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domingo, 10 de marzo de 2019

#hemeroteca #feminismo #politica | Fefa Vila: “Hemos tensado la institución pero no se ha articulado una política claramente feminista”

Imagen: El Salto / Fefa Vila
Fefa Vila: “Hemos tensado la institución pero no se ha articulado una política claramente feminista”.
La socióloga, docente y activista ‘queer’ Fefa Vila aborda las luces y las sombras de la gestión municipal desde una perspectiva feminista.
Sarah Babiker | El Salto, 2019-03-10
https://www.elsaltodiario.com/feminismos/tensado-institucion-politica-feminista

Cuatro años después de que una nueva herramienta política llamada Ahora Madrid y compuesta por una laboriosa articulación de actores y voluntades consiguiera desplazar al PP de la alcaldía de la ciudad tras 24 años de reinado, se avecinan unas nuevas elecciones. El escenario ha cambiado, actores y voluntades están aún en proceso de rearticulación, y el clima pre electoral es bien distinto.

En ‘El Salto Madrid’ queremos hacer balance de lo que ha pasado entre la primavera del 2015 y esta agitada primavera del 2019. Para ello hemos conversado con varias activistas que nos han ofrecido una perspectiva crítica de la gestión municipal. Empezamos esta evaluación de la mano de la socióloga, docente y activista feminista queer Fefa Vila (Laza, 1968) con la que abordamos las luces y las sombras de este ciclo que se acerca a su fin, desde una perspectiva feminista.

P. ¿Qué esperaba el movimiento feminista de este ciclo municipal?

R. Yo no sé si puedo hablar como el movimiento feminista, hablo como Fefa Vila y como activista feminista en esta ciudad desde hace mucho tiempo. El movimiento feminista es muy amplio, aglutina muchas tendencias y diversidades. Yo creo que el feminismo esperaba una política valiente respecto a cuestiones básicas, lo demostramos porque participamos directamente en el programa de Ahora Madrid, ahí está recogido parte de lo que creíamos que debía ser la acción municipal, aún sabiendo las limitaciones de esa acción municipal.

Para empezar esperábamos que hubiese un cambio desde dentro, no puedes hacer política feminista municipal si no cuentas con equipos feministas, si no te crees un paradigma político de intervención y gestión feminista, si no hay cabezas y un proyecto que se ponga en marcha. No existió la Concejalía de Igualdad de Género hasta hace dos años. Y, por lo que yo sé, es una concejalía bastante escorada y con poco presupuesto. Tampoco existió una política transversal feminista, que es lo que hay que hacer, sin hablar de la interseccionalidad que eso ni se conoce.

Añade una alcaldesa que no se ha identificado con el feminismo -y yo creo que eso es fundamental- o que se ha empezado a nombrar feminista desde el año pasado, cuando el feminismo expandió toda su potencia política y la escenificó mundialmente. Esa valentía de asumir un paradigma político, unas gafas violeta con equipos potentes a ese nivel, no se ha hecho, entonces al no hacerlo, creo que se ha traducido muy tímidamente esa visión feminista hacia la ciudad, ha repercutido poco en cambiar nuestras vidas.

P. ¿De dónde venía el empuje feminista de Ahora Madrid y qué queda de él?

R. El 15M fue un cambio brutal en el escenario político madrileño y yo creo que más allá de la ciudad. Fue también una escenificación -desde mi punto de vista- de cómo hay que hacer una política feminista, es decir, ahí el cambio de paradigma fundamental es establecer alianzas y miradas desde otra lógica: se critica el poder, se critica el gobierno, se critica el neoliberalismo desde una realidad encarnada que viven y habitan la mitad de las personas, las mujeres. Yo el 15M lo leo como el triunfo de un ideario feminista.

El 15M y el proceso municipalista que se da a partir de ahí, para mi es un gran hito del feminismo que problematiza también la masculinidad, una forma de hacer política de los hombres, la verticalidad, las formas de elegir, las formas de hablar. A pesar de todas sus complejidades, yo creo que entonces esperábamos un ayuntamiento muy implicado en las políticas feministas. El primer bajón es, como comentaba, que no hay una Concejalía de Igualdad, se organiza todo el ayuntamiento en torno a una Concejalía social con una visión conservadora pivotando sobre una concejala que acapara un espacio inmenso por decisión de la propia alcaldesa y que tiene una interlocución limitada con el movimiento feminista y con las personas que hemos estado trabajando en Ahora Madrid.

P. ¿Y esto qué implica?
 R. Es un escenario en el que las políticas de género no se articulan. Hay que esperar a que Celia Mayer dimita de Cultura, atienda a esta concejalía, y sí se dota de un equipo de directoras generales que yo creo que son feministas, que saben lo que tienen entre manos. Pero ya es a mitad de ciclo y con un presupuesto muy limitado y con una crisis dentro de las configuraciones políticas del propio ayuntamiento, lo que hace que el feminismo una vez más no esté permeando las políticas del ayuntamiento como se suponía que debía haber ocurrido.

P. ¿Y en ese no cumplir con lo esperado cuánto hubo de falta de voluntad política y cuánto de imposibilidad en el marco institucional?
R. Hay una tensión muy fuerte dentro de la política, que es la institución. Los procedimientos, la propia alcaldesa diciendo que la gestión no es política, cuando es política 100%. Todo es política, y si algo sabemos las feministas es que la teoría y la práctica van unidas, y que el reconocimiento y la redistribución, como decía la Fraser, son dos caras de la misma moneda.

El feminismo como paradigma político ha alterado absolutamente todo, pero hay una resistencia política institucional a que el feminismo desplace e intervenga con sus lógicas para dibujar un nuevo escenario. Cuando digo resistencia, no solo depende del número de mujeres que haya -que también el hecho de que haya mujeres y muy diversas cambia la percepción-, si eso no va acompañado con pensar qué significa ser feminista y qué significa hacer un proyecto municipal feminista, realmente te topas con la misma jerarquía, con las mismas voluntades políticas y con las mismas repeticiones y problemas que la vieja política arrastraba y de hecho ha sido un escenario -para el feminismo al menos-, de vieja política.

Las resistencias pasan por ahí, tiene que haber una voluntad política férrea, que no hubo, de un proyecto feminista que permea absolutamente todo, es un paradigma político que puede diseñar el mundo, puede diseñar esta ciudad. Esto no se ha tenido en cuenta. No puedo decir que haya sido lo mismo que con una Esperanza Aguirre o una Botella, pues no, pero se ha traducido en gestos políticos, no en política feminista. Tiene mucho que ver con los equipos políticos y con el poder. El feminismo tensa, la política feminista está para transformar la realidad y poder incidir en las instituciones para transformar la realidad. Yo creo que hemos tensado la institución pero que no se ha articulado una política claramente feminista.

P. ¿Cómo sería esa política claramente feminista por articular?
R. Para mi el feminismo es una revolución, y para una revolución se dan las condiciones en un momento determinado, o sea se articula un capital político. No se ha gestionado bien ese capital político institucionalmente, se ha despotenciado el 15M en su onda expansiva, no solo por el ayuntamiento sino, en general, por los partidos de izquierdas, y cuando digo partidos de izquierdas hablo de sus líderes concretos, de personas responsables. Ahora en el nuevo escenario se quiere de alguna manera capitalizar la fuerza que tenemos las feministas en la calle.

Creo que en este nuevo escenario electoral van a ser muchos los discursos en torno al feminismo, pero las feministas ya sabemos los problemas con los que nos encontramos. Yo exigiría que los programas electorales se cumplan, algo tan básico como eso. El de Ahora Madrid no se ha cumplido desde el punto de vista del feminismo.

Así, el feminismo tensa el patriarcado y el capitalismo con todo lo que puede ser la clase, la raza, la identidad sexual. Una política municipal feminista tiene que articular esas tensiones. Eso no quiere decir que se cambie todo en un ciclo político, que es imposible, pero sí tener la voluntad de poder generar escenarios políticos donde ampliar la igualdad y la justicia social y para eso hay que poner límites materiales a una serie de cuestiones.

P. ¿Y esto qué implica?
R. No puedes ser feminista y aprobar la operación Chamartín, no puedes decir que eres ecologista feminista y aprobar la operación Chamartín, no puedes decir que te parece un escándalo la violencia hacia las mujeres y no articular los medios adecuados para enfrentarla. No puedes decir que eres feminista y no dotar de una política de vivienda donde las mujeres pueden vivir individualmente, eso son cuestiones que afectan a todos los términos, a la seguridad, a la materialidad.

Hay un estudio de hace años sobre la pobreza desde un punto de vista de género, no hecho por unidades familiares sino por las personas que habitan esas unidades familiares y venía a decir básicamente que las mujeres si viviésemos solas fuera de unidades familiares seríamos mucho más pobres de lo que somos.

Ahí está implícito gestionar la autonomía individual dentro de un proyecto social, eso es básico para un ayuntamiento feminista. El problema material de la vivienda como proceso de emancipación y de individualización y a la vez de formar parte de una comunidad en igualdad de condiciones. Yo creo que eso es básico para las mujeres, para otros sujetos también, pero principalmente para las mujeres.

P. Y el programa de Ahora Madrid, haciendo un poco de revisión histórica, ¿contenía propuestas en todos estos sentidos?

R. Sí, yo lo he estado ojeando recientemente, tenía unas propuestas transversales específicas. Para mi era un programa articulado desde ese pensamiento feminista y muy ecológico. No puedes decir que estás en contra de las empresas, estás a favor de otro tipo de economía, y el programa lo recogía: articular una economía social, potenciar una articulación de la ciudad más vivible, más amable, más segura. Pasaba básicamente por acotar los escenarios donde el gran capital y los procesos de aislamiento social y de precarización se insertan, como sucede con el turismo o con la apuesta por una marca Madrid.

Por no hablar de otros aspectos como la cultura, que yo creo que también es importante, crear imaginarios políticos de libertad para las mujeres y de igualdad es básico. Cuando hablo de mujeres hablo de una diversidad muy amplia de mujeres, no se puede hacer política feminista sin activar una gestión interseccional de la política en el Ayuntamiento, no es lo mismo ser una mujer inmigrante negra madre que una mujer burguesa de la calle Serrano, o ser una lesbiana madre soltera. Hay muchísimas realidades que afectan a una gestión feminista de la ciudad, eso estaba en el programa de Ahora Madrid, estaban cuestiones muy básicas.

P. Cuatro años después ¿habría que reactualizar el programa?
R. Yo creo que el programa requiere añadir la experiencia de estos años, se peca a lo mejor de ingenuidad política, de creer que llegas y que puedes cambiar rápidamente. Es retomable desde el punto de vista ecosocial, desde el punto de vista del sujeto feminista en toda su diversidad. Hay una cuestión que tiene que ver con la representación y el poder, a las feministas también nos cuesta hablar del poder. Y el feminismo, pues es igual que el marxismo, una cuestión de tensión política que altera el poder y las formas de ejecutarlo.

Queda pendiente desarrollar prácticamente todos los temas del programa, al margen de que se hayan podido hacer cosas, no lo dudo, los centros de igualdad de los distritos, apostar porque la estructura interna pueda articular ciertas cuestiones. Y que no se puede volver atrás, que esto no es una maría, no se puede tratar al feminismo como si estuviese a la cola, que nos digan “espera... espera... espera”.

De alguna manera eso es lo que ha pasado, otra vez se nos ha invitado a esperar tanto en el reconocimiento como en la redistribución y lo que está en el escenario ahora es que ya no vamos a esperar. Ahí hay una cuestión de tensión y de alianzas con otros agentes o con otros sujetos políticos para poder redefinir a corto plazo cuál sería un ideario político de izquierdas -hablo de la gestión del ayuntamiento- y cómo se podría participar. Yo creo que pasa por un programa liderado por feministas, y supervisado en diálogo permanente con la ciudadanía y con los movimientos sociales. Creo que depende de otro tipo de estructuras, de dispositivos diferentes para ejercer el poder, también. Conseguir que no haga daño, este ha sido un poder que ha hecho daño.

P. Parece que hay un desacople entre una percepción de un boom feminista y el desapego institucional. ¿Cómo abordarlo?
R. Es una pregunta dificilísima, es un gran debate en torno a lo político: la institución versus el movimiento social. La gente ha probado a estar en la institución y se ha desencantado por esa mala gestión política de todo el escenario que desplegó el 15M. Vivimos en un mundo loco, una crisis de todo tipo, ecológica, social, de instituciones. Es un momento de repensar qué hacemos en un momento de crisis en el que realmente es muy difícil ver qué va a acontecer y todo va demasiado deprisa. Hay que tener voluntad de arriesgar políticamente y de experimentar, y lo digo en términos muy pragmáticos. Posibilidades de hacer una política diferente, y ahí el feminismo tiene mucho que decir. ¿Qué pasa? Que una vez más las estructuras entre institución y movimientos sociales están cortocircuitadas.

P. ¿Qué hacer ante esa distancia?
R. Las feministas no deberíamos esperar a que nos llamen para ejercer el poder. Ahí volvemos otra vez a esa perversión sobre quién tiene autoridad. Las autoridades se replican mediante élites políticas que deciden quién va en las listas y quien no, yo creo que ahí las feministas deberíamos dar un golpe de mano para desplazar a esas autoridades, deberíamos “mandar”, es decir, experimentar las posibilidades reales de gestión política de gobierno.

Si quieren contar con el feminismo, las feministas tenemos que estar ahí y no como invitadas sino que tenemos que ser las protagonistas para experimentar o crear un nuevo orden político donde nuestros idearios, nuestra forma de gestionar empiece a tener espacio, que no lo ha tenido nunca, sigue sin tenerlo a pesar de haber accedido en cuatro décadas a escenarios de igualdad impensables, aunque existen unos déficit brutales. A parte de afrontar esos déficit tenemos un proyecto social, internacional, para la ciudad también y que no ha sido puesto en práctica, que no hemos podido escenificarlo. Hay que buscar ese espacio, hay que tensarlo. Hay que estar en las calles pero también la política pasa por el pragmatismo de poder gestionar el bien común. Ese bien común lo están gestionando otros desde otras ópticas, no desde una óptica feminista.

P. ¿Algo para rescatar?
R. Creo que se ha hecho un esfuerzo porque en los barrios las mujeres tengan protagonismo. La red de centros de igualdad forman parte de ese proyecto de articular una ciudad no centrada en el centro -valga la redundancia- donde ha aterrizado el capital, y aterrizar en escenarios populares olvidados habitualmente como son los distritos, los barrios más al sur.

Ahí hay una potencia política muy grande, que solo se ha articulado un poco desde el feminismo con muy pocos recursos: eso tendría que elevarse a la décima potencia. Vox se ha volcado en todo el tejido y ha hecho una política de cercanía que la izquierda no ha hecho. Rescato que el feminismo sí que ha hecho ese trabajo, e institucionalmente, a través de los centros de igualdad, pero lo ha hecho sin el apoyo necesario.

También en violencia de género se han hecho apuestas importantes, o en torno a la prostitución, desde mi punto de vista se ha conseguido no caer en el debate divisorio de abolicionistas contra pro derechos, y se ha apostado por un escenario más real de discusión, un escenario que proteja y reconozca a las prostitutas sus derechos.

En mi opinión, las dos directoras generales han hecho una apuesta importante pero con muy pocos recursos y con efectos muy débiles. Quedan el resto de escenarios, la cultura, el racismo, la economía, la precariedad, muchísimas cuestiones como la educación en las que el ayuntamiento no ha incidido. Está muy bien decir “Madrid ciudad de cuidados” pero en qué se traduce eso, en qué políticas concretas, yo creo que el ayuntamiento tiene la obligación de traducir el ideario feminista en políticas concretas.

P. Y desde la disidencia sexual, ¿qué balance se puede hacer de estos cuatro años?
R. Si uno de los objetivos del feminismo es eliminar el género, entonces la proliferación de identidades de género y de posiciones de disidencia sexual en torno al género está ampliando el horizonte político, y las formas de hacer política desde el punto de vista, valga la redundancia, de la política de género. Ignorar y no trabajar con esas potencias políticas y con esos cuerpos es preocupante.

Justamente se está haciendo este trabajo para el ayuntamiento ahora porque no se había hecho nada, más allá de programas aislados, de políticas no articuladas. El nuestro es un diseño de política sobre disidencias sexuales con un proceso participativo con todos los agentes sociales pero que aún no se ha publicado.

Se trata de un trabajo muy bien armado, con la participación por ejemplo de las personas mayores LGTBI que están sufriendo situaciones de desamparo en esta ciudad. Pienso que un reconocimiento político hacia esas ciudadanas que han ampliado las libertades de esta ciudad es de justicia histórica, de memoria y de democracia básica y hay muy poco trabajado. Hay un programa de acción feminista diseñado, una estrategia política de igualdad para el ayuntamiento, que es fantástica, esa estrategia LGTBI está pensada para que se integre en esta estrategia feminista, pero la propia estrategia feminista no ha podido articularse.

sábado, 10 de noviembre de 2018

#hemeroteca #politica #lesbianismo | La sombra de Carmena

Imagen: El País / Marta Higueras y Manuela Carmena
La sombra de Carmena.
Guillermo Abril | EPS, El País, 2018-11-10
https://elpais.com/elpais/2018/11/06/eps/1541502538_300278.html

Huye de los focos, se desenvuelve mejor en la penumbra, se considera una “política circunstancial”. Marta Higueras es una de las personas más desconocidas y con mayor poder dentro del Ayuntamiento de Madrid; la mano derecha de la alcaldesa, Manuela Carmena, con quien comenzó a trabajar hace 25 años en la judicatura. Y también una de las pocas personalidades que han declarado abiertamente su homosexualidad.

La sombra de Manuela Carmena es alargada. Tiene un rictus serio. Una mirada ceñuda. Una altura de 1,78 metros y una zancada pasmosamente rápida. Su pisada rompe el silencio en el Ayuntamiento de Madrid, cuando los funcionarios ya han desaparecido y la cuarta planta del palacio de Cibeles padece el silencio de la digestión a eso de las cinco y pico de un martes de octubre. Brillan sus zapatos de charol sobre la tarima de un largo pasillo. Por lo demás, todo parece gris en ella: el corte de pelo a lo MacGyver, el atuendo como de uniforme, su biografía pública sin un solo apunte personal. A menudo, no la reconocen a la entrada de los edificios oficiales. No cuenta con una trayectoria en mítines y tertulias. Y su nombre no dice mucho para quien no siga la política local: Marta María Higueras Garrobo, madrileña, de 54 años, teniente de alcaldesa de Madrid, delegada del Área de Gobierno de Equidad, Derechos Sociales y Empleo; presidenta de la Empresa Municipal de la Vivienda y Suelo y de Mercamadrid. La sombra de Carmena.

Afilada, expeditiva, Marta Higueras se adentra en el último despacho: el de “la jefa”, así suele llamarla cuando le vibra el móvil y la alcaldesa se encuentra al otro lado. O simplemente “Manuela”, cuando rememora los 25 años de amistad que las unen, y el día en que la convenció de que liderara las confluencias de izquierda en las elecciones locales de 2015 bajo el paraguas de Ahora Madrid: “Solo me presento si tú vienes conmigo”, le dijo Carmena. “¿Dónde firmo?”, respondió Higueras.

Los ventanales del despacho de la alcaldesa vierten sobre la calle de Alcalá. La estancia tiene dos alturas, recuerda a un ‘loft’ del extrarradio. En el perchero cuelga una bolsa de tela con el lema “Cities for climate”. Tras el escritorio de Carmena hay una mesa de reuniones, donde ya se encuentran ambas despachando: licencias, cambios de uso, la oposición. En la frente de la alcaldesa, bajo una madeja de pelo rubio y alocado, aún brilla la cicatriz de un accidente casero. Concluida la reunión, Higueras muestra una mesa diminuta donde suele sentarse a trabajar. La concejal tiene despacho propio en otra punta de la ciudad, a orillas del Manzanares. Pero el cargo, a menudo, le exige quedarse aquí, estratégicamente colocada en penumbra y justo a mano derecha de Carmena, como una alumna aplicada. Quizá la más aventajada. Dice: “Manuela ha sido modelo creativo toda la vida. Cuando le preguntas algo, contesta con una respuesta original. Luego, darle forma a lo mejor cuesta. A los demás nos toca intentar descender esa idea a algo concreto. Pero ese modelo creativo nos ha llevado —y lo digo porque he trabajado muchísimos años con ella— a hacer cosas que eran impensables”.

Higueras no habla: percute palabras como una locomotora. Y se desplaza por Madrid, de reunión en reunión, al mismo ritmo. Siempre en la parte de atrás de un pequeño Renault eléctrico, donde desbordan sus largas piernas. Con dos móviles en la mano que no paran quietos: suena uno y es Dolores Sancho, su asesora; le da un nombre, una fecha y el número de un fondo buitre. Higueras cuelga y explica: “Tenemos un desahucio y estamos intentando pararlo, vamos a ver”. Se lanza una juanola a la boca y la muerde. Comienza a llamar. Tardará 35 minutos en frenarlo. O, más que frenarlo, en desplazar el problema: el fondo le concede un mes para negociar una salida con los okupas del piso, una persona mayor enferma y su hijo con discapacidad, con ingresos de 350 euros mensuales. “Es un tema complicado, de muchísimo calado. Hemos parado desahucios por impago de hipotecas. Pero es distinto con desahucios por ocupación”.

La cartera de Higueras exige un contacto continuo con personas sin techo, sin papeles, sin casa, sin escolarizar, sin ingresos, sin nadie que los visite en la vejez. En un contexto aún de recortes, parece imposible no ir con el agua al cuello en su concejalía. Tal y como define su área Luis Nogués, uno de los colaboradores de Higueras, responsable de Emergencia Social: “Esto es un observatorio desde el que se ven los nuevos problemas de la ciudad. En estos momentos vivimos de forma dramática el del alojamiento, que pone de manifiesto la polarización social”. Muestra en su teléfono un mensaje a las 10.44: un desahucio, y otro poco después. “Esto es el día a día”.

Higueras no se considera política. Si acaso, “política circunstancial”. “Hay a quien le gusta estar ante la cámara, comunicando todo el rato cosas aunque no sepa de qué va. Si a eso nos referimos con política, lo llevo mal. Me defino mejor como gestora de lo público”.

La alarma de Higueras, que vive en el distrito de Arganzuela, suena siempre a la 6.30. Pero para entonces, dice, ya se ha planificado el día. Coloca su primera reunión a las ocho de la mañana y a partir de ahí se suceden citas en batería: con el consejo de la EMVS, con su equipo para evaluar el proyecto de la tarjeta de vecindad, con los operadores de Mercamadrid; con Paloma O’Shea, directora de la Escuela de Música Reina Sofía; con “las portavozas” de los grupos municipales para el almuerzo, y así, más o menos, hasta las diez de la noche, cuando regresa a casa “muerta”, tira los zapatos, se ducha y se mete en la cama, a menudo sin cenar. Entre medias, en cualquier momento puede llamar “la jefa”, y entonces la agenda corre el riesgo de “saltar por los aires”. Aunque con Carmena hay rutinas fijas, como el almuerzo de los lunes con el círcu­lo reducido de gobierno. La alcaldesa cocina y lleva la comida. El menú Carmena del 1 de octubre: gazpacho de sandía, albóndigas y un postre turco con calabaza y yogur griego.

Higueras nunca ha militado en ningún partido. Y cuando aterrizó en el Ayuntamiento se sabía poco de ella: que había hecho de Esperanza Aguirre en la preparación de los debates; que era mediadora penal y había ejercido un cargo directivo en el Gobierno vasco de Patxi López. Su último puesto fue como secretaria de una consejera del Tribunal de Cuentas. Entonces, Carmena, ya jubilada, se pasaba a menudo por su trabajo y desayunaban juntas. Fue en uno de esos cafés cuando esta le confesó: “Fíjate lo que me han ofrecido. ¡Anda que a quién se le ocurre! Si nadie me conoce”. Higueras respondió: “¿Cómo que no te conoce nadie? Manuela, es la ocasión que no podemos perder para echar a la derecha después de 25 años”.

Se conocieron en 1993 en los juzgados de la plaza de Castilla, en Madrid. Higueras era una oficial de justicia que no llegaba a los 30; Carmena, 20 años mayor, entró como juez decana, pero arrastraba ya un halo de heroína de la Transición: había militado en el PCE, defendido a obreros en aquel despacho laboralista de Atocha donde la extrema derecha mató a cinco personas en 1977 y exhibido sus dotes para aplacar, ya como jueza de pelo revuelto e ideas renovadoras, el viejo y corrupto sistema judicial. A la plaza de Castilla se la conocía como “plaza de la Astilla” (la mordida para hacer que los asuntos se tramitaran o dejaran de hacerlo). Y en la puerta del servicio de notificaciones, donde trabajaba Higueras, un cartel resumía el engranaje: “Lo urgente lo tramitamos en dos años”. Aquel verano de 1993 aprovecharon para organizar una pequeña revolución.

Dolores Sancho, hoy asesora de Higueras, lo recuerda bien. Sancho, de 73 años, trabajaba también en los juzgados. Pero había conocido a Carmena mucho antes: la Guardia Civil mató de un tiro a su marido en 1971 tras haber sido detenido por repartir propaganda obrera. Carmena había sido su abogada. Aquel verano de 1993, siguiendo la iniciativa de Marta, y con la aprobación y el aliento de la decana, tiraron de la estantería al suelo los asuntos pendientes y empezaron de cero. “Mandamos el primer mes unas 3.000 notificaciones”, cuenta Sancho. “Cuando el 1 de septiembre llegaron el resto de funcionarios de vacaciones, se encontraron colas industriales. Y dijimos: ‘Mientras esté Carmena de decana, el dinero [ilegal] no puede funcionar. Cada papel habrá de ir en su orden. Según entra, sale. Hubo una resistencia monstruosa porque era una gran economía”. Según ella, el episodio define a Higueras: “Encontró una solución que el resto no veía. Ideó el sistema de notificaciones, planificamos las rutas. Teníamos 400 funcionarios saliendo a la calle. Y les mejoramos la vida, a cambio de no cobrar [astillas]. Llegó un momento en que lo entendieron”. De su relación con Higueras y Carmena dice: “Somos amigas y hermanas”.

La alcaldesa también recuerda aquella época: “Marta era muy joven. Extraordinariamente inteligente. Era sorprendente ver cómo conseguía organizar y comprometer en un momento a los que la rodeaban en hacer su trabajo eficaz y eficiente”. En 1996, cuando Carmena fue nombrada vocal del Consejo General del Poder Judicial, se llevó a Higueras con ella y poco a poco se fue solidificando una amistad de esas en que se funden lo laboral y lo personal: llevan dos décadas yendo juntas cada verano a montar en bicicleta. Este último rodaron por los castillos del Loira, en Francia. En palabras de la alcaldesa: “Marta siempre ha ido creciendo como persona, ganando en seguridad y capacidad para abordar las situaciones difíciles y muy especialmente para negociar. Es la persona que conozco con mayor capacidad de negociación, de buscar las soluciones a los conflictos”.

Cuando Carmena desaparece, a Higueras le toca asumir el mando. En marzo de este año, con la regidora en París y ella de alcaldesa en funciones, un mantero senegalés, que llevaba 12 años sobreviviendo indocumentado en Madrid, murió de un infarto en Lavapiés. Se interpretó erróneamente que había fallecido tras un control policial y el barrio se convirtió en una batalla campal. “La policía hizo lo correcto”, rememora Higueras una mañana, en el asiento trasero del vehículo, mientras cruza una atascadísima Puerta del Sol. “No agredió, ni hostigó [al fallecido]. Hizo su trabajo. Y ya está. Lo que no podemos consentir es esto”, añade, y señala por la ventanilla la acera repleta de manteros. “Es una actividad ilegal y tenemos obligación de evitar que exista, porque perjudica al comercio, al tránsito, a las personas que compran productos falsificados, por sus posibles consecuencias para la salud”. Medita un rato. “Muchas de estas personas tienen una orden de expulsión. Pero como no se les expulsa, viven con nosotros. Y no les damos salidas ni tienen derechos. Conjugar esos intereses es complicado. Mientras el Gobierno no facilite alternativas, la gente tiene que ganarse la vida”.

En el mohín de sus labios parecen confluir las convicciones de una mujer legalista. Pero bajo las gafas le asoman unos ojos nerviosos. Da la sensación de que esos dos polos de su rostro expresaran su forma de entender el trabajo: la política, para Higueras, consiste en conciliar intereses en conflicto. Cuando se le pregunta cuál es la mayor barrera que ha encontrado para sacar adelante proyectos, contesta: “La maquinaria del Ayuntamiento”. Reconoce su capacidad limitada para cambiar el mundo desde el ámbito local; a menudo, las soluciones pasan por el Gobierno central. “Una posibilidad”, prosigue, “es conceder permisos de trabajo temporales. Nadie puede contratar a estas personas porque no tienen permiso de residencia ni de trabajo. No tienen otra forma de subsistir. No creo que la alternativa sea mantenerlos, sino que se busquen la vida. Yo no tengo esa competencia. Lo que sí tengo es la tarjeta de vecindad [una especie de DNI para inmigrantes]. Para obtenerla, mi primer requisito es que se empadronen. Para saber quiénes viven aquí. No queremos fantasmas. Los reconocemos como habitantes. Y eso les otorga derechos en lo que sí tengo competencia. Que no vendan, no cobren, no vivan… Esto no funciona”.

Un miércoles de octubre, Higueras se sienta en su despacho en la sede de la Concejalía de Equidad. La puerta está abierta y a menudo la interrumpen (una firma, una llamada, una reunión). Sobre la mesa hay una taza con un lema: “Lo que parece imposible a veces solo tarda un poco más”; y de un corcho cuelga una bandera arcoíris. El pasado junio, durante el 40º aniversario de la primera marcha del Orgullo en Madrid, Higueras agradeció en su discurso a los activistas LGTBI —“Tenía 13 años, una familia muy conservadora, estudiaba en un colegio de monjas francesas… Solo puedo daros las gracias por haberme salvado la vida”—, convirtiéndose en una de las pocas políticas que han abierto la puerta del armario. “A los 13 o 14 te sientes fuera de juego”, añade en su despacho. “No tienes referentes, te sientes distinta, sabes que no eres como las demás. Cuando empiezas a ver que no eres la única, que hay alguien a quien preguntar y te cuenta… Eso te salva la vida. Aunque lo dije en aquel genérico de los movimientos, yo no estaba en nada de eso. Pero conocí a una persona que me abrió los ojos: la profesora de literatura del colegio. No era monja, sino de las otras. Estuvimos conversando porque yo había escrito una redacción que le llamó la atención. Fue una suerte. Porque sientes que estás haciendo algo malo. Y lo ocultas para que no se entere nadie. Y porque, si se entera tu padre, puede ser el horror. Intentas ser otra persona, para que estén orgullosos de ti. Siempre sale mal, al menos en mi caso. Y eso era lo que escribí en aquella redacción… Un momento”, se interrumpe, “me da el sol, voy a bajar la persiana”.

Higueras no lleva maquillaje, pero cada mañana se embadurna de crema factor 50 porque es alérgica al sol; el cuello de la camisa disimula unas manchas rojizas que le trepan hacia la barbilla. Quizá por eso se desenvuelve cómoda en la penumbra. También es alérgica al alcohol y a la fruta. Y nunca come verdura. Se intuye en ella a una mujer curtida a contracorriente. Los botones de su camisa, por ejemplo, se encuentran a la derecha: las compra en la sección masculina. “Las de chicas me quedan estrechas de hombros y cortas de mangas. Y las de hombres, además, son más bonitas”. Tras ensombrecer el despacho, cuenta que jamás explicitó su orientación sexual en casa: “Nunca di la opción a mis padre ni ellos me la dieron a mí. Como eso era malo, feo y pernicioso, con no hablarlo es como si no existiera”. A los 22 se fue a vivir con su actual pareja —llevan 34 años juntas—. “Y ella tiene dos hijos, que a su vez tienen hijos. Por tanto, soy abuela. Tengo cinco nietos”.

Higueras estudió Geografía e Historia porque le gustaba picotear de todo. De niña era una lectora voraz, sobre todo de la Biblia, aunque hoy no se considera religiosa. A ella le gustaba jugar con los chicos, estuvo en dos equipos de baloncesto y siempre organizaba los juegos con sus hermanos (según su hermana, “nos mandaba”). Higueras anotaba las reglas: por ejemplo, en el de “los niños en la Luna”, el banco era la nave; uno pilotaba, otro organizaba el alunizaje y ella iba detrás “con la metralleta”. Su gran pasión es el teatro. Y los videojuegos de rol, en los que suele elegir el personaje del mago. “El fundamento es ir mejorando y resolviendo puzles. Me engancha esa progresión del personaje ”.

Después de su encuentro en 1993 con Carmena y de seguirle los pasos al CGPJ, donde se dedicó a montar servicios judiciales pioneros por España, le ofrecieron ser asesora del Gobierno vasco en materia de justicia. Pasó ocho años allí, bajo distintos Gobiernos del PNV, hasta que con la llegada del Ejecutivo socialista de Patxi López, en 2009, fue nombrada directora de Justicia. La magistrada Victoria Cinto, viceconsejera de Justicia con Patxi López, y por tanto jefa directa de Higueras, destaca sus logros: la puesta en marcha de un servicio de intermediación hipotecaria en los años duros de los desahucios, similar al que después nació en Madrid; su implicación en los itinerarios de reinserción de presos de ETA; su trabajo con menores infractores; su cualificación en justicia restaurativa y en asuntos de violencia de género.

De aquí a 50 años, Higueras imagina una ciudad de Madrid “más habitable, más paseable, más respirable”. Y defiende que el tráfico de hoy (debido a las obras) y la incertidumbre ante la próxima restricción de coches en el centro son hitos necesarios en ese camino. Un viernes de octubre, la acompañamos al pleno en el que se debate la nueva ordenanza de movilidad. Antes de empezar, Begoña Villacís, portavoz de Ciudadanos, asegura: “Marta es de las pocas de las que tengo buena opinión”. Durante el debate, en cambio, su grupo se lanza a la yugular: “Tenemos un pufo para los próximos años”; y el PP pide a Carmena que no convierta Madrid “en un búnker de sus experimentos sociológicos”.

Tras ser aprobada la ordenanza, el portavoz popular, José Luis Martínez-Almeida, muestra también otro tono: “El trato político con Marta es correcto. Es una persona razonable, con la que se puede dialogar, a pesar de las posiciones enfrentadas. Tiende al acuerdo, aunque estos pactos tienden a no ser ejecutados. No es una política en estado puro, sino de exclusiva confianza de Carmena. Y ejerce de apagafuegos dentro del grupo de Ahora Madrid”.

En busca de una voz crítica en los corrillos, nos acercamos a Carlos Sánchez-Mato, exconcejal de Hacienda cesado por Carmena, y una voz disonante de Ahora Madrid. Cuando se le pide que valore la gestión de Higueras, arquea las cejas: “No me corresponde a mí”. Otra de las concejalas cesadas por Carmena, Celia Mayer, declinó ser entrevistada sobre Higueras. Pero hay quienes opinan, dentro de Ahora Madrid, que Higueras podría haber hecho mucho más con los recursos a su alcance (por ejemplo: de las 4.500 viviendas sociales prometidas, no se llegará al millar al término de la legislatura), y lo achacan a su incapacidad para gestionar una superconcejalía y a su escasa visión política. Quien habla, lo hace solo a puerta cerrada, y sin nombre: “Es una buena asistente de Manuela. Punto. Su único valor positivo es la lealtad”.

A Higueras le tocó extinguir uno de los grandes incendios de la legislatura: el Plan Económico-Financiero. Un conflicto similar al que se dio entre Bruselas y Atenas en tiempos de Varoufakis, pero entre el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro —que amenazó con intervenir el Consistorio si no cumplía con el techo de gasto—, y el Ayuntamiento de Madrid. El fuego se llevó por delante al concejal de Hacienda de Ahora Madrid; Higueras lo sustituyó en la negociación y se encargó de pactar con el PP la aprobación del plan (porque varios concejales de su propio grupo se negaron a apoyarlo). Higueras defiende así su aprobación en diciembre de 2017: “Siempre es mejor poder hacer algo que no poder hacer nada. Nos iban a intervenir de verdad”. Lo peor, en cualquier caso, no fue el plan en sí. “Lo duro fue no poder llegar al acuerdo interno. Esa fractura que se genera ahí”.

A partir de ese instante, quedaron al aire las costuras de una formación política heterogénea, justo en el momento en que “la jefa” comenzaba a ser preguntada si sería de nuevo candidata para las elecciones de mayo de 2019. El pasado septiembre anunció que se presentaría, pero al frente de una agrupación de electores y no de confluencias. Este es el modelo creativo del que habla Higueras (y que los críticos de Ahora Madrid temen que se parezca a la “vieja política”). A la teniente de alcaldesa se le ha encomendado gestionar este “lío”, así lo define: “Es una candidatura ciudadana, abierta a todos con independencia de las siglas a las que estés afiliado”. De momento, se traduce en que recibe e-mails de todo tipo de personas ofreciéndose para la lista o para elaborar el programa electoral. El proceso concluirá con unas primarias (que Carmena bautizó “participadarias”) y los elegidos deberán tener algo muy claro: “No es posible que dentro de la candidatura haya personas que no voten la acción de gobierno”.

Es evidente que en algún momento, quién sabe cuándo, Carmena —que tiene 74 años— decidirá retirarse. Quizá Higueras salga entonces de la penumbra. Ante la pregunta, la sombra de Carmena frunce el ceño: “Ser alcaldesa conlleva una carga de responsabilidad inmensa”, responde. “Pero si la pregunta es si me presentaría si no está Manuela, sí, me presentaría”.

Poco después vibra un móvil sobre la mesa: “Esta tengo que cogerla, es la jefa”.

sábado, 24 de junio de 2017

#hemeroteca #lesbianismo #politica | Marta Higueras y Purificación Causapié: Madrid ya ha tenido su alcaldesa homosexual... y una portavoz

Imagen: El Mundo / Marta Higueras y Purificación Causapié
Marta Higueras y Purificación Causapié: Madrid ya ha tenido su alcaldesa homosexual... y una portavoz.
...Pero sólo en funciones. La mano derecha de Manuela Carmena, Marta Higueras, ejerce este cargo cuando la ex jueza se ausenta.
José Luis Romo | El Mundo, 2017-06-24
http://www.elmundo.es/loc/2017/06/24/594cf216e2704eda718b45ff.html

Esta semana, Madrid se convertirá en el epicentro del colectivo LGTBI por la celebración del World Pride en sus calles. Se espera que casi tres millones de personas viajen hasta la capital para participar en esta reivindicativa fiesta. Desde el Consistorio de Manuela Carmena se han volcado con esta celebración y la bandera arcoíris ondeará en Cibeles. Un pequeño pero significativo gesto ya que demuestra el cambio de actitud del Ayuntamiento respecto al anterior ejecutivo de Ana Botella, quien se negó a esta medida... y es que en la política municipal madrileña la orientación sexual ha dejado de ser un tabú. La Primera Teniente de Alcalde, Marta Higueras, no tiene problemas en dar la cara y aparecer en la lista de los 50 homosexuales más influyentes que cada año realiza LOC.

A pesar de que en su actitud vital y profesional siempre impera la discreción ("es realmente tímida", comentan sus allegados), esta madrileña licenciada en Geografía e Historia es conocida por ser la mano derecha de Manuela Carmena. De hecho, cuando ésta se ausenta de la ciudad bien por vacaciones o por un ingreso médico, como el que padeció el pasado octubre, es Higueras quien toma el mando.

Así pues, aunque a diferencia de otras grandes metrópolis europeas como Berlín (Klaus Wowereit) o París (Bertrand Delanöe) los madrileños nunca han tenido ocasión de votar por un candidato abiertamente homosexual, Madrid sí ha tenido una alcaldesa lesbiana... en funciones. ¿Algún día habrá una también de pleno derecho? ¿Es posible que superemos prejuicios y barreras? "Ésta es una ciudad abierta, acogedora y respetuosa con todo el mundo. En Madrid no se pregunta, en Madrid se acoge, por tanto ni siquiera me lo he planteado", expone Higueras, quien añade con esperanza: "Me gustaría recordar el lema que tenemos: 'Ames a quién ames, Madrid te quiere".

Ligada desde hace tres décadas al ámbito de la Administración de Justicia, a sus 53 años, Higueras ha trabajado en los Juzgados de Plaza de Castilla, en el Consejo General del Poder Judicial en la Sección de Oficina Judicial. La jueza Carmena la conoce desde hace años y fue con ella con quien se preparó los debates para enfrentarse a Esperanza Aguirre en las pasadas elecciones.

Tuvo su recompensa. Actualmente, es una de las personas fuertes de su gobierno ya que, aparte de ser Primera Teniente de Alcalde, es miembro de la Junta de Gobierno, Delegada del Área de Gobierno de Equidad, Derechos Sociales y Empleo y ejerce de portavoz.

Higueras asegura que nunca se ha sentido discriminada por su orientación sexual. "Jamás nadie me ha preguntado por mi opción sexual. He trabajado siempre con total libertad y en consideración a mi profesionalidad. Eso no quiere decir que sí haya personas que han sido apartadas por ello, situación por la que desde el Ayuntamiento estamos trabajando".

Desde su cargo ha creado el Área de Políticas de Género y Diversidad: "Trabajar desde la diversidad es fundamental. Desde el Ayuntamiento se intentan corregir actitudes intolerantes frente a cualquier persona independientemente de sexo u opción sexual. Es nuestra obligación difundir aptitudes de respeto a otras formas de pensar, a otras formas de vivir la sexualidad porque todo ello suma no resta, enriquece la vida de las ciudadanas y ciudadanos".

Así pues, aquellos gais y lesbianas que acudan al Orgullo madrileño pueden sentirse bien representados en su ejecutiva. Pero también en el partido que apoyó a Ahora Madrid para hacerse con el poder municipal, el PSOE. Purificación Causapié ejerce desde 2015 el cargo de portavoz en el Ayuntamiento de Madrid y tampoco tiene pudor a la ahora de mostrarse como homosexual visible pese al consejo de algunos compañeros. "A lo largo de mi carrera ha habido gente que, con buena intención, me ha dicho que era mejor no hablar públicamente de mi condición sexual. Creían que puede perjudicarte si quieres dedicarte a cosas que vayan más allá del ámbito LGTB. Por decirlo de alguna manera, que te puede encasillar. Aún así nunca creo que me hayan discriminado en mi carrera profesional, quizás porque la discriminación que sufrimos las mujeres suele ser más sutil", explica Causapié, a la que cariñosamente casi todo el mundo llama Puri.

Como Higueras, esta guadalajareña cree que Madrid está preparada para tener su primera alcaldesa lesbiana. "Antes nos asombrábamos por estas cosas pero Madrid es una ciudad muy abierta. Creo que se ha avanzado mucho y una prueba es el Orgullo, en el que se han implicado no sólo las asociaciones LGTBI sino también familias heterosexuales, gente de edad muy diversa, que han entendido que éste es un evento bueno, que favorece la tolerancia, el respeto a la diversidad y la igualdad entre los ciudadanos", expone. ¿Le gustaría ser a ella esa candidata que rompiera moldes? "A eso no te voy responder, sólo te puedo decir que estaré muy contenta si una mujer ejerce la alcaldía".

Causapié cree que una celebración tan multitudinaria como la que va a tener lugar en Madrid sería muy difícil con un gobierno popular. "Esto se ha conseguido gracias a las asociaciones, yo estoy satisfecha porque haya un gobierno municipal que lo apoye. Desde el grupo socialista hemos luchado por una buena financiación para este evento".

Serán unas celebraciones multitudinarias en las que, por primera vez, el Ayuntamiento puede demostrar, con estos ejemplos, que apoya la visibilidad.

viernes, 16 de junio de 2017

#hemeroteca #orgullo #homonormatividad | Señales normativas

Imagen: El País / Semáforo 'diverso' en Madrid
Señales normativas.
Eduardo Nabal | Nueva Revolución, 2017-06-16
http://nuevarevolucion.es/opinion-senales-normativas/

Aunque pienso que hay que echar al PP, no pienso que allí donde gobierna o mediogobierna Podemos o Ahora Madrid lo estén haciendo tan bien como dicen. El ejemplo más duro de todo ello para la comunidad LGTB no es la medalla a la Virgen del Rosario en Cádiz, aunque se las trae el asunto a nivel simbólico, sino la manera de gestionar el World Pride del equipo de Manela Carmena. Un equipo que no se ha caracterizado por su sensibilidad hacia los jóvenes parados, los que viven en la calle o hacia los okupas.

En el caso del World Pride ha consistido ni más ni menos en dejarlo, casi todo, en manos de gestores como la asociación de empresarios AEGAL o las dos mayores plataformas asociativas de corte institucional de la capital del reino: la FELGTB y COGAM. Estas tres entidades llevan ya más de una década despolitizando y mercantilizando el Orgullo bajo parámetros de una socialdemocracia neoliberal y que no recoge toda la diversidad de la población LGTB ni siquiera de la capital, una visión consumista y homonormativa fomentada por las políticas legalistas del PSOE que, lamentablemente, parece repetirse casi punto por punto con el nuevo ayuntamiento de “Ahora Madrid”. Se imponen los dispositivos de normatividad (semáforos igualitarios, actos clonizados, estrellas mediáticas), la gestión empresarial y los grandes figurines, se desactiva la polémica y se neutraliza la protesta, no se hace mucho caso a eso del “Orgullo Indignado” o las plataformas alternativas y, a pesar de las promesas, se permite la participación en el Macroevento de este año a países como Israel con su Pinkwashing. Para colmo los policías y militares uniformados también se mostrarán, en un acto de normalización militarista que parece salido de una pesadilla de nuevas generaciones rosas, pero no debería venir de las mimbres de lo que suponemos la izquierda del PSOE y que, particularmente, en temas de género y, sobre todo, LGTB sigue dejando, en el mejor de los casos, que otros piensen por ellos.

Ya sé que en este momento político en que la corrupción más alta de Europa gobierna nuestro país, en este momento de leyes mordaza, precariedad y retroceso en derechos civiles, no es lo ideal criticar a la escasa oposición parlamentaria pero por favor hagan oposición, porque no pueden vivir solo del odio que sentimos hacia la derecha franquista enquistada en el gobierno y el poder. Su forma de hacer la verdadera política, la política en las calles, está cada vez más lejos de ser una política de izquierdas.

martes, 13 de junio de 2017

#hemeroteca #orgullocritico | Orgullo crítico de Madrid frente al capitalismo rosa del World Pride

Imagen: Izquierda Diario
Orgullo crítico de Madrid frente al capitalismo rosa del World Pride.
La Plataforma Orgullo Crítico Madrid 2017 planta cara a la gran fiesta del World Pride, que disfraza de rosa la mercantilización de la diversidad sexual y elimina el carácter reivindicativo del Orgullo.
Lucía Nistal | Izquierda Diario, 2017-06-13
http://www.laizquierdadiario.es/El-Orgullo-critico-de-Madrid-frente-al-capitalismo-rosa-del-World-Pride?id_rubrique=2653

Se acercan las fiestas del Orgullo en Madrid y este año se celebra nada menos que el World Pride, gran negocio para empresarios y hosteleros de la capital. Pero este también es el mes del Orgullo crítico; desde hace unos años, un grupo de resistentes luchan contra la mercantilización de las identidades de género y se autoorganizan para construir una alternativa a las fiestas "oficiales", culminando en la manifestación del 28 de junio, "un día de denuncia, reivindicación y lucha de todas las disidencias de género, sexuales, afectivas y relacionales".

Esta vez llevan preparando el Orgullo crítico todo el curso. Al saber que Madrid sería la sede del World Pride y ver la amenaza que esto supondría para cualquier tipo de disidencia y lucha por los derechos de la comunidad LGTBIQ+, se constituyeron como Plataforma Orgullo Crítico Madrid 2017, desde donde vienen desarrollando trabajo teórico, investigación sobre los entramados empresariales que se suben al carro y elaboración de un discurso crítico que desemboca en los meses de mayo y junio que, como podemos ver en su calendario de actividades, están llenos de charlas, coloquios, talleres, encuentros y, por supuesto, incluyen la manifestación del Orgullo Crítico el 28 de junio.

Se definen como “una plataforma anticapitalista, autogestionada, transfeminista, asamblearia, antirracista, horizontal, antiespecista, apartidista, anticolonialista, antifascista, anticlasista y anticapacitista”. Por eso, frente al modelo de fiestas que las grandes empresas han convertido en un nicho de mercado en el que las identidades sexuales (poco) diversas se venden a precio de oro, las marcas más explotadoras -como Coca Cola o Mc Donald’s- sacan productos especiales con la bandera arco iris para lavar su imagen en un ejercicio de "pinkwashing" y los presupuestos públicos acaban en manos de empresarios y políticos afines, desde la asamblea trabajan "por un orgullo inclusivo, no mercantilizado, ni mercantilizable, ni consumible".

En un contexto en el que las fiestas exclusivas y excluyentes del orgullo pierden su carácter más reivindicativo, cada vez más alejados del espíritu de Stonewall, en la plataforma quieren "denunciar la utilización capitalista y heteropatriarcal de nuestras disidencias, y cuestionamos un modelo como el de Chueca, donde el dinero y el ocio se venden como referentes de nuestra liberación."

Se preguntan también, por qué el Ayuntamiento de Ahora Madrid entrega miles de euros a colectivos de empresarios para organizar los eventos y se olvida de los colectivos críticos que trabajan cada día por defender los derechos LGTBIQ+. En alguna de sus charlas, hablan también de la privatización que ha hecho el gobierno de Carmena de los talleres LGTB que se realizan en escuelas e institutos, cedidas a la empresa Hartford, sin ninguna experiencia en el ámbito.

En su manifiesto también denuncian “el aumento de las agresiones lesbo/homófobas y tránsfobas, y reivindicamos la capacidad de organización, empoderamiento colectivo y autodefensa frente a estas violencias” y continúan “denunciando las políticas migratorias de la Unión Europea y el cierre de fronteras, responsables de miles de muertes en el Mediterráneo, así como de la violación de los derechos humanos de las personas refugiadas.”

Tampoco van a dejar que el discurso islamófobo instrumentalice la lucha de las mujeres o LGTBIQ+ a través del homonacionalismo que justifica violencia xenófoba, racista e islamófoba, o del pinkwashing, que busca lavar su imagen y erigirse en garante de igualdad, como intenta cada año el Estado de Israel con la participación de su embajada en el patrocinio del Orgullo, algo que parece haber conseguido frenarse este año por la presión de colectivos críticos.

Por todo ello el 28 de junio llenaremos las calles de Madrid reivindicando un orgullo combativo, con el espíritu de Stonewall y la memoria de las grandes luchas de las mujeres, denunciando la mercantilización de nuestras luchas y los límites del capitalismo, se vista del color que se vista, recordando que hasta que no acabemos con el sistema que explota y oprime a la mayoría de la población no seremos libres ni seremos iguales.

sábado, 4 de febrero de 2017

#hemeroteca #ts* | El cambio no ha llegado para las ts*

Imagen: ctxt / Manifestación de trabajadoras del sexo, Madrid, noviembre 2011

El cambio no ha llegado para las ts*
Carta abierta a Manuela Carmena del colectivo Hetaira.
Mamen Briz | ctxt · Contexto y Acción, 2017-02-04
http://ctxt.es/es/20170201/Firmas/10946/Trabajadoras-del-sexo-Manuela-Carmena-Colectivo-Hetaira.htm

Apreciada Manuela Carmena:

Ha pasado ya más de un año y medio desde aquel día, el 24 de mayo de 2015, en que las urnas “echaran” a Ana Botella y al equipo de Gobierno del PP del Ayuntamiento de Madrid. Lo celebró gran parte de la ciudadanía, lo celebraron las prostitutas y lo celebramos quienes venimos haciendo, desde hace años, activismo en la defensa de sus derechos. Pensábamos que, por fin, tendríamos la oportunidad de conseguir mejorar sus condiciones de trabajo en nuestra ciudad; de negociar espacios públicos donde pudieran trabajar sin molestar ni ser molestadas; pensábamos que podríamos dejar atrás años de desprecio por parte del anterior equipo de Gobierno y trabajar conjuntamente con el equipo de Ahora Madrid para terminar con el estigma que pesa sobre las prostitutas.

En el proceso de conformación de una alternativa a los partidos tradicionales, Hetaira fue invitada a participar, en diversas ocasiones, para repensar qué tipo de políticas públicas sería necesario poner en marcha en materia de prostitución. De todos aquellos procesos, salió una propuesta breve, pero clara, que se incorporó al programa electoral de Ahora Madrid: “Desarrollar políticas a favor de los derechos de las prostitutas en colaboración con ellas, de forma que se garantice su integridad física, sus derechos ciudadanos, sus derechos de imagen, sus condiciones laborales y los recursos sociales necesarios para el abandono del ejercicio de la prostitución si así lo deciden”.

La realidad está siendo otra muy distinta: la “colaboración” se cayó, no se ha “garantizado” nada de lo que planteaba el programa y tan sólo se han puesto en marcha unas becas de formación, insuficientes para una ciudad como Madrid, con muy poca diversidad de cursos, todos ellos dirigidos hacia sectores precarizados y fuertemente feminizados. La gestión de estos cursos y la “fase de inserción laboral” corre a cargo del proyecto Atención Víctimas Explotación Sexual Concepción Arenal, el mismo dispositivo que puso en marcha Ana Botella y que continúa con su misma filosofía heredada. Porque este recurso deja bien claro quiénes son las personas beneficiarias del mismo: “Mujeres en situación de prostitución y/o víctimas de trata con fines de explotación sexual en el municipio de Madrid” [1]. Ni siquiera nombra a las “prostitutas” ni a las “trabajadoras del sexo”. Quien quiera acudir al recurso, para empezar, ha de cambiar la propia forma de autonombrarse.

El Área de Gobierno de Equidad, Derechos Sociales y Empleo, a cargo de Marta Higueras, de Ahora Madrid, ha decidido apostar por la herencia recibida y por abrazar las políticas victimistas y de criminalización del trabajo sexual heredadas de Ana Botella, dándolas por válidas, sin ningún sentido crítico, sin revisar qué filosofía esconden estas políticas, sin evaluar las repercusiones que han tenido sobre las personas que ejercen la prostitución en la ciudad de Madrid. Y sin considerar la opinión de las propias afectadas.

El 25 de noviembre de 2015, PP, PSOE, Ciudadanos y Ahora Madrid aprobaron en un pleno municipal definir como “publicidad ilícita” los anuncios de prostitución que, en ocasiones, aparecen en los coches aparcados en las calles de Madrid, amparándose en la Ley General de Publicidad que considera “publicidad ilícita” los anuncios que presenten a las mujeres de forma vejatoria o discriminatoria; y el PP añadía: “Anuncios que muestren también al hombre ‘como una mercancía’. El delegado de Seguridad del Ayuntamiento de Madrid, Javier Barbero, señaló que la Policía Municipal no actuará de igual modo ante los anuncios de prostíbulos y los que realizan “mujeres que ejercen la prostitución por su cuenta y hacen ellas mismas las fotocopias”. Un apunte de agradecer. Desconocemos si se ha realizado alguna evaluación sobre esta medida.

El 23 de septiembre de 2016 se presenta la guía de recursos para periodistas ‘El abordaje de la prostitución y la trata de seres humanos con fines de explotación sexual’. Un despropósito de guía que, nuevamente, ningunea a las trabajadoras del sexo, las estigmatiza aún más y, además, no representa a las diferentes sensibilidades que se dan dentro del equipo municipal de Ahora Madrid. El cambio no ha llegado para las trabajadoras del sexo. Entre otros despropósitos, la guía propone sustituir las palabras “prostituta” o “puta” por “mujer en situación de prostitución”, “víctima de trata” o de “explotación sexual” o “mujer prostituida"; el Ayuntamiento impide que las trabajadoras del sexo se nombren como deseen y les indica a los medios de comunicación cómo han de referirse a ellas. La guía confunde deliberadamente “trata” con “prostitución”; cita a Hetaira como “corriente pro-reguladora”, no como corriente pro-derechos. Por último, contiene fotografías de putas empoderadas, aquellas que han decidido dar la cara por todas sus compañeras, a quienes se critica abiertamente; terrible actitud viniendo de una institución. La guía estigmatiza a las prostitutas.

El 29 de septiembre de 2016, el Ayuntamiento anuncia que está trabajando en una ordenanza de convivencia de consenso. Entendemos que para que exista consenso es necesario contar con todas las partes implicadas. Las asociaciones pro-derechos aún no han sido convocadas para conocer el contenido de la misma. En cualquier caso, tenemos fuertes dudas de si la respuesta a la prostitución pasa por la redacción de una ordenanza.

El 31 de diciembre de 2016 finalizó el II Plan contra la explotación sexual y la atención a la prostitución en la ciudad de Madrid, vigente desde 2013. Se supone que contenía indicadores para poder evaluarlo. No obstante, el problema no es la evaluación sino el despropósito del propio plan, que cuenta con indicadores tipo: “¿Cuántas mujeres se han acercado a colegios próximos a su lugar de trabajo?”. Carmena, desearíamos otro tipo de indicadores que tuvieran en cuenta los derechos de las prostitutas.

Tampoco ha reaccionado el Ayuntamiento con contundencia frente a la denuncia de abusos policiales que están teniendo lugar en el polígono de Villaverde, amparándose los agentes en la ley mordaza. Informamos al consistorio del comportamiento de algunos miembros de la Brigada XI de la UCRIF que estaban abusando de su situación de superioridad (insultos racistas, xenófobos, transfobos, humillaciones, etc.) y, ante la falta de respuesta institucional y cansadas de esperar, convocamos una rueda de prensa. Es cierto, la ley mordaza no es de su competencia, pero los abusos policiales hacia colectivos vulnerables en la ciudad de Madrid sí deben serlo.

Estimada Manuela Carmena, solicitamos una reunión con usted en mayo de 2016. Personal de su equipo nos pidió retrasarla para después del verano. En noviembre de 2016, con el verano ya lejos, volvimos a reiterar nuestra petición, pero no hemos obtenido ninguna contestación en positivo, excepto que nos llamarán. Y esa no es su forma de actuar habitual. Sabemos que le gusta hablar con la gente, a pie de calle. Y lo nuestro es la calle, en sentido figurado y en sentido real.

El 14 de diciembre de 2016, la Asociación Feminista de Trabajadoras del Sexo (Afemtras) y Hetaira convocamos una cacerolada para recordarle la petición de entrevista y también para recordarle que “Madrid merece putas con derechos” y no putas discriminadas y excluidas como hasta la fecha.

Aprovechamos esta carta para recordarle que el Grupo de Estudios de Política Criminal (constituido desde 1989 por unos doscientos penalistas --profesores de universidad, jueces y fiscales), del que usted formaba parte, se manifestó en 2006, tras intensos debates y horas de trabajo, a favor del ejercicio voluntario de la prostitución entre adultos; de ahí que nos extrañe aún más su negativa a recibirnos.

El 17 de Diciembre --Día Internacional por la Eliminación de la Violencia contra las Trabajadoras del Sexo--, algunas asociaciones pro-derechos de Madrid y Barcelona pudimos encontrarnos, por primera vez, en un espacio municipal. (Antes sí se habían realizado mesas de prostitución en diferentes dependencias municipales, pero siempre bajo un prisma abolicionista). Fue, en el Centro Dotacional Integrado de Arganzuela, para la realización de la mesa redonda “El respeto de los derechos humanos en el trabajo sexual”, que contó con un saludo de Rommy Arce, concejala de Ahora Madrid del distrito de Arganzuela.

La Dj y cantante Kika Lorace cantaba en su tema ‘Adiós, Botella’: “Porque Madrid ya tiene a su abuela” y a nosotras, Manuela, nos encantaría que en un alarde de valentía acogiese a las prostitutas como sus nietas.

En espera de su respuesta, atentamente.

Mamen Briz es activista de Hetaira (colectivo en defensa de los derechos de las prostitutas), periodista y máster en Género y Políticas de Igualdad entre Mujeres y Hombres.


[1] Es interesante leer los textos de GAATW (Alianza Global contra la Trata de Mujeres) sobre qué se entiende por explotación sexual: “No existe una definición internacional del término explotación sexual”.

martes, 13 de diciembre de 2016

#hemeroteca #fiestas | Carmena organizará por primera vez en Navidades la fiesta del solsticio de invierno

Imagen: Madrid / Farolillos
Carmena organizará por primera vez en Navidades la fiesta del solsticio de invierno.
La celebración constituye uno de los eventos navideños de este año y tendrá lugar en Madrid Río.
Luca Costantini | El País, 2016-12-13
http://ccaa.elpais.com/ccaa/2016/12/12/madrid/1481569743_782328.html

El Ayuntamiento tiene previsto para esta Navidad celebrar el solsticio de invierno. El 21 de diciembre —día en el que comienza el invierno astronómico— el entorno del Puente del Rey, en Madrid Río, se llenará de luces y fuegos artificiales. La celebración, la primera vez que se organiza en Madrid, constituye uno de los eventos navideños de este año, actos que han sido supervisados por la alcaldesa, Manuela Carmena. La oposición tilda los hechos de "compensación" por la decisión municipal de recuperar un modelo más tradicional de fiestas.

Carmena recordó durante la presentación de los actos de Navidad que este año estarán enfocados a la concordia y la solidaridad. Después de las críticas del año pasado por unas celebraciones poco convencionales, la alcaldesa decidió supervisar personalmente la programación. Entre las novedades incluyó un "gran desfile de luz" para celebrar el solsticio de invierno. El 21 de diciembre es la noche más larga del año, y en varias culturas coincide con festivales y rituales. En la capital se celebrará en el Puente del Rey.

El equipo de Carmena propondrá un "encuentro lleno de sorpresas, color, luz y fuegos artificiales para celebrar el fin del otoño y el inicio del invierno", según reza la nota del Consistorio. Todos los ciudadanos podrán participar en el desfile a partir de las 19.00 horas, acudiendo con su propio farolillo, que podrán fabricar siguiendo las instrucciones publicadas en la web del Ayuntamiento (también habrá un curso de fabricación de estas lámparas). Al acabar el desfile de luz, habrá un espectáculo de fuegos artificiales, cuyos colores representarán la transición del otoño al invierno, según explica el Ayuntamiento.

Desde el PP y Ciudadanos critican la iniciativa, que califican de medida para contentar a los votantes de Ahora Madrid, que se sienten incómodos con las ceremonias navideñas tradicionales. "Es una reacción compensatoria a las críticas del año pasado y al hecho de que el Ayuntamiento ha vuelto a un modelo más tradicional", comentan los populares. Lo mismo sostiene la concejal de Ciudadanos, Sofía Miranda, quien advierte: "Los de Ahora Madrid están intentando disfrazar como fiesta de la equidad una celebración cristiana, sin discernir la esfera privada de lo que es la tradición". Desde el Consistorio contestan que la fiesta del solsticio "no quiere compensar nada, porque la programación contiene la misma narrativa del año pasado: fusionar tradición y vanguardia".

"Interesante" para el PSOE
El PSOE ve, en cambio, "interesante" la iniciativa, puesto que "hará las delicias de los niños". La concejal socialista Mar Espinar hace también hincapié en la necesidad de promover iniciativas culturales más sólidas: "Nos tendrán a todos mirando al cielo durante una noche, pero los socialistas no nos olvidamos de lo que hacen en la tierra, con las bibliotecas abandonadas, escasos proyectos culturales, un Cervantes ninguneado y contenedores culturales sin dirección", afirma. 

Y TAMBIÉN…
Un gran desfile de luz para la noche más larga del año.

El próximo 21 de diciembre se celebra el solsticio de invierno con miles de farolillos que iluminarán Madrid Río en el entorno del Puente del Rey.
Madrid, 2016-12-10
>
Así será la cabalgata de Reyes después de las críticas del año pasado.
Madrid tendrá una Navidad más tradicional y abierta a la participación ciudadana.
Luca Constantini | El País, 2016-12-02
http://ccaa.elpais.com/ccaa/2016/12/01/madrid/1480595349_331122.html

miércoles, 25 de noviembre de 2015

#hemeroteca #laicismo | Colau se “carga” la Navidad y levanta ampollas entre los barceloneses

Imagen: Ayuntamiento de Barcelona
Colau se “carga” la Navidad y levanta ampollas entre los barceloneses.
Alejandra Temprano | esdiario, 2015-11-25
http://www.esdiario.com/679217886/Colau-se-carga-la-Navidad-y-levanta-ampollas-entre-los-barceloneses.html

Ada Colau promociona en Barcelona el solsticio de invierno para alejar las tradiciones religiosas del plano municipal mientras Carmena sufre presiones para mantener la tradición del belén.

Ni son monstruos, ni son verdes pero, como el personaje del famoso cuento infantil de 1957 ‘¡Cómo El Grinch robó la Navidad!’, los llamados "alcaldes del cambio" parece que también odian la Navidad. Las propuestas laicas de sus consistorios para celebrar estas fechas dejan en evidencia las ganas que tienen de romper las tradiciones españolas más arraigadas. Primero se metieron con los toros, luego con la Semana Santa y ahora les llega el turno al belén y a las luces.

La que más reparos ha puesto a los festejos navideños ha sido la alcadesa de Barcelona, Ada Colau, que ni corta ni perezosa quiso borrar la Navidad de los planes de la ciudad invitando a los ciudadanos a celebrar el próximo "solsticio de invierno", según publica en la web navideña del propio Ayuntamiento.

Colau y los suyos dejan claro "que hay maneras alternativas de vivir la Navidad", "sin potenciar los aspectos más consumistas" y por supuesto, "en una fiesta integradora". El Consistorio se refiere a las fechas navideñas sin hacer una sola referencia al espíritu religioso en el que se asientan. Para ellos "con el solsticio de invierno celebramos, por tanto, el triunfo de la luz sobre la oscuridad, en un momento que anuncia que la primavera llegará pronto".

Lo dejó entrever en el mes de octubre cuando decidió retirar la tradicional pista de hielo que impulsaba uno de los mayores ejes comerciales de la Ciudad Condal durante la Navidad y lo confirmó cuando intentó restar protagonismo al alumbrado callejero. Pero ambas acciones no eran más que un tanteo. Al final, las luces se encenderán el próximo viernes 27 de noviembre para acallar las quejas del sector comercial y el pesebre de la plaza de Sant Jaume se quedará, aunque con un aire más urbano del que tenía. Se respetará la Cabalgata de la tarde del 5 de enero pero los tradicionales pajes darán consignas a los niños para hacer demandas "responsables". Las actividades tradicionalmente congregadas en la plaza Cataluña se repartirán por toda la ciudad.

"Actividades relacionadas con el reciclaje y la sostenibilidad, espectáculos de magia, marionetas y circo...todo junto para vivir el solsticio de invierno" son los actos que el Ayuntamiento anuncia a partir del 19 de diciembre, tres semanas más tarde que otros años, para este centro neurálgico navideño. Miguel Ángel Fraile, secretario general de la Confederación de Comercio de Barcelona, se mostró escéptico con los cambios: "Hay que ver si son capaces de atraer a tanta gente, es diferente y sugerente, habrá que verlo". De momento, en las redes sociales la última ocurrencia de Ada Colau generó un buen puñado de comentarios irónicos y burlescos que mostraban el descontento de buena parte de sus ciudadanos.

Fiesta multicultural en la capital
La homóloga de Colau en Madrid, Manuela Carmena, también levantó ampollas entre los madrileños por sus reformas del programa navideño. Incluso personajes públicos como Tamara Falcó, hija de la conocida Isabel Preysler, emprendió una campaña bajo el título ‘Respetar la tradición de los belenes’ para que Carmena no se los llevara por delante en su intención de no dar prioridad a las tradiciones católicas.

Finalmente la alcaldesa de Madrid cedió ante la presión popular e instalará cuatro belenes municipales en la capital aunque de menores dimensiones. El tradicional belén del Palacio de Cibeles ocupará solo 3 metros cuadrados en vez de los 50 metros cuadrados de otros años y mermará considerablemente el número de piezas que pasará de 200 a 30 unidades.

Un karaoke chino, la ceremonia del kimono japonés, poesía serbia, danzas griegas, cine coreano y degustación de comida árabe completarán el programa navideño de Carmena que poco tiene que ver con la Navidad.

Recortes en Cádiz, Zaragoza y A Coruña
Sorprende que el alcalde de Cádiz, José María González "Kichi", no se haya pronunciado a este respecto pero sí lo hizo su concejal de fiestas, también de Podemos, que anunció que este año el Consistorio no patrocinará ningún Nacimiento. Aunque lo cierto es que el Ayuntamiento gaditano no acostumbra a montar un belén propio como sucede en otros municipios españoles.

En Zaragoza y La Coruña, lugares donde también gobiernan las marcas blancas de Podemos, parece que la Navidad se avecina más tranquila. Más allá de recortes en el alumbrado y la decoración de las calles debido a los presupuestos, no habrá cambios sustanciales en los festejos respecto a otros años.

DOCUMENTACIÓN 
Colau recula a medias con su mamarrachada del solsticio de invierno.
La web navideña del Ayuntamiento barcelonés invitaba a celebrar el solsticio de invierno en lugar de la Navidad. "Mantendré las tradiciones navideñas por la cuenta que me trae: soy madre de un niño".
Periodista Digital, 2015-11-26
http://www.periodistadigital.com/periodismo/radio/2015/11/26/ada-colau-navidad-barcelona-solsticio-invierno.shtml
Ada Colau llama a celebrar el solsticio de invierno en 'una Navidad diferente'-
El Mundo, 2015-11-26
http://www.elmundo.es/cataluna/2015/11/26/56570616ca474178308b458f.html
Ada Colau quiere celebrar el solsticio de invierno, como los nazis.
La ola de laicismo radical que, empleando su habitual demagogia barata y populista, abandera la izquierda se ha cobrado su última víctima: la Navidad de Barcelona.
Gaceta, 2015-11-25
http://www.gaceta.es/noticias/ada-colau-quiere-celebrar-solsticio-invierno-los-nazis-25112015-2032
Manuela Carmena mejora y amplía la Navidad de Ana Botella.
La diversidad cultural, la participación y la innovación serán los ejes de una “programación navideña para todos”, con más espacios y más actividades.
Felipe Serrano | Cadena SER, 2015-11-19
http://cadenaser.com/emisora/2015/11/19/radio_madrid/1447941473_652809.html
Manuela Carmena: "Claro que habrá belenes, cabalgatas y demás tradiciones esta Navidad".
La alcaldesa de Madrid ha salido al paso de las informaciones que afirmaban que no quería belén navideño en el Ayutamiento.
20 Minutos, 2015-10-27
http://www.20minutos.es/noticia/2590415/0/manuela-carmena/navidad-madrid/belenes-cabalgatas/
Carmena no quiere el belén navideño en el Palacio de Cibeles y lo lleva a Colón.
La nueva corporación de Ahora Madrid considera que el nacimiento es un símbolo religioso con el que no todos los madrileños se identifican y por eso no lo instalará en el ayuntamiento este diciembre.
P. Esteban | El Confidencial, 2015-10-27
http://www.elconfidencial.com/espana/madrid/2015-10-27/carmena-no-quiere-el-belen-navideno-en-el-palacio-de-cibeles-y-lo-lleva-a-colon_1073629/