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domingo, 28 de mayo de 2023

#hemeroteca #inmemoriam | Antonio Gala explicado para 'millennials'

The Objective / Antonio Gala

Antonio Gala explicado para 'millennials'

«Te diré que también caía mal porque obviamente se construyó una fachada de defensa y podía llegar a ser muy borde y muy desagradable»
Lucía Etxebarria | The Objective, 2023-05-28
https://theobjective.com/opinion/2023-05-28/antonio-gala-explicado-para-millennials/

Me dirijo a ti porque entra dentro de lo posible que no tengas ni puñetera idea de quién era, de quién fue, Antonio Gala.

Escribo este artículo en el día de las elecciones municipales y autonómicas, y hoy, precisamente hoy, cuando me han contado la noticia del fallecimiento de Antonio Gala, hablaba con un amigo de que una de las razones por las que Podemos inició semejante campaña contra mí fue porque no tenían ni idea de quién era yo. Eran demasiado jóvenes para saber que estaban llamando homófoba a una de las primeras mujeres en España que se atrevió a escribir sobre lesbianas de forma abierta. Y a la primera que consiguió tener un éxito comercial con ello. Porque los que fuimos grandes figuras literarias en los años noventa ahora, para una generación más joven, la tuya, no significamos nada. O significamos bien poco. Un nombre que quizá te ha caído en el temario de humanidades y que te ha llamado la atención porque era difícil de pronunciar, en mi caso. O porque era muy bonito, en el suyo.

No voy a entrar aquí en las razones de por qué ha cambiado de manera tan drástica el paradigma cultural, pues quizá ese sería tema para un artículo sobre la Feria del Libro. Y este artículo quiere tratar sobre Antonio Gala y no sobre cómo el vídeo mató a la estrella de la radio y cómo internet y los ‘influencers’ mataron a la estrella literaria.

Pues eso, querida amiga ‘millennial’. A ti, que sabrás perfectamente quién es Collen Hoover, Adam Silvera, Roy Galán o Elvira Sastre. A ti, que sigues en TikTok a la comunidad de libros de fantasía o quizás a la comunidad de romance. A ti, que sabes muy bien quién es Rosalía pero no sabes quién fue Antonio Gala...

A ti está dirigido este artículo.

Te diré que en su momento Antonio Gala fue el mayor vendedor de libros en España. Que en la feria del Libro había colas kilométricas para obtener un ejemplar de sus novelas firmado, solo superadas por las colas que entonces tenía Francisco Ibáñez, el autor de los cómics de ‘Mortadelo y Filemón’.

Te diré que se le consideraba un epítome de estilo y que muchos escritores jóvenes usaban bastón para imitarle. (Quizá no tantos, pero algunos sí). Te diré que, en una época en la que ningún escritor podía decir abiertamente que era homosexual, so pena de perder todas sus ventas, se le consideraba un escritor para mujeres -sea lo que sea lo que eso signifique o significara -y me contaban desde la editorial Planeta que recibía cientos de cartas semanales por parte de sus admiradoras, con a.

Te diré que se le consideraba un ejemplo de estilo, de ‘savoir faire’. No ya de belleza, porque guapo al estilo clásico no era, pero sí que se le consideraba un señor muy atractivo, un galán de corte intelectual. Te diré que fue uno de los primeros escritores que se atrevió a hablar con acento andaluz sin avergonzarse de ello, en un momento en el que hasta Antonio David Flores ocultaba su acento en directo y en los platós, y lo suavizaba porque se consideraba que hablar en la variante dialectal andaluza era de gente inculta.

Te diré que en un momento en el que no estaba de moda tener un perro y en el que no existía ni Ley de Protección Animal ni nada que se le pareciera, en un momento en el que a las personas que mostrábamos nuestro amor por los animales se nos consideraba desequilibradas y neuróticas, gente con traumas que no sabíamos mantener relaciones con los humanos y que por eso nos veíamos obligados a querer tanto a nuestros perros... Te diré que en aquellos años noventa, él fue uno de los primeros que defendió el bienestar animal y el animalismo, y que incluso tituló a su columna semanal en el entonces diario más leído ‘Cartas para Troylo’, porque Troylo era el nombre de su perro.

Te diré que era un señor que en ciertos entornos caía muy mal. Porque era gay, porque era andaluz, porque era manifiestamente amanerado y porque se sabía que su público eran mujeres, y en aquel momento a escribir para mujeres era un desdoro. Cuando nos querían insultar nos decían que escribíamos para mujeres. Y puedes consultar a Laura Freixas, que recopiló todas las veces en las que, desde sesudos suplementos culturales o revistas literarias, y con el objetivo de intentar desprestigiarnos, nos decían que solo escribíamos para mujeres.

Te diré que también caía mal porque obviamente se construyó una fachada de defensa y podía llegar a ser muy borde y muy desagradable. Puesto que todos hemos sido desagradables y bordes en algún momento no me voy a extender en cuando lo fue conmigo, porque también su distancia y su desdén formaban parte de su personaje. Ese personaje de califa andaluz que avanzaba a paso firme, bastón en una mano, correa del perro en la otra, y que vivía obsesionado con el amor. Con encontrar el amor, con vivir el amor, con escribir sobre el amor. Pero que no se atrevía a hablar en voz alta de sus amores ni de sus amantes, porque en aquel momento aquello no estaba exactamente prohibido, pero sí muy mal visto.

Te diré que yo creo que probablemente en el futuro se le reconozca mucho más. Quizá en el futuro alguien llegue a entender que tanto prejuicio contra él venía por el hecho de que era superventas y era homosexual (o bisexual o pansexual cuando ni siquiera esa palabra existía) y era andaluz. Lo primero ya se reconoce en cenáculos literarios: que siempre ha habido prejuicios contra los escritores afeminados y siempre ha habido prejuicios contra los escritores adorados por las mujeres. Va a ser mucho más difícil que te reconozcan que para que un autor andaluz destacara se tenía que librar de su acento. No te voy a dar el nombre de dos autores españoles a los que elevaron a los altares tras que de repente se deshicieran de su seseo y llegaran a las tertulias pronunciando la cé con exquisita soltura, como si hubieran nacido en Valladolid. Igual algún lector se da cuenta de quién estoy hablando, pero probablemente tú no. Porque ni siquiera conocerás los nombres de estos autores y mucho menos los habrás leído.

Te diré que Antonio Gala era inteligente, divertido, barroco, polifacético, contradictorio y elegante. Que era poeta, dramaturgo, guionista y articulista, profundo y superficial a la vez.

Te podría decir muchas cosas, pero te recomiendo que llames a tu madre o a tu abuela y les preguntes. Estoy segura de que ellas sí saben quién era y que se desharán en elogios melancólicos. Elogios sobre su figura y elogios sobre una época en la que un escritor se hacía famoso por su verbo y su palabra, y no por el número de sus seguidores de sus redes sociales.

martes, 12 de enero de 2021

#hemeroteca #transfobia #terf | Las redes sociales cargan contra Paz Vega por su último comentario

Imagen: El Español / Paz Vega //

Las redes sociales cargan contra Paz Vega por su último comentario.

La actriz ha respondido con un corazón a una polémica publicación de la periodista Lucía Etxebarría y la tachan de Terf: Feminista Radical Transexcluyente.
Pablo Rivera | Crónica Global, El Español, 2021-01-12
https://cronicaglobal.elespanol.com/cronica-directo/famosos/redes-sociales-cargan-contra-paz-vega_430779_102.html 

La escritora Lucía Etxebarría lleva días envuelta en polémica al compartir vídeos de personas que se consideran mujeres transexuales con pene funcional y a los que ella ve como a hombres, principalmente por este hecho. En su última publicación, contó parte del por qué de su opinión, pero la polémica estalló por otro lado.

El problema fue que la actriz Paz Vega, supuestamente, apoyó a la escritora al responder al duro texto de Etxebarría con un emoticono de un corazón morado. Un comentario que puede tener muchos significados, pero al que las redes han dado rápida explicación y acusan a la ganadora de ‘Mask Singer’ de ser una persona Terf. Es decir, critican a Paz Vega por ser una Feminista Radical Transexcluyente.

La confesión de Lucía Etxebarría
Lucía Etxebarría ha subido el vídeo en el que Rosa María, una mujer que se considera transexual, cuenta que ha dado el paso de ir a un baño de mujeres por primera vez. Algo que no ve bien la escritora, dado que critica que Rosa María es una mujer con "un pene perfectamente funcional" que, cuando le pedían diálogo, "estaba dispuesta a ofrecerlo y enseñaba un bate de béisbol con la palabra 'diálogo' impresa".

"Yo no quiero compartir un cuarto de baño o un espacio cerrado con una persona que entiende por diálogo un bate de béisbol y que tiene un pene funcional, por simple cuestión de precauciones", ha asegurado la escritora después de contar a sus seguidores que "fui violada a punta de navaja".

El miedo que tiene la escritora
"Cuando detuvieron al agresor, estaba probado que había habido unintercambio sexual y que el semen era suyo, pero no había marcas de golpes en mi cuerpo. Fue mi palabra contra la suya. Quedó libre. Como no me resistí, no me creyeron. Si me hubiera resistido, hoy no estaría aquí para contarlo", ha contado Lucía Etxebarría en su cuenta de Instagram.

Por ello, la escritora no ve con buenos ojos que mujeres con aspecto de hombres y un pene funcional usen el mismo baño que ella. Lo pide en general, pero pone de ejemplo a Rosa María. Por ello, también ha cargado contra el Gobierno por no entender su postura y considerarla una acosadora para defender a "una persona que entiende por diálogo un bate de béisbol". "Decidme si entendéis mi postura. Decidme si creéis que el PSOE apoya a las mujeres violadas", ha zanjado Etxebarría en su mensaje, el cual ha recibido un corazón morado publicado por Paz Vega.

Polémica en las redes por Paz Vega
En las redes, la primera polémica ha surgido por el significado del corazón de la actriz. Primero porque puede significar apoyo a Lucía Etxebarría como una crítica por no considerar transexuales a mujeres con pene. También podría ser un corazón en defensa de Podemos --todo ello relacionado con el color morado-- pero la escritora sí lo ha visto como un apoyo y le ha dado las gracias a Vega por su gesto que "no sabes lo enormemente importante que esto es para mí".

Por ello, miles de internautas han acusado tanto a Extebarría como a Paz Vega de Feministas Radicales Transexcluyentes (Terf) y tránsfobas, entre muchos insultos y amenazas. Un acoso desmesurado por el que varios tuiteros han apelado a la libertad de expresión y critican la campaña de acoso a una mujer que "solo ha puesto un corazón a una amiga que ha escrito un texto muy duro".

domingo, 19 de julio de 2020

#hemeroteca #transfobia #terf | Manual del feminismo transexcluyente para desinformar


Manual del feminismo transexcluyente para desinformar.

Algunas de las cuestiones que plantea el feminismo transexcluyente son legítimas, pero estas cuestiones se están utilizando como arma arrojadiza en un discurso que niega a las personas trans el derecho a prescindir del tutelaje externo al que están obligadas. Figuras de esta corriente se han valido de las mismas técnicas de manipulación utilizadas por partidos de extrema derecha.
Eva Ferreras | El Salto, 2021-07-19
https://www.elsaltodiario.com/opinion/manual-feminismo-transexcluyente-para-desinformar 

En las últimas semanas, en torno a la 'Proposición de Ley sobre la protección jurídica de las personas trans y el derecho a la libre determinación de la identidad sexual y expresión de género', un sector del feminismo ha endurecido públicamente su discurso contra las realidades trans alegando que las leyes de identidad de género atentan contra los derechos de las mujeres cis —es decir, de aquellas que no son trans—. Algunas de las cuestiones que se han planteado en el debate son preocupaciones legítimas, como el interés por saber cómo se compatibiliza esta ley con la ley contra la violencia de género o con la existencia de espacios no mixtos para víctimas de violencia sexual. Sin embargo, bajo el pretexto de la preocupación, estas cuestiones se están utilizando como arma arrojadiza en un discurso que niega el derecho a la autodeterminación de género, un derecho que permitiría a las personas trans prescindir del tutelaje externo al que en la actualidad están obligadas.

Para propagar este discurso, algunas de las figuras más visibles del sector feminista transexcluyente se han valido de las mismas técnicas de manipulación observadas estos años en partidos de extrema derecha. Para ilustrarlo, adaptamos el Manual de la ultraderecha para desinformar, en el que la periodista Patricia R. Blanco analizaba el pasado mes de abril las narrativas de la extrema derecha descritas por los investigadores Jon Roozenbeek y Sander van der Linden en el Juego de los bulos. Hemos omitido el último punto del manual original, “troleo”, al no haber observado un fenómeno organizado de cuentas creadas específicamente para generar ruido en redes sociales.

1. Imitación de una fuente de información fiable
En la mayoría de los artículos que se enlazan en estas discusiones podemos encontrar un patrón: titulares escandalosos, poco desarrollo en la noticia y prácticamente ninguna referencia o enlace a fuentes que apoyen lo que se afirma.

Encontramos, por ejemplo, este artículo compartido por la psicóloga jurídica y forense Laura Redondo. El artículo fue publicado en La tribuna del País Vasco, medio editor de Vox: Entre el liberalismo conservador y la derecha identitaria, un libro en el que se habla de este partido como “la auténtica derecha identitaria y socialmente transversal”. El texto informa de que las peticiones de cambio de sexo por parte de niños han aumentado en Reino Unido un 4.400% debido a, entre otras cosas, “la información o educación sexual y de ideología de género impuesta en las escuelas”. La única fuente que incluye el artículo es otra noticia con el mismo contenido —esta última sin ningún enlace— en el medio Aleteia, un medio de comunicación católico mantenido por la Fundación para la Evangelización a través de los medios de comunicación.

También la divulgadora Laura Lecuona expresa su preocupación por las infancias trans y alerta sobre la necesidad de aprender de la experiencia inglesa. Ni la divulgadora ni la psicóloga mencionan que en Reino Unido está actualmente vigente la Gender Recognition Act de 2004, que permite el cambio de sexo registral únicamente tras el diagnóstico de disforia, y la Equality Act 2010, que también permite la reasignación si la persona ha pasado o va a pasar por un proceso de cambio fisiológico. Recientemente ha habido manifestaciones del colectivo trans por la supuesta intención del Gobierno de endurecer los requisitos para el cambio de sexo registral.

En el mismo hilo, Redondo enlaza a continuación esta noticia para argumentar que “en el 85% de los casos de transexualidad la disforia se va y hay muchísimas detransiciones”. En la noticia, sin embargo, se dice explícitamente que “no hay datos para saber el número de personas que no están satisfechas con su nuevo género o que hayan decidido detransicionar”. La escritora Lucía Etxebarría también se pronuncia a este respecto al afirmar sin aportar ninguna prueba que hay una “ingente cantidad” de detransicionadoras que deberían plantear muchos interrogantes a este debate.

Encontramos otras afirmaciones igual de rotundas que directamente no aportan fuentes, como esta que comparte una usuaria en Twitter y que difunde la cuenta anónima @Eres_Una_Caca, otra de las más visibles del sector transexcluyente: “En los países en los que las estadísticas no tienen en cuenta la distinción de las mujeres transexuales y biológicas, se incrementan los delitos de pederastia, violaciones y crímenes violentos cometidos por “mujeres” (que en realidad son varones biológicos)”. No explica cuáles son esos países ni dónde consultar las estadísticas para poder hacer la comprobación sobre este supuesto aumento de delitos.

Estas informaciones, que aparecen por lo general en medios de dudosa credibilidad, tienen también en común la utilización de casos particulares de países como Reino Unido o Canadá para predecir el potencial peligro que tendría el reconocimiento de la autodeterminación de género. En cambio, no se comparten casos documentados de las diferentes comunidades autónomas en las que desde hace años están vigentes diferentes leyes que recogen este derecho.

2. Exaltación de las emociones
Este tipo de noticias no se están utilizando en las discusiones analizadas para plantear ninguna enmienda concreta a la proposición de ley, sino para agitar el miedo bajo una misma idea: tras la defensa de esta ley hay hombres cis que van a hacerse pasar por mujeres para seguir ejerciendo la violencia y recuperar los espacios que el feminismo sigue luchando por conquistar.

De esta manera, aceptar que una persona decida la adscripción de su sexo “sin control ni garantía” —es decir, sin tener que demostrar disforia o una situación estable de transexualidad, como en la actualidad— dará una mayor facilidad a los hombres para cometer agresiones. En última instancia, según este sector del feminismo, estas leyes consiguen lo que este sector llama el “borrado de las mujeres” y la eliminación en el imaginario social de las violencias específicas sufridas por las mujeres cis.

En este texto colaborativo difundido por la cuenta de Twitter @transinclusivas se desmienten varios de los bulos que se han utilizado en el debate para provocar este miedo en cuestiones como la paridad, la cuota de reserva de puestos de trabajo, la ley contra la violencia de género, las prisiones, el deporte femenino y el uso de baños y vestuarios de mujeres.

3. Polarización
Por otra parte, la existencia de casos documentados no invalidaría la necesidad de reconocer el derecho a la autodeterminación, de la misma forma que la posibilidad de que una mujer interponga una denuncia falsa —la Fiscalía abrió 14 investigaciones en 2018, un 0,0083% del total— no invalida la Ley contra la Violencia de Género. Por el contrario, haría necesaria una discusión rigurosa para minimizar el riesgo de que se produzcan este tipo de situaciones. Sin embargo, la exaltación del tono y el alarmismo utilizado en las discusiones por el sector transexcluyente hacen prácticamente imposible plantear un debate real sobre cómo solucionar las cuestiones que parecen preocuparles.

Encontramos, además, que desde este sector se está tratando de configurar un marco según el cual el feminismo radical sería una teoría homogénea sin confrontación de ideas en torno a su base teórica. En esta línea se manifiesta la activista e ilustradora María Murnau —más conocida como Feminista Ilustrada— al afirmar lo siguiente: “El feminismo no es un colectivo que tenga que ir preguntando a cada persona qué espera de él y qué le gustaría cambiar. El feminismo es una ideología política con una base teórica concreta. Si estás de acuerdo, te sumas, si no estás de acuerdo, busca otro movimiento”. De la misma forma se pronuncia la periodista Alba Calderón: “Ojalá nunca se olvide este capítulo de la humanidad donde solo las feministas con comprensión radical del sistema heteropatriarcal enfrentamos a la teoría cuir y su intento por borrar a las mujeres”.

De esta manera, observamos que se intenta forzar este marco ficticio para situar fuera del concepto “feminismo radical” o incluso “feminismo” a aquellas personas que, por ejemplo, se han posicionado con la corriente transinclusiva en alguna de las polémicas recientes. Es lo que ha pasado con la dibujante Moderna de Pueblo, la cómica Ana Morgade o la rapera Sara Soccas, a las que se ha acusado de misóginas o de defensoras del “generismo queer”. Con este término peyorativo hacen referencia a las teorías queer, pero entendidas únicamente en su vertiente más académica y abstracta, representada por filósofos posestructuralistas como Judith Butler. En cambio, la realidad queer es más compleja y, como explica la periodista Nuria Alabao, nace en el contexto de la época Reagan en Estados Unidos como movimiento de acción social.

4. Teorías de la conspiración
El siguiente extracto lo encontramos en un artículo de la autora Tita Barahona, “La política “trans-queer, un caballo de Troya en los movimientos de emancipación social”: “Quien marca la tendencia trans-queer a nivel global es una élite acaudalada y con influencia política muy relacionada con las industrias capitalistas de la moda, los fármacos, el ocio y entretenimiento, la pornografía, la prostitución o las madres de alquiler”. La autora tiene otros artículos en el mismo medio independiente —como este otro— en los que se habla de una nueva Inquisición con “denuncias secretas e interrogatorios por parte de la policía” hacia quienes se oponen a “la ortodoxia posmoderna de la identidad sentida”.

Encontramos en redes muchas referencias a este supuesto “caballo de Troya neoliberal”, a la “inqueersición” o al “generismo queer”. Así se pronuncia también Murnau: “El fundamentalismo queer es una extensión del patriarcado bendecida por el neoliberalismo, su fin es paralizar la agenda feminista y desarticular el movimiento. Tras esta ofensiva está el lobby porno, proxeneta y de vientres: anteponen el deseo del individuo a los derechos humanos”. Y continúa el profesor de psicología Jose Errasti: “Si un movimiento social es apoyado por el 100% de las grandes corporaciones, el 100% de los medios y el 100% del gran capital, entonces sirve a los intereses de las grandes corporaciones, los medios y el gran capital”.

Como explica Alberto Garzón en su crítica a La trampa de la diversidad de Daniel Bernabé, estos argumentos que utilizan Murnau o Errasti son funcionalistas: intentan explicar el comportamiento de los agentes del sistema de acuerdo a las necesidades del propio sistema. Garzón señala que este tipo de argumentos descartan explicaciones que describan de manera fundada cómo las necesidades del sistema se vinculan con las acciones individuales, y no explican, por ejemplo, qué tipo de unidad mantienen entre sí las clases dominantes y cómo se ponen de acuerdo en cada momento. Además de resultar ineficaz para explicar la realidad, niega que las personas trans tengan una agenda propia motivada por sus condiciones materiales de vida.

Bajo esta lógica discursiva quedarían, por tanto, varias incógnitas por resolver. Entre ellas, por qué un colectivo con unas condiciones de vida muy precarias está repentinamente vinculado a una disciplina académica compleja y abstracta. También deja sin resolver cuestiones como por qué la industria farmacéutica se beneficiaría de una ley que trata de hacer que la hormonación y la cirugía no sean necesarias para cambiar el sexo registral de una persona, o por qué el lobby proxeneta estaría económicamente interesado en la autodeterminación de género. Especialmente llamativa —por repetitiva— es la cuestión de los vientres de alquiler, contra los que recientemente se ha pronunciado parte de la comunidad LGTBI+ con la campaña #FELGTBNoEnMiNombre —aquí se puede leer el comunicado—.

5. Descrédito
Encontramos un intento de separar conceptualmente dos bloques diferenciados: por una parte, “las personas transexuales” (diagnosticadas con disforia), a las que este sector del feminismo muestra su apoyo, y por otra “el transactivismo”. En estas discusiones la etiqueta de “transactivista” invalida al interlocutor, ya que, según se afirma, serlo va en contra de los propios intereses de las personas transexuales. Entre otras cosas, desde este sector del feminismo se vincula al transactivismo con las ideas más abstractas de la teoría queer y con ideas como la negación del sexo biológico o la existencia de cerebros de hombre y cerebros de mujer. Basta una búsqueda en Twitter del término “transactivista” para observar el resto de connotaciones que trae consigo el término.

Aunque existan personas que defiendan estas ideas concretas —y habría que especificar quién dentro de la comunidad trans lo hace—, esta forma de nombrar la realidad obvia que existen multitud de personas trans que no son transexuales y que defienden la autodeterminación de género desde posturas radicales anticapitalistas y con perspectiva de género, clase y raza, y que tampoco realizan su activismo en base a autores de la teoría queer. Se podría establecer una discusión sobre si el discurso trans preponderante es el anticapitalista o no, pero ese discurso también tendría razón de ser en el feminismo.

Perpetuar estigmas
De esta forma, vemos que tras el discurso de un sector del feminismo hay acusaciones dudosamente documentadas que contribuyen a generar un clima de alarmismo y a perpetuar estigmas para un colectivo que soporta un nivel de violencia muy alto.

El debate que tenga lugar dentro del feminismo sobre la proposición de ley tendrá que ser riguroso y atender a preocupaciones fundadas sin tener como eje central la negación de la identidad de las personas trans, lo que en la práctica las condena a seguir necesitando de procedimientos médicos que les confirmen lo que son.

sábado, 29 de febrero de 2020

#hemeroteca #transfobia | El feliz privilegio de la señora ministra

Imagen: El Periódico
El feliz privilegio de la señora ministra.
Servicios Sociales y Educación podrían elaborar un plan conjunto para la creación de plazas públicas de educación infantil. ¿Por qué no lo hacen?
Lucía Etxebarria | El Periódico, 2020-02-29
https://www.elperiodico.com/es/opinion/20200229/el-feliz-privilegio-de-la-senora-ministra-7866104

Estimada señora Montero:
Compruebo, por sus vídeos, que disfruta Vd. de una posición de privilegio según la cual se puede usted llevar a su hija al trabajo. Sus empleados y empleadas no pueden hacerlo.

Pero... ¿Sabe lo que le hubiera costado hacer una guardería en su ministerio, a imitación de las que hay en el Congreso o en el Ministerio de Trabajo? Nada. En realidad, se amortizaría mediante la cuota abonada por el o los progenitores.

Vd. sabe que España es uno de los países europeos que menor presupuesto destina a educación infantil pública. Que nos situamos a la cola de la Unión Europea en oferta de plazas. Que solo se financian el 6% de las plazas que ocupan los menores de 3 años. Cuando en Dinamarca o Suecia es el 100%, y en Alemania el 40%.

Vd. sabe que, en España, el 70% de los niños menores de cuatro años no acuden a una escuela infantil.

A algunos los cuida una mujer migrante, que cobrará en negro. Y que no podrá recibir una pensión en el futuro porque no habrá cotizado.

A otros los cuida su abuela. Mujeres con artritis, artrosis, dolor de espalda... lidiando con el inmenso cansancio que exige cuidar de un bebé.

A otros los cuida su madre. Porque solo el 1% de los varones deja de trabajar para cuidar a sus hijos, frente al 14% de las mujeres. Son ellas las que se quedan en casa. Ellas las que reducen su actividad profesional. Ellas las que pierden posibilidades de promoción. Por eso hay tan pocas mujeres en cargos directivos. Por eso la maternidad tiene influencia decisiva en la brecha salarial entre hombres y mujeres. Por eso la brecha en España (54% frente al 65%) es la más alta de la Unión Europea.

Ni la madre ni la abuela cobrarán por su trabajo. Los cuidados no remunerados realizados por mujeres en España equivalen a ¡16 millones de personas trabajando gratis! Y suponen unos 180 millones de euros al año en España. 180 millones que no nos pagan. (Sí, yo también cuidé a mi hija gratis).

¿No le parece a usted que hablamos de un sistema económico injusto y sexista? ¿Un sistema que valora más a una élite privilegiada (la que usted representa), que a todas las mujeres que no cobramos un trabajo duro que se espera que hagamos «por amor»?

En el 2008, el Gobierno prometió 300.000 plazas de educación infantil. No lo hizo. En el 2012, prometía un plan estatal de guarderías en los centros de trabajo para facilitar la conciliación. No se cumplió.

Hay 10.000 transexuales en España. Hay 1.250.000 niños menores de cuatro años en España. Con esas cifras en la mano, ¿la nueva ley 'trans' es urgente pero la educacion infantil no lo es?

La ley 'trans' protege la diversidad, lucha contra una discriminación. Pero si el derecho a la educación inclusiva de niños y niñas no incluye a la primera infancia, estamos perpetuando otra discriminación: la de los niños más pobres, que son los que a día de hoy no tienen acceso a ella. Y la de sus madres, discriminadas en el mercado de trabajo ¿Protegemos la diversidad de unos pocos, pero ignoramos la de muchos?

Su ministerio podría elaborar un plan conjunto con Servicios Sociales y Educación para la creación de plazas públicas de educación infantil, para que las plazas asequibles fueran un derecho.

Podría.

El hecho de que la Educación Infantil no esté al alcance de las familias más desfavorecidas en España (debido a las plazas escasas, las ayudas insuficientes y los costes inasumibles) debería importarle a Vd.

Debería.

Debería importarle a una ministra que se dice de Igualdad, a una ministra que se dice de izquierdas.

Que se dice.

lunes, 27 de mayo de 2019

#hemeroteca #ideologiadeodio #politica | El día después

Imagen: El Periódico / Manuela Carmena (c) en las fiestas de San Isidro
El día después.
Tenemos en el Gobierno de Madrid en manos de un partido que organiza cazas de brujas y de dos que se dicen de centro pero prefieren pactar con falangistas.
Lucía Etxebarria | El Periódico, 2019-05-27
https://www.elperiodico.com/es/opinion/20190527/articulo-opinion-lucia-etxebarria-elecciones-madrid-7476037

El 18 de julio del 36 se iniciaba la guerra civil, con el alzamiento en Marruecos. Un mes exacto después, soldados fascistas ejecutaban al poeta Federico García Lorca, que se había refugiado en la casa del también poeta (y falangista) Luis Rosales. ¿Su único delito? Ser homosexual. No era comunista ni socialista ni masón. No militaba en partido alguno ¿Cómo sabían que estaba allí? Alguien lo había delatado. A día de hoy ni siquiera se han encontrado los restos de uno de los mayores poetas mundiales del siglo XX, cuyo cuerpo fue arrojado a una zanja, se dice, porque sus asesinos, tan católicos ellos como se proclamaban, no creían que un homosexual mereciera cristiana sepultura.

En el 2019 Vox decide sobre el Gobierno andaluz gracias a un pacto PP-Vox-Ciudadanos. En el 2019 Vox ha conseguido que le pasen una lista de todas las personas que trabajan en violencia de género, de todas las personas que ayudan a mujeres que han sido maltratadas. Según ellos, para verificar que todas esas personas poseen la titulación necesaria para trabajar en ese campo. ¿Les han pedido a todos los técnicos y concejales en urbanismo una titulación en arquitectura? ¿A todos los concejales y técnicos de Hacienda su titulación en materia de gestión y finanzas? No. La excusa se cae por sí sola. Quieren un listado de las feministas andaluzas. De nuevo, delaciones en Andalucía. De nuevo, cazas de brujas.

Ahora a una señora que dice que se enseña zoofilia en los colegios con la llave del Gobierno de Madrid. Miente. A un partido que organiza cazas de brujas y que incitó al odio con un tuit en el que decía “que comience la batalla” y una foto de un señor que, espada alzada, arremetía contra símbolos gais y feministas. A dos partidos que se dicen de centro, pero prefieren pactar con falangistas antes que con una mujer templada que se desmarcó de los chavistas. Y a unos votantes que nos han probado que el pueblo que olvida su historia está condenado a repetirla.

jueves, 3 de enero de 2019

#hemeroteca #transfobia #feminismo | Reconocer a las transexuales como mujeres

Imagen: El Periódico / Vanja, intersexual de Alemania
Reconocer a las transexuales como mujeres.
Yo no concibo que en nombre del feminismo se nieguen los derechos y el sufrimiento de otras personas.
Lucía Etxebarria | El Periódico, 2019-01-03
https://www.elperiodico.com/es/opinion/20190103/reconocer-a-las-transexuales-como-mujeres-por-lucia-etxebarria-7228482

En Alemania, si un bebé no puede ser identificado como niño o niña, se le podrá inscribir como “otro” o “diverso”. Porque casi un 2% de la población alemana (166.000 personas) es intersexual. El Gobierno alemán prevé también que las nuevas leyes reconozcan la diversidad sexual y las de las personas transexuales y transgénero.

Cientos de compañeras feministas me han increpado diciendo que reconocer a las transexuales como mujeres sería “el fin del feminismo” ¿Comorrrr?

Cerebro neurodivergente
La psicobiología ha probado de sobra que las mujeres trans tienen un cerebro neurodivergente, con unas áreas diferentes al cerebro masculino (el núcleo supraquiasmático, el núcleo sexualmente dimorfo del hipotálamo, la comisura anterior y el lecho de la estría terminal), y que se asemejan al femenino. En este sentido, un transexual es un intersexual, pues presenta conjuntamente caracteres sexuales masculinos y femeninos.

Cambiarse de sexo no es simplemente afirmar que se es del otro sexo. Implica un larguísimo vía crucis que puede tardar años, que es irreversible y opera en todas las instancias sociales: DNI con nombre femenino y sexo “mujer” para hacer cualquier trámite. No se trata de un capricho. Es una decisión largamente meditada.

Pero se están montando auténticas campañas de odio basadas en cuestiones que ponen en peligro “nuestra” seguridad sexual. “¡Van a entrar en los baños/vestuarios de mujeres!”, dicen. Hace mucho que las personas trans ya entran en los baños/vestuarios de mujeres. Y no se ha reportado ninguna violación.

Hace décadas que las mujeres trans van a cárceles de mujeres, y no solo no se conoce ningún caso de violación, sino que se las envía allí para evitar que las violen a ellas en las cárceles de hombres.

Yo no concibo que en nombre del feminismo se nieguen los derechos y el sufrimiento de otras personas, se esparzan bulos o se niegue a la ciencia. Porque el feminismo nació, precisamente, para defender a personas vulnerables y para reivindicar el derecho a existencias diferentes.

sábado, 17 de noviembre de 2018

#hemeroteca #transfobia | Una mujer con pene

Imagen: El Periódico / 'Som aixi', un 28J en Barcelona
Una mujer con pene.
Lucía Etxebarria | El Periódico, 2018-11-17
https://www.elperiodico.com/es/opinion/20181117/una-mujer-con-pene-por-lucia-etxebarria-7147590

Ella se llama Lara. En su DNI pone otro nombre. Cuando usaba ese otro nombre y no se ponía falda ni tacones y no llevaba el pelo largo, trabajaba como diseñador gráfico, y cobraba bastante bien. Era bisexual, igual que lo es ahora, y había tenido novios y novias.

Tardó mucho en tomar la decisión porque sabía lo que iba a perder. Y lo perdió. Perdió el trabajo. Ni siquiera le dieron explicaciones. Lo que le dieron, eso sí, fue la indemnización. Bastante escasa, teniendo en cuenta que con la última reforma laboral sale barato despedir. Después perdió al novio. Le dijo que él no le acompañaba en la aventura. También perdió mucha vida sexual. Cuando era un chico guapo, se le abalanzaban encima (ya sabes: 'Everybody wants you when you’re bi, looking at the girls and eyeing all the guys') pero ahora que es una chica guapa... con pene... Pues sí, hay quien se atreve. Pero o va borracho y puesto de coca, y Lara odia el alcohol y las drogas, o dice que lo hace porque le da morbo. Y a Lara lo de dar morbo no le da morbo. Ella quiere que se acuesten con ella por sexo, no por satisfacer una curiosidad malsana.

Ahora se le abalanzan encima, pero de otra manera. Cuando vuelve a casa de noche, lo hace con miedo. Los grupos de hombres le dan miedo, como nos lo dan a las demás mujeres. Hace poco le agredieron unos 'canis' que volvían a casa borrachos. Lara ya forma parte del 82% de los transexuales españoles que han sufrido una agresión en su vida. Solo un 18% se han librado de la paliza que les cae por eso, por ser diferentes.

Aquí yo no tengo espacio para hablarles de 'gyrus' angular izquierdo y lóbulo parietal inferior izquierdo o de área tegmental ventral o de córtex somatosensorial primario. Pero es importante que entiendan eso: Lara nació así.

Hace unos días vi una película, 'The Miseducation of Cameron Post', que trata sobre la 'conversion therapy', las terapias de reconversión que se han intentado durante decenios y que aún se aplican en muchas partes del mundo para que gais y lesbianas cambien de orientación sexual. Ni 'electroshocks', ni hipnosis, ni psicoanálisis, ni condicionamiento aversivo (aplicar descargas eléctricas mientras se ve porno homosexual), nada tiene éxito. Como mucho, lo que se consigue es que el paciente (ejem, más bien la víctima) se suicide. Ahora, por fin, una parte del mundo entiende esto.

El Reino Unido ha prohibido estas terapias, pero en España, por el momento, sigue pendiente la aprobación a nivel nacional por parte del Parlamento de una ley unificada, por lo que actualmente es cada región la que regula cómo luchar contra la LGTBIfobia. Por ejemplo, en Navarra estas terapias aún existen.

Lara tampoco puede cambiar quién es. ¿Quién, en su sano juicio, perdería un trabajo, un novio, una vida sexual y social normalizada, la seguridad de volver tranquila a su casa por la noche, por un simple capricho o por una moda?

¿Me hace a mí algún daño Lara cuando se pone falda y tacones? Ninguno. ¿Interfiere en mi vida? Para nada. Lara a mí no me hace daño, se lo hacen a ella todos los días. Discriminada en el trabajo, discriminada por parte de su familia, discriminada como amante por parte de quien temía el qué dirán, insultada en la calle por el solo hecho de caminar...

Lara tiene todo el derecho de vestir y actuar como le salga del pene que aún tiene. Nunca estaré de acuerdo con las feministas que no vean como mujer a una mujer cuya condición de mujer voluntaria le cuesta tan cara.

Yo creo que Lara es una mujer. No es una mujer como yo. Tiene su diferencia. También una mujer con síndrome de Down tiene su diferencia, o una mujer autista, o una mujer con síndrome de Asperger. Todas ellas son neurodivergentes. Sus cerebros son neuroatípicos, tienen diferencias con los cerebros que llamamos normales. Pero también una mujer ciega es diferente a mí, o una mujer albina. Y una mujer negra es diferente a mí.

Hay algunas que me dicen que como soy «blanca y burguesa» no puedo entender a una mujer negra y pobre. En algunos momentos de mi vida he sido pobre, muy pobre. En cuanto a lo de blanca, en Estados Unidos no me consideran así. Allí, soy latina (mis sobrinas, de hecho, constan así en sus becas de universidad, donde se les exige adscripción a grupo étnico). En cualquier caso, la cuestión es que todas somos mujeres, y lo que nos une es más de lo que nos diferencia.

Lo que nos une es que a todas nos han maltratado o discriminado alguna vez por el mero hecho de ser mujeres.

martes, 12 de diciembre de 2017

#hemeroteca #violenciasexual #homofobia | Carta abierta a Lucía Etxebarria: no es homosexualidad reprimida, es dominación

Imagen: Magcedonia
Carta abierta a Lucía Etxebarria: no es homosexualidad reprimida, es dominación.
Pablo Herrera | Magcedonia, 2017-12-12

http://magcedonia.com/carta-abierta-a-lucia-etxebarria/

Pedía Lucía Etxebarria en este artículo, que si veíamos homofobia en su artículo de El Periódico le respondiéramos en una entrada de blog. Para los que habéis llegado tarde, Lucía recoge una teoría que afirma lo siguiente: los violadores como el caso de La Manada son en realidad homosexuales reprimidos.

Utiliza el concepto de budsexers, hombres que tienen sexo con otros hombres pero se sienten heteros. Sería, también, el caso de los marineros o los presos. Personas que tienen tendencias homosexuales por las circunstancias.

Para Lucía Etxebarría, la víctima de la violación es solo la excusa para poderse ver las pollas unos a otros. Argumenta la escritora que el estado inconsciente de la víctima, a diferencia del papel activo de la mujer en una gangbang, muestra como ella era irrelevante. Ella era la forma de poder tener sexo juntos.

¿Cuál es el problema, Lucía Etxebarria?
Tu teoría tiene varios problemas. El principal es que invisibiliza la cultura de la violación. La cultura de la violación no existe porque haya homosexuales reprimidos. La cultura de la violación es cisheterosexual y tan antigua como nuestra civilización.

Afirmar que los chicos han violado porque es la forma de estar juntos es, cuanto menos, simplista. Los chicos violaban y jaleaban no para verse las pollas. Era, más bien, una manifestación de poder.

Que la chica sea un recipiente, un consolador, no quiere decir que el objeto de deseo sean los otros chicos. El objeto de deseo es la dominación. Es demostrar que su deseo está por encima de la capacidad de decisión de la chica.

Por eso, aunque tengan novias y mujeres, los chicos de La Manada violaban en grupo. No para compartir sus cuerpos. De hecho, no los compartían. Era camaradería.

La homofobia interiorizada
Tu artículo, además, tiene otro problema. Quizá sea solo una percepción nuestra. Quizá, por el contrario, sea un ejemplo de la homofobia interiorizada que tenemos todos. Sé que eres bisexual declarada. Como tal, estarás harta de escuchar opiniones y comentarios que te denigran o anulan tu deseo.

Cuando se lee tu artículo parece que ser homosexual reprimido tiene una fuerte carga negativa. Parece que se está utilizando para insultar a los miembros de La Manada. Parece, y esto es, además, mucho más grave, que se está utilizando para justificarlo.

De nuevo, es importante resaltar que la culpa no es de tener un instinto sexual diverso. Achacarlo a eso es homofobia. La culpa es de haber crecido en un sistema que les dice que pueden tener lo que quieran. Que son hombres cis y heterosexuales y el resto del mundo está a su servicio.

Siempre. Quieran o no. El hombre de verdad coge lo que quiere.

Si La Manada quisiera verse las pollas se harían pajas en grupo. Y a lo mejor se las hacen. Pero no es la necesidad de ver una polla lo que lleva a drogar a una chica, grabarla y violarla. Lo que pone es el poder. Es ser una manada capaz de cualquier cosa.

Las manadas de lobos atacan a su presa para beneficiarse de ella. Todos juntos y a una. Y en esa sensación de amistad y lealtad no hay nada erótico. Lo erótico es la dominación. El poder. No es casualidad que alguno de sus miembros trabajasen en las fuerzas del orden.

El problema de todo
¿Por qué te escribo esta carta? Te escribo porque me parece importante que reflexionemos juntos sobre tu artículo y sus implicaciones. Porque, en el marco teórico, todas las teorías pueden ser válidas, pero cuando somos altavoces de opinión hay que tener cuidado con lo que decimos.

Porque no todos tenemos el carnet de MENSA y crear una sociedad mejor es responsabilidad de todos. No vale decir que la audiencia no te entiende. Si hay peligro de ser malinterpretados, si hay peligro que lo que estamos diciendo conlleve una mayor LGTBfobia hay que rectificar.

Y tu artículo ayuda a que los homosexuales seamos vistos como violadores en potencia. Como personas a las que nuestro instinto sexual, siguiendo tus palabras, nos lleva a cometer actos despreciables. La verdad es que ya tenemos bastante con lo nuestro, para que una aliada como tú venga a echar más leña al fuego.

De nuevo, queremos repetir que NO hay que invisibilizar la cultura de la violación. El heteropatriarcado está ahí y es el culpable. Decir que es una orientación sexual el origen latente, hace desaparecer años de esfuerzo por mostrar que la violencia de hombres a mujeres es estructural. Que es una manifestación de dominación y poder.

Por favor, Lucía, no entres en el juego. Te queremos, como has estado hasta ahora, de nuestra parte.

sábado, 9 de diciembre de 2017

#hemeroteca #violenciasexual #homofobia | Budsexers, homosexualidad reprimida, misoginia y machismo

Imagen: El Español
Budsexers, homosexualidad reprimida, misoginia y machismo.
Lucía Etxebarria | El Periódico, 2017-12-09

http://www.elperiodico.com/es/opinion/20171209/budsexers-homosexualidad-reprimida-misoginia-machismo-etxebarria-6478411

Málaga: cinco hombres practican sexo con una chica, le roban el bolso y el móvil y la dejan tirada en un descampado en la madrugada. Ella les denuncia por violación. Se llega a un acuerdo entre partes: ella retira la denuncia y ellos dejan de amenazar con demandas por denuncia falsa. Pamplona: cinco hombres tienen sexo con una chica, le roban el móvil y la dejan tirada en un portal de madrugada. La segunda chica tiene un abogado mejor y no acepta acuerdo ninguno.

Estos grupos de hombres no hacen más que recrear una imagen muy común en el porno: tecleen en internet «mujer con varios hombres» y les saldrán 7.580.000 resultados. ¡7 millones y medio de vídeos en los que varios hombres perforan por todos los orificios a una mujer absolutamente pasiva!

Los chicos de La Manada, por ejemplo, son chicos jóvenes y atractivos. Todos tenían novia, algunos están casados. No podían estar tan necesitados de sexo. Y si tan desesperados estaban, siempre podrían haber recurrido a una profesional. Pero no, querían hacerlo todos juntos con la misma.

¿Por qué? Porque ella no cuenta. Lo que querían era verse la polla los unos a los otros. Porque están tan reprimidos que no pueden reconocer en alto su parte homosexual. Porque no pueden reconocer que les encanta ver a otro hombre excitado, teniendo sexo, teniendo un orgasmo.

La chica es la coartada: estamos con una chica, por lo tanto no somos homosexuales. Pero sí lo sois, en parte o en todo. Como casi todos los hombres.

Porque casi ninguna persona en el mundo tiene una identidad sexual monocroma. Todos tenemos identidades sexuales flexibles. Estos hombres también la tienen, pero la reprimen. Y ya de paso, los de La Manada probablemente tengan rasgos psicopáticos.

Los chicos de La Manada son budsexers. Hombres que tienen sexo con otros hombres pero que no quieren reconocerse a sí mismos sus tendencias homosexuales.

Budsexers. Presos que practican el sexo con compañeros de celda. Militares y sacerdotes que tienen sexo con hombres en privado y que en público se muestran homófobos. Hombres que viven con mujeres, a veces casados y/o con hijos, que tienen sexo con otro hombre cuando están borrachos o bajo los efectos de drogas. Que interpretan ese encuentro sexual como una ayudita secreta a un colega.

Hombres que dicen que tienen relaciones sexuales con otros hombres solo para satisfacer su instinto. ¿Qué coño instinto? Si tu instinto te dirige hacia otro hombre, lo siento cariño, pero tú no eres heterosexual.

Los budsexers son tan homófobos porque todo lo que les suene a homosexual les da pánico. Por eso se inventan ese extraño juego de "tengo sexo con hombres pero en realidad no es sexo". Son machistas porque desprecian lo que entienden como femenino: a los homosexuales que no se avergüenzan de serlo y a las mujeres.

Sus mujeres no son más que señoras que están en casa con los niños. La verdadera intimidad la viven con sus amigotes. Por eso los de La Manada se fueron todos juntos de viaje y de juerga, sin sus mujeres o novias. Porque a ellas no las perciben como a compañeras, solo como a ésa que les cuida la casa y los niños.

Porque se han limitado a hacer lo que la sociedad espera que hagamos todos y cada uno de nosotros: echarse novia, casarse y reproducirse. A cubrir el expediente social. Porque saben que ser homosexual, bisexual, poliamoroso o abierto sexualmente sigue siendo un problemón para mucha gente. Que sus relaciones sociales, familiares o laborales, sus carreras profesionales... su vida, en suma, podía verse afectada.

El instinto sexual del que tanto hablan para justificar sus actos no es simplemente una urgencia desesperada por tener sexo. De ser así, no habría tanta gente que puede vivir sin sexo: monjas, curas o gente como yo, que puedo pasar meses sin sexo si estoy concentrada en un trabajo. La ficticia y arquetípica construcción en nuestra sociedad de las identidades de género, las identidades sexuales y las orientaciones sexuales son absurdas. Porque las relaciones sexuales son actos tremendamente complejos que, a menudo, no están ligados al género ni sujetos a etiquetas.

Los budsexers son personas que se niegan a reconocer lo evidente: que todos los humanos nos sentimos atraídos por personas que nos gustan. Personas. No hombres o mujeres. Personas.



Violación en grupo y homofobia internalizada.
Lucía Etxebarria | Allegramag, 2017-12-12

https://allegramag.info/violacion-grupo-homofobia-internalizada/

A partir de los años 70-80 una serie de psicólogos sociales empiezan a estudiar un fenómeno callejero muy común en Estados Unidos, la violación en grupo. Cuando una banda escoge a una mujer y la violan entre varios hombres. Esta práctica suele responder a un ritual de iniciación. Es decir, es algo en lo que el neófito participa para poder iniciarse en el grupo. Es exactamente lo que ha pasado en el caso La Manada, en el que la violación y el viaje constituían la prueba para que el nuevo fuera aceptado o no.

Después, esta práctica pasa al porno, donde la escena se hace común. Si uno busca en google puede verificar que en estas escenas se abusa de la víctima. Es decir, en la representación de la escena la mujer no parece disfrutar, sino que está allí contra su voluntad.

Si la razón de que esta práctica fuera excitante para los hombres fuera exclusivamente la dominación, lo lógico sería ver a un grupo de hombres violando a un grupo de mujeres. Es decir, si tu objeto sexual son las mujeres, no es lógico que solo te muestran una

Bien, Lo que subyace en esta práctica es una profunda homofobia.

Todas las personas, todas, albergamos deseos sexuales variados. Y podemos dirigirlos hacia personas de cualquier género. Todas las personas hemos albergado alguna vez fantasías hacia personas de nuestro mismo sexo. Pero en ambientes extremadamente reprimidos este deseo no se puede mostrar. Ni siquiera se puede pensar. Un hombre machista no puede reconocerse a sí mismo que se excita viendo a otros hombres. La violación en grupo le permite vivir esta fantasía sin culpas. Si se excita viendo una violación en grupo pensará que se excita por la violación, no que se excita por los hombres. O eso se dirá a sí mismo. Por otra parte, puesto que los deseos reprimidos se transforman en odio (odio hacia uno mismo), le permite proyectar ese odio hacia otros: hacia la mujer en este caso, en un ambiente que fomenta y legitima este odio

Cuando expuse esta teoría en un artículo para El Periódico de Cataluña (que no es mía, por cierto, lleva años en vigencia) se me llamó homófoba.

Si alguien es capaz de decirme dónde se encuentra la homofobia en esta teoría, le agradeceré que me escriba un artículo en su blog.

domingo, 13 de agosto de 2017

#hemeroteca #cuerpos | Si no respetas mis tetas, tu revolución no me interesa

Imagen: El Periódico / Angelita Luis, que regentó la tienda de lencería Lira en Donostia
Si no respetas mis tetas, tu revolución no me interesa.
El mercado está dominado por hombres, desde las fábricas hasta los tejidos, pasando por el diseño de las grandes marcas, y de las pequeñas también.
Lucía Etxebarria | El Periódico, 2017-08-13
http://www.elperiodico.com/es/opinion/20170813/si-no-respetas-mis-tetas-tu-revolucion-no-me-interesa-por-lucia-etxebarria-6222355

Resulta que yo me voy a una tienda a comprarme un sujetador. En la tienda hay unos ciento y pico modelos... Pero solo dos modelos, dos, de sujetador sin relleno y sin ‘push up’. El ‘push up’ es un invento que centra, junta y aumenta el pecho para ganar por efecto óptico una talla. Solo dos sujetadores entre cien hacían honor a su nombre y sujetaban. Los demás no estaban pensados para realzar el escote. Y en toda la tienda solo tres modelos de sujetadores, tres entre ciento y pico, eran de la talla cien. Uno de ellos, atención, tenía además relleno y 'push up'. Es decir, a algún genio se le ha ocurrido que si tienes la talla cien todavía quieres que parezca que tienes una ciento cinco.

El contorno medio de pecho de la española mayor de 30 años está entre 95 y 100 centímetros según numerosos estudios. Pero la tienda había decidido que la mujer media española le interesaba cero y menos. También había decidido que toda mujer española quiere aparentar más pecho del que tiene y está dispuesta, en mor de tan noble causa, a caminar incómoda todo el puñetero día. Y, sobre todo, está dispuesta a arriesgar su salud. Porque el uso de un sujetador push up provoca desplazamiento del tejido mamario, y puede causar un shock linfático tóxico al comprimir el pecho y la axila.

Ya de paso, es casi imposible encontrar biquinis sin relleno, porque se ve que la industria corsetera cree que a mí me encanta salir del mar o la piscina con un litro de agua en cada teta, y que por supuesto no tengo ningún interés en nadar cómoda.

Sujetadores para niñas
Me indigno cuando voy a unos grandes almacenes y veo que existen sujetadores y biquinis para niñas, ¡para niñas!, con relleno. Que no puedo comprar a mi hija de 13 años un sujetador o biquini sin relleno, porque no los encuentro. Y que si tecleo «sujetador para niñas» en Google me sale la friolera de… Aproximadamente 896.000 resultados. ¿Una incitación a la pedofilia?

Las tetonas nos quejamos de que no encontramos sujetadores por encima de la talla cien. Las de teta pequeña, de que no encuentran sujetadores que no les suban las tetas a la garganta o no lleven dos almohadoncitos cosidos. Por no hablar de que no entendemos que haya sujetadores ¡deportivos! con relleno. ¿Hola?

Se lo comento a un amigo que me dice que esto no es tema serio para un artículo, que hay temas más importantes. Le respondo que si a él le obligaran a ir por la vida con un calzoncillo con aros, relleno y encaje no opinaría así. Que si le obligaran a que le dolieran los huevos cada día porque se le clava el aro de alambre, que si le obligaran a arriesgarse a sufrir una rozadura en su aparato genital por culpa del encaje, que si le obligaran, por cojones, a poner en juego la salud de los suyos, seguro que se quejaba mucho más que yo.

Lo personal es político
Me resulta muy clarificador descubrir que el mercado está dominado por hombres, desde las fábricas hasta los tejidos, pasando por los fabricantes de elásticos y el diseño de las grandes marcas, y de las pequeñas también. Y que correlativamente este dominio se corresponde con el hartazgo que sienten las consumidoras ante un mercado dominado por la mirada masculina.

Y esto que a ustedes les parece una tontería, a mí no me lo parece. Porque lo personal es político. Recuerdo esta frase de Emma Goldman: «Si no puedo bailar, tu revolución no me interesa». Pues si no puedo estar cómoda con mis tetas, tu opinión me interesa menos aún.

P. S.: Dedicado con amor a las corseteras del pequeño comercio de toda la vida que todavía venden sujetadores de talla cien.

martes, 27 de mayo de 2008

#hemeroteca #lesbianismo #literatura | María Castrejón recoge las voces lesbianas de la narrativa española

Imagen: Público / María Castrejón
María Castrejón recoge las voces lesbianas de la narrativa española.
P.C. | Público, 2008-05-27
https://www.publico.es/culturas/maria-castrejon-recoge-voces-lesbianas.html

Una canción de Carmen Paris y una tesis aburridísima sobre la literatura femenina fueron suficientes para que la filóloga María Castrejón (Madrid, 1974) se lanzara de cabeza a la elaboración de '...que me estoy muriendo de agua. Guía de narrativa lésbica española' (Egales), un compendio que recoge cómo ha sido el recorrido de los personajes homosexuales femeninos a lo largo de la literatura española del siglo XX, y lo más importante: en qué lugar están ahora.

"El cambio comenzó a partir de los años setenta, cuando publicaron autoras como Esther Tusquets y Ana María Moix, que incluían a lesbianas en sus novelas. Durante todo el franquismo evidentemente no hubo nada", explica a 'Público' la escritora.

Después, durante los ochenta, a pesar de que la movida llenara las calles, las lesbianas mantuvieron una invisibilidad literaria -y social- de la que no comenzaron a salir hasta principios del siglo XXI. "Surgió un boom con la publicación de novelas con estos personajes", asegura Castrejón. El mejor ejemplo, el éxito de 'Beatriz y los cuerpos celestes' (1998), de Lucía Extebarría y la posterior aparición de Isabel Franc ('Las razones de Jo', 2006) con su alter ego Lola Van Guardia, una escritora que ha avanzado mucho en la experimentación del lenguaje. "Ella lo lleva todo al femenino y le da vueltas a frases hechas como ‘hoy tengo un humor de perras', que demuestran cómo se ha denostado lo femenino, incluso en el lenguaje", afirma la autora.

Ahora, María Castrejón se atreve a proclamar que ha llegado el momento de la normalización: "La lesbiana tiende a aparecer de forma natural en la literatura y puede llamar la atención por otros motivos". Eso sí, para que esto avance habría que descabezar otras tendencias como la 'chick-lit'. "Una literatura en las antípodas de la realidad femenina", finaliza.