Mostrando entradas con la etiqueta Aids 2018. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Aids 2018. Mostrar todas las entradas

viernes, 10 de agosto de 2018

#hemeroteca #sexoanal #vih | Las claves de una buena salud anal

Imagen: El País
Las claves de una buena salud anal.
La práctica que hace más probable la transmisión del VIH es recibir sexo anal sin protección. Pero el tabú lastra la difusión de información para disfrutarlo de forma saludable e higiénica.
Pablo Linde | Planeta Futuro, El País, 2018-08-10
https://elpais.com/elpais/2018/08/07/planeta_futuro/1533639577_537718.html

Se habla poco de sexo anal. Es, al menos, lo que piensan científicos y activistas especializados en la salud y los placeres del lugar donde termina el sistema digestivo. Argumentan que el tabú que rodea a esta práctica dificulta que quienes la disfrutan estén bien informados y lo hagan de la forma más saludable e higiénica.

Por eso, una de las sesiones de la 22ª Conferencia Internacional de Sida, que se celebró a finales de julio en Ámsterdam, estuvo dedicada al tema. ‘Sexo anal de arriba abajo, creencias, comportamientos y políticas para una mejor salud’ fue el título de la mesa redonda en torno a la cual se sentaron una decena de investigadores y activistas del colectivo LGTBIQ.

¿Qué hace una charla como esa en un congreso como este? Aunque sus propios organizadores recelaban asociar sida y sexo anal, no querían perder la ocasión de sacar el tema a colación. No en vano, se trata de la práctica sexual que más probable hace la transmisión del VIH: solo una transfusión sanguínea, que provoca una infección casi segura (más del 92%), genera más riesgo de recibir el virus de una persona que lo porta que quien recibe sexo anal sin protección. Esto es así, como explicaba el dermatólogo Henry de Vries, porque la capa de células que forman esta cavidad es muy fina, así que resulta más sencillo que se rompa permitiendo al virus introducirse en el cuerpo.

Las probabilidades de transmisión pueden variar en función de la proliferación del virus en el organismo, lo que la hace más o menos posible. Si una persona con VIH consigue que su carga viral sea indetectable, algo que se logra por lo general cuando se toma correctamente el tratamiento antirretroviral, la posibilidad de contagio es nula. Un nuevo estudio presentado en Ámsterdam hizo todavía más sólida esta evidencia; en el experimento, con más de 70.000 parejas ‘serodiscordantes’, no se produjo ni un solo contagio.

Esta realidad y medicamentos como el PreP, un fármaco profiláctico que evita la transmisión si se toma antes y después de un contacto sexual, son herramientas que la comunidad del sida considera cruciales para frenar la epidemia. Está emergiendo un movimiento en la comunidad de hombres que tienen sexo con hombres que, incluso, está abandonando en condón. “Durante años he vivido con miedo y he menoscabado mi placer usando preservativos, hace años que no”, aseguraba el activista keniano Mutisya Leonard. “Si reconocemos que el sexo sin condón es más placentero, quizás cambiaríamos la forma de investigar para que haya otro tipo de productos que las personas puedan usar”, argumentaba.

Los científicos, sin embargo, insisten en que no se debe presentar el PreP —que todavía ni siquiera está disponible en muchos países— como alternativa al preservativo. Abandonar el profiláctico es todo lo contrario a lo que recomiendan los médicos, ya que no solo previente del contagio del VIH, sino también de otras enfermedades de transmisión sexual. Sin embargo, es una realidad a la que los investigadores no dan la espalda. Varios grupos están estudiando la acción de microbicidas tópicos que se apliquen al ano antes o después de mantener relaciones sexuales y eviten el contagio. Según un estudio que presentó Alex Carballo-Dieguez, casi nueve de cada diez hombres que mantienen relaciones con hombres han usado duchas anales (lavativas) antes de mantener relaciones. “Conseguir una sustancia que se diluya en agua y pueda ser parte de esa ducha sería una gran ventaja”, relata. Esta limpieza interior, hasta ahora, solo ha probado una mejora en la higiene, pero no comporta ninguna ventaja añadida para la salud.

Sustancias también muy usadas en el coito anal son los lubricantes. En la charla ‘Introducción a la salud anal’, De Vries, explicó los pros y los contras de cada uno de ellos, según se usen con o sin condón. Así, mientras los basados en agua son seguros en combinación con profilácticos, al ser más agresivos para la mucosa, sin ellos pueden incrementar el riesgo de transmisión del VIH. Los compuestos con aceites no son seguros con preservativos, pero sin ellos tienen la ventaja de durar más. Por último, los que se basan en la silicona, pueden ser usados con condones de forma segura, pero son poco compatibles con juguetes del mismo material, ya que “crean una sensación sucia y pegajosa”.

Lo más seguro, el condón
El condón sigue siendo el método más seguro y recomendado para prevenir el VIH y otras enfermedades venéreas que también se transmiten en el sexo anal, con incluso más probabilidad en muchos casos por la fragilidad de esta cavidad. Sífilis, hepatitis, gonorrea, linfogranuloma venéreo o herpes simple también entran con frecuencia por la puerta de salida del cuerpo humano. Algunas tienen mejor tratamiento que otras. Uno de los grandes problemas de la salud global es la de las bacterias resistentes a los antibióticos, que pueden causar en 2050 más muertes que el cáncer. Ya existe una supergonorrea que no responde a ninguno de los fármacos que existen, algo que puede convertirse en una importante amenaza para la salud pública.

El virus del papiloma humano es otro microorganismo que se transmite por el contacto sexual. Aunque puede incluso no dar síntomas, incrementa el riesgo de cáncer en los lugares de contacto: pene, boca, vagina (cuello uterino) y ano. Como es una dolencia que está muy asociada a la edad, hace unos años no estaba muy presente entre los seropositivos, que solían morir antes. Pero desde principios de siglo, el VIH ha pasado de causar un mal mortal a una enfermedad crónica. Cada vez más personas envejecen con el virus y el cáncer de ano está creciendo entre ellas (aunque, en todo caso, sigue siendo muy poco probable). “Nos hace falta investigar más para conocer mejor la epidemiología”, subrayó De Vries.

“Todavía hay mucho que no sabemos sobre salud y sexo anal”, en opinión de Jose Bauermeister, del Centro de Estudios del Sida de la Universidad de Harvard. Los estudios son escasos y centrados en los hombres homosexuales, mientras que la práctica está creciendo también en otros grupos. Una encuesta de 2010 en Estados Unidos revelaba que aumenta entre mujeres: una de cada cuatro de entre 20 y 29 años lo había practicado, una porción que iba decreciendo en edades más avanzadas.

Kimberley Vance, directora de la organización ARC Internacional, que lucha por los derechos de la comunidad LGTB, reivindicó que es una práctica que ellas también pueden disfrutar: “Lo hacen con una gran falta de información por el tabú que supone. Tradicionalmente se ha usado como alternativa al embarazo, por lo que es más frecuente que no se tomen precauciones y se ponga en riesgo la salud”, subraya. Esta realidad es palmaria también en países donde la homosexualidad está prohibida y castigada. En ellos, según cuenta el keniano Leonard, además de no estar presente en la conversación, cualquier enfermedad anal es escondida por miedo a represalias. Los activistas tienen el reto de poner el tema encima de la mesa. En palabras del paraguayo Sergio López, de Somosgay, “la revolución empieza por el culo”.

lunes, 30 de julio de 2018

#hemeroteca #vih | Seropositivo controlado y sin transmitir el VIH

Imagen: El País / 'Indetectable = Intransmisible' en Aids 2018
Seropositivo controlado y sin transmitir el VIH.
El Congreso Internacional del Sida presenta un amplio estudio que ratifica, una vez más, que si un portador no tiene carga viral detectable, no hay riesgo de contagio.
Emilio de Benito | El País, 2018-07-30
https://elpais.com/elpais/2018/07/25/planeta_futuro/1532536785_759238.html

Deambulaban por la Conferencia Internacional sobre el Sida AIDS2018 muchas personas con camisetas moradas y un lema: U=U. No eran matemáticos con un axioma, sino activistas con un mensaje claro que, poco a poco, se va imponiendo entre las organizaciones de afectados y los sanitarios que les tratan: 'Undetectable = Untransmittable'. En castellano, I=I, 'Indetectable = Intransmisible'. Son los herederos del primer lema potente en esta infección, el ABC de "abstinencia, sé fiel (be faithful en inglés) y usa condones", con el que se intentó frenar la epidemia en los ochenta, un planteamiento que solo ha tenido éxito real cuando se añadió la D, dar medicación, que es justo en lo que se basa el mensaje I=I.

La idea que subyace parece obvia, pero ha costado que sea aceptada por todos: si una persona mantiene la concentración de virus circulante a un nivel indetectable en una analítica, eso quiere decir que tiene tan pocos patógenos en sus fluidos que no puede causar una transmisión efectiva en otra persona aunque tenga relaciones sin protección con ella. Y ese nivel de carga viral (el nombre oficial de la cantidad de virus en sangre o en otros fluidos) lo alcanzan la mayoría de las personas que están diagnosticadas, tienen acceso a la medicación y la toman de acuerdo con las pautas establecidas (básicamente, una vez al día).

La idea parece elemental, pero todavía se sigue investigando. En esta conferencia, a la que El País asistió invitado por el laboratorio ViiV, se presentaron resultados del estudio Partner 2, en el que se han recogido datos de casi mil parejas de gais que tenían sexo anal y que eran serodiscordantes, es decir, que uno tenía el VIH (el seropositivo) y el otro, no (el seronegativo). Y el resultado, después de más de 77.000 relaciones desprotegidas, es que ha habido cero transmisiones entre ellos.

Este estudio sigue a otro, el Partner 1, que se centró en parejas heterosexuales también serodiscordantes que practicaban coito vaginal. El resultado fue el mismo (cero transmisiones), pero había dudas de si durante las relaciones anales, más agresivas para las mucosas, había mayor riesgo de transmisión. Se ha visto que no.

El congreso, que se celebró la semana pasada en Ámsterdam, tuvo varias sesiones sobre este aspecto de la no transmisibilidad del virus, porque no es solo relevante clínicamente. También tiene una importante carga psicológica para los afectados. Los estudios demuestran que el miedo a transmitir el virus afecta profundamente a sus relaciones. Y existe, además, un importante factor social, ya que el ser no transmisible ayuda a eliminar el estigma, tanto el autosentido como el de los demás.

En un taller paralelo al congreso, se discutieron estos asuntos y se clarificaron aspectos técnicos. Por ejemplo, la pregunta de cuánto tiempo ha de estar la carga viral indetectable para que el individuo no pueda transmitir el virus. Y la conclusión fue que eso sucede desde el momento en que es indetectable. Eso sí, el preservativo sigue siendo necesario para evitar otras infecciones de transmisión sexual.

A ese taller acudieron representantes de la Sociedad Española de Investigación en Sida, Seisida. Su presidenta, María José Fuster, señaló después que la organización está preparando un comunicado oficial al respecto porque cree que el mensaje de I=I aún es visto con miedo por algunos médicos y la Administración.

El otro hallazgo de mercadotecnia reciente en el campo del VIH es la estrategia 90-90-90, que se puede resumir en que el 90% de los infectados estén diagnosticados; que, de estos, un 90% reciba medicación, y que, de estos, el 90% consiga tener una carga viral indetectable. A estos tres 90, los activistas intentan añadir un cuarto: que el 90% de los afectados afirme que tiene una buena calidad de vida. Esto pasa por los otros tres 90, más la eliminación del estigma y el fin de la discriminación social y económica.

Precisamente Seisida presentó el martes un póster en el que medía la calidad de vida de los afectados mediante una encuesta. Fuster, que ha dirigido el trabajo, destaca que se miden 29 aspectos dentro de una escala internacionalmente validada, y que, en su conjunto, las mujeres dan peor que los hombres. Y que hay dos áreas de insatisfacción mayor: la situación económica, con casi un 20% que no recibe ningún ingreso, y la satisfacción con su vida sexual, un tema en el que hay gran diferencia entre hombres y mujeres.

La cura de la hepatitis C no evita las reinfecciones
Curarse de la hepatitis C no deja a la persona a salvo de volver a infectarse con el virus. Los nuevos medicamentos que tiene tasas de eficacia de más del 95% no evitan la reinfección. Como los mecanismos de transmisión del virus de la hepatitis C y el del VIH son los mismos, ha habido tradicionalmente un importante numero de coinfectados. Esto estaba disminuyendo al evitarse la afectación hepática, pero ahora empieza a haber datos de personas que, una vez curadas, vuelven a adquirir el virus.

En la Conferencia Internacional sobre Sida AIDS2018 que se celebra en Ámsterdam, el Grupo Español para el estudio del Sida, Gesida, ha presentado un trabajo, dirigido por Juan Berenguer, del hospital Gregorio Marañón de Madrid, en el que se ha medido este hecho, y ha visto que en hombres que tienen sexo con hombres la tasa de reinfecciones es del 5,93%, mientras que en los usuarios de droga es del 0,21%.

Esto representa un problema de salud publica, ha dicho Berenguer, ya que la intransmisibilidad del VIH no implica que se esté a salvo de otras enfermedades de transmisión sexual, como las hepatitis, por lo que el condón sigue siendo necesario.

miércoles, 25 de julio de 2018

#hemeroteca #vih | El agujero negro del sida

Imagen: El País / Marcha contra el sida en Ámsterdam
El agujero negro del sida.
Mientras el mundo frena el crecimiento de la epidemia de VIH, en la región de Europa del Este y Asia Central sigue disparada. La comunidad científica internacional insta a los gobiernos a tomar medidas.
Pablo Linde | El País, 2018-07-25
https://elpais.com/elpais/2018/07/24/planeta_futuro/1532441154_259492.html

La epidemia del VIH, cuyo avance se va frenando poco a poco en casi todo el mundo, sigue disparada en la región de Europa del Este y Asia Central. El porqué no es ningún secreto para los investigadores: las políticas conservadoras y prohibicionistas en materia de drogas y la represión a los colectivos más vulnerables (como la población LGTBI) han demostrado un grandísimos aliados para el virus. En la Conferencia Internacional sobre Sida, que se celebra durante esta semana en Ámsterdam (Países Bajos), la comunidad científica ha pedido a los Gobiernos de esta zona que tomen medidas que dependen más de la voluntad política que de la capacidad económica.

Sus voces se unen a las de Naciones Unidas, que en su informe anual sobre la enfermedad, publicado la semana pasada, advertía de que en esa zona del mundo “las barreras políticas, legales y técnicas” de muchos programas de VIH están retrasando el uso de nuevos e innovadores acercamientos y herramientas. La consecuencia es un crecimiento de la epidemia de un 30% durante esta década; es la región donde más aumenta y, junto con el Norte de África y Oriente Próximo, la única en la que no se reduce. “Esto refleja insuficiente compromiso político e inversión local”, afirma el documento de Onusida.

El 70% de los que viven con el virus en la región están en Rusia, cuya criminalización de la drogadicción es clave en este problema. De hecho, quienes se inyectan estupefacientes son, con diferencia, el colectivo más afectado (un 39% del total de nuevas infecciones), algo que no ocurre en ningún lugar del planeta que esté consiguiendo reducir epidemia. “La prohibición de lugares seguros para consumir con jeringuillas nuevas, de la sustitución de heroína u otros opioides con metadona y, por supuesto, una falta de acceso adecuado a la terapia antirretroviral están detrás de esta subida”, según Chris Beyrer, expresidente de la Sociedad Internacional del Sida (IAS, por sus siglas en inglés, organizadora del congreso de Ámsterdam).

Hay evidencias enormes de que políticas más progresistas en materia de drogadicción reducen la transmisión de la enfermedad, que no solo afecta a los consumidores, sino también a sus parejas, el segundo colectivo más afectado en Europa del Este. Un ejemplo muy claro es Ucrania, que el año pasado consiguió grandes logros en el freno de la dolencia precisamente gracias a tomar medidas como las que enumeraba Beyrer. Es la referencia que dan los científicos para mostrar que la situación en la región se puede revertir con decisiones políticas. En el otro extremo está Crimea, donde la epidemia comenzó a crecer prácticamente al tiempo de ser anexionada por Rusia, que prohibió la metadona prácticamente desde el primer día de ocupación.

El otro factor clave que provoca este repunte de la enfermedad en estas dos regiones del mundo es la represión al colectivo LGTBI. Louise van Deth, directora de la ONG holandesa Aidsfonds, cuenta el caso real de una pareja de hombres que fue al médico en un país de la región para conocer su condición. “El médico que los vio, al ver el positivo, avisó a un funcionario que les dijo que no habría tratamiento para ellos”. Esta situación, según Van Deth, no es infrecuente. Y va más allá: revelar públicamente la infección puede poner en peligro su seguridad.

Según encuestas de Onusida, en 15 países de Europa del Este, Asia Central, África del Norte y Oriente Próximo, más de la mitad de la población no compraría fruta a un vendedor del que supieran que es seropositivo. Este estigma se refleja en el porcentaje de infectados que tiene supresión viral, es decir que sigue un tratamiento correcto que hace al virus indetectable (y por tanto, intransmisible): un 22% y un 16% respectivamente en cada región, las tasas más bajas del mundo, según un reciente estudio publicado en la revista científica The Lancet.

En este mismo estudio se hace un modelo matemático que muestra cómo mejorarían servicios integrados de salud para los colectivos vulnerables. Beyrer, uno de los autores, explica que a menudo un adicto que toma metadona a diario tiene que tratarse de tuberculosis y de sida a la vez. Para ello tiene que ir a tres centros distintos. “No estoy diciendo que se haga en un centro atención primaria, porque seguramente no serían bienvenidos, pero en lugares específicos que atendieran las diferentes necesidades de los colectivos podrían ser una gran mejora”, explica. Según sus cálculos, en las ciudades rusas de Ekaterimburgo y Osk las nuevas infecciones se reducirían en un 36% y un 50% respectivamente. “Por desgracia, esto hoy día es imposible porque en Rusia está prohibida la sustitución de la droga por metadona”, concluye.

La Fundación para el Sida de Elton John (EJAF) y el Plan de Emergencia del Presidente de Estados Unidos para el Sida (Pepfar) anunciaron ayer en Ámsterdam la creación de un fondo de 10 millones de dólares para ayudar a los colectivos más vulnerables (drogadictos, prisioneros, hombres que tienen sexo con hombres, transexuales y trabajadores sexuales). Las organizaciones civiles de Europa del Este serán destinatarios destacados de estos fondos. El cantante británico, presente en la conferencia, se mostró muy enfadado con la falta de acción de los Gobiernos que, según él, tienen capacidad para actuar: “Hablamos de acabar con la epidemia para 2030 [es el reto planteado en los Objetivos de Desarrollo Sostenible, algo que hoy está en cuestión por los lentos progresos], pero eso son chorradas. Podríamos hacerlo en unos años si hubiera compromiso por parte de los políticos y las farmacéuticas”.

lunes, 23 de julio de 2018

#hemeroteca #vih | Criminalizados por seropositivos: el gran reto de la comunidad del sida

Imagen: El País / Tjark Blackmore y Jevany Catherine, voluntariado en Aids2018
Criminalizados por seropositivos: el gran reto de la comunidad del sida.
Más de 15.000 personas de todo el mundo se encuentran en la conferencia internacional de Ámsterdam para debatir los últimos avances y los problemas en torno al VIH.
Pablo Linde / Emilio de Benito | Planeta Futuro, El País, 2018-07-23
https://elpais.com/elpais/2018/07/23/planeta_futuro/1532356764_836488.html

Cientos de lazos rojos decoran estos días la capital de los Países Bajos; en sus tranvías y en carteles de las calles de toda la ciudad hay un mensaje: “Sida: un millón de muertes al año. Población de Ámsterdam: 900.000”. La ciudad acoge durante toda la semana la conferencia anual sobre VIH (Aids2018), uno de los mayores eventos sobre salud que se celebran en el mundo.

Más de 15.000 personas —entre las que hay 800 periodistas de todo el mundo— estarán presentes en una cita que combina la exposición pública de los últimos avances médicos y científicos contra la enfermedad que ha sido durante años la infección más letal del mundo —desde hace tres la tuberculosis se cobra más víctimas— con un importante componente de la sociedad civil. Si algo bueno tiene el sida, es que es capaz de movilizar por una misma causa a cientos de organizaciones que luchan por el acceso equitativo a un tratamiento que convierte este mal potencialmente mortal en una enfermedad crónica y que se rebelan contra el estigma y la criminalización de quienes la sufren.

Uno de los grandes focos de la conferencia de este año será precisamente los colectivos más vulnerables, que pese a que representan un porcentaje muy pequeño de la población, acumulan en todo el mundo alrededor del 45% de las nuevas infecciones. ¿Quiénes forman parte de ellos? Como explica Chris Beyrer, expresidente de la Sociedad Internacional del Sida (IAS, por sus siglas en inglés, organizadora del congreso), son aquellos en los que el virus tiene una gran presencia y que sufren dificultades para acceder a los servicios básicos de salud y prevención. La definición, por tanto, varía en función del país, pero en muchos de ellos incluyen hombres que tienen sexo con hombres, transexuales, presos, trabajadores sexuales y drogadictos que se inyectan.

Estos últimos son uno de los grupos donde la enfermedad se está expandiendo más rápidamente, especialmente en Europa del Este y Asia, donde la epidemia ha crecido en un 20% en esta década. Este área geográfica será otro de los centros de atención en la conferencia, según explicó en la rueda de prensa inaugural su directora, Linda-Gail Bekker. Allí se concentran países donde las leyes contra las drogas son especialmente duras y criminalizadoras, algo que la evidencia ha demostrado que es completamente contraproducente para luchar contra la expansión del virus. A las puertas del congreso, unas horas antes de su inauguración este lunes por la tarde, una activista rusa clamaba en contra de las regulaciones de su país jaleada por varias decenas de personas. Es parte del ambiente que se respirará durante toda la semana en RAI Amsterdam, un enorme centro de conferencias que ya es un bullir de científicos y activistas.

Bekker destacó que este año se han presentado más de 3.000 estudios y que el congreso sentará las bases para que los políticos puedan tomar decisiones “basadas en la mejor evidencia científica”. Durante la presentación a la prensa, el director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, se mostró pesimista en cuanto a los objetivos que la comunidad internacional se ha marcado con respecto a la lucha contra el virus. Si sus colegas de Onusida ya advirtieron en un reciente informe de que la situación era “preocupante” por falta de financiación y una cierta “complacencia”, Adhanom dio casi por imposible alcanzar el objetivo 90-90-90 para 2020. Esto es lograr que el 90% de los seropositivos conozca su condición, el 90% de ellos la trate y, de estos, el 90% tenga una cantidad ínfima de virus en la sangre. Conseguirlo sería el camino para terminar con la epidemia, puesto que se reducirían drásticamente las infecciones. Sin embargo, como ha recordado el director de la OMS, hoy en día hay en tratamiento poco más de 21 millones de personas. “Haría falta ocho millones más en menos de tres años, no digo que sea imposible, pero tendríamos que ser muy agresivos para conseguirlo”, puntualizó.

Nuevos tratamientos
Los tratamientos contra la enfermedad también tendrán gran protagonismo estos días en Ámsterdam. Ya han gozado de él en algunas de las conferencias previas a la inauguración oficial, como por ejemplo en la primera sesión de expertos de la Organización Mundial de la Salud. El protagonismo fue doble. Una manifestación de mujeres que recorrió las instalaciones y llegó hasta el atril reclamando acceso al último de los fármacos, el dolutegravir (DTG), y la actualización de las guías de la OMS en el caso de las mujeres para incluir las novedades de este producto. "Estamos aquí para oír a la comunidad", dijo después de que dos de las manifestantes leyeran un manifiesto el presidente de la mesa, mientras se proyectaba un cartel que decía: "Damos la bienvenida a las protestas en AIDS2018. Apoyamos la libertad de expresión como una parte principal de la lucha contra el VIH y el sida".

Y es que ya se puede hablar de una medicina personalizada también en el VIH. No solo por los casos en que hay predisposición genética para que unos medicamentos funcionen mejor que otros. En este caso, es la salud sexual de la mujer el determinante. En concreto, la OMS apoya que se usen combinaciones con el DTG en mujeres adultas, niñas o jóvenes, con una excepción: que estén en situación de quedarse embarazadas, por edad y porque no toman anticonceptivos.

Como ha explicado Lynne Mofenson, de la Fundación Elizabeth Glaser para el sida pediátrico, esto se debe a que se ha detectado un problema en la formación del tubo neural de los fetos mayor en las mujeres que tomaban este medicamento antes de quedarse embarazadas que sí utilizaban otra combinación. "Ningún tratamiento tiene riesgo cero en el embarazo", insistió Mofenson. Comparado con el tratamiento estándar actual (y el más seguro, según los estudios), el riesgo de anomalías es del 12%, por el 10% entre las mujeres que no toman esa medicación. Pero lo importante ahora es que se puede elegir (aunque aún muchas mujeres no tienen acceso a ese ni a otro tratamiento). El DGT del laboratorio VIIV, que ha invitado a EL PAÍS a este congreso, es sencillo de tomar y tiene menos efectos secundarios, pero este estudio sobre los daños en el tubo neural de los fetos obliga a reevaluar su uso.

Es un exponente de los medicamentos de última generación, con muchos menos efectos adversos, lo que permite adaptarlos también al uso pediátrico, como ha expuesto Martina Penazzoto, de la OMS, y pueden servir para que los y las adolescentes infectados no abandonen la medicación, que es uno de los problemas para la adherencia al tratamiento, y que sean indetectable cuando empiezan a tener relaciones sexuales.