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sábado, 13 de agosto de 2022

#hemeroteca #gais #lgtbi #ocaña | La ascensión de Ocaña de artista a fetiche andaluz

El País / Objetos personales de Ocaña //

La ascensión de Ocaña de artista a fetiche andaluz.

El pueblo sevillano de Cantillana celebra el aniversario del nacimiento y muerte del pintor que convirtió su vida y obra en una lucha artística y precursora de los derechos LGTBI.
Jesús A. Cañas | El País, 2022-08-13
https://elpais.com/cultura/2022-08-13/la-ascension-de-ocana-de-artista-a-fetiche-andaluz.html 

En las calles del pueblo sevillano de Cantillana, por cada azulejo dedicado a la virgen de la Asunción hay otro enfrente para la Pastora, las dos devociones a las que se entrega maniqueamente la localidad. Pero las guirnaldas de luces que ya festonean las callejuelas anuncian que, en pocos días, le toca a la primera salir en procesión. Los pintores tiñen de brillantes blancos, ocres y azules las fachadas para el día grande de los asuncionistas, el 15 de agosto. En esas debió verse, en algún momento de la España gris de finales de los 60, el joven José Pérez Ocaña, devoto de su Asunción y solo reputado encalador por aquel entonces. Fue poco antes de que cambiase la brocha gorda por los pinceles, antes de que le diese la vuelta a la faltona etiqueta de “maricón” del pueblo y se proclamase, coronado con mantilla y joyas, como “la Pasionaria de los mariquitas” en las Ramblas de una Barcelona inserta en la convulsa Transición.

Tanto corrió Ocaña en convertir su vida en arte performático, oda al folclore andaluz y grito activista LGTBI que, en pleno 75 aniversario de su nacimiento y a punto de arrancar el 40 de su muerte, los jóvenes creadores de hoy aún le sienten tan actual que le han ascendido a icono de un nuevo andalucismo sin complejos que usa el imaginario más tradicional del sur para deconstruirlo y agitarlo con orgullo.

Aquellas “viejas” —como las llamaba el propio pintor— que enrejan los flecos de los mantones, acuden a entierros y ven procesiones en los cuadros de Ocaña no están tan lejos de las escenas pastel de la obra del joven creador sevillano Ricardo Pueyo. Ni el elogio de la mantilla, de los corales y del folclore que realiza hoy el bailarín Carlos Carvento en su drag y en su obra 'Maricón de España' se antoja tan distante de aquel cantillanero que lanzaba piropos a la virgen en la película 'Retrato intermitente' (1978), de Ventura Pons.

En pleno aumento de los delitos de odio, ni siquiera parece tan remoto en el tiempo contemplar la agitación y la violencia de la serie de dibujos a pastel ‘Paliza y detención’ que Ocaña creó después de que, en julio de 1978, la policía le agrediese por pasearse travestido por las Ramblas. Y eso que el artista se marchó de su Cantillana natal en 1971 huyendo de la opresión de las críticas de un pueblo “que se le quedó pequeño”, como apunta José Manuel González, fotógrafo y amigo del artista. Pero nunca renegó de una localidad a la que volvía con cada primavera y verano, fascinado por esos “fetiches”, como él los llamaba, que cuajan su cosmovisión pintada y performática: esas viejas, la copla, el campo andaluz, la virgen o sus recurrentes ángeles. “Me gusta mucho ser de pueblo, y de este, donde unos me quieren y otros me critican”, resumía el mismo pintor.

No es la única contradicción que se entrevera en su producción artística. “Ocaña es tremendamente andaluz en sus expresiones, pero eso lo encuentra cuando llega a Barcelona”, apunta Andrés Luque, profesor de Historia del Arte de la Universidad de Sevilla y especialista en vanguardias. En los apenas 12 años que van desde la llegada a la ciudad condal a su prematura muerte en Cantillana, el creador fue capaz de producir una obra diversa, heterogénea, cambiante y muy prolífica. “Trabajaba mucho, se pasaba hasta las dos de la mañana pintando”, recuerda Jesús Pérez Ocaña, hermano mellizo del artista. Para conseguir esa velocidad, pasó del lienzo y el óleo al papel y el acrílico. “Ahí es cuando toma un lenguaje más propio, aunque no tiene una evolución lineal. Su pintura es intuitiva con el color. Coge los recursos estéticos que le interesan”, resume José Naranjo, pintor e investigador de la obra del cantillanero.

Luque aprecia en la obra de Ocaña conexiones con el fauvismo francés, el impresionismo alemán, el surrealismo o el arte naif de Henri Rousseau: “Es más conceptual que técnico. Es dinámico, reforma con el color y la línea para provocar un sentimiento. Ocaña es un valiente en el sentido amplio porque su interés es mostrarle a todo el mundo su realidad, que no es la suya sino de la homosexualidad de aquel momento”. Ese universo vibrante quedó plasmado en una gran variedad de pinturas que él vendió, trocó o regaló a sus clientes, amigos y familiares.

Unas 80 piezas, de una producción mucho más amplia y dispersa en colecciones particulares de España, lucen desde hace cuatro años en el Centro de Interpretación Ocaña de Cantillana, ubicado en una antigua iglesia conventual rehabilitada. Cuando en 1996 Ángeles García, actual alcaldesa del pueblo y entonces concejala de Cultura, habló por primera vez del proyecto recuerda que la tildaron de “loca”. “Tenía clara su importancia, pero tuvimos que hacer mucha pedagogía entre los vecinos para hacerla comprender”, explica la regidora.

Y no fue precisamente porque Ocaña pasase desapercibido cuando visitaba el pueblo. Encarni Ortiz, sobrina del pintor, le tiene grabado “bajando del autobús con sus pantalones anchos, su mantón, su bombín y los jazmines en el pelo”. Por aquel entonces, el cantillanero ya era un creador de cierto renombre en Barcelona y, con cada viaje, el pueblo se dividía entre los jóvenes y mujeres mayores que se sentían “atraídos” por los pasacalles o decoraciones para el Corpus que organizaba y los que “le criticaban” por su visibilidad, como recuerda su amigo González. “A él no le daba miedo nadie, le contestaba al que le dijese algo. Pero cuando lo pasaba mal se refugiaba en su hermana”, apunta Ortiz, en referencia a su madre, Luisa. Y ella, sentada a su lado, replica en uno de los atisbos de lucidez que su enfermedad le concede: “¡Qué lástima de mi Pepe! Tenía leones a su alrededor que le defendían”.

Era el precio de ser un adelantado, de reivindicar la pluma y el travestismo en señora andaluza a golpe de mantilla, recreaciones de procesiones y salvas a la virgen, lo que que él llamaba “ser teatrero”, más por interés antropológico y superstición que por creencia religiosa. “De cualquier improvisación —creadas especialmente en Barcelona— surgía una obra de arte, aunque él no tenía el concepto de ‘performance’ actual”, apunta Naranjo. La obra de Ocaña es quizás hoy más conocida gracias a la fascinación que siguen produciendo las escenas grabadas por Ventura Pons o los icónicos posados que hizo para Colita —en los que aparece desnudo, engalanado con peina, gargantilla y mantón— y que la fotógrafa ha donado al museo en Cantillana.

“Muestra la vitalidad contra la marginación, la valentía contra la vida, pero desde un modo ingenuo. Es tremendamente espiritual, le da un gran valor al folclore. Es un artista con muchísimas aristas. Hoy, sigue siendo rupturista, podría ser la bandera de todos los chicos de hoy en día”, resume Luque. Por eso, al profesor le contraría que su obra pictórica aún no esté tan valorada como debiera, aunque su hermano Jesús aprecia “como ha ganado valor en las galerías de arte”. Luque centra su crítica en la falta de libros y más estudios que den a conocer “su sufrimiento para sacar la cabeza” y la escasa presencia del artista en museos públicos de referencia, a los que señala de “siempre aceptar obras de los mismos”. Ese vacío institucional —disociado del interés que genera el artista entre los jóvenes creadores— lo sufre el propio pueblo de Cantillana, que lucha desde hace meses por introducir el Centro Ocaña en la red de Espacios Culturales de Andalucía y por conseguir subvenciones que les permitan dejar de tener que financiarlo “a pulmón” con un presupuesto de apenas 30.000 euros, como se queja la alcaldesa.

Ángeles García confía en que las efemérides que conmemoran el nacimiento y muerte del pintor hagan posible el cambio de tendencia. De momento, una carroza dedicada a Ocaña, que participó en las pasadas fiestas del Orgullo en Madrid, visitó el pasado 28 de julio Cantillana, como primera parada de una ruta por la España rural en la que reivindican el ‘sexilio’ que sufren las personas LGTBI de pueblo. Pintada de amarillo, llena de cintas de colores y coronada por un sol, la batea recuerda la que fue su penúltima actuación. El 24 de agosto de 1983, Ocaña acudió a la llamada de su pueblo para organizar un pasacalles por la Semana de la Juventud. Se pintó la cara de vivos colores y se enfundó un mono amarillo del que pendían centenares de tiras de papel maché. Pero todo ardió, prendido por unas bengalas que llevaba en sus puntas un sol que completaba el disfraz.

José Pérez Ocaña murió el 18 de septiembre, víctima de las quemaduras y complicaciones que se derivaron de una hepatitis mal curada. Su entierro fue justo como él describió y pintó proféticamente en su sobrecogedora obra ‘El velatorio (Premonición)’. “Por fin lo he pintado. El velatorio lo veo con alegría, no con lloro. En Andalucía, el velatorio y la fiesta van muy juntos”, dijo cuando acabó su obra. Y el pueblo cumplió su voluntad. Quien hizo arte de su propia vida protagonizó su última ‘performance’ festiva. “Incluso sus detractores fueron a su entierro. ¿Que qué era mi hermano? Ocaña era todo: era maricón, era pintor y, sobre todo, era una gran persona”, zanja su mellizo emocionado.

viernes, 29 de julio de 2022

#hemeroteca #lgtbi #orgullo | Cantillana celebra a Ocaña y a quienes sueñan con la libertad

Fernando Estrella y Eduardo Casanova con el 'Orgullo de Pueblo' en Cantillana //

Cantillana celebra a Ocaña y a quienes sueñan con la libertad.

Eduardo Casanova, Fernando Estrella y una carroza inspirada en el traje de Sol del artista recuerdan al creador en su 75 aniversario dentro de la iniciativa 'Hay ganas de Orgullo de Pueblo'.
R.C. | Diario de Sevilla, 2022-07-29
https://www.diariodesevilla.es/ocio/ocana-cantillana-orgullo-pueblo_0_1706229978.html

La iniciativa ‘Hay Ganas de Orgullo de Pueblo’ dedicó este jueves un homenaje a Ocaña en la localidad natal del artista, Cantillana, con una carroza ‘Sol’, inspirada en el traje que el pintor, performer y activista llevó en su última cabalgata. Una jornada reivindicativa que contó con la presencia del actor y director Eduardo Casanova y Fernando Estrella, artista nacido en Utrera y fundador del grupo Peor Imposible junto a Rossy de Palma.

Tras verse en el Pride de Madrid, esta carroza promovida por la marca J&B comenzó un tour en el que se quiere "homenajear a aquellos pueblos que abren sus puertas al colectivo LGTBIQ+, apostando por la inclusión y diversidad". La visita a Cantillana coincidió con el 75 aniversario del nacimiento de José Pérez Ocaña.

Durante el día, la carroza albergó "experiencias para fomentar las conexiones entre personas" y apoyar al colectivo LGTBIQ+, "como un ‘hall of fame’ de rostros referentes, o una zona confesionario donde la gente pudo relatar sus propias vivencias personales". Además, se llevó a cabo también el visionado de la pieza audiovisual que el actor y director Eduardo Casanova ha dirigido.

Casanova, que tiene pendiente de estreno ‘La piedad’, una película protagonizada por Ángela Molina, Ana Polvorosa y María León premiada en Karlovy Vary, apareció por sorpresa en la localidad sevillana para compartir este proyecto en persona con todos los asistentes, "el cual pretende dar voz a las personas de la comunidad que han vivido el ‘sexilio’, teniendo que dejar atrás su hogar para poder ser ellos mismos", comentaron los organizadores. "Para mí, luchar por los derechos LGBTIQ+ es importante durante los 365 días del año, y no solo durante una semana al año", comentó el intérprete y realizador.

Con la llegada de la noche, la carroza se transformó en un lugar de celebración, convirtiéndose en un escenario de verbena donde tuvieron lugar diferentes actuaciones, como la de Fernando Estrella. "Yo conocí a Ocaña, y él es un símbolo muy importante ya que dio visibilidad a muchas personas en un momento muy complicado de nuestra historia. Estoy muy feliz de participar en una iniciativa tan bonita", declaró Estrella. El bingo de la actriz y monologuista Patricia Galván, que a su vez es una de las protagonistas de la campaña audiovisual, y la sesión del DJ gallego Roi Porto pusieron el broche final a la jornada.

viernes, 4 de junio de 2021

#hemeroteca #queer #ocaña | Jesús Pérez Ocaña, hermano mellizo de Ocaña: “En la Modelo, encerrados: por comunista yo, por mariquita él”

La Vanguardia / Jesús Pérez Ocaña, el hermano mellizo de Pepe //

Jesús Pérez Ocaña, hermano mellizo de Ocaña: “En la Modelo, encerrados: por comunista yo, por mariquita él”

Tengo 74 años. Nací en Cantillana (Sevilla) y vivo en Barcelona desde hace medio siglo. He sido relojero y obrero, ya jubilado. Vivo en pareja con mi Dori, y nuestros hijos son Laura (40) y Josep (36). ¿ Política? Anarco, y pasé por el PSUC. ¿ Religión? Nada. Todo el mundo quiso a mi hermano.
Víctor-M. Amela | La Vanguardia, 2021-06-04
https://www.lavanguardia.com/lacontra/20210604/7504070/modelo-encerrados-comunista-mariquita.html 

‘Reina de las Ramblas’. El teatro Condal (Barcelona) ofrece ‘Ocaña, la reina de las Ramblas’, en cartel hasta el domingo 6 de junio. “Es una obra muy completa”, me dice Jesús Ocaña, salpicada de canciones y coplas que Ocaña cantaba (‘Ojos verdes’, ‘El día que nací yo’, ‘Y sin embargo te quiero’...): encarna a Ocaña el actor Joan Vázquez, por lo que ha merecido distinciones al mejor actor (premio Crítica 2019 y premios Teatre Barcelona 2020), con dramaturgia de Marc Rosich y Marc Sambola a la guitarra. El día que se estrenó en un terrado, el actor Vázquez se sentó en las rodillas de una persona del público... sin saber que era Jesús Pérez Ocaña. He visto la foto: ¡qué sonrisa de felicidad ilumina la cara de Jesús ante esta resurrección por el arte!

¿Quién era Ocaña?
La reina de la Rambla, ¿no sabe?

Yo sí: le vi un día, año 1976.
¡Mi Pepe! Maravilloso artista, pintor, mariquita, generoso, performer y activista queer , divertido, libertario...

Y lenguaraz.
Era auténtico y hablaba sin miedo, y feliz.

Se disfrazaba de colores en la Rambla.
Animaba alegres pasacalles, rúas y bailes, disfraces con lunas y soles, flores y estrellas de papel maché, bengalas...

Maravilloso, pura alegría.
La desgracia fue la chispa de aquella bengala.

¿Qué pasó?
Mi Pepe había ido al pueblo, Cantillana, montó un pasacalles para los niños...

¿Le estimaban en su pueblo?
¡Todo el pueblo fue al entierro! Muchos habían rumoreado a sus espaldas, se habían burlado de él, o insultado... y yo de joven me había pegado con algún vecino capullo.

¿Era usted el hermano mayor?
Éramos mellizos, y sí, yo era el mayor.

Y le defendía, claro.
Y le admiraba: con 17 años pintó una virgen y un carro con la bandera andaluza y la republicana, ¡qué maravilla! Está hoy en el Museo Ocaña que hay en Cantillana.

¿Y José Pérez Ocaña, dónde está?
Enterrado en el cementerio de Cantillana.

¿Fue por culpa de aquella bengala?
Sí, una chispa prendió en los papelitos de colorines del traje que se había hecho pegando él mismo cada tira de papel.

Qué pena...
Ardió el papel, padeció quemaduras: no lo soportó, por su hepatitis mal curada. Murió días después, en el mes de septiembre de 1983. Y todo el pueblo acudió al funeral.

¿Y sus amigos de Barcelona?
Sí, vinieron Camilo, Ventura Pons, Queralt, Alejandro, Solé-Barberà...

¿Hacía mucho que vivía en Barcelona?

Primero me vine yo, a fines de los años sesenta: trabajé en talleres de ‘La Vanguardia’, en la Seat, Telefónica... Y mi Pepe llegó en 1971, tras la mili, hace ya medio siglo.

¿Cómo era aquella Barcelona de los 70?
Vibrante, la calle era de todos, y defendíamos ideales ¡y él divirtiéndose! Así era Ocaña.

¿Vivió en la plaza Reial, verdad?

Junto a Nazario, Copi, Llach... Mi José se ganaba el pan como pintor de brocha gorda.

Un currante.
Era una persona tan libre y buena que todos le adoraban: pillastres y señoras del barrio, rateros y obreros. ¡Un ídolo popular! Exponía sus cuadros en la plaza y nadie robaba.

¿Cuándo los pintaba?
De madrugada subía al terrado a pintar, pintar, pintar... ¡Su pasión era pintar! Hasta que salía el sol, que entonces bajaba a Canaletas y se paseaba hasta el final de la Rambla.

Cuadros preciosos, con esas vírgenes...
La Virgen era su fetiche particular. ¿Sabe lo del monasterio y el abad de Montserrat?

No. ¿Qué?
Pintó una Virgen de Montserrat tan poderosa y preciosa que el abad Laplana ¡gritó al verla! Hoy está en el museo de Montserrat.

¿Era Ocaña creyente?
No, pero adoraba las costumbres populares. Los de Cantillana se dividen entre la Virgen de la Pastora y la Asunción: ¡él disfrutaba con esa rivalidad! Y pintaba a las dos.

Ocaña unía a las personas, ¿verdad?
Y también lo hizo en mi familia, donde hay fachas y comunistas: él les reconciliaba. Mi madre decía, pobrecilla: “¡Qué habré hecho yo, un hijo maricón y otro comunista!”.

Ja, ja. ¿Tenían más hermanos?
Un guardia civil, y mi hermana mayor, Luisa, que para mi hermano ¡era su reina!

¿Por qué?
De jornalero, mi Pepe recogía algodón y remolacha, entre muchas puyas. Llegaba a casa triste, y Luisa le fortalecía: “¡Tú eres bueno, tú p’alante como los de Alicante!”.

¡Brava, la Luisa!
¡“Mi Pepe” no se metía con nadie! Él sólo decía: “si todos los mariquitas llevasen en la cabeza una lucecita, ¡todos los pueblos estarían iluminados!”

Cuente alguna anécdota personal.
Ocaña traía un gran ramo de flores para mi esposa, en la clínica tras el parto de un hijo nuestro, ¡y él llegaba con una sola flor! Todas las había ido repartiendo por el camino.

Defina a Ocaña.
“¡Soy una mariquita liberta-taria!”, proclamaba: “¡Eso es más que libertaria!”. Yo, un luchador político serio; él ¡siempre festivo!

Mucho más acertado él, ¿no le parece?
Fuimos juntos a la Modelo: yo por comunista, él por mariquita. Había enseñado el culo en la Rambla, y un guardia urbano le apaleó. Yo quise matar a ese guardia cabrón.

Elevemos una flor a Ocaña.
Y un ramo. Un día supo que un profesor acosaba a un niño de 15 años, y allá fue Ocaña a decirle cuatro cosas: el profesor se esfumó.

Otra flor, y una luna de despedida.

Manuel, gran amigo suyo, tras conversar con él, tuvo valor para dejar el seminario... pero no para vivir fuera: se pegó un tiro con la escopeta. Y mi Pepe vivió por Manuel.

lunes, 19 de abril de 2021

#hemeroteca #lgtbifobia | Aparecen pintadas homófobas en la escalera orgullosa de Cantillana

El Correo de Andalucía / Escalera LGTBI en Cantillana

Aparecen pintadas homófobas en la escalera orgullosa de Cantillana.

Se han pintado versículos de la Biblia, un uso “de forma malintencionada de las sagradas escrituras para defender la homofobia”, según ha denunciado la alcaldesa.
Francisco J. Domínguez | El Correo de Andalucía, 2021-04-19
https://elcorreoweb.es/provincia/aparecen-pintadas-homofobas-en-la-escalera-orgullosa-de-cantillana-AC7260736 

La escalera orgullosa, el espacio de reivindicación LGTBI ubicado ante la Casa de la Cultura de Cantillana, ha aparecido este domingo cubierta de pintadas. Un acto que ha sido calificado como homófobo y que ha despertado una oleada de rechazo, expresada a través de las redes sociales.

Las pintadas –que han sido realizadas en tres de los ochos escalones que conforman la escalera y componen la bandera arcoíris– exhiben cuatro versículos de las sagradas escrituras, que refieren la prohibición de mantener relaciones con personas del mismo sexo. Es por ello que han sido calificadas, más allá de suponer un acto vandálico, como un ataque homófobo.

En este sentido, y a través de las redes sociales, se ha manifestado la alcaldesa de Cantillana, Ángeles García. “Me entristece que se utilicen de forma malintencionada las sagradas escrituras para defender la homofobia y el odio irracional hacia la diversidad”, ha publicado. “Esa escalera representa el orgullo de toda Cantillana, que puede presumir de su tolerancia y respeto a todas las formas de ser y amar”.

La regidora ha aprovechado igualmente este ataque para asegurar que “no hay sitio en Cantillana para quienes quieran utilizar cualquier religión para justificar la homofobia”. Al respecto, la alcaldesa ha asegurado que “el daño se reparará, y no pararemos en nuestro empeño de que Cantillana esté libre de LGTBIfobia”.

Cantillana forma parte de la Red de Municipios Orgullosos
La escalera orgullosa fue inaugurada el pasado mes de junio dentro de los actos organizados en torno al Día Internacional del Orgullo LGTBI. Además de desplegar la bandera arcoíris en la fachada del edificio del Ayuntamiento y la lectura de un manifiesto en defensa del colectivo, se presentó oficialmente la resignificación de este enclave, situado en la plaza Pablo Iglesias Posse y ante la Casa de la Cultura de la localidad.

Se trata de una escalera que reproduce en sus peldaños los colores de la bandera LGTBI y se configura como un espacio para la visibilidad y el reconocimiento de la diversidad sexual. El acto de inauguración –en el que participaron la alcaldesa, la concejala de Derechos LGTBI, Mercedes Naranjo, y distintos representantes municipales– contó con Manuel Rosado, coordinador de la Red de Municipios Orgullosos de la asociación Adriano Antinoo.

Cantillana forma parte de la Red de Municipios Orgullosos, creada en 2012 por la referida asociación para implicar a la administración local en la normalización de la diversidad. Es la federación de municipios comprometidos con la igualdad más grande de España, que engloba a medio centenar de localidades de Sevilla, Cádiz, Córdoba, Huelva y Málaga. Con la integración en esta red, los municipios se comprometen a impulsar políticas desde las distintas áreas de gobierno enfocadas a conseguir la total integración del colectivo LGTBI, trabajar para erradicar conductas discriminatorias en todos los ámbitos, y facilitar la libre determinación para la consecución de la identidad de género de cada persona.

viernes, 9 de febrero de 2018

#hemeroteca #gais #arte #ocaña | Un templo para recordar el legado del pintor Ocaña

El Correo de Andalucía / Inauguración del CIOC en Cantillana //

Un templo para recordar el legado del pintor Ocaña.

Cantillana inaugura el Centro de Interpretación de Ocaña, un espacio para la exhibición de su obra así como para el conocimiento y la investigación de este artista.
Francisco J. Domínguez | El Correo de Andalucía, 2018-02-09
https://elcorreoweb.es/provincia/un-dia-emotivo-para-la-familia-LJ3803814 

Cantillana inaugura el Centro de Interpretación de Ocaña, un espacio para la exhibición de su obra así como para el conocimiento y la investigación de este artista.

El genial artista vuelve a su pueblo, a un espacio a su medida para quedarse definitivamente. Tras muchas vicisitudes, el Centro de Interpretación de Ocaña en Cantillana (CIOC) ha sido inaugurado. Un espacio donde permanecerá expuesta una selección de la obra, que servirá para valorar y reconocer un legado que va más allá de su propio arte.

Toma como sede la iglesia del Convento de San Francisco. Un edificio del siglo XVII remozado para ser el contenedor de la obra de Ocaña, proyecto que se ha dilatado a lo largo de dos décadas, siendo incluso inaugurado, vacío y sin obra que exponer, en 2015. Una inversión de 600.000 euros para su rehabilitación, más 11.000 de la Diputación de Sevilla para mobiliario, han conseguido finalmente abrir un templo para el arte, la cultura y la igualdad.

Un día emotivo y festivo respaldado por los cinco hermanos –Antonio, Luisa, Jesús, Juan Manuel y Rafael–. La alcaldesa, Ángeles García; el Consejero de Cultura, Miguel Ángel Vázquez; y Luisa, cortaron la cinta inaugural. Ya en el interior, su entierro, el icónico cuadro premonitorio, lucía a modo de retablo mayor. Ante él, los discursos oficiales. Orgullo de un espacio que contiene «el alma de Ocaña, que el fuego no pudo llevarse», apuntó la alcaldesa. Una exhibición «de su forma de ser y su pintura», del compromiso social «que le salía igual que la pintura, de forma espontánea», y que «sigue ganando batallas después de muerto», en palabras de su hermano Rafael. «Se salda una gran deuda con Ocaña», señaló el consejero, valorando su «legado artístico y su apuesta por un mundo tolerante, abierto y de convivencia».

José Pérez Ocaña nació en Cantillana en 1947. Las tradiciones y fiestas de su pueblo, el matriarcado de la localidad o las mantoneras determinaron su obra. Pintor autodidacta, emigra a Barcelona en los años 70, lo que supuso su total eclosión. Habitual de los espacios contraculturales, alternativos y modernos, compagina el oficio de pintor de brocha gorda con la expresión de su arte, acompañado de actuaciones, instalaciones y montajes. Configura así un personaje con el que abanderó sin proponérselo movimientos por los derechos y la igualdad. Exponente de un estilo propio, creó una expresión artística que recordaba a otros movimientos pero que no compartía nada con ninguno.

Artista en sí mismo, su vida era su propio arte, en un momento histórico y social donde expresarse cómo él lo hacía –declarándose abiertamente homosexual, anarquista, paseando disfrazado cualquier día por la calle, organizando espectáculos o cualquier tipo de performance– era complicado. Su producción trascendía a sus creaciones y al propio contenido material para ser un espectáculo único e irrepetible.

Para dar cabida a esa expresión múltiple y global, el CIOC se plantea como un espacio vivo y en expansión, que muestra al artista y al personaje en todas sus facetas, sustentado en tres perspectivas complementarias: la colección pictórica, compuesta por medio centenar de cuadros que permanecerán expuestos de forma permanente; una selección de fotografías que recogen las instalaciones con las que complementaban –e incluso sobrepasaban– a sus exposiciones; y sus performances, tan definitorias y significativas, plasmadas en vídeos.

En la colección pictórica expuesta no hay un recorrido lineal ni cronológico. Ofrece un compendio de sus iconografías propias o temas fetiche: mujeres, niños, mantillas, mantoneras, escenas populares, religiosidad. Una visión de su mundo para entender su obra. La colección ha sido cedida por la familia, mediante convenio temporal y prorrogable.

José Naranjo, doctor en bellas artes, pintor y profesor, es el mayor conocedor de la figura y la obra de Ocaña. Su tesis versó sobre el artista, publicada recientemente. Valoraba la creación de este centro como «positiva y necesaria para que haya un espacio que mantenga visible la obra de Ocaña. Que su repercusión no vaya unida a que haya programadas o no exposiciones temporales».

Pero más allá aún, lo interesante de este nuevo espacio es que «será en sí mismo un punto de información y estudio sobre el artista». Echa a andar el CIOC con una colección destacada, ampliable con todas las publicaciones, la documentación y el material audiovisual existente, para seguir avanzando y enriqueciéndose, a la vez que constituirse en el referente que debe ser sobre Ocaña. «Conseguirá ser un verdadero centro de interpretación en cuanto quien quiera saber sobre el artista pueda entrar en sus instalaciones y conocer todo lo que sobre él hay disponible, además de propiciar el estudio y la investigación para completar su conocimiento».

El centro se complementará con una programación que mantenga el interés y no se agote al conocer la obra expuesta. Se prevé que acoja muestras de artistas locales, y de artistas que toman a Ocaña como referente. «Sería interesante exponer esta producción contemporánea junto a la de Ocaña, mostrar su repercusión en los artistas actuales», explicaba Naranjo. Pero no solo en el aspecto pictórico, puesto que hay mucho material –como la serie de fotografías de Colita–, que pueden sumar a su conocimiento.

La muestra se apoya en la publicación 'Ocaña, arte de fetiches'. Creada para este nuevo espacio, ha sido realizada por Naranjo. Describe y contextualiza las obras expuestas, las performances, las instalaciones, el personaje y su activismo. Un libro que aporta claves para entender el centro y la obra. «Explica por ejemplo cómo la obra pictórica deriva a las instalaciones, cómo ambientaba las exposiciones y por qué lo hacía así».

Murió en 1983 como consecuencia de las heridas provocadas al prender el disfraz de sol que portaba en aquel pasacalles. Y nació el mito, sustentado por el personaje. Con la apertura de este centro, la pintura travestida encuentra su sitio. Una casa para el artista y el mito contracultural, un hogar para el personaje, su sexualidad y su defensa de los derechos y las libertades. Un templo para que Ocaña siempre permanezca vivo en su pueblo.