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lunes, 10 de octubre de 2022

#hemeroteca #lenguaje | El malro aquel de disco Gabana

Hoyesarte / Gabana Club, para pasarlo baduten //

El malro aquel de disco Gabana.

F.L.S. | Hoyesarte, 2022-10-10

https://www.hoyesarte.com/literatura/premio-de-cuentos-breves/el-malro-aquel-de-disco-gabana_304477/

Yo nunca fui de guay como hacen otras. Voy de lo que soy y ya. Tengo treinta tacos, clarinete, pero no me como el techo. El tiempo quita y da. Si da menos y quita más es cosa de cada cual Pascual. Nunca me las di de listapán, ni me molaron las cosas de mucho texto, pero hasta hoy he sabido mantener a raya a brasas, agonías, tontos a las tres y lo siguiente. Nunca se me fue la pinza por nadie, hasta que conocí a Rodrigo Caco (en lo sucesivo el Rodri) en una fiestuqui de ejecutivos en Gabana Club, una discoteca superexclusiva, en la que solo te encuentras peña mazo pija, nada que ver con las discos de canis y chonis a las que mi peña acude, y a la que entré con mi tata Refugio (en lo sucesivo la Cuca), que es su secretaria en las oficinas de la Banca Caco.

Aquella noche llevaba yo un ‘outfit’ de lo más, con un ‘top’ de lentejuelas megahiperchuli de Bershka y unos ‘leggins’ de Mango tan ajustados que se me leían los labios, así que no había sordo que no se coscara de mi grito de guerra. En cuanto el Rodri me vio me enfiló. Aun estando más pedo que Alfredo, enseguida se percibía que aquel titi no era el típico pagafantas sino el puto amo, con un ‘look’ de primera y un ‘swag’ que te cagas.

De entrada, me preguntó si yo era Rosalía, esto es algo que mucha peña me dice, que me parezco mazo a la cantante, le respondí que ya me molaría, y él dijo que, aunque nos parecíamos como dos gotas de menstruo, yo era más guapi. Así que el menda me entró a saco Paco y, mientras metía ficha y mano, entre copa y copa, largaba sin parar de cosas de las que yo no entendía ni ‘flowers’. Pero qué me estás container, respondía yo sin parar, y no es que yo sea una bocachancla como casi todas mis loquis, pero estaba ya algo pedal. Así que el chorbo venga largar nivel pro que si la inspiración de capital, que si los tipos de interés (él lo era mazo), que si los peligros del apalancamiento (él se me apalancaba como una lapa brava), hasta de su parentela largó, al menos de una prima suya que dijo que era de riesgo, por lo que me cosqué de que se había dado con ella algún revolcón, lo que confirmó luego con lo de la sobreprima. Y yo ojiplática y flipándolo en colores. En cierto momento se le escapó que tenía que asegurar la cartera y… a ver, eso me rayó mazo, pues pensé que pensaba que mi intención era chorársela, y hasta ahí y ya. También declaró algo sobre su interés variable, por lo que di de fijo que el pavo era de esos para los que hoy eres lo más y mañana como que te dan el ‘passport’, ya ves truz. Pero, en fin, una noche loca es una noche loca y a quien le parezca mal que se vacune con la vaca Lola.

Yo estaba tan flipada con el melofo que en un momento dado me puse como en plan pa allá voy y le dije:

-Te voy a decir algo mazo ‘random’, tío –y poniéndole la boca en el auditorio le solté-: se me está haciendo el chirri Pepsi-cola.

No pude ni despedirme de la Cuca que andaba perreando por la pista los reguetones de Bad Bunny con unos titis que perdían más aceite que un catéter de arpillera.

Salimos de la disco y nos subimos a un buga mazo molón que metía un canteo que te cagas y que le trajo al Rodri el puertas de la disco, que le saludó como si fuera la mismísima hostia en bicicleta. Yo estaba ‘living’ y tenía ya el tanga más mojado que la barbilla de un retrasado mental. En cero coma llegamos a lo que yo creí sería su queli y resultó ser un folladero, eso sí, un casoplón de lo más, hasta jacuzzi tenía el menda lerenda. Y allí todo fue champán y farlopa fetén a cascoporro, morreo y magreo, vamos que el titi iba a full.

-Eres un poco intenso, ¿no? –le dije.

-No lo sabes tú bien –respondió.

Luego fue al tigre y volvió en bolas. El tío era la pooolla con cebolla, estaba mazo cachas; vamos, de los que se mazan equis horas en el gym. Así que acabamos en el jacuzzo, jaja jiji, en fin, un desfase total.

Cuando se puso en modo ñaca-ñaca le dije que se pusiera condón, pero él que se había hecho la vasectomanía por duplicado y que disparaba con balas de fogueo. Sí sí, balas de fogueo. Hasta mirando pa Cuenca me puso el chorbo.

Cuando terminamos me dijo que me abriera, que le rayaba que las tías se quedaran a dormir. El tipo había pillado y ya le sobraba. Me flipé y me puse en rollo estás tú que me voy a ir a casa pateando, a ver tío que ya no hay metro, que cómo pillo un taxi a estas hauers, que mi queli está más lejos que Madridejos, pero no surtió, el tipo me dio veinte pal uber y andando.

Al día siguiente, en plena bajona y hecha chóped, me di cuenta de lo tontaca que había sido fiándome del fulano. Cuando le conté a la Cuca mi aventura me dijo que el Rodri tenía parienta, dos hijos y otro en camino, pero que a veces se las daba de ‘single’ para pillar cacho. Me cosqué de que la Cuca, que también se tiraba al Rodri en plan ‘random’, andaba un poco rayada conmigo, y no entiendo por qué, porque la Cuca es de las que tienen mucho vicio y lo mismo se monta un trío que hace tijera.

Un mes más tarde, la regla que si te he visto no me ‘remenber’. Y encima me dio un parraque que casi me voy de bruces willis al suelo. Me hice el test de embarazo y dio posi, me hice otro y retuit, fui al médico y me dijo que estaba de equis semanas.

Le guasapé al Rodri, le expliqué el malro y me dijo de quedar en el Glass Bar. Le compré el apunte, fui, le estuve esperando más de una hora, pero por allí no apareció ni Clifford. Me dejó compuesta y con tres cócteles supermegahipercaros a pagar. Así que me presenté en las ofis del Bancoca con la factura de la priva y le dije a la Cuca que o me hacía pasar o allí mismo la liaba en colores. Al fin el Rodri me recibió, pero cuando fui de buenas a darle un pico, el cabrón me hizo la cobra.

Se disculpó diciendo que no había podido acudir porque andaba agobiado de curro, que si la infusión, que si la suciedad absorbente, que si la suciedad absorbida, que si el canje, que si el balance financiero semental, pero que mi cuenta del Glass la pagaríamos a pachas, el rata. Yo le dije que tenía que hacer algo, que no estaba dispuesta a comerme el marrón yo solita. Y él en plan como que te peines tía, que revisara mi catálogo de follamiguis, que él, como me había dicho, desde salva sea la parte disparaba salvas, vamos que no se bajaba del ‘donkey’, un malro de lo peor, ya te digo. Le dije, ¡Perdonaaa, pero tío qué me estás container, me estás troleando o qué, si todos mis amigobios usan triple condón con refuerzo! Pues alguno pinchó, soltó, vamos que lo que es él en sus trece coma.

Pero si el unga-unga tenía un morro de aquí a Cascorro yo tengo un coño de aquí a Logroño y le dije que o hacía algo o la iba a liar parda, que su parienta se iba a enterar junto con toda la Bancoca desde el puertas hasta el atracador de paso. Yo me chiné, él se rayó. Llamó al segurata y, como de costumbre, me puso de patitas en la ‘rue’.

Lo hablé luego con la Cuca y ella zas, en toda la boca, que si yo flipaba, que si me había tirado un triple con el Rodri y me había columpiado, que el Rodri era mucho Rodri para una choni como yo, y que sí tal y que si Pascual. Le di dos yoyas y hasta la deit.

Y hasta aquí. He pensado ir a ‘Sálvame’ a largarlo y si hace falta me someto al bolígrafo, a la kopérnica o al potro de torzura, literal. Voy a joderle la vida a ese hijo de Pútez. Parece menterio, pero al final el malro me va a rentar mogollón. Porque el hijo lo tengo y el Rodri me lo va a pagar con sangre y ‘cash’. Que yo por las buenas la inmaculada confección, pero a las malas soy lo peor no, lo siguiente.

Y  los ganadores del III Premio de Cuentos son...
Hoyesarte, 2022-10-10
https://www.hoyesarte.com/literatura/premio-de-cuentos-breves/y-los-ganadores-del-iii-premio-internacional-de-cuentos-breves-maestro-francisco-gonzalez-ruiz-son_307936/ 

Como premio finalista, dotado con 1.000 euros, se ha elegido el cuento El malro aquel de Disco Gabana, remitido con las iniciales FLS por Francisco López Serrano, autor residente en Madrid. Un texto original y provocador por el uso insurgente de una jerga que apareció como una de las prolongaciones del rompiente de la “movida”, situándose entre la llamada “generación X” y los “milenials”. Con una voz llena de humor y vacía de tapujos, la narradora-protagonista muestra al tiempo su fuerza y su fragilidad e ilumina de forma crítica, pero alejada del victimismo, el resto de temas subyacentes del relato.

Y TAMBIÉN…
Francisco López Serrano: «Mi relato surgió como un experimento sociolingüístico»
Hoyesarte, 2022-12-05

https://www.hoyesarte.com/entrevistas/escritores/francisco-lopez-serrano-mi-relato-surgio-como-un-experimento-sociolinguistico_309386/

martes, 20 de noviembre de 2018

#hemeroteca #lenguaje #lgtbi | 5 expresiones LGBTfóbicas que convertimos en palabras de empoderamiento

Imagen: Huffpost / 'La más draga', show audiovisual mexicano
5 expresiones LGBTfóbicas que convertimos en palabras de empoderamiento.
María José | Homosensual, 2018-11-20
https://soyhomosensual.com/lgbt/5-expresiones-lgbtfobicas-que-convertimos-en-palabras-de-empoderamiento/

Quisieron ofendernos y discriminarnos con estas expresiones LGBTfóbicas, pero mejor nos las apropiamos como palabras de empoderamiento.

Chécate estas 5 expresiones LGBTfóbicas que convertimos en palabras de empoderamiento. ¡Tómenla, LGBTfóbicos!

1. Jotería. La palabra ‘joto’ se utilizó para referirse despectivamente a los homosexuales más o menos desde 1910. En aquellos tiempos, ser gay era motivo para ser encarcelados y, cuando los homosexuales eran recluidos, los llevaban al ‘área jota’ del Palacio Negro de Lecumberri. La concepción de ‘jotería’ implicaba todo lo que se creía que hacían menos a los hombres homosexuales, como expresar su feminidad. Sin embargo, a pesar de ser una expresión discriminatoria y homofóbica, la comunidad LGBT+ ahora la utiliza como palabra de empoderamiento. De tal forma que la jotería no solo es ser femenino o ser extravagante, sino que es todo un estilo de vida y de carácter. Es ser exageradamente tú, disfrutarlo, y celebrarlo.

2. Lencha. Algunas creen que su etimología es una mezcla entre lesbiana y marimacha. Pero aunque no conocemos el origen exacto de esta palabra, sí sabemos que es un despectivo para lesbiana. No obstante, las ‘lenchas’ le dimos la ‘vuelta a la tortilla’ y la convertimos también en una palabra que nos empodera decir, ya que con mucho orgullo proclamamos: “Sí, soy ‘lencha’”.

3. Draga. Esta es otra palabra despectiva para referirse a las ‘drag queens’. Pero, al igual que las expresiones anteriores que ya revisamos, le quitamos la connotación despectiva y denigrante para enorgullecernos de ser dragas. Es más, la más draga.

4. Chacal. Aunque la palabra inicialmente se usaba para designar a personas de clase baja, de buen cuerpo pero cara no tan agraciada, la convertimos en la fantasía gay por excelencia. Y ahora no hay gay que no haya probado —o desee probar— las carnes de un chacal varonil y buenote.

5. Tratamiento en femenino. Finalmente, esta que tanto tienden a aplicar los homófobos: hablarles a los hombres LGBT+ en femenino. En realidad a esta le falta mucha congruencia y le sobra mucha misoginia, ya que lo dicen porque creen que insinuar que alguien es femenino o “mujer” es denigrante. Y no, papacitos. Y la comunidad lo sabe bien, por eso no nos ofende su tratamiento en femenino ya que, a diferencia de ustedes, nosotros sí sabemos de igualdad y no caemos en su ridícula ignorancia que les hace pensar en un ‘sexo débil’ y uno fuerte. Nuestra masculinidad no es tan frágil.

lunes, 30 de julio de 2018

#hemeroteca #lenguaje #humor | El nuevo secretario de Rivera le compra por error cuatro pollos

Imagen: El Jueves / Albert Rivera y sus "pollos"
El nuevo secretario de Rivera le compra por error cuatro pollos.
"No entiendo el enfado. Se los compré buenos como él me pidió. A 60 euros cada uno" se ha excusado el joven.
Joan Ferrús | El Jueves, 2018-07-30
http://www.eljueves.es/news/el-nuevo-secretario-de-rivera-le-compra-por-error-cuatro-pollos_2642

El nuevo secretario de Albert Rivera ha empezado no podía empezar peor su primer día de trabajo. Nada más entrar en su despacho, el líder de Ciudadanos le encomendó lo que parecía una tarea fácil. Pero finalmente este fatal encargo propició el despido del secretario.

"Píllame cuatro pollos. Y de los buenos. No te fíes de esas mierdas que venden a 50 euros y te traen a casa aunque sea un sábado a las tres de la mañana" le advirtió Rivera. "Gástate un mínimo de 60 euros en cada pollo"

Sorprendido por el antojo del político, pero decidido a cumplirlo, el secretario le preguntó si los quería a l'ast o rebozados. Con una sonrisa, Rivera le respondió que los quería sin cortar.

"Sin cortar" repite el joven. "Imaginé que con eso quería decir que los quería vivos. Así que le compré los pollos de pata azul más caros que encontré en el mercado para que estuviera contento".

Poco sospechaba lo que sucedería a continuación. Cuando el político volvió, comentando en tono irado el retroceso en las encuestas de Ciudadanos por culpa del auge del PP de Casado, el secretario le indicó que encima de la mesa de su despacho tenía dispuestos los cuatro pollos. Rivera entró en la habitación, pero pocos segundos después salió de ella poniendo el grito en el Cielo y le despidió de forma fulgurante.

"No entiendo nada" asegura el joven. "Ni qué hice mal ni por qué entró al despacho con un billete en la mano. ¡Si los pollos ya estaban pagados!"

NOTA DE IGLU: Para quienes no la conozcan, la revista El Jueves es un publicación española de humor. Esta sátira sobre el político Albert Rivera viene a cuento, en plena discusión sobre la petición de un informe sobre una redacción inclusiva de la Constitución de Carmen Calvo a la Real Academia Española, por el uso del término “pollo”. Dado que desde la RAE defienden su papel de “notarios” debería recoger esta acepción para “un gramo de cocaína” que se utiliza desde hace mucho tiempo de forma coloquial y muy extendida. Como curiosidad señalar que el DRAE recoge las acepciones de “pollo” como “lío, escándalo”, “hombre joven” y “escupitajo, esputo”.

Y TAMBIÉN…
México lanza el diccionario de las drogas.

La cultura narco mexicana es tan preponderante que en el país editarán un diccionario con las palabras más ineludibles de la jerga de las drogas.
Alessandro Solís Lerici | La Nación, 2018-08-07
https://www.nacion.com/revista-dominical/mexico-lanza-el-diccionario-de-las-drogas/G7IXFECX3VGJXABJHMTTB3ZXKE/story/

lunes, 28 de mayo de 2018

#hemeroteca #homofobia | Archivan el expediente contra los policías que se mofaron de Junqueras: "Al osito cómo lo van a poner"

Imagen: El Español / Oriol Junqueras
Archivan el expediente contra los policías que se mofaron de Junqueras: "Al osito cómo lo van a poner".
El episodio tuvo lugar el pasado mes de noviembre, cuando Junqueras era trasladado a la cárcel de Estremera; el Gobierno ha comunicado el archivo ante una pregunta en el Senado de EH Bildu.
Gonzalo Araluce | El Español, 2018-05-28
https://www.elespanol.com/espana/20180528/archivan-expediente-policias-mofaron-junqueras-osito-poner/310719355_0.html

El expediente disciplinario que la Policía Nacional abrió contra tres de sus agentes por mofarse del exvicepresidente catalán Oriol Junqueras a la entrada a la cárcel de Estremera ha quedado archivado. "Al osito ya verás cómo lo van a poner", dijeron los policías encargados de la escolta del furgón policial, en una conversación que fue captada por cámaras de los periodistas.

El archivo del expediente ha sido notificado en el Senado a raíz de una pregunta planteada por Jon Iñarritu, dentro del grupo mixto en representación de EH Bildu. "En relación con las preguntas planteadas, se informa que por parte de la Dirección General de Policía se procedió a abrir un expediente disciplinario, el cual fue finalmente archivado", informa el Gobierno en un documento dirigido al senador Iñarritu.

El episodio tuvo lugar el pasado mes de noviembre: "Al osito ya verás cómo lo van a poner. Está llegando un osito a la cárcel (...). Hasta que lo pongan a cuatro patas. Le arreglan el ojo", dijeron los agentes en una conversación privada, sin saber que estaba siendo captada por los micrófonos de los periodistas.

Acto seguido, la Policía anunció a través de su cuenta de Twitter que se había abierto "una información reservada por estos hechos". El senador de EH Bildu preguntó al Gobierno desde el Senado en qué había terminado aquella investigación. Este mismo lunes ha recibido la respuesta: el archivo del expediente disciplinario.

martes, 9 de enero de 2018

#hemeroteca #lenguaje | Mar Abad: “Las palabrotas han perdido poder”

Mar Abad: “Las palabrotas han perdido poder”.
La periodista almeriense acaba de publicar "De estraperlo a #postureo", donde rastrea las modas lingüísticas de cinco generaciones.
Babelia, El País, 2018-01-09
https://elpais.com/cultura/2018/01/02/babelia/1514919795_713874.html

Dice la periodista Mar Abad que las palabras propias de una época son el ‘selfi’ del momento. En su libro, ‘De estraperlo a #postureo’ (Vox), rastrea las modas lingüísticas de todo un siglo, desde el ‘paralís’ de la generación silenciosa al ‘sexting’ de los ‘millennials’, pasando por los bugas y el “nasti de plasti”. Ella nació en Almería en 1972…

P. Así que pertenece a la generación…
R. X, la que ha pasado a la historia por el “chachi piruli”, ‘La bola de cristal’ y la ruta del ‘bakalao’.

P. ¿Qué palabras rescataría de las generaciones anteriores a la suya?
R. Aviador, lechuguino, guateque, paralís y fornifollar.

P. ¿Qué hace que algunas sobrevivan y otras no?
R. No hay ley matemática. Depende de la voluntad de los hablantes. Lo que sí es fácil ver es cómo muere una palabra: cuando desaparece el objeto al que designa. Por eso nos hemos quedado sin comediscos y sin casetes.

P. ¿Cuál es la generación más mal hablada?
R. ¿Mal hablar es decir palabrotas? En ese caso, la generación Z. Desde la dictadura hasta hoy, la línea de las palabras soeces ha ido en ascenso. Pero hay que tener en cuenta que las palabrotas han perdido poder. Antes dábamos un respingo al escucharlas; ahora rondan por los patios del colegio como si fueran un balón más.

P. ¿Se entretiene leyendo gramáticas y diccionarios?

R. Más diccionarios que gramáticas. Pero lo que más me gusta es escuchar a la gente en la barra del bar.

P. Sus abuelos comían ensaladilla nacional en lugar de ensaladilla rusa. ¿Descubrió más censuras gastronómicas?
R. Descubrí más censuras femeninas. No deberíamos olvidar el aplastamiento que sufrieron las mujeres en la dictadura. Da terror.

P. ¿A quién propondría para entrar en la RAE?
R. A un humorista o guionista: un Joaquín Reyes, un José A. Pérez Ledo. A una ‘grammar’ punki como Elena Álvarez Mellado. Y también a José Luis Cuerda, por mil cosas, pero sobre todo por haber inventado mi palabra preferida: pingopango.

P. ¿Qué libro está leyendo?
R. Varios a la vez. Uno de ellos, ‘El hambre’, de Martín Caparrós. A este hombre deberían darle, al menos, un par de Nobel.

P. Si no fuera lo que es, ¿qué le gustaría ser?
R. Yogui, y estar todo el día en chándal y hablando de flores.

P. ¿Qué está socialmente sobrevalorado?
R. Lo políticamente correcto.

P. ¿Qué encargo no aceptaría jamás?
R. La dirección de censura del Ministerio de Información.

Y TAMBIÉN…
Dime qué palabras usas y te diré a qué generación perteneces.

Aunque no te lo creas, los jóvenes de ahora hablan como sus abuelos.
Héctor Llanos Martínez | Verne, El País, 2017-11-03
https://verne.elpais.com/verne/2017/11/02/articulo/1509621618_363566.html 

martes, 26 de diciembre de 2017

#libros #lenguaje #poblacionromani | Estudios sobre los gitanismos del español

Estudios sobre los gitanismos del español / Carlos Clavería ; prólogo de Ivo Buzek ; presentación de Pedro G. Romero.
Sevilla : Athenaica, 2017 [12-26].
294 p.
Colección: Flamenco y cultura popular.
ISBN 9788416770526 / 20 €

/ ES / ENS
/ Argot / Delincuencia / Flamenco / Lenguaje / Lingüística / Población romaní

En ‘Estudios sobre los gitanismos del español’ de Carlos Clavería encontramos razonamientos y disquisiciones lingüísticas sobre el gitano-español que me dicen más sobre la construcción del flamenco que media biblioteca de flamencología. De forma académica, con una arqueología bien practicada y una gran cantidad de iluminadores ejemplos, Clavería se permite entroncar mucho del español de uso con el habla gitana, con los argot de las clases delincuentes, con los modismos propios de los profesionales del flamenco. Y es capaz de hacerlo sin destruir las fuentes originales, sin tener que separar gitanos de no gitanos, condiciones laborales de condiciones de clase, y es que, muchas veces es en ese trasvase, de formas culturales o entre clases sociales, es en ese ir de un sitio a otro, es entonces que una palabra prende y se incorpora al oficial castellano. El rastreo, casi policial (reconozcamos que los antecedentes en el estudio del lengua romaní y de las jergas delincuen­tes, muchas veces inconvenientemente entremezcladas, estaban en manos de comisarios de policía, directores de prisión, jueces y fisca­les de la audiencia) que hace de ‘Devel’ y ‘Undevel’, de ‘menda’ y ‘mangue’, de ‘mangante’ o ‘guripa’ no sólo es importante por el rigor filológico, también por el contexto y el modo de funcionamiento que otorga a estos usos de la lengua y que tan cerca están del funcionamiento del propio flamenco. En su prólogo el filólogo Ivo Buzek constata la vigencia de la mayoría de los análisis de Clavería, su actualidad. En muchos sentidos se trata de un instrumento privilegiado para separar los niveles reales de permeabilidad de una lengua, el español, ante los usos de la lengua rom, y los niveles fantasmáticos, los lugares comunes y monstruosidades que el folklorismo y la superchería de la afición flamenca han otorgado a la parte gitana del cante, el baile y la cultura flamencas. Estos estudios, publicados en 1951, son además modélicos según la mejor tradición filológica europea, sentando una base firme para trabajos posteriores en léxico gitano-español y de relaciones entre el caló y el español. Todos los que se han dedicado a la materia han reconocido su valor de obra de referencia vigente hasta hoy día.

miércoles, 20 de diciembre de 2017

#hemeroteca #lenguaje #mariconeo | Del gueto a ‘Operación Triunfo’: así se democratizó la palabra “maricón”

Imagen: El País / 'Los amantes pasajeros', de Pedro Almodóvar
Del gueto a ‘Operación Triunfo’: así se democratizó la palabra “maricón”.
Es un insulto que fue primero apropiado por el colectivo LGTBQI y ahora, mediante figuras ultrapopulares que lo repiten en espacios de máxima audiencia, por España entera.
Guillermo Alonso | El País, 2017-12-20
https://elpais.com/elpais/2017/12/12/icon/1513087264_551314.html

“Marica”, se podía leer el lunes pasado en una pantalla gigante tras el escenario de Operación Triunfo mientras todos los concursantes cantaban el clásico del pop español A quién le importa. No era la primera vez que la palabra se escuchaba en la Academia. Los 'Javis' (los guionistas y directores Javier Calvo y Javier Ambrossi, profesores de interpretación en el programa) usan la palabra “maricón” a menudo en sus clases. Pero el espectador casual podría pensar que es normal dentro de su discurso porque ellos dos son gays. Más llamativo fue la bienvenida que Noemí Galera (directora de la Academia, mujer heterosexual casada y madre de dos hijos) dio a todos los concursantes (mujeres y hombres heterosexuales, homosexuales y bisexuales) tras la primera gala: “Estáis dentro, maricones”. Se lo decía a todos. Y nadie levantó una ceja. La palabra “maricón”, definitivamente, saltaba a la fama.

El camino de este término hasta llegar aquí fue, antes que nada, la historia de una reapropiación por parte de un colectivo del término que históricamente se utilizó para humillarlos, acosarlos y agredirlos. El mecanismo se asemeja al de "nigger" ("negrata") en Estados Unidos, cuyo uso adopta connotación fraternal si se utiliza entre afroamericanos, pero es un insulto inaceptable si lo pronuncia un blanco: la presentadora estadounidense Paula Deen perdió contratos televisivos, editoriales y publicitarios por ello. O al de "feminista" en Europa: el término era inicialmente utilizado de forma despectiva para las mujeres, pues describía una ‘enfermedad’ que afectaba a los varones, pero el movimiento se apropió de la palabra en la década de 1880.

El caso de la española “maricón” caminó paralelo al del término “queer” inglés. “Los nombres con los que se han designado a la homosexualidad masculina por ser vejatorios están cargados de connotaciones históricas”, cuenta el escritor y especialista en género Nacho Moreno, autor del ensayo Ladronas victorianas (Ed. Antipersona) y del recorrido LGTB del Thyssen. “Por ejemplo, hay teóricos que afirman que ‘finocchio’ en italiano o ‘faggot’ en inglés vienen de elementos de tortura y de quema de homosexuales. La reivindicación de esos términos insultantes se produce a finales del siglo XX, en la década de 1990, con el término queer, que podríamos traducir por ‘rarito’ pero, como todo lo homosexual, seguía muy vinculado a lo delictivo”.

El caso del español ‘maricón’ es único en el mundo, tal vez, por haber sido un término que primero pasó del terreno del insulto al de la confraternalización entre los propios homosexuales y, después, en los últimos años, a la fama absoluta. La palabra no es nueva para nadie, pero sí el uso extendido y coloquial que se le está dando hoy. En los años ochenta el término estaba presente en el cine de Almodóvar, en los noventa se extendió de forma natural por la obra de sus herederos artísticos (las comedias urbanas de Alfonso Albacete y David Menkes o de Felix Sabroso y la fallecida Dunia Ayaso, por ejemplo) y ya en la década de los 2000 la multiplicación de programas de sociedad en los que presentadores, directores y redactores eran (hombres) homosexuales hizo que la palabra surgiese de vez en cuando en los platos con tono de camaradería.

¿Pero cómo hemos pasado de ese rincón minoritario a que en la televisión pública aparezca la palabra escrita en una pantalla en horario de máxima audiencia y a que la directora de la academia de 'Operación Triunfo' llame "maricones" a todos sus concursantes? Dos factores han sido capitales. Primero están Alaska y Mario Vaquerizo. En el 'docureality' 'Alaska y Mario', producido por el Terrat, emitido por MTV y convertido en un fenómeno mediático en 2011, la palabra campaba a sus anchas para definir a un hombre, a una mujer o a una cosa.

"Para mí no es noticia que alguien diga 'maricón' en ‘Operación Triunfo’, porque yo uso esa palabra en mi día a día", nos cuenta Vaquerizo a través del teléfono. "No es una democratización, es una normalización. Los que la usamos todos los días somos los que hemos conseguido quitarle ese tono peyorativo, hacer que algo que era un insulto se convierta en una palabra habitual y normal". Vaquerizo quiere establecer también la diferencia que él ve entre el término ‘maricón’, considerado despectivo, y el más aceptado ‘gay’. "El gay se toma más en serio, es combativo. El ‘maricón’ es más de andar por casa. Tiene asumida su forma de ser. Por eso a mí me gusta más palabra ‘maricón’".

Algo que hace particular el caso de Vaquerizo es que él –al contrario que Noemí Galera, por ejemplo– sí la ha sufrido como un insulto. "Y me lo siguen llamando, pero no tengo ningún problema porque para mí no es ningún insulto", señala. Él ha pasado de utilizar la expresión en su ‘reality’ (cuya audiencia en MTV rondaba el 2 %) a hacerlo en el espacio de entrevistas de Bertín Osborne ‘En tu casa o en la mía’, en RTVE, en el espacio familiar ‘El hormiguero’, en Antena 3, y en la tertulia de ideología conservadora de Federico Jiménez Losantos en EsRadio, todos ellos mucho más masivos.

"Y nunca he tenido ningún problema. Bertín Osborne, Pablo Motos y Federico Jiménez Losantos no son nada dogmáticos, comparten el mundo maricón y están cerca de muchos amigos maricones. Lo viven con mucha normalidad. Donde he podido tener problemas es en círculos que en principio parecen más cercanos a ti ideológicamente, pero acaban siendo los más políticamente correctos", analiza Vaquerizo.

Además de Alaska y Mario, han llegado una nueva generación de figuras influyentes entre los ‘millennials’ que han normalizado el discurso ‘queer’ tanto en vídeos de YouTube enormemente populares (por ejemplo Soyunapringada o Los Tripletz, cuyos canales en YouTubre suman casi 50 millones de visualizaciones) como en ficciones emitidas en plataformas web. 'Paquita Salas', serie de la plataforma Flooxer de Atresmedia que ha saltado a Netflix y en la que el actor Brays Efe interpreta a una mujer de mediana edad, tiene como 'gag' constante la pluma de algunos de sus actores representados.

Cuando un intérprete de su agencia es rechazado en ‘El secreto de Puente Viejo’ porque “se les sube de pluma”, ella chilla: “¡Ha habido maricones toda la historia de la humanidad! ¡Toda la historia! ¿No puede haber un maricón en puente viejo? ¡’El secreto de Puente Viejo’, el secreto! ¡Pues ese es su secreto!”. El gag es, tal vez, el más celebrado de toda la serie.

“Paquita dice mucho 'maricón", nos cuenta Brays Efe. "Las palabras tienen un viaje, la gente se apropia de ellas y las dota de otro significado. A mí me parece fenomenal. Creo que Paquita Salas lo usa como una secuela de los noventa, del mismo modo en que uno dice 'amore'. Como ella ha estado allí, quiere sentirse parte del grupo. Joan Rivers, mi humorista favorita de toda la vida, utilizaba la palabra “cocksucker” ("chupapollas" en inglés), que se usa como un insulto, porque ella decía: 'Siempre pensé que ‘cocksucker’ era una palabra de unión'. Para mí, 'maricón' es eso: una palabra de unión, no de separación”.

Esa unión parte también de elementos que pertenecen puramente a la estética del sonido. "Maricón" es una palabra sonora, poderosa, parecida fonéticamente a un "chimpón" que puede cerrar una frase, una gracia o un aforismo dejándolo en todo lo alto. "¡Es una palabra muy bonita!", apunta Vaquerizo. "A mí me recuerda a todo el folclore de los sesenta, los setenta y los ochenta, a aquellas travestis que ya usaban la palabra con libertad".

Durante una entrevista a ‘Vanity Fair’, Alaska confesó: "Mis amigos y yo usamos la palabra 'maricón', 'bollera', 'enana', 'ciego'… ¡entre nosotros! Si a ti no te gusta que te lo aplique, no te lo voy a aplicar. Pero creo que es un ejercicio de quitar hierro a las palabras". Mario, en un ejercicio de pontificar con el ejemplo, se lo llama a ella: "Yo estoy casado con 'un maricón', que es Alaska. Pon eso, pon que te lo he dicho".

Agustín Gómez Cascales, DJ y redactor jefe de la revista Shangay, está de acuerdo. "¿Cómo no iba a estar a favor de que se democratize y se destigmatice el término 'maricón'?", nos cuenta desde la redacción en Madrid de la histórica publicación dirigida a un público LGTBQI. "Siempre se agradece escucharlo sin ánimo de acritud ni de señalar a alguien de manera despectiva y prejuiciosa. Para aquellos a los que nos lo han llamado –y en ocasiones siguen haciéndolo– como si de un insulto se tratara es muy positivo comprobar que cada vez son más los que no lo ven así. A aquellos que no sean –o no se consideren– maricones, está bien que se lo llamen alguna vez; si no le dan importancia, genial, si se la dan, que se lo hagan mirar. Aunque tampoco lancemos las campanas al vuelo y pensemos que con que se utilice dicha palabra con cariño en ‘Operación Triunfo’ está todo conseguido. Porque también estamos celebrando un tímido morreo entre dos tíos como algo rompedor en la televisión pública, a estas alturas... Es evidente que queda mucho por lograr, pero esos pasitos son muy positivos, aunque seamos ya muchos –¿o no tantos?– los que utilizamos la palabra 'maricón' con naturalidad, o no nos sobresaltamos al ver a dos personas del mismo sexo besarse en público. La democratización en cuestiones como esas, que siguen descolocando a algunos, es tan justa como necesaria", explica Gómez Cascales.

No todos ven con buenos ojos la popularización de este término. Nacho Moreno es uno de ellos. “Personalmente tengo reacciones negativas con la popularizacion de términos como 'maricón', ya que por un lado arrebatan elementos de una subcultura en beneficio propio (los gestos y las palabras eran herramientas de reconocimiento y pertenencia al ámbito gay), pero al mismo tiempo no eliminan su poder como insulto, como herramienta de ataque homófobo en las calles, tal y como demuestran la escalada de tales actos en ciudades como Madrid".

"Nos comenzaron a insultar diciéndonos ‘maricones de mierda", declaró el periodista que tuvo que abandonar su vivienda de Alcalá de Henares con su novio por los continuos ataques. "¡Maricón! Suerte que tengo al niño en brazos”, gritó un hombre en el metro a un pasajero tras propinarle una patada por ser homosexual. "Deja de mirar mal a mis amigos, maricón", dijo otro hombre antes de agredir a un homosexual también en el metro de Madrid.

Todos estos casos han tenido lugar en el último año. La palabra se extiende y se hace popular en lo más alto de la parrilla televisiva mientras sobrevive en lo más bajo de la condición humana. "La popularización de ese término tendría gracia si viviésemos en una sociedad post-homófoba, en la que hemos superado la homofobia", remata Moreno. "Pero, desgraciadamente, no es así".

jueves, 23 de noviembre de 2017

#hemeroteca #lenguaje | La lengua secreta de 5.000 extremeños

Imagen: El País / Trinidad Rivas, cantautora en lengua 'a fala', San Martín de Trevejo
La lengua secreta de 5.000 extremeños.
En una región aislada y envejecida entre Cáceres y Salamanca sobrevive ‘a fala’, un idioma con ecos del gallego y el portugués.
Noemí López Trujillo | El País Semanal, 2017-11-23
https://elpais.com/elpais/2017/11/16/eps/1510844835_669894.html

“Na pilleira nun cabin as ­albas!”. Nicolás, con cinco años, miraba a su padre y decía: “La abuela habla raro”. Este le traducía: “Que en el saco ese no caben más cenizas”. El crío tardó años en entender que en el pueblo de sus abuelos (Eljas, Cáceres), donde las casas se amontonan en vertical como los libros se apilan en la mesita de noche, la gente no hablaba, sino que ‘falaba’.

En la frontera natural entre Cáceres, Salamanca y Portugal hay tres municipios extremeños que comparten una lengua propia, ‘a fala’, una variedad de origen galaico-portugués con influencias asturleonesas. Esta tiene un nombre propio en cada uno de los pueblos, que sirve también como gentilicio: ‘valverdeiru’ en Valverde del Fresno, ‘lagarteiru’ en Eljas y ‘mañegu’ en San Martín de Trevejo. Las pequeñas diferencias en el habla son motivo de rivalidad entre estos 5.000 vecinos: “¿Cómo te vas a fiar de los de San Martín, que dicen ‘Maidril’ en vez de Madrid y ‘mecu’ en vez de ‘médicu’?”, dice Bernardo, un lagarteiru de 88 años y un solo diente en la boca.

Una de las teorías sobre el origen de este fenómeno lingüístico es que procede del portugués. Durante la posguerra, la pobreza apremiaba. Los ancianos, cuyos recuerdos están arrugados como un mapa de carreteras usado, cuentan que a los de Eljas les llaman ‘lagarteirus’ porque, a falta de otra cosa, comían ‘lagartus’, abundantes en la zona. Gracias al contrabando con los lusos sobrevivieron a la escasez. La ‘fala’, que usaban para comunicarse con los portugueses, fue un cordón umbilical para ellos. La situación geográfica, un enclave montañoso que les aislaba del resto de pueblos españoles, explica la supervivencia de esta lengua hasta hoy.

Felisa, una ‘lagarteira’ de 86 años, cree que procede del gallego. Su intuición no es del todo desacertada: durante la Reconquista, Alfonso IX repobló esta zona, sobre todo, con colonos gallegos. Sin embargo, estudiosos como José Leite de Vasconcelos defienden que es un dialecto portugués. Lo único cierto es que no hay consenso sobre su origen, y que ni portugueses ni gallegos conjugan sus verbos con esta terminación: ‘coñocel’, ‘cantal’, ‘bailal’.

Martina, de 85 años, dice que el lagarteiru ni es gallego ni portugués, sino “de aquí”. Su mesa camilla tiene un mantel de plástico con el mapa de España, y señala el valle como si el hule encerrase un misterio universal. En los años sesenta, Martina emigró a Ámsterdam, y en el restaurante en el que trabajaba coincidió con dos mujeres de Valverde y San Martín. “La ‘mañega’ decía ‘pisal’ en vez de sal. Hablan raro”, dice riendo. Incluso en el extranjero usaban ‘a fala’ para hablar entre ellas.

La pronunciación es clave. “Queso no es ‘queiso’, como lo dicen en Valverde o San Martín. Aquí es ­‘queisho’”, dice Jesús, el carpintero de Eljas. Otros ‘lagarteirus’ afirman que la transcripción literal de esta peculiar s no sería con ‘sh’, sino con ‘x’ o con ‘ss’. ‘A fala’ es de transmisión oral, no hay una ortografía oficial y nunca se enseñó en los colegios.

En estos pueblos en los que se muere más que se nace, esta ­lengua corre el riesgo de desaparecer. Félix, de 89 años, se enfada con los que emigran y regresan al pueblo hablando castellano: “El que hace eso es porque se siente superior. ¿De qué vas, chulo? ‘¡Fala mañegu!’”

viernes, 17 de noviembre de 2017

#hemeroteca #lenguaje | Todo lo que nos dejó Bélgica (en la lengua)

Imagen: Pictoline / 'La historia de las letras'
Todo lo que nos dejó Bélgica (en la lengua).
Incluidas palabras como petardos, reclutas y víveres.
Lola Pons Rodríguez | Verne, El País, 2017-11-17
https://verne.elpais.com/verne/2017/11/17/articulo/1510916989_473289.html

Aunque Carles Puigdemont esté en Bruselas para deliberadamente alejarse de España y de la cuestión judicial, debe saber que se encuentra en una zona sumamente vinculada a la monarquía hispánica por su homónimo el emperador Carlos I. Y esa vinculación ha resultado en interesantes huellas que vemos en la lengua española actual.

Bruselas, capital de Bélgica desde 1830, y sede hoy de la administración de la Unión Europea, era una de las ciudades que integraban lo que los españoles en los siglos XVI y XVII llamaban genéricamente “Flandes”. Hoy cuando hablamos de Flandes nos referimos a una de las cuatro regiones de Bélgica, integrada por varias provincias (Amberes, Brabante flamenco, Flandes oriental, Flandes occidental y Limburgo) y cuyo idioma oficial es el neerlandés. Es decir, Flandes es una parte de Bélgica como lo son Valonia o los Cantones del Este. Pero para la monarquía hispánica en el XVI, Flandes era una amplísima zona, más de ochenta mil kilómetros cuadrados que estaban bajo su dominio y que se llaman también en los libros de historia “Países Bajos españoles”. Estos incluían a las llamadas “Diecisiete Provincias”, que agrupaban a las actuales Bélgica, Holanda, Luxemburgo, además de a una parte del norte de Francia.

Esta área se empezó a relacionar con España cuando el guapo de Felipe el Hermoso, heredero, entre otros territorios, de Flandes y Borgoña, se casó con Juana I de Castilla, conocida por la Loca. El hijo de ambos, Carlos I, agrupó en sí la doble herencia territorial paterna y materna. Además, el emperador era flamenco, en tanto que había nacido en Gante y fue criado en Flandes. El mandato de Flandes desde España, en manos de sucesivos gobernantes que administraban el país a las órdenes de Carlos I de España, primero, o de su hijo Felipe II después, cambió en 1567 cuando, tras diversas rebeliones, comenzó la Guerra de los Ochenta Años (1568-1648) que enfrentó a españoles y a flamencos de las diecisiete provincias. Curiosamente, la parte más fiel a la corona española fue Bélgica, frente a Holanda, Frisia o Utrecht.

En ese contexto, la llegada de vocabulario desde Flandes al español fue constante. Por Flandes entraron palabras que se han quedado en nuestro idioma, testimonio de que cualquier contacto entre lenguas suele dejar efectos en el léxico. Muchas de esas palabras eran francesas, dado que éste era el idioma usado por las clases dominantes en todos los Países Bajos y era la lengua del área sur de Flandes y de Borgoña. Palabras como furriel (en el famoso cabo furriel que conocen los que hicieron la mili) o ujier (‘portero’) vinieron muy tempranamente de esa zona. Y aún más llegaron al español a fines del XVI: calibre, carabina, convoy, flanco, petardo, recluta, víveres... Entró vocabulario militar, y en él, también la palabra “circunvalación” que nos suena hoy muy moderna pero que se usaba en el léxico bélico para aludir a una línea de trinchera.

Servir en el ejército de Flandes no era un encargo fácil. De hecho, fue comandado por los jefes militares más célebres de las tropas españolas, desde Fernando Álvarez de Toledo, duque de Alba, a Alejandro Farnesio. Estaban en campaña militar casi permanentemente, era muy numeroso (se calcula que en algunas etapas pudo alcanzar los ochenta mil hombres) y estaba integrado por gentes de muy diversa procedencia: de las mismas provincias de Flandes, de Borgoña, de Italia, de España... En los famosos “tercios de Flandes”, el contacto interno de idiomas era muy intenso, aunque se observó en ellos una tendencia a que se utilizase el español como lengua vehicular y de intercambio; en general, eran los flamencos los que hablaban español para poderse incorporar a altos cargos políticos y militares al servicio de la monarquía.

Las palabras llegaban a España de la mano de militares o veteranos que desde Flandes o a su vuelta a España escribían sus peripecias y hazañas militares. Libros y correspondencia popularizaban esas palabras nuevas, ante las que algunos se sorprendían y que otros necesitaban explicar cuando las usaban por primera vez. Escribe el cronista Luis Cabrera de Córdoba al principio del siglo XVII al historiar a Felipe II: “Mauricio envió al conde Felipe, su hermano, y al conde Ludovico con la caballería a degollar la escolta y bagajes que llaman convoy”, ayudando a que sus lectores comprendiesen esa palabra que se tenía por nueva.

A su manera y desde Bruselas, Puigdemont trata de poner una pica en Flandes, dicho español que tiene que ver también con esta etapa de Países Bajos hispánicos que se dio entre el XVI y el XVII. Llegar desde España a las filas del ejército de Flandes era bien complejo, pues se evitaba el recorrido por Francia y el paso por el Canal de la Mancha, acechado por piratas y por la armada británica. Había que utilizar el que se llamó “Camino español” o “Camino de los tercios”, que implicaba emprender un viaje por barco desde Valencia o Barcelona hasta el sur de Italia y desde allí recorrer las actuales Italia y Suiza para seguir el curso del Rin y pisar por fin Flandes. Poner allí el arma (la pica, una lanza de asta propia de la infantería) era toda una proeza previa a la propia batalla. “Poner una pica en Flandes” sigue significando hoy en español conseguir un logro difícil.

Más difícil es, en cambio, explicar si “flamenco” (como gentilicio de Flandes, forma de llamar a los habitantes de esta zona) tiene que ver con el “arte flamenco”. Cierto es que Los Morancos sacaron rédito a esa coincidencia entre gentilicio y género musical y pusieron en esta parodia a Puigdemont queriendo entrevistarse con los líderes flamencos... de una peña flamenca. Pero la etimología de la palabra “flamenco” con que se denomina a esta música andaluza es discutida y posiblemente no tenga relación directa con Flandes.

Como vemos, las fronteras administrativas no equivalen a fronteras entre lenguas. El contacto entre personas y, en consecuencia, entre los idiomas que hablan, da lugar a un inevitable contagio de palabras. En lingüística se llaman préstamos lingüísticos, pero en realidad son palabras que no se “devuelven”, son “regalos”: las huellas más duraderas y libres de algo tan triste e ingrato como una guerra.

jueves, 12 de octubre de 2017

#libros #lenguaje | De estraperlo a #postureo : cada generación tiene sus palabras

De estraperlo a #postureo : cada generación tiene sus palabras / Mar Abad García ; ilustraciones de Víctor Gomollón García.
Barcelona : Vox, 2017 [10-12].
288 p.
ISBN 9788499742663

/ ES / ENS
/ Argot / Lenguaje / Lingüística / Sociología / Terminología

Cada generación tiene una manera propia de hablar y hay palabras que le sirven para identificarse en contraposición a las generaciones anteriores y posteriores; son su seña de identidad. Puede que esas palabras no sean nuevas, puede que otras generaciones las usen, pero hay algunas que están íntimamente ligadas a una generación en concreto, son prototípicas de ese grupo humano porque evidencian su forma de entender el mundo y su voluntad de expresarse de un modo determinado. Mar Abad, periodista y fundadora de Brands&Roses y de la revista Yorokobu, ha analizado cuáles son las palabras que han marcado las cinco generaciones que aún están vivas y ha seleccionado las 1900 palabras que dibujan el perfil sociológico y lingüístico de estos grupos humanos: · el de los que habían nacido antes de la guerra civil (la Generación silenciosa) con sus serenos y rebequitas, subsistiendo en aquel paralís existencial gracias al estraperlo y al puchero · el de los que nacieron en plena posguerra (los baby boomers), con una alegría que barrió la tristeza de sus padres a golpe de bikinis y guateques · el de los nacidos durante desarrollismo y la transición (la Generación X) que hizo sus pinitos con la tecnología, desde las hombreras y los calentadores al «lo llevas clarinete» · el de los nacidos a finales del siglo XX (los milenials) que necesita crear palabras como mileurista y precariado, postureo y el poliamor · el de los primeros nativos del siglo XXI (la Generación Z), integrada por hordas de niños y jóvenes que están empezando a crear su propio vocabulario, que aprenden a golpe de tutorial cómo hacer memes y a reinventar el español para expresar sus necesidades y ambiciones.

domingo, 20 de agosto de 2017

#hemeroteca #lenguaje #homosexualidad | Polari, el extraordinario lenguaje secreto de los gais en Reino Unido cuando ser homosexual era ilegal

Imagen: BBC
Polari, el extraordinario lenguaje secreto de los gais en Reino Unido cuando ser homosexual era ilegal.
Fiona Macdonald | BBC, 2017-08-20
http://www.bbc.com/mundo/vert-cul-40843367

"Algo que lo hace tan poderoso es que simultáneamente tiene que ver con disfrazarse y con identificarse", señala el artista Jez Dolan.

Se refiere al polari, un lenguaje secreto convertido el siglo pasado en una especie de "guiño verbal" entre hombres gay en el Reino Unido, antes de que en 1967 se despenalizaran en Inglaterra y Gales los actos homosexuales entre mayores de 21 años.

Les permitía esconderse y, al mismo tiempo, revelarse.

"Ocultabas lo que estabas hablando de gente que no lo conocía, pero si estabas en un bar y te gustaba alguien, lo dejabas caer en la conversación y luego sabías cómo proceder por su reacción", indica Dolan.

El polari es raramente hablado hoy en día.

Sin embargo, cuando la homosexualidad era ilegal, era una forma de comunicarse en público sin correr el riesgo de ser arrestado, además de ser una oportunidad de desafiar el ‘status quo’.

“Ocultabas lo que estabas diciendo de gente que no lo conocía, pero si estabas en un bar y te gustaba alguien, lo dejabas caer en la conversación y actuabas según la reacción". Jez Dolan, artista

"Fue utilizado principalmente por grupo de personas marginadas de la sociedad y asociadas con la criminalidad", dice Paul Baker, experto en historia lingüística de la Universidad de Lancaster, Inglaterra y autor del diccionario sobre el polari y la jerga gay ‘Fantabulosa: A Dictionary of Polari and Gay Slang’.

"Despertó escaso interés académico y no habría sido visto como lo suficientemente respetable para ser tomado en serio", agrega.

Como resultado, no fue escrito. Incluso Baker argumenta que ni siquiera se trata necesariamente de un solo lenguaje hablado.

"Debido que hay capas sobre capas de distintas influencias, no haya una sola versión del polari y hay poco consenso sobre cómo deletrear las palabras, sus pronunciaciones y significados".

Orígenes múltiples

A Baker le ha resultado difícil desenmarañar una clara historia del léxico.

Un terminó que aparece frecuentemente es "bona" ("bueno" o "atractivo"), incluido por primera vez en Enrique IV Parte II de Shakespeare.

Sin embargo, algunas de las más tempranas palabras del polari provienen de la jerga "Molly" del siglo XVIII.

"Los 'mollies' eran hombres afeminados que tenían relaciones sexuales con otros hombres", indica Baker.

"Algunas veces eran encarcelados y algunas palabras de la jerga criminal ‘cant’ terminaban formando parte de su lenguaje".

El autor describe también cómo otra jerga, el ‘parlyaree’ (del italiano 'parlare'), surgió entre músicos callejeros, circos itinerantes, ferias, vendedores de mercado, prostitutas y mendigos.

Derivado del italiano, comenzó a ser empleado en las salas de música a finales del siglo XIX, pasando a ser conocido como ‘palarie’.

"Tenía influencia de la lengua franca usada por marineros, así como también de la jerga rimada ‘cockney’ y del ‘yiddish’, hablados especialmente en el este de Londres".

Lenguaje alternativo

Tras ser adoptado en las salas de música, el ‘palarie’ pasó a ser asociado con los hombres gay a comienzos del siglo XX.

"Se le agregó también algo del francés de la escuela para hacer sonar sofisticado a quien lo hablara o con propósitos irónicos", apunta Baker.

Los soldados estadounidenses apostados en el Reino Unido durante la Segunda Guerra Mundial también aportaron algunos términos de la jerga de su país.

Y en la década de 1960, cuando para entonces ya era conocido como el polari, el lenguaje absorbió algunos términos de la contracultura para referirse al uso de drogas.

Baker considera que el polari es una forma de "antilenguaje", un término acuñado por el lingüista Michael Holiday en 1978.

Lo define como "un idioma utilizado por gente que está 'afuera' de la sociedad convencional con su propio vocabulario para elementos que no tienen interés para esa sociedad predominante".

"Palabras relacionadas con el sexo gay o la apreciación de los cuerpos masculinos, pero que también demuestran un sistema de valores alternativos".

Y escoge para ilustrarlo la palabra ‘sea-queen’ ("reina del mar"), que significa un hombre al que le gusta tener relaciones sexuales con marineros.

Burlando censura

Como indica Dolan, "los idiomas están hechos para aclarar las cosas y facilitar la comunicación y aquí a veces se trata de hacer más difícil la comunicación"

Y hace referencia a una clásica serie de comedia radial de la BBC, ‘Round the Horne’, que se transmitió desde 1965 hasta 1968 en la que los personajes usaban frecuentemente el polari.

“Los idiomas están hechos para aclarar las cosas y facilitar la comunicación y aquí a veces se trata de hacer más difícil la comunicación". Jez Dolan, artista


Hugh Paddick y Kenneth Williams interpretaban, en un medio de entretenimiento convencional, a Julian y Sandy, dos actores homosexuales afeminados cuando en el Reino Unido los actos sexuales entre hombres eran ilegales.

Según Dolan, uno de los guionistas, Barry Took, reveló que el uso del polari permitió que algunos de las escenas más picantes pudieran eludir a los censores.

Humor y desafío

El humor era un componente clave del polari, un lenguaje que tenía distintas funciones.

"A veces era enseñado por personas mayores, más establecidas en la escena gay, como forma de iniciar a los más nuevos", dice Baker.

"Algunos hombres gay lo usaban socialmente para reír entre sí, a veces desarrollando argumentos graciosos que incluían insultos inteligentes en polari", añade.

"Podía ser usado para mantener la discreción en público, pero si alguien estaba vestido muy extravagantemente, su sexualidad ya no era un secreto y el polari podría ser entonces usado más agresivamente para insultar a personas que pudieran ser hostiles".

En los años antes de la Ley de Delitos Sexuales de 1967 (Sexual Offences Act), el polari también representó una oportunidad de mostrarse desafiante, en medio de un clima de persecución.

"Quienes hablaban polari se referían a la policía como 'Lily law' (Lily ley). Feminizaban a todo el mundo", dice Baker.

Otras frases incluían a "Jennifer justice" (Jennifer justicia). Este sesgo ideológico es, según él, lo que hacía que el polari no fuese solo una jerga.

"Una palabra como 'bono' no solo significa bueno. Significa bueno por los valores de la subcultura gay y el punto de vista humorístico o afeminado era una estrategia para lidiar con situaciones difíciles como abusos, ataques, chantajes o arrestos", destaca Baker.

"Dar la impresión que te afectaba más tener uña rota o una peluca torcida que ser arrestado hacía que pareciera que no te importara lo que la sociedad trataba de hacer para avergozarte".

Inofensivo y provocador

Si bien hablar en polari puede permitir que el lenguaje picante no sea detectado, también puede funcionar de manera opuesta.

"Puede sonar grosero, pero muchas veces no lo es", dice Dolan.

Y todavía tiene el poder de causar revuelo.

Dolan ha sido durante 20 años miembro del grupo activista LGBT ‘Sisters of Perpetual Indulgence’ ("Hermanas de la Perpetua Indulgencia").

Después de que una de sus compañeras hermanas (Matic de Bauchery, o Tim Greening Jackson) tradujo La Biblia al polari, Dolan organizó "Bibleatones" en los que extractos fueron leídos por estudiosos del lenguaje.

Unos seminaristas en un instituto teológico de la Iglesia Anglicana fueron más lejos, celebrando el pasado febrero el mes de la historia LGBT con una misa en polari.

En vez del tradicional "Gloria al padre, al hijo y al Espíritu Santo" (en inglés: "Glory be to the father, and to the son and the Holy Spirit"), la oración fue "Fabeness be to the Auntie, and to the Homie Chavvie, and to the Fantabulosa Fairy", lo cual, estimado lector, es imposible de traducir exactamente al español, pero lanza sus buenos deseos sobre la "tía", el "jovenzuelo indeseable" y el "hada fantabulosa".

El director del instituto lamentó lo ocurrido, explicando que la liturgia no había sido autorizada.

La disculpa "muestra que en algunos contextos el polari es visto como inapropiado, aunque fue usado con la intención de mostrar la inclusión de la comunidad LGBT", apunta Baker.

"Hay ese aspecto desafiante", resalta Dolan.

"También se trata de reclamar el espacio homosexual, de manera de usarlo lo más elaboradamente posible, especialmente cuando a los homosexuales no se le dieron esos espacios o se les mantuvo alejados".

miércoles, 6 de abril de 2016

#hemeroteca #lenguaje | ¿Cómo surge la palabra ‘maricón’?


Imagen: 20 Minutos
¿Cómo surge la palabra ‘maricón’?.
Andrea Puggelli · Activista italiano LGBTQI | 1 de cada 10, 20 Minutos, 2016-04-06

http://blogs.20minutos.es/1-de-cada-10/2016/04/06/como-surge-la-palabra-maricon/

‘Marica’, ‘mariquita’ y ‘maricón’ son las palabras más usadas en España para insultar y señalar a los hombres homosexuales. Sin embargo, en la actualidad, estas palabras también se usan con normalidad entre personas LGBT en sustitución de la palabra ‘gay’. Nos autodefinimos como ‘maricones’, ‘maricas’ y ‘mariquitas’ dejando a la homofobia sin uno de sus insultos preferidos.

Pero ¿cuál es el origen de la palabra ‘marica’? Según una visión heteronormativa de la realidad, un hombre al que le gusten los hombres es como una mujer y por eso se le llama como a estas: ‘marica’ o ‘mariquita’, que son nombres propios derivados de María. Esto es demasiado breve y simple. Otra explicación del origen de la expresión argot ‘marica’ está en la identificación patriarcal.

El patriarcado es un sistema social milenario que, aunque atribuye el poder a los hombres por su mayor fortaleza física, somete todas las personas sean mujeres o sean hombres. Este sistema impone una determinada visión de la realidad, que es reduccionista por el uso de las categorías como hombre, mujer, heterosexual, homosexual. Atribuye una serie de funciones a cada una de las personas según la categoría a la que pertenezcan. De esta forma el patriarcado, sustentado por ambos sexos, decide qué es un hombre, qué es una mujer y cuáles son sus funciones en la sociedad y también en la cama. Pero claro, este sistema, sus categorías y sus dicotomías no incluyen ni explican toda la realidad.

Hasta hace bien poco (y también hoy en día) cualquier cosa que no encaje debía ser transformada, destruida y desterrada, no fuera que aniquilase el mundo por el dedo de algún dios de turno o que se cuestionara el poder establecido. Este sistema redujo la sexualidad de la mujer a la reproducción, y debido al poder de los hombres, permitió que éstos tuvieran vida sexual al margen de la procreación y de las normas sociales. Además estableció que los hombres sólo tenían sexo con mujeres y que las mujeres sólo tenían sexo con hombres, por lo que un hombre que quisiera sexo con otro hombre era como una mujer. Esta es la identificación patriarcal.

La identificación patriarcal atribuye características femeninas a los hombres con comportamiento homosexual, y características masculinas a las mujeres con dicho comportamiento. En este sentido, el patriarcado, además de decir qué es un hombre y qué es una mujer, también dice qué es un gay y qué es una lesbiana, amén de construirlos y maltratarlos.

En este proceso de generación de categorías y roles es donde se encuentra el origen de la palabra ‘marica’ y todos sus derivados como ‘mariquita’ y ‘maricón’. A partir de los nombres propios de mujer, se convierte a los hombres homosexuales en mujeres llamándolos de esa manera, y es por este mismo motivo por el que ante una pareja de personas del mismo sexo, la sociedad se solía preguntar o intentaba adivinar, a veces con curiosidad morbosa, quién era el hombre y quién era la mujer.

Esta identificación patriarcal además de conseguir que todo “encaje” en esas dos categorías tiene una segunda consecuencia: la de permitir a los hombres “heterosexuales” tener un comportamiento homosexual sin menoscabo de su “masculinidad” ya que convierte al objeto de sus deseos en una mujer.

Como insulto, ‘maricón’ no significa solamente gay, sino persona con carácter afeminado: que en su persona, modo de hablar, acciones o adornos se parece a las mujeres. Desde una perspectiva machista “parecerse a las mujeres” es denigrante para el varón. Se suele utilizar como reprimenda «qué maricón eres» y también se usa con el significado de hombre mal intencionado.

Este insulto español no tiene implicaciones de tortura o muerte, a diferencia de sus equivalentes en inglés (‘faggot’: ‘leña’ de una hoguera inquisitorial) o italiano (‘finocchio’, «hinojo», porque se cubría a los homosexuales con estas frescas hojas para que el suplicio de hoguera durara más tiempo).

En un importante sector de la comunidad gay, al menos en España, se usa esta palabra entre los propios homosexuales sin ninguna carga peyorativa. Muchos llevan a cabo una re-apropiación o reivindicación de ‘maricón’ y otros términos con similares connotaciones frente a términos neutros como ‘gay’ como se hizo entre los angloparlantes con ‘queer’. Prefieren usar ‘maricón’ porque consideran la palabra gay un eufemismo extranjero. Hay que recordar que la palabra gay no significa feliz o contento pero es un acrónimo de “Good As You” (Soy como tú).

En la vigésima tercera edición del diccionario RAE, esa traza despectiva del término fue ligeramente modificada, perdiendo ‘marica’ esa naturaleza peyorativa, para pasar a entenderse como una palabra que se utiliza comúnmente como”insulto grosero con su significado preciso o sin él”. Es la definición actual la menos peyorativa y machista pero todavía lo es: “afeminado (que se parece a las mujeres); dicho de un hombre apocado, falto de coraje, pusilánime y medroso; dicho de un hombre homosexual (como insulto).”

Nunca está de más saber de donde provienen las palabras, sobre todo cuando al decirlas nos definimos más a nosotros mismos que a sus destinatarios.

* Esta entrada se ha elaborado a partir de la información disponible en: El Observatorio GLTB y Etimología de maricón

martes, 10 de febrero de 2015

#hemeroteca #ambiente | Vocabulario ‘gayer’ de la lengua española

Vocabulario ‘gayer’ de la lengua española
A lo largo de los años, la comunidad gay se ha visto obligada a utilizar un argot diferente al lenguaje común. Descubre aquí algunos de los términos más usados.
Kike Gómez | Shangay, 2015-02-10
http://shangay.com/vocabulario-%E2%80%98gayer%E2%80%99-de-la-lengua-espa%C3%B1ola

Desde que el hombre es hombre, la comunidad gay se ha visto obligada a utilizar un argot diferente al lenguaje común. A veces para hablar de la homosexualidad de manera implícita, para los que ‘entienden’; otras veces para designar prácticas y realidades nuevas. En Shangay hemos querido recoger algunos de los vocablos más utilizados en la actualidad.

Activazo:
Forma elogiosa para designar a los gays activos, aquellos que prefieren penetrar.

Aminovio / amigovio: Amigo con el que tienes una relación como la que tendrías con tu novio, pero sin tener relaciones sexuales. Mucho drama y poco sexo. Una persona con la que te sientes atada emocionalmente pero no sexualmente.

Bareback / sexo a pelo: Penetración anal sin protección, sin preservativo.

Bollera / hacer bollos: Término peyorativo para definir a las lesbianas. También se utiliza tortillera, ciervas; y hacer las tijeras, hacer las pinzas.

Bolliscouts: Lesbianas que salen en grupo de excursión con otras lesbianas.

Bukkake, bukake o bucake: Es una práctica sexual en grupo, donde una serie de hombres se turnan para penetrar a otro o eyacular sobre este, y que normalmente se sitúa en el centro del círculo.

Camionera / diesel lesbian: Lesbiana que viste de manera muy masculina y se comporta rudamente.

Cancanear o cancaneo: Ir a ligar o moverse por el ambiente. Igualmente, mariconear o zorrear. Término más propio de la zona sur de España.

Chill out: Fiesta privada, o after party, donde los homosexuales se juntan y siguen bebiendo o tienen prácticas sexuales espontáneas entre ellos. Se suele producir en las casas después de una noche de fiesta, no tiene por qué tener carácter sexual explícito.

Chorris: Palabra que hace referencia a los chorros de GHB, una droga líquida que algunos homosexuales utilizan diluida en bebida para desinhibirse sexualmente.

Chulazo: Hombre que, por su apariencia física, resulta muy atractivo para la mayoría.

Chupipaja / hacer unas chupipajis: Cuando no tienes sexo completo, no hay penetración. Solo besos, masturbaciones y felaciones.

Circuitera: Gay que se dedica a viajar por el mundo para asistir a todos los prides, festivales y eventos gays internacionales.

Cruising: Buscar sexo en lugares públicos, como parques, playas o descampados.

Daddy / papito / sponsor: Vocablo que designa a los hombres maduros que mantienen relaciones con chicos jóvenes que buscan protección económica.

Daddy chaser: Jovencito que busca un daddy o papito con el que mantener una relación sentimental a cambio de estabilidad. O bien, joven al que le gustan hombres mucho más mayores, con un real intereés sexual en ellos.

Dar una putivuelta:
Hacer una pequeña inspección de la discoteca, dando una vuelta para ver si hay alguien interesante al que puedas llevarte a la cama.

Dark room o cuarto oscuro: Sala completamente oscura o con muy poca luz en la que se hace o se intenta hacer sexo. Algunas discotecas cuentan con este espacio, otras directamente son un cuarto oscuro.

Dom: Persona que mantiene una relación y es muy controlador con su pareja.

Drama queen: Vocablo que designa a personas dramáticas, que montan numeritos en público y son tremendamente susceptibles y en todo encuentran motivos para una confrontación dramática.

Entender: Que captas las indirectas de otros homosexuales, estás dentro del ambiente, ‘entiendes’.

Fake: Persona que utiliza fotos falsas en las web y aplicaciones de contactos, o aquel que se inventa una vida ficticia para ligar.

Fetichistas / kinks: Persona que siente morbo sexual por algún fetiche: calzoncillos, pantalones de chándal, comer los pies, los olores, etc.

Fofuertes: Aquellos hinchados de gimnasio que no son solo músculos, sino líquidos y mucha grasa.

Follamigo: Persona con las que solo mantienes una relación sexual, pero no sentimental. Mucho sexo, poco drama. Relación semiestable sin compromisos.

Gaybies: Se llama así a los bebes de parejas homosexuales.

Gaydar: Capacidad o radar natural que tienen algunos homosexuales para detectar a otros. Un sexto sentido.

Gayer / gayest: Que tiene referencia al mundo gay.

Gayfriendly: Se dice de los heterosexuales con carácter positivo y buena predisposición a todo lo referente a la comunidad LGTB.

Geek: Homosexual con profundos conocimientos sobre algún hobby, deporte o actividad intelectual referente al mundo gay.

Gogorda: Gogós gays que pesan demasiado para estar encima de una tarima.

Gold star:
Gay que nunca se ha acostado con alguna mujer, y que se niega a tener relaciones sexuales con hombres que lo hayan hecho alguna vez.

Hacer chapas / chapero: Hacer sexo a cambio de dinero. Hombre que se dedica a la prostitución masculina.

Heterazo o marica hetero:
Forma para designar a los gays heteromachos, homosexuales con aspecto y actitudes muy masculinas y carentes de cultura gay (‘poco entendido’).

Heteroflexible / heterocurioso: Hombre o mujer que se declara heterosexual pero tiene manga ancha con su propio sexo cuando está excitado. No se considera bisexual, pero está abierto a experimentar relaciones homosexuales esporádicamente o dejarse hacer si le pillas en un calentón.

Hook up: Encuentro sexual casual.

Intersexualidad: Personas que nacen entre dos sexos, y a veces son designadas con un sexo equivocado.

Ir de diva / ir de reina: Homosexual que mantiene una actitud superlativa hacia los demás, se cree más guapo y mejor. Mantiene un comportamiento de ‘estirado’ y se muestra inaccesible.

Jock: Gay que practica muchos deportes y mantiene una actitud muy heterosexual.

Joviejas / abigail: Se dice de los gays de más de 45-50 años que utilizan ropa juvenil, se mantienen musculados y hacen usos de técnicas estéticas y quirúrgicas para parecer más jóvenes. Casos en los que es difícil calcular su edad, pero es obvio que han pasado de esa edad por sus malos retoques.

Lacy / afeminado / niña: Extremadamente amanerado y femenino.

Leather: Fetichistas por el cuero, las correas y los arneses.

Lipstick lesbian: Lesbiana muy femenina en su aspecto y actitudes.

Locaza: Homosexual que tiene mucho amaneramiento y hace gala de él. Disfruta exhibiendo su locura y feminidad.

Marica mala: Término para designar a los homosexuales a quienes les gusta crear problemas y polémicas entre otras personas, a través de mentiras, rumores e información de mala fe. Tienen mala intención, los ‘metemierdas’ del mundo gay. Algunos opinan que encarnan todo lo malo de un hombre y lo malo de una mujer.

Mariliendre: Mujer heterosexual que se relaciona exclusivamente con hombres homosexuales, de manera tan insistente que es comparada con un parasito.

Marimacho / bull / bulldagger:
Lesbiana con actitudes y apariencia muy masculinas.

Moderna: Es un gay muy afeminado, que viste a la moda, muy andrógino y que tiene ciertos aires de grandeza.

Moverse por el ambiente / estar fuera del ambiente: Frecuentar el barrio gay, circuito de locales de carácter gay o lesbiana, ser conocido por la comunidad gay de una ciudad. Estar fuera del ambiente es todo lo contrario, no ser conocido ni frecuentar lugares gays.

Musculocas: Vocablo que define a los homosexuales musculados que aparentan ser masculinos, pero que se desinhiben en las fiestas mostrando lo ‘locas’ que pueden estar.

Niñatos / twinks: Jóvenes gays o con apariencia de niños.

Osos: Se trata de un colectivo dentro de los homosexuales, característico por sus barbas, su vello corporal, ser más corpulentos y por su estética vistiendo. Traducción del término inglés bears.

Pasivorra: Forma peyorativa para designar a los gays pasivos, aquellos que prefieren ser penetrados.

Petardear: Juntarse con los amigos gays a cotillear, frivolizar y tratar temas superfluos.

Polla de carne / shower: Persona cuyo pene en reposo es grande, pero no varía prácticamente de tamaño con la erección. Suele ser más blanda.

Polla de sangre / grower: Persona cuyo pene en reposo es pequeño pero crece a más del doble en estado erecto. Suele ser más dura.

Postureo: Término que designa la actitud de algunos por mostrarse y lucirse. Una disco de postureo es una sala donde se fomenta ese tipo de actitud.

Puntis: Expresión para hablar de una punta de cocaína, ketamina o alguna otra droga esnifada, que se coloca en la punta de una llave o la esquina de una tarjeta.

Queer: Término global para designar las minorías sexuales que no se identifican con el género binario (hombre y mujer). Pueden sentirse heterosexuales, gays, o bisexuales. Pero no se sienten hombre ni mujer.

Reprimido: Persona que reprime consciente o inconscientemente sus tendencias homosexuales. Homosexual reprimido que manifiesta por lo general odio al afeminamiento y ensalza la heterosexualidad para ocultar su naturaleza gay.

Rimming / beso negro / comerse un culo: Práctica sexual que consiste en lamer el orificio anal de otro hombre para estimular su dilatación.

Salir del armario: Hacer pública tu homosexualidad. Romper el aislamiento, comenzar a relacionarse con gente gay. Equivalente castellano del inglés coming out.

Smooths / imberbes: Gays que se depilan, van afeitados y no llevan ni un solo pelo en el cuerpo.

Stalker / ser un intenso: Que acosa a alguien. Gays insistentes que no aceptan una negativa, que no paran de molestar a sus víctimas con mensajes, visitas, llamadas y otras estratagemas.

Teibolera: Término de origen sudamericano que se refiere a los gogós o aquellos que van con actitudes de gogó por la vida. Puede usarse de manera despectiva.

Tener pluma / perder aceite:
Se dice de los homosexuales que muestran actitudes de afeminamiento.

Transexual / transgénero: Personas que nacen con un sexo que no se corresponde con su identificación de género. Individuos que a través de operaciones y hormonas cambian de sexo hacia una concordancia con lo que sienten.

Travelo: Término despectivo para designar a los travestis, hombres que se visten de mujer.

Trillado / chicken: Jóvenes que parecen mayores de lo que son, que están mal cuidados. Hay mucha gente que se siente atraída por este perfil de chicos.

Vanilla / panfinovio: Persona pánfila, parada y aburrida en el sexo.

Versátil:
Que le gusta practicar sexo como pasivo y como activo.

Yogurín / cake boy: Joven gay que está muy bueno. Una tentación.

Zapas / sneaker: Aquellos a quienes les gusta practicar sexo dejándose las zapatillas puestas, o que les da morbo olerlas.

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¿Cómo de gay eres? Compruébalo en la escala Kinsey
Kike Gómez | Shangay, 2015-02-09

http://shangay.com/%C2%BFc%C3%B3mo-de-gay-eres-compru%C3%A9balo-en-la-escala-kinsey