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sábado, 16 de noviembre de 2024

#hemeroteca #lgtbi #sextorsion #cine | “Ver a un soldado israelí con la bandera LGTBI sobre las ruinas de Gaza es ofensivo para cualquier gay del mundo”

“Ver a un soldado israelí con la bandera LGTBI sobre las ruinas de Gaza es ofensivo para cualquier gay del mundo”
La cineasta palestina, Dima Hamdan, describe en un cortometraje el supuesto chantaje del ejército israelí contra homosexuales de Cisjordania para que colaboren con la ocupación. Su dilema es la traición o la vergüenza pública
Beatriz Lecumberri | El País, 2024-11-16
https://elpais.com/planeta-futuro/2024-11-16/ver-a-un-soldado-israeli-con-la-bandera-lgtbi-sobre-las-ruinas-de-gaza-es-ofensivo-para-cualquier-gay-del-mundo.html

Dima Hamdan //
Todo ocurre en una noche. Shadi, un joven palestino, vuelve aterrorizado a su casa en Cisjordania y confiesa sus padres que el ejército israelí quiere obligarle a suministrar informaciones sobre amigos y vecinos. “¿Qué tienen en tu contra?”, pregunta, espantado, su padre. El teléfono suena. Una voz anuncia a la familia que Shadi es gay y que hay un video sexual de él que todo el pueblo recibirá si no colaboran.

La ocupación israelí cobra formas insospechadas en la existencia cotidiana de los habitantes de Cisjordania. La cineasta y experiodista palestina Dima Hamdan (Kuwait, 1975) describe una de ellas en el cortometraje ‘Blood like water’ (Sangre como agua). “Quise mostrar el dilema de las familias. La causa palestina es importante, pero los hijos también ¿Seríamos capaces de exponernos al escarnio público para proteger la causa y no convertirnos en traidores? La opción es muy difícil y siempre hay que sacrificar algo”, explica en una entrevista con este diario en Casa Árabe en Madrid, donde ha proyectado su película esta semana.

El cortometraje de Hamdan, actualmente directora de la The Marie Colvin Journalists’ Network, ha recibido distinciones en festivales en Oslo, Barcelona o Brooklyn, y sobre todo el Premio Iris, prestigioso galardón para películas centradas en cuestiones LGTBI, celebrado anualmente en Gales, en el Reino Unido. En estos eventos, la cineasta palestina asegura haber sentido que Israel “está saboteando su propia imagen” de paraíso homosexual, debido a la falta de respeto de los derechos humanos de los palestinos, especialmente en Gaza.

Pregunta. En Cisjordania, la homosexualidad no se considera un delito, pero en su película queda claro que en Palestina es mejor tener un hijo narcotraficante o miliciano que gay.
Respuesta. La sociedad palestina es muy variada, pero hay un pacto de silencio, un tabú. El mensaje es que puedes ser gay, pero no abiertamente. Y lo que hacen los israelíes no es decir a tus padres que eres homosexual, sino decírselo a todo el pueblo y mostrarlo de manera flagrante y humillante, difundiendo un video sexual grabado sin tu consentimiento. Y una cosa es que tu vecino sepa que eres gay y otra cosa es que te vea siéndolo.

P. ¿Hubo algún hecho concreto que la motivó a contar esta historia?
R. Soy palestina, sé que Israel chantajea a la gente para que colabore con ellos. Recuerdo una conversación, hace ya años, con un amigo en Ramala, en la que me contó que una de las tácticas recientes usadas por el ejército israelí era coaccionar a hombres homosexuales y que les resultaba bastante fácil, sobre todo en hogares palestinos muy conservadores. La historia está basada en informaciones reales, pero es una ficción.

P. La perspectiva de su película es el sufrimiento de los padres, de la familia. ¿Por qué?
R. Quise mostrar el dilema de las familias. La causa palestina es importante, pero los hijos también. ¿Qué decidiríamos si nos viéramos en esas circunstancias? ¿Seríamos capaces de exponernos al escarnio público para proteger la causa palestina y no convertirnos en traidores? La opción es muy difícil y siempre hay que sacrificar algo. Cuando estábamos rodando se hizo público, por ejemplo, el caso de un chico que sufrió este chantaje, pero si no salen a la luz más casos, me temo que en gran parte es porque la estrategia israelí funciona y la gente colabora.

P. En su película están omnipresentes estas dos ideas: el sacrificio y la lealtad.
R. La gente piensa que luchar contra la ocupación israelí es sacrificar la vida, pero no es solo eso. Hay otros sacrificios y otras formas de lucha. Por ejemplo, unos padres que ponen de lado momentáneamente su reputación y su honor y dicen al mundo: ‘Miren, estas son nuestras opciones: o colaboramos con el ejército israelí, lo que nos convierte en traidores y podría provocar la muerte de otras personas por las informaciones que nosotros les suministraremos, o asumimos que nuestro hijo es homosexual y nuestra imagen se ve enturbiada’.

P. ¿Es posible hablar así de claro en Palestina hoy?
R. Creo que sería un alivio para mucha gente si estas cuestiones dejaran de ser tabú. Porque estamos haciendo un regalo a la ocupación. Si Israel logra hacer tanto daño es porque tiene inteligencia humana, es decir, colaboradores, dentro de Palestina. Podemos privarles de una parte, si los homosexuales palestinos no tienen miedo a asumir que lo son y dejan de temer la presión social.

P. En los últimos meses, han salido a la luz al menos dos fotografías de soldados israelíes mostrando la bandera LGTBI sobre las ruinas de Gaza. ¿Qué sentimientos despiertan en usted estas imágenes?

R. Es irónico. Israel parecía la capital gay del mundo, pero está destrozando su reputación al publicar esas fotografías. Están saboteando su propia imagen. Ver a un soldado israelí mostrando la bandera LGTB sobre las ruinas de Gaza es ofensivo para cualquier gay del mundo. Mi película ha sido muy bien recibida en todos los festivales, especialmente en los LGTBI, donde siento que la comunidad está cambiando su forma de ver a Israel. No por el chantaje a los homosexuales palestinos, sino por su falta de respeto a los derechos humanos.

P. ¿Se ha proyectado ‘Blood like water’ en Palestina?
R. Yo hice este cortometraje para la sociedad palestina, para la gente que se ve directamente afectada por lo que se describe. Es una película financiada además por fondos palestinos. Iba a proyectarse en 2023 en un festival en Ramala, pero estalló la guerra y todo se suspendió. En septiembre de este año se pudo ver en Ramala, Belén y Hebrón, pero desgraciadamente, los cines están vacíos porque nadie tiene ánimo en la situación actual. No tuve apenas comentarios tras las proyecciones, pero hay que seguir adelante. No podemos anular todo y quedarnos quietos.

P. ¿Le decepciona?
R. Israel no solo está cometiendo un genocidio en Gaza, quiere paralizarnos a todos y privarnos de esperanza. Esta guerra ha matado algo en todos. Yo, por ejemplo, no soy la misma, no me reconozco, pero sigo adelante porque tengo que hacerlo, porque no me pueden romper en pedazos. En unos meses, cuando termine de presentar la película en festivales, la voy a poner en internet, con acceso libre, para que todo el mundo en Palestina pueda verla.

P. Es una película de ficción, pero usted investigó e hizo entrevistas durante meses antes de filmar.

R. Sí, me ayudó que he trabajado como periodista en Palestina y tenía contactos. Hice muchas entrevistas preguntando a la gente: ¿qué harías si te ocurriera esto? Me encontré con muchos silencios. Los israelíes saben lo que hacen y se dirigen a familias tradicionales, en las que los padres no están preparados para asumir públicamente que sus hijos son homosexuales. No tanto desde un punto de vista religioso, sino más bien cultural o social.

P. Su película está rodada en Belén, en Cisjordania, donde las relaciones entre personas del mismo sexo no son delito. En Gaza, no ha sido derogado aún el Código penal británico, que castiga las relaciones entre hombres con penas de cárcel. ¿Hizo también entrevistas en la Franja?
R. Rodamos en Cisjordania, pero para mí, más allá de la geografía, lo importante es mostrar el dilema de una familia y que, finalmente, en Palestina todo el mundo lucha contra sí mismo. El desafío era contar en 15 minutos una historia con la que todos los palestinos puedan identificarse, estén donde estén. En Gaza, también hay chantaje, pero sin duda con otros matices y formas. Hamás es más conservador que las autoridades de Ramala, pero tampoco ha lanzado una caza de brujas contra los homosexuales. Creo que tienen cosas mucho más importantes en su agenda.

P. ¿Tuvo algún problema para rodar en Belén?

R. Tuve la suerte de tener un equipo maravilloso. Cuando encontramos la casa en la que transcurre gran parte de la película, expliqué a su dueño el argumento de la película y no hubo problemas. El hombre había estado preso en una cárcel israelí en los ochenta y me contó que en la época, Israel drogaba a palestinas cuando iban, por ejemplo, a un salón de belleza. Las mujeres despertaban horas después desnudas, en un lugar desconocido. El teléfono sonaba y una voz les decía que tenían un vídeo muy comprometedor de ellas y tenían que colaborar con Israel.

P. Y ¿las mujeres lesbianas también sufren el mismo chantaje que los hombres?

R. No sé si ocurre, no conocí ningún caso, pero creo que los hombres palestinos, por cómo está construida nuestra sociedad y la imagen del hombre en ella, son mucho más vulnerables. Y los israelíes lo saben.

domingo, 11 de agosto de 2024

#hemeroteca #lgtbi | Murad Odeh, activista palestino LGTBIQ+: "Ser queer no puede desligarse de vivir bajo la opresión militar de Israel"

Murad Odeh //

Murad Odeh, activista palestino LGTBIQ+: "Ser queer no puede desligarse de vivir bajo la opresión militar de Israel"

Murad Odeh salió del armario a los 14 años, pero la falta de referentes con quien identificarse le llevó a desvincularse de sus orígenes árabes. Veinte años más tarde, defiende que esta idea es consecuecia de la imposición occidental de lo que es “ser queer”
Maria d'Oultremont | Desalambre, El Diario, 2024-08-11
https://www.eldiario.es/desalambre/murad-odeh-activista-palestino-lgtbiq-queer-no-desligarse-vivir-opresion-militar-israel_128_11501510.html

Con 14 años, Murad Odeh salió “del armario”. Entonces, el contexto social le obligaba a “ser gay, o ser palestino”, no podía ser ambas cosas. Nacido en el seno de una familia muy conservadora, Murad creció en Valencia. Sus padres y abuelos escaparon de la Guerra de los Seis Días de 1967 de su ciudad natal, Nablus, en la Cisjordania ocupada. “Permanecieron un tiempo en Libia hasta que llegaron a la capital valenciana”, cuenta mientras se ajusta la kufiya alrededor del cuello.

Sin sentirse “ni de aquí ni de allí”, Murad recuerda cómo su familia marcó mucho la diferencia entre ellos y los otros. “Me parece que es algo bonito y que forma parte de la resistencia cultural que muchas madres y mujeres musulmanas tratan de no olvidar”, explica. El problema que acarrea esta diferenciación no son las tradiciones culturales, sino la creencia de que ser palestino y gay son dos elementos incompatibles, “y eso implica negar tu propia identidad, por imposible que sea”, sostiene. De hecho, cuando le dijo a sus parientes quién era, “se lo tomaron muy mal”. “Para ellos fue como si renunciara a mi identidad palestina, lo vieron como una traición”.

Con mucha incomprensión y convencido de que sería “imposible” reconciliarse con su familia, a los 21 años se mudó a Madrid. “Ese fue el inicio de una nueva etapa en la que me decía: ya no tengo familia; ya no soy árabe”.

En una entrevista con elDiario.es, el periodista y activista palestino que lucha por los derechos LGTBIQ+ reconoce todo el dolor que supuso renegar de su identidad: un árabe 'queer'. “El problema del colectivo ‘queer’ o LGTBIQ+ árabe es que no tiene modelos a los que asemejarse. Ni a nivel familiar, ni a nivel social. Al menos ese fue mi caso”, asegura el activista. “Es algo muy doloroso”.

Resistencia LGTBIQ+ en Palestina
La principal herramienta a la que Murad tuvo acceso para gestionar esa dualidad fue la terapia, “un privilegio” al que no todos los niños o adolescentes que se encuentran en una situación similar tienen acceso. La segunda, fue un viaje a sus orígenes.

En 2023, Murad viajó a Palestina por primera vez. “Me fui a Cisjordania porque tenía la sensación de que sólo conocía una parte de lo que era el mundo árabe, la que me habían contado mis padres”. “Sin la intención de encontrarme con nada, un día abrí Grindr [aplicación de citas LGTBI] y me encontré con muchos chicos israelíes y extranjeros”, relata el activista. “De repente me escribió una persona sin foto. Empezamos a hablar y me contó que era palestino”.

Murad recuerda este momento como el más sanador de su vida. “Me invitó a dar un paseo con un amigo suyo. Pasó algo que nunca me hubiera imaginado: tres palestinos gais conversando en árabe al lado del muro que rodea el casco antiguo de Jerusalén, como una situación cualquiera en España. Me explotó la cabeza”, recuerda.

Desde ese momento, el viaje de Murad cambió de rumbo y comenzó a ver y conocer los movimientos de resistencia LGTBIQ+ en la Cisjordania ocupada: “Fuimos a Ramala y me enseñaron los sitios donde se reunían y se conocían. Conocí a personas que trabajan con organismos europeos para la creación de redes clandestinas LGTBI” –unos espacios para que las personas del colectivo se conozcan y tengan apoyo psicológico, entre otros servicios–.

Actualmente existen dos organizaciones árabes de defensa de los derechos LGTBIQ+ muy importantes: Aswad y alQaws. La primera trabaja desde Haifa, en Israel. Aswad surgió en 2001 de la mano de mujeres palestinas. La segunda está en Palestina, pero “a veces es desmantelada y es muy complicado contactar con ellos”. Según IGLA World, la Asociación Internacional de Lesbianas, Gays, Bisexuales, Trans e Intersex, la homosexualidad no está prohibida explícitamente en Cisjordania, pero las autoridades pueden recurrir a la ley sobre delitos informáticos para perseguir, torturar y encarcelar a miembros del colectivo ‘queer’, asegura Murad. Por otra parte, en la Franja de Gaza la homosexualidad sigue sigue siendo ilegal como herencia al Código Penal aprobado por el Mandato Británico de Palestina en 1936.

Primero, la liberación de Palestina
Murad se enfrenta a diario a preguntas como: ¿Por qué la comunidad ‘queer’ o LGTBI en Palestina no ha conseguido desarrollar sus derechos? Responderla implica conocer las raíces de fondo y violencias sistémicas a las que se enfrenta el colectivo en Palestina.

“Existen un montón de vertientes, pero la principal es el sistema heteropatriarcal que reside en Palestina, pero también en el resto del mundo árabe”, señala. “El matrimonio en Palestina es muy importante, no solamente como un paso hacia la adultez, sino también como una cuestión que alega al sentimiento nacional; porque cuando están borrando a una población, la procreación es vista como una forma de resistencia”.

La segunda de ellas es la opresión militar israelí: “No nos hacemos una idea de lo complicado que es ni de las consecuencias que tiene la [falta de] libertad de movimiento”, denuncia el activista haciendo referencia al aislamiento entre las poblaciones palestinas y los puestos de control israelíes en las carreteras de Cisjordania. El periodista explica que, cuando las fuerzas israelíes impiden que los palestinos circulen libremente, impiden también la libre “asociación, creación de redes de apoyo y de afecto dentro del colectivo”.

Tras experimentar ese control israelí en primera persona, Murad entendió la doble lucha de los ‘queer’ palestinos: “Ser palestino y ‘queer’ no puede desligarse del hecho de ser palestino y vivir bajo la opresión militar. Primero viene la liberación de Palestina y luego, cuando lo consigan, podrán empezar a pensar en la liberación del colectivo”, concluye finalmente. Llegar a esa reflexión fue el primer paso para emprender su lucha.

La homosexualidad “producto del colonialismo occidental”
Murad toma como referente a Jasbir K. Puar, una teórica ‘queer’ y profesora del Departamento de Mujeres y Estudios de Género de la Universidad Rutgers, en Nueva Jersey (EEUU), para entender la problemática a la que se enfrenta el movimiento LGTBIQ+ a día de hoy. “Yo divulgo que la homosexualidad tal y como la entendemos hoy es un producto del colonialismo occidental”, dice.

En su opinión, existen “dos fuerzas contradictorias que perpetúan el estereotipo de lo que es y lo que tiene que ser LGTBIQ+”. La primera viene de “los países musulmanes que utilizan la homosexualidad para desviar la atención de sus crisis internas y asociarla con lo occidental”. La segunda, prosigue, “es la retórica de los países occidentales –dentro de los que se enmarca España– que dicen que el islam es incompatible con los sistemas democráticos y su pensamiento”.

Bajo este prisma, el activismo de Murad busca hacer hincapié en el “trasfondo muy racista” que va en sintonía con los programas electorales de la extrema derecha. “Si tú ves a las sociedades árabes como retrógradas, estás dando pie a la intervención occidental. Si tú pintas a la sociedad palestina como anacrónica, de homófobos y fundamentalistas religiosos, desde aquí [España] vamos a votar para que se intervenga en Palestina”. Pero no es así, sostiene el experto: “La heterogeneidad palestina existe”.

La “burbuja palestina” en la que creció Murad le impidió conocer otras realidades del mundo árabe que sí que hacían referencia a la homosexualidad. “Yo conozco a familias ‘queer’ en Palestina”, asegura sin poder revelar sus identidades, a la vez que enfatiza las referencias homosexuales en la literatura árabe premoderna que se encuentran en las poesías de Abu Nuwas, del siglo XVIII, o en los cuentos de 'Las mil y una noches'. “Fue la moral rígida victoriana la que trajo esa censura a los países que hoy denominamos árabes o de mayoría musulmana”, concluye haciendo referencia a la censura literaria impuesta durante el colonialismo británico.

Mediante la divulgación en redes sociales y conferencias públicas, Murad quiere rebatir “la representación de las sociedades árabes que no corresponde a la realidad”. “Compro el discurso de que la religión y la sociedad tienen un componente homófobo”, admite, “pero si sólo nos focalizamos en los mismos elementos, estamos obviando el resto. Y eso genera racismo, además de perpetuar el estigma”.

sábado, 29 de junio de 2024

#hemeroteka #lgtbi #ekainak28 | LGBTI kolektiboko pertsonen eskubideen eta Palestinaren alde mobilizatu dira Donostian

Ekainaren 28ko manifestazio jendetsua, Bulebarrean //

LGBTI kolektiboko pertsonen eskubideen eta Palestinaren alde mobilizatu dira Donostian

Zuriketa arrosa eta Palestinako genozidioa jarri dituzte jomugan, besteak beste.
Beñat Parra | Irutxuloko Hitza, 2024-06-29
https://irutxulo.hitza.eus/2024/06/29/lgbti-kolektiboko-pertsonen-eskubideen-eta-palestinaren-alde-mobilizatu-dira-donostian/

LGBTI Komunitatearen Nazioarteko Eguna izan zen atzo, Ekainaren 28a, eta, urteroko legez, ehunka pertsona Donostiako kaleetara atera ziren, Donostiako Asanblada Transbollomarikak deitutako manifestaziora. Alderdi Ederretik batukada baten laguntzarekin abiatuta, Erdialdeko kaleak hartu zituzten, LGBTI kolektiboko pertsonen eskubideen alde: “Feminismorik ez transik gabe” eta “Genozidioan harrotasunik ez” aldarrikapenak entzun ziren manifestazioan zehar, besteak beste.

Aurten, gainera, Israelgo Estatua Palestinako herriaren aurka gauzatzen ari den genozidioan jarri dute fokua: “Israelen genozidioa, islamofobia eta homofobia salatzeko gaude hemen eta horregatik guztiagatik batu gara Euskal Herriko militante transfeministak. Normaltasun zapaltzailea salatu eta palestinar erresistentziari gure elkartasun eta babes osoa adierazteko”, nabarmendu zuten amaierako irakurketan.

Halaber, erakunde publikoen zein enpresen zuriketa arrosa salatu zuten: “Gaur egun, bi aukera soilik daude: gure borrokarekin aurpegia zuritu eta etekin ekonomikoa atera nahi duen ‘pinkwashing’ neoliberala edo gurekin bukatu nahi duen erregimen faxista. Gu horren aurrean altxatzen gara, esateko bagarela alternatiba”. Halaber, Donostiako hiri ereduaren aurka mintzatu ziren: “Indar polizial arrazistek migratzaileak erasotzen ez dituen Donostia, sexu langileek eskubide guztiekin eta inolako estigma gabe lan egin dezaketen Donostia, borrokan egoteagatik preso sartu dituzten horiek gure alboan nahi ditugulako, gizonik eta emakumerik gabeko Donostia bat sortzen [...] bollera, marika, trans edo queer izatea hori baita, gizon eta emakume kategoriak apurtu eta zerbait hobea sortzeko borroka”.

“Harro egoteko ez dugu zuen oniritzirik behar, harro gaude urteetako borrokagatik. Instituzioetatik ez ditugu keinuak behar, herritarren bizitzak duinduko dituzten benetako politikak behar ditugu”, gaineratu zuten.

Kartelada berezia
Ekainaren 28arekin bat eginez, Sare Herritarrak hileroko azken ostiraleroko euskal presoen aldeko kartelada egin zuen Sare Herritarrak atzo, baina berezia izan zen, LGBTI kolektiboko presoen eskubideengan jarri baitzuten fokua; Donostiako Asanblada Transbollomarikak deituriko manifestaziora batu ziren.

“Kalean bezala, espetxeetako errealitateak ere anitzak dira, eta asko dira eskema klasikoetatik kanpo kokatzen diren bestelako lehentasun eta identitateak. Honek, ordea, zaildu eta korapilatu egiten du LGTBI+ presoen ibilbidea, askorentzat, kondena gehigarri bat ezartzen delako, norberaren lehentasun eta identitateak ezkutuan eta isilpean bizi behar izatearena, armairura itzultzea hain zuzen ere. Gainera, espetxeko gizon eta emakumezkoen moduluen banaketa bitarraren ondorioz, dikotomia horretatik kanpo kokatzen diren Trans presoentzat prozesua are gogorragoa da oraindik, haien erabakiak ez direlako kontuan hartzen askotan, edo gutxietsi egiten direlako beste batzuetan. Horregatik, LGTBI+ kolektiboaren parte diren euskal presoen errealitateak ikustarazteaz gain, preso diren pertsonen genero autodeterminaziorako eskubidea errespetatua izan dadin eskatzen dugu”, nabarmendu zuten.

viernes, 28 de junio de 2024

#hemeroteca #lgtbi #28j | Cientos de personas se manifiestan por el colectivo LGTBI y contra los discursos del odio en Donostia

Julenka y amigas llegando al punto de encuentro //

Cientos de personas se manifiestan por el colectivo LGTBI y contra los discursos del odio en Donostia

El lema de este año [de Gehitu] ha sido 'Frente a los discursos de odio orgullo LGTBTIQA+'
EFE | Noticias de Gipuzkoa, 2024-06-28
https://www.noticiasdegipuzkoa.eus/sociedad/2024/06/28/cientos-personas-manifiestan-colectivo-lgtbi-8418881.html

La marcha ha partido del Boulevard donostiarra a las 19.00 horas y ha recorrido las calles de la capital guipuzcoana a ritmo de batukada bajo el lema 'Frente a los discursos de odio orgullo LGTBTIQA+'.

Pertrechados con banderas arcoiris, los manifestantes han llevado a cabo algunas sentadas y han portado pancartas con leyendas como 'El futuro es no binario' o "Errefuxiatuak Etxera. Palestina Askera".

La manifestación ha dado continuación a una jornada en la que las instituciones y partidos de Euskadi se han sumado a la celebración del Día del Orgullo LGTBI+ en la que a las declaraciones institucionales de los últimos días se han unido nuevos mensajes, concentraciones y muestras de apoyo al colectivo LGBTI+.

#hemeroteka #lgtbi #ekainak28 | Zuriketa arrosa, merkantilizazioa eta Palestinako genozidioa salatu dituzte LGTBI komunitatearen mobilizazioetan

LGTBI kolektiboko kideen eskubideen aldeko manifestazioa, Donostian //

Zuriketa arrosa, merkantilizazioa eta Palestinako genozidioa salatu dituzte LGTBI komunitatearen mobilizazioetan

Harrotasuna politikoa dela eta ez dela saltzen oihukatu dute Euskal Herriko kaleetan. Zenbait keinuren eta adierazpenen bidez aurpegia garbitzea leporatu diete erakundeei.
Jakes Goikoetxea | Berria, 2024-06-28
https://www.berria.eus/euskal-herria/zuriketa-larrosa-merkantilizazioa-eta-palestinaren-genozidioa-salatu-dituzte-lgtbi-mobilizazioetan_2127349_102.html 

Ohiko aldarrikapen eta salaketez gain, beste bi nagusitu dira LGTBI Komunitatearen Nazioarteko Eguneko Euskal Herriko mobilizazioetan: zuriketa arrosaren eta Palestinaren genozidioaren aurkakoak. Manifestazio jendetsuak egin dituzte Bilbon, Donostian, Gasteizen eta Iruñean. Miarritzen (Lapurdi) bihar arratsaldean egingo dute mobilizazioa, 16:00etan, kasinotik abiatuta.

«Oraingoan, beste inoiz baino gehiago, hemen elkartu gara harrotasuna politikoa dela aldarrikatzeko», esan dute, ozen, Bilbon. Manifestazioa herri mugimenduak antolatu duela nabarmendu dute, eta gaurkoak ez duela zerikusirik Bilbo Bizkaia Harro jaialdiarekin. «Gure borroka merkantilizatu eta despolitizatzea baino ez du helburu».

Iruñean, gogoratu dute ‘harro’ ez dela ‘pride’: «Pride etiketak inperio ekonomiko bihurtu du kolektiboaren borroka, eta identitatea merkantilizatzeko erabili du». Nabarmendu dutenez, harrotasuna ez da saltzen, baizik eta defendatu. BIlbon gehitu dute haien harrotasunean ez duela lekurik «mugimendu TERF, putofobo, burges eta erakundeen pride-ak». LGTBI borroka turismoa sustatzeko erabiltzen duen jai ere hiri ereduaren kontra daude, eredu horrek turistifikazioa eta hiri eta herrien gentrifikazioa eragiten duelako.

Mobilizazioen antolatzaileek erakundeei gogorarazi diete ez dela nahikoa LGTBI Komunitatearen Nazioarteko Egunean agiriak plazaratzea eta egoitzetan ortzadar banderak jartzea. Euskal Herriko erakunde gehienek kaleratu dituzte aste honetan —gaur, bereziki— LGTBI kolektiboaren eta eskubideen aldeko adierazpen ofizialak, eta atera dituzte argazkiak ortzadarraren banderarekin. «Erakundeek aurpegia garbitzen dute keinu sinboliko pare batekin eta ‘LGTBI-friendly’ kontsumoa finantzatuz, gure bizitzak benetan hobetuko dituzten politika publikoen gabezia nabaria den honetan», salatu dute Gasteizen, administrazioen jokabidea gogoan. «Diskurtso eraldakoia, zis-hetero araua zalantzan jartzea eta haren indarkeriak bigarren mailan geratzen dira azaleko diskurtso merkantilistaren aurrean».

Eguneroko oztopoak
Ekainaren 28aren ondoren LGTBI kolektiboko kideek politika publiko gordinak jasan behar dituztela oroitarazi dute: atzerritarren legea; indarkeria egoeretatik «ihes egitea zailtzen duten» etxebizitza politikak; transexualen osasun arretaren «gabeziak»; genero unitateetan aplikatzen diren «protokolo zaharkituak»; kalitatezko zaintza sistema publikorik eza; «indarkeria biomedikoa eta psikiatrikoa» gorputzak, bizitzak eta identitateak «patologizatzen dituen osasun mentaleko sistema batean»...

Zuriketa arrosa «indarkeria koloniala» ere badela salatu dute: «Gure borroka eta historia erabiltzen ari dira sarraski etnikoa makillatzeko. Fikzio bat eraiki dute, non Israel herrialde zibilizatu, ireki eta inklusiboa den». Bide beretik, Gasteizen salatu dute Israelek zuriketa arrosa baliatzen duela Palestinaren kontrako zapalkuntza ezkutatzeko. «Erakunde sionista, LGBTQI+ eskubideen gotorleku gisa aurkeztu bai, baina gero, genozidioa, okupazio militarra eta populazio palestinarraren aurkako giza eskubideen etengabeko urraketak egiten jarraitzen du», azaldu dute. «Gogoan izan apartheid sistema baten pean bizi dela palestinar herria».

Bilboko mobilizazioaren antolatzaileak —Bizkaiko E28 Koordinakundeak— bat egin du Queer Coalition for Palestine erakundearen manifestuarekin, eta haren zati bat irakurri dute gaur. «Baina zer dago, ba, ospatzeko?», galdetu dute. «Gure kide palestinarrak genozidio basati bat jasaten ari dira Israel sionistaren eskutik, Mendebaldeko gobernuen finantzaketaz eta armez lagundurik. Mugimendu global gero eta handiagoa ari da mobilizatzen Palestinarekiko elkartasunean, Gazako 2,3 milioi palestinarren aurkako Israelen setioa eta genozidioa geldiarazteko. Mugimendu horren parte gara, eta harro gaude». Iruñeko mobilizazioaren deitzaileek bat egin dute Palestinako LGTBI komunitatearen borrokarekin, eta babes, aliantza eta maitasun guztia bidali diete.

«Ulertzen dugu geure askapena loturik dagoela, kuir palestinarren askapenarekin ez ezik, palestinar guztien eta herri kolonizatu guztien askapenarekin ere», jarraitu dute. «Ez dago kuir askapenik apartheida, patriarkatua, kapitalismoa eta beste zapalkuntza batzuk existitzen badira».

Migratzaileak eta transexualak gogoan
Euskal Herriko kaleetan gogoan izan dituzte migratzaileak eta arrazializatuak: «Ez da kide migratu eta arrazializaturik gabeko harrotasunik». Elkartasunerako deia egin dute Gasteizen, ez bakarrik LGTBI kolektibokoen artean, «baizik eta sistema honen zapalkuntza pairatzen dutenekin eta hura eraldatzeko prest daudenekin: emakumeak, migratuak, arrazializatuak, sexu langileak, gorputz disidenteak...».

Eskuin muturraren eta faxismoaren gorakadaren aurrean, batasuna eta erantzuna aldarrikatu dituzte, «elkartasun sareak eta erresistentzia».

Transexualen kontrako indarkeria salatu dute, transfobia eta transmisoginia. Transexualei erakunde publikoek ematen dieten tratua. Osakidetza eta Genero Identitateko Unitateak aipatu dituzte, haien esanetan dokumentazioa aldatzeko trabak jartzen dizkietelako, prozesuak psikiatrizatzen dituztelako, «barregarri» uzten dituztelako edota «pertsona transak eskubideak merezi dituztenen eta merezi ez dituztenen artean sailkatzen dituztelako, lodifobia eta halako mekanismoez baliatuz. «Ez dago trans baztertzailea den feminismorik! Borroka transfeminista aldarrikatzen dugu, eta harro gaude haren ibilbideaz», oihukatu dute Iruñean.

jueves, 27 de junio de 2024

#hemeroteka #lgtbi #ekainak28 | 'Transmaribolloak Palestinarekin' lelopean aterako dira kalera Ekainaren 28an

2023ko Ekainaren 28ko manifestazioko irudi bat //

'Transmaribolloak Palestinarekin' lelopean aterako dira kalera Ekainaren 28an
Beñat Parra | Irutxuloko Hitza, 2024-06-27

https://irutxulo.hitza.eus/2024/06/27/transmaribolloak-palestinarekin-lelopean-aterako-dira-kalera-ekainaren-28an/

Donostiako Asanblada Transbollomarikak deitu du manifestaziora; bestalde, Sare Herritarrak kartelada berezia egingo du, LGBTI kolektiboko presoen eskubideen alde.

Ekainaren 28a da bihar, LGBTI Komunitatearen Nazioarteko Eguna, eta, urteroko legez, sexu askapenaren eta kolektibo horren eskubideen alde mobilizatuko dira Donostian. Donostiako Asanblada Transbollomarikak deituta, 19:00etan abiatuko dira Bulebarretik, ‘Transmaribolloak Palestinarekin’ lelopean. Izan ere, nabarmendu dute “borroka transfeminista zapalkuntza guztien aurkako borroka” dela.

Aurten, gainera, ekaineko azken ostiralean izango da E28a, eta, hori dela eta, Donostiako Sare Herritarrak euskal presoen aldeko kartelada berezia antolatu du. Hilero, azken ostiralean egiten dute kartelada hirian, eta, biharkoan, bereziki LGBTI kolektiboko presoen eskubideen alde mobilizatuko dira. 19:00etan hasiko dira, Alderdi Ederretik, eta Donostiako Asanblada Transbollomarikaren manifestaziora batuko dira.

domingo, 23 de junio de 2024

#hemeroteca #lgtbi #ideologiadeodio | ¿Cómo pasó la cultura LGTB de ser antisistema a hegemónica?

Marcha del Orgullo en Córdoba //

¿Cómo pasó la cultura LGTB de ser antisistema a hegemónica?

La fiesta del Orgullo es una ocasión oportuna para reflexionar sobre la necesidad de estas manifestaciones en el mundo moderno, la adulteración interesada de la propia lucha LGTB o el propósito real de sus siglas
Manuel López Sampalo | La Razón, 2024-06-23
https://www.larazon.es/cultura/como-paso-cultura-lgtb-ser-antisistema-hegemonica_202406236677b42e901ca900018702e9.html

Del 28 de junio al 7 de julio tendrá ocasión la fiesta del Orgullo en Madrid, el evento Lgtbiq+ más importante de Europa, coincidiendo con el resto de las manifestaciones de este tipo «around the world». Veremos cómo a lo largo de estas semanas las principales cadenas de televisión se vuelcan con programaciones especiales sobre la celebración, cómo las grandes corporaciones y medios tiñen sus emblemas con los colores del arcoíris y hasta cómo algunos capitanes de las selecciones participantes en la Eurocopa lucen un brazalete multicolor, pese a que ningún futbolista de élite se haya atrevido todavía a salir del armario.

Subrayan estos gestos, afortunadamente, la evidencia de que muy lejos de ser esas reivindicaciones contraculturales y clandestinas iniciadas en los años setenta, en protesta por los incidentes acaecidos en el pub Stonewall en 1969, la cultura Lgtbiq+ es absolutamente hegemónica y es seguida a pies juntillas por el «establishment», al punto de que hasta muchos partidos políticos de derechas abrazan las manifestaciones del colectivo. Y en muchas ocasiones, como pasa con las grandes corporaciones que hacen bandera del ecologismo, el feminismo y el antirracismo, sacan el emblema arcoíris no por convicción sino por temor a ser acusadas de homofobia.

Unas prácticas denominadas «pinkwashing» o «capitalismo rosa» por parte de las corrientes más críticas del colectivo, que consisten en una serie de estrategias políticas y de marketing dirigidas a la promoción de instituciones, países, personas, productos o empresas apelando a su condición de simpatizante Lgtb con el objetivo de ser percibidos como progresistas, modernos y tolerantes.

«Las siglas Lgtbiq+ no sirven ya a más propósito que poner a desfilar a todo el que no quiera ser reducido a faschista o recluido en el armario de la incivilidad», comenta Pablo de Lora, catedrático de Filosofía del Derecho por la UAM.

Un cambio súbito

Cabe preguntarse entonces en qué momento la cultura Lgtb, como hasta entonces se conocía, pasó de ser antisistema y contracultural a convertirse en cultura oficial de las democracias liberales. Qué factor o factores fueron determinantes para que las manifestaciones del colectivo pasaran de los márgenes a los titulares.

Douglas Murray, periodista británico homosexual, no precisa este punto de inflexión, pero sí se refiere en «La masa enfurecida» a que «el cambio en los derechos de los homosexuales ha llegado tan de súbito que hemos visto cómo un dogma remplazaba al anterior: hemos pasado de una situación de oprobio moral a una posición que reprueba moralmente todas las opiniones que se salgan de los moldes de la nueva concepción».

Y agrega Murray que «hay personas, gobiernos y empresas que, como si se creyeran en la obligación de recuperar el tiempo perdido, plantean la cuestión homosexual en términos que van más allá de la aceptación para entrar en el terreno de esto es lo que te conviene».

Respecto a esta evolución o cambio de paradigma de la cultura Lgtbiq+, la escritora y filósofa británica Kathleen Stock se pregunta: «¿Por qué seguimos necesitando estas manifestaciones en el mundo moderno?» Su principal objeción al Orgullo, expresa la autora de «Material Girls», es que «como si se tratara de un impenetrable ritual sagrado heredado de una época anterior, no sé para qué sirve». «Tengo la impresión de que los desfiles están haciendo que algunos espectadores bien dispuestos hacia los grupos Lgtb se sientan claramente molestos», añade.

La reivindicación central
Pablo de Lora expone cuál es la reivindicación que ocupa hoy centralmente la agenda del colectivo Lgtbiq+. Se trata de «la autoidentificación de género, esto es la posibilidad de que, independientemente de cuál sea el sexo biológico del individuo, de si se ha sometido a tratamiento alguno para la disforia de género, se puede consignar la identidad sexual de acuerdo con la identidad de género en un registro público».

Esto ha causado, en palabras de Stock, «que muchas lesbianas y gays se sientan excluidos ideológicamente por sus ‘anticuadas creencias’ sobre la importancia del sexo biológico en la definición de la orientación sexual».

La periodista Rebeca Argudo asegura que «llegados a este punto yo tengo más dudas que certezas», y las expone a continuación: «¿Se puede reivindicar al mismo tiempo una cosa y la contraria? ¿Ser mujer a la que atraen las mujeres y que ser mujer sea anatema? ¿Defender leyes que tienen su base configurativa en el sexo y que el sexo es un constructo social? ¿Visibilizar lo trans y obviar el sexo biológico, obligando a referirse únicamente al sexo reasignado?».

Asimismo, la imposición de las políticas queers, hace que Murray se refiera al colectivo como «un conjunto extraordinariamente heterogéneo y contradictorio. Los hombres y mujeres homosexuales no tienen casi nada en común. La comunidad Lgtb apenas existe ni siquiera dentro de cada una de las letras que la componen». La interseccionalidad hace extraños compañeros de cama. De ahí que este año, tal y como reza en la programación oficial, el Orgullo de Madrid «exige el cese de la violencia contra el pueblo palestino». Además, seguro que no serán pocas las banderas palestinas que ondeen junto a la arcoíris durante los desfiles y manifestaciones.

Un pueblo que castiga al gay
Resulta llamativa la solidaridad con un pueblo, el palestino, donde por ejemplo en Gaza la homosexualidad está castigada y perseguida, o en Cisjordania, a fines de 2022, se decapitó a Ahmad Abu Marhia, gay palestino, al volver a la ciudad de Hebron tras haber huido a Israel como tantos otros compatriotas de su condición sexual.

Algo que ya viene de lejos: «Al inicio de la revolución homosexual hubo quienes abogaban por un ‘frente de liberación’ unificado que permitiera alinear el frente ‘frente de liberación homosexual’ con otros movimientos como los Panteras Negras, el Viet Cong, el régimen maoísta chino y la Cuba de Fidel Castro; el que estos movimientos fueran explícitamente contrarios a la homosexualidad no era más que una de esas contradicciones que deben superarse», relata el británico Douglas Murray en su ensayo «La masa enfurecida».

«Ser gay hoy, serlo bien, implica ser de izquierdas, estar con la ley trans, con Palestina, con la regulación del alquiler, el control a la prensa... Como un pack completo que uno debe asumir sin reflexión ninguna», explica Rebeca Argudo.

«¿Lo gay es político?», se cuestiona el propio Murray. Y expone que «la confusión más importante de todas es saber si ser homosexual significa sentir atracción por las personas del mismo sexo o si bien quiere decir que uno forma parte de un gran proyecto político».

 

Comentario: Jazinco / Resumiendo ..., qué gays ni que leches ... un negociaco de miles de millones al año.como pasó con la contracultura de los 60, los hippys, el punk ... revolucionaron e impulsaron las sociedades ... limitadas y anónimas.

lunes, 17 de junio de 2024

#hemeroteka #feminismoa | «Feministak behar ditugu kalean, mundua suntsitzen ari den botere kapitalistari aurre egiteko»

Berria / Silvia Federici //

«Feministak behar ditugu kalean, mundua suntsitzen ari den botere kapitalistari aurre egiteko»

Mugimendu feminista «ezinbestekotzat» jo du Federicik, «bizitza erdigunean» jartzen baitu. Haren ustez, «erreprodukzio modu komunitarioagoak» sortu behar dira, bizitza hondatzen ari den sistema aldatzeko.
Olatz Silva Rodrigo | Berria, 2024-06-17

https://www.berria.eus/euskal-herria/feministak-behar-ditugu-kalean-mundua-suntsitzen-ari-den-botere-kapitalistari-aurre-egiteko_2126185_102.html

«Ezinbestekoa da aldaketa sistemiko bat», Silvia Federici pentsalari feministaren esanetan (Parma, Italia, 1942). Haren iritziz, sistema «kapitalista eta genozidari» aurre egiteko, emakumeak dira «subjektu politiko kualifikatuenak». Hori dela eta, mugimendu feministak kalea hartu behar du. Hain justu, Euskal Herrian izan da duela gutxi, eta aitortu du feminismoak bizia salbatu diola berari. Txalapartak euskarara ekarri duen ‘Hitzak palmondo’ liburua aurkezten ibili da. Ez da lehenengo aldia Federiciren liburu bat euskarara ekartzen dutela, baina honek badu berezitasun bat: ez da saiakera bat, poema bilduma bat baizik. Begonia Santa-Ceciliak egindako akuarelekin jantzi dute liburua.

Inoiz argitaratzea espero ez zenuen poemak argitaratu dituzu. Zergatik?
Espontaneoa izan zen. Pandemia garaian banatuta egon ginen Begonia eta biok, eta mezuak bidaltzen genizkion elkarri. Begoniak akuarelak bidaltzen zizkidan, eta nik poemekin erantzun. Horrekin istorio bat sortu genuela ikusi nuen. Liburuan, mezu trukeak ere sartu ditugu; gertatzen ari zenaz hausnartzen genuen bertan. Istorioa aberasteko aukera eman digu horrek.

Zertarako balio dizu poesiak?
Nerabezarotik idatzi izan ditut poemak, nire barrua sendatzeko batik bat. Oinazea, amorrua edo beste emozio indartsuren bat sentitzen dudan bakoitzean idazten ditut. Ez dira soilik posizio teoriko batetik ateratzen, nire emozioetatik eta nahietatik ateratzen zaizkit. Emozio indartsu bat dagoen bakoitzean, ulertu behar dugu zer den; errealitatearen esplorazio moduko bat da. Horregatik, poemak sendatze bat dira, emozio horrek zer esan nahi didan aztertzeko beharra.

30 eta 40 urte inguru igaro dira liburuko poemak idatzi zenituenetik, baina batzuek gaurkotasun handia dute. Ez al da ezer aldatu?
Gauza asko aldatu dira. Nazioarteko politika hartu behar dugu kontuan. Esan ohi dut Palestina mundua dela: desplazamendua, sarraskia, pobrezia. Palestinan munduko leku askotan gertatzen ari diren logikak eta errealitateak ikusten ari gara, muturreko modu batean: genozidioa. Kapitalismoa beti izan da genozida, baina une jakin batzuetan gune berriak bilatu behar ditu. Orain, lurralde berriak inbaditzen ari da. Horrek milioika pertsonaren desplazamendua behar du; horregatik ikusten ditugu hainbeste gerra. Jendeari bere bizitza erreproduzitzeko aukera ematen dioten azpiegitura guztiak suntsitzen ari dira.

Noski aldatu dela zerbait. Egun, logika hori modu bortitzago eta argiago batean egiten ari dira. Lehen, AEBek Irakeko gizartearen azpiegitura suntsitu izana salbuespen gisa ikus genezakeen; orain, berriz, salbuespen gisa ikusi ahal genuen hori, logika eta ekonomia politiko baten parte dela ikusi dugu. Kapitalismoa lurralde berrietara hedatzen ari da, energia iturriez, nekazaritza iturriez eta abarrez jabetzeko.

Liburuko mezu batean diozu Bigarren Mundu Gerraz geroztik pandemia izan dela gizartea kontrolatzeko egin duten esperimenturik handiena, etxean bakartuta egon ginelako. Kapitalismoari mesede egin dio horrek?
Jakina. Europan, batez ere, izugarria izan da kontrol soziala: jendeari ez zioten kalera irteten uzten, baimenik ez bazuten. Instrumentu oso indartsu bat esperimentatu dute. Borroka sozial indartsu baten erdian, esan diezagukete osasun arrisku bat dagoela, eta denok etxera bidali. Era berean, ezin da ondorioztatu pandemiak eragindako suntsipen handia COVID-19aren ondorioa izan denik bakarrik. Arrazoi handiago bat dago horren atzean: osasun erakundeen kolapsoaren ondorioa. COVIDaren garaian, munduaren amaiera zela zirudien, baina ez. Gizarte zerbitzuen inbertsioa une oro mozten duen sistema baten amaiera zen, gerran eta errepresioan gehiago inbertitzen duen sistemarena. Milioika euro bideratzen dituzte gastu militarrera eta ez, adibidez, pobreziari aurre egitera.

Esango zenuke, bestalde, pandemiak ikusgai jarri dituela andreek egiten dituzten erreprodukzio eta zaintza lanak?

Erreprodukzio eta etxeko lanen krisia ikusarazteko leiho handi bat izan da, bai. Azkenik, krisi handi bati buruz hitz egin da. Halere, pandemiak ez du krisia eragin; krisia areagotu egin du. Emakume gehienak etengabeko krisian bizi baitira. Lanean erabat kontsumitutako bizitza dute; antsietatearekin bizi dira, eta estualdian. Gainera, miseria bat irabazten dute, eta diru hori hainbat zerbitzu ordaintzeko erabili behar dute, gizarte zerbitzuak murriztu dituztelako. Hain justu, gizarte zerbitzuak dira mozten dituzten lehenengo gauza.

Iazko azaroaren 30ean, mugimendu feministak greba feminista orokorra egin zuen Euskal Herrian, zaintza eskubidearen alde. Zaintzaren auzian, zein da lehentasuna?

Hainbat bide daude jorratzeko. Hasteko, ezinbestekoa da gizarte zerbitzuen aldeko borroka. Estatua derrigortu behar dugu gizarte zerbitzuetan inbertitzera. Baina behetik kontrolatu behar dugu. Ezin diogu utzi estatuari erabakitzen zein haurtzaindegi mota izango dugun. Behetik adostu behar dira gizarte zerbitzuak. Esperientziak erakutsi digu estatuak gutxienekoa emango digula. Bestalde, erreproduzitzeko modu komunitarioagoak sortu behar ditugu. Kapitalismoak bizitza erreproduzitzeko sistema oso indibidualizatua sortu du. Familia nuklearra, etxea, bakoitza besteengandik aldenduta bizitzea... Eta emakumeak izan dira indibidualizazio horren biktima nagusiak.

Zergatik?

Emakumeek, lan guztiak bakarrik egiteaz gain, bakarrik egin behar diete aurre munduari eta eguneroko krisi guztiei. Hori porrot posizio bat da: bakarrik zaudenean, galduta sentitzen zara. Leku askotan ikusi dugunez, hala nola Latinoamerikan, jendea antolatu egin da, kolektiboki, eta erreproduzitzeko modu berriak sortu dituzte: hiri baratzeak, hiri nekazaritza, erabakiak hartzeko modu asanblearioa... Bakartzearen eta banantzearen aurka, elkartu egin behar gara. Horrek, emakumeak elkartzeko eta indartzeko balioko du, baina baita gizarte berri bat eraikitzen hasteko ere, badakigulako egungo erreprodukzio soziala antolatuta dagoen moduak ez duela funtzionatzen. Gizarte berria ez da ezerezetik sortuko, borrokaren prozesuan jaio behar da.

Nolakoa izan behar da borroka hori?

Borrokak eraikitzailea behar du izan. Hau da, ezin da soilik negatiboa izan eta ezin du bakarrik estatuaren aurka egin. Aldaketaren aldekoa izan behar da: borrokak aldaketa eragin behar du. Niretzat, hori da garrantzitsuena, batez ere zaintzaren eta bizitzaren erreprodukzioaren auzian. Zerekin nahi dugun bizi, eta nola bizi nahi dugun. Bizitzari bere balioa eman behar diogu. Izan ere, sistema honen aurka egin dezakegun salaketarik handiena da esatea sistema honek bizitzari balioa kentzen diola, eta heriotzari balioa jarri. Egun, baliabideak hiltzeko jartzen dira, eta ez bizitzari balioa emateko. Sistema genozida batean bizi gara. Horregatik, uste dut mugimendu feminista gaur egun ezinbestekoa dela, bizitza erdigunean jartzen duen mugimendua delako, eta bizitzari balioa ematen diolako.

Zer iritzi duzu, oro har, egungo sindikatuen eginkizunaren inguruan?
Sindikatuak aldatu behar ditugu: diruagatik eta denboragatik soilik borrokatzeari utzi behar diote; zer ekoitziko dugun erabakitzeko ere borrokatu behar da. Zergatik sortzen dira bonbak? Nork sortzen ditu? Langileek. Hortaz, beharginek eta sindikatuek borroka bat hasi behar dute, enplegatzaileei eta kapitalistei aurre egiteko. Guk erabaki behar dugu zer ekoitziko dugun. Niretzat, oinarrizko printzipioa da honako hau: inoiz ez jarri zure zoriona, zure oparotasun ekonomikoa, besteen sufrimenduaren gainean. Horixe gertatzen ari da, ez baitago sindikaturik hori salatzen duenik, eta hilko duten gauzak erreproduzitzeari uko egiten dionik.

Etxeko langileen hitzarmen kolektiboa aldarrikatu izan dute Euskal Herriko sindikatu batzuek. Zer iruditzen zaizu?
Etxeko langile batzuek aldarrikatu izan dute sindikatu propio bat egin nahi dutela. Ikusi dute gizonek kudeatzen dituzten sindikatuek, oro har, ez dutela etxeko lana lantzat hartzen; ez dute balioesten. Are, etxeko langileak ziur daude sindikatuek ez dutela lan horren garrantzia ulertzen. Hortaz, sindikalizatu egin nahi dute, eta eurek hartu kontrola.

Prostituzioaren abolizionismoaren aurka agertu zara beti. Zein da sindikatuen rola auzi honetan?
Tradizio sindikal oso maskulinoa izan dugu. Etxeko langileek bezala, sexu langileek ere uste dute garrantzitsua dela kontrola eurek izatea, eurek erabaki ahal izateko. Euren aldarrikapenik handienetako bat da despenalizazioa; ez, ordea, legeztatzea. Bi kontu diferente dira. Sexu langileek argi bereizi dituzte beti legeztatzea eta despenalizazioa. Despenalizazioa da euren lana beste edozein lan gisa tratatzea, eta legeztatzeak esan nahi du estatuak hartuko duela kontrola. Hau da, aukera emango du, baina baldintza askorekin.

Eskuin muturraren gorakadak kezkatzen zaitu?

Bai, noski. Garapen kapitalistaren eta genozidaren olatu honek klase politiko bat sortzen du, faxista gisa definitzen duguna. Ez daude prest inolako legerik negoziatzeko, eta, funtsean, indarrarekin gobernatzen dute. Ameriketako Estatu Batuetan, esaterako, demokratak ere faxistizatzen ari dira. Errepresio bortitza ikusi dugu azken hilabeteetan; adibidez, Palestinako sarraskiaren aurka protesta egin duten ikasleen aurka oldartu da polizia.

Euren interes ekonomikoak defendatzeko, errepresio sistema guztiak erabili behar dituzte. Horregatik dago faxistizazio prozesu bat. Nik ez dut uste pentsamolde hori nahitaez biztanleei dagokienik, bozkatzen dutenak beti gutxiengoa baitira. Jende askok itxaropena galdu du, eta ez du uste botoarekin eta politika instituzionalarekin zerbait lortu daitekeenik.

2018 eta 2019ko greben ostean erreakzio bat etorri da, eskuinetik ez ezik, ezkerretik ere, eta talde batzuk esaten ari dira emakumeen borroka nolabait bigarren mailakoa dela. Zer esango zenieke?
Niretzat, hain justu, kontrakoa da. Bizitza suntsitzen ari diren honetan, bizitzaren balorizazioaren aldeko borroka lehen mailako borroka da. Lan banaketa maskulino, genozida eta arrazista batean bizi gara, non gizonak sarraskiaren lanean espezializatu diren. Diferentea da soldadua izatea, erizaina izatea edo haurren zaintzaile izatea. Munduaren ikuspegi diferente bat ematen dizu. Horregatik, uste dut emakumeak direla borroka oso handi baten subjektu politiko kualifikatuena. Emakume feministak behar ditugu kalean, mundua suntsitzen ari den botere matxista, patriarkal eta kapitalistari aurre egiteko.

Zeintzuk dira, gaur egun, mugimendu feministaren erronkak?
Ezinbestekoa da aldaketa sistemiko bat. Erronka da kalera irtetea: Palestinaren askapenaren alde borrokatzea eta su etena aldarrikatzea, baina baita Israelek palestinarren bizitzaren gainean duen dominazioa amaitzea exijitzea ere. Modu zabalago batean, desplazamenduen aurka borrokatu behar gara, eta militarizazioaren aurkakoa. Are, estatuari exijitu behar diogu erreprodukzio sozialarekin lotutako gaietan gehiago inberti dezan. Jarduera komunitario baten aldeko borroka ere egin behar dugu. Eta erreprodukzio sozialerako modu berriak behar ditugu. Kontu asko daude, baina denak konektatuta: gure indarrak elkartu behar ditugu.

Liburuaren aurkezpenean adierazpen indartsua egin zenuen: feminismoak bizia salbatu dizula.
Feministatzat jotzen dut neure burua, feministak direlako bizitzaren balorizazioaren diskurtsoa erdigunean jartzen dutenak.

domingo, 3 de diciembre de 2023

#hemeroteca #queer #trans | Judith Butler: “No creo que Israel sea una democracia”

La Vanguardia / Judith Butler el viernes en el patio del CCCB //

Judith Butler: “No creo que Israel sea una democracia”

La filósofa estadounidense lamenta desde el CCCB el conflicto entre feministas y trans en España y ataca con dureza la política israelí
Justo Barranco | La Vanguardia, 2023-12-03
https://www.lavanguardia.com/cultura/20231203/9423147/judith-butler-genero-israel-capitalismo-feminismo-trans.html 

Que la filosofía no es un mero ejercicio mental sino que puede cambiar vidas lo demuestra Judith Butler (Cleveland, 1956). La filósofa de Berkeley revolucionó las ideas sobre el género hace tres décadas con ‘El género en disputa’ (Paidós/Angle). Un libro en el que señalaba que el género es algo construido, performativo, abriendo el camino a un mundo más fluido y menos binario. Butler, cuyos últimos libros han sido ‘Sin miedo’ (Taurus) y ‘¿Qué mundo es este?’ (Arcadia), sobre la pandemia, ha participado en un seminario sobre Hannah Arendt en el CCCB y habló con ‘La Vanguardia’ de género, capitalismo e Israel, cuya política, pese a ser judía, ataca.

Para situarnos, ¿qué es la performatividad de género?

Es cómo encarnamos las normas sociales y cómo cambiamos esas normas dependiendo de cómo las encarnemos. Todos nacemos en mundos, tradiciones, familias o instituciones que nos cuentan o nos comunican de manera indirecta qué se espera de nuestro género y los chavales, las chavalas y todo tipo de personas luchan con esto. ¿Lo estoy haciendo bien? ¿Mal? ¿Qué se espera de mí? Y tenemos el poder de hacer del género algo más complejo y menos punitivo para que las personas que viven en cualquier parte a lo largo del espectro de género o fuera de él puedan vivir y respirar más fácilmente en el mundo.

¿Cómo ve que parte del feminismo cuestione las leyes trans, el libre cambio de género, y sientan que se borra a las mujeres?

Muchas feministas son aliadas de las personas trans y creen que debemos estar en alianza. En Brasil, Argentina o Sudáfrica trabajan juntas porque han estado sujetas a los mismos tipos de violencia. Lamentablemente, en España y Reino Unido hay un conflicto interno. Muy triste. Necesitamos alianzas fuertes en este momento que se elige a Milei o Wilders. Algunas feministas temen que el feminismo sea borrado porque imaginan que las mujeres trans son en realidad hombres y roban la categoría de mujeres o borran su especificidad biológica.

Pero las mujeres son una categoría amplia que incluye a las que están contentas con su primera asignación sexual, a las que llamaron niñas y les gustaba ser niñas. Y aquellas a quienes no les gustó esa asignación o no viven de acuerdo con ella. Y hay personas trans que realmente necesitan la categoría de mujeres o de hombres para que les brinden el reconocimiento adecuado a cómo existen en el mundo. Eso no quita nada a nadie, ¿verdad? Tenemos diferentes tipos de mujeres desde siempre. De joven eso nos entusiasmaba. Luchamos por esa multiplicidad y de repente, ¿le ponemos fin? Oh, no puedes ser mujer. Tienes que vivir como un hombre, aunque no describa quién eres y te cause profundo daño psíquico. No hacemos eso como feministas.

¿Cree que su trabajo ha cambiado la vida de la gente?

Recibo cartas muy bonitas. Gente que me agradece por ayudarles a cambiar sus vidas. Pero también hay quienes dicen: “Oh, han sido adoctrinados por la ideología de Butler o la ideología de género”. No es adoctrinamiento abrir la posibilidad de vivir en el propio cuerpo de una manera más cómoda o de perseguir el amor sin vergüenza y sin lastimar a nadie. Cambiar la idea interiorizada de lo que se supone que debo ser y lo que se supone que debo desear.

Dice que el odio se eleva hoy a categoría política. ¿Qué sucede?

Muchas personas viven con un profundo temor de que sus vidas corran peligro. Guerras. Cambio climático. Hipercapitalismo. El abandono de los trabajadores, de los servicios sociales. La gente se encuentra desprotegida. Es fácil encontrar un chivo expiatorio. Los demagogos de derecha llegan y dicen: “Oh, hemos decidido lo que está destruyendo tu vida: el género”. Apelan a ese miedo a la destrucción, le dan un nombre, incitan y surge un odio a las personas trans, que se encuentran entre las comunidades más vulnerables del mundo. La derecha autoritaria nos pide intensificar el odio a los vulnerables. Y cualquiera que esté en la izquierda debería rechazarlo.

En su libro sobre la pandemia se pregunta qué sería una vida vivible. ¿Cómo es para usted?

Una en la que se elimine el miedo a la pobreza. Donde uno sienta que pertenece a una comunidad y tenga un gobierno que proporciona servicios sociales básicos para que nadie se empobrezca o esté sin vivienda o atención médica. Y donde todos puedan trabajar sin explotación. Tenemos que luchar por eso. Ya sea un ingreso nacional garantizado, una medicina socializada o mayor gasto en vivienda pública. Si pudiéramos desmantelar los extraordinarios presupuestos militares que dominan este mundo... Joe Biden pone a disposición de Israel miles de millones. ¿Qué se podría hacer con ellos en educación y salud? ¿Por qué darlo a un Estado que muestra su voluntad de destruir a un gran número de civiles, incluidos varios miles de niños?

¿Qué opina sobre la respuesta de Israel al ataque de Hamas?

Me opongo absolutamente a las atrocidades de Hamás. Y al bombardeo masivo y al asesinato de civiles en Gaza. Y me preocupa que las noticias enmarquen la situación como algo que sucedió el 7 de octubre. Algo ha estado sucediendo desde 1948. El bombardeo de Gaza y la matanza de palestinos, incluidas las masacres llevadas a cabo durante la fundación de Israel, tienen una larga historia. Para los palestinos, el bombardeo contra Gaza es la continuación de un bombardeo durante mucho tiempo y diferentes formas. En 1948 había 800.000 palestinos desposeídos. Luego creció a unos seis millones de refugiados, obligados a abandonar sus hogares y tierras. Incluso alguna de la gente que vive en Gaza solía vivir donde estaban los kibutz.

No creo que seamos capaces de encontrar ninguna solución a menos que comprendamos toda la historia y cuáles eran las opciones en la década de 1940. Hubo mucho debate sobre qué forma debería adoptar el Estado judío, si debería ser un Estado solo para judíos, un Estado judío con población palestina minoritaria o un Estado binacional de judíos y palestinos por igual.

No tomamos ese camino. Martin Buber o Hannah Arendt lo apoyaban. Y muchos judíos. Arendt dijo que si se obliga a los palestinos a vivir en un Estado que se define como representante del pueblo judío, siempre serán una minoría y expulsados de sus tierras y hogares. Así que hubo una serie de desposesiones masivas en 1948, otra en 1967 y en los últimos años hemos visto casas palestinas arrebatadas a sus dueños y entregadas a familias judías en Jerusalén Este.

Y luego está el sistema penitenciario. Cada familia palestina ha tenido alguien entrando y saliendo de la cárcel sin saber los cargos, sin poder ser juzgados, torturados física o psíquicamente. Y el resto del mundo hemos aceptado esta situación porque decimos que Israel es una democracia. No creo que Israel sea una democracia. Una democracia que depende de la expulsión constante de personas y de su subordinación radical o su muerte ha perdido los fundamentos legitimadores de su identidad como Estado democrático.

viernes, 10 de noviembre de 2023

#hemeroteka #politika | Putodefendatzea aberria eta eskuinaren hipokrisia

Palestinarem aldeko elkarretaratze bat Bulebarrean //

Putodefendatzea aberria eta eskuinaren hipokrisia

Xalba Ramirez | Irutxuloko Hitza, 2023-11-10

https://irutxulo.hitza.eus/2023/11/10/putodefendatzea-aberria-eta-eskuinaren-hipokrisia/

Badakit ez dela guztiz serioa, baina barregurari ezin eutsi tarteka, ikusi ditudanean Madrilen poliziak eskuineko manifestarien kontra kargatzen. Eta hauek, sinistu ezinik, nola den posible! Barregarri dira eskuindarrak, bai, asmatzen dituztelako argumentu bitxiak, ‘putodefendatzeagatik’ Espainia.

Gero barregura joan egiten zait, konturatzen naizelako beraiek direla gutaz barre egiten dutenak egun bat bai, eta beste bat ere bai.

Eta Madrilera joan gabe, zer gure eskuineko agintarien inguruan? Ukrainako bandera jarri zuten udaletxean, eta krokodilo malkoak han-hemenka, Palestinaz hitz erdirik egiten ez duten bitartean. Ezaguna nuen Elbira Zipitriak Israelen banderarekin zeukan argazkia, ELAren ekitaldi batean, 1960ko hamarkadaren bueltan. Orain, EAJkoak ikusten Israelen makurkeriei belarriekin txalo egiten, eta XXI. mendeko genozidiorik ankerrenaren aurrean mutu, sinestezina egiten zait.

Indarkeriaren inguruko eta etikaren inguruko eztabaidak ez zaizkit axola, eskuindarren ahotan badira. Dirua delako batzuen aberri bakarra.

miércoles, 8 de noviembre de 2023

#hemeroteca #lgtbi #pinkwashing | Comunidad LGTBI vasca se solidariza con el pueblo palestino

Eneko Calle en la presentación del manifiesto de las 100 //

Comunidad LGTBI vasca se solidariza con el pueblo palestino

"No hay orgullo para nosotres si lo utilizan para edulcorar un genocidio. ¡No en nuestro nombre!", ha advertido el colectivo LGTBI vasco mediante la firma de un manifiesto conjunto en denuncia de Israel.
Laura Fontalba | Ecuador Etxea, 2023-11-08
https://www.ecuadoretxea.org/comunidad-lgtbi-vasca-se-solidariza-con-el-pueblo-palestino/ 

Esta mañana, personas pertenecientes al colectivo LGTBI vasco han denunciado el genocidio que el estado sionista de Israel está cometiendo contra el pueblo palestino mientras occidente se mantiene cómplice de todo ello.

Para ello, un centenar de personas pertenecientes al colectivo, procedentes de diversos espacios de activismo, han firmado un manifiesto en el que justifican su presencia en los espacios de denuncia contra este genocidio.

Tal y como han explicado, cada vez que participan en espacios de denuncia contra Israel, reciben comentarios alegando que el pueblo palestino es LGTBIfóbico e Israel, en cambio, LGTBIfriendly. Alegatos con los que están completamente en desacuerdo, pues, por un lado, consideran que estos enmascaran el racismo y la islamofobia de occidente; y, por otro lado, consideran que dichas afirmaciones representan un enorme desconocimiento de la lucha y el tejido LGTBI palestino. «Esto tiene un nombre, se llama ‘pinkwashing’ y es violencia colonial», han asegurado.

Asimismo, han remarcado que todo ello no es más que una «estrategia de propaganda» del estado sionista que se muestra como un país «civilizado y abierto» para «maquillar» sus crímenes, que vulneran de forma directa el Derecho Internacional. «No hay orgullo para nosotres si lo utilizan para edulcorar un genocidio. ¡No en nuestro nombre!», han advertido.

Finalmente, han querido dejar claro que «la solidaridad con los pueblos oprimidos y la denuncia de la barbarie no está nunca condicionada al grado de aceptación hacia cada orientación e identidad». Por ello, hacen un llamamiento a participar en el boicot a Israel, articularse con el movimiento BDS de Euskal Herria, desenmascarar el ‘pinkwashing’, y ser parte activa y visible en la solidaridad con el pueblo palestino.

#hemeroteca #lgtbi #pinkwashing | Cien personas de la comunidad LGTBI de Euskal Herria denuncian el ‘pinkwashing’ de Israel

Lectura del manifiesto transbibollomarika //
Cien personas de la comunidad LGTBI de Euskal Herria denuncian el ‘pinkwashing’ de Israel

“Usan nuestra lucha, nuestra dignidad y nuestra historia para maquillar una aniquilación étnica que llevan años cometiendo. Esto tiene un nombre: se llama pinkwashing y es violencia colonial”, indican en su manifiesto.
Gessamí Forner | El Salto, 2023-11-08
https://www.elsaltodiario.com/genocidio/cien-personas-comunidad-lgtbi-euskal-herria-denuncian-pinkwashing-israel

“Israel se ha construido a sí mismo a través de una ficción en la que se define como un país civilizado, abierto y donde las personas LGTBI podemos pasear agarradas de la mano haciendo turismo por Tel Aviv. Por contra, al pueblo palestino lo ha caracterizado como bárbaro, antigay y merecedor, por ello, de todo tipo de castigo. Es una ficción”, advierten cien personas de la comunidad transbibollomarika de Euskal Herria que han presentado esta mañana en el espacio feminista la Sinsorga de Bilbao un manifiesto en solidaridad con el pueblo palestino, de denuncia el genocidio que está cometiendo Israel y para advertir sobre el pinkwashing que realiza el Gobierno sionista dentro de su larga tradición de propaganda de guerra.

Cien personas que representan los herrialdes, activismos, diversidades y la academia han firmado juntas un texto en el que indican que esa ficción está lejos de la realidad. “Usan nuestra lucha, nuestra dignidad y nuestra historia para maquillar una aniquilación étnica que llevan años cometiendo. Esto tiene un nombre: se llama pinkwashing y es violencia colonial”, añaden.

Recuerdan que calificar al pueblo palestino de LGTBIfóbico frente a una comunidad israelí LGTBIfriendly es, “en primer lugar”, una forma de enmascarar el racismo y la islamofobia de occidente”, porque “el género, la orientación y la identidad sexual son constructos coloniales y ficciones creadas para sostener sistemas heteronormativos”.

Por ello envía su solidaridad con el pueblo palestino y también animan a unirse al boicot a Israel que en 2005 solicitó este pueblo —“nuestras compañeras LGTBI en Palestina se sumaron al movimiento BDS”—. “Ni consumo de productos genocidas ni turismo en tierras colonas”, agregan.

Este texto, concluyen, surge de conversaciones recurrentes que mantienen, en las que “en cualquier conversación en la que se esté justificando la aniquilación étnica de Netanyahu acostumbramos a recibir comentarios tipo ‘en Israel las personas como tú viven en libertad’ o ‘los palestinos no aceptan a las personas LGTBI’”. Ante esta estrategia del estado sionista, que tan hondo ha calado alrededor del mundo, los firmantes del manifiesto exigen que se le ponga nombre —pinkwashing—, para evitar caer en la trampa de la “maquinaria de propaganda política para ocultar la realidad, una realidad en la que es absolutamente obvio que están cometiendo crímenes de lesa humanidad”.

La lectura del manifiesto en euskera y castellano la han realizado Eneko Calle e Iren Ibiarte, y han animado a la ciudadanía a participar en las manifestaciones convocadas en solidaridad del pueblo palestino cada fin de semana alrededor de Euskal Herria.

Y TAMBIÉN...
Colectivos de apoyo a Palestina piden el boicot a Carrefour, HP y Puma por apoyar crímenes de guerra

Mientras el Ayuntamiento de Madrid otorga la medalla de honor a Israel, el movimiento de boicot crece y se centra en las grandes multinacionales que hacen posible la ocupación y la guerra israelí contra Palestina.
Martín Cúneo | El Salto, 2023-11-02
https://www.elsaltodiario.com/ocupacion-israeli/colectivos-apoyo-palestina-piden-boicot-carrefour-hp-puma-apoyar-crimenes-guerra

#hemeroteka #lgtbi #pinkwashing | Palestinaren aldeko elkartasuna eskatu dute LGTBI mugimenduko hainbat aktibistak

LGTBI aktibistek agerraldia egin dute gaur Bilbon //

Palestinaren aldeko elkartasuna eskatu dute LGTBI mugimenduko hainbat aktibistak

Ehun lagunek sinatutako manifestu bat aurkeztu dute, eta leporatu diote Israeli LGTBI harrotasuna «estrategia sionista» gisara baliatzea. Israeli «boikota» egiteko deia ere egin diote kolektiboari.
Olatz Silva Rodrigo | Berria, 2023-11-08
https://www.berria.eus/albisteak/234921/palestinaren-aldeko-elkartasuna-eskatu-dute-lgtbi-mugimenduko-hainbat-aktibistak.htm

Ugariak izan dira azken asteotan Palestinari elkartasuna adierazteko Euskal Herrian antolatu dituzten protestak eta adierazpenak. Gaur, LGTBI zenbait aktibistak agerraldi bat egin dute, eta ehun lagunek sinatu duten manifestua aurkeztu dute. Bertan, mezu bat helarazi diote «LGTBI ‘transmarikabibollo’ komunitate» osoari: «Egin boikot Israeli, antolatu estatu horren aurka Euskal Herrian dagoen mugimenduarekin, kendu mozorroa ‘pinkwashing’-ari, eta joan Palestinako herriari elkartasuna adierazteko mobilizazioetara». Ezinbestekotzat jo dute «jarrera aktiboa» izatea, baita «konfrontazio jarrera» ere: «Ez kontsumitu estatu genozidaren produkturik, eta ez egin turismorik kolonoen lurretan».

Sinatzaileek salatu dutenez, Israelek LGTBI harrotasuna «estrategia sionista» gisara baliatu du. Eta erantsi dute Israel egiten ari den genozidioa salatzen duten bakoitzean eta Palestinari babesa erakusten diotenean, iruzkin berak entzun behar dituztela: besteak beste, «zuek bezalako jendea aske bizi da Israelen», «palestinarrek ez dute LGTBI jendea onartzen» eta antzekoak. Ohartarazi dute hori «fikzio hutsa» dela: «Israelek herrialde zibilizatu eta irekia balitz bezala agertu nahi du, eta herri palestinarra barbarotzat eta LGTBI jendearen aurkakotzat aurkeztu nahi du».

Kontakizun hori Israelek palestinarren aurka egiten dituen «krimen kolonialak mozorrotzeko» diseinatutako estrategia da, LGTBI kideen iritziz. «Gure borroka, duintasuna eta historia erabiliz, makillatzen dute aspalditik egiten ari diren suntsitze etnikoa». Estrategia horrek izena ere badu: «’Pinkwashing’ du izena, eta biolentzia koloniala da». Hortaz, euren jarrera argi utzi dute: «Guretzat ez dago harrotasunik, baldin eta genozidioa makillatzeko erabiltzen badute; ez gure izenean!»

Aktibistek salatu dute «Mendebaldeko arrazakeria eta islamofobia» ezkutatzeko modu bat dela Palestinako herria «LGTBIfobikotzat» jotzea, eta Israelgoa, berriz, «’LGTBIfriendly’-tzat». Are, adierazi dute kontakizun hori babestea ezjakintasunaren adierazle dela: «Palestinako LGTBI sareari eta borrokari buruz ezer gutxi jakitea da». Agerraldia erabili dute Palestinako «ahizpa ‘transmarikabibollo’ palestinarrei» babesa eta «maitasun guztia» adierazteko: «Ez zaituztegu bakarrik utziko, inoiz ez».

Mendebaldea «konplize»
«Mendebaldeko» jarrera ere kritikatu dute aktibistek: «Israelgo indar politikoek Gazako herritarrak erabat desagerrarazteko mehatxua egiten duten bitartean, Mendebaldeko potentzia gehienek epelkeriaz jokatzen dute». Besteak beste, «israeldar buruzagi genozidekin» agertzen dira argazkietan, edo «tarteko bideak proposatzen dituzte». Horregatik, «Mendebaldea konplizea» dela nabarmendu dute.

#hemeroteca #lgtbi #pinkwashing | «¡No en nuestro nombre!», la denuncia de la comunidad LGTBI vasca en apoyo a Palestina

Naiz / Presemtación del manifiesto en La Sinsorga, Bilbo //

«¡No en nuestro nombre!», la denuncia de la comunidad LGTBI vasca en apoyo a Palestina

Cien personas de la comunidad LGTBI de Euskal Herria se han adherido al manifiesto ‘Ez gure izenean. Transbibollomarikak Palestinarekin’ para denunciar el «pinkwashing» de Israel, con el que pretenden «maquillar» los crímenes contra la población palestina.
Marcel Pena | Naiz, 2023-11-08
https://www.naiz.eus/es/info/noticia/20231108/no-en-nuestro-nombre-la-denuncia-de-la-comunidad-lgtbi-vasca-en-apoyo-a-palestina 

La comunidad LGTBI de Euskal Herria ha lanzado un comunicado para denunciar el «pinkwashing», o «estrategia de propaganda», de Israel con el que pretenden «maquillar» sus acciones contra la población palestina. En él, cien personas de la comunidad LGTBI de los siete herrialdes vascos han expresado su rechazo a esta estrategia, a la vez que han mostrado su apoyo al pueblo palestino.

En una rueda de prensa celebrada este miércoles en el espacio La Sinsorga de Bilbo, Eneko Calle e Iren Ibisate han sido los encargados de presentar el manifiesto ‘Ez gure izenean. Transbibollomarikak Palestinarekin’. Según han expresado, «cada vez que bolleras, marikas, bi, no binaries y trans denunciamos el genocidio israelí, acudimos a manifestaciones a mostrar nuestro apoyo a Palestina o intervenimos en cualquier conversación en la que se esté justificando la aniquilación étnica de Netanyahu, acostumbramos a recibir comentarios del tipo: ‘En Israel las personas como tú viven en libertad’ o ‘Los palestinos no aceptan a las personas LGTBI’».

Además de recordar el «genocidio contra el pueblo palestino» y la «complicidad» de Occidente en este asunto, los firmantes han criticado el uso que hace Israel de la causa LGTBI. Una «estrategia de propaganda», afirman, «patrocinada por el estado sionista y diseñada para maquillar los crímenes coloniales que Israel comete contra las personas palestinas, sean LGTBI o no». «No hay orgullo para nosotres si lo utilizan para edulcorar un genocidio. ¡No en nuestro nombre!», han destacado.

Así, mientras Israel «se ha construido asimismo a través de una ficción en la que se define como un país civilizado, abierto y en donde las personas LGTBI podemos pasear de la mano», creen que se ha insistido en caracterizar al pueblo de Palestina como «bárbaro, antigay y merecedor, por ello, de todo tipo de castigo».

Por ello, han apuntado al «pinkwashing» israelí como «violencia colonial», y han rechazado que se use su lucha para maquillar «una aniquilación étnica que llevan años cometiendo». «Decir que el pueblo palestino es LGTBIfóbico frente a una comunidad israelí LGTBIfriendly es una forma de enmascarar el racismo y la islamofobia de occidente. El género, la orientación y la identidad sexual son constructos coloniales y ficciones creadas para sostener sistemas heteronormativos», han manifestado.

Sobre el tejido LGTBI de Palestina, han afirmado que catalogar a su población como LGTBIfóbica representa «un enorme desconocimiento», y han pedido para ellos la garantía de acceso a ayuda humanitaria, así como su derecho a la acogida y asilo.

Por todo ello, los firmantes se han querido sumar a la campaña de Boicot, Desinversiones y Sanciones a Israel (BDS), una estrategia que «ahora es más necesaria que nunca», y han hecho un llamamiento para acudir a las manifestaciones propalestinas convocadas estos días en Euskal Herria con banderas LGTBI.

martes, 7 de noviembre de 2023

#hemeroteca #lgtbi #pinkwhasing | A nuestros maricas les pegamos nosotros

El Salto / Dana Internacional en 2016 //

A nuestros maricas les pegamos nosotros

Dana Internacional, la artista más querida de Israel, ha afirmado recientemente que quien no condene a Hamás, está en contra de la comunidad LGBTI
Christo Casas | El Salto, 2023-11-07
https://www.elsaltodiario.com/lgtbifobia/maricas-les-pegamos-nosotros

Israel ha necesitado sacar la artillería pesada. Y no hablo de armamento, sino de Dana Internacional, probablemente su artista más conocida y querida, que ha afirmado en una reciente entrevista que “quien no condena a Hamas, está en contra de la comunidad LGBTI”. Un ejemplo más de los muchos con los que Tel Aviv explica al mundo su existencia como una misión divina: la primera línea en defensa de las personas queer y los valores occidentales ante la barbarie musulmana. Sin embargo, yo no puedo evitar preguntarme ¿cuántos maricones y bolleras se encontraban entre las 10.000 víctimas de los bombardeos en Gaza? ¿Cuántas personas trans y bisexuales podrán escapar por el paso de Rafah? ¿Cuántos futuros queer han sido segados por el ejército israelí?

La instrumentalización de las personas LGBTI por parte del Estado de Israel no es nueva, sino que forma parte de una planeada estrategia para ganar una guerra distinta a la de las armas: la de la opinión pública. Décadas lavando su imagen a base de carrozas del Orgullo, turismo gay y galas de Eurovisión en un supuesto oasis marica en medio del infierno lgbtifóbico. El objetivo es convencernos de que erradicar a un pueblo entero está justificado porque nos están defendiendo a nosotras, las maricas europeas, de una masa inhumana y homogéneamente lgbtifóbica de animales. Pero, si ningún colectivo LGBTI ha pedido jamás la prisión o la pena de muerte por lgbtifobia ¿por qué íbamos a considerar el genocidio un castigo proporcional? ¿Por qué íbamos a pasar por alto la solidaridad con las víctimas LGBTI de los bombardeos?

Mientras tanto, de este lado del Mediterráneo, la extrema derecha toma nota del exitoso pinkwashing israelí y busca el preciado voto rosa amenazándonos con la invasión musulmana. Le Pen o Weidel se arrogan la defensa de las maricas francesas y alemanas frente a los malvados inmigrantes, del mismo modo que Abascal quiere convencernos de que la solución a las violencias que sufrimos es expulsar extranjeros. Es curioso el giro que ha dado la narrativa sobre las personas queer en Europa: si antes toda perversión provenía del extranjero, de un más allá exótico y pasional que no podía reprimir sus instintos sexuales, ahora es la lgbtifobia la que viene de fuera. Lo que no ha cambiado es la finalidad del discurso: levantar fronteras aún más altas en Occidente y perpetuar su dominio sobre un sur global que se describe como retrasado en valores y derechos.

Poco importa que esta apropiación de las luchas y colectivos LGBTI entre en obvia contradicción con los valores de los ministros ultraortodoxos de Israel o de las políticas anti-LGBTI que despliega Vox allá donde toca poder. Tanto Netanyahu como Abascal, Le Pen o Weidel parecen haber encontrado ya la manera de resolver su conflicto interno: a nuestras bolleras, a nuestras trans, a nuestras bi o a nuestras maricas no les pegan los putos moros. A nuestras maricas les pegamos nosotros.

Christo Casas. Es periodista y antropólogo. Actualmente coordina su trabajo en comunicación institucional con la literatura y la divulgación sobre cuestiones LGBTI con perspectiva de clase e interseccionalidad.

miércoles, 25 de octubre de 2023

#hemeroteca #homonacionalismo | La Europa homonacionalista y el genocidio del pueblo palestino

Facebook / Imagen de Thomas Piton / Mani pro Palestina en Madrid, 2023-10-29 //

La Europa homonacionalista y el genocidio del pueblo palestino

Jon Rodríguez · Responsable de Relaciones Internacionales de IU | Público, 2023-10-25

https://blogs.publico.es/otrasmiradas/77331/la-europa-homonacionalista-y-el-genocidio-del-pueblo-palestino/

El homonacionalismo es un término que acuñó la filósofa estadounidense Jasbir Puar en 2007 en su libro ‘Ensamblajes terroristas: el homonacionalismo en tiempos queer’. Con él se describe un proyecto ideológico que pasa por identificar la liberación de determinadas partes del colectivo LGTBI a través de su asimilación a los proyectos conservadores y racistas dominantes. Es la cooptación de una serie de demandas vinculadas a las personas LGTBI por parte de los discursos de la derecha y la extrema derecha para generar nuevos relatos neoliberales y xenófobos. En síntesis, lo que pretende es expandir el pensamiento neoliberal entre nosotros y nosotras para así romper nuestros lazos comunitarios. Porque si eres un hombre blanco homosexual de clase alta, ¿para qué vas a querer pagar los impuestos que permiten a una persona refugiada LGTBI que vive con VIH acceder al tratamiento antirretroviral, por ejemplo? Mejor que les deporten.

Estos discursos ya han sido asimilados por una parte importante de la extrema derecha europea. Alternativa por Alemania está liderado por una ejecutiva de banca abiertamente lesbiana y ya hace años que Marine Le Pen repite ante quien quiera escucharle que uno de sus objetivos es "proteger a los homosexuales de los árabes". Afortunadamente esta narrativa no ha calado de forma mayoritaria entre las personas LGTBI. De hecho, en los últimos años tenemos numerosos ejemplos de lo contrario, y han surgido redes de activistas LGTBI contra las políticas migratorias racistas de la Unión Europea, o colectivos contra el pinkwashing que ahora se están volcando en las convocatorias en solidaridad con el pueblo palestino.

La participación de las personas LGTBI en el movimiento por la descolonización palestina no debería sorprender a nadie. Sin embargo, parece que ha despertado un enfado en la derecha y la ultraderecha españolas. Hace dos semanas, mi organización [Izquierda Unida] publicó un vídeo en X en el que lanzaba un mensaje desde una concentración de apoyo a Palestina. Recibí más de 2.500 comentarios de respuesta, la inmensa mayoría de ellos insultos homófobos. Desde cosas del tipo "no durarías ni cinco minutos en Gaza", a otras más fuertes. Aunque mi favorita fue el tuit del eurodiputado de Vox Hermann Tertsch llamándome mamarracho. Cuando esta misma semana escuché a Isabel Díaz Ayuso, en una réplica a la portavoz de Más Madrid, decirle que se fuera a la Franja de Gaza "con su compañera Antonelli", me quedó claro que hay una estrategia para utilizar esta ofensiva israelí para hacer avanzar el discurso homonacionalista en España.

Que Ayuso mencionara a la principal referente trans en la política española no es una casualidad. Y no es solamente que la derecha y la ultraderecha quieran dictarnos cómo ser personas LGTBI respetables dentro de sus normas. Es también un ejercicio ideológico que pretende aislarnos a unos de otros e infundir el miedo a los palestinos y palestinas en particular, y a los árabes o musulmanes en general, deshumanizados y convertidos en el principal chivo expiatorio del racismo de nuestro tiempo. En definitiva, que sus posicionamientos neoliberales avancen rompiendo los lazos de unión que tenemos con nuestros compañeros y compañeras LGTBI palestinos. ¿O acaso nuestra derecha comparte con los líderes religiosos más conservadores de Oriente Medio que ahí no hay personas LGTBI? ¿Que bajo las bombas israelíes en Gaza no ha muerto ni una sola lesbiana?

Las personas LGTBI siempre hemos estado en las luchas anticoloniales
Y tenemos lazos estrechos con el activo tejido LGTBI que existe en Palestina, donde no se puede separar la lucha por las libertades personales de la lucha contra el régimen de apartheid israelí.

Podría parecer una frivolidad hablar sobre esto cuando ya llevamos más de 4.000 muertos gazatíes y se ha publicado un comunicado de siete relatores especiales de la ONU hablando del riesgo de que se produzca un genocidio en la Franja de Gaza. Pero es que, junto a este nuevo intento de erradicar la presencia palestina en su propia tierra, se está produciendo también una ofensiva comunicativa en Europa que pretende cambiar los marcos del análisis que hacemos sobre la ocupación de Palestina y el colonialismo israelí.

Estos días hemos visto una derecha española más alineada con Israel que nunca, que presentan al país construido sobre la destrucción del pueblo palestino como un baluarte de la democracia y los valores occidentales en la región. Un discurso que no deja de estar alineado con la naturaleza del proyecto colonial que es Israel, con la idea de construir un país europeo fuera de nuestras fronteras ignorando o exterminando a la población local. Pretenden que dejemos de empatizar con personas porque tengan raíces, culturas o realidades diferentes a las nuestras, y nos empujan a deshumanizarlas para sentir miedo, en línea con las declaraciones del ministro de Defensa israelí llamando animales a todos los palestinos y palestinas. Hay un objetivo externo en esta estrategia, que es acabar con la solidaridad con Palestina que sigue siendo mayoritaria en nuestra sociedad y facilitar un genocidio impune. Pero también hay un objetivo interno de acabar con proyectos colectivos y sociedades abiertas, y avanzar en el modelo de Europa Fortaleza que despoja de derechos a todos y todas quienes tengan otro origen.

Israel no es la primera ni la única experiencia colonial que ha habido. La Sudáfrica blanca del apartheid, que duró de 1948 a 1994 fue un proyecto con el que comparte muchas similitudes. Una de las principales causas por las que cayó el régimen racista fue el aislamiento y presión internacional al que estuvo sometido durante años. En esa lucha también participaron los colectivos LGTBI en todo el mundo, que se movilizaron para boicotearlo en torno a la causa de activistas homosexuales detenidos en su lucha contra el racismo del estado, como Simon Nkoli.

Israel trata de presentarse internacionalmente como un ejemplo de libertad para las personas LGTBI, obviando la represión sistemática de las millones de personas - también maricas, lesbianas y trans -, que mantiene bajo un sistema de ocupación militar. Frente a quienes intentan vendernos la idea de que la liberación de las personas LGTBI llegará bombardeando a nuestras hermanas y hermanos de la Franja de Gaza o negándoles agua y alimentos, es imprescindible seguir organizándonos para luchar contra los responsables de esos crímenes. No es posible la liberación dentro de un régimen construido desde el racismo al igual que no lo es dentro del patriarcado. Como personas LGTBI occidentales, es nuestras responsabilidad denunciar el ‘pinkwashing’ del apartheid israelí e insistir en que no vamos a permitir que nos instrumentalicen para defender un estado colonial que está practicando un genocidio. Ni un marica más asesinado por las bombas israelíes en nuestro nombre.