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martes, 23 de octubre de 2018

#hemeroteca #iglesia #pederastia | El Vaticano apela a la inmunidad diplomática para evitar que un alto cargo suyo declare en un caso de abusos

Imagen: El Diario / Luis Ladaria (c)
El Vaticano apela a la inmunidad diplomática para evitar que un alto cargo suyo declare en un caso de abusos.
El español Luis Ladaria no acudirá ante el Tribunal francés que juzga al cardenal Barbarin por encubrir abusos a boy scouts que pudieron afectar a 80 menores entre 1986 y 1991. Una investigación demostró que el cardenal español, máxima autoridad para juzgar los abusos en el Vaticano, pidió en 2015 al arzobispo francés que tomara medidas contra un cura pederasta. Sin embargo, y aunque el clérigo había admitido un año antes ser un pederasta, no se llevó el caso a la Justicia.
Jesús Bastante | El Diario, 2018-10-23
https://www.eldiario.es/sociedad/Vaticano-inmunidad-diplomatica-Doctrina-Fe_0_828017493.html

¿Hasta dónde llega la 'tolerancia cero' contra los abusos decretada por el Papa? La Santa Sede ha apelado a la inmunidad diplomática para negarse a la petición de la Justicia francesa, que quería interrogar al prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, el jesuita español Luis Francisco Ladaria.

Ladaria había sido citado como testigo por la corte dentro del proceso contra el cardenal francés Philippe Barbarin, acusado de no haber denunciado los abusos sexuales de un sacerdote de su diócesis -Bernard Preynat- a jóvenes boy scouts entre 1986 y 1991. Un auténtico depredador que violó al menos a 80 menores, y que en 2014 reconoció los abusos.

Sin embargo, en 2015, según la investigación, el arzobispo de Lyon habría consultado con el hoy prefecto del Ex Santo Oficio sobre cómo proceder ante las denuncias contra los sacerdotes de su diócesis. En una carta, el cardenal le aconsejó "tomar las medidas disciplinarias adecuadas pero evitando el escándalo público". Esto es: "No acudir a la justicia", según los abogados de las víctimas.

La vista debía celebrarse en abril pasado, pero el tribunal la aplazó a enero de 2019 para dar tiempo a notificar la citación a Ladaria, que llevó a cabo, como es preceptivo, el Ministerio de Asuntos Exteriores francés. Hace unas semanas, y a través de una 'nota verbal', la Secretaría de Estado anunciaba que el jesuita no acudiría a su cita con los tribunales galos.

"La Santa Sede recuerda el principio de inmunidad funcional que el derecho internacional reconoce a los agentes públicos por actos cometidos en nombre de un organismo soberano", explica la secretaría de Estado vaticana en su respuesta al Ministerio de Exteriores. "El tribunal vaticano consideró inaceptable la instancia y estableció que no procedería a la notificación de la citación", remitió la cancillería gala al tribunal. Pese a la negativa, la Justicia mantiene la fecha del juicio, del que no podrá escapar Barbarin, considerado uno de los 'papables' en caso de que Francisco fallezca o renuncie a su puesto.

"Es crucial que (Ladaria) explique por qué ordenó al arzobispo que ocultara los casos", afirmó François Davaux, presidente de "La parole liberée", asociación de víctimas de pederastia en la diócesis de Lyon que consiguió reabrir el caso, sobreseído en 2016 al considerarse prescrito, pese a que el religioso admitió los abusos.

Para Davaux, el hecho de que Ladaria "huya de la justicia" muestra que "el Vaticano teme que los tribunales les consideren culpables de haber cubierto durante años los casos de pederastia". "Han creado un sistema que permite proteger la pederastia y hay un Estado que protege ese sistema", se queja.

La situación ha llegado a tal punto que un sacerdote de la diócesis de Lyon, Pierre Vignon, ha abierto una petición en Change_org para instar a Barbarin a que renuncie su cargo por no haber denunciado los casos de pederastia. La petición cuenta ya con 105.000 firmas, y exige al cardenal a que presente su renuncia al Papa "por dignidad y justicia".

Sin embargo, no parece que vaya a ser así. De hecho, en 2015, el propio Barbarin aseguró haber viajado a Roma para hablar de su posible renuncia con Francisco. Según apunta su obispo auxiliar, Emmanuel Gobilliard, "él fue muy claro. Pero el papa le dijo que no. Y no podemos decir que el papa Francisco prevarica sobre este tema".

Finalmente, el portavoz de la Confederación de Obispos de Francia, Olivier Ribadeau-Dumas, aseguró que no existe una "ley de silencio" en la Iglesia contra los casos de pedofilia que involucran a sacerdotes. En el último mes, dos sacerdotes acusados de abusos a menores se han suicidado en el país galo.

Lo único que queda claro, con todo, es que el máximo responsable de la lucha contra la pederastia en la Iglesia, el cardenal Ladaria, no acudirá ante los tribunales para aclarar los encubrimientos que denuncian, al menos, 80 víctimas de abusos sexuales.

miércoles, 13 de junio de 2018

#libros #testimonios | Sevilla y la Casita de las Pirañas

Sevilla y la Casita de las Pirañas / Nazario Luque.
Barcelona : Anagrama, 2018 [06-13].
280 p.
Colección: Crónicas.
ISBN 9788433926197 / 17,90 €

/ ES / BIO
/ Escándalo público / Franquismo / Gandula / Historia – Siglo XX / Homosexualidad / Memoria histórica / Testimonios / Underground

En ‘La vida cotidiana del dibujante under­ground’, centrado en sus andanzas en la efervescente Barcelona de la Transición, Nazario se reveló como un memorialista excepcional. Confirma sus dotes en este segundo volumen de sus memorias, en el que aborda la etapa inmediatamente anterior. Nos encontramos aquí con Na­zario en su etapa de formación sexual y cultural, en el periodo que recorre los años sesenta y los inicios de los setenta del pasado siglo, antes de instalarse en Barcelona. Y si en la entrega precedente esa ciudad acaparaba todo el protagonismo, aquí se reparte entre Sevilla, To­rremolinos, Morón de la Frontera, Ibiza, Madrid, París, Londres... Estamos en un periodo no menos efervescente que el de Barcelona, pero todavía en pleno franquismo. Y en el sur de España todo es mucho más clandestino pero igualmente estimulante. El autor evoca una ava­lancha de experiencias en las que se entremezclan el flamenco y el LSD, la co­pla y el underground, progres, hippies, comunas gais (la Casita de las Pirañas del título), norteamericanos que quieren aprender a tocar la guitarra española, amigos del alma, novios, amantes ocasionales y personajes estrafalarios de lo más variopinto a los que trató en aquellos años de aprendizaje y desenfreno. Años en los que se independiza gracias a su sueldo de profesor, asume su ho­mosexualidad, descubre la alocada vida nocturna de Torremolinos, el mundillo gay clandestino de Sevilla y los aires de libertad de las ciudades europeas, donde se ve envuelto en situaciones que van de un lance sadomasoquista en una elegante casa parisina a un encuentro sexual con un cura en el exterior de un teatro en el que se representa ‘Aida’, pasando por la detención por escándalo público en unos lavabos de Piccadilly.

Nazario (Castilleja del Campo, Sevilla, 1944) es uno de los pioneros del cómic underground español, uno de los mejores retratistas de los bajos fondos de Barcelona y un destacado pintor, escritor y fotógrafo. Entre sus libros sobresa­len ‘La Piraña Divina’, ‘San Reprimonio y las Pirañas’, ‘Anarcoma’, ‘Turandot’, ‘Plaza Real Safari’, ‘La Barcelona de los años 70 vista por Nazario y sus amigos’ y el primer volumen de sus memorias ‘La vida cotidiana del dibujante underground’, este último publicado por Anagrama.

miércoles, 15 de febrero de 2017

#hemeroteca #lgtbi #activismo | Jordi Petit: "Ante esta ola de homofobia no hay que retroceder en la visibilidad, ‘hemos de ser visibles, hasta llegar a ser indiferentes’"

Imagen: Mundo Obrero / Jordi Petir
Jordi Petit: "Ante esta ola de homofobia no hay que retroceder en la visibilidad, ‘hemos de ser visibles, hasta llegar a ser indiferentes’".
Presidente de honor de la Coordinadora Gai-Lesbiana de Catalunya y de Stop SIDA.
Ginés Fernández González | Mundo Obrero, 2017-02-15
http://www.mundoobrero.es/pl.php?id=6609

Mundo Obrero: Hace unas semanas conmemoramos el 38 aniversario de la despenalización de la homosexualidad, ¿cómo recuerdas aquellos días?
Jordi Petit: Efectivamente la homosexualidad fue retirada de la Ley de Peligrosidad Social en Consejo de Ministros de la UCD el 26 de diciembre de 1978 y la orden apareció en el BOE de 11 de enero de 1979. Sin embargo el hecho de dejar de ser “peligrosos” no impedía la aplicación del Código Penal por parte de la policía, en cuanto al llamado delito de “escándalo público”. Hubo pues que exigir la legalización de las asociaciones homosexuales, victoria conseguida el 16 de julio de 1980. Entonces sí fuimos ciudadanas y ciudadanos iguales a los demás, al menos en deberes, que no en derechos. Todo este proceso conllevó manifestaciones, manifiestos de artistas, entidades e intelectuales.

En aquel naciente movimiento gay se marcaban muchas más metas que no se han conseguido hasta hace pocos años. En nuestro país existió siempre la vocación de incidir en la sociedad y hacerla partícipe de la lucha contra la represión, nada fue gratuito. Entre aquellas movilizaciones iniciales y el Gobierno, hubo que buscar un canal de comunicación. Es de agradecer la función de diputados del PCE-PSUC, PSOE-PSC y Euskadiko Ezkerra para -entre pasillos-, convencer a Adolfo Suárez de asumir esas reivindicaciones. Además jugó a nuestro favor el hecho de convertirnos en un país democrático y eso requería para su homologación con Europa, no solamente la legalización del comunismo, sino también la de los homosexuales.

Fueron unos años donde se respiraba en el ambiente un afán revolucionario que no pudo ser. La “modélica” transición fue muy 'light'. Los últimos presos en salir de las cárceles fueron los homosexuales, quienes no recibieron compensación hasta el gobierno de Zapatero. Especialmente en Barcelona el movimiento gay tuvo sus escisiones libertarias y la transgresión de personajes como el pintor Ocaña y el dibujante Nazario. En cambio Madrid tomó el relevo pocos años después con ”la Movida”, respuesta cultural al desencanto de una transición frustrante. Una época de contracultura en torno a las revistas “La Luna “y “Ajoblaco”. Entonces Almodóvar publicó su osada “Yo, Pattydiphusa”, libro de culto editado en varias lenguas. Entre la progresía cundió el voluntarismo de querer alcanzar la “bisexualidad”, pero eso no puede llegar con solo probar. Tener amistades gays se puso de moda y recalaron en España musicales tan significativos como “Hair” y la película “The Rocky Horror Show”, así como varias otras de autores españoles. En medio del destape apareció un film lésbico que pasó con poco éxito protagonizado por Rocío Durcal y Bárbara Rey (“Me siento extraña”). En 1980 Víctor Manuel llegaba al número 1 de las listas de éxitos con una canción de temática gay “Quién puso más” y en 1981 bailamos “El noa, noa” con Massiel, primer tema que mencionaba un “lugar de ambiente donde todo es diferente”.

M.O.: ¿Cuál es tu opinión del proceso que se ha dado desde entonces hasta hoy?

J.P.: Como en todo movimiento social, al ser alcanzados los objetivos prioritarios de un determinado período, hubo un repliegue militante: se vaciaron los frentes de liberación gay y se llenaron las pistas de baile. Muchos de aquellos grupos se fueron disolviendo. Aquellas generaciones nunca habían podido disfrutar de una libertad que llegó casi de golpe, tres años es poco tras décadas de represión. La irrupción del vih/sida significó un duro golpe ante la fiesta de la recién recobrada libertad. Afloró una gran homofobia al identificar esta enfermedad con los gays. Las organizaciones se transformaron y de militantes pasamos a ser voluntariado que creó servicios de prevención, apoyo y distribución de preservativos. Aquí se produce pues un gran cambio cualitativo en el movimiento, la prioridad ya no era una “revolución” imposible, sino atender a las personas afectadas y repetir mil veces que no existían “grupos de riego”, sino “prácticas de riesgo”. Las declaraciones del deportista heterosexual Magic Jhonson sobre su estado seropositivo contribuyeron a bajar la presión sobre la comunidad homosexual. Por aquellos años, ante a la amonestación policial contra dos lesbianas que se besaban en la Puerta del Sol, la respuesta fue una gran besada de cientos de mujeres, con gran eco de prensa. Los cambios fundamentales fueron pasar de ser militantes al voluntariado y poner sobre el tablero las exigencias a los partidos políticos (campañas Vota Rosa) y a las instituciones para que cumpliesen sus deberes para con la comunidad lgtb. Conseguimos, a través de la reclamación de la Ley de Parejas de Hecho, entrar en la política y dejar de ser un tema marginal. Digamos que se pasó a un reformismo tan radical que obtuvo éxito, ¿qué menos patriarcal o machista que una pareja homosexual con hijos? Son las nuevas familias homoparentales.

M.O.: ¿En qué se ha avanzado? y ¿Qué cosas hay que cambiar todavía?
J.P.: Se fue avanzando en la visibilidad del hecho lgtb para su normalización social, -muy lejos todavía- y en descriminalizar bastante a la comunidad gay como signo del sida. Sin embargo ese estigma todavía continúa, incluso en numerosos gays seropositivos y en parte de la población. Algo que sigue indemne son las injurias en el lenguaje cotidiano, chistes y expresiones homófonas a todo trapo, muy incardinadas en la sociedad. Las grandes ciudades, más anónimas ofrecen más libertad por existir menos control social que en las localidades pequeñas o medianas. Obviamente hemos consolidado unas manifestaciones del Orgullo inmensas y con amplia participación popular.

M.O.: Se están produciendo acciones y creando colectivos contra la igualdad por la orientación sexual de las personas ¿Cómo consideras que hay que combatirlos?

J.P.: El segundo reflujo del movimiento lgtbi se produce al ganar la batalla del matrimonio igualitario, el derecho de adopción y la Ley de Identidad de género. En estos diez últimos años, han desaparecido los encendidos pero muy pedagógicos debates en torno a estas recientes victorias. Eso supone un vacío que deja espacio a las corrientes conservadoras siempre presentes en nuestro país. Además, las nuevas generaciones lgtbi se encuentran con una libertad que viven como normal y el resto de juventud no asiste al debate de antaño. Han desaparecido pues de escena los argumentos básicos, tanto científicos como éticos, que explican la diversidad sexo-afectiva de la especie humana. Ante esta ola de homofobia no hay que retroceder en la visibilidad, “hemos de ser visibles, hasta legar a ser indiferentes”. Las leyes contra la lgtbi-fobia deben de ponerse en marcha ya, sobre todo en la educación y una legislación contra la apología del odio debe poner coto a estas entidades que predican absurdos y confunden a la gente. Hay que volver a explicar desde el Informe Kinsey hasta la presencia de la homosexualidad y la bisexualidad en animales, como una expresión más de la naturaleza. Toda agresión merece una respuesta en la calle, junto a la pertinente denuncia.

M.O.: ¿Qué papel juegan y por otro lado qué papel pueden jugar los medios de comunicación en la lucha por la igualdad de las personas LGBTIQ?
J.P.: Siempre, siempre han jugado un papel fundamental. Todo aquello que estuvo prohibido bajo el franquismo y apareció en el primer momento de la transición, adquirió carta de naturaleza en la información, cosa que no sucedió con el destruido movimiento homosexual tras la II Guerra Mundial; tardó muchos años a ser considerado por la prensa. Aquí sucedió lo contrario y no se ha roto esa normalidad. En varios eventos lgtb internacionales organizados en nuestro país, las asociaciones extranjeras quedaban sorprendidas del espacio en prensa y TV que obteníamos, incluso contando el minutaje en los informativos de TV, siempre el doble o más que en sus países. Actualmente contamos con gays presentadores de distintos programas de gran audiencia y no pasa nada. Es menor la visibilidad lésbica, -creciente en estos últimos años-, debido a la doble opresión: como mujeres y como homosexuales. En principio los medios contribuyeron mucho a desmentir la imagen tópica de la “mariquita” estilo Alfredo Landa y la taquillera película “No desearás al vecino del quinto”. Hay tantas formas de ser gay, lesbiana o transexual como formas de ser heterosexual. El peso de nuestro machismo atávico ha entrado también en las filas homosexuales, condenando de forma absurda a los “afeminados” y a las ”marimachos”. Lamentablemente es una dicotomía que aún levanta discusiones entre gays y entre lesbianas (éstas menos rígidas). Hubo y hay programas de TV que han aprovechado este maniqueísmo, pero es un filón ya agotado.

M.O.: ¿Qué diferencias observas entre el colectivo LGBTIQ de los 70 y 80 y el actual?

J.P.: Actualmente las siglas del movimiento se han enriquecido con más variantes, intersexuales y queer. Una más biológica y la otra más ideológica. En todo caso demuestran la variabilidad de la sexo-afectividad, toda una contribución a la liberación sexual de las personas heterosexuales y la denuncia constante de la doble moral a la que quiere someter la ideología dominante (judeo-cristiana) a todo el mundo. La gran diferencia generacional de los años 70-80 con la actualidad es haber superado un problema inicial que no precisan resolver otros movimientos: la auto-aceptación, luchar contra el propio desprecio y salir del armario para, -no adaptarse a la sociedad-, sino para cambiarla de forma inclusiva. ¡¡¡Cuantas lesbianas, gays y transexuales se suicidaron en los años de la dictadura por considerarse enfermos, pecadores y delincuentes!!! Nunca sabremos cuántos. Aun así y con la información disponible, todavía hay un feroz ‘bulling’ en escuelas e institutos que llevan incluso al suicidio. En el otro extremo tenemos a las personas mayores lgtbi, inmersas en residencias y geriátricos donde no han podido elegir con quién conviven y donde reina la homofobia propia de la juventud de esa tercera edad heterosexual. Deben de volver al armario y eso es una cruel injusticia. Las administraciones deben de proveer formas de atención a la gente mayor lgtb que preserven su dignidad y privacidad. Las actuales generaciones lgtbiq no vivieron la lucha contra la represión, ni la crisis del vih/sida, por tanto deberían contribuir informándose sobre la memoria histórica de lgtbi. Sin memoria no hay futuro y hasta incluso puede haber retrocesos.

M.O.: ¿Qué consejos le darías a quienes se están organizando dentro del colectivo?
J.P.: Conocer los textos básicos sobre ciencia e ideología de los movimientos y organizaciones anteriores al 2000. Partir de que estamos ante un retroceso social que genera lgtbiq-fobia y que eso requiere re-explicar el ABC de la diversidad sexo-afectiva de la especie humana. Sumar alianzas con todas las ong's que defienden los Derechos Humanos, mantener y ampliar la alianza con los locales de ambiente homo o trans, como un derecho de afinidad, sin menoscabo de la necesaria visibilidad en el trabajo, la familia y la calle. No perderse en batallas ideológicas, sino servirse de las nuevas teorías como método de análisis. No olvidar la solidaridad internacional y mejorar la colaboración con el feminismo y la creciente corriente de los hombres por la igualdad, que aportan reflexiones muy interesantes. Insistir en la normalización social del hecho lgtbiq a través de asociaciones de ocio, como el deporte o bien de profesionales como la policía lgtbiq. Apoyar el frente más nuevo, las familias homoparentales, verdadera revolución socio-ideológica y defender la dignidad de las personas mayores lgtbi. A la vez que exigir de las instituciones mayores compromisos tanto contra la homofobia como por la educación en la igualdad. No olvidar que en este presente inmediato, estamos perdiendo terreno a causa del reflujo de años recientes y del crecimiento de ideologías conservadoras que reaccionan contra los éxitos conseguidos. Recordar, “hay que hacernos visibles para llegar a ser indiferentes”.

Jordi Petit, activista gay desde 1977. Presidente de honor de la Coordinadora Gai-Lesbiana de Catalunya y de Stop SIDA, Medalla de Honor de la Ciudad de Barcelona 2002 y Creu de Sant Jordi 2008. Secretario General de la International Lesbian and Gay Association (1995-1999). Autor de “25 años más”, Icaria Editorial, 2003 (prólogo del sociólogo Manuel Castells) y de ”Vidas del arco iris”, Egales, 2004 (prólogo del periodista Xavier Sardá). Dos libros que explican con todo detalle todo este proceso.

lunes, 10 de agosto de 2015

#hemeroteca #franquismo | El franquismo contra los homosexuales

Imagen: Nueva Tribuna
El franquismo contra los homosexuales
La ampliación del 14 de julio de 1954 de la Ley de Vagos y Maleantes del año 1933 incluyó en esta categoría a los homosexuales junto a una larga lista.
Eduardo Montagut | Nueva Tribuna, 2015-08-10
http://www.nuevatribuna.es/articulo/cultura---ocio/franquismo-homosexuales/20150810185411118973.html

En este artículo hacemos un análisis de la legislación que se aplicó a los homosexuales durante el franquismo.

La ampliación del 14 de julio de 1954 de la Ley de Vagos y Maleantes del año 1933 incluyó en esta categoría a los homosexuales junto a una larga lista donde se incluía a vagos habituales, rufianes, proxenetas, mendigos profesionales, personas que explotaban juegos prohibidos, sujetos ebrios, toxicómanos, y maltratadores de animales, árboles o cosas.

La legislación creaba tres tipos de establecimientos como medidas de seguridad. En primer lugar, estaban los establecimientos de trabajo o colonias agrícolas donde se podía permanecer por tiempo indeterminado, aunque ese tiempo no podía exceder de los tres años. En segundo lugar, habría establecimientos de custodia, donde los ingresados podían estar por tiempo indeterminado no inferior a un año sin poder exceder cinco años. Por fin, habría las denominadas casas de templanza que, al parecer, tendrían un carácter curativo y donde se podía estar por tiempo indeterminado.

A los homosexuales, rufianes y proxenetas, mendigos profesionales y a los que vivían de la mendicidad ajena, explotaban menores de edad, enfermos mentales o lesionados, se les aplicarían, para que las cumpliesen las siguientes medidas de forma sucesiva: el internado en los establecimientos de trabajo o colonias agrícolas, y cuando saliesen del establecimiento no podrían residir en cualquier lugar, teniendo prohibido visitar determinados espacios y establecimientos. Además debían declarar a las autoridades la dirección de su domicilio para estar controlados. En la etapa del internamiento los homosexuales tendrían que estar en instituciones especiales y, en todo caso, aislados del resto.

La Ley de 4 de agosto de 1970 de Peligrosidad y Rehabilitación Social derogaba la anterior y actualizaba la represión, especialmente en relación con las personas susceptibles de ser perseguidas, habida cuenta de las transformaciones sociales de los años sesenta. Se declaraban en estado peligroso y, por lo tanto, eran sujetos a los que se les debía aplicar medidas de seguridad y rehabilitación los siguientes: los vagos habituales, los rufianes y proxenetas, las personas que ejerciesen la prostitución, quienes comerciasen o exhibiesen pornografía, los mendigos habituales, los ebrios y toxicómanos, los traficantes de drogas, quienes portasen armas sin justificación, quienes condujesen peligrosamente y los que practicasen actos homosexuales. Las medidas de seguridad de la nueva Ley no variaban sustancialmente en relación con la Ley anterior. Primeramente, estaba el internamiento en un establecimiento de custodia o trabajo adecuado a la personalidad del sujeto peligroso dentro del cuadro de clasificación que se estableciera, por tiempo no inferior a cuatro meses ni superior a tres años cuando se tratase de internamiento en establecimiento de custodia, y por el tiempo mínimo que fijara la sentencia o el auto de revisión y máximo de tres años cuando se impusiese internamiento en establecimiento de trabajo. En segundo lugar, estaba el internamiento en un establecimiento de reeducación por tiempo no inferior a tres meses ni superior a tres años. Y, en tercer lugar, estaba el internamiento en un establecimiento de preservación hasta su curación o hasta que, en su defecto, cesase el estado de peligrosidad social del sujeto determinado.

A los que realizasen actos de homosexualidad y a los que habitualmente ejerciesen la prostitución se les impondrían, para su cumplimiento sucesivo, las siguientes medidas: internamiento en un establecimiento de reeducación y prohibición de residir en el lugar o territorio que se designasen o de visitar ciertos lugares o establecimientos públicos, y sumisión a la vigilancia de los delegados.

La Ley siguió en vigor cuando llegó la democracia. En 1979 se eliminaron algunos artículos de la misma, entre ellos los que se referían a los homosexuales. Pero no parecía suficiente porque se les podía perseguir aplicando la Ley de Escándalo Público, dándose bastantes casos de redadas y detenciones. Las últimas redadas y cierres de locales gays se dieron en Barcelona en vísperas del Mundial de 1982, con el fin de dar una supuesta imagen adecuada de España. La presión del creciente movimiento homosexual consiguió en 1983 que se modificara la Ley del Escándalo Público que, al final, se derogó a finales de los ochenta. Pero hubo que esperar a 1995 para que se derogara completamente la Ley de Peligrosidad Social.

martes, 4 de agosto de 2015

#hemeroteca #nudismo | Tres décadas de retroceso en nudismo

Imagen: Diagonal
Tres décadas de retroceso en nudismo
El Supremo avala las ordenanzas contra la desnudez.
Daniel Morgado | Diagonal Periódico, 2015-08-04
https://www.diagonalperiodico.net/libertades/27402-tres-decadas-retroceso-nudismo.html

El Tribunal Supremo dictaminó el pasado 22 de abril que el nudismo no es un derecho en el Estado español. De esta forma, la Justicia avalaba la normativa del municipio catalán de Castell-Platja D'Aro, que prohíbe el nudismo en sus playas desde el año 2009 y establece sanciones económicas de hasta 300 euros para quien lo practicara. Después de seis años, esta ratificación del Supremo “abre las puertas a que los ayuntamientos puedan regular en éste y otros temas de libertades individuales”, afirma Ismael Rodrigo, presidente de la Federación Española de Naturismo (FEN), a Diagonal. “El Tribunal Supremo anda de un tiempo a esta parte con sentencias cada vez más disparatadas en todos los aspectos, como si quisieran atar mediante la jurisprudencia lo que el Gobierno no se atreve a legislar”, afirma, por su parte, Arturo Ríos, vocal de Euskal Naturista Elkartea.

El Tribunal Supremo estableció en la misma resolución que “la actitud personal consistente en estar desnudo en un espacio público como la playa no constituye una manifestación del derecho fundamental a la libertad ideológica”. Esta conclusión difiere de la obtenida por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos en su sentencia del 28 de octubre de 2014, en la que especifica que “la desnudez pública puede ser entendida como una forma de expresión comprendida en el ámbito del Art.10 de la Convención Europea de Derechos Humanos”, según recuerdan desde la FEN tras anunciar que la federación demandará al Estado español ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos.

De vuelta al prohibicionismo

La sentencia del Supremo que da vía libre a los ayuntamientos para obstaculizar el nudismo en las playas es la segunda en este sentido tras la publicada en marzo sobre Barcelona. A la espera quedan los casos de Valladolid y Cádiz, municipios que también han prohibido estas prácticas mediante ordenanzas, que están en manos de otra sala, la tercera, del Tribunal Supremo, a la que desde la FEN ya se ha remitido la jurisprudencia europea.

La práctica nudista estuvo penada en el Estado español hasta finales de la década de los 80 tipificada como delito de escándalo público. No fue hasta marzo de 1987 cuando se propuso abolir su castigo especificando que era “radicalmente incompatible con un orden democrático y pluralista como el que la Constitución consagra como mandato del legislador”. Estas propuestas quedaron materializadas en 1989 en la Ley Orgánica 5/1988 de 9 de junio, que eliminó el delito de escándalo público o las “acciones que ofendan al pudor y las buenas costumbres”. “Si nos leemos la Constitución española vemos que el nudismo, igual que cualquier concepción personal y social que no vaya contra la seguridad y la libertad real de otras personas, debería ser respetada, desde el derecho a vestir o no como uno quiera, a ser de una u otra religión, a ser vegetariano o carnívoro”, mantiene Arturo Ríos. La legislación española resulta una de las menos restrictivas a nivel europeo en relación al nudismo. Pero no es oro todo lo que reluce. Desde la FEN afirman que “el problema es que las leyes no se cumplen, o se interpretan a conveniencia” y opinan que “la mejora debería consistir en garantizar el cumplimiento, y mayor concreción en los artículos”. Visión que concuerda con la de Arturo Ríos, que reitera que “no haría falta mejorar nada, sólo respetar la propia Constitución y las leyes que se ajustan a ésta, que es la Ley suprema del Estado, pero parece que ni a los políticos ni a algunos jueces les gusta jugar con las reglas del juego”.

El nudismo como ideología
Carmelo Velasco, secretario de la Asociación de Amigos del Nudismo de Madrid, sostiene una postura similar, y alega que “el simple hecho de decidir si ponerse ropa o no, es un acto tan personal e inocuo que las leyes no deberían meterse en ello”. “Cuando el Tribunal Supremo echa por tierra el sentimiento y la ideología de los miles de nudistas españoles con esta sentencia olvida que con el mismo argumento se podrían prohibir las procesiones de Semana Santa, las corridas de toros, los partidos políticos, y un largo etcétera de cosas cuya ideología también podríamos cuestionar, y que sin duda afectan a la convivencia”, alega Velasco. Y es que otra de las grandes batallas que mantienen este tipo de organizaciones con la Justicia es el reconocimiento del nudismo como una ideología más dentro del Estado español, que desvincula ambos conceptos hasta convertirlos en opuestos. Joaquín Plana, presidente del Club Catalá de Naturisme, incluso no duda en afirmar que “el naturismo es una filosofía de vida beneficiosa para el cuerpo y para el espíritu”.

Ayuntamientos, sin competencias sobre la ‘moral’
El nudismo dejó de estar penado en 1987, cuando se declaró que su prohibición era inconstitucional. Se abolieron los artículos 431, 432 y 577.1 sobre escándalo público del Código Penal, entonces en vigor. También se eliminó la prohibición de los reglamentos civiles. En 1988 se modificó la Ley de Costas de forma que se suprimía la cesión del ‘control de la moral’ a los ayuntamientos. “Con la nueva Ley de Costas quedó claro que las competencias municipales sobre las playas no habilitan a los Ayuntamientos (ni a nadie) a actuar como ‘policía de moralidad’, función que sí se encontraba en la antigua Ley de Costas”, señala Ismael Rodrigo.

miércoles, 22 de julio de 2015

#hemeroteca #homofobia | Mariela Castro: «Para los estadounidenses, viajar a Cuba es visitar la fruta prohibida»

Imagen: ABC / Mariela Castro
Mariela Castro: «Para los estadounidenses, viajar a Cuba es visitar la fruta prohibida»
La lealtad de la hija de Raúl Castro al régimen está fuera de duda, pero admite que el acuerdo con EE.UU. «no resolverá todas nuestras contradicciones»
Silvina Heguy | ABC, 2015-07-22
http://www.abc.es/internacional/20150721/abci-entrevista-hija-raul-castro-201507201832.html

Hay varias formas de presentar a Mariela Castro Espín. Una es por su rasgo biográfico más destacado: su familia. Es hija de Raúl Castro, el actual presidente de Cuba, y de Vilma Espín, una de las mujeres que subió a Sierra Maestra para protagonizar el derrocamiento de Fulgencio Batista en 1959. Es obviamente «la sobrina de Fidel». Pero a los 52 años, casada y con tres hijos, además ha construido una historia propia. Es sexóloga, doctora en sociología, diputada nacional y una de las pocas que rompió la unanimidad del voto legislativo –un hecho poco común en las casi seis décadas de Revolución–. Fue cuando se opuso a un cambio en el Código de Trabajo porque no incluía una claúsula ya negociada contra la discriminación por identidad de género y para quienes viven con el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH).

Dirige desde hace catorce años el Centro Nacional de Educación Sexual (Cenesex), que impulsa políticas de integración de la comunidad de lesbianas, gays, transexuales, bisexuales e intersexuales (LGTBI), perseguida a lo largo de los años en Cuba. Desde allí, el Estado ha financiado cirugías de adecuación genital y políticas de no discriminación. Sus críticos dicen que con su militancia por los derechos de los homosexuales «intenta limpiar la imagen» del país. Ella se reconoce como parte de una generación preparada para heredar el poder. Alguna vez dijo que Cuba está lista para tener una mujer en la presidencia. Habla de su familia y del presente de su país a partir de la reanudación de las negociaciones diplomáticas con Cuba. Cuenta que «para los estadounidenses viajar a Cuba es visitar la fruta prohibida»; asegura que la caída del socialismo no es tal y explica que «si no hay un perfeccionado mecanismo de participación y con diferentes temáticas, como la de LGTBI», Cuba no va a «hacer un buen experimento socialista».

—¿Cuál es la situación en este momento del colectivo LGTBI en Cuba?
—En este momento, es un colectivo que está siendo respaldo por la política del Estado cubano. La política del Partido Comunista de Cuba es la política del Estado y se está trabajando en formas de no discriminación. Explícitamente ya fueron expresadas en la Primera Conferencia del Partido Comunista de Cuba de enero de 2012 y se empezaron a traducir en leyes, como el Código de Trabajo, en el que aparece la no discriminación por orientación sexual. No incluyeron por identidad de género, pero al menos ya se habla de orientación sexual. A partir de nuestra labor de abogacía y comunicación en el Cenesex se logró conciencia en que hay que incluir en las nuevas legislaciones y en las que se estén modificando -incluida la Constitución, de la que hay perspectiva de modificación- estas formas de no discriminación. Trabajar los temas de no discriminación está en la agenda del Partido y del gobierno cubano.

—¿Cómo se llegó a tenerlos en cuenta, un cambio significativo con respecto a los cuarenta primeros años de la revolución cubana?
—Ya de niña escuchaba historias. Mi papá y mi mamá hablaban del tema en casa. La preocupación que tenían de estos temas existía porque no sabían como resolverlos. Las tragedias individuales o de familias llegaban a mi mamá por la Federación de Mujeres Cubanas, que dirigía. Yo prestaba mucha atención a las conversaciones que tenían sobre eso y preguntaba. Me sentí siempre sensibilizada. Veía que era un problema para el que no había solución, que no sabían por dónde empezar y me inquietaba porque generaban sufrimiento.

—¿Cómo fue su aproximación posterior?
—Cuando comencé a trabajar, me metí en los temas de educación sexual en niños. Después, en los de adolescentes. Fue cuando ya comencé a trabajar en el Cenesex, con prevención de embarazo, por ejemplo. Siempre buscaba ver qué herramientas ayudan a dar un salto profundo, cualitativo en las acciones que hacíamos. No soporto hacer acciones formales. Siempre busco -no sé si es lo que aprendí de la psicología, de la pedagogía o de mi mamá a quien siempre la veía actuar de esa manera- ver qué cosa significa hacer un salto cualitativo en la solución de un problema.

—Y, ¿cuándo aparecen las demandas por parte de la comunidad que sufría discriminación por su orientación sexual o identidad de género?
—Ahí, en el Cenesex, cuando observo esta problemática y veo que todavía no se han dado soluciones. Cuando asumo su dirección en el año 2000, ya se acercan a mí personas LGTBI para pedirme soluciones. Primero fueron las personas transgénero. Empecé a trabajar sobre qué estrategia seguir, qué propuestas hacerle al gobierno cubano, qué política sobre educación sexual. Me puse a estudiar este tema. Estudiando, en el diálogo con estas personas, con el Partido Comunista, con el Gobierno y la Asamblea empezamos a avanzar. Yo todavía no era diputada, pero íbamos a presentarle estrategias, pedir criterios de los legisladores y legisladoras. Empiezo a buscar en el campo de las ciencias sociales respuestas que yo no la encontraba en la pedagogía, que eran áreas en las que yo me movía más, entonces hago mi doctorado en Sociología. Me dio herramientas para observar a la sociedad cubana cómo era, cómo reaccionaba cuando hablábamos de estos temas.

—Y, ¿cómo era la reacción en una sociedad machista….?
—El diálogo sobre estos temas siempre estuvo. Desde que se creó el Grupo Nacional de Trabajo de Educación Sexual en 1972, que después en el ’89 se transformó en el Cenesex, y se fortalece. Siempre el tema se colaba en conferencia o en charlas.

—A pesar de que había legislación que penaba la homosexualidad y la perseguía…
—No había una ley que lo prohibiera ni la penalizara. Se dice que se penalizaba, pero lo que sucedía es que en Código Penal había conductas tipificadas -como escándalo público- que quedaban a la libre interpretación de los administradores de Justicia. Desde esa interpretación homófoba caían homosexuales o transgénero, que incluso la población los denunciaba por algo. Varias de estas figuras fueron eliminándose hasta que, a mediados de los años 90, se logró limpiar el Código Penal de estas, que servían para interpretaciones homófobas y que ponían en dificultad a las personas del LGTBI. Eran figuras que se habían heredado del período colonial español y de la década del 30 y después de la Revolución no se habían cambiado porque no consideraban que hacían daño.

—Pero si no las habían eliminado, las permitían…..
—Imagínate la gente interpretaba desde los prejuicios que existían y no sólo en Cuba. La psiquiatría estigmatizaba y patologizaba la homosexualidad y todavía, en el mundo, sigue patologizando a la transexualidad. Esos basamentos supuestamente científicos de la medicina han determinado mucho de estos prejuicios. Desde las ciencias sociales se consideraban conductas desviadas, desde el psicoanálisis se les veía como perversos. Desde muchos lugares estas personas estaban marcadas de una manera muy excluyente en la sociedad y Cuba no está en otro planeta, donde todo eso ocurría. Aunque había un trabajo de educación sexual sobre el liderazgo de mujeres cubanas. Mi mamá en eso se metió mucho, por sentido común. No había las herramientas científicas, porque no existían, para enfrentaba esto por una cuestión de sentido humano. Para detener que se acorrale a un ser humano, que es doloroso. Te guste o no te guste que sea así, pero acorralarlo, eso era demasiado.

—¿Su madre hablaba de esto con su padre? ¿Recuerda alguna anécdota?
—Montones. Ella hablaba con mi papá de algún caso en el que se había cometido alguna injusticia. Era permanente. Fue una de las primeras en denunciar que se quería «reformar» a los homosexuales. Pero no se los torturó, como cuentan aunque hubo malos tratos. Pero, si yo le preguntaba detalles, ella no me daba participación. Le pedía saber a quién fue que le pasó. Siempre me llamaban la atención. De niña, evidentemente, siempre tuve mi vocación por los temas sociales y humanísticos.

—Sus padres tuvieron una participación muy activa en la revolución, su padre ejercía un alto mando militar, ¿estaba presente?
—Sí, siempre. Tenían mucha satisfacción de la vida familiar, aún la tiene, y ambos siempre buscaban el espacio, a pesar de sus roles. Él siempre buscaba la manera de que el domingo «no se le echara a perder». El pedía así: «Que no me echen a perder el domingo» Entonces, a veces venían personalidades a quienes tenía que atender y él trataba de que nos incluyeran si eran cenas o almuerzos. «Con los niños», pedía. Esa generación de niños cubanos sentimos que los padres no estaban todo el tiempo con nosotros. Era la época en que ellos estaban muy involucrados en inventar la revolución, en inventar una sociedad nueva y eso generó mucho sacrificio y demandó mucho tiempo. Pero la vida familiar se mantuvo, de alguna manera. Sentíamos que no estaban los padres, pero comprendíamos que era importante lo que estaban haciendo.

—Su generación, ¿está lista para heredar el poder?
—Yo te puedo hablar de mí, yo como parte de esta generación recibo una herencia ideológica, cultural, de parte de mis padres. Una herencia de involucramiento en un proceso revolucionario, de transformaciones, de compromiso. Yo me siento en el deber de aportarle a ese proceso mis conocimientos, mis aprendizajes, mis reflexiones, mi mirada crítica a lo que se ha hecho; pero también mi propuesta y creo que esta generación está trabajando fuertemente porque no me veo a mí sola en esto. Hay mucha gente conectada en lo mismo, tratando de aportar soluciones, proyectos, ideas, soluciones a contradicciones que hemos vivido. Ha sido un proceso de mucha creatividad, una de las cosas que defiendo mucho es que perfeccionemos los mecanismos de participación a diferentes niveles y en diferentes temáticas porque yo siento que si no hay un perfeccionado mecanismo de participación y con diferentes temáticas, como las del LGTBI, no vamos a lograr hacer un buen experimento socialista.

—A ¿qué se refiere con proceso de participación?
—Creo que todo lo que hemos hecho desde el 59 es un interesante experimento de transformación social, que se ha identificado teóricamente con el socialismo como formación socioeconómica, el concepto que más aportado en el análisis de la historia, pero que en la práctica ha tenido muchas dificultades externas e internas en cada país que se ha realizado.

—Como por ejemplo…
—Internas desde todos los desconocimientos, luchas de clases, contradicciones, posicionamiento ideológico, en cómo hacer todo esto, en cada país donde se hizo, dónde se identifican aciertos y errores. Yo no considero que el socialismo fracasó, como mucha gente dice. Para mí, la caída del socialismo no existe. Se desarticuló el proceso europeo, pero Vietnam sigue con su experimento, China también, nosotros con el nuestro. El de Corea no lo conozco, por eso prefiero no hablar.

—¿Cree que la experiencia de Vietnam o China de una apertura medida, podría servir para Cuba?
—Todas las experiencias sirven, pero también hay que analizarlas desde su contexto histórico concreto no se puede extrapolar una experiencia a otra. En un análisis histórico concreto, riguroso, se pueden sacar cosas que sirven. Yo creo que se está haciendo ese proceso y te das cuenta de lo complejo que es. Todas las experiencias socialistas se han hecho en contextos de grandes hostilidades desde el exterior. Y con grandes recursos económicos, sobre todo desde los países occidentales, para hacerlos fracasar. Entonces es muy difícil un experimento socioeconómico nuevo en la historia bajo condiciones de hostilidad, en condiciones de ciudad sitiada desde el exterior y la experimentación socialista ha estado en esa situación. Nosotros seguimos bloqueados con terrorismo de Estado, campañas en los medios para tergiversar y buscar mayores adversarios. Sin embargo, crece la cantidad de personas interesadas en conocer el experimento cubano. Lo habrás visto al caminar por La Habana.

—Ese interés creció sobre todo después del anuncio del 17 de diciembre con la reanudación de las negociaciones con Estados Unidos….
—Para los americanos venir a Cuba es ver la fruta prohibida. A quienes no les permitían venir por el bloqueo, ahora lo están haciendo con permisos especiales, y en la medida que vienen traen más y más. Todos dicen que esta no es la Cuba de la que les hablaron y andan sueltos, como decimos nosotros, por todas partes explorando la realidad cubana y sacando sus propias conclusiones. Nadie les dice qué pueden ver y que no.

—Una liberalización de las condiciones del embargo, ¿cómo afectará?
—¡Por su puesto que para bien! Si nosotros estamos locos para que nos quiten el bloqueo desde que lo pusieron. Desde siempre.¿Cómo se puede desarrollar un país sometido a la condena del bloqueo financiero, económico y comercial, más atentados financiados por otro Estado, que financian a grupitos que han llamado oposición, y que no saben a quién se oponen. Porque son grupitos de ignorantes que los ponen a decir cosas y salen por todos lados. Otros son muy bichos, esos sí cogen una tajada más grande. Eso en el mundo entero estas actividades son penalizadas por la ley. Me he puesto a buscar y hasta Alemania las penaliza. Hay montones de países que castigan que se reciba dinero de una potencia extranjera que quiera crear condiciones de desastibilización para dominar. Y nosotros, hasta diría, que somos muy nobles y dejamos pasar.

—¿Cómo seguiría el proceso ideal de negociación con Estados Unidos?
—El ideal no me lo sé. Pero las personas que están participando en ese proceso sí lo saben y tengo la impresión que por los resultados que van saliendo lo saben muy bien. Creo que no solo de nuestra parte si no que desde las dos partes, tanto Cuba como Estados Unidos están negociando con deseos de buscar soluciones a nuestras principales contradicciones, quizás no todas se podrán resolver.

—Hablando de contradicciones, una de las principales contradicciones internas de Cuba actual es la escasez.
—Las contradicciones no sólo vienen con el escasez. En todo lo que estamos haciendo surgen contradicciones y hay que sentarse a dialogar para decidir el consenso. Aquí se decide las políticas por consenso, cuando se cree que no habrá consenso se demoran algunos procesos para esperar condiciones, como por ejemplo el tema que nosotros defendemos. No se han llevado algunas leyes a proceso de análisis y votación porque no lo tienen. Por eso, el proceso que se está haciendo de concientización sobre temas de LGTBI en la sociedad es para que cuando lleguemos a presentar las propuestas haya realmente un respaldo social. Llevar una ley para que salga con un consenso mínimo no es conveniente en los estilos de la sociedad cubana.

—¿Es posible que en el próximo período legislativo se trate el matrimonio entre personas del mismo sexo?
—No lo sé. Creo que el trabajo que estamos haciendo con el apoyo del Partido y las comunidades, permitirá que avance cuando se presente. El momento no lo sé, no lo han informado, pero tengo confianza de que tenemos cada vez más apoyo del Estado cubano, incluso los sindicatos se están involucrando. Hay voluntad de encontrar respuestas en estas políticas; derivaciones que se han aprobado para terminar con la discriminación de las personas del LGTBI y que, por supuesto, estamos promoviendo: la igualdad de oportunidades. Cuando hablamos de igualdad de oportunidades en el campo de la orientación sexual e identidad de género es de todo tipo. Yo ya estoy loca para que se ponga sobre la mesa.

—No terminó de contestar sobre la escasez en Cuba…
—La sociedad cubana no la vive todos por igual, para quienes tienen acceso a divisas extranjeras por turismo o por el envío de sus familiares no es lo mismo. La escasez es consecuencia de un bloqueo. Ningún país puede desarrollarse normalmente con un bloqueo, que el derecho internacional reconoce como un recurso de hostilidad y agresión, y claro que genera dificultades. El Estado, a su vez, genera mecanismos para que no se pierda la equidad en la distribución. Desde que comenzó la crisis de los 90 ya tu ves las dificultades y las diferencias entre quienes reciben remesas de familiares del exterior y que están en mejores condiciones del que no la recibe. La crisis de los 90 generó inequidades, pero no fueron desde el Estado porque éste siempre buscó en su política una redistribución equitativa de lo poco que tenemos. Como tenemos tan poquito, cuando nos reparten nos llega también muy poquito, pero por lo menos nos llega. El Estado cubano no cedió nunca a las presiones en el tema de educación y salud. Se ha planteado que se cobre por la educación y la salud para que no se afecte su calidad. Pero, ¿con qué dinero? ¿Qué dinero le vamos a pedir, si apenas está el dinero para comer? Por otra parte son derechos intocables, nunca vamos a lucrar con ellos.

Y TAMBIÉN…
Mariela “Rainbow” Castromasov
Martín Guevara 1 Havana Times, 2015-07-24

http://www.havanatimes.org/sp/?p=107967
Homosexuales cubanos a la espera (primera parte)
Jimmy Roque Martínez | Havana Times, 2015-03-03

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Homosexuales cubanos a la espera (segunda parte)
Jimmy Roque Martínez | Havana Times, 2015-03-11

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