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jueves, 23 de junio de 2022

#hemeroteca #lgtbi #politica | “A Barbón se le debería caer la cara de vergüenza por no sacar adelante las leyes LGTBI y trans”

Nortes / Podemos-Equo Xixón y Disex en la rueda de prensa por el 28J //

“A Barbón se le debería caer la cara de vergüenza por no sacar adelante las leyes LGTBI y trans”

Podemos-Equo Xixón instará al Principado a avanzar en la legislación de protección de los derechos del colectivo
Nortes, 2022-06-23
https://www.nortes.me/2022/06/23/a-barbon-se-le-deberia-caer-la-cara-de-verguenza-por-no-sacar-adelante-las-leyes-lgtbi-y-trans/

El equipo de gobierno solo ha aceptado en parte el ruego que Podemos-Equo Xixón llevó a la comisión de Servicios Sociales, para impulsar medidas en favor de los derechos del colectivo LGTBI+ a apenas unos días de la celebración del Día Internacional del Orgullo, el 28 de junio: el Ayuntamiento contará este año con una pancarta reivindicativa del día, aunque el equipo de gobierno no ha querido que fuera la bandera, e instará al Principado a avanzar en la Ley LGTBI y Ley Trans.

“Si tuviéramos ya una legislación de protección de los derechos del colectivo, los supuestos problemas para colgar la bandera, no existirían. Si en el marco de esta semana del Orgullo, los poderes públicos deben visibilizar su compromiso con los derechos de estas personas y especialmente este Ayuntamiento. Xixón es un concejo orgulloso de su diversidad, una ciudad en la que cabemos toes, como dice el lema de la manifestación del Orgullo este año”, ha sentenciado la portavoz del grupo municipal, que estuvo acompañada en la rueda de prensa por Carjul García-Bernardo, presidenta de Disex, y Deva Álvarez, integrante de la asociación.

Laura Tuero lamentó que no haya un mayor compromiso por parte del equipo de gobierno con los derechos LGTBI, al no haber aceptado todas las actuaciones que proponía Podemos-Equo Xixón: “Este equipo de gobierno no tenía en consideración colgar la bandera arcoíris en el balcón del Ayuntamiento como lo hicieron el año pasado. Hemos llegado al acuerdo también para que en ese caso se coloque una pancarta con un lema y la bandera arcoíris conmemorativos del día 28 de junio”.

“Solicitábamos, la colocación de la bandera porque tenemos que recordar lo que sucedió aquí, con la denuncia de Abogados Cristianos en 2020, lo mismo que sucedió también en el Ayuntamiento de Zaragoza, donde luego el TSJ el pasado 15 de junio en Aragón revocó la sentencia”, recordó Laura Tuero, que citó las palabras de Miguel Presno, catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad de Oviedo, sobre esta sentencia: “la colocación de la bandera arcoíris no vulnera la ley que regula la exhibición de banderas, porque no es una bandera oficial, por lo que no habría nada ilegal en su exhibición en nuestra Casa Consistorial y, además, se daría cumplimiento por parte de las instituciones del artículo 9.2 de la Constitución que vela y ordena a los poderes públicos, como es este Ayuntamiento, que remuevan todos los obstáculos a la igualdad real de las personas y de los grupos que se integran”.

Además de contar con la presencia de Disex en la rueda de prensa, las asociaciones Xega y Llar Trans también transmitieron al grupo municipal su apoyo a la propuesta. “Colectivos LGTBI asturianos como XEGA, Disex y Llar Trans, trabajan en el día a día autonómico y local para ofrecer apoyo y acompañamiento a víctimas de la lgbtbifobia dan cuenta de esta realidad. Son numerosos los casos que llegan a las puertas de su colectivo para buscar asesoramiento, acompañamiento y sobre todo comprensión ante la violencia que viven por el simple hecho de ser personas LGTBI y eso demuestra todo lo que queda por hacer”, explicó Laura Tuero.

Carjul García-Bernardo defendió la necesidad de dar visibilidad a las reivindicaciones del colectivo. “Un acto que puede parecer trivial como colgar una bandera, es mucho más significativo de lo que puede parecer. Es fundamental que toda la sociedad se sensibilice, cosa que no será posible si el propio Ayuntamiento nos da la espalda. Por eso rogamos una vez más que se dé un paso al frente, que el Ayuntamiento comience a responsabilizarse de su papel en la protección y visibilización de nuestro colectivo. Tenemos que estar unides en la lucha”, sentenció la presidenta de Disex. Unas leyes que no llegarán este mandato.

Pese a que el gobierno gijonés aceptó instar al Principado de Asturias a que “de una vez por todas nuestra Comunidad Autónoma tenga una ley LGTBI y una ley trans esta legislatura que se está ya terminando”, Laura Tuero lamenta que seamos “la única comunidad autónoma junto con Castilla León, gobernada por la derecha, que no tenemos una ley LGTBI todavía” y que tampoco llegará este mandato. “Aquí queremos apelar directamente, también de forma pública igual que hicimos en la Comisión, al presidente regional, Adrián Barbón, porque consideramos sinceramente se le tendría que caer la cara de vergüenza cuando anuncia, megáfono en mano en la Plaza de la Escandalera, en diciembre del año pasado, en la manifestación de apoyo contra la agresión homófoba al joven Kevin Rubio, que se reuniría de forma inmediata con los colectivos para poner en marcha de forma inmediata esa ley LGTBI. La respuesta que nos han dado hoy en comisión es que se anunció ya que se pondrá en marcha en diciembre. En diciembre de este año se nos va la legislatura, no va a haber los plazos necesarios ni reglamentarios para poder cerrar en 2019-2023 una ley LGTBI”, explicó la portavoz.

lunes, 15 de noviembre de 2021

#hemeroteca #lgtbi #cine | FICX y XEGA creen el Premiu Rambal al Meyor Audiovisual LGTBI

Nortes / Fotograma de 'Moneyboys' //

FICX y XEGA creen el Premiu Rambal al Meyor Audiovisual LGTBI.

El premiu quier distinguir a la meyor película del FICX d’esta temática y ser un encontu de la visibilización de la diversidá.
Nicolás Bardio | Nortes, 2021-11-15
https://www.nortes.me/2021/11/15/ficx-y-xega-creen-el-premiu-rambal-al-meyor-audiovisual-lgtbi/ 

El Festival Internacional de Cine de Xixón y l’asociación de referencia n’Asturies en defensa del coleutivu LGTBI, XEGA, tán acabantes de presentar la que va ser la primer edición del Premiu Rambal, col que’l festival quier distinguir a les meyores películes de temática LGTBI. El Premiu, que lleva’l nome del conocíu activista xixonés polos drechos LGTBI Alberto Alonso Blanco “Rambal”, va sirvir como gallardón pa reconocer les obres de temática LGTBI que contribuyan, amás d’a da-y “visibilidá y autoafirmación” al coleutivu LGTBI, a afalar la diversidá y la proteición de los drechos humanos.

Les temátiques LGTBI tán cada vuelta más presentes nel cine y yera una cuestión de tiempu que surdiere un gallardón d’estes carauterístiques pa premiar a les meyores obres que reflexaren la la diversidá na que vivimos dende un puntu de vista tresformador. El FICX quier qu’esti premiu valga pa “ufiertar un cine independiente y inclusivu, atentu a la diversidá d’identidaes y esperiencies”. A él van poder optar toles películes que formen parte de la programación del FICX.

Nesta última edición, la 59, el FICX incorpora un total de cinco películes de temática LGTBI nes que, como ye d’esperar, predominen los títulos europeos y occidentales, anque van abriéndose pasu ente pasu, estes temátiques n’otros países onde la situación pa la comunidá LGTBI ye enforma más dura. D’esti mou, nesta edición van poder vese películes como 'Neptune Frost' (Estaos Xuníos, Ruanda) de Saul Williams y Anisia Uzeyman; 'Moneyboys' (Austria, Francia, Taiwán, Bélxica) de C. B. Yi; 'Toubab' (Alemaña) de Florian Dietrich; 'Magaluf Ghost Town' (España) de Miguel Ángel Blanca; y 'La fracture' (Francia) de Catherine Corsini.

domingo, 12 de enero de 2020

#hemeroteca #homosexualidad #memoria #musica | ‘Rambalín’ de Rodrigo Cuevas recuerda a un icono ultralocal que no debería ser olvidado

Imagen: El Comercio / Rambal
‘Rambalín’ de Rodrigo Cuevas recuerda a un icono ultralocal que no debería ser olvidado.
Jordi Bardají | Jenesaispop, 2020-01-12
https://jenesaispop.com/2020/01/12/380221/la-cancion-del-dia-rambalin-de-rodrigo-cuevas-recuerda-a-un-icono-ultralocal-que-no-deberia-ser-olvidado/

La casualidad ha querido que, este año, dos artistas asturianos hayan publicado sendas canciones dedicadas a Rambal, el transformista de Cimavilla que fue asesinado a puñaladas en 1976 y que se ha convertido en un icono de Gijón. La primera la firmaba hace poco más de un mes Pablo und Destruktion, que en su canción ‘Gijón’ cantaba: “en el puerto de Gijón ahí andaba Rambal / por las noches de hembra, por el día chaval / Bromas, sexo y delito, verdadera bondad / Mucho más que un marica, un héroe nacional”.

La segunda es tan reciente que ha visto luz a mediados de diciembre, dentro del debut oficial del artista de cabaret y cantante asturiano Rodrigo Cuevas. La penúltima canción del Disco Recomendado ‘Manual de Cortejo’ -hecho mano a mano con Raül Refree- lleva directamente el nombre de ‘Rambalín’ y es una emotiva balada con mucha historia dentro de su composición, pues cuenta con la participación del Coro Minero de Turón e integra el testimonio sobre Rambal de La Tarabica -otro personaje muy querido en la ciudad- extraído del Archivo de Fuentes Orales para la Historia Social de Asturias. En la canción, La Tarabica cuenta que Alberto Alonso Blanco era “una cosa mítica en Gijón, porque en aquel tiempo a los maricones los censuraban mucho y los insultaban” -estamos en pleno franquismo-, y habla sobre el modo en que fue asesinado: ya con Franco muerto, cree que fue un “ricachón” quien le mató, le quemó y después prendió fuego a su casa para que no quedara ninguna prueba, y que por este motivo el caso nunca ha sido resuelto.

En ‘Rambalín’, Cuevas narra la historia y el trágico final del transformista con mucha poesía, recordando el modo en que deslumbraba al barrio con su arte y con su “ostentación de libertad” acompañado, a su vez, por el sonido de una guitarra eléctrica y de un acordeón. Tal era la buena fama de Rambal en Cimavilla que era su madre, Concha la Guapa, quien salía a la calle a “anunciar la función” del artista, provocando el “alboroto” de la ciudad. Cuando en este momento entra el Coro Minero de Turón los pelos de punta están asegurados. El ánimo de la canción cambia lógicamente cuando llega el momento de la muerte del transformista (“nun hai cosa más valiosa y difícil d’algamar, con cuchillitos de plata te la fueron a robar”) pero la interrupción de La Tarabica, en lugar de entorpecer la composición, no hace sino enriquecerla. Y lo que hace Cuevas con ‘Rambalín’ es lo mismo, enriquecer con ‘Rambalín’ un poquito el pop español gracias a una historia que merece ser escuchada y que no debería ser olvidada.

lunes, 23 de septiembre de 2019

#hemeroteca #transfeminicidio | «Paloma también es una víctima de la violencia de género»

Imagen: El Comercio / Concentración en Avilés en repulsa del asesinato de Paloma Barreto
«Paloma también es una víctima de la violencia de género».
Centenares de personas se concentran en Avilés y Gijón en un acto de condena por el asesinato de Paloma Barreto.
Alejandro L. Jambrina / Eva Fanjul | El Comercio, 2019-09-23
https://www.elcomercio.es/asturias/concentracion-asesinato-paloma-barreto-aviles-20190923203054-nt.html

Un centenar de personas se reunió esta tarde en la plaza de España de Avilés al grito de: «¡No murió, fue asesinada!» en señal de repulsa por el asesinato de Paloma Barreto, la mujer transexual cuyo cadáver fue hallado el sábado con al menos quince puñaladas en un piso de la calle de La Cámara.

La concentración, en la que se guardó un minuto de silencio por la víctima, fue convocada por la asociación Kaleide, en colaboración con Transire, Les Rudes d'Avilés, APRAM, 8M Avilés, Astursex y 8M Asturies, que denunciaron «que este es claramente un delito de odio, a Paloma se le ha discriminado por ser transexual y mujer, por su lugar de origen y por su forma de ganarse la vida», aseguraron.

Los colectivos aprovecharon para mandar un mensaje de cambio social y político a las autoridades «porque recordamos que en Asturias no existe una ley trans que nos proteja de estas situaciones ni nos de una cobertura, por falta de esa ley muchas veces nos vemos obligadas a tomar decisiones desesperadas por un sueldo injusto. Paloma tuvo que morir con un nombre en sus documentos que no la representaba y necesitamos que esta situación cambie ya».

Desde los colectivos avilesinos también quisieron mandar un mensaje de agradecimiento al resto de entidades y grupos que durante toda la jornada se han manifestado en ciudades como Madrid, Barcelona, Granada o Gijón en señal de repulsa por el crimen de Paloma Barreto.

La de Avilés no fue la única concentración del día. Otro centenar de personas se han concentrado esta tarde también frente a la Gota de Leche en Gijón en repulsa por el asesinato de Paloma Barreto, la mujer transexual asesinada, el viernes en Avilés. Se trata de crimen de «una mujer transexual, migrante y trabajadora sexual. Una minoría entre la minoría», aseguró Yosune Álvarez, coordinadora del colectivo de gais, lesbiana, transexuales y bisexuales de Asturias, Xega. Álvarez exigió «la creación urgente de ley de Transexualidad para atajar la situación de vulnerabilidad que padece el colectivo».

Y TAMBIÉN…
Valdés presenta su V Plan de Igualdad en una «semana negra» de violencia de género.
La corporación municipal ha guardado un minuto de silencio en recuerdo de Paloma Barreto, la mujer asesinada esta semana en Avilés.
Andrea Arruñada | El Comercio, 2019-09-23
https://www.elcomercio.es/asturias/occidente/valdes-presenta-plan-igualdad-violencia-genero-20190923194313-nt.html

viernes, 19 de julio de 2019

#hemeroteca #lgtbi #feminismo #transfobia | Alianza feminista y LGTBI: un futuro inclusivo

Imagen: Google Imágenes / Arguyu LGTBI
Alianza feminista y LGTBI: un futuro inclusivo.
Las contradicciones de los movimientos sociales deben subordinarse a la lucha por nuevos derechos.
Jara Cosculluela / Janni Rozada | La Nueva España, 2019-07-19
https://www.lne.es/suscriptor/sociedad-opinion/2019/07/19/alianza-feminista-lgtbi-futuro-inclusivo/2504562.html

Mientras se decía que las calles se estaban vaciando, el feminismo las ha estado ocupando en los últimos años: desde la lucha para paralizar la contrarreforma de la ley del aborto de exministro Gallardón, pasando por el 7N y su exigencia del fin de todas las violencias machistas, las multitudinarias concentraciones de rechazo a la sentencia de "la Manada" -que propugnaban el "solo sí es sí" y el "yo sí te creo"- hasta la eclosión del 8M, punto de inflexión para construir desde el feminismo un futuro en el que nadie quede atrás.

Al mismo tiempo, se producía un momento clave para el movimiento trans a nivel estatal e internacional: la promulgación de leyes de identidad de género en otros países puso de manifiesto la necesidad de hacer lo propio en el Estado español y más sangrantemente en Asturies, superando la legislación patologizante que aún sigue en vigor. Decimos de forma sangrante porque los comentarios contra las personas trans proferidos por varias de las ponentes de la Escuela Rosario Acuña a principios de este mes se producen en un contexto de ausencia de una legislación asturiana que garantice las libertades y los derechos más básicos de las personas trans. Asturies sigue siendo uno de los pocos territorios de todo el Estado que no cuentan con normas en este sentido.

En todo caso, estas dos potencias transformadoras han logrado formar parte del mismo horizonte de futuro plural e inclusivo y en ningún momento han caminado solas. La alianza entre los movimientos LGTBI y feminista existe de forma evidente y natural, por mucho que les pese a aquellas voces minoritarias que defienden desde el púlpito institucional un feminismo monocolor, cerrado a los diálogos que se establecen con otros movimientos. Sabemos que nuestras bases teóricas se ensanchan y enriquecen caminando juntas, juntes y juntos: lo hemos hecho y vemos que funciona.

La alianza feminista y LGTBI, además de exigir la consolidación y el desarrollo de derechos que hasta ahora estaban más en papel que en nuestras vidas, reclama nuevos derechos que reconozcan situaciones invisibilizadas hasta este momento, derechos que amplían nuestra noción de democracia y de justicia social.

Tanto el movimiento LGTBI como el feminista son las fuerzas que sostienen a día de hoy una defensa clara y unánime de lo público, trasladando sus planteamientos de justicia social a campos como la sanidad, la educación, la vivienda o el empleo. Dibujamos la sociedad del futuro, yendo más allá de planteamientos abstractos y proponiendo políticas y herramientas concretas para transformar la vida de las personas en el presente.

Sabemos que esta alianza supone y supondrá múltiples contradicciones, pero también que es necesario subordinarlas al horizonte de cambio social que entre todas, todes y todos hemos construido. Supone y supondrá generar, tal y como estamos haciendo con nuestras acciones, la base teórica que nuestro momento necesita.

No para el triunfo de una minoría concreta u otra, sino para lograr una sociedad que respete e integre la diversidad: que ponga en el centro del debate a las personas reales y no a los sujetos teóricos, y que entienda que lo normal es una entelequia imposible que, en todo caso, debería integrar todas las posibilidades de vivir.

Jara Cosculluela. Responsable de Feminismos y Diversidad de Podemos Asturies. Janni Rozada. Activista de Transire,

martes, 16 de julio de 2019

#hemeroteca #feminismo #transfobia | Manifiesto de apoyo a las feministas que rebaten la identidad de género

Imagen: La Vanguardia
Manifiesto de apoyo a las feministas que rebaten la identidad de género.
“Considerar que los hombres pueden ser mujeres solo con decirlo elimina nuestra realidad”, se indica en el texto.
Cristina Sen | La Vanguardia, 2019-07-16
https://www.lavanguardia.com/vida/20190715/463489270859/manifesto-feministas-genero-trans.html

“Por un feminismo crítico y abolicionista de género” es el título el manifiesto que el colectivo Mujeres por la Abolición dio a conocer el viernes por la noche para rebatir las críticas recibidas desde la Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Trans y Bisexuales (FELGTB), y especialmente desde de los colectivos de personas Trans.

Con más de mil firmas recogidas en 24 horas, el manifiesto rebate la teoría queer y su intento de convencer “que los hombres pueden ser mujeres solo con decirlo”. El origen de esta polémica se ha ido larvando pero afloró en la Escuela de Feminismo Rosario de Acuña, donde feministas de referencia en España (Amelia Valcárcel, Alicia Miyares, Ángeles Álvarez, Rosa María Rodríguez Magda, entre otras) debatieron en torno “a las implicaciones prácticas, políticas y jurídicas de la institucionalización de la teoría queer”.

Considerar el género como una categoría a reivindicar, sostienen, es una “práctica antifeminista”. Rechazaban así que el género sea una cuestión identitaria, vinculada al deseo.

El género, según se recuerda en el manifiesto, es una categoría analítica, una “construcción sociocultural que establece roles en función del sexo y que articula la jerarquía sexual”. Es decir, el género debe entenderse como construcción sobre la que el patriarcado asienta la subordinación de las mujeres con respecto a los hombres.

Considerar que “los hombres pueden ser mujeres solo con decirlo” elimina la realidad de las mujeres y con ello “niega el hecho de que somos oprimidas por nacer con sexo femenino”, subraya el manifiesto promovido por Mujeres por la Abolición, con el respaldo de cien asociaciones. Según indican, la teoría queer borra a las mujeres de “las leyes que nos protegen, nos invaden nuestros espacios seguros y hasta nos prohíben hablar de nuestra anatomía alegando delito de odio”.

De esta forma hacían referencia a los ataques que recibieron a raíz las jornadas celebradas a principios de mes en Gijón y señalando que el manifiesto es una respuesta al “acoso, insultos y amenazas de todo tipo” que están recibiendo las participantes. Se afirma que se seguirá defendiendo un feminismo crítico y abolicionista de género al entender que el género es precisamente la “piedra angular sobre la que se asienta la opresión sexual de las mujeres y niñas, un método de la política patriarcal que urge erradicar”.

También reflexionan sobre los efectos de practicar la teoría queer desde la infancia y la pubertad. “Aplicarla como se está viendo en los centros de enseñanza, pone en peligro la salud física y mental de una población muy vulnerable por razones de edad, y con consecuencias irreversibles”.

Las firmantes del manifiesto recuerdan que durante las jornadas se debatieron y enfrentaron ideas y que en “ningún caso se menospreció ni humilló a las personas transexuales”. Se condenó y se reconoció la discriminación sufrida por el colectivo transexual, indican, diferenciando esta discriminación de la desigualdad estructural sufrida por las mujeres.

“Conceptualizar debidamente no es discurso de odio. Los discursos de odio no tienen cabida en el movimiento feminista”. El manifiesto se está dando a conocer en distintos países.

lunes, 15 de julio de 2019

#hemeroteca #feminismo #transfobia | Feminismo y trans: la guerra abierta

Imagen: La Vanguardia
Feminismo y trans: la guerra abierta.
Feministas de referencia arremeten contra la “identidad de género” y son tachadas de “transfóbicas”.
Cristina Sen | La Vanguardia, 2019-07-15
https://www.lavanguardia.com/vida/20190715/463469583311/feminismo-transexualidad-mujeres-identidad-genero-amelia-valcarcel.html

La polémica entre el feminismo y colectivos trans, que se iba larvando en los últimos tiempos, ha explotado estos días debido al debate suscitado en la escuela feminista Rosario Acuña, que con el liderazgo de Amelia Valcárcel (catedrática de Filosfía Moral y Política en la UNED, miembro del Consejo de Estado), ha llevado a sus jornadas de este verano la necesidad de abordar el concepto de género e identidad. Si para el feminismo el género es una construcción social utilizada para subordinar a las mujeres con respecto a los hombres, lo que estos días se ha puesto en cuestión es la reivindicación de la “identidad de género” que hacen las personas trans. Esto supone, se señalaba, volver al esencialismo, a la aceptación de unas determinadas normas que encorsetan. Al debilitamiento de la lucha por la igualdad.

En su conferencia inaugural, Amelia Valcárcel planteaba la necesidad de aclarar las fronteras entre el feminismo y la teoría queer. Recordaba que el feminismo es la lucha contra la jerarquía desigual entre hombres y mujeres, una jerarquía que sitúa a las mujeres comos servidoras de la “virilidad en general”, y que no responde a ninguna ley de la naturaleza. Otra cosa, decía, es tomar este concepto de género, y llevarlo al “contexto del deseo”, que se atribuye a las reivindicaciones de las personas trans. El género como una opción personal. Esto, señalaba la catedrática, puede ser un “troyano” que consuma el feminismo desde dentro.

Si el género se convierte en una categoría identitaria, subjetiva, se subvierte uno de los principios del feminismo entendido como un movimiento político de vanguardia y de cambio social, según se sostiene desde el feminismo de la igualdad. Un movimiento político con un recorrido de más de 300 años de lucha, según se ha recordado estos días, para acabar con las desigualdades impuestas por el hecho de haber nacido mujer.

Las críticas y descalificaciones de todo tipo han llovido sobre la catedrática y sobre las ponentes, entre las que estaban, entre otras, la exdiputada del PSOE Ángeles Álvarez, Alicia Miyares, doctora en filosofía, o la especialista en igualdad Rosa Maria Rodríguez Magda, doctora en Filosofía y ensayista. Etiquetadas como transfóbicas, desde colectivos de personas trans, y haciendo referencia de ellas como TERF (feminismo radical transexcluyente, en inglés), en las redes se equipararon sus reflexiones con las de grupos de ultraderecha y de HazteOír.

Ya sabían las ponentes que al abordar este debate se exponían a las críticas. Lo dijo la misma Valcárcel al señalar que se les iba a poner el epíteto de “fobia” como una forma de hacerlas callar, de cerrar el debate a lo que, evidentemente, no están dispuestas. Ángeles Álvarez, en su intervención, advertía de que estas críticas son un vaso comunicante con el machismo, un machismo que necesita de otros aliados para frenar la lucha de las mujeres.

Las críticas a las reflexiones realizadas la primera semana de julio en la escuela de verano se han sucedido bajo la etiqueta #HastaElCoñodeTransfobia. En la revista Pikara, Teresa Bambú, arremetía en un artículo titulado “Bromitas de puro y carajillo” contra “las feministas vinculadas al PSOE que están canalizando el discurso del odio transmisógino con respaldo institucional y dinero público”. Entiende la autora que quieren frenar la emancipación de “las proletarias”.

La Federación Estatal de Lesbianas, Gais. Trans y Bisexuales (FELGTB) hizo el viernes un comunicado en el que denuncia que en los debates de la escuela Rosario de Acuña se plantearon contenidos “en los que se reducen las realidades vitales e identitarias de las personas a sus genitales. El coordinador del Grupo de Políticas Trans, Marcos Ventura, indicaba que “el género es una vivencia interna, personal e inmodificable, que nos hace ser hombres, mujeres o personas no binarias, independientemente de nuestra corporalidad o de la educación que reci-
bimos”.

Indicaba que “aquellas personas cuyo género no coincide con el asignado al nacer” carecen de privilegios. La FELGTB iniciaba una campaña de recogida de firmas para pedir una rectificación a los organizadores de las ponencias y al Ayuntamiento de Gijón.

Precisamente, desde la teoría del feminismo se entiende que la fragmentación del concepto mujer (mujeres trans, mujeres cis, mujeres racializadas...) “contribuye a que descienda el nivel de percepción de la opresión sufrida por las mujeres”, indica Miyares. El esencialismo de género, se señala, no ayuda a reivindicar los derechos colectivos de las mujeres, donde aún queda mucho camino por hacer.

domingo, 14 de julio de 2019

#hemeroteca #feminismo #transfobia | Por un debate racional sobre el género en el feminismo

Imagen: El Diario
Por un debate racional sobre el género en el feminismo.
Apoyo a las personas transexuales, porque sufren disforia por haber nacido y vivido en una sociedad con un género en el que no se sienten cómodas y tienen derecho a vivir en sus propios términos y a que no sean discriminadas, agredidas o asesinadas. No podemos llegar al odio para reivindicar aquello en lo que creemos, y creo que muchas veces se llega a ese odio debido a la misoginia que se destila desde el otro bando.
Anna Prats - Periodista y ponente en las conferencias de la Escuela Feminista Rosario de Acuña | El Diario, 2019-07-14
https://www.eldiario.es/tribunaabierta/debate-racional-genero-feminismo_6_920117983.html

La primera vez que me llamaron TERF fue en redes sociales, particularmente en Twitter, hará aproximadamente un año y medio. Compartí una protesta que habían hecho unas compañeras en el instituto, pegando tampones y compresas manchadas de pintura roja para denunciar la invisibilización y estigmatización de la regla de las mujeres. Me llamaron TERF, particularmente, porque la protesta hablaba de los coños, las vulvas, las vaginas y la regla de las MUJERES. Y eso era transfóbico, me dijeron algunos transactivistas de forma poco amable, porque relacionaba a las mujeres con los coños y con la regla, cosa que excluía y discriminaba a las mujeres trans (de ahí el acrónimo anglosajón TERF, que significa feminista radical trans excluyente).

A partir de entonces, empecé a ver que desde el transactivismo se etiquetaba con esa palabra (un insulto específico para mujeres feministas radicales y abolicionistas y mujeres lesbianas) cada vez que las feministas criticábamos cualquier aspecto de la teoría queer o del "transfeminismo". Cada vez que criticábamos la inclusión en las leyes de la categoría "identidad de género" en detrimento del borrado de la categoría "sexo". Cada vez que hablábamos de falocentrismo, o de patriarcado como sistema jerárquico de castas sexuales con una casta sexual subordinada y una dominante, cada vez que se hablaba de roles sexuales que se nos imponen por el hecho de nacer con vulva. Cada vez que una lesbiana decía que ser lesbiana era amar a otras mujeres y que no incluirían penes en sus relaciones sexuales. Y cada poco tiempo, aparecía una nueva cuenta en Twitter que normalmente se solía llamar "STOP TERFs" o algo similar donde muchas mujeres feministas radicales y/o lesbianas éramos señaladas, en listas de usuarias, para que nos denunciaran nuestras cuentas en masa.

Esto no solamente ha ocurrido en el entorno de las redes sociales, sino que también está ocurriendo en los colectivos LGTBIQ+, algo que las lesbianas feministas de Reino Unido ya denunciaron en el Pride de 2018 y por lo que fueron increpadas y agredidas verbalmente. Amy Dyess, lesbiana estadounidense, viendo esta situación de acoso hacia la comunidad lésbica, llegó a escribir un artículo que se popularizó siendo actualmente el más leído de temática feminista en Medium, titulado "TERF es un discurso de odio y es hora de condenarlo", pues se estaba usando contra todas las lesbianas que osaban decir que no incluirían penes en sus relaciones sexuales.

Estos fueron algunos de los problemas y conflictos que, considero, se deberían estar debatiendo dentro del movimiento feminista y que planteé en mi conferencia en la Escuela Feminista Rosario de Acuña la semana pasada en Gijón.

En el artículo publicado por este mismo medio, La transfobia de unas 'supuestas' feministas, no se ha rebatido ningún argumento de los que se dio en las casi 19 horas de conferencias -ni en ninguno de los artículos sobre las conferencias que se enlazan-. Todo lo que se comenta en el artículo tiene relación con un vídeo descontextualizando el contenido real de las ponencias que se hizo viral, de 2 minutos y 20 segundos.

Si las personas que están criticando en diversos medios las jornadas y difundiendo esas críticas hubieran escuchado las conferencias enteras, y no ese fragmento de dos minutos, hubieran caído en la cuenta de la diferenciación que se hizo entre la ideología queer y las personas transexuales, ya que en todo momento se dejó claro, y yo misma lo argumenté en mi ponencia, que la ideología queer y "transfeminista" perjudicaba a las personas transexuales, así como a las mujeres. Si hubieran escuchado las conferencias enteras sabrían que se analizaba de forma crítica el "generismo", que invisibiliza, acosa y agrede a las personas transexuales, así como a las mujeres, particularmente a las mujeres lesbianas. Si hubieran escuchado las conferencias enteras, hubieran escuchado este fragmento de mi conferencia:

Yo no le voy a decir a nadie cómo debe sentirse, ni identificarse, ni mucho menos. Apoyo a las personas transexuales, porque sufren disforia por haber nacido y vivido en una sociedad con un género en el que no se sienten cómodas y tienen derecho a vivir en sus propios términos y a que no sean discriminadas, agredidas o asesinadas por ello, pero lo que no voy a apoyar es el transgenerismo o transcult (culto trans), que nada tiene que ver con la lucha de las personas transexuales (he dicho transexual, sí, no sé si saben que ahora es la nueva palabra prohibida, ahora quieren que digamos transgénero) no voy a apoyar una cruzada quasi-religiosa que perjudica no solo a las personas transexuales, sino también a las mujeres, y nos vuelve invisibles, nos borra, se ríe de toda la lucha radical por la abolición del género, toda la lucha de las radicales para que entendiéramos que el género es un constructo social, que las mujeres no somos la feminidad, que la feminidad debería abolirse y no celebrarse ni seguir perpetuándose.

Si hubieran escuchado las conferencias enteras, hubieran sabido que se denunció que el "generismo" también ataca brutalmente a las personas transexuales, llamándolos truscum (escoria trans) entre los que se citó a Miranda Yardley, Debbie Hayton, Fionne Orlander… así como a mujeres y hombres transexuales anónimas/os que se han posicionado claramente contra el "generismo" y la teoría queer. Si hubieran escuchado las conferencias enteras, hubieran sabido que se habló de las agresiones físicas a mujeres lesbianas como la agresión de una persona identificada como trans a Ana Marcocavallo. Una agresión en un espacio supuestamente seguro para las mujeres, en la asamblea para el 8-M de Argentina, por el simple hecho de ser feminista radical, ya que semanas antes habían aparecido artículos en la prensa de izquierdas argentina demonizando a las feministas radicales.

Según Violeta Assiego perdimos "la conciencia del alcance, rechazo y dolor que podían provocar sus palabras". Probablemente no escuchó que en mi ponencia yo misma hice autocrítica en relación a las formas:

Ahora bien, voy a romper ahora una lanza en su favor, y diré que desde el feminismo radical hace una crítica al transgenerismo, pero no podemos llegar al odio para reivindicar aquello en lo que creemos, y creo que muchas veces se llega a ese odio debido a la misoginia que se destila desde el otro bando.

Ni Assiego ni el resto de críticas tienen en cuenta, tampoco, las amenazas de muerte, el acoso y los vetos a las feministas críticas con el género, muchas de ellas lesbianas, una violencia totalmente invisibilizada de la que están siendo cómplices al no denunciarla. Una violencia hacia feministas radicales y lesbianas de una virulencia extrema, una virulencia que no utilizan contra los varones, que son los que asesinan y agreden a mujeres transexuales y travestis.

Tampoco tienen en cuenta el dolor que supone para las lesbianas escuchar que tenemos que tratarnos con profesionales el hecho de que no nos gusten los penes de mujeres transgénero, que eso es transfobia interiorizada, "transmisoginia". Tampoco tienen en cuenta el alcance del daño que supone para los derechos de las mujeres el hecho de que el movimiento feminista y, sobre todo, el movimiento LGTBIQ+, tenga en su agenda la eliminación de la categoría "sexo" por la de "identidad de género", y las implicaciones que tendría eso a efectos prácticos, ya que, como se explicó, se perdería la validez de la Ley Integral de Violencia de Género, así como los espacios seguros no mixtos para las mujeres, como las casas de acogida para las mujeres que han sufrido violencia de género, cárceles, baños, vestuarios de gimnasios o polideportivos, etc., que con esta ley se dejaría la puerta abierta no a las mujeres transexuales, que desde hace años acceden a estos espacios, sino a cualquier varón que se auto-identificara como "mujer", y sin ningún trámite médico ni psicológico, sino solamente con un simple cambio en el registro.

Nos acusa también Assiego de que "hablar del adoctrinamiento del 'queerismo' y partir de premisas biologicistas [sic] parece tener más que ver con los autobuses naranjas de Hazte Oír que con la idea de la construcción social del género". Si hubiera escuchado las conferencias, sabría que había un consenso en el rechazo a los biologismos o, mejor dicho, al determinismo biológico, ya que no es la biología lo que sitúa a las mujeres en una situación subordinada respecto a los varones, sino una construcción social llamada "género" o "roles sexuales", que precisamente refuerzan el transgenerismo y la teoría queer, y que el feminismo siempre ha buscado abolir.

La construcción social patriarcal del género se basa en el sexo para adjudicar a los varones un papel superior de dominación y control sobre las mujeres. Para acabar con las opresiones de las mujeres, es imprescindible abolir el género, no perpetuar los dos géneros (masculino-femenino) como hacen Vox, Hazte Oír, etc., o multiplicarlos y fomentarlos, como hacen la Teoría Queer y el "generismo".

Estas conferencias han servido para reabrir este debate que ya se dio en décadas anteriores, y que también se está dando en países donde ya se han aprobado leyes de "identidad de género", como Reino Unido o Canadá, sin debate social y político previo. Y desde el movimiento feminista no se puede seguir rehuyendo el debate de estas cuestiones tachándonos de "transodiantes" o de "supuestas feministas". Cabría preguntarse por qué no quieren el debate, lo rehuyen, exigen que se nos vete y censuran y señalan a las voces críticas con el género. ¿Qué temen? ¿Por qué no quieren que la sociedad conozca las consecuencias de sus propuestas? El feminismo y las feministas siempre han estado y deberían estar dispuestas al debate.

jueves, 11 de julio de 2019

#hemeroteca #transfobia | La transfobia de unas 'supuestas' feministas

Imagen: El Diario
La transfobia de unas 'supuestas' feministas.
Cuando se usa el feminismo para atacar la dignidad de una persona no se está haciendo feminismo, se está instrumentalizando y malversando su capital social para un uso personalista, partidista y contrario a la esencia de su génesis. La transexualidad, lo no binario o el ser transgénero no tiene que ver con la moda ni su historia, sino con el machismo y la presión que este ha ejercido sobre las disidencias sexuales y las mujeres para decir qué es lo correcto y lo que está bien. Escuchar sus voces y hacerlas nuestras es lo feminista y lo revolucionario; humillarlas, negarlas y encerrarlas en burlescos clichés es lo que viene haciendo toda la vida el patriarcado.
Violeta Assiego | El Diario, 2019-07-11
https://www.eldiario.es/zonacritica/transfobia-supuestas-feministas_6_919418073.html

Me escribe gente amiga preguntándome qué es eso de "las TERF". Han visto unos vídeos que circulan por las redes en los que se pueden escuchar varias intervenciones. Todas pertenecen a las charlas celebradas durante las jornadas de ‘Política Feminista, Libertades e Identidades’ que organizó la Escuela Feminista Rosario de Acuña de Gijón. Las preguntas de estas personas afines y pertenecientes a los movimientos feministas y también LGTBI+ venían cargadas de alarma por el estupor que les provocaba escuchar a estas feministas en sus formas, contenidos y, sobre todo, por la humillación, la sorna y la violencia que transmitían con sus intervenciones.

Las TERF son un movimiento abiertamente crítico con el transfeminismo y el movimiento Queer. De hecho, sus ideas y discursos se nutren de altas dosis de transfobia e intolerancia hacia las personas trans (especialmente las mujeres), la disidencia sexual y quienes se identifican con la teoría Queer. El acrónimo 'TERF' responde a las siglas en inglés de la expresión "Trans Exclusionary Radical Feminists" (es decir, feminismo radical trans excluyente), pero no todas las feministas radicales son TERF, esto es importante.

¿Qué pasó en la edición de este año de esta escuela feminista para que saltaran las alarmas y saliéramos en tropel a decir #HastaElCoñoDeTransfobia? Pues que quienes intervinieron, usando el privilegio de su voz dentro del feminismo más hegemónico e institucional, hicieron un despliegue de transfobia y violencia verbal hacia las compañeras trans absolutamente obsceno y doloroso. En esta ocasión, en su negacionismo de que las mujeres trans sean sujeto político del feminismo (en el suyo ya nos quedó claro que no tienen cabida) contorsionaron hasta el extremo sus argumentos, sus comentarios y hasta su sentido del humor. Vamos, que se desfiguraron a sí mismas de tal forma que da la impresión de que perdieron la conciencia del alcance, rechazo y dolor que podían provocar sus palabras. De hecho, imagino a los equipos de Vox (había algún miembro presente) tomando buena nota de estas intervenciones y sintiéndose aprendices de brujo ante esta enseñanza de transfobia e intolerancia a la disidencia sexual.

Cuando se usa el feminismo para atacar la dignidad de una persona no se está haciendo feminismo, se está instrumentalizando y malversando su capital social para un uso personalista, partidista y contrario a la esencia de su génesis: defender los derechos sexuales, reproductivos, civiles y políticos de las mujeres y, también, de las disidencias sexuales que sufren el machismo de la mirada binarista que nos dice cómo se supone qué es ser un hombre y qué es ser una mujer. Desde este feminismo la libre elección, más allá de mitos, es una meta, es un tema de derechos humanos.

Escuchar decir a unas feministas (supuestamente) que las mujeres trans son 'actrices del género', que se las nombra como 'tíos porque son tíos' o que 'lo contrario a ser cis es ser feminista' es mezquino, es ser parte de la violencia injusta e irracional que sufren las mujeres trans. Cuando alguien cree que sus ideas, con mucho envoltorio académico, le avalan para insultar, denigrar y faltar el respeto a otras es que esa persona está a punto de ser engullida por las entrañas del patriarcado opresor, prepotente, clasista, machista, racista, homófobo y tránsfobo que cree que las cosas solo tienen una única versión, la suya, ese que interpreta la diversidad como una amenaza a su estatus social.

En el movimiento en el que yo lucho es incompatible declararse feminista y ser tránsfoba. La realidad trans en el feminismo nos enriquece y nos ofrece referencias y vivencias que nos aportan información muy valiosa sobre cómo se tejen los privilegios y sobre qué creencias se construyen las relaciones de poder en base al género. Negar la identidad de las mujeres trans es algo patriarcal, máxime si se hace deshumanizándolas porque eso es ejercer violencia.

Ver a las mujeres trans como enemigas de la causa feminista es partir de una mirada sexista no deconstruida, una mirada que todas nos tenemos que trabajar, aquí es donde la teoría queer viene a aportar. Hablar del adoctrinamiento del "queerismo" y partir de premisas biologicistas parece tener más que ver con los autobuses naranjas de HazteOír que con la idea de la construcción social del género.

La transexualidad, lo no binario o el ser transgénero no tiene que ver con la moda ni su historia. Más bien tiene que ver con el machismo y la presión que este ha ejercido sobre las disidencias sexuales y las mujeres para decir qué es lo correcto y lo que está bien. Las mujeres trans son de las nuestras, por eso hemos salido en tropel a defenderlas en su derecho de que nadie las juzgue ni les diga cómo deben vestirse, maquillarse, comportarse u operarse. Escuchar sus voces y hacerlas nuestras es lo feminista y lo revolucionario; humillarlas, negarlas y encerrarlas en burlescos clichés es lo que viene haciendo toda la vida el patriarcado. No son tíos, son tías y no es aceptable marginalizarlas porque, de hecho, como dice Patricia Simón, las hermanas trans nos hacen y harán mejores feministas.

miércoles, 10 de julio de 2019

#hemeroteca #transfobia | Bromitas de puro y carajillo

Imagen: Pikara / Alicia Miyares, Rosa María Rodríguez Magda, Amelia Valcárcel y Anna Prats
Bromitas de puro y carajillo.
Feministas ligadas al PSOE están canalizando el discurso de odio transmisógino con respaldo institucional y dinero público. Emplean estrategias de manipulación y chascarrillos ofensivos similares a los de la extrema derecha para crear enemigas ficticias con las que mantener su nicho de poder e intentar frenar la emancipación de las proletarias.
Teresa Bambú y Rebelión Feminista | Pikara, 2019-07-10
https://www.pikaramagazine.com/2019/07/transmisoginia-feminismo/

El colectivo trans ha empezado a empoderarse y a conseguir representación, pero a cada avance social le sucede siempre una reacción. En este caso viene representada en las que ondean la bandera de la mal llamada Cuarta Ola, representantes de un feminismo institucional cuyos hilos mueve el PSOE sin ningún tipo de decoro. La Escuela Feminista Rosario de Acuña celebrada la semana pasada en Gijón ha sido un buen ejemplo de lo expuesto: una mesa integrada casi totalmente por militantes y cargos de este partido. No me extenderé en esta columna en desglosar punto por punto las faltas de rigor académico de estas jornadas, ya que la misma cantinela de siempre ya la he explicado y resumido en trabajos en este y otros portales. Ahora lo preciso es denunciar el odio transmisógino en nuestras filas, y exigir una rendición de cuentas a quienes, vendiéndose como frente de vanguardia, ahora solamente representan palos en las ruedas para el movimiento con su discurso biologicista calcado al “los niños tienen pene y las niñas vagina” de HazteOír.

No se explica que personas con la formación en Filosofía de Amelia Valcárcel o de su discípula Alicia Miyares carguen contra un colectivo especialmente proletarizado y marginalizado como lo son las mujeres trans. A lo largo de sus intervenciones, plantean la transexualidad como una moda, ya que subyace su idea de que realmente se tratan de hombres con vestido a quienes califican constantemente de “tíos” o de “actores del género”.

Tampoco se explica que catedráticas mencionen la teoría queer no para hacer crítica constructiva, sino para verter mentiras acerca de esta como que, en palabras de Miyares, “vindica sexualidades extremas como algo pertinente como la pedofilia”, para posteriormente plantear a las personas trans como un producto de esta teoría. La asociación de la pedofilia con el colectivo LGTB para estigmatizarnos es algo que cualquiera con un mínimo de memoria histórica es capaz de señalar con repugnancia y que va mucho más allá de un error de interpretación de una simple teoría o una diferencia de opinión, pero en este gallinero primaba sobre cualquier principio democrático el vómito de odio y de chistes ofensivos acerca de “penes femeninos”, “sexadores de pollos” o “mujeres sin vagina”.

Esta tergiversación de los estudios sobre identidad sexual se hace palpable también en la intervención de Ángeles Álvarez, exdiputada del PSOE, que confunde con mala fe la transexualidad con la inconformidad de género o le da a dicha identidad “un significado vivencial y optativo” en base a una interpretación perversa de los diversos proyectos de ley de identidad de género en la que ignora deliberadamente qué dice la evidencia científica al respecto. Pero lo más sangrante resultó su justificación del bloqueo a la Ley Trans Estatal, impulsada por Podemos de la que en tanto que portavoz de la Comisión de Igualdad del Congreso ella misma fue artífice. Ante este proyecto de ley que proponía reformas que son cuestión de vida o muerte para el colectivo trans, ya había alegado frivolidades como “no podemos estar cambiando cada cinco minutos la identidad”. Y en el espectáculo bochornoso de la semana pasada volvió a banalizar con necedades como “cuidado, pueden darse casos de que haya hombres que se cambien el género para entrar en listas de paridad”, todas ellas aliñadas con el mismo tipo de bromitas de puro y carajillo.

Hace un año muchas pensarían que lo TERF [siglas en inglés de feminismo radical transexcluyente] se limitaba a las redes sociales. Pero en estas ponencias pagadas con dinero público y con el beneplácito de las instituciones se ha asistido al traslado del odio vertido en Twitter a las diapositivas, en las que Anna Prats, una de las mayores divulgadoras de la transmisoginia en la red, exponía a través de capturas a sus víctimas como trofeos de caza, y continuaba con la difamación y el ciclo de violencia ante los aplausos extasiados y los chascarrillos groseros de un público de filofascistas con ínfulas de revolucionarias. Todo para ya de vuelta a las redes poder victimizarse ante la posible denuncia por delitos de odio, apelando al miedo a hablar, creyéndose una antisistema cuando realmente ha ocupado ese púlpito bajo el ala del poder del partido de los GAL, la OTAN y el artículo 155.

El PSOE ha logrado fagocitar a la Academia y al movimiento feminista, y ha para ello alentado la transfobia en un contexto histórico en el que el fascismo ha repuntado, con exactamente el mismo mensaje biologicista y con las mismas técnicas de manipulación mediática y de los aportes académicos que aplica la extrema derecha. Sin darnos cuenta, este partido al que parece encantarle jugar con fuego con tal de instrumentalizar y controlar los movimientos sociales ha potenciado que cale el discurso fascista en nuestras filas. El verdadero caballo de Troya son precisamente quienes buscan enemigas ficticias para echar tierra por encima de las verdaderas demandas del movimiento feminista: la emancipación de las racializadas, de las discapacitadas, de las sáficas, de las trans. En definitiva, la emancipación de las proletarias, no de aquellas que han atravesado el techo de cristal y buscan mantener su nicho de poder ni de las que venderían hasta a su madre para conseguirlo. Canalizar el discurso de odio no ha sido sino la estrategia para dividir el movimiento feminista y vaciarlo de espíritu crítico hacia las instituciones burguesas y en particular, hacia las cuestiones de género en las que el PSOE se ha mostrado ineficaz, como la falta de dotación de recursos para la aplicación efectiva de la Ley Integral de Violencia de Género. Todo esto sin perjuicio de abanderarse como feministas con fines electoralistas.

No nos excedemos al tachar de ingenuas a aquellas personas que creían que este fenómeno se circunscribía a las redes sociales y a la crueldad que permite el anonimato, pero al fin y al cabo, tras esos perfiles hay personas con su ideología y, sobre todo, con sus conflictos de interés y su ansia de poder. Y por esto mismo tampoco nos excedemos si llamamos colaboracionistas a todas aquellas que callaron y miraron para otro lado, sabiendo perfectamente a quién estaban difundiendo, con quién estaban colaborando, a quiénes se estaban absteniendo de fiscalizar. Sea miedo, indiferencia, interés arribista o silenciosa aprobación, sólo esperamos que pese sobre su conciencia el resto de sus vidas. Las que verdaderamente vamos contra el sistema patriarcal y capitalista lo tenemos claro: estamos #HastaElCoñoDeTransfobia.

lunes, 8 de julio de 2019

#hemeroteca #transfobia | La transfobia más allá de HazteOír y Vox

Imagen: YouTube / Ángeles Álvarez, Elena de la Vara y Amelia Valcárcel
La transfobia más allá de HazteOír y Vox.
Hay un sector dentro del feminismo que ya no esconde su rechazo a las personas trans.
Mariano Beltrán | Huffpost, 2019-07-08
https://www.huffingtonpost.es/entry/la-transfobia-mas-alla-de-hazte-oir-y-vox_es_5d2236c7e4b0f3125685cf65

Hay veces que la indecencia penetra en foros de pensamiento, instituciones o estructuras de poder que a priori deberían apostar por el progreso. Llevamos tiempo asistiendo a una normalización del discurso de odio hacia las personas trans, hacia su legítimo (y reconocido) derecho a la identidad, y lo peor es que hay un sector dentro del feminismo que ya no esconde su rechazo a las personas trans. Y ya es hora de terminar con esta espiral del silencio que solo lleva a que se siga inoculando este discurso de odio a mayor velocidad.

La XVI Escuela Feminista Rosario Acuña, de Gijón, tuvo a bien reunir a distintas personalidades para disertar sobre lo poco mujeres que son las mujeres trans. Entre estas opinadoras tenemos a Ángeles Álvarez Álvarez, exdiputada del PSOE, a Amelia Valcárcel y a Bernaldo de Quirós, miembro del Consejo de Estado. En estas jornadas podemos escuchar con total claridad cómo doña Amelia hace bromas sobre la “menarquía de las mujeres trans” y sobre la necesidad de usar un “fresador de pollos para que en el parto diga si esto va a ser pollo o gallina”. También expone que la realidad trans es una suerte de “tecnología de género” o que las mujeres trans “son señoras que deciden que prefieren pertenecer al siguiente sexo, que lo que cuenta es la apariencia, tener barbita y tal, incluso hay algunas que se quedan embarazadas y quieren ser el padre”.

Es triste comprobar cómo el progreso es tan frágil y cómo las posiciones de la ultraderecha, de Vox, de HazteOír o del Foro de la Familia consiguen surgir victoriosas también en foros de debate aparentemente feministas. Prueba de ello es el discurso que hizo la señora Álvarez. Álvarez expuso, ufana, que las mujeres trans remarcan la imagen estereotipada de las mujeres o que “el feminismo (así, en mayestático) pone cada vez más de manifiesto que la inconformidad de género no implica transexualismo”. Por supuesto no podían faltar aquí las bromas y los chistes hacia los hombres que tienen la capacidad de gestar, todo esto aderezado con las risas cómplices de un público entregado al señalamiento de las personas trans como una realidad aberrante. Álvarez dice incluso que “las personas que han realizado un cambio de género podrían acudir a casas de acogida de mujeres, con lo que esto supondría”.

Álvarez también, poniendo como ejemplo un caso de Oaxaca, México, alerta: “cuidado, pueden darse casos de que haya hombres que se cambien el género para entrar en listas de paridad”; para acto seguido hacer bromas sobre las “mujeres sin vagina”. Todo esto, repito, con un público entregado, sin una sola mano levantada para frenar esta ignominia, este atropello a los Derechos Humanos de las personas trans, esta normalización del discurso de odio. Pero no terminaba aquí; Álvarez seguía, bajo la mirada aprobadora y atenta de Valcárcel, citando a la feminista Adichie para decir que las mujeres trans son mujeres trans, no son mujeres (sic). Pero sin duda, lo más ofensivo fue cuando se cita la “Declaración de los derechos de la mujer basados en el sexo”, un texto de un grupo de activistas extranjeras, para seguir señalando a las mujeres trans afirmando cosas como que “la identidad de género amenaza la supervivencia de servicios, incluidos apoyo a la víctima y el alta médica exclusiva de mujeres (no mujeres trans), lo que dificulta la eliminación de la violencia machista” o que “las niñas deben asociarse en función de su sexo biológico”, o que “los estados deben garantizar medidas especiales de igualdad, aplicables solo a las personas de sexo femenino y no deben discriminar mujeres con la inclusión de hombres que afirman tener identidad de género femenina”.

Todo esto no es ni más ni menos que transfobia financiada con el dinero público de todos los gijoneses y gijonesas. Transfobia revestida de debate, de librepensamiento, pero transfobia a fin de cuentas. La misma transfobia, el mismo discurso que ya paseó por las calles aquel autobús de la infamia de los ultracatólicos de HazteOír. En este caso, Valcárcel nos habló de fresadores de pollos y de menarquías, y Álvarez nos cita a Adichie para decirnos exactamente lo mismo que Hazte Oír, que los niños tienen pene y que las niñas tienen vulva.

Guardar silencio ante unas jornadas de este calibre solo contribuye más a la inoculación del odio hacia las personas trans, que no tienen que ser cuestionadas ni señaladas. Naciones Unidas en su conjunto, los Principios de Yogyakarta, la campaña Free and Equal, los propios tribunales de justicia españoles y europeos, ya han dejado claro infinidad de veces que los derechos de las personas trans son derechos humanos y que, como tal, tienen que ser protegidos y defendidos; disfrazar discursos de odio bajo supuestos foros intelectuales no sirve para ocultar lo que se piensa, más bien evidencia más la elaboración del mismo discurso de odio.

Rechazo cualquier tipo de acto en el que se cuestione la identidad de las personas trans. Condeno las actitudes de cualquier persona o institución que pretenda seguir incidiendo en el sufrimiento de seres humanos. Señalo que foros como la XVI Escuela Feminista Rosario Acuña contribuyen a que se perpetúe el estigma de las personas trans, y que el Ayuntamiento de Gijón es también responsable al financiar actos que promueven estos discursos.

Seguiré denunciando a cualquier persona o institución que se burle, se mofe o cuestione a mis hermanas, las personas trans. Valcárcel o Álvarez deben revisar sus tesis y pedir perdón por esta contribución a la ceremonia del estigma. El feminismo no es odio, es libertad; no es exclusión, ni hostigamiento. Me avergüenzo de la XVI Escuela Feminista Rosario Acuña y soy profunda y radicalmente contrario a las intervenciones de Álvarez y Valcárcel: las personas trans son mis hermanas.

“Las personas trans corren un riesgo mucho mayor de sufrir acoso y agresiones y de ser asesinadas. Cuando los medios de comunicación y los líderes comunitarios y políticos tratan el tema con un tono incendiario, el entorno se vuelve aún más hostil”. – Oficina de Derechos Humanos. Naciones Unidas

Mariano Beltrán. Psicólogo. Activista y Observador de Derechos Humanos. Miembro del Consejo Consultivo d la Fundación Internacional de Derechos Humanos.