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lunes, 1 de julio de 2024

#hemeroteca #lgtbi #28j #memoria | Barcelona: Un atril en la Rambla en memoria de la primera manifestación del orgullo LGTBI

Barcelona recuerda con un atril la manifestación gay del 26 de junio de 1977 //

Un atril en la Rambla en memoria de la primera manifestación del orgullo LGTBI

Ajuntament de Barcelona, 2024-07-01

https://www.barcelona.cat/orgull/es/noticias/un-atril-en-la-rambla-en-memoria-de-la-primera-manifestacion-del-orgullo-lgtbi-1415791

La primera movilización del orgullo LGTBI de todo el Estado español reunió en Barcelona a unas 5.000 personas el 26 de junio de 1977. La marcha comenzó en las Drassanes y fue subiendo por la Rambla hasta la Fuente de Canaletes. Ahora un atril de memoria recuerda este hecho histórico y rinde un homenaje a todas las personas que empezaron la lucha por los derechos del colectivo.

Desde el pasado sábado 29 de junio, un atril de memoria recordó esta histórica manifestación en la Rambla. El atril se descubrió en un acto que presidió el alcalde de Barcelona, ​​Jaume Collboni y que contó con varios representantes de entidades LGTBI de la ciudad, del teniente de alcaldía y concejal del distrito de Ciutat Vella, Albert Batlle, y el Comisionado de Políticas de Infancia, Adolescencia, Juventud y LGTBI, Javi Rodríguez.

Durante el acto también se hizo la entrega del reconocimiento a la trayectoria profesional otorgado por el Ministerio de Igualdad a Nazario Luque, considerado el padre del cómic underground español y uno de los pioneros en la representación artística de la homosexualidad, el sexo y el género en formato de viñetas.

La manifestación histórica de 1977
“¡Nosotros no tenemos miedo, nosotros somos”! La consigna se coreó con fuerza a lo largo de aquella manifestación histórica, que reivindicaba los derechos LGTBI y que ‘los grises’ acabaron disolviendo.

La manifestación había sido convocada por el Frente de Liberación Gay de Cataluña (FAGC), que en ese momento era ilegal. Encabezada por el colectivo trans, se añadieron a la comunidad homosexual miembros del movimiento feminista y vecinal, sindicatos y varios partidos políticos.

“Mi cuerpo es mío y hago con él lo que me da la gana”. “¡Amnistía sexual!” “¡No somos peligrosos!” Fueron otros lemas que pudieron leerse y oírse a lo largo de la manifestación.

Ya llegando a la plaza de Catalunya, la policía realizó varias cargas y disparó balas de goma. Al menos tres manifestantes resultaron heridos graves y un cuarto, Oriol Martí, fue golpeado, detenido y encarcelado durante 56 días en la Modelo.

Al día siguiente de la marcha, el FAGC publicó un comunicado valorando muy positivamente la movilización y denunciando la actuación de la fuerza pública para reprimir una manifestación que, hasta la aparición de la policía, había tenido un carácter pacífico.

Durante la Transición, la entidad obtuvo gran apoyo de organismos sindicales y partidos políticos. Con su lucha, logró, en 1979, la exclusión de los gais de la Ley de peligrosidad y rehabilitación social y la legalización de las organizaciones homosexuales en 1980.

lunes, 18 de septiembre de 2023

#libros #gais #memoria | Ocaña : el eterno brillo del sol de Cantillana

Ocaña : el eterno brillo del sol de Cantillana / Carlos Barea (ed.).

Madrid : Dos Bigotes, 2023 [09-18].
254 p.

/ ES / Libros / ENS / REC / Contracultura / Gais / Memoria / Ocaña / Performatividad / Queer / Testimonios / Transgresión

📘 Ed. impresa: ISBN 9788412653571 / 20,95 €
📝 Cita APA-7: Barea, Carlos (ed.) (2023). Ocaña : el eterno brillo del sol de Cantillana. Dos Bigotes.


Una obra que profundiza, en el 40º aniversario de su muerte, en la figura de Ocaña, un artista libre y transgresor. ¿Qué tiene la figura de José Pérez Ocaña que, cuarenta años después de su muerte, sigue despertando admiración? ‘Ocaña. El eterno brillo del Sol de Cantillana’ es un volumen colectivo coordinado por Carlos Barea que trata de responder a esta pregunta a través de una mirada multidisciplinar a la vida y la obra de uno de los artistas más destacados de la contracultura catalana de finales de los años setenta y principios de los ochenta. Con la intención de arrojar algo de luz sobre un personaje del que mucho se ha dicho, pero poco se ha escrito, el libro reúne a un gran plantel de autoras y autores que se han encargado de investigar su trabajo y todo aquello que rodeó su figura: desde su ‘sexilio’ casi forzado a su obsesión por el imaginario religioso en sus pinturas o ‘performances’, pasando por un análisis del contexto artístico-cultural en el que se desenvolvió. Además de textos de personas tan cercanas a Ocaña como el director de cine Ventura Pons, su amigo íntimo Nazario o una entrevista a su hermano mellizo, se incluyen dos documentos inéditos: un relato biográfico firmado por el propio artista y una carta de su puño y letra que escribió a Felipe de Paco. ‘Ocaña. El eterno brillo del Sol de Cantillana’ es, en definitiva, un libro que pretende desentrañar el misterio de un artista absolutamente libre que se marchó vestido de sol y cuyo resplandor ha llegado hasta nuestros días.

Carlos Barea (Granada, 1987) es graduado en Publicidad y Relaciones Públicas por la Universidad Rey Juan Carlos, máster en Escritura Creativa por la escuela Hotel Kafka y máster en Estudios LGTBIQ+ por la Universidad Complutense de Madrid. Ha colaborado con varios medios, especializándose en crítica de cine y literatura LGTBIQ+, además de trabajar como lector profesional para diferentes editoriales. También imparte talleres de creación literaria LGTBIQ+, así como otros relacionados con la diversidad en el mundo audiovisual, en colaboración con FAD y Netflix. En relación con su faceta de escritor, en 2020 publicó su primera novela, ‘Bendita tú eres’ (Egales), y en 2023 coordinó las obras colectivas ‘Flores para Lola. Una mirada queer y feminista sobre la Faraona’ (Dos Bigotes y Egales) y ‘Ocaña. El eterno brillo del Sol de Cantillana’ (Dos Bigotes). En ese mismo año también participó en ‘¡Larga vida al trash!’ (Dos Bigotes), un repaso por la obra de John Waters desde la óptica de diferentes autores especializados en cine.

sábado, 20 de mayo de 2023

#hemeroteca #gais #transgresion | Nazario: “Soy un superviviente del sida, del alcoholismo, del tabaquismo… y no tengo ningún complejo de culpa”

Nazario Luque //
Nazario: “Soy un superviviente del sida, del alcoholismo, del tabaquismo… y no tengo ningún complejo de culpa”

El dibujante presenta una exposición en la galería Bombon Projects dedicada a Anarcoma, el transgresor personaje con el que alcanzó la popularidad en la revista ‘El Víbora’ en los años ochenta
Ianko López | ICON, El País, 2023-05-20
https://elpais.com/icon/2023-05-20/nazario-soy-un-superviviente-del-sida-del-alcoholismo-del-tabaquismo-y-no-tengo-ningun-complejo-de-culpa.html 

Hace 45 años se publicaba la primera entrega del cómic 'Anarcoma', las aventuras de una detective transexual en los bajos fondos de Barcelona, salpimentadas de sexo explícito, que pronto pasaron de la estricta marginalidad a los expositores de los kioscos. La Transición española era quizá el momento propicio para este tipo de movimientos. Su autor, Nazario Luque (Castilleja del Campo, Sevilla, 79 años), bajo la firma Nazario, llevaba desde principios de la década de los setenta publicando sus rompedoras historias dibujadas, a menudo protagonizadas por hombretones cargados de testosterona y ligeros de bragueta. Pero fue gracias a la llegada de Anarcoma a las páginas centrales de la revista ‘El Víbora’ cuando alcanzaría la difusión que su obra merecía. Después pasó a temas en teoría más elevados, inspirados en la ópera y la literatura, y también a exponer sus pinturas en galerías convencionales, porque se había cansado de dibujar penes, según sus palabras. Y, sin embargo, la alta cultura y la cultura popular siempre acaban confluyendo: la galería de arte Bombon Projects, una de las más prestigiosas de Barcelona, dedica su actual exposición, ‘Anarcoma, tú y yo’ (hasta el 17 de junio) al personaje más popular de Nazario, lo que supone un justo homenaje con ocasión del aniversario.

¿Cómo se le ocurrió la idea de Anarcoma?
Yo quería hacer una historia para una serie estilo ‘continuará’ y publicar al final un álbum recopilando todas esas entregas, y para eso hacía falta un personaje potente. Y pensé que un detective sería lo adecuado. Lo que pasa es que un detective hombre me resultaba demasiado ‘déjà vu’, con Bogart y tal, y en mujer ya estaban Barbarella o Modesty Blaise. También quería retratar el ambiente homosexual de Barcelona, pero pensé que si el personaje fuera un homosexual sería lo mismo que un hombre, solo que acostándose con otros hombres. Hacerlo transexual daba más juego, y de paso podía retratar el ambiente de los locales de transformistas.

¿Se inspiró en alguien en particular?
Muchas amigas travestis me preguntaban: “¿Te has inspirado en mí?”. Pero yo me había inspirado en todas, con esos pechos hormonados y una polla grande, y la llamé ‘Anarcoma’ como mezcla de anarquista y carcoma. Empecé publicándola en la revista ‘Rampa’, una publicación de destape típica de esa época, que solo duró 4 números. Entonces, el director de ‘El Víbora’ pensó que estaría muy bien como página central en colores para su revista. Y fue un bombazo.

¿A qué atribuye ese éxito?
No era solo yo, sino todo los artistas que empezamos con el rollo ‘underground’: [Javier] Mariscal, [Francesc] Capdevila ‘Max’, [Antonio] Pamies, [Miguel] Farriol... 'El Víbora' llegó a vender 30.000 ejemplares en sus mejores momentos. Era una revista heterosexual, o para todos, porque yo me negué a participar en revistas solo homosexuales.

¿Por qué?
Porque eran una especie de gueto. Esta llegaba a todo el mundo. Muchos amigos me dijeron: “Recibir en mi pueblo la revista cuando estaba en el armario era una liberación”.

En aquel momento no se hablaba del personaje como trans, sino como travesti. ¿Cómo ha visto la evolución del movimiento trans en este tiempo?
Para los transexuales entonces el paso era más complicado y arriesgado, porque las siliconas fallaban o la operación no siempre funcionaba bien, y te quedabas a medio camino entre una cosa y otra. Yo tenía amigas a las que les había fallado y estaban arrepentidas. No era fácil la elección, pero había quien se arriesgaba. En ‘Anarcoma’ incluí también el personaje del robot, fabricado como supermacho, que empieza a sentirse mujer, a travestirse y hormonarse y actuar como mujer. Esto era llevar las cosas a un límite... no sé si estrambótico, pero sí rizar el rizo de la normalidad, dentro de la normalidad que ellas pudieran tener.

¿Qué le parece el feminismo transexcluyente?
Estar contra todo no es nada positivo, no me hace ninguna gracia. Me suena a cuando los maricones [sic] no dejaban entrar a mujeres en sus bares. Algo así, de intransigencia, es lo que sienten estas personas que no admiten la realidad que hay.

En sus historias siempre sacaba unos arquetipos masculinos muy distintos de los hombres musculadísimos y perfectos. Los suyos eran robustos, peludos y calvos. ¿Se debía a un fetiche erótico personal?
Es que no me gustan los chicos jóvenes, no me atraen. Mis novios suelen tener mínimo 30 o 34 años y responden a ese prototipo que dices. No digo Alejandro, mi marido, que tenía una polla fantástica. pero no era así. Pero mis novios sí, me gustaban con barriguita y tal. Alejandro y yo formábamos una pareja abierta, y los novios que nos ligábamos cada uno los conocíamos con 30 años y al cabo del tiempo tenían 50. En cuanto te das cuenta, son mayores. No tienen mis 80, pero sí los sesenta y tantos. A uno al que conoció Alejandro hace 15 años le dio un ictus un día después de follar y lo ingresamos en el hospital. Y así sigue.

¿Cree que la pareja abierta es una opción mejor?
La pareja homosexual muchas veces es un remedo de esa pareja heterosexual. Tengo un vecino que en casa con su marido jamás va a meter un novio. Su normalidad es la suya y la mía es la mía, pero la de él a mí no me gusta, me parece una hipocresía. Yo me acuerdo de cuando al principio Alejandro me era infiel, y ahora la palabra “infiel” me resulta tan tonta como “marido” o como “viudo”.

¿Cómo lleva usted la viudedad?
Alejandro y yo nos casamos ‘in articulo mortis’ cinco días antes de morir él, y pasé de marido a viudo. Y veo los papeles y leo “viudo” y me parece que no tiene ningún significado. Con el matrimonio como lo conciben la iglesia y la sociedad nunca he estado de acuerdo. Cuando se aprobó pareja de hecho fuimos enseguida a registrarnos, pero después, cuando se podía uno casar, fuimos reticentes porque nos recordaba a el sacramento de la Iglesia. Pero hay muchos otros homosexuales a los que les gustaría hasta ir vestidos de novias, con toda esa parafernalia heterosexual.

¿Es usted más partidario de la disidencia que de la asimilación?
De joven tenía la falsa ilusión de considerar la homosexualidad como algo revolucionario. Pensaba que el homosexual debía ser de izquierdas y solidario, y otras cosas que me gustaban. Y luego me di cuenta de que no, que hay homosexuales burgueses, que no se preocupan del que tienen al lado. Los hay hasta de extrema derecha.

¿Se considera un activista?
Yo me enfado cuando me retratan como un cliché de homosexual activista por mis cómics. Activismo es, como también he hecho, acudir a manifestaciones en apoyo de los saharauis, o dar clases de español a inmigrantes, o participar en la lucha contra un macrovertedero que querían poner en mi pueblo, o retirarme de una exposición que hizo el ministerio de Cultura durante la guerra de Irak. Son otro tipo de implicaciones, no solo las del tema homosexual. Y luego sí, he participado en apoyo a los seropositivos o la campaña por el condón. Pero el primer dibujo que me publicaron en mi vida, en cuanto vine a Barcelona, fue por un cura de aquellos llamados obreros, que me preguntó si le podría hacer un panfleto y le dije que sí. Y yo pensé que un panfleto sería más atractivo para la gente si llevaba dibujos que con un texto duro, así que así lo hice, y ese fue mi primer dibujo publicado.

En cierto momento su obra cambió de rumbo y pasó a referentes de la llamada alta cultura, al parecer porque se había cansado “de dibujar pollas”. ¿Las pollas son incompatibles con la alta cultura?
Había veces que de verdad me cansaba de pintar pollas. Mucha gente me identificaba con ‘Anarcoma’ cuando yo hice muchas otras cosas. Lo que me gusta es contar historias, y como se me daba bien dibujar, lo he hecho con cómics. Pero también me gustan la ópera y el teatro. En ‘Salomé’ y ‘Turandot’ seguía estando el sexo, solo que de manera más sutil. Igual que cuando pinto mis cuadros. Nunca pierdo de vista el sexo porque me apasiona. Siempre sostengo que soy adicto al sexo como otro lo será a lo que sea. Me gusta practicar sexo a cualquier hora, y no siempre con hombres fantásticos, pero eso no se lo digas a nadie.

Cuenta usted que en la primera manifestación del orgullo gay en Barcelona se relegó a su amigo Ocaña por presentarse vestido de mujer, porque se quería mostrar la imagen de “un maricón macho, no afeminado”. ¿Hemos mejorado en eso?
No solo lo habían relegado a Ocaña, sino a travestis y afeminados en general, para dar la imagen de que el homosexual es “normal”, tan macho como cualquier macho. Y hubo protestas de los colectivos de travestis y homosexuales, como las hubo en Francia, donde ocurrió lo mismo. Nosotros luchábamos contra los que nos querían discriminar, pero resulta que discriminábamos a las mariquitas por no ser machos. Menos mal que hubo una revisión de esto.

La manifestación fue prohibida durante un tiempo, pero hoy se ha convertido en una gran oportunidad de mercado.
No me he perdido ninguna manifestación desde la primera. Está la manifestación y luego está la cabalgata, con los maricones vestidos de cuero y las travestis como si fuera el carnaval de Tenerife, que como espectáculo me puede resultar divertido, pero como militante prefiero ir a la de siempre. Pero no tengo nada contra los que quieran manifestarse divirtiéndose.

¿Qué opina sobre quienes dicen que había más libertad antes que ahora?
Depende de para qué cosa hoy hay mucha más libertad, claro. Recién llegado a Barcelona, me echaron del cine Arnau cuando el acomodador me pilló con otro en el váter. Y en Londres, en los urinarios de Piccadilly, me vino un tipo por detrás que resulta que era policía y me llevó a comisaría. Había falta de libertad en todas partes. Hoy coges el móvil y al maricón más cercano le mandas fotos o te vas a Montjuïc a estar con el culo al aire.

Antes citaba su apoyo a los seropositivos. ¿Se considera un superviviente de la crisis del sida, incluida la culpabilidad, que es típica de los supervivientes?
Superviviente me considero, por supuesto. No ya por el sida sino por todo. Llegar a los 70 es supervivencia. Al sida, al alcoholismo, al tabaquismo… he pasado muchas pruebas para llegar a esta edad. Ahora bien, no tengo ningún complejo de culpa.

Usted vive en plena Plaza Real de Barcelona, que ejemplifica muy bien el progreso de la turistificación en la ciudad. ¿Cómo vive usted este fenómeno?
Ahora mismo he salido de mi casa y he tenido que esperar que pasaran delante de mí 40 o 50 personas de la cuarta edad, más que de la tercera, que yo me preguntaba qué hacían aquí con lo a gusto que estarían en su casa o en la playa tomando el sol. Pero no, los llevan de un lado para otro viendo cosas que no sé si les resultarán interesantes. No comprendo esta histeria por hacer turismo hasta la muerte. Han comido el coco a todo el mundo de una forma tan fuerte que están con ansiedad por ver cosas que no les interesan en absoluto. Una persona a la que nunca le ha interesado el arte me parece una tontería que vaya a un museo solo para hacerse selfis.

Usted decidió abandonar Sevilla, donde vivía y ejercía como profesor, para trasladarse a Barcelona, de donde ya no se fue. ¿Por qué?
Por el cosmopolitismo de la ciudad. Para los jipis era lugar de paso a Formentera o Ibiza. Cuando por primera vez vi un jipi de pelo largo fumando porros me dio sensación de libertad. Además, las revistas se editaban en Barcelona, y aquí había gente de todos los sitios. No solo vine yo: Ocaña vino de Sevilla, y Mariscal de Valencia, y Ceesepe, Hortelano y Ouka Leele de Madrid. Había una amalgama de gente de fuera que vinimos buscando esta especie de libertad que se respiraba.

¿En qué trabaja ahora?
Estoy con muchas historias, muy ocupado entre las exposiciones, y las colaboraciones, y mi amigo el del ictus. Pero quiero seguir escribiendo, pero también disfruto de otras cosas.

viernes, 10 de marzo de 2023

#hemeroteca #gais #contracultura | Nazario: «La represión puede provocar especímenes como el marqués de Sade o como yo, con perdón»

La Voz de Galicia / Nazario //

Nazario: «La represión puede provocar especímenes como el marqués de Sade o como yo, con perdón»

Dibujante, pintor, fotógrafo y últimamente escritor, presenta los dos primeros volúmenes de su autobiografía, editados por Anagrama
M.C. | La Voz de Galicia, 2023-03-10
https://www.lavozdegalicia.es/noticia/cultura/2023/03/10/nazario-represion-puede-provocar-especimenes-marques-sade-perdon/0003_202303G10P37992.htm 

«Vamos al ‘underground’». Una invitación a hablar de su vida de cómic y frenesí en la Barcelona de los años 70 suena a oídos de Nazario Luque (Castilleja del Campo, Sevilla, 1944) como una invitación a comer. «¿Es un restaurante?», pregunta entre risas. Son las dos y al dibujante, pintor, fotógrafo y últimamente escritor, que hizo de su homosexualidad el tema central de su obra artística, no le llega el momento de sentarse a la mesa. «En Sants había una tienda de productos gallegos a la que iba mucho a comprar. Pulpo buenísimo, un pan increíble, lacón, un queso que solo se producía dos meses al año porque las vacas comían una hierba que solo crecía esos meses, castañas, exquisiteces, vaya», resume en un hotel de A Coruña horas antes de presentar los dos primeros volúmenes de su autobiografía, editados por Anagrama.

La comida lo lleva a Alejandro Molina, su pareja durante 36 años, fallecido hace siete. «Comer fuera a mí no me hace gracia, cocinábamos los dos y cuando murió hice lo que llaman resiliencia. Conocí a tres inválidos alcohólicos que vivían en la plaza Real y estuve cinco años bajándoles comida caliente. Cociné para los cuatro hasta que murieron dos, un marroquí ya mayor y una alemana. La verdad es que les hice un favor pero ellos también a mí porque me ayudaron a sobrellevar la soledad», cuenta.

Con 79 años, «cinco o seis amantes, cantidad de proyectos, una exposición en una galería muy moderna de Barcelona y un documental sobre los 80», Nazario está razonablemente bien. Sus amantes, a los que compartía con su pareja —«soy muy fiel», advierte—, forman parte del libro que está escribiendo, en el que repasa «la crisis del ladrillo, el cierre de las galerías, por qué dejé de pintar, el cambio de chip y los dos años trabajando en mi web, exhaustiva: metí todo mi trabajo y todos los escándalos, antes de dedicarme a escribir».

Los escándalos, «algunos muy curiosos», apunta, tienen que ver con las escenas de sexo homosexual —explícito a veces— que pueblan sus álbumes desde ‘San Reprimonio’, «uno que prefiere castrarse antes que caer en la tentación de abrirle la puerta del coche a un chaval que estaba en la acera esperando que alguien la abriera; y hoy lo tienen [el álbum] en la colección permanente del Reina Sofía», explica Nazario, que cuenta cómo la educación religiosa de su madre y de los Salesianos, «que me inculcaron la culpa y me hicieron la vida imposible», influyó en su primera fase ‘underground’.

La etiqueta, por encima de los bajos fondos y la coherencia con que vivió siempre, le llegó por las similitudes con los dibujantes estadounidenses que fundaron el cómic ‘underground’, Robert Crumb, Rick Griffin o S. Clay Wilson, y no le sirve del todo. «Nosotros no éramos ‘underground’, éramos pobres», resuelve. «Marginal y contracultura, nos decían. Y un día a mi padre le dieron una publicación que ponía ‘Nazario, el héroe contracultural’, y viene y me dice: "Hijo mío, hay que ver, con el dinero que me ha costado darte una cultura y ahora dicen que eres lo máximo de la contracultura". Mira las palabras cómo se pueden interpretar».

Nazario oyó tocar al mejor guitarrista de la historia del flamenco y sabe que en Suecia ni su vida ni su obra serían las mismas. «Aquí la represión tiene eso, que al encontrar una válvula de escape, puede llegar a provocar especímenes como el marqués de Sade o como yo, con perdón».

viernes, 1 de abril de 2022

#hemeroteca #gais #cine | Un robot con un pene respetable: el impacto del cine en la obra de Nazario

El Periódico / Fotograma de 'Vegas in space' //

Un robot con un pene respetable: el impacto del cine en la obra de Nazario.

La Filmoteca de Catalunya dedica una ‘Carta blanca a Nazario’ en la que el autor de cómics y pintor reivindica algunas de sus películas favoritas. Algunos de los títulos elegidos por el artista tienen traslación a su obra.
Quim Casas | El Periódico, 2022-04-01
https://www.elperiodico.com/es/ocio-y-cultura/20220401/carta-blanca-peliculas-nazario-filmoteca-catalunya-13464191

Nazario Luque es pintor, autor de cómics, uno de los padres del tebeo 'underground' español. Un narrador, en definitiva, que hizo de la transgresión, estilo. Quizá le habría gustado realizar películas, y por ello considera el cómic como el pariente pobre del cine. El trazo, los ángulos de la composición, la luz y el color sobre papel impreso sustituyen el laborioso y costoso, en términos económicos, proceso de construir decorados, dirigir actores, filmar, rebelar, procesar y estrenar un filme. Ni con el digital resulta más práctico.

Así que Nazario, guionista y realizador de sus historietas, se convirtió en uno de los narradores más importantes de la contracultura española (la de verdad) desde su fortín barcelonés, dibujando un espacio habitado por chulos, travestis, prostitutas, robots eróticos de falo gigantesco y aventureras de la noche canalla. Los trasladó al cómic desde mediados de los años 70 hasta finales de los 90, cuando decidió dedicar todo su tiempo a la pintura. ‘Mujeres raras’, ‘Nuevas mujeres raras’, ‘Turandot’, ‘Alí Babá y los 40 maricones’ y la más popular de sus creaciones, ‘Anarcoma’ (cuyas muchas andanzas fueron recopiladas integralmente en un tomo en 2017) son parte indisociable de la historia del cómic 'underground', de la revista ‘El Víbora’ y la editorial La Cúpula.

Aperitivo
Tanto le gusta el cine a Nazario que la Filmoteca de Catalunya le ha ofrecido carta blanca para que seleccione una decena de sus películas preferidas, por motivos de lo más diverso. Es solo eso, una especie de aperitivo en el que seguro que también podrían haber estado melodramas de Rainer Werner Fassbinder, Luchino Visconti, Pier Paolo Pasolini o Hans-Jürgen Syberberg.

Esta ‘Carta blanca a Nazario’ se abre el próximo martes con la proyección de ‘Die puppe’ ('La muñeca'), filme de Ernst Lubitsch realizado en 1919 y que será presentado por el propio artista, y se cierra el martes 19 de abril con ‘Lust in the dust’, un wéstern 'trash' y trans protagonizado por Divine y Tab Hunter en 1985.

Parentescos
La película muda de Lubitsch es una auténtica rareza, desbordante en imaginación, que se basa en un cuento de E.T.A. Hoffmann: la historia de un joven muy tímido que se casa con una muñeca autómata sin saber que ha sido suplantada por una mujer de verdad. En el universo gráfico de Nazario han aparecido seres mecánicos con apariencia humana como XM2, compañero de andanzas de Anarcoma, "un robot fabricado y patentado por los hermanos Herr, calvo y velludo, fuerte y de polla respetable, cuyo secreto está en su ombligo, donde tiene un botón y, si lo aprietas, el robot se pone a tus órdenes con el miembro empalmadísimo", tal como lo describió Nazario en su presentación de personajes del volumen ‘Anarcoma. Obra gráfica completa’.

El trasunto sexual del filme de Lubitsch es distinto, por supuesto, pero es muy interesante la reivindicación que realiza Nazario de ‘La muñeca’ por su carácter lúdico y transgresor en una época en la que el cineasta, aún afincado en su Alemania natal, rodaba grandes producciones históricas como ‘Madame DuBarry’ y ‘Ana Bolena’.

Lo tiene todo
En una selección cinematográfica de Nazario no podía faltar Marlene Dietrich, el gran icono ‘queer’ en los tiempos del cine clásico. Podría haber escogido cualquiera de las películas que hizo con Josef von Sternberg, el cineasta que mejor supo mostrar en pantalla la ambigüedad y fascinación de la actriz, pero la opción de ‘Marruecos’ (1930), su primer filme en Hollywood con el director, es la más clara.

Historia de pulsiones amorosas y fatalistas entre una cantante de cabaret y un legionario, lo tiene todo para seducir a Nazario, que la considera la más redonda de todas las que hicieron juntos: glamur, sofisticación, perversión, obsesión, pulsión sexual, los planos de Marlene vestida de hombre, el toque canalla del legionario Cooper. Una de las 30 ilustraciones que conforman el ‘Abecedario para mariquitas’ que Nazario publicó en 1978 en la revista ‘Bazaar’ -"lleno de guiños, picardía, iconos gais y homenajes"- está dedicada precisamente a Dietrich.

Perspectiva militante

Desde la perspectiva gay militante que Nazario y los artistas de su generación siempre representaron, es lógico que en la selección se encuentre también ‘No es perverso ser homosexual, perverso es el contexto’ (1971), una especie de ensayo sociológico sobre la homosexualidad en Berlín que supuso el primer largometraje de Rosa von Praunheim, uno de los cineastas más militantes del cine gay. El filme pudo realizarse porque desde 1969 los homosexuales no eran procesados, aunque hasta 1994 siguió siendo considerada un delito. Von Praunheim y Nazario escogieron caminos bien distintos al hablar del tema, pero ambos han sido fundamentales para avanzar en el proceso de normalización social, aunque la homofobia siga campando a sus anchas hoy en día.

Tampoco podía faltar una película del canadiense Bruce LaBruce, el Ralf König del celuloide gay. Nazario ha seleccionado ‘Gerontophilia’ (2013). Si LaBruce es conocido sobre todo por su imaginario más punk y sadomasoquista, lo que entronca con no pocas historias de ‘Anarcoma’, en esta película cuenta la relación entre un joven que se siente atraído por los hombres de avanzada edad y uno de los pacientes del geriátrico en el que acaba trabajando.

Recuerdos de La Paloma
Puede sorprender la presencia de ‘El placer’ (1950), obra maestra de Max Ophüls basada en tres cuentos de Guy de Maupassant. No hay aparente temática gay, pero para Nazario es un filme "con unos movimientos de cámara que me dejan atónito siempre que la veo", lo mismo que con ‘Carta de una desconocida’, ‘Madame de...’, ‘Lola Montes’ y otros filmes de Ophüls. Además, "el pasillo del local de baile de la primera historia, la del hombre mayor que se pone una máscara para parecer más joven, me recuerda a La Paloma".

La película más sorprendente en esta selección es ‘Vegas in space’ (1991), una serie B trans de Philip R. Ford que Nazario conserva aún en una cinta de VHS: "Rebasa lo kitsch, este concepto ni siquiera sirve para el filme". Sus protagonistas son tres tripulantes masculinos de una nave espacial que se hacen pasar por mujeres para entrar en el planeta Clítoris, habitado solo por mujeres. Busquen imágenes: más delirante, imposible. Nazario se inspiraría en algunos aspectos para la historia de Anarcoma con Metamorfosina y sus pirañas tuertas.

Los secretos del artista
La carta blanca se completa con ‘Las aventuras del príncipe Achmed’ (1923-1926), el primer largometraje animado de la historia, realizado por Lotte Reiniger con la técnica del papel recortado para contar la historia de un califa y un caballo mágico, y dos trabajos de Pol Merchan: ‘Pirate boys’ (2018), sobre la escritora punk y teórica del feminismo prosexo Kathy Acker y el fotógrafo intersexual Del LaGrace Volcano, cuyo trabajo discurre en torno a la representación del género; y ‘Faunos’ (2022), un retrato del propio Nazario en el que el artista le permitió al director abrir la caja en la que guardaba todo tipo de objetos comprados en Els Encants y desentrañar los misterios guardados en su altillo.

miércoles, 3 de noviembre de 2021

#hemeroteca #gais #contracultura | Nazario: "Espero que algún día se reconozca a la contracultura de los setenta la importancia que tuvo"

Público / Nazario //

Nazario: "Espero que algún día se reconozca a la contracultura de los setenta la importancia que tuvo".

Hablamos con el artista de contracultura, de cultura gay y de la evolución de la ciudad Barcelona. No hablamos de la serie de televisión sobre Anarcoma (la cláusula de confidencialidad nos lo impide).
Ángel Ferrero | Público, 2021-11-03
https://www.publico.es/culturas/nazario-espero-dia-reconozca-contracultura-setenta-importancia-tuvo.html 

Pocas presentaciones necesita a estas alturas Nazario (Sevilla, 1944), incluso para quien sólo esté remotamente familiarizado con el cómic ‘underground’ y la contracultura de los setenta. Nazario vuelve a ser noticia estos días por partida doble: en el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo (CAC) de Sevilla hay en marcha una retrospectiva sobre su obra y en Barcelona es uno de los protagonistas de una exposición en el Palau Robert sobre la contracultura en Catalunya.

P. Actualmente hay una retrospectiva sobre usted obra en el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo (CAC) de Sevilla y en la exposición en el Palau Robert de Barcelona, ‘L’underground i la contracultura a la Catalunya dels 70: un reconeixement’, figura en un lugar destacado. ¿Se considera un referente?
R. Yo no me considero un referente, me consideran un referente. La época de los setenta en Barcelona tuvieron una importancia que no se le ha reconocido. Espero que algún día se le reconozca. La exposición del Palau Robert es una especie de aperitivo, donde estoy como parte de una coral o un colectivo. La exposición de Sevilla es una retrospectiva, tengo un espacio enorme para mi obra, tanto de cómic como de pintura o fotografía, que es lo que estoy haciendo desde hace unos 15 años. Fotografías de la Plaza Real, fotografías de mis novios en la cama, fotos de espectáculos, de acontecimientos, de fiestas, de correfocs en la plaza... En otra sala hay más de 50 fotografías de desnudos de novios, amigos... La exposición del Palau Robert está muy bien porque es casi una exposición salida de la nada y el espacio es minúsculo. Le han sacado un partido enorme al espacio, con mucho éxito, porque la gente tiene curiosidad por ver esto de los setenta, ver qué es.

P. ¿Por qué dejó el cómic?
R. En un momento me puse a dibujar y noté que la vista que tenía, fantástica, que la comunicación entre el pincel, la plumilla y el papel, que era la misma cosa, era una especie de barrera. Tengo una especie de glaucoma, que me trato, una catarata en el ojo derecho que es complicada de operar porque tengo la retina envejecida... Todo esto hace que escribir en la pantalla del ordenador o hacer fotos sea más fácil. La precisión que tenía para dibujar... Si no es con esa precisión no me apetece hacer nada.

P. He leído en una entrevista a Shangay que hay un proyecto en marcha para hacer una serie de televisión sobre Anarcoma. No sé si tiene alguna cláusula de confidencialidad, pero me interesó mucho…
R. ... medio hay una cláusula de confidencialidad. Pienso que a raíz de La Veneno, como tuvo tanto éxito, alguien se dijo que esto de Anarcoma podría estar bien.

P. Estos años se ha hablado mucho de la Ley Trans. En Anarcoma te adelantaste al hacer del protagonista un transexual.
R. Lo considero un acierto. Ten en cuenta que esto era al final de los setenta.

P. Por eso...
R. Comencé a publicar las historias de Anarcoma en una revista que se llamaba Rambla, que era una de aquellas revistas de la época de destape. Publicaba dos páginas en blanco y negro de las primeras historias de Anarcoma. Fue un acierto. Quería hacer una historia con continuidad. Lo disfruté mucho. Yo participaba, y me dibujo, yo y Ocaña, junto con Anarcoma. Me gusta mucho este juego de meter a los personajes dentro de mi vida. La seguí con cariño. La tercera parte la tenía terminada, se resolvían las tramas y todo esto. Pero me cansé de la historia. Un día descubro que tengo el guion. Lo pasé a texto y me lo publicó Laertes. Tiene un poco el problema que es un libro sobre cómic, pero es un libro, en las librerías no saben si colocarlo en un apartado o en el otro.

P. Vive en la Plaza Real, uno de los lugares más céntricos de toda Barcelona. ¿Cómo ha visto desde aquí todos los cambios que han ido ocurriendo en la ciudad desde los setenta, después de las Olimpíadas, después del Forum? Para llegar hasta aquí casi hemos tenido que abrirnos paso a codazos entre los turistas.
R. Pasa en todos lados. Para la inauguración de la exposición en Sevilla me invitaron a alojarme en un hotel que está justo al lado de la Catedral, que es un sitio insoportable. Les dije que no quería ese hotel. El hotel tiene terraza, piscina, se ve la Giralda... Esto a mí no me llama la atención, a los turistas sí. Sales a la calle y todo son restaurantes para turistas. La verdad es que estaba incómodo. Lo mismo pasa si vas a Córdoba o a cualquier otra ciudad. Los centros han perdido carácter. Todo son tiendas de souvenirs. Tienes que huir un poco de lo que es el centro.

P. Además de la ciudad, también ha cambiado mucho la situación política...
R. Partidario de Yolanda Díaz, por supuesto.

P. ... tenemos a un partido de ultraderecha como tercera fuerza y un aumento de agresiones homófobas, algo que no pasaba desde hacía años.
R. Pero eso de la homofobia... En el fondo el problema es mucho mayor. Donde ven una grieta para meter cizaña, se meten. Y eso estando en minoría. Si se meten con el PP a gobernar, porque hoy Ciudadanos no cuenta...

P. Algo que he hablado en alguna ocasión con el artista y activista heretik radikal es cómo la cultura gay ha pasado de ser contracultura a estar más o menos normalizada, pero también se ha convertido en un nicho de mercado. ¿Qué opina del llamado 'capitalismo rosa'?
R. Bueno, los homosexuales, muchos de nosotros al menos, tenemos un poder adquisitivo que ya lo querrían para sí muchos, pero vamos, que no tiene comparación con el poder adquisitivo que pueden tener los heterosexuales... Que nosotros tengamos un poder adquisitivo, que formamos un lobby... todo eso es exagerado, casi es la forma de pensar de los antisemitas, como si fuéramos una elite. Lo que pasa es que está saliendo a la luz gente que antes estaba en el armario. Muchos jugadores de fútbol todavía no se atreven.

P. Yo diría que casi ninguno.
R. Pues eso. O cualquier tipo de deportista o personaje público... Los políticos igual sí porque piensan que vende. Todos quieren sacar un poco de tajada. Como lo del Premio Planeta y Carmen Mola. Mucha gente piensa que se han puesto el pseudónimo de mujer porque realmente es un atractivo comercial hoy en día. Debería ser algo totalmente normal. También no por ser homosexual vas a ser mejor. Hay muchos homosexuales que son fachas, que son de Vox.

P. Seguramente.
R. Seguramente no, que lo son. Yo hubo un tiempo en que consideraba ser homosexual revolucionario. Y no. Ser homosexual, descaradamente, y hacer una apología de la homosexualidad, o no una apología, sino una afirmación: puedo tener tantos derechos como pueda tener cualquier independientemente de lo que yo haga en la cama, porque en la cama toda la gente no funcionamos igual. Vete a saber lo que haces tú en la cama, siendo heterosexual, u otro homosexual. Las relaciones sexuales tienen tal variedad que dividirlo en homosexual y heterosexual ya casi me parece aberrante. Yo los dividiría más bien en sexuales y asexuales: personas interesadas en el sexo, ya sean heterosexuales, homosexuales o como quieras llamarlo, y asexuadas, gente que están medio castradas, bien mentalmente, bien por su condicionamiento religioso, social. Esto sí que es una verdadera división formal del sexo. Pero la otra me parece equivocada.

P. ¿Por qué cree que votan a Vox?
R. Deben tener sus razones. Ellos se deben preguntar por qué voto a Podemos, o otra gente vota socialista o independentista. Vox apoya la religiosidad, los toros, la cacería, la tradición... Y hay muchos homosexuales que son tradicionalistas, a los que les gustan las procesiones, las vírgenes, los santos, los ritos. Ahí es donde está ese nexo de unión entre algunos tipos de homosexuales y la derecha o Vox.

viernes, 24 de septiembre de 2021

#hemeroteca #homosexualidad #arte | Nazario, de la rebeldía a la libertad

Imagen: Diario de Sevilla / Nazario //

Nazario, de la rebeldía a la libertad.

El Centro Andaluz de Arte Contemporáneo recorre todas las facetas estéticas de este referente europeo del cómic, que convirtió el humor y el deseo en motores de su creación.
Charo Ramos | Diario de Sevilla, 2021-09-24
https://www.diariodesevilla.es/artes_plasticas/Nazario-rebeldia-libertad_0_1613840602.html 

Nazario (Castilleja del Campo, Sevilla, 1944), padre del ‘underground’ español, fue maestro nacional antes que dibujante y en sus variados destinos, como Morón de la Frontera, intentó aplicar una máxima que había leído en El libro rojo del cole, una monografía de inspiración marxista publicada en Dinamarca en 1969 donde se alentaba a los jóvenes a cuestionar las normas sociales. "La primera receta que me adjudiqué de ‘El libro rojo’, que me compré en Francia cuando aún no estaba traducido aquí, era que ningún niño obediente podía ser un niño libre. Así que en mi clase los niños eran libres para mear cuando les apetecía, y yo dejaba entrar a los que otros tutores expulsaban al pasillo. Les daba libertad a todos pero les exigía que, cuando hubiera un examen, supieran lo mismo que los niños de las otras clases donde había un profesor con una vara leyendo el periódico y no se oía una mosca". Esa actitud, obviamente, le generó numerosos problemas -"me acusaban de todo"-, hasta que un día apareció un cura obrero del barrio y le pidió dibujar un panfleto político. "Me dio las directrices de lo que quería, imprimieron el panfleto por las dos caras, y ahí comenzó todo", evoca en el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo (CAAC), que hasta el 28 de febrero le dedica su mayor retrospectiva en un museo.

Dibujos, pinturas, fotografías, vídeos y escrituras, entre otros medios, levantan acta en ‘Nazario’ de la transgresora actitud vital y estética de este hombre de orígenes humildes que en Barcelona se convirtió en uno de los grandes dibujantes del cómic europeo. Y por eso -explica- su padre, que en tiempos de escasez procuró a toda costa "que pudiera estudiar algo útil en lugar de Bellas Artes", un día le telefoneó abrumado "porque los periódicos empezaban a definirme como el pope de la contracultura, y me dijo: 'Con el dinero que me he gastado en darte cultura parece una especie de burla".

Nazario comenzó en la adolescencia a hacer dibujos para acompañar dictados y textos, y de aquellas obras primigenias el comisario de la muestra y director del CAAC, Juan Antonio Álvarez Reyes, ha seleccionado una historieta sobre Juana de Arco realizada a lápiz en Sevilla con la que arranca esta exposición circular que desde finales de los años 60 a la actualidad, cuando realiza sus obsesivas y ‘voyeuristas’ fotografías de la Plaza Real de Barcelona, sorprenderá "por la amplitud de los lenguajes y disciplinas estéticas empleadas", según la consejera de Cultura, Patricia del Pozo, que admira del dibujante "su vitalidad, su combate contra cualquier forma de represión y su reivindicación pionera de los derechos homosexuales".

Esta barroca retrospectiva incluye además algunos de los textos autobiográficos que Nazario Luque Vera ha dado a la imprenta en los últimos años, como el primer volumen de sus memorias, ‘La vida cotidiana del dibujante underground’, publicado por Anagrama, que también editó el segundo con sus confidencias sobre su formación sexual y cultural en los convulsos años sesenta y setenta (‘Sevilla y la Casita de las Pirañas’). Los recuerdos allí vertidos, que le descubrieron como un memorialista sublime, se agolpan ahora en su conversación en la jornada inaugural de esta muestra, aplazada un año por la pandemia.

Para Álvarez Reyes, "la exposición se abre y cierra en Sevilla, donde se ha concebido este montaje, porque aunque su trayectoria artística se desarrolla en Barcelona, en la obra de Nazario aflora siempre con humor su nostalgia de la cultura y las costumbres andaluzas, al igual que ocurría en la de su gran amigo Ocaña". La primera parte del recorrido expositivo atiende su faceta como dibujante desde finales de los años 60 hasta sus últimos cómics de principios de los años 90. "La presencia del humor es siempre clave en su trabajo", valora el comisario.

En Morón de la Frontera, en contacto con el flamenco y el mundo hippie, pero también con los americanos de la base, Nazario descubrió el cómic ‘underground’ estadounidense y la obra de Robert Crumb, determinante en la definición de su estilo gráfico.

Nazario reconoce, al ver reunido todo este material, que "lo mío desde siempre fue crear historias. Intenté pintar al óleo pero no era lo que me gustaba. También quise tocar la guitarra flamenca pero, por mucho que Diego del Gastor me enseñara falsetas y le acompañara en las fiestas con Juan Talega o Fernanda y Bernarda, aquello tampoco era lo mío. Lo mío era el cómic. Pero no me fui a Barcelona quemando las naves porque siempre he sido pragmático, así que pedí un traslado como maestro y terminé en una barriada pobre de emigrantes, la mayoría andaluces. Cuando llegué a Barcelona entre 1970-71 con aquella carpeta de dibujos sevillanos mis amigos me animaron a hacer cómics. Y así creamos en la casa de la calle Comercio la comuna de El Rrollo [con Farry, Javier Mariscal, Montesol y Pepichek], empezamos a inventar revistas y a editarlas semiclandestinamente y comenzó mi trayectoria como dibujante de cómic", rememora del colectivo que publicó el primer tebeo ‘underground’ de España, ‘El Rrollo Enmascarado’.

La muestra ilustra con profusión el éxito de otro cómic editado por el grupo, ‘Purita’, una historia "inspirada por una amiga de Sevilla hija de militares y de clase media que vuelve a encontrarse con la pauta patriarcal de autoridad cuando se casa con el novio", la define su creador. Sin embargo, tras publicar otros cómics como ‘Purita’ sobre la liberación de la mujer, a Nazario empezó a parecerle "todo un poco falso porque yo, como homosexual, tenía que defender los derechos de los homosexuales y sacarlos de la represión y la castración religiosa que sufrí desde pequeño en casa de mi madre y en el colegio". Con todas esas reflexiones, al instalarse en Barcelona, "hice una historieta llamada ‘San Reprimonio’ [‘Tentación, martirio y triunfo de san Reprimonio virgen y mártir’, 1971-72] que hoy forma parte de la colección permanente del Reina Sofía y, como siempre está expuesta, no ha podido viajar a Sevilla. Trata de un hombre que entra de noche en el Parque de María Luisa a ligar pero acaba siempre castrando su deseo para demostrarse a sí mismo que no caerá en el pecado de la homosexualidad; hasta que finalmente se corta el miembro viril que, cuando lo convierten en santo, es venerado en una especie de relicario".

De su actividad barcelonesa y la inmersión en el mundo canalla de los años 70 hay aquí numerosos testimonios procedentes de colecciones privadas y de museos como el Reina Sofía, que aporta los originales de ‘Sábado, sabadete’ (1971-72), considerada una de sus mejores obras; también hay préstamos del Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC) o del Macba, que posee su cómic monográfico ‘La piraña divina’ (1977), cuya persecución policial provocó la disolución del grupo.

A finales de esa década, y decidido a ampliar su compromiso con los derechos homosexuales, el sevillano creó el que ha sido el mayor hito de su carrera, la detective travesti Anarcoma, que se adentra en los bajos fondos de Barcelona. "Sus historias se han traducido a numerosos idiomas. Recientemente se ha publicado en Brasil y además me han comprado los derechos de autor para hacer una serie de televisión. ‘Anarcoma’ ha sido el éxito que me ha permitido llevar la vida que llevo a estas edades", sonríe satisfecho. ‘Anarcoma’ se hizo famosa en ‘El Víbora’ -cuya primera portada dibujó Nazario en 1979- pero dos años antes el artista había publicado ya al personaje en la revista ‘Rampa’, como recoge la muestra del CAAC.

Otras estancias acercan su obra dedicada a la música y el rock, como su cubierta para el vinilo ‘Ansia’ de Dogo y los Mercenarios, o su homenaje a Lou Reed, que luego el cantante utilizó sin permiso para la portada de un disco.

En los años 80 Nazario crea una versión libre de la obra ‘Salomé’ de Oscar Wilde y trabaja durante varios años en su gran obra sincretista ‘Turandot’, hoy propiedad del CAAC, en la que a partir de la ópera con música de Puccini concibe todo el vestuario y la escenografía mezclando la tradición china con el barroco religioso andaluz.

En 1994 publica ‘Alí Babá y los 40 maricones’, la obra con la que se despide del cómic y que incluye un vibrante homenaje a su amigo Ocaña, al que esta exposición recuerda en varias series y en el cartel que Nazario realizó para las fiestas barcelonesas de la Merced.

"Primero Nazario dejó la guitarra, luego a principios de los 90 dejó el cómic y el alcohol, y entonces recuperó la pintura", explica el comisario de estas series de acuarelas que recrean la vida en las casas que dan a la Plaza Real: balcones, buhardillas, salones con bodegones de libros -Nazario es un gran lector-, palmeras... En esas obras de los 90 está muy presente el artista Alejandro Molina, su pareja durante 36 años, fallecido en 2014 y que le ha legado un centenar de plantas que Nazario cuida con exquisita fidelidad en el piso de 60 metros cuadrados que compartieron.

Por regarlas deberá regresar pronto a Barcelona aunque su nostalgia del sur es el hilo conductor de este viaje circular que concluye -o arranca- con cerámica de la Cartuja y postales de Sevilla en blanco y negro fotografiadas por Serrano que ilustran su faceta coleccionista y fetichista.

Nazario mantuvo siempre con Alejandro una relación abierta. Convivieron durante cuatro décadas aunque cada uno tenía novios y relaciones paralelas que no interferían con su proyecto en común, como se aprecia en la sala dedicada a sus fotografías homoeróticas, con ecos de Mapplethorpe, que el comisario ha ubicado tras la serie de vídeos y fotosecuencias captadas desde la ventana de la Plaza Real, igualmente obsesivas. Álvarez Reyes reivindica esta etapa final de su trayectoria "porque es completamente singular" y revela que el motor del artista, antes y ahora, ha sido el deseo. "He renunciado al alcohol y al dibujo, pero a lo que no pienso renunciar es al sexo", corrobora Nazario.

Aunque ha hecho exposiciones en galerías y museos, como Nazario-Barcelona 1972-2022 en el Palau de la Virreina, él reconoce que ésta supera a todas. "No soy nacionalista en absoluto, ya se trate de nacionalismo catalán o de aquello de que ‘mi virgen es la más guapa y mi pueblo el más bonito’, pero me hace ilusión que esta muestra sea en mi ciudad. Cualquier sitio donde viva y lo pase bien es mi sitio, y desde hace 40 años es la Plaza Real de Barcelona. Pero me encanta Sevilla, comer churros en el bar La Centuria y pensarla de lejos".

martes, 20 de abril de 2021

#libros #homosexualidad #testimonios | Un pacto con el placer

Un pacto con el placer / Nazario Luque Vera.

Barcelona : Laertes, 2021 [04-20].
298 p.

/ ES / BIO / Libros / Gais / Aceptación / Adolescencia / Homosexualidad / Infancia / Nazario Luque / Testimonios
📘 Ed. impresa: ISBN 9788418292309 / 20,90 €

[.es] El temprano nacimiento a la sexualidad en un pequeño pueblo de la provincia de Sevilla (Castilleja del Campo), con menos de quinientos vecinos, un niño endeble y enfermizo es educado entre cuatro tías maternas, las vecinas y una madre víctima de la beatería. Nazario confesará que su madre, queriendo hacer de él un santo, consiguió fabricar un mártir. Encerrado en un pequeño pueblo. Complejos de culpa. Educación en colegio de curas salesianos. Joven víctima de un pederasta. Su despertar a la homosexualidad en las butacas de los cines. El intento desesperado por ocultar su homosexualidad con novias y ligues. Sus estudios de Magisterio en Sevilla. Estudios en el pueblo. Siempre solo. Siempre soñando con un mundo lleno de fantasías y diversiones inalcanzable. Con la oreja pegada al aparato de radio.

👤 Nazario Luque Vera. Nace en un pequeño pueblo de Sevilla en enero de 1944. Trabaja en Sevilla como Maestro de adultos durante quince años. Estudia la guitarra flamenca varios años hasta que se traslada a vivir en Barcelona en 1972. Dibuja cómics siendo considerado el padre del underground.

jueves, 30 de enero de 2020

#hemeroteca #documentales | El loco, loco universo de El Palmar de Troya llega a la tele

Imagen: Vanity Fair
El loco, loco universo de El Palmar de Troya llega a la tele.
Antes de que se pusiera de moda tener dos papas, en la España de los 70 y 80 ya convivían el de Roma y el del Palmar de Troya. Ahora, una serie documental repasa la historia de esta peculiar organización religiosa.
Edu Bravo | Vanity Fair, 2020-01-30
https://www.revistavanityfair.es/cultura/entretenimiento/articulos/el-palmar-de-troya-historia-papa-gregorio/43136

El próximo día 6 de febrero a las 22 horas, Movistar+ estrenará ‘Bendita tú eres', el primer episodio de ‘El Palmar de Troya’, serie dirigida por Israel del Santo, que supone una nueva apuesta de la cadena de pago por las producciones de no ficción, después de la buena acogida de ‘ETA, el final del silencio’.

Con periodicidad semanal y a lo largo de cuatro capítulos de cincuenta minutos, los espectadores conocerán la historia de Clemente Domínguez y Manuel Alonso, de sus visiones marianas y del fenómeno religioso, inmobiliario y empresarial que crearon alrededor de ellas. Una aventura que comenzó como congregación religiosa, se convirtió en iglesia, protagonizó un sonado cisma en el catolicismo y acabó mutando en una secta.

Para ello, el equipo de las productoras 93 metros y 100 balas, liderado por el director Israel del Santo y el subdirector Daniel Boluda, han pasado tres años recopilando materiales que hasta el momento nunca había sido vistos ni oídos. Desde entrevistas a testigos presenciales, pasando por fotografías de archivos privados, películas domésticas de Super-8 y grabaciones de los éxtasis de varios de los videntes que afirmaban ver a la virgen, mucho antes de que Manuel y Clemente hicieran aparición en esta historia y la acaparasen en exclusiva.

Las niñas primero
Todo comenzó en 1968, cuando cuatro niñas que jugaban en un campo de El Palmar de Troya –pedanía de Utrera, provincia de Sevilla– afirmaron haber visto un toro con las astas verdes, un hombre ahorcado y una mujer de extraordinaria belleza. La noticia no tardó en extenderse por los alrededores, como tampoco tardaron los curiosos en acudir al lugar con el deseo de tener las mismas visiones que las niñas. Los más afortunados decían entrar en éxtasis, ver a la virgen, hablar con ella y, en ocasiones, sufrir estigmas.

A medida que pasaban los meses, las niñas que tuvieron las primeras visiones fueron desplazadas por esos nuevos videntes adultos, que acudían al lugar a cualquier hora del día o de la noche, acompañados de curiosos, místicos y periodistas, que comenzaron a prestar atención a las apariciones. Entre esos curiosos que llegaron en la tercera hornada se encontraban Clemente Domínguez y Manuel Alonso, dos amigos que, si se atiende al testimonio que Nazario Luque da en su libro de memorias ‘Sevilla y la Casita de las pirañas’, tenían otros intereses además de la religión. A mediados de los sesenta, el dibujante de Anarcoma no podía imaginarse que “aquel culo orondo” de Clemente, “que en los jardines de Murillo, a altas horas de la madrugada, asomaba entre unos pantalones bajados hasta las rodillas y una gabardina recogida por delante cuya abertura trasera se abría como las cortinas de un escenario ofreciéndose al viandante, llegara un día a posarse sobre el almohadón que cubría la silla gestatoria del papa Gregorio XVII”.

Además de los parques de Sevilla, Clemente y Manuel comenzaron a frecuentar el lugar de las apariciones y a grabar los mensajes que la virgen daba a otros videntes. Unos mensajes que, convenientemente transcritos con una máquina de escribir e impresos en octavillas, eran posteriormente comercializados por la pareja, que obtenía interesantes beneficios por la venta. A esos documentos se sumaron más tarde estampitas y otros recuerdos hasta que, un día, Clemente también comenzó a entrar en éxtasis y ver a la virgen.

Un tipo de fiar
Según explican varios testimonios incluidos en 'Bendita tú eres', Clemente rebosaba bonhomía, empatía y resultaba una persona fiable. Además, tenía una memoria prodigiosa para las fechas, los nombres y las situaciones pasadas, lo que le facilitaba su relación con los creyentes que asistían a sus éxtasis y que difícilmente dudaban de la veracidad de sus visiones, entre las que estuvo una que anunciaba curaciones milagrosas a las personas que bebieran o se bañasen un determinado día con el agua de un pozo cercano. La noticia llegó a ser publicada en los periódicos y, el día de la fecha indicada por la virgen a través de Clemente, mas de 40.000 personas fueron pasando por el lugar para probar ese agua milagrosa a cambio únicamente de la voluntad. Al finalizar la jornada, se contabilizaron varias curaciones y muchos miles de pesetas lo que, lejos de alegrar a Manuel y Clemente, les sumió en una gran inquietud.

Los terrenos en los que se venían produciendo las visiones desde 1968 eran privados y, en cualquier momento, el propietario podía poner fin a tan pío y rentable negocio. Por esa razón, Manuel y Clemente decidieron comprarlos. A pesar del alto precio solicitado por el dueño, los dos amigos pudieron hacerse con ellos gracias a la donación de 18 millones de pesetas realizada por una baronesa. A partir de entonces, dueños ellos del lugar, expulsaron del predio a los demás videntes y se quedaron en exclusiva con las visiones.

Como explicaban Israel del Santo y Daniel Boluda en la presentación de la serie, El Palmar de Troya no se entiende sin la coyuntura sociopolítica. Los movimientos de derechos civiles, el antibelicismo surgido por la guerra de Vietnam, el feminismo y otras demandas sociales provocaron que la Iglesia católica abordase una modernización que, entre otras cosas, cambió parte de la liturgia para hacerla menos solemne y más humana. Por ejemplo, oficiar las misas en el idioma del país y no en latín, hacerlo de frente a los fieles en lugar de dándoles la espalda, incorporar canciones populares a la misa y no comulgar directamente de la mano del sacerdote. En definitiva, unos cambios que, si se atiende a los mensajes de la virgen recibidos por Clemente, no convencieron demasiado a la Corte Celestial. Esta situación fue utilizada por la pareja para captar a los fieles más conservadores y retrógrados y dar un paso más allá en su estrategia: si la Iglesia católica estaba traicionando sus principios, no era la iglesia verdadera. Por tanto, se les abría la posibilidad de presentarse ante la sociedad como la única iglesia que defendía las esencias católicas.

De este modo y ayudados por un obispo vietnamita descontento con el trato que le había dispensado el Vaticano, Manuel y Clemente consiguieron ser ordenados sacerdotes católicos. Unos días más tarde, fueron promovidos a obispos, lo que les habilitaba para nombrar sacerdotes ellos mismos. En el plazo de unas semanas, El Palmar de Troya tenía sacerdotes y obispos suficientes como para extender su estructura por todo el mundo. De hecho, aprovechando que habían sido denunciados por la jerarquía religiosa sevillana, Clemente y Manuel se marcharon a Francia y Suiza donde, entre otras cosas, aprovecharon para recaudar fondos para la Congregación de los Carmelitas de la Santa Faz, que es como oficialmente se denominaron dentro de la Iglesia. Sin embargo, mientras regresaban de Francia por carretera, sufrieron un accidente de tráfico, a consecuencia del cual Clemente perdería la visión de los dos ojos.

El 'Wild Wild Country' cañí
En ese punto álgido es donde concluye el primero de los cuatro capítulos de El Palmar de Troya. Los otros tres narran la autoproclamación papal de Clemente, el cisma, el esplendor de la organización, su decadencia, las acusaciones de abusos sexuales y los últimos acontecimientos en los que se ha visto en vuelta la secta. Entre ellos destacan las tribulaciones de Gregorio XVIII, tercer papa palmariano, que se enamoró de una de las monjas de la congregación, se escapó con ella y, cuando se les acabó el dinero para vivir, decidió saltar el muro de la basílica y atracarla. Una acción que desencadenó una reyerta en la que se vieron implicados sacerdotes del Palmar y el antiguo papa, que acabó pasando una temporada en prisión.

De hecho, hasta que no fue liberado, el equipo de 93 metros y 100 balas no pudo entrevistar a Sergio Ginés María, antiguo Gregorio XVIII, que participa en el documental junto a otros adeptos que han abandonado la organización y que son las voces que mejor conocen lo que sucede dentro de la Basílica del Palmar. A pesar de que Israel del Santo y su equipo visitaron el templo, asistieron a algunos de los oficios y se entrevistaron con Pedro III, actual papa, la organización declinó participar en el documental.

Tras el pase del primer capítulo, ‘El Palmar de Troya’ es lo más parecido a un ‘Wild Wild Country’ español. No obstante, las diferencias entre ambas producciones son notables. La primera de ellas, de carácter presupuestario. Como puntualizaba su director Israel del Santo, la complejidad de la historia palmariana y sus cincuenta años de existencia son difícilmente resumibles en cuatro capítulos –dos menos que ‘Wild Wild Country’– que no llegan a los sesenta minutos. Ampliar la duración de la serie hubiera sido una buena solución para, por ejemplo, dar cabida a muchas de las entrevistas que se han quedado fuera del montaje final. En palabras de Daniel Boluda, solo se ha incluido un 1% del material disponible y, aunque esta cifra tal vez sea una exageración, hubo entrevistas que tuvieron que ser eliminadas en su totalidad. La segunda diferencia principal es que, en contra de lo que sucede con ‘Wild Wild Country’, ‘El Palmar de Troya’ no apuesta por el documental puro y duro, sino que opta por incluir dramatizaciones que, a pesar de su buena factura, no enriquecen la historia, al tiempo que restan fuerza (y metraje) a los testimonios personales, mucho más creíbles y potentes que cualquier explicación o apostilla visual.

En todo caso, desde el primer capítulo de ‘El Palmar de Troya’ queda claro que la serie marca un antes y un después a la hora de abordar este tema. Los trabajos posteriores que se hagan sobre el Palmar serán deudores de este proyecto no solo por la calidad de los materiales sino por el tacto al presentarlos y al tratar a los entrevistados. Como explicaba Del Santo, a diferencia de lo que han hecho los medios de comunicación en este medio siglo, el equipo de 93 metros y 100 balas no ha ido al Palmar a rodar todo lo posible en una mañana, sino que ha permanecido en el lugar tiempo suficiente como para que algunas entrevistas se hayan alargado durante días. Unas charlas rodadas con naturalidad y en las que los implicados, independientemente de lo increíble de aquello que cuentan, están tratados con absoluto respeto. En palabras de Daniel Boluda, “mucha de la gente que participa lo ha hecho venciendo la vergüenza que les provocaba que sus vecinos o sus parejas se enteraran de que habían creído en las visiones o habían estado dentro de El Palmar de Troya durante años”. No obstante, recordaba, “si se dan las circunstancias adecuadas, cualquier persona en un momento dado de su vida puede acabar formando parte de una secta de este tipo”. Amén.

viernes, 26 de julio de 2019

#hemeroteca #lgtbi #arte | Arte en defensa propia

Imagen: El Mundo
Arte en defensa propia.
Las Naves acoge la exposición Museari Queer Art aprovechando el 50 aniversario de la revuelta por los sucesos de Stonewall Inn,
Salva Torres | El Mundo, 2019-07-26
https://www.elmundo.es/comunidad-valenciana/2019/07/26/5d3ab44821efa0e82e8b46b8.html

El cineasta Pier Paolo Pasolini, aludido en la exposición Museari Queer Art por Ricard Huerta, se refirió a su obra caracterizándola por un «anhelo de vida» que lindaba con cierto «sentimiento de exclusión». Sentimiento que, según él, no disminuía, sino que aumentaba «el amor a la vida». También habló de la soledad inherente al creador que dedica muchas horas para dar forma a algo que, a su juicio, «es fuerza, abandono, vicio, libertad, para dar estilo al caos». Soledad y exclusión con las que imprimió de intenso canto a la vida sus películas.

La muestra Museari Queer Art que, aprovechando los sucesos de Stonewall Inn ocurridos en 1969, acoge en esta ocasión Las Naves, se hace eco de las palabras de Pasolini para insistir en esa voluntad de resistencia a través del arte. De manera que en su cuarta edición, con 50 exposiciones realizadas desde 2015 en su museo online, reúne un total de 14 proyectos, en los que diversos artistas exhiben sus diferentes formas de representar ese anhelo de vida. Anhelo que suele estar asociado con cierta incomprensión.

El escritor Oscar Wilde se refería a esa incomprensión diciendo que no había ningún artista que viera las cosas como son en realidad, «si lo hiciera, dejaría de ser artista». Museari Queer Art acerca al espectador una serie de propuestas artísticas que hurgan en esa dificultad de entendimiento hacia lo propio y ajeno. Pasolini, de nuevo, trillando ese camino: «Hay que decir que mientras los intolerantes creen que la diferencia de los diferentes carece de explicación y, por lo tanto, sólo merece odio, los tolerantes a menudo se preguntan, más o menos sinceramente, por las razones de esa diferencia».

Desde el propio Ricard Huerta, que además de aludir a Pasolini en sus acrílicos se refiere también a Robert Indiana, Patricia Highsmith o Maria Mercé Marçal, al historietista Nazario Luque, pasando por Natividad Navalón, Eva Máñez, Graham Bell Tornado y Anna Maria Staiano (La Erreria), Sebas Martín o Pepa Arróniz, entre otros, la exposición se adentra en los vericuetos de la diversidad sexual, que es tanto como decir en el intrincado universo de las formas que tenemos de relacionarnos con nuestro propio cuerpo y, desde ahí, con el del otro. Incluso con la naturaleza, de cuyo proceso de colonización se hará cargo La Erreria en una visita guiada y performance P.I.N.Q. que tendrá lugar en Las Naves el 1 de agosto.

Nazario, en su propuesta, «convierte el sexo en tema obsesivo de sus cómics, siendo el primer dibujante que usa la temática gay como fuente de inspiración en su obra», según se hace constar en el catálogo de la exposición que hasta el 31 de agosto permanecerá en Las Naves. Temática gay que, asociada a los colectivos LGTBIQ+, fue precisamente el detonante de lo ocurrido en el bar Stonewall Inn de Nueva York un 28 de junio de hace 50 años, como protesta por la actuación violenta de la policía en una redada contra miembros de esa comunidad que frecuentaba el pub.

Eva Máñez refleja, en las fotografías expuestas en Museari, la intervención de un grupo de transexuales invitados todos los años en la ciudad Cusco en Perú, para que bailen en honor de la Virgen de Copacabana la danza denominada 'Morenada', que se remonta a la época colonial de cuando la trata de esclavos. Sebas Martín, utilizando sus propias palabras, se hace cargo en sus ilustraciones de hombres en diferentes entornos históricos, fantásticos o cotidianos: «Hombres, hombres, siempre hombres saliendo de mi lápiz. Historias de hombres con hombres en la fina barrera que puede separar el erotismo de algunos más explícito».

De la persecución de los homosexuales en el franquismo se ocupan Marina Cochet, Juan Sepúlveda y Antonio Santos, en ilustraciones de la novela gráfica 'El Violeta' (Draku Editorial). Un relato que se adentra en los años 50 y en la ley de peligrosidad social que en España llevó a muchos homosexuales a la clandestinidad, el exilio o la integración previa negación de su orientación sexual. Pepa Arróniz, tomando como punto de partida la representación plástica del cuerpo femenino, cuestiona los roles de la mujer, ampliando su crítica al conjunto de la sociedad «en unos momentos en que se está produciendo una polarización en demasiados ámbitos», señala la artista en el marco de su Proyecto Hyster.

Natividad Navalón, mediante unas obras impresas en papel de algodón, contrasta esta textura algodonosa con la más áspera imagen de diferentes cuerpos femeninos con agujas clavadas, fusiles o pistolas tatuadas. Arte en defensa propia contra esa hostilidad que, viniendo del cuerpo social en su conjunto, se inscribe en la propia mujer. Ángel Pantoja, por su parte, realiza un collage digital de bustos, en los que problematiza el binarismo de género mediante la dislocación que tenemos de la estatuaria clásica.

Museari Queer Art se completa con los trabajos de Ricardo Cotanda, Cacho Falcón, Randomagus, Elia Torrecilla y Del LaGrace Volcano. Todos ellos fieles al espíritu de Museari (Museu de l'Imaginari), cuyo objetivo principal es «la promoción de la educación artística y de la historia como instrumentos fundamentales para la defensa de los derechos humanos, con un especial énfasis en el respeto a la diversidad sexual y los colectivos LGTBIQ+». Como diría Pasolini, la tragedia actualmente es que «ya no hay seres humanos, hay máquinas extrañas que chocan entre ellas».

sábado, 20 de julio de 2019

#hemeroteca #comic #homosexualidad | Nazario Luque: "Volvemos a sufrir una ola de puritanismo"

Imagen: El Mundo / Nazario Luque
Nazario Luque: "Volvemos a sufrir una ola de puritanismo".
El dibujante. considerado el padre del cómic underground español, recibe en Valencia el premio Museari a la Creación Artística.
Salva Torres | El Mundo, 2019-07-20
https://www.elmundo.es/comunidad-valenciana/2019/07/20/5d32288cfc6c8303288b4599.html

Detrás de su eterno bigote, ahora ya canoso, aparece Nazario Luque, autor entre otros cómics de ‘Alí Babá y los 40 maricones’, ‘Turandot’, ‘Mujeres raras’ o ‘Anarcoma’. Suya fue la primera portada de la mítica revista ‘El Víbora’, nacida durante la Transición y desaparecida en 2005, y suyo también el honor de haber publicado el primer cómic gay hace ya casi 45 años. Eso sí, en Francia, porque aquí era todavía imposible. El sarcasmo grotesco de sus portentosos dibujos ha ido abriendo paso a la homosexualidad, transformando su excepcionalidad en asunto cotidiano. Ha visitado Valencia para recibir el premio Museari a la Creación Artística en las Naves, atisbando el regreso de ciertos nubarrones.

P. ¿'La visita' (1975) es el primer cómic publicado de temática homosexual?
R. Es el primer cómic de sexo explícito entre dos hombres. Anteriormente lo había hecho Tom de Finlandia, pero no como cómic y no con una historia como ésta. La visita trata de una pareja de novios que va a casa de unos amigos y, nada más llegar, las mujeres se van de compras y los hombres se quedan allí. Entonces se miran, se tocan y acaban enrollándose en la cama haciendo todo un kamasutra. Luego terminan, vienen las mujeres, se despiden y como si no hubiera pasado nada. Tuve que publicarlo en Francia, porque aquí era imposible, y lo hice en ‘La Piraña Divina’, que era una publicación clandestina.

P. Ya han cambiado las cosas desde entonces, ¿no?
R. Sí, claro. Historias que yo había tenido que publicar en Francia clandestinamente, en 1978 ya pude hacerlo con el álbum ‘San Reprimonio y las pirañas’, y no se metieron conmigo por las imágenes, se metieron con el prólogo que había escrito Terenci Moix, al que le llevaron a juicio y todo. Les pareció más fuerte el texto que las imágenes. Terenci Moix decía cosas como ésta: «La belleza de Nazario se muerde a sí misma la cola continuamente, como una masturbación. Belleza onanista, pues, como lo fueron todas, oficiales o no... Siempre pienso que el señor Píndaro, después de cantar a los atletas de Olimpia, debió hacerse una paja que, en atención a la Academia, consideramos canónica».

P. Prosigamos... Ahora, entonces, ¿ya no somos un país tan retrógrado?
R. Yo me acuerdo hace unos años que se hablaba de la ola de puritanismo en Estados Unidos y aquí, después de tanta conquista, la estamos volviendo a sufrir ahora. A mí, por ejemplo, me han cerrado el Facebook por unas imágenes... Una revista como ‘El Víbora’ hoy en día no te la dejarían, tendría problemas. Ha habido una especie de involución a determinados niveles. Pienso que ha habido un avance social promovido por los movimientos homosexuales, feministas, ecologistas y logros como el matrimonio homosexual y la adopción. Pero ahora, ya ves, hay gente que quiere volver a cambiar la historia.

P. O sea, que volvemos a las andadas.
R. Hay que seguir insistiendo y estando al pie del cañón, porque algunos pensarán que ya se ha conseguido todo, pero lo cierto es que suceden cosas como que me cierren el Facebook, y sé que me estoy jugando hasta que me cierren la página, lo cual no quiere decir que ahora me ponga a subir cosas inocuas.

P. ¿Por qué se la han cerrado?
R. Pues por una fotografía mía desnudo leyendo ‘El Víbora’ en la bañera y donde se ve ligeramente la polla por encima del agua. Lo publiqué con una especie de guión encima de la polla. Y ahora he colgado una portada de ‘El Víbora’ en la que había una chica encima de una tumba y con una especie de ángel. He puesto la fotografía en la que me basé, de un amigo con la polla tapada con un guión y el pezón también tapado de una amiga, para hacer esto, y a Facebook le ha parecido agresiva.

P. ¿La orientación sexual sigue prevaleciendo sobre la inteligencia?
R. Yo lo plantearía de otro modo. ¿Por qué la permisividad con la violencia y, sin embargo, la pacatería y el miedo que hay con el sexo? Cualquier niño hoy en día tiene acceso a cualquier página pornográfica en la que hay sadomasoquismo y lo que sea. Muy bien, pero por otra parte hay una hipocresía en este sentido, porque después de todo acceden a ello, haciéndonos creer que hay cierto control.

P. ¿Que el IVAM haya incluido el cómic en su programación también es una evolución en ese reconocimiento de la novela gráfica?
R. Aquí falta todavía mucho para que el cómic se normalice, como en otros países más desarrollados. A mí me compró hace años obra el Reina Sofía y tengo también en el Museo de Arte Contemporáneo de Sevilla, pero aquí en el IVAM pues igual se dedican solamente a tener obra de artistas valencianos, pero no en general de artistas de una época determinada. El señor Lafuente [Archivo Lafuente de Santander] ha considerado sin embargo que la obra de todos los dibujantes de los 70 tiene un valor especial, por retratar una época como la Transición, en la que, como ya he dicho, había publicaciones prohibidas.

P. Hay cineastas como Pedro Almodóvar que dicen que hay películas suyas de entonces que hoy igual no podría hacer.
R. Yo pienso que es así, pero no solamente en España, sino en otros países. Yo he hecho ahora el ‘Integral Anarcoma I y II’ en Francia, y se lo han ofrecido a Alemania e Inglaterra, que ya lo habían publicado en su momento, y han declinado hacerlo.

jueves, 18 de julio de 2019

#hemeroteca #diversidadsexual | El cineasta Ventura Pons recibe el Premio Museari 2019

Imagen: València Extra / Ventura Pons (c)
El cineasta Ventura Pons recibe el Premio Museari 2019.
València Extra, 2019-07-18
https://valenciaextra.com/es/premio-museari-2019/

La entrega de los premios Museari 2019, que reconocen el trabajo de diferentes profesionales en favor del derecho a la diversidad sexual, ha tenido lugar en Las Naves. Estos galardones están organizados por Museari, dirigido por Ricard Huerta y Germán Navarro, un museo online que promueve la educación artística y de la historia como herramientas para la defensa de los derechos humanos. La ceremonia ha tenido como escenario la exposición «Museari Queer Art», que permanecerá en el centro de innovación hasta el 30 de agosto.

El cineasta Ventura Pons ha recibido en Las Naves el premio Museari Activismo 2019 por su constante lucha en favor de los colectivos LGTBIQ a lo largo de toda su trayectoria como director de cine y empresario. Pons ha dirigido películas como «Ocaña retrato intermitente», «Esta noche o jamás», «La vida abismal» o «Caricias», entre otras.

Los premios Museari son galardones que reconocen la defensa de los derechos a la diversidad sexual. En el marco de estos reconocimientos, el autor Nazario Luque ha recibido el premio Museari Creación Artística 2019 por «la gran calidad de su trabajo en el mundo del cómic y como escritor». Es un artista que ha tratado sin prejuicios temáticas vinculadas a las disidencias sexuales y a las problemáticas sociales.

La editorial Egales, referencia en literatura de temática LGTBIQ durante 25 años, ha recibido el premio Museari Comunicación 2019. Egales está vinculada a librerías como Berkana (Madrid) o Cómplices (Barcelona) y apuesta por textos tanto de autoría joven como de nombres clásicos.

Por su parte, Juan Vicente Aliaga ha recibido el premio Museari Academia 2019. El docente e investigador de la Facultad de Bellas Artes de la Universitat Politècnica de València es referente internacional como teórico de las disidencias sexuales y reconocido por sus propuestas de investigación en favor de la mejora de las condiciones de los colectivos LGTBIQ.

El premio Museari Docencia 2019 ha correspondido a Rosa Sanchis por su trayectoria vital en defensa de los derechos de la diversidad sexual, así como por su implicación activa en la educación del respeto a las diferencias.

Por último, el premio Museari Acción 2019 ha sido otorgado a Tatiana Sentamans por su trayectoria artística y su trabajo al frente de MUECA, Máster Universitario en Estudios Culturales y Artes Visuales (Perspectivas Feministas y Cuir/Queer).

domingo, 8 de julio de 2018

#hemeroteca #mariconeo #testimonios | «La palabra ‘maricón’ no me resulta ofensiva»

Imagen: El Correo de Andalucía / Nazario Luque
«La palabra ‘maricón’ no me resulta ofensiva»
El pintor Nazario publica la segunda entrega de sus memorias, ‘Sevilla y la casita de las Pirañas’ en Anagrama.
Alejandro Luque | El Correo de Andalucía, 2018-07-08
https://elcorreoweb.es/cultura/la-palabra-maricon-no-me-resulta-ofensiva-KD4342963

Tras inaugurar sus memorias con 'La vida cotidiana del dibujante underground', Nazario Luque (Castilleja del Campo, Sevilla, 1944) da a la imprenta una segunda entrega, 'Sevilla y la casita de las pirañas' (Anagrama), esta vez evocando sus años juveniles en Sevilla y Morón, sus escapadas a Torremolinos –que empezaba a ser importante centro de peregrinación gay– o a la isla de Ibiza, pero sobre todo el florecimiento de su sexualidad y su formación como artista.

Entre sus hazañas sexuales, está la de haber sido amante ocasional del papa Clemente del Palmar de Troya, aunque le quita importancia. «Eso lo vivimos todos allí en Sevilla, donde lo conocimos por los váteres públicos y privados de los bares, como un homosexual más. Hasta que empezó a salir en la prensa hablando de aquella especie de visiones que tenía, y luego la creación de la Iglesia del Palmar...»

«Todo eso lo seguíamos porque un amigo mío pintor mantenía también relaciones con el que sería el segundo papa después de Clemente, Manuel Alonso Corral, a quien llamábamos El Monjo. Le daban ataques de arrepentimiento por su homosexualidad y se iba a un monasterio de Ávila a apartarse de todo, pero siempre volvía. Este fue un poco el cerebro gris de aquella iglesia, ya que Clemente era un patán. Me río recordando esto porque mi amigo y yo estamos santificados», evoca.

También cuenta sus años en Morón de la Frontera, cuando esta localidad era una de las mecas del flamenco, y en especial el magisterio de Diego de Morón a la guitarra, instrumento que Nazario acabaría abandonando. «Diego era uno de los intérpretes máximos de la guitarra, equivalente a Ravi Shankar en la india o a cualquier gran instrumentista iraní», asevera. «Además, era un creador, no de los que se dedican a repetir lo que hacen otros. Sonaba su guitarra diferente a todos, incluidos sus sobrinos, que tocaban muy bien pero no llegaban al alma».

También conoció a Fernanda y Bernarda, otras grandes artistas de aquel tiempo, y que llevaban su lesbianismo en relativo secreto. «Como ocurría con La Paquera, Fernanda y Bernarda eran superfamosas y llevaban esa conducta semioculta, aunque había voces que decían que mantenían relaciones con Fulanita o Menganita», dice Nazario. «En general no se comentaba nada de eso, todo era en voz baja. No solo en el caso de ellas, sino de cualquier lesbiana. Era algo incomprensible por parte de muchos machos, no se entendía que hubiera relaciones sin penetración por medio. Otro tipo de sexo no existía para ellos», añade.

Sea como fuere, Morón supuso para el joven artista un baño de jondura que acabó haciendo de él un purista, por más que a él no le guste la etiqueta. «Que me guste María Callas y no Elisabeth Schwarzkopf no es purismo, es conocimiento. Si conoces, puedes decir ‘este me gusta más, este menos’. No me considero purista porque me gusten Proust o Celine. Hay montones de obras que son superfamosas y me gustan, y otras no. Que me guste Diego del Gastor, Juan Talega o Borrico, y que Menese, Curro Malena o El Lebrijano no me hicieran gracia, es una forma de ver el arte como otra cualquiera», comenta.

«Yo antes de conocer a Diego y a los flamencos de Morón odiaba el flamenco, porque lo identificaba con Valderrama y Antonio Molina. Me gustaban solo los fandangos, porque soy casi de Huelva, pero no lo consideraba un arte superior. Cuando me meto a fondo, veo que como cantaba Rosalía de Triana o La Piriñaca no ha salido nadie que valga la pena. ¿Dónde está el Bambino de hoy? No hay nadie ni con la garra ni con la calidad de su voz. Y no niego el valor que puedan tener Camarón u otra gente, pero no me compraría un disco suyo. No es mi música».

Pero sobre todo, 'Sevilla y la casita de las pirañas' recuerda su biografía homoerótica sin escatimar pelos y señales. «Eran los años 60, estábamos en plena Ley de Peligrosidad Social. Los maricas descarados acababan en cárceles de Huelva, de Badajoz. Eso genera tanto miedo que no vas por la calle soltando plumas como hoy. Incluso había un argot para que no se enteraran de lo que hablábamos. Había que esconderse en estudios de amigos, de artistas... Y también era de dominio público que en cines como el Coliseo o el Trajano había relaciones entre hombres en el gallinero, en los asientos y en los váteres. También en los jardines», recuerda.

Y los baños públicos: «Un váter es el mejor sitio para ver la mercancía. Es una forma de tomar contacto. En el libro cuento que había muchos que no querían ir a estos sitios. Pero yo nunca lo consideré así, me atraían los meaderos lo mismo que me encantan los mercados, allá donde iba tenía que visitarlos, echar un vistazo».

La doble moral imperaba. «Mira el Rocío, era un mariconeo horroroso, toda aquella gente que se hartaba de follar aprovechando las borracheras. Siempre se hablaba de La Chester, un homosexual que tenía un puesto de tabaco en La Campana, y luego en el Rocío tenía una tienda de campaña en la que había colas de tíos para follar. Y no solo la Chester, cualquier maricón de pueblo se hartaba de follar en el Rocío, se desinhibía».

En sus páginas, usa con naturalidad el término maricón, sin connotaciones negativas. «Si me lo llaman por la calle a gritos en plan agresivo no me gusta, claro, pero en sentido coloquial me resulta más entrañable que gay. Maricona sí es ofensivo, pero me parece un insulto sin connotación sexual, no quiere decir que el insultado sea homosexual, sino una persona no legal o algo así. No tiene nada que ver».