla?

R. No, mi primer ‘solo’ llegó un poco por casualidad, mi ex novio es director de cine porno y estábamos en Suecia en unos talleres en los que los alumnos aprendían a redactar un guión que luego ponían en práctica. Necesitaban a una performer y yo, que siempre he sido muy exhibicionista, pensé: -“¿por qué no?”. Me quise poner a prueba para saber si me iba a sentir bien delante de las cámaras y, al principio, confieso, estaba muy nerviosa, pero me encantó llevarme a experimentar y ver cómo reaccionaba.

P. No solo de pelis vive el porno en Berlín, por lo que veo la industria aquí da para mucho más.

R. Sí, la escena es muy amplia. Yo no me considero una actriz porno, actúo cuando el proyecto me encanta, pero sí una educadora sexual. Ahora estoy produciendo ‘Sex School’ (que estará online en junio), una serie de 12 episodios en los que trabajadores del sexo, ya sean prostitutas, dominos o performers nos cuentan su experiencia con fines educativos: hay que entender el sexo fuera de lo que es únicamente genital para poder disfrutar del cuerpo de una manera diferente. En total está previsto que sean seis capítulos. En el primero ‘Consentimiento’, en el que profesionales nos hablan de cómo hacer un trío desde la parte de la emoción, la comunicación y la higiene para después poner en práctica lo que explican.

P. ¿Cómo os financiáis?

R. Ha sido un inversor privado el que ha puesto el dinero y al que le hemos vendido el proyecto, por eso lo hemos grabado poco a poco, queremos ver cómo funciona. La idea es colgar los vídeos en una plataforma de pago, pero si desde el gobierno empiezan a apoyar el porno podrían emitirse en televisión, de hecho una tele alemana está interesada en el proyecto. Lo interesante es que el SPD está a favor del porno educativo, quiere romper con el ‘mainstream’ y empiezan a apostar por esta dimensión ética.

P. Parece que la llegada de las ayudas públicas podría hacer mucho más factible la producción y por tanto la normalización. ¿Qué proyectos barajáis a corto plazo?

R. Exacto. Hace unos meses hemos estrenado ‘Music In’, en la que he participado y que hemos hecho entre colegas. Todo empezó cuando un amigo me dijo que quería hacer una performance con el cuerpo de su novia, colocando micros, entonces yo le propuse llevarla al porno, le dije que yo podía ser la performer y Poppy Sánchez la directora. Después me reuní con Erika Lust, le encantó la idea y son ellos los que la han producido desde Barcelona. En la peli yo me convierto en un objeto e interviene también Parker Max, hacemos BDSM, body marking y masturbación. Mi amigo, el que tuvo la idea, va modificando todos los sonidos que salen de mi cuerpo. Ahora, y también en colaboración con Erika, estamos produciendo desde aquí tres pelis más que pronto estarán listas.

P. ¿Son estas pelis las que proyectáis en tus sesiones ‘Lick & Listen’? Los que han estado comentan que han sido todo un éxito, también entre el público más ‘mainstream’.

R. ‘Lick&Listen’ es una parte del proyecto ‘Fecunda Lab ‘que acoge también las sesiones ‘Porn Corn’, lo hemos llevado a cabo aquí y en Barcelona y ha tenido una gran acogida. En las primeras sesiones proyectamos pelis de la escena porno berlinesa, mudas y con música en directo, en ‘Pop Corn’ la filmografía de un director seguida de un coloquio con él. Lo que queremos es la normalización, que se rompan los tabúes y la estigmatización que todavía existe con el porno y con los que nos dedicamos a esto.

P. ¿Sigue habiendo tabúes aquí? Mi experiencia en esta ciudad es que lleváis muchos pasos por delante del resto de Europa, pensar en un club de sexo, como el Kit Kat, donde por 15 euros cualquiera que lleve un outfit adecuado puede entrar me parece el futuro.

R. El Kit Kat es uno de esos lugares en los que sientes libertad y respeto pero sigue habiendo gente que nos considera raros a los que nos dedicamos al porno. Yo tengo amigos en España que me dicen “es que tú no eres normal”. Afortunadamente aquí hay muchísimos talleres en los que gente de la escena compartimos experiencias. Son convivencias de uno o dos días donde nos reunimos para “jugar” pero también para abordar el sexo desde una perspectiva emocional. Hay talleres de traumas, de ‘flogging’, orgías...

P. ¿Puede participar cualquiera en estos talleres o son exclusivos para profesionales del porno?

R. Básicamente los que acuden son personas que se dedican al porno pero están abiertos a todo el que quiera venir. El objetivo es aprender y buscar nexos en común. Uno de los festis más famosos aquí es el Explore B, que se celebra en Barcelona, Berlín y Copenhague. El año pasado estuve en Suecia en otro que cambió mi perspectiva del BDSM que para algunos es una práctica oscura y perversa, pero en realidad todo depende de cómo te lo plantees, al final es un guía dándote un viaje con el que tú te vas a disfrutar... Eso sí, cada uno tiene que descubrir donde están sus límites y aprender a decir no.

P. ¿A qué te refieres con decir no?

R. Muchas veces la gente se cree que viendo porno va a aprender a follar y esto no es así, la gente aprende fetiches y aprende filias. Conozco a gente que por no saber decir no a tiempo les han metido palizas increíbles.

P. La delgada línea que separa el dolor del placer…

R. Si alguien no tiene la confianza con su ‘partner’, lo que para uno puede ser maravilloso se puede convertir para otro en un infierno. Si algo he aprendido gracias al porno es a conocerme en profundidad, a saber lo que quiero, a aceptar lo que me gusta y a quién pedírselo. Acabo de llegar de Valencia y mañana me apetece que alguien me latigue.

P. ¿Te ha costado explicarle a tu familia a qué te dedicas ahora?

R. Mi familia está al tanto de lo que les voy contando, les hablo de los talleres de bondage, de algunas cosas que hago pero de una manera muy light, no están preparados para entender todo porque son de otra generación, han vivido el sexo con otra mentalidad.

Miss Lemon se despide, se va a buscar a uno de sus ‘partners’ para pasar un fin de semana de ‘prácticas y auto conocimiento’. Me invita a volver de visita a Berlín y a apuntarme en otra de sus iniciativas, las ‘play parties’ que ella misma quiere organizar, a medio camino entre los talleres de los que me habla y el Kit Kat. Con un calor evanescente me termino mi bebida y me quedo pensando en el limbo entre realidad y ficción, en si en un futuro será posible utilizar el nombre de mi entrevistada, en vez de su seudónimo. En cómo las ideas que nos han inculcado acaban creando una identidad, para muchos todavía estereotipada y obsoleta que les genera dudas, rechazo y que por supuesto se puede dejar atrás (igual que ella dejó su antiguo trabajo para enfocar su vida hacia el porno). Pienso en la importancia de que desaparezcan de una vez la cosificación de la mujer y la discriminación racial en el “cine para adultos” y en la absoluta necesidad que todos tenemos de vivir una sexualidad plena, aceptando lo que nos gusta y queremos, sin ser juzgados, como una fase más de crecimiento personal, valoración, evolución: en resumen, de amor propio.

lunes, 30 de julio de 2018

#hemeroteca #transexualidad | Mujer trans huyó de Siria; hoy en Berlín puede vivir con libertad

Imagen: SPD / Katia Al Shehaby y su amigo en Christopher Street Day de Berlín
Mujer trans huyó de Siria; hoy en Berlín puede vivir con libertad.
Luego de vivir la mayor parte de su vida escondida, ahora Katia puede expresar libremente su identidad de género.
AFP | SDPnoticias, 2018-07-30
https://www.sdpnoticias.com/gay/2018/07/30/mujer-trans-huyo-de-siria-hoy-en-berlin-puede-vivir-con-libertad

Cuando vivía en Siria, Katia Al Shehaby, una mujer transgénero, se veía obligada a reprimirse y ocultar su verdadera identidad hasta que llegó a Alemania en 2015.

Desde que llegó a Berlín, Katia decidió asumir con libertad su identidad de género y ahora la vive sin tapujos pues asegura que en Berlín, encontró el apoyo que necesita para ser ella misma.

Hoy la joven está en tratamiento hormonal y se prepara para su cirugía de concordancia sexo-genérica: "Me operarán en los próximos seis meses, cuando mi terapia con hormonas haya terminado. Entonces esto será más natural que nunca", explica.

En Siria es muy complicado mostrarse como homosexual o como trans y por eso Katia reservó su "secreto" para ella y un puñado de personas cercanas, como su hermano gemelo, Nur, que es gay.

Cuando los dos hermanos huyeron del país en 2015 con su padre, "nadie en la familia sabía nada de nuestra identidad (...). En Alemania, decidimos revelarla", explica Katia.

Como cientos de miles de otros migrantes que huyeron de conflictos y persecuciones en Siria, Irak o Afganistán, tomaron ese año la ruta de los Balcanes, antes de que fuera cerrada a principios de 2016.

Los gemelos y su padre recibieron de parte de las autoridades alemanas un permiso de residencia de tres años como refugiados.

Katia comparte casa con un amigo en Berlín en el barrio de Charlottenburg. Fue en la capital alemana, famosa por su espíritu de tolerancia y de apertura, donde decidió vivir conforme a su identidad de género.

"En la sociedad, no solo la de Siria sino, de forma más general, del mundo árabe, están mal vistos (los homosexuales y los trans)", señala.

Pero "en Alemania, estas cosas se apoyan, hay asociaciones que nos ayudan, En Siria, si hubiéramos dicho algo, no sé lo que nos hubiera pasado", continúa.

El sábado por la tarde, junto a cientos de miles de personas, Katia se unió al 'Christopher Street Day', el Orgullo LGBTI berlinés. Una marcha encabezada por un lema que parecía estar hecho a la medida de Katia: "Mi cuerpo - mi identidad - mi vida".

Hace algunos días, Katia volvió encontrase con su madre que ahora también vive en Alemania, y confiesa que se sentía nerviosa porque no le había hablado antes sobre su transición, pero el encuentro no pudo haber salido mejor.

"Se quedó un momento sin voz y luego volvió a estar normal. Dijo: 'ahora tengo un hijo y una hija, estoy muy orgullosa'", dice, sonriendo, Katia que ahora sólo le preocupa la reacción de su padre: "Aún no lo he visto porque él no lo aceptará en absoluto".

¿Qué desea Katia, ahora? "Como yo, que todo el mundo pueda ser como quiera. Y que vuelva la paz a mi país".

jueves, 3 de mayo de 2018

#hemeroteca #museos #lgtbi | Schwules Museum, el museo de la cultura LGTBQ de Berlín que se abrió en 1985

Imagen: Porconocer / Detalle del interior de Schwules Museum
Schwules Museum, el museo de la cultura LGTBQ de Berlín que se abrió en 1985.
En el Schwules Museum de Berlín se recogen miles de documentos de la vida cotidiana de las personas del colectivo LGTBQ a lo largo de los últimos 200 años.
Víctor Alós | Porconocer, 2018-05-03
https://www.porconocer.com/alemania/schwules-museum-museo-cultura-lgtbq-berlin-abrio-1985.html

Aunque hoy en día, en pleno 2018 parece que hay todavía cierta reticencia a conocer y aceptar a la comunidad LGTBQ, hay países que hace décadas que han comenzado a normalizar a este colectivo y una ciudad abierta y cosmopolita como Berlín no podía ser menos. El Schwules Museum se conoce como “el museo gay de Berlín” y eso es porque está dedicado al estudio de la historia de la homosexualidad en todo el mundo, aunque se centra más en lo sucedido en Alemania.

El Schweles Museum ofrece un recorrido a la problemática social y personal que han sufrido los miembros del colectivo LGTBQ a lo largo de los años, hasta la actual situación de plena integración. A través de sus exposiciones se podrá comprender la historia del colectivo y es un lugar ideal para entender su situación hasta el momento. Cuenta con una exposición permanente con miles de documentos referentes a la historia del colectivo. En concreto se pueden conocer testimonios personales, en forma de cartas y documentos datados en unos doscientos años y otros más recientes, fotografías y relatos que reflejan la sociedad de cada época.

El origen del museo se data en 1984, cuando se organizó una exposición en el Museo de Berlín, llamada ElDorado, en la que se expuso el trabajo de un grupo de jóvenes investigadores que acercaron al público en general y sin censuras sociales la vida de homosexuales berlineses. A partir del éxito de la muestra se decidió crear un museo para continuar fomentando la visibilidad y normalización del colectivo LGBTQ con la creación del Schwueles Museum.

Este ha tenido varias sedes, aunque actualmente se ubica en Lützowstraße 73, 10785 Berlin, donde se muestran estas exposiciones de documentación de la vida cotidiana hasta la actualidad de los gais, lesbianas, bisexuales, transexuales y ‘queers’ y arte realizado por autores del colectivo o relacionado con él. El horario es, en lunes, miércoles, viernes y domingo de 14:00 a 18:00 horas; los jueves de 14:00 a 20:00 horas y los sábados de 14:00 a 19:00 horas.

Además de las exposiciones hay espacios para consultar los documentos para estudios o trabajos, ya que se trata de una de las instituciones que más documentación tiene sobre la vida del colectivo LGTBQ a lo largo de los dos últimos siglos y resulta un material muy útil para consultar.

viernes, 10 de marzo de 2017

#hemeroteca #turismo | En busca del turista gay en Alemania

Imagen: Levante / Ximo Puig (d) en la Feria de Turismo de Berlín
En busca del turista gay en Alemania.
La C. Valenciana despliega sus argumentos en Berlín con el fin de ganar cuota en ese mercado ante las dudas por el «brexit».
EFE | Levante, 2017-03-10
http://www.levante-emv.com/economia/2017/03/10/busca-turista-gay-alemania/1539126.html

El president de la Generalitat, Ximo Puig, ha aterrizado en Berlín con la voluntad de consolidar la presencia del turista alemán en la C. Valenciana, sobre todo con la oferta de tierra acogedora para el público homosexual. Puig avanzó en la Feria Internacional de Berlín que la estrategia turística de la Comunitat Valenciana pasa por apostar por el viajero alemán y el nicho LGTB (lesbianas, gais, bisexuales y transexuales), sobre todo ante la incertidumbre que supone el brexit para el sector local. Puig hizo estas declaraciones en un encuentro con los medios en el marco de su visita a la ITB de Berlín, la mayor feria turística del mundo.

La «propuesta estratégica» de la C. Valenciana es «intentar incorporar una mayor presencia de turismo alemán», una estrategia de diversificación paralela a un «nuevo posicionamiento» de carácter «fundamental» en el sector LGTB.

«Tenemos un gran potencial de crecimiento» en Alemania, dijo el presidente valenciano, que destaca que en la actualidad los viajeros extranjeros provenientes de ese país suponen sólo el 6% de los que visitan la autonomía: 514.868 turistas en 2016.

Fuentes de la Generalitat han concretado que Renania del Norte-Westfalia, Baviera y Berlín son las tres regiones alemanas que mayor número de turistas envían cada año a la Comunitat Valenciana, por lo que el objetivo del Consell es ampliar las zonas de procedencia de los visitantes germanos.

Por eso, Puig anunció que este año están previstas 30 acciones directas de promoción, 20 en Alemania -algunas apuntando a nichos como el turismo de naturaleza o deportivo- y otras diez en la Comunitat, a donde se invitará a «prescriptores» de opinión. El objetivo en este mercado, uno de los que más viajeros internacionales emite al año a nivel mundial, es «desarrollar todo el potencial que tiene la Comunitat Valenciana que todavía no ha sido implementado en Alemania», según Puig.

El secretario autonómico de la AVT, Francesc Colomer, insistió en ello y explicó que el mercado alemán «representa una capacidad de desestacionalización y de poder adquisitivo» que «interesa sobremanera» al Consell. El sector LGTB es «un segmento muy importante» en términos económicos, pero también es evidencia de «toda una cultura de valores que van más allá del propio segmento», ya que Valencia es «una tierra abierta», «hospitalaria» y tolerante.

En este sentido, esta región cuenta este año por primera vez en la ITB con un puesto en el pabellón del turismo LGTB (denominado «Pink corner») además de su stand diferenciado dentro del español. Esta estrategia de diversificación está relacionada con la incertidumbre que genera la decisión de Reino Unido de abandonar la Unión Europea y la posibilidad de que caiga el número de visitantes a la C. Valenciana de este país, en la actualidad su primer mercado emisor.

domingo, 30 de octubre de 2016

#hemeroteca #danza | Nacho Duato: “Berlín tiene algo de provinciano, me esperaba más”

Imagen: El País / Nacho Duato
Nacho Duato: “Berlín tiene algo de provinciano, me esperaba más”.
El bailarín no será renovado al frente del Staatsballet, el más importante de Alemania. Ataca a sus críticos, sus sucesores y al alcalde de la capital alemana.
Luis Doncel | El País, 2016-10-30
http://cultura.elpais.com/cultura/2016/10/29/actualidad/1477759690_603423.html

Nacho Duato entra canturreando en su austero despacho del Staatsballet. El coreógrafo y bailarín valenciano (Valencia, 1957) está satisfecho con la acogida del público a su Cascanueces, con el que ha tratado de “quitar el polvo” de los clásicos. Pero al director del ballet más importante de Alemania se le nota dolido con los políticos que lo nombraron, con los críticos y, en general, con el trato recibido desde que llegó a Berlín en 2014. El último mal trago se lo propinó el alcalde, Michael Müller, que en septiembre convocó una rueda de prensa para anunciar la no renovación de su contrato en 2019 y su sustitución por Sasha Waltz y Johannes Öhman.

A Duato no le agrada recordar ese momento. Se queja de que le han cortado las alas en un año decisivo. “Yo estaba de acuerdo en irme en 2019, pero les pedí que no lo anunciaran todavía. Con esta sensación de inestabilidad, mucha gente no viene a hacer audiciones. Pero todos sabemos que tenían que decirlo antes por las elecciones berlinesas [celebradas pocos días después de la rueda de prensa]. Y porque si no, no firmaba esa señora que querían cueste lo que cueste”. También reprocha al alcalde no haber asistido a ninguno de sus espectáculos y fiarse solo de las –muy malas- críticas.

Müller sí fue al estreno del Cascanueces, ¿no? “Sí, y le di la bienvenida. Hay gente que infravalora a los bailarines. Se creen que somos tontos. Y de tontos, nada”, asegura con una media sonrisa.

Los críticos son otros de sus caballos de batalla. Dice que las reseñas negativas no le molestan. “Al contrario, me dan marcha”. Pero sí protesta por haber sido recibido “de uñas” desde el primer momento. Y por las mentiras. La prensa le acusa de carecer de una visión para una compañía con un presupuesto anual superior a 11 millones de euros y de estar poco presente en Berlín. “¡Esa es una de las mentiras! Estoy todo el día aquí. No sé qué más puedo hacer. ¿Limpiar el estudio en lugar de la chica turca que viene por las mañanas? También escriben que el último estreno fue un aburrimiento. Y fue un éxito apabullante. No sé qué es lo que quieren”.

Cuando habla, se refiere a un “ellos” indeterminado que parece englobar a todos los que le están haciendo su estancia más dura. “Que no se preocupen, que ya me voy en 2019”, les reta. Y recuerda que llegó a Berlín porque le ofrecieran el puesto varias veces. “A mí me llamaron. No vine a quitar nada a nadie”. Pese a todo, dice no arrepentirse de su experiencia alemana. “Todo esto no interfiere en mi trabajo. Vengo cada mañana con muchas ganas”.

Los sentimientos encontrados reaparecen al hablar de Berlín. Admite que es una ciudad maravillosa -“la única de Alemania donde podría vivir”-. Pero también una cierta decepción. “Tiene algo de provinciano. Me esperaba un poquito más. Esto no habría pasado ni en Londres ni en París”. ¿A qué se refiere con “esto”? “El nombramiento de Waltz, por ejemplo. Es una estrella local, pero no internacional”, responde.

No lo tendrá fácil Waltz. Su nombramiento ha desatado una guerra en el Staatsballet, cuyos bailarines se oponen con uñas y dientes al desembarco de una coreógrafa de danza contemporánea en un ballet clásico. Ya han recogido más de 18.000 firmas contra la berlinesa. “Es muy raro poner a dos personas a dirigir la compañía. Me parece una animalada. Aunque en el fondo es una buena decisión. Ninguno de los dos podría hacerlo solo. No tienen la experiencia suficiente”, dispara Duato, que además sugiere la posibilidad de que Waltz acabe renunciando. “Ya es difícil dirigir una compañía con los bailarines a tu lado. Imagínate en contra”.

Hacer pensar
Dos años y medio antes de irse, el hombre que dirigió la Compañía Nacional de Danza durante 20 años, defiende el legado que dejará en Berlín. “La afluencia de público no ha bajado. Y se ha rejuvenecido. Pero lo más importante es poder hacer pensar al público. Y contradecir esa idea de que los bailarines somos unos frívolos”.

Desde Berlín, Duato ve un panorama desolador en España. “Es bochornoso que tenga que gobernar Rajoy, el de Luis sé fuerte, con un partido imputado. En Alemania sería impensable”, dice. Y, pese a sus conocidas simpatías por la izquierda, asegura que los políticos de derecha que ha tratado son más cultos. “Van más al teatro, leen más, han viajado más. Son más pijos. Menos Jorge Semprún, con el primero que trabajé. Era otra cosa”. La política cultural no se salva de sus críticas. “Solo Berlín se gasta más en danza que toda España. Madrid es la única capital de Europa que no tiene un teatro con compañía propia”.

sábado, 12 de marzo de 2016

#hemeroteca #xenofobia | 3.000 manifestantes de extrema derecha muestran músculo en Berlín contra los refugiados

Imagen: El Diario
3.000 manifestantes de extrema derecha muestran músculo en Berlín contra los refugiados.
Una manifestación multitudinaria en contra de la política de asilo de la canciller Angela Merkel recorre las calles de la capital alemana. Los asistentes sobrepasaron las expectativas de los organizadores y la contra-protesta fue menor de lo esperado.
Carmela Negrete | El Diario, 2016-03-12
http://www.eldiario.es/desalambre/Merkel-refugiados-manifestacion-extrema_derecha-neonazis-Berlin_0_493801049.html

Banderas pre-constitucionales, eslóganes como "orgullo blanco" en las camisetas y grupos abiertamente neonazis como la 'Kameradschaft Northeim' se han congregado este sábado en Berlín. Una amalgama de miembros del partido de extrema derecha NPD, que en este momento está siendo juzgado y podría ser prohibido por su ideología nazi, así como hooligans y otros extremistas se han dado cita en la estación central de la capital alemana. Con el lema "Merkel tiene que irse" han reunido hasta 3.000 personas, una cifra que sería todo un récord para un encuentro de estas características.

Hans, un activista del movimiento antifascista, asegura "desde el fin de la Segunda Guerra Mundial no tenía lugar una manifestación con ideología nacionalista tan numerosa en el centro de Berlín".

El pasado noviembre ya se pasearon 5.000 manifestantes convocados por el partido de extrema derecha Alternativa por Alemania (AfD), pero entre ellos también había numerosos "ciudadanos preocupados", como se autodenominan. Gente que hasta ahora no estaba politizada pero está disconforme con la política de asilo Merkel. En esta ocasión, el partido se ha distanciado de este acto mediante una nota en el Facebook de Frauke Petry, co-presidenta del partido y famosa por su opinión de que las fronteras alemanas y europeas deberían ser protegidas de los refugiados incluso disparándoles. Petry recordó a sus seguidores en su cuenta de la red social que sería contraproducente para el partido participar de la manifestación por si se producían actos violentos. Así que, en teoría, solo ha asistido el núcleo duro.

Las elecciones de mañana en Alemania serán la segunda señal de alarma que, de forma consecutiva, se enciende para la canciller Ángela Merkel. Los votantes de los estados de Baden-Wurtemberg, Sajonia Baja y Renania-Palatinado darán al partido antiislam y antimigración AfD entre un 8 y un 18% de sus votos, según los últimos sondeos. Si las encuestas se cumplieran, pasaría a estar presente en los parlamentos de uno de cada dos estados. Ahora que es posible que el partido NPD sea prohibido, muchos de sus miembros ya planean pasarse al AfD, como demostró una investigación realizada por la televisión pública ARD.

Ni el NPD ni los partidarios del movimiento PEGIDA (los Patriotas Europeos contra la Islamización de Occidente) ven a la prensa con buenos ojos. En la marcha ultraderechista de este sábado los manifestantes han comenzado a insultar a un equipo de televisión, a los que gritaron "mentirosos".

Los ataques a la prensa se repiten, además de en Dresden (donde comenzó y se mantiene el movimiento PEGIDA), en el resto de ciudades alemanas. Los manifestantes atacan sin tapujos a los periodistas, les rompen la cámara, los escupen y los empujan en este tipo de manifestaciones. Las redacciones reciben amenazas de muerte y todo tipo de mensajes intimidatorios. Lo que comenzó como hostigamientos contra periodistas de izquierda, ha pasado a ser un problema que afecta a las principales figuras periodísticas de Alemania, como Dunja Hayali o Anja Reschke.

Dentro de los críticos mas radicales contra Merkel también hay inmigrantes y la extrema derecha los ha abrazado transformando su ideología en los últimos tiempos. Como el paquistaní Zahid Khan, que opina que "el islam es el punto máximo de la manifestación de la obra de satán" y ha escrito un libro explicando el porqué detalladamente. Los "inmigrantes criminales" son el objetivo de los racistas, no los refugiados de guerra, aseguraron los manifestantes en Berlín. Pero están de acuerdo en "cerrar las fronteras de una vez".

Desde los altavoces se difundían ideas como la siguiente: "Todos los países deberían poner palacios de oro a los alemanes allá donde van, por todo lo que han hecho por la humanidad". O "Alemania es una gran nación y nosotros somos su pueblo". O también "Alemania es una empresa y continúa en guerra porque nunca se firmaron tratados de paz".

En contra de la protesta se han movilizado un amplio espectro de la sociedad civil alemana, desde el partido de la canciller Merkel (CDU) hasta los sindicatos (DGB), la izquierda (Die Linke) y los verdes (Die Grüne). Pero al contrario de la extrema derecha, su convocatoria no ha sido seguida por un número elevado de personas, como suele suceder siempre que tiene lugar una manifestación neonazi.

En varios puntos, algunas personas se concentraron para gritar a los racistas que no tienen lugar en esta ciudad. La policía los separó de tal modo que casi no llegaron a escucharse mutuamente la ristra de insultos que se gritaron unos a otros. Todo el centro de Berlín quedó durante la marcha paralizado: desde la Puerta de Brandenburgo, a la estación central y la plaza de Alexander.

lunes, 22 de febrero de 2016

#hemeroteca #acogida | Berlín abrirá un albergue para refugiados homosexuales

Berlín abrirá un albergue para refugiados homosexuales.
La relación de incidentes y vejaciones es larga e incluye palizas, agresiones sexuales, ataques verbales y marginación generalizada por parte de los otros refugiados.
Carmen Valero | El Mundo, 2016-02-22
http://www.elmundo.es/internacional/2016/02/22/56cb33a7268e3e30368b4586.html

La ciudad-estado de Berlín contará a partir de mañana con un centro de acogida específico para refugiados homosexuales, lesbianas, bisexuales, transexuales e intersexuales que evitará las situaciones de discriminación, acoso y violencia que viven muchas de estas personas en los albergues.

"Tienen miedo. Los albergues están masificados y basta con que una minoría haga comentarios impropios sobre su sexualidad para que no duerman tranquilos o se atrevan a ir al baño", afirmó el Mahmoud Hassino, sirio con estatuto de refugiado en Alemania desde 2014 y en la actualidad miembro de la Asesoría de Homosexuales de Berlín, organización que gestionará el albergue, el primero de esa índole en este país.

La relación de incidentes y vejaciones es larga e incluye palizas, agresiones sexuales, ataques verbales y marginación generalizada por parte de los otros refugiados, actos que raramente denuncian a la policía porque, según Hassino, temen que eso pueda perjudicarles.

La mayoría calla y no soló ante la Policía, sino también ante los agentes sociales presentes en los centros, en algunos de los cuales viven en una misma sala hasta 400 personas, porque la homosexualidad está criminalizada en nuestros países y es algo que te obligan a interiorizar, sostuvo Hassino.

Eso dificulta la "detección" en los albergues de los casos que necesitan especial protección, un obstáculo que la Asesoría de Homosexuales y los asistentes sociales intentan paliar con la distribución de folletos, acciones a través de las redes sociales o entrevistas personales.

El centro, cuya dirección postal se mantendrá en secreto para garantizar el anonimato de sus inquilinos aunque se conoce el distrito de la ciudad donde está emplazado, tendrá una capacidad de 122 plazas en 29 apartamentos de dos o tres habitaciones y su financiación correrá a cargo del senado berlinés.

Las autoridades reconocen así que homosexuales, lesbianas y transexuales conforman un "grupo social de protección especial" por ser especialmente vulnerables a la estigmatización y la violencia" en sus países de origen y en los de acogida.

El director del departamento de refugiados de la Asesoría de Homosexuales de Berlín, Stephan Jäkel, calcula que alrededor del 10% de los casi 80.000 demandantes de asilo y refugio registrados en Berlín son homosexuales, lesbianas, transexuales e intersexuales, lo que supondría una horquilla de entre 3.500 y 6.000 personas. Dos tercios serían homosexuales.

De ajustarse a la realidad ese cálculo, el albergue que mañana se inaugura con el traslado de los primeros 20 refugiados, todos varones jóvenes menos una mujer lesbiana, se queda pequeño, por lo que los asistentes sociales que trabajan en los centros de acogida y la Asesoría de Homosexuales deberán dar prioridad a los casos más urgentes.

Jäkel destacó en ese sentido que la "comunidad" también se ha movilizado y en estos momentos hay entre 50 y 10 refugiados homosexuales, lesbianas y transexuales viviendo en domicilios privados.

A ello se suman los refugiados pertenecientes a estos colectivos que ante la necesidad de sacarlos de los albergues reciben de parte de la Oficina de Sanidad y Asuntos Sociales (LeGeSo), donde se centraliza el registro de los solicitantes de asilo, bonos canjeables por estancia en hostales.

El albergue, además de una estadía entre iguales, contará, como cualquier otros con vigilancia 24 horas, zonas comunes y una sala donde se impartirán clases de alemán y materias que faciliten la integración de estos refugiados en Alemania.

Un primer paso en esa dirección se dio este fin de semana con la celebración de jornadas de puertas abiertas para los vecinos del albergue conocieran el proyecto y las razones del mismo.

Según Jäkel, la acogida fue buena y aunque nunca se sabe, partimos de la base de que no habrá manifestaciones de intolerancia y xenofobia.

lunes, 18 de enero de 2016

#hemeroteca #lgtbifobia | Berlín abrirá un centro para refugiados homosexuales y transexuales

Imagen: 20 Minutos / Gais refugiados en Berlín
Berlín abrirá un centro para refugiados homosexuales y transexuales.
El proyecto tendrá una capacidad para entre 100 y 120 residentes y previsiblemente entrará en funcionamiento el próximo marzo con objetivo de protegerlos de los frecuentes casos de abusos y agresiones sexuales de los que son víctimas.
Público, 2016-01-18
http://www.publico.es/internacional/berlin-abrira-centro-refugiados-homosexuales.html

La ciudad-estado de Berlín se propone abrir un albergue de refugiados específico para homosexuales y transexuales con el objetivo de protegerlos de los frecuentes casos de abusos y agresiones sexuales de los que son víctimas.

Fuentes del departamento de Migración e Integración de la capital alemana informaron hoy del proyecto, que tendrá una capacidad para entre 100 y 120 residentes y que previsiblemente entrará en funcionamiento el próximo marzo.

Se tratará del primer albergue de estas características en Alemania, país que el año pasado recibió a 1,1 millones de peticionarios de asilo y al que se espera llegue a lo largo de este 2016 una cifra similar.

La gestión correrá a cargo a la Asesoría para los Homosexuales de Berlín, organización de apoyo al colectivo gay en la ciudad.

Ese organismo estima que el cómputo total de homosexuales y transexuales entre los refugiados residentes en la capital alemana se sitúa entre las 3.500 y las 5.000 personas.

En declaraciones al diario berlinés Der Tagesspiegel, fuentes de esa oficina alertaron de la situación que sufre el colectivo en los centros de acogida y alojamientos para refugiados, así como en las dependencias de la Oficina de Sanidad y Asuntos Sociales (LaGeSo) donde se centraliza su registro como solicitantes de asilo.

Los miembros del colectivo son frecuentemente víctimas de palizas y agresiones sexuales y sufren ataques verbales y marginalidad generalizada por parte de los restantes residentes, además de un trato discriminatorio del personal de vigilancia.

En las dependencias de LaGeSo, de por sí desbordadas en su capacidad de gestión por la llegada incesante de refugiados, hay apenas cinco voluntarios que se encargan específicamente de estos colectivos, según el rotativo.

La situación de discriminación o agresiones afecta tanto a los homosexuales y transexuales llegados con la gran oleada migratoria del año pasado como a aquellos a los que en su día se concedió asilo en Alemania por sufrir persecución en sus países de origen a causa de su inclinación sexual.

jueves, 31 de diciembre de 2015

#hemeroteca #derechos | Pareja de refugiados sirios gays construye un nuevo futuro en Alemania

Imagen: Amnistía Internacional / Jamal y Said
Pareja de refugiados sirios gays construye un nuevo futuro en Alemania.
Lorna Hayes y Khairunissa Dhala · Equipo sobre Derechos de Personas Refugiadas y Migrantes | Amnistía Internacional, 2015-12-31
https://www.es.amnesty.org/nuestro-trabajo/blog-con-nombre-propio/historia/articulo/pareja-de-refugiados-sirios-gays-construye-un-nuevo-futuro-en-alemania/

Said y Jamal huyeron de Siria tras haber sido torturados debido a su activismo político. Están muy ilusionados con empezar una nueva vida en la capital, Berlín, donde han sido reasentados.

“Lloramos de alegría”, afirma Jamal* sobre el momento en que su pareja, Said*, y él se enteraron de que Alemania les abría las puertas.

“Fue un momento de victoria”, prosigue Jamal. “Nos impresionó que nos aceptaran para el reasentamiento tan rápido, en [sólo] seis meses”.

Tuvieron suerte, ya que muchas otras personas refugiadas que cumplen las condiciones de reasentamiento esperan durante mucho más tiempo esa importantísima llamada telefónica que les confirma que pueden establecerse definitivamente en un lugar pacífico y seguro.

Un nuevo hogar en Berlín
Rodeada de muebles y cajas de cartón, la pareja deshace el equipaje y se organiza en su nuevo hogar. Se les nota el alivio y la felicidad que sienten: ha transcurrido mucho tiempo desde la última vez que tuvieron un hogar permanente.

Cuando estaban en Siria, Said y Jamal trabajaban como periodistas y participaban en actividades políticas. Luego, las fuerzas de seguridad los detuvieron y torturaron, y quedarse se volvió demasiado peligroso. En 2014 huyeron al vecino Líbano.

Pero allí, Jamal, que vive con el VIH, no pudo obtener el tratamiento médico que necesitaba. En enero de 2015, la Agencia de la ONU para los Refugiados, ACNUR, ofreció a la pareja una tabla de salvación. A través del programa de admisión humanitaria de Alemania para personas refugiadas sirias, les ofreció una plaza en Berlín.

Nos consideraron una familia
“Nos fuimos de Líbano el 8 de enero de 2015”, dice Said. “Hacía mucho frío cuando salimos del avión. Estábamos entusiasmados y asustados a la vez”, recuerda Jamal. “No sabíamos qué esperar. Estábamos preparados para cualquier cosa”.

Tras permanecer 12 días en un campo de tránsito para personas refugiadas, los enviaron a vivir a un Wohnheim o alojamiento compartido para familias y jóvenes. “Teníamos nuestro propio apartamento; fuimos muy afortunados porque nos consideraron una familia, y no dos chicos solteros”, afirma Jamal.

Nueve meses más tarde, decidieron trasladarse porque se sentían incómodos. “Alguien de mi clase de alemán se enteró de que yo era gay y se lo dijo a nuestros vecinos”, cuenta Jamal.

Solicitar su propio apartamento significaba acudir a un montón de entrevistas con su asistente social. Finalmente, una organización de apoyo a personas que viven con el VIH les brindó la ayuda que necesitaban.

Construir una nueva vida
Cuando llegaron a Alemania, a Jamal le preocupaba quedarse sin la medicación antirretroviral que necesita para mantenerse sano. Pero tras haber conseguido ayuda médica, puede dedicarse a otras cosas, como aprender el idioma. Said dice bromeando que le da envidia lo rápido que Jamal está aprendiendo alemán.

Ambos van a clase cinco días a la semana, y deben terminar un curso básico antes de poder solicitar trabajo. Mientras tanto, hacen algo de periodismo online, hasta ahora sin remuneración.

Volver a tener vida social ha supuesto un enorme alivio tras la tensión de llevar años huyendo. “Fue una de las cosas más difíciles”, dice Jamal. “Construir relaciones de confianza lleva mucho tiempo, pero ya hemos hecho algunas buenas amistades alemanas, israelíes y noruegas”.

A ambos les encanta Berlín porque es un lugar fácil y acogedor para ser gay abiertamente. “Es muy diferente a Líbano y Siria”, afirma Jamal. “En Líbano hay dos clubs [para gays], pero [ser gay] es ilegal”.

Dar algo a cambio
Ahora, ambos están centrados en construir su futuro, empezando por terminar sus estudios universitarios. “También tengo interés en involucrarme en uno de los partidos políticos de aquí”, manifiesta Said. “En Siria éramos activistas y participamos en las manifestaciones [a principios de 2011, en la época en la que estalló el conflicto].”

“Quiero trabajar con otros refugiados que vienen a Berlín”, dice Jamal. “Yo soy refugiado, así que sé lo que necesitan. Sería estupendo poder ayudar a otras personas del mismo modo que me han ayudado a mí”.

“La mayoría de las personas sirias que llegan aquí tiene problemas psicológicos a causa de lo que les ocurrió”, añade Said. “Sienten que lo han perdido todo: las amistades, la familia, el trabajo...: su vida”.

Jamal dice que algunas personas refugiadas ocultan su orientación sexual o su condición serológica porque tienen miedo. “Y si se ocultan, no reciben ayuda. Podríamos ayudar a traducir en los casos de personas con cuestiones delicadas. Si yo no hablara abiertamente sobre mis problemas de salud sería fatal para mí”.

En general, el reasentamiento les ha dado la oportunidad de empezar a rehacer la vida que les obligaron a abandonar en Siria. “Queremos empezar a trabajar, ser independientes, y tener buenos empleos con salario”, dicen Jamal y Said. “Es a lo que estamos acostumbrados”.

* Los nombres de los hombres se han modificado para proteger su seguridad.

Actualmente, más de 4 millones de personas refugiadas procedentes de Siria viven provisionalmente en sólo cinco países de la región. Amnistía pide que 400.000 de ellas –las que ACNUR considera más vulnerables– sean reasentadas en los países ricos antes de terminar 2016. El reasentamiento es una tabla de salvación para los refugiados más vulnerables del mundo, especialmente las personas con problemas médicos graves. Al acabar 2017, calculamos que 1,45 millones de personas de todo el mundo necesitarán esta forma vital de protección.

martes, 18 de agosto de 2015

#hemeroteca #historia #exposiciones | Cuando Berlín inventó la homosexualidad

Imagen: El País / Manifestación en Berlín, 1973
Cuando Berlín inventó la homosexualidad.
Entre el siglo XIX y el XX, en la capital alemana floreció una subcultura gay con una fuerza y visibilidad sin parangón. Varios libros y una exposición lo recuerdan.
Luis Doncel | Babelia, El País, 2015-08-18
http://cultura.elpais.com/cultura/2015/08/12/babelia/1439394719_110447.html

“Caballeros, propongo reformar la ley para acabar con la persecución de unas personas inocentes y, al mismo tiempo, cerrar una fuente de suicidios que ya ha manado demasiado. Se trata de una clase humana expuesta a una persecución penal inmerecida tan solo porque la naturaleza le ha implantado una inclinación sexual opuesta a la habitual”.

Corría el 29 de agosto de 1867 y Karl Heinrich Ulrichs acababa de hacer en Múnich la primera salida del armario de la historia moderna. Este abogado nacido en el reino de Hannover se dirigía a medio millar de juristas, varios diputados y un príncipe entre ellos. En un alarde de coraje, al hablar de esa categoría de personas “con una inclinación distinta”, él mismo se incluía en ella.

Ulrichs no logró su objetivo: el imperio alemán que nacería cuatro años más tarde optó por continuar la tradición prusiana y penar con cárcel “la fornicación contra natura” entre varones. Pero su discurso —interrumpido por indignados gritos de “¡basta, basta!”— sentaría las bases para que en las décadas siguientes floreciera en Berlín una subcultura que hoy denominaríamos gay con una fuerza y visibilidad sin parangón en ninguna otra ciudad del mundo.

“Gay Berlin”, del historiador estadounidense Robert Beachy, narra cómo el propio concepto de lo homosexual fue una invención alemana. Karl Maria Kertbeny inventó esa palabra, así como la de heterosexual, en 1869. Y cómo el Berlín de los primeros años del siglo XX se convirtió en un foco de atracción para todos aquellos con una sexualidad diferente a la normativa. Es a lo que se refería el dramaturgo August Strindberg cuando visitó la capital en 1893 y presenció cómo “los más pervertidos de la ciudad” se reunían en un baile de disfraces. “Hombres que bailaban con hombres de forma melancólica y tremendamente seria. El que hacía de mujer podía llevar bigote, quevedos, ser feo y carecer de la más mínima femineidad”, escribía al recordar lo que le había parecido “la escena más repugnante” de su vida.

¿Pero por qué Berlín y no otras metrópolis como París o Londres se convirtieron en el centro de la vida uranita, la palabra con la que Ulrichs se refería a los que eran como él? “La ley penaba los actos sexuales entre hombres, pero no prohibía los clubes, bares u otros lugares de encuentro. La policía los vigilaba, pero estaba obligada a tolerarlos. Precisamente por este acoso, los activistas empezaron a organizar protestas y esta subcultura comenzó a hacerse más visible”, explicaba Beachy desde una terraza del barrio de Prenzlauer Berg en una espléndida mañana de julio.

La eclosión llegó en el Berlín de los años veinte retratado por el británico Christopher Isherwood en su novela “Adiós a Berlín”, que serviría como inspiración para el musical “Cabaret”. Entonces, la vieja capital prusiana llegó a contar con un centenar de locales y una treintena de publicaciones dedicados a los homosexuales.

La recién aparecida edición alemana de “Gay Berlin” —con un título mucho más sugerente: “El otro Berlín. La invención de la homosexualidad: una historia alemana, 1867-1933”— coincide con la gran exposición dedicada a “las homosexualidades” del berlinés Museo de Historia Alemana. La muestra permite echar un vistazo a las formas de homoerotismo con las que disfrutaban nuestros bisabuelos, como unos desnudos masculinos sobre fondo campestre de finales del siglo XIX o unos ejemplares de “Der Eigen”, la primera publicación de temática homosexual, en circulación de 1898 a 1932, un año antes de que la llegada al poder de los nazis acabara con cualquier posibilidad de disensión sexual.

Pero lo más interesante de la exposición es la perspectiva que ofrece de cómo han ido variando la percepción en torno a las sexualidades marginales. Sorprende, por ejemplo, que en 1987 Peter Gauweiler —diputado hasta este mismo año del partido socialcristiano que gobierna Baviera de forma perenne— abriera el debate sobre la necesidad de crear un registro obligatorio con la población infectada de sida.

Birgit Bosold, comisaria de la muestra, ha querido dotar a la exposición de una perspectiva “feminista-queer”. Es ese punto de vista el que ella echa de menos en el libro de Beachy. “El problema es que cuenta una historia protagonizada sobre todo por hombres. El concepto de homosexualidad nace en los años sesenta del siglo XIX íntimamente ligado a los pujantes movimientos feministas que emergían en distintos países, algo que el autor olvida. Además, no se puede contar la historia de la homosexualidad ligada a un solo país, con una perspectiva nacional”, asegura. “El libro despliega un gran aparato investigador que aporta muchísima información sobre aspectos como los registros policiales o los chantajes habituales en la época”, discrepa el autor y traductor Ibon Zubiaur, que ya abordó el tema en 2007 en su libro “Pioneros de lo homosexual”.

El historiador estadounidense recupera episodios que acapararon la atención de la prensa mundial en los primeros años del siglo XX, como el escándalo de Eulenburg. La publicación de varios artículos que destapaban las relaciones del káiser Guillermo II con un grupo de nobles, encabezado por el príncipe Philipp zu Eulenburg, que compartían su gusto por los hombres golpeó los fundamentos del imperio alemán.

Es difícil resistir las carcajadas con la descripción de los encuentros que organizaban los amigos, que se dirigían al emperador con el apelativo de “liebchen”, algo así como “cielo” o “cariñito”. Beachy explica también que el caso de Eulenburg contribuyó a fomentar los prejuicios contra los homosexuales, pero al mismo tiempo les dio visibilidad y mostró a la sociedad hasta qué punto era un fenómeno extendido en el Berlín anterior a la Primera Guerra Mundial. El escándalo también sirvió de pretexto para acabar con la influencia de un grupo hasta entonces muy cercano al káiser al que se le acusaba de sus tendencias pacifistas.

El famoso artículo 175 que condenaba las relaciones homosexuales estuvo en vigor en Alemania hasta 1994, aunque desde 1969 se limitó solo a las relaciones con menores de 21 años y, más tarde, de 18. En 2001 se regularon las uniones civiles, pero la canciller, Angela Merkel, sigue negándose a aprobar una ley similar a las de países vecinos como España, Francia o Reino Unido con el argumento de que, según lo entiende ella, el matrimonio consiste “en la convivencia entre un hombre y una mujer”. Una visión muy distinta tenía casi un siglo antes Klaus Mann, escritor e hijo de Thomas Mann, que en 1923 se mostró maravillado al visitar Berlín por primera vez. “Mírenme, señoras y señores, truena la capital del imperio. Antes teníamos un ejército formidable, ahora dirigimos la vida nocturna más tumultuosa. Es Sodoma y Gomorra con un tempo prusiano. No se pierdan el circo de las perversidades”, escribiría años más tarde.

“Gay Berlin, Birthplace of a Modern Identity”. Robert Beachy. Alfred A. Knopf, 2014. 305 páginas. 25,26 euros.
“Pioneros de lo homosexual”. Ibon Zubiaur (ed.). Anthropos. Madrid, 2007. 159 páginas. 10 euros.
“Homosexualidades”. Exposición en el Museo de Historia Alemana y Schwules Museum (los dos en Berlín) Hasta el 1 de diciembre.

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Héctor Llanos Martínez | El Viajero, El País, 2013-04-30
http://elviajero.elpais.com/elviajero/2013/04/26/actualidad/1366975968_138994.html