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domingo, 11 de abril de 2021

#hemeroteca #lgtbi #politica | El comunismo en España significa libertad

Imagen: Twitter / Puesto 'lgtbi' del PP en Chueca

El comunismo en España significa libertad.

El liberalismo es tolerancia, federalismo, libertades, protección de las minorías y defensa de la democracia, justo el legado de los comunistas españoles.
Raúl Solís | La Última Hora, 2021-04-11
https://laultimahora.es/el-comunismo-en-espana-significa-libertad/ 

Ni corto ni perezoso, el PP de Ayuso decidió el sábado poner una mesa de propaganda electoral en Chueca que engalanó con diversas banderas del colectivo LGTB. La del Orgullo, la transexual y la bisexual. Ni más ni menos que la puso en la calle Fuencarral, centro neurálgico de este barrio que la comunidad LGTB tomó como propio en los años 90, levantando un elegante barrio, con negocios y vida propia, en lo que era una zona abandonada de la capital.

Entre esa gente que levantó a pulso el barrio está Mili Hernández, propietaria de la Librería Berkana, situada en la calle Hortaleza, un templo de libertad y de referentes culturales que ha ido educando a un colectivo que ha crecido sin ejemplos, sin pares, sin referencias, sin caminos en los que guiarse para vivir en libertad en medio de una sociedad que condenó y condena la realidad de las personas homosexuales, bisexuales o transexuales.

La propietaria de Berkana escribió en redes sociales que el equipo de prensa de Ayuso había visitado la librería no para comprar libros ni para interesarse por el sector de las librerías que no ha recibido ni un céntimo en ayudas públicas de la Comunidad de Madrid, sino para preguntar si la candidata del PP sería bien recibida en ese establecimiento durante una visita que realizaría por Chueca en clave electoral.

Mili Hernández, que ha sido siempre un faro de libertad en Chueca y dondequiera que haya estado, informó educadamente a los hombres de prensa del PP que no, que su establecimiento está en contra de la homofobia y transfobia que representa Ayuso, que pretende lavar con una visita de una hora al barrio y la posterior publicación de un vídeo en redes sociales.

La mesa de propaganda electoral de Ayuso, con el lema “comunismo o libertad”, no tiene otro objetivo que apropiarse de la épica de Chueca y del colectivo LGTBI que ha conseguido todos los avances sociales en contra de la España en blanco y negro que tan bien representa el PP, que incluso tuvo varios años recurrido al Constitucional el matrimonio igualitario aprobado en nuestro país en 2005.

En este país nuestro, donde la ausencia de educación democrática ha permitido que los herederos de la dictadura se apropien de la palabra libertad y que el estigma recaiga sobre la palabra comunismo, a pesar de que estuvimos 40 años bajo el yugo de una dictadura fascista, no está de más hacer un ejercicio de memoria y afirmar taxativamente que el comunismo en España significa libertad. No es comunismo o libertad, sino comunismo y libertad.

Fueron los comunistas españoles quienes impulsaron en el Congreso, en febrero de 1978, la despenalización de la homosexualidad. Es decir, que los homosexuales saliesen y dejasen de entrar en las cárceles por las leyes que levantaron en este país los padres y abuelos ideológicos de Ayuso.

Fue el Partido Comunista de España quien dio cobertura legal, apoyo logístico y puso a sus militantes en los servicios de seguridad de las primeras manifestaciones del Orgullo LGTB celebradas en España, la primera en Barcelona en 1977 y luego, en 1978, en Sevilla, Valencia, Madrid o Bilbao. En todas estas manifestaciones hubo detenidos y violencia policial contra las personas LGTBI ejecutada por los padres y abuelos ideológicos de Ayuso.

Una vez despenalizada la homosexualidad, las personas LGTB, sobre todo las mujeres transexuales, siguieron siendo detenidas en aplicación del delito de escándalo público, por andar o vestir de forma provocativa. Hasta 1989, bien entrada la democracia. Ese delito de escándalo público fue sacado del Código Penal gracias a un diputado comunista, Nicolás Sartorius, entonces ya adscrito a Izquierda Unida.

En 1994, Izquierda Unida se convierte en el primer partido político español en tener en su seno un grupo sectorial de defensa de los derechos humanos de lesbianas, gais, transexuales y bisexuales. El Área de Libertad de Expresión Afectivo Sexual (Aleas) se convierte en un vivero de ideas, argumentos e iniciativas y también en un puente de comunicación con los propios colectivos LGTBI que por estos años están empezando a retomar el vuelo después de la tragedia del sida que diezmó a la población LGTBI y a su movimiento social.

En 2002, Marisa Castro, reconocida feminista y diputada de IU en el Congreso, registró la primera propuesta de ley de matrimonio igualitario que no pudo ser aprobada por los votos en contra de la mayoría absoluta del PP de José María Aznar, los abuelos y padres ideológicos de Ayuso.

En 2014, España aprobó la primera ley autonómica de transexualidad que contemplaba la autodeterminación del género. Es decir, nadie tiene que decirle a una persona trans quién es ni tratarla como enferma mental. La ley trans de Andalucía, que ha servido después para aprobar las diez leyes autonómicas más y que está muy presente en el borrador de la ley estatal que aún no ha sido aprobada, contó con el impulso de Alba Doblas, una militante del Partido Comunista de Andalucía y entonces diputada de IU en el Parlamento andaluz.

A propósito de la ley trans estatal, es Unidas Podemos, la coalición a la que Ayuso cree insultar llamándola comunista, quien ha sabido recoger las demandas y anhelos de libertad del colectivo trans que sigue viviendo en los márgenes de nuestra sociedad después de más de 40 años de democracia. Un borrador de ley que cuenta con la negativa de PP y Vox, el partido de Ayuso y la ultraderecha con la que ésta quiere conformar gobierno si los resultados electorales lo hacen posible.

No sólo en lo que se refiere a libertades del colectivo LGTBI estuvieron primero los comunistas españoles. En el aborto, en el divorcio, en la posibilidad de realizar bodas civiles, en los anticonceptivos, en la objeción de conciencia, en la libertad de reunión, en el derecho a manifestación y de información, en la libertad de prensa y también en la libertad de empresa o de cátedra, cuando las turbas ultraderechistas se concentraban delante de las clínicas abortistas de titularidad privada o arremetían contra profesores universitarios, estuvieron siempre los comunistas levantando su bandera de libertad. Cuando Manuel Fraga, exministro de Franco y exfundador del PP, secuestraba revistas y periódicos porque eran más libres de lo que podía digerir el tardofranquismo, los comunistas españoles estuvieron defendiendo la libertad de esas publicaciones y sus periodistas.

En este país si tenemos democracia es gracias a los comunistas españoles que pusieron el cuerpo contra la dictadura y dedicaron los mejores años de su vida a luchar por la libertad y la democracia, frente a los padres y abuelos ideológicos de la ultraderecha que asesinaron a los sindicalistas de CCOO en Atocha que defendían la libertad de los trabajadores más humildes de las garras de la dictadura.

Lo que Ayuso defiende no es libertad, sino que los que lo tienen todo tengan derecho a poner de rodillas a los que tienen poco o nada. A Ayuso le pega más la palabra dictadura, que es la herencia que sus padres y abuelos ideológicos han aportado a España. No sólo es que los derechos LGTBI en España hayan sido impulsados por los comunistas, siempre de la mano del movimiento social, es que la derecha ha votado en contra de todas y cada una de las libertades individuales que la sociedad española ha ido conquistando hasta nuestros días.

La última oportunidad que ha tenido el PP de demostrar su liberalismo ha sido con la eutanasia, aprobada en marzo, que también lleva el voto en contra del partido de Ayuso y de Vox. Ayuso representa a la España que lleva estando en contra de la modernización y democratización del país desde que los liberales españoles lo intentaron por primera vez en el siglo XIX. El liberalismo es tolerancia, federalismo, libertades, protección de las minorías y defensa de la democracia, justo el legado de los comunistas españoles. Ayuso es heredera de Fernando VII, no de los liberales españoles.
 

NOTA DE IGLU: Carla Toscano, diputada de Vox, puso en su cuenta de Twitter una imagen del puesto del PP en Chueca con el siguiente texto: "Mesa informativa del PP con la bandera LGTBI, la bandera transgénero y la bandera bisexual. Encuentren las diferencias con una mesa de Podemos." Sin palabras.

lunes, 22 de febrero de 2021

#hemeroteca #trans #derechos | Mar Cambrollé: "La democracia española tiene una deuda de 42 años con el colectivo trans"

Imagen: La Última Hora / Mar Cambrollé

Mar Cambrollé: "La democracia española tiene una deuda de 42 años con el colectivo trans".

La activista por los derechos de las personas trans, Mar Cambrollé, nos cuenta cómo está viviendo el camino de la Ley Trans hacia su puesta en marcha.
Gara Santana | La Última Hora, 2021-02-22
https://laultimahora.es/mar-cambrolle-la-democracia-espanola-tiene-una-deuda-de-42-anos-con-el-colectivo-trans/ 

Estas semanas se habla mucho del borrador de la Ley para la igualdad real y efectiva de las personas trans que el Ministerio de Igualdad ya tiene preparado. Este texto introduce como novedad importante el derecho a la autodeterminación de género; poder elegir con qué nombre y sexo aparecer en las documentaciones sin necesidad de ningún informe médico. De esta forma, se acabaría con la patologización de las personas transexuales (algo que desde 2018 ha reconocido la Organización Mundial de la Salud). El borrador también incluye medidas en el ámbito laboral, educativo, sanitario, deportivo y sobre la estancia en prisión.

Desde LUH hemos querido entrevistar a Mar Cambrollé, activista por los derechos trans, para saber cómo está viviendo todo esto en primera persona. Cambrollé fue promotora en 2014 de la Ley Integral de Transexualidad aprobada por Andalucía (Ley que fuera pionera en España y Europa y clave en el proceso de despatologización de las identidades trans y reconociendo además que las personas puedan elegir libremente su identidad y expresión de género). Actualmente preside la Federación Plataforma Trans y cuando le hemos preguntado por un referente para la lucha no ha dudado ni un segundo en dar el nombre de Lohana Perkins, activista que luchó por la Ley trans de Argentina. La entrevista no fue presencial pero solo con el tono de voz se puede saber si una persona es elegante y en la lejanía sus palabras desprenden mucha dignidad.

Pregunta: ¿Por qué hace falta una Ley Trans en España?

Respuesta: Forma parte de garantizar la igualdad plena de las personas trans. Yo diría que es indecente que después de 42 años de democracia seamos ciudadanas de segunda categoría o de clase B para el acceso a cuestiones tan básicas como el empleo, la educación, como la salud e incluso habría que renovar el modelo de posibilitar el cambio de identidad legal a las personas ya que la Ley que tenemos actualmente para el registro, es una ley desfasada. Una ley que yo siempre digo, nació con fecha de caducidad y el tiempo nos ha dado la razón, ya que pesa sobre ella una sentencia del Tribunal Constitucional de 2019 donde dice que es inconstitucional excluir a los menores, e incluso ya apunta que los requisitos exigidos para la misma como son los dos años de tratamiento hormonal podrían atentar contra la dignidad de las personas trans. Hace falta esta ley porque la discriminación de las personas trans obedece a unas causas estructurales. Aunque seamos parte del colectivo LGTBI, las personas trans siempre somos el punto al alza en todos los estudios de discriminación: cuando se habla del acoso escolar somos quien más lo sufre, cuando se habla de exclusión laboral que puede rondar el 80%, somos las que más agresiones verbales y físicas recibimos. Creo que estas discriminaciones específicas solo se pueden abordar desde una Ley Trans estatal. Además todo este periodo desde que Andalucía fuera pionera en 2014 de una Ley Trans que ha sido replicada hasta en once comunidades autónomas, nos deja un mapa de desigualdad territorial haciendo entrar en conflicto aquello de "todos los españoles somos iguales ante la Ley"

P: Si es un consenso, si se está llevando a cabo en comunidades autónomas y es algo que desde el punto de vista de los Derechos Humanos no tiene discusión, ¿por qué se ha creado tanto ruido en torno al debate de la Ley?

R: Creo que hay intereses políticos. Yo he visto en las redes sociales que cuando se habla del borrador que ha sido consensuado con todos los colectivos sociales se habla de la ley de Podemos como dando a entender que es el proyecto de Ley de un partido político y no. Mire usted, es el proyecto de Ley de un Gobierno porque lo hace un ministerio con un amplio consenso por parte de todos los colectivos y de la ciudadanía. Yo creo que la participación que tuvo la consulta pública, una de las más numerosas con un 96% a favor... no hay más excusa para dilatar lo que es una cuestión de Derechos Humanos.

Los derechos de las personas trans no pueden ser una subasta, ni pueden ser una moneda de cambio para colgarse medallas un partido. Creo que hay un problema porque el Partido Socialista ha querido abanderar siempre los avances en relación con los derechos del colectivo LGTBI y parece como que le molesta que una ley del calado que tiene esta ley, de calado internacional, que situaría a España a la cabeza de Europa y un espejo para Latinoamérica, se la quieren disputar inventando bulos, fake news y falacias, siendo mentira todo lo que dicen, como que queremos borrar a las mujeres ¿pero cómo vamos a borrar a las mujeres, si las mujeres son 24 millones de personas del estado español y mujeres trans somos 75000?. Los derechos no obligan a quien no quiere, garantizan la posibilidad a quienes si quieren. Otro bulo ha girado en torno a la hormonación y los riesgos de la destransición... La experiencia ha demostrado en muchos países de Europa, incluso en EEUU, que los bloqueadores hormonales lejos de ser perjudiciales, son reversibles por el caso hipotético ese que se argumenta de una posible destransición. El argumento de la destransición no puede significar anular los derechos para la gran mayoría porque el porcentaje de personas que destransicionan es uno entre un millón. ¿De qué estamos hablando? Si se aterrizara en la realidad y vieran cómo a estos niños y niñas le desaparecen sus ideas suicidas, cómo se multiplican sus habilidades sociales, cómo su capacidad en la escuela aumenta... además lo más importante: es una cara donde hay tristeza se dibuja una sonrisa.

P: ¿Se siente usted, en lo personal y político (que ya sabemos que lo personal es político) decepcionada con una parte del feminismo que le niega el derecho a ser?

R: No me siento decepcionada porque eso sería seguir haciéndole el juego a cuatro, siete o diez mujeres que me gustaría que me explicaran en qué movimiento asambleario o feminista han participado. Lejos de haberse leído un libro teórico sobre feminismo. A mí el feminismo nunca me ha abandonado ni me abandona porque el feminismo, todas las mujeres feministas lo sabemos, es una estrategia para luchar contra las opresiones nunca una herramienta para perpetuar la opresión o mostrar odio a un colectivo ya de por sí vulnerable. ¿Decepcionada del feminismo? Jamás. De un número de mujeres que desde una posición privilegiada, burguesa, utilicen perversamente las palabras del feminismo para agredir a las personas trans, sí.

P: ¿Qué le diría a las personas que dicen que no es el momento de esta ley, que calma, que hay que tener paciencia?

R: Eso es querer prolongar la situación anacrónica y de violencia del Estado hacia las mujeres trans y digo violencia sistemática por acción u omisión. Esta ley no trae nada nuevo, esta ley viene a garantizar que los estándares europeos, así como la propia constitución española protejan a las personas trans en el acceso a derechos básicos. Me parece perverso o grotesco decir que se está yendo deprisa en una deuda que la democracia tiene con las personas trans. Cada minuto que pasa es tarde. Cada minuto que pasa un joven se puede suicidar, nos pueden seguir dando palizas, cada minuto que pasa seguimos siendo tratados como enfermos y enfermas mentales, cada minuto se viola nuestro derecho a la intimidad, al honor y a la dignidad. Creo que no es momento de seguir jugando con derechos tan básicos que no vienen a quitar derechos a nadie, solamente a reconocérselo a quien no los tiene.

P: ¿Qué situación de discriminación que haya experimentado a lo largo de su vida se hubiera evitado con esta Ley que prepara el Ministerio de Igualdad?

R: Me hubiese ahorrado las palizas que mi padre me dio cuando tenía seis años. El castigo de no poder comer en la mesa con toda la familia porque yo les daba asco y tenía que comer en la cocina, poder estudiar una carrera que no estudié porque era insoportable el acoso que sufría en la escuela, no tener que arriesgar mi salud por carecer de una atención sanitaria desde la Sanidad Pública, pues me tuve que autohormonar arriesgando mi vida. Me hubiera ahorrado vivir más de treinta años con una identidad que no hacía justicia con mi nombre, señalada permanentemente en el centro de salud, el banco, un control de tráfico o el acceso al mercado laboral. Yo tuve la suerte de ser autónoma y contratarme a mí misma, si no, corría el mismo destino que las demás: la prostitución o el espectáculo.

sábado, 13 de febrero de 2021

#hemeroteca #trans #transfobia #terf | Laura Redondo: “La diversidad es un producto del mercado más que implica la desarticulación de la defensa de las mujeres y la opresión por sexo”

Imagen: La Última Hora / Laura Redondo

Entrevista a Laura Redondo, psicóloga jurídica y forense: “La diversidad es un producto del mercado más que implica la desarticulación de la defensa de las mujeres y la opresión por sexo”.

Nuria Coronado | La Última Hora, 2021-02-13

https://lahoradigital.com/noticia/30806/igualdad/la-diversidad-es-un-producto-del-mercado-mas-que-implica-la-desarticulacion-de-la-defensa-de-las-mujeres-y-la-opresion-por-sexo.html

Frente a los insultos por alzarse en contra de la Ley trans, argumentos y datos contrastados. Así responde la docente e investigadora Laura Redondo todos y cada uno de los días al machismo y al transactivismo. Porque para esta gallega, venida como no podía ser de la generación de las brujas, y a mucha honra, analizar no es odiar. Todo lo contrario. Ahora acaba de denunciar cómo le están amenazando con hundir su prestigiosa carrera profesional si no deja de señalar a quienes pretenden borrar a las mujeres. “Me llamaron desde altas esferas diciendo me truncarían mi vida profesional si no dejaba de evidenciar todo este maltrato”.

Sin embargo, lejos de que a esta doctoranda le tiemblen las piernas o le achanten, habla aún más alto de su lucha y de cómo la cobardía y el silencio es pura complicidad con el generismo. Esta entrevista es ejemplo de ello. “Esto no es un debate democrático. Esto es persecución política de voces críticas a las que censuran con falso odio”.

Si hay algo que tiene claro la psicóloga jurídica y forense es que con la Ley Trans que se pretende aprobar sin consenso alguno, el modelo político que el feminismo busca conquistar, el de la igualdad, es imposible que se consiga. Y es que frente al populismo generista que vende derechos humanos a golpe de titular fácil, lo único que hay es un retroceso interesado que dinamita y borra los derechos de las mujeres y la infancia, que niegan las orientaciones sexuales y desprotegen a las propias personas transexuales.

P. ¿Se te ha quedado corta la palabra despropósito con la que defines el borrador de la #LeyTrans?

R. Mucho. Es como la carta a Sánchez de las feministas históricas de nuestro país que titularon “es peor de lo que temíamos”. Ninguna persona se podía imaginar que el presente gobierno propondría incorporar en la legislación algo que por ser tan distópico cuesta tanto verlo. Es demasiado para asimilarlo de una vez. De hecho, lo normal es dudar la principio, pero una vez que lo ves no hay vuelta atrás.

P. Amenazas, insultos... ¿este es el nivel de quienes dicen que defienden los derechos humanos? ¿Si tuvieran tal certeza de que lo defienden es justo no tendrían que andar intimidando no?

R. Efectivamente. Como dice el dicho “la violencia es el recurso de quien no tiene recursos”. Supuestamente dicen defender a un colectivo vulnerable, pero sin contemplar las necesidades reales de ese mismo colectivo, y centrando sus esfuerzos en difamar y atacar a mujeres feministas. De hecho, se ve con los ataques tránsfobos. Mientras desde el feminismo los condenamos. El generismo los instrumentaliza para acusar a las voces críticas de cómplices, tratando de lincharnos mediáticamente, y coartar nuestra libertad de expresión. Yo ya he asumido, no sin tristeza, que combatir esta nueva violencia machista te expone a sufrirla. Pero ya sabemos cómo es esto. Difaman porque argumentos y conocimientos ni tienen ni les interesa, comenzando por el feminismo y acabando con la evidencia científica.

P. Este troyano anti derechos desdibuja a toda la sociedad ¿crees que en España está siendo todo más maquiavélico visto que en otros países ya han caído las caretas y se ha visto la cruel realidad?

R. Más bien en España la lucha está siendo más activa por la tradición legal, social y de lucha social desde el feminismo que tenemos. En países como Reino Unido que han abolido leyes identitarias por las investigaciones desde las instituciones, el daño de esta ideología generista en menores, con la primera sentencia que prueba hechos constitutivos de maltrato infantil al hormonar e inducir mutilaciones a menores se ve ahora. Pero esto se aprobó hace casi una década sin que nadie se planteara que no existen cerebros sexistas innatos, y dando por hecho el discurso nocivo y acientífico de que nacemos en cuerpos equivocados y que hay un “verdadero ser interior” de color rosa o azul esperando a que lo liberemos. Esto es sexismo reaccionario disfrazado de avance. Ha costado mucho que se viera en otros países precisamente por cómo se vende este discurso. En España no hemos dudado muchas profesionales y activistas en plantarnos pese a las consecuencias de acoso brutal que vivimos a diario.

P. Sin diagnóstico diferencial y si esto se aprueba la transfobia va a llegar a límites insospechados. ¿Cómo se defenderán las personas transexuales de ello?

R. Hay principios profesionales que aquí se violentan, como “el principio de mínima intervención”, donde toda intervención invasiva debe ser en última opción; el “superior bienestar de los menores”, donde debe garantizarse su bienestar por encima incluso de sus progenitores, no permitiendo que estos puedan ser negligentes, por ejemplo; o la asunción de la protección de menores de edad por tener un inmaduro desarrollo cognitivo y psico emocional. Asimismo, un síntoma debe cotejarse pues puede ser múltiples cuestiones.

Por ejemplo, el rechazo al propio cuerpo puede implicar una respuesta adaptativa ante la vivencia de abusos sexuales infantiles, o puede implicar un trastorno de tipo orgánico de desarrollo sexual como el síndrome de la insensibilidad androgénica. Todo lo anterior, se ve impedido si hablamos de que sin evaluación se acepte la hipótesis del cuerpo equivocado, y se induzca a la medicalización en base a esas esencias rosas y azules. Esto hará que una profesional que pretenda detectar abuso sexual infantil en uno de estos casos pueda ser perseguida por falsa transfobia.

Esto es aceptar dogmas de fe y juzgar por infieles a quienes nos basamos en evidencia. Y por supuesto, un abandono institucional, cuando no violencia, de las personas que tienen disforia. Pues esta produce un malestar clínicamente significativo, y debe abordarse con garantías, no negarse a la par que estigmatiza la salud mental y se desprecia el saber profesional de estas materias. Es un disparate y una negligencia.

P. Dice la gran Amelia Valcárcel que “hay algunos cuya profesión es multiplicar entes sin necesidad” o que “hay personas que solo pueden caer más bajo, únicamente cavando”...

R. Sin duda, no puede estar más acertada. Amelia Valcárcel como referente que es, está a la altura de la resistencia que este tema merece, junta a otras como Alicia Miyares o Ángeles Álvarez. De hecho, es una técnica de márketing efectiva, donde se genera una falsa necesidad para luego venderte el producto que le da respuesta. Pues la diversidad es un producto del mercado más, que implica además la desarticulación de la defensa de las mujeres de la opresión por sexo. Por tanto, son muchos los intereses que hay detrás, y se ve a simple vista con todas las grandes marcas dando bombo a la ideología generista. Cuando jamás se han sumado así a apoyar al feminismo.

Obviamente el generismo refuerza el sexismo y la desigualdad del sistema, mientras que el feminismo lo combate. Los intereses son opuestos, y las ganancias a costa de las mujeres son demasiado altas como para que se no haya una gran resistencia y propaganda que la perpetúe.

P. ¿Qué supone legislar autopercepciones y blindarlas penalmente?

R. Lo primero un ultraje a la intimidad. Si hablamos de vivencias internas no tiene sentido que tengamos que darle parte a nadie a sobre las mismas. Pero es que esto se traduce en autodeterminar el sexo para toda la sociedad, lo que no tiene ningún sentido. Comienzan hablando de hacer del mismo género que está tras la violencia de género una identidad, a que para ello ha de modificarse otra cosa diferente como es el sexo. Es perverso de partida.

Pero, por si fuera poco, cogen la variable sexo, fundamental para la defensa de los derechos de la mujer, y la hacen ficción, convirtiendo el sexo en una elección que abre a las puertas a cualquier abuso al no poner ningún sistema de control que garantice nada. Es decir, no solo la inseguridad jurídica es enorme, sino que la indefensión de las mujeres, pues hablamos de que cualquier varón por su mera palabra puede acceder a nuestros espacios, cuotas, ocupar plazas y podios en deporte, entrar en cárceles de mujeres pese a ser un depredador sexual...

¿Cómo es posible que la ley permita abusos en todas las áreas y que los derechos de las mujeres valgan tan poco? ¿Cómo es posible que se desprecie a profesionales de las ciencias jurídicas y psicosociales diciéndonos que pese a ser nuestra competencia no podemos actuar para garantizar derechos y evitar abusos y negligencias? Aquí queda claro que la sola palabra de un varón es suficiente para desplazar e incluso anular los derechos de miles de mujeres. En una sociedad sexista y machista es inadmisible anular los mecanismos de protección jurídicos, es desprotegernos y despreciarnos, algo inadmisible en una sociedad democrática que se precie. No somos ciudadanas de segunda, pero nos tratan como tal, eso queda claro.

P. A quienes dicen que esto es un enfrentamiento UP/PSOE para hacer cortina de humo ¿qué les respondes?

R. Que se informen lo mínimo para no hacer el ridículo, o al menos tenga la decencia de no tratar de manipular a la ciudadanía con reduccionismos y simplismos. Es decir, las deportistas se han sublevado contra Biden por sus políticas identitarias de borrado a la mujer, donde niegan el techo biológico y la capacidad un 30% superior de los varones, lo que nos deja sin oportunidades de hacer podio, y los pone en grave riesgo en los deportes de contacto, pero es algo partidista de España. ¿Y las problemáticas en Argentina, Canadá, Chile, Suecia… eso también es algo español? ¿Las denuncias de cientos de mujeres a lo largo del mundo sobre cómo está habiendo abusos de varones que nos desplazan y borran es que desde España tienen una base secreta que domina el orden mundial?

Es curioso como esto sí es delirante y paranoide, cuando nos achacan de estas cuestiones a quienes argumentamos desde la razón y la evidencia. Porque si para contraargumentar recurren a invenciones, reducciones, simplismos, y juego sucio como para compararnos con la ultraderecha y demonizarnos. Es tan sencillo como que el poder económico ha hecho que se extienda una ideología generista, de corte misógino, homófobo e incluso tránsfobo que tiene detrás ganancias millonarias. Y esto ha sido denunciado y publicado por James Kirkup, director del Social Marquet Foundation, que expone que esto es a escala internacional por mucho que se trate de reducir a nuestro espacio político. Nos enfrentamos a titanes, esa es la triste realidad.

P. ¿La agenda queerista y machista dejará una sociedad herida mentalmente?

R. Sin ningún lugar a dudas. Tenemos que ser conscientes lo primero de que la Covid nos ha dejado una mella psicológica, ha empeorado las características socioeconómicas de las personas, y producido situaciones estresantes que pueden derivar estrés tóxico y aumento de problemáticas psicopatológicas. Por tanto, de partida, es necesario reforzar la atención sanitaria y psicológica. A esto se le suma la propagación de la corriente generista, derivada de las teorías queer, y denominada” generismo queer”, que refuerza el sexismo y trata de blindar el género que está detrás de la violencia machista, y que está evidenciado que produce distorsiones cognitivas relacionadas con mayor malestar clínico y problemáticas psicológicas. A su vez induce en menores ideas erróneas que los llevan a rechazar su cuerpo y someterse sin control alguno a medicación con efectos tan adversos como producir infecundidad.

De hecho, en otros países se ha catalogado de fundamentalismo, y denunciado que implica en la práctica nuevas terapias de conversión, llamadas “afirmación de género”, que son sobre todo dirigidas a menores homosexuales. Es decir, aumento de machismo y homofobia. Por no hablar del abandono a personas con disforia, pues donde piden “despatologizar” se esconde un gran repudio a la enfermedad mental, un sesgo estigmatizante que abandona a las personas poniéndolas en riesgo. Por si esto fuera poco, el estigma con la salud mental es fomentado por las instituciones, rechazando los conocimientos técnicos y científicos de los profesionales. ¿Nos damos cuenta del cóctel dañino que se está generando? Mientras unos no quieren debate por sus intereses, otras no podemos quedarnos impasibles ante tal ataque central al estado de bienestar.

P. ¿Qué es lo que más te duele de todo?

R. Todo lo relacionado con la lucha contra la violencia es prioritario para mí a nivel personal y profesional. Pero sobre todo la que va dirigida a la Infancia sin duda me remueve las entrañas. Tanto es así que en 2015 fui cofundadora de una asociación contra el maltrato y abuso sexual infantil. Que alguien se atreva a truncar la vida de niñas y niños indefensos es algo que tuve siempre claro que dedicaría mi vida a combatirlo. Igual que la violencia machista.

Esto para mí fue definitorio cuando vi que el generismo queer suponía nuevos tipos de violencia contra las mujeres, niñas y niños. De hecho, por denunciar que se estaba induciendo a menores a presentar testimonios que eran inviables por su edad cognitiva y madurativa, por la denuncia de las secuelas derivadas que se ven en personas que han destransicionado, y por visibilizar la tapadera de víctimas de la violencia sexual comencé a vivir amenazas de muerte y profesionales.

Incluso mi última publicación contra esta ley ha desatado que me llamaran desde altas esferas diciendo me truncarían mi vida profesional si no dejaba de evidenciar todo este maltrato. Precisamente, porque defiendo el superior bienestar de niñas y niños, y mi divulgación nace de la férrea convicción de la defensa de las víctimas pienso mantenerme firme. Pero es muy duro, y me apena mucho que sean cientos las que aún no se atreven a elevar por sus voces por miedo a represalias. Entiendo ese miedo, pero todas somos necesarias. Esto es grave, y toda persona honesta y comprometida con el avance social debe ver qué hay detrás y hacer lo que pueda para frenarlo.

P. ¿Valdrán de algo los perdones del mañana?

R. No. Así de claro. No valdrán las excusas, ni los perdones con la boca pequeña. Tampoco los “el feminismo no me avisó”, ni nada semejante. Quienes han sido cómplices no solo de la introducción de estas políticas e ideologías identitarias, del daño a mujeres y menores, sino de someternos a violencia, difamación, exposición pública para linchamientos a quienes tratamos de visibilizar y aportar… son agresores.

La violencia es hacer daño por acción u omisión, y se han caído muchas caretas de quien decía defender derechos y en la práctica está violentándolos. De hecho, nos persiguen como a brujas por tan solo hablar desde el activismo, la militancia o la evidencia. ¿Qué tipo de democracia es la que todo es odio y no hay debate, ni pluralidad política, ni los medios salvaguardan la igualdad en exposición de posturas? Vamos camino a una dictadura ideológica, rechazando profesionales, y censurando por odio toda divergencia contra el régimen generista. Por tanto, si tienen un ápice de conciencia, ética o moral, deberán reparar el daño hecho.

El arrepentimiento real implica restaurar el daño que se ha hecho, una cuestión básica de la restauración penal, y que refleja la realidad humana. Cuando pides perdón genuinamente es porque te arrepientes de haber hecho algo mal, de haber causado daño. Sin este reconocimiento, y sin restaurar el daño hecho, no valdrán perdones vacíos, que seguramente impliquen más lavados de imagen que otra cosa. Llevamos años tratando de que haya debate, esto es vergonzoso. Y nos han difamado hasta la saciedad para vetarnos y que no se escucharan nuestros argumentos. Y esto ha venido de las propias Instituciones. Ya no nos valen migajas, queremos ejercer nuestros derechos sin amenazas ni violencia. Y coartarnos nuestros derechos más fundamentales por denunciar la vulneración los mismos es generar indefensión. Es indigno de una democracia. Y esto no debería suceder con ningún tema social, menos de tanta complejidad. Deberíamos reflexionar como sociedad, en conjunto, a dónde se esta llegando. Porque no hacer nada también es ser cómplices de las injusticias.

jueves, 4 de febrero de 2021

#hemeroteca #trans | El 83% de las personas que residen en España defienden los derechos trans


El 83% de las personas que residen en España defienden los derechos trans.

El Eurobarómetro impulsado por la Unión Europea revela que España encabeza la lista de países miembro en abogar por la defensa de los derechos del colectivo.
Alba González | La Última Hora, 2021-02-04
https://laultimahora.es/el-83-de-las-personas-que-residen-en-espana-defienden-los-derechos-trans/ 

En el último Eurobarómetro publicado con datos recogidos en 2019 se refleja que España encabeza la lista de países de la Unión Europea que defienden los derechos trans.

Ante la pregunta “¿Cree que las personas transgénero o transexuales deberían poder cambiar sus documentos civiles para que coincidan con su propia identidad de género?”, un 83% de las personas residentes en España entrevistadas contestaron con una respuesta afirmativa, frente a tan solo un 8% que lo detractaban.

La gran mayoría de encuestados, además, mostraban conformidad con que en el documento identificativo apareciera otra opción diferente a la hora de representar el género, actualmente restringida a “varón” o “mujer”. En concreto, un 63% aboga por disponer una tercera opción como X u O (Otro) para aquellas personas que no se identifican con alguna de las categorías. Situando en un segundo lugar a España como demandantes de este tipo de reconocimientos.