Mostrando entradas con la etiqueta Lanzarote. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Lanzarote. Mostrar todas las entradas

lunes, 1 de agosto de 2022

#hemeroteca #lgtbi #orgullo | Decenas de lanzaroteños se manifestaron por los derechos LGTBI el pasado sábado

La Voz de lanzarote / Marcha LGTBI en Arrecife //

Decenas de lanzaroteños se manifestaron por los derechos LGTBI el pasado sábado.

La concentración convocada por la asociación Lánzate comenzó a las 19:00 horas frente al Cabildo y estuvo acompañada por la comparsa Guaracheros.
La Voz de Lanzarote, 2022-08-01
https://www.lavozdelanzarote.com/actualidad/sociedad/decenas-lanzarotenos-se-manifestaron-por-derechos-lgtbi-pasado-sabado_213501_102/2333562.html 

Decenas de lanzaroteños acudieron a la manifestación por los derechos de la comunidad LGTBI convocada por la asociación Lánzate el pasado sábado. Bajo el lema “Orgullo Conejero”, el colectivo y diversos cargos públicos comenzaron la marcha a las 19:00 horas en el Cabildo de Lanzarote, para luego recorrer las calles de la capital hasta llegar a la Plaza del Almacén. Una vez allí se procedió a leer el manifiesto de la asociación organizadora. Además, la marcha estuvo amenizada por la comparsa Guaracheros. En algunas de las pancartas creadas por los manifestantes se podían leer frases como “Canarias 1 hora menos, 100 años de avances”, así como mensajes donde pedían más derechos sanitarios para el colectivo LGTBI+. “Tanto tardar en poderme hormonar es igual a daño personal”, decía uno de los carteles.

miércoles, 26 de junio de 2019

#hemeroteca #lgtbi #orgullo #memoria | "No éramos nadie", el infierno de homosexuales y trans en Canarias

Imagen: Cadena SER / Marcela
"No éramos nadie", el infierno de homosexuales y trans en Canarias.
El experto en memoria histórica LGTBi en Canarias, Víctor Ramírez, recuerda el infierno que vivieron muchos homosexuales y trans en Tefía. Marcela, histórica activista LGTBI, rememora la represión que vivió en los últimos estertores del Franquismo.
Javi Rodríguez | Cadena SER, 2019-06-26
https://cadenaser.com/emisora/2019/06/26/ser_lanzarote/1561568270_702289.html

Se han cumplido cuarenta años del primer acto público de reivindicación LGTBi celebrado en Gran Canaria. El año pasado se cumplieron cuatro décadas de la primera manifestación del Orgullo en Tenerife, fuertemente contestada. La vida de lesbianas, gais, trans, bisexuales y otras sexualidades diversas no ha sido fácil en las islas. Así lo certifica, por ejemplo, el testimonio de quienes estuvieron en la Colonia Agrícola Penitenciaria de Tefía durante el Franquismo. Un campo de trabajo y tortura que inauguró la dictadura en Canarias para aplicar plenas de peligrosidad social a quienes consideraban vagos, maleantes, delincuentes o corruptores de menores. Su único pecado era ser homosexuales, transexuales u otras sexualidades diversas.

Picaron piedras en una cantería, construyeron muros y caminos inútiles con el único objetivo de aplicar sobre ellos una cruel tortura. Padecieron un régimen disciplinario estricto. Recibieron más de una paliza y pasaron hambre. "Comían sopas y potajes llenos de gorgojos", así lo contaron Octavio y Juan, dos presos de la Colonia Agrícola Penitenciaria de Tefía y lo recuerda Víctor Ramírez, investigador de la memoria histórica LGTBi en Canarias. "Eran considerados pecadores y enfermos y su enfermedad era contagiosa, por eso se les consideraba peligrosos sociales", explica Víctor.

Según explica Ramírez, la Colonia se creó mediante la Orden del Ministerio de Justicia de 15 de enero de 1954, “se instituye una Colonia Agrícola para el tratamiento de Vagos y Maleantes, en “Tefía”, de la Isla de Fuerteventura” (BOE núm. 30, de 30 de enero de 1954), y los primeros años fueron los más duros para quienes allí estuvieron. Sin embargo, la represión continuó en los últimos estertores del régimen, "detenciones por parte de la policía que acaban en multas, en comisaría, en ocasiones se dieron palizas y abusos sexuales", explica Ramírez.

Marcela es incapaz de recordar la cantidad de veces que fue detenida junto a sus compañeras por "sospechas" en las comisarías de Tenerife. Marcela organizó las primeras marchas del Orgullo que se celebraron en Tenerife y nunca dejó que el miedo venciera la homofobia social e institucional. "Llegaron a hacer redadas y a detener a quince en la bombona de la policía, como ganado, como una pila de cochinos", recuerda Marcela. "Acabábamos 72 horas detenidas en la comisaría por el solo hecho de ser transexual", lamenta.

"Nos llegaron a llamar escoria, el hecho de salir a la calle mirando para todos lados para que no te detuviera la policía era la Ley de las transexuales y muchos homosexuales también", explica Marcela. "No éramos nadie, éramos menos que nadie", lamenta. Marcela transmite su preocupación por el rumbo cada vez más homófobo que han tomado algunos partidos de derechas en España, "por favor, no permitan que nos vuelvan a arruinar la vida, si nos quieren ayudar de verdad, no les voten, porque nos amargaron la vida y lo quieren volver a hacer", pide Marcela, que se emociona al hacer esta petición, recordando todo lo que vivió.

martes, 23 de abril de 2019

#hemeroteca #cesarmanrique | Cien años de César Manrique, apóstata de Franco, icono gay de Fraga y genio ecologista

Imagen: El Diario / César Manrique
Cien años de César Manrique, apóstata de Franco, icono gay de Fraga y genio ecologista.
Se celebra el centenario de un hombre que integró el arte en el medioambiente y paró los pies al boom turístico del régimen franquista a base de tesón y confianza. "Se puede cambiar el mundo con una verdad entre las manos", y con esa filosofía Manrique transformó una isla vertedero como Lanzarote en el paraíso del turismo exclusivo y en su mejor obra de arte.
Mónica Zas Marcos | El Diario, 2019-04-23
https://www.eldiario.es/cultura/arte/Cien-Cesar-Manrique-Franco-gay-ecologista_0_891711258.html

César Manrique (Lanzarote, 1919-1992) se consideraba a sí mismo un "contemporáneo del futuro". Y vaya si lo era. Mientras que el cambio climático no merece ni un minuto en el discurso de nuestros políticos, él vaticinó el desastre hace casi cincuenta años. "Veo el futuro bastante pesimista. Me da miedo que no sean capaces de reaccionar para salvar la vida en el lugar donde nos ha tocado vivir", reprochaba al poder siempre que tenía oportunidad.

El artista absoluto sentía cada fractura en la piedra como "una herida en su cuerpo". Por eso peleó por una arquitectura que conciliase el desarrollo con la conservación del patrimonio. "Yo lucharé, denunciaré y protestaré hasta que me muera. Soy como un ser eterno, porque no me acuerdo de cuando nací y tampoco sé cuando me voy a morir", amenazaba ante la explosión del turismo de masas.

Por suerte, el mundo sí se acuerda de cuándo nació el visionario que transformó una desaliñada isla de Lanzarote en su mayor obra de arte. Ocurrió hace cien años en la pequeña localidad de Arrecife, cerca de la playa de Famara, donde el pequeño César correteaba salvaje por una orilla tan clara que reflejaba los acantilados. Dibujando su contorno sobre la arena, la flora canaria quedó atrapada para siempre en las manos, los pinceles y las construcciones del artista.

Su obra pictórica es relevante, pero en este centenario cabe destacar sobre todo una conciencia ecologista cocinada en una época hostil: la dictadura. "El camino de César Manrique va desde la estética a la ética", dice Alfredo Díaz, portavoz de la fundación que lleva su nombre.

El experto invita a acercarse a él desde esa doble mirada: "Por un lado el artista que busca la belleza en el informalismo matérico, movimiento que le permite expresar la volcanología y esa parte telúrica que define Lanzarote, y por el otro, el artista con un profundo compromiso social y ecológico, aunque no existiese tal término".

Su discurso se oponía a una nueva actividad económica brutal que estaba asolando a las islas centrales de Canarias y acechaba a Lanzarote: el desarrollismo. Es decir, un 'boom' turístico con el que Franco quería sacudirse la caspa de cara al exterior en los años 60. Manrique tampoco se cerraba en banda, pero no a cualquier precio. Así que intuyó un modelo "disparatado" que, sin embargo, coló entre los alcaldes, el Cabildo y, lo más difícil, el régimen franquista.

¿Cómo logró su beneplácito en lugar de ser censurado o algo peor? Díaz lo explica a través de sus "complicidades positivas". En ocasiones planea sobre César Manrique la sombra de su participación en en bando sublevado de la Guerra Civil, al que acudió como voluntario a la edad de 16 años. No obstante, el portavoz niega rotundamente su afiliación al franquismo y arguye dos razones principales para demostrarlo.

"Los jóvenes de Canarias salieron obligados en muchos casos al frente del Ebro. En este caso se presentó voluntario para elegir un destino y para quedarse en Canarias, en el ejército del aire", dice de primeras. De hecho, es conocido que Manrique nunca quiso volver a hablar de la guerra ni de ideas políticas.

"Le horrorizaba y es más, lo primero que hizo al regresar a casa tras volver de Catalunya fue quemar el uniforme en la azotea", continúa. Un gesto con el que renegó para siempre sobre su papel en la guerra y su vinculación con aquel bando.

A lo que nunca hizo ascos Manrique fue a las relaciones diplomáticas que diesen luz verde a su arte. "Los franquistas vieron en él a un tipo alocado pero que podía funcionar de cara a un turismo exclusivo o de élite, como le gustaba al régimen. Si no, ¿de dónde salía el dinero para hacer todas estas obras?", se pregunta Díaz.

Aún así, el experto reconoce que, tras más de veinte años de estudio de la obra y el pensamiento de Manrique, le cuesta entender cómo logró convencer a políticos tan dispares y "zoquetes" con un modelo que ponía en riesgo la expansión económica.

Sus dos baluartes políticos fueron José –Pepín– Ramírez Cerdá, presidente del Cabildo de Lanzarote y su amigo de la infancia, y Manuel Fraga. El Ministro de Información y Turismo de Franco quedó admirado por las ideas modernas y el gusto de Manrique, que lo vinculó a sus tendencias sexuales. "Los homosexuales tienen una sensibilidad y una capacidad artística que no tenemos los heterosexuales. Son muy originales y creativos", dijo en una ocasión.

"Fue una simbiosis muy afortunada, no sé si esas relaciones se vuelven a repetir y menos en el marco de una dictadura. Porque Manrique nunca se vinculó de una manera clara a ningún partido. De hecho, muchas de sus declaraciones vistas desde hoy parecen de una persona de izquierdas", asegura con asombro Díaz.

Tanto en Madrid como en Nueva York, donde llegó tras la traumática muerte de su pareja en pleno estallido hippy y del amor libre, César Manrique se rodeó de lo más granado de la sociedad. Artistas y multimillonarios (como Rockefeller) en la ciudad norteamericana, y personajes de la literatura, el cine y la tauromaquia en la capital madrileña, donde organizaba fiestas que le otorgaron una fama de dios Baco.

Sin embargo, al regreso a Lanzarote en 1966, el artista se mezcló con la gente de la calle como hacía en sus inicios. Durante las décadas de los 70 y 80 tiene lugar un importante desarrollo de espacios perfectamente integrados en el entorno natural, justo cuando el régimen se planteaba abandonar la isla para los camellos y las cabras.

"Lanzarote era un lugar de emigración y de miseria. La población emigraba a las islas centrales o a Latinoamérica en épocas de sequía. Entonces llegó él y dio una mirada amable y propuso que esos paisajes calcinados y con viento pudiesen servir como atractivo turístico", cuenta Alfredo Díaz.

En esa época comenzó su cruzada contra el turismo de masas y las empresas que querían absorber las carreteras como habían hecho en la península y en las islas vecinas. "Consiguió que en Lanzarote no se pudieran poner vallas publicitarias en los bordes de las carreteras. De hecho, él contaba que a principios de los 80 una empresa las puso y salió con un grupo ecologista emergente y se las cargaron. Estaba codo con codo en la calle", concede el portavoz de la Fundación César Manrique. Paradójicamente, fue un accidente de tráfico -que detestaba- el que acabó con la vida del genio.

El experto también le considera el padre del primer círculo de ecologistas, al que él mismo pertenecía durante la dictadura. "No creo que haya parangón en España, ya que en ese momento el medioambiente no formaba parte del discurso en las calles y mucho menos entre los políticos", asegura. Pero César Manrique es un personaje casi más incómodo ahora que antes para quienes aprueban leyes demoledoras en Canarias como la del suelo.

En su centenario, año en el que el cambio climático representa ese "futuro pesimista" que el creador vaticinó en 1970, debemos rescatar su "vigencia absoluta". Él defendía que los artistas tienen la obligación de enseñar a mirar. Para ello, salpicó las islas de miradores para asomarnos la belleza que nos estábamos perdiendo. ¿Qué mejor regalo de cumpleaños que demostrarle que algo hemos aprendido?

sábado, 31 de marzo de 2018

#hemeroteca #trans | 31 de Marzo, Día Internacional de la Visibilidad Trans

Imagen: Nueva Tribuna / Visibilidad trans en la manifestación del 26 de Junio de 1977 en Barcelona
31 de Marzo, Día Internacional de la Visibilidad Trans.
La festividad fue fundada por la activista transgénero de Míchigan Rachel Crandall en 2009, como una reacción a la falta de días de fiesta LGTBI+ que celebran la visibilidad de las personas trans.
Nueva Tribuna, 2018-03-31
http://www.nuevatribuna.es/articulo/sociedad/31-marzo-dia-internacional-visibilidad-trans/20180331113302150318.html

El Día Internacional de la Comunidad Trans* es una festividad anual que tiene lugar el 31 de marzo, dedicado a la celebración de las personas trans* y la sensibilización en contra de la discriminación hacia las personas trans* en todo el mundo. La festividad fue fundada por la activista transgénero de Míchigan Rachel Crandall en 2009, como una reacción a la falta de días de fiesta LGTBI+ que celebran la visibilidad de las personas trans*, ya que la única conmemoración conocida centrada en las personas trans* era el Día Internacional de la Memoria Trans*, que recuerda a las personas trans* víctimas de crímenes de odio, pero no reconoce ni celebra la visibilidad de los miembros vivos de la comunidad trans*.

Esta jornada llega tras semanas de polémica ante la campaña de la plataforma Hazte Oír, cuando el pasado 27 de febrero del 2017, pusieron en circulación por Madrid un autobús con el mensaje "los niños tienen pene, las niñas tienen vulva. Que no te engañen. Si naces hombre, eres hombre. Si eres mujer, seguirás siéndolo". El conflicto traspasó las fronteras de la capital, llegando a Valencia y Barcelona, y hasta Nueva York. Al contrario de lo que esperaban, el rechazo a su campaña homofóbica y el apoyo de la sociedad a las personas trans* fue contundente.

Las personas trans* siguen siendo las más desconocidas dentro de la comunidad LGTBI+, resultando ser las más vulnerables a la discriminación. La Organización Mundial de la Salud aún considera la trans* una enfermedad mental, como consideraron trastorno la homosexualidad hasta 1990, suponiendo una losa sobre la igualdad de las diversidades de género.

El día de la Visibilidad Trans* es una herramienta contra los prejuicios y estereotipos de una sociedad trans*fóbica.

Adolescentes y jóvenes trans* merecen tener referentes positivos en el desarrollo de sus identidades y ofrecerles una imagen de sí mismos alejada de la patologización. Los colegios y los institutos deben ser espacios seguros para ellas y ellos, y la única manera es aportar al alumnado y al profesorado una educación en diversidad sexual y de género.

“La trans* no es más que una identidad más dentro de la diversidad humana y como tal debe conocerse y tratarse. Próximamente la OMS publicará la actualización del catálogo de trastornos mentales y debe ser consciente de que esta diversidad no es una enfermedad, sino una riqueza”, ha destacado Marcus Peña, Secretario del Área de Trans* de Lánzate.

Edgar Nuñez, Presidente de la Asociación Lánzate LGTBI+ de Canarias, ha remarcado “los armarios se construyen con prejuicios y es tarea de toda la sociedad contribuir a quitar los tablones, a abrir las puertas, porque nuestros jóvenes lo merecen. Y el armario trans* es el más duro, el más pesado, el que más ayuda necesita”.

Visibilidad Trans*, jornada reivindicativa impulsada por el Área de Trans* de la Asociación Lánzate LGTBI+ de Canarias y los Jóvenes Nacionalistas de Canarias en Lanzarote, coincidente con el aniversario de la aprobación de la ley de identidad de género en España. Once años después, aquella ley, que supuso un indudable avance, se ha revelado insuficiente, y las personas trans* siguen constituyendo la comunidad más vulnerable a la discriminación de todos los que componen la comunidad LGTBI+. Buen ejemplo es lo sucedido recientemente en el País Vasco, donde un chico trans* se ha visto obligado a abandonar este mundo, porque la Comunidad Autónoma se negó a respetar su identidad de género.

Una respuesta llena de solidaridad y conmoción que recibió con indignación y sorpresa la familia del pequeño Ekai, que la considera contradictoria con la supuesta voluntad de los responsables del gobierno, de garantizar la no vulneración de derechos de los menores. “Se está dejando a estos menores en una situación de desprotección y vulneración de derechos, siendo lo peor de todo que se está dando pie a que estas prácticas se reproduzcan en diferentes situaciones. Consideramos que desde el Gobierno Estatal se legitima la vulneración de estos Derechos, garantizados por la máxima autoridad, con toda impunidad y su beneplácito”, expresa Marcus Peña.

“Con dinero público no se puede fomentar y apoyar la discriminación, con unas prácticas que nos retroceden a los peores momentos del nacional catolicismo, dejando a uno de la comunidad más vulnerables desamparado del derecho que nos garantiza la Constitución y el Estatuto de Autonomía a toda la ciudadanía”, declara David Toledo, Secretario Nacionalista de los Jóvenes de Canarias.

“Un Estado democrático y aconfesional tiene la obligación de que la educación sea pública, de calidad y respete la diversidad”, añade David Toledo. Se da la circunstancia, recordemos, que el Gobierno Canario tramita en estos momentos un proyecto de ley integral de transexualidad que debería poner a Canarias a la cabeza de Europa por lo que a protección de las personas trans* se refiere.

La Asociación Lánzate LGTBI+ de Canarias insiste en este año, declarado “2018 año de las realidades trans*, en la necesidad de que se adopten protocolos para proteger a los menores trans* en todos los ámbitos públicos y privados, especialmente en Justicia, Sanidad y en Educación. “Debe formarse a docentes y estudiantes, establecerse protocolos de respuesta que incorporen todas las necesidades de las y los menores trans*, porque su bienestar tiene que ser respetados por encima de cualquier ideología o religión”, destaca Marcus Peña.

“Solicitamos una reunión con El Consejero del Gobierno de Canarias de Igualdad para solicitarle su implicación contra la discriminación por identidad de género y orientación sexual y le haremos especial hincapié en la situación de vulnerabilidad que se vive en las escuelas. No se puede seguir postergando el abordaje de los derechos LGTBI+ como Derechos Humanos”, declara Edgar Nuñez, Presidente de la Asociación Lánzate LGTBI+ de Canarias.

Desde la Asociación Lánzate LGTBI+ de Canarias se insiste además en la necesidad de modificar aspectos de la actual legislación de identidad de género, que sigue condicionando el acceso a sus disposiciones “a un diagnóstico médico que patologiza a las personas trans* y dejando fuera a menores y migrantes”.

martes, 26 de septiembre de 2017

#hemeroteca #memoria | César Manrique: divino, santo y pecador

Imagen: El Mundo / César Manrique
César Manrique: divino, santo y pecador.
Hace 25 años (y un día) falleció en un accidente de tráfico un creador simpar. Provocativo, deslenguado, libre. Llegó distinto tras un viaje que hizo a EEUU y se dedicó a hacer de la isla de Lanzarote toda una obra de arte.
Luis Alemany | El Mundo, 2017-09-26
http://www.elmundo.es/cultura/2017/09/26/59c96ecf46163f2f1a8b45da.html

César Manrique se despertaba temprano, iba a nadar, hacía ejercicios de anillas "como los que hacen los gimnastas en los juegos olímpicos", pintaba en el taller, bajaba a su Almacén en Arrecife (una mezcla de oficina, galería de arte y cine-club) y recibía allí a invitados, a periodistas y a políticos. Por las tardes volvía a su casa de Tahiche y se instalaba en su cuarto de estar, hecho de piedras volcánicas y cojines acharolados, el lugar en el que, según la leyenda, organizaba interminables orgías. Y, entonces, le decía a su ayudante, Carmensa de la Hoz: "Carmensa, ¿Bette Davis o Greta Garbo?". La casa de Tahíche tenía uno de los primeros reproductores de Beta Max que se vieron en España y, gracias a él, Manrique, el supuesto dios Baco de Lanzarote, podía gastar sus tardes en ver ‘La reina Cristina de Suecia’ y películas de ese estilo junto a una veinteañera que llevaba con la boca abierta desde la escena de las anillas. No había orgías. No se fumaba. Sólo se bebía café.

El novelista Manuel Puig se habría vuelto loco de felicidad si hubiera podido asistir a un solo día en la rutina lanzaroteña de César Manrique. El artista canario, héroe ecologista, icono gay, santo y pecador, murió hace 25 años y un día en un accidente de tráfico y, ahora que ya ha pasado el tiempo y la tragedia queda lejos, su historia se puede contar como si fuera una ópera italiana.

Vamos por el principio: César Manrique nació en 1919, en una familia educada de Arrecife. Fue a la guerra con el ejército rebelde y, cuando volvió, quemó su uniforme en la azotea de su casa. Estudió dos años en La Laguna y después se marchó a Madrid a hacer Bellas Artes en la Academia de San Fernando. Conoció a una mujer llamada Pepi Gómez, se casó con ella y juntos se subieron a la espuma de la primera generación de arte abstracto español. La famosa exposición pionera de la galería Clan de Madrid, en 1954, contaba con él en sus paredes. Aunque su papel era secundario.

¿Qué cambió la vida de César Manrique en los siguientes años para disparar su carrera? Hay dos teorías que, a simple vista, parecen compatibles.

Carmensa de la Hoz recuerda que Pepi Gómez murió en esa época y que el artista quedó desolado. Para salir de la depresión, su primo Manolo, psiquiatra, le recomendó un cambio de aires y Manrique se acordó de los amigos neoyorquinos que había hecho en el pequeño mundo del arte de vanguardia. Hasta el magnate Rockefeller había coincidido con él en alguna fiesta y le había invitado a visitarlo en Manhattan. Eso hizo. "En Nueva York se movía en un círculo de artistas latinoamericanos, muchachos pudientes que vivían la bohemia. Mauricio Aguilar y Waldo Díaz-Balart fueron muy amigos suyos. En esa época fue muy feliz y pintó algunos de sus mejores cuadros", recuerda De la Hoz. En América, además, Manrique se acostó por primera vez con un hombre. "Él lo contaba con mucha naturalidad: 'Yo me entregué. Quería ver qué era eso'. Lo que era le gustó. Sobre todo, le gustaban los cuerpos, los apolos, fueran hombres o mujeres".

El otro gran cambio en la vida de Manrique fue casual. Un día, en los primerísimos años 60, el canario fue a comprar lienzos a una tienda de Madrid. En la cola empezó a hablar con otro cliente. "Los dos estaban en el informalismo, en cierta actitud política contestataria. Conectaron y quedaron en contacto", explica el arquitecto Jacobo García Germán, que en 2016 fue comisario de la exposición ‘Fernando Higueras. Las Salinas’. En efecto: el hombre de aquel encuentro era el otro gran dionisio de aquella generación, Fernando Higueras, el mejor socio que tuvo Manrique.

"Higueras era entonces un arquitecto joven y con éxito, estaba en la onda de Fullaondo y de la revista ‘Nueva Forma’. Tenía cierta vocación comercial y llevaba buenos contactos y clientes. Estaba casado con la hija de un catedrático de Arquitectura y era un hombre muy formal, no tenía nada que ver con la imagen disparatada que luego se construyó", explica García Germán. "Manrique se dio cuenta de que su nuevo amigo era un arquitecto al alza y le invitó a visitar Lanzarote. Le decía: 'Tienes que ver aquello'". Y en 1962 embarcaron juntos. Manrique e Higueras emprendieron ese año un "viaje iniciático" que cambió sus vidas.

La teoría de García Germán es que fue Higueras quien abrió los ojos de Manrique a lo obvio: Lanzarote debía ser el tema al que dedicara su carrera. "Por ejemplo, el Mirador del Río tal y como lo conocemos, es una intuición de Higueras. Hay un croquis suyo que luego siguió César". Más allá de obras concretas, los dos comprendieron en ese viaje que Lanzarote era "un mundo encerrado en sí mismo que podía ser un laboratorio para el arte, un lugar donde construirse su ‘isla del tesoro’. Podía ser salvaje y artificial, podía ser la lascivia y la pureza, podía ser el turismo y la arquitectura popular".

Higueras, por su parte, se desinhibió en ese viaje: se divorció, empezó a desafiar todos los convencionalismos sociales y a hacer arquitectura cada vez más arriesgada hasta convertirse en un mito lleno de claroscuros. Pero esa es otra historia.

Manrique no era arquitecto, aunque, según García Germán, aprendió a opinar, primero, y a tomar decisiones después. Así funcionaba el artista lanzaroteño, a base de intuiciones. "César no era un intelectual, lo decía él mismo. Le llegaban los libros y llamaba a Pepe para que se los contara", cuenta Carmensa de la Hoz.

Pepe, esta vez, es Pepe Dámaso, artista grancanario, 14 años más joven que Manrique, protagonista de una preciosa retrospectiva en el CAAM de Las Palmas de Gran Canaria, este mismo año. Carmensa de la Hoz fue la comisaria.

"Yo fui a ver a César cuando la exposición en Clan, en 1954. Ese año estaba en el cuartel de Cuatro Vientos, hacía la mili en Aviación, y quise conocerlo. Me acuerdo de que Carlos Edmundo de Ory había escrito un texto para la exposición y también estaba por allí", dice Dámaso. "De César recuerdo el amor y la pasión con la que defendió su isla, la manera en que lo dio todo para que Lanzarote siguiera existiendo. No hubo homosexualidad entre nosotros. Hubo el cariño de dos hombres que amaban Canarias y el arte".

Dámaso fue el amigo que, durante los años de Nueva York, avivó en sus cartas la nostalgia por Canarias. Después, se convirtió en uno de los grandes defensores de su obra plástica. "Cuando querían atacar a César atacaban a sus cuadros y él sufría mucho por ello. Era injusto: César era un gran artista con cualidades que se adelantaron a su tiempo".

Manrique tenía enemigos, no es ningún secreto: era homosexual y deslenguado. Fue desafiante y después fue poderoso. Durante años, se comportó como el comisario estético de su isla. Reñía a los arquitectos, reñía a los ministros, utilizaba su fama en los medios y exhibía sus amistades en el gran mundo. ¿Fue para bien aquel reinado de Manrique-‘Turandot’? Cualquiera que visite o viva en Lanzarote sabe que, como mínimo, algo bueno quedó.

lunes, 17 de agosto de 2015

#hemeroteca #estereotipos | Somos tacha de “denigrante y vergonzoso” celebrar el Día de la Juventud con Ylenia

Imagen: Diario de Lanzarote
Somos tacha de “denigrante y vergonzoso” celebrar el Día de la Juventud con Ylenia
Diario de Lanzarote, 2015-08-17
http://www.diariodelanzarote.com/noticia/somos-tacha-de-%E2%80%9Cdenigrante-y-vergonzoso%E2%80%9D-celebrar-el-d%C3%ADa-de-la-juventud-con-ylenia

Somos Lanzarote ha tachado de "espectáculo denigrante y vergonzoso" la forma con que el Ayuntamiento de Yaiza ha conmemorado, durante el pasado fin de semana, el Día Internacional de la Juventud, al contar para el evento con Ylenia Padilla, concursante de ‘realities’ que ha aprovechado su popularidad para entrar en el mundo de la música.

El Día de la Juventud se celebró en Playa Blanca con el festival "Sumer(gete)", en el que el Consistorio contrató a la participante de concursos televisivos Ylenia Padilla “como principal reclamo para los jóvenes del municipio”, destaca Somos.

Para la organización política, “es un error tanto el formato como el contenido elegido por la concejalía de juventud, que dirige José Daniel Medina, del PIL, para esta celebración, al alejarse de los valores constructivos que deberían mostrárseles a los niños, adolescentes y jóvenes que se congregaron el sábado en el citado festival”.

"El modelo de éxito que encarnan estos personajes, de programas como 'Gandía Shore' o 'Gran Hermano VIP', está basado en actitudes cuanto menos machistas y comportamientos que en muchas ocasiones resultan incívicos y denigrantes para la juventud y especialmente para las mujeres, por lo que cabría preguntarse qué tipo de valores pretende el ayuntamiento inculcar con fiestas como ésta a los jóvenes del municipio", apuntan desde Somos.

"Lanzarote es una isla con enormes talentos juveniles, en diferentes ramas artísticas, culturales y sociales, que podrían trasmitir virtudes como la superación, la creatividad, la solidaridad o la importancia del conocimiento", añaden. "Sin embargo, se ha optado por contratar a personajes que degradan la imagen de la juventud, y que de ninguna manera pueden ser vistos por nuestros jóvenes como referentes", concluyen desde Somos Lanzarote.

Reconocer el error o dimitir
Para la organización, es de una "importancia capital el tipo de políticas juveniles que realizan las instituciones y, por lo tanto, solo cabe que el responsable político de este evento reconozca su error o, por el contrario, abandone su cargo, puesto que está haciendo exactamente lo contrario que se espera de un concejal de juventud”, que debe ser “promocionar modelos que denigran a los y las jóvenes, modelos y comportamientos con los que difícilmente podremos construir una sociedad mejor”.

viernes, 14 de diciembre de 2012

#hemeroteca #documentales #testimonios | La isla, la 'burbuja' y César Manrique

Imagen: El Mundo / César Manrique en el Mirador del Río, Lanzarote
La isla, la 'burbuja' y César Manrique.
'TARO. El eco de Manrique' recibe seis candidaturas al Goya. 'Menuda herencia para generaciones futuras con esta panda de burros', dijo. El documental rescata el perfil más comprometido del artista canario. "Hemos querido que sea una película-mensaje', explica Miguel G. Morales. El director ha invertido dos años y medio de trabajo en la cinta. Coincide con el 20º aniversario de su muerte en accidente de tráfico.
Jose María Robles | El Mundo, 2012-12-14
http://www.elmundo.es/elmundo/2012/12/10/cultura/1355156065.html

Hubo quien vio venir el cataclismo. César Manrique se percató hace ya 40 años de los desmanes de la "mafia especulativa" de la construcción y del impacto letal del turismo de masas. Nadie como el pintor, escultor y arquitecto lanzaroteño hizo entonces bandera de la sostenibilidad cuando el término aún no se había acuñado. Nadie antes pareció reparar en la magia de aquel paisaje magmático, subyugante, único. Nadie, intelectual o ciudadano de a pie, llegó como él a renunciar a su propia carrera para defender el entorno natural en primera línea y con acciones contundentes: derribo de vallas publicitarias y postes de luz, paralizaciones de obras, sucesivas denuncias con eco internacional...

De la vigencia del discurso de Manrique en estos tiempos post 'boom' inmobiliario, de su grado de militancia y su carácter visionario dejan constancia algunos titulares: 'Mis enemigos son los especuladores' (15 de agosto de 1983); 'Menuda herencia para generaciones futuras con esta panda de burros' (2 de abril de 1990)... El documental 'TARO. El eco de Manrique' reivindica el perfil de activista medioambiental del genio conejero justo en el 20º aniversario de su muerte en accidente de tráfico.

"No es una biografía, ni toca el aspecto pictórico de Manrique. Hemos querido que sea una película-mensaje", explica Miguel G. Morales, director de un trabajo "incómodo, tiene que serlo" que ha recibido seis candidaturas a los próximos premios Goya: mejor película, mejor película documental, mejor montaje, mejor dirección novel, mejor guión original y mejor sonido. Será el próximo 8 de enero cuando la Academia dará a conocer las cuatro cintas finalistas.

Subraya Miguel G. Morales que en 'TARO...' el autor de los Jameos del agua (1966), el Mirador del Río (1973) y la casa de Tahíche (1968) "se explica solo". En efecto, la voz cadenciosa, alegre y en muchos pasajes emocionante -por aleccionadora- del canario ejerce de hilo narrativo y testimonia una lucha incansable por poner en valor y salvaguardar la antaño considerada cenicienta del archipiélago.

"La gente se reía diciendo que aquí no había más que camellos y piedras", se revuelve en pantalla Manrique, que no se calló nunca ni se casó con nadie, que del megáfono hizo una espada, que se sintió "muy honrado" cuando lo tildaron de "jardinero". "Se han vendido al primero que ha llegado sin la más mínima responsabilidad de estilo, haciendo una cantidad de mamotretos que están taponando la visión del mar con una arquitectura estándar, vulgar, internacional que no tiene el más mínimo interés. Esto es una verdadera vergüenza", atizaba en 1978, el mismo año que le dieron en Berlín el equivalente al Nobel del ecologismo. "Es una arquitectura fascista que ni el propio Mussolini la hubiera permitido, porque es un espanto". Sobran los ejemplos a poco que se eche un vistazo al litoral o al extrarradio de cualquier gran ciudad española.

'TARO...' repasa cómo un creador formado en Madrid y afincado en Nueva York decide regresar a la patria chica y logra involucrar a la sociedad civil en su proyecto. Es precisamente la cuadrilla de albañiles con la que hizo de Lanzarote una isla-obra la que aparece ante la cámara para reivindicar al maestro. Más emotiva si cabe es la presencia de una 'contraparte' alemana: el casi nonagenario arquitecto Frei Otto (artífice de la estructura del Estadio Olímpico de Múnich y colega del español) y el cineasta Matthias Allary, que llegó al estudio de Manrique para grabar una intervención artística para BMW y acabó haciendo "probablemente la última entrevista" al artífice de los 'Juguetes del viento'.

Un material inédito que Morales considera clave para construir la historia, en la que ha invertido dos años y medio de trabajo (aunque su primer acercamiento data de 2002) y que ha sido coproducida por Televisión Española, Televisión de Canarias y la Obra Social de Caja Canarias.

"Queríamos que la película transmitiera dos mensajes claros: por una parte, el lado optimista, la energía de César, sus ganas de vivir, ese modo 'joyful' de ver la vida, muy californiano, y por otra, el cabreo. Que la gente la vea y salga con ganas de coger una pala...", rememora Morales las intervenciones de un Manrique que jamás acató la etiqueta de "apóstol".

La arquitectura popular lanzaroteña, la educación ("el mayor negocio de un país es la cultura de su pueblo"), el amor casi paternal por sus gran daneses... Lo define bien el naturalista y escritor Joaquín Araújo, autor del blog Tierra: "César es una de las primeras personas que en esta cercana historia de nuestro destruir el mundo convierte su toma de conciencia individual en una proposición, una proposición fundamentalmente ética".

Una vez dijo que plantar 25.000 árboles le parecía una obra mucho más artística que hacer dos exposiciones. Así de radical fue Manrique, un hombre contra la 'burbuja'.