Mostrando entradas con la etiqueta Jaroslaw Kaczynski. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Jaroslaw Kaczynski. Mostrar todas las entradas

miércoles, 16 de septiembre de 2020

#hemeroteca #lgtbifobia | Polonia vuelve al punto de mira de la Comisión Europea por permitir “zonas libres de ideología LGTBI”


Polonia vuelve al punto de mira de la Comisión Europea por permitir “zonas libres de ideología LGTBI”.

Casi un centenar de municipios del país rechaza la diversidad sexual y Von der Leyen advierte a Varsovia de que no permitirá más infracciones al Estado de derecho.
María Hervás | El País, 2020-09-16
https://elpais.com/internacional/2020-09-16/polonia-vuelve-al-punto-de-mira-de-la-comision-europea-por-permitir-zonas-libres-de-ideologia-lgtbi.html 

Casi un centenar de municipios y ciudades polacas se han autoproclamado en el último año como “zonas libres de ideología LGTBI”. Son lugares en los que homosexuales, transexuales y bisexuales no son bien recibidos, zonas donde se rechaza la tolerancia sexual en defensa de la familia tradicional. Aunque esta declaración no tiene ninguna validez legal, sí que está cargada de una retórica que pretende criminalizar a esta comunidad y que cuenta con el apoyo explícito del propio Gobierno, liderado en la sombra por el ultraconservador católico Jaroslaw Kaczynski. Este miércoles, la presidenta de la Comisión Europea ha vuelto a tomar partido en el asunto y ha advertido a Polonia de que “no tolerará más infracciones al Estado de derecho”.

La primera medida comunitaria contra esta polémica iniciativa se tomó el pasado julio, cuando la UE rechazó abiertamente conceder una ayuda económica a seis municipios polacos que se habían declarado “zonas libres de LGTBI”. Estas localidades pretendían obtener un fondo de hasta 25.000 euros para llevar a cabo un programa que estimulara el debate y la participación cívica dentro de la UE conocido como Europe for Citizens Proyect. Ya en ese momento, Von der Leyen respaldó esta sanción: “Nuestros tratados garantizan que todas las personas en Europa sean libres de ser quienes son, de vivir donde quieran y de amar a quienes quieran”.

El profesor de Derecho de la Universidad de Varsovia Jakub Urbanik, que es un ferviente activista proeuropeo y que forma parte del colectivo LGTBI polaco, confía en que las acciones de la UE surtan algún efecto en Varsovia. “No pueden dejar crecer más al monstruo. Pasó en Hungría, donde [el presidente, Viktor] Orbán ha minado la democracia y el Estado de derecho. La UE no puede dejar que en Polonia pase lo mismo”.

La mayoría de los municipios que se hacen llamar “zonas libres de ideología homosexual” se encuentran en la parte sureste de Polonia, granero de votos del partido Ley y Justicia (PiS), una zona más rural y conservadora donde la Iglesia católica tiene mucho poder. “No se me ocurriría ir hasta allí con mi mascarilla de la bandera arcoíris. El mensaje de odio hacia el diferente ha calado en la sociedad polaca, y hay barrios en Varsovia donde cada vez te sientes más incómodo”, asegura Urbanik en una entrevista telefónica.

El Parlamento Europeo también ha pedido a las autoridades polacas que condenen esta iniciativa. “Las zonas libres de LGTBI son zonas libres de humanidad y no tienen cabida en la UE”, ha criticado hoy Ursula von der Leyen, en el discurso del estado de la Unión. Pero como ya es costumbre, el Ejecutivo polaco ha hecho oídos sordos a las advertencias de Bruselas. El nuevo enemigo a combatir para los ultracatólicos del PiS es el homosexual, un mensaje que han repetido hasta la saciedad en un año marcado por los comicios europeos de 2019 y las elecciones presidenciales de este mes de julio, donde el presidente Duda revalidó su victoria en las urnas, aunque con unos resultados muy ajustados, lo que demuestra la división y polarización de la sociedad polaca.

viernes, 27 de septiembre de 2019

#hemeroteca #lgtbifobia #politica | El presidente de Polonia vuelve a mostrar su homofobia al criticar las familias “con dos papás o dos mamás”

Imagen: La Vanguardia / Jaroslaw Kaczynski
El presidente de Polonia vuelve a mostrar su homofobia al criticar las familias “con dos papás o dos mamás”.
Los derechos LGTBI ya centraron parte de la campaña electoral de las pasadas europeas, en las que Kaczynski llegó a afirmar que este colectivo es un “enemigo para los valores de la patria”.
EFE | La Vanguardia, 2019-09-27
https://www.lavanguardia.com/internacional/20190927/47665129140/presidente-polonia-homofobia-modelo-familias.html

El líder del partido gobernante polaco, Jaroslaw Kaczynski, reitera su defensa a la familia tradicional y asegura que luchará para que “el modelo europeo” de la familia “con dos papás o dos mamás” no se imponga en Polonia, país donde los derechos LGTBI se han convertido en protagonistas de la campaña electoral.

”A menudo escuchamos que si Polonia quiere vivir como Europa, entonces hay que ser como Europa, incluyendo la ideología que llega desde Europa, dos papás, dos mamás, etcétera, etcétera”, explicó anoche Kaczynski durcarlesante un acto electoral, según recogen hoy medios locales.

”Pero esto no tiene por qué ser así, y nosotros vamos a esforzarnos por defender la familia tradicional, porque ésta es la base de todo”, añadió el presidente de Ley y Justicia, considerado como el auténtico hombre fuerte de Polonia en la sombra.

”Todos sabemos cuál es el fundamento de todo: mujer, hombre y niños”, subrayó el político polaco.

Los derechos LGTBI ya centraron parte de la campaña electoral de las pasadas europeas, en las que Kaczynski llegó a afirmar que este colectivo es un “enemigo para los valores de la patria polaca”.

De hecho, desde las organizaciones LGTBI de Polonia se ha venido denunciando reiteradamente un rebrote de la homofobia en este país coincidiendo con la cercanía de las elecciones generales del próximo 13 de octubre, del que culpan directamente al discurso “radical” del partido Ley y Justicia.

La fuerza nacionalista Ley y Justicia parte como clara favorita para repetir victoria en estos comicios, con un apoyo cercano al 45% de los votos, según el último sondeo del instituto IBRiS.

miércoles, 7 de agosto de 2019

#hemeroteca #lgtbi #lgtbifobia | El #MeToo de las personas LGBT en Polonia

Imagen: 20 Minutos
El #MeToo de las personas LGBT en Polonia.
Mikołaj Czerwiński · Coordinador de Igualdad de Trato en Amnistía Internacional Polonia | 1 de 10, 20 Minutos, 2019-08-07
https://blogs.20minutos.es/1-de-cada-10/2019/08/07/metoo-lgbt-polonia/

Hace diez días, cuando me acerqué a la plaza principal en la que iba a dar comienzo el primer desfile del Orgullo LGBTI en la historia de Białystok, me encontré con una escena caótica.

Miles de personas enfurecidas se enfrentaban a quienes participaban en el desfile, gritando insultos homófobos y lanzando golpes con puños, botas y astas de bandera.

Vi cómo un joven era arrojado al suelo a patadas por unos cabezas rapadas, y cómo una mujer era empujada a la calzada. Una joven madre pasó corriendo a mi lado con su niño, y a un muchacho a quien le sangraba el labio le arrancaron su bandera arcoiris de las manos y le prendieron fuego. La policía se limitó a quedarse a un lado y mirar.

Fui al desfile del Orgullo de Białystok con colegas de Amnistía Internacional, pero cuando empezaron a llovernos adoquines y petardos quedó claro que no podríamos llevar a cabo nuestra habitual observación de los derechos humanos. En lugar de eso, nos agrupamos a la cabeza del desfile para mostrar nuestra solidaridad.

Es digno de destacar que, pese a que los superaban en número de cuatro a uno y pese al aluvión de violencia e insultos, quienes participaban en el desfile se mantuvieron firmes. Desafiantes y con alegría, bailaban al ritmo de una música casi lo bastante fuerte como para ahogar los gritos de: “¡A la mierda los maricones!”. Y cuando los organizadores desplegaron la enorme bandera arcoiris que encabezaría el desfile, se me llenaron los ojos de lágrimas.

Para muchas personas en Polonia, el nivel de violencia presenciado en el desfile del Orgullo de Białystok supuso una conmoción, pero no surgió de la nada. En los últimos meses, el gobierno polaco y los medios de comunicación progubernamentales han difundido cada vez más propaganda homófoba y tránsfoba y han utilizado la homofobia como punto de concentración antes de las próximas elecciones generales.

Este mismo año, Jarosław Kaczyński, líder del partido en el gobierno, el Partido Ley y Justicia (PiS), describió la “ideología LGBTI” como una “amenaza importada a la identidad polaca, a nuestra nación, a su existencia y, por tanto, al Estado polaco”. Después de que algunas ciudades, entre ellas Varsovia, declararán su apoyo a las personas LGBTI, el primer ministro Morawiecki declaró que los padres y las madres polacos no desean que se fomenten “tendencias homosexuales” en sus hijos e hijas, y algunos miembros regionales del partido han tratado de declarar ciudades y provincias enteras “zonas libres de ideología LGBTI”.

La campaña, que ha difundido retórica homófoba dentro y fuera de Internet, ha sido adoptada con entusiasmo por los políticos y medios de comunicación conservadores, y un periódico ha llegado a incluir adhesivos de “Zona libre de LGBTI” para sus lectores.

Pero, en los diez días transcurridos desde la violencia de Białystok, algo milagroso ha sucedido en Polonia.

Hace dos días, un joven llamado Tomasz tuiteó un mensaje en el que sugería que las personas LGBTI publicaran fotos de sí mismas “en la escuela o en el trabajo, para demostrar que somos personas normales con las que te puedes encontrar en cualquier parte: en la tienda, en la calle, en la oficina”. Añadió la etiqueta #jestemLGBT (“Yo soy LGBT”) y, durante los dos últimos días, ha sido la etiqueta más difundida en Twitter en Polonia, mientras miles de personas expresaban su solidaridad tuiteando y retuiteando.

La gente en Polonia ha utilizado la etiqueta en las redes sociales para mostrar quién hay detrás de esos calificativos: estudiantes, camareros, bomberos, médicos o simplemente la persona que se sienta a tu lado en el autobús o con la que te cruzas en la calle. “Estoy harta de la manera en que se deshumaniza a la comunidad LGBTI en Polonia”, tuiteó Alexandra, estudiante. ”Soy una persona normal. Me levanto, voy a trabajar, vuelvo a casa, hago la cena para mí y para mi novia, voy a clase, y luego me acuesto”. Decenas de miles más se están uniendo, brindando solidaridad y apoyo tuiteando #jestemzLGBT (Yo estoy con los/las LGBTI) para expresar solidaridad con las personas LGBTI.

“Estoy muy contento de que una simple acción haya tenido tanto impacto”, me dijo Tomasz cuando hablé con él. “Mucha gente se ha puesto en contacto conmigo para decir que la etiqueta le ha ayudado a reunir el valor de revelar su orientación a sus amistades. A pesar de la cantidad de odio a la que se enfrentan las personas LGBTI, los últimos días han demostrado que estas personas son muy fuertes y no se avergüenzan de ser quienes son.”

Aunque una etiqueta por sí sola no basta para revertir la arraigada homofobia social, el movimiento #MeToo / #YoTambién demostró que las redes sociales pueden ser una herramienta efectiva para empoderar, desafiar a los prejuicios y ayudar a redefinir lo que es aceptable en una cultura. Polonia tiene un largo camino que recorrer, y para empezar debería proteger adecuadamente a quienes participan en los desfiles del Orgullo para garantizar que la violencia que tuvo lugar en Białystok no se repite.

Pero el movimiento de solidaridad —impulsado por una enorme oleada de apoyo de gente en las redes sociales— ha demostrado alto y claro que existe un ansia urgente de cambio.

Tal como tuiteó una mujer polaca junto a la etiqueta #jestemLGBT: “Podría ser amiga tuya algún día. Podría ser familia tuya algún día. Pero también soy alguien hoy”.

lunes, 15 de julio de 2019

#hemeroteca #lgtbi #lgtbifobia | El colectivo LGTBI planta cara a la homofobia de las autoridades polacas

Imagen: El Diario
El colectivo LGTBI planta cara a la homofobia de las autoridades polacas.
EFE | El Diario, 2019-07-15

https://www.eldiario.es/politica/colectivo-LGTBI-homofobia-autoridades-polacas_0_920758471.html

El colectivo LGTBI de Polonia se niega a ceder ante el repunte de homofobia que se impone en este país, donde una treintena de localidades se han declarado "territorio libre de la ideología LGTBI", mientras desde el partido gobernante se señala a esta ideología como una "amenaza" contra la patria.

"La situación del colectivo LGTBI en Polonia es sin duda dramática, no contamos con igualdad de derechos, las parejas no pueden acceder a un sistema de unión de hecho, y ni qué hablar de matrimonio, mientras que el código penal no protege al colectivo de forma apropiada", explicó a Efe la activista Cecylia Jakubczak.

Jakubczak es portavoz de la principal ONG polaca en defensa de los derechos LGTBI, Kampania Przeciw Homofobia (KPH, Campaña contra la Homofobia), una organización que sirve de parapeto a las políticas "increíblemente homófobas" del Gobierno de Polonia, en manos del partido nacionalista-conservador Ley y Justicia (PIS) desde 2015.

"Es evidente la brecha cada vez más grande entre los políticos de PiS y gran parte de la sociedad, que acepta y entiende las diferentes opciones sexuales", añade Jakubczak, que pone como ejemplo la última edición de la Marcha del Orgullo Gay en Varsovia, el pasado 9 de junio, donde se registró una cifra récord de asistentes con 100.000 personas.

Además, recuerda esta activista, cada vez son más las localidades en las que se organizan actos reivindicativos como éste, aunque también son cada vez más las que, al otro lado de la trinchera, se posicionan abiertamente contra el movimiento LGTBI y la "amenaza ideológica" que éste representa.

Según un sondeo del instituto IBSP realizado el pasado marzo, algo más del 31% de los polacos dicen "aceptar sin reparos" a las personas LGTBI frente al 38% que "no los aceptan", con un amplio número de ciudadanos que declaran no tener una opinión definida sobre este colectivo.

La ciudad de Swidnik, en el Este de Polonia, ha sido la primera de una treintena en declararse libre de la ideología LGTBI, un ejemplo que han seguido otras dentro de una tendencia que considera que la "ideología LGTBI va en contra de la familia y el Estado polaco".

Efe intentó sin éxito contactar con representantes de esta localidad, gobernada por PiS, para que explicasen el contenido de esa declaración que, aunque meramente simbólico, supone una auténtica proclamación en contra de los movimientos en favor de los derechos LGTBI.

Es precisamente el líder nacional de este partido, Jaroslaw Kaczynski, quien aprovechaba la campaña electoral de las pasadas elecciones europeas para lanzar duros ataques contra los movimientos en favor de los derechos de los homosexuales, una "amenaza" para la patria polaca dentro de una "guerra ideológica", afirmaba.

En este escenario, a finales de junio la Iglesia católica polaca acusaba a la empresa de muebles sueca Ikea de "adoctrinamiento LGTBI", después de que la compañía despidiera a un empleado por publicar un comentario homófobo en una red social interna de la compañía.

Según KPH la "exaltación" homófoba que se vive en Polonia es una reacción directa frente a la proclamación contra la discriminación firmada y adoptada este febrero por el alcalde de Varsovia, el liberal Rafal Trzaskowski, con el objetivo de proteger los derechos de las personas LGTBI.

El rebrote homófobo ha hecho que colectivos como KPH redoblen sus esfuerzos para enfrentar la demonización del colectivo LGTBI, con acciones "imaginativas frente a la intolerancia de los políticos", como la que tenía lugar el pasado fin de semana en Varsovia, donde una quincena de artistas tatuaban contra la homofobia.

"Esta iniciativa nació hace dos años en Varsovia y también ha tenido lugar en Breslavia, es nuestra forma de educar y mostrar a las sociedad que es posible colaborar y ayudar al colectivo LGTBI de diferentes formas", dijo a Efe la organizadora de "Tatuajes contra la homofobia", Franczyska Sady.

"Ayudamos de una manera imaginativa, divertida, sin formalidades, y quienes nos visitan se hacen tatuajes a la vez que toman conciencia de los problemas de las personas LGTBI, a quienes van dirigidos los fondos recaudados, especialmente al colectivo trans, el más vulnerable", señala Sady.

Mucha gente de la que acude a este tipo de actos en defensa del colectivo LGTBI es muy joven, algunos incluso adolescentes, lo que permite barruntar el cambio que están experimentando las nuevas generaciones en Polonia, un país donde la brecha generacional es cada vez más evidente en cuestiones de derechos LGTBI.

Dagna, una de las tatuadoras que ha participado en esta jornada, cree que el tatuaje "es una buena forma de eliminar barreras entre las personas", y asegura que el preferido entre sus clientes LGTBI está siendo la imagen de un unicornio.

martes, 9 de julio de 2019

#hemeroteca #lgtbifobia | "Ikea amenaza al cristianismo": la cruzada antigay de Polonia contra los muebles suecos

Imagen: El Confidencial
"Ikea amenaza al cristianismo": la cruzada antigay de Polonia contra los muebles suecos.
El despido de un trabajador de Ikea por un mensaje homófobo hace que el Gobierno de Polonia —en plena cruzada antigay— pida boicotear a la cadena de muebles suecos.
Miguel Á. Gayo Macías | El Confidencial, 2019-07-09
https://www.elconfidencial.com/mundo/europa/2019-07-09/polonia-ikea-boicot-cruazada-gay-cristianismo_2112139/

“Si algún hombre se ayuntare con varón como con mujer, abominación hicieron; ambos han de ser muertos; sobre ellos será su sangre”. Tomasz K. eligió esta cita del Levítico, uno de los libros del Antiguo Testamento, para enviar a todos sus compañeros de la tienda de Ikea en Cracovia como respuesta al Día Contra la Homofobia que la marca sueca invitó hace poco a celebrar a sus empleados.

Para Tomasz era “inaceptable” que se promoviesen los derechos de las minorías en su lugar de trabajo porque, dijo, “me contrataron para vender muebles; yo soy católico y estos son mis valores”. Tras ser denunciado por sus compañeros al departamento de Recursos Humanos, Ikea despidió a Tomasz.

Con esta decisión, el Gobierno polaco considera que Ikea ha pasado a formar parte de la “amenaza para la civilización, no solo para Polonia o Europa, sino para toda la civilización basada en el cristianismo” que supuestamente mantiene el “lobby' internacional gay”. La cita es de Jaroslaw Kaczynski, el líder del PiS (siglas polacas de Ley y Justicia), un solterón de 69 años que ha vivido siempre en casa de su madre y quien afirma disfrutar viendo rodeos de 'cowboys' en la televisión, de madrugada, mientras "acaricia a sus gatos”.

Boicot a Ikea
Las reacciones por el caso han ido escalando rápidamente. Un diputado del PiS (Gobierno) ha pedido a todos los polacos boicotear a la mayor cadena de muebles del mundo, mientras que desde los medios conservadores se afirma que la firma sueca “censura la Biblia” y que “promueve el extremismo y la intolerancia religiosa”. El Ministerio de Justicia ha exigido a Ikea que se disculpe públicamente por lo que considera “un hecho escandaloso” y ha pedido a otros empleados de la firma sueca que denuncien si han sido “obligados” a aceptar o participar en campañas de inclusión e igualdad. Además, se ha ordenado a la Fiscalía del Estado que investigue el caso.

La jefa de Comunicación de la tienda de Ikea en Cracovia dijo que la compañía defiende "la libertad de ideas, la tolerancia y el respeto para todos los empleados, pero la empresa debe reaccionar cuando ve un riesgo o ataque a la dignidad de los otros empleados".

La desaforada reacción de los conservadores polacos recuerda a la retórica que hasta hace poco se empleaba contra inmigrantes y refugiados. Las referencias a “ideologías importadas” o a “amenazas a nuestra identidad, nuestra nación, la existencia misma del Estado polaco” son recientes y se refieren al movimiento LGTBI. Pero se asemejan mucho a las soflamas con que el Ejecutivo polaco logró proyectar una sensación de miedo y amenaza que representaban los extranjeros para ganarse el voto de los polacos.

Si antes se acusaba a los refugiados de “poder traer gérmenes desconocidos” al país, ahora se alerta de que “los gais quieren adoptar niños para abusar de ellos y violarles", según afirmó una diputada de Konfederacja, formación cercana al PiS.

El caso Ikea se produce poco después de que otro empleado de una imprenta se negase a imprimir material para una organización LGTBI por razones de conciencia. Tras un largo recorrido judicial, el Tribunal Supremo dijo que el trabajador no tenía derecho a rechazar un encargo por tales razones, a lo que el ministro de Justicia, Zbigniew Ziobro, respondió: “El TS ha tomado partido por la violencia al servicio de los activistas homosexuales, una posición muy peligrosa que promueve un sistema totalitario y que hace que los jueces controlen todos los aspectos de la vida privada. Es inaceptable en una sociedad libre y democrática”.

Gais 'seduciendo nietos'
La campaña de odio contra la comunidad LGTBI en Polonia está validada por el Gobierno, pero encuentra apoyo en gran parte de la sociedad. El sindicato Solidaridad prohibió hace poco al Centro Europeo de Solidaridad (CES) que usase su logo porque esa organización “albergó actos LGTBI y tal extremismo es inaceptable”. El histórico sindicato que una vez luchó por la libertad de todos los polacos no tuvo reparos, sin embargo, en prestar sus instalaciones de Gdansk a la ONR, un grupo ultranacionalista y neofascista que aboga por una Polonia “étnicamente homogénea”.

El propio líder histórico de Solidarnosc, el Nobel de la Paz Lech Walesa, advirtió a los gais de que “no pueden ir por ahí seduciendo a mis nietos”. “No son normales, la mayoría de nosotros somos diferentes y ellos tienen que plegarse a la mayoría”. Walesa, cuyo nombre se retiró de la calle de San Francisco que se le había dedicado, admite que no se debería “oprimir” a los gais porque “después de todo Dios los creó”.

Y esto tiene su reflejo en la calle. Janusz (nombre ficticio) es un chico polaco de Olkusz, cerca de Cracovia. Durante un viaje conoció a quien hoy es su pareja, un holandés, a quien hace poco invitó a conocer Polonia. Janusz cuenta que, mientras paseaban por el centro de la ciudad, uno apoyado en el hombro del otro, un par de hombres les increparon.

El ataque verbal estuvo a punto de llegar a ser físico cuando el holandés respondió a los insultos y pronto se formó un corrillo de acosadores jaleado por un grupo de gente que miraba sin actuar. Después de aquello, abandonaron los planes de viajar al pueblo de Janusz y ahora está pensando en mudarse a Holanda o a cualquier lugar, “fuera de Katoland” (Polonia católica). “Si se puede decir que el movimiento LGTBI tiene su capital mundial en San Francisco, los homófobos muy bien podrían tener su sede europea en Varsovia”, dijo Janusz.

El Orgullo, vetado
Echando un vistazo a las portadas de los semanarios políticos y los informativos de la televisión nacional, se diría que la cuestión LGTBI es un asunto vital, una “guerra ideológica” —así la definen— en la que Polonia se juega su existencia. La histeria contra las minorías sexuales ha transpirado hasta los niveles más bajos de la sociedad y se ha convertido en rutinaria la prohibición del desfile del Día del Orgullo en muchas ciudades polacas, órdenes que luego son revocadas por un tribunal.

El esperpento ha alcanzado su máxima expresión en Kielce, donde el alcalde prohibió el desfile porque “presentaba una amenaza al orden”, pero dio permiso para que tuvieran lugar 13 concentraciones en protesta por la celebración del día del arcoíris. La excepción más significativa fue la del alcalde de Varsovia, Rafal Trzaskowski, que permitió y promovió el desfile, lo que le ha valido ataques furibundos incluso desde las filas de su propio partido.

Cualquiera que defienda en público los derechos sexuales en Polonia se expone a ser difamado y ridiculizado: Jacek Saryusz-Wolski, diputado del Parlamento Europeo, tuiteó una imagen de Donald Tusk con maquillaje femenino y aconsejó a la oposición “ponerse guapos” para conseguir el voto gay.

¿Quién toca a los niños?
La Iglesia católica polaca, que con frecuencia se sitúa expresamente al lado del Gobierno, afirma ser otra víctima de la imaginaria amenaza gay. No hace mucho, una mujer de 51 años fue detenida de madrugada en su domicilio por confeccionar y distribuir imágenes de la Virgen de Chestochowa (muy venerada en Polonia) con un arcoíris en lugar de la aureola.

Sin embargo, el lema 'Mantened las manos fuera de nuestros niños', usado a veces por el clero de este país, se volvió en su contra cuando empezaron a salir a la luz cientos de casos de abusos a menores por parte de curas y obispos polacos gracias al documental financiado por voluntarios 'Tylko nie mów nikomu' ('No se lo digas a nadie').

El filme muestra testimonios de víctimas y culpables de ataques sexuales en el ámbito de la Iglesia y ha sido visto más de 30 millones de veces en internet, donde se ha difundido gratuitamente, y ha seguido la estela de 'Kler' ('Clero'), otra película basada en hechos reales que mostraba a curas pederastas. 'Kler' batió el récord de taquilla de los últimos 30 años en Polonia.

Disparar al colectivo LGBTI
La Constitución polaca define el matrimonio como la “unión de un hombre y una mujer”. Como Janusz y su pareja, tres de cada cuatro personas gais han sido agredidas en algún momento de sus vidas en Polonia debido a sus preferencias sexuales. El 90% de las agresiones de este tipo nunca se denuncia, entre otras razones porque el Gobierno decidió no incluirlas en la lista de 'crímenes de odio'.

Polonia está en el vagón de cola de la Unión Europea en defensa de los derechos LGBTI, solo por delante de Letonia. La violencia verbal, que casi siempre termina destilándose en forma de ataques físicos, es usada incluso por los periodistas, como Rafal Ziemkiewicz, que desde la televisión pública incitó a “disparar a los LGBTIyyk (...) que no son gente de buena voluntad ni defienden los derechos de nadie y cuyo movimiento es una mutación de los bolcheviques y los nazis”.

Ikea abrió su primera tienda en Polonia en 1991. En estos casi 30 años, la multinacional nórdica ha abierto más de una veintena de tiendas y fábricas, donde empleados polacos producen unos 4.000 productos que Ikea vende en sus tiendas por todo el mundo. Pero esto parece secundario para el Gobierno polaco. Si se cumplen las amenazas de boicot y persecución judicial, la 'república independiente de tu casa' habrá perdido la batalla contra la 'república homófoba de Polonia' y su campaña de odio, miedo e ignorancia.

Y TAMBIÉN…
"¡Niños, quemad al judío!": la tradición del siglo XVIII que ha revivido en Polonia.

El "juicio a Judas", una tradición antisemita del siglo XVIII, fue suspendido por orden de la Iglesia pero un pequeño pueblo ha decidido rescatarla desatando una crisis diplomática.
Miguel Á. Gayo Macías | El Confidencial, 2019-04-27
https://www.elconfidencial.com/mundo/europa/2019-04-27/polonia-antisemitismo-pruchnik-israel-judas_1963890/

sábado, 8 de junio de 2019

#hemeroteca #lgtbi #orgullo | Récord de asistencia al Orgullo Gay en Polonia en respuesta a las críticas homófobas del Gobierno

Imagen: Huffpost / Marcha del Orgullo LGTBI en Varsovia, Polonia
Récord de asistencia al Orgullo Gay en Polonia en respuesta a las críticas homófobas del Gobierno.
Se ha superado en 5.000 personas al del año pasado.
Huffpost, 2019-06-08
https://www.huffingtonpost.es/entry/record-de-asistencia-al-orgullo-gay-en-polonia-en-respuesta-a-las-criticas-homofobas-del-gobierno_es_5cfbed6fe4b02ee34777e9be

Decenas de miles de personas han secundado este sábado la marcha del Orgullo Gay en Varsovia en respuesta a la convocatoria de grupos de defensa del colectivo LGTB en medio de las críticas del Gobierno del partido conservador Partido Ley y Justicia (PiS), que considera estas posturas una amenaza para la cultura polaca.

Durante la campaña para las recientes elecciones europeas, el PiS cargó contra el movimiento LGTB y esta cuestión probablemente seguirá en el centro del debate de cara a las elecciones legislativas previstas para este otoño. Los analistas apuntan a las intenciones del PiS de volver a conectar con su electorado rural arremetiendo contra el liberalismo y reforzando sus posturas conservadoras en cuestiones como medio ambiente, aborto o inmigración.

En contraste, la ciudad de Varsovia es mucho más abierta que el campo conservador polaco y este sábado una multitud colorida en su mayoría de jóvenes ha cantado, bailado y exhibido sus banderas arcoiris. “Estoy aquí por mi hijo homosexual y por sus amigos”, ha explicado Tatiana Pawlowa, de 83 años. “Quiero demostrarles que estoy con ellos”, ha remachado.

El Ayuntamiento había estimado unos 50.000 asistentes, 5.000 más que los que salieron a la calle en 2018. “Esta marcha bate récords de asistencia”, ha señalado un portavoz municipal.

El alcalde de Varsovia, Rafal Trzaskowski, que ganó el año pasado las elecciones al candidato del PiS, ha sido muy criticado desde el Gobierno por su intención de introducir un programa de educación sexual que incluya preceptos como orientación sexual, discriminación o salud reproductiva. “No todo el mundo tiene que participar en esta marcha de la igualdad, pero todo el mundo debe respetar los derechos de las minorías”, ha explicado Trzaskowski desde el desfile. “No tiene nada que ver con ser de izquierdas, liberal o conservador”, ha argumentado.

En abril el líder del PiS, Jaroslaw Kaczynski, afirmó que el movimiento LGTB es “una amenaza para nuestra identidad, una amenaza para nuestra nación y su existencia a largo plazo”.