Mostrando entradas con la etiqueta Harvey Weinstein. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Harvey Weinstein. Mostrar todas las entradas

miércoles, 11 de marzo de 2020

#hemeroteca #violenciasexual #justicia | El productor Harvey Weinstein, condenado a 23 años de cárcel por violación y abusos sexuales

Imagen: El Diario / Harvey Weinstein
El productor Harvey Weinstein, condenado a 23 años de cárcel por violación y abusos sexuales.
La pena máxima a la que se exponía, tras ser declarado culpable a finales de febrero, era de 29 años.
El Diario, 2020-03-11
https://www.eldiario.es/cultura/Fiscalia-sentencia-Weintein-gravedad-acusaciones_0_1003349976.html

Un juzgado de Nueva York ha condenado al productor Harvey Weinstein a 23 años de cárcel, según ha informado la agencia EFE. Weinstein fue declarado culpable por dos cargos, abuso sexual y violación, en el proceso abierto contra él en Nueva York y que encendió la chispa del movimiento #MeToo.

La Fiscalía de Nueva York había pedido al juez del caso que la sentencia reflejase "la gravedad de sus acusaciones" y "la falta de remordimiento por el daño que ha causado".

En un escrito dirigido al juez James Burke, la fiscal que encabezó la acusación contra Weinstein, Joan Illuzzi-Orbon, insiste en que la sentencia debe también ser necesaria para "evitar que él y otros cometan más crímenes" como los relatados durante el juicio.

Violación y abuso sexual
El pasado 24 de febrero, el magnate fue declarado culpable de violación en tercer grado, y asalto sexual en primer grado. Por ambos cargos, podía ser sentenciado hasta un máximo de 29 años de cárcel y un mínimo de 5. En el mismo proceso, también fue absuelto de la acusación más grave, agresión sexual depredadora, que está castigado con una pena máxima de cadena perpetua.

Con todo, Illuzzi-Orbon presentó ante el juez un texto de once páginas que "muestra una vida de abusos contra otros, tanto sexuales como de otro tipo". Así, más allá de la violación a la aspirante a actriz Jessica Mann en 2013 y el asalto sexual a la ayudante de producción Mimi Haley en 2006 o los testimonios presentados por otras cuatro mujeres durante el juicio, Illuzzi-Orbon pedía al juez que tuviese en cuenta su historial de abusos y asaltos a lo largo de más de cuatro décadas, antes de dictar su sentencia.

Para ello, presentó siete páginas con supuestos crímenes cometidos por Weinstein y separados en agresiones y acoso sexuales, mal comportamiento y malas acciones en el ambiente laboral y otras acciones diversas.

La Fiscalía se remonta al primer abuso sexual del que fuera uno de las personas más poderosas de Hollywood, a 1978, cuando intentó violar a una trabajadora de su empresa en un hotel. Al igual que este supuesto delito, Illuzzi-Orbon recogía otras 16 acciones de naturaleza similar, además de 17 ocasiones de mal comportamiento en el trabajo como acoso y explotación, violencia verbal y amenazas, entre otros.

El final de un proceso que encendió la chispa del #MeToo
Con esta sentencia que condena a Weinstein a 23 años de cárcel, se culmina un largo proceso. Han pasado más de dos años desde que su nombre ocupara titulares por algo más que por su trabajo como productor. En octubre de 2017 el periódico The New York Times y la revista The New Yorker publicaban artículos que destapaban múltiples acusaciones de acoso sexual contra el por entonces todopoderoso Harvey Weinstein por parte de actrices y empleadas.

También en octubre de aquel año, la directora y actriz Asia Argento contaba en The New Yorker que Weinstein la había violado en 1997. Y nombres como Gwyneth Paltrow, Angelina Jolie y Rosanna Arquette se sumaron a las voces de mujeres que denunciaban los abusos de Weinstein. Poco después, además, la Academia de Hollywood, votaba para expulsarle oficialmente, a pesar de que sus cintas han ganado varias decenas de estatuillas.

En mayo de 2018, Weinstein compareció ante un juez en una corte de Manhattan tras entregarse a las autoridades en una comisaría de Nueva York. Ese mismo mes, la Fiscalía de Nueva York acusó a Weinstein de violación en primer y tercer grado contra una mujer no identificada en 2013, así como de obligar a Lucia Evans a practicarle sexo oral en 2004, acusaciones desestimadas en octubre de ese mismo año.

En enero de 2019, el productor despidió a su abogado hasta el momento, Ben Brafman. Acto seguido contrató a dos nuevos defensores que poco después también despidió, hasta dar con su actual defensora, la abogada de Chicago Donna Rotunno.

En agosto de ese año, la Fiscalía presentó nuevos cargos que provocarían la participación de la actriz Annabella Sciorra en el juicio como testigo. La actriz afirmaba que Weinstein la había violado entre 1993 y 1994, y su testimonio resultaría clave para dilucidar el cargo de "agresión sexual depredadora", que de acuerdo con la ley de Nueva York se podría imputar a alguien con múltiples delitos sexuales efectuados durante un periodo determinado de tiempo.

Tras eso, en diciembre de 2019, Harvey Weinstein pactó un preacuerdo de 25 millones de dólares con las más de 30 actrices y exempleadas de su estudio que le acusaban de acoso sexual y violación. El trato, adelantado por The New York Times, no incluiría un reconocimiento de mal comportamiento por parte de Weinstein. Una semana después, de hecho, el propio Weinstein se reivindicaba a sí mismo como "pionero" en apoyar a las mujeres en el cine.

domingo, 8 de marzo de 2020

#hemeroteca #violenciasexual | Matar a Woody Allen

Imagen: El País / Woody Allen (i) en San Sebastián
Matar a Woody Allen.
Hoy la furia es la expresión con más prestigio de todo el catálogo de sentimientos.
Elvira Lindo | El País, 2020-03-08
https://elpais.com/elpais/2020/03/07/opinion/1583599094_417298.html

Un amigo que anda escribiendo sobre lo distópico desde antes de que ese adjetivo se colara en el lenguaje común me confesó esta semana que siente como que esa distopía que ocupaba sus horas de estudio le ha alcanzado. Lo comparto. La sensación de que en este momento es el futuro el que nos pisa los talones y nos obliga a andar con la lengua fuera, huyendo de todos aquellos temores que nos inculcaron desde Orwell hasta el terrorista antitecnológico Unabomber. Apareces en televisión, por poner un ejemplo, hablando de una novela y los realizadores tienen a bien colocarte de fondo de pantalla el ya familiar dibujito del coronavirus, con lo cual toda tu historia y la de tus personajes se ve infectada por esa enfermedad distópica que nos obliga a saludarnos con el codo, realizar programas sin público y a que cada redactor lleve en el bolsillo su propio capuchón del micrófono. También a considerar estúpido hacer planes para las vacaciones de Semana Santa, que ya están aquí. Hay un sentimiento de alarma, que los medios alimentan, y en este 8 de marzo, en vez de preguntarnos por los logros, retrocesos o anhelos pendientes de las mujeres, hurgamos en las guerrillas existentes dentro del movimiento, reduciéndolo todo a si estamos de acuerdo en un eslogan más o menos afortunado o a si permitimos que los trans compartan una pancarta feminista. Y tú te niegas a definirte en 30 segundos. No por cobardía, sino porque hay matices en cada postura que puedes comprender, y a su vez experimentas la necesidad imperiosa de un debate sereno. Pero el ambiente no ayuda. Hoy la furia es la expresión con más prestigio de todo el catálogo de sentimientos. Si lo que se defiende no se expresa con furia aparece como desinflado, fofo. Es una especie de virus del comportamiento tan contagioso como el de Wuhan.

Infectados por esa enfermedad social de la furia, los empleados americanos de la editorial Hachette salieron a la calle para protestar por la publicación de las memorias de Woody Allen, ‘A Propos of Nothing’. Parece no importar que la justicia haya desestimado dos veces la culpabilidad del director en los abusos que le achaca su hija. No basta con que actores y actrices hayan renegado públicamente de él cuando hasta antes de ayer se rendían babosamente a sus pies; no resulta suficiente castigo el que ya no se estrenen las películas en su país, o que se haya convertido en un apestado social en esa ciudad que en parte inventó. Hay que matarlo. Se trata de la ‘damnatio memoriae’ que se practicaba en la Antigua Roma con los considerados enemigos del Estado, aunque allí, al menos, se esperaba a que el condenado falleciera para borrar todo aquello que lo recordara.

Horas después de que Hachette anunciara la publicación del libro, el hijo herido, Ronan Farrow, comenzó su campaña destructiva en Twitter amenazando a los editores con retirar su propio libro, ‘Catch and Kill’, que narra su esforzada investigación para sacar a la luz los abusos del mafioso Weinstein. Nadie le niega la impecable y tozuda labor de desenmascaramiento que realizó con el gran pope de cine, pero se le adivina, en esa furia sin tregua que se desata en él en cuanto advierte que alguien le abre una puerta a su progenitor, una insólita dureza de corazón, un rencor turbio, una negación del otro como ser humano tan obsesiva que acaba inhabilitándole como juez de esta historia.

La editorial se ha rendido y no publicará las memorias. Colaboran, pues, en borrar las huellas de Allen de su país como se desinfecta un virus muy contagioso. Y no sé quién puede alzarse con esta dudosa victoria, si Mia Farrow, la hija que lo acusa, el hijo herido o cierto feminismo hollywoodiense, que compatibiliza el ‘brilli brilli’ con una falta de compasión implacable. Hay tantas razones hoy para estar asustada, tantas, que destinar la furia a matar a Woody Allen es un síntoma distópico en sí.

viernes, 6 de marzo de 2020

#hemeroteca #violenciasexual | Hachette se retracta y decide no publicar las memorias de Woody Allen

Imagen: El País / Woody Allen
Hachette se retracta y decide no publicar las memorias de Woody Allen.
Las protestas de las trabajadoras del grupo editorial en Estados Unidos y las declaraciones de Ronan Farrow empujan al sello a anular la publicación de las memorias del cineasta.
Agencias | El País, 2020-03-06
https://elpais.com/cultura/2020-03-06/hachette-se-retracta-y-decide-no-publicar-las-memorias-de-woody-allen.html

El grupo Hachette ha renunciado este viernes por la tarde a publicar ‘A propósito de nada’, las memorias de Woody Allen, tras las airadas protestas que estos días habían recibido por el lanzamiento. Incluso algunos de los propios trabajadores de la editorial se manifestaron el jueves ante su sede en Nueva York. “La decisión de anular el libro del señor Allen ha sido difícil de tomar. Nos tomamos muy en serio la relación con nuestros autores y no cancelamos libros a la ligera. Hemos publicado y seguiremos publicando muchos libros retadores”, exponía en un comunicado el grupo Hachette Book Group. La editorial devuelve a Allen los derechos del libro, según ha adelantado en un comunicado a Hollywood Reporter.

“Como editores nos aseguramos cada día de que distintas voces y puntos de vista puedan ser expuestos y oídos. También, como empresa, estamos comprometidos en ofrecer un ambiente estimulante, abierto y que brinda apoyo a nuestros trabajadores”.

Desde que el martes Hachette anunció que, tras ser rechazado por cuatro sellos, el volumen de las memorias del cineasta aparecería en su editorial Grand Central el 7 de abril, se sucedieron las protestas. Y uno de los primeros fue otro autor de Hachette, Ronan Farrow, hijo de Allen, y que apoya a su hermana Dylan Farrow en su denuncia de presuntos abusos sexuales cometidos por el cineasta a Dylan cuando era niña. Ronan Farrow rompió el miércoles su contrato con Hachette.

Ronan Farow, ganador de un premio Pulitzer, había publicado hace unos meses con Hachette el libro ‘Catch and Kill’ sobre su investigación de Weinstein y las presiones que sufrió para que no siguiera adelante. Tras conocer que el mismo grupo editaría a su padre, de quien él reniega, decidió rescindir el contrato. “Somos solidarios con Ronan Farrow, Dylan Farrow y las otras víctimas de abusos sexuales”, explicaron el jueves en un comunicado los trabajadores que protestaron ante la sede del sello Grand Central Publishing.

“En los últimos días, la dirección de Hachette ha mantenido largas conversaciones con nuestros trabajadores y otros. Después de escucharles, hemos llegado a la conclusión que seguir adelante con la publicación no era factible para Hachette”, explica el comunicado hecho público hoy. En España Alianza tenía previsto publicar las memorias de Allen el 21 de mayo. Tras conocerse la noticias del cambio de planes de Hachette y ser contactados por este periódico, fuentes de Alianza aseguraron que aún no han tomado una decisión sobre si seguirán adelante con el libro.

sábado, 15 de febrero de 2020

#hemeroteca #violenciasexual #justicia | El jurado declara culpable al productor Harvey Weinstein de violación y delito sexual

Imagen: El país / Harvey Weinstein, llegando al tribunal
El jurado declara culpable al productor Harvey Weinstein de violación y delito sexual.
El jurado evita la condena a cadena perpetua para el todopoderoso magnate de Hollywood. Se enfrenta a una pena de hasta 29 años de cárcel.
Antonia Laborde | El País, 2020-02-15
https://elpais.com/sociedad/2020/02/24/actualidad/1582562217_035296.html

Harvey Weinstein ha sido hallado culpable este lunes de dos de los cargos de los que se le acusaba: delito sexual en primer grado (sexo oral forzado) a la ayudante de producción Mimi Haleyi y violación en tercer grado (sin consentimiento expreso, según la ley de Nueva York) a la actriz Jessica Mann. La decisión del jurado del primer y único proceso penal desde el origen del movimiento Me Too exculpa al productor de cine de los cargos de agresión sexual "depredadora", un término legal que se utiliza para explicar que el crimen forma parte de la conducta natural del acusado. Estos últimos eran los más graves y por los que arriesgaba a la cadena perpetua. El juez James Burke ordenó que Weinstein fuera trasladado inmediatamente a la cárcel de Rikers Island. Puede pasar hasta 29 años tras las rejas y tiene pendiente un próximo juicio en Los Ángeles por dos presuntas agresiones sexuales cometidas en febrero de 2013.

Weinstein salió del tribunal en ambulancia y, cuando iba de camino al centro penitenciario, fue redirigido al Hospital Bellevue de Nueva York, según informó esta noche su portavoz, Juda Engelmayer. El motivo habría sido que el criminal sexual se quejó de dolor en el pecho y aparentemente tenía palpitaciones cardíacas y presión alta. Su abogada Donna Rotunno dijo a CNN que se encontraba bien.

El productor de películas como 'Pulp Fiction', 'Shakespeare in love' o 'El paciente inglés' siempre ha defendido su inocencia. En este juicio, en el que no testificó, se declaró no culpable de los cinco cargos en su contra, alegando que las relaciones sexuales fueron consentidas. Estaba acusado de violar a Mann en 2014 y de practicarle sexo oral a la fuerza a Haleyi en 2006. Por ello se enfrentaba a un delito sexual en primer grado; dos de violación, en primer (con arma o violencia extrema) y tercer grado (sin consentimiento explícito); y dos de agresión sexual “depredadora”. La sentencia está prevista para el 11 de marzo y su equipo legal ya ha dicho que va a apelar. “Harvey es increíblemente fuerte. Tomó [el veredicto] como un hombre”, dijo Rotunno. "Él sabe que continuaremos luchando por él y sabemos que esto no ha terminado".

Durante los casi dos meses que duró el juicio, se ha visto a Weinstein, de 67 años, llegar a la Corte Penal del Estado de Nueva York encorvado, apoyado de un andador por un accidente de coche que sufrió en agosto del año pasado. Sus críticos le acusaban de querer dar lástima. “A pesar de lo que puedan ver, no es un anciano inofensivo”, le advirtió al jurado en una sesión la fiscal asistente Meghan Hast. “Es un depredador y violador sexual”, agregó. Después de que los abogados de Weinstein reclamaran atención médica para su cliente por la cirugía de espalda a la que se sometió recientemente, el juez Burke dijo que solicitará que Weinstein sea retenido en la enfermería del complejo penitenciario, al que no llegó al ser ingresado en el hospital.

La defensa intentó por todos los medios desmontar las acusaciones apelando a la relación amistosa que Weinstein mantuvo con las víctimas después de los hechos denunciados. Rotunno, reputada especialista en representar a hombres acusados de abuso sexual, fue la encargada de defender que si su cliente hubiese sido culpable, las agredidas no habrían seguido en contacto con él. “La ironía de este juicio es que las actrices han escrito un guion. En su universo paralelo, las mujeres no son responsables de las fiestas a las que asisten, de los hombres con que coquetean, ni de las habitaciones de hoteles a las que entran”, argumentó.

Además de las dos víctimas que llevaron sus casos a juicio, otras cuatro mujeres declararon haber sufrido abusos de Weinstein, y una veintena de testigos las respaldaron. Las que se subieron al estrado narraron la estrategia del otrora dueño de la ciudad de las estrellas para conseguir tener sexo con ellas. El patrón de conducta era fijar una reunión en su hotel con la excusa de estar considerándolas para un posible trabajo. Para ellas, era el hombre de los mil Oscars. Una vez que estaban a solas, por la fuerza, las violaba, manoseaba o les practicaba sexo oral. "Así es como funciona la industria", le dijo a una de ellas.

Si se hubieran acercado a la planta 15ª del Tribunal Penal del Estado de Nueva York todas las mujeres que han afirmado públicamente haber sufrido los abusos de Weinstein, habrían comparecido 90 presuntas víctimas. La mayoría de esos casos son demasiado antiguos para que se pueda iniciar un procedimiento. Como se supo durante las semanas del juicio, muchas mujeres decidieron por temor, y a veces vergüenza, hacer como si la agresión no hubiese ocurrido.

El fiscal de distrito de Manhattan, Cyrus Vance, celebró este lunes, tras conocer el veredicto, que Weinstein "finalmente" haya tenido "que rendir cuentas". Vance elogió el trabajo de casi dos meses de los 12 miembros del jurado —siete hombres y cinco mujeres—, cuya elección fue muy difícil porque muchos no se veían capaces de decidir con objetividad en un juicio que representaba una especie de referéndum del Me Too. "Este juicio y su veredicto marca una nueva etapa en nuestro sistema de justicia penal". "A las supervivientes: estoy y estamos en una inmensa deuda por su coraje", sostuvo en la rueda de prensa. Este juicio marcará un precedente para los futuros procesos penales relacionados con el acoso.

La vida de Harvey Weinstein —y la sociedad estadounidense— cambió en octubre de 2017. Sendas investigaciones periodísticas de The New York Times y The New Yorker, que detallaban los abusos sexuales cometidos por el gigante de Hollywood a decenas de mujeres, destaparon una conducta criminal propagada en la industria del cine. La respuesta inmediata en las redes sociales fue: “A mí también”. Víctimas de agresiones sexuales de los más diversos rincones del mundo se movilizaron para concienciar sobre esta lacra dando origen al movimiento #MeToo.

En dos años, Weinstein fue expulsado de la Academia de Hollywood, se internó en un centro para tratar su adicción al sexo, vendió sus propiedades para financiar su defensa, se divorció de Georgina Chapman, con quien estuvo casado 10 años, y perdió todo el respeto de la industria que un día dominó. Algo que no podía imaginar cuando gritó en una de sus legendarias fiestas en Los Ángeles: "Estoy encantado de ser el puto sheriff de esta puta mierda de ciudad". Cuando alguien lo incomodaba, se lo hacía saber. "Zorra, ¿quién te has creído que eres", le dijo en una oportunidad a la periodista Rebecca Traister mientras lo entrevistaba. Cuando el novio de Traister, también reportero, se metió en medio, Weinstein lo inmovilizó con una llave. Así funcionaba el mundo a ojos del criminal.

Weinstein se enfrenta a una condena de entre 5 y 25 años tras las rejas por el cargo de agresión sexual en primer grado y entre 18 meses y 4 años por la violación en tercer grado. Este juicio no será el último para el productor. El 7 de enero, la Fiscalía del distrito de Los Ángeles presentó cuatro cargos formales contra él por dos agresiones sexuales cometidas presuntamente en febrero de 2013. Los dos supuestos casos de abusos sucedieron en días consecutivos y en habitaciones de hotel en el área de Los Ángeles. Según la fiscal del distrito, Jackey Lacey, las dos presuntas víctimas se lo contaron en su momento a otras personas.

Annabella Sciorra no fue suficiente
Annabella Sciorra, la actriz conocida por sus papeles en 'True Love' y 'Los Soprano', testificó a finales de enero que el productor de cine la violó hace más de 25 años, un delito prescrito. Aunque no era parte del proceso, la fiscalía consideró su historia como una evidencia que podría demostrar la conducta depredadora de Harvey Weinstein. Sin embargo, el jurado consideró que no existían elementos suficientes para condenarlo por dicho cargo, el más grave de todos, y por el que arriesgaba cadena perpetua.

Durante los cinco días de deliberaciones, los 12 miembros del jurado le solicitaron en reiteradas ocasiones al juez James Burke las transcripciones y pruebas relacionadas con el testimonio de Sciorra. Era evidente que querían examinar más a fondo la denuncia de la actriz, quien dijo en el estrado que Weinstein abusó de ella en el invierno de 1993-1994. "Puso su pene en mi vagina y me violó", repitió Sciorra al jurado en dos ocasiones por petición de la ayudante del fiscal Joan Illuzzi-Orbon. Al finalizar la sesión del pasado viernes, el jurado le preguntó al juez si podían tener un veredicto unánime por los cargos más leves, pero un veredicto parcial para los cargos de depredador sexual. Burke les pidió que llegaran a un acuerdo sobre los cinco cargos y finalmente el jurado exculpó a Weinstein de este cargo.

"Weinstein con su manipulación, sus recursos, sus abogados, sus publicistas y sus espías hicieron todo lo posible para silenciar a las supervivientes", dijo este lunes el fiscal de distrito de Manhattan, Cyrus Vance. Weinstein contrató a la agencia de espionaje israelí Black Cube para intentar silenciar a sus víctimas. En uno de los correos electrónicos que le envió el productor a los espías figuraba un listado de nombres de mujeres, algunos de ellos subrayados en rojo. Uno de esos era el de Sciorra. El jurado solicitó esa prueba en las deliberaciones, pero no fue suficiente.

martes, 17 de septiembre de 2019

#hemeroteca #lesbianismo | Cara Delevingne: “Harvey Weinstein me dijo que jamás triunfaría siendo lesbiana”

Imagen: El País / Cara Delevingne
Cara Delevingne: “Harvey Weinstein me dijo que jamás triunfaría siendo lesbiana”.
La modelo y actriz ha contado en una entrevista cómo el productor le iba nombrando a algunas de sus amigas famosas y preguntándole: '¿Te has acostado con ella?'.
El País, 2019-09-17
https://elpais.com/elpais/2019/09/17/gente/1568707703_331415.html

La sombra de Harvey Weinstein sigue siendo alargada en la industria del entretenimiento. Además de estar acusado de agredir sexualmente a dos mujeres —su juicio tendrá lugar a lo largo de este mes—, todavía siguen saliendo a la luz comportamientos inadecuados que el productor cinematográfico tuvo con distintos personajes, más o menos conocidos, del mundo del espectáculo. La última en hablar ha sido Cara Delevingne, modelo, actriz y activista, que ha contado las inapropiadas palabras que el fundador de Miramax tuvo con ella.

En una entrevista con el portal de moda Net-a-porter, la británica ha hablado sobre su trabajo, puesto que ahora protagoniza ‘Carnival Row’, una serie fantástica de Amazon Prime Video, junto a Orlando Bloom, en la que interpreta al hada refugiada Vignette en el Londres victoriano. En la misma, además, habla de cómo siempre ha sido abierta en cuanto a sus preferencias sexuales; de hecho, ahora sale con la actriz Ashley Benson. Y también explica cómo eso marcó su experiencia con Weinstein.

En octubre de 2017, Delevingne ya contó que Weinstein había tratado de besarla después de una reunión de trabajo. "Una de las primeras cosas que me dijo Harvey Weinstein fue: 'Nunca triunfarás en esta industria siendo lesbiana", rememora. Esto ocurrió, cuenta, "mucho antes de que intentara tocarme". "Cuando empecé a hacer cástings para películas él empezó a decir nombres de gente, de mujeres, de las que soy amiga, mujeres famosas, y me preguntaba: '¿Te has acostado con esta?'. Pensé que era una locura".

Delevingne es toda una activista por la causa LGTBQ y no duda en abanderarla. Poco después de la entrevista para Net-a-porter volaba hacia una cumbre para hablar de ello. "Para el 30% de la gente que estará en esa habitación, todavía es ilegal ser homosexual en sus países, así que estaré hablando de mi experiencia como parte del colectivo, y también hablaré de cambio climático. Quiero hablar de mucha gente en 20 minutos", relataba, contenta.

Considerada a sus 27 años la modelo mejor pagada del Reino Unido, Delevingne fue una de las primeras famosas en denunciar los abusos de Weinstein. Pero también ha querido contar los motivos por los que, en algunos momentos, decidió permanecer en silencio ante casos de abuso a través del movimiento Por qué no lo denuncié, que salió a la luz hace un año. "Me sentí avergonzada por lo que pasó y no quería arruinar públicamente la vida de alguien, a pesar de que [él] hubiese arruinado la mía", contaba en su cuenta de Twitter ante 10 millones de seguidores.

En octubre de 2017, Delevingne explicó que el afamado productor le propuso hacer un trío con otra mujer: se negó y él se abalanzó a por ella. Pero entonces sintió miedo y vergüenza de contarlo, como escribía en Instagram en una publicación que tenía más de medio millón de 'Me gusta': "Tenía tantas dudas de contar lo que pasó... no quería hacerle daño a su familia. Me sentí culpable, como si yo hubiera hecho algo malo. Estaba aterrorizada de que este tipo de cosas le hubiera ocurrido a tantas mujeres que conozco, pero que ninguna hubiera dicho nada por miedo".

martes, 28 de agosto de 2018

#hemeroteca #metoo | Rose McGowan revela que su pareja filtró los mensajes que inculpan a Argento en el abuso sexual de un menor

Imagen: El País / Asia Argento y Rose McGowan
Rose McGowan revela que su pareja filtró los mensajes que inculpan a Argento en el abuso sexual de un menor.
La actriz y activista del movimiento #MeToo emite un comunicado en el que se dirige directamente a su amiga: “Sé la persona que querrías que Harvey Weinstein hubiera sido”.
Pablo Ximénez de Sandoval | El País, 2018-08-28
https://elpais.com/cultura/2018/08/28/actualidad/1535412207_323705.html

Son quizá las dos voces más poderosas de las que dieron inicio al movimiento #MeToo. Las dos denunciaron los abusos sexuales del productor Harvey Weinstein a finales del año pasado. Este lunes, más de una semana después de que la actriz y activista Asia Argento fuera acusada de haber abusado sexualmente de un menor, la actriz y activista Rose McGowan reveló sus sentimientos al respecto. Y contó más. Por ejemplo, que fue su pareja sentimental quien filtró unos mensajes de texto de Argento que dañaron gravemente su credibilidad ante la opinión pública.

El pasado 20 de agosto, ‘The New York Times’ reveló que poco después de denunciar públicamente el comportamiento criminal de Weinstein, un actor llamado Jimmy Bennet exigió a Asia Argento una compensación económica por haberle asaltado sexualmente, según él, en una habitación de hotel. Él tenía 17 años, lo que supone abuso de menores. Ella pagó por el silencio de Bennett. Argento confirmó que había pagado, pero negó en público que se hubiera acostado con Bennett.

Un día más tarde, se publicaron fotos de ambos en la cama y mensajes de texto en los que supuestamente Argento le confirmaba a alguien que sí se había acostado con Bennett, aunque aseguraba que fue él quien inició la relación. La contradicción, en cualquier caso, hundía su credibilidad sobre el dato más importante.

En un comunicado enviado a los medios, McGowan dice que a raíz de esta revelación “todo cambió” en su amistad con Argento, a la que conoció ya como activista de #MeToo. Afirma que esos mensajes son entre Argento y la modelo andrógina Rain Dove, la pareja de McGowan. Dove le mostró los mensajes que contradecían la versión de Argento y además le dijo que, según ella, Bennett le estuvo mandando fotos desnudo desde que tenía 12 años (se habían conocido en una película cuando Bennett tenía 8 años). Argento, según esta versión, nunca le pidió que parara.

Tras esta conversación, asegura el comunicado, Rain Dove llevó el material a la policía. McGowan le animó a hacerlo. “Lo duro fue darme cuenta de golpe de que todo cuanto defendía el movimiento #MeToo estaba en riesgo”, dice McGowan. “Casi 48 horas después [de entregar el material a la policía], los mensajes estaban en la prensa”. Según McGowan, Argento había mencionado alguna vez que estaba siendo extorsionada, pero nadie supo hasta la semana pasada a quién se refería.

“Es triste perder a una amiga. Pero más triste es lo que le ha pasado a Jimmy Bennett”, dice McGowan. “Sea verdad o no la extorsión, no es justo y no está bien. Es la clase de cosa contra la que yo he luchado junto a tantos otros. La razón por la que no había sacado un comunicado es porque francamente este caso me ha servido de extrema cura de humildad [...]. Como víctima, mis sentimientos de furia están justificados. Pero sé que los acusados son amigos, padres y familiares de otras personas [...]. Deberíamos encontrar una mejor manera de equilibrar el apoyo a las víctimas con el derecho al debido proceso de los acusados”.

El comunicado termina hablando directamente a Asia Argento: “Asia, eras mi amiga. Te quería. Has gastado y has arriesgado mucho para defender el movimiento Me Too. Espero de verdad que encuentres el camino en este proceso hacia la rehabilitación y la mejora. Todo el mundo puede ser mejor, espero que tú también puedas. Haz lo correcto. Sé honesta. Sé justa. Deja que la justicia siga adelante. Sé la persona que querrías que hubiera sido Harvey Weinstein”.

lunes, 20 de agosto de 2018

#hemeroteca #violenciasexual | Asia Argento, pionera del #MeToo, acusada de abuso sexual a un menor

Imagen: Público / Asia Argento
Asia Argento, pionera del #MeToo, acusada de abuso sexual a un menor.
Según publica The New York Times, la actriz acordó pagar 380.000 dolares a Jimmy Bennett, un joven actor que la acusó de agredirlo sexualmente cuando tenía 17 años.
Europa Press | Público, 2018-08-20
https://www.publico.es/sociedad/metoo-asia-argento-pionera-metoo-acusada-abuso-sexual-menor.html

La actriz y directora Asia Argento, una de las primeras que el pasado año acusó a Harvey Weinstein y abanderada del movimiento #MeToo, pagó 380.000 dólares a un joven actor que la acusó de agredirlo sexualmente cuando tenía solo 17 años, asegura The New York Times.

Según los documentos obtenidos por dicha publicación, Argento acordó pagar dicha cantidad el noviembre pasado a Jimmy Bennett, un actor de 24 años que interpretó al hijo de la actriz en 2004 en 'El corazón es mentiroso'.

Supuestamente Bennett, tuvo una reunión con Argento en una habitación de hotel de California en mayo de 2013. El joven actor aseguró que entonces la actriz le agredió sexualmente. El abogado de Bennett le había enviado a Argento la intención de demandarla por 3,5 millones en daños y perjuicios por el impacto emocional, salarios perdidos, asalto y agresión.

Los ingresos de Bennett cayeron de 2,7 millones de dólares en los cinco años anteriores al promedio de 60.000 desde entonces, según los documentos. Bennett atribuye la caída de sus ingresos al trauma del encuentro sexual con Argento.

The New York Times también cita una carta de la abogada de Argento detallando tanto el acuerdo monetario como un cronograma de pagos destinados a "ayudar al Sr. Bennett". El actor, que ha trabajado en Hollywood desde que tenía 6 años, ha aparecido en filmes como 'La morada del miedo', Firewall, Poseidón y Hostage.

Desde que presentó en noviembre las acusaciones sobre Weinstein, Argento se convirtió en una figura destacada en el movimiento #MeToo, asegurando que fue violada por Weinstein en el festival de Cannes en 1997.

Y TAMBIÉN...
Jimmy Bennett, el "hijo" de Harrison Ford y Bruce Willis que acusó de abuso sexual a Asia Argento.
El actor, con varias películas a sus espaldas, denunció una presunta agresión sexual que "amenazó su salud mental", según sus abogados.
LOC, El Mundo, 2018-08-21
http://www.elmundo.es/loc/celebrities/2018/08/20/5b7a976e468aebb76b8b45f0.html
Asia Argento, femme fatale, antisistema y feminista: la ‘cazadora’ de Weinstein, cazada.
La actriz y cineasta italiana -rebelde por decreto- ha vivido experiencias espinosas: varias depresiones, la violación del productor y el suicidio de su pareja, del que se la acusó socialmente.
Lorena G. Maldonado | El Español, 2018-08-21
https://www.elespanol.com/cultura/cine/20180821/asia-argento-fatale-antisistema-feminista-cazadora-weinstein/331717743_0.html 
Asia Argento, pionera del movimiento Me Too, fue acusada de abuso sexual por un menor de edad.
‘The New York Times’ asegura tener documentos que prueban que la actriz pagó 380.000 dólares el pasado abril para frenar la acusación contra ella de un actor.
Pablo Ximénez de Sandoval | El País, 2018-08-20

domingo, 11 de febrero de 2018

#hemeroteca #acososexual | Ojo con la barra libre

Imagen: El País / Woody Allen
Ojo con la barra libre.
Dar crédito a las víctimas por el hecho de presentarse como tales es abrir la puerta a las venganzas, las calumnias y los ajustes de cuentas.
Javier Marías | El País, 2018-02-11
https://elpais.com/elpais/2018/02/02/eps/1517571327_169234.html

Mujeres violadas, acosadas, manoseadas sin su consentimiento, todo eso existe y ha existido siempre, por desdicha. Que haya una rebelión contra ello no puede ser sino bueno. Pero hay demasiadas cosas buenas que hoy se convierten rápidamente en regulares, mediante la exageración y la exacerbación y la anulación de los matices y grados. El estallido se produjo con el caso Weinstein, cuyas prácticas son viejas como el mundo. Ya hacia 1910 se acuñó la expresión “couch casting” (“casting del sofá”), para referirse a las pruebas a que los productores de Hollywood y Broadway sometían a menudo a las aspirantes a actrices (o a los aspirantes, según los gustos). En el despacho solía haber un sofá bien a mano, para propósitos evidentes. La costumbre me parece repugnante por parte de esos productores (como me lo parece la de cualquier individuo poderoso), pero en ella no había violencia. Se producía una forma de transacción, a la que las muchachas podían negarse; y una forma de prostitución menor y pasajera, si aceptaban. “A cambio de que este cerdo se acueste conmigo, consigo un papel, iniciar mi carrera”. Pensar que la única razón por la que se nos dan oportunidades es nuestro manifiesto talento, es pensar con ingenuidad excesiva (ocurre a veces, pero no siempre). Con frecuencia hay transacciones, compensaciones, pactos, beneficios mutuos que entran en juego. La índole de algunos es repulsiva, sin duda, pero cabe responder “No” a tales proposiciones. Y tampoco hay que olvidar que no han sido pocas las mujeres que han buscado y halagado al varón viejo, rico y feo, famoso y desagradable, poderoso y seboso, exclusivamente por interés y provecho. No hay que recurrir a nombres para recordar la considerable cantidad de mujeres jóvenes y atractivas que se han casado con hombres decrépitos no por amor precisamente, ni por deseo sexual tampoco.

Ahora el movimiento MeToo y otros han establecido dos pseudoverdades: a) que las mujeres son siempre víctimas; b) que las mujeres nunca mienten. En función de la segunda, cualquier varón acusado es considerado automáticamente culpable. Esta es la mayor perversión imaginable de la justicia, la que llevaron a cabo la Inquisición y los totalitarismos, el franquismo y el nazismo y el stalinismo y el maoísmo y tantos otros. En vez de ser el denunciante quien debía demostrar la culpa del denunciado, era éste quien debía probar su inocencia, lo cual es imposible. (Si a mí me acusan de haber acuchillado a una anciana en el Retiro, y la mera acusación se da por cierta, yo no puedo demostrar que no lo hice, salvo que cuente con coartada clara.) De hecho, en esta campaña, se ha prescindido hasta del juicio. Las redes sociales (manipuladas) se han erigido en jurados populares, son la misma muchedumbre que exigió la ejecución de Jesús y la liberación de Barrabás en su día. Tal vez sean culpables, pero basta con la acusación, y el consiguiente linchamiento mediático, para que Spacey o Woody Allen o Testino pierdan su trabajo y su honor, para que pasen a ser apestados y se les arruine la vida.

La justificación de estas condenas ‘express’ es que las víctimas no pueden aportar pruebas de lo que sostienen, porque casi siempre estaban solas con el criminal cuando tuvieron lugar la violación o el abuso y no hay testigos. Es verdad, pero eso (los delincuentes ya procuran que no los haya) les ha sucedido a todas las víctimas, a las de todos los crímenes, y por eso muchos han quedado impunes. Mala suerte. ¿Cuántas veces no hemos visto películas en las que alguien se desvive por conseguir pruebas o una confesión con añagazas, porque sin ellas es palabra contra palabra y perderían el juicio? Así está montada la justicia en los Estados de Derecho, con garantías; no así en las dictaduras. Por eso me ha sorprendido leer editoriales y “acentos” en este diario en los que se afirmaba que las injusticias derivadas de todo este movimiento eran “asumibles” y cosas por el estilo. Es algo que contraviene todos los argumentos que, desde Beccaria en el siglo XVIII, si no antes, han abogado por la abolición de la pena de muerte. La idea de los defensores de la libertad, la razón y los derechos humanos ha sido justamente la contraria: “Antes queden sin castigo algunos criminales que sufra un solo inocente la injusticia de la prisión o la muerte”. Ahora se propugna lo opuesto. Si la falta de pruebas contra los acusados se extendiera a otros delitos, y aquéllos dependieran de las volubles masas, se acabaría la justicia.

Dar crédito a las víctimas por el hecho de presentarse como tales es abrir la puerta a las venganzas, las revanchas, las calumnias, las difamaciones y los ajustes de cuentas. Las mujeres mienten tanto como los hombres, es decir, unas sí y otras no. Si se les da crédito a todas por principio, se está entregando un arma mortífera a las envidiosas, a las despechadas, a las malvadas, a las misándricas y a las que simplemente se la guardan a alguien. Podrían inventar, retorcer, distorsionar, tergiversar impunemente y con éxito. El resultado de esta “barra libre” es que las acusaciones fundadas y verdaderas —y a fe mía que las hay a millares— serán objeto de sospecha y a lo peor caerán en saco roto, haya o no pruebas. Eso sería lo más grave y pernicioso.
 
Y TAMBIÉN…
Yo sí te creo, Woody.

Estamos ante el equivalente mediático a la guillotina, para regocijo de las ‘tricoteuses’ de la Revolución Francesa.
Javier de la Puerta | El País, 2018-01-31
https://elpais.com/elpais/2018/01/30/opinion/1517332180_179927.html 

#hemeroteca #acososexual | Michael Haneke: “El movimiento #MeToo se ha convertido en una caza de brujas”

Imagen. El País / Michael Haneke
Michael Haneke: “El movimiento #MeToo se ha convertido en una caza de brujas”.
El cineasta austriaco considera que esta 'revolución femenina' genera un nuevo "puritanismo" que daña la creación.
El País, 2018-02-11
https://elpais.com/cultura/2018/02/11/actualidad/1518339718_853067.html

El cineasta austríaco Michael Haneke, doble ganador de la Palma de Oro en Cannes, considera que el movimiento #MeToo (Yo también), que a lo largo de los últimos meses ha logrado unir a miles de mujeres que alguna vez han sido acosadas para denunciar los abusos sexuales que sufrieron, se ha convertido en una "caza de brujas" que genera un nuevo "puritanismo" que daña la creación. "Me preocupa este nuevo puritanismo, impregnado de odio hacia los hombres, que nos llega en la estela del movimiento #MeToo", ha dicho el director de cine, autor de películas como ‘La pianista’ (2001) o ‘Funny Games’ (1997), en una entrevista al diario austriaco ‘Kurier’ esta semana.

"Como artista, uno empieza a estar confrontado al miedo ante esta cruzada contra cualquier forma de erotismo", ha afirmado Haneke. Según él, ''’El imperio de los sentidos’, de Oshima, una de las películas más profundas sobre la sexualidad, no podría filmarse hoy". Y ha añadido: "Desde luego, cualquier forma de violación o abuso sexual debe ser sancionado. Pero esta histeria y las condenas sin proceso a las que asistimos hoy me parecen repugnantes", ha agregado el cineasta, de 75 años.

Para el director de ‘La cinta blanca’ (Palma de Oro, 2009) o de ‘Amour’ (Palma de Oro y un Oscar en 2012), que no ha sido objeto de ninguna acusación, "cada aluvión de críticas que generan estas revelaciones, incluso en los foros Internet de diarios serios, envenena el clima en el seno de la sociedad". Haneke considera que este ambiente de "caza de brujas hace cada vez más difícil un debate sobre este tema [el acoso sexual] tan importante".

El movimiento #MeToo, al que se refiere Haneke, comenzó a principios del pasado octubre, después de que apareciesen los primeros titulares sobre que el gigante de Hollywood Harvey Weinstein era destituido de su empresa tras la publicación, por parte de ‘The New Yorker’ y ‘The New York Times’, de un cúmulo de acusaciones de acoso sexual supuestamente cometidos durante décadas y silenciados a golpe de talonario. El estruendo provocado por los testimonios de artistas famosas contra Weinstein —Ashley Judd, Mira Sorvino, Angelina Jolie o Gwyneth Paltrow— desencadenó un enorme terremoto en Estados Unidos que se ha sentido en todo occidente y que ha ido derribando, en cascada, a un rosario de hombres poderosos, semidioses en sus respectivos gremios. Un seísmo que ha animado a cientos de miles de mujeres anónimas han roto el silencio y se han lanzado a compartir sus propios casos de abuso.

El fenómeno ha alumbrado un potente movimiento contra el machismo y el acoso sexual, pero también han surgido voces discrepantes, como la de Haneke, que está preparando una serie de 10 capítulos titulada 'Kelvin's Book.' Sin embargo, la que más revuelo causó fue la de un colectivo francés, formado por un centenar de artistas e intelectuales, que creó un manifiesto opuesto al clima de "puritanismo" sexual que habría desatado el caso Weinstein. La tribuna fue publicada en el diario ‘Le Monde’ y firmada por conocidas personalidades de la cultura francesa, como la actriz Catherine Deneuve, la escritora Catherine Millet, la cantante Ingrid Caven, la editora Joëlle Losfeld, la cineasta Brigitte Sy, la artista Gloria Friedmann o la ilustradora Stéphanie Blake.