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viernes, 29 de diciembre de 2017

#hemeroteca #lenguaje #aporofobia | «Aporofobia»: la historia de una palabra nacida para cambiar la realidad

Imagen: Fundéu
«Aporofobia»: la historia de una palabra nacida para cambiar la realidad.
Javier Lascuráin (Fundéu BBVA) | Fundéu, 2017-11-29
http://www.fundeu.es/noticia/aporofobia-la-historia-de-una-palabra-nacida-para-cambiar-la-realidad/

Lo que no tiene nombre no existe. Por eso es necesario buscar palabras que nos ayuden a definir realidades sociales innegables y cotidianas como el miedo, el rechazo o la aversión a los pobres.

Solo así, dando nombre a esa realidad, podremos hacerla presente en el debate social, conocer sus causas, enfrentarnos a ella, buscar soluciones…

Eso es lo que pensó la filósofa española Adela Cortina cuando en 1995 preparaba una columna para ‘ABC Cultural’ en la que denunciaba que, bajo muchas de las actitudes racistas y xenófobas que vemos cada día a nuestro alrededor, late una fobia distinta: la que nos producen los pobres, aquellos que en esta sociedad del intercambio, del dar y recibir, no parecen tener nada que ofrecernos.

Como ella misma explica en su libro ‘Aporofobia, el rechazo al pobre’ (Paidós, 2017), «no repugnan los orientales capaces de comprar equipos de fútbol o de traer lo que en algún tiempo se llamaban “petrodólares”, ni los futbolistas de cualquier etnia o raza, que cobran cantidades millonarias pero son decisivos a la hora de ganar competiciones».

«Por el contrario —explica Cortina—, lo cierto es que las puertas se cierran ante los refugiados políticos, ante los inmigrantes pobres, que no tienen que perder más que sus cadenas. […] Las puertas de la conciencia se cierran ante los mendigos sin hogar, condenados mundialmente a la invisibilidad».

«El problema no es entonces de raza, de etnia ni tampoco de extranjería. El problema es de pobreza», concluye.

La existencia de esa «lacra sin nombre» llevó a la catedrática de Ética y Filosofía Política de la Universidad de Valencia a rebuscar en sus diccionarios escolares de griego hasta encontrar el término ‘áporos’ (‘pobre’, ‘sin recursos’) y construir, a partir de él, el neologismo ‘aporofobia’.

Volvió a emplearlo en otros artículos y conferencias, en libros de texto… y pronto la palabra fue ganando terreno entre las organizaciones sociales y los defensores de las personas sin recursos. Por fin había un término capaz de señalar una realidad lacerante, de hacerla visible.

En la Fundación del Español Urgente le dedicamos una de nuestras recomendaciones diarias sobre el buen uso del idioma, en la que explicábamos su significado, su utilidad y su formación válida.

Varias personas y colectivos pidieron, siguiendo una propuesta de la propia Cortina publicada en el año 2000 en ‘El País’, la incorporación de esa voz al ‘Diccionario de la Lengua Española’, que se ha producido finalmente hace unas semanas.

El término llegó incluso a las instituciones: el Senado español aprobó el pasado mes de septiembre una moción en la que pide la inclusión de la aporofobia como circunstancia agravante en el Código Penal.

Todo ello hizo que esa voz fuera desde el primer momento una de las candidatas del equipo de la Fundéu BBVA para ser palabra del año 2017.

Como en ocasiones anteriores, tratamos de poner en la balanza el interés lingüístico del término y su presencia y utilidad desde el punto de vista informativo.

En el primer aspecto, ‘aporofobia’ es el sueño de todo estudioso del idioma: una voz con autor conocido y fecha de nacimiento, una ‘rara avis’ en el análisis del origen de las palabras.

En el ámbito informativo parecía en cambio evidente que otras de las candidatas han tenido mayor proyección y presencia en los medios (‘bitcóin’, ‘turismofobia’, ‘superbacteria’…).

Sin embargo, no es tan seguro que la aporofobia como concepto, las actitudes personales, políticas y sociales de rechazo al pobre no estén marcando cada vez más el devenir del mundo.

Poner esa realidad sobre la mesa, ayudar a que las palabras nos permitan entender y mejorar nuestro entorno es igualmente un buen objetivo para este galardón con el que cada doce meses pretendemos reflexionar sobre las palabras y el mundo que con ellas construimos.

Ver también 'aporofobia', palabra del año 2017 para la Fundéu BBVA y la noticia Adela Cortina: «Era necesario poner nombre a un fenómeno que existe y es corrosivo».

#hemeroteca #lenguaje #aporofobia | “Aporofobia”, palabra del año para la Fundéu BBVA

Imagen: El País
“Aporofobia”, palabra del año para la Fundéu BBVA.
El neologismo da nombre al miedo a los pobres y fue acuñado por la filósofa Adela Cortina.
Ferran Bono | El País, 2017-12-29
https://elpais.com/cultura/2017/12/29/actualidad/1514541360_496844.html

"Aporofobia", el neologismo que da nombre al miedo, rechazo o aversión a los pobres, ha sido elegida palabra del año 2017 por la Fundación del Español Urgente, promovida por la Agencia Efe y BBVA.

Tras elegir "escrache" en 2013,"selfi" en 2014,"refugiado" en 2015 y "populismo" en 2016, el equipo de la Fundación ha optado en esta ocasión por "aporofobia", un término relativamente novedoso que alude, sin embargo, a una realidad social arraigada y muy antigua.

La voz "aporofobia" ha sido acuñada por la filósofa española Adela Cortina en varios artículos de prensa y en libros en los que llama la atención sobre el hecho de que solemos llamar "xenofobia" o "racismo" al rechazo a inmigrantes o refugiados, cuando en realidad esa aversión no se produce por su condición de extranjeros, sino porque son pobres.

"Pues qué voy a sentir, alegría, claro, aunque su significado no tiene nada que ver con la alegría sino con un fenómeno negativo", ha comentado esta mañana Cortina desde su casa en Valencia, al enterarse por este periódico de la elección de su neologismo. "Pero me parece oportuno que se ponga sobre el tapete que este fenómeno existe, dándole un nombre. Me llama la atención cuando se dice que hay que darle un nombre a las tormentas, por ejemplo, o a los ciclones, porque la gente se previene así frente a ellos. Pues el rechazo al pobre, el relegarlo socialmente, también hay que prevenirlo así, porque es lo más contrario a la dignidad de las personas y es un desafío contra la democracia. No puede ser que una parte de la población desprecie a otra y los considere inferiores", explica por teléfono la catedrática de Ética de la Universitat de València.

El término se le ocurrió hace unos 20 años. "Lo incluía en alguna columna de periódicos, cuando se hablaba de los problemas en el Mediterráneo, que eran de xenofobia hasta cierto punto, porque el turismo es la principal riqueza de España y cuando se trata de estos extranjeros, no hay xenofobia, hay hospitalidad. Sin embargo, cuando vienen refugiados, inmigrantes, sí que se produce ese rechazo, o con los propios gitanos más pobres y excluidos, a pesar de que son más antiguos que muchos payos en España", añade.

De modo que Cotina buscó en un diccionario de griego y junto los dos términos; áporos (el que no tiene recursos) y fobia. Y en un artículo del año 2000, publicado en El País, la colaboradora de este diario invitaba a la RAE a que lo incluyera en su diccionario, Precisamente, la nueva versión digital del DRAE, que se presentó la pasada semana, ha incorporado aporofobia. "El término ha ido ganado terreno: muchas organizaciones solidarias que organizan jornadas lo emplean y en el Observatorio del Ministerio del Interior, que analiza los casos de xenofobia, homofobia y otros también lo ha incluido", señala la experta en ética. El término también ha sido bien acogido entre estudiantes de Máster y Postgrado y recientemente en una charla en el Instituto Cervantes de Nueva York. "Allí, lo han traducido como aporophobia", apunta.

Esta es la quinta ocasión en la que la Fundéu BBVA da a conocer su palabra del año, escogida entre aquellos términos que han estado presentes en mayor o menor medida en la actualidad informativa durante los últimos meses y tienen, además, interés desde el punto de vista lingüístico.

Antes de la elección definitiva la Fundación, dio a conocer una lista con doce candidatas que deben cumplir varios requisitos. Por un lado, que sean términos que hayan estado, en mayor o menor medida, presentes en el debate social y en los medios de comunicación. Por otro, que, por su formación, significado o dudas de uso, ofrezcan interés desde el punto de vista lingüístico y hayan sido, por tanto, objeto a lo largo del año de alguna de las recomendaciones de uso del idioma que publica diariamente la Fundéu BBVA. Finalmente, se intenta que las elegidas sean de uso general en todo el ámbito hispanohablante y no solo en algunas zonas concretas.

Con esos criterios, el equipo de la Fundación eligió este año, además de aporofobia, aprendibilidad, bitcóin, destripe, machoexplicación, noticias falsas, odiador, soñadores, superbacteria, trans, turismofobia y uberización.

#hemeroteca #lenguaje #aporofobia | Aporofobia, la palabra del año

Imagen: El Mundo / 'Aporofobia', palabra del 2017 para Fundéu
Aporofobia, la palabra del año.
El término, que define el rechazo, miedo o aversión a los pobres y fue acuñado por Adela Cortina, ha sido admitida por la RAE y se ha convertido en la palabra del año para la Fundéu.
El Cultural, El Mundo, 2017-12-29
http://www.elcultural.com/noticias/letras/Aporofobia-la-palabra-del-ano/11607

El término aporofobia fue acuñado por la filósofa española Adela Cortina hace 22 años por analogía con xenofobia y compuesto de manera canónica a partir del griego –‘á-poros’ significa 'sin recursos' o 'pobre', y fobos, 'miedo'-. Surgió de la necesidad de resaltar la situación de pobreza como motivo preponderante de la exclusión de los extranjeros. Su creadora lo empleó por primera vez para titular una columna en ABC, y posteriormente en el diario El País en el año 2000, momento en que se planteó la posible aceptación por parte de la RAE. Además del Manual de español urgente de Fundéu, una de las primeras fuentes en recoger este nuevo concepto fue Wikipedia. Finalmente fue incorporada este año al Diccionario de la lengua española de la RAE en su última revisión. Adela Cortina desarrolló el concepto de manera más amplia en un libro titulado ‘Aporofobia, el rechazo al pobre’, en el que trata la predisposición de los seres humanos a este rechazo y propone soluciones, además de definir y contextualizar el término.

Para Cortina esta elección supone "marcarse un tanto" al tratarse de una palabra "de creación española" sin equivalentes en otras lenguas. La filósofa presentó este mes la palabra en el Instituto Cervantes de Nueva York en una conferencia titulada ‘Aporophobia, adaptación del término al inglés’. "La tendencia a la aporofobia es universal, y esta expresión debería saltar del español a otros idiomas", señala.

La aporofobia ha estado presente en todas las grandes noticias políticas del continente europeo, "con el auge de los populismos, desde Marine LePen en Francia, los casos de Holanda o Austria, hasta la actitud del gobierno de Angela Merkel ante la crisis de refugiados", apunta Cortina.

Aporofobia ha sido seleccionada de entre una lista de 12 términos, elegidos siguiendo unos criterios de interés "tanto desde el punto de vista lingüístico como desde el informativo", tal como explica Javier Lascuráin, coordinador general de Fundéu. Este interés informativo "no quiere decir que la elegida sea la palabra que haya sido más usada en los medios de comunicación, sino que sirve para poner sobre la mesa la realidad que describe", matiza Lascuráin. Las candidatas de este año confirman que más que los medios de comunicación, son las redes sociales las que marcan el uso, para después incorporarse paulatinamente a los medios generalistas.

Entre estas 12 propuestas Fundéu ha incluido neologismos como turismofobia -aversión o rechazo al turismo- o uberización -en referencia al auge de las plataformas de economía colaborativa como Uber- y adaptaciones de voces inglesas como aprendibilidad (‘learnability’), noticias falsas (‘fake news’), machoexplicación (‘mansplaining’), destripe (‘spoiler’), bitcóin, odiador (‘hater’) y soñadores (‘dreamers’). Completaban la lista superbacteria -sin tilde ni guion o espacio- y trans, como acortamiento de los adjetivos transexual y transgénero.

Aporofobia se ha impuesto por tener "fecha de creación y autor conocidos, pero también por su fuerte significado social", apunta Lascuráin. "Quizá no sea la palabra más oída de entre las candidatas, pero las actitudes de aporofobia sí han estado presentes en muchas noticias del año, en los muros que se levantan, en las migraciones forzadas. Detrás de ello, además de xenofobia, hay mucho de aporofobia". Su elección como palabra del año "ha ayudado a ponerle nombre a una realidad que nadie había bautizado".

Adela Cortina ha calificado esta labor de Fundéu de activismo lingüístico. "Ahora que ya tenemos el término, supone un primer paso para desactivar estas actitudes".

Y TAMBIÉN…
'Aporofobia': por qué odiamos a los pobres.

La filósofa Adela Cortina diagnostica el nuevo mal de nuestra época: el odio a los pobres. Es la 'aporofobia'.
Pedro Simón | Papel, El Mundo, 2017-07-25
http://www.elmundo.es/papel/historias/2017/07/25/5975b27746163f4d658b4593.html

jueves, 8 de junio de 2017

#hemeroteca #aporofobia | Adela Cortina, Catedrática de Ética y Filosofía Política: «Las fobias incitan a la violencia y atacan la dignidad de las personas»

Imagen: El Diario Vasco / Adela Cortina
Adela Cortina, Catedrática de Ética y Filosofía Política: «Las fobias incitan a la violencia y atacan la dignidad de las personas».
La prolífica autora aborda hoy en Donostia cómo surgen los discursos del odio y los fenómenos de intolerancia que pueden suscitar la violencia.
Gaizka Lasa | El Diario Vasco, 2017-06-08
http://www.diariovasco.com/gipuzkoa/201706/08/adela-cortina-catedratica-etica-20170608001012-v.html

Los discursos del odio y fenómenos de intolerancia que últimamente acaparan tanto la actualidad serán abordados hoy en Donostia desde el rigor y la reflexión por la filósofa y catedrática de Ética Adela Cortina (Valencia, 1947). Participará en el Ciclo Diálogos de Ética, Humanismo y Ciencia impulsado por la Diputación de Gipuzkoa, OSI Donostialdea y Laboral Kutxa. La cita es a las 19.30 en el Hotel Londres y por razones de aforo es imprescindible inscribirse en ciclodialogos_com.

- En su último ensayo, titulado 'Aporofobia', habla del rechazo al pobre. ¿En qué basa esa tesis?
- En la observación del distinto trato que reciben extranjeros o gentes de otras razas cuando son ricos o pobres, en la sintonía que aprecio en el público cuando trato del tema y parecen decir «eso es lo que nos pasa», pero también en estudios del cerebro y de antropología evolutiva. Algunos autores aseguran que nuestro cerebro es xenófobo, porque somos animales disociativos, que ponemos entre paréntesis lo que nos molesta para adaptarnos, como los extranjeros, pero yo considero que es aporófobo porque extendemos esa disociación a los pobres.

- ¿Por qué rechazar al pobre?
- Porque creemos que de él no podemos esperar nada bueno a cambio. Hemos organizado nuestras sociedades sobre la base del contrato político, económico y social, y el contractualismo consiste precisamente en el mecanismo de dar y recibir. Las frases «hoy por ti, mañana por mí» o «el que tiene padrinos, le bautizan» son un fiel reflejo de esta propensión a dar con tal de recibir.

- ¿Se rechaza por igual al pobre 'autóctono' que al pobre que llega del extranjero?
- Por desgracia, se rechaza a ambos, pero el que llega del extranjero parece que viene a crear más problemas, porque en nuestra sociedad, mal que bien, nos hemos ido organizando.

- ¿Funciona en esta apreciación el discurso del miedo?
- Algunos se empeñan en propalar que el que viene de fuera nos quitará trabajo, «se aprovechará» de la Seguridad Social, necesitará alojamiento, será un indocumentado y un foco de inconvenientes. Pero también es verdad que rechazamos a los de casa, por la desgraciada tendencia a admirar a los ricos y poderosos y despreciar a los pobres.

- Hablando de miedo. ¿Han temido los gobiernos europeos perder votos si asumían la entrada de refugiados?
- No sólo lo han temido, es que han sido castigados. Cuando Angela Merkel practicó su política de acogida y dijo que Alemania no sería su país si no podía recibir a los inmigrantes con rostro amable, perdió votos entre sus socios y en su propio partido. Mientras, Trump ganó las elecciones en Estados Unidos, entre otras cosas, por su discurso contra mexicanos y gentes de países árabes.

- Ya que lo cita. ¿Cómo valora el fenómeno Trump?
- Como un caso flagrante de incitación a la aporofobia y la xenofobia, con las que, por desgracia, ha tenido votos.

- ¿Y Le Pen?
- Estuvo cerca de la victoria también por hacer de Francia una fortaleza. En todos estos casos parece que la hospitalidad hacia los refugiados no ha vendido en votos. Afortunadamente, Le Pen no ganó, en otros países tampoco se han alzado con la victoria los que se oponen a la acogida de refugiados e inmigrantes, y Merkel recupera votos. Pero no es pensando en los votos como hay que diseñar una política de asilo y refugio, sino pensando en la dignidad de las personas concretas.

- Implica el reconocimiento de la igual dignidad articular ayudas sociales como la Renta de Garantía de Ingresos u otras prestaciones?
- Claro. Una sociedad no puede decir que respeta la dignidad de las gentes y a la vez negarles los recursos más elementales para que lleven adelante sus planes de vida. Ésta es una cuestión de justicia, no de beneficencia.

- ¿Influyen las políticas de derechas o izquierdas en esto de lograr una sociedad más igualitaria?
- Yo preferiría hablar de políticas de progreso y de políticas regresivas, y creo que una política se mostrará como progresista cuando potencie una sociedad más justa. No hay que poner la carreta delante de los bueyes: quien bregue por la reducción de desigualdades mostrará ser progresista.

- ¿Cómo combatir los discursos que erosionan los derechos de los más vulnerables?
- Por una parte, aplicando el derecho, sea penal, administrativo o antidiscriminatorio. El derecho tiene una función comunicativa, que consiste en hacer saber qué es lo que una sociedad no tolera. Y una sociedad democrática no puede permitir que se erosionen los derechos de los más vulnerables.

- La escuela, la familia, los medios...
- Son claves. Es preciso llamar la atención desde todas estas instancias sobre la existencia de fobias, sobre su indignidad y acordar en serio los instrumentos de reducción de desigualdades.

- ¿Tantas fobias detecta?
- Desgraciadamente, son legión. Desde el racismo, la xenofobia, la misoginia o la homofobia, a la cristianofobia, la islamofobia o el antisemitismo.

- ¿Tienen algo en común?
- Todas incitan a denigrar y rechazar a colectivos enteros por tener una característica que odian o desprecian quienes pronuncian los discursos. Pueden incitar a la violencia, pero por sí mismas ya son un atentando contra la dignidad de las personas.

- ¿Y la fobia a la corrupción?
- No existe esa fobia, como se echa de ver urbi et orbi. Lo que existe son las pésimas consecuencias de la corrupción, que empobrece a las sociedades, reduce la igualdad de oportunidades y lleva a quebrar la confianza generalizada.

- ¿Tiene un ciudadano estafado derecho a odiar al estafador?
- El odio es un sentimiento y los sentimientos no son cosa de derechos. Lo que tiene el estafado es un derecho a reclamar, y la sociedad, el deber de reparar el daño que ha sufrido. Justamente ésa es la esencia de una sociedad contractualista: que está obligada a defender los derechos y a restituir lo robado.

- ¿Favorece ese discurso del odio el populismo?
- El populismo establece un vínculo entre un líder carismático y el pueblo, prescindiendo de las instituciones y mediaciones. El pueblo lo forman los descontentos de la situación actual, que se enfrentan a una casta, culpable de esa situación, y el líder les promete la salvación. Es un esquema muy simple y se presta a la manipulación de emociones. Creo que en este asunto hay que tomar muy en serio cuáles son las razones del descontento y tratar de superarlas institucionalmente como una obligación elemental de justicia.

- ¿Son internet y las redes sociales canalizadores de ese odio?
- Por supuesto. Es más importante que nunca, no sólo tomar medidas jurídicas, sino también educativas. Educar moralmente a quienes manejan las redes para que sepan hacerlo responsablemente, ya que tienen en sus manos un enorme poder. A mayor poder, mayor responsabilidad.

jueves, 27 de abril de 2017

#libros #aporofobia | Aporofobia, el rechazo al pobre : un desafío para la democracia

Aporofobia, el rechazo al pobre : un desafío para la democracia / Adela Cortina Orts.
Barcelona : Paidós, 2017 [04-27].
200 p.
Colección: Estado y Sociedad.
ISBN 9788449333385 / 19,90 €

/ ES / ENS
/ Aporofobia / Ética / Exclusión social / Filosofía / Población migrante / Población refugiada / Pobreza / Sociología / Xenofobia

Quienes producen verdadera fobia no son tanto los extranjeros o las gentes de una raza diferente como los pobres. Los extranjeros con medios no producen rechazo, sino todo lo contrario, porque se espera de ellos que aporten ingresos y se les recibe con entusiasmo. Los que inspiran desprecio son los pobres, los que parece que no pueden ofrecer nada bueno, bien sean emigrantes o refugiados políticos. Y sin embargo no existe un nombre para una realidad social que es innegable. Ante tal situación, Adela Cortina buscó en el léxico griego la palabra «pobre», ‘áporos’, y acuño el término «aporofobia», que se está imponiendo de forma exponencial. Además de definir y contextualizar el término. Adela Cortina explica la predisposición que tenemos los seres humanos a esta fobia y propone caminos de superación a través de la educación, la eliminación de las desigualdades económicas, la promoción de una democracia que tome en serio la igualdad y el fomento de una hospitalidad cosmopolita.

Adela Cortina es Catedrática de Ética y Filosofía Política en la Universidad de Valencia y miembro de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas, siendo la primera mujer que ingresó en esta Academia desde su fundación en 1857. Es directora del Máster y del Programa de Doctorado Interuniversitario y de la Fundación ÉTNOR. Asimismo, es Doctora Honoris Causa por ocho universidades nacionales y extranjeras, y en diversas ocasiones ha formado parte del Jurado de los premios Príncipe de Asturias de “Comunicación y Humanidades” y de “Ciencias Sociales”. Entre sus obras se cuentan ‘Ética mínima’; ‘Ética sin moral’; ‘Ética aplicada y democracia radical’; ‘Ciudadanos del mundo’; ‘Por una ética del consumo’; ‘Ética de la razón cordial’; ‘Las fronteras de la persona’; ‘Justicia cordial’ y ‘Neuroética y neuropolítica’.