Mostrando entradas con la etiqueta Mar de Plata. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Mar de Plata. Mostrar todas las entradas

jueves, 20 de octubre de 2016

#hemeroteca #violenciamachista | Otra violación colectiva en Argentina en medio del ‘Ni una menos’

Imagen: El País / Buenos Aires, 2016-10-19
Otra violación colectiva en Argentina en medio del ‘Ni una menos’.
Una mujer de 19 años denuncia que tres hombres la atacaron en Mar del Plata, la ciudad donde hace una semana murió por empalamiento Lucía Pérez.
Federico Rivas Molina | El País, 2016-10-20
http://internacional.elpais.com/internacional/2016/10/20/argentina/1476981165_149645.html

Mar del Plata no tiene paz. La misma ciudad argentina donde hace 10 días murió víctima de una violenta violación la joven Lucía Pérez, de solo 16 años, una estudiante de 19 años denunció que tres hombres la secuestraron en plena calle y abusaron de ella en un automóvil. El ataque se produjo en la víspera de una jornada de movilización contra la violencia machista que reunió a decenas de miles de mujeres en Buenos Aires y otras grandes ciudades bajo la consigna #MiércolesNegro y #NiUnaMenos. También Mar del Plata marchó, aún conmocionada por la muerte de Lucía, el caso que finalmente activó las protestas del miércoles en todo el país. Mar del Plata no ha sido solo epicentro de casos aberrantes de violencia contra las mujeres. Alarmado por la inseguridad, el gobierno nacional anunció que enviará fuerzas federales contra el delito, lo mismo que ya ha hecho en los municipios más violentos del extrarradio de la capital.

El último caso de violación se produjo a las 8.00 de la mañana del martes, cuando la mujer se dirigía al colegio secundario para cumplir con Aprender, una prueba obligatoria de nivel escolar que se realizó en todo el país. En una esquina del barrio Palermo un automóvil con tres hombres con los rostros cubiertos le cortó el paso. Obligada por la fuerza a subir, fue violada por dos de ellos y abandonada tiempo después en la playa, frente el muelle del Club de Pesca, en pleno centro de la ciudad y a 20 kilómetros de donde había sido secuestrada, según informó el diario La Capital, de Mar del Plata.

La mujer pidió primero ayuda a su hermano, pero al no encontrarlo en su lugar de trabajo acudió a su novio. Ambos realizaron la denuncia en la Comisaría de la Mujer. “Este nuevo hecho tiene que ver con todo lo que pasa en Mar del Plata. Tenemos una cifra que para nuestra ciudad es alarmante, porque estamos recibiendo 900 denuncias mensuales por violencia de género, de las cuales entre 200 y 300 son penales. Mar del Plata es hoy el centro de lo que sufren las mujeres y que en muchos casos, como Lucía, terminan en femicidio”, dijo al canal TN Elvira Hochberg, dirigente de la Multisectorial de la Mujer.

En la zona donde fue secuestrada la víctima no hay cámaras de seguridad y todo depende ahora de que las muestras genéticas extraídas coincidan con el ADN de algún integrante del banco genético de abusadores sexuales. De no ser así es probable que poco se pueda hacer.

Una violación y dos nuevos ataques
Este caso sigue en pocos días al de Lucía Pérez. La adolescente de 16 años murió el sábado 8 de octubre luego de ser drogada, violada, torturada y asesinada. La autopsia determinó que la menor murió víctima de una reacción al empalamiento al que la sometieron sus captores, tres hombres que están detenidos. Los asesinos lavaron el cuerpo de Lucía y lo llevaron ya sin vida al hospital como víctima de una supuesta sobredosis.

El miércoles, miles de mujeres, vestidas de negro, interrumpieron su trabajo durante una hora y más tarde marcharon hacia la Plaza de Mayo para repudiar lo que ya es una plaga que no tiene fin: más de 200 de ellas son asesinadas cada año en Argentina, víctimas de violencia de género. La consigna fue usar en las redes sociales los distintos hashtag –#NiUNaMenos, #VivaNosQueremos, #MiércolesNegro- y sumarse a una protesta nacional contra los femicidios. En momentos en que se realizaba la marcha, una mujer de 42 años murió víctima de los golpes que recibió de su hermano en la ciudad de Mendoza, 1.100 kilómetros al oeste de Buenos Aires. El atacante, adicto a las drogas, terminó detenido en un hospital neuropsiquiátrico. No fue el único caso. En Tucumán, al norte, otro hombre roció con alcohol, quemó y dejó en grave estado a su pareja de 25 años.

Y TAMBIÉN…
Argentina se moviliza contra los más de 200 asesinatos de mujeres anuales.

Huelga de una hora y una multitudinaria manifestación para protestar tras la muerte de una adolescente.
Carlos E. Cué / Mar Centenera / Ramiro Barreiro / Federico Rivas Molina | El País, 2016-10-20
http://internacional.elpais.com/internacional/2016/10/19/argentina/1476905030_430567.html

lunes, 17 de octubre de 2016

#hemeroteca #feminicidio | El brutal feminicidio que conmociona a Argentina

Imagen: El Mundo / Lucía Pérez
El brutal feminicidio que conmociona a Argentina.
Una joven de 16 años muere por un paro cardiaco producido por el empalamiento anal al que le sometieron sus violadores. Se ha convocado un paro nacional de mujeres como protesta por esta agresión.
César G. Calero | El Mundo, 2016-10-17
http://www.elmundo.es/sociedad/2016/10/17/5804decaca4741c4788b4636.html

Cada 30 horas muere una mujer en Argentina víctima de la violencia de género. Pese a una creciente concienciación social frente a los feminicidios, la inseguridad alarmante que sufre el país se ceba con las mujeres. A Lucía Pérez, una joven de 16 años, la drogaron unos desconocidos el sábado 8 de octubre en la ciudad costera de Mar del Plata. Sus captores la atiborraron a cocaína y marihuana para que perdiera la conciencia y después la violaron y terminaron empalándola. Los presuntos asesinos lavaron el cuerpo de Lucía cuando vieron que la joven agonizaba y la dejaron en un centro de salud, donde ingresó ya cadáver. Cuando se le practicó la autopsia, los forenses detectaron que la joven había sido salvajemente violada por vía vaginal y anal repetidas veces.

La policía ha detenido a los presuntos autores de la muerte de Lucía, identificados como Matías Farías, de 23 años, y Juan Pablo Offidani, de 41. Ambos habrían sido ayudados a lavar el cuerpo de la víctima por otro hombre de 61 años que fue apresado el domingo a las afueras de Mar del Plata. Según la hipótesis que maneja la fiscalía encargada del caso, Lucía habría conocido a los dos hombres, supuestos traficantes de marihuana, a través de una amiga. El viernes 7 de octubre la joven acudió a la casa de Farías, en el barrio de Playa Serena, supuestamente a comprar droga.

Para la fiscal María Isabel Sánchez, se trató de una agresión sexual "inhumana". "En la escena del crimen se encontró una gran cantidad de preservativos que no pudieron haber sido usados por una sola persona", explicó la fiscal. Una de las hipótesis de la investigación sugiere que Lucía habría entablado algún tipo de relación sentimental con Farías. Los padres de la joven sostienen sin embargo que fue una compañera de Lucía quien actuó como "entregadora". "Sabemos que Farías le decía (a la compañera) que le acercara chicas para que le compraran droga", denunció Guillermo Pérez, padre de Lucía.

Alarma por la inseguridad en el país
La brutalidad de la agresión ha conmocionado a una sociedad argentina que vive alarmada por la creciente inseguridad que azota el país. Varios miles de personas salieron a la calle el sábado pasado en demanda de justicia en Mar del Plata (una urbe de cerca de un millón de habitantes conocida en el imaginario popular como "La Feliz", el balneario con el que sueña la clase media argentina para veranear).

Los padres de Lucía reclaman a la justicia que los presuntos autores del homicidio no salgan nunca de la cárcel. Pero ni siquiera ellos están seguros. Guillermo Pérez denunció que horas antes del inicio de la manifestación del sábado, dos desconocidos pasaron delante de su casa en una motocicleta exhibiendo un arma y gritando: "¡Negro de mierda, te vamos a cagar a tiros!".

A la convulsión social que ha suscitado el caso se suma la polémica generada en algunos medios de comunicación. Desde algunas tribunas periodísticas se ha responsabilizado a Lucía de haber mentido a sus padres en relación a su supuesto consumo de drogas y a sus relaciones personales. Una polémica que se zanja por sí sola ante la salvaje agresión sufrida por la adolescente. Murió por un paro cardiaco producido por el empalamiento anal a la que le sometieron sus violadores.

Para la fiscal Sánchez, el caso ha sobrepasado todos los límites: "Todos los días investigamos violaciones y homicidios pero jamás vi esta conjunción de hechos aberrantes; es la primera vez en mi carrera que lo veo". Y la abogada Ileana Arduino ha tenido que recordar en un artículo publicado en la web periodística "Anfibia" que la muerte de Lucía no es sino un caso más en el que se reproducen las "prácticas violentas extremas pero regulares y reconocibles en una escena social, cultural y política llamada patriarcado, y ejecutadas por dos productos esperables de este modo de relacionarnos".

La violación y asesinato de Lucía ocurrió el mismo día en que en la ciudad de Rosario se reunían unas 70.000 personas en el 31º Encuentro Nacional de Mujeres en defensa de la igualdad de género y contra la violencia. Por el impacto mediático que ha tenido el caso, agrupaciones feministas como "Ni una menos" han convocado un paro nacional de mujeres para este miércoles y una concentración en el centro de Buenos Aires. "Basta de violencia machista, vivas nos queremos", señala la convocatoria en la que se hace un llamamiento a las mujeres para que suspendan todas sus actividades el miércoles durante una hora.

jueves, 13 de octubre de 2016

#hemeroteca #feminicidio | Las conmovedoras palabras de una investigadora de la UBA sobre el caso Lucía

Imagen: El Sol / Lucía Pérez
Las conmovedoras palabras de una investigadora de la UBA sobre el caso Lucía.
Miriam Maidana es psicoanalista, investigadora de UBACyT en Consumos Problemáticos y publicó una columna muy emotiva en el blog Cosecha Roja.
El Sol, 2016-10-13
http://www.elsol.com.ar/nota/282940

El caso de Lucía Pérez, la joven de 16 años, drogada, violada y asesinada este fin de semana en Mar del Plata, conmueve a todo el país.

Aquí, la columna que publicó Miriam Maidana, investigadora de UBACyT en Consumos Problemáticos, en el blog Cosecha Roja.

A los 16 años hay adolescentes que aún no han debutado, y otras que ya están embarazadas de su tercer hijo, las hay delgadas y gordas, morochas y pelirrojas, estudiosas y analfabetas, soñadoras y concretas, con un techo y un lindo colchón o durmiendo en taperas, cartoneando o comprando en el shopping, militando o bailando reggaetón.

A los 16 años las chicas suelen tener sueños: casarse con algún/a ídolo/a o con alguien del colegio, no casarse jamás, viajar a Japón a dibujar comics, ir a Disney, tener la panza chata para usar bikini, comprarse una moto, tener una beca de algo, tener hijxs, no tener nunca hijxs, vivir solas, irse de vacaciones sin sus madres/padres.

A los 16 años las chicas suelen ser confiadas, sentir que el mundo es un lugar seguro, les gusta conocer personas, suelen desear ser más libres –siempre un poco más-, no quieren ser controladas, son superpoderosas, y pueden llorar toda la noche por un comentario de Facebook.

A los 16 años la vida es intensa: bailar, comer, no comer, tatuarse, perforarse, la música, el arte, la ropa, los cambios en el pelo, reir, llorar, cortarse, pasear, dormir, no dormir nunca, publicar fotos en Instagram, los cien grupos de wassap, el celular como parte del cuerpo, las paredes pintadas de la pieza, beber más de la cuenta, probar algunas sustancias, netflix, el maldito colegio, los adultos insoportables, pensar en la vejez como algo que sucede luego de los 25 años, odiar la “vejez”.

Lucía Perez tenía justo eso: 16 años. No sé de ella, no la conocí. Veo una foto donde sonríe, tiene un piercing, el pelo enmarañado, rastas, chaleco, buzo. Es muy linda y sonríe con ganas. No hay miedo en la foto. Es una adolescente que cursa el último año del secundario, hija de una familia trabajadora, que vive en Mar del Plata. Las rastas ¿serán porque escucha reggae? El piercing del labio, ¿se lo habrá hecho algún amigo? ¿Le gustará lengua, historia o físico-química?

Releo: hablo de Lucía en presente. Y no lo está: el domingo 9 de octubre –el día que fusilaron al Che Guevara, el día que nacieron John Lennon y PJ Harvey- fue drogada, violada y asesinada por empalamiento. Ese mismo día en Rosario 100.000 mujeres –donde seguramente habría muchas chicas de su misma edad- debatían todo el día en talleres, eventos artísticos, marchaban, vivían.

Creo que no conocería el término “empalamiento” si no fuera por mi temprana lectura de Drácula, quien fuera apodado “el empalador” por cierta afición a empalar enemigos y dejarlos como trofeo en un bosque.

No es un término de la vida moderna, hasta que dos ¿hombres? matan a Lucía –con un dolor inimaginable, esto es seguro-, lavan el cadáver, la llevan a un centro médico y se “disculpan” con la excusa de la sobredosis. Parece que estos femicidas venden drogas, y sospecho que intentarán “atenuar” lo bestial de su acto bajo el mote de “adictos”.

Yo tengo una larga y extensa formación y experiencia en trabajo clínico con adolescentes y con adictos: lxs adolescentes suelen confiar a veces un poco más de lo debido, y ningún consumo justifica o “disculpa” delitos de crueldad tan extrema. Así como no cualquiera puede linchar a una persona hasta matarla, tampoco por el consumo de drogas una adolescente de 16 años es violada, sodomizada y empalada hasta la muerte. Una conducta tan regresiva, con tanta perversidad, habla de una sociedad donde el vale todo cada vez más tiene nada de freno: acá no hay ley, no hay salud, no hay lazo social. Tampoco aplicaría el término “animal”, ya que los animales matan para alimentarse, sobrevivir, escapar de amenazas: no aplica.

El mismo domingo que Lucía Pérez pasó de la vida a la muerte, en Rosario reprimían a mujeres, adolescentes y jóvenes con balas y fuerza bruta. Los muros y los foros se llenaban de voces a favor y en contra: que las tetas al aire, que los graffitis, que cuan sucias son las mujeres cuando se juntan por miles, que si la iglesia, que la policía, en fin…puros “que”.

En la morgue de un hospital un cuerpo muerto ya no se llamaba Lucía, ni tenía presente: no terminaría el secundario, no tendría hijxs, no recorrería el mundo, no sonreiría más.

Hay algo que no estamos viendo, me parece.

Yo estoy muda: solo escribo.

A los 16 años me gustan las adolescentes despeinadas, sonrientes, con planes, con proyectos.

Vivas, ¿entienden?

Vivas.