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martes, 9 de febrero de 2021

#hemeroteca #educacion #igualdad | Patios igualitarios frente al ‘futbolcentrismo’: así debería ser el recreo escolar

Imagen: El País

Patios igualitarios frente al ‘futbolcentrismo’: así debería ser el recreo escolar.

En estos espacios de ocio y actividad física suele reinar el fútbol. Esto implica que aquella parte del alumnado a la que se le da bien este deporte, se suele sentir más dueña de dichas zonas que el resto.
Rocío Niebla | De mamas & de papas, El País, 2021-02-09
https://elpais.com/mamas-papas/2021-02-09/patios-igualitarios-frente-al-futbolcentrismo-asi-deberia-ser-el-recreo-escolar.html 

El recreo es el tiempo y espacio para el aspecto lúdico, que no por ser juego es excluyente al aspecto pedagógico. En el recreo no solo se descansa, cuestión imprescindible para tener un proceso de enseñanza de calidad, sino también, como considera uno de los grandes padres de la psicología del desarrollo, Jean Piaget, el juego permite directamente aprender: “Los niños y niñas no juegan para aprender, pero aprenden porque juegan”. En el patio los niños y las niñas desarrollan también sus habilidades sociales, como la empatía, el diálogo y el afecto. El juego en el recreo es ideal para el imaginario y la creatividad: montan y desmontan las reglas, desempeñan personajes y roles, negocian y se ponen de acuerdo, surgen conflictos y sus formas de arreglo, y sobre todo, se acciona de manera colectiva.

Sandra Molines es profesora de Florida Universitària y miembro de la Asociación por la Coeducación y considera que el patio también es currículum. “Los aprendizajes y competencias que allí se practican son muy importantes. Las interacciones y relaciones que se producen son muy valoradas por parte de las niñas y los niños. La supuesta libertad del alumnado a la hora de elegir un juego puede constituir una falacia si en el patio existen unos usos de poder y sumisión que se practican diariamente”, afirma la profesora. El patio podría ser la mejor de las aulas del cole, pero para ello se debería educar en esos espacios. “Es fundamental que el equipo directivo y el profesorado del centro tengan formación en coeducación. Cuando no se educa conscientemente en la igualdad, se educa inconscientemente en la desigualdad. La formación es la herramienta necesaria para poder detectar el sexismo en las escuelas”, afirma Sandra Molines.

Pero ¿cómo son estos espacios?, ¿quién domina el terreno?, ¿dónde están las niñas?, ¿qué hacen los niños? Equal Saree es la asociación de tres arquitectas expertas en género, que desde 2010 están repensando los espacios y las ciudades desde el feminismo y la participación comunitaria. Dafne Saldaña es una de ellas: “Si observamos un patio durante el recreo generalmente encontramos una actividad protagonista, realizada por un grupo dominante y que ocupa el espacio privilegiado: los niños mayores que juegan al fútbol. En general las niñas, y también los niños que prefieren otras modalidades de juego o que no encajan en el modelo hegemónico, quedan relegadas a los espacios periféricos, con menos opciones de juego. Una de las problemáticas identificadas mayoritariamente por el profesorado es la segregación por géneros en los juegos (niños y niñas no juegan juntos) y el sedentarismo de la mayoría de niñas que charlan y pasean alrededor de la pista, con consecuencias negativas para su salud, su autoestima y su desarrollo físico y cognitivo. Una gran parte del alumnado no encuentra alternativas de juego activo, ya que generalmente no existen propuestas más allá de los deportes competitivos”.

Sandra Molines afirma que los patios escolares suelen ser futbolcentristas. Esto implica que aquella parte del alumnado a la que le gusta practicar y se le da bien este deporte, se suele sentir más dueña de dichas zonas que el resto. “Las pistas de futbol y de básquet podrían ser pistas multideportivas, pero habitualmente se tiende a conceder el privilegio del juego a ese único deporte, favoreciendo, de este modo, a un reducido número de alumnado, por lo general a los chicos. Nunca he visto un patio que concediese la misma cantidad de espacios a las actividades estereotipadamente masculinas que a las estereotipadamente femeninas. Alrededor del 50% del alumnado son niñas, pero pocas veces se tienen en cuenta sus intereses, gustos o preferencias. Nos confundimos pensando que la igualdad implica facilitar a las niñas que puedan jugar a los juegos típicos de niños; por ello, la propuesta a la inversa pocas veces se plantea. Pero no solo son ellas, también hay muchos chicos a los que no les gustan este tipo de actividades y cuya socialización se ve afectada negativamente al no participar de las mismas. Por todo esto, decimos que las dinámicas de los patios son, en muchas ocasiones, androcentristas y machistas”.

Sandra Molines considera, tras la realización de un diagnóstico riguroso del uso y ocupación de los espacios, que es muy habitual encontrar a las niñas, y a una parte de niños también, ocupando los márgenes del patio, sin dotación alguna de recursos y jugando a todo aquello que no interfiere nunca en el desarrollo de las partidas centrales de los patios. “Tampoco suelen reclamar nada distinto, puesto que han aceptado e interiorizado que esas son las normas existentes. Si preguntamos y problematizamos la situación del patio con el alumnado, observaremos que tienen muchas cosas que decir y que el estatus de determinados juegos y actividades tampoco les satisface”.

Dafne Saldaña nos cuenta que los patios igualitarios serían espacios con una distribución no jerárquica y más equitativa entre las diferentes actividades, ofreciendo espacios de relación, de intimidad, de creatividad y varias modalidades de juego activo y de movimiento para dar respuesta a las preferencias de un alumnado plural y fomentar un juego más compartido entre niños y niñas, más cooperativo y menos estereotipado. Patios que fomenten la relación con la naturaleza y con el entorno, adaptados a la climatología local para poder ser utilizados confortablemente a lo largo del curso escolar. Para Sandra Molines podrían disponer de espacios para el juego tranquilo, como pintar, cantar, juego simbólico e imaginativo, música, lectura, juegos de mesa, etc. También podría tener espacios para el juego activo, como correr, patinar, ir en bici, practicar colpbol, bailar, ping-pong, rocódromos, bádminton, etc. Y, por supuesto, zonas en las que el alumnado pudiese disfrutar del contacto con la naturaleza. La propuesta de juegos podría estar pensada para que fomentase la convivencia más que la segregación. Un patio en donde las diferencias y preferencias individuales fuesen más importantes que las diferencias de género y en donde todo el mundo tuviese su lugar.

“La escuela no es el único ámbito donde se transmiten los valores sociales, pero, dado la cantidad de tiempo que las criaturas pasan en este lugar, no podemos desperdiciar su gran potencial como activador de cambios. Una educación que integre la dimensión espacial desde una perspectiva feminista es imprescindible para comprender cómo se articulan las desigualdades de género y tener herramientas para prevenirlas y evitar que se sigan reproduciendo en los diferentes ámbitos de la vida”, concluye Dafne Saldaña.

martes, 3 de marzo de 2020

#hemeroteca #homofobia | OCH ve insuficiente la reacción del Gobierno ante juego acusado de homofobia

Imagen: Google Imágenes
OCH ve insuficiente la reacción del Gobierno ante juego acusado de homofobia.
EFE | La Vanguardia, 2020-03-03
https://www.lavanguardia.com/vida/20200303/473954649116/och-ve-insuficiente-la-reaccion-del-gobierno-ante-juego-acusado-de-homofobia.html

El Observatorio contra la Homofobia (OCH) ha considerado "insuficiente" la respuesta del Gobierno de España al diputado de Junts per Catalunya Sergi Miquel, que había pedido por escrito al ejecutivo que llevase ante la Fiscalía el juego "Que no se te caiga el jabón" de la empresa SD Games, considerado como homófobo.

"Que no se te caiga el jabón" es un juego de cartas ambientado en la ducha de una cárcel en la que el jugador tiene que evitar jugar la carta del jabón para no ser violado, un juego que el OCH consideró "terrible y cargado de odio" y que la Generalitat ya llevó ante la Fiscalía en diciembre de 2019.

En la respuesta al diputado, el Gobierno ha señalado que "ya existe una denuncia ante la Fiscalía, que es la competente para determinar si el contenido del juego puede ser constitutivo de algún delito" y ha reiterado "el respeto a la independencia judicial y a la autonomía del Ministerio Fiscal".

Asimismo, el ejecutivo ha defendido que el juego "goza de protección al amparo del artículo 20 de la Constitución Española", el referente a la libertad de expresión, al tiempo que ha manifestado que "una cosa distinta es que ciertos contenidos pudieran revestir un carácter delictivo".

Por ello, el Gobierno ha afirmado que "España es un país diverso y plural" y ha manifestado "su desaprobación de las expresiones públicas limitativas o groseras con la diversidad", algo que el OCH ha valorado de forma "positiva", aunque ha considerado "inadecuada la invocación de la libertad de expresión en la Constitución".

El representante del OCH, Eugeni Rodríguez, ha asegurado a Efe que "en este caso concreto se podría atentar contra la dignidad y la debida protección de los menores", ha considerado "oportuno conocer las acciones instruidas por la Fiscalía" y ha añadido que "este tipo de discursos no pueden quedar impunes".

jueves, 12 de diciembre de 2019

#hemeroteca #homofobia | La empresa del juego denunciado por homofobia rechaza las acusaciones

Imagen: Medium / 'Don't Drop the Soap'
La empresa del juego denunciado por homofobia rechaza las acusaciones.
EFE | La Vanguardia, 2019-12-12
https://www.lavanguardia.com/vida/20191212/472195478058/la-empresa-del-juego-denunciado-por-homofobia-rechaza-las-acusaciones.html

SD Games, la empresa distribuidora del juego "Que no se te caiga el jabón", que la Generalitat ha anunciado que llevará ante la fiscalía por un posible delito de odio, ha defendido que el juego no tiene un carácter homófobo.

Según la compañía, "el objetivo del juego pretende poner de relieve, en un contexto satírico y cargado de humor negro, los graves problemas que presentan las cárceles e incitar a la reflexión sobre estas cuestiones".

Asimismo, SD Games ha querido manifestar su "más absoluta condena y repulsa contra la homofobia, el racismo, el antisemitismo y cualquier otra conducta discriminatoria".

"El juego 'Que no se te caiga el jabón', debe valorarse desde la perspectiva del artículo 20 de la Constitución española, al constituir una producción artística cuya libre difusión y ausencia de censura, protege la normativa vigente al encuadrarse en el respeto a los derechos constitucionales", han señalado desde la distribuidora.

El presidente del Observatorio Contra la Homofobia (OCH), Eugeni Rodríguez, ha asegurado a Efe que "la nota publicada por la empresa no repara en absoluto la denuncia hecha a este juego".

Rodríguez ha defendido que "la referencia al artículo 20 de la Constitución no es una buena manera de pedir disculpas porque este artículo puede colapsar con otros derechos, como es en este caso el de la no discriminación".

"Es evidente -ha asegurado el activista- que este juego estigmatiza a un colectivo y aunque agradecemos que haya habido un comunicado, exigimos su retirada y pedimos a la Generalitat y a la Fiscalía que continúen con las acciones que correspondan".

#hemeroteca #homofobia | La empresa del juego 'Que no se te caiga el jabón' dice que es satírico

Imagen: Google Imágenes / '¡Ay, que se me cae el jabón!'
La empresa del juego 'Que no se te caiga el jabón' dice que es satírico.
Afirma que el producto ha sido lanzado sin problemas en otros países.
Europa Press | El Periódico, 2019-12-12
https://www.elperiodico.com/es/sociedad/20191212/empresa-juego-que-no-se-te-caiga-el-jabon-satirico-acusaciones-homofobia-7772182

SD Games, la empresa que distribuye en España el juego de cartas 'Que no se te caiga el jabón', que la Conselleria de Treball, Afers Socials i Família ha llevado ante Fiscalía de delitos de odio por homofobia, ha asegurado que no pretende discriminar, sino que tiene un objeto lúdico e "incita a la reflexión" desde la sátira y el humor negro.

En un comunicado este jueves, SD Games ha afirmado que se pone a disposición de las autoridades judiciales y administrativas --la Conselleria también ha abierto un expediente de oficio-- "para cualquier aclaración o concreción" sobre el juego, creado por Fat Fox Games y lanzado en varios países europeos hace unos dos años, sin que le conste otra denuncia o requerimiento.

Ha asegurado que condena la homofobia, el racismo, el antisemitismo y cualquier otra conducta discriminatoria, y cree que el juego se tiene que valorar dentro del artículo 20 de la Constitución, como producción artística que tiene protegida su libre difusión por la normativa vigente "al encuadrarse en el respeto a los derechos constitucionales", en su opinión.

Estigma sobre los gais
El juego transcurre en la ducha de una prisión y es del tipo 'patata caliente', para mayores de 18 años, según figura en la web del distribuidor, y usuarios de Twitter lo han criticado por considerar que estigmatiza el colectivo gay, "atenta" contra su integridad y banaliza las violaciones.

El presidente del Observatori contra l'Homofòbia (OCH), Eugeni Rodríguez, ha pedido la retirada inmediata del juego porque ve "inadmisible la difusión de discurso de odio machista, LGTBIfóbico y absolutamente discriminatorio" que hace, y ha reclamado a la Generalitat y el Síndic de Greuges que actúen para garantizar la no vulneración de derechos.

La Generalitat presentará una denuncia ante la Fiscalía de Cataluña contra los responsables del juego de cartas denunciado por homofobia por considerar que podría incurrir en un delito de odio.

Denunciado ante Fiscalía
El 'conseller' de Treball, Afers Socials i Família, Chakir el Homrani, ha confirmado este jueves que su departamento llevará a Fiscalía la existencia de este juego que ve "impresentable" por "homófobo" y "machista", y sobre el que ha abierto un expediente. "Hemos decidido abrir un expediente informativo y llevarlo a Fiscalía porque atenta contra los derechos básicos, además de ser especialmente grave porque está pensado para que jueguen jóvenes y niños", ha dicho El Homrani.

#hemeroteca #homofobia | La empresa del juego 'Que no se te caiga el jabón' tachado de homófobo lo defiende: "Es el reflejo de una realidad dura"

Imagen: Google Imágenes / 'Booty Warrior'
La empresa del juego 'Que no se te caiga el jabón' tachado de homófobo lo defiende: "Es el reflejo de una realidad dura".
SD Games asegura que su juego, que la Generalitat ha llevado a la Fiscalía, pretende "incitar a la reflexión" sobre las violaciones o el uso de armas en cárceles de hombres. El juego de cartas, "cargado de humor negro" según la empresa, consiste en evitar que te toque la carta del jabón para que no te violen. "La problemática que pone de manifiesto es un reflejo de una realidad, dura, desagradable e incluso políticamente incorrecta pero innegable", defienden.
Pau Rodríguez | El Diario, 2019-12-12
https://www.eldiario.es/catalunya/empresa-tachado-homofobo-defiende-realidad_0_973252887.html

La firma que distribuye el juego 'Que no se te caiga el jabón' niega que este producto sea homófobo, tal como han denunciado varios colectivos LGTBI al considerar inaceptable que bromee con las violaciones en las cárceles de hombres y las asocie a los homosexuales. SD Games argumenta en un comunicado que se trata de un juego "cargado de humor negro" y que se enmarca en un "contexto satírico".

Asimismo, aseguran que el objetivo del juego no es solo lúdico, sino también "poner de relieve" lo que consideran los graves problemas que actualmente hay en las cárceles, y que según ellos son el acceso a drogas, el uso de armas o las violaciones. "La problemática que pone de manifiesto es, lamentablemente, un reflejo de la realidad, dura, desagradable e incluso políticamente incorrecta pero innegable", añaden, aunque dicen entender que a alguien le parezca de mal gusto.

Que no se te caiga el jabón' incluye cartas tituladas "zorra carcelaria" –las que obligan a los jugadores a robar una carta– y una que se llama "guerrera número 5", en la que se ve a un hombre corpulento con el pene erecto llevando en brazos a otro, y diciendo: "¡Chico nuevo! Me lo llevo para enseñarle las duchas". Por ello la Generalitat decidió llevarlo a la Fiscalía de Delitos de Odio y abrir un expediente.

En su comunicado, SD Games –que pertenece a la firma SD Distribuciones– alega que el juego, creado por Fat Fox Games, se ha lanzado en otros países europeos sin crear el mismo revuelo. De esta forma, defienden su derecho a comercializarlo "al constituir una producción artística cuya libre difusión y ausencia de censura protege la normativa vigente, al encuadrarse en el respeto a los derechos constitucionales".

SD Games también expresa en su respuesta a las acusaciones de homofobia su "absoluta repulsa ante cualquier tipo de comportamiento homófobo o racista". "Desde nuestra empresa defendemos la libertad de expresión dentro de la legalidad vigente, sin que ello implique incurrir en actuaciones vejatorias o discriminatoria, que condenamos totalmente", sentencian.

miércoles, 11 de diciembre de 2019

#hemeroteca #homofobia | La Generalitat lleva a la Fiscalía de delitos de odio el juego de cartas 'Que no se te caiga el jabón' por homofobia

Imagen: Google Imágenes / 'Que no se te caiga el jabón'
La Generalitat lleva a la Fiscalía de delitos de odio el juego de cartas 'Que no se te caiga el jabón' por homofobia.
La Conselleria de Trabajo, Asuntos Sociales y Familias de la Generalitat ha puesto en conocimiento de la Fiscalía de delitos de odio el juego de cartas 'Que no se te caiga el jabón' por homófobo.
Europa Press | La Vanguardia, 2019-12-11
https://www.lavanguardia.com/vida/20191211/472185367817/la-generalitat-lleva-a-la-fiscalia-de-delitos-de-odio-el-juego-de-cartas-que-no-se-te-caiga-el-jabon-por-homofobia.html

La Conselleria de Trabajo, Asuntos Sociales y Familias de la Generalitat ha puesto en conocimiento de la Fiscalía de delitos de odio el juego de cartas 'Que no se te caiga el jabón' por homófobo.

El departamento ha abierto un expediente de oficio y realiza diligencias informativas, ha explicado este miércoles en un apunte en Twitter recogido por Europa Press, en el que ha añadido: "Tolerancia cero con la homofobia".

El presidente del Observatori contra l'Homofòbia (OCH), Eugeni Rodríguez, ha asegurado, en unas jornadas por el 11 aniversario de la entidad, que "no se puede tolerar una aberración en el discurso del odio como esta", y ha pedido a la administración tolerancia cero y ser efectiva sobre este caso.

#hemeroteca #homofobia | La Generalitat lleva ante Fiscalía el juego 'Que no se te caiga el jabón' por homófobo

Imagen: Google Imágenes / El 'poli' de 'Que no se caiga el jabón'
La Generalitat lleva ante Fiscalía el juego 'Que no se te caiga el jabón' por homófobo.
La administración abre un expediente de oficio a la empresa.
Germán González | El Mundo, 2019-12-11
https://www.elmundo.es/cataluna/2019/12/11/5df0fa4dfc6c83226c8b4580.html

Estás en la ducha de una prisión y debes evitar que se te caiga el jabón. Para ello juegas a un ritmo frenético, evitando que aparezca la carta del jabón y puedas perder. Así se define el juego 'Que no se te caiga el jabón' pensado para el público adulto y cuya empresa editora lo define con que tiene mucho "humor negro, faroleo, puñaladas por la espalda y suerte absurda".

Pero estamos en una época en que se han de tener en cuenta todas las sensibilidades. Lejos de ver un componente lúdico, la Generalitat considera que puede ser ofensivo para el público y por eso ha abierto un expediente de oficio sobre este juego iniciando diligencias informativas. Además lo han puesto en conocimiento de la Fiscalía de delitos de Odio de Barcelona, que coordina el fiscal Miguel Ángel Aguilar, por si hubiera cometido alguna infracción penal.

"Tolerancia cero con la homofobia" ha difundido el Departament de Asuntos Sociales por las redes en respuesta a un usuario que lamentaba que fuera "uno de los juegos más vendidos estas fiestas" navideñas. Y es que hay juegos que no son aptos ni para todos los públicos.

miércoles, 25 de septiembre de 2019

#hemeroteca #generoinclusivo | Juguetes al margen de etiquetas: llega el primer muñeco sin sexo asignado

Imagen: El País / Parte de les 'Creatable World' de Mattel
Juguetes al margen de etiquetas: llega el primer muñeco sin sexo asignado.
Creatable World es el primer muñeco customizable de género inclusivo. La colección creada por Mattel incluye seis modelos diferentes con distintos tonos de piel, sin maquillaje ni formas corporales definidas.
Rita Abundancia | SModa, El País, 2019-09-25
https://smoda.elpais.com/moda/actualidad/juguetes-al-margen-de-etiquetas-llega-el-primer-muneco-sin-sexo-asignado/

Érase una vez la fábrica de juguetes, donde se almacenan los juegos ya acabados y listos para ser distribuidos por las tiendas de todo el mundo, y era en ese preciso momento en que se acaba la jornada laboral y los empleados apagan las máquinas, las luces y se van a sus casas.

Cuando ya se ha hecho el silencio, es el momento en que los muñecos abandonan su inmovilidad y cobran vida, porque, como todos sabemos, estos seres aparentemente inanimados tienen su propio mundo al margen del nuestro, que solo algunos niños pueden adivinar. Pero en aquellos días el ambiente en esta fábrica de ilusiones era algo diferente; ya que Barbie, American Girl; los muñecos BTS, inspirados en la banda surcoreana de K-Pop del mismo nombre, y todos los demás juguetes tenían un nuevo compañero de aventuras que se llamaba Creatable World.

En Mattel ya estaban acostumbrados a dar la bienvenida a nuevos amigos, ya que las ideas y los proyectos eran cosas que no escaseaban en ese universo, pero la última creación era un tanto especial. Para empezar no se sabía muy bien si era un chico o una chica, ya que tenía vestidos para ambos sexos y su cara, aunque muy amigable y sonriente, no llevaba ni maquillaje ni pestañas, como les solía ocurrir a las muñecas diseñadas especialmente para las niñas. Además, Creatable World tenía la habilidad de cambiar de personalidad y representar cada noche un papel diferente. Era tan divertido y sorprendente que pronto los demás muñecos se olvidaron de si era chico o chica. De hecho, lo bueno de este nuevo amigo era que por mucho que se quisiera, era imposible ponerle etiquetas, ya que cambiaba mucho, aunque seguía siendo siempre el mismo. Y eso pasó a ser su mayor virtud. Ya todos los demás muñecos querían ser sus amigos y cada noche jugaban juntos y felices.

Pero volvamos al mundo de los mayores, cuando se encienden las máquinas y la gente empieza a trabajar. Un mundo donde la mayor parte de las jugueterías todavía dividen sus productos en secciones para niñas (muñecas, vestidos de princesa, peluches rosas) y niños (balones, videoconsolas, disfraces de súper héroes); aunque ya hace tiempo que hay propuestas de pedagogías y juegos más inclusivos, no binarios, como ‘Let Toys Be Toys’ (LTBT), campaña que empezó en 2012 para concienciar a las tiendas sobre el fin de seccionar los juguetes por sexos (¿quién ha dicho que los niños no pueden jugar con muñecas y las niñas no pueden ser Batman por un día?); o su homólogo en el mundo de la literatura infantil, ‘Let Books Be Books’, iniciativa que salió a la luz en marzo del 2014.

En un mundo donde los niños trans son ya una realidad (aunque muchos colegios no sepan cómo abordarla) y donde los ‘millennials’ se perfilan como la primera generación de la historia que puede convivir, con mayor o menor naturalidad, con la fluidez de género; Creatable World supone el primer muñeco customizable de género inclusivo, al margen de cualquier tipo de normas o etiquetas. La colección creada por Mattel incluye seis modelos diferentes con distintos tonos de piel, sin maquillaje ni formas corporales definidas y con un conjunto de complementos que incluyen ropa de ambos sexos, peluca y accesorios para que los niños creen su propio personaje. Y a partir del 25 de septiembre estará disponible en las plataformas digitales de El Corte Inglés y Amazon, así como en la tienda física y online de Toys “R” Us, a un precio recomendado de 39 euros.

Las muñecas no deberían ser solo para niñas
“La idea de crear este muñeco partió de los muchos sondeos que hacemos a los niños y adultos y sus respuestas sobre lo que les gustaría encontrar en los juguetes del futuro”, cuenta Kim Culmone, vicepresidente de Mattel Fashion Doll Design, “descubrimos que a los pequeños no les gusta que les digan qué juguetes son para chicas o para chicos, prefieren decidirlo ellos mismo y tampoco les gusta que le pauten cómo deben jugar. Son muy conscientes de su tiempo de juego y quieren opciones. Al mismo tiempo, muchos padres están preocupados con la generización de los juguetes. Creatable World es un muñeco adaptable, sin etiquetas ni género y que permite crear personajes una y otra vez. Pone al niño a cargo de la tarea de diseñar el modelo de juego que quiere y beneficiarse del hecho de jugar con muñecos, con todo lo que eso implica a la hora de inventar historias, ser creativo o de utilizar el juego como vía de autoexpresión. Abre un diálogo sobre cómo deben ser los nuevos muñecos y quién puede jugar con ellos (no solo las niñas) en esta sociedad cambiante, y nosotros estamos muy orgullosos de haber contribuido a sentar las bases para iniciar este debate”.

Si el juego es una manera de recrear al mundo, o de tratar de entenderlo, Creatable World es un muñeco que acepta todas las variantes posibles entre ser una chica y un chico cien por cien hetero. Entre ambos extremos existe un enorme abanico de posibilidades que los pequeños ya ven en el mundo real (bisexuales, trans, gays con pluma o sin ella, lesbianas, ladyboys o personas con look andrógino). “La última creación de Mattel ha sido diseñada para cualquier niño/a, entre los 5 y los 8 años”, comenta Mónica Dreger, vicepresidente de Global Consumer Insights de la marca, “puede resultar de gran ayuda un chico/a trans, porque puede verse reflejado como una opción tan válida como las otras, pero también está pensado para el universo ‘mainstream’, y tal vez pueda ayudar a comprender otras realidades”.

Las mentes infantiles aceptan todo fácilmente y con naturalidad pero las adultas, más contaminadas por la civilización o cultura, pueden sentir un cierto rechazo a la hora de comprarles a sus hijos un muñeco sin sexo asignado. Le pregunto a Dreger si no teme las reacciones más conservadoras, que pueden acusarlos de confundir a los más pequeños sobre su identidad sexual o desvirtuar a la madre naturaleza que, supuestamente, en la mayoría de los casos provee a los humanos con un pene o una vagina, aunque luego ellos quieran transitar al sexo contrario. “Somos conscientes de que este producto levantará críticas”, apunta Dreger, “pero creemos que estas son saludables y bienvenidas porque estamos en la tarea de cambiar algo gordo y, si hubiera silencio, significaría que habríamos llegado demasiado tarde. Los grandes cambios provocan siempre reacciones fervorosas”.

Jess Weiner es experta en asuntos culturales y CEO de Talk to Jess, empresa encargada de asesorar a marcas en el mundo de los negocios, dentro del marco del cambio social y la inclusión. Invitada al evento del lanzamiento de Creatable World en Los Ángeles, admite que “el reto está en cambiar los principios del mundo binario (esto es para chicos y esto es para chicas) y cuando se pide a alguien que reflexione un poco sobre esto o por qué piensa de esta manera la tarea es difícil. Pero creo que, al final, estamos llevado a la gente por el camino correcto, que es explorar una forma no binaria de creación y autoexpresión”.

¿Son los muñecos sin género el futuro de los juguetes?, “Ahora mismo lo que existen son juguetes muy divididos por sexos y todo lo que hay en medio es muy escaso, pero en el futuro próximo este espacio se ensanchará y todos los diferentes tipos de niños se verán representados”, sentencia Mónica Dreger. “Muchos niños se ven reflejados. ¡Mira este soy yo y mi amigo!, dicen, y muchos padres están contentos porque así ya no tienen que comprarle varias muñecas, una puede hacer múltiples papeles”, afirma Kim Culmone.

En un mundo cada vez más tecnológico y digital jugar a las muñecas puede ser una de las vías para inculcar a los pequeños valores que tal vez vivan sus horas bajas pero que serán cruciales para el futuro del niño y la humanidad, como la cooperación, o el difícil arte de mostrar los sentimientos. Según apunta Megan Perryman, creadora de la campaña ‘Let Toys Be Toys’, “sabemos ya de los múltiples beneficios de los muñecos a la hora de crear empatía, habilidades de comunicación y permitir a los pequeños recrear el mundo”. ¡Ojala que esa recreación supere al modelo actual!

lunes, 19 de agosto de 2019

#hemeroteca #estereotipos #cuerpos | Estas muñecas negras y con vitiligo libran una gran batalla

Imagen: El País
Estas muñecas negras y con vitiligo libran una gran batalla.
Dos peluqueras han creado la colección Sibahle (somos bellos en idioma zulú) en un intento de cambiar las narrativas y que los juguetes africanos dejen de ser modelos ‘blancos’.
Pablo L. Orosa | Planeta Futuro, El País, 2019-08-19
https://elpais.com/elpais/2019/08/06/planeta_futuro/1565085452_902677.html

Aún no había cumplido tres años cuando la hija de Khulile Vilakazi-Ofosu volvió una mañana de la guardería con un deseo: quería que su madre le alisara el pelo y se lo soltara. Quería una melena larga y lisa como la de las mujeres de las revistas y los dibujos animados, como la que lucían las muñecas con las que jugaba. Hasta ese momento, Khulile no había reparado en que los modelos con los que estaba creciendo su hija no se correspondían con su realidad: por mucho que dejara crecer su pelo, nunca iba a tener una melena larga y lisa.

“Entonces nos dimos cuenta de la falta de referentes que tienen nuestros hijos. Actualmente hay algunos actores o cantantes afrodescendientes, pero los niños siguen educándose en un mundo en el que mayoritariamente los referentes son occidentales caucásicos”, subraya Khulile. Thor o Ant-Man no son imagen y semejanza de un crío de Khayelitsha o Kibera. Tampoco la melena rubia de Barbie se parece a la de la hija de Khulile.

Esta no tardó en convencer a su socia Caroline Hlahla de que la peluquería que ambas regentaban tenía que ser también un escenario descolonizado y descolonizante. Enfrentando los cánones occidentales de piel clara y pelo liso, pero sobre todo afianzado un nuevo arquetipo. “Estamos tratando de entender por qué al negro de las Antillas le gusta tanto hablar francés”, reflexionaba Frantz Fanon en ‘Piel negra, máscaras blancas’. “Nosotras nos dimos cuenta de que las muñecas podían tener un impacto grande en la educación de nuestros hijos. Podían cambiar la narrativa”. Su forma de mirar el mundo, responden Khulile y Caroline a la vez, intercambiando palabras de un mismo discurso.

Aunque provienen de entornos socioeconómicos distintos, Khulile se crió en los días de la esperanza que alumbró el mandato de Nelson Mandela para Sudáfrica, mientras que Caroline llegó desde Zimbabue para enfrentarse a un país que ha acabado por mirar con recelo a cualquier migrante por más que compartan color de piel, existía entre ellas una perspectiva colonial compartida y arraigada en la infancia: “Cuando éramos niñas usábamos las cerdas de la escoba para hacer peinados a nuestras muñecas. Era lo más parecido al cabello de las occidentales que teníamos”. Justamente eso era lo que no querían para sus hijas. Y por eso decidieron crear sus propias muñecas.

‘Bontle’, que significa belleza en lengua sotho; ‘Neha’, con rasgos indios; ‘Zuri’, belleza en swahili, que es albina; ‘Nobuhle’, la que representa la belleza en zulú; ‘Ayana’, piel mestiza; y ‘Ndanaka’, soy bella, en lengua shona, la muñeca con vitíligo. Toda la colección, ‘Sibahle’, (somos bellos en idioma zulú), resuena bajo el eco de una misma idea: acercar los distintos ideales de belleza a la realidad africana. “Buscamos crear muñecas en las que los pequeños se puedan reconocer”, subraya Caroline. “Asociar la belleza a ellas mismas, sin tener que buscar referentes externos”, añade su compañera en esta aventura de la deconstrucción. El próximo reto es incorporar un muñeco masculino a la saga.

Antes incluso de que existiese Sibhale, cientos de personas por toda Sudáfrica se unieron bajo el lema #RemovalOfWhiteDolls para exigir a las superficies comerciales del país que retiraran las muñecas de piel blanca, cintura estrecha y melena rubia y lisa de sus estantes. Esas no son las mujeres reales de su parte del mundo.

Nunca hay que perder de vista la importancia del juego. Según la publicación de Unicef, Deporte, Recreación y Juego, estos tres elementos fortalecen el organismo y evitan las enfermedades, preparan a los niños y niñas desde temprana edad para su futuro aprendizaje, reducen los síntomas del estrés y la depresión y además mejoran la autoestima.

La batalla por la dominación cultural

El estreno de 'Black Panther' llenó el pasado año los cines de todo el continente africano. Por primera vez una gran producción internacional alteraba el dominio discursivo que retrata las Áfricas como un conjunto homogéneo de fauna salvaje, hambrunas y batallas tribales. Y eso suscitó el interés de las clases medias locales que a medida que se expanden vertiginosas por el continente —se estima que para 2050 uno de cada cuatro habitantes del mundo será africano— reclaman representaciones alternativas de sí mismas.

Las grandes multinacionales del entretenimiento han sido las últimas en buscar ahí su próximo gran negocio. En 2015, Netflix comenzó a distribuir filmes nigerianos y se hizo con los derechos de taquillazos locales como ‘October 1st' o 'Fifty’. El pasado año, durante el festival de Toronto, anunció a bombo y platillo su primera producción local, 'Lionheart', pero no ha sido hasta este 2019 cuando se ha consolidado la apuesta por las producciones africanas: 'Shadow, The Boy Who Harnessed the Wind' ('El Niño que domó al viento', en español) o el título para niños 'Mama K's Team 4'.

El problema, escribió el comentarista cultural Daniel Okechukwu en un artículo acerca ‘Nigerian Prince’, otra producción hollywodiense ambientada en esta país y estrenada el pasado año, es que la representación del país como “un lugar donde todos pelean por dinero, bien trabajando hasta la extenuación en un empleo sin futuro o uniéndose a la cultura clandestina de la estafa” puede “molestar a un nigeriano que vive en Nigeria”, pero funciona entre su audiencia primaria, la occidental, “confirmando la idea que ya tienen”. Lo mismo que sucede con ‘Black Panther’ y con buena parte de los últimos estrenos de las grandes productoras.

A los jóvenes africanos les enorgullece que Nairobi sea un personaje aclamado en ‘La Casa de Papel’ o de que Disney convirtiese la historia de la joven prodigio del ajedrez ugandés en la aclamada 'La reina de Katwe', pero recelan cuando sus territorios son representados como refugios para yihadistas en ‘Eye in the Sky’ o como escenarios de barbarie en ‘Hotel Ruanda’ o ‘El último rey de Escocia’.

“Nosotras nos centramos en los colectivos más desfavorecidos que habitualmente no están representados para mostrar la diversidad que existe en el continente. Estamos obsesionadas con explicar que África no es un país, sino muchas culturas”, asevera Khulile. Eso supone elaborar un modelo base para su muñeca con nariz plana y mejillas redondas —es el único elemento del juguete que se elabora por el momento fuera del continente— pero llenarlo de identidades: pieles, peinados, ropas y nombres.

Esta apuesta por la diversidad, cultural mas también pragmática (las muñecas tienen trajes y complementos a juego, desarrollados a partir de tejidos y diseños locales), es la clave de éxito de Sibhale, por encima de otras iniciativas similares que ya existen en otros puntos del continente. Incluso la icónica Barbie de Matel está intentando dejar atrás el arquetipo sexista y racista que la perseguía con una colección de muñecas con diferentes tonos de piel, color de pelo y tipos de cuerpo.

Mientras asoma la competencia, a la tienda que Khulile y Caroline regentan en uno de los barrios más pudientes de Johannesburgo siguen llegando pedidos de todo el mundo. De Estados Unidos, España, Rusia e incluso Korea. La gente encarga muñecas y devuelve gestos de gratitud: “Soy yo”, se observa decir a una pequeña con albinismo al abrir su regalo. Caroline conserva orgullosa el vídeo en su teléfono.

“Mucha gente nos dice: ojalá hubiésemos tenido algo así cuando nosotros éramos niños. De hecho”, continúa Khulile, “además de para los críos, lo compran también para ellos”.

Lo que cuenta el cabello

A sus 13 años, Zulaikha Patel había tenido que cambiar ya tres veces de escuela cuando en 2016 se enfrentó a los responsables de la Pretoria High School for Girls porque le recordaron que debían ajustarse a las normas de imagen del centro, esto es, cortar y alisar su esplendorosa melena afro. Decían que su exótica cabellera supondría una distracción para otras alumnas.

La instantánea de la rebelión de Zulaikha se convirtió en el último icono de una lucha que está en el origen mismo del movimiento negro en el mundo y de la lucha anti apartheid en Sudáfrica. Las Panteras Negras o el propio Black Consciousness Movement sudafricano convirtieron la imagen de sus cabelleras en parte de su reivindicación.

La narrativa colonial se habían encargado de transformar el pelo natural de la población negra en sinónimo de lo indeseable. Primero popularizando su imagen salvaje —traducida en el peyorativo ‘fuzzy-wuzzy’ con el que los soldados británicos tildaban a las tropas sudanesas durante la guerra mahdista— y asociándolo después la suciedad al peinado rasta. No obstante, la mayor treta de los colonizadores fue negar la propia esencia de las culturas africanas en el cuidado del cabello: obviando la existencia de tradiciones antiquísimas para tratar y decorar el pelo e imponiendo posteriormente medidas de buena presencia que medían la longitud de las trenzas como si el pelo rizado pudiese medirse igual que el liso.

Pese a las victorias en las guerras de independencia, el imaginario colectivo del mundo sigue controlado por el guión etnocentrista occidental: el pelo afro, los clasificados como cabellos 4a, 4b y 4c, son la representación estándar de las población afrodescendientes, cuando en realidad esta tipología de cabello y sus tratamientos asociados son sólo una más entre los cientos de técnicas y estilos de peinado existentes, al tiempo que rara vez los ideales de belleza universales se asocian con su imagen. Casos como el de la actriz Lupita Nyong’o son una excepción acompañada demasiado a menudo del adjetivo exótico.

Las consecuencias de este dictado de la imagen se observan en cada rincón del continente donde las jóvenes ahorran compulsivamente para ponerse extensiones o comprarse cuanto antes una peluca que les devuelva ante el espejo lo que Netflix e Instagram les dibuja como meta. “Creo que nos han lavado el cerebro. Las jóvenes creen que lo que se espera de ellas es lo que ven en la televisión y en las películas. Yo no tengo nada en contra de que lleven estos pelos artificiales, sólo trato de mostrarles lo bello que puede llegar a ser su propio pelo”, afirma la keniana Michelle Ntalami, quien hace seis años convenció a un grupo de modelos y amigas para que empezaran a mostrar su cabello natural. Logró involucrar a más de 500 personas que aún hoy mantienen viva la iniciativa. “Nuestra pequeña revolución”.

Aunque está a punto de cerrar, frente al escaparate de la peluquería que Caroline y Khulile mantienen en el mismo local que la tienda de muñecas, hay todavía varias jóvenes. Observan, sin atreverse a entrar, lo que se dibuja tras los cristales. En una de las estanterías destacan varios bustos con ideas para peinados. Junto a los sillones, ellas son ejemplo real de que es posible lucir arreglos más allá de trenzas, extensiones y pelucas. “A muchas de estas chicas les faltan referentes”, sentencia Caroline, “Crecen pensando que su pelo no es bonito porque no sale en las revistas ni en las películas, y no saben el potencial que tienen porque a sus madres tampoco les enseñaron cómo tratarlo”.

Pero todo eso ya está cambiando. En parte gracias a unas muñecas.

sábado, 8 de junio de 2019

#hemeroteca #educacion #igualdad | Patios feministas contra el monopolio del fútbol: así cambia el recreo cuando niños y niñas pueden jugar a más cosas

Imagen: El Diario
Patios feministas contra el monopolio del fútbol: así cambia el recreo cuando niños y niñas pueden jugar a más cosas.
Ofrecen su testimonio varios colegios que han modificado sus patios para diversificar el uso y ofrecer opciones más allá del fútbol, que suele ocupar un espacio privilegiado y ser practicado por niños. El despacho de arquitectura Equal Saree ha elaborado una guía que sistematiza el proceso y que enumera entre los efectos la reducción de la conflictividad o un descenso de la segregación por género de los juegos. "Los niños o niñas que jugaban solos o se quedaban arrinconados ahora juegan más con otros", explica la directora del CEIP Enric Soler i Godes de Castellón.
Marta Borraz | El Diario, 2019-06-08
https://www.eldiario.es/sociedad/Patios-feministas-monopolio-futbol-cambia_0_907459365.html

Cada vez son más los colegios que han empezado a pensar sus patios como espacios marcados por el género. La disposición más habitual suele consistir en una gran pista dominada por la actividad estrella de los recreos, el fútbol, practicado en su mayoría por niños y casi siempre los de más edad. Las niñas y aquellos a los que no les gusta o que no dan la talla a ojos del resto suelen acabar en las periferias, donde no suele haber mucho mobiliario ni recursos. Es el diagnóstico del que parten los centros educativos que en los últimos años han iniciado procesos de remodelación de los patios. Aquellos que los han culminado ya están experimentando los efectos.

Es el caso del CEIP Enric Soler i Godes de Castellón, que comenzó en 2016 a darle la vuelta a su patio como parte de un proyecto de coeducación iniciado por el Ayuntamiento. El primer paso fue observar el espacio y cómo lo utilizaba el alumnado. "Nos pusimos a mirar cómo jugaban ellas y ellos. El 80% lo ocupaba la pista y las niñas solían quedarse arrinconadas. Lo veíamos como algo normal. A ellas las animábamos a jugar al fútbol, pero esto fue una mirada nueva, nunca lo habíamos pensado", afirma la directora del centro, Merche Fernández.

Lo mismo concluyó la comunidad educativa del CEIP Nuestra Señora de La Paloma, en el barrio madrileño de La Latina, al poner fin a la primera fase del proceso. Su directora, Belén González, explica cómo a medida que el alumnado iba subiendo de curso, las actividades en el recreo se segregaban cada vez más por género y los más mayores solían dominar el espacio. Si el resto se metía en el juego, se enfadaban con ellos. "Uno de los problemas evidentes era que cuando volvían del patio, muchos estaban cabreados por el fútbol. Que si me ha hecho falta, que si fue fuera, que si el gol no valía...", cuenta.

Este tipo de modificaciones se enmarcan en proyectos de remodelación de los patios con perspectiva de género y parten del análisis del espacio que propone el urbanismo feminista y la coeducación. Su objetivo no es acabar con los juegos de pelota, sino diversificar el uso de los patios para que sean más inclusivos –no solo teniendo en cuenta el género, también la edad y otras diversidades– y fomenten otro tipo de actividades. La idea es "propiciar que pasen cosas más allá del fútbol", resume el concejal de Educación del Ayuntamiento de Castellón, Enric Porcar. El proceso cuenta con varias fases y culmina con la construcción de alternativas, entre ellas, espacios de reunión, de naturaleza o para potenciar habilidades físicas diferentes como saltar, trepar, hacer equilibrios o bailar.

Más convivencia y menos segregación
Partiendo de esta premisa, el CEIP Enric Soler i Godes ha pasado de tener dos pistas de cemento y un pequeño jardín a contar con distintas zonas y mucho color en las paredes y en el mobiliario. Ahora el espacio tiene un rocódromo, un huerto, una cabaña de madera, columpios, zonas de encuentro con sombra y mesas de picnic, rampas o una zona de arte y creatividad. Por su parte, La Paloma, que se embarcó en este proyecto de la mano de Red de Patios – formada por la cooperativa Pandora Mirabilia, Collectiu punt 6 y PEZ Arquitectos–, cuenta dos años después con un huerto, casetas, pizarras, zonas para merendar, jardineras, un módulo de cocina, un rocódromo o lianas para que los niños y niñas se cuelguen.

Ambos centros públicos ya están comprobando cómo cambian los recreos desde que sus patios ofertan un amplio abanico de posibilidades, tal y como corrobora el despacho de arquitectura Equal Saree, que ha dirigido la reconversión de cinco colegios de Santa Coloma de Gramenet (Barcelona). El estudio acaba de editar una guía metodológica en la que sintentiza el proceso para que otros centros sigan el ejemplo y, entre otras cosas, pone el foco en los efectos beneficiosos que conlleva esta intervención.

Así, enumera, entre otros, el aumento de la actividad física de las niñas y de niños que habitualmente no juegan al fútbol y que pasan a contar con otras opciones de movilidad, el fomento de las actividades creativas o la mejora de la convivencia y reducción de los conflictos. Además, ha comprobado que se da un incremento de la interacción entre niños y niñas, de forma que los juegos pasan a ser más compartidos y menos segregados por género, y una mayor equidad en la proporción del espacio ocupada y en la visibilidad de unos y otras, cita la guía.

"Hemos podido observar que los niños y niñas que jugaban solos o se quedaban arrinconados ahora juegan más con otros compañeros porque buscan una de las múltiples propuestas y casi siempre hay alguien", cuenta Fernández, directora del CEIP Enric Soler i Godes. Muchos de estos centros acompañan las obras con algún tipo de regulación del fútbol en el recreo. Por ejemplo, en La Paloma cada curso puede jugar un día a la semana.

Así, explica González, su directora, más niñas han comenzado a practicarlo porque al haberlo dividido por edades, no hay diferencias significativas que desanimen a participar. No obstante, ambos centros coinciden en que la diversidad de actividades ha fomentado el uso múltiple del patio y el juego está más repartido. "Ya no hay tanta separación de juegos de niños y niñas, se nota que está mucho más equilibrado porque hemos dado respuesta intereses diversos", concluye González.

Una comunidad educativa más unida
Más allá de los efectos a la hora de jugar, los procesos de transformación de los patios suelen estrechar los lazos entre los miembros de la comunidad educativa, puesto que se hacen en colaboración con toda la comunidad educativa. De hecho, una de las primeras fases es recibir propuestas tanto de los niños y niñas como de las familias y del claustro de profesores. "Son procesos que fomentan las relaciones entre todas las partes, que es algo muy bonito y muy interesante. Además es una forma de integrar el trabajo en equipo y la toma de decisiones colectiva", explica Pablo Chamorro, padre de dos niños de ocho y cinco años que asisten al colegio San Miguel Arcángel, situado en Moralzarzal (Madrid).

El centro de este pueblo madrileño de la Sierra de Guadarrama ha comenzado ahora a modificar el patio en términos similares a los otros dos colegios. Chamorro ya tiene experiencia porque estuvo inmerso en el proceso que llevó a cabo el CEIP Nuestra Señora de La Paloma, donde acudían antes sus hijos. "Espero que esto se extienda lo máximo posible", aspira.

Este tipo de proyectos parten de la premisa de que el patio, donde según el informe Los patios de las escuelas: espacios de oportunidades educativas, el alumnado pasa unas 525 horas al año, es algo más que un lugar en el que pasar el recreo. Siguiendo el hilo del urbanismo con perspectiva de género, que detalla la relación que existe entre cómo está conformado el espacio y la desigualdad entre hombres y mujeres, el despacho Equal Saree ha querido poner el foco en los patios de los colegios. "Es el primer espacio público de la infancia en el que los niños y niñas aprenden a relacionarse con normas menos rígidas que en las aulas. En este lugar de mayor libertad podemos percibir mejor la reproducción de roles", describe Dafne Saldaña, una de las integrantes del estudio.

Así, la tradicional disposición de los patios y su diseño arquitectónico habitual, prosigue la arquitecta, "refuerza la desigualdad", puesto que "da protagonismo a una única actividad, normalmente el fúbtol, que se asocia a la masculinidad. Y no porque las niñas no puedan jugar, sino porque socialmente se les anima menos", aclara.

En su opinión, la conformación de los patios no se ha hecho pensando en otros tipos de actividades, muchas de las que realizan las niñas en los recreos, lo que, lejos de parecer algo solo simbólico, influirá en los menores a lo largo de su vida. "Como cualquier otro espacio, el patio transmite mensajes que son aprendizajes invisibles: que hay unas actividades más importantes que otras y unos grupos sociales que pueden ocupar espacios privilegiados y otros se quedan en los márgenes".

sábado, 24 de noviembre de 2018

#newspaper #homophobia | Don’t Drop the Soap — the game that makes racism, homophobia and prison rape FUN!

Image: Medium
Don’t Drop the Soap — the game that makes racism, homophobia and prison rape FUN!
Owen Duffy | Medium, 2018-11-24
https://medium.com/@owen_duffy/in-october-this-year-i-went-to-the-annual-internationale-spieltage-game-fair-in-essen-germany-b39ff44b666

In October this year, I went to the annual Internationale Spieltage game fair in Essen, Germany. More commonly known as Spiel, it’s the biggest, most important event in the board gaming industry.

This was my third time in attendance, and each time I go I’m stuck by the diversity of the crowd. Over the years I’ve played games with students, families and pensioners. I’ve met fellow gamers from Europe, North America, the Middle East and Asia. I’ve sat in hotel bars rolling dice and shuffling cards into the early hours with people of all backgrounds and from all walks of life, united by a common appreciation for cardboard fun.

It’s encouraging to see the analogue gaming community becoming more diverse, and the trend is being reflected in the gaming industry, where publishers are largely moving on from the kind of sexist chainmail-bikini artwork that characterised the hobby in past decades. These days you’re more likely to find minority ethnic characters, same-sex relationships and respectful depictions of indigenous cultures in games, and creators are increasingly realising that if the industry is to continue to grow, it needs to better represent its customers.

That’s why it’s so jarring to come across games that go in the opposite direction. And at this year’s Spiel, I encountered the most racist, homophobic, hateful product I’ve ever seen in the hobby.

‘Don’t Drop the Soap’ bills itself as a funny and fast-paced card game. In reality, it’s all about prison rape. To win, you’ll aim to get rid of your cards and avoid being left with only the “soap” one in your hand. As the game makes clear, though, there are really no winners, only “one loser.”

Mechanically, it looks pretty uninspired, but gameplay clearly isn’t its selling point. It promotes itself entirely on its theme of sexual assault. And before we even start to explore its abject stupidity, it’s worth looking at the underlying concept of prison shower rape humour.

When democratic societies send people to prison, it’s because they’ve done something wrong — in theory, at least. Someone commits a crime, causes harm to someone else, and they’re sentenced to a period of incarceration. But nowhere in the civilised world is the threat of sexual violence considered part of that sentence.

Why, then, are so many people willing to treat it so light-heartedly? Or even to argue that it’s a deserved and appropriate consequence of committing a crime? Whenever a particularly high-profile offender or public figure goes to jail, it doesn’t take long for Twitter to fill up with comments like: “Hope your cellmate takes a liking to you!” Regardless of someone’s actions, they still have agency over their own body, and where people are at increased risk of sexual assault, society has a duty to protect them.

It’s not just in its choice of subject matter that ‘Don’t Drop the Soap’ falls down, though. It also comes with some stunningly bigoted artwork.

Among the most blatant is the “Prison Bitch” card, which shows a small, scared-looking inmate about to be raped by a much larger man. The victim is white, the perpetrator is black, and as depictions of black people go, this is like something from a piece of far-right propaganda: a hulking, menacing predator with jutting, crooked teeth. They couldn’t have been more blatant if they’d put him in a gorilla suit.

The idea of black men being innately disposed towards sex crimes is nothing new. It’s one of the most vicious and destructive lies spread by white supremacists. It was behind countless lynchings in the American south, and it’s an attitude that’s still far too prevalent today. Making it the premise of a jolly five-minute card game is at best ignorant and irresponsible. At worst, it’s a calculated act of racial hatred.

Then there’s the game’s deep-seated homophobia. Prison rape humour rests on the assumption that men who are sexually assaulted by men suffer a loss of dignity. But that’s just the foundation of the game’s hateful attitude to gay and bi men.

At Spiel, its publishers had a banner promoting their stall. It showed a stereotypically effeminate man in a shower, pouting and presenting his buttocks. The message was clear: he wanted to be sexually assaulted, and he was making himself available.

The idea that gay and bi men are always receptive to sexual advances is incredibly harmful. It’s the same-sex equivalent of a man who rapes a woman arguing: “She wanted it, really.” It implies that we can’t be victims, we can’t be survivors, and it trivialises male-on-male sexual violence.

As the final cherry on the turd, the game’s “soap” card — the one you don’t want to be caught with in your hand — comes with a rainbow flag background. The flag is an internationally recognised symbol of pride, solidarity and respect. It stands against hatred, violence and discrimination against the LGBT community. This game attacks everything it represents, and appropriating it in this way is un-fucking-forgivable.

‘Don’t Drop the Soap’ isn’t just crude or offensive, it actively furthers dangerous attitudes and stereotypes. It demeans and belittles rape survivors, and it sneers at gay and bisexual men. There’s some small consolation in the fact that its audience isn’t likely to be very big, but its inclusion at Spiel raises some questions about what kind of event the organisers are running, and what kind of audiences they’re trying to cater to. I wouldn’t argue for a second that the game should be banned from production or sale. But should it be accorded a platform at the industry’s most important event?

Its designer, Martin Bruun Pedersen, argues that it’s just a game, it shouldn’t be taken seriously, and it’s an expression of the kind of dark humour that he enjoys. In reality, ‘Don’t Drop the Soap’ is a cheap attempt to sell an unimaginative and flimsy game design using juvenile shock value. In doing so, it promotes and perpetuates racism and homophobia, either intentionally or through breathtaking thoughtlessness. So Martin, I sincerely hope you and your publisher go broke.

lunes, 15 de enero de 2018

#hemeroteca #estereotipos | Las muñecas hacen dieta y los héroes van al gimnasio

Imagen: La Vanguardia
Las muñecas hacen dieta y los héroes van al gimnasio.
La profesora Mònika Jiménez Morales señala los estereotipo de género en la publicidad infantil.
Mònika Jiménez Morales | La Vanguardia, 2018-01-15
http://www.lavanguardia.com/economia/management/20180115/434261732677/juguetes-sexistas-munecas-dietas-heroes-gimnasio.html

Desde hace más de una década la campaña de Navidad se instala progresivamente en las pantallas de nuestros hogares desde mediados del mes de septiembre. Primero son los anuncios de perfumes, después llegan de manera más o menos discreta los de comida y, en última instancia, los de juguetes, que ocupan buena parte de las horas de la franja horaria familiar.

Mucho se ha debatido en los últimos años sobre cómo estos anuncios dirigidos a los niños y a los adolescentes muestran estereotipos de género. En este sentido, durante la campaña navideña del año pasado, el Consejo del Audiovisual de Cataluña (CAC), alertaba de que, a pesar de que la cifra había descendido respecto temporadas anteriores, un 34% de los anuncios emitidos aún basaban su reclamo en actitudes estereotipadas y no igualitarias.

Niñas que juegan con muñecas, casi siempre sólo con niñas, con disposición de cuidado e incluso pasiva, o niños interactuando sólo con niños, en momentos de máxima actividad, son escenas habituales en los spots que llenan los televisores estos días.

Más allá de esta cuestión hay un aspecto que, deslumbrados por la flagrante realidad de la presencia de los estereotipos de género en la publicidad dirigida a los niños, a menudo no percibimos: la imagen corporal presente en estos anuncios.

A partir de los 4 años, hay un cambio sustancial en las preferencias de los niños y las niñas con respecto a sus peticiones de juguetes con fisonomía humana. Los peluches, las muñecas-bebé o los personajes sin forma física definida dan paso a los superhéroes y las muñecas adultizadas. Ya no hay lugar para cualquier cosa que les recuerde el mundo preescolar donde habitaban hace pocos meses. La escuela, el contacto con niños mayores, el empezar a buscar referentes adultos en su día a día, son algunos de los motivos que sustentan este cambio de preferencias.

En este sentido, la sexualización y las proporciones físicas excesivamente delgadas de ciertas muñecas o los cuerpos hipermusculados de cualquier juguete de fisonomía masculina que tenga una mínima relación con roles de acción, introducen al imaginario infantil cuál es supuesto el patrón de la belleza en el mundo adulto. Un patrón que interiorizan introduciendo a sus juegos personajes con características físicas irreales.

Los niños comienzan a construir su imagen corporal a partir de los seis años. Hasta este momento, cualquier estímulo relacionado con el cuerpo, por poco evidente que pueda resultar a los adultos, tendrá una clara incidencia en el que las criaturas considerarán normativo en cuanto a las proporciones físicas.

Cuanto más alejado esté su cuerpo de aquel ideal, más distorsionada será su imagen corporal, un hecho que si bien en edades tempranas no suele ser demasiado evidente, a medida que los niños y las niñas abordan la preadolescencia, este hecho puede empezar a traducirse en trastornos vinculados a ciertas patologías alimentarias.

Aunque el abismo que existe entre las características de los juguetes -especialmente las físicas-, en función de la edad es una cuestión que la publicidad evidencia, hay un hecho que, a pesar de tener un papel importantísimo en estos anuncios, no resulta tan evidente: la imagen corporal que proyectan los niños que aparecen en las campañas publicitarias.

Un estudio llevado a cabo por investigadores de la Universidad Pompeu Fabra, en el marco del proyecto “Mediacorp: ¡Mi cuerpo me gusta!”, pone de manifiesto que, de los 150 anuncios más vistos en España durante el año 2015 para niños de entre 6 y 9 años, un 89,1% de están protagonizados por actores y actrices. Con respecto a los anuncios de juguetes, aunque los actores protagonistas son niños y niñas, estos tampoco escapan a la tiranía de un físico delgado. España es uno de los países europeos con la tasa de obesidad infantil más elevada; sin embargo, el relato publicitario no tiene lugar para la realidad, y menos en el caso de los niños.

Si tenemos en cuenta que, tal como hemos dicho antes, la fisonomía de los juguetes contribuye a que las criaturas interioricen determinados patrones físicos como ideales de belleza, resulta ingenuo no pensar en la incidencia que todo el discurso publicitario que envuelve el juguete tiene sobre la imagen corporal de los receptores. Unos receptores que dada su edad son especialmente vulnerables, ya que otorgan credibilidad a cualquier estímulo que puedan asociar a algo gratificante, como es el caso de los juguetes.

Al igual que explicamos a los niños que en el cine, los superhéroes vuelan, pero que en la realidad es imposible que un humano lo haga sin hacerse daño; del mismo modo que nos tomamos el tiempo necesario para hacerles entender que, por mucho que la televisión lo anuncie, no podemos comprar todo lo que hay en el supermercado, hay que transmitirles que la vida va más allá de cualquier imagen pasada por el tamiz publicitario. Este esfuerzo se llama educación mediática, en este caso centrada en la publicidad.

La educación publicitaria, como cualquier transmisión de valores, exige paciencia -es como la lluvia fina que va calando poco a poco-, pero con el tiempo sus efectos son imborrables y capaces de convertir niños ávidos de juguetes en espectadores críticos y preparados por entender que la realidad es mucho más que niños y niñas escuálidos que tararean el sonsonete de una muñeca de proporciones imposibles, mientras el cielo azul y rosa de los juguetes se llena de héroes musculosos vestidos con mallas ajustadas.

Ante la avalancha de una publicidad de juguetes que, aparte de los estereotipos de género, refuerza patrones físicos que contribuyen a crear una imagen corporal distorsionada entre los niños, la clave es la educación mediática y publicitaria.

Dando a las criaturas herramientas para afrontar de manera crítica estos mensajes, haciéndoles ver que la realidad tiene muy poco que ver con lo que muestran los anuncios con un claro objetivo de venta, los regalaremos algo mucho más valioso que cualquiera de los juguetes anunciadas el mejor de los spots publicitarios: la capacidad de tomar conciencia de su valor como individuos, más allá de cualquier impostura social.

Mònika Jiménez-Morales es profesora del Departamento de Comunicación de la Universitat Pompeu Fabra, investigadora principal del proyecto Mediacorp y directora académica del Máster en Gestion de Eventos y Protocolo de la UPF Barcelona School of Management.

domingo, 7 de enero de 2018

#hemeroteca #sexismo | Juguetes y sexismo

Imagen: La Voz del Sur
Juguetes y sexismo.
Alicia Domínguez | La Voz del Sur, 2018-01-07

https://www.lavozdelsur.es/juguetes-y-sexismo

Para mí, una de las experiencias más placenteras de la Navidad es pasear por Cádiz el día de Reyes. Ver la ilusión en la cara de los niños y las niñas me hace evocar mi infancia, ese tiempo en el que la magia lo impregnaba todo.

Así iba yo disfrutando del entorno cuando esas gafas lilas que llevamos las feministas empezaron a agriarme la jornada. La mayoría de las familias con las que me cruzaba repetían los patrones de siempre: niñas empujando carritos de bebés o acunaban entre sus brazos muñecos de diversa índole; niños jugando con coches o superhéroes o montando en bicicleta o patinete. Y empezó a agriárseme el paseo…

A pesar de que cada vez hay más campañas institucionales para fomentar la igualdad en los anuncios de juguetes, la realidad es tozuda, y los intereses comerciales más, y nos demuestra que no avanzamos tanto como creemos. A los hechos me remito: en el artículo del New York Times, ‘Boys and girls, constrained by toys and costumes’, Claire Cain Miller afirma que la separación entre géneros es mucho más clara ahora que hace décadas. Así, en diversos catálogos de juguetes de 1975, tan solo el 2% de los juguetes se publicitaban de forma clara para niños o niñas, mientras que en 2012, todos los productos de la tienda online de Disney estaban separados por sexo. Y en cuanto a los colores, debemos retroceder a los años 20 para comprobar que el blanco era el color unisex, mientras que el rosa se prefería para los niños y el azul para las niñas, según explica la historiadora Jo B. Paoletti en ‘Pink and blue: Telling the girls from the boys in America’. Sería en los años 80 cuando se cambiara esa tendencia que aún hoy impregna la publicidad de ropa y juguetes.

Igualmente, en el Informe de 2017 sobre la campaña de publicidad navideña de juguetes, elaborado por el Observatorio Andaluz de la Publicidad no Sexista del Instituto Andaluz de la Mujer, se concluye que el 54% de los anuncios de juegos y juguetes aparecidos en catálogos y televisiones en estas navidades contienen un tratamiento sexista. Nada más y nada menso que once puntos más que en el 2016. Este año, los reyes del sexismo han sido los catálogos de El Corte Inglés y Toys R Us.

Y si bien existe evidencia científica de que la elección de juguetes sigue unos patrones psicobiológicos modulados por las hormonas prenatales —el médico, investigador y convencido feminista Manolo Cortés, me explicó que los investigadores han llegado a dicha conclusión aplicando el sistema de ‘eyes tracking’ a niños de entre 12 y 18 meses que aún no están condicionados por la estereotipación de género. Del análisis de los movimientos oculares de unos y otras frente a imágenes de juguetes, los niños mostraron mayor interés por la pelota y las niñas, por las muñecas. La experiencia de introducir un camión de juguete y una muñeca de trapo en una jaula de chimpancés, arrojó la misma conclusión—, es innegable que los patrones de género mantenidos por la sociedad, reforzados por la publicidad y repetidos en el día a día por los adultos consolidan los estereotipos y condicionan la libre elección de niños y niñas.

Y así, como si fuera un juego, unos y otras van reforzando instintos, desarrollando vocaciones y configurando misiones: las niñas, enfermeras, profesoras, actrices, madres; los niños, pilotos, investigadores, militares, aventureros... Y todo, bajo la premisa de que "eso es lo que ellos, libremente, han pedido a los reyes", como si con siete o diez años fueran seres autónomos con voluntad propia para elegir.

Recibir una educación no sexista desde la cuna hace seres libres e independientes o, por lo menos, lo pone más fácil a la hora de elegir. Por eso debemos seguir luchando, abuela. Por eso no me quito las gafas lilas, aunque me agrie el paseo del día de reyes que tanto me gusta.