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jueves, 12 de junio de 2025

#hemeroteca #lgtbi #orgullo | Fractura en el movimiento LGTBIQ+ por las actividades organizadas por el Ayuntamiento para el Orgullo 2025

Una manifestación del Día del Orgullo en Córdoba //

Fractura en el movimiento LGTBIQ+ por las actividades organizadas por el Ayuntamiento para el Orgullo 2025

Los colectivos Todes Transformando, Arcoiris Córdoba y la Fundación Arcoiris Andalucía no asistirán a la marcha convocada para este viernes
Fabiola Mouzo | Córdoba, 2025-06-12
https://www.diariocordoba.com/cordoba-ciudad/2025/06/12/fractura-movimiento-lgtbiq-actividades-organizadas-ayuntamiento-orgullo-118552725.html

Fractura en el movimiento LGTBI+ de Córdoba por las actividades organizadas por el Ayuntamiento para el Orgullo 2025. Los colectivos Todes Transformando, Arcoiris Córdoba y la Fundación Arcoiris Andalucía han denunciado públicamente lo que consideran “exclusión sistemática” por parte de la Delegación de Igualdad del Consistorio cordobés en las actividades del Día Internacional del Orgullo LGTBIQ+. Por ello, han decidido no participar en la manifestación organizada para este viernes, en la que sí participarán otras organizaciones, como Libérate o Lgtbih. El Consistorio defiende que la programación "ha sido consensuada por los integrantes de la Mesa de la Diversidad, en la que están representados todos los colectivos", mientras que en la marcha "sólo colaboramos".

Esta decisión, aseguran, "responde a una reflexión colectiva ante el rumbo que ha tomado dicho espacio de participación, donde desde hace tiempo se vienen adoptando decisiones sin un proceso verdaderamente participativo, sin respetar los cauces legítimos, representativos y colaborativos que deberían regir el funcionamiento de un órgano institucional" como es la Mesa de la Diversidad.

Según estas organizaciones, este año la manifestación ha sido convocada "sin un proceso transparente ni abierto al diálogo, dejando fuera a voces y colectivos que hemos trabajado en defensa de los derechos LGTBIQ+ en la ciudad". Para ellos, "se ha priorizado la actuación de una mesa paralela, no oficial, integrada únicamente por algunos colectivos, que han asumido decisiones que deberían haberse debatido en el espacio formal, con participación de todos los implicados, incluidos los grupos políticos municipales".

Todes Transformando, Arcoiris Córdoba y la Fundación Arcoiris Andalucía consideran que "esta forma de proceder contradice el espíritu democrático, plural e inclusivo con el que nació la Mesa de la Diversidad, y desnaturaliza una fecha tan significativa como el 28 de junio, que debe ser un espacio de reivindicación colectiva, respeto mutuo y unidad en la diversidad".

Con todo ello, y "por coherencia con nuestros principios", han decidido no sumarse a una convocatoria "que no nos representa ni en la forma ni en el fondo, y que excluye la posibilidad de construir consensos amplios y genuinos". Aseguran que "seguiremos trabajando con firmeza y compromiso por los derechos del colectivo LGTBIQ+, especialmente de nuestras hijas, hijos e ‘hijes’ trans, en espacios donde se garantice el respeto, el diálogo y la participación real de todas las voces que conforman nuestras luchas".

IU denuncia que Igualdad "ha fracturado" la unidad
Desde Izquierda Unida alertan de la "deriva que está tomando la gestión" de la delegada de Igualdad, Marian Aguilar, que "ha optado por conformar una mesa paralela en la que no están representados todos los colectivos LGTBIQ+, “rompiendo así la unidad y pluralidad que siempre ha caracterizado al movimiento en la ciudad”.

Consideran que la concejala "ha promovido una política excluyente”, basada en la “imposición y la falta de diálogo, y que su actuación ha generado una fractura sin precedentes en el colectivo LGTBIQ+”. A juicio de Izquierda Unida, Marian Aguilar “pasará a la historia” por ser la delegada que “dividió al movimiento LGTBIQ+ en Córdoba”.

También han denunciado que los grupos municipales no han sido invitados a actos clave como la presentación del cartel del Orgullo o de la campaña contra la LGTBIfobia, lo que demuestra, en su opinión, el carácter “sectario y excluyente” de esta delegación. Recuerdan además que la moción presentada por el grupo municipal Hacemos Córdoba para trabajar de forma participada en políticas de diversidad fue aprobada en el Pleno, pero “no se está cumpliendo”.

Critican igualmente el lema elegido por el Ayuntamiento para la campaña del Orgullo, que vuelve a centrarse únicamente en el amor, "ignorando que la lucha del colectivo LGTBIQ+ va mucho más allá: se trata de ser, de vivir, de existir libremente en todas las dimensiones”.

Desde Izquierda Unida consideran que el alcalde, José María Bellido, "debe actuar de inmediato". “Si Marian Aguilar no rectifica y abre espacios reales de participación con todos los colectivos, debe ser cesada”. A su juicio, ha quedado demostrado que “no está a la altura” de una delegación que debería estar comprometida con la “igualdad, la diversidad y los derechos humanos”.

Podemos tampoco participará
Podemos también ha anunciado que no participará en la manifestación del Orgullo organizada por la Mesa de la Diversidad. Desde la formación han señalado que esta convocatoria “no representa al conjunto del colectivo LGTBIQ+”, ya que ha sido diseñada “de espaldas a la mayoría de los colectivos y sin contar con los grupos municipales del Ayuntamiento de Córdoba, entre ellos nuestra coalición, Hacemos Córdoba”.

La organización de izquierdas ha criticado que, si bien el año pasado ya no se celebró la manifestación el propio 28 de junio, este año se aleja aún más de esa fecha histórica, lo que supone “desactivar su carácter reivindicativo y reducirlo a una mera cita folclórica, desprovista de memoria y lucha”.

Asimismo, desde Podemos han subrayado que la convocatoria impulsada por la Mesa de la Diversidad "utiliza un mensaje anclado en el pasado", que “vuelve a invisibilizar las luchas del presente y del futuro”, y especialmente, “las reivindicaciones urgentes del colectivo trans”, señalando que “no es tolerable ni los retrocesos legislativos perpetrados por el Partido Popular ni las exclusiones en estas marchas”.

Por otro lado, la iniciativa Escaparates con Orgullo, una acción cultural y comunitaria que conecta comercio local, arte emergente y defensa de los derechos del colectivo también se ha desvinculado de una de las actividades impulsadas este año por el Ayuntamiento de la ciudad y titulada como Concurso de Escaparatismo. Desde la organización aseguran estar asombrados por esta actividad del Consistorio y se desmarcan de ella.

viernes, 7 de marzo de 2025

#hemeroteca #pinkwashing | Mario Vaquerizo: “He llamado a ‘La revuelta’, pero me han dicho que no interesaba”

Mario Vaquerizo: “He llamado a ‘La revuelta’, pero me han dicho que no interesaba”
Pareja de Alaska y uno de los hombres más famosos y divisivos de España, ahora vuelve a la música después de tres años. En su nuevo sencillo, con su grupo Nancys Rubias, no faltan referencias a la caída que casi le cuesta la vida
Guillermo Alonso | El País, 2025-03-07
https://elpais.com/icon/2025-03-07/mario-vaquerizo-si-me-autocensuro-dejo-de-ser-interesante.html

Mario Vaquerizo //
En el fondo de pantalla del móvil de Mario Vaquerizo (Madrid, 50 años), sobre la mesa del despacho de su discográfica, se ve a la estrella televisiva posando con otra estrella televisiva, la ‘vedette’ murciana Charo. Pronto revela que haberlo dejado ahí no es del todo casual. “Mi móvil es un medidor. La gente que reconoce a Charo Baeza habla mi idioma”. A continuación se acelera hablando del tipo de artistas que le seducen, empezando por Charo y terminando en el Elvis gordo y crepuscular que actuaba en Las Vegas. “Todos esos que son considerados subproductos son los que a mí me gustan”.

Mario, al que algunos consideran también subproducto de la fama, ha pasado por uno de los grandes sustos de su vida tras una aparatosa caída el pasado octubre que le ha dejado secuelas con las que aún lidia, pero durante todas las entrevistas promocionales de su nuevo sencillo, Reset, en cuyo vídeo aparece subido a un giratutto parecido al que casi le cuesta la vida, hace bromas al respecto. “Mostrarse contento frente al público es un ejercicio de generosidad. Todos tenemos nuestras mierdas, nuestros días malos, pero es muy desagradable mostrar que tienes un mal día para el que te está escuchando”.

P. Mucha gente se tomó su caída con pitorreo.
Yo le quité en todo momento importancia. No me apetecía contar lo que me había pasado o lo que se me pasaba por la cabeza cuando me daban esos diagnósticos reservados. Mi forma de ser es contar que hay un problema, pero no que tenía un 5% de visión. ¿Para qué preocupar a la gente?

P. ¿Ya ve bien?
Me he recuperado, ¡de forma milagrosa! Ahora tengo una nueva visión. ¿Tú recuerdas el bar de Malasaña Nueva Visión, que estaba frente a la Vía Láctea? No, tú eres muy joven. Pues como a mí en la facultad no me interesaba ni el ‘grunge’ ni Kurt Cobain me iba al Nueva Visión y ahí descubrí a los Cramps y a los Ramones. Así que ahora yo tengo una nueva visión. ¿Veo como antes? No, pero sigo viendo. ¿Qué me ha ayudado a recuperarme? El factor suerte, el factor de la fe y en el factor de uno mismo. Yo no ingresé por la fractura en el cuello, sino en oftalmología. A los tres días de caerme dejé de ver. Y ahí me di cuenta de la gravedad de lo que había pasado. Porque yo no lo pasé mal, yo me di un hostión y no recuerdo nada. Empecé a ser consciente de la gravedad cuando me dijeron: tenemos buenas noticias, pero tal vez no vuelvas a ver. Y yo le digo: ¿pero cuáles son las buenas noticias? Y responde el médico: que estás vivo. Y eso te cambia todo.

P. Da decenas de entrevistas y habla en ellas a bocajarro, ¿no hay nada que se guarde para usted, que prefiera ocultar?
No. Soy muy sincero. Soy periodista, he entrevistado a mucha gente y sé que no tengo que estar todo el rato hablando de mi disco. Yo agradecía mucho eso cuando era entrevistador. Me acuerdo de cuando entrevisté a Marilyn Manson y me pusieron con otros medios, ‘Rockdelux’, ‘Mondosonoro’... y le preguntaban por el disco, por su sonido. ¡Si el disco y el sonido ya está ahí para que lo escuchen! Yo iba con ‘Vanidad’, una revista de tendencias, más frívola, y le pregunté qué personaje le hubiese gustado ser de ‘The Rocky Horror Picture Show’. Y los compañeros me miraron con una cara que me fulminaron. ¿Sabes lo que me dijo Marilyn Manson delante de esos dos maricones? “Hazme dos preguntas más, que a ti te las doy”.

P. ¿Y qué más le preguntó?
Si le gustaría trabajar con John Waters, cómo sería una banda sonora para una película suya, y le dije también que parecía Rocío Jurado. Y me dijo: “¿quién es Rocío Jurado?”. Y yo le dije: una mujer que llevaba el cardado como nadie. Dicho todo esto, ¿cosas que intento no contar de mí? Que en algunos momentos estoy triste, inseguro, que a veces pienso mal de la gente, que grito mucho...

P. A menudo sus declaraciones y exabruptos son recogidas por otros medios y muy comentadas. ¿Nunca se arrepiente de ninguna?
Sí y no. Estamos en unos momentos que son un coñazo, en el que todo es blanco y negro. Y yo no soy así. En estos momentos de tanta dictadura de la cancelación, de polarización, cuando tú te muestras tal y como eres, no compensa. No compensa el ser condenado por un titular por parte de algún dogmático. Hay una cosa muy peligrosa que es la autocensura. Yo me aplico la autocensura folclórica: decirlo todo sin decir nada, y a pocas palabras, buen entendedor. Si por el qué dirán dejo de mostrarme tal y como soy, dejo de ser una persona interesante. Todos somos lo que pensamos y lo que decimos, todos luchamos por ser uno mismo.

P. Pese a no juzgar a nadie por su ideología, ¿no tiene ni una línea roja con la gente con la que se relaciona?
Es que tengo la manga muy ancha. A ver cómo lo digo... a mí me han pedido muchas veces que vaya a las cárceles. ¿En las cárceles quién está? Si vas, quedas bien. Si no vas, no. ¿Qué haces?

P. ¿Qué le pedían que fuese a hacer a las cárceles?
A dar charlas, a estar allí. Y a mí no sé si me apetece estar con un violador. Tú me dices: ¿con quién no te sentarías a una mesa? Pues ahora mismo, a día de hoy, no me lo he planteado. Pues hombre, con los asesinos de Marta del Castillo pues no. Tampoco me sentaría con la gente que tiró del pelo a la Pantoja. Con la gente maleducada. Con la gente intolerante, dictatorial. Con la gente que si les das la mano te la deja floja. A mí me enseñó mi padre que entre caballeros se aprieta la mano.

P. En un podcast dijo: “A mí me tiraban piedras en el colegio. Llamé a mi padre y a mi hermano y ellos les dijeron que dejasen de hacerlo. Hoy no podríamos hacerlo: no meterían en la cárcel al que tira piedras, sino al que te viene a defender”.
Eso lo estamos viendo hoy en día con la ocupación. Meten en la cárcel a quien está siendo ocupado, no al okupa. Todas las personas que están sufriendo ‘bullying’ lo siguen sufriendo porque muchas veces hoy se ampara al delincuente y al maltratador.

P. ¿Pero realmente tiene esa visión tan desoladora del mundo?
No, es que simplemente por callarte, porque no es políticamente correcto... te van ganando terreno. Hay que proteger a todo el mundo, pero la sobreprotección de unos puede llevar a desproteger a otros. A mi suegra, América, a lo mejor hoy le hubieran retirado la tutela de su hija porque hizo Pepi, Luci, Bom con 16 años. Es que ser buena madre también es dar libertad a tu hija. ¡Es el sentido común! Yo estoy muy contento porque mi madre y mi hermano fuesen a decirle cuatro cosas a los niños que me tiraban piedras, no volvieron a hacerlo. Y me alegro de haber vivido en una casa donde se hablaban las cosas, porque a mí me daba vergüenza contar eso. La adolescencia es lo peor. Lo más gracioso de todo es que años después uno de los que me tiraban piedras la estaba chupando en el Strong. ¡Eso es maravilloso!

P. Pensé que iba a decirme que le pidió un autógrafo.
¡Se lo hubiera dado! Mira, a una amiga mía un guardia civil una vez la detuvo y cuando se hizo famosa ese mismo guardia civil le pidió un autógrafo y se lo firmó.

P. No me va a decir quién es su amiga.
No, pero creo que es fácil.

P. En el documental Alaska Revelada dijo usted que el colectivo LGTBQ se había vuelto contra su esposa. ¿Lo cree de verdad?
Más que ha hecho Alaska por el colectivo, o más que yo he hecho por el colectivo, hablando en femenino, no lo ha hecho nadie. Yo no pertenezco a ningún colectivo, porque dentro de un colectivo, aunque represente una causa común, hay muchas opiniones. Yo por eso soy individualista, sin estar en contra de ningún colectivo. Pero dentro del colectivo, como Alaska empezó a trabajar con Jiménez Losantos, la tildaron de facha. Y a mí eso... pues me cago en el colectivo, porque mi mujer es de todo menos facha, y Losantos también. Si nos movemos en los dogmas, nos perdemos. ¡Pero si me han llamado del Orgullo! El que quiera ir con la pancarta, que vaya. Yo estoy a favor de todo. ¡Todos mis amigos son maricones! Solo tengo dos amigos heterosexuales, que además son heterosexuales raros.

P. Usted es amigo de Pablo Motos y excolaborador de ‘El Hormiguero’. ¿Iría a ‘La Revuelta’?
Si ellos quieren sí. Yo he llamado, pero me han dicho que no interesaba. Pero tampoco quiero entrar en ninguna guerra, yo creo en el derecho de admisión y cada uno en su casa recibe a quien quiere. Yo voy a todos los sitios menos a programas que falten al respeto a la gente.

P. ¿Qué programas son esos?
No lo sé, porque no les presto atención, no me interesan.

P. Usted habla mucho de dinero, ¿por qué cree que en España está mal visto admitir que gusta el dinero?
Porque la gente es muy falsa. El dinero bien ganado lo veo muy honrado. ‘¡El dinero bien ganado lo veo muy honrado!’ Mira, eso da para una canción. Yo soy autónomo, no tengo paga extra ni mes de vacaciones. Si tengo que estar tres semanas seguidas trabajando para ganar más dinero y comprarme un abrigo de piel falsa de Yves Saint Laurent... que luego me dio rabia porque yo pensaba que era piel verdadera. Me lo dijo Elena Benarroch.

P. ¿Cuánto le costó?
20.000 pavos. Pero para eso los gano. ¿No hay gente que se compra un coche? Pero bueno, aunque no sea de piel estás pagando la marca, el diseño de Carabelo.

P. ¿Vaccarello?
Vaccarello, eso, es que no sé cómo se llama. Que habrá que pagarle a él.

P. Usted se quejaba mucho de que los medios no prestaban atención a su grupo, pero anoche los vi una hora en ‘prime time’.
Hombre, ayer estuve en ‘El Hormiguero’, pero es que ese programa está hecho por un marciano, Pablo Motos, que viene del ‘underground’ y se permite hacer lo que quiera. Pero si yo tuviese que estar en un programa de música no me considerarían músico porque no sabemos tocar.

P. Pero ahora está tomando clases de canto.
Sí, pero eso ha sido por el accidente. Como la laringe está aplastada por llevar tanto tiempo collarín y como tengo que volver a actuar, y como canto, aunque la gente se crea que no, y quiero estar bien de voz, estoy dando clases de canto. Y me estoy divirtiendo un montón porque relaja mucho. ¡Con 50 años aquí tomando clases de canto gracias a un accidente que casi me deja paralítico!

P. En sus fantasías, ¿en qué posición le gustaría que estuviese su grupo Nancys Rubias?
Me gustaría hacer una gira por la América profunda, por clubes de mala muerte, de teloneros de The Horrors. Que por cierto, cuando los conocí nos quedamos con ellos en la piscina en Benicassim.

P. ¿Fueron majos?
Majísmos. Todos los ídolos que he conocido los he acabado admirando. A Deborah Harry, que vino a cenar a mi casa, a Ana Torroja...

P. ¿Qué ídolo le queda por conocer?
A Enrique Naya, de las Costus. Hubo un día una cosa muy bonita que escribió Olvido que fue que si existiera el cielo y le dieran oportunidad, ella pasaría una tarde con su abuelita y con Enrique. Yo, como copio todo, también me gustaría esa oportunidad. Cinco horas con Warhol, cinco horas con Enrique Naya...

P. ¿Usted cree que irá al cielo?
Sí. Porque soy buena gente. Cuando me muera me gustaría que dijeran: era muy pesado, pero buena gente. Y vestía bien.

martes, 25 de febrero de 2025

#hemeroteca #diversidad #empresas | La junta de Apple respalda por amplia mayoría sus políticas de diversidad e inclusión

Tim Cook, consejero delegado de Apple, visitando una tienda en Nueva York //

La junta de Apple respalda por amplia mayoría sus políticas de diversidad e inclusión

Los accionistas rechazan con un 97% de los votos la propuesta de un grupo activista conservador que solicitaba dar la espalda a esas prácticas
Miguel Jiménez | El País, 2025-02-25
https://elpais.com/economia/2025-02-25/la-junta-de-apple-respalda-por-amplia-mayoria-sus-politicas-de-diversidad-e-inclusion.html 

Los accionistas de Apple apoyan las políticas de diversidad, igualdad e inclusión de la empresa, conocidas como DEI, por sus siglas en inglés. La junta de la mayor empresa del mundo por valor en Bolsa, celebrada de manera telemática este martes, ha rechazado por una mayoría abrumadora del 97% una propuesta en la que se cuestionaban esas políticas. Los partidarios de las políticas de diversidad ya se apuntaron otro triunfo en la junta de Costco, donde un 98% de los accionistas apoyaron mantener esas prácticas tras una encendida defensa por parte de la dirección de la empresa.

En el caso de Apple, la propuesta incluida en el orden del día de su junta había sido presentada por el National Center for Public Policy Research, un grupo activista conservador. “Los accionistas solicitan que la empresa considere la abolición de su programa, políticas, departamento y objetivos de inclusión y diversidad”, decía la propuesta derrotada, que alegaba el riesgo de demandas por discriminación de empleados y proveedores en virtud de esos programas. “Está claro que la DEI plantea riesgos de litigio, de reputación y financieros para las empresas, y, por tanto, riesgos financieros para sus accionistas, y, por tanto, más riesgos para las empresas por no acatar sus deberes fiduciarios”, argumentaba el National Center for Public Policy Research.

El consejo de Apple recomendó votar en contra. “La propuesta es innecesaria, ya que Apple ya cuenta con un programa de cumplimiento bien establecido y la propuesta intenta restringir de forma inapropiada la capacidad de Apple para gestionar sus propias operaciones comerciales ordinarias, personas y equipos, y estrategias comerciales; y nuestro consejo de administración y la dirección mantienen una supervisión activa de los riesgos legales y reglamentarios y del cumplimiento de nuestro negocio global”, argumentaba.

“El enfoque de Apple refleja cuidadosas determinaciones relativas a nuestro cumplimiento legal y prácticas empresariales que requieren un análisis complejo, un amplio conocimiento y comprensión de las leyes y reglamentos laborales y de otro tipo en múltiples jurisdicciones, y juicios sobre las políticas, programas y medios de aplicación más adecuados para promover el cumplimiento y apoyar a los miembros de nuestro equipo en todo el mundo”, argumentaba la compañía. “La determinación por parte de Apple de los medios adecuados para cumplir con la legislación aplicable, incluidos los cambios asociados a nuestros programas, políticas, departamentos u objetivos, es un aspecto fundamental de las operaciones empresariales de Apple”, añadía.

La compañía ha comunicado los resultados de la votación a la Comisión de Valores y Bolsa de Estados Unidos (la SEC, por sus siglas en inglés).

En su último informe sobre diversidad e inclusión, publicado en 2022, Apple reveló que casi tres cuartas partes de su plantilla mundial estaba formada por empleados blancos (42,9%) y asiáticos (29,8%). Casi dos tercios, el 64,6%, de sus empleados eran hombres.

Apple anunció este lunes que planea gastar unos 500.000 millones de dólares en Estados Unidos durante los próximos cuatro años. Solo una pequeña parte de esa cifra serán inversiones, mientras que la mayor parte será gasto corriente o de explotación con proveedores, empleados y otros, pero el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lo presentó como un compromiso de inversión, cosa que dista mucho de ser. A Apple, sin embargo, parece funcionarle la estrategia de entregar como un triunfo a los diferentes presidentes lo que son sus planes ordinarios de gastos e inversiones.

Ofensiva contra la diversidad
La ofensiva contra las prácticas de diversidad e inclusión arreció tras la sentencia del Tribunal Supremo de Estados Unidos que declaró inconstitucional la discriminación positiva por motivos de raza en el acceso a la universidad. Además, la cruzada lanzada por el Partido Republicano ha llevado a más empresas a dar la espalda a esas políticas. El presidente, Donald Trump, aprobó dos decretos (algunas de cuyas disposiciones han sido suspendidas cautelarmente por un juez) que amenazaban con rescindir contratos públicos y presentar demandas contra compañías privadas que aplicasen políticas de diversidad “ilegales”, provocando inseguridad jurídica al respecto.

Alphabet, el grupo de Google, cedió este mes ante la presión de los republicanos y a la amenaza de la pérdida de contratos. Antes, el líder de la distribución Walmart, su competidor Target, la tecnológica Meta, la cadena de comida rápida McDonald’s y muchas otras compañías como Tractor Supply, John Deere, Ford, Harley-Davidson, Lowe’s, Caterpillar y Molson Coors han renunciado en todo o en parte a esas políticas. Amazon, fundada por Jeff Bezos, también ha dado un paso atrás en la materia. Coca-Cola y Pepsico han puesto también en revisión sus prácticas.

En su informe anual, publicado a principios de mes, Alphabet suprimió una frase en la que decía: “En Alphabet, nos comprometemos a que la diversidad, la equidad y la inclusión formen parte de todo lo que hacemos y a hacer crecer una plantilla que sea representativa de los usuarios a los que servimos”. La frase se venía repitiendo cada año desde el informe anual de 2020. En la memoria de hace un año, la palabra diversidad aparecía ocho veces. En la publicada este mes, había desaparecido.

sábado, 16 de noviembre de 2024

#hemeroteca #lgtbi #sextorsion #cine | “Ver a un soldado israelí con la bandera LGTBI sobre las ruinas de Gaza es ofensivo para cualquier gay del mundo”

“Ver a un soldado israelí con la bandera LGTBI sobre las ruinas de Gaza es ofensivo para cualquier gay del mundo”
La cineasta palestina, Dima Hamdan, describe en un cortometraje el supuesto chantaje del ejército israelí contra homosexuales de Cisjordania para que colaboren con la ocupación. Su dilema es la traición o la vergüenza pública
Beatriz Lecumberri | El País, 2024-11-16
https://elpais.com/planeta-futuro/2024-11-16/ver-a-un-soldado-israeli-con-la-bandera-lgtbi-sobre-las-ruinas-de-gaza-es-ofensivo-para-cualquier-gay-del-mundo.html

Dima Hamdan //
Todo ocurre en una noche. Shadi, un joven palestino, vuelve aterrorizado a su casa en Cisjordania y confiesa sus padres que el ejército israelí quiere obligarle a suministrar informaciones sobre amigos y vecinos. “¿Qué tienen en tu contra?”, pregunta, espantado, su padre. El teléfono suena. Una voz anuncia a la familia que Shadi es gay y que hay un video sexual de él que todo el pueblo recibirá si no colaboran.

La ocupación israelí cobra formas insospechadas en la existencia cotidiana de los habitantes de Cisjordania. La cineasta y experiodista palestina Dima Hamdan (Kuwait, 1975) describe una de ellas en el cortometraje ‘Blood like water’ (Sangre como agua). “Quise mostrar el dilema de las familias. La causa palestina es importante, pero los hijos también ¿Seríamos capaces de exponernos al escarnio público para proteger la causa y no convertirnos en traidores? La opción es muy difícil y siempre hay que sacrificar algo”, explica en una entrevista con este diario en Casa Árabe en Madrid, donde ha proyectado su película esta semana.

El cortometraje de Hamdan, actualmente directora de la The Marie Colvin Journalists’ Network, ha recibido distinciones en festivales en Oslo, Barcelona o Brooklyn, y sobre todo el Premio Iris, prestigioso galardón para películas centradas en cuestiones LGTBI, celebrado anualmente en Gales, en el Reino Unido. En estos eventos, la cineasta palestina asegura haber sentido que Israel “está saboteando su propia imagen” de paraíso homosexual, debido a la falta de respeto de los derechos humanos de los palestinos, especialmente en Gaza.

Pregunta. En Cisjordania, la homosexualidad no se considera un delito, pero en su película queda claro que en Palestina es mejor tener un hijo narcotraficante o miliciano que gay.
Respuesta. La sociedad palestina es muy variada, pero hay un pacto de silencio, un tabú. El mensaje es que puedes ser gay, pero no abiertamente. Y lo que hacen los israelíes no es decir a tus padres que eres homosexual, sino decírselo a todo el pueblo y mostrarlo de manera flagrante y humillante, difundiendo un video sexual grabado sin tu consentimiento. Y una cosa es que tu vecino sepa que eres gay y otra cosa es que te vea siéndolo.

P. ¿Hubo algún hecho concreto que la motivó a contar esta historia?
R. Soy palestina, sé que Israel chantajea a la gente para que colabore con ellos. Recuerdo una conversación, hace ya años, con un amigo en Ramala, en la que me contó que una de las tácticas recientes usadas por el ejército israelí era coaccionar a hombres homosexuales y que les resultaba bastante fácil, sobre todo en hogares palestinos muy conservadores. La historia está basada en informaciones reales, pero es una ficción.

P. La perspectiva de su película es el sufrimiento de los padres, de la familia. ¿Por qué?
R. Quise mostrar el dilema de las familias. La causa palestina es importante, pero los hijos también. ¿Qué decidiríamos si nos viéramos en esas circunstancias? ¿Seríamos capaces de exponernos al escarnio público para proteger la causa palestina y no convertirnos en traidores? La opción es muy difícil y siempre hay que sacrificar algo. Cuando estábamos rodando se hizo público, por ejemplo, el caso de un chico que sufrió este chantaje, pero si no salen a la luz más casos, me temo que en gran parte es porque la estrategia israelí funciona y la gente colabora.

P. En su película están omnipresentes estas dos ideas: el sacrificio y la lealtad.
R. La gente piensa que luchar contra la ocupación israelí es sacrificar la vida, pero no es solo eso. Hay otros sacrificios y otras formas de lucha. Por ejemplo, unos padres que ponen de lado momentáneamente su reputación y su honor y dicen al mundo: ‘Miren, estas son nuestras opciones: o colaboramos con el ejército israelí, lo que nos convierte en traidores y podría provocar la muerte de otras personas por las informaciones que nosotros les suministraremos, o asumimos que nuestro hijo es homosexual y nuestra imagen se ve enturbiada’.

P. ¿Es posible hablar así de claro en Palestina hoy?
R. Creo que sería un alivio para mucha gente si estas cuestiones dejaran de ser tabú. Porque estamos haciendo un regalo a la ocupación. Si Israel logra hacer tanto daño es porque tiene inteligencia humana, es decir, colaboradores, dentro de Palestina. Podemos privarles de una parte, si los homosexuales palestinos no tienen miedo a asumir que lo son y dejan de temer la presión social.

P. En los últimos meses, han salido a la luz al menos dos fotografías de soldados israelíes mostrando la bandera LGTBI sobre las ruinas de Gaza. ¿Qué sentimientos despiertan en usted estas imágenes?

R. Es irónico. Israel parecía la capital gay del mundo, pero está destrozando su reputación al publicar esas fotografías. Están saboteando su propia imagen. Ver a un soldado israelí mostrando la bandera LGTB sobre las ruinas de Gaza es ofensivo para cualquier gay del mundo. Mi película ha sido muy bien recibida en todos los festivales, especialmente en los LGTBI, donde siento que la comunidad está cambiando su forma de ver a Israel. No por el chantaje a los homosexuales palestinos, sino por su falta de respeto a los derechos humanos.

P. ¿Se ha proyectado ‘Blood like water’ en Palestina?
R. Yo hice este cortometraje para la sociedad palestina, para la gente que se ve directamente afectada por lo que se describe. Es una película financiada además por fondos palestinos. Iba a proyectarse en 2023 en un festival en Ramala, pero estalló la guerra y todo se suspendió. En septiembre de este año se pudo ver en Ramala, Belén y Hebrón, pero desgraciadamente, los cines están vacíos porque nadie tiene ánimo en la situación actual. No tuve apenas comentarios tras las proyecciones, pero hay que seguir adelante. No podemos anular todo y quedarnos quietos.

P. ¿Le decepciona?
R. Israel no solo está cometiendo un genocidio en Gaza, quiere paralizarnos a todos y privarnos de esperanza. Esta guerra ha matado algo en todos. Yo, por ejemplo, no soy la misma, no me reconozco, pero sigo adelante porque tengo que hacerlo, porque no me pueden romper en pedazos. En unos meses, cuando termine de presentar la película en festivales, la voy a poner en internet, con acceso libre, para que todo el mundo en Palestina pueda verla.

P. Es una película de ficción, pero usted investigó e hizo entrevistas durante meses antes de filmar.

R. Sí, me ayudó que he trabajado como periodista en Palestina y tenía contactos. Hice muchas entrevistas preguntando a la gente: ¿qué harías si te ocurriera esto? Me encontré con muchos silencios. Los israelíes saben lo que hacen y se dirigen a familias tradicionales, en las que los padres no están preparados para asumir públicamente que sus hijos son homosexuales. No tanto desde un punto de vista religioso, sino más bien cultural o social.

P. Su película está rodada en Belén, en Cisjordania, donde las relaciones entre personas del mismo sexo no son delito. En Gaza, no ha sido derogado aún el Código penal británico, que castiga las relaciones entre hombres con penas de cárcel. ¿Hizo también entrevistas en la Franja?
R. Rodamos en Cisjordania, pero para mí, más allá de la geografía, lo importante es mostrar el dilema de una familia y que, finalmente, en Palestina todo el mundo lucha contra sí mismo. El desafío era contar en 15 minutos una historia con la que todos los palestinos puedan identificarse, estén donde estén. En Gaza, también hay chantaje, pero sin duda con otros matices y formas. Hamás es más conservador que las autoridades de Ramala, pero tampoco ha lanzado una caza de brujas contra los homosexuales. Creo que tienen cosas mucho más importantes en su agenda.

P. ¿Tuvo algún problema para rodar en Belén?

R. Tuve la suerte de tener un equipo maravilloso. Cuando encontramos la casa en la que transcurre gran parte de la película, expliqué a su dueño el argumento de la película y no hubo problemas. El hombre había estado preso en una cárcel israelí en los ochenta y me contó que en la época, Israel drogaba a palestinas cuando iban, por ejemplo, a un salón de belleza. Las mujeres despertaban horas después desnudas, en un lugar desconocido. El teléfono sonaba y una voz les decía que tenían un vídeo muy comprometedor de ellas y tenían que colaborar con Israel.

P. Y ¿las mujeres lesbianas también sufren el mismo chantaje que los hombres?

R. No sé si ocurre, no conocí ningún caso, pero creo que los hombres palestinos, por cómo está construida nuestra sociedad y la imagen del hombre en ella, son mucho más vulnerables. Y los israelíes lo saben.

viernes, 28 de junio de 2024

#hemeroteka #lgtbi #ekainak28 | Koloretako txapelek, gorrien lekua hartuko dute harro

Urdanibia plazatik manifestazioa egin zuen iaz Lumak Haizek //

Koloretako txapelek, gorrien lekua hartuko dute harro

Gaurko egun batez, baina iaz egin zuen lehen agerraldia Lumak Haize elkarteak. Aurten ere kalera irtengo dira, eguna txapel koloredunena ere badela aldarri.
Alaine Aranburu Etxegoien | Bidasoko Hitza, 2024-06-28
https://bidasoa.hitza.eus/2024/06/28/irun-lgtbiq-eguna-lumak-haize/

Urtebete pasatu da Lumak Haize Irungo Harrotasun Kritikoa taldea sortu zenetik. 2023ko ekainaren 28an jaio zen, harrotasuna ez dagoela «salgai» aldarrikatzeko eta LGTBI+ pertsonen bizitzak hobetzeko politikak galdegiteko. Gelditzeko etorri zirela ozen esan zuten, eta urtebeteren ondoren balantze mamitsua egiten ari dira Lumak Haizeko kideak. «Zineforumak, ‘perreoak’, Moskuko Jaiak, bisexualitate tailerrak, eta Zipristina Mafiaren podcastak egin ditugu», zerrendatu ditu Mario Hernandezek.

Urte luzetan Kantineren Egunak hartu izan du ekainaren 28ko protagonismo nagusia Irunen, baina, aurten ere hilaren 28a haiena egingo dute, abanikoak astintzen eta gorputz disidenteak karrikak bere egiten izango dira. «Ekainaren 28an ikusiko dugu elkar, eta ez ekainaren 27an edota uztailaren 2an», aldarri du Iker Monterok. Arratsalderako programazioa da gaurko ondu dutena. Martxa batekin hasiko dute harrotasun erakustaldia, 18:30ean. Santiagoko Auzo Elkartetik abiatuko dira Iparralde hiribiderantz. Bertatik Kolon pasealekura iritsiko dira, eta azkenik, Urdanibia plazara jaitsiko dira. «Maitiak, lehenagotik etorri, 18:30ean aterako garelako», zehaztu du Garazi La Fantasyk. Aurten ere koloretako txapelak eramateko eskatu dute.

Moskura iristen direnean manifestuaren irakurketa egingo dute, 19:30ak inguruan. Beste urte batez Stonewallen 1969an hasitako borroka izango dute gogoan eta «genealogia ‘queer’» guztia gogoan izango dutela azaldu du Hernandezek. «Ez ditugu ahaztuko Irundik sexiliatu behar izan dutenak, bizitza libreago bat izateko», zehaztu dute Lumak Haizeko kideek, eta haien elkartea borroka askoren etxe izatea nahi dutela zehaztu dute.

Urte bat hiria margotzen
Erakunde guztiek identitate guztiak aitortzea eta kolektiboaren borroka historikoa aitortzea eskatu dute. Iaz, Irungo Udalak lehen aldiz kaleratu zuen hilaren 28aren bueltako adierazpen instituzionala, eta, aurten, alkate aldaketa egon bada ere, udalak «ohitura txarrekin» segitzen duela deitoratu dute, «pasibotasun politikoarekin». Salatu dute Irungo Udalaren programazioaren barruan koloretako aparraren festa dela harrotasunaren eguneko jarduera nagusi eta bakarra. «Zuriketa arrosarekin itxi nahi dute guk egunero borrokatu behar dugun indarkeria», adierazi dute. Zentzu horretan, pasa den hilaren 18an Irunen izan zen eraso matxista eta transfobikoa gogorarazi eta salatu dute. «Udalak ohar motz baten bidez gaitzetsi ditu gertakariak, eta beste behin, hitzetan geratu da esandakoa», deitoratu dute.

Neurri zehatzak eskatu dituzte LGBTI+ kolektiboko pertsonen eskubideak «bermatzeko». Irunen gertatzen diren LGTBfobia kasuen eta biolentzia estrukturalen diagnostiko konkretu bat egitea nahi dute. Halaber, behatoki bat izateko garaia dela iritzi dute.

Gaurko manifestuaren irakurketa brindis batekin bukatuko dute, badagoelako zer ospatu: urtebete saretzen. Ondoren, Peña kaleko eskaileretan familia argazkia aterako dute, iaz hasitako bideari jarraiki. Iluntzean, musika pintxada trabestia egingo dute Hazia Kultur Elkartean, 22:30etik aurrera.

Txapel gorriekin batera, gainontzeko koloretako txapelak izango dira gaur gaueko argindarra.

  • Gaur (ostirala, hilak 28) arratsaldeko jarduerak
  • Manifestazioa. Santiagoko Auzo Elkartetik irtengo dira 18:30ean. Iparralde hiribidera joko dute, bertatik Kolon pasealekura, eta Moskun bukatuko dute.
  • Manifestuaren irakurketa. Manifestazioaren bukaeran manifestua irakurriko dute. Gutxi gorabehera 19:30ean.
  • Brindisa. Lumak Haizeren urteurrena ospatzeko brindisa, 19:30ean.
  • Familia argazkia. Talde argazkia aterako dute Peña kaleko eskaileretan. Manifestua irakurritakoan izango da.
  • Musika pintxada trabestia. Hazia Kultur Elkartean musika jartzen arituko dira, 22:30ean.

miércoles, 19 de junio de 2024

#hemeroteca #lgtbi #gentrificacion | EHGAM denuncia que el Ayuntamiento de Bilbo ampara irregularidades del Hotel Axel

Comparecencia de varios colectivos ante las obras del Hotel Axel en Bilbao //

EHGAM denuncia que el Ayuntamiento de Bilbo ampara irregularidades del Hotel Axel

EHGAM denuncia las irregularidades que el Ayuntamiento de Bilbo está permitiendo en la construcción del Hotel Axel y pide que se corrijan. Varios colectivos critican las políticas municipales que están acrecentando la gentrificación de «uno de los barrios más precarizados y oprimidos».
Naiz, 2024-06-19
https://www.naiz.eus/es/info/noticia/20240619/ehgam-denuncia-que-el-ayuntamiento-de-bilbo-ampara-irregularidades-del-hotel-axel

EHGAM, junto a otros colectivos, ha denunciado este miércoles que el Ayuntamiento de Bilbo está amparando irregularidades en la construcción del Hotel Axel, que se ubica en el muelle de la Merced. Asimismo, cuestionan que estos proyectos impulsan aún más la gentrificación de este centro histórico.

Representantes de EHGAM, acompañados de integrantes de la Coordinadora de Grupos de San Francisco, Bilbao la Vieja y Zabala, Koloretxe, Lady Festa, Raízes, Sare Lesbianista y Steilas, han comparecido ante las obras de construcción del Hotel Axel, en el muelle de la Merced número 4, para denunciar irregularidades que han detectado en el proyecto. Han citado los vuelos de las balconadas –que no deberían superar los 1,2 metros, según el Plan Especial de Rehabilitación y Reforma Interior de Bilbao la Vieja–, y sin embargo alcanzan los 2 metros de longitud.

En un recurso presentado se advierte de que se ha levantado una planta más de las permitidas por el Plan, con el permiso del Consistorio. Ante esas irregularidades, han solicitado que se revise de oficio la licencia de obras y se obligue a su subsanación.

Gentrificación
Han cuestionado proyectos como el Hotel Axel, dirigido «a un turismo gay, blanco y rico», que impulsan la gentrificación de «uno de los barrios más precarizados y oprimidos» de Bilbo. Han acusado al Ayuntamiento de poner «una alfombra roja» a la cadena hotelera. En 2019, han recordado, en un Europride impulsado por el plan Bilbao Bizkaia Harro, al que no acudió ningún colectivo LGTBI+, su gerente impartió «una serie de conferencias vendiendo el capitalismo rosa como un modelo de éxito»-

El grupo sexo disidente se opone a proyectos como este, «que no hacen sino promover un plan lucrativo, olvidándose de las políticas pública reales que demanda el colectivo LGTBI+». «El capitalismo rosa va en contra de la comunidad. Sus políticas se basan en hacer negocio con nuestras vidas», han denunciado. «Es un paso más en la gentrificación que ya sufre el barrio, con bastantes viviendas turísticas y muy pocas viviendas disponibles para alquilar», han expuesto.

jueves, 6 de junio de 2024

#hemeroteka #lgtbi #zuriketaarrosa | EHGAMek dei egin du Bilbao Bizkaia Harro jaialdiari boikot egitera

Berria / Bilbao Bizkaia Pride jaialdia, 2017an //

EHGAMek dei egin du Bilbao Bizkaia Harro jaialdiari boikot egitera

Elkarteak salatu du jaialdi horrek «zuriketa arrosa» egiten duela, eta LGTBI mugimenduaren aldarrikapenak eta arazo historikoak «merkantilizatzen» dituela.
Mikel Elkoroberezibar Beloki | Berria, 2024-06-06
https://www.berria.eus/euskal-herria/ehgamek-dei-egin-du-bilbao-bizkaia-harro-jaialdiari-boikot-egitera_2126219_102.html

Ekainaren 28a LGTBI Komunitatearen Nazioarteko Eguna izango da, eta LGTBI mugimenduak denetariko mobilizazioak egingo ditu Euskal Herri osoan. Aldi berean, Bilbao Bizkaia Harro jaialdia egingo dute Bilbon, Ortzadar LGTB elkarteak antolaturik. EHGAM Euskal Herriko Sexu Askapenerako Mugimenduak herritarrei dei egin die jaialdi horri boikot egitera, «LGTBI+ mugimenduaren aldarrikapenak eta arazo historikoak merkantilizatzen dituelako».

Ohar baten bidez, EHGAMek salatu egin du Eusko Jaurlaritzak, Bizkaiko Foru Aldundiak eta Bilboko Udalak jaialdi horri ematen dioten babes ekonomikoa. Zehaztu dutenez, hiru erakunde horiek 400.000 euro inguru eman dizkiete jaialdiaren antolatzaileei 2019tik iaz arte. «Programa Bilboko Udaleko Turismo Sailak diseinatu du, eta Ortzadar LGBT elkarteak antolatu. Elkarte hori da diru laguntza publiko horien onuradun bakarra, eta EAJren gertukoa da».

Argi adierazi du EHGAMek: Bilbao Bizkaia Harro jaialdiak «zuriketa arrosa» egiten du. «Ospakizun hori erdi eta goi mailako atzerriko turismo gay diruduna sustatu asmo duen plan merkantilista baten parte da, eta horren atzean LGTBI+ mugimenduak Bilbon eta Bizkaian dituen behar, arazo eta aldarrikapen errealekiko erabateko interesik eza ezkutatzen du», nabarmendu du elkarteak, eta erantsi du jaialdi horien helburu bakarra «negozioa egitea» dela.

«Horrelako plan merkantilistak alderdi politiko neoliberalek borroka aldarrikatzaileak eta emantzipatzaileak asimilatzeko duten estrategia baten parte dira. Halako alderdien helburua da LGTBI+ mugimenduaren aldarrikapenerako grina murriztea eta Harrotasunaren Egunaren espiritu kritikoa desagerraraztea, diru publikoz finantzatutako ekitaldi handien bidez», gogorarazi du EHGAMek.

domingo, 7 de enero de 2024

#hemeroteca #homonacionalismo | El arcoíris no dejaba ver las bombas: así se ha desmoronado el 'paraíso gay' construido por Israel

InfoLibre / Un soldado israelí con el arcoíris en Palestina //

El arcoíris no dejaba ver las bombas: así se ha desmoronado el 'paraíso gay' construido por Israel

Las exitosas políticas homonacionalistas que el Estado de Israel lleva promoviendo durante años, con el Festival de Eurovision de 2019 como paradigma, saltan por los aires con la guerra de Gaza. "Israel ha conseguido convencer de que es el gran defensor de los derechos humanos y LGBTI en Oriente Medio, cuando en realidad el único objetivo es desviar la atención de sus políticas más sangrientas", explica la escritora y activista Brigitte Vasallo.
Ana Fuente Díaz | infoLibre, 2024-01-07
https://www.infolibre.es/politica/palestina-bombas-son-color-arcoiris_1_1680209.html

En 2019, el Festival de Eurovisión se trasladaba a la ciudad de Tel Aviv tras la victoria de la representante israelí, Netta, en su anterior edición. Las voces críticas no tardaron en hacerse oír, pidiendo incluso el boicot al evento, pero poco podía hacerse, la maquinaria propagandística del Gobierno israelí ya estaba en marcha.

Desde el comienzo de la emisión, se sucedieron imágenes de paisajes idílicos, bailes, risas, niños y adultos de todas las etnias con sonrisas de oreja a oreja y, sobre todo, mucha presencia del colectivo LGBTI. Este continuo bombardeo de positividad y defensa a ultranza del amor al prójimo tenía una intención clara: demostrar a los espectadores que Israel es el hogar de la más absoluta diversidad.

El caso de Eurovisión es solo uno de los muchos ejemplos en los que utilizar la defensa de los derechos de las personas del colectivo LGTBI es muy rentable como campaña de marketing. Esta práctica –también conocida como ‘pinkwashing’– se enmarca dentro de una serie de políticas homonacionalistas que el Estado de Israel lleva promoviendo durante años como una forma más de tapar el colonialismo muchas veces criminal –Sudáfrica acaba de pedir a la Corte Internacional de Justicia que actúe contra Israel por genocidio–que impone sobre Palestina.

Según explica a infoLibre Izat El Amoor, sociólogo experto en cuestiones LGBTQ en Palestina, “el homonacionalismo es el uso de la tolerancia hacia las personas LGBTQ –o la falta de ella– como herramienta para evaluar y producir legitimidad y capacidad de soberanía nacional para un estado o un pueblo determinado”.

Israel “ha desplegado en su máximo esplendor” este tipo de técnicas, asegura Brigitte Vasallo, escritora y activista contra la islamofobia y el homonacionalismo. Esta estrategia busca mejorar la imagen del Estado hebreo y posicionarse internacionalmente como un “paraíso gay”. Utilizar el término “gay” en este caso, en lugar de otros más amplios como ‘queer’ o directamente LGTBI, no es ningún accidente. Tal y como explica Vasallo, este es el público objetivo al que Israel busca llegar: “Hombres homosexuales con vidas capitalistas y alto poder adquisitivo”.

A través de estas campañas, el país utiliza cuestiones como la orientación sexual u otras como la participación de las mujeres en el ejército –que vende como un logro feminista–, como herramientas para justificar sus políticas de colonización y agresión militar en Oriente Medio. “Estas son las estrategias que propician la violencia”, continúa Vasallo, y han logrado trascender las fronteras israelíes y convencer a gran parte del público internacional de que Israel es efectivamente el gran defensor de los derechos humanos y LGBTI en Oriente Medio, cuando en realidad el único objetivo es desviar la atención de sus políticas más sangrientas. Sin embargo, como señala el politólogo Alberto López, "en el conflicto entre Israel y Hamás nada tienen que ver los derechos LGBTQ".

La base del problema es, ni más ni menos, la islamofobia de las sociedades occidentales, que habrían encontrado en Israel a su gran aliado en Oriente Medio. Para El Amoor, “estas representaciones surgen en apoyo a la típica imagen de que los palestinos están asociados con el terrorismo, retratándolos como no aptos para la libertad y la autodeterminación”. La defensa de los derechos de las personas LGTBI no es, en este contexto, más que una moneda de cambio.

Pero estas prácticas no se ciñen únicamente al conflicto palestino-israelí, sino que son una realidad extendida en las sociedades occidentales. En su artículo ‘Instrumentalmente inclusivo: la psicología política del homonacionalismo’, coescrito junto a Stuart J. Turnbull-Dugarte, López señala cómo el homonacionalismo se utiliza también en países como España o Reino Unido para crear una línea divisoria con los inmigrantes, especialmente los musulmanes, presentándolos como antiLGTBI.

Se busca distanciar a la población de grupos no deseados, fomentando la polarización y la adhesión a ciertos valores nacionalistas y capitalistas. Este apoyo es “poco sólido y puede cambiar”, asegura López, ya que no se fundamenta en opiniones reales de los individuos, sino en un apoyo selectivo que sirve como mero mecanismo de defensa. “La población tiene mucho más claro quién son los grupos que le gustan y los que odian, que sus propios valores y cuáles son sus verdaderas posiciones", afirma el experto.

Aunque estas mismas técnicas han intentado reproducirse utilizando otras luchas sociales como puede ser el feminismo, “nada funciona tan bien como el homonacionalismo”, asegura. Aunque la explicación a este fenómeno no tenga una única respuesta, López cree que podría basarse en una cuestión de presencia: “Mientras que a las mujeres se les acepta su existencia, aunque es muchas ocasiones de manera muy limitada, la población LGTBQ carece totalmente de existencia.”

Independientemente de la realidad a la que se enfrentan las personas LGTBI en Palestina por motivo de su género u orientación sexual, la deshumanización consecuencia de la violencia sistemática a la que se enfrenta el país hace que “no tenga ningún sentido analizar ninguna de las estructuras humanas”, afirma Vasallo. Además, El Amoor recuerda que, “mientras los palestinos vivan bajo ocupación y bajo un sistema militarizado de opresión, no tendrán una verdadera oportunidad de abrirse y comprometerse con los derechos ‘queer’” y añade que “los palestinos homosexuales ni siquiera piden ser salvados, no por el colonialismo militarizado que busca borrar a sus familias y a sus comunidades”.

Este fenómeno no solo afecta negativamente a las poblaciones musulmanas, sino que también tiene graves consecuencias para el colectivo LGBTI. De acuerdo con Daniel Valero, activista por los derechos del colectivo, este tipo de tácticas les despolitizan, creando una imagen unificada y asumible para la mayoría de la sociedad de lo que supone ser LGTBI. “Nos hace olvidar la lucha y las problemáticas que tenemos todavía delante a través de un chantaje en el que se te perdona que seas una persona disidente, pero solo si te unes a los valores nacionalistas, capitalistas e incluso a las acciones bélicas”, afirma. El homonacionalismo pone al colectivo “en una perspectiva en la cual van de la mano con el odio”.

Además, López advierte que caer en estas prácticas "hace que se baje la guardia en cuanto a la defensa de las personas LGBTQ", ya que "el homonacionalismo edifica un apoyo al colectivo siempre condicionado a cuestiones antiinmigratorias".

miércoles, 8 de noviembre de 2023

#hemeroteca #lgtbi #pinkwashing | Comunidad LGTBI vasca se solidariza con el pueblo palestino

Eneko Calle en la presentación del manifiesto de las 100 //

Comunidad LGTBI vasca se solidariza con el pueblo palestino

"No hay orgullo para nosotres si lo utilizan para edulcorar un genocidio. ¡No en nuestro nombre!", ha advertido el colectivo LGTBI vasco mediante la firma de un manifiesto conjunto en denuncia de Israel.
Laura Fontalba | Ecuador Etxea, 2023-11-08
https://www.ecuadoretxea.org/comunidad-lgtbi-vasca-se-solidariza-con-el-pueblo-palestino/ 

Esta mañana, personas pertenecientes al colectivo LGTBI vasco han denunciado el genocidio que el estado sionista de Israel está cometiendo contra el pueblo palestino mientras occidente se mantiene cómplice de todo ello.

Para ello, un centenar de personas pertenecientes al colectivo, procedentes de diversos espacios de activismo, han firmado un manifiesto en el que justifican su presencia en los espacios de denuncia contra este genocidio.

Tal y como han explicado, cada vez que participan en espacios de denuncia contra Israel, reciben comentarios alegando que el pueblo palestino es LGTBIfóbico e Israel, en cambio, LGTBIfriendly. Alegatos con los que están completamente en desacuerdo, pues, por un lado, consideran que estos enmascaran el racismo y la islamofobia de occidente; y, por otro lado, consideran que dichas afirmaciones representan un enorme desconocimiento de la lucha y el tejido LGTBI palestino. «Esto tiene un nombre, se llama ‘pinkwashing’ y es violencia colonial», han asegurado.

Asimismo, han remarcado que todo ello no es más que una «estrategia de propaganda» del estado sionista que se muestra como un país «civilizado y abierto» para «maquillar» sus crímenes, que vulneran de forma directa el Derecho Internacional. «No hay orgullo para nosotres si lo utilizan para edulcorar un genocidio. ¡No en nuestro nombre!», han advertido.

Finalmente, han querido dejar claro que «la solidaridad con los pueblos oprimidos y la denuncia de la barbarie no está nunca condicionada al grado de aceptación hacia cada orientación e identidad». Por ello, hacen un llamamiento a participar en el boicot a Israel, articularse con el movimiento BDS de Euskal Herria, desenmascarar el ‘pinkwashing’, y ser parte activa y visible en la solidaridad con el pueblo palestino.

miércoles, 25 de octubre de 2023

#hemeroteca #homonacionalismo | La Europa homonacionalista y el genocidio del pueblo palestino

Facebook / Imagen de Thomas Piton / Mani pro Palestina en Madrid, 2023-10-29 //

La Europa homonacionalista y el genocidio del pueblo palestino

Jon Rodríguez · Responsable de Relaciones Internacionales de IU | Público, 2023-10-25

https://blogs.publico.es/otrasmiradas/77331/la-europa-homonacionalista-y-el-genocidio-del-pueblo-palestino/

El homonacionalismo es un término que acuñó la filósofa estadounidense Jasbir Puar en 2007 en su libro ‘Ensamblajes terroristas: el homonacionalismo en tiempos queer’. Con él se describe un proyecto ideológico que pasa por identificar la liberación de determinadas partes del colectivo LGTBI a través de su asimilación a los proyectos conservadores y racistas dominantes. Es la cooptación de una serie de demandas vinculadas a las personas LGTBI por parte de los discursos de la derecha y la extrema derecha para generar nuevos relatos neoliberales y xenófobos. En síntesis, lo que pretende es expandir el pensamiento neoliberal entre nosotros y nosotras para así romper nuestros lazos comunitarios. Porque si eres un hombre blanco homosexual de clase alta, ¿para qué vas a querer pagar los impuestos que permiten a una persona refugiada LGTBI que vive con VIH acceder al tratamiento antirretroviral, por ejemplo? Mejor que les deporten.

Estos discursos ya han sido asimilados por una parte importante de la extrema derecha europea. Alternativa por Alemania está liderado por una ejecutiva de banca abiertamente lesbiana y ya hace años que Marine Le Pen repite ante quien quiera escucharle que uno de sus objetivos es "proteger a los homosexuales de los árabes". Afortunadamente esta narrativa no ha calado de forma mayoritaria entre las personas LGTBI. De hecho, en los últimos años tenemos numerosos ejemplos de lo contrario, y han surgido redes de activistas LGTBI contra las políticas migratorias racistas de la Unión Europea, o colectivos contra el pinkwashing que ahora se están volcando en las convocatorias en solidaridad con el pueblo palestino.

La participación de las personas LGTBI en el movimiento por la descolonización palestina no debería sorprender a nadie. Sin embargo, parece que ha despertado un enfado en la derecha y la ultraderecha españolas. Hace dos semanas, mi organización [Izquierda Unida] publicó un vídeo en X en el que lanzaba un mensaje desde una concentración de apoyo a Palestina. Recibí más de 2.500 comentarios de respuesta, la inmensa mayoría de ellos insultos homófobos. Desde cosas del tipo "no durarías ni cinco minutos en Gaza", a otras más fuertes. Aunque mi favorita fue el tuit del eurodiputado de Vox Hermann Tertsch llamándome mamarracho. Cuando esta misma semana escuché a Isabel Díaz Ayuso, en una réplica a la portavoz de Más Madrid, decirle que se fuera a la Franja de Gaza "con su compañera Antonelli", me quedó claro que hay una estrategia para utilizar esta ofensiva israelí para hacer avanzar el discurso homonacionalista en España.

Que Ayuso mencionara a la principal referente trans en la política española no es una casualidad. Y no es solamente que la derecha y la ultraderecha quieran dictarnos cómo ser personas LGTBI respetables dentro de sus normas. Es también un ejercicio ideológico que pretende aislarnos a unos de otros e infundir el miedo a los palestinos y palestinas en particular, y a los árabes o musulmanes en general, deshumanizados y convertidos en el principal chivo expiatorio del racismo de nuestro tiempo. En definitiva, que sus posicionamientos neoliberales avancen rompiendo los lazos de unión que tenemos con nuestros compañeros y compañeras LGTBI palestinos. ¿O acaso nuestra derecha comparte con los líderes religiosos más conservadores de Oriente Medio que ahí no hay personas LGTBI? ¿Que bajo las bombas israelíes en Gaza no ha muerto ni una sola lesbiana?

Las personas LGTBI siempre hemos estado en las luchas anticoloniales
Y tenemos lazos estrechos con el activo tejido LGTBI que existe en Palestina, donde no se puede separar la lucha por las libertades personales de la lucha contra el régimen de apartheid israelí.

Podría parecer una frivolidad hablar sobre esto cuando ya llevamos más de 4.000 muertos gazatíes y se ha publicado un comunicado de siete relatores especiales de la ONU hablando del riesgo de que se produzca un genocidio en la Franja de Gaza. Pero es que, junto a este nuevo intento de erradicar la presencia palestina en su propia tierra, se está produciendo también una ofensiva comunicativa en Europa que pretende cambiar los marcos del análisis que hacemos sobre la ocupación de Palestina y el colonialismo israelí.

Estos días hemos visto una derecha española más alineada con Israel que nunca, que presentan al país construido sobre la destrucción del pueblo palestino como un baluarte de la democracia y los valores occidentales en la región. Un discurso que no deja de estar alineado con la naturaleza del proyecto colonial que es Israel, con la idea de construir un país europeo fuera de nuestras fronteras ignorando o exterminando a la población local. Pretenden que dejemos de empatizar con personas porque tengan raíces, culturas o realidades diferentes a las nuestras, y nos empujan a deshumanizarlas para sentir miedo, en línea con las declaraciones del ministro de Defensa israelí llamando animales a todos los palestinos y palestinas. Hay un objetivo externo en esta estrategia, que es acabar con la solidaridad con Palestina que sigue siendo mayoritaria en nuestra sociedad y facilitar un genocidio impune. Pero también hay un objetivo interno de acabar con proyectos colectivos y sociedades abiertas, y avanzar en el modelo de Europa Fortaleza que despoja de derechos a todos y todas quienes tengan otro origen.

Israel no es la primera ni la única experiencia colonial que ha habido. La Sudáfrica blanca del apartheid, que duró de 1948 a 1994 fue un proyecto con el que comparte muchas similitudes. Una de las principales causas por las que cayó el régimen racista fue el aislamiento y presión internacional al que estuvo sometido durante años. En esa lucha también participaron los colectivos LGTBI en todo el mundo, que se movilizaron para boicotearlo en torno a la causa de activistas homosexuales detenidos en su lucha contra el racismo del estado, como Simon Nkoli.

Israel trata de presentarse internacionalmente como un ejemplo de libertad para las personas LGTBI, obviando la represión sistemática de las millones de personas - también maricas, lesbianas y trans -, que mantiene bajo un sistema de ocupación militar. Frente a quienes intentan vendernos la idea de que la liberación de las personas LGTBI llegará bombardeando a nuestras hermanas y hermanos de la Franja de Gaza o negándoles agua y alimentos, es imprescindible seguir organizándonos para luchar contra los responsables de esos crímenes. No es posible la liberación dentro de un régimen construido desde el racismo al igual que no lo es dentro del patriarcado. Como personas LGTBI occidentales, es nuestras responsabilidad denunciar el ‘pinkwashing’ del apartheid israelí e insistir en que no vamos a permitir que nos instrumentalicen para defender un estado colonial que está practicando un genocidio. Ni un marica más asesinado por las bombas israelíes en nuestro nombre.

lunes, 2 de octubre de 2023

#hemeroteca #maricas | Christo Casas: "Hay maricas malas, sucias, de clase obrera que nos resistimos a ser domesticadas"

 Christo Casas, autor de 'Maricas malas' //

Christo Casas: "Hay maricas malas, sucias, de clase obrera que nos resistimos a ser domesticadas"

María Cabré Solé | Revista Mercurio, 2023-10-02

https://www.revistamercurio.es/2023/10/02/christo-casas-maricas-malas/

No sé si es que Christo Casas (Cuenca, 1991) ha echado a volar para tomar distancia y ver con claridad, o es que cuenta desde siempre con esta mirada perspicaz. Pero 'Maricas malas' (Paidós, 2023) no es solamente un ensayo que desvela cosas que pueden comprenderse desde la distancia, sino que también está dotado de la cercanía de quien lo ha vivido. El autor ha aparecido justo a tiempo para presentar promesas orgullosas, autoafirmativas y desafiantes que ponen en jaque la mirada colonizadora. Un incentivo emancipador directo en vena. Que revisa la idea del trabajo como chantaje, del matrimonio igualitario, del VIH y de los prejuicios sobre las maricas, las migrantes, las tullidas, las racializadas, montado sobre la idea, o al menos así lo interpreto yo, de que lo prestablecido no siempre tiene una orientación profunda. Que, a veces, solo es forma sin relieve: una costumbre a revisar.

Este es el ensayo de un nuevo edén: el del mundo tal y como lo conocemos, pero al revés. Más compasivo, más libre y más colorido. El de un lugar que rescata las diferencias de las «maricas malas», las marginadas desde siempre, para darles su lugar.

P. ¿Cómo surgió la idea de escribir ‘Maricas malas’?
La imagen que se tiene de lo que ha de ser un gay o un homosexual desde la sociedad es la de una persona de clase alta, que vive en barrios pijos, que tienen un gusto excelente y exquisito por la decoración carísima, y una cantidad de estereotipos en los que me era bastante imposible encajar por mi condición de clase. Si tenemos en cuenta que, por mera probabilidad estadística, la inmensa mayoría de personas LGTBI son personas de clase obrera, estaba bastante convencido de que las ‘Maricas malas’ éramos mayoría dentro del colectivo, y que había llegado la hora de desmontar ese estereotipo, y es que hay maricas malas, sucias, de clase obrera que nos resistimos a ser domesticadas de alguna manera.

P. ¿Qué hay detrás del concepto de ‘marica’? ¿Es una realidad o una propuesta?

La palabra «marica» tiene muchísima tradición en el idioma español. Viene del siglo XIX, y hacía referencia a aquellos hombres que, como eran afeminados y no podían reproducirse, formaban parte de una clase social inferior, como lo eran los adolescentes, los niños o las mujeres que, aunque fueran de clase obrera, tampoco eran consideradas como trabajadoras porque lo que ejercían eran los cuidados. Mi propuesta es recuperar la perspectiva previa a lo que en los estudios ‘queer’ se llamaría «el giro sexo-centrado». Y es que en los años 70-80, con la revolución sexual, pasamos a construir nuestras identidades a través de con quién nos acostamos, y es aquí donde irrumpe la etiqueta «gay».

En «Ames a quien ames no importa» o «Love is love», el amor está en el centro del discurso, pero realmente la discriminación, el acoso, el insulto o la agresión a las personas LGTBI no se hace por con quién se acuesten, sino por cómo somos. Por la pluma que tenemos, nuestra estridencia, porque molestamos. Por eso propongo recuperar el término «marica», porque vuelve a poner esto en el centro.

P. ¿Basta identificarse con lo marica para serlo?
Esto es quizá lo más controvertido del libro. He querido hacer una propuesta poco identitaria, es decir, que lo que define nuestras identidades no es quiénes somos ni de dónde venimos, sino qué hacemos y hacia dónde vamos. Y aunque esto es un poco ‘spoiler’ del libro, lo que vengo a decir es precisamente eso, que marica es quien quiera serlo. Porque lo que debe unirnos, y configurarnos, es el destino hacia el que nos dirigimos, la propuesta que tenemos, el horizonte que perseguimos. Para mí cualquier persona que persiga el mismo horizonte de emancipación de clase, el mismo horizonte igualitario, el mismo horizonte de libertades, de respeto y de dignidad para todas las personas, independientemente de si son maricas o heteros, blancas o negras o racializadas, de si son capacitadas o discapacitadas… todas las personas que busquen el mismo horizonte son maricas como yo.

P. ¿Y hacia qué horizonte debe mirar lo marica?

Creo que la definición de un horizonte marica es la indefinición. Una queja que hago en el ensayo es que la sociedad cishetero nos obliga a establecer categorías estancas y encajonarlo todo de manera muy definida. Para mí lo más ‘queer’, lo más LGTBI, lo más marica, lo más punk, es romper con ese encasillamiento, esos cajones estancos. Como Víctor García Mora creo —y lo cito en el libro si no me equivoco— que lo ‘queer’ es aquello que se desborda, es aquello que mira hacia un afuera frondoso, dice él; es decir, hacia un mundo abierto de posibilidades infinitas, y que nos permita escoger a cada persona lo que nos acomoda. Aquello que nos haga más felices, individualmente, aunque en el camino hacia allá luchemos de manera colectiva.

P. ¿Y hacia dónde quieres llevarnos con este ensayo?
El activismo LGTBI se ha centrado mucho en destacar el sufrimiento, el dolor, la persecución que padecemos, las discriminaciones, y esto hace parecer que ser una persona LGTBI o ser una persona marica se explica exclusivamente a través del dolor; cuando ser una persona LGTBI es también una fuente de felicidad y de posibles alternativas a lo heterosexual, y también tenemos una vida plena. Hacia donde quiero llevar es a la idea de que los modelos de las personas LGTBI también puedan plantearse imitar los modos de vida o la cultura marica, la bollera, la trans, imitar otras realidades subalternas que les pueden dar también alegría, que pueden ser fuentes de placer para ellas en sus proyectos vitales.

P. En tus perfiles de Instagram y Twitter te defines como maricón de clase obrera. ¿Por qué no lo haces como antropólogo, activista o periodista?

Tengo bastante conflicto con estas definiciones, porque mi sensación es que tendemos a definirnos muy rápidamente por nuestro oficio. Al final, lo que hacen es trasladar en primera instancia cuál es nuestro estatus socioeconómico. Explicar claramente que tenemos una profesión respetada, una profesión con altos ingresos.

Esto me facilita mucho contar una anécdota que me gusta. Cuando me licencié en periodismo, hace ahora 11 años, durante los primeros tres o cuatro años después de terminar la carrera trabajé como camarero. Y lo curioso es que, mientras lo hacía, decía que era periodista, pero realmente era camarero. El hecho de identificarnos con una profesión a menudo nos pone también en un cajón que nos impide establecer relaciones horizontales y de reciprocidad con gente que se dedica a otras profesiones. Creo que nos divide como clase, y en este sentido prefiero mucho más identificarme como maricón o como clase obrera, que son identidades transversales, que pueden interpelar a más gente y que pueden construir puentes.

P. En el ensayo optas por el uso del lenguaje femenino.

Opto por el plural femenino como una apuesta política por el lenguaje. Creo que es necesario un lenguaje inclusivo, un lenguaje que no esté marcado por el género para respetar todas las identidades. Cuando tendemos a utilizar lenguaje sin marca de género, se desvanece esa reivindicación política. Porque podría decir «el alumnado» en lugar de decir «los alumnos y las alumnas», o decir «las alumnas». Pero en el momento en que digo «el alumnado», aunque sea la palabra más correcta para incluir a todos, y una forma que en español ya está aceptada, lo que hago es invisibilizar que estoy rechazando el uso del masculino genérico. Entonces, cuando apuesto por el femenino plural lo que hago es poner sobre la mesa o evidenciar que tenemos un problema con la lengua española desde el momento en que no incluye y no respeta a todas sus hablantes. Además, marica es un término femenino.

P. Criticas eslóganes como «Love is love» o «Ames a quien ames, Madrid te quiere» como ejemplos de ‘pinkwashing’. ¿Cómo podrían desarrollarse políticas más eficaces o reales hacia el colectivo LGTBI?
Yo no tendría ningún problema con el ‘pinkwashing’, siempre y cuando llevara también consigo actuaciones de calado. Por ejemplo, si cada 28 de junio una marca saca ropa con arcoíris o banderas, o saca anuncios con los colores o mensajes como «Love is love», y también realiza políticas activas de defensa de los derechos LGTBI en su plantilla laboral, para mí no hay ningún problema porque hay coherencia. El problema es cuando las empresas usan esto como lavado de cara pero siguen discriminando a sus trabajadoras LGTBI.

Ya que me preguntas por hacer propuestas activas, y ahora aquí viene otro punto del ensayo, considero que las personas LGTBI hemos de ser aliadas del resto de personas que se encuentran en situación de opresión o persecución, incluida, por supuesto, toda la clase trabajadora en su conjunto. Yo creo que seguiría siendo ‘pinkwashing’ si esa empresa tiene un anuncio LGTBI e implementa políticas inclusivas pero fabrica en Bangladesh explotando a la población local de un país del sur global.

P. Afirmas que el matrimonio igualitario es una derrota, porque alimenta esa idea de gay arquetípico.
Este es otro de los temas controvertidos del libro. Es indudable que este ensayo ha sido publicado en un momento en que el clima de opinión y la esfera política española están teniendo un giro hacia la derecha, y estamos normalizando discursos que desplazan el marco de cómo percibimos las políticas y la opinión pública hacia el conservadurismo.

Dicho esto, Didier Eribon, uno de los antropólogos que cito en el ensayo (y que en su caso defiende el matrimonio igualitario porque Francia es un país donde ha costado mucho más conseguirlo e incluso hoy, diez años después de su aprobación, se sigue cuestionado ampliamente), explica que el matrimonio igualitario debe ser un derecho para todos mientras el matrimonio a secas también sea un derecho. Pero una vez esto haya sido aceptado socialmente, hay que exigir un desplazamiento y ser autocríticos con lo que se ha planteado. Es precisamente este desplazamiento lo que plantea mi ensayo. Afortunadamente, en España no estamos en una situación como la de Francia y creo que formamos parte de una sociedad suficientemente madura como para analizar y debatir las consecuencias que ha tenido la perpetuación del matrimonio instrumentalizando a la gente LGTBI; o, remitiendo a la pregunta previa, hablar del ‘pinkwashing’ que se ha hecho del matrimonio instrumentalizando a la gente LGTBI, cuando era una institución criticada por los feminismos o la izquierda en los 80 y 90.

P. Después de leerte me surge la duda de si te gustaría que lo marica absorbiese lo gay, si quieres que lo lidere o simplemente que se acepten como narrativas distintas.
Creo que lo gay nos obliga a las personas LGTBI españolas, concretamente a los maricas, a los hombres que tienen sexo con hombres, a observarnos a nosotros a través de la óptica de Estados Unidos, de la óptica anglosajona. Por el tipo de ocio que consumimos, por el tipo de cultura que nos llega, los productos culturales, las series, las películas, la narrativa ‘bestseller’. Digamos que el eje de las personas que viven en Europa está desplazado hacia Estados Unidos. Entonces, sí que creo que reivindicar la palabra marica es, de alguna manera, volver a conectar un poco con la realidad cultural local. Todas las personas tienen el derecho a definirse desde el lugar y desde la etiqueta que les sea más cómoda, o incluso a deshacerse de todas las etiquetas si les resulta mejor, pero soy de la opinión de que ha llegado el momento de reivindicar lo marica y exigirle respeto, lo cual no tiene por qué desplazar ni absorber lo gay.

P. Comentas que la LGTBIfobia y el clasismo están entrelazados, que son el mismo problema. ¿Pero cómo persuades a quienes poseen ciertos privilegios a renunciar a ellos en beneficio de la igualdad?
La solución más fácil que te daría es «eat the rich». Pero también entiendo que hay otras formas que no requieren de comerse a nadie, a menos que sea una parafilia de la persona que desea ser comida. En todo caso, yo creo que hay herramientas de redistribución que demuestran que aquellas sociedades más igualitarias, o aquellas sociedades donde hay mayor igualdad de oportunidades, redundan en el beneficio común y son positivas para todas. Estoy bastante seguro de que hay gente que tiene tantísimo dinero que no va a saber qué hacer con él en su vida y que va a morir sin haberlo gastado. Realmente hay un fetichismo de la acumulación de riqueza, de la acumulación material. Entonces, se trata más bien de un cambio cultural y de percibir que no necesitamos tanto dinero, ni acumular tanto como creemos, y que redistribuyéndolo tendríamos una sociedad mejor, incluso para las personas que acumulan. Bibliotecas del tiempo, bibliotecas de objetos, modos colectivos de poseer… Es difícil de conseguir, porque como explicaba antes, nos han convencido de que la acumulación y el éxito son sinónimos. Pero estoy seguro de que podemos llegar a este cambio cultural.

P. ¿Puedes compartir ejemplos personales de privilegios a los que hayas tenido que renunciar y las ventajas que has encontrado al hacerlo?
A través de este ensayo, lo que planteo es que hay que cuestionar también el concepto de privilegio, porque hemos llegado a un punto en que se está llamando privilegios a derechos básicos. Tú tienes una casa, ¡qué privilegiado eres! Tú no has estado nunca en el paro, ¡qué privilegiado! Tú tienes derecho a voto y yo no, ¡qué privilegiado! Y no. Estamos llamando privilegios a cosas que son derechos. La diferencia entre un privilegio y un derecho es que el privilegio no debería tenerlo nadie y el derecho debería tenerlo todo el mundo. En el momento en que llamamos privilegio a trabajar, tener un hogar o votar, estamos diciendo que no habría que tenerlo, cuando en realidad se trata de derechos que habría que garantizar.

En mi caso, la experiencia que tengo como hombre blanco ocupando espacios me ha hecho darme cuenta de que en muchas ocasiones había gente que no es que no tuviera opinión o no quisiera expresarla, es que no lo hacía porque mi presencia, por una tradición cultural, les lleva a callarse, como es el caso de mujeres que no expresan su opinión en espacios masculinizados o personas racializadas que no expresan su opinión en espacios muy blancos. ¿Y qué es lo que yo he ganado? Pues simplemente el hecho de escuchar una experiencia diferente a la mía, y la maravillosa sensación de cambiar de opinión me parece ya un motivo para callarse de vez en cuando.

P. En el ensayo haces notar la diferente percepción social entre la prevención del embarazo y la prevención del VIH. ¿Cómo podríamos desafiar los estereotipos de género y las normas sociales para promover una visión más equitativa de ambas formas de prevención?
Sí, en el ensayo hago esta afirmación partiendo del contexto del análisis de lo que viene a ser el discurso médico. En un primer lugar, para conseguir superar estos estigmas que hay hacia la prevención del embarazo o hacia la prevención del VIH, que presento como diferenciados. Incido mucho en que las mujeres que son responsables de su salud sexual y reproductiva son estigmatizadas y tratadas de putas, de zorras o de guarras. Y lo mismo nos pasa a los maricones. Lo que creo que hay que hacer es reformar en primera instancia el discurso médico. ¿Por qué? Porque la medicina, incluso en 2023, está diseñada desde el punto de vista del hombre cisheterosexual. Por poner un ejemplo, los testeos de medicaciones o de tratamientos médicos se siguen haciendo sobre cuerpos de hombres cis y occidentales, y esto ignora por completo la diversidad fisiológica que hay en todos los cuerpos del planeta. En consecuencia, vemos que hay efectos secundarios no previstos, o desdeñados, en los cuerpos de las mujeres o de las personas de otros orígenes que no sean europeo o estadounidense. Creemos que el discurso médico es neutro porque es ciencia, pero lo cierto es que está atravesado por los prejuicios de las personas que hacen la ciencia.

Esto obviamente tendrá también una incidencia en el discurso social porque los médicos, los doctores, los estudios sobre salud, los ministerios, son instituciones que percibimos como autoridad, son personas cuyos discursos respetamos. En el momento en que veamos a una persona que entendemos como autoridad en una materia cuestionar el machismo o el prejuicio homófobo que hay dentro de la medicina, creo que la sociedad en general comenzará a cambiar su perspectiva sobre estos tratamientos.

P. Está claro que hay que seguir combatiendo la homofobia, pero ¿hay otras maneras de hacerlo que no sea desde lo LGTBI?
De hecho, la única manera de hacerlo es no haciéndolo desde allá, porque cuando decimos que la homofobia debe ser combatida por las personas LGTBI, lo que estamos haciendo es obligarlas a llevar la carga de su propia defensa. Y, de algún modo, esto tiene una cara B muy fea. Cuando decimos que las personas LGTBI son las responsables de educar y de evitar la homofobia, lo que estamos asumiendo es que al recibir una agresión homófoba, es también culpa de ellas porque no han sido suficientemente pedagógicas o no han sabido explicarse para evitar esa agresión. Por tanto, yo creo que la mejor manera de combatir la LGTBIfobia es que las personas que no son LGTBI se den cuenta de ella y la combatan entre ellos. Es decir, si tú eres un tío heterosexual y escuchas a un amigo tuyo, o lo ves en el grupo de WhatsApp, diciendo barbaridades sobre las personas LGTBI, intervén.

P. ¿Qué les dirías a las infancias de hoy para que sean más maricas el día de mañana?
La clave no está tanto en qué decirles a las infancias, porque las infancias son tremendamente maricas. Lo que quiero decir es que los niños, las niñas y les niñes, antes de ser educadas en sociedad, hacen cosas tremendamente maricas. Si un niño ve a su hermana jugando con una Barbie y le apetece, lo dice sin ningún complejo a los tres, a los cuatro, a los cinco años. Pero deja de decirlo conforme crece. Los vamos desamariconando conforme los educamos, en el momento en que decimos: «No, tú no puedes jugar con una Barbie porque eso es de niñas»; «No, tú tienes que ir al fútbol y no puedes ir a ‘ballet’»; «No, tú tienes que llevar pantalones y no puedes llevar falda». No se trata tanto de qué le diríamos a las infancias, se trata de desencasillar la infancia en el sentido que antes decía de un horizonte ‘queer’ sin límites. Yo entiendo que le tienes que poner límites como a qué hora se tiene que ir a dormir, pero no aceptar que un niño quiera hacer una cosa que tú consideras de niña, o que una niña quiera hacer una cosa que tú consideras de niño, no es un límite, es un prejuicio que estás imprimiendo en esta niñe, niña o niño, que va a crecer creyendo que aquello que no hacía daño a nadie, jugar con una muñeca, es algo tremendamente malo y perverso. Las infancias, para que sean más maricas, tienen que tener paternidades y maternidades más maricas.

P. «Amariconad el mundo», dice en imperativo el último capítulo, al que luego siguen unas páginas que rebosan de cuidados y ternuras. A quienes puedan pensar que tienes intención de ‘queerizar’ lo cishetero, ¿qué les dirías?
Que sí, que absolutamente tengo la intención de ‘queerizar’ lo cishetero. Creo que durante todos estos años de activismo, aunque se ha pretendido que lo LGTBI parezca más cishetero, nos han llevado algunas frustraciones dentro del colectivo. De alguna manera parece que teníamos que recortarnos nosotros aquellas estridencias, como decía en la pregunta previa de aquel niño que tiene que evitar jugar con una muñeca. Lo mismo ocurre cuando llegas a ser adulto, resulta que tienes que evitar hacer cosas con mucha pluma para evitar llamar la atención en el trabajo. O tienes que evitar especificar en un contrato de alquiler que tu pareja es del mismo género. Todas estas cosas están imbricadas en la deriva de los últimos años que nos ha llevado a parecer más cishetero para ser aceptados. Lo cual me lleva a preguntarme si hoy en día hay menos LGTBIfobia porque la gente es más respetuosa o porque las personas LGTBI parecemos menos LGTBI que antes.

En cuanto a ‘queerizar’ lo cishetero, quiero decir que en el momento en que las personas cishetero desdibujen sus límites, sean estridentes, tengan pluma y encuentren alegría en ello, porque han tenido que renunciar a muchas cosas que les harían felices para llegar a ser cishetero, ya no habrá la posibilidad de que te digan en un contrato de alquiler que no puedes acceder a la vivienda porque «tienes demasiada pluma y aquí buscamos una familia normal»; porque lo normal no existirá, no habrá una persona cishetero con la que compararte para decir «ella es más normal que tú y, por tanto, le vamos a dar el alquiler o el contrato de trabajo a ella».

P. ¿Harry Styles es marica mala o no?
Pues voy a romper una lanza por él porque todo el mundo está cuestionando su sexualidad por cómo va vestido. Y llevar la ropa que te dé la gana como lo hace él, independientemente de cuál sea su género, su orientación afectivo-sexual, es de marica mala.

P. ¿Rosalía?
Pues depende. Por ejemplo, Rosalía con Tokischa es una marica malísima, de las mejores. Me encanta, porque es un videoclip y un tema que habla sobre la sexualidad femenina, la sexualidad entre mujeres. Lésbica o sáfica, totalmente desacomplejada, reivindicando ser tremendamente guarras, cerdas y estar orgullosas de ello. Eso es supermarica. En cambio, Rosalía con Rauw Alejandro, la ruptura… está teniendo una narrativa tremendamente cisheterosexual, de marica buena, de se ha acabado una relación romántica y está supertriste y hay que hacer un drama de ello. Cuando yo creo que lo reivindicativo de una marica mala es que aunque se acabe el vínculo puedes tener una relación maravillosa, alegría, felicidad y promiscuidad con tu expareja.

P. ¿Samantha Hudson?
Es lo más marica mala que existe ahora mismo en el panorama español. Su voluntad férrea de ser estridente, de llamar la atención, de no pasar desapercibida y de decir siempre lo que le dé la gana sin pedir perdón ni permiso, es el modelo de marica mala por antonomasia.

P. ¿Almodóvar?
En el ensayo digo que marica mala no se es, sino que se hace. Y la filmografía de Almodóvar es tremendamente marica mala, y como castellano manchego y maricón, me he educado con ella.

jueves, 29 de junio de 2023

#hemeroteka #lgtbi #ekainak28 | Faxismoa eta «zuriketa arrosa» salatu dituzte kalean

Jendetsua eta koloretsua izan zen Gasteizen egindako manifestazioa //

Faxismoa eta «zuriketa arrosa» salatu dituzte kalean

LGTBI Komunitatearen Nazioarteko Egunean mobilizazioak egin dituzte. Bilbokoan, mugimenduaren «izaera antikapitalista» nabarmendu dute
Gotzon Hermosilla | Berria, 2023-06-29
https://www.berria.eus/paperekoa/1925/004/001/2023-06-29/faxismoa-eta-zuriketa-arrosa-salatu-dituzte-kalean.htm

Berriro ere, LGTBI mugimenduak kalera jo du ekainaren 28a kari, eta, harrotasuna eta komunitatearen eskubideak aldarrikatzeaz gain, bi mezu nagusi plazaratu ditu: erakundeek bultzatzen duten «zuriketa arrosa» salatzea, eta faxismoaren oldarraldiari buru egiteko beharra nabarmentzea.

Bilbon, ‘Pinkwashing-ak itotzen gaitu, transmaribollo antolakuntza’ goiburupean egin zuten manifestazioa. Instituzioek egiten duten pinkwashing-a edo «zuriketa arrosa» salatu zuten, eta, esaterako, Bizkaiko Foru Aldundiak eta Bilboko Udalak antolatu dituen ekitaldietan parte ez hartzeko deia egin zuten, «mugimenduaren borroka monopolizatu eta hortik etekin ekonomikoa atera nahi duen marka instituzionala» delakoan.

Manifestazioa Zabalburu plazatik abiatu zen, eta San Frantzisko auzoa zeharkatu zuen, handik udaletxerantz egiteko. «Inor ez da ilegala», «Harrotasuna ez dago salgai» eta antzeko oihuak etengabeak izan ziren mobilizazio osoan.

Manifestazioaren amaieran irakurritako agirian, ekainaren 28a «borrokarako eguntzat» jo zuten, eta mugimenduaren izaera antikapitalista nabarmendu zuten: «Gure harrotasuna Poliziaren aurkako protesta antifaxista eta antikapitalista bezala jaio zelako, gure aldarrikapenak kapitalarentzat onargarria eta komenigarria den arrosa kolorean ito nahi dituztenen aurka egin nahi dugu modu argian».

Gasteizen, ‘Zaindu dezagun elkar faxismoaren kontra’ lelotzat hartuta egin zuten manifestazioa. Donostian eta Iruñean ere egin zituzten mobilizazioak. Ipar Euskal Herrian, berriz, larunbatera aurreratu zituzten LGTBI Komunitatearen Nazioarteko Egunaren ekitaldiak.

Erakundeak eta alderdiak
Ekainaren 28a dela eta, erakunde gehienek bat egin dute LGTBI kolektiboaren eskubideen aldeko aldarriarekin. Eusko Legebiltzarrean, legebiltzarkideek elkarretaratzea egin zuten egoitzaren aurrean, ‘Eskubideen eta aniztasunaren alde’ lelopean. Vox ez beste alderdi guztietako ordezkariak egon ziren han. Nafarroako Gobernuak eskubide horien alde lanean jarraitzeko konpromisoa berretsi du, eta Maria Txibite lehendakariak «atzerapausorik» ez emateko deia egin du.

Eusko Jaurlaritzaren Berdindu zerbitzuak «eraso homofoboak» salatu ditu, eta, bereziki, duela gutxi Villabonan (Gipuzkoa) eta Ortuellan (Bizkaia) gertatutakoak gogorarazi ditu.

Halaber, «albiste onak» ere nabarmendu nahi izan ditu Berdinduk, eta, horien artean, Espainiako trans legea onartu izana goraipatu du.

EAJren izenean, Iñigo Iturrate legebiltzarkideak esan du bere alderdiak «pertsona guztien aniztasuna, askatasuna eta giza eskubideak» aldarrikatzen dituela.

EH Bilduk, berriz, konpromisoa berretsi du «eskuindarrek aldarrikatzen duten gorrotoaren eta eskubideetan atzera egitearen aurka», Bel Pozueta Espainiako Kongresuko diputatuak esan duenez: «Politika publiko integralak eta sendoak sortzeko konpromisoa hartzen dugu euskal jendartearekin, ikuspegi feministan eta LGTBIn oinarritutako zerbitzuak garatzeko eta babes kolektiboko mekanismoak ezartzeko bideak irekitzeko».

PSE-EEk sare sozialen bidez egin du bat ekainaren 28ko aldarrikapenekin, bereziki «beldurrik eta murrizketarik gabe bizitzeko eta aske izateko» aldarriarekin. Ahal Dugu-k eskuin muturretik datozen gorroto diskurtsoez ohartarazi du: «Hotzikara ematen dute».