Mostrando entradas con la etiqueta Globalia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Globalia. Mostrar todas las entradas

miércoles, 20 de marzo de 2019

#hemeroteca #lgtbifobia | Morir por ser gay: el mapamundi de la homofobia

Imagen: El País / Marielle Franco, siempre ¡presente!
Morir por ser gay: el mapamundi de la homofobia.
Once países aún castigan las relaciones homosexuales con la muerte. En uno de cada tres son ilegales.
Ana Alfageme | El País, 2019-03-20
https://elpais.com/sociedad/2019/03/19/actualidad/1553026147_774690.html

Hay un mapa del mundo que se divide básicamente en dos colores. Uno impregna 70 países, donde ser gay o lesbiana es ilegal, incluso letal. Otro tiñe las 123 naciones donde mantener relaciones sexuales con personas del mismo sexo no está castigado. La mayor asociación de defensa del colectivo LGTBI del mundo dibuja este croquis periódicamente que nuestra cómo decrecen los lugares donde se persigue a las personas por su orientación sexual y emergen nuevas amenazas, como la llegada al poder de líderes homófobos.

En el informe ‘Homofobia de Estado 2019’ de la Asociación Internacional de Gais, Lesbianas, Bisexuales, Transexuales e Intersexuales (ILGA), difundido este miércoles, se han borrado del atlas de la infamia India, Trinidad y Tobago y Angola desde la última revisión, de 2017. Se han sumado al matrimonio igualitario Australia, Malta, Alemania y Austria, siendo ya 26 los países en el podio de la equiparación de derechos. La organización destaca también como símbolo de una mayor protección que nueve naciones hayan incluido en su constitución la mención explícita de que la orientación sexual no debe ser motivo de discriminación. Entre ellos Portugal, Ecuador, Bolivia o Sudáfrica, una isla de igualdad en el panorama africano.

Imagen: El País / Leyes sobre orientación sexual en el mundo
El extenso trabajo de ILGA, de más de 500 páginas, revisa la legislación en todos los países miembros de la ONU. La 17ª edición se ha presentado durante la reunión anual de la federación, en Aotearoa (Nueva Zelanda). Su autor es el abogado argentino Lucas Ramón Mendos.

El peligro de morir por mantener relaciones homosexuales no ha disminuido respecto al último informe. Seis países lo castigan con la pena capital: Arabia Saudí, Irán, Yemen, Sudán, 12 Estados de Nigeria y parte de Somalia. Además, un gay puede ser condenado a muerte en Mauritania, Emiratos Árabes Unidos, Catar, Pakistán y Afganistán. El informe resalta que aunque Irak ha desaparecido de la lista “por la eliminación del Estado Islámico, queda como un país que criminaliza ‘de facto’ debido a que persigue a los homosexuales utilizando leyes de escándalo público, prostitución y otras”.

En otros 26 la condena máxima por estos actos varía entre 10 años de prisión y cadena perpetua. En 31 se castiga con hasta ocho años. En resumen, en uno de cada tres países (35%) es peligroso mostrarse como miembro de la comunidad LGTBI. En 68 naciones, señala el estudio, “hay leyes que explícitamente prohíben los actos sexuales consensuados entre personas del mismo sexo y dos más los criminalizan de facto. Además, jurisdicciones que no pertenecen a Estados miembros de la ONU también castigan estas conductas, como Gaza, las Islas Cook y ciertas provincias de Indonesia”.

La muerte y la prisión son los casos extremos de una violencia que, desde la cumbre del poder, se inflige con las leyes. Al menos 32 países, recalca el informe, han impulsado medidas para limitar la libertad de expresión (incluidas leyes de propaganda que prohíben la promoción de la homosexualidad o las relaciones sexuales “no tradicionales”). En 41 naciones se imponen trabas a las organizaciones LGTBI para ser legalizadas o trabajar, "lo que incrementa el peligro al que se exponen los activistas".

La situación de Chechenia se califica de "crítica" y refleja las torturas y persecuciones infligidas por las autoridades a gais y lesbianas. El pasado enero los activistas denunciaron que dos personas habían muerto y 40 más permanecían detenidas en otra purga. También las regresiones y amenazas forman parte del panorama que dibuja el informe. Horas antes de la presentación, el general Jair Bolsonaro, presidente de Brasil, declaraba en Washington tras encontrarse con su nuevo aliado en tantas cosas, Donald Trump: “Respetamos a la familia tradicional, somos temerosos de Dios, en contra de la ideología de género, de lo políticamente correcto y de las fake news”.

Aunque más lento que lo deseado, señalan los miembros de ILGA, también se producen progresos. Quizá lo más evidente sea, como se destaca en la edición de este año, que India, un país de gran envergadura e influencia, haya acabado con una ley victoriana que prohibía las relaciones homosexuales, castigadas con una pena máxima de cadena perpetua. Tal medida ha supuesto que baje dramáticamente el número de personas sometidas a leyes homófobas, hasta el 27% de la población mundial. Desde septiembre de 2018, 1.300 millones de ciudadanos indios no están en ese grupo,

Veintiséis países reconocen el matrimonio entre personas del mismo sexo y 27 han regulado las uniones civiles, 72 naciones tienen leyes que protegen a los homosexuales y lesbianas de ser discriminados en el trabajo. 39 poseen normas que castigan la incitación al odio, la discriminación o la violencia contra una persona por razón de orientación sexual y 28 permiten adoptar a gais y lesbianas.

sábado, 16 de marzo de 2019

#hemeroteca #mujeres #activismo | Bahijjahtu Abubakar: “Lo más importante es empoderar a las mujeres del pueblo”

Imagen: El País / Bahijjahtu Abubakar
“Lo más importante es empoderar a las mujeres del pueblo”.
Abubakar combate el cambio climático en Nigeria. Remadna lucha contra la radicalización en París. Ambas participan en un encuentro de grandes mujeres en Segovia.
Aurelio Martín | El País, 2019-03-16
https://elpais.com/sociedad/2019/03/16/actualidad/1552761177_116342.html

Bahijjahtu Abubakar, experta en desarrollar respuestas para mitigar los efectos del cambio climático con perspectiva de género, celebra que cientos de miles de jóvenes de todo el mundo salieran esta semana a la calle contra el cambio climático. Lo cuenta este sábado antes de intervenir en el IX Encuentro Mujeres que Transforman el Mundo, organizado por el Ayuntamiento de Segovia, donde participan activistas y defensoras de los derechos humanos, el medio ambiente o la paz.

Abubakar es la fundadora de Ruwes (Seguridad Energética de las Mujeres Rurales, en sus siglas en inglés), una iniciativa que nace de la necesidad de salvar vidas y la tierra y mejorar la economía erradicando la pobreza energética entre las mujeres de poblaciones rurales del África subsahariana. Ella considera que “hay esperanza” para frenar el cambio climático y defiende que el futuro debe estar en las manos de las mujeres. Está convencida de que los hombres africanos van a sumarse a las mujeres en esta lucha por el medioambiente. Según cuenta, los varones han visto que ellas reciben dinero e incentivos financieros que les permiten acceder a hornos ecológicos que evitan la contaminación y los problemas de salud que les provocan los humos.

Con Ruwes ha emprendido una cruzada de la que se han beneficiado ya más de 300.000 mujeres de dos millones registradas. Abubakar asegura que las nigerianas cocinan tres veces al día en un espacio cerrado. Además, la tala de árboles para obtener leña está haciendo aumentar la desertificación unos 0,6 kilómetros al año. “Estas mujeres tienen que ir cada vez más lejos a sacar leña y, cuando salen, las violan en el trayecto. No se puede decir nada, no hay costumbre en África de hablar de estas cosas, no se puede imaginar uno la vida que llevan, van a por leña, las violan y vuelven a la cocina e inhalan humo como si se fumaran 20 paquetes de cigarrillos (...) Además, cuando tienen un bebé lo atan a la espalda y el niño inhala lo mismo, también sufre el feto cuando están embarazadas, porque afecta al desarrollo del cerebro”.

Abubakar también coordina el Programa de Energías Renovables del Ministerio Federal de Medio Ambiente en Nigeria. Y empezó a promocionar la creación de centros para formar a las mujeres en el montaje de hornos ecológicos, tras acudir a India a conocer esta tecnología, que también supone una manera de economizar la madera porque se necesita quemar menos cantidad.

Luego existen otros hornos, con tecnología más avanzada, que incluso incorporan una tarjeta sim (tarjeta inteligente como la que llevan los móviles) para transmitir los datos de las horas que cocinan. Bahijjahtu Abubakar sostiene que se instalan gracias a donaciones y al acuerdo con una empresa estadounidense, aparte de beneficiarse de parte de lo recaudado con las multas que se imponen a los países desarrollados que más contaminan, como fija el Acuerdo de París. Estas instalaciones necesitan poca madera y se pueden alimentar de residuos de agricultura o de papel compactado reciclado que, en muchos casos, les facilitan las embajadas, una práctica que inició la de Estados Unidos en Abuya. Lo que no emplean en la cocina lo venden en el mercado.

Cuando se le pregunta cómo reciben en su país el trabajo que realiza, después de aclarar que como mujer ha trabajado mucho por estimular el interés sobre este problema que afecta a la salud del ser humano, afirma en tono jocoso: “Algunos quieren fusilarme”. “Las mujeres me adoran. He tenido invitaciones para salir de Nigeria y convertirme en CEO de una organización internacional, pero no quiero abandonarles, la gente confía en mi porque he entrado en sus cocinas para explicar el problema, han aprendido cómo montar los hornos, junto con sus hijas. Lo más importante es empoderar a la mujer del pueblo con información, financiación y tecnología”.

Imagen: El País / Nadia Remadna
Madres contra la radicalización
Nadia Remadna es una activista de familia argelina, madre de cuatro hijos. En 2014 fundó La Brigade des Mères (La Brigada de las Madres), una asociación para proteger a jóvenes de entornos radicalizados, contra el fracaso escolar y la violencia doméstica. También ha participado en el encuentro en la antigua cárcel de Segovia convertida en centro de creación.

Relata su experiencia en el distrito 93 de Seine-Saint Denis, de París, donde el ISIS recluta a sus miembros entre hijos de emigrantes árabes. “La situación en algunos barrios de la periferia es muy difícil, no hay que tomárselo a la ligera. Hay muchos jóvenes que se han ido a Siria, muchos convertidos, y cada vez se ven más niñas con velos. Pero los políticos no intervienen, actúan por intereses electorales y financieros. En Francia no sabemos manejar la urgencia, hay una gran cobardía política. Al principio pensaban que iban a ir unos cuantos [jóvenes] a hacer la guerra a Siria, pero ahora nos encontramos con el problema de los que quieren volver y los que se han radicalizado quedándose en Francia”.

Remadna defiende que el papel de la mujer es fundamental para evitar la radicalización “porque es la primera víctima, la protectora de sus hijos. Pero hay muchas que tienen miedo de hablar, hay una gran presión familiar y social”. Reclama que se una más gente a la causa y lamenta: “Solas no podemos, el problema es que tenemos una política enfrente que no se mueve. En Francia nos gusta mucho dar lecciones, pero no tenemos más remedio que luchar contra ello [la radicalización] porque depende el futuro de nuestros hijos y nietos”.

En el Encuentro de Mujeres que Transforman el Mundo también han intervenido la rusa Svetlana Gánnushkina, varias veces candidata al Nobel de la Paz, luchadora contra la xenofobia y la intolerancia; Carmen Avendaño, una madre coraje española que se levantó contra los narcos que robaban las vidas de sus hijos en los pasados años ochenta y noventa; Mayerlis Angarita, activista por la paz en Colombia, o las veteranas reporteras Rosa María Calaf y Carmen Sarmiento.

miércoles, 13 de marzo de 2019

#hemeroteca #lgtbifobia | Líderes sociales denuncian que la violencia contra la comunidad LGBTI aumenta en América Latina

Imagen: Google Imágenes / Jean Wyllys
Líderes sociales denuncian que la violencia contra la comunidad LGBTI aumenta en América Latina.
Sputnik, 2019-03-13
https://mundo.sputniknews.com/america-latina/201903131086047694-violencia-contra-lgbti-aumenta-en-latinoamerica/

La violencia contra comunidad de lesbianas, gais, bisexuales, transexuales e intersexuales aumenta en América Latina ante el avance de la derecha y la ultraderecha, así como de grupos que impulsan el fundamentalismo religioso, dijeron a Sputnik el exdiputado brasileño Jean Wyllys y el líder social Pedro Paradiso Sottile.

"La violencia contra la comunidad LGBTI se ha intensificado en los últimos años (...) Esto ha ocurrido por el avance de los grupos religiosos y de los gobiernos conservadores", afirmó Paradiso Sottile, director de la Asociación Internacional de LGBTI para América Latina y el Caribe (Iglalac).

Un informe de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) señaló que entre 2013 y 2014 se cometieron 770 actos de violencia contra personas LGBTI, y que 594 fueron asesinadas.

En el 2016 se registraron al menos dos masacres en bares gay: en la ciudad de Orlando (Estados Unidos), 49 personas LGBTI perdieron la vida, y en un bar en Xalpa (México) cinco personas fueron asesinadas, señala Iglalac.

Además, en 2017, 340 personas LGBTI fueron asesinadas en Brasil, 11 en El Salvador, siete en Honduras, dos en Chile, tres en Colombia y dos en Jamaica.

"Si miramos a la región como un todo, la violencia contra la población LGBT es un problema grave en América Latina. A pesar de que hay países que han tenido un avance gigantesco como Argentina o Uruguay, hay otros que han empeorado como Venezuela y Brasil", dijo por su parte a Sputnik el exdiputado brasileño por el Partido Socialismo y Libertad (izquierda) y líder LGBTI Jean Wyllys, quien huyó de su país por amenazas de muerte.

Por su parte, Paradiso Sottile consideró que esta violencia es avalada por la acción u omisión de muchos estados de la región.

"Lo peligroso de esta situación es que no existen estadísticas oficiales, porque los estados no quieren visibilizar esta problemática", agregó.

La situación en Brasil
Wyllys señaló que en los últimos años en Brasil ha ocurrido un "cambio de rumbo muy peligroso", impulsado por el presidente Jair Bolsonaro y las iglesias evangélicas neopentecostales.

"El actual presidente es el más perfecto representante político del odio contra las minorías. Es un sujeto machista, homofóbico, racista, xenófobo y profundamente burro, que usa el odio como fundamento de toda su acción política. Bolsonaro odia a los gais casi tanto como Hitler odiaba a los judíos. Por suerte no estamos en los años 30 del siglo pasado; podría ser peor", agregó.

El exdiputado consideró que la sociedad brasileña ha "involucionado" y que los medios de comunicación "invisibilizan" la violencia que recibe la comunidad LGBTI.

Con respecto a las razones de por qué dejó su cargo como diputado, sostuvo que las amenazas contra su persona aumentaron "demasiado" en los últimos años al punto tal que sintió que "peligraba" su vida.

"Hubo, durante estos años, una fortísima campaña de destrucción total de mi reputación, organizada por fundamentalistas religiosos y fascistas, con la evidente participación de la familia Bolsonaro. Inventaron y distribuyeron masivamente, a través de WhatsApp, de sitios web anónimos o falsos y de las redes sociales, decenas de fake news sobre mí, tratando de convertirme en una especie de enemigo público", agregó.

El tenor de las amenazas crecía a medida que esa "campaña de desprestigio" se difundía, sostuvo Wyllys.

"Sentí que peligraba mi vida. Además, recibí informaciones del más alto nivel que me decían que podía sufrir un atentado. Me recomendaron que comenzara a viajar en auto blindado y con custodia armada. Durante meses, mi vida pasó a ser una especie de prisión domiciliaria, ya que no podía ir a ningún lado sin la custodia", agregó.

Sobre la posibilidad de regresar a Brasil, Wyllys aseveró que pretende volver, pero que en estos momentos es imposible.

"No regresaré a Brasil mientras que esa mafia de fascistas y milicianos esté en el poder", sentenció.

Durante 2017, 445 personas LGBTI fueron asesinadas en Brasil, lo que significó un 30% más con respecto al 2016 y el mayor número de muertes registradas en los últimos 37 años, según la organización social Gay de Bahía.

lunes, 25 de febrero de 2019

#hemeroteca #ideologiadeodio | La ‘ideología de género’, el anti-feminismo y la extrema derecha

Imagen: Público / #ForaButler
La ‘ideología de género’, el anti-feminismo y la extrema derecha.
Dolors Comas d'Argemir | Agenda Pública, Público, 2019-02-25
http://agendapublica.elpais.com/la-ideologia-de-genero-el-anti-feminismo-y-la-extrema-derecha/

La denominada ‘ideología de género’ es un instrumento político que utiliza la extrema derecha para desprestigiar el feminismo y avanzar en su proyecto. Utiliza el propio vocabulario feminista para criticar de raíz la diferencia entre sexo y género y a la idea de que las formas de ser hombre y de ser mujer sean una construcción social y no fruto de la biología. Critican también que pueda haber orientaciones sexuales diversas y consideran que la homosexualidad o la transexualidad son una aberración. Arguyen que todo ello altera el carácter irreductible de lo biológico y constituye un ataque frontal a la familia tradicional (heterosexual, orientada a la procreación y con roles claros para hombres y mujeres).

La llamada ‘ideología de género’ vincula el anti-feminismo con los principios de la extrema derecha, en alianza con sectores eclesiásticos ultras, y logra extenderse gracias al clima de inseguridades que el neoliberalismo ha generado. Se ha encuentra muy presente en América Latina: en Colombia y en Brasil tenemos ejemplos paradigmáticos. Y en España también ha empezado a manifestarse.

Se expresa a través de la defensa de la familia tradicional y atrae a muchos sectores populares, al contrastar el orden y la seguridad con las presuntas incertidumbres abiertas por los cambios en la familia, el poder de las mujeres y la libertad de las expresiones sexuales. Entronca así con el neo-machismo rampante que ha contribuido a que Donald Trump alcanzara la Presidencia en Estados Unidos, gracias al voto de los hombres blancos enfadados por el deterioro de sus condiciones de vida y que buscan culpables en los migrantes, las mujeres emancipadas y los homosexuales.

En el caso de Colombia, la ‘ideología de género’ se relacionó inicialmente con una supuesta colonización homosexual y acabó identificándose con el contenido de los acuerdos de paz. El conflicto estalló a raíz de la difusión de un manual de convivencia con el título 'Ambientes escolares libres de discriminación', dirigido a los centros educativos para combatir la homofobia y explicar las diversas opciones sexuales. El manual generó la oposición rotunda de las iglesias católica y evangélica y se celebraron grandes manifestaciones para oponerse a la “ideología de género” y “en defensa de la familia”. “Dios creo varón y hembra. Otra cosa es locura”, rezaba una de las pancartas.

Los hechos se originaron a partir del suicidio, en 2014, de un estudiante de secundaria en Bogotá, motivado por las discriminaciones y el acoso que sufría en la escuela por ser homosexual. La Corte Constitucional ordenó al Gobierno que revisara los materiales formativos que habían propiciado el odio para asegurar una educación más inclusiva. El Ministerio de Educación revisó los manuales de convivencia, eliminando normas discriminatorias. En el nuevo texto se hablaba de ‘intersexualidad’, ‘transgénero’, ‘homosexualidad’, ‘bisexualidad’ y ‘heterosexualidad’.

Esta revisión fue considerada un ataque frontal a la familia. El hecho de que la ministra de Educación, Gina Parody, fuera lesbiana, se utilizó para argumentar que quería atacar la normalidad de la familia heterosexual y adoctrinar a los niños y niñas.

La polémica se radicalizó tanto que desbordó este hecho concreto y se proyectó también en contra de los acuerdos de paz que se estaban negociando con las FARC. Era el año 2016, y los que se oponían añadieron a sus argumentos un nuevo ingrediente: la ‘ideología de género’. Según ellos, y avalados por las principales instituciones eclesiásticas, las FARC pretendían destruir la familia y subvertir la sociedad. “Voto ‘no’ al plebiscito: yo defiendo la familia”, fue uno de los lemas utilizados contra los acuerdos de paz.

La ministra de Educación tuvo que dimitir y el entonces presidente, Juan Manuel Santos. ordenó retirar los manuales de convivencia controvertidos. El componente político de los hechos es claro y relevante.

Jaïr Bolsonaro también utilizó la defensa de la familia y la oposición a la ‘ideología de género’ como un argumento central en la campaña electoral que le condujo hasta la Presidencia del país. En este caso, la ira del anti-feminismo más tradicional y conservador se proyectó contra la figura de Judith Butler, la conocida filósofa feminista, considerada responsable de crear la ideología de género.

Entre el 7 y el 9 de noviembre de 2017 se desarrolló en São Paulo un seminario internacional sobre ‘Las finalidades de la democracia’ y Butler estaba invitada a dar una conferencia. A pesar de que no iba a hablar de la perspectiva de género, se organizaron protestas masivas contra ella. “Fuera, demonio”, “Pedofilia, no; vete al infierno!”, “No a la ideología de género”, “Católicos y evangélicos unidos por la familia”, “No te metas con mi hijo” fueron algunos de los lemas de las pancartas que se añadían a los carteles con la cara caricaturizada de Butler. Se difundió por Twiter el ‘hashtag’ ‘#ForaButler’. Se recogieron 370.000 firmas pidiendo anular el acto en el que participaba y se quemó una imagen de la filósofa, tratándola de bruja y de demonio.

La indignación iba asociada a la alteración que supone para el orden social explicar el concepto de género. Se decía también que éste escondía la ideología marxista, el comunismo y la corrupción. El Gobierno eliminó el término ‘género’ de todos los documentos y publicaciones. Bolsonaro ganó las elecciones, manejando la crisis de valores, las críticas a la corrupción, las promesas de seguridad y de certezas que se buscan en una supuesta tradición que, efectivamente, se había modificado como resultado de los cambios sociales y de las luchas feministas.

En España, los ataques contra la llamada ‘ideología de género’ existen desde hace tiempo, pero eran minoritarios y se reducían a sectores asociados al catolicismo más conservador. Sí que ha habido rebrotes de neo-machismo, ciertamente, pero formulados en otros términos (oposición a la Ley Integral contra la Violencia de Género; invención del Síndrome de Alienación Parental, acusaciones a las feministas de revanchismo hacia los hombres, de ‘feminazis’…).

No se hablaba de ‘ideología de género.’ Ahora, sí: ahora lo hace Vox abiertamente, sin tapujos. Pero hay un precedente, y son las actuaciones de la asociación Hazte Oír (que en otros países se llama CitizensGo). Se trata de una organización de extrema derecha, ultra-católica, creada en España en 2001 y que hace campañas activas contra el aborto, contra los LGTBI y contra el feminismo.

Fue muy polémica la iniciativa de decorar un autobús con el lema 'Los niños tienen pene. Las niñas tienen vulva. Que no te engañen', que se paseó por Madrid hasta que lo pararon y que no llegó a hacerlo en Barcelona ya que los Mossos lo impidieron. Era 2017.

En las últimas primarias del Partido Popular, Hazte Oír apoyó explícitamente a Pablo Casado, porque defendía la familia, la vida y la unidad de España. Actualmente, apoya a Vox, el partido que se ha hecho más visible en las elecciones autonómicas andaluzas y que está en progresión. Uno de los elementos centrales de su campaña ha sido la defensa de la familia y la necesidad de restaurar el poder masculino.

La vicesecretaria de Movilización de Vox y ‘defensora’ del concepto de ‘ideología de género’, Alicia V. Rubio, es tertuliana habitual de algunos medios y en 2016 publicó un libro-panfleto con un título muy explícito: “Cuando nos prohibieron ser mujeres... y os persiguieron por ser hombres: para entender cómo nos afecta la ‘ideología de género’”. Está siempre presente en los actos contra el aborto y se dedica a impartir conferencias para explicar los argumentos de su libro.

Aunque por el momento la ideología de género en España tiene poca incidencia, ya está permeando los discursos de Vox y también del Partido Popular. El neo-machismo se ha rearmado en alianza con el conservadurismo más radical.

La utilización de la denominada ‘ideología de género’ tiene, pues, un marcado carácter político. Encuentra en el feminismo un enemigo común; es la alianza entre los grupos políticos y eclesiásticos conservadores y resitúa a los hombres en su esfera de poder. La estrategia es producir confusión y pánico moral, en la medida en que la ‘ideología de género’ destruye la familia y, con ello, amenaza a la humanidad.

Precisamente porque el feminismo está en alza y tiene poder transformador al contestar el poder patriarcal y socavar el orden social en que se basa, los detractores se enfurecen y utilizan el propio vocabulario feminista para atacarlo. No es algo anecdótico. El anti-feminismo es profundamente político.

Dolors Comas d'Argemir. Catedrática de antropología social y cultural en la Universidad Rovira i Virgili y presidenta de la Fundació Nous Horitzons. Doctora en Filosofía y Letras por la Universidad de Barcelona, y tiene formación postdoctoral de l’École des Hautes Études en Sciences Sociales y del Laboratoire d’Antropologie Sociale, Paris. Ha sido diputada en el Parlamento de Cataluña, concejala en el Ayuntamiento de Tarragona y miembro del Consejo del Audiovisual de Cataluña.

viernes, 22 de febrero de 2019

#hemeroteca #lgtbi #derechos | El lento progreso de los derechos LGTBI en el continente africano

Imagen: Público / Marcha del Orgullo LGTBI en Uganda
El lento progreso de los derechos LGTBI en el continente africano.
Las relaciones sexuales consensuadas entre personas adultas del mismo sexo son un crimen en más de 70 países en todo el mundo, de los cuales 32 se encuentran en África, según datos de 2017 de la Asociación Internacional de Lesbianas, Gais, Bisexuales, Trans e Intersex.
Lucía Blanco Gracia · EFE | Público, 2019-02-22
https://www.publico.es/internacional/derechos-lgtbi-lento-progreso-derechos-lgtbi-continente-africano.html

Las relaciones sexuales consensuadas entre personas adultas del mismo sexo son un crimen en más de 70 países en todo el mundo, de los cuales 32 se encuentran en África, según datos de 2017 de la Asociación Internacional de Lesbianas, Gais, Bisexuales, Trans e Intersex (ILGA).

La Corte Superior de Kenia retrasó este viernes hasta el próximo 24 de mayo un esperado veredicto sobre la despenalización de las relaciones homosexuales que puede ser histórico.

Los artículos 162 y 165 del Código Penal keniano -que datan de la época colonial- criminalizan las relaciones sexuales gais con hasta 14 años de prisión, lo que para muchos activistas contradice la Constitución al ser fuente de discriminación y persecución homofóbica.

A lo largo y ancho del continente, la comunidad LGTBI afronta realidades diversas: desde Sudáfrica, único país que permite el matrimonio homosexual desde 2006, hasta algunos estados musulmanes del norte de Nigeria, donde rige la ley islámica -"sharía"- que incluye la pena de muerte.

La homofobia resulta especialmente virulenta en naciones de África Occidental como Camerún, donde se difundió una lista el año pasado en las redes sociales en la que se acusaba de homosexuales a unas 80 personas -con riesgo de afrontar penas de hasta 5 años de prisión-, o Mauritania, que contempla la muerte por lapidación si dos hombres mantienen relaciones homosexuales.

El escenario para la comunidad LGTBI en África Oriental
África Oriental tampoco presenta un escenario muy halagüeño para la comunidad LGTBI, con países como Tanzania -donde el discurso político de rechazo se ha endurecido tras la llegada al poder del presidente, John Magufuli, en 2015- y quienes mantienen relaciones homosexuales pueden ser condenados a 30 años de prisión.

Las autoridades regionales de Dar es Salam, la principal ciudad comercial de Tanzania, anunciaron en octubre pasado un plan para crear una especie de "brigada" con el objetivo de perseguir a lesbianas, gais, transexuales y bisexuales, si bien el Gobierno tanzano se desvinculó públicamente de esta iniciativa.

En Uganda, el jefe de Estado, Yoweri Museveni, impulsó en 2018 la aprobación de una ley antihomosexual, con penas que iban de los 7 años a la cadena perpetua por relaciones homosexuales, pero la justicia la desestimó seis meses después.

Esta anulación constituye solo una de las victorias logradas por el movimiento LGBTI africano en los últimos años, con importantes pasos hacia delante en varios países de la región.

Las victorias logradas por el movimiento LGBTI africano
En Kenia, la activa comunidad LGTBI ya consiguió en 2017 que se prohibieran las revisiones médicas anales a sospechosos de haber mantenido sexo con personas gais, y en 2015 logró que se reconociera el derecho de asociación de este colectivo.

Angola es el último país del continente que ha despenalizado las relaciones homosexuales, a través de una reforma del Código Penal aprobada hace apenas un mes, que además, incluye una condena de hasta 2 años de cárcel a quien se niegue a contratar o a atender a una persona en base a su orientación sexual.

Mozambique derogó en 2015 las leyes homófobas promulgadas durante el dominio colonial portugués, que definían la homosexualidad como "un vicio contra natura".

Botsuana podría seguir esta tendencia el próximo 15 de marzo, fecha en la que el Tribunal Supremo del país estudiará la despenalización de la homosexualidad, a raíz de un recurso interpuesto por activistas.

En toda África, 21 naciones no criminalizan las relaciones homosexuales, entre ellas, Ruanda, Costa de Marfil o las Seychelles ya sea porque está despenalizado o debido a una situación de vacío legal.

jueves, 21 de febrero de 2019

#hemeroteca #homofobia | Un tunecino fue a una comisaría a denunciar una violación y acabó condenado a ocho meses por gay

Imagen: El País / Manifestación por la igualdad en Túnez
Un tunecino fue a una comisaría a denunciar una violación y acabó condenado a ocho meses por gay.
Las organizaciones de derechos humanos exigen la liberación del joven de 22 años, que asegura haber víctima de una relación sexual no consentida tras quedar con un hombre por Facebook.
Ricard González | El País, 2019-02-21
https://elpais.com/internacional/2019/02/16/mundo_global/1550319142_625330.html

La existencia del artículo 230 del Código Penal tunecino, que castiga la homosexualidad con hasta tres años de cárcel, ya es de por sí una vergüenza, pero su aplicación puede caer directamente en la infamia. No hay mejor ejemplo que el de Anas F., un joven de 22 años que presentó una denuncia por violación contra dos hombres y acabó sentenciado a ocho meses de cárcel por su condición de gay. El caso ha movilizado a las organizaciones de defensa de los homosexuales del país magrebí, así como a las de derechos humanos, que han exigido a las autoridades su puesta en libertad inmediata.

Según ha revelado Shams, uno de los colectivos gais más combativos de Túnez, Anas fijó una cita con una persona a la que había conocido a través de Facebook. Al no haber prácticamente locales de ambiente gay, es habitual que los contactos dentro de la comunidad se establezcan a través de las redes sociales. El encuentro no se desarrolló como estaba previsto, y el joven se encontró con dos hombres que lo apalearon y le robaron sus pertenencias. Hay versiones contradictorias sobre si se produjo una violación o una relación sexual consentida. Sea como fuere, Anas se armó de valor, y fue a una comisaría de Sfax a denunciar los hechos. La policía abrió un proceso contra la propia víctima y la sometió contra su voluntad a una prueba anal.

El pasado 11 de febrero, el tribunal de primera instancia de Sfax dictó una sorprendente sentencia, basada en la consideración que no se había producido una violación, sino una pelea después de una relación sexual consentida. Anas fue condenado a seis meses de cárcel por su condición de gay, y a dos meses más por una “denuncia calumniosa”. Sus agresores salieron del proceso con la misma pena de cárcel, pero desglosada de forma distinta: seis meses de cárcel por sodomía, un mes y medio por robo y 15 días por las agresiones físicas.

"El caso de Sfax es complejo, pero la policía debería haber dado prioridad a los daños causados a la víctima en lugar de a las relaciones sexuales consentidas, si lo hubieran sido. Una imputación por "sodomía" tanto a A. F. como a sus agresores dirige un mensaje espantoso a otras víctimas, pues si se sospecha su homosexualidad, la denuncia de un crimen les puede llevar a la cárcel", censuró en un comunicado la ONG Human Rights Watch.

Según la organización Shams, un total de 127 personas han sido encarceladas en Túnez en 2018 tras haber sido procesadas por su orientación sexual. Las cifras sugieren que se ha intensificado el acoso a esta comunidad durante los últimos años, pues en 2017 fueron 79, y en 2016, 56. Una comisión presidencial que elaboró un informe sobre la situación de los derechos y libertades en el país magrebí recomendó, entre otras reformas, la abolición del artículo 230. Sin embargo, habida cuenta de lo extendida que está la homofobia entre la sociedad tunecina, no parece previsible que el Parlamento tome cartas en el asunto.

“El artículo es anticonstitucional desde la promulgación de la nueva Constitución engendrada gracias a la revolución de los jazmines, la primera de las primaveras árabes. Y en todo caso, esta ley se refiere a las relaciones consentidas, no a las violaciones”, ha escrito Mounir Baatour, presidente de Shams, en un artículo reciente. La opción de que la norma sea derogada tras ser declarada inconstitucional se halla bloqueada al no contar el país todavía con un Tribunal Constitucional. Después de varios intentos fallidos debido a la falta del consenso necesario entre los partidos políticos, el Parlamento ha fijado una sesión el próximo día 26 de febrero para la elección de los magistrados de la corte suprema.

lunes, 18 de febrero de 2019

#hemeroteca #lgtbi #empresas | Los bufetes se apuntan a las políticas LGTBI

Imagen: El País
Los bufetes se apuntan a las políticas LGTBI.
Crecen las empresas que exigen a las firmas estas medidas.
Irene Cortés | Cinco Días, El País, 2019-02-18
https://cincodias.elpais.com/cincodias/2019/02/15/legal/1550223337_416680.html

En los últimos años se ha producido un avance significativo a nivel tanto legislativo como social en la igualdad y la no discriminación del colectivo LGTBI (lesbianas, gais, transexuales, bisexuales, e intersexuales). Sin embargo, la realidad nos revela que todavía queda mucho trabajo por hacer en ámbitos clave y especialmente sensibles, como es en laboral.

Dentro del sector legal, son muchos los despachos con programas destinados a la protección de la diversidad o la igualdad. La lista, no obstante, adelgaza al indagar sobre cuáles son los que cuentan con iniciativas destinadas específicamente a la inclusión de este colectivo. Y, como suele suceder, las organizaciones anglosajonas son, por el momento, los que lideran esta materia.

Sin embargo, y tal y como apuntan los expertos consultados por este diario, existe un interés creciente hacia este tipo de políticas por parte de las firmas.

Requisito empresarial

Los beneficios de implementar directrices de este tipo no se reducen al ámbito puramente social, sino que también repercuten de manera positiva en la productividad y rentabilidad del despacho.

En esta línea, Borja Sainz de Aja, socio y responsable del programa de diversidad e inclusión LGTBI en Uría Menéndez, afirma que hay una preocupación gradual por parte de las empresas de que existan medidas de este calibre a la hora de contratar los servicios de un bufete. “Cada vez más, los clientes nos piden explicar nuestras políticas de diversidad”, señala Sainz de Aja, que agrega que, en ocasiones, incluso algunos clientes de la economía digital, nos piden especificar el porcentaje de diversidad del equipo de trabajo.

Fomentar un ambiente respetuoso en las organizaciones también contribuye a que los empleados LGTBI se sientan cómodos en su puesto de trabajo, traduciéndose en una retención del talento. Además, al proyectar una imagen de inclusión, otras personas de esta comunidad se sentirán atraídas hacia el bufete, captando a un mayor número de candidatos.

Sensibilización

Para lograr un ambiente cómodo y acogedor hacia el colectivo, muchas firmas optan por implementar medidas de sensibilización. Un estudio realizado por Óscar Muñoz (co-director de la Red Empresarial por la Diversidad e Inclusión-REDI), con la colaboración de Ipsos (especializada en la investigación de mercado) y la Universidad Complutense de Madrid, muestra que casi el 60% de los trabajadores LGTBI no se atreven a comunicar en su empresa su orientación sexual por miedo a que pudiera perjudicar a sus expectativas laborales.

En este sentido, el despacho Baker McKenzie ofrece, entre otras cosas, programas de formación a sus empleados en los que se abordan diferentes realidades en relación al colectivo. Concretamente, una de las ya realizadas se enfocó en los sesgos inconscientes existentes a raíz de los prejuicios socioculturales de nuestra sociedad.

“En muchas ocasiones, a través del lenguaje o la manera de proceder, las personas actuamos de forma inconsciente de una forma que resulta discriminatoria hacia el colectivo”, apuntan Ester Navas y Ana Royuela, socias del despacho y responsables de los programas LGTBI en las oficinas de Madrid y Barcelona respectivamente.

Asimismo, la firma reparte a todos sus integrantes un manual de estilo que sirve como guía para escribir de una forma neutra y fomentar la adopción de un lenguaje inclusivo.

Evitar la discriminación

A pesar del sobresaliente que la Unión Europea da a España en materia de inclusión LGTBI, la discriminación sigue existiendo dentro del ámbito laboral. Para combatir los prejuicios, muchas veces inherentes en las personas, Pinsent Masons ha optado por, entre otras medidas, contratar los servicios de una consultora especializada cuya finalidad exclusiva es la de supervisar e instruir al área de recursos humanos para evitar que se produzca cualquier tipo de discriminación. Especialmente, esta medida se aplica en el proceso de contratación, "tanto hacia la comunidad LGTBI como hacia otros colectivos que suelen ser objeto de segregación", apunta Inmaculada Castelló, socia de Corporate en la oficina de Madrid.

En caso de que se dieran este tipo de episodios, muchas firmas han implantado canales de denuncia a los que las personas afectadas pueden acudir. Es el caso de Hogan Lovells, que también da la opción de ponerlo directamente en conocimiento de la dirección del despacho o acudir a cualquier miembro del comité de igualdad. “Aunque este es el mecanismo oficial, hemos creado un clima en el que se puede hablar de esto abriendo la puerta”, señala Ana del Arco, knowledge senior advisor y responsable de la red de aliados Pride+ de la firma.

Aliados en la firma

La sensibilización no debe ser el único pilar en el que se sostengan estas políticas. Para alcanzar un resultado más exitoso, el despacho también ha de implementar medidas de visibilización. Una de las más extendidas es la figura del “aliado”: personas que, aun no perteneciendo a la comunidad LGTBI, tienen un compromiso activo y visible en su normalización.

En el caso de Uría, esta figura incluye a socios de peso dentro del despacho. De esta forma, se fomenta una postura de reconocimiento y aceptación, lo que “hace patente el apoyo hacia los empleados LGTBI”, apunta Sainz de Aja. Además, el despacho está elaborando un manual en el que se define la labor que ha de desempeñar el aliado y lo que se espera de él.

Medidas externas

La visibilización no tiene por qué llevarse a cabo únicamente de puertas para dentro. En este sentido, DLA Piper ha instaurado un grupo global en el que se organizan proyectos externos a través de una plataforma en la que los abogados de la firma pueden sugerir sus ideas.

Así, el pasado 17 de mayo, día contra la homofobia, transfobia y bifobia, se lanzó una campaña a través de redes sociales en la que cada oficina de la firma mandó una foto de los empleados sosteniendo un cartel en el que se leían mensajes sobre la realidad del colectivo relativa al ámbito jurídico. “Nuestro objetivo era concienciar a la población sobre la situación en la que se encuentran las personas LGTBI a lo largo del mundo”, señala Teresa Zueco, socia de mercantil de DLA Piper.

Además, según incide la letrada, al exteriorizar esta postura a nivel institucional, se promueve una actitud interna favorable, por lo que los mismos empleados van a acabar simpatizando progresivamente con el colectivo.

Los anglosajones, por delante 

Comisión LGTBI. En lo que a medidas de inclusión LGTBI se refiere, los países anglosajones llevan la delantera. Así, la American Bar Association (una especie de colegio de abogados en EE UU) creó la Comisión de Orientación Sexual e Identidad de Género. Entre otras funciones, este organismo cuenta con un boletín de noticias en el que hace análisis sobre la situación de los derechos de las personas LGTBI desde el ámbito legal, abordando, por ejemplo, la discriminación hacia el colectivo por parte de jueces y fiscales.

Índice de evaluación. Por otro lado, y también en el país norteamericano, la organización Human Rights Campaign, que dedica su lucha a defender los derechos del colectivo LGTBI en todo el mundo, realiza cada año un índice que evalúa a las empresas según sus políticas de inclusión con esta comunidad, incluyendo a los bufetes.

LGBT+LD inglesa. En Inglaterra, la Law Society (el colegio de abogados) cuenta con una plataforma destinada a dar voz a los abogados LGTBI del país: LGBT+ Lawyers Division. Este grupo no solo presta ayuda para combatir el aislamiento y la discriminación de los abogados, sino que también organiza charlas, eventos e incluso concursos de relatos.

Networking LGTBI. En 2018 se creó en Manchester el grupo LawLink, que busca fomentar la diversidad en el sector a través de una red en la cual los profesionales jurídicos pueden colaborar. La asociación quiere poner al mismo nivel a todos sin importar el género, el origen étnico, la edad o cualquier otra característica que impida la progresión por otros motivos que no sean la capacidad o el potencial.

jueves, 14 de febrero de 2019

#hemeroteca #ideologiadeodio | Un relator de la ONU condena el uso del concepto de la "ideología de género" para atacar a las activistas feministas

Imagen: El Diario / Movilización 8M en Sao Paulo, Brasil
Un relator de la ONU condena el uso del concepto de la "ideología de género" para atacar a las activistas feministas.
Michel Forst, relator para los defensores de derechos humanos, alerta en un informe del "auge" del uso del argumento de la "ideología de género" en Latinoamérica y Europa como parte del hostil entorno que enfrentan las activistas feministas y LGTB. "La supuesta amenaza se está utilizando para configurar los resultados políticos y justificar la discriminación", asegura. "Hay una preocupante proliferación de discursos misóginos, sexistas y homófobos que, pronunciados por dirigentes políticos prominentes, han normalizado la violencia contra las mujeres", critica Forst.
Icíar Gutiérrez | El Diario, 2019-02-14
https://www.eldiario.es/desalambre/ONU-denuncia-ideologia-activistas-feministas_0_867913391.html

El pasado 1 de enero, en su primer discurso como presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, se presentó ante una multitud para fijar los ejes de lo que será su mandato. Uno de los primeros que mencionó fue "combatir la ideología de género conservando nuestros valores". Este concepto, "la ideología de género", también fue usado el pasado verano por el entonces candidato a la presidencia del PP, Pablo Casado, que lo definió como un "colectivismo social que el centro derecha tiene que combatir".

No era la primera vez que resonaba este argumento. Ya había sido empleado en España por obispos, grupos como HazteOír o partidos como Vox, que lo han convertido en una de sus principales banderas. También se ha utilizado en otros países como Australia, Polonia o en Colombia, en este último caso para arremeter contra el acuerdo de paz con las FARC.

Aunque no es una narrativa nueva, en los últimos años ha sido enarbolada con fuerza por líderes políticos o grupos conservadores y ultracatólicos para oponerse a avances sociales y leyes que protegen los derechos de las mujeres y el colectivo LGTBI en Europa y América Latina, presentándolos como una amenaza contra instituciones como la familia o el matrimonio. Este "auge" del uso del concepto de la "ideología de género" ha despertado en los últimos días las críticas de Michel Forst, relator especial de las Naciones Unidas sobre la situación de los defensores de derechos humanos.

En el informe que presentará a finales de este mes ante el Consejo de Derechos Humanos, centrado en la situación de las defensoras, Forst muestra su "profunda preocupación" por el avance de este tipo de argumentos y su impacto en la labor las mujeres que defienden los derechos de otras mujeres, así como de los activistas LGTBI. "En el clima político actual, en el que hay una reacción contra los derechos humanos, las defensoras son a menudo las primeras a las que se ataca", sostiene en el documento.

"Se está utilizando para justificar la discriminación"
El relator denuncia que los líderes políticos y religiosos que avivan este tipo de discurso, que encuentra sus raíces a comienzos de la década de los 2000, "malinterpretan" y "utilizan indebidamente" las cuestiones de género. "Describen la 'ideología' como una amenaza para los valores religiosos, la familia y la moral de la sociedad", argumenta el experto.

"Los que piensan de esa manera, especialmente virulentos en América Latina y Europa Oriental, consideran que la 'ideología de género' responde a un intento de los defensores de los derechos humanos" de las personas LGTB y de las activistas feministas, "por desestabilizar el orden político y social". "La supuesta amenaza se está utilizando para configurar los resultados políticos y justificar la discriminación", agrega Forst.

El pasado diciembre, Amnistía Internacional también dio la voz la alarma sobre lo que considera una "nueva táctica de represión en respuesta a la resistencia y el activismo de las mujeres". "Estos grupos tratan a menudo de silenciar a las mujeres y a las personas LGBTI que defienden los derechos humanos con métodos como campañas de comportamientos abusivos en Internet", documentaba AI en su último informe anual. En julio del año pasado, un grupo de especialistas independientes del grupo de trabajo de la ONU sobre discriminación contra las mujeres reclamaron a los países miembros que contrarrestaran esta narrativa utilizada "para desinformar a las sociedades y socavar el avance de los derechos de la mujer".

En su análisis, el relator dibuja el difícil panorama mundial al que se enfrentan las mujeres que defienden los derechos humanos y apunta que, actualmente, encuentran una mayor resistencia para seguir adelante con su labor. "Esas formas de resistencia están vinculadas al contexto político más amplio, en el que se asiste al auge del populismo, el fundamentalismo y el extremismo violento", indica. En esta línea, describe que en los últimos años ha habido una "preocupante proliferación de discursos misóginos, sexistas y homófobos que, pronunciados por dirigentes políticos prominentes, han normalizado la violencia contra las mujeres y las personas que no se ajustan a las normas de género".

Represión, violencia e impunidad crecientes
Asimismo, el relator de la ONU recuerda que las defensoras de los derechos humanos, con las que se ha reunido en distintas partes del mundo para elaborar el informe, "señalan que se enfrentan a una represión, violencia e impunidad crecientes", a pesar de los compromisos de los Estados en esta materia. El último registro de IM-Defensoras, reveló que en los años 2015 y 2016, las agresiones a mujeres que defienden los derechos humanos en México y Centroamérica se incrementaron un 30% respecto al periodo anterior.

En el documento, Forst vuelve a hacer hincapié en lo mismo que llevan años denunciando las redes de mujeres defensoras: además de correr los mismos riesgos que los hombres defensores en un entorno cada vez más hostil para esta labor, es frecuente que se enfrenten a "riesgos y obstáculos adicionales y diferentes" que tienen que ver con el hecho de ser mujeres, como por ejemplo ser cuestionadas por acciones por las que sus compañeros sí son alabados. "Obedecen a estereotipos de género arraigados y a ideas y normas profundamente asentadas sobre quiénes son las mujeres y cómo deben ser", esgrime el especialista.

Al hecho de ser mujeres, se añaden otros factores que determinan los riesgos a los que se enfrentan, como la edad, la religión, el origen étnico, la clase, la inmigración, la discapacidad, la orientación sexual o la identidad de género, ejemplifica Forst. "No son solo blanco de ataques individuales; también son blanco de ataques por pertenecer a redes, colectivos y movimientos, y se pretende que esos ataques sirvan de advertencia a terceros", asegura. Su diagnóstico va más allá de los grupos de mujeres que luchan por los derechos de otras mujeres, también se amplía a las que están en primera línea de la defensa del medio ambiente, en situaciones de conflicto, las que son menores o migrantes.

Entre los principales riesgos que sufren por el hecho de ser mujeres están el no reconocimiento o la "exclusión sistemática", en el que Forst subraya que "es habitual "que se haga caso omiso de sus opiniones, que se las trate con escepticismo y minusvalore", también dentro de los propios movimientos pro derechos humanos. A menudo, son objeto de ataques a su reputación; comentarios e insinuaciones sobre su sexualidad o amenazas y ataques contra seres queridos.

También se repiten el "acoso judicial y la criminalización", el encarcelamiento, los impedimentos y represalias por colaborar con organismos internacionales y el acoso y la violencia online. En la punta más visible de este iceberg están las agresiones físicas, la violencia sexual, las torturas, los asesinatos y las desapariciones forzadas.

"Es necesario desmantelar por completo los nocivos estereotipos de género y reinventar el mundo de manera que las formas de entender el género no se utilicen para legitimar el sometimiento y la marginación de las mujeres", concluye Forst, antes de pedir a los Estados que "cumplan sus obligaciones jurídicas" a la hora de proteger a estas activistas y que otros actores como las empresas, las redes de delincuencia organizada y las "instituciones financieras" colaboren con ellos. El relator cita para ello algunos ejemplos de "buenas prácticas" dos leyes aprobadas por Malí y Costa de Marfil que prevén una protección específica para las mujeres defensoras o reconocen las amenazas a las que se enfrentan, respectivamente.

domingo, 3 de febrero de 2019

#hemeroteca #feminismo | El 8M de España, laboratorio internacional para la huelga feminista

Imagen: El Diario
El 8M de España, laboratorio internacional para la huelga feminista.
La organización de la huelga feminista de 2018 sirve de inspiración a otros países, que se fijan, entre otros movimientos de mujeres, en el feminismo español para impulsar sus propias convocatorias. El encuentro feminista del pasado fin de semana en Valencia acogió a mujeres procedentes de Italia, Alemania o Francia: "La movilización llamó mucho la atención a nivel internacional", explica Sabina, una mujer alemana. El objetivo es impulsar una red feminista internacional conscientes del caldo de cultivo actual y los precedentes en otros lugares. Elisa y Aria, residentes en Tolouse, toman nota de "cómo las españolas sacaron a tanta gente a la calle".
Marta Borraz | El Diario, 2019-02-03
https://www.eldiario.es/sociedad/Espana-laboratorio-huelga-feminista_0_863363974.html

"¿Qué está pasando en España?". La cadena británica BBC se preguntaba el 8 de marzo de 2018 por la huelga feminista que estaba sucediendo en el país. Las españolas habían pasado del paro simbólico de 2017 a una movilización real: muchas mujeres dejaron de trabajar y las manifestaciones masivas se sucedieron en todas las ciudades. La convocatoria ocupó su espacio en los medios internacionales, que informaron sobre lo que la BBC llamó "una huelga sin precedentes" y muchas miradas feministas en otras partes del mundo se posaron en lo que pasaba aquí.

-¿A qué has venido?

-La idea es ver cómo se organizaron las mujeres españolas, compartir y conocer de primera mano qué herramientas políticas utilizaron para el 8M.

Habla Renata, de 55 años. El viernes 25 de enero cogió un avión que la trasladó de Frankfurt a Valencia, directa al V Encuentro Feminista Estatal que se celebró en la ciudad el pasado fin de semana de cara al 8M. El movimiento feminista en España ha vuelto a convocar una movilización que pretende trascender al concepto tradicional de huelga y, para articularla, más de 500 mujeres se dieron cita en Valencia. Entre ellas, algunas como Renata, venidas de otros países europeos específicamente para compartir experiencias y llevarse ideas de vuelta.

"En España, la huelga se hizo y se organizó de forma territorial –cada comunidad autónoma, ciudad y pueblo tiene su autonomía–, algo que para nuestro caso es muy útil", explica esta activista feminista sobre los estados federados que componen Alemania, llamados ‘Länder’. Renata acaba de salir del plenario, un espacio del encuentro reservado para debatir los consensos a los que se ha llegado durante el fin de semana. Además, algunas integrantes de la Comisión 8M Internacional suben al escenario a explicar lo que ocurre en otros países del mundo.

Han venido de Alemania, Italia, Francia, Turquía, Argentina... y comparten experiencias junto a otras mujeres de otras nacionalidades – chilenas, nicargüenses...– que residen en España. No se entiende la huelga feminista de 2018 sin este mismo contexto internacional, un escenario de explosión feminista que sacó en 2016 a la calle a las mujeres polacas por el aborto, a las argentinas con el masivo #NiUnaMenos y a las estadounidenses con la Women's March de enero de 2017 contra la investidura de Donald Trump.

Con la vista puesta en ello y con un caldo de cultivo conectado con los antecedentes históricos de las huelgas de mujeres –las camiseras de Nueva York en 1909 o las islandesas en 1975–, las españolas construyeron una huelga el año pasado que se ha erigido como referente internacional junto a otros muchos movimientos de mujeres en todo el mundo. "Somos conscientes de que lo que ocurrió en el Estado español en 2018 viene de atrás y es producto de muchas articulaciones anteriores. Pero sí, es cierto que ha inspirado muchísimo en otros lugares", cuenta Marta, española residente en Viena e integrante de la Comisión 8M Internacional.

Sabina también viene de Alemania, pero de un pueblo al oeste del país. A sus 27 años, apunta a la dificultad para que los sindicatos de su país hagan cobertura legal de la convocatoria, pero aún así celebra que se hayan formado "unidades" de mujeres en diferentes territorios. "Yo espero que este año la manifestación que siempre se convoca tenga un cariz diferente. La historia de la huelga tiene una profundidad más allá de España, pero la movilización llamó mucho la atención a nivel internacional. Todavía no he procesado todo lo que me llevo de aquí, pero ya solo ver cómo funciona el movimiento, la energía, la unidad... merece la pena", cuenta con la mochila al hombro poco antes de salir al aeropuerto.

Imagen: El Diario / Aria y Elisa
Una respuesta global
También con la misma intención han venido al encuentro dos mujeres francesas. Elisa y Aria conversan en la puerta de uno de los edificios de la Universidad Politécnica de Valencia en los que se ha organizado la cita. Ambas viven en Tolouse y forman parte del colectivo ‘Toutes en Grève!’ (‘Todas a la huelga’), que está intentando que se convoque una huelga de 24 horas. "De momento se va a convocar pero no de forma nacional. Los sindicatos estatales solo llaman a paros parciales. Si sale bien en Tolouse, será una experiencia para exportar a otros sitios", explica Elisa, de 22 años.

Aria, una mujer trans de 27, celebra el intercambio que han efectuado en el encuentro y califica de "muy revelador" lo que han visto, puesto que "en Francia el movimiento feminista no se estructura ni se articula a este nivel", explica señalando al interior del edificio, en el que cientos de mujeres siguen debatiendo los puntos claves de la huelga de este año. "Ha sido muy interesante ver qué prácticas y teorías políticas se dan aquí y cómo fueron capaces las españolas de sacar a tanta gente a la calle. Ahora toca analizar de qué forma se puede reproducir allí".

La coordinación con los sindicatos –en España, CNT, CGT y la Confederación Intersindical dan respaldo legal al paro de 24 horas; UGT y CCOO, solo a los paros parciales– es uno de los puntos clave sobre los que las mujeres de otros países se interesan. En Italia, por ejemplo, algunos sindicatos minoritarios también han convocado, pero no los grandes, asegura Valentina, que ha venido desde Turín junto a su compañera Matilde, que vive en Milán. Ambas son activistas en el movimiento 'Non una di menos', inspirado en el 'Ni Una Menos' argentino.

"Ahora el feminismo en Italia está en un momento muy potente. Desde 2016 se van sumando asambleas territoriales y avanzando el discurso político. Hace poco declaramos el estado que llamamos 'de agitación permanente', que significa que nunca podemos bajar la guardia", dice Valentina. Matilde está convencida de que el feminismo es el "único movimiento" que actualmente puede hacer frente "a las políticas racistas, capitalistas y neoliberales" y celebra estar en Valencia para compartir análisis y "ver cómo lo hicieron el año pasado para incluir a tantas mujeres en el 8M".

En Suiza también están en ello. El movimiento feminista del país ya ha redactado el manifiesto con el que pretende llamar a la huelga, al igual que España, en varios ejes: laboral, estudiantil, de cuidados y de consumo. Allí cada cantón tiene autonomía para organizarse en este sentido y, aunque habrá dos paros nacionales, hay algunos que sí tienen intención de convocar 24 horas.

Lo cuenta Noemí desde Ginebra, la ciudad en la que vive y en la que participa en el movimiento feminista para preparar el 8M, una cita que en el caso de Suiza será el 14 de junio para conmemorar la huelga de mujeres de 1991. Aún así, asegura que no ha sido fácil: "Hay compañeros sindicalistas que no entienden porqué la huelga no es general y aquí tenemos el mismo problema para hacer comprender que el trabajo no remunerado y la carga mental nos afecta en un porcentaje mucho más elevado a las mujeres".

"Estamos convencidas de que el ataque a las mujeres es global y la respuesta debe ser global", explica Matilde, la joven que ha venido a Valencia desde Milán. Las conexiones internacionales son evidentes. Las suizas incluso han nombrado el ejemplo español en su manifiesto: "En casi todo el mundo somos testigos de una renovación de los movimientos feministas", empieza el texto. "Un ejemplo: la Huelga extraordinaria de mujeres en España el 8 de marzo de 2018". El encuentro de Valencia finalizó con la vista puesta en una posible coordinación internacional feminista que hasta ahora no ha sido nada fácil. Este mes de enero, España ha sido el nexo de unión. Y es que, aunque con las peculiaridades y circunstancias de cada país, la fuerza de la huelga feminista española parece haber traspasado fronteras.