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viernes, 29 de noviembre de 2019

#hemeroteca #lgtbi #activismo | Bolivia hoy: "No se dejen engañar. Son días que lo escupen todo"

Imagen: Página12 / Nación Marica en Bolivia
Bolivia hoy: "No se dejen engañar. Son días que lo escupen todo".
En Bolivia se están abriendo las puertas a la ultra derecha conservadora declara a SOY Edgar Solís Guzmán. Cholo, pobre, quechua y maricón. Hijo de madre chola y padre minero, poeta y militante. Miembro del Movimiento Maricas Bolivia y co-conductor del programa radial Nación Marica.
Leonardo Gudiño | Página12, 2019-11-29
https://www.pagina12.com.ar/233545-bolivia-hoy-no-se-dejen-enganar-son-dias-que-lo-escupen-todo

Edgar Soliz Guzmán vive en La Paz, la ciudad encendida, en el país del fuego, en la nación tomada por el fascismo. “Yo no represento a nadie, así como el Movimiento Maricas Bolivia tampoco representa al activismo oficial LGBTI de Bolivia”. Son días que escupen de todo. La represión, las barricadas, las muertes y el desconcierto de época. ¿Cómo organizar la resistencia cuando la persecución es por marica y también por indígena?

P. ¿Cuál es tu posición frente a la actual coyuntura socio-política de Bolivia?

R. Es muy difícil en este momento tomar una posición. Las que estamos viviendo en carne, en corporalidad en Bolivia sobre todo en La Paz, en El Alto, hay que entender cómo hemos llegado a esto. Nosotras en el programa de radio Nación Marica siempre hemos sido críticas con cualquier ejercicio de poder. Entonces creo que hay que entender este proceso, cómo es que llegamos a este momento tan de crisis, tan conflictivo en el país. Para mí era muy difícil tomar una posición; de repente tú planteabas el golpe de Estado e inmediatamente te polarizaban, inmediatamente se te señalaba como masista. Para nosotras era importante tomar una posición crítica contra esta guerra por el poder. Yo no lo voy a llamar, pero sí condeno enérgicamente las primeras medidas de la proclamada Janine Áñez, este es un gobierno de transición ultra conservador, es un gobierno racista, es un gobierno provida, es un gobierno homo lesbo transfóbico. No lo voy a llamar Golpe de Estado pero tampoco le voy a llamar ejercicio democrático del país. Está en peligro la libertad de expresión, las libertades, la libertad para el ejercicio democrático del país de cualquier cosa. Sectores que vienen de la izquierda del MAS lo están visibilizando como un Golpe de Estado, y nosotras nos sumamos a esos sectores porque somos empáticas, porque creemos que no debemos callarnos, no debemos dejar de visibilizar o de denunciar la violación a los Derechos Humanos.

P. Y también acuerdan en que se acelere el proceso de pacificación.

R. Sí, yo te hablo de que todas nos merecemos entrar en un proceso de pacificación lo más antes posible pero tampoco somos tan ingenuas. En Bolivia se están abriendo las puertas a la ultra derecha conservadora. Es repudiable y totalmente peligroso desde cualquier punto de vista. El discurso y la imagen simbólica con la que esta gente toma el poder es con el discurso de devolverle la biblia al palacio, de sacar la Pachamama del palacio. Y Janine Añaez forma parte de esta comitiva de ultra derecha.

P. En ese sentido, para las identidades LGBTI hay garantías constitucionales y legales que se conquistaron en los trece últimos años.

R. Constitucionalmente sí, con todas las leyes ganadas, con toda la normativa generada en el país, a nivel municipal, departamental y nacional que reconoce a las personas con diversa orientación sexual e identidad de género. En Bolivia tenemos un artículo 14 inciso II, trabajado en Asamblea Constituyente que reconoce la orientación sexual, la identidad de género. Está la Ley 045 que sanciona todo tipo de discriminación entre ellas por orientación sexual e identidad de género. Todas estas leyes han sido ganadas por los y las activistas LGBTI que han estado en ese proceso y en esos contextos históricos en el país. Tampoco ha sido una concesión gratuita del Estado, del gobierno. Han sido las activistas, las maricas, las lenchas que se han metido en la Asamblea Constituyente para discutir, para plantear todas las normas ganadas. Como la mismo Ley 807 de Identidad de Género con toda la parte coja que tiene es una ley necesaria para el ejercicio ciudadano pero aún así no resuelve la transfobia en Bolivia.

P. Esta irrupción de la derecha fascista viene a disputar también esas conquistas.

R. Ellos no pueden tocar esas leyes, no pueden tocar esa normativa porque tendrían que hacer otra Asamblea Constituyente para cambiarlas. A eso, si se quiere, "lo tenemos garantizado" así entre comillas. Hay una normativa hecha en Bolivia producto de la lucha de las y los activistas, por supuesto en negociación con el gobierno que en su momento han dado paso a las leyes, hay que reconocerlo. Lo que sí siento, a pesar de que este es un gobierno de transición, es que hay riesgo de los temas pendientes que estaban en el tema LGBTI: el acuerdo de vivir en familia, que es la figura que se quiere plantear en Bolivia, igual a la del matrimonio igualitario en otros países; una ley específica contra crímenes de homo lesbo transfóbico que no existe en Bolivia, porque la Ley 045 es muy ambigua para este tipo de cosas; el tema de la adopción también. Actualmente está en peligro la libertad de expresión, la libertad sexual de todas las personas en Bolivia.

P. ¿Cómo interpela esta situación de represión extrema a las identidades LGBTI de Bolivia?

R. Es importante en este momento, así sea un gobierno de transición, generar una suerte de emergencia, una suerte de resistencia. Desde los lugares de enunciación es importante visibilizarnos, politizarnos. También tener voz propia, que cada una hable por sí misma. Este conflicto nos ha demostrado que ningún LGBTI de clase media acomodada va a renunciar a sus privilegios de clase. Yo veía en redes sociales a muchas personas del activismo LGBTI de clase media acomodada que han estado en las movilizaciones, cívicas, antes de la renuncia de Evo Morales, que estaban aplaudiendo precisamente la presencia y la salida de las Fuerzas Armadas de las calles para resguardar a sus zonas y para resguardarse ellos y a ellas. A mí me pareció eso incongruente con un activismo en Derechos Humanos. Por otro lado, maricas, que yo las conozco, han estado en las movilizaciones de la ciudad del Alto, llegaron de las provincias, de los sectores indígenas periféricos, llegaron hasta la ciudad de La Paz. Entonces, el movimiento LGBTI, si acaso hay un movimiento LGBTI, está desmovilizado. Precisamente porque hay gente que está apertrechada ahí arriba, viendo y aplaudiendo que las Fuerzas Armadas están en las calles, y por otro lado hay maricas, indígenas, en la ciudad del Alto, de sectores empobrecidos, que están marchando y se están movilizando, y hacen ondear también sus banderas LGBTI ahí donde la consigna en un primer momento era por el agravio a la Whipala. Desde este lugar creo que es importante visibilizarnos, politizarnos, enunciarnos. Decir que somos indígenas. Que no solamente somos maricones, también venimos de sectores muy empobrecidos.

P. Se percibe una fragmentación del movimiento LGBTI de Bolivia.

R. Estamos desmovilizadas y por supuesto que estamos fragmentadas. Esta polarización del ejercicio político, la guerra por el poder nos ha llevado a eso. Pienso en una militancia LGBTI con una impronta indígena, y la verdad que son pocas. Son personas que podemos contarlas con los dedos. No hay una cohesión, hay una fragmentación. En este momento hay una fragmentación del gran movimiento LGBTI, y son voces muy específicas las que están activando resistencia, pero sumadas a la movilización indígena. No tengo una respuesta en cómo cohesionar algo. Aunque sí considero que tenemos que replantear la figura de nuestros aliados y aliadas: las organizaciones que están en la militancia indígena; las activistas, compañeras trans, maricas, lesbianas que se reconocen individualmente como quechuas, aymaras; las compañeras que tenemos en el Oriente que son de tierras indígenas. Existe también una suerte de red latinoamericana que va desenmarcándose del activismo oficial LGBTI y va generando sus propias formas de reconocimiento de sus identidades indígenas. Tuvimos acercamiento en Chile con mucha gente mapuche, marica, feminista, lo mismo con Argentina, Perú. Necesitamos organizarnos porque no solo es homofobia, es racismo y clasismo.

martes, 19 de noviembre de 2019

#hemeroteca #machismo #politica | Rita Segato, durísima con Evo Morales: dijo que "no fue víctima de un golpe” y recordó su machismo y autoritarismo

Imagen: Infobae / Rita Segato
Rita Segato, durísima con Evo Morales: dijo que "no fue víctima de un golpe” y recordó su machismo y autoritarismo.
La académica y referente feminista habló de la situación en Bolivia, recomendó dejar de lado los binarismos y dijo que el ex presidente “cayó por su propio peso, por un vacío de poder que se genera por sus muchos errores y excesos".
Infobae, 2019-11-19
https://www.infobae.com/america/america-latina/2019/11/20/rita-segato-durisima-con-evo-morales-dijo-que-no-fue-victima-de-un-golpe-y-recordo-su-machismo-y-autoritarismo/

La antropóloga, intelectual y referente feminista Rita Segato se pronunció el martes sobre los acontecimientos que están teniendo lugar en Bolivia, mientras exhortaba a dejar de lado lo que ella definió como una “visión binaria de los hechos”. Durante una entrevista, dedicó duras críticas contra Evo Morales, actualmente asilado en México después de su renuncia.

“En mi comprensión de los sucesos, Evo cayó por su propio peso —explicó la académica de origen argentino pero que reside en Brasil—. Él incurrió en acciones a lo largo del tiempo que le causaron un quiebre de la credibilidad y luego un quiebre de la gobernabilidad. Para mí no ha sido la víctima de un golpe, sino la víctima del descrédito general en que se encontró en razón de varias de sus acciones”.

Entrevistada por ‘Radio Deseo’ de Bolivia, y cuidadosa por no estar en ese país, Segato explicó sus dificultades a la hora de debatir la crisis boliviana en Argentina: “La visión es totalmente binaria. (Pero) que (Luis Fernando) Camacho sea una figura inaceptable y malvada no implica que Evo (Morales) sea una figura perfecta. Hay un endiosamiento de su figura incluso mayor que el que existía antes”.

La especialista enumeró una serie de episodios que, según ella, socavaron la legitimidad y gobernabilidad de Evo Morales. Entre ellos, menciona los incendios forestales ocurridos entre los meses de julio y octubre de este año en el bosque Chiquitano, ante los que se comportó “de manera muy parecida” al presidente de Brasil, Jair Bolsonaro. “No declara la emergencia nacional y por lo tanto no llama a comparecer a las fuerzas de auxilio que tienen la obligación de presentarse y prestar servicio ante una catástrofe de esas características. Lo mismo exactamente que Bolsonaro hizo en Brasil con el incendio en la Amazonía”.

Además, la intelectual menciona la controversia en torno a la construcción de la autopista TIPNIS, que Morales insistió en realizar pese a que la misma partiría en dos a una rica selva en biodiversidad que es, al mismo tiempo, un área indígena y una reserva ecológica. “Nos dejó a todos absolutamente perplejos por su negativa para negociar” con las comunidades indígenas, pese a las críticas y cuestionamientos de diferentes sectores, explicó Segato.

Por último, señaló los acontecimientos en torno al referéndum constitucional convocado por Morales en 2016, sobre la posibilidad de ser reelecto para un nuevo mandato, y que el gobernante perdió por el 51% de los votos. “Se fragilizó” y “perdió credibilidad”, afirmó la especialista en temas de género.

“La gente se pregunta: ‘¿Es momento de criticar a Evo cuando las fuerzas que están surgiendo y presentándose, y la violencia nos obligarían a olvidar las críticas contra él para ocuparnos de lo más urgente?’. Yo soy de la opinión de que no se puede perder esta oportunidad para hacer las críticas. Siempre con un principio que hemos utilizado mucho en materia de derechos humanos, pero que deberíamos empezar a utilizar en la política, que es el del principio de la no repetición”, recomendó Segato.

La antropóloga recomendó, entonces, hacer las críticas a “la manera autocrática” de hacer política de Morales, a “la militarización del país” y, también, a la manera “machista” del líder del MAS. “Ahí emerge el hecho de que Morales es un sindicalista, y no un aymara”, aclaró. Además, recordó la negativa de Evo a respaldar la candidatura de David Choquehuanca como candidato presidencial y la insistencia en su reelección.

“Hizo que fuera muy fácil para las fuerzas que siempre conspiran, que acechan, que están muy bien orquestadas, que tienen una asesoría internacional (...)”, dijo Segato, crítica a su vez del actual Gobierno interino de Bolivia, encabezado por la senadora Jeanine Áñez. “Un gobernante debería tener conciencia de esto, percibir los riesgos que corre y la necesidad de no equivocarnos”, agregó.

Segato dedicó, por último, un extenso pasaje de su desarrollo al machismo de Evo Morales. Según ella, en Argentina su figura se encuentra “prácticamente canonizada”, por lo que es muy difícil mencionar frases del mandatario, como cuando dijo sobre retiro, que lo haría: "Con mi charango, con mi coca y con mi quinceañera”.

En ese contexto, Segato instó a las mujeres a trabajar porque el machismo de los gobernantes ya no sea visto como un dato secundario o menor. Según ella, frases como aquella de Evo “son relativizadas y perdonadas como parte de una costumbre que no hace mal a nadie”.

“Es un error muy grande, porque ahí se delata el autoritarismo de un gobernante. El autoritarismo y la pretensión de estar por encima del bien y del mal. Es un tema central. La agresión verbal, física, psicológica, moral a las mujeres es una agresión política que delata la voluntad de poder”, explicó.

Hacia el final de la nota con la emisora boliviana, la antropóloga aclaró que, aunque sí existe lo que ella califica como un golpe de Estado en Bolivia, lo cierto es que el mismo tiene una nueva modalidad: “Se da después de un vacío de poder, después de una falta de credibilidad y de gobernabilidad, basada en la pérdida de apoyo de la figura de Evo por sectores muy amplios de la población. Y fue un golpe oportunista que sucede ‘a posteriori’ de ese vacío de poder que se genera por los muchos errores y excesos del gobernante".

lunes, 25 de febrero de 2019

#hemeroteca #gais #politica | Conoce a Manuel Canelas, el primer político abiertamente gay de Bolivia

Imagen: El País [HN] / Manuel Canelas
Conoce a Manuel Canelas, el primer político abiertamente gay de Bolivia.
AFP | El País [HN], 2019-02-25
http://www.elpais.hn/2019/01/25/conoce-a-manuel-canelas-el-primer-politico-abiertamente-gay-de-bolivia/

Socialista cercano al Podemos español y partidario de la austeridad en el gasto público, el nuevo ministro de Comunicación de Bolivia, Manuel Canelas, es el primer político en declararse abiertamente homosexual en este país.

El ministro de 37 años proviene de una estirpe política: su padre, Víctor Hugo Canelas, fue actor protagónico de la política nacional en las décadas de 1980 al 2000. Fue ministro del Interior del Movimiento Nacionalista Revolucionario, cuyo líder liberal, Gonzalo Sánchez de Lozada, del que se distanció, fue depuesto del gobierno por una rebelión popular en 2003.

El flamante ministro del presidente izquierdista Evo Morales goza de buena reputación, incluso en las filas opositoras, en un país con larga tradición de machismo.

“Manu”, como casi todo el mundo lo llama, ganó notoriedad en 2014, dos años después de retornar de España. Aquel año proclamó: “Sin ir más lejos, yo soy homosexual”, durante una reunión de su partido, el Movimiento Al Socialismo (MAS), que debatía una ley de género.

Gente que lo conoce dice que su pareja es un español.

Exviceministro de Planificación y exdiputado que habla con un dejo español, se formó profesionalmente en la Universidad Complutense de Madrid, donde fue compañero de estudios de los fundadores de Podemos, Pablo Iglesias e Íñigo Errejón.

Asumió como titular de una cartera largamente criticada por los supuestos gastos millonarios en publicidad durante el gobierno de Morales, en el poder desde 2006, quien busca conseguir un nuevo mandato hasta 2025 en los comicios de octubre próximo.

La oposición insiste en que la candidatura de Morales es inconstitucional y exige que acate el resultado de un referendo que en 2016 rechazó que se postule nuevamente. Un año más tarde la Corte Constitucional falló a favor del mandatario.

Canelas dijo este viernes que “no es cierto” que el presupuesto de su ministerio se esté “multiplicando de manera sustancial”, como lo asegura la oposición.

“El año pasado, 2018, (el Ministerio de Comunicación) tuvo un presupuesto de alrededor de 527 millones de bolivianos (75 millones de dólares) y este año es un poquito más bajo, tenemos un presupuesto de 506 ó 507 millones de bolivianos (72 millones de dólares)”, expresó.

A su antecesora, Gisela López, la oposición le achacaba haber utilizado ilegalmente fondos públicos en propaganda para la candidatura de Evo, pero la fiscalía dictaminó que no hay “elementos suficientes” para iniciarle un proceso penal.

Tras retornar a Bolivia en 2012, Canelas, nacido en Venezuela de padres bolivianos, incursionó en la televisión con el programa político “Esta casa no es hotel”. Dos años más tarde fue elegido diputado por el partido de Morales.

viernes, 29 de junio de 2018

#hemeroteca #lgtbi #activismo | María Galindo: “No podemos seguir tolerando ese desfase entre el poder político y las soberanías de las mujeres y las marikonas”

Imagen: El Diario / maría Galindo (d)
María Galindo, feminista y lesbiana boliviana: “No podemos seguir tolerando ese desfase entre el poder político y las soberanías de las mujeres y las marikonas”. 
“En la marcha oficial del orgullo el gay se presenta ante el poder como un cliente que viene a pedir un derecho”. ”No son marchas del orgullo, son marchas de la domesticación del orgullo, de una domesticación del mundo marika, un domesticación neoliberal, una domesticación ONGera.
Gabriela Wiener / Rocío Lanchares | El Diario, 2018-06-29
https://www.eldiario.es/sociedad/ENTREVISTA-Maria-Galindo-feminista-soberanias_0_787422286.html

María Galindo llega hasta Cibeles y saca su grabadora. Se dispone a hacer el relato radial de la Manifestación del Orgullo Crítico. Les niñes trans encabezan la marcha con sus banderas de colores pastel y sus alas de mariposa. “Es una casualidad que yo haya llegado el 28 de de junio, día internacional del orgullo a Madrid, pero aquí estamos queridas amigas y amigos. Les voy a contar por qué en esta ciudad hay dos manifestaciones...”, habla a su grabadora. Si Galindo viviera aquí se manifestaría en ésta, no en la otra. En unos días, cuando vuelva a Bolivia, esta misma historia la oirán miles de personas a través de Radio Deseo, la única radio feminista comunitaria que se escucha en toda la ciudad, y es una de las puntas de lanza del colectivo que fundó Galindo hace veinte años, Mujeres Creando. Allí practican un feminismo autónomo que llaman “urgente”, ofensivo, descarado, insumiso. Y autogestionario. Tienen una asesoría legal (y alegal), con la que han prestado apoyo gratuito a miles de mujeres. Desde su sede en La Paz –La Virgen de los deseos, una casona roja como las llamas del infierno– se orquestó, por ejemplo, la campaña contra los “padres irresponsables”, una lista negra de hombres que no pagaban pensiones para sus hijos, que incluía a ministros y que encabezó el propio Evo. Aparecer en la lista de Mujeres Creando suponía tal deshonra que acababan pagando.

¿Quién es María Galindo y por qué, pese a su relevancia y a su contribución con el avance de los feminismos del sur, no nos suena tanto como otras feministas, ni hay largas colas para ir a verla? Quizá porque ella incomoda a todxs por igual. A la derecha y a la izquierda. A las feministas institucionales y a las otras. A la iglesia. Y, por supuesto, a Evo.

Quién no ha visto alguna imagen de sus graffitis, con los que lleva muchos años invadiendo las calles y muros de La Paz: “tú me quieres virgen, tú me quieres santa, tú me tienes harta”. Una vez pintó al Papa masturbándose. Otra vez rompió en mil pedazos el premio que le acababan de entregar. Hasta se hizo pasar por novicia en el Vaticano. Marikona, terca, gorda, como se autodefine, latiguillo de los conservadores, lesbiana, María es para los machistas bolivianos (y los del mundo entero) algo así como la encarnación femenina de Satanás. Su look gótico de abrigo de piel a lo Cruella de Vil y esa larga uña de metal que lleva por anillo y agita vehemente completan el cuadro. Este sábado 30 presenta su libro ‘No hay libertad política sin libertad sexual’, una investigación sobre la homofobia en el mismísimo seno de la Asamblea Plurinacional de Bolivia que pone al descubierto las mentalidades ultraconservadoras respecto al sexo de los legisladores, la razón de por qué las políticas sobre diversidad nunca llegan a buen término.

P. ¿Cuándo te diste cuenta de que eras feminista?

R. Yo planteo un concepto bien bonito del feminismo que es el feminismo intuitivo. Hablo de un feminismo que no te viene de los libros o por un contacto con el feminismo como ideología política, sino que te viene desde una rebelión profunda de ti misma para con mandatos patriarcales, porque te niegas a acatarlos. Y ahí yo creo que hay un feminismo intuitivo, durmiendo, o despierto, en cientos de miles de mujeres, que se van rebelando sin llamar a esa su rebeldía feminismo. Si hablamos de este feminismo intuitivo yo sí que tengo memoria desde pequeña, desde muy jovencita, de haberme ido moviendo de los cánones, de las imposiciones. Ahora, mi despertar como feminista ideológica más politizada, eso me pasó a la media hora de meterme en un partido político de izquierdas.

P. ¿Y a la lesbiana cuándo la intuiste? Fuiste una de las primeras, sino la primera mujer, en declararse lesbiana públicamente en Bolivia.

R. Yo fui la primera, y por eso digo y me reivindico como monumento arqueológico [risas]. Mira, lo de ser lesbiana es una cosa que lo vas armando –como nos pasa un poco a todas– lo vas armando como un rompecabezas: un día encuentras una pieza, al día siguiente encuentras la otra y al siguiente otra. Es un camino entre tortuoso y placentero, porque vas, por supuesto, descubriendo el lesbianismo desde el placer sexual, desde la atracción física, desde la atracción homosexual, que es una cosa muy linda, pero también vas sintiendo la angustia de descubrir ese placer en medio de una sociedad heteronormativa, heteropatriarcal, en la que es condenado, perseguido. Yo también he tenido pánico a la palabra lesbiana. Por eso fue para mí desde adolescente una construcción lenta, placentera, también trágica.

P. ¿Es Bolivia un país homofóbico por encima de la media?

R. No me gusta mucho que se midan los grados de homofobia en términos de países; es un estereotipo que Sudamérica sea un continente supuestamente más machista o más homofóbico que Europa. En este libro muestro claramente cómo en los primeros años de conquista y colonización fueron perseguidas formas de homosexualidad muy presentes en las culturas precoloniales y cómo esa memoria de persecución, de castigo, de humillación profunda, ha quedado marcada como un rasgo casi ancestral. En Bolivia sí hay mucha homofobia. Hay mucha homofobia en la izquierda, por ejemplo. Yo tenía pánico, porque estaba convencida de que como mujer lesbiana mi palabra iba a valer menos de lo que ya valía como mujer. Hay mucha persecución y se debe en gran parte a la influencia y al poder la iglesia católica.

P. A la que tú has plantado cara una y otra vez, además.

R. Sí, muchas veces. Nosotras hemos sido muy claras en nuestros frentes de lucha y de manera muy específica, manejando cuestiones simbólicas, manejando su propio lenguaje. Creemos que hay que interpelar a la Iglesia Católica pero de frente. No entiendo por qué muchas movidas marikas o han abandonado ese frente, o no lo toman en cuenta a la hora de, por ejemplo, discutir cosas como la ley de identidad sexual o la de identidad de género. Sabemos que la iglesia mueve sus hilos, maneja sus teléfonos para presionar y que las leyes marikas no se den nunca. La iglesia permanentemente está persiguiendo el cuerpo, persiguiendo el placer, persiguiendo las formas de soberanía del cuerpo y lo hace de frente y lo hace a escondidas, con esa típica doble moral. Hay que plantarle cara a la Iglesia y hay que desarrollar una lucha de frente. Además no es tan imbatible como se piensa que es. La iglesia católica tiene un gran caparazón, como el PP, pero luego escarbas un poco y encuentras que dentro solo hay decadencia.

P. ¿Por qué “no hay libertad política sin libertad sexual”?

R. Entraña una estrategia política diferente. Mi libro nace justamente de una protesta o un acto simbólico que celebramos un 28 de Junio. Nosotras [Mujeres Creando] jamás asistimos a las marchas del orgullo. En Bolivia se hacen marchas desde hace mucho tiempo pero no son marchas del orgullo, son marchas de la domesticación del orgullo, de una domesticación del mundo marika, un domesticación neoliberal, una domesticación ONGera. También es una domesticación porque el gay se presenta ante el poder como un cliente que tiene que pedir un derecho. Por si fuera poco son derechos que presentan una visión totalmente pequeñoburguesa, clasemediera del concepto de lo marika, de lo marikón, de lo no hetero. Nosotras ese día hacemos otra cosa.

P. ¿Por ejemplo?

R. Bueno, aquella vez hicimos una escultura erótico política lésbica muy fuerte en la puerta de la Catedral. El Parlamento protestó contra nosotras y aprovechamos ese acto de homofobia para exigir algo: Como nos dijeron que teníamos que aceptar ese acto de homofobia en la medida en que representaba la visión de la sociedad, entonces dijimos, ok, si esto refleja la visión de la sociedad nosotras queremos hacer la investigación sobre esos portavoces de la sociedad que son los parlamentarios. Queremos saber. Y logramos –un poco porque Mujeres Creando tiene mucha legitimidad política y también porque somos irreverentes– que la Presidencia de la Asamblea Legislativa nos abriera sus puertas para hacer una investigación sobre machismo y homofobia en el conjunto del parlamento.

P. ¿Cuál fue el método que utilizaron?

R. Hicimos la investigación parlamentario por parlamentario, para saber de dónde sacan sus conceptos de cuerpo, de hombre, de mujer, cómo se construye su visión de la sexualidad, y cómo luego todas esas construcciones terminan reflejadas en leyes, que son negadoras de formas de soberanía fundamentales para la sociedad. Esto se explica también ahorita en España con lo que ha pasado con La manada. ¿Cómo te explicas que los magistrados no hayan calificado ese acto como violación cuando la sociedad entera lo ve como un acto de violación? Ese desfase entre estas esferas de poder político y las soberanías que estamos ejerciendo las mujeres, la marikonada, en fin, los, les, las en la sociedad, es una cosa que no podemos seguir tolerando. No pedimos tolerancia, lo que queremos es destrozar el rayado de cancha político donde nosotras somos unas simples clientas del Estado.

P. Hay la sensación de que se da una amonestación directa a las mujeres que protestan, que denuncian, que se atreven a enfrentar el poder. Supongo que Mujeres Creando, por su constante revuelta, debe sentirlo muy duramente.

R. Lo vivimos de manera muy directa, eso es cierto, pero también lo disfrutamos mucho. Nosotras somos productoras de lenguajes de lucha política, nosotras somos productoras de un poética de lucha. Nosotras queremos desatar esos lenguajes, además, y hemos hecho del escándalo una potencia política importante en Bolivia. Si el problema es la homofobia nuestro objetivo es llevar los lenguajes al extremo, de manera que se muestre evidente. Eso me parece importante.

P. Sabemos que seguiste de cerca el caso de La manada, incluso escribiste una columna, pero no sé si llegó hasta Bolivia el caso de las trabajadoras de la fresa en Huelva: mujeres marroquíes que denunciaron haber sido violadas por sus patrones. Aquí el feminismo antirracista ha señalado cómo cambia la reacción del feminismo hegemónico cuando se trata de la violencia contra personas racializadas. ¿Suscribes esa crítica?

R. Yo creo que una cosa no quita la otra y que es muy importante cuestionar lo que ha pasado con La manada porque tiene un impacto sobre la sociedad española y sobre el mundo entero. Hay un efecto dominó con lo que ha sucedido, más allá de las fronteras españolas, y por supuesto sobre el conjunto de nosotras las mujeres, seas quien seas. Nosotras en Bolivia estamos viviendo casos, no te digo similares, pero sí análogos permanentemente. Pero, ¿qué pasa cuando a la violencia se le suma lo racista y colonial? Hay violencias ya normalizadas, violencias ante las que hay que supuestamente callar, que hay que aceptar, como la que sucede con las trabajadoras marroquíes; por lo tanto esas violencias no van a la primera página, ni de un periódico, ni de una protesta, ni de nada. Hay cuerpos desechados por el neoliberalismo, cuerpos destinados a vivir violencia. Por ejemplo, nosotras que estamos muy cerca de las compañeras en situación de prostitución todos los días comprobamos que sus cuerpos son violables y son asesinables, sin que exista ningún margen, ni siquiera de indignación. No solamente hay que alzar la voz, sino entender desde qué campo se está hablando. Lo que a mi me parecía un error, es pensar que gritar contra la violación de los patrones contra las compañera marroquíes en Huelva, significa que no tienes por qué gritar contra La manada. Esa es la cosa que a mí más me angustia.

P. ¿Por qué te angustia?

R. Me angustia porque creo que es una estrategia errada poner en balanza a las víctimas. Porque le estamos haciendo el juego al patriarcado. Una víctima no vale menos que la otra. Ese es el mensaje del patriarcado todo el tiempo. Si la asesinada es una mujer indígena y pobre, su asesinato es menos relevante que si la asesinada es una chica blanca, universitaria y de clase media urbana. Eso lo veo todos los días. Es un error que nosotras digamos que no vamos a gritar cuando se asesina a la chica de clase media urbana porque la vida de la indígena está siendo desvalorizada: ese es un error de estrategia desde mi punto de vista. Nosotras tenemos que tener la capacidad de trabajar sobre lo uno y lo otro. Porque además el efecto de la sentencia de La manada tiene efecto sobre el conjunto de nosotras. A mí me parece que es una cosa muy importante de discutir y reflexionar. Yo he visto la crítica, al menos en Facebook, que muchas de ustedes han lanzado –a las migrantes yo las llamo exiliadas del neoliberalismo– y la respeto mucho. Yo he vivido en calidad de exiliada del neoliberalismo muchos años, en esta parte del mundo entre Italia y Alemania, y he visto esto: una mujer blanca tiene un valor y la mujer que no lo es tiene un valor menor. Pero nosotras no podemos trabajar bajo ese código.

P. Bolivia es el país con más alto índice de violaciones de toda América del sur. También son altísimas las cifras de feminicidios. Sabemos que con Evo se aprobó la ley contra la violencia hacia las mujeres pero que no ha funcionado como se esperaba y ha quedado más bien en letra muerta. ¿Ha habido algún avance en ese sentido en el último año?

R. Las cosas están muy mal, porque nosotras estamos en una sociedad donde el régimen de gobierno tiene un efecto muy fuerte sobre el conjunto de la población. Estamos hablando de un presidente, Evo Morales, con una mentalidad caudillista y con una mentalidad muy machista, que hace un refuerzo de esos comportamientos todos los días a través de un lenguaje presidencial, que permanente está aplaudiendo gestos de machismo, gestos de humillación, gestos de denigración de las mujeres. Por otro lado, es un gobierno que ha decidido convivir con una tremenda corrupción policial. La policía es una mafia autárquica en Bolivia, y esto solo quiere decir que cuando denuncias violencia tú te tienes que relaciona con este tejido corrupto.

P. Por eso Mujeres Creando promueve la autogestión en los casos de violencia contra las mujeres.

R. Así, es. Nosotras no hemos delegado todo en el Estado. Nosotras también gestionamos casos de violencia machista y estamos planteando una serie de estrategias que van más allá de la ley, que son alegales, que son muy irreverentes y que son muy interesantes como formas alternativas que nos tenemos que crear. En términos de violencia machista no es suficiente con que las mujeres feministas planteemos la ley, planteemos alguna corrección a la ley y luego la décima o millonésima corrección a la ley, porque no va por ahí. Nosotras podemos tener esa discusión pero también tenemos que gestionar los casos de violencia machista con prácticas feministas completamente alternativas.

P. El gabinete de Pedro Sánchez, como habrás visto, tiene una mayoría femenina y es el más femenino del mundo. Desde que está Evo, también en Bolivia hay una voluntad de paridad y gran presencia de mujeres en la política. ¿Esto ha cambiado las cosas?

R. En Bolivia el 54% del Parlamento está compuesto por mujeres y el primer gabinete de Evo Morales debutó con el 50% de mujeres en el Consejo de ministras, como dicen por aquí. Pero nosotras precisamente cuestionamos la presencia de mujeres en el Parlamento o en un Consejo de Ministros, mientras sea una presencia reducida al hecho biológico de ser mujer –porque así se piensa que las mujeres están representadas–, y que no implique en el fondo un proyecto político, un contenido ideológico, si no es así no interesa y no marca ninguna diferencia. Te voy a poner el ejemplo indígena. Un indígena no por tener piel morena o usar traje indígena representa los sueños indígenas sino a partir de la mentalidad descolonizadora. Lo mismo que una mujer machista dentro del poder. La Cospedal, la Cifuentes, ¿qué expresan? La derecha ha sido muy hábil en crear frentes de mujeres pero mujeres que son parte del proyecto patriarcal. Creo que eso es muy importante, entender que esa presencia hoy aún tiene un carácter biológico y no ideológico.

P. Son célebres las Evadas –frases misóginas pronunciadas en público–, pero nos hemos encontrado con una gran cantidad de gente, que siendo feminista y de izquierdas, toleran al Evo macho porque está haciendo un gobierno de izquierda. ¿Tú no se la toleras, no?

R. Totalmente. Nosotras hemos dicho: “No saldrá Eva de la costilla de Evo” desde el primer día de gobierno. Cuando hablamos de un régimen caudillista hablamos precisamente de que al caudillo se le justifica todo precisamente por serlo, porque es el salvador, el padre. Además, el proyecto político de Evo no es un proyecto de izquierda. Es un proyecto de convivencia pacífica con el neoliberalismo. El régimen en Bolivia es un régimen de extracción de materias primas salvaje, a costa de la naturaleza, a costa de la vida y la supervivencia de una cantidad importante de pueblos indígenas y bajo un régimen completamente transnacional, neoliberal, de capitalismo financiero. Quítense el chip de que Evo es un gobierno de izquierda. Evo es un gobierno de convivencia con las estructuras internacionales de carácter, colonial, neoliberal y depredador.

P. ¿Crees en la fuerza que está demostrando el feminismo a nivel global o eres escéptica?

R. No, no soy tan escéptica. En mi libro No se puede descolonizar sin despatriarcalizar hablo de que hay un proceso de despatriarcalización en marcha, invisibilizado, que estamos protagonizando las mujeres a escala planetaria y desde abajo, reventando los moldes, horadando los moldes en los cuales se nos quiere meter. Hablo de las mujeres que están abortando de forma ilegal, las mujeres que están denunciando violencia machista, las mujeres que están rompiendo barreras sexistas. Este es un proceso más amplio, por eso no se hace solo desde el feminismo sino desde amplios sectores populares. Ahorita los feminismos tenemos que hacer el trabajo de hilvanar esa fuerza rebelde, despatriarcalizadora y de entender ese proceso, interpretarlo y aportar con todo el trabajo que venimos haciendo. En Bolivia no damos a basto para responder a ese despertar rebelde, furioso e interesante en grandes sectores de mujeres.

P. Desde el #MeToo o el #Cuéntalo en España, uno de los temas que más escuece es el de la justicia popular, el de las mujeres haciendo justicia por su propia mano. ¿Cómo debe ser ese ajuste de cuentas, esa reparación, cuando tenemos a la justicia institucional patriarcal dándonos las espalda?

R. Nosotras lo tenemos claro. Hay mujeres que nos piden legitimar documentos, procesos, en los aparatos de justicia formales, y nosotras lo hacemos porque ahí la que decide lo que quiere tiene que ser la mujer y eso se respeta. Pero también hemos generado una serie de alternativas paralelas, que empiezan en el escrache, pasan por la acción directa y van más allá, que son alegales. Creo en la acción directa y por supuesto creo en una acción directa no violenta. Nosotras hemos llegado a robar autos, a recuperar niños, a recuperar bienes y lo hacemos más allá de cualquier sentencia judicial. Eso nos ha dado mucho poder también de cara al Poder Judicial.

P. Ustedes son temibles.

R. Cuando nosotras presentamos casos se hace presente nuestra leyenda negra, tenemos un mala fama legendaria; entonces el Poder Judicial no te digo que se ponga necesariamente las pilas, no es una varita mágica, pero se pone en alerta. Lo que no podemos es seguir aceptando la frustración que representa depender de éste. Todo el mundo te dice denuncia, denuncia. Y al rato que tu denuncias no pasa nada y eres tú la juzgada, la interpelada, la que pierde el puesto de trabajo, la que pierde el prestigio, la que está controlada. No, esa frustración es histórica y nosotras como feministas no la podemos avalar.

martes, 26 de enero de 2016

#hemeroteca #libros #testimonios | Indígenas, pobres y homosexuales

Imagen: El País / Drag queens en el Orgullo de La Paz, Bolivia
Indígenas, pobres y homosexuales.
El libro ‘La Madonna de Sorata’, del boliviano Edson Hurtado, reúne crónicas estremecedoras sobre el terrible destino que depara a aquellos que tienen una sexualidad heterodoxa en una comunidad indígena.
Luisgé Martín | EPS, El País, 2016-01-26
http://elpais.com/elpais/2016/01/22/eps/1453484404_402798.html

Hace algunos años comenzó a correr en Bolivia la maledicencia de que Evo Morales y su vicepresidente Álvaro García Linera, ambos solteros, tenían un romance secreto. La broma chismosa fue tomando densidad de rumor social, y entonces Morales, según los mentideros, habló con su vicepresidente: “Uno de los dos tiene que casarse. Y no voy a ser yo”. En septiembre de 2012, a punto de cumplir 50 años de edad, García Linera contrajo matrimonio.

El comadreo –tenga fundamento o no– puede ilustrar las desconfianzas que existen entre el Gobierno boliviano y el movimiento gay, que aún recuerda con recelo la relación que el presidente estableció entre la ingesta de pollos hormonados y la homosexualidad.

El periodista Edson Hurtado, que además de dirigir programas televisivos desempeña tareas políticas en el Ministerio de Culturas boliviano, ha publicado un libro que trata el asunto de la homosexualidad en las comunidades indígenas del país: ‘La Madonna de Sorata’ reúne siete crónicas estremecedoras.

La más turbadora –y al mismo tiempo la más simbólica– es la que da título al libro. Rodolfo Quispe nació en una comunidad aimara y vivió feliz hasta que, al crecer, se dio cuenta de que se sentía mujer. Se fue a La Paz, se rebautizó con el nombre de Madonna y acabó viviendo con un grupo de prostitutas alegres y valientes que la cuidaron hasta que se sintió capaz de comenzar a ganarse ella también la vida comerciando con su cuerpo. Entonces tomó una decisión que a Hurtado le conmueve: “La Madonna decidió asumir su identidad de género comunitaria. Podría haber usado vestidos elegantes y tacones, pero prefirió usar polleras, trenzas y abarcas. Es decir, asumió la femineidad de su propio pueblo. Esa muestra de identidad cultural arraigada me llenó de orgullo”. La primera noche que salió a prostituirse, vestida como una mujer aimara, fue asesinada.

Un minero que se enamora de uno de sus compadres y es abandonado por su familia, dos muchachos expulsados de su comunidad –como pena leve, podrían haber sido condenados a muerte– después de ser sorprendidos haciendo el amor, o dos niñas apenas adolescentes que se aman en secreto y son separadas por un matrimonio de conveniencia. ‘La Madonna de Sorata’ recoge todos los ángulos de ese destino terrible que es tener una sexualidad heterodoxa en una comunidad indígena. “Uno de los temas recurrentes era la migración forzosa. Por una cuestión de sobrevivencia, los indígenas que tienen una orientación sexual o una identidad de género distintas a lo común tienen que huir para intentar ser felices”, dice Hurtado.

Ser homosexual e indígena es una doble condena, como queda claro en el testimonio del afroboliviano Alejandro Fernández: “La comunidad gay en el boliche se convierte en algo muy elitista. Si no eres ‘blanquito y lindo’ no entras en determinados círculos”. Es decir, el homosexual marginado por serlo margina a su vez al negro por ser negro.

El reconocimiento político de las idiosincrasias indígenas –bandera de Evo Morales– y de la diversidad sexual está lleno de contradicciones por las que pregunto a Hurtado: “Durante la investigación descubrí el carácter machista y patriarcal de muchos pueblos indígenas. Es efectivamente una contradicción muy grande introducir el concepto de homofobia y de discriminación sexual en esas culturas. Sin embargo, las leyes podrían ayudarnos. Hay que crear un diálogo entre la modernidad y la tradición milenaria y ancestral de los pueblos indígenas”.

jueves, 26 de noviembre de 2015

#hemeroteca #lgtbifobia | Machismo y homofobia, rasgo recurrente en el discurso de Evo

Imagen: Página Siete
Machismo y homofobia, rasgo recurrente en el discurso de Evo.
Las declaraciones del Jefe de Estado causan polémica desde 2008. Ciudadanos y expertos calificaron de “impertinentes” las bromas que el presidente Morales dirigió hacia las mujeres y la comunidad TLGB en actos públicos.
Carla Hannover | Página Siete, 2015-11-26
http://www.paginasiete.bo/sociedad/2015/11/26/machismo-homofobia-rasgo-recurrente-discurso-78193.html

"Impertinentes”, "desubicadas” pero por sobre todo "altamente machistas y homofóbicas”. Así han calificado los bolivianos en redes sociales, y algunos especialistas consultados por Página Siete, las recientes declaraciones del presidente, Evo Morales, sobre la vida sexual de la ministra de Salud, Ariana Campero.

"No quiero pensar que es lesbiana”, le decía Morales a Campero la mañana del 16 de noviembre, durante un acto público en Trinidad (Beni). La ministra, quien días antes fue víctima de otras burlas sobre su vida privada por parte del vicepresidente, Álvaro García Linera, y meses atrás por el candidato a la alcaldía de Yacuiba, Carlos Brú, ese día no se pronunció sobre las palabras del Jefe de Estado.

Este tipo de expresiones -sumada a otras que expresó Morales desde 2008- se convirtieron en un rasgo recurrente en su discurso, sostienen los especialistas consultados; esto -agregan- pese a que en reiteradas oportunidades habría presumido que su Gobierno estaría trabajando en la igualdad y paridad de género.

"Morales tiene un discurso misógino, machista y homofóbico. Recordemos que no sólo se hizo la burla de la Ministra, sino de otras mujeres que trabajan con él y que son su equipo”, advierte Elizabeth Machicao, pedagoga, activista y experta en temas de violencia hacia la mujer.

La alusión de Morales a Campero en Trinidad no tardó en ser condenada por ciudadanos, periodistas, activistas y líderes de opinión en las redes sociales. De hecho, la polémica reactivó el debate sobre la homofobia y el machismo, aún muy vigentes en el país.

Tras una intensa jornada de "críticas virtuales”, Morales terminó disculpándose. En una nota difundida por el Ministerio de Comunicación dijo: "Decir, preguntar o pensar si alguien es lesbiana o gay no es insulto, ni ofensa. Yo y el Gobierno no tenemos nada en contra de las opciones sexuales de nadie. Respetamos la diversidad, y así lo decimos en nuestra Constitución Política del Estado. Me disculpo humilde y sinceramente. No fue mi intención ofender a nadie”.

La respuesta dejó sabor a poco. "No se dijo, preguntó o pensó nomás, se dijo claramente: ‘No quiero pensar que…’”, cuestionó el periodista Miguel Vargas desde su cuenta de Facebook. Dos días después del incidente, Campero aceptó públicamente la disculpa de Morales.

El machismo es una "actitud de prepotencia de los varones respecto a las mujeres”, se lee en el diccionario de la lengua española. Es una ideología que engloba el conjunto de actitudes, conductas, prácticas sociales y creencias que "promueven la negación de la mujer como sujeto indiferentemente de la cultura, tradición o contexto”. En tanto que la homofobia es la aversión contra hombres y mujeres homosexuales.

Evo y sus polémicas
"Yo dije alguna vez que acabo mis años de gestión con mi cato de coca, mi quinceañera y mi charango”, expresó el presidente en 2008 para, luego, dos años después arremeter contra la comunidad gay. "El pollo que comemos está cargado de hormonas femeninas. Por eso, cuando los hombres comen esos pollos, tienen desviaciones en su ser como hombres”.

En un artículo publicado en el diario español El País, el periodista y analista político Fernando Molina ofrecía un listado de las declaraciones de Morales que han causado polémica: "Perforadoras o perforadas, díganme”, preguntó a dos jóvenes durante una visita a un pozo petrolero en 2012, provocando una carcajada general.

"Cuando estuve en Cochabamba las compañeras me decían: ‘Mujeres ardientes, Evo presidente’, ‘Mujeres calientes, Evo valiente’, ‘Mujeres aguantan, Evo no cansa”, contó en otra ocasión. Y también: "Cuando voy a los pueblos, quedan todas las mujeres embarazadas y en sus barrigas dice ‘Evo cumple”.

"Todo ello oficializa la práctica del machismo envuelto en un discurso progresista que en los hechos sólo aumenta la vulnerabilidad de las mujeres frente a la violencia institucional y social”, sostiene la concejal Cecilia Chacón. Página Siete solicitó entrevista con la presidenta de la Cámara de Diputados, Gabriela Montaño (MAS), para hablar del tema; no obstante, desde su oficina la excusaron argumentando problemas familiares.

Para Jaime Tellería, experto en masculinidades y coordinador de la plataforma Cistac, Cuerpo Territorio, "la incoherencia es uno de los rasgos del machismo”. De ahí se entiende que el presidente Morales se haya definido alguna vez como "un feminista aunque con chistes machistas”.

Un país violento
"Las alusiones o manifestaciones del presidente terminan siendo impertinentes por la coyuntura que vive el país respecto al feminicidio”, manifiesta Machicao.

Bolivia es el país de América Latina con mayor número de casos de violencia física contra las mujeres y el segundo con mayor índice de violencia sexual, según un estudio de Naciones Unidas.

El organismo establece que el 80% de los casos de violencia sexual denunciados en 2014 no tuvieron ningún proceso judicial, es decir que esos casos "están en absoluta impunidad”, pese que en 2013 el Gobierno promulgó la Ley 348 para garantizar a las mujeres una vida libre de violencia. Se estima que en el país siete de cada 10 mujeres han sufrido algún tipo de violencia y que, en promedio, cada cuatro días muere una mujer, víctima de feminicidio.

Punto de vista | "Reproduce roles descalificadores”
Cecilia Chacón · Concejal de La Paz 

Durante los últimos años la participación política de las mujeres ha aumentado consistentemente gracias a la lucha de las organizaciones feministas y movimientos populares; sin embargo, la brecha entre mujeres y varones en puestos de decisión tanto dentro como fuera del estado es todavía enorme en el país. 

Por ejemplo la investigación de Ximena Soruco, publicada por la Vicepresidencia, muestra que en el nivel nacional la relación mujeres-hombres era de 48 a 52% al 2013; este mismo indicador en 2001 era de 46 a 54%, lo que significa que la brecha solo se redujo en 2 puntos porcentuales; si lo vemos a nivel municipal, la relación al 2001 era de 21 a 79 y hasta 2013 se redujo de 33 a 67, lo que evidencia pocos cambios a nivel local. 

A esta situación se suma la contradictoria política gubernamental que por un lado adopta un discurso de reivindicación de las mujeres y aprueba leyes como la 348 y por otro no asigna presupuestos o personal suficientes para su cumplimiento, mientras agrede abiertamente a las mujeres reproduciendo estereotipos y roles descalificadores que alimentan e incitan a la violencia, de manera que no se había presenciado en décadas de democracia. 

A las declaraciones del presidente y vicepresidente, a las del senador Ciro Zabala, y a las reiteradas denuncias por abuso deshonesto o violación contra alcaldes, concejales y diputados oficialistas que quedan en la impunidad, se suma el triste silencio de las mujeres del MAS, exponiendo lo que parece ser una política misógina institucionalizada y legitimada dentro del partido gobernante.

miércoles, 18 de noviembre de 2015

#hemeroteca #lesbofobia | Evo Morales: “No quiero pensar que usted es lesbiana”

Imagen: El País / Evo Morales
Evo Morales: “No quiero pensar que usted es lesbiana”.
El presidente de Bolivia se disculpa por un comentario homófobo lanzado contra la ministra de Salud.
Fernando Molina | El País, 2015-11-18
http://internacional.elpais.com/internacional/2015/11/17/actualidad/1447788400_619916.html

En el arranque de su campaña para lograr que la mayoría de la población vote “sí” a la reforma constitucional que lo habilitaría para reelegirse en las presidenciales de 2019 por cuarta vez consecutiva, el mandatario boliviano, Evo Morales, ha tenido que disculparse por el comentario homófobo que le espetó a la ministra de Salud, Ariana Campero, en un acto de entrega de ambulancias este pasado lunes: “No quiero pensar que usted es lesbiana”, le dijo entonces para reprenderla por no estar escuchando su discurso.

Horas después de que el asunto se convirtiera en el más comentado en las redes sociales, y tras las protestas de la comunidad de gais y lesbianas, la página web del Ministerio de Comunicación colgó una breve nota sin otro título que “Declaración del Presidente”, en la que se atribuye a este la siguiente declaración: “Decir, preguntar o pensar si alguien es lesbiana o gay no es insulto, ni ofensa. Yo y el Gobierno no tenemos nada en contra de las opciones sexuales de nadie... Me disculpo humilde y sinceramente. No fue mi intención ofender a nadie”.

Esta es la segunda vez que Morales debe aclarar conductas propias que resultaron ofensivas para la población y en especial para la clase media urbana, a la que necesita seducir para ganar el referendo constitucional de febrero de 2016. Meses atrás tuvo que hacerlo después de que apareciera un vídeo en el que se le ve ordenando a su asistente que le atara los cordones de su zapato, lo que también dio lugar a una oleada de críticas. Morales dijo entonces que el asistente se había encargado de eso por decisión propia y sin que él pudiera impedirlo.

Para este presidente soltero, con hijos extramatrimoniales que no siempre reconoció de buena gana, un flanco débil es su relación con las mujeres, sobre las que, además, suele lanzar chistes y alusiones políticamente incorrectas. “Yo dije alguna vez que acabo mis años de gestión con mi cato [superficie] de coca, mi quinceañera y mi charango”, señaló en 2008. “Perforadoras o perforadas, díganme”, preguntó a dos jóvenes durante una visita a un pozo petrolero en 2012, provocando una carcajada general. “Cuando estuve en Cochabamba las compañeras me decían: ‘Mujeres ardientes, Evo presidente’, ‘Mujeres calientes, Evo valiente’, ‘Mujeres aguantan, Evo no cansa”, contó en otra ocasión. Y también: “Cuando voy a los pueblos, quedan todas las mujeres embarazadas y en sus barrigas dice ‘Evo cumple”.

Reforma constitucional
Antes de las elecciones de 2014, el MAS, su partido, explicó que Morales “es un feminista que hace chistes machistas”, pues la participación de género en los puestos públicos es la más alta de la historia del país. Por ejemplo, la ministra involucrada en este caso, Ariana Campero, es soltera y tiene apenas 28 años, dos condiciones que la ponen como ejemplo de inclusión, pero al mismo tiempo la han hecho víctima de declaraciones públicas que se refirieron con socarronería y machismo a su vida privada, realizadas tanto por un gobernador, como por el vicepresidente hace un par de semanas y ahora por Morales. Según los grupos feministas, el comportamiento del presidente y, en general, del Gobierno es peligroso pues “naturaliza” la discriminación y la violencia contra la mujer, que, en Bolivia, con alrededor de 100 de mujeres asesinadas por sus parejas al año, resulta particularmente grave.

Mientras tanto, las encuestas muestran que el “no” a la reforma reeleccionaria es la primera opción en las ciudades, aunque la oposición no encuentre la forma de organizarse para afrontar una campaña que apenas comienza. Las encuestas nacionales, en cambio, no son totalmente fiables, porque normalmente sus resultados no incluyen al sector rural, donde Evo Morales es fuerte.

DOCUMENTACIÓN
Evo Morales se disculpa por comentarios sobre ministra "lesbiana".
BBC, 2015-11-18

http://www.bbc.com/mundo/noticias/2015/11/151118_bolivia_evo_morales_lesbianas_men
“No quiero pensar que usted es lesbiana”: Evo Morales.
Luego de decirle esto a la ministra de Salud, el presidente boliviano se disculpó “humilde y sinceramente” por el comentario.
Semana, 2015-11-18
http://www.semana.com/gente/articulo/evo-morales-no-quiero-pensar-que-usted-es-lesbiana-ministra-de-salud/450267-3
No bastan las palabras: El gobierno de Evo debe demostrar que respeta a la comunidad LGBT.
Sinetiquetas, 2015-11-17

http://sinetiquetas.org/2015/11/17/no-bastan-las-palabras-el-gobierno-de-evo-debe-demostrar-que-respeta-a-la-comunidad-lgbt/
Evo Morales: Del pollo que te hace gay a la intimidación a su ministra ‘lesbiana’.
Sinetiquetas, 2015-11-16

http://sinetiquetas.org/2015/11/16/evo-morales-del-pollo-que-te-hace-gay-a-la-intimidacion-a-su-ministra-lesbiana/ 

miércoles, 19 de agosto de 2015

#hemeroteca #lgtbifobia | Evo Morales: “Cómo pueden casarse mujeres con mujeres y varones con varones”

Imagen: Google Imágenes / Evo Morales y Jorge Mario Bergoglio
Evo: “Cómo pueden casarse mujeres con mujeres y varones con varones”.
Morales en una entrevista con el diario argentino Página 12 dijo que es “medio conservador” y cree que el tema del matrimonio igualitario “hay que debatir”.
Página Siete [Bolivia], 2015-08-19
http://www.paginasiete.bo/nacional/2015/8/19/evo-como-pueden-casarse-mujeres-mujeres-varones-varones-67129.html

El presidente Evo Morales (EM) dijo en una entrevista con el diario argentino Página 12 (P12) que no puede entender "cómo pueden casarse mujeres con mujeres y varones con varones” ante la consulta si su Gobierno aprobaría un matrimonio igualitario.

Morales cree que el matrimonio igualitario "hay que debatir” en el país para que "el pueblo decida”. Afirmó que es católico por su madre y aún recuerda la visita del papa Francisco a Bolivia en julio pasado.

Aquí va parte de la entrevista con el diario argentino.

P12.- ¿Impulsaría su gobierno la aprobación del matrimonio igualitario?
EM.- Yo soy medio conservador, pero es una realidad que hay que debatir y que el pueblo decida. Tal vez porque vengo de una familia conservadora con ese tema, tal vez la misma religión, pero no puedo entender cómo pueden casarse mujeres con mujeres y varones con varones. Tengo amigas lesbianas que me explican y es una realidad.

P12.- ¿La despenalización del aborto tampoco está en agenda?
EM.- Es un debate que debe darse, porque aunque no sea legal hay abortos. Es un tema pendiente que queda todavía y ahí quisiéramos someter al pueblo a que decida, a través de referéndum.

P12.- ¿Va a viajar a Buenos Aires próximamente?
EM.- Tengo una cita con Scioli (candidato presidencial Daniel Scioli), un amigo, esperamos que le vaya bien en las elecciones.

P12.- En La Paz aún se observan carteles de bienvenida al Papa. ¿Cómo fue el encuentro con Francisco?
EM.- Nos alegramos cuando fue elegido el primer Papa sudamericano. Cuando visitó Brasil en 2013, Dilma nos invitó y yo fui. Vi al papa Francisco, quien me dijo que me acompañaba con bendiciones y oraciones. Le dije que tenía que acompañarme con las oraciones en Bolivia. Fui al Vaticano el año pasado, hablamos de la demanda de mar que tenemos con Chile y de las Malvinas. Lo invité y aceptó venir. Al escuchar sus oraciones y bendiciones tenemos mucha confianza y fortaleza. En un momento le dije: ‘ahora sí tengo Papa’.

P12.- ¿Usted es católico?
EM.- Sí, por mi madre.

P12.- ¿Va a misa los domingos?
EM.- A veces. Mi madre me enseñó a ser católico, pero algunos miembros y jerarcas de la Iglesia Católica me decepcionaron. Tantos padres como Luis Espinal que dieron su vida por el pueblo y que fueron discriminados y aislados por la Iglesia. Me da pena eso. Padres que siempre nos acompañaron en las justas reivindicaciones sociales. La derecha tenía autoridades electas y les seguían dando misa. A los padres que se sumaron a nuestro movimiento los alejaron.

DOCUMENTACIÓN
Evo Morales: “Hay una ofensiva contra los gobiernos antiimperialistas”

El presidente boliviano expresó su preocupación por los ataques de fondos buitre contra Argentina, los movimientos golpistas en Venezuela y las operaciones contra Dilma Rousseff. Morales expresó su admiración por el papa Francisco.
Mercedes López San Miguel | Página 12, 2015-08-17
http://www.pagina12.com.ar/diario/elmundo/4-279517-2015-08-17.html
“Tenemos un gran colchón financiero”
http://www.pagina12.com.ar/diario/elmundo/subnotas/279517-73990-2015-08-17.html
“No me equivoqué”
http://www.pagina12.com.ar/diario/elmundo/subnotas/279517-73991-2015-08-17.html

martes, 2 de junio de 2015

#hemeroteca #feminismo | Julieta Montaño: “El movimiento feminista en Bolivia se ha debilitado por la cooptación del Gobierno”

Imagen: Pikara Magazine / Julieta Montaño
“El movimiento feminista en Bolivia se ha debilitado por la cooptación del Gobierno”
Florencia Goldsman | Pikara Magazine, 2015-06-02
http://www.pikaramagazine.com/2015/06/julieta-montano-feminismo-bolivia/

Aprovechando su participación en el 2. Encuentro Latinoamericano de Mujeres ELLA, en Cochabamba, la abogada feminista boliviana Julieta Montaño nos aporta su análisis crítico sobre este tipo de eventos y sobre la situación política y de los movimientos sociales bajo el mandato de Evo Morales.

La abogada, feminista y activista a favor de los derechos humanos boliviana Julieta Montaño recibió el pasado mes de marzo en Washington el Premio Internacional Mujeres de Coraje. Con motivo del evento ELLA en Cochambamba (al que fue invitada también esta cronista), aceptó organizar una merienda-debate con Pikara Magazine. En compañía de su equipo de trabajo de la Oficina Jurídica de las Mujeres, abrió su oficina para compartir torta de manzana y té con una mirada crítica sobre los encuentros de mujeres. También aportó su análisis sobre un país en el cual, según últimos datos oficiales, nueve de cada 10 mujeres son víctimas de violencia. De esta entrevista colectiva participaron también la activista feminista y consultora en género boliviana Patricia Brañez y la activista mexicana del Rancho Digital Estrella Soria, entre otras.

“Estos encuentros nos suelen dejar con gusto a poco y como que cada una viene con su paquete. Más aun esa idea de que ‘lo mío es lo más importante’ se va profundizando cada vez más frente a un nosotras”, lamenta Montaño, quien echó en falta profundizar en tópicos estratégicos como el acceso a la Justicia. “No se pudo valorar por dónde va, qué ha logrado y qué está pendiente para el movimiento feminista latinoamericano. Y de esos logros cuáles son las fortalezas y las amenazas que hay”, señala. Más aún en una cita que muchas participantes defendieron que no se etiquetase como feminista.

¿Cómo sedimentan los debates cuando en los encuentros de mujeres aparece un prejuicio hacia el feminismo?
Julieta Montaño: A los encuentros de mujeres vienen obviamente mujeres que no son feministas y a los encuentros feministas se mete gente que no tiene esa apuesta y lo que hacen más bien es privilegiar otro tipo de reivindicaciones. Por ejemplo: el cuerpo que van tomando la presencia de los grupos transgénero, transexuales, travestis. A mí me parece que la sociedad tiene la obligación de respetar los derechos y la dignidad humana de estas personas, pero considerar que todas ellas son feministas me parece un error.

Faltó localizar el evento: exponer más las problemáticas de Bolivia, ¿no cree?
J.M: Sí. En relación a esta aspiración de hacer frente a la violencia, que la venimos denunciando desde hace décadas, hemos tenido varias respuestas. Ahora, con la reciente "Ley Nº 348 Para Garantizar a las Mujeres una Vida Libre de Violencia", que a primera vista y para una persona que no está metida en el ámbito jurídico, da la impresión de ser correcta, pues incluye una amenaza de cárcel a los agresores. Ahora bien, hay que bajarla a la realidad y mirar las consecuencias de ese costado meramente punitivo. Además de la ley se necesita voluntad política, recursos, institucionalidad. Eso es lo que no hay. El cuco está ahí: “Cuidado, que te mando a la cárcel si me ofendes”. Pero como hay tantas carencias, el varón que se siente más empoderado se burla y dice: “¿Qué me vas a hacer?, si quieres denúnciame que no pasa nada”. No vemos que haya una voluntad política de Estado para enfrentar este problema que ya adquiere ribetes alarmantes.

¿Cómo se encuentran los movimientos sociales y feministas en Bolivia?
J.M: Lamentablemente estamos muy debilitadas, ha habido una cooptación muy grande de parte del Gobierno. Han cooptado a las organizaciones de la sociedad civil y, aparte de eso, las llamadas “feministas autónomas” critican a las ONG que somos referentes importantes para proponer líneas de acción para el Estado y para la sociedad civil. Pero eso se ha debilitado también por los recortes de presupuesto, no sólo por la crisis económica que afecta a Europa, sino también por una política gubernamental de direccionamiento de la cooperación internacional. Lamentablemente, la cooperación internacional se ha sometido. Muchos de ellos lo hacen con convicción porque creen en “el indio bueno” y también tienen su apuesta política. Saben que la corrupción está pudriendo a muchas organizaciones afines al Gobierno, pero siguen dándoles dinero.

Estrella Soria: ¿Qué vínculos con esa sociedad civil han funcionado para incidir políticamente?

J.M: Creo que siempre que actúa la sociedad organizada hay un resultado, cuando la sociedad está desorganizada no es sostenible ninguna reivindicación. Cuando hay un caso emblemático se logra movilizar a la sociedad y al Estado, pero luego se baja nuevamente. Es una sociedad que es capaz de salir a indignarse por una violación, por un asesinato o porque han matado a un perro, pero esa misma gente en el momento que tú dices “ayúdennos dando información sobre el paradero de fulano que es el autor de esto”, ahí nadie quiere hablar o comprometerse, hay una especie de comodidad: “yo no me meto en esos problemas”.

Patricia Brañez: La gente teme enfrentarse al poder político. Desde fuera se percibe un proceso de cambio, un Gobierno muy abierto, incluyente; pero este Gobierno al mismo tiempo es muy discriminador, violento, resentido y creo que de a poco va a comenzar a reprimir mucho. Entonces la gente no quiere reaccionar y eso complica también las demandas de las mujeres. Ahora no sólo necesitamos que se cumplan las leyes relacionadas con violencia si no también todo lo que tiene que ver con derechos sexuales y reproductivos. La ley de despenalización del aborto está aquí, vamos a tener que empezar a discutir y hay muy pocas personas que se enfrenten al debate. El vicepresidente ha dicho: “Yo no estoy de acuerdo, no quiero que las chicas aborten como deporte nacional”. Estas declaraciones hay que enmarcarlas en la próxima llegada del Papa Francisco a Bolivia en el mes de julio, pero también nos hacen recular.

Medios, movimientos, manipulación made in Bolivia

¿Cómo ven la articulación con los colectivos sociales, culturales y la prensa alternativa para plantear la agenda de la violencia de género?
P.B: En el caso del aborto, los medios alternativos no dan mucha visibilidad, pero posiblemente nosotras desde el feminismo no nos hayamos aventurado para que haya una respuesta. La campaña del 28 de septiembre está preparando una trabajo de ciberactivismo y ahí la consigna es la despenalización total. Sabemos que no lo vamos a conseguir porque este Gobierno es superfundamentalista, integrado por evangélicos y católicos que están viendo cómo van a conversar con el Papa.

J.M: Creo que las iglesias que presionan son mayoritariamente otras mucho más retrógradas que la católica. La nueva asamblea legislativa ha conformado una bancada interreligiosa y eso es terrible para todos estos temas. Ya no hay mandato debatido sino que se hace lo que el pastor diga. En la legislatura que ha terminado, casi el 40% de asambleístas eran de iglesias evangélicas, esa presencia significativa va marcando prioridades. Si bien no les ha quedado otra opción que aprobar la Ley 348, luego no implementan los presupuestos o se demoran.

En Bolivia existe una Dirección de Despatriarcalización, dentro de la de Descolonización. ¿Qué papel cumple?
J.M: Esa Dirección, al igual que muchas políticas de este Gobierno, afirma que, hasta que llegaron los españoles, vivíamos en el paraíso. El Tribunal Constitucional ha declarado que antes de la colonización no existía el aborto. Es de maravilla, porque según ésta no se puede matar a ningún ser viviente, ni siquiera a las plantas. Al mismo tiempo, la sentencia constitucional 206 de 2014 declara constitucional la norma que permite el aborto legal en casos de violación, incesto y peligro para la vida de la madre, con el añadido de que no se requiere la autorización judicial. Se dio el año pasado y el dictado de la sentencia estuvo precedido de un fuerte debate sobre la necesidad de despenalizar el aborto.

P.B: Lo que proponen está relacionado con la Dirección de Descolonización y se relaciona con volver a los ancestros, a la armonía entre el hombre y la mujer, volver a una sociedad ideal, cuando convivíamos en un paraíso terrenal hasta que vinieron estos “malditos españoles”. (Risas)

¿Qué rol desempeñan en este debate las mujeres del feminismo comunitario?
J.M: Ellas constituyen la línea feminista del Gobierno. Julieta Paredes responde al Gobierno y es la que ha diseñado el Plan Nacional de Igualdad de Oportunidades. Forma parte de la vieja política monopolista aquello de “dime qué quieres oír y yo te construyo el discurso que tus oídos están dispuestos a escuchar”. Una vez le pregunté amablemente a Julieta: “¿Puedes explicarme qué es eso del feminismo comunitario?” Y ella me respondió: “Mira hermana, un día de estos vengo y te explico”, y sigo sentada esperando. En el encuentro ELLA tampoco podría faltar el sello de Evo Morales, y estaba su hija. También había una diputada de Santa Cruz que estaba reivindicando la lucha armada1 con un discurso de los años 60.

P.B: También han formado parte del armado del “programa de despatriarcalización”. Ahí tienes la demostración de que todo lo que se arma está lleno de superficialidad y que además está penetrado por las redes del Movimiento al Socialismo [MAS, partido oficial]. Por eso creo que la sociedad civil ha perdido fuerza y tiene que volver a articularse en muchas cosas, no sólo las feministas, si no todo el movimiento social.

La oposición sin cabeza

Montaño considera que en Bolivia prevalece una gran indiferencia respecto de las violaciones de derechos humanos: “Con un discurso maniqueo, el Gobierno señala quién es de izquierda y quién de derecha, que los buenos son los de izquierda y los malos son los de derecha. Entonces a los malos hay que matarlos, perseguirlos, encarcelarlos indefinidamente y no hay sociedad civil que reaccione frente a eso. En muchas oportunidades hemos tenido que comprobar con mucho dolor que gente que era muy sensible al tema de los derechos humanos justifica con esa lógica del amigo – enemigo las prácticas violatorias del Gobierno”.

¿Cómo hacemos para cambiar esta polaridad?
J.M: Creo que las sociedades, al mismo tiempo, también van creando sus antídotos, porque ese discurso de segregación, de odio, por lo menos ahora ha bajado un poco. Hasta no hace mucho, desde que se instaló en el Gobierno el señor Evo Morales, si no te autoidentificabas como indígena, eras un paria en este país. Un país en el que creo que por lo menos el 90% somos mestizos con raíces indígenas. Ese es nuestro origen pero ya tenemos otra identidad. No podemos decir “soy indígena” porque ¡no es verdad! Somos mestizos culturales y mestizos desde el punto de vista biológico como es la humanidad entera. En el censo, antes de este Gobierno, con la influencia de los operadores que ahora hacen parte del actual Gobierno, impusieron de manera general que no se colocara la categoría de mestizo en las encuestas. Entonces o te definías como blanco y si no quechua, aymará o guaraní, entre otros.

Se vuelve peligroso ese ideal de purificación desde donde sea que venga esa posición.

J.M: ¡Pues claro! ¿Vamos a seguir llorando la colonia si todos los países y pueblos del mundo a lo largo de su existencia han sido colonizadores y colonizados? Aquí los quechuas han venido y han hecho tábula rasa con los aymarás. Los aymarás seguramente lo hicieron con otros que les precedieron como los tihahuanacotas u otros. Entonces fue una superposición permanente de pueblos y culturas hasta que llegaron los españoles. Los españoles también estaban saliendo de una ocupación de siglos de los moros, entonces ¿a qué le vamos a llorar? Los primeros años de Evo Morales teníamos que llorar porque nos había colonizado la Corona española; porque no nos devolvían los 500 años que nos deben. Y así hemos dejado pasar la época de oro que hemos tenido. El tiempo ha transcurrido entre lamentos y discursos demagógicos; se nos ha ido como agua entre los dedos el dinero producto del buen precio de nuestros recursos naturales (el gas, los minerales y otros). Nunca en la historia de este país ha habido la cantidad de dinero que ingresó los dos primeros mandatos de Evo, y todo se distribuyó mal.

A contramarcha de la imagen que aparece en los medios relacionada con independencia y soberanía…

P.B: ¡Nosotras hemos llorado el satélite (2) porque sabía que nunca lo volveríamos a ver! (risas)

J.M: Lo que no tiene este país y es por eso que la democracia es muy deficitaria, es una oposición estructurada y seria. El Gobierno se ha encargado de descabezar lo poco que había. Nos preguntamos: ¿por qué no explota la gente? Porque estamos absolutamente contaminados por el narcotráfico, directa o indirectamente. En los puestitos que ves por la calles, por el mercado o por La Cancha, quieras o no está circulando el dinero del narcotráfico, del contrabando y otras actividades ilegales. La trata y la explotación de la prostitución se relacionan con aquellas actividades y conforman una mega-empresa. Mientras ese dinero circule libremente, es posible que la crisis no se deje sentir en el país. Eso lo sabe la gente.

(1) Se refiere a Adriana Salvatierra del Movimiento al Socialismo (MAS, partido oficial) que en una de las plenarias del encuentro llamó a ser “nuevas guerrilleras” a las participantes.
(2) Se refiere al satélite Túpac Katari lanzado al espacio por el presidente Evo Morales en diciembre de 2013.