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viernes, 14 de julio de 2017

#memoria | De la intemperie al resguardo del archivo: tiempo, espacio y memoria de la disidencia sexual

Imagen: El Diario / Orgullo Crítico de Madrid
De la intemperie al resguardo del archivo: tiempo, espacio y memoria de la disidencia sexual

Julen Zabala Alonso
Bibliotecario de la Universidad del País Vasco UPV/EHU. Ex activista de EHGAM

El activismo LGTBI+ cuenta ya con una historia de cuarenta años en nuestro país. No sería deseable que las nuevas generaciones olvidaran cómo se empezó a dar visibilidad a la causa. Mirar al pasado es recuperar la memoria colectiva. Y antes de que sea demasiado tarde debemos ponerla a buen resguardo, tarea marcada por la subjetividad de los propios testimonios y que constituirá, sin duda, un archivo de carácter fragmentario; pero contamos con herramientas para establecer unas bases mínimas y poder crear una red que documente y complete la memoria de nuestro activismo. Analizamos algunas experiencias concretas: “International Gay Information Center” de la Biblioteca Pública de Nueva York; los testimonios de “Miradas atrevidas”, recopilados por Aldarte y EHGAM; “Gure genealogia feministak”, crónica del Movimiento Feminista vasco; o el Centro de Documentación Virtual LGTBI del Gobierno Vasco. Finalmente presentamos el proyecto “IGLU Biblioteka”, archivo y documentación queer, LGTBI+ y transfeminismos.

El activismo LGTBI+ cuenta ya con una historia de cuarenta años en nuestro país. Y, como ha sucedido en el resto de movimientos sociales, su evolución ha sido un largo camino de encuentros y desencuentros. En los comienzos, además, tuvo que enfrentarse con urgencia a grandes obstáculos e incomprensión social y casi sin alianzas.

No sería deseable que las nuevas generaciones olvidaran cuál ha sido este pasado, no tan lejano, y recordaran cómo se empezó a dar visibilidad a la causa: solicitamos la derogación de la legislación sobre “vagos y maleantes” y la despenalización de la homosexualidad y seguimos combatiendo el “escándalo público” y luchando por la legalización del propio movimiento de liberación. Tuvimos que aprender a compartir nuestra desesperación en los tiempos más oscuros del sida. Nos hicimos más fuertes luchando contra cualquier discriminación, abordando los derechos y la igualdad legal. Y aquí seguimos, desde la acera de enfrente, en el combate por la igualdad real y la erradicación de la lgtbifobia, defendiendo la diferencia y un largo etcétera, al que especialmente en los últimos años se han sumado las perspectivas queer y transfeministas.

Mirar al pasado es recuperar la memoria colectiva. Y antes de que sea demasiado tarde debemos poner a buen resguardo esta memoria, rescatándola del olvido. Recoger los testimonios de aquel primer activismo es una labor, sin duda, urgente. Aunque sea una tarea marcada por la subjetividad de los propios testimonios y por constituir, casi por definición, un archivo de carácter fragmentario, deberíamos establecer unas bases mínimas para crear una red lo suficiente sólida que documente y complete la memoria de nuestro activismo.

Precisamente este año, en el que se cumplen los 40 años de la primera manifestación por la liberación sexual, celebrada en Barcelona el 26 de Junio de 1977, sólo once días después de las primeras elecciones democráticas en la Transición y duramente reprimida por las Fuerzas del Orden, y en el que el Orgullo de Madrid ha celebrado el World Pride, hemos asistido a una verdadera explosión de artículos y otras actividades (exposiciones, conferencias, encuentros…) en recuerdo de estas cuatro décadas de activismo. Algunas de estas informaciones no han aportado demasiado, pero otras sí nos han presentado testimonios interesantes para nuestra memoria colectiva[1].

TIEMPO

Parece que fue ayer y la verdad es que las cosas han cambiado muchísimo. La juventud de hoy en día difícilmente podrá darse cuenta de lo que era desarrollar un primer activismo en la clandestinidad, prácticamente sin medios y, además, casi sin alianzas de ningún tipo. Tuvimos que enfrentarnos a grandes dificultades, pero, sobre todo, comenzar a dar la cara, en casa, en la calle, en los medios, en todas partes.

Una de las características de toda nuestra historia, y que afecta directamente a cualquier labor de archivo, ha sido la continua división y enfrentamiento, diferentes disensiones y abandonos que nos han ido marcando. Ya lo sufrió aquel primer FAGC con la escisión de la CCAG. Desde perspectivas encontradas se han ido marcando estrategias divergentes. Pero hay que reconocerlo como parte de nuestra historia. Como consecuencia de este constante enfrentamiento mucha documentación se ha perdido para siempre.

Desde aquellos grupos históricos que conformaron la COFLHEE, de los que solo quedan como testigos el propio FAGC en Catalunya y EHGAM en Euskal Herria, el activismo y el asociacionismo se ha multiplicando, creándose un sinfín de colectivos. Incluso llegó un momento en que casi cada persona transexual contaba con su propia asociación. También hay que tener en cuenta los avatares de las lesbianas, que pasaron a participar principalmente en grupos autónomos o, en mayor parte, en los colectivos feministas. La misoginia que rápidamente se apoderó del primer movimiento de liberación gay hizo que tanto transexuales como lesbianas fueran por su lado.

Parece que fue ayer, pero las divisiones siguen estando presentes. En un reciente artículo en el que mujeres transexuales daban su testimonio[2] y, tristemente, reconocían que “si vas a una de las organizaciones ya te miran mal en la otra”, que “hay un odio increíble entre las asociaciones” y que “las asociaciones segregan”. Lo dicho, que parece que no pasa el tiempo.

Tampoco parece que ha pasado el tiempo para personajes como Javier Marías que sigue sin entender nada al poner la excusa de la conmemoración del centenario de Gloria Fuertes, para criticar al feminismo que está rescatando del olvido y de la más absoluta clandestinidad (la misma de aquellos inicios del activismo por la liberación sexual) la figura y la obra de tantas y tantas mujeres, reivindicando, además, otra genealogía posible, reivindicada por el movimiento “herstory”[3]. No podemos predecir qué quedará de la escritura de Marías, pero en nuestro imaginario siempre tendrá un lugar preferente aquella sentencia con sabor a Gloria: “Fui al metro decidida a matarme. Pero al ir a sacar el billete ligué, y en vez de tirarme al tren me tiré a la taquillera".

El tiempo pasa, es verdad. Pero, por increíble que parezca, han tenido que pasar 40 años para que veamos imágenes ‘en movimiento’ de aquella primera manifestación que dio visibilidad a homosexuales, lesbianas, transexuales y travestis, a quienes, no olvidemos, todavía se les podía aplicar, junto a otras gentes de malvivir, aquella maldita ley de Peligrosidad y Rehabilitación Social. Sumamos, de esta forma, un nuevo testimonio audiovisual a las conocidas imágenes de Colita[4]. También en las conmemoraciones de este año hemos podido conocer imágenes de la marcha celebrada en Vallecas el 25 de Junio de 1981, fotografías de Antonio Suárez[5].

Todo esto nos da a entender que todavía no lo hemos visto todo y que quedan muchos ‘armarios’ por abrir, aquí y en cualquier lugar. Así, también estos días se ha dado a conocer una filmación de 18 segundos en la que figuran varias mujeres que fueron esclavas sexuales durante la Segunda Guerra Mundial por parte del ejército japonés en Corea[6].

Pero, por si esto nos pareciera poco, en una cueva de Rentería (Gipuzkoa) se han descubierto unos grabados paleolíticos de un carácter único en la Península[7]. El yacimiento en cuestión era de muy difícil acceso y, según dicen, se mantiene intacto, gracias a las condiciones estables de temperatura y humedad, nada más y nada menos que desde hace 14.000 años. Podríamos decir que se trata de un ‘cuarto oscuro’ perfecto. Junto a la representación de bisontes y caballos se puede observar -¡ni más ni menos!- una gran vulva de un metro de altura y otro órgano femenino de menor tamaño. Según dicen, estos santuarios están relacionados con rituales de fertilidad y se trataría, quizás, de sitios de encuentros para poblaciones escasas, algo así como ‘lugares de ligoteo’.

Pero, a pesar del tiempo pasado, aquel paleolítico nos puede parecer mucho más ‘moderno’ que algunas de las actividades humanas de la actualidad. De conocer el sentido de esas vulvas, HazteOír no dudaría en mandar su ‘autobús del odio’ a las puertas de la cueva. Tampoco se quedaría corta la fiscalía de Sevilla que sigue empeñada en criminalizar a las feministas que ‘procesionaron’ el ‘coño insumiso’ el Primero de Mayo de 2014[8]. Pues, eso, que en cuestión de vulvas no hacemos sino retroceder en el tiempo.

ESPACIO

Volvamos a nuestros archivos. Nuestra memoria necesita, tal y como decía Virginia Wolf, ‘una habitación propia’. Contar con un espacio es fundamental, tal y como está reclamando, con más énfasis si cabe en los últimos tiempos, Marisa Mediavilla para la Biblioteca de Mujeres[9] que con tanto esfuerzo y dedicación ha ido formando durante décadas y que las administraciones siguen relegando a un sótano, bastante oscuro y semiclandestino.

Para diseñar este espacio propio tendremos que tener en cuenta nuestra genealogía, nuestras divergencias y los avatares de nuestra historia. Habrá que reflexionar cómo hacerlo, pero es una labor que nos apremia, porque todavía contamos con muchos testimonios de quienes nos precedieron. En este sentido, debe ser un espacio acogedor y confortable, como el que Federico Armenteros y quienes con él colaboran han sabido crear desde la Fundación 26 de Diciembre: no podemos ni debemos olvidarlos; no podemos permitirnos, tal y como denuncian, un “orgullo sin memoria”[10].

En la actualidad están proliferando diversas experiencias denominadas ‘bibliotecas humanas’, en las que en vez de documentos son las personas las que nos ofrecen sus testimonios. Este sería un buen método a incorporar al diseño de nuestros archivos. Una experiencia parecida son los testimonios de “Miradas atrevidas: historias de vida y amor lésbico y gay durante el franquismo y la transición en Euskadi”, que constituyen un libro y un documental, recopilados por Aldarte y EHGAM y publicados en 2014[11].

La ocupación del espacio, dentro de nuestro activismo, siempre ha constituido un problema. Así lo podemos comprobar desde aquella primera manifestación de Barcelona: "La presencia de los grises hacia la mitad de las Ramblas hizo que la gente se empezara a dispersar, y quien hizo de escudo y nos protegió fueron transexuales y travestis, a quienes no habíamos dejado ocupar la cabecera de la manifestación porque nos preocupaba la imagen", lamenta Empar Pineda[12]. Triste inicio, pero hay que reconocerlo, como hace Empar: a gente como Ocaña y a transexuales y travestis se les apartaba, aunque luego fueran las que dieran la cara. La historia de Stonewall volvió a repetirse y, lamentablemente, se vuelve a repetir, si n que parezca que nada hayamos aprendido.

No ha faltado tiempo para que la homonorma putafóbica criticara al bloque denominado “Lxs Inapropiadxs”, formado por “trabajadorx sexuales, aliadas migrantes, sudakas, negras y gitanas”[13], por participar en la marcha del Orgullo de este mismo año en Barcelona, precisamente cuando se conmemora los 40 años de aquella primera manifestación. Compartir un espacio que sea “interseccional”, tal y como se ha venido a llamar, no es tarea fácil, pero lo que no podemos permitir es levantar muros y establecer fronteras en nuestros territorios: serán lugares atravesados, infectados, heridos, dolorosos incluso, pero así lo llevamos en nuestra genealogía, como ‘marca de la casa’ que habitamos.

Para recibir premios por comparar a la población refugiada con las invasiones bárbaras ya tenemos a Arturo Pérez-Reverte, que, sin rubor alguno, afirma[14]: "sobre las fronteras caen ahora oleadas de desesperados, vanguardia de los modernos bárbaros" y no duda en pronosticar que la migración convertirá a los barrios en “polvorines”, pues no hay para todos "ni trabajo, ni comida, ni hospitales, ni espacios confortables".

Que se queden con sus premios, con sus fronteras y con sus espacios confortables. Pero es que las crisis migratorias, además, nos demuestran todo lo contrario: increíbles testimonios de lucha y superación de dificultades. Un par de ejemplos son suficientes: la terrible historia de Giusep cuyo padre le pegaba a diario para que dejara de ser gay en Argelia[15] o la larga travesía de Sahir y Mushtak para conseguir asilo en Holanda, aunque al primero se lo rechazan porque su apariencia no demuestra que es ‘suficientemente’ gay[16].

¿Cómo no van a tener cabida en nuestros espacios las putas, las precarias, las vulnerables, las diversas funcionales, las migrantes, las refugiadas, las intergeneracionales, las mayores, las transgresoras, las racializadas, las infectadas, las transtornadas? Frente a quienes quieren negar su espacio a aquellxs inapropiadxs, tenemos el ejemplo de que otro orgullo es posible y que reconoce la lucha contra la precariedad de Las Kellys[17] en la misma ciudad, Barcelona.

Podemos, por supuesto, diseñar nuestros espacios de modos muy diferentes: como si fuera un ‘cuarto oscuro’ clandestino, como un ‘gueto’ de los ochenta o como un barrio más guay ‘gayfriendly’ y mercantilizado. Las diferencias en los resultados pueden ser de lo más obvio, como las que se dan entre las experiencias de la documentación ‘Gay Information Center’[18], recogida en las colecciones digitales de la Biblioteca Pública de Nueva York y las perspectivas del Centro Digital de Documentación Virtual LGTBI[19] del Gobierno Vasco: en la primera las imágenes quedan absolutamente integradas en la colección digital mientras que las del centro vasco forman su propia colección, bastante escondida, aislada y sin relación con otra documentación digital. La contextualización y la integración son factores importantes que hay que tener en cuenta.

En ocasiones basta ocupar un espacio con la mirada. Antes nos decían, y seguramente ahora también ocurrirá más allá de los ‘espacios Grindr’, que las maricas teníamos un sexto sentido para detectar iguales únicamente con la mirada y que funcionaba no sólo en los espacios ‘liberados’, el denominado ‘ambiente’ sino en cualquier espacio público. Esto mismo es lo que ha sacado a la luz el itinerario que ha preparado el Museo del Prado bajo el nombre ‘La mirada del otro’[20]. A veces, como en este caso, no es necesario ocupar o crear nuestro propio lugar, sino conseguir con la otra mirada ver lo que siempre ha estado allí.

Y en otras ocasiones podemos renombrar un espacio y hacerlo nuestro, sin más. Se trata, sin duda, de una apropiación transgresora como la que ha hecho Javier Sáez con la propuesta de Metro LGTBIQ de Madrid: “Digamos que me sentía en un territorio muy heterocentrado, es decir, en lo que yo suelo llamar un 'heterritorio'. Y pensé: ¿y si mariconizamos, bollerizamos, transgenerizamos, queerizamos el Metro?”. Su mapa es una representación personal, una topología de afectos. Su forma de decir, somos y estamos. “No disponemos de espacios públicos donde se habla de la lucha LGBTI, de personas que llevan 30 años o más luchando, peleando, siendo perseguidas o arriesgándose por la igualdad. No se habla de nosotrxs en el sistema educativo, ni en los medios de comunicación, ni en los libros de historia. Y es importante para que los jóvenes LGBT vean que no están solos/as, que vean que la diversidad sexual es una realidad y lo ha sido siempre”, explica.

Pero, es más, la mejor manera de definir el panorama actual del archivo y documentación de la disidencia sexual sería como una zona de ‘cruising’, sin límites definidos, con algunos claros y demasiada maleza.

MEMORIA

Se habla mucho de la fragilidad de la memoria y, seguramente, así será; pero hay otros aspectos que normalmente ‘se olvidan’ y que nos deberían preocupar bastante más. Así nos lo cuenta Andrea Momoitio en un breve, pero encantador, artículo sobre “La tienda de ultramarinos de Herminia”[21]: “Los procesos de recuperación de la memoria histórica, si no tienen perspectiva feminista, sólo sirven para afianzar la lógica patriarcal sobre la que se construye la historia. Recuperar sólo edificios vinculados a los poderes políticos como un ejercicio de memoria colectiva invisibiliza las vidas de las mujeres.” La memoria, como nos aclara tan acertadamente, es un ejercicio de poder, y éste siempre ha estado en manos masculinas. Nuestro activismo necesita, como dice Andrea sobre las mujeres, una genealogía propia “para no olvidar las huellas que hay en nuestros cuerpos”, esas que no se recogen en la historia ‘oficial’.

Tras un prolijo trabajo hace un par de años se presentó la obra en euskera “Gure genealogia feministak”[22], una crónica del Movimiento Feminista de Euskal Herria, cuyo resultado es modélico, por cuanto recoge la historia tanto de los diferentes grupos de mujeres como del activismo feminista, recopilando material gráfico y diferentes testimonios. En alguna ocasión, incluso, se ha querido negar no solo su importancia sino incluso la posibilidad de poder llevar a cabo esta tarea.

Miremos, por ejemplo, en la Biblioteca Digital Europeana, que dispone de más de 50 millones de documentos: la búsqueda del término “lgbt” no llega a 4.000 documentos, de los que únicamente 50 son documentos de texto; de éstos sólo 6 están en castellano y uno en catalán. Las búsquedas de otros términos son igual de decepcionantes: ‘queer’ (915 resultados), ‘homosexual’ (789), ‘lesbian’ (486) o ‘transexual’ (18). En el buscador de ciencia abierta ‘Recolecta’ los resultados, a día de hoy, tampoco son demasiados: ‘lgbt’ (61), ‘lgtb’ (42), ‘queer’ (206), ‘homosexual’ (131), ‘lesbiana’ (33) o ‘transexual’ (34). Los resultados en Dialnet son sensiblemente superiores, pero tampoco es que podamos presumir de una gran visibilidad.

Es cierto que en los últimos años se están realizando y publicaciones más investigaciones y estudios sobre la disidencia sexual y temas relacionados, pero nos siguen pareciendo insuficientes. Además hay que tener en cuenta que la documentación actual no se limita a documentación escrita sino que otros testimonios, como los audiovisuales, también son fundamentales y forman parte de nuestra memoria y deberemos intentar conservarlos en nuestros archivos.

Este año, como hemos indicado al principio, coincidiendo con el 40 aniversario de la primera manifestación ‘visible’ en nuestro país y la celebración del World Pride en Madrid, hemos asistido a una gran presencia de diferentes testimonios en los medios y a otras actividades, en especial exposiciones, que recuperan parte de nuestra memoria colectiva. Resulta imprescindible mantener y reactivar experiencias como ‘El porvenir de la revuelta’[23], ‘¿Archivo Queer?’, ‘Anarchivo Sida’ o el ‘Archivo transfeminista/kuir’ de La Neomudéjar. También debemos fijarnos en otras experiencias de gran interés, como ‘Queer Zine Archive Project’[24], que recoge en abierto infinidad de fanzines, publicaciones, panfletos y posters queer ‘cargados de nostalgia punk’.

Es suficiente repasar algunos de los testimonios o publicaciones que se han dado a conocer últimamente para percatarnos de la diversidad que debe abordar la nuestra genealogía:

· La reivindicación de la figura de María Telo[25], una feminista desconocida que impulsó en 1975 la reforma del Código Civil para eliminar la licencia marital y la obediencia al marido. Habría que recordárselo a Javier Marías, por ejemplo, que esta obediencia inhabilitaba a la mujer para tomar decisiones sin el permiso de “su hombre’.

· El estreno del documental ‘Vida i mort d’un arquitecte’, de Miguel Eck, sobre la figura de José Ferragut[26], homosexual olvidado que luchó contra el entonces incipiente turismo de masas en Mallorca -¡uf!, nada más actual, por cierto- y asesinado en 1968.

· El libro ‘La tinca del calamar’[27], en el que Miguel Barrero recupera la historia de Alberto Alonso Blanco ‘Rambal’, homosexual popular y querido personaje en el antiguo barrio de pescadores de Cimadevilla, en Gijón, que por las noches se travestía para actuar en locales de escasa reputación. ‘Rambal’ fue asesinado en 1976 en circunstancias que nunca fueron esclarecidas y que dieron lugar a la creencia popular de un complot para ocultarlas.

· El estreno del documental ‘Chavela’[28]: "El dolor forma todo lo que ella hizo. Sin ese sufrimiento no habría sido quien fue. Transmitía esa pena y la compartía. Transformaba su dolor en arte. Ella más que cantante era intérprete. Interpretaba sus canciones, les daba alma, las convertía en otra cosa; en algo que dolía", en palabras de Daresha Kyi.

· El testimonio de Coccinelle[29], mujer transexual a la que desde el pasado 18 de mayo Paris homenajea con un paseo. En los años 60 trabajó en la sala Pasapoga de Madrid y no era extraño verla paseando por la Gran Vía en su descapotable, con el aura de tabú y morbo que le acompañaba, pese a que la prensa de entonces la silenciaba por no resultar del agrado del régimen.

· El relato ilustrado sobre Carmen de Mairena[30] realizado por Carlota Juncosa –“es una persona que se considera indigna hacia sí misma y eso limita mucho las muestras de cariño y amor”-, la reedición de ‘Anarcoma’ de Nazario[31] –que reconoce que en los inicios "estaba disimulando dentro de mis historietas. Describía unas situaciones, pero como si las estuviera contemplando escondido dentro de un armario, sin poder expresar libremente mi ser homosexual, mis experiencias homosexuales y el mundo homosexual en que vivía”- o la película sobre Tom de Finlandia –que marcó “el decisivo punto de ruptura en un imaginario homosexual hasta entonces presidido por esa estética de la androginia que articuló Oscar Wilde”-.

· Tiempo también para recordar a otros pioneros, como Gilbert Baker[32], creador de la bandera arcoíris, y George Weinberg[33], el psicoterapeuta que acuñó el término ‘homofobia’ en 1965, después que sus colegas le pidieran que no invitara a una amiga lesbiana a una fiesta; pensó que no sólo les desagradaba la mujer, sino que experimentaban un miedo abyecto, una característica de las fobias.

La homofobia y todas sus variantes constituyen también parte fundamental de nuestra genealogía. En mayo de 2008, precisamente para conmemorar el Día contra la LGTBIfobia, EHGAM presentó una exposición que recogía 101 casos de homofobia, lesbofobia y transfobia[34]. Hasta entonces nos habíamos empeñado en preparar muestras que presentaran las caras ‘amables’ de la disidencia sexual o de nuestro activismo, pero nos dimos cuenta de que también era necesario recoger el odio que se desata contra la ‘diferencia’ y sus vivencias.

Presentamos, finalmente, el proyecto “IGLU Biblioteka”[35], archivo y documentación queer, LGTBI+ y transfeminista. Se trata de un blog personal que nació como necesidad de recoger aquellas lecturas que resultaban de interés para nuestro activismo: si en un principio no tenía más que la intención de recoger información sobre algunas publicaciones, especialmente libros, finalmente se ha ido enriqueciendo con información de hemeroteca, pues se considera que estas noticias también son relevantes y que, de algún modo, deben ser recogidas. En este momento el blog de IGLU dispone de más 7.000 entradas y reseñas de más de 700 libros.

miércoles, 12 de julio de 2017

#hemeroteca #orgullo #putafobia | Orgullo Puta y LGBT

Imagen: Aprosex / Manifestación del Orgullo en Barcelona
Orgullo Puta y LGBT.
Sabrina Sánchez | Aprosex, 2017-07-12

http://www.aprosex.org/orgullo-puta-y-lgbt/

Este texto pretendía transmitir nuestras sensaciones y sentimientos después de la marcha del Orgullo que conmemoraba los 40 años de la primera manifestación por los derechos LGBT formando el bloque que denominamos “Lxs Inapropiadxs” que consistía en trabajadorxs sexuales, aliadas migrantes, sudakas, negras y gitanas y que fue fantástico para nosotras que esas aliadas marcharan junto con nosotras, esperando que para los próximos años nos vayamos sumando cada vez más ya que nuestras interseccionalidades, son eso, las más inapropiadas para este sistema.

En lugar de eso, será una réplica que además no quería hacer porque siempre ha sido un medio cuyos contenidos me han gustado en general, pero somos humanxs y metemos la pata, cosa que creo ha pasado aquí o es una manera de buscar más clicks con un tema que siempre tiene polémica y tiene dividido al feminismo, como buena puta que soy, no descarto nada.

El artículo en cuestión se llama ‘Putofobia ¿sabes lo que es?’ se refiere a mi persona desde el principio y me presenta como mujer, bien por supuesto que eso no lo voy a rebatir porque así es como me identifico, aunque decir que soy una mujer trans, hubiera sido una información más completa.

En primer lugar no se acaba de entender la lógica de que “Las putas también somos LGTBIQ” ¿todas? Suponemos que habrá prostitutas lesbianas y trans, es más, desgraciadamente ésa ha sido durante muchísimos años una de las pocas formas de poder ganarse la vida de miles de mujeres transexuales en todo el mundo y no precisamente por vocación.

Evidentemente no todas somos LGBTIQ, y sí, hay prostitutas lesbianas y trans, como hay prostitutos gais, gente no binaria y personas queer y es muchas veces por estas condiciones que las alternativas que te ofrece el sistema se reducen y si, durante muchísimos años y actualmente, es una manera de que las trans nos ganemos la vida, te lo digo que justo antes de escribir este texto he tenido un servicio y ya tengo para pagar la luz, que me ha venido carísima, por cierto, hay mucha gente en otros trabajos que tampoco están ahí por vocación, sino para llevar comida a la mesa. Afortunadxs aquellos que estudiaron periodismo y al menos ahí medio escribes/transmites cosillas varias.

Las estadísticas muestran unas escalofriantes cifras de maltrato, muerte y prostitución forzada. Según informes de la Asociación Trans Cuirgénero Estatal, de las 1731 personas transexuales víctimas mortales de la transfobia entre 2008 y 2014, el 65% con oficio conocido eran trabajadoras sexuales y 617 no llegaron a cumplir los 30 años.

Así es, vengo del segundo país del mundo donde más se asesinan a mujeres trans, que es México (que no es precisamente uno de “esos países musulmanes”) pero la violencia es ejercida contra nosotras por salirnos del sistema binario de género, nos asesinan por el hecho de ser trans, no por ser prostitutas, evidentemente el estigma trans y el estigma puta le da vía libre a cualquier energúmeno (en México y en otros países, los primeros son los policías) de atacarnos prácticamente de manera impune, como pasó con las compañeras Alessa y Paola en Ciudad de México en septiembre del año pasado o con Lorena en Canarias. Con la estadística del 65% sólo me reafirmas lo que he escrito líneas más arriba.

No es como para ponerse a aplaudir ni de repente caer en la demagogia de que todo lo que rodea la prostitución es guay.

En ningún momento mencioné que todo lo que rodea a la prostitución es guay y tampoco lo pienso. Llevo once años ejerciendo este oficio en pisos, particular, plazas en España y por Europa. Asisto a encuentros a nivel europeo con otras compañeras trabajadoras sexuales y estamos en contacto constante con las compañeras latinoamericanas y sabemos que hay millones de experiencias, negativas, positivas y a veces mezcladas. Esa afirmación simplemente es ofensiva.

Pero es que eso no es así y no es así porque en la inmensa mayoría de casos la prostitución es ejercida por las mujeres más pobres y sin derechos del planeta

¿Hola? aquí la que escribe es trans, migrante y bollera… muchos privis no es que vea demasiados por aquí. Aunque tal vez lo creas, aunque no sé por qué.

y no es sino una forma de violencia ejercida por el hombre contra la mujer ya que si “el consentimiento tiene que ser comprado ya no es consentimiento”.

Este es uno de los mantras que el movimiento neoabolicionista tiene y, claro, conmueve al público en general porque todo el mundo esté en contra de la violencia contra las mujeres, eso si, a las empleadas les paga menos que a los empleados, por ejemplo… pero eso no es un tipo de violencia, ¡qué va!. Que por cierto, debido a esa violencia económica es que muchas hemos tomado la decisión, con toda la libertad de agencia que el feminismo siempre ha impulsado, por el famoso “mi cuerpo es mío” y si es mío para abortar, también es mío para usarlo para sobrevivir en el marco de este sistema heterocapitalista. En este marco el consentimiento en cualquier tipo de trabajo, es muy relativo, pero cuando se habla así es porque se hace desde el privilegio.

Les encanta fomentar la imagen de las pelis o series donde (según ustedes) el 99,99% están obligadas y esa imagen es siempre de estar encerradas en zulos encadenadas. Que existen, claro, como en otros trabajos donde se echa mano de las personas tratadas como la agricultura, servicio doméstico, pesca, etc. Y las trabajadoras sexuales somos las primeras que podemos detectar quién está en situación de trata y se la experiencia neozelandesa ha demostrado que somos las primeras aliadas de las autoridades si de verdad hubiera voluntad.

Puede ser que un trabajo no te guste, yo por ejemplo no podría meterme a las alcantarillas para hacer mantenimiento, pero menos mal que hay gente que sí y no por eso voy a descalificar a quien lo hace y a preguntarle ¿Te gusta tu trabajo? ¿Cómo te sientes con él? ¿Cómo es que siendo tan inteligente llegaste aquí?

La reivindicación era muy fácil: Somos un colectivo que no tenemos un solo derecho laboral y cargamos con muchísimo estigma y es por eso que nuestra intención en el orgullo era recordarle al colectivo que somos una parte bastante numerosa de él y porque los derechos del colectivo no se acaban con el matrimonio igualitario, sino que aún falta mucho por hacer como reconocer el trabajo que da de comer a mucha gente LGBTIQ todos los días.


Putofobia ¿sabes lo que es?
Por putofobia se entiende el rechazo a la prostitución y el desprecio a las personas que deciden ejercerla. Pero ¿una cosa implica forzosamente la otra?
Editorial | GaylesTv, 2017-07-06
https://gayles.tv/editorial/putofobia-lgtbi-feminismo/

La pasada semana se celebró en Barcelona la manifestación del Orgullo que conmemoraba los 40 años de la primera manifestación por los derechos LGTBI en España. Gayles.tv estuvo grabando un reportaje, “Barcelona se manifiesta 40 años después”, que nos ofrece la imagen poliédrica de una lucha que, obviamente, tiene muchas caras. Y al hilo de las declaraciones de una de las participantes en el vídeo surge la idea de este texto.

La mujer a la que nos referimos es Sabrina Sánchez, de la Asociación de Profesionales del Sexo y desfiló junto a otras compañeras tras una pancarta en la que podía leerse “Las putas también somos LGTBIQ. Basta de racismo y putofobia”. En su declaración que podéis escuchar en el minuto 3:20 del vídeo, Sabrina reivindica: “Somos parte de la comunidad LGTB y no queremos que por ser trabajadoras sexuales se nos deje de lado. Existe una tendencia a invisibilizarnos porque damos una imagen que no gusta a cierta parte del colectivo, porque esa imagen no es buena para el resto de la sociedad” Y continua, “la intención siempre ha sido cambiar la sociedad, no encajar en ella a la fuerza”. Bravo por la lucidez de Sabrina, pero muchas voces dirían que con ciertos matices.

En primer lugar no se acaba de entender la lógica de que “Las putas también somos LGTBIQ”, ¿todas? Suponemos que habrá prostitutas lesbianas y trans, es más, desgraciadamente ésa ha sido durante muchísimos años una de las pocas formas de poder ganarse la vida de miles de mujeres transexuales en todo el mundo y no precisamente por vocación. Las estadísticas muestran unas escalofriantes cifras de maltrato, muerte y prostitución forzada. Según informes de la Asociación Trans Cuirgénero Estatal, de las 1731 personas transexuales víctimas mortales de la transfobia entre 2008 y 2014, el 65% con oficio conocido eran trabajadoras sexuales y 617 no llegaron a cumplir los 30 años. No es como para ponerse a aplaudir ni de repente caer en la demagogia de que todo lo que rodea la prostitución es guay.

Sabrina tiene razón al defender el derecho a ser tenidas en cuenta y a querer transformar la sociedad de raíz y no a ser “toleradas” y se sobreentiende en su discurso que reivindica la prostitución como una decisión libremente tomada por la persona.

Pero es que eso no es así y no es así porque en la inmensa mayoría de casos la prostitución es ejercida por las mujeres más pobres y sin derechos del planeta y no es sino una forma de violencia ejercida por el hombre contra la mujer ya que si “el consentimiento tiene que ser comprado ya no es consentimiento”. Y citamos un texto magnífico de Julie Bindel sobre la postura de ciertas feministas neoliberales que parecen sentirse más ofendidas por el planteamiento de abolir la industria de la prostitución que por la explotación que los proxenetas ejercen sobre las mujeres. Son los hombres quienes pagan por el cuerpo de la mujer, quienes deciden si eres o no puta, o puto. Ni que sea por respeto a las supervivientes de la prostitución que llevan cicatrices en el alma y a veces en el cuerpo de la violencia, el abuso y el trato degradante a que fueron sometidas, no podemos, no debemos reivindicar una práctica que trata a la mujer como una mercancía y la deshumaniza.

Habría más, mucho más que argumentar en un sentido y en el otro: sobre la necesidad de la prostitución para evitar males mayores, sobre el derecho de cada cual a hacer lo que más le convenga con su cuerpo y cómo no, sobre las diferentes posturas que desde la izquierda y los movimientos LGTBI se adopta hacía la prostitución, pero todo no cabe aquí.

Únicamente hay algo que merece la pena dejar claro: se puede estar contra la prostitución como estructura opresiva y que eso no implique rechazo a las prostitutas, al contrario. Por ello felicidades de nuevo a Sabrina por sus palabras y por su participación. Entre tod@s seguro que sí construiremos una sociedad realmente nueva y mejor.

martes, 11 de julio de 2017

#hemeroteca #justicia #libertades | La fiscal concluye que las acusadas por el 'coño insumiso' quisieron "ridiculizar los dogmas de la fe católica"

Imagen: El Diario / El 'coño insumiso' en el arco de la Macarena, Sevilla, 2014-05-01
La fiscal concluye que las acusadas por el 'coño insumiso' quisieron "ridiculizar los dogmas de la fe católica".
Pide para cada una de las tres mujeres una pena de 3.000 euros por un delito contra los sentimientos religiosos.
Javier Ramajo | El Diario, 2017-07-11
http://www.eldiario.es/andalucia/sevilla/Abogados-Cristianos-cono-insumiso_0_661784036.html

La Fiscalía de Sevilla considera que la procesión del 'coño insumiso' el 1 de mayo de 2014 supuso un delito contra los sentimientos religiosos del artículo 525.1 del Código Penal. Con base a ello solicita imponer a cada una de las tres acusadas una pena de 3.000 euros (diez meses de multa con una cuota diaria de diez euros) por, entre otras cosas, tener "la finalidad de ridiculizar los dogmas de la fe católica". El juzgado ya ha procedido a la apertura de juicio oral, como interesaba la fiscal y la Asociación de los Abogados Cristianos.

En su escrito de conclusiones provisionales, al que ha tenido acceso eldiario_es Andalucía, la fiscal señala que las acusadas participaron en aquella marcha en compañía de otras personas que no han sido identificadas, dentro de la convocatotoria de lo que se llamo 'Aquelarre feminista', pasando "por delante de varias iglesias". Así, portaban en andas una vagina de látex bajo el nombre 'Procesión de la Anarcofradia del santísimo coño insumiso y el santo entierro de los derechos socio-laborales' "con la que se pretendía hacer mofa de los símbolos y dogmas para quienes profesan la religión católica".

La estructura, considera la fiscal, "estaba acompañada de todos los ornamentos que usualmente distinguen a las imágenes de representación de la Virgen María en los pasos que se procesionan en la Semana Santa de Sevilla, estando adornada por un manto similar a los que normalmente se usan, portando flores en la base y estando vestidas las portadoras del mismo, bien con los capirotes que suelen usar los nazarenos, bien, con la mantilla que, como señal de luto por la muerte de Jesucristo, es costumbre que lleven las mujeres que acompañan en Semana Santa las procesiones".

"Además de utilizar dichos referentes estéticos de vinculación con imágenes religiosas indisolublemente unidas a la religión católica, las acusadas y sus acompañantes profirieron a lo largo del recorrido, utilizando un megáfono, varias proclamas en las que, utilizando expresiones de muy diverso contenido, trataban de atacar las verdades inmutables que constituyen la base de la Fe Católica y burlarse de los referentes que dicho colectivo considera sagrados. Así, se gritaron expresiones como 'la Virgen Maria también abortaría' o 'vamos a quemar la Conferencia Episcopal'.

Asimismo, "y con la finalidad de ridiculizar los dogmas de la fe católica, por parte de las acusadas y los integrantes de la manifestación se leyó un texto que, imitando en su estructura y formato al Credo de los católicos, rezaba como sigue: "Creo en mi coño todopoderoso, creador del cielo y de la tierra, creo en mi orgasmo, mi única norma, nuestro placer, que fue concebido por obra y gracia de mis pulsiones sexuales, nació de mi decisión libre, padeció bajo el poder del terrorismo machista, fue condenado, quemado e invisibilizado, descendió a los infiernos, con el pasar de los siglos resucitó de entre las represalias y subió a los cielos, está localizado en la parte superior de mi vulva y desde allí viene a proporcionarme placer, mientras esté viva y hasta que muera, creo en mi útero sagrado, me lo suda la Santa Iglesia Católica, creo en el bukake de los Santos, el pendón desorejado, la eyaculación de la carne y la corrida eterna. Himen".

También explica la Fiscalía que "en similares términos reprodujeron una oración que emulaba el Ave María cuya letra era la siguiente: 'Diosa te salve vagina, llena eres de gracia, el coño es contigo, bendita tú eres entre todas nuestras partes y bendito es el fruto de tu sexo, el clítoris. Santa vagina, madre de todos, ruega por nosotras liberadas, ahora y en la hora de nuestro orgasmo. Himen. Ni en el nombre del padre, ni del hijo, sino de nuestro santísimo coño".

La Audiencia de Sevilla reabrió el pasado marzo la causa contra tres mujeres por participar en esta 'procesión', un caso que había sido archivado en junio de 2016. El recurso de la Asociación de Abogados Cristianos presentado aquel mismo mes consiguió ser estimado. Dicha asociación no ha entendido oportuno enviar su calificación de los hechos a este periódico pese a la insistencia en querer conocer los términos exactos de su acusación.

Cuando se procedió a la reapertura de la causa, la Audiencia, en contra del criterio del juzgado instructor, arguentó que "no se puede descartar esa intención de ofender los sentimientos religiosos de los católicos a la vista de la naturaleza y contenido de los actos realizados y a su contenido humillante e hiriente que hace difícil sostener, al menos en esta fase del procedimiento en la que nos encontramos, que no concurra ese ánimo de ofensa", apuntó la Audiencia. "El fuerte contenido humillante y ofensivo de los actos realizados, su reiteración, el que se trate de ataques absolutamente innecesarios para la defensa de sus postulados y que dichos actos hubieran necesitado de una previa organización y, por tanto, de una reflexión previa, impide descartar ese ánimo subjetivo".

#hemeroteca #esclavitudsexual | Salen a la luz imágenes inéditas de las esclavas sexuales de la Segunda Guerra Mundial

Imagen: El País
Salen a la luz imágenes inéditas de las esclavas sexuales de la Segunda Guerra Mundial.
Un grupo de investigadores cree que un vídeo de 18 segundos prueba por primera vez los abusos del Ejército japonés durante la ocupación de la península de Corea.
EFE | El País, 2017-07-11
https://internacional.elpais.com/internacional/2017/07/10/actualidad/1499722200_683762.html

Investigadores surcoreanos han hallado imágenes de varias mujeres que se cree fueron explotadas sexualmente por el Ejército japonés durante la Segunda Guerra Mundial, en el que puede ser el primer vídeo que documenta la existencia de las llamadas "esclavas sexuales". La película, muda, en blanco y negro y de apenas 18 segundos de duración, muestra a siete mujeres de etnia coreana frente a varios soldados estadounidenses y chinos que luchaban contra la ocupación japonesa.

En las imágenes se ve a una de las mujeres hablando con un soldado chino mientras el resto mira a cámara o al suelo con gesto asustado. Se cree que fueron tomadas en septiembre de 1944 frente a una llamada "estación de confort". Ese eufemismo se utilizaba para denominar los prostíbulos usados por las tropas imperiales niponas. Fueron captadas en la localidad de Sonshan, en la provincia austral china de Yunnan.

La grabación ha sido localizada por investigadores del Centro de Derechos Humanos de la Universidad Nacional de Seúl en los Archivos Nacionales de Estados Unidos. Los investigadores apuntan que las imágenes son similares a las que tomó el sargento estadounidense Edwards C. Fay, autor de unas fotos de esclavas sexuales que vieron la luz en 2000 y que parecen coincidir con lo capturado en la película. Las fotos, tomadas junto al burdel de Songshan, mostraban a varias mujeres, entre ellas Park Young-shim, que antes de fallecer en 2006 se reconoció en las imágenes, donde aparece embarazada.

Los investigadores presumen que los nombres de las mujeres que aparecen en la película seguramente están en las listas oficiales de mujeres que el Ejército japonés obligó a prostituirse. Se estima que unas 200.000 mujeres, principalmente en China y la península de Corea, fueron forzadas a prestar servicios sexuales a soldados japoneses a partir de los años treinta y, especialmente, en el tramo final de la Segunda Guerra Mundial, concluida en 1945. Hoy solo quedan vivas 38 mujeres dentro de la lista oficial que maneja el Gobierno surcoreano.

Japón, donde buena parte de la clase política aún cuestiona la existencia de las llamadas "mujeres de confort", acordó a finales de 2015 con el anterior Gobierno surcoreano aportar 1.000 millones de yenes (unos 7,6 millones de euros) para un fondo de compensación para las víctimas. Sin embargo, la asociación que agrupa a las supervivientes denunció que no se la tuvo en cuenta en las negociaciones mientras que el presidente Moon Jae-in, que llegó al poder en mayo, ha indicado que revisará el acuerdo.

lunes, 10 de julio de 2017

#hemeroteca #libros #memoria | Un homosexual convertido en leyenda: la llave de Barrero para conseguir el Walsh

Imagen: La Voz de Asturias / Miguel Barrero en la Semana Negra
Un homosexual convertido en leyenda: la llave de Barrero para conseguir el Walsh.
El escritor y periodista recrea en «La tinta del calamar» la historia de Rambal.
EFE | La Voz de Asturias, 2017-07-10
https://www.lavozdeasturias.es/noticia/cultura/2017/07/10/homosexual-convertido-leyenda-llave-barrero-premio-rodolfo-walsh/00031499699419959568513.htm

El periodista y escritor Miguel Barrero ha recurrido a la ficción para desentrañar las claves del crimen no resuelto de un homosexual, ocurrido en 1976, que se transformó en una leyenda que perdura hasta hoy, en el libro «La tinta del calamar» con el que opta al premio Rodolfo Walsh.

En una rueda de prensa celebrada en la Semana Negra de Gijón, que concede el premio Rodolfo Walsh a obras de ficción basadas en hechos reales, Barrero ha dicho que durante muchos años quiso novelar esta historia pero no encontraba las herramientas literarias para hacerlo. Finalmente recurrió a su oficio de periodista para narrar los hechos, y a la literatura de ficción para intentar responder a las incógnitas del caso, especialmente los motivos por los cuales la leyenda del crimen de Rambal sigue vigente.

La plaza del periodista Arturo Arias, en Gijón, recuerda en una placa a Alberto Alonso Blanco, conocido como Rambal, que fue hallado muerto la madrugada del 19 de abril de hace 40 años en circunstancias que nunca fueron esclarecidas y que dieron lugar a la creencia popular de un complot para ocultarlas.

Rambal era un personaje muy querido en el antiguo barrio de pescadores de Cimadevilla, donde durante el día solía ayudar a los vecinos y por las noches se travestía y actuaba en locales de escasa reputación. Todo el mundo conocía y respetaba su doble vida y su condición de homosexual, que podía ser penada incluso con la cárcel en aplicación de la Ley de Vagos y Maleantes, ha recordado hoy el autor. Su crimen desató una ola de rumores y la convicción social de que las autoridades policiales no llevaron a fondo la investigación por haber sido cometido por alguien vinculado a altas esferas del poder del régimen franquista.

El autor (Oviedo 1980), Premio Asturias Joven de Narrativa por «Espejo» y Prix International de Littérature Foundation Antonio Machado por «Camposanto en Collioure», ha asegurado que siempre le sorprendió el impacto de este crimen en la sociedad: «Más que intentar responder desde la literatura a la pregunta de quién fue el asesino, busqué los motivos por los cuales cuatro décadas después la gente le sigue recordando y comentándolo», ha destacado.

Barrero ha considerado que, entre otras, una de las claves es el momento en el que se produjo, que coincidió con la muerte de Franco y el inicio de los cambios en España, aunque todavía el franquismo estaba muy vivo. También el hecho de que la víctima fuera un homosexual, querido y respetado, y que el caso nunca fuera resuelto contribuyeron a forjar la leyenda, ha añadido el autor. Además, ha dicho que se decidió a narrar esta historia ocurrida en un pequeño pueblo «de pescadores y cigarreras», convencido de la globalidad de lo aparentemente local.

La mayor parte de los votos que recibió «La tinta del calamar» para ser finalista al Rodolfo Walsh han sido de lectores de fuera de Asturias, ha destacado el director de contenidos de la Semana Negra de Gijón, Ángel de la Calle.

La obra de Barrero compite por el galardón con «Nos vemos en esta vida o en la otra», sobre el primer condenado por los atentados del 11M, de Miguel Jabois, y «El libro rojo», una antología de crónicas policiales, de Gerardo Villadelángel.

#hemeroteca #cine #tomdefinlandia | El arte gay de Tom of Finland

Imagen: Hoyesarte
El arte gay de Tom of Finland.
Javier López Iglesias | Hoyesarte, 2017-07-10

http://www.hoyesarte.com/cine/el-arte-gay-de-tom-of-finland_244232/

Touko Laaksonen firmaba sus dibujos homoeróticos como 'Tom of Finland'. Bajo ese título presenta el director chipriota afincado en el país nórdico Dome Karukoski una cinta que sigue los pasos de esa figura pionera de la cultura gay. Un dibujante cuya obra se convirtió a partir de los años 60 del siglo pasado en el emblema de un colectivo y puso los cimientos de la revolución de las personas homosexuales.

‘Tom of Finland’, protagonizada por Pekka Strang, un actor que encaja a la perfección con el perfil, físico y psicológico del artista finlandés al que da vida en la pantalla, tiene, de partida, la virtud de no recargar tintes hagiográficos. Lo que vemos es el complejo, en ocasiones tortuoso camino de un individuo que vuelve del frente como oficial condecorado tras una traumática experiencia sirviendo a su país en la Segunda Guerra Mundial.

Touko Laaksonen regresa a su sombrío y moralista hogar de Finlandia, donde la homosexualidad es ilegal y es perseguida con violencia. En este ambiente opresivo encuentra una vía de escape en el arte, empezando a hacer dibujos de hombres homosexuales musculosos, libres, desinhibidos y orgullosos.

Veli, su gran amor y compañero de vida, anima a Touko a mostrar su trabajo. Sus dibujos lo acaban llevando a Los Ángeles, pasando primero por Berlín. Las ilustraciones, firmadas con el nombre de Tom of Finland, se vuelven muy populares y desencadenan una verdadera revolución, convirtiendo a su autor en un icono gay.

‘Tom of Finland’ es una película magníficamente ambientada y dirigida por Dome Karukoski (‘El gruñón’, ‘La casa de las mariposas negras’). Cuenta con un reparto formado por Pekka Strang (‘Me Rosvolat’), Jakob Oftebro (‘El último rey’, ‘Cuando despierta la bestia’), Jessica Grabowsky (8-pallo), Werner Daehn (‘La vida de los otros’, ‘Enemigo a las puertas’), Jimmy Shaw (las series ‘El tiempo entre costuras’ y ‘El Ministerio del Tiempo’) y Lauri Tilkanen (‘Bad Family', 'El último cowboy’).

Icono gay
Tom de Finlandia es uno de los más populares dibujantes de las artes gráficas homoeróticas de la segunda mitad del siglo XX. A los 18 años se trasladó de su ciudad natal a Helsinki para ingresar en la escuela de arte. En aquellas aulas comenzó a realizar sus primeros dibujos homoeróticos inspirados en la imagen de los trabajadores finlandeses que desde niño le atraían. Tras participar en la Segunda Guerra Mundial, en la que fue condecorado por su valor, logra trabajo en la industria publicitaria mientras sigue realizando dibujos que archiva en carpetas.

En 1957 envía algunos de esos originales a la revista norteamericana ‘Physique Pictorial’ bajo el seudónimo de Tom de Finlandia para evitar problemas de identificación y rechazo en su país de origen. El trabajo de Touko llamó la atención de la comunidad gay y en torno a 1970 ya tenía álbumes de tiras cómicas eróticas que publicaban su obra. Tom ganó pronto una gran popularidad con sus trabajos, la mayoría a lápiz y tinta, que se centran en los iconos eróticos preferidos de la comunidad homosexual, como leñadores, marineros, motoristas, policías, soldados, vaqueros y los llamados ‘lederones’: hombres vestidos de cuero, ‘leather’ en inglés. Su serie más popular es ‘Kake’.

La controversia ante sus temáticas y el reconocimiento artístico acompañaron a Tom tanto durante su vida como después de su muerte. Los dibujos que generaron mayor rechazo fueron aquellos que representan escenas eróticas de hombres vestidos con uniformes nazis. Ante dicha situación, el artista omitió estos dibujos de su antología general con el fin de distanciarse de cualquier tipo de asociación ideológica de corte político o fascista.

De la misma manera se cuidó de ser asociado con racistas y por lo mismo dedicó gran parte de su obra a la figura masculina del hombre negro, aunque también algunos le acusaron de representar el estereotipo del hombre negro hipersexual. Pero lo cierto es que sus personajes blancos estaban representados con aspecto similar y en las mismas actitudes.

Críticos y expertos mantienen puntos de vista enfrentados respecto a la obra de Laaksonen. Su técnica de dibujo detallada ha hecho que muchos lo califiquen como maestro con el lápiz, en tanto otros describen su trabajo como superficial y falto de expresividad.

En esa dualidad son cada día más los que apuntan que además del significado erótico de su obra, los dibujos de Tom de Finlandia son un cuidadoso estudio de la forma masculina: volumen y forma tanto en los personajes como en su entorno que dan un toque de realismo con el manejo de diversos planos y puntos de fuga. La utilización de sombras y líneas que resaltan los elementos centrales del tema hacen que las obras tengan un importante valor artístico, sostienen los defensores.

Al final resumió su existencia con la frase: “Desde que pude ganarme la vida con el arte he vivido en pantalones vaqueros y en mis dibujos”.

#hemeroteca #transexualidad #testimonios | Gitana, transexual y superheroína de barrio

Imagen: Cordópolis / Jennifer ante el mural con su imagen
Gitana, transexual y superheroína de barrio.
El proyecto 'Made in barrio' llega a su final con un mural gigante de Jennifer, una chica de etnia gitana que cambió de sexo.
Alfonso Alba | Cordópolis, 2017-07-10
http://cordopolis.es/2017/07/10/gitana-transexual-y-superheroe-de-barrio/

Gitana, transexual y superhéroe de barrio. Así es Jennifer, de 26 años, del Sector Sur. Desde este lunes, su imagen pintándose los labios ilumina una fachada de un bloque de viviendas justo enfrente del C3A, el Centro Andaluz de Creación Contemporánea. Y su historia es la más icónica del proyecto ‘Made in barrio’, promovido por el Área de Juventud del Ayuntamiento de Córdoba y 'A las seis en la playa'.

La historia de Jennifer es de superación. Pero según ella misma, no ha sido más difícil dar el paso del cambio de sexo siendo gitana. “Mi experiencia ha sido igual que la de todo el mundo”, ha explicado esta misma mañana junto al Puente del Arenal, donde su imagen icónica completa un proyecto de superhéroes del barrio del Sector Sur.

Su historia, además, es una “reivindicación” tanto para “los transexuales de Córdoba” como para sus “amigos y familia” que poco a poco “lo ha ido aceptando” y que ahora la trata con absoluta normalidad. “Les ha costado, pero lo mismo que a cualquier familia”, insistía esta chica de 26 años, que nació chico y que decidió no rendirse.

El concejal de Juventud Antonio Rojas explicó que el mural gigante de Jennifer pone fin al proyecto ‘Made in barrio’, nacido para permanecer. De los cuatro murales originales, siguen sobreviviendo tres. Uno de ellos tuvo que ser retirado ya que la pared en el que se colocó ya no existe.

El proyecto ha formado en la teoría y en la práctica artística a un total de 15 jóvenes, en su mayoría chicas, residentes en el Distrito Sur y de otras zonas de la capital. Este equipo humano ha sido dirigido y tenido como docentes a tres artistas de prestigio como Joan Tomás, Beatriz Sánchez y el fotógrafo Juan Carlos Toro. Con estos mimbres se han llevado a cabo las dos fases de ‘Made in barrio’. La primera ha sido el proceso de ‘photocall’ de ‘Encajados’, que ha dado lugar a ocho murales que suman 25 metros lineales de ‘escrache’ (fotografía en papel que se adhiere a los muros), formados por retratos de más de un centenar de jóvenes. Y la segunda y espectacular de ‘Inspirados’, que ha valorado 36 historias inspiradoras de jóvenes del barrio para, tras seleccionar 12, elegir finalmente cuatro para plasmar los retratos gigantes de sus protagonistas.


Son historias de mérito personal, también vinculadas a una comunidad, ligadas al barrio y a jóvenes que se forman y crecen en comunidad. Entre ellas, las de Rafael (Bambiel) Martínez, cantaor y emprendedor del comercio de proximidad; Rafa (Altares), Robin, Jose (Jims) y José Manuel (Pepe Reyes), ases del parkour que difunden los valores humanos de una disciplina nacida en las calles y que en otros países ya es un deporte reconocido oficialmente; María Ballesteros, campeona de taekwondo; Magdalena Moreno, joven que se ha formado y llevado a su familia adelante después de ser madre siendo muy joven; Ruth Speight, voluntaria en el Centro Social Rey Heredia; o Miguel Ángel Espejo, voluntario en programas de prevención de la drogadicción.

Y TAMBIÉN…
Una transexual gitana cordobesa, nuevo icono juvenil de 'Made in barrio'.
La transexual gitana cordobesa Jenifer Escobedo, de 26 años, es el nuevo icono, junto a otros jóvenes participantes en 'Made in barrio', de la ruta de murales del Distrito Sur, cuya imagen, en gran formato, ocupa una fachada de la barriada del Campo de la Verdad, por iniciativa del Ayuntamiento de Córdoba.
Europa Press | 20 Minutos, 2017-07-10
http://www.20minutos.es/noticia/3087304/0/transexual-gitana-cordobesa-nuevo-icono-juvenil-made-in-barrio/ 

#hemeroteca #prehistoria | Hallados en Gipuzkoa unos grabados paleolíticos únicos en la Península

Imagen: El País / Un bisonte de Aitzbitarte IV
Hallados en Gipuzkoa unos grabados paleolíticos únicos en la Península.
Entre las imágenes, grabadas en arcilla y datadas en unos 14.000 años, hay bisontes, caballos y una gran vulva de un metro de altura.
El País, 2017-07-10
https://cultura.elpais.com/cultura/2017/07/10/actualidad/1499687067_790027.html

Un grupo de espeleólogos ha hallado en una cueva de Errenteria (Gipuzkoa) unas imágenes paleolíticas de animales de hace unos 14.000 años. Las reproducciones, grabadas en arcilla, son una quincena de bisontes, caballos y cérvidos, así como dos vulvas, una de ellas de un metro de altura. Los expertos consideran las reproducciones únicas en la Península Ibérica por la técnica empleada en ellas y su "excepcional" estado de conservación. La Diputación de Gipuzkoa ha clausurado la cueva para preservarlas, ya que, al estar realizadas sobre arcilla, son extremadamente frágiles. El Ayuntamiento de Errenteria pretende poner en valor estos hallazgos con visitas guiadas este mes de agosto.

El descubrimiento, realizado en abril, se ha dado a conocer este lunes en San Sebastián. El arqueólogo Diego Garate, promotor de los hallazgos de Aizpitarte y de otras cuevas, ha explicado durante la presentación que las imágenes, datadas en el Magdaleniense Medio, han sido modeladas sobre la arcilla con "una técnica desconocida hasta ahora" en otras cuevas de la Península Ibérica pero que enlaza con otros hallazgos realizados en el Pirineo central, en el Ariège francés. Al acto también han acudido Javier Busselo, miembro del grupo espeleológico Félix Ugarte, y la arqueóloga Olivia Rivero, además del diputado foral de Cultura, Denis Itxaso.

Olivia Rivero explicó que los grabados representan “un ejemplo claro de la maestría en la técnica del magdaleniense, tanto por las formas como por el control de las proporciones, a pesar de la dificultad de acceso del artista a la zona”, dijo ayer. También destacó los juegos de volúmenes que consiguen “con el uso de la arcilla y el contraste cromático”. Además, con un buril fueron modelando las partes clave, como los ojos, el cuerno, los pelos “para rematar el detalle”.

"Cuando me mandaron las imágenes por el móvil eran tan espectaculares que pensaba que me estaban engañando" y, al verlas al natural, "me quedé sin palabras", ha señalado al recordar cómo tuvo conocimiento del hallazgo. Algunas de ellas, realizadas en bajorrelieve, fueron localizadas en una chimenea de la cueva, denominada Aitzbitarte IV. A la zona, de muy difícil acceso, se llega tras ascender un tramo de unos diez metros y atravesar dos tubos semiverticales de otros ocho metros.

Según ha explicado este experto, el magnífico estado de los grabados se debe, además de a la inaccesibilidad del lugar, a las condiciones estables de temperatura y humedad de la galería, que las ha mantenido en una especie de "frigorífico" en el que nada ha cambiado en los últimos 14.000 años.

Uno de los bisontes y otro animal aún por determinar fueron realizados por artistas prehistóricos mediante un buril de sílex, utilizando también los dedos para crear volumen y planos de relieve diferenciados sobre la arcilla, con el fin de resaltar la perspectiva de las extremidades con extraordinaria minuciosidad.

Una vulva de un metro
El yacimiento tiene forma de "Y" en la que se diferencian varios grupos de representaciones, el primero de los cuales está integrado por el citado bisonte, realizado con "una maestría muy poco común", y otra figura animal que aún no ha sido concretada, mientras que en el segundo conjunto se puede observar una gran vulva de un metro de altura, junto a otro órgano femenino de estas características de menor tamaño.

El tercer grupo de imágenes está ubicado en una especie de "gatera" con un suelo de arcilla "intacto" que aún no ha sido explorado para no alterar su entorno pero en el que, desde la distancia, se aprecian varios bisontes y figuras.

Los especialistas, que también han encontrado la impronta de una mano humana sobre una de las paredes, estudian ahora cómo realizar el análisis de esta galería, para lo que manejan la posibilidad de utilizar perchas con cámaras o incluso un dron.

El yacimiento de Aitzbitarte se encuentra situado en una colina atravesada por una treintena de oquedades cársticas cuyo extraordinario valor arqueológico es conocido desde el siglo XIX, ya que fueron un hábitat de nuestros antepasados durante el Paleolítico y períodos posteriores, aunque las cuevas con mayor potencial son las denominadas Aitzbitarte III, IV y V, en las que en 2015 ya se encontraron otros grabados de unos 25.000 años de antigüedad.

Santuarios de vulvas para ligar
Carmen Morán

Los hallazgos de pinturas magdalenienses no son infrecuentes en el País Vasco. Y tampoco lo son las vulvas en esta época, de uno u otro tamaño. Los especialistas tienden a relacionarlas con la fertilidad, el apareamiento, igual que se hace con las estatuillas centroeuropeas de hiperdesarrollados órganos sexuales y de crianza. Juan M. Vicent, experto en Prehistoria del CSIC, explica, con todas las cautelas, que algunos de estos santuarios decorados con vulvas podían ser lugares de encuentros entre grupos poblacionales escasos que de otro modo no tendrían capacidad para relacionarse. Con mucha distancia y mucha metáfora serían como lugares para ligar. “Quizá haya penes también, pero no resultan tan fáciles de ver. Quizá están transmutados en animales o en figuras geométricas”. Quizá.

viernes, 7 de julio de 2017

#hemeroteca #homofobia #gestacionsubrogada | Homofobia y gestación subrogada

Imagen: Orgullos Críticos do Sul / 'Voy a ser mamá'
Homofobia y gestación subrogada.
Pablo Pérez Navarro | Orgullos Críticos do Sul, 2017-07-07
https://orgulloscriticos.wordpress.com/2017/07/07/homofobia-y-gestacion-subrogada-2/

Hace unos días, a través del móvil, en el grupo preparativo de una charla sobre la gestación de moda, otra de las ponentes compartió la imagen de un musculado cuerpo masculino, tatuado y sin camiseta, con un bebé en brazos. La leyenda, sobreimpresa en letras grandes: gaypitalismo. Si la ocurrencia hubiera antecedido a una charla en Hazte Oír, no habría tenido mayor interés. Apenas habría sido una forma ingeniosa de advertir que si les concedes el derecho a las mujeres para gestar para terceras personas, imagínate, alguna podría concebir el bebé de la musculoca del quinto. Qué grotesco.

Solo que aquello no era Hazte Oír, sino un espacio transfeminista. Pese a lo cual, allí estaba aquella imagen, con el aire condescendiente de quien se pasea por su propia casa, asociando la crítica anticapitalista a esta técnica de reproducción asistida con cierta imagen de la paternidad gay. Llegando a fundirlas en un despreciativo lema. La subrogada no sólo es propia de gays normalizados estética y políticamente, gritaba la imagen para anticipar el debate, sino que refleja todos los males, además, del sistema de explotación capitalista. ¿La de quién? Sin duda, la del cuerpo ausente, el de la gestante que parió al bebé que terminó, vía explotación reproductiva, en los brazos de la paternidad sin madres.

Más allá de lo anecdótico, conviene tener muy presente que la crianza de nacimiento sin figuras maternas que permite la gestación subrogada no es algo que inquiete sólo a la homofobia más fácilmente ubicable y reconocible. Ni muchísimo menos. Al calor del debate, no es raro encontrar incluso a feministas de este milenio súbitamente preocupadas por cosas tales como el derecho de los bebés a recibir leche materna. ¿Quién amamantará al bebé del gaypitalismo? Se preguntan. Entre la gestante que no asume relación maternal alguna y las crianzas de nacimiento sin madres, el orden simbólico de la madre salta hecho pedazos.

En la práctica, a un amplio sector de la población feminista y de izquierdas, no digamos ya de la otra, le importa bien poco que más del ochenta por ciento de las subrogaciones las lleven a cabo parejas heterosexuales con problemas de fertilidad. Al menos estas solo sustituyen a una “madre” por otra. Entretanto, llueven artículos, alusiones, y hasta cuñadismos transfeministas, que por supuesto también los hay, explicando que el problema de la subrogada radica en el privilegio masculino para explotar la feminización de la pobreza.

Hay cosas que resultan más sencillas de pensar o, más bien, de dejar de hacerlo, cuando puedes reducirlas a la imagen de un hombre explotando a una mujer. Es la misma regla de tres que hace desaparecer a los chaperos junto a las clientas mujeres, como por arte de magia, de la mayor parte de los debates sobre el trabajo sexual. Con el agravante de que, en este caso, un abrumador porcentaje de subrogaciones corresponden a mujeres que recurren a la capacidad gestante de otras. Tanto se demoniza esa explotación “de género” y la paternidad sin madres que en países como Portugal la coalición de izquierdas acaba de aprobar el uso de la subrogada sólo cuando está involucrada una madre de intención. Como resultado, las parejas heterosexuales pueden subrogar, mientras que solteros y gays afrontan penas de cárcel. Recordemos que sí, en Portugal, los gays podemos casarnos, adoptar y hasta darnos la mano por la calle. Lo que no se puede es subrogar.

Y es que, al igual que ese sorprendentemente desdibujado nexo entre mujeres con y sin capacidad gestante, ya sea solidario, pecuniario o mixto, las familias heterosexuales creadas por subrogación tienen ese don, el de pasar cotidiana y políticamente mucho más desapercibidas. A veces ni los vecinos se preguntan de dónde salió el bebé. Ni los consulados. En la subrogada, como en casi todo, la heterosexualidad amplía posibilidades, abarata costes, agiliza trámites.

No existe, por el contrario, ningún súper poder de invisibilidad para los padres no heterosexuales. A ese bebé no lo ha gestado ni su papá ni su papá, se comenta allá por donde pasan. Hasta el cónsul de California, ese que nunca dijo nada cuando las parejas hetero aterrizaban después de que nacieran sus hijos en suelo americano, se dio cuenta, generando un revuelo administrativo que dura ya casi una década y que acumula toneladas de ensayos de derecho internacional privado. El de California, y el de cualquier otra de esas carísimas latitudes donde permiten subrogar a parejas gays, con mejor o peor suerte. Lugares donde, por cierto, la tan señalada relación de desigualdad económica entre las privilegiadas del norte y las gestantes del sur tiende a invertirse, especialmente si tenemos en cuenta que las gestantes han de demostrar su estabilidad económica para poder serlo y lo poco al norte que queda, para según qué cosas, el sur de Europa.

Claro que esa inversión geográfica no es el único error de matrix que provoca la paternidad sin madres. Leamos si no al juzgado de primera instancia de Valencia, oráculo metafísico del llamado “caso cero” y que, por supuesto, corresponde a una familia homoparental: “ello que al menos formalmente es cierto pues así consta en la certificación californiana, no lo es, ni puede serlo a efectos materiales pues biológicamente resulta imposible, surge con ello la existencia de la duda sobre la realidad del hecho inscrito”. Y así pasamos de la inmutabilidad del ser (“El Ser es, el no Ser no es”, pontificaba Parménides) a la del mater sempre certa est. Inmutabilidad, al menos hasta que el Tribunal Constitucional decida por fin pronunciarse al respecto de si el certificado de nacimiento con dos padres es no válido, y se dilucide si España tendrá o no que seguir el camino de los estados europeos condenados por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos por no respetar las filiaciones establecidas en el extranjero, en nombre del mayor interés del menor.

Podría parecer que este tipo de problemas administrativos solo atañe a esas pocas privilegiadas que se pueden pagar los costes de una gestación subrogada en el extremo norte del norte global. Aunque para eso tengamos que olvidarnos de que muchos se hipotecan a muy largo plazo para poder subrogar y también, por supuesto, de esa pareja gay (oh, casualidad) a la que se separó como medida cautelar de su hija en Almería, en espera de juicio, por subrogar sin pasar por el carísimo exilio reproductivo. Nunca está de más recordar, llegados a este punto, que hemos pasado de 2891 adopciones internacionales en 2010 a tan sólo 799 en 2015, según el Ministerio de Sanidad, y no es por falta de demanda. Por retorcer el rizo, un buen porcentaje de los países de origen excluyen directamente la adopción homoparental. A lo mejor parte de la fijación viene de la conciencia de que, en la práctica, la regulación de la subrogada es la puerta para que la marica del quinto, musculoca o loca a secas, la de clase obrera, pueda de hecho tener hijxs. Que se disparen todas las alarmas, entran Almodóvar y Mcnamara al escenario y suena “voy a ser mamá”.

Relativos privilegios aparte, creo que es precisamente porque se alude con tanta frecuencia en estas lides a “los hombres” (expresión que funciona aquí como eufemismo de gays, que a su vez lo es de maricas que quieren jugar a papás y mamás, como decía Fernando Savater) sin más objeto que el de aliñar la discusión con un poco de homofobia soterrada, por lo que estos debates nos atañen muchísimo más directamente de lo que nos gusta pensar al conjunto de la población elegetebecú.

No sólo por esa homofobia que campa a sus anchas por las desubicadas cruzadas contra el gaypitalismo y en esa eterna mistificación de la gestación y la crianza maternas (que alcanza sobre todo a los gays pero también a las madres lesbianas no gestantes) sino, además, porque no tenemos precisamente buenas relaciones históricas con las imposiciones estatales sobre lo que podemos hacer con nuestros cuerpos en general y nuestros sexos y capacidades reproductivas en particular. El derecho a gestar para otras personas no se puede pensar aisladamente de otros derechos sexuales y reproductivos como el derecho a inseminarse, a hormonarse, a congelar gametos, a donarlos, a esterilizarse, a no hacerlo, a abortar, a las cirugías de reasignación, a criar fuera de los mandatos de la monogamia y a ser o a no ser madre o padre en los términos que cada una decida.

Bastante sabemos de todo ello como para no solidarizarnos, así sea un poco y solo por esta vez, con esa inmensa mayoría de heteros que han recurrido a la subrogada, o que lo harán en el futuro, y que están soportando un ataque de una virulencia creciente y que llega preñado de una cantidad de esencialismos, moralismos, biologicisimos y también, como cohesionándolo todo, de abolicionismos bastante preocupante. Aunque solo sea porque sabemos bien, por experiencia o hipersensibilidad política adquirida, lo que supone que todo el mundo se permita opinar sobre si tu familia es o no lo bastante normal como para considerarla una familia legítima, moralmente aceptable, digna o no de reconocimiento legal y, a la postre, real.