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lunes, 3 de junio de 2024

#libros #transformismo #historia | ¡Eres tan travesti! : breve historia del travestismo en España

¡Eres tan travesti! : breve historia del travestismo en España / Anto Rodríguez ; prólogo de Supremme de Luxe.

Barcelona [etc.] : Egales, 2024 [06-03].
564 p.
Serie: Colección G ; 112.

/ ES / Libros / ENS / Ambiente / Drags / Historia / Testimonios / Transformismo / Travestis / Travestismo

📘 Ed. impresa: ISBN 9788419728500 / 29.95 €
📝 Cita APA-7: Rodríguez, Anto (2024). ¡Eres tan travesti!: breve historia del travestismo en España. Egales.


Investigación, homenaje y viaje a todo color por la España travesti. Este es un viaje de más de un siglo que sigue el camino marcado por las transformistas, travestis y drags que trabajaron en España desde finales del siglo XIX. Está escrito para ser leído en voz alta en un estilo que se encuentra entre el tono académico del ensayo, el cuento o los artículos de las populares revistas de cotilleo. ‘¡Eres tan travesti! Breve historia del transformismo en España’ es una investigación urgente y fervorosa sobre un arte efímero, poderoso, político, cachondo y transformador de nuestra historia reciente. Es, sobre todo, un homenaje a todas las estrellas que iluminaron, iluminan y seguirán iluminando las noches de nuestro país. Al fin un título ilustrado que recoge la historia reciente del transformismo en nuestro país, incluyendo extractos de entrevistas o actuaciones. Está prologado por Supremme de Luxe, la presentadora de "Drag Race España" y actual concursante de "Tu cara me suena".

😏 Anto Rodríguez (Mieres, Asturias, 1986) es artista e investigador posdoctoral en la Facultad de Bellas Artes de la UCM. Habla sobre copla, pluma e historia en el podcast "Color Julay". Maricón desde guaje, en 2023 publicó "Boca abierta: la práctica artística del Lip Sync como archivo vivo" (Ed. Desiderata).

jueves, 2 de mayo de 2024

#hemeroteca #trans #medios | Una investigación de la UPVEHU analiza el cambio de discurso de los medios de comunicación ante la transexualidad

Rubén Olveira Araujo //

Una investigación de la UPVEHU analiza el cambio de discurso de los medios de comunicación ante la transexualidad

El investigador Rubén Olveira Araujo ha estudiado el tratamiento mediático de este hecho de diversidad sexual durante las primeras dos décadas del siglo XXI
UPV/EHU, Campusa, 2024-05-02
https://www.ehu.eus/es/web/guest/-/transexualitatea-komunikabideak-eta-gizartea

“Durante las primeras décadas de este siglo hemos sido testigos de una revolución en la cobertura periodística de acontecimientos relacionados con la transexualidad. La atención mediática que suscita, además de incrementarse, ha favorecido que se convierta en una cuestión de interés público, y su deslegitimación pública ha disminuido”, asegura Rubén Oliveira Araujo, investigador del Departamento de Comunicación Audiovisual y Publicidad de la Universidad del País Vasco.

“La transexualidad siempre ha sido noticia, pero en las últimas dos décadas hemos sido testigos de un punto de inflexión en su cobertura periodística”, asegura Olveira Araujo, en su tesis “La (r)evolución del discurso de los medios de comunicación sobre la transexualidad: representación, construcción de agenda y transiciones sociales”.

“Durante la primera mitad del siglo XX, la transexualidad estuvo presente en la prensa de forma esporádica y sensacionalista a través de relatos sobre travestismo o intervenciones de reasignación hormonal y genital. Posteriormente sería documentada a través de historias de crímenes, prostitución y asuntos relacionados en noticias de carácter secundario”, asegura este investigador.

Sin embargo, para Rubén Olveira Araujo, “ya en el siglo XXI hay tres factores clave que marcan un punto de inflexión a la hora de tratar el asunto: la Ley 03/2007 para la igualdad efectiva de mujeres y hombres, el aumento de la concienciación social en 2013 y la contra campaña publicitaria lanzada en 2017 por la asociación española de extrema derecha ‘Hazte Oír’ en reacción a otra campaña de sensibilización previa lanzada por ‘Naizen’, la asociación vasca de familias de menores transexuales”. La ley de 2007, en su opinión, “ayudó a diversificar la cobertura mediática de la transexualidad y que esta saliera de los sucesos y las intervenciones de reasignación genital para que también fuera abordada desde otras perspectivas, como la dimensión laboral. Además, se centró en la identidad y en el cambio de nombre y sexo en el registro, obligando en cierta manera a las y los periodistas y a la sociedad a que entendieran la transexualidad como algo que va más allá de los genitales”.

Por su parte, valores noticiosos como el conflicto, la periodicidad, la inteligibilidad y el interés humano han jugado un papel importante en la integración de las cuestiones trans en la agenda de los medios de comunicación. El sexo de las y los periodistas y su experiencia periodística previa no parecen ser factores relevantes en la cobertura mediática de la transexualidad, lo que implica que la atención de los medios a las cuestiones trans y la deslegitimación de la comunidad trans probablemente estén influenciadas por el sistema de valores dominante que se cultiva en las redacciones, así como por las actitudes, valores y creencias personales de las y los periodistas: “para los medios la transexualidad no era un tema, sino un atributo o un accesorio que aumentaba la noticiabilidad del tema principal de turno, como pudieran ser los sucesos. Y cuando no hay una agenda, los medios tienden a reproducir o reflejar las actitudes, creencias y valores de la sociedad, que en aquel momento no eran precisamente amables con la transexualidad. Al final, los periodistas no son superhéroes al margen de la colectividad, sino que forman parte de ella y, como tal, tienden a estar tan preparados como el resto, que normalmente es más bien poco”, afirma Olveira Araujo.

Para combatir esa realidad, las estrategias de relaciones con los medios empleadas por las asociaciones de familias con menores trans han contribuido a aumentar la atención de los medios sobre el asunto y a mejorar la cobertura general de la transexualidad al aprovechar el impacto emocional inherente a estas narrativas. Las entrevistas en profundidad realizadas a las agrupaciones Naizen, Chrysallis, Fundación Daniela, Euforia y Arelas, junto al análisis de inscripciones a la asociación Naizen, las asistencias a la unidad de género de Osakidetza y un análisis de contenido cuantitativo de más de 30.000 noticias empleando técnicas de Procesamiento del Lenguaje Natural, ayudaron a llegar a la conclusión de que la atención mediática a la transexualidad en España se ha incrementado significativamente durante las dos primeras décadas del siglo XXI como una cuestión de interés público.

Según la evidencia empírica recabada por el investigador, “la cobertura mediática de la transexualidad, sobre todo de la transexualidad infantil, predice las transiciones sociales de los menores trans vascos. Se valoran dos formas de influencia. Una sería la identificación. Gracias a una mayor visibilidad, los menores trans y sus familias reconocen en los protagonistas trans presentados en los medios sus propias vivencias y, por ende, se identifican con ellos. La otra sería a través del aliento: si en los medios se presentan historias de superación, en las que la transexualidad es tratada de forma positiva y que muestran una buena acogida por parte del entorno social de los protagonistas, esto puede animar a los menores trans y a sus familias a realizar a la transición social”.

En opinión de Oliveira Araujo, “queda claro que los medios pueden moldear la percepción y el comportamiento hacia la comunidad trans, además de influir significativamente en los procesos de identificación y transición social de dichas personas” y añade que “concretamente, esta tesis proporciona evidencia empírica de cómo los medios de comunicación influyeron en los procesos de identificación y transición social de los menores trans vascos entre 2015 y 2018 a través de las inscripciones a Naizen, la asociación vasca de familias con menores transexuales”. Dejando aparte los aspectos estrictos que se trabajan en esta tesis, al ser preguntado por el impacto mediático del filme “20.000 especies de abejas” (Estibaliz Urresola), el investigador opina que es “el resultado de un proceso de concienciación social que se lleva fraguando la última década. Sin ir más lejos, hace diez años difícilmente se habría hecho una película así”.

Aunque no cree que este filme vaya a marcar otro punto de inflexión a nivel mediático, considera de vital importancia este tipo de productos culturales: “los medios de comunicación informativos fueron fundamentales en el pasado y, aunque a día de hoy lo sigan siendo a nivel de la agenda pública y política, los procesos de transición social de los menores trans seguramente se vean mucho más influenciados por este tipo de productos culturales que por los medios de comunicación informativos, de ahí la importancia de películas como la de Urresola”.

lunes, 22 de mayo de 2023

#hemeroteca #lgtbifobia | "Es inaceptable usar el travestismo contra el contrincante político", denuncia Ikusgune

GasteizHoy / Javier Gallego //

"Es inaceptable usar el travestismo contra el contrincante político", denuncia Ikusgune

Siguen las muestras de indignación contra un vídeo publicado por simpatizantes de EH Bildu
Natxo Gatón | GasteizHoy, 2023-05-22
https://www.gasteizhoy.com/la-polaca-ribera-alta-candidato/ 

El observatorio Ikusgune ha denunciado este lunes el vídeo realizado por un militante de EH Bildu en Ribera Alta. "Nos parece absolutamente inaceptable utilizar el travestismo contra el contrincante político, queremos mandar un abrazo al candidato Javier Gallego", asegura Ikusgune en un comunicado.

Hoy el presidente del PNV Andoni Ortuzar ha incidido en que "según Bildu, ser transformista es indigno o te inhabilita para ser alcalde: en el PNV estamos orgullosos y orgullosas de Javi Gallego".

EH Bildu, sin embargo, mantiene que el vídeo es "inaceptable", e insiste en que "el vídeo está realizado por un particular sin el respaldo de EH Bildu". Ese particular es un integrante de la lista de EH Bildu en Ribera Alta, aunque la formación no ha aclarado quién es. Y tampoco ha concretado si tomarán medidas internas contra él.

Ibon San Saturnino, coordinador de EH Bildu Araba, también ha cargado contra el PNV: "Poco favor hacen a la causa LGTBI+ quienes usan el tema como arma electoral". Un mensaje similar al de Ikusgune, que pide a los partidos que "no utilicen la LGTBI+fobia como arma arrojadiza".

Las muestras de apoyo hacia Javier Gallego han sido constantes en las últimas horas. Gallego accedió a la alcaldía en 2021, aunque desde hace años ejerce como artista, dando vida a La Polaca. Actualmente en el Ayuntamiento hay 4 concejales del PNV, 2 de EH Bildu y 1 del PP.
 
DOCUMENTACIÓN
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Un vídeo de apoyo a EH Bildu en Ribera Alta se burla del candidato del PNV por ser 'La Polaka'

El vídeo asegura "Con esta broma tenemos que acabar" tras exhibir parte del videoclip de La Polaca
Natxo Gatón | GasteizHoy, 2023-05-21
https://www.gasteizhoy.com/video-ribera-alta/
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El artista Javier Gallego será el nuevo alcalde de Ribera Alta

Gallego asume la alcaldía de Ribera Alta tras varios años sobre los escenarios de plazas y locales hosteleros con su espectáculo La Polaca
Natxo Gatón | GasteizHoy, 2021-04-12
https://www.gasteizhoy.com/javier-gallego-alcalde-de-ribera-alta/

viernes, 24 de junio de 2022

#hemeroteca #queer #flamenco | Fernando López: “Somos incapaces de vislumbrar un mundo no binario”

El Salto / Fernando López con su 'Historia queer del flamenco' //

“Somos incapaces de vislumbrar un mundo no binario”

El bailaor Fernando López presentó en una de las cunas del flamenco, Jerez de la Frontera, su libro ‘Historia queer del flamenco’, que se editará en los próximos meses en Francia y Estados Unidos. El artista madrileño continúa compaginando arte, investigación y activismo en una prolífica carrera por un mundo más diverso.
Alejandro López Menacho | El Salto, 2022-06-24
https://www.elsaltodiario.com/flamenco/entrevista-fernando-lopez-historia-queer-flamenco-incapaces-vislumbrar-mundo-no-binario

La relación entre el flamenco y, concretamente de la danza, con “lo queer” no es un objeto de estudio usual. El artista Fernando López (Madrid, 1990) ha volcado toda una tesis universitaria en un ensayo editado por la Editorial Egales, sello especializado en temática LGTBIQ, que ya va por la cuarta edición y presentó en el Corral de San Antón, en pleno corazón de Jerez de la Frontera.

‘Historia queer del flamenco’ realiza un recorrido por aquello que se escapa de la norma en el flamenco, desde que apareciera la propia palabra en 1847 en el periódico El Espectador hasta nuestros días. Un ambicioso y extenso estudio sobre el que merecía la pena debatir y profundizar.

P. ¿Cómo ha sido recibido el libro en el seno de la comunidad del flamenco y del baile?
En general ha sido una obra bien recibida, tanto por la prensa como por los aficionados porque, aunque el tema pueda generar debate, está escrito y trabajado con seriedad. El estudio se apoya en un gran número de fuentes y, al final, siempre hay información que puede ser valiosa para todo el mundo: también para los aficionados al flamenco no son especialmente afines a cuestiones relacionadas con la diversidad de género y asuntos parecidos.

P. El flamenco ha sido un compartimento estanco durante muchos años, tratado como un género artístico sobrio, con unos códigos muy masculinizados y heteropatriarcales, como analizas en los primeros capítulos del libro; sin embargo, algo parece estar cambiando. ¿Consideras que esta masculinidad tan latente ha lastrado la libertad creativa del flamenco durante décadas?
Es verdad que el flamenco tiene esa parte conservadora. Lo curioso es que, al menos hasta la Guerra Civil, el flamenco era mucho más abierto de lo que ha llegado hasta nuestros tiempos. No es casualidad que tengamos todavía la imagen del flamenco como una cosa rancia, conservadora y heteropatriarcal, porque así fue su propia evolución en la dictadura franquista.

Pero lo cierto es que el flamenco, especialmente en las grandes ciudades, cafés cantantes y demás, antes de la Guerra Civil, era un género mucho más abierto de lo que ahora parece. Se mezclaba con otras músicas, otros bailes, había transformismo y artistas que cantaban canciones con contenido feminista. Todo aquello desapareció por completo durante la dictadura y el flamenco acabó convirtiéndose en algo muy binario en cuestiones de género y que respondía a los ideales de género y estéticos del Nacionalcatolicismo. El flamenco contemporáneo y el flamenco ‘queer’ son una reacción a ese tipo de flamenco.

P. ¿Cuál es el nexo de unión entre lo ‘queer’, un concepto todavía mutante, y el flamenco?
Hay puntos en común que tienen que ver con la marginalidad. Un espacio común fuera de la norma. El flamenco siempre tuvo ese carácter marginal, aunque luego fue un arte que se institucionalizó y sirvió para exportar la identidad española al extranjero y atraer turistas al país. Pero obviando este lado comercial, ambas comunidades tienen ese punto en común de poder acoger a personas que no tienen un lugar donde guarecerse; son los raritos, los pobres, los marginados, los que no tienen recursos…

P. ¿Crees que sigue habiendo un estigma sobre el hombre que se dedica al baile y la danza en el sentido de que deben bailar de un modo muy viril, potente y rudo?

El flamenco es un arte muy masculino incluso para las mujeres. Para ellas, el hecho de que pudieran tener códigos que socialmente se consideran masculinos no suponía tanto problema porque era algo bien recibido, estéticamente aceptable. Esto no sucedía con los hombres afeminados. Lo afeminado era siempre lo débil, lo inferior y lo rechazable: algo que estéticamente no gustaba. Precisamente por eso los bailaores y los cantaores que se vestían de una forma más afeminada o se movían de otra manera, eran rechazados. De hecho, esto sigue ocurriendo y es uno de los puntos que todavía no hemos superado. Por ejemplo, en el caso de bailaores travestidos o que visten bata de cola que, lo hacen a menudo desde un baile con mucho tecnicismo y virtuosismo, un baile con un acompañamiento musical potente, que hace que su forma de bailar no sea considerada en absoluto afeminada, porque está construido desde una fuerza considerada como muy masculino, y que resulta atractiva para los espectadores. Son hombres vestidos de mujer, que portan accesorios femeninos, pero que bailan de un modo muy fuerte, muy masculino y muy intenso. Por tanto, son bien recibidos a pesar de llevar ropa de mujer. Hay pocos bailaores que hayan bailado de un modo femenino o afeminado (no es lo mismo) y hayan sido bien recibidos por el público, incluso hoy en día.

P. Hablas del baile de personas con diversidad funcional, es un capítulo muy interesante en el que abogas por una inclusión real.
El flamenco ha sido muy especial a la hora de acoger a personas con diversidad funcional o neuro-divergencia a lo largo de su historia. Al ser un arte que se desarrollaba, en parte, en comunidades marginadas, tenía la posibilidad de acoger a todo el mundo, porque no tenía ínfulas de alta cultura o cosas por el estilo. Pero es cierto que han sido casos excepcionales.

Ahora existen varios proyectos como los que nombro en el libro en el que se acogen a todo tipo de personas, cuerpos y bailes. El siguiente paso sería que no tuvieran que formar parte de un proyecto específico de inclusión sostenido por un discurso de apoyo social, sino que fueran artistas que pudieran desarrollar sus carreras en cualquier tipo de compañía y estilo.

P. Dices en el libro, en relación a un espectáculo de Israel Galván en el que se traviste de mujer, que “la comunidad flamenca del baile es una comunidad activamente reflexiva, capaz de plantearse preguntas con jondura”, ¿es positivo para el flamenco la eliminación de estereotipos ligados al género?
No es que sea positivo, es que es urgente, y no para el flamenco sino para la sociedad en general. Somos poco conscientes de cómo esos binarismos atraviesan nuestras vidas en todos los aspectos: la manera de vestirnos, cómo nos movemos, los espacios en los que podemos mear y los que no, los espacios en los que nos cambiamos en los gimnasios, las profesiones que podemos ejercer, las actividades de ocio, el tipo de música, nuestros roles sexuales… Todo pasa por ese filtro binario de género, y, por supuesto, el flamenco como parte de la cultura, también. Creo que aún no somos capaces de vislumbrar un mundo sin esa categorización binaria tan básica y al mismo tiempo tan presente en nuestro día a día.

P. ¿Queda algo de los cafés cantantes de antaño en España? ¿Qué es lo más parecido que tenemos en la actualidad?
Lo más parecido a los cafés cantantes que existe actualmente, y esa es mi apuesta fuerte, es lo que se llama flamenco contemporáneo, no los tablaos. Los tablaos realizan un tipo de espectáculo que se creó y gestó a lo largo de las décadas de los 30, 40, pero especialmente en los 50, espectáculos muy específicos destinados a los turistas que luego se han llevado a los grandes teatros, pero que no conservan el germen de experimentación, de espectáculo y de revista de mezcla que sí están siendo recuperado, de manera actualizada, por el flamenco contemporáneo. Sobre todo el tema de la hibridación, de la experimentación, del tipo de artista, que hoy llamaríamos multidisciplinar y que se veía cada día en los cafés cantantes. El proyecto estético está más presente en el flamenco contemporáneo y las performances que en los actuales tablaos.

P. Hablas de un activismo LGTBIQ-F (f de flamenco) en el libro. ¿En qué momento se encuentra?, ¿se ve amenazado por la deriva política en España?

Creo que la deriva de la ultraderecha en España y en Europa es un efecto de boomerang que se genera cuando se ha vivido un periodo de gran apertura y de conquista de derechos. Forma parte de la propia dinámica de los avances. Supongo, espero y deseo que sea un paréntesis, y que seamos capaces de dar el salto y seguir avanzando. Las perspectivas no son muy halagueñas y quizás hayamos tocado un máximo, un techo donde podemos llegar desde el activismo hasta dentro de un tiempo.

P. ¿Puede ganarse la vida un artista flamenco que rompa los patrones de género o está destinado a la marginalidad?

Hablo desde el privilegio más absoluto porque soy un artista que, paralelamente, tengo una carrera académica. Me puedo permitir dar clases en la universidad y compaginar la investigación con la creación, y esto me ayuda en mi trabajo artístico. Pero lo que veo en la comunidad del arte queer no es alentador: una enorme precariedad como la veo en la danza, y en general en las artes escénicas.

La gente joven que empieza tiene la sensación de una gran frustración, de no tener espacio, de que no se les permite el acceso. Hay pocos espacios y los que existen están ocupados por grandes estrellas que, de alguna manera, lo fagocitan todo y les impiden ir escalando, aunque sea poquito a poco, para poder dedicarse al baile de manera digna. La gente lo acaba haciendo porque la creatividad a menudo es pura necesidad, y sigue creando porque lo necesita y forma parte de su vida, pero muchas veces hay que compaginarlo con otra vida laboral.

lunes, 23 de mayo de 2022

#libros #queer #fotografia | Herencia : unos años de pandemia, transformismo y disidencia ibérica

Herencia : unos años de pandemia, transformismo y disidencia ibérica / Isaac Flores.

Barcelona: Autoedición (Agpograf Impressors), 2022 [04-23].
110 p.

/ ES / Libros / ENS / Disidencia sexual / Drags / Fotografía / Identidad no binaria / LGTBI / Queer / Testimonios / Travestimo

📘 Ed. impresa: 35,00 €
📝 Cita APA-7: Flores, Isaac (2022). Herencia : unos años de pandemia, transformismo y disidencia ibérica. Autoedición.


Unos años de pandemia, transformismo y disidencia ibérica. ‘Herencia’ es un testimonio fotográfico de diferentes generaciones disidentes, folklore queer y la sombra de una pandemia. Este fotolibro es una mirada personal y artística que cuenta con la participación de más de 50 artistas nacides en diferentes puntos de la Península y fuera de ella como: Violeta la Burra, Nazario, Samantha Hudson, Mina Serrano, Inti, Rodrigo Cuevas…

😏 Isaac Flores es un fotógrafo y artista queer natural de Barcelona. “Herencia: Unos años de pandemia, transformismo y disidencia ibérica” es el nombre de su segundo libro fotográfico, sucesor de “Barcelona se muere” en 2018. El libro toma como eje central el folklore, principalmente andaluz, mezclado con la explosión drag, no binaria, trans, travesti y disidente que ha vivido España en los últimos años. Un testimonio personal y artístico, que cuenta con la participación de más de 50 artistas nacidos en diferentes puntos de la Península y fuera de ella, donde se muestra una realidad subversiva del propio fotógrafo. Todo esto, bajo la sombra de una pandemia, ya que la mayor parte de las fotografías han sido tomadas entre 2020 y 2021.

sábado, 19 de febrero de 2022

#libros #transformismo | Travestí

Travestí / Mista [Louis Bou].

Madrid: Mista Studio [autoedición], 2022 [02-19].
224 p. : il.

/ ES / Libros / ENS / Artistas / Drags / Fotografía / Testimonios / Transformismo / Travestis / Travestismo

📘 Ed. impresa: ISBN 9788409365289 / 45,00 €
📝 Cita APA-7: Mista (2022). Travestí. Mista Studio.


‘Travestí’ es un recorrido a través de la escena drag en España. Contiene más de 190 fotografías a todo color. El 90% de las imágenes incluidas han sido realizadas en exclusiva para este libro. Incluye entrevistas de Valeria Vegas y textos de Ana Locking, Juan Flahn, Paco Tomás, Agustín Cascales y un prólogo de Mista.

‘Travestí’ es el título que da nombre a este libro. El acento en la “i” hace referencia a la manera con la que se nombraba a una transformista o drag-queen en España, en los años setenta y ochenta. Tomamos esta particular palabra como inicio para el recorrido de este libro, en el que encontraremos leyendas del transformismo patrio como Psicosis Gonsáles, La Prohibida, Supremme Deluxe , Kika Lorace, Diva Houston, Sharonne , Yogurinha Borova o Krystal Forever, junto a las nuevas generaciones que vienen cargadas de contouring y nuevas propuestas artísticas como por ejemplo Venedita Von Däsh, Porca, Hornella Góngora, Ariel Rec, Miss Khristo o Sansanonas. ‘Travestí’ pretende ser una celebración del travestismo como una forma de arte y una exploración emocionante de lo que ese modo de expresión artística significa para cada una de estas rutilantes estrellas.

“Las travestis son las nuevas folclóricas, y este libro da fe de ello. Un recorrido fotográfico de la mano de Mista, que convierte magistralmente a las retratadas en auténticos iconos pop, dispuestas a pasar a la posteridad a través de estas páginas, con sus mejores sonrisas, sus más espectaculares atuendos y sus miradas más retadoras. Arte sobre arte. Un mundo de ficción que se torna más real que nunca, donde están todas las que son y son todas las que están. No digas artista, di travestí”. —Valeria Vegas

martes, 25 de enero de 2022

#hemeroteca #travestismo #historia | Travestis barrocos: quién lleva los pantalones

El Diario / Eleno de Céspedes y Catalina de Erauso //

Travestis barrocos: quién lleva los pantalones.

Monográfico de Historia con Puto Mikel y Herstóricas.Más Voces de la Tierra con Laura Casielles y Brigadas Internacionales de Paz.
Puto Mikel y Herstóricas se unen para hacer un programa histórico, único y muy especial sobre el travestismo en el Siglo de Oro.

Conocemos la historia de algunos personajes, especialmente del mundo del teatro, que desafiaron los roles de género, y rompieron las normas, como las actrices de teatro con disfraz varonil y las que se especializaron en papeles masculinos, como María Navas, la dramaturga neoclásica María Laborda o la comedianta Bárbara Coronel. En el travestismo masculino, Juan Rana fue uno de los actores más famosos.

Para hablar de disidencias en el Antiguo Régimen, entrevistamos al historiador Juan Pedro Navarro. Y repasamos también el travestismo fuera del teatro: ¿qué motivaba a hombres y mujeres?, ¿tenía que ver con la identidad sexual?, ¿con la supervivencia?

Lo vemos través de las historias de Magdalena Muñoz, a quien su padre encerró porque era una mujer demasiado varonil; Catalina de Erauso, que vivió la mayor parte de su vida usando nombres y atuendos masculinos; o Eleno de Céspedes, condenada por la Inquisición, de quien nos habla Israel Burshatin, historiador que analizó su proceso en un capítulo del libro “Queer Iberia”.

Nos despedimos con “Voces de la Tierra”, un espacio de la mano de Laura Casielles en colaboración con Brigadas Internacionales de Paz. Hablamos de los pueblos indígenas de Guatemala que han sufrido a lo largo de los siglos el genocidio y otros crímenes de lesa humanidad, y todavía en la actualidad son víctima de muchas violaciones de derechos humanos. Conocemos a Lesbia Artola, coordinadora del Comité Campesino del Altiplano, y a Virgilio García, desplazado por la guerra y uno de los coordinadores del Consejo de Comunidades de la costa sur del país.

sábado, 22 de enero de 2022

#hemeroteca #interpretacion | Cuando los Oscar premiaron a una mujer por interpretar a un hombre chino

El País / Linda Hunt con el Oscar, 1983 //

Cuando los Oscar premiaron a una mujer por interpretar a un hombre chino.

Linda Hunt interpretaba hace 40 años el papel de su vida gracias a ‘El año que vivimos peligrosamente’, en un giro difícil de imaginar hoy. Su director, el australiano Peter Weir, mantiene que lo volvería a hacer.
Eva Güimil | Icon, El País, 2022-01-22
https://elpais.com/icon/cultura/2022-01-22/cuando-los-oscar-premiaron-a-una-mujer-por-interpretar-a-un-hombre-chino.html 

La penúltima polémica cinematográfica de Hollywood ha llegado de la mano de Javier Bardem y la inconveniencia —para algunos— de que siendo español interprete a Desi Arnaz, un actor de origen cubano, en 'Ser los Ricardo', la historia de la cómica Lucille Ball y su marido y coprotagonista en la comedia ‘I love Lucy’. En una entrevista con The Hollywood Reporter, Bardem ha intentado zanjar el tema. “Soy actor y eso es lo que hago para ganarme la vida: tratar de ser personas que no soy”. En esa charla también señala como foco del problema “los acentos”, o sea, que esta situación solo la provoquen los actores no anglosajones. “¿Dónde está esa conversación con personas de habla inglesa haciendo cosas como 'El último duelo', cuando se suponía que eran franceses en la Edad Media?”. (El pueblo francés, por cierto, todavía no ha protestado por su representación en el cine estadounidense).

En la entrevista, Bardem bromeaba sobre lo fino que se está hilando últimamente con el tema de la representatividad y los repartos: “¡Deberíamos empezar a no permitir que nadie interprete a Hamlet a menos que haya nacido en Dinamarca!”. La polémica se recuerda especialmente en plena temporada de premios —el melón de la diversidad ha llevado a la casi desaparición de los Globos de Oro―, cuando se evalúan las grandes apuestas recientes y por venir. Se ha hablado estos días también de los argumentos que llevaron al director israelí Guy Nattiv a seleccionar a Helen Mirren para protagonizar Golda, la biografía de la primera ministra de Israel Golda Meir. La elección fue censurada hace unas semanas por la actriz judía Maureen Lipman, que señaló el error que suponía que la oscarizada Mirren, no judía, interpretase un papel tan definido, “porque el carácter judío del personaje es muy integral”. “Mi opinión es que si la raza, el credo o el género del personaje impulsan o definen la representación, entonces la etnicidad correcta debería ser una prioridad”, añadió la actriz de ‘El pianista’ en declaraciones recogidas por Variety.

Quedan lejos los tiempos en los que un director tenía el recurso de saltarse las normas de la corrección política y cambiar no solo de raza, sino de sexo al intérprete sin pestañear. Eso fue lo que sucedió en 1982 cuando el australiano Peter Weir, director de ‘El club de los poetas muertos’ (1989) y ‘El show de Truman’ (1998), preparaba el rodaje de ‘El año que vivimos peligrosamente’, una historia de romance y denuncia política en medio de la insurrección contra el presidente indonesio Sukarno.

Asignados los personajes principales a Mel Gibson y Sigourney Weaver, el problema llegó a la hora de encontrar al actor adecuado para interpretar al fotógrafo Billy Kwan, carismático personaje que servía como brújula moral de la historia. Weir había elegido para el papel al bailarín australiano David Atkins, pero sus roces con Gibson antes del rodaje le hicieron abandonar el proyecto cuando la producción ya había comenzado. Fue entonces cuando desde el departamento de ‘casting’ alguien sugirió a Linda Hunt.

“Se estaban construyendo escenarios en Manila, y el tiempo apremiaba”, recordó Peter Weir en The New York Times en 2019. “El agente de ‘casting’ dijo que tenía un posible Billy Kwan llamado L. Hunt. Luego reveló que era una mujer. Estábamos desesperados, le dimos una oportunidad y fue genial”. Hunt, que por entonces tenía una sólida carrera teatral, pero era una desconocida para el público, fue la más sorprendida por la decisión. “No entendía muy bien para qué estaba allí. Hablé con el director de ‘casting’ al respecto y simplemente dijo: ‘Este sería un papel que interpretarías como hombre’. Dije ‘¡Mierda!’ y me reí”. declaró a The Daily Beast la actriz, que ahora goza de una gran popularidad gracias a su papel en ‘NCIS: Los Ángeles’.

Por supuesto, intentó torcer la voluntad del director, pero sin éxito. “¿Podrías reescribirlo para una mujer?”, recuerda Weir que le sugirió Hunt. “Dije que eso cambiaría toda la historia y hubo un silencio. ‘¿Podrías interpretar a un hombre?’, le pregunté. Entonces hubo un silencio más largo. ‘Solo si crees en mí', respondió”.

Cuando Hunt iba a hacer la primera prueba de pantalla le pusieron un peluquín, un bigote y unas piezas de goma encima de los ojos para que pareciera oriental. La actriz se miró al espejo y dijo: “Vamos a quitarnos toda esta mierda y dejar que lo haga yo”. “No intenté hacerme pasar por un hombre; la película no trata de eso”, reveló a New Straits Times en 2016. Pero tenía que hacer creer al público en ella como hombre. Para lograrlo se cortó y tiñó el pelo y se afeitó las cejas. El resultado fue tan convincente que, según recuerda, los camareros se dirigían a ella como “señor” incluso llevando vestido.

Hunt, quien, a pesar de interpretar a un euroasiático, es blanca y nacida en New Jersey en 1945, padece enanismo hipofisario (apenas mide un metro cuarenta y cinco) lo que le hizo pasar un infierno en su juventud. “Cuando estaba creciendo, particularmente durante la pubertad, me sentía muy miserable porque era objeto de las burlas y mezquindad de mis compañeros adolescentes”. Según ha confesado, sintió la llamada de la interpretación en una representación de Peter Pan —papel tradicionalmente interpretado por mujeres en teatro—, pero debido al rechazo que provocaba su físico entre los productores, se planteó dedicarse a la dirección. “Hasta que llegué a Nueva York y fui consciente de la estupidez de la idea. Si es difícil entrar en la actuación, ¿cómo es para una mujer convertirse en directora?”, rememoraba en The Daily Beast.

El del ‘El año que vivimos peligrosamente’ fue su primer papel relevante en el cine tras su debut en ‘Popeye’, la película de Robert Altman que se ganó críticas desastrosas. Por eso en 1982 el talento de Linda Hunt era un secreto para todos los ajenos a Broadway. No volvió a serlo nunca más. Los espectadores esperaban a los títulos de crédito para averiguar quién era aquel espléndido actor que interpretaba a Billy Kwant y la sorpresa llegaba cuando descubrían que era una mujer. “Linda Hunt, una actriz de teatro de Nueva York que asume el papel tan plenamente que nunca se nos ocurre que no es un hombre. Esto es lo que es la gran actuación, una transformación mágica de una persona en otra” escribió el crítico del Chicago Sun Times Roger Ebert. Unas palabras que recuerdan a las de Bardem en ‘The Hollywood Reporter’.

La interpretación de Kwan no es una de las cimas del ‘whitewashing’, como cuando un actor blanco interprete un personaje de otra raza —John Wayne como Gengis Kan en ‘El conquistador de Mongolia’ (1956) o Mickey Rooney dando vida a un chino en ‘Desayuno con diamantes’ (1961)—. Pero en 2018 hubo quienes avergonzaron a la Academia por mostrar una imagen de Linda Hunt en ‘El año que vivimos peligrosamente’ durante el segmento correspondiente al Oscar a la mejor actriz secundaria precisamente durante una gala más combativa que nunca con la representación de las minorías, por ejemplo este artículo en la concienciada ‘Teen Vogue’.

A pesar de ello, unos meses después de aquella gala, Peter Weir se reafirmó en su decisión en ‘The New York Times’: “El ‘casting’ es fundamental y no debe estar influenciado por ninguna tendencia de moda”, afirmó. Dígaselo a los Globos de Oro.

jueves, 20 de enero de 2022

#hemeroteca #trans #queer #memoria | Katalina Erauso eta Paul B. Preciado, Alondegiaren «queer» apustua

Naiz / Juan Mari Aburto eta Fernando Perez Bilboko Alondigan //

Katalina Erauso eta Paul B. Preciado, Alondegiaren «queer» apustua.

Amaia Ereñaga | Naiz, 2022-01-20

https://www.naiz.eus/es/hemeroteca/gara/editions/2022-01-20/hemeroteca_articles/katalina-erauso-eta-paul-b-preciado-alondegiaren-queer-apustua 

Katalina Erauso (Donostia, 1592–Cuitlaxtla, Mexiko, 1650), «moja alfereza» ezizenarekin ezaguna, pertsonaia historiko arras ospetsua da. Gizonez jantzita Ameriketan hainbat abentura bizi izan zituen emakumearen irudiaren berrirakurketa apurtzailea plazaratuko du Alondegiak martxotik aurrera, «queer» ikuspegi batetik eta Paul B. Preciado filosofoarekin komisario lanetan. 2022rako proposamen anitz prestatu ditu Bilboko «kultura garaikideko fabrikak».

Pandemia garaiak bete-betean harrapatuta ere, badirudi orain hiru urte Bilboko Alondegiaren zuzendaritza aldatu zenean martxan jarritako ibilbide orria (2019-2023 epeari dagokiona) betetzen ari dela. Hori aipatu zuen atzo, bederen, Fernando Perez Alondegiko zuzendariak, hasi berri dugun urteari begira prestatu diren ekimenen aurkezpenean.

Ez gara erabateko normalitatera itzuli, noski, Juan Mari Aburto Bilboko alkateak atzoko aurkezpenean gogorarazi nahi izan zuen bezala, baina iazko datuak, Alondegiari dagokionez behintzat, ez dira 2020koak bezain latzak. Esaterako, 2021ean bi milioi pertsona baino gehiagok gozatu zuten Bilboko erdigunean berriztutako eraikin historikoko zerbitzuez –kultur, aisialdi eta kirol jarduerak hartzen ditu Alondegiak– eta «ia-ia 2019ko bisitari mailara iritsi ginen», aipatu zuen Perezek.

Bost erakusketa izango dira aurten Alondegian, eta 200 bat jarduera, askotariko formatu eta diziplinatakoak. Batzuk aipatzearren, itzulpengintza ardatz izango duen Gutun Zuria nazioarteko literatura jaialdia egingo da martxoaren 29tik apirilaren 2ra; Nazioarteko Komikiaren Egoitza ekimenaren lehen edizioa ere hartuko du Alondegiak, Angouleme eta Quebecekin batera; Ion Munduate, Elena Aitzkoa eta Urban Bat AZ izango dira «kultura garaikideko fabrikaren» egoiliarrak... Hori bai, hitzordu “potenteenak”, seguruenik, Bilborako propio prestaturiko bi erakusketa handi izango dira.

Lehen erakusketa (martxoaren 11tik irailaren 25era), “Ahots bat Erausorentzat. Trans garai baterako epilogoa” izango da. Cabello/Carceller kolektiboarekin batera (Helena Cabello eta Ana Carceller) ekoitzitako erakusketa Paul B. Preciado filosofo, arte komisarioa eta idazleak komisariatu du. «Alondegian, hasiera-hasieratik, feminismoa ardatz duten lanak bultzatu nahi izan ditugu», nabarmendu zuen Fernando Perez zuzendariak. Bada, “Ahots bat Erausorentzat” proposamenarekin, kontakizun historikoaren eraikuntza eta queer eta trans politika garaikideak harremanetan jarriko dituzte.

Instalazioak, perfomancea, fikzioa, kontakizuna eta bideoa erabiliz, Katalina Erauso pertsonaiaren ertzak agerian jarriko dituzte. Abiapuntua Juan van der Hamen margolariak donostiarrari Espainiako itsas armadako alferez gisa jantzita 1626an egin zion erretratua da, gaur egun Kutxa bildumakoa dena. Paul B. Preciadoren esanetan, «gizon gisa jantzitako Erausoren erretratua arte errenazentistaren historiako lehen erretratu ‘trabestitzat’ har daiteke». Erreibindikatu daitekeen pertsonaia, beraz... baina ez bere osotasunean: «Maputxeen genozidioan inplikatuta egon zenez eta merkatu kolonialean izan zuen jarreraren ondorioz, figura deserosoa da trans historian».

Ikus-entzunezko lan bat ere filmatu du Doxa Produkzioak ekoiztetxeak erakusketarako. Alberto Sinpatron izan da jantzien diseinatzailea eta Mursego arduratu da musikaz.

Urteko bigarren erakusketa nagusia udazkenean helduko da. Urtaro horretan Bilbon zinema protagonista izatez denez Zinebi bezalako jaialdiekin, zinemaren historiako pertsonaia alternatibo batek izandako eragina azaleratuko dute urriaren 27an zabalduko den “Somewhere from here to heaven” erakusketan. Aipatutako pertsonaia Bruce Bailli da, zinemagile esperimental estatubatuarra, hippy garaikoa, abangoardiako zirkuituetan aritu arren George Lucas bezalako egileengan eragin handia izan duena. Komisarioa Garbiñe Ortega arabar ekoizlea da eta bere gidaritzapean lan bana filmatu dute honako nazioarteko zinemagileek: Apichatpong Weerasethakul thailandiarra –sari ugari jaso ditu Estatu frantsesean–, Ben Rivers britainiar dokumentalista, Eduardo Teddy Williams argentinarra eta Ana Vaz brasildarra.

Berrikuntzak
«Kultura zerbitzu publiko legez, argi izan behar dugu garaiotan sekula baino beharrezkoagoa dela kultura, eta horretan jarri behar ditugu indarrak», aipatu zuen atzo Alondegiko zuzendariak. Horren erakusle, «kultura garaikideko fabrika» bihurtzea du xede Alontegiak, eta horretarako urratsak egiten ari da, Mediateka bultzatuz edo euskal diseinuari DendAZ izeneko gunea eskainiz, esaterako.

Aurten Kubo Baltza agertokia ere zabaldu du Alontegiak. Zentroak bi espazio eszeniko ditu orain, auditoriuma eta agertoki ez-konbentzionala hori, arte bizien praktika garaikideak garatzeko berariaz pentsatutakoa.

martes, 4 de enero de 2022

#hemeroteca #travestismo | Plumas al viento: un recordatorio de la España más travesti

Shangay / 'Gay Club' con Paco España //

Plumas al viento: un recordatorio de la España más travesti.

El escritor y documentalista Juan Sánchez hace un repaso en profundidad imprescindible de la escena travesti en España, desde sus inicios a comienzos del siglo XX hasta la actualidad.
Juan Sánchez | Shangay, 2022-01-04
https://shangay.com/2022/01/04/travesti-drag-transformismo-espana-plumas-juan-sanchez/ 

El transformismo llega a España con el siglo XX, al mismo tiempo que a otros lugares de Europa, y lo hace de la mano del italiano Leopoldo Fregoli. A raíz de su éxito, aparecen otros transformistas autóctonos como Ernesto Foliers, que siguió la nueva moda impuesta por el francés Robert Bertin de imitar a grandes estrellas femeninas de las variedades. “La Fornarina, la Palau, la Fons y otras son imitadas por Foliers con tan justa semejanza, que más parece el tipo real representado que la copia” (Eco Artístico, 1910).

Confiesa el mítico Edmond de Bries, natural de Cartagena, que fue Foliers quién le inspiró para dar el paso al transformismo, para el que mostraba aptitudes desde niño. Primero lo hizo de manera caricaturesca, hasta que la mítica cupletista La Fornarina le animó a que lo hiciera en serio, y consiguió grandes éxitos con su lujoso vestuario y sus impecables imitaciones de las divas del momento. De Bries se mostraba pleno de entusiasmo en una entrevista de 1930: “Después de diez años de carrera, el público me sigue favoreciendo con su atención y continúo alegre y cancanesco, inundando los escenarios de plumas y mantones, pedrerías y tisúes. ¿Quién dijo penas? ¡Ah!”.

Con el paso de los años, el transformismo se fue sexualizando con artistas como Derkas, Mirko, Luisito Carbonell, Freddy, etc. En el ambiente transgresor de ‘La Criolla’ de Barcelona se podía encontrar todo tipo de público en busca de emociones fuertes; frecuentado lo mismo por la alta burguesía que por prostitutas o delincuentes, era también lugar de encuentro de homosexuales y travestis, entre ellos el mismísimo Flor de Otoño. Los travestis barceloneses llamaron la atención de Jean Genet, que los menciona en su libro ‘Diario de un ladrón’ con motivo de la manifestación que tuvo lugar por el cierre de unos urinarios públicos.

También en los locales madrileños, el público se acostumbró a ver a estos hombres vestidos de mujer con actitudes provocativas y seductoras, para desesperación de algunas artistas femeninas del género y de sus madres, que consideraban que estos imitadores les quitaban trabajo. Con la proclamación de la República, la permisividad fue aún mayor –aunque nunca se legislara nada a favor de la homosexualidad–, pero al finalizar la Guerra Civil con la victoria del bando franquista, esos aires de libertad desaparecieron y fueron borrados del panorama artístico al prohibirse los espectáculos de travestis. Algunos, como Derkas, se reciclaron en modistos de vestuario para espectáculos; otros como Mirko interpretaron con ropa masculina el mismo repertorio que antes hacían con vestuario femenino. Y es que este país volvía a vestirse, según algunos, como Dios manda.

Si la Guerra Civil se había llevado a Federico García Lorca, la posguerra se llevó a Miguel de Molina, que vio lo complicado que iba a ser vivir en aquella España que no le toleraba por no responder al canon de virilidad impuesto por el nuevo régimen. Aun así, la semilla que sembró iba a dar frutos apenas unos años después. Cantantes como Tomás de Antequera, Antonio Amaya, Rafael Conde ‘El Titi’ o Pedrito Rico siguieron la estela de Miguel de Molina, lo que, lógicamente, les generó problemas con el público y la censura por su actitud y su llamativo vestuario.

Con este panorama, era normal que en los años siguientes el transformismo estuviera ausente en nuestro país, salvo de forma grotesca o cómica para provocar equívocos y gags en obras de teatro y en películas. Y como las cosas siempre pueden ir a peor, en 1954 tiene lugar la reforma de la Ley de Vagos y Maleantes (que databa de 1933), en la que la homosexualidad aparece explícitamente como delito. Esto situaba claramente a los homosexuales al margen de la ley, y los convertía en carne de cárcel.

Al final de la década de los 50, el argentino Alfredo Alaria aterriza en España precedido por un gran prestigio internacional, y causa un enorme impacto con sus espectáculos musicales. En 1961 pone en pie la película ‘Diferente’, que es una ‘rara avis’ por sus imágenes cargadas de insinuaciones homosexuales y algunos momentos de travestismo, y sorprendentemente, burló a la censura existente. Eran pequeños destellos en el erial que suponía para el mundo homosexual aquella España católica y conservadora. Años después, Alaria sería deportado a su Argentina natal, un hecho que nadie cuestionó, aunque ocurriera en los primeros años de la Transición.

En la década de los 60, la famosa transexual francesa Coccinelle asombra al público español con sus actuaciones en Madrid y otras ciudades, aunque se evitaba hacer alusiones públicas a su transexualidad, la cual quedaba sobreentendida en la palabra “enigma” o la frase “el caso clínico de la historia al alcance de todos”. Corría el año 1966. Dos años más tarde, Coccinelle interviene en la película ‘Días de viejo color’, dirigida por Pedro Olea. Su presencia en la película podría haber sido un buen reclamo pero, quizás por miedo a la censura, quedó en una breve aunque muy divertida intervención.

Pese a todo, en esos años comenzaron a aparecer espectáculos con travestis en Barcelona, tal como recuerda Manuel López González (Lorena Loys para el mundo del arte travesti). A mediados de los 60, La Margarita bailaba su singular ‘Danza del fuego’ y Violeta la Burra hacía de las suyas en el Copacabana. Barcelona era un reducto de permisividad para los homosexuales que no dieran problemas, o sea, que tuvieran un trabajo, que no provocaran escándalos y no se dedicaran a la prostitución. Consecuentemente, fue lógica la peregrinación que hubo hacia la ciudad condal de homosexuales de otras zonas del país, como cuenta Manuel/Lorena, que se plantó en Barcelona en compañía de su amiga La Dominga. Son años duros en los que tiene que buscarse la vida y acaba siendo detenido cuando está en un bar de “mariquitas tapadas”. Pasa a la Cárcel Modelo, donde coincide con Madame Arthur, que promete ayudarle cuando salgan, y le consigue su primer trabajo como travesti. Debuta como Lorena Loys en el Gambrinus, que en 1969 se atrevió a montar un espectáculo de travestis, y se convirtió en un local único al que acudían curiosos de todo tipo, incluidos famosos como Carmen Sevilla, Marisol, Antonio el Bailarín, etc. Su cierre frenó aquel oasis, pero pronto apareció el Barcelona de Noche y, junto a otros locales como el Whisky Twist y La Bodega Apolo, crearon un ambiente adelantado al resto del país.

La siguiente década comienza mal para el colectivo. En 1970 se proclama la Ley de Peligrosidad y Rehabilitación Social, que intentaba entre otras cosas “frenar el aumento de la homosexualidad”. Aun así, fueron tiempos propicios para comenzar una movilización por los derechos de los homosexuales y empezar a ganar terreno y visibilidad para lo que hoy llamamos colectivo LGTBIQ+. Por otro lado, ya fuera en locales semiclandestinos o tímidamente en el cine y el teatro, la homosexualidad y el travestismo van dejándose ver. A mediados de la década, tras la muerte de Franco, el cambio político permite que esta visibilidad sea mayor, y es cuando se empieza a hablar de la moda de los travestis. El actor y humorista Cassen lo cantaba así en 1976: “Soy un travestí, soy un travestí, soy un travestí que es lo que ahora gusta aquí. Como el éxito ahora es que te tomen por señora, yo ya me decidí y me hice travestí”.

Cantando, contando chistes, dialogando con el público, artistas tan dispares como Madame Arthur, Violeta la Burra o Pierrot comenzaron a visibilizar al homosexual afeminado que no solo está ahí para ser cuestionado e insultado. Ahora es un ‘mariquita’ que puede defenderse a golpe de micrófono y descaro. Estos y otros artistas comenzaron a mariconear a gusto en los escenarios de Madrid, Barcelona, Valencia, Torremolinos, Sitges, etcétera, e hicieron activismo a su manera, algo que a veces era cuestionado incluso desde el propio colectivo.

En Madrid se produce un gran boom con locales como Centauros, Sacha’s, Dimas o el Gay Club, que tenía mayor categoría y atraía como sala de fiestas a un público más heterogéneo. Paco España vino de Barcelona, y desde el escenario del Gay Club se hizo con el trono de rey de los travestis. Contaba que “los dos primeros años de estar en Madrid lo pasé fatal. En los primeros años del Gay venía la policía, nos llevaba detenidos porque decíamos una palabra más, porque nos pintábamos más un ojo que el otro o porque salíamos con faldas siendo obligatorio salir con pantalones. Por decir una vez ‘coño’ cantando ‘Mi vida privada,’ me llevaron a comisaría”. También Ángel Pavlovsky y Pierrot pasaron por el local del paseo del Prado como maestros de ceremonias, y junto a la brasileña Yedda Brown, Elianne, Ricky Anderson o el coreógrafo argentino Jorge Aguer formaron parte de aquel irrepetible elenco. Otros artistas del género eran muy populares en diferentes zonas de España en los años 70 y primeros 80: Escamillo en El Molino de Barcelona, Fernando Vargas en El Molino Rojo de Madrid, la Esmeralda de Sevilla en su venta sevillana, La Otxoa en el Bataclán de Bilbao... Sin olvidarnos de El Titi en Valencia y toda España con su himno ‘Libérate’.

El cine español reflejó como pudo los cambios que se estaban produciendo en la sociedad española en cuanto al mundo homosexual. ‘Los placeres ocultos’ (Eloy de la Iglesia, 1976) se erige como película pionera en la temática, y se estrenó gracias a una fuerte presión mediática sobre la administración. Por su parte, ‘Haz la loca… no la guerra’ (José Truchado, 1976), pese a ser una película oportunista y que ridiculiza en muchos momentos al homosexual y al travesti, tiene el mérito de hacerse eco del indulto que iba a poner en libertad a algunos homosexuales en las cárceles; y además nos brinda una actuación de un Paco España en su mejor momento interpretando ‘Mi vida privada’, un himno en el que aún había que leer entre líneas. ‘Cambio de sexo’ (Vicente Aranda, 1976) habla por primera vez de la temática transexual en una película dura y valiente, y nos ofrece la exuberancia y belleza de Bibi Andersen en todo su esplendor. ‘El transexual’ (José Jara, 1977) nos mete en el Gay Club de Madrid para contarnos la historia de una mujer transexual que tiene algunos puntos en común con la vida de Lorena Capelli. Protagonizada por Ágata Lys, también interviene la espectacular Yedda Brown contando algunos pasajes de su vida. ‘Ocaña, retrato intermitente’ (Ventura Pons, 1978) nos acerca a alguien tan singular como Ocaña y nos enseña una Barcelona muy permisiva con el personaje y su actitud provocativa. Otra película clave de la época es ‘Gay Club’ (Ramón Fernández, 1980), que, pese a sus deficiencias, nos sigue dando información sobre cómo eran las cosas entonces, los enfrentamientos entre los que se aferraban al pasado y los que se abrían a una nueva época; y de paso, nos regala la presencia de Juan Gallo ‘La otra Lola’, Paco España o la bella vedete Elianne, grandes figuras del mundo travesti del momento y del Gay Club de Madrid.

Los nuevos tiempos hacen que los españoles vayan conociendo este mundo hasta entonces casi invisible, salvo para los iniciados. El humorista Pepe Da Rosa, en 1977, dedicaba una de sus historietas a los travestis que seguían sorprendiendo a la mayoría de los españoles: “El travestismo es convertirse un tío con pelo, músculo y mondongo en una rubia platino que traga el más macho. Una pequeña operación, cuatro inyecciones y una peluca y convierte usted a Kojak en una hermana de Nadiuska”.

Publicaciones como ‘Papillon’, ‘Party’ (con su sección ‘El travesti de la semana’), ‘Lib’ (que publica ‘El libro de los travestis’) u otras más serias hablaban de ellos, aunque con una terminología confusa. En aquellos años todos eran travestis, tanto la persona que se hormonaba y estaba en un proceso de cambio de sexo como la que solo se vestía de mujer para una actuación. Pero poco a poco se empieza a adecuar el lenguaje a la personalidad de cada uno. Los travestís no siempre tienen un reflejo cómico. Sus vidas, a medio camino entre la calle y los escenarios, daban pié a letras melodramáticas. Amina cantó en 1982 este desgarrado tema que, aunque hoy nos parezca un despropósito, pudo servir en su momento para la visibilización, que era lo primordial: “Nací así, desperfecto de la vida, todos hablan de mí. Yo no soy hombre ni mujer, tengo que vivir así, tengo que vivir así. Fingiendo todas las noches, al público hago reír, ellos ríen y yo lloro, yo no quise nacer así. Travestí, travestí, travestí, travestí, travestí…”.

A mediados de los ochenta, el fenómeno travesti y los espectáculos de imitadores empiezan a dar síntomas de agotamiento, y hubo intentos de renovar este tipo de shows. Así, algunos travestis y transexuales traspasan las barreras de los clubs especializados y de los espectáculos habituales, como por ejemplo Fama, que tuvo un papel importante en la película ‘La muerte de Mikel’ (Imanol Uribe, 1984), en la que encontramos también a La Otxoa, toda una leyenda en el País Vasco y que aún sigue en activo. Volviendo a Fama, su imagen tan personal y su voz, que rompe con el tópico del travesti histriónico y con tendencia al humor, produce un cierto impacto. Publica el disco ‘El otro espejo’ con canciones de Vainica Doble y monta un espectáculo con el mismo nombre, escrito por Carmen Santonja, en el que participa la sin par Rata de Antequera.

Bastantes películas de estos años incluyen de forma ocasional un travesti o transexual en su reparto, pero vamos a citar a dos de especial importancia: una de ellas, el documental ‘Vestida de azul’ (Antonio Giménez-Rico, 1983), que da voz a seis personajes en busca de un espacio y un reconocimiento de su condición. Las confesiones de estos transexuales suponen hoy en día un valiosísimo testimonio sobre la España de aquellos años. La otra es ‘La tercera luna’ (Gregorio Almendros, 1984), que se adentra también en este mundo desde la ficción con una historia rocambolesca. La presencia de Ana Valdi, Pierrot, Juanito Díaz ‘El Golosina’, Walkiria Montini, Vanesa Nell, Yani Forner, Antonio Vargas, Rafael Conde ‘El Titi’, Jhosette, Adriana Ferrer, Young Silvans y Watusi Show la convierten en una pieza única.

Miembros de la llamada movida madrileña cultivan un travestismo muy singular, mezclando el glam rock o referencias al underground americano con nuestras folklóricas. “Reina por un día, día de ilusión, dulces melodías en tu corazón. Tus anhelos, tus deseos hoy se cumplirán, y tus sueños y tus ansias realidad se volverán”. Esta canción, ‘Reina por un día’, adquiría en la voz de Paco Clavel un matiz muy diferente al original. Con sus personales ‘looks’, abanderado de la libertad en el más amplio sentido de la palabra, huyendo de las etiquetas, su ‘cutrelux’ –o ‘guarripop’– rechaza cualquier norma a la hora de vestir. La ropa no tiene sexo, parece decirnos desde los escenarios o las portadas de sus discos, y aunque use algunas prendas femeninas, sus estilismos nunca llegan a identificarle con un hombre vestido de mujer.

En esta línea están el inclasificable Fabio McNamara, con sus estilismos de fantasía, y Pedro Almodóvar, jugando a un gay power de paseo por La Mancha, con el dúo Almodóvar y McNamara. El cineasta acumula en su filmografía un buen número de personajes travestis y/o transexuales, aunque sin duda las más recordadas son la Tina de ‘La ley del deseo’ (1987), interpretada con desgarradora verosimilitud por Carmen Maura, junto con Letal (Miguel Bosé) de ‘Tacones lejanos’ (1991) y La Agrado (Antonia San Juan) de Todo sobre mi madre (1999). Posteriormente, con ‘La mala educación’ (2004) viaja al mundo travesti de los años de la Transición, acompañado por actores como Gael García Bernal, Javier Cámara y Francisco Boira, y recrea estos personajes siempre al límite del exceso artístico y vital. Sin olvidar, claro está, a Sandra, la imitadora oficial de Sara Montiel en esos momentos, también presente en esta película.

Pese a los cambios, el cutrerío y la explotación seguían reinando en el mundo del espectáculo travesti. Esto obliga a grandes transformistas como Manel Dalgó a emigrar fuera de España. Chez Nous en Berlín le acoge con los brazos abiertos, y se gana el prestigio y la admiración del público en numerosos lugares de Europa.

“Las drags nos están barriendo. No puedo con las drags. Son unas mamarrachas. Han confundido circo con travestismo. Qué digo circo, mimo.” Así opinaba La Agrado en ‘Todo sobre mi madre’ sobre esta nueva línea de travestismo que aparece en los 90 ¿Es posible que el fenómeno drag perjudicara al travesti autóctono? El estreno de la película ‘Las aventuras de Priscilla, reina del desierto’ (Stephan Elliott, 1994) nos trae a España la figura de la drag queen, y el travesti de toda la vida da paso a un personaje más alejado de nuestra tradición, que entiende este arte de una manera más sofisticada, con un vestuario y maquillaje muy elaborados. Estos personajes se ubican en diferentes ambientes y se convierten en animadores de fiestas, gogós, figuras decorativas en muchos casos. Aunque con un estilo diferente, Psicosis Gonsales es denominada drag queen, quizás por la necesidad de renovar también el lenguaje ‘queer’. El actor y bailarín argentino Norberto Di Giorno, residente en España desde 1975, lanza un personaje que cala rápidamente entre el público. Dotado de un envidiable don de palabra, le da una vuelta al travesti clásico, le incorpora una actitud diferente, a medio camino entre el ‘trash’ y el punk. Empieza a provocar al público con insultos y acaba creando una drag bien recibida en todas partes, incluidas las diferentes televisiones del país.

Aunque a lo largo de los años habían aparecido puntualmente en algunos programas de debate como personajes fuera de lo común, generando polémica y siendo a veces tratados de forma bastante lamentable, el mundo trans y travesti toma la televisión especialmente con la figura de Cristina La Veneno en 1996. El huracán Veneno marca un antes y un después, ya que nadie había sido tan descarado ni se había expuesto de forma tan descarnada. Pero las heridas que arrastraba y las que le acabó causando su nuevo estatus de personaje popular fueron letales. Su vida, con pasajes realmente dramáticos, era contada por ella misma en diversos programas de televisión y, finalmente, se convierte en libro (escrito por Valeria Vegas) y en la serie de ficción de Los Javis.

Otra personalidad histórica en estos años es Carmen de Mairena, culminación del folklórico que deviene en travesti y transexual según pasan los años. Del Miguel de Mairena de vestuario y maquillaje exagerado, pasamos a Carmen, una personalidad que enamora a muchos, aunque a menudo se la utilizara como objeto de burlas en los programas de televisión que animaban las noches catódicas de los 90 hasta bien entrado el nuevo siglo.

El panorama ha evolucionado desde aquellos primeros años en que las travestis estaban siempre al borde de la visita a comisaría y la multa, y hoy en día desarrollan una trayectoria más libremente elegida. Fiestas como Shangay Tea Dance –pionera del movimiento drag, por su escenario pasaron Psicosis Gonsales, Carmen Xtravaganza, Hot People, In Drag, Diabéticas Aceleradas, La Terremoto de Alcorcón, Sandra Love o la mismísima RuPaul–, En Plan Travesti, Que Trabaje Rita y otras abrieron el camino a nuevos talentos y recuperaron en ocasiones a nombres históricos ligados a la cultura queer española. Por otro lado, algunos artistas consiguen en la actualidad un reconocimiento profesional antes impensable: La Prohibida, todo un ídolo pop y no solo en España; Nacha la Macha, que entronca con la tradición del travesti folklórico que cultivaron tantos en los años 70; Diossa, centrada en su trayectoria musical y literaria; Supremme De Luxe, drag queen igualmente polifacética y que se apuntó el tanto de presentar la versión española del ‘RuPaul’s Drag Race’; La Plexy, Kika Lorace, Yogurinha Borova, Chumina Power, Samantha Hudson, etc. Nuevas y diferentes formas de entender el travestismo, sin perder el humor casi nunca, reivindicando casi siempre, conectando con el público más joven, apareciendo en televisión en programas destinados a un público muy general. Pero el derecho a ser lo que uno decida ser, sin seguir un patrón, continúa siendo cuestionado por sectores de la sociedad y la política, así que no está de más seguir lanzando plumas al viento en un mundo que sigue poniendo dificultades y ante el que hay que estar atento siempre para no perder nada de lo ganado desde aquellos oscuros años hasta hoy.

lunes, 27 de septiembre de 2021

#hemeroteca #inmemoriam #gais #transformismo | Muere La Esmeralda de Sevilla, un ser libre en tiempos del ordeno y mando

Google Imágenes / La Esmeralda de Sevilla //

Muere La Esmeralda de Sevilla, un ser libre en tiempos del ordeno y mando.

Alfonso Gamero Cruces cantaba coplas y contaba chistes verdes vestido de flamenca.
Francisco Correal | Diario de Sevilla, 2021-09-27
https://www.diariodesevilla.es/sevilla/Fallece-Esmeralda-transgresora-Transicion_0_1614739295.html 

Todo en ella era un misterio. Todo en él también. Porque la Esmeralda se llamaba Alfonso Gamero Cruces, tan sevillana como la Giralda o el Archivo de Indias o el adobo de Blanco Cerrillo. Estos tiempos que parecen nuevos, con los políticos alborotados a cuenta de las identidades (de sexo, de patria, de mascotas) se hacen viejos a la vista de la irresistible ascensión, parafraseando a Bertolt Brecht, de esta precursora del travestismo. Recorrió un camino difícil con la soledad de la incomprensión pero con la compañía de un respeto y un afecto ganados a pulso. Se convirtió en un personaje, algo que está al alcance de muy pocos. La veías caminar por la calle y a nadie dejaba indiferente.

Su caseta de Feria, en la linde que separaba el real de la calle del Infierno, en Pascual Márquez esquina con Costillares, se convirtió en toda una institución. No hacía distingos ni conjugaba victimismos. Se convirtió en una ong de las almas descarriadas, con una personalidad como la de Lili Marlen o la Liza Minnelli del Cabaret de Bob Fosse. Era un palimpsesto de la Sevilla múltiple en la que podías ver a Nazario y a Paco Gandía tomando calentitos en La Centuria.

Artista irrepetible, puro realismo mágico de un Macondo en bata de cola, grabó con Senador un disco de sevillanas cargadas de humor y doble sentido, con más soldados que en Cerro Muriano. Un par de ellas se las compuso Manuel Melado. Fui testigo de lo que disfrutaba con las sevillanas de la Esmeralda, con su malditismo entre Fassbinder y Rafael de León, el pintor Manuel Salinas, que se perdía en el abstracto de sus lienzos con el román paladino de los chistes de la Esmeralda.

Una vez la entrevisté en su caseta para un programa de televisión que presentaba Alfonso Eduardo Pérez Orozco. Le fascinaba la barba sumeria de Julio Anguita y no se casaba con nadie a la hora de repartir estopa. Una vez Isabel Pantoja, acompañada de Paquirri, asistió al teatro Lope de Vega para una gala de antiguas alumnas de la academia de Adelita Domingo. La cantante del Tardón estaba en avanzado estado de gestación. La Esmeralda le tocó la tripa y le dijo: “y eso que es Poquirri”.

Otra vez visitó el mismo escenario la duquesa de Alba acompañada por Jesús Aguirre. “Parece el mudo de los hermanos Marx”, sentenció ante el glamour de la inquilina del palacio de Dueñas. Bromas nada malintencionadas de un personaje del Ambiguo Testamento que sobrevivió de puro milagro en un mundo todavía instalado en el ordeno y mando.

Una rebelde con causa o sin ella, como el plomo de las gasolineras, que se hizo a sí misma. Juglar de chistes, muchos de los cuales la tenían a ella como principal protagonista. Su edad era un misterio. En su caseta me repitió la respuesta que le dio a Jesús Quintero cuando le preguntó si era gay, mariquita u homosexual. “Soy maricón con acento en la o”. Para que se enteren los académicos que ningunean con las tildes.

Félix Machuca dijo de ella que la Esmeralda se inventó el mundo de Pedro Almodóvar. Ella nunca fue una chica del montón. Fue la ayudante de Marifé de Triana, su mozo de espadas. En una sociedad con una ley de Vagos y Maleantes en la que encontró resquicio para convertir en risas sus lágrimas. A Fellini le molestaba que en una visita a Estados Unidos le presentaron personajes fellinianos. La Esmeralda sería uno de ellos. Pura transgresión, como el minero de una canción de Juanito Valderrama que abría agujeros en la moral sin moral para encontrar resquicios y un hábitat de supervivencia. Todos al subsuelo.

miércoles, 27 de enero de 2021

#hemeroteca #travestismo | Samantha Hudson, la "travesti de guardia" que se viste de "señora de derechas": "Peperos, os jodéis"

Samantha Hudson, la "travesti de guardia" que se viste de "señora de derechas": "Peperos, os jodéis".

"Los peperos que vean eso se revolverán por dentro", le dijo Samantha Hudson a Thais Villas.
Tiramillas | Marca, 2021-01-27
https://www.marca.com/tiramillas/television/2021/01/27/60111c2246163f085b8b45fa.html 

Thais Villas entrevistó a la cantante Samantha Hudson, "una inclasificable travesti cantante que se ha convertido en todo un icono queer de su generación", en la nueva sección 'OK Boomer' del programa 'El Intermedio' que presenta el Gran Wyoming.

Samantha Hudson, que se definió como un "travesti de guardia, es el concepto que lo engloba todo", reconoció que "me da mucha rabia tener que demostrar que soy lista para que la gente me ponga en valor".

"No tengo que demostrar ni que soy culta ni inteligente para que pongas en valor mi trabajo", apuntó la joven artista de 21 años.

En su entrevista con Thais Villas la revolucionaria Samantha Hudson apostó por "¡viva lo absurdo! la vida es absurda, tener que trabajar 40 horas para tener que pagar un alquiler de una casa que ni siquiera es tuya".

"No hay nada que más rabia les dé a gente de derechas que ver a alguien que odian adoptando su estética", sentenció la comunista, marxista y progresista artista.

"Es una performance porque si a una persona con ideas retrógradas le argumentas todo pasa de ti, pero si eres un maricón que se viste de señora de derechas pepera, los peperos que vean eso se revolverán por dentro. Os jodéis", explicó Samantha Hudson sobre su intención de querer convertirse en una señora de derechas.
 

Y TAMBIÉN...
'El Intermedio': Samantha Hudson explica por qué se traviste: "Me visto de señora de derechas porque los peperos se revuelven".

La artista se definía a Thais Villas como "travesti de guardia".
José Manuel Sánchez | El Plural, 2021-01-27

lunes, 5 de octubre de 2020

#hemeroteca #queer #flamenco | Manuel Liñán, coreógrafo: "La homofobia existe en el flamenco porque existe en el mundo"

Imagen: El Diario / Manuel Liñán
Manuel Liñán, coreógrafo: "La homofobia existe en el flamenco porque existe en el mundo".
El creador granadino, premio Max del público por '¡Viva!', trasviste a sus bailaores para que el espectador "no vea a hombres ni mujeres en escena, sino a seres humanos".
Alejandro Luque | El Diario, 2020-10-05
https://www.eldiario.es/andalucia/lacajanegra/teatro/manuel-linan-coreografo-homofobia-existe-flamenco-existe-mundo_1_6268547.html

Manuel Liñán recuerda que el origen de ‘¡Viva!’, su último espectáculo, se remonta a su más temprana infancia, cuando a escondidas se vestía con la falda de su madre, se ponía flores en el pelo y se maquillaba. Hasta que este bailaor y coreógrafo granadino de 40 años decidió convertir el recuerdo en propuesta escénica; aunque no esperaba que fuera a convertirse en una de las sensaciones de la temporada en el ámbito flamenco, o que fuera a conquistar el premio Max del Público.

"Todo nace de un anhelo", explica. "Pretender recuperar algo que se convirtió en privado por miedo a las represalias familiares, sociales o artísticas. Y reivindicar el derecho a elegir cualquier prenda o movimiento que a uno se le antoje, sin necesidad de preguntarse a cada momento si es de hombre o de mujer. Esa es la razón por la que, donde unos ven una propuesta transgresora, yo digo que es regresora: es volver a aquel momento, desde el respeto, la formalidad y la seriedad con que siempre he entendido el travestismos".

Siete bailaores sobre las tablas, con el atuendo y los movimientos que se atribuyen a las bailaoras. Así comenzó el desarrollo de un espectáculo que la compañía acogió desde el primer momento como algo especial. "Algunos de los bailaores habían tenido experiencias similares a la mía, y desde luego todos aceptaron entrar en el juego desde el minuto cero. Nos hemos reído y nos hemos emocionado mucho, tanto en escena como en peluquería, maquillaje... Lo más difícil para mí ha sido mantenerme en el papel de director, cuando en realidad lo que me pedía el cuerpo era hacer travesuras con ellos", sonríe Liñán al recordar los ensayos.

Enmascararse para desnudarse
Estrenado en febrero del año pasado en Madrid, en los Teatros del Canal, '¡Viva!' no es, evidentemente, el primer montaje en que un varón se viste de mujer. En la mente de todos los aficionados están esos personajes femeninos –los lorquianos especialmente– que han sido defendidos por bailaores. Lo singular en el trabajo de Manuel Liñán es que en este caso el elenco no representa a ningún personaje. "Queríamos mostrar a la sociedad que seguimos siendo nosotros, no representamos a nadie más. Hasta cierto punto nos enoja que nos sigan preguntando, ¿tú de qué te vistes, quién eres? Ante eso solo puedo responder una cosa: soy yo mismo. Con el travestismo he llegado al fondo de mi alma", afirma.

En efecto, el creador granadino define la transformación a la que se someten los bailaores como "enmascararse para desnudarse". Además de usar peluca, todos emplean en abundancia maquillaje y complementos, "porque nos encanta, es la manera de recuperar esos momentos tan íntimos", asevera. Pero también hay un reto de fondo: cuestionar lo que las convenciones llaman ropa o baile "de mujer" y "de hombre".

"Queríamos desafiar los roles", prosigue Liñán. "Desde que empecé a bailar, me dejaron claro que había una forma de mujer y otra de hombre. Pero yo nunca he compartido esa distinción. Recuerdo que veía a mujeres que no cumplían esas normas estéticas, y me encantaban. Y siempre me costó mucho encajar esa separación por sexos: mi búsqueda, a lo largo de mi carrera, ha tenido mucho que ver con encontrar un lenguaje que no se encasillara en ninguna de las dos formas. Por supuesto, he tenido que aguantar críticas contra mi baile afeminado, amanerado o poco viril".

La andadura de '¡Viva!' ha sido hasta la fecha más que exitosa, especialmente en el Festival de Jerez, donde fue aclamada por crítica y público. ¿Significa esto que ya nadie se escandaliza por ver a hombres bailando vestidos de mujeres? "Eso nunca falta", responde Liñán. "Hemos seguido viviendo ataques e insultos en redes sociales, nos dicen que lo que hacemos es una falta de respeto... Pero por otro lado ha habido una gran aceptación, no nos esperábamos que fuera tan buena".

"El público no ha visto a hombres ni mujeres, sino a seres humanos bailando", celebra. "Mi madre tenía mucho miedo antes del estreno, ¿cómo vais a hacer eso? Estaba muy nerviosa pero luego lo disfrutó un montón, se ha vuelto fanática del montaje. Y es curioso, cuando le pregunté si le había gustado el vestuario, me confesó que no recordaba qué llevábamos puesto. Es lo que más me gustó".

Llegó la Covid-19
Cuando estalló la crisis de la Covid-19, Liñán y su compañía estaban a punto de viajar a Estados Unidos para realizar una gira que les llevaría hasta México, y el mismísimo New York Times les dedicó un amplio reportaje lleno de piropos. Y aunque la pieza especificaba la homosexualidad del creador, él asegura que el dato no tiene importancia: "Mis trabajos nunca han hablado de con quién me acuesto ni con quién no. De hecho, creo que la homosexualidad debería desligarse del travestismo, porque la orientación sexual no tiene nada que ver con la estética. Conozco a bailaores heteros a los que les habría encantado trabajar aquí. Ojalá algún día el hombre pueda vestirse con cualquier ropa en escena".

Por último, sobre la vieja polémica de si hay homofobia o no en el flamenco, Liñán zanja el asunto con elegancia: "La hay, la hemos vivido. Pero no me gustaría responsabilizar al flamenco. El flamenco no es homófobo, pero hay gente homófoba, individuos, en él. La homofobia existe en el flamenco porque existe en el mundo, y nuestro arte no viva aislado de aquél".

Una de las manifestaciones más sutiles es, según el bailaor, que los elogien como algo cómico. "Qué gracioso, qué aje, estáis sembrados", les decían. "Pero no por travestirnos tenemos que caer en la comicidad. Claro que eso ha sido también desde siempre un refugio para el homosexual. Cuando yo era chico y en una fiesta me vestía de mujer, también me decían que era muy gracioso. Uno iba de Batman, otro de Superman, y yo con una falda de lunares. Pero yo iba en serio", apostilla.