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miércoles, 21 de agosto de 2019

#hemeroteca #iglesia #pederastia #justicia | Un tribunal australiano ratifica la condena por pederastia contra el cardenal Pell, ex número tres del Papa

Imagen: El Diario / George Pell (i)
Un tribunal australiano ratifica la condena por pederastia contra el cardenal Pell, ex número tres del Papa.
El máximo jerarca de la Iglesia católica condenado por pederastia, fue encarcelado en febrero tras ser hallado culpable de cinco cargos de abuso de menores. Las agresiones, incluida una de penetración oral, fueron cometidas contra dos niños del coro de la catedral de Melbourne entre 1996 y 1997.
EFE | El Diario, 2019-08-21
https://www.eldiario.es/sociedad/tribunal-australiano-ratifica-pederastia-Pell_0_933706653.html

Un tribunal australiano ratificó hoy la condena a seis años de cárcel por pederastia impuesta al cardenal George Pell, el antiguo tesorero y ex número tres del Vaticano.

La presidenta del Tribunal Supremo de Victoria, Anne Ferguson, dijo al inicio de la lectura del voluminoso fallo que dos de los tres jueces desestimaron la apelación presentada por la defensa del cardenal.

Pell, el máximo jerarca de la Iglesia católica condenado por pederastia, fue encarcelado en febrero tras ser hallado culpable de cinco cargos de abuso de menores, incluido uno de penetración oral, cometidos contra dos niños del coro de la catedral de Melbourne entre 1996 y 1997.

Ferguson, y el presidente del Tribunal de Apelaciones de Victoria, Chris Maxwell, rechazaron el principal argumento de Pell que alegó que el jurado no pudo haber dictado un veredicto de culpabilidad más allá de toda duda razonable al considerar que se basó únicamente en el testimonio de la víctima sobreviviente.

"El juez Maxwell y yo aceptamos la presentación de la acusación que argumentaba que el demandante era un testigo convincente, que claramente no mentía ni fantaseaba y que era un testigo de la verdad", dijo la magistrada en la lectura del fallo.

Los otros dos argumentos de la defensa del cardenal de 78 años, que estaban relacionados con cuestiones de procedimiento y que abrían la puerta a la celebración de un nuevo proceso judicial, también fueron desestimados.

La presidenta del Tribunal de Victoria confirmó que el cardenal seguirá cumpliendo su pena de seis años de prisión, que le permitirá salir en libertad condicional en 2022.

A las afueras del tribunal, un grupo de supervivientes y padre de víctimas de abusos sexuales, celebraron la sentencia.

"Es un momento glorioso", dijo Chrissie Foster, cuyas dos hijas fueron víctimas de abusos sexuales cometidos por miembros de la Iglesia Católica, a la cadena local ABC.

El juicio contra Pell se inició después de que una de las víctimas, identificada como "J", denunciara al cardenal en 2014, poco después de que el otro menor agredido, identificado como "R", muriera de una sobredosis de drogas.

sábado, 10 de agosto de 2019

#hemeroteca #iglesia #pederastia | Un cardenal australiano culpado de pederastia compara su sufrimiento con el que padeció Jesucristo

Imagen: El Mundo / George Pell
Un cardenal australiano culpado de pederastia compara su sufrimiento con el que padeció Jesucristo.
En una misiva George Pell agradece el apoyo a las personas que han creído en él y les dice que espera conocer la apelación contra la condena, cuyo recurso quedó en junio visto para sentencia.
EFE | El Mundo, 2019-08-10
https://www.elmundo.es/internacional/2019/08/10/5d4e616421efa0ca0a8b46c1.html

El cardenal australiano George Pell, sentenciado a seis años de cárcel por abusar sexualmente de dos niños hace más de veinte años, comparó el sufrimiento que padece al que sufrió Jesucristo.

En una supuesta misiva firmada por el religioso y publicada anoche en las redes sociales por un grupo de apoyo, Pell, quien fue número 3 del Vaticano, asegura que la "fe" es la fuente de su fortaleza y el "sufrimiento" le da "sentido y dirección".

En una carta de dos páginas, fechada el 1 de agosto desde el penal de Melbourne donde se encuentra confinado, agradece el apoyo a las personas que creen en él y les dice que espera conocer la apelación contra la condena, cuyo recurso quedó en junio visto para sentencia.

Una portavoz del Departamento australiano de Justicia indicó al diario 'The Sydney Morning Herald' que investigan si el prelado vulneró las normas de la prisión después de que la carta fuera divulgada por las redes sociales.

Pell fue condenado el pasado mes de marzo, después de que un jurado determinara su culpabilidad en cinco cargos de pederastia, incluido uno de penetración oral, por los abusos sexuales cometidos a dos niños del coro en la catedral de St Patrick's, en Melbourne, entre 1996 y 1997.

La decisión, que se basaba principalmente en el testimonio de la víctima que sigue con vida, fue alcanzada por unanimidad en un segundo juicio, después de que un jurado anterior no llegara a un acuerdo sobre el proceso, que implica a otra víctima que nunca denunció los hechos y murió de una sobredosis de drogas en 2014.

La defensa de Pell ha presentado tres argumentos en su apelación, y el principal de los cuales consiste que el jurado no pudo emitir el veredicto de culpabilidad "más allá de toda duda razonable" y las pruebas presentadas durante el juicio demuestran que el cardenal no pudo haber cometido las agresiones.

Los otros dos argumentos, de carácter más técnico, denuncian que se denegara a la defensa presentar un vídeo animado de 19 minutos, que trataba de reconstruir los hechos y supuestamente demostraba que Pell no podía haber cometido los abusos, y el posible error de que no se brindara al acusado la oportunidad de declararse culpable o inocente frente al jurado.

Y TAMBIÉN…
El cardenal George Pell, condenado por pederastia, compara su sufrimiento con Jesucristo y critica desde prisión al Papa.

En una carta de dos folios, escrita de su puño y letra y enviada a sus seguidores, George Pell, desde prisión, se suma al corro de opositores al Papa Francisco. Pell sostiene su inocencia y se compara con el mismo Jesucristo, ofreciendo su "sufrimiento" en la cárcel por el bien de la Iglesia. El todopoderoso cardenal, que fuera 'número tres' del Vaticano y superministro de Finanzas, cumple seis años de pena en Melbourne por haber violado a dos menores en los 90. Condena, desde la cárcel, la "herejía" que podría suponer que el próximo Sínodo de la Amazonía aprobara los curas casados o un mayor papel de la mujer en la Iglesia.
Jesús Bastante | El Diario, 2019-08-10
https://www.eldiario.es/sociedad/Carta-Pell-prision-Papa_0_929857067.html

martes, 26 de marzo de 2019

#hemeroteca #iglesia #pederastia #justicia | La fiscalía australiana pide prisión para varios periodistas por informar del caso del cardenal Pell

Imagen: El País / George Pell
La fiscalía australiana pide prisión para varios periodistas por informar del caso del cardenal Pell.
El juez había prohibido divulgar detalles del juicio por pederastia para no influir en otro proceso.
Agencias | El País, 2019-03-26
https://elpais.com/sociedad/2019/03/26/actualidad/1553589633_434402.html

Decenas de periodistas australianos podrían enfrentarse a una multa o a prisión por haber violado supuestamente una prohibición que impedía divulgar detalles sobre el juicio contra el cardenal George Pell, condenado a seis años de cárcel por agredir sexualmente a dos niños. La Fiscalía australiana ha demandado a 13 grupos mediáticos y 23 periodistas locales por desacato. Varios medios internacionales divulgaron el veredicto en diciembre pasado, pero la prensa australiana tenía obligación de guardar silencio para no influir en un juicio posterior.

El ministerio público acusa a ‘The Herald’, ‘Weekly Times’ o ‘News Life’, entre otros medios, de "perjudicar o interferir con la debida administración de justicia" con sus informaciones, según un comunicado del tribunal Supremo del estado de Victoria. Los imputados, según la acusación, violaron la orden impuesta por el juez Peter Kidd en diciembre pasado, que prohibió divulgar pruebas relativas al caso de pederastia contra Pell y el veredicto del juicio contra el ex número 3 del Vaticano. Los demandados deberán comparecer ante el tribunal el 15 de abril.

El pasado 11 de diciembre, el jurado declaró culpable a Pell de cinco delitos de pederastia, uno de ellos por penetración oral, perpetrados contra dos niños del coro de la catedral de St Patrick, en Melbourne, en la década de 1990. Entonces, varios medios australianos informaron del caso pero sin nombrar a Pell o los cargos concretos, aunque la prensa internacional sí que nombró al cardenal.

El apagón informativo estaba vigente en Australia y "en cualquier página web u otro formato electrónico o de retransmisión accesible dentro de Australia". Solo se levantó el pasado 26 de febrero, despúes del sobreseimiento del segundo proceso contra Pell por abusos sexuales a menores en la década de 1970.

miércoles, 13 de marzo de 2019

#hemeroteca #iglesia #pederastia | Seis años de prisión por pederastia para el antiguo 'número 3' del Vaticano

Imagen: Público / George Pell
Seis años de prisión por pederastia para el antiguo 'número 3' del Vaticano.
El cardenal australiano George Pell deberá cumplir tres años y ocho meses de la condena antes de pedir libertad condicional.
EFE | Público, 2019-03-13
https://www.publico.es/internacional/abusos-sexuales-seis-anos-prision-pederastia-antiguo-numero-3-vaticano.html

El cardenal australiano George Pell, quien fuera el número 3 del Vaticano, fue condenado hoy a seis años de prisión por cinco delitos de pederastia, uno por penetración oral, contra dos menores, en hechos ocurridos hace más de 20 años.

El juez Peter Kidd del Tribunal del estado de Victoria precisó que Pell deberá cumplir tres años y ocho meses de la condena antes de pedir libertad condicional, lo que podría hacer a partir de octubre de 2022.

El magistrado dijo que tomó en cuenta diversos factores, incluidos la edad, el estado de salud, la posibilidad de reincidencia o la conducta en los últimos años del cardenal, que se enfrentaba a diez años de prisión por cada uno de los cargos.

"El período de cárcel que le impondré implica la posibilidad de que no viva para que sea puesto en libertad", indicó Kidd, quien precisó que la condena toma como base el delito más grave, la penetración oral de "J", el denunciante.

El juez añadió que durante los hechos el cardenal, quien entonces era arzobispo de Melbourne, actuó con "sorprendente arrogancia" y que en el juicio "mantuvo su inocencia, que es su derecho", pero al mismo tiempo nunca mostró "remordimiento".

Pell fue detenido el 27 de febrero a la espera de conocer su sentencia tras ser condenado por un jurado por abusar sexualmente de dos niños de 13 años del coro de la catedral de St Patrick's, en el este de Melbourne, en 1996.

"Los actos fueron sexualmente gráficos, ambas víctimas estaban visiblemente y audiblemente angustiadas durante la ofensa", precisó el juez, al insistir en que Pell era consciente de sus actos e incluso no reaccionó cuando uno de los niños le pidió que los dejara ir.

El juez remarcó que Pell actuó de forma consciente cuando agredió sexualmente semanas después a "J" en los pasillos de la catedral, y que ello tuvo una carga premeditada y de "agresión física y veneno".

Tras leer la sentencia, el juez, quien remarcó que su decisión "no fue sencilla", pidió al cardenal que firmase el registro de agresores sexuales, en donde permanecerá "de por vida".

Pell fue condenado después de que en diciembre un jurado lo hallara culpable de los cinco cargos de los que estaba acusado.

Ese veredicto no se conoció hasta el 26 de febrero tras el sobreseimiento de un segundo caso contra el jerarca de la Iglesia católica por supuestos abusos sexuales contra menores en la década de 1970 en su ciudad natal, Ballarat.

La defensa de Pell presentó un recurso de apelación contra el veredicto de culpabilidad que un tribunal decidirá si procede o no en junio.

La víctima identificada como "J", que denunció a Pell en 2014 tras la muerte de la otra víctima por una sobredosis de heroína, dijo que le resulta "difícil" sentirse reconfortado con la sentencia ante la posibilidad de que el caso no esté aun cerrado.

"Es difícil para mí permitirme sentir la gravedad de este momento. El momento en que la sentencia fue emitida. El momento en que se hace justicia. Me resulta difícil ahora mismo sentirme reconfortado con este desenlace", dijo "J" en un comunicado transmitido a través de su abogada.

El padre de "R", la víctima fallecida, se mostró "decepcionado por la corta condena" y expresó su tristeza por lo que considera un castigo inadecuado por estos delitos, según indicaron sus abogados en otro comunicado.

viernes, 1 de marzo de 2019

#hemeroteca #iglesia #pederastia | El doble juicio contra Pell, desde dentro: "Durante meses cubrimos los procesos pero no podíamos informar"

Imagen: El Diario / George Pell
El doble juicio contra Pell, desde dentro: "Durante meses cubrimos los procesos pero no podíamos informar".
Cuando llegó el veredicto, la sala enmudeció. Nadie emitió un solo sonido, relata el escueto grupo de periodistas que pudo seguir el proceso desde el interior.
Melissa Davey | El Diario, 2019-03-01
https://www.eldiario.es/theguardian/Pell-cubrimos-procesos-podiamos-informar_0_872813446.html

Durante casi tres meses, un reducido grupo de periodistas cubrió varias causas judiciales contra un poderoso cardenal, una de las personas más influyentes del Vaticano. George Pell se sentó ante un tribunal de Melbourne, Australia, para defenderse de cargos de violación y abuso sexual a menores. Hasta ahora no habíamos podido publicar ni una sola palabra de lo que oímos o vimos.

El cardenal George Pell, uno de los hombres de confianza del Papa y responsable de las finanzas del Vaticano, no fue juzgado una sola vez. Cubrimos dos juicios.

Los medios de comunicación, entre ellos The Guardian, no pudimos publicar ni una sola de las miles de palabras registradas a lo largo de las sesiones. Una orden del tribunal nos prohibía informar sobre el primer juicio, que fue declarado nulo.

Tampoco pudimos hacer una cobertura en directo y nos obligaron a proteger toda la información que teníamos guardada en nuestros blocs de notas y ordenadores. No podíamos publicar absolutamente nada.

El tribunal había dictaminado que primaban los intereses de la justicia [por encima de la libertad de información]. Pell debía enfrentarse a otro juicio y defenderse de los nuevos cargos que se le imputaban; en esta ocasión se lo acusaba de haber abusado sexualmente de niños en una piscina. Si no nos hubieran prohibido publicar información sobre el primer juicio, la imparcialidad del jurado del segundo juicio podría haberse visto mermada por la cobertura.

Así que, cuando en diciembre de 2018 el cardenal fue declarado culpable, tampoco pudimos informar sobre esta extraordinaria decisión judicial.

Sin embargo, ahora que el "juicio de los nadadores" se ha archivado por falta de pruebas, podemos informar sobre cómo se desarrolló todo el proceso, dar los detalles del día a día del caso y explicar el porqué del comportamiento de los medios de comunicación que cubrimos los juicios. A los mismos que, por el hecho de no informar, se los acusó de encubrimiento.

"Recae sobre vosotros una gran responsabilidad"
El primer juicio contra Pell comenzó en agosto de 2018. Conocido en los círculos jurídicos y periodísticos como el "juicio de la catedral", duró cinco semanas. Después de una semana de deliberaciones, los miembros del jurado no conseguían un veredicto unánime, ni siquiera una decisión mayoritaria de 11 a 1. Era más que evidente que esto les causaba una gran angustia. Cinco de ellos lloraron.

El juez que presidía el tribunal en el juzgado del condado de Victoria, Peter Kidd, siempre meticuloso y poco dado a andarse por las ramas, los tranquilizó. Les explicó que, en algunos casos, el peso que uno siente sobre sus espaldas es mayor que en otros. "Desde el momento en que os eligieron para este juicio era evidente que recaía sobre vosotros una gran responsabilidad", afirmó. Sin embargo, también les lanzó una advertencia: "no debe saberse nada de lo que ha tenido lugar en esta sala". Y así fue.

Para el segundo juicio, que comenzó en noviembre, fue necesario designar a nuevos miembros del jurado. Al igual que en el primero, los periodistas observaron por videoconferencia desde una sala de audiencias en el tercer piso mientras 250 jurados potenciales permanecían en una abarrotada sala situada en la planta baja del juzgado.

Ante el temor de que muchos de los convocados pudieran tener una opinión ya formada, a favor o en contra, sobre la Iglesia católica y que resultara difícil formar un jurado imparcial, se convocó a un grupo inusualmente extenso de potenciales miembros. Mientras tomaban asiento, Kidd les informó de que se los había llamado para participar en un proceso de selección del jurado del juicio contra Pell. La reacción de todos ellos fue más que evidente cuando el juez matizó sus palabras: "quiere decir, el cardenal George Pell".

Si bien el veredicto se decide por doce miembros del jurado, se eligieron dos personas más por si uno de ellos enfermaba o no podía seguir por alguna otra razón. Dos tenían que dejar el jurado antes de la fase de deliberaciones.

Pell tenía el derecho de cuestionar la idoneidad de hasta tres miembros del jurado cuando se fueron sacando sus nombres de una urna y más tarde se informó sobre sus ocupaciones. No cuestionó a ninguno de ellos. Nueve hombres y cinco mujeres prestaron juramento, entre ellos un pastor de la iglesia, un matemático, un cocinero y un profesor.

Los periodistas nos preparamos para cubrir durante cinco semanas las sesiones con los mismos testigos, preguntas y argumentos que ya habíamos escuchado en el juicio anterior. Prácticamente nada de lo que habíamos anotado meticulosamente en el primer juicio servía. Éramos conscientes de que existía la posibilidad de que en esta ocasión el jurado tampoco pudiera llegar a un veredicto. Ver a Pell en el tribunal, un día tras otro, se convirtió en algo normal.

Cada mañana un coche negro le dejaba delante de la puerta del juzgado. Siempre vestía igual: pantalones negros, una camisa negra y, a veces, una chaqueta beige. La policía lo escoltaba hasta el interior del edificio y lo ayudaba a pasar por los controles de seguridad. De hecho, al llevar un marcapasos no pasaba por el escáner de seguridad, sino que le hacían un control manual.

Una trabajadora de la Iglesia católica, Katrina Lee, solía acompañar al cardenal en su trayecto hasta la cuarta planta de los juzgados. Una vez allí, se encerraban en una pequeña sala de reuniones fuera de la sala de audiencias 4.3 hasta que empezaba la sesión. Pell hacía el recorrido entre la sala de reuniones y el banquillo de los acusados con la ayuda de un bastón debido a una lesión en la rodilla. La sala de reuniones tenía una mesa de oficina blanca, algunas sillas y un cubo de basura. Una única ventana interior daba a las plantas inferiores.

En el banquillo de los acusados estaba acompañado por un agente de policía que se sentaba a su izquierda, y en las pausas del juicio se le unían en la sala de reuniones Lee y miembros del equipo de defensa. Le traían el almuerzo: paquetes de Uber Eats con sándwiches de pepinillos, rollos de salchicha y batidos. A veces se reían y bromeaban.

Durante un tiempo, los periodistas ocupamos la sala contigua, hasta que los responsables de seguridad se percataron de que las paredes tenían poco grosor y podíamos oír comentarios sobre el almuerzo de ese día. A partir de ese momento, cerraron esta segunda sala y el equipo de seguridad pasó a custodiar a Pell. Los periodistas cargábamos la batería de nuestros portátiles y hablábamos del caso en otra sala situada a unos metros de distancia.

A diferencia del primer juicio, en el segundo solo ocho periodistas asistieron todos los días, ya que muchos medios de comunicación no pudieron permitirse tener a un reportero fuera de la redacción cinco semanas más.

Las personas que estaban lo suficientemente bien informadas como para saber que se estaba celebrando el juicio llenaron la sala y los pasillos: el sacerdote jesuita Frank Brennan, el exviceprimer ministro y embajador del Vaticano Tim Fischer, y abogados y jueces de otros juzgados cercanos. Se presentaban, con sus túnicas y pelucas, para observar uno de los casos más extraordinarios que se recuerdan. También asistió con regularidad la prominente defensora de los derechos de los niños Chrissie Foster, que llevó a la Iglesia católica ante los tribunales después de que dos de sus hijas fueran violadas por un sacerdote.

A menudo entraban y salían sacerdotes y simpatizantes de la Iglesia católica. A veces, se acercaban al banquillo de los acusados para estrechar la mano de Pell y desearle lo mejor. Un sacerdote fue expulsado por los servicios de seguridad tras armar un alboroto; hacía todo tipo de ruidos para mostrar su conformidad con las palabras de los abogados de Pell, y a menudo se olvidaba de apagar su teléfono móvil.

En ocasiones, algunas víctimas de abuso sexual y sus abogados se colocaban entre los periodistas: les consideraban aliados. Alguno les decía por lo bajo lo que pensaba del juicio mientras los testigos eran interrogados. Nos puso en una situación incómoda ya que no estábamos allí para tomar partido sino para cubrir el proceso.

Y fue precisamente esta extraña mezcla de asistentes la que llenó las salas de reuniones y los pasillos cuando el segundo jurado se retiró a deliberar. Pell y su equipo se encerraron en la pequeña sala que tenían asignada.

Llegados a este punto era esencial no alejarse de allí, ya que tan pronto como los miembros del jurado alcanzaran un acuerdo todo pasaría muy deprisa y los periodistas corrían el riesgo de no ser alertados a tiempo. Así que observamos y esperamos por si se producía algún movimiento y a que los abogados salieran y volvieran a entrar en la sala donde se celebraba el juicio. Tres días y medio después de este acontecimiento nos llegó el mensaje de que había veredicto. Después de meses de deliberación, los miembros del jurado consiguieron tomar una decisión.

A simple vista, cuando tomaron asiento para escuchar el veredicto, los abogados de Pell parecían estar tranquilos. Lo cierto es que unos minutos después de escuchar la decisión del jurado, Robert Richter, el abogado defensor, no pudo ocultar su asombro tras escuchar que su cliente había sido declarado culpable de un cargo por penetrar sexualmente a un niño de 13 años y cuatro cargos más por agresión sexual a dos niños de 13 años. Su actitud confiada se evaporó y, cuando se acercó al juez para hablar de los requisitos de la fianza y fijar una fecha para la sentencia, su voz era poco más que un susurro.

Muchos en la sala se mostraron tan sorprendidos como el abogado de Pell. El desenlace del primer juicio sembró la duda sobre la posibilidad de una condena. Por otra parte, solo los miembros del jurado y los equipos legales habían visto las pruebas presentadas por las víctimas, que fueron clave para la argumentación del fiscal.

Con el objetivo de evitar a las víctimas de abusos sexuales un mayor sufrimiento y proteger su identidad, el público y los medios de comunicación no pudieron escuchar su testimonio, como es común en este tipo de juicios. Es decir, los periodistas solo habíamos escuchado los relatos de algunos niños del coro y de extrabajadores de la Iglesia que no habían sido testigos de los hechos y que veinte años después tenían que hacer esfuerzos por recordar detalles sobre la iglesia, las misas solemnes de los domingos y el comportamiento de Pell y de los niños del coro. También escuchamos una conversación entre Pell y dos detectives en Roma que llamaba la atención por la actitud confiada que mostraba el cardenal y su pleno convencimiento de que no había hecho nada malo.

Así que, cuando se conoció el veredicto del jurado, en la sala se hizo el silencio más absoluto. Esa noticia, que en otras circunstancias empezaría a circular en cuestión de segundos por las páginas web y las emisoras de radio de todo el mundo, no podía salir de esa sala.

Demasiado sensacional para contener el secreto
A pesar de que un juez había prohibido a los medios que hablaran de este proceso (en parte porque Pell tenía otra causa abierta, conocida como el juicio "de los nadadores"), y por la necesidad de garantizar la imparcialidad de los miembros del jurado, lo cierto es que el veredicto tenía un tinte demasiado noticioso como para que pudiera permanecer en secreto.

Los periodistas que cubrimos todo el juicio no escribimos ni un solo artículo. El juzgado hizo saber a los otros medios de comunicación [que informaban desde la redacción] que estaba prohibido informar sobre el proceso y el veredicto. A pesar de la prohibición, algunos medios de comunicación extranjeros publicaron artículos que ni siquiera daban información muy detallada porque no habían cubierto el día a día del juicio.

Por otra parte, algunos medios de comunicación publicaron columnas y tuits deliberadamente confusos que lamentaban la excesiva tendencia de los tribunales australianos a prohibir a los medios que informaran sobre casos de interés público.
Desde entonces, algunos de estos medios han recibido una notificación por desacato judicial y los periodistas [que firmaron los artículos] podrían terminar en la cárcel.

Algunos lectores leyeron la noticia en la prensa extranjera y también vieron los tuits y los artículos publicados por la prensa local. Amenazaron con dejar de apoyar a los medios de comunicación australianos que no habían cubierto la noticia y los acusaron de no haber sido capaces de defender los intereses del público.

La furia del juez
En una audiencia celebrada el 13 de diciembre, dos días después del veredicto, un abogado que representaba a varios grupos mediáticos australianos argumentó ante Kidd que la orden que prohibía publicar la noticia debía ser levantada ya que la sentencia, de alguna manera, ya era pública.

Kidd, un hombre mesurado y cerebral, se enfureció. "Viéndolo en perspectiva, creo que parte de esta publicidad estaba dirigida a que me sintiera presionado", indica. "De hecho, fue una estrategia que creó confusión… ya que nunca pidieron que levantara esta medida por la vía judicial [se limitaron a publicar artículos solicitando el levantamiento]. Estos artículos confunden al lector a propósito ya que no explican que los medios de comunicación nunca se opusieron a la orden que prohibía informar sobre el juicio".

Optó por mantener la prohibición de dar la noticia, al considerar que su difusión no había sido tan extensa ni detallada como para que hubiera dejado de tener sentido.
Como se pudo constatar más tarde, esta fue la decisión correcta. Después de la publicación de los primeros artículos, la noticia no siguió creciendo. Y esta decisión fue un reflejo del comportamiento de Kidd durante todo el proceso; considerado, diligente y justo.

De hecho, a lo largo de todo el juicio, si alguna de las partes se excedió al interrogar a los testigos recibió una reprimenda por parte de Kidd. Tanto la Fiscalía como los abogados de la defensa parecían respetar al juez.

Kidd no se cansó de indicar a los miembros del jurado que no esperaran ningún comentario por su parte sobre cuál debería ser el veredicto, y que no debían convertir a Pell en el chivo expiatorio por los errores cometidos por la Iglesia católica. También les indicó que Pell partía con una gran desventaja, debido a que habían pasado décadas [de los presuntos abusos sexuales a menores] y ya no podía recabar pruebas de testigos que pudieran recordar los hechos con todo detalle.

"Vosotros sois los únicos jueces de este caso", indicó a los miembros del jurado: "No tengo la responsabilidad de tomar una decisión. La tenéis vosotros. El veredicto que alcancéis no tiene nada que ver conmigo. No estáis obligados a tener en cuenta mis comentarios. No esperéis que os dé pistas porque no os daré ninguna".

Pidió a los miembros del jurado que cada día, al regresar a sus casas, intentaran descansar mentalmente y que desconectaran los fines de semana. También reconoció que el destino les había asignado una tarea de mucha responsabilidad. 

Un miembro del jurado se quedó dormido mientras el juez hablaba y este no dudó en afirmar que no se lo tomaría personalmente. Decidió dar por terminada la sesión y mandar a los miembros del jurado a casa para garantizar que estaban atentos cuando se presentaban pruebas.

Pell y sus abogados han confirmado que recurrirán la sentencia. Antes de que esto pase, es probable que algunos medios de comunicación y algunos periodistas tengan que explicar ante un juez por qué no respetaron la orden judicial de no informar sobre este juicio. El Papa también tendrá que reaccionar y dar su opinión sobre este veredicto.

Para los que seguimos el día a día del juicio han terminado los meses de silencio y de presiones. Sin embargo, esta historia está muy lejos de llegar a su fin.

miércoles, 27 de febrero de 2019

#hemeroteca #iglesia #pederastia | Un tribunal ordena detener al ex ‘número tres’ del Vaticano tras la condena por pederastia

Imagen: El País / George Pell
Un tribunal ordena detener al ex ‘número tres’ del Vaticano tras la condena por pederastia.
El cardenal australiano George Pell es culpable de agresión sexual y de otros cuatro cargos de atentado al pudor contra dos niños.
AFP | El País, 2019-02-27
https://elpais.com/sociedad/2019/02/27/actualidad/1551250950_179141.html

Un tribunal de Melbourne ha ordenado este miércoles detener al cardenal australiano George Pell, número tres y responsable de finanzas del Vaticano hasta su destitución el pasado domingo, tras ser declarado culpable de pederastia. Durante una audiencia previa a la sentencia, los fiscales afirmaron que Pell se enfrenta a un máximo de 50 años de cárcel por cinco cargos de agresión sexual contra dos niños del coro de la catedral de San Patricio de Melbourne, en 1996 y 1997. Después del anuncio de su arresto, el exarzobispo de Melbourne y de Sídney se inclinó ante el juez y fue conducido, sin esposar, fuera de la sala de audiencias.

El religioso, de 77 años, fue declarado culpable el pasado 11 de diciembre de un cargo de agresión sexual y de otros cuatro de atentado al pudor contra dos niños del coro, de 12 y 13 años, en los años noventa, que ocurrieron en la sacristía de la catedral cuando Pell era arzobispo. Hasta este martes no se hizo público el veredicto, tal y como habían solicitado sus abogados. Los letrados lograron que su arresto, que habría debido producirse en diciembre, se pospusiera porque el condenado debía someterse a una operación doble de rodillas.

Poco antes, el juez Peter Kidd había considerado "evidente" el delito del extitular de la Secretaría de Economía del Vaticano, equivalente a un ministerio. "Es un crimen cruel y vergonzoso", afirmó el magistrado. "Implicó un abuso de confianza. Se aprovechó de dos jóvenes muchachos vulnerables". El tribunal de Melbourne anunciará el próximo 13 de marzo la condena que impone al prelado, que se enfrenta a 10 años de cárcel por cada uno de los cinco cargos por los que ha sido declarado culpable.

martes, 26 de febrero de 2019

#hemeroteca #iglesia #pederastia | El cardenal George Pell, condenado por violar a un niño de 13 años y abusar de otro

Imagen: El País / George Pell
El cardenal George Pell, condenado por violar a un niño de 13 años y abusar de otro.
Se hace público el veredicto contra el 'número tres' del Vaticano, declarado culpable en diciembre de cinco casos de abusos sexuales a menores en los años noventa.
Daniel Verdú | El País, 2019-02-26
https://elpais.com/sociedad/2019/02/26/actualidad/1551167135_440678.html

La bomba ha explotado en varias fases. Y la última denotación es la más grave y vuelve a comprometer seriamente al Vaticano. El cardenal George Pell, consejero directo del papa Francisco, superministro de Finanzas (esta mañana todavía figuraba así en el organigrama de la web de la Santa Sede) y considerado el ‘número tres’ de la institución romana, ha sido declarado culpable por un tribunal de Melbourne por abusar sexualmente de dos niños en la década de los noventa. El pasado 11 de diciembre ya se supo que sería condenado, pero no se hicieron públicos los detalles hasta este martes por razones legales (había otro proceso en marcha que finalmente no se celebrará). Entonces se filtró que Pell había sido ya declarado culpable por cinco cargos de grave conducta sexual inapropiada. Ahora se sabe ya que las víctimas eran dos niños de coro de 13 años y que uno de ellos fue violado por el cardenal australiano, el miembro más alto de la cúpula vaticana jamás condenado.

La sentencia de Pell y los horribles detalles del caso llegan justo cuando termina la cumbre de abusos en el Vaticano que ha reunido a 190 líderes religiosos para atajar el problema. Se pidió contundencia y eficacia en esta lucha. Pero el caso del australiano, mantenido hasta el último día en su cargo -ha seguido opinando sobre su área económica - y solo apartado del consejo de cardenales que asesora al Papa el pasado diciembre y "por motivos de edad", evidencia una manera muy distinta de tratar la cuestión. Especialmente comparado con la radicalidad empleada con otros cardenales, como el estadounidense Theodore McCarrick, expulsado del sacerdocio hace apenas una semana. Pell estaba hasta ahora en libertad condicional, pero podría ser arrestado a partir del miércoles, cuando comenzarán las vistas para determinar una pena que podría alcanzar los 10 años de cárcel.

El Vaticano siempre trabajó con la hipótesis de que Pell estaba acusado por unos tocamientos realizados en una piscina. El Papa aplicó la presunción de inocencia, e incluso cuando fue requerido como imputado poro un tribunal australiano le concedió una suerte de excedencia para defenderse. Pell negó repetidamente los hechos y el Papa, pese a que el cardenal arrastraba una alargadísima lista de acusaciones por las víctimas en Australia, confió en su versión. Ahora, sin embargo, se sabe el alcance real de los cinco cargos son por actos cometidos en Melbourne entre 1996 y 1997. Uno de ellos es por la penetración a un menor, que sucedió después de que el arzobispo de Melbourne oficiara una misa. Los otros cuatro son por cometer actos indecentes contra los dos menores. Durante el juicio, señala la agencia EFE, el tribunal escuchó cómo en 1996, el entonces arzobispo de Melbourne se encontró con los dos chicos en estancias de la catedral tras una misa. Después de decirles que se habían metido en un lío por beber vino de misa, Pell abusó de ellos. Luego, repitió el abuso a uno de ellos un año más tarde.

Una de las dos víctimas, según el comunicado que emitió y que publicaron los medios locales, pidió que se mantenga en secreto su identidad. Este testimonio al asegurar que no es un portavoz de las víctimas de pederastia, solo "un tipo trabajador común y corriente que mantiene y protege a su familia lo mejor posible". "Necesito espacio y tiempo para soportar el proceso judicial en marcha", dijo la víctima, que destacó que al igual que otros supervivientes de abusos sexuales, pasó "vergüenza, soledad, depresión y una lucha (interna)" y que le llevó "años en entender el impacto" en su vida. La otra víctima murió de una sobredosis en 2014.

Cuando Pell fue nombrado superministro de finanzas del Vaticano ya había sido acusado numerosas veces por las víctimas. El cardenal ejerció como sacerdote en Ballarat, su localidad natal, entre 1979 y 1984. Un periodo en el que se produjeron decenas de casos de abusos a cargo de otro cura (Gerald Ridsale), que fue condenado a ocho años de prisión. Pell siempre negó conocer aquello. Pero también aseguró ignorar la mayoría de los 4.444 casos denunciados entre 1980 y 2015, muchos de los cuales se produjeron cuando fue arzobispo de Melbourne entre 1996 y 2001, y de Sidney hasta 2014. Sin embargo, como relataba Emiliano Fittipaldi, periodista de L’Espresso y autor del libro ‘Lujuria’, que trata este caso, en Australia se terminó pagando ocho millones de euros a víctimas a cambio de no volver a remover aquellos asuntos.

jueves, 16 de agosto de 2018

#hemeroteca #iglesia #pederastia | El Papa expulsa a dos de sus asesores por casos de pederastia en pleno escándalo por los abusos de sacerdotes en EEUU

Imagen: El Diario / George Pell
El Papa expulsa a dos de sus asesores por casos de pederastia en pleno escándalo por los abusos de sacerdotes en EEUU.
Francisco dejará de contar con los cardenales George Pell y Francisco Javier Errázuriz para el grupo C-9, que le asesora en la reforma de la Curia romana. El primero, jefe de las finanzas del Vaticano, está inmerso en un juicio en Australia por abusos y el segundo está acusado por las víctimas de la Iglesia en Chile de encubrir a un sacerdote ya condenado. Precisamente esta semana la Corte Suprema de Pensilvania (EEUU) ha dado a conocer un extenso informe que acusa a 300 sacerdotes de pederastia en seis diócesis.
Jesús Bastante | El Diario, 2018-08-16
https://www.eldiario.es/sociedad/Papa-expulsara-implicados-pederastia-EEUU_0_804219699.html

Francisco ha decidido dejar de contar con dos de los cardenales que están participando en la reforma de la Curia vaticana. Implicados en sendos casos de pederastia, los cardenales George Pell y Francisco Javier Errázuriz serán expulsados del denominado C-9, según ha podido saber eldiario_es. Esta comisión está formada por un grupo de colaboradores que asesoran al Papa en la redacción de una nueva Constitución Apostólica, lo más parecido a una Constitución de la Santa Sede. Los abusos sexuales a menores siguen marcando a la Iglesia en una semana en la que se ha hecho público un informe judicial que acusa a más de 300 sacerdotes por hechos de este tipo en el Estado de Pensilvania (EEUU).

Este mismo miércoles comenzaba en Australia el juicio contra el cardenal George Pell, jefe de las finanzas del Vaticano –actualmente en excedencia–, que se enfrenta a "múltiples" acusaciones a lo largo de varias décadas por abuso sexual infantil. El proceso comenzó después de que Pell declarara en varias ocasiones en la comisión oficial que investigó de 2013 a 2017 la respuesta de la Iglesia en Australia a las acusaciones de pederastia cometida en su seno. Finalmente llegó a la conclusión de que en ese país hay "decenas de miles de víctimas".

Casi al mismo tiempo que daba comienzo el juicio, la Corte Suprema de Pensilvania daba a conocer un extenso informe que documenta 1.000 casos en seis diócesis y acusa a 300 sacerdotes. "Sabemos que ya han oído hablar de casos como este. Ha habido otros informes sobre el abuso sexual a niños dentro de la Iglesia Católica. Pero nunca a esta escala", arranca el documento que acredita cómo durante más de 70 años la Iglesia ha ocultado estos casos trasladando a los presuntos agresores de una diócesis a otra e intentando silenciar a las víctimas.

Mientras, la justicia de Chile sigue en plena investigación por los casos denunciados en el seno de la Iglesia, a la que pertenece el otro de los miembros del C-9 expulsados por Bergoglio. El cardenal Francisco Javier Errázuriz ha sido denunciado por las víctimas de Fernando Karadima, ya condenado, como uno de los obispos que, desde el principio, encubrió a los abusadores y amenazó a las víctimas. El Papa sella con la expulsión de Errázuriz un gesto después del escándalo surgido tras su viaje al país hace unos meses, cuando desconfió de las víctimas que acusaban a otro sacerdote, Juan Barros, de encubrimiento.

Poco después Bergoglio rectificó y admitió "graves equivocaciones", lo que motivó la reapertura de la investigación que ha llevado a la renuncia en bloque de todos los obispos chilenos tras una reunión con el Papa en el Vaticano celebrada el pasado mayo.

El escándalo de la Iglesia chilena, en la que al menos un tercio de sus obispos ha sido acusado de encubrimiento, ha motivado una investigación detallada de la Fiscalía, que el 21 de agosto ha citado como imputado al cardenal de Santiago de Chile, Ricardo Ezzati, y se plantea hacer lo mismo con Errázuriz. Ambos, hombres de confianza de quien fuera Secretario de Estado del Vaticano con Juan Pablo II, Angelo Sodano, son según la investigación algunos de los máximos responsables de la dinámica de ocultación de la pederastia en el país.

El C-9, en plena reforma
La expulsión de Pell se producirá de inmediato y ya no estará presente en la próxima reunión del grupo C-9, prevista para los próximos 11 a 13 de septiembre en el Vaticano. En el caso de Errázuriz es previsible que tampoco, pero este extremo no ha sido confirmado.

El denominado C-9 es un grupo de colaboradores del que se dotó Bergoglio hace tres años para asesorarle en la reforma de la Curia y que volverán a reunirse ya con el borrador de la nueva Constitución Apostólica –lo más parecido a una Constitución de la Santa Sede–, que llevará por nombre Praedicate Evangelium (Predicar el Evangelio) y que sustituirá a la Pastor Bonus implantada por Juan Pablo II.

El objetivo es que estas normas se conviertan en texto oficial de la Iglesia en marzo de 2019, coincidiendo con el sexto aniversario de la elección de Francisco como Papa. Un trabajo que ha contado con numerosas oposiciones (desde el caso Vatileaks a filtraciones de documentación de todos los organismos vaticanos), pero que el Papa parece decidido a culminar.

La reforma del C-9 no se quedará solo en la expulsión de Pell y Errázuriz, sino que incluirá a varios canonistas en el grupo de asesores, cuyo cometido sería el de interpretar legalmente las ideas, mecanismos y reglas apuntadas por el C-9, pues ninguno de los actuales miembros tiene estudios canónicos detallados. En este punto, gana puntos la figura del obispo de Albano, Marcello Semerano, quien coordinaría a un equipo de canonistas para apuntalar el documento.

Junto a las de Pell y Errázuriz, el Papa también podría plantear la marcha del arzobispo de Kinshasa, Laurent Monsengwo, por cuestiones de edad (tiene 79) y por la delicada situación en la República Democrática del Congo, donde algunas entidades le han pedido, incluso, que presente su candidatura a la presidencia del país.

Así las cosas, del grupo original se mantendrían el cardenal hondureño Rodríguez Maradiaga, actual coordinador, y una de las personas de la máxima confianza de Bergoglio: el secretario de Estado, Pietro Parolin; el alemán Reinhard Marx, uno de los mayores defensores del fin del celibato y la intercomunión con los protestantes; el estadounidense O'Malley, arzobispo de Boston y presidente de la Comisión Antipederastia del Vaticano; Oswald Gracias, arzobispo de Bombay; y Giuseppe Bertello, gobernador del Estado de la Ciudad del Vaticano.

¿Quiénes podrían ocupar el puesto de los cardenales que cesen? Entre las quinielas, destacan la posible incorporación del cardenal de Manila y presidente de Cáritas Internationalis, Luis Antonio Tagle (al que algunos colocan como posible sucesor de Francisco); o el ghanés Peter Turkson, actual Prefecto del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, que se ocupa de la lucha contra la pobreza, por los migrantes y contra la desigualdad en el mundo. Algunas voces, incluso, plantean que el Papa querría otra voz en castellano en su grupo de asesores: en esta tesitura, un cardenal español podría tener hueco en el C-9: Juan José Omella (Barcelona) o Carlos Osoro (Madrid).

miércoles, 26 de julio de 2017

#hemeroteca #iglesia #pederastia | Violadores

Imagen: El País / George Pell
Violadores.
Una condena amable, la exigencia del perdón por parte de los violados: esa es la tolerancia cero que la Iglesia auspicia.
Leila Guerriero | El País, 2017-07-26
https://elpais.com/elpais/2017/07/24/opinion/1500905278_522538.html

Hoy comparece en Melbourne el cardenal George Pell, sospechado de pederastia y de proteger a curas pedófilos. Fue designado jefe de finanzas del Vaticano por el papa Francisco en 2014, año en que se formó la comisión pontificia para la protección de menores con el fin de que “crímenes como los que han ocurrido no se repitan dentro de la Iglesia”. Marie Collins, víctima de abusos, renunció a esa comisión en marzo por encontrar enormes resistencias dentro de la curia a la hora de tomar medidas concretas. Peter Saunders, víctima de abusos, crítico de Pells, fue apartado de ella en 2016. Entre una cosa y otra, el Papa reclamó tolerancia cero para curas abusadores. Este año fueron detenidos dos sacerdotes acusados de abusar de niños sordos en Mendoza, Argentina, pero el Vaticano no brindará información a la justicia puesto que “la Iglesia tiene facultad de investigar para su propio fin”, aunque un cura pedófilo esté hecho de la misma materia que un pedófilo civil y produzca idénticos efectos: hecatombe psíquica masiva. Meses atrás, Daniel Pittet, violado por un capuchino que en 2011 recibió dos años de prisión en suspenso, publicó un libro de título sintomático: Le perdono, padre. Pittet visitó a su violador y le expresó su perdón. El libro tiene prólogo del papa Francisco. A las víctimas hay que intentar entenderlas. Pero cambiemos las palabras violación por tortura y cura por militar, pongamos al presidente de un país prologando con elogios un libro donde el torturado perdona al torturador. “Ha elegido encontrar a la persona que lo atormentaba —escribió el Papa—. Y le ha dado la mano”. Una condena amable para los violadores, la exigencia del perdón por parte de los violados: esa es la tolerancia cero que la Iglesia auspicia. Hay que ser, realmente, muy hijos de Dios.

lunes, 3 de julio de 2017

#hemeroteca #iglesia #sexo | Orgullo madrileño, vergüenza vaticana

Imagen: La Sexta
Orgullo madrileño, vergüenza vaticana.
David Torres · Punto de Fisión | Público, 2017-07-03

http://blogs.publico.es/davidtorres/2017/07/03/orgullo-madrileno-verguenza-vaticana/

La fiesta más loca y despendolada de todas las celebraciones del Orgullo Gay no tuvo lugar en Madrid, sino en el Vaticano, en el apartamento del ex secretario del cardenal Francesco Coccopalmerio, que tiene un apellido como para bautizar un reservado en Chueca. De hecho, el apartamento está ubicado en el palacio del Santo Oficio, y la policía tuvo que intervenir después de varias quejas de los vecinos por el escándalo de los coches que no dejaban de llegar al guateque. Los agentes intervinieron un vehículo de lujo con matrícula de la Santa Sede que supuestamente habían usado para transportar drogas. El funcionario sacerdotal fue enviado primero a un hospital para desintoxicarse y después a un retiro espiritual en un convento. Salir del sagrario siempre ha sido algo más fácil que salir del armario, que por algo los curas llevan falda. Probablemente lo del tercer género lo inventaron ellos, en dura competencia con los clanes escoceses.

La noticia de esta sacrosanta orgía ha coincidido con el juicio contra el cardenal George Pell, responsable de finanzas del Vaticano y consejero directo del Papa Francisco, implicado en un tenebroso asunto de abusos a menores en Australia. Se ve que muchos sacerdotes no acaban de entender aquel mensaje cristiano de “dejad que los niños se acerquen a mí”. Prefieren acercarse ellos. George Pell es conocido, entre otras cosas, por su abnegada defensa en el caso de Gerard Ridsale, un violador de niños en la escuela de Saint Alpius en Ballarat, en el estado australiano de Victoria, un centro escolar célebre por los abusos cometidos contra los alumnos. Ridsale fue condenado a 18 años de cárcel por 54 acusaciones de violación. Las cifras son monstruosas: durante la década de los setenta hubo unos cuatro mil casos denunciados de pederastia sólo en Ballarat, y la policía calcula que al menos cuarenta suicidios en la zona de Victoria están relacionados con estos abusos.

¿Qué ha hecho la Iglesia Católica ante esta catarata de mierda? Su especialidad: lavarse las manos. En 2004 proporcionaron albergue al cardenal Bernard Francis Law, máxima autoridad de la archidiócesis de Boston, cuando gracias al trabajo de unos reporteros de ‘The Boston Globe’ salió a la luz otro escándalo de proporciones bíblicas: más de cinco mil casos de abusos encubiertos bajo la púrpura de su manto. La película ‘Spotlight’, ganadora del Oscar en 2016, narra la odisea que supuso desenmascarar ese nido de criminales y la feroz resistencia que opusieron las autoridades eclesiásticas para intentar acallar a testigos y periodistas sin dejar de remover sus turbias influencias políticas.

¿El resultado? Law evitó los tribunales gracias al Vaticano, el cual premió a uno de los mayores pederastas de la historia nombrándolo arcipreste de la Iglesia de Santa Maria Maggiore, una de las principales basílicas de Roma. Lo escondieron bien dentro del sagrario y aun hoy, ya jubilado, Law sigue siendo arcipreste emérito de Santa Maria y arzobispo emérito de Boston. El máximo gesto de repudio que hizo el Papa Francisco, en marzo de 2013, fue negarse a darle la mano. Un poco más y lo deja sin postre. Si tu mano derecha te escandaliza, maquíllatela y luego hazte una paja.

Y TAMBIÉN…
Esto es lo que se sabe sobre la supuesta “orgía gay” en el Vaticano.
ACIprensa, 2017-07-06
https://www.aciprensa.com/noticias/esto-es-lo-que-se-sabe-sobre-la-supuesta-orgia-gay-en-el-vaticano-63467/ 
La gendarmería interrumpe una orgía gay con drogas en un apartamento del Vaticano.
Gabriel Ariza | Infovaticana, 2017-06-29

https://infovaticana.com/2017/06/29/descubren-una-orgia-gay-drogas-apartamento-del-vaticano/

jueves, 29 de junio de 2017

#hemeroteca #iglesia #pederastia | George Pell: El responsable de las finanzas del Vaticano acusado de abusos sexuales

Imagen: El País / George Pell
El responsable de las finanzas del Vaticano acusado de abusos sexuales.
El Vaticano respalda al cardenal George Pell, responsable de Finanzas de la Santa Sede, que tendrá que declarar ante un juez en Melbourne.
Daniel Verdú | El País, 2017-06-29
http://internacional.elpais.com/internacional/2017/06/29/actualidad/1498696127_063244.html

Hace semanas que se esperaba la noticia. El caso estaba a punto de explotar, pero el papa Francisco confiaba en su inocencia y decidió no apartar a uno de sus hombres más importantes en la Curia Romana, el responsable de Finanzas del Vaticano, George Pell. El Pontífice decidió aceptar el coste y las durísimas críticas que le acarrearía durante este tiempo. Pero se ha roto el muro de contención. El cardenal ha sido acusado esta madrugada de múltiples abusos sexuales en Australia, según ha anunciado el comisario de dicho país Shane Patton. Él ha negado todos los cargos y el Vaticano le ha ofrecido su claro respaldo y no ha exigido su dimisión.

La noticia ha llegado a cámara lenta. Hace ocho meses los agentes policiales interrogaron a Pell en Roma sobre estas acusaciones, que él desmiente ahora categóricamente. De hecho, durante este tiempo se han publicado decenas de artículos y libros citando el asunto. Acorralado, el cardenal, de 76 años y máxima autoridad de la Iglesia Católica en Australia, deberá comparecer el 18 de julio ante el tribunal de primera instancia de Melbourne para dar explicaciones. Es sospechoso de haber cometido abusos sexuales cuando era sacerdote en la ciudad de Ballarat (1976-80) y cuando fue arzobispo de Melbourne (1996-2001), ambas en el Estado de Victoria.

A las 8.30 de la mañana ha comparecido ante los medios -la rueda de prensa fue convocada a las 4.30 de la madrugada- para negar las acusaciones y anunciar que se marcha a Australia para defenderse. "Estos problemas llevan siendo investigados dos años. Se han filtrado a los medios, es un asesinato implacable. La decisión se ha alargado durante más de un mes. Ha sido un asesinato implacable. Estoy esperando que llegue mi día en el tribunal para defenderme, soy inocente de estos cargos. Son falsos. La completa idea de abuso sexual es aberrante para mí", ha señalado acompañado del director de comunicación del Vaticano, Greg Burke.

Pell ha explicado que ha hablado mucho con el Papa durante la última semana. "La última vez fue ayer. Hemos acordado que limpiaré mi nombre en Australia, y le estoy muy agradecido por su apoyo. Soy completamente claro y consistente en el rechazo de estas acusaciones. Quiero limpiar mi nombre y volver a Roma para seguir trabajando".

El Vaticano respalda a Pell sin ninguna fisura. Con la lectura del comunicado, tras el que no se han admitido preguntas, no ha quedado ninguna duda. "La Santa Sede recibe con desagrado la noticia del envió a juicio del cardenal que, en el pleno respeto de las leyes civiles y reconociendo la importancia de su participación de modo que el proceso se desarrolle de forma justa y se favorezca la búsqueda de la verdad, ha decidido volver a su país. El Santo Padre le ha concedido un periodo de excedencia para poderse defender". Pero el comunicado ahonda también en la opinión del Papa sobre el cardenal. "El Santo Padre, que ha podido apreciar la honestidad del Cardenal Pell durante tres años de trabajo en la Curia Romana, le agradece la colaboración, en particular por el encargo a favor de las reformaras económicas y administrativas y su activa participación en el Consejo de Cardenales (C9).

La Santa Sede ha expresado su respeto por las decisiones judiciales. Pero también ha querido mojarse a favor del cardenal. "Pell ha condenado durante décadas abierta y repetidamente los abusos cometidos contra menores como actos inmorales e intolerables, ha cooperado en el pasado con las autoridades australianas, ha apoyado la creación de una Pontificia Comisión para la tutela de menores y la prestación de ayuda a las víctimas de abusos"

La citación es el resultado de una larga investigación, solicitada por el Gobierno australiano en 2012 dentro del marco de una serie de respuestas institucionales contra el abuso sexual a menores. Pell, que había comparecido tres veces ante la comisión de investigación, afirmó haber errado en la gestión de los curas pedófilos en el Estado australiano de Victoria en los años 70.

El eclesiástico fue ordenado cura en 1966 en Roma, antes de regresar a Australia en 1971, donde ascendió en la jerarquía católica. En 2014, el papa Francisco le eligió para trabajar en la transparencia de las finanzas del Vaticano.

Una de las primeras medidas que tomó Francisco como Papa fue la de impulsar una cruzada contra la pederastia. A finales de 2013, fue creada una comisión específica para luchar contra la pederastia en el seno de la Iglesia. Un año después el Papa se disculpó públicamente ante víctimas de abusos sexuales por eclesiásticos "por los pecados de omisión por parte de la Iglesia".

martes, 16 de mayo de 2017

#hemeroteca #iglesia #pederastia | El enemigo número 1 del Vaticano: "El Papa tiene tres consejeros cómplices de pederastia"

Imagen: Religión Digital / Emiliano Fittipaldi presenta su libro 'Lujuria'
El enemigo número 1 del Vaticano: "El Papa tiene tres consejeros cómplices de pederastia".
El periodista de investigación Emiliano Fittipaldi -procesado por El Vaticano por revelar su trama económica- ahonda ahora en la impunidad de la pederastia en la Iglesia y acusa al Papa Francisco de ascender a cardenales con las manos manchadas.
Lorena G. Maldonado | El Español, 2017-05-16
http://www.elespanol.com/cultura/libros/20170516/216478959_0.html

Si El Vaticano tiene un enemigo íntimo, ese es Emiliano Fittipaldi. En ‘Avaricia’ (Foca, 2015), el respetado y controvertido periodista de investigación sacó a la luz un buen número de negocios sucios de la Iglesia: desde los lujos que se conceden a los cardenales a los fraudes millonarios, de las fabulosas inversiones en todo el mundo al gigantesco negocio de los hospitales, de las tramas del Instituto para las Obras de Religión a la realidad del tesoro del Papa. Fittipaldi, gracias a fuentes confidenciales, puso sobre la mesa los documentos internos vaticanos que dibujaron, por fin, el primer mapa del imperio financiero de la Iglesia. Esas revelaciones pueden costarle ocho años de cárcel por un proceso abierto en su contra.

El periodista no se achanta. Ayer presentó ‘Lujuria. Pecados, escándalos y traiciones de una Iglesia hecha de hombres’ (Foca) en el Centro Pastoral de San Carlos Borromeo de Entrevías, con intención de trazar para el mundo otro mapa vaticano: el de la pederastia y su impunidad. Apunte romántico: este Centro de barrio humilde fue una mítica iglesia 'roja' hasta 2007, cuando Rouco Varela la cerró por no ceñirse a los cánones. Sus sacerdotes vestían de calle, acogían a ex presidiarios y drogadictos, admitían ateos y musulmanes en misa y, en la eucaristía, en vez de hostias, repartían rosquillas. Para que los niños se animaran.

Iban a dar las seis de la tarde y la San Carlos Borromeo resistía híbrida, con su fachada henchida de graffitis y su Cristo crucificado dentro. Por qué no. Allí Fittipaldi, apoyado en una suerte de altar de andar por casa, comienza a explicar que si ‘Lujuria’ ha salido adelante, ha sido gracias al proceso que le abrió el Vaticano por ‘Avaricia’. "Gracias a su denuncia, han acudido a mí más y más fuentes", relata.

"Fue curioso. Las fuentes que se acercaban a mí me decían 'oye, has hecho una investigación increíble, pero las cosas más graves de esta revolución fallida del Papa Francisco no están relacionadas sólo con el aspecto financiero, sino con los abusos sexuales'. Todos subrayaban que en El Vaticano nada ha cambiado desde su llegada", cuenta. Al periodista no le valen las palabras del Papa. No le basta que diga públicamente que la cuestión de los curas pedófilos es una "tragedia" ni que ese horror es como "el mismo diablo". "Es un Papa, es lo que tiene que decir y es normal que lo diga. Pero mis fuentes me llevaron a analizar a los cardenales que el Papa ha ascendido, y ahí encontré a varios que han encubierto delitos de abusos sexuales, casos de pederastia. Ahora son sus consejeros".

Denuncias duplicadas con el Papa Francisco
Cuenta que también le guiaron a estudiar los números de las denuncias que habían llegado a la Congregación para la Doctrina de la Fe. "Si se hace esta operación, se puede ver cómo las denuncias se han duplicado durante el pontificado del Papa Francisco, en comparación con el período de Benedicto XVI, en la era Spotlight", resopla. "Se puede ver que tres de los nueve cardenales -los nueve cardenales que forman el C9, el pequeño consejo que está ahí para ayudar al Papa en sus decisiones- están dentro de estos números".

Fittipaldi aclara que el aumento de las denuncias puede ser positivo porque significa "que hay menos miedo a denunciar", pero señala que las alarmantes cifras confirman, igualmente, "que la pedofilia en El Vaticano es muy fuerte" y que "no han conseguido pararla de ninguna forma". Critica el poco compromiso del Papa Francisco con esa transparencia que prometió. "Dijo que la Iglesia tenía que ser como una casa de cristal en cuanto a aspectos financieros y abusos sexuales, pero no lo ha llevado a cabo. Por ejemplo, yo intenté acceder a los datos de la Congregación para la Doctrina de la Fe... intenté estudiar los datos de esas 400 denuncias que llegan cada año y ha sido imposible. No hay información de los nombres de las personas ni de los procesos".

Recuerda que la misma ONU pidió al Vaticano más transparencia, y que en uno de sus informes llegó a asegurar "que hay muchos hijos de curas que siguen sin tener ningún derecho porque la Iglesia ha comprado el silencio de las madres con salarios mensuales". "Eso lo dijo la ONU en 2014, no yo", dice, con aplomo, mientras asegura que "el ambiente de silencio instaurado es el mismo que hace 50 o 60 años". ‘Lujuria’, a pesar de lo que pueda parecer por su título, no es un libro que hable de sexo, sino de relaciones de poder, de protecciones y de impunidad.

Imagen y dinero
"No hay en el libro ningún detalle relacionado con el sexo, no me interesa. Mi intención era describir un sistema, el de la Iglesia, apoyándome en documentación internacional, y tratar de entender por qué la institución está haciendo lo que está haciendo". En su opinión, hay dos razones principales. La primera, por defender su imagen. "Tiene miedo de que la transparencia total pueda llevar a una derrota, a una desaparición de la Iglesia, pero yo pienso lo contrario. Esta falta de transparencia hace que se filtran escándalos y que los fieles vayan perdiendo la confianza".

La segunda, por el dinero. "Durante Spotlight en EEUU, así como en Holanda y Australia, la Iglesia perdió muchísimo dinero. Ese escándalo les costó mucho. Pero, ¿por qué en España, en Italia o en países de Latinoamérica no pasa? No es porque los curas sean mejores, sino porque hay una ley del silencio más extendida y que se apoya en una responsabilidad colectiva", reflexiona. "De los periodistas y de las familias católicas -que a menudo ceden a la autoridad del cura y no creen a sus hijos-".

Fittipaldi cuenta que, hasta ahora, en Italia no se ha indemnizado de ningún modo a las familias dañadas por la pederastia de la Iglesia, "mientras que en EEUU la Iglesia tuvo que vender palacios para hacer frente a las indemnizaciones". ‘Lujuria’ no es el libro de un charlatán.

El periodista sabe que una labor digna y valiente conlleva dar nombres, y los ha dado: "En ‘Avaricia’, según mis informaciones, el Papa Francisco salía como el Papa bueno, el que intentaba hacer algo y no lo conseguía. Pero en este libro, el Papa sí que tiene un papel de responsabilidad muy importante, porque puede hacer cosas y no las está haciendo, o está cometiendo errores muy graves, como elegir como consejeros a George Pell, Óscar Andrés Rodríguez Madariaga o Errázuriz, encubridores, cómplices de delitos de pederastia en el pasado".

George Pell, el amigo de los pederastas
En el primer capítulo del libro habla de George Pell, número 3 del Vaticano. "Es una de las personas que el Papa Francisco llamó y ascendió, y, aunque en España e Italia, su nombre no decía nada a nadie, en Australia sí era muy conocido, porque no sólo había encubierto abusos, sino que había defendido a curas pedófilos y les había ayudado", relata.

"Gracias a dos periodistas australianos, recibí unas 30.000 páginas de documentación de la Comisión de Investigación que se ocupó de esos casos, y ahí encontré información que nunca había sido publicada anteriormente: aparte de las cartas que se conocían, había un documento en el que George Pell pedía a sus curas que ayudaran económicamente a los curas que salían de la cárcel. Les daban un salario mensual, les compraban un coche, les pagaban la sanidad, etc.".

A Fittipaldi le parecen absurdas las modificaciones del derecho canónico: el hecho de que la prescripción de estos delitos haya aumentado de 10 a 20 años y que las penas se hayan alargado -esto se estipuló durante el pontificado del Papa Benedicto-. "Qué sentido tiene, si estas penas sólo tienen validez dentro del Estado del Vaticano, y allí no hay niños y no se desarrolla el delito. Lo que nos esperábamos eran nuevas reglas de transparencia que se aplicaran en conferencias episcopales. Hace tres años se creó la comisión de investigación, pero en un año se reúnen 3 o 4 veces máximo y no tienen poder investigativo. El único poder que tienen es el de escribir y dar consejos sobre qué hacer en caso de abuso y hacer jornadas de oración para las víctimas". Durante el pontificado del Papa Francisco, han llegado a la Congregación más de 1.200 denuncias de abuso sexual a menores.

Y TAMBIÉN…
Emiliano Fittipaldi: “Para Francisco, la lucha contra la pederastia no es una prioridad”.

"Algunos de sus colaboradores han encubierto delitos de este tipo". Admite que, desde hace 4 años, se han duplicado las denuncias de abusos, y pide más transparencia.
Jesús Bastante | Religión Digital, 2017-05-16
http://www.periodistadigital.com/religion/libros/2017/05/16/emiliano-fittipaldi-para-francisco-la-lucha-contra-la-pederastia-no-es-una-prioridad-religion-iglesia-libro-lujuria.shtml