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viernes, 31 de enero de 2025

#hemeroteca #identidades | "El español es idioma de pobres", dice el director de 'Emilia Pérez'

Jacques Audiard //

"El español es idioma de pobres", dice el director de 'Emilia Pérez'

Euronews, 2025-01-31

https://es.euronews.com/2025/01/30/el-director-de-emilia-perez-siembra-la-polemica-el-espanol-es-un-idioma-de-pobres

Jacques Audiard, director de la película 'Emilia Pérez' (nominada a 13 premios Oscar 2025), ha levantado ampollas entre el público latinoamericano (especialmente México) por una película que califican como llena de estereotipos.

Ni una malinterpretación de las palabras ni una traducción errónea. Jacques Audiard, director de la película 'Emilia Pérez' (nominada a 13 premios Oscar 2025), ha levantado ampollas entre el público latinoamericano (especialmente México) por una película que califican como llena de estereotipos. Si bien es cierto que el francés llegó a pedir disculpas por esta cuestión, ahora se ha viralizado un vídeo de unas declaraciones que hizo el pasado 21 de agosto para 'Kombini' en las que descalifica al idioma español.

"El español es una lengua de países emergentes, una lengua de países modestos, de pobres y de migrantes", afirmó Audiard en su momento. Si bien es cierto que puede que la intención del director no fuese ofensiva, tampoco deja mucho lugar a pensar que fue con buena intención.

La presidenta de México [Claudia Sheinbaum] señaló que, quitando los estereotipos que muestra la película y sin ser ella una persona que comulgue con la censura, México es conocido mundialmente por la historia y riqueza cultural que muestra.

"Nosotros no creemos en la censura, creemos en la libertad de expresión, pero al mismo tiempo nos corresponde y, además, está ocurriendo, el reconocimiento de México por su historia, su cultura y sus tradiciones. A nosotros nos corresponde seguir promoviendo, sin aquellos gastos que se hacían, a México como lo que somos: una potencia cultural", expresó desde el Palacio Nacional. Quiso apuntar además el aumento del turismo en 2024 con respecto al año anterior: "No llegaría este turismo si hubiera una imagen negativa de México. Los mexicanos guardamos mucho orgullo de nuestra nacionalidad, de lo que somos".

La película cuenta la historia de un exiguo narcotraficante conocido como 'Manitas' (Karla Sofía Gascón) que aspira a convertirse en una mujer respetada. La transición hacia el género femenino y su reconversión de los pecados pasados mueven un guión y una fotografía que le han granjeado situarse con 13 nominaciones a los premios más importantes del cine, empatando con películas como 'El señor de los anillos: la comunidad del anillo' o 'Forrest Gump' y por detrás de filmes como 'La La Land' o 'Titanic', que recibieron 14 en total.

domingo, 11 de agosto de 2024

#hemeroteca #lgtbi | Murad Odeh, activista palestino LGTBIQ+: "Ser queer no puede desligarse de vivir bajo la opresión militar de Israel"

Murad Odeh //

Murad Odeh, activista palestino LGTBIQ+: "Ser queer no puede desligarse de vivir bajo la opresión militar de Israel"

Murad Odeh salió del armario a los 14 años, pero la falta de referentes con quien identificarse le llevó a desvincularse de sus orígenes árabes. Veinte años más tarde, defiende que esta idea es consecuecia de la imposición occidental de lo que es “ser queer”
Maria d'Oultremont | Desalambre, El Diario, 2024-08-11
https://www.eldiario.es/desalambre/murad-odeh-activista-palestino-lgtbiq-queer-no-desligarse-vivir-opresion-militar-israel_128_11501510.html

Con 14 años, Murad Odeh salió “del armario”. Entonces, el contexto social le obligaba a “ser gay, o ser palestino”, no podía ser ambas cosas. Nacido en el seno de una familia muy conservadora, Murad creció en Valencia. Sus padres y abuelos escaparon de la Guerra de los Seis Días de 1967 de su ciudad natal, Nablus, en la Cisjordania ocupada. “Permanecieron un tiempo en Libia hasta que llegaron a la capital valenciana”, cuenta mientras se ajusta la kufiya alrededor del cuello.

Sin sentirse “ni de aquí ni de allí”, Murad recuerda cómo su familia marcó mucho la diferencia entre ellos y los otros. “Me parece que es algo bonito y que forma parte de la resistencia cultural que muchas madres y mujeres musulmanas tratan de no olvidar”, explica. El problema que acarrea esta diferenciación no son las tradiciones culturales, sino la creencia de que ser palestino y gay son dos elementos incompatibles, “y eso implica negar tu propia identidad, por imposible que sea”, sostiene. De hecho, cuando le dijo a sus parientes quién era, “se lo tomaron muy mal”. “Para ellos fue como si renunciara a mi identidad palestina, lo vieron como una traición”.

Con mucha incomprensión y convencido de que sería “imposible” reconciliarse con su familia, a los 21 años se mudó a Madrid. “Ese fue el inicio de una nueva etapa en la que me decía: ya no tengo familia; ya no soy árabe”.

En una entrevista con elDiario.es, el periodista y activista palestino que lucha por los derechos LGTBIQ+ reconoce todo el dolor que supuso renegar de su identidad: un árabe 'queer'. “El problema del colectivo ‘queer’ o LGTBIQ+ árabe es que no tiene modelos a los que asemejarse. Ni a nivel familiar, ni a nivel social. Al menos ese fue mi caso”, asegura el activista. “Es algo muy doloroso”.

Resistencia LGTBIQ+ en Palestina
La principal herramienta a la que Murad tuvo acceso para gestionar esa dualidad fue la terapia, “un privilegio” al que no todos los niños o adolescentes que se encuentran en una situación similar tienen acceso. La segunda, fue un viaje a sus orígenes.

En 2023, Murad viajó a Palestina por primera vez. “Me fui a Cisjordania porque tenía la sensación de que sólo conocía una parte de lo que era el mundo árabe, la que me habían contado mis padres”. “Sin la intención de encontrarme con nada, un día abrí Grindr [aplicación de citas LGTBI] y me encontré con muchos chicos israelíes y extranjeros”, relata el activista. “De repente me escribió una persona sin foto. Empezamos a hablar y me contó que era palestino”.

Murad recuerda este momento como el más sanador de su vida. “Me invitó a dar un paseo con un amigo suyo. Pasó algo que nunca me hubiera imaginado: tres palestinos gais conversando en árabe al lado del muro que rodea el casco antiguo de Jerusalén, como una situación cualquiera en España. Me explotó la cabeza”, recuerda.

Desde ese momento, el viaje de Murad cambió de rumbo y comenzó a ver y conocer los movimientos de resistencia LGTBIQ+ en la Cisjordania ocupada: “Fuimos a Ramala y me enseñaron los sitios donde se reunían y se conocían. Conocí a personas que trabajan con organismos europeos para la creación de redes clandestinas LGTBI” –unos espacios para que las personas del colectivo se conozcan y tengan apoyo psicológico, entre otros servicios–.

Actualmente existen dos organizaciones árabes de defensa de los derechos LGTBIQ+ muy importantes: Aswad y alQaws. La primera trabaja desde Haifa, en Israel. Aswad surgió en 2001 de la mano de mujeres palestinas. La segunda está en Palestina, pero “a veces es desmantelada y es muy complicado contactar con ellos”. Según IGLA World, la Asociación Internacional de Lesbianas, Gays, Bisexuales, Trans e Intersex, la homosexualidad no está prohibida explícitamente en Cisjordania, pero las autoridades pueden recurrir a la ley sobre delitos informáticos para perseguir, torturar y encarcelar a miembros del colectivo ‘queer’, asegura Murad. Por otra parte, en la Franja de Gaza la homosexualidad sigue sigue siendo ilegal como herencia al Código Penal aprobado por el Mandato Británico de Palestina en 1936.

Primero, la liberación de Palestina
Murad se enfrenta a diario a preguntas como: ¿Por qué la comunidad ‘queer’ o LGTBI en Palestina no ha conseguido desarrollar sus derechos? Responderla implica conocer las raíces de fondo y violencias sistémicas a las que se enfrenta el colectivo en Palestina.

“Existen un montón de vertientes, pero la principal es el sistema heteropatriarcal que reside en Palestina, pero también en el resto del mundo árabe”, señala. “El matrimonio en Palestina es muy importante, no solamente como un paso hacia la adultez, sino también como una cuestión que alega al sentimiento nacional; porque cuando están borrando a una población, la procreación es vista como una forma de resistencia”.

La segunda de ellas es la opresión militar israelí: “No nos hacemos una idea de lo complicado que es ni de las consecuencias que tiene la [falta de] libertad de movimiento”, denuncia el activista haciendo referencia al aislamiento entre las poblaciones palestinas y los puestos de control israelíes en las carreteras de Cisjordania. El periodista explica que, cuando las fuerzas israelíes impiden que los palestinos circulen libremente, impiden también la libre “asociación, creación de redes de apoyo y de afecto dentro del colectivo”.

Tras experimentar ese control israelí en primera persona, Murad entendió la doble lucha de los ‘queer’ palestinos: “Ser palestino y ‘queer’ no puede desligarse del hecho de ser palestino y vivir bajo la opresión militar. Primero viene la liberación de Palestina y luego, cuando lo consigan, podrán empezar a pensar en la liberación del colectivo”, concluye finalmente. Llegar a esa reflexión fue el primer paso para emprender su lucha.

La homosexualidad “producto del colonialismo occidental”
Murad toma como referente a Jasbir K. Puar, una teórica ‘queer’ y profesora del Departamento de Mujeres y Estudios de Género de la Universidad Rutgers, en Nueva Jersey (EEUU), para entender la problemática a la que se enfrenta el movimiento LGTBIQ+ a día de hoy. “Yo divulgo que la homosexualidad tal y como la entendemos hoy es un producto del colonialismo occidental”, dice.

En su opinión, existen “dos fuerzas contradictorias que perpetúan el estereotipo de lo que es y lo que tiene que ser LGTBIQ+”. La primera viene de “los países musulmanes que utilizan la homosexualidad para desviar la atención de sus crisis internas y asociarla con lo occidental”. La segunda, prosigue, “es la retórica de los países occidentales –dentro de los que se enmarca España– que dicen que el islam es incompatible con los sistemas democráticos y su pensamiento”.

Bajo este prisma, el activismo de Murad busca hacer hincapié en el “trasfondo muy racista” que va en sintonía con los programas electorales de la extrema derecha. “Si tú ves a las sociedades árabes como retrógradas, estás dando pie a la intervención occidental. Si tú pintas a la sociedad palestina como anacrónica, de homófobos y fundamentalistas religiosos, desde aquí [España] vamos a votar para que se intervenga en Palestina”. Pero no es así, sostiene el experto: “La heterogeneidad palestina existe”.

La “burbuja palestina” en la que creció Murad le impidió conocer otras realidades del mundo árabe que sí que hacían referencia a la homosexualidad. “Yo conozco a familias ‘queer’ en Palestina”, asegura sin poder revelar sus identidades, a la vez que enfatiza las referencias homosexuales en la literatura árabe premoderna que se encuentran en las poesías de Abu Nuwas, del siglo XVIII, o en los cuentos de 'Las mil y una noches'. “Fue la moral rígida victoriana la que trajo esa censura a los países que hoy denominamos árabes o de mayoría musulmana”, concluye haciendo referencia a la censura literaria impuesta durante el colonialismo británico.

Mediante la divulgación en redes sociales y conferencias públicas, Murad quiere rebatir “la representación de las sociedades árabes que no corresponde a la realidad”. “Compro el discurso de que la religión y la sociedad tienen un componente homófobo”, admite, “pero si sólo nos focalizamos en los mismos elementos, estamos obviando el resto. Y eso genera racismo, además de perpetuar el estigma”.

martes, 9 de julio de 2024

#hemeroteca #fiestas | Antzuola estrena un himno para sustituir al de los Borbones en el Alarde del Moro

Imagen del Alarde del Moro celebrado el año pasado en Antzuola //

Antzuola estrena un himno para sustituir al de los Borbones en el Alarde del Moro

La nueva marcha del Alarde representará “la identidad popular” y se estrenará en julio del año que viene
Anabel Dominguez | Noticias de Gipuzkoa, 2024-07-09
https://www.noticiasdegipuzkoa.eus/gipuzkoa/2024/07/09/antzuola-estrena-himno-sustituir-borbones-8459228.html

Dentro de once días, el 20 de julio, Antzuola revivirá su Alarde, todo un símbolo del patrimonio cultural de este municipio guipuzcoano que se mantiene vivo gracias al empeño de sus vecinos y vecinas, y su buen hacer por actualizar y adaptar el ritual a la realidad del momento actual.

En los últimos años se han introducido cambios significativos en la singular ceremonia, pero todavía queda alguna asignatura pendiente: sustituir la conocida como marcha del Alarde (Alardeko martxa) por una pieza que represente “nuestra identidad como pueblo”, señala el Ayuntamiento.

Casa real de los borbones
“Desde que supimos que la mencionada marcha es el himno español de la casa real de los Borbones, el deseo del Consistorio de Antzuola ha sido cambiarla. El símbolo colonial que implica este himno no se corresponde con nuestra identidad popular”, insiste el Ayuntamiento.

Entre sus cometidos, la Comisión del Alarde que trata de darle fuelle al ritual y actualizarlo, ha trabajo este año en una nueva marcha, cuya composición se ha encargado al antzuolarra Ion Gurutz Biteri. La pieza ya está lista, como explican los responsables municipales, sin embargo, no se estrenará hasta julio de 2025 “por diferentes motivos”, entre los que citan “la falta de tiempo”.

Será, por tanto, en el desfile del próximo año cuando “podremos disfrutar del himno creado en nuestro pueblo, dando la oportunidad al Alarde de recorrer nuevos caminos, y teniendo como objetivo la participación de todas y todos los vecinos”, apunta el Ayuntamiento que ha querido poner el foco en este nuevo paso de renovación de la ceremonia con una marcha propia “de y para Antzuola”.

Cambios
Así, el principal rito de autoafirmación de la comunidad antzuolarra ha experimentado distintos cambios. De representarse en castellano se dio el salto al euskera; después llegaron la participación de las mujeres y el respeto entre culturas. Y es que 2009 el Alarde ofrece una imagen dignificada de la figura del moro-califa apresado por las tropas antzuolarras, con un remozado discurso y puesta en escena adaptado a los tiempos actuales

martes, 28 de noviembre de 2023

#hemeroteca #lgtbifobia | “Estamos desapareciendo del espacio público y es triste, pero resistimos”

La comunidad queer libanesa resiste frente a los ataques //

“Estamos desapareciendo del espacio público y es triste, pero resistimos”

Durante los últimos meses la comunidad queer libanesa está siendo atacada por discursos y comportamientos de odio a diferentes escalas. Colectivos de activistas ven detrás de esta escalada la sombra de un poder dispuesto a todo para desviar la atención, en un contexto interno candente.
Ann Sansaor | Pikara Magazine, 2023-11-28
https://www.pikaramagazine.com/2023/11/estamos-desapareciendo-del-espacio-publico-y-es-triste-pero-resistimos/ 

El pasado 23 de agosto, cuando el bar Om acogía en Beirut un espectáculo de drag queens, el establecimiento fue asaltado por un grupo de hombres. Aunque no se registraron personas heridas, el balance fue elevado: a los cuantiosos destrozos materiales se sumó el trauma sufrido por quienes asistían al espectáculo, gente que fue retenida a la fuerza en el local y obligada a contemplar la escena durante interminables minutos.

Un acto que es todo menos aislado. En Beirut, donde en 2017 tuvo lugar la primera manifestación del Orgullo de la región, la comunidad queer sufre desde hace meses ataques e intimidaciones constantes. Una ola de ensañamiento que alcanzó su cúspide este verano y un odio que parece responder a una agenda política. Así, el ataque fue reivindicado por los Soldados de Dios, una milicia cristiana que se declara protectora de la moral libanesa, y que advirtió en su cuenta de X –antiguamente Twitter– que “esto era solo el inicio”.

Unas amenazas que han conmocionado a la comunidad, sobre todo porque está claro que el Estado, ausente y corrupto, no tiene ninguna intención de proteger a las personas acosadas por su identidad u orientación sexual. A esto se le añade que desde hace un año está sumergido en una crisis multidimensional, sin presidente de la República y sin gobierno, que hace la vida imposible a la población. Un paisaje sobre el que siguen reinando fuerzas políticas para las que el respeto de los derechos humanos no es una prioridad.

Amnistía Internacional explicó en el comunicado de prensa sobre el suceso del bar Om que las fuerzas de seguridad internas impidieron que los atacantes entraran dentro del bar, pero no evitaron el ataque ni tampoco arrestaron a ninguno de los agresores. Lo que facilita que la sensación de impunidad impregne a estos matones, que no tienen ningún reparo en utilizar la violencia extrema contra personas y colectivos.

De la esperanza a la parálisis
Líbano ha sido en la última década un refugio queer en un Oriente Medio convulso. Wadih Al-Asmar, cofundador y presidente del Centro Libanés de Derechos Humanos (CLDH), explica: “Antes de 2010 las organizaciones que trabajaban en este tema lo hacían de forma muy oculta. No obstante de 2010 a 2020 hubo oleadas de manifestaciones que crearon una atmósfera revolucionaria en el país, propicia para la emancipación de la causa LGBTQI+”. “Este momento de cambio llevó a la organización de la primera Marcha del Orgullo en el mundo árabe en 2017, así como a la proliferación de espacios seguros para la comunidad”, cuenta por su parte Whard Mougharbel, directora de comunicaciones de Helem, primera organización por los derechos LGBTQIA+ creada en Beirut en 2014.

Unos avances en tolerancia y espacios propios que se han conseguido a pesar de las leyes que siguen vigentes en el país. El artículo 534 del Código Penal, heredado de la época colonial francesa, prohíbe las llamadas relaciones “contra natura” con penas de hasta un año de cárcel. La situación se ha ido deteriorando gradualmente: en mayo de 2018, el Departamento de censura canceló la nueva edición de la Marcha del Orgullo e hizo detener a su organizador. Ese mismo año, la policía hizo redadas periódicas en locales queer de la capital, situación denunciada por Human Rights Watch (HRW) en una carta mandada a l’ONU.

En junio de 2023 se produjo un nuevo punto de inflexión, cuando nueve diputados y diputadas presentaron un proyecto de ley para eliminar el artículo 534 y despenalizar las relaciones entre personas del mismo género. Un intento que, finalmente, fue fallido y desde entonces, estos y estas parlamentarias, han sido objeto de una campaña de acoso por parte de autoridades políticas y religiosas. A partir de aquí se han ido sucediendo ataques por parte de las franjas radicales de todas las confesiones religiosas, una lucha que ha terminado por acercarlas. “Un clérigo suní emitió una fatwa contra el canal MTV, percibido como pro-LGBT, y tendió la mano a Hezbollah. Este hizo cortar el canal en las zonas que controla”, prosigue Mougharbel.

Objetivo: sembrar el terror

Emma Gration, que junto con Latiza Bombé estaban realizando su espectáculo de drag queen en el momento del ataque al bar, describe cómo tuvieron que parar el espectáculo de inmediato y esconderse durante 30 minutos. Con un tono tenso añade que se vieron obligadas a ello. Si no todo podía a escalar “aún más, pero por suerte pudimos escapar del bar con ayuda de la gente”. Estos últimos meses el odio hacia la comunidad queer se ha exacerbado en los diferentes discursos políticos y religiosos. En julio, Hassan Nasrallah, jefe del grupo proiraní Hezbolá, cuya voz es escuchada alto y claro por los chiíes del país – 30 por ciento de la población total – dijo que las personas LGBTQIA+ eran un “peligro para la sociedad”.

El ministro de Cultura libanés, Mohammad Wissam El-Mortada, respondió al ataque en el bar Om cuestionando por qué los servicios de seguridad no habían impedido antes que se “promoviera la homosexualidad”. Su declaración fue acompañada con una pintura bíblica del arcángel Miguel abatiendo a un demonio.

En sus redes sociales el Sheikh Hassan Merheb – miembro superior de la autoridad religiosa sunní Dar al-Fatwa – felicitaba a los Soldados de Dios y arremetía contra la “desviación y el atraso antinatural” en favor de la defensa de “nuestras familias y a la sociedad contra este pensamiento degenerado y destructivo”.

A pesar de todo, Gration afirma que “no tiene nada que ver con la comunidad LGTBIQA+ directamente, sino con la libertad de expresión”, ya que los ataques también se dirigen hacia comediantes, periodistas o abogados, entre otros. Contra este hecho, el 25 de agosto, 18 organizaciones de medios de comunicación, entre las que figuran L’Orient-Le Jour, MTV o Nidaa al-Watan, emitieron una declaración conjunta que expresaba que “[la] demonización de las libertades, en sus diversas formas, bajo el pretexto de ‘combatir la homosexualidad’, inevitablemente afectará todas las libertades públicas”.

El sábado 30 de septiembre 24 organizaciones de la sociedad civil organizaron en el centro de Beirut una marcha por las libertades que pretendía llegar hasta el Ministerio del Interior. Sin embargo, esta también fue acusada en los medios de comunicación de “promover la homosexualidad”. Según una nota de prensa del 3 de octubre de Amnistía Internacional, “en los últimos meses, grupos libaneses han calificado el uso de ‘libertades’ y ‘derechos’ como ‘propaganda’ LGBTI, instando a la criminalización de cualquier promoción de los derechos LGBTI en Líbano”.

“Cuando llegamos a la marcha, vimos mucha gente alrededor que nos atacó como si estuviera meticulosamente preparada”, describe con rabia Mougharbel. Como pasó con la agresión anterior, explica que “después de recibir una paliza, abrí las redes sociales para buscar apoyo. Lo único que encontré fue odio”.

En busca de un chivo espiratorio
Tanto Whard Mougharbel como Emma Gration coinciden en que, estos ataques, aunque son llevados a cabo por milicias callejeras, tienen el mismo denominador común: las autoridades libanesas. Y afirman que estas agresiones suelen producirse cuando salta algún escándalo relacionado con la desastrosa situación económica del país, al parecer, con la intención de taparlo. Por ejemplo, el ataque al bar Om sucedió al mismo tiempo que se publicaba una auditoría que denunciaba “las malas praxis” del Banque du Liban (Banco del Líbano). Esta, fue exigida por estados extranjeros donantes después que en 2019 el Banco se viera afectado por un colapso financiero que congeló los ahorros de la mayoría de sus clientes. “Siembran terror, hacen el trabajo sucio para permitir que los líderes libaneses mantengan el poder desviando la atención de los problemas reales”, dice Whard Mougharbel.

“Existe una especie de unión sagrada de todos los oscurantistas, suníes, chiíes y cristianos, en torno a esta cuestión. Buscar chivos expiatorios entre las minorías sexuales es una estrategia que conviene a la clase política libanesa, pero también a la oligarquía financiera y a los clérigos, todos ellos interesados en desviar la atención de la población de los delitos financieros que se han cometido o de la negligencia del gobierno”, explica el científico libanés Karim Émile Bitar.

Estos escándalos financieros que azotan al país desde hace una década fueron la gota que colmó el vaso para que se iniciara la Revolución del 17 de octubre en 2019. Entonces, miles de personas desafiaron el ‘statu quo’ libanés. Ahora, los líderes políticos, temerosos de volver a llegar al límite de perder el control de la situación, “están haciendo todo lo posible para impedir las manifestaciones y que la gente vuelva a las calles”, afirma Mougharbel.

“Por desgracia, la reacción por parte de las fuerzas políticas y de sus seguidores es muy violenta contra todas las personas de la comunidad queer. Somos el eslabón más débil, y por tanto las más expuestas a este tipo de venganza”, analiza Wadih el-Asmar presidente del Centro Libanés de Derechos Humanos.

Esto también está afectando a las organizaciones que trabajan por la defensa de los derechos LGBTQIA+. “Nuestra misión era integrar y descentralizar servicios para dárselos a la comunidad y este es un desafío importante”, cuenta Whard Mougharbel de la oenegé para la protección LGBTQIA+ Helem. Sin embargo, ahora se encuentran ante la imposibilidad de aportar este servicio a la sociedad. A esto se suma el peligro de que sus actividades sean prohibidas por la criminalización que están sufriendo. De hecho, en junio de este año el Centro Cultural Islámico presentó a la fiscalía una solicitud de cierre del Helem. Esta demanda fue dirigida al Ministerio del Interior, quien no tomó medidas al respecto, pero si restringió los actos relacionados con el mes del Orgullo.

“Debemos cambiar el sistema con un enfoque revolucionario”
La escena drag queen ha sido una gran partícipe de la cultura pop libanesa a mediados de los noventa y principios de los dos mil. El mejor ejemplo es Bassem Feghali, que en 2006 tenía un programa en la radio estatal llamado “Alf Wayle Bi Layle”, donde cada día imitaba a una celebridad diferente. Actualmente, otras muchas han seguido su estela como Andrea, Zuhal o Diva Beirut. “Fui educada en un país que en la región era considerado la tierra de la libertad, pero eso ha cambiado. La cultura drag queen en el Líbano es antigua y está integrada en nuestra identidad colectiva”, describe Whard Mougharbel.

“Nadie destaca el talento de las drag queens y de los espectáculos”, apunta Ivy Enchanté, modelo trans que abandonó el Líbano por la situación económico-social y ahora vive en Portugal. Y añade con indignación: “He viajado por muchos países en los últimos dos años y, para ser sincera, la escena queer en el Líbano es muy buena en comparación con otros países”. Emma Gration explica orgullosa que ellas llevan haciendo espectáculos en Beirut desde hace ocho o nueve años y no era un problema, “porque siempre ha habido drag queens aquí”. Para ella la cultura drag forma parte de una especie de lugar seguro: “Cantamos, bailamos, hacemos que la gente se sienta bien en los tiempos que corren en Líbano”.

Actualmente, sin embargo, la situación de inseguridad les está obligando a invisibilizarse. “Las mujeres trans se ven reducidas a dejarse crecer la barba, yo misma también he tenido que cortarme el pelo”, manifiesta Whard. “Estamos desapareciendo del espacio público y es triste, pero seguiremos resistiendo lo mejor que podamos.”

“Nadie está a salvo, al atacarnos a nosotras están atacando a todas las minorías y personas discriminadas que hoy están en peligro”, advierte Wahrd Mougharbel. En el Líbano la ira también se lanza contra las personas refugiadas sirias, así como otros colectivos migrantes que viven a la sombra de la sociedad libanesa.

Ivy Enchanté manifiesta con tristeza que con la situación que hay actualmente no volverá pronto a su país: “Necesito protegerme”. A lo que Emma Gration añade “Esto no significa que no estemos luchando, simplemente no tan visible como antes”.

“Nuestra lucha es interseccional, no se trata solo de derechos queer, debemos cambiar el sistema con un enfoque revolucionario”, apunta Mougharbel. Estas palabras evocan a los sentimientos de cambio radical que inundaron el país en 2019: derribar el sistema sectario, desarmar a las milicias, luchar contra la corrupción y por una justicia independiente y, sobre todo, devolver al Líbano la soberanía que ha perdido como consecuencia de las luchas de poder regionales. “El futuro del Líbano dependerá tanto de su capacidad de manejar las guerras subsidiarias que ocurren en su territorio, y de su facultad de defender las libertades públicas”, concluye Karim Emile Bitar.

Desde el pasado 7 de octubre, sin embargo, se baraja la posibilidad de que el Líbano sea arrastrado a una inminente guerra contra el Estado israelí, por lo que ahora mismo la frustración y el miedo recorre a todo el país. “Me temo que, una vez superado el momento de extrema tensión regional que estamos viviendo, la comunidad LGBTQI+ volverá a encontrarse en el punto de mira y será blanco de formas aún más violentas por parte de los reaccionarios del país”, analiza Wadih el-Asmar.

jueves, 27 de abril de 2023

#hemeroteca #lgtbifobia | El presidente de Uganda no ratifica de momento el proyecto de ley anti-LGBTIQ

Google Imágenes / Yoweri Museveni //

El presidente de Uganda no ratifica de momento el proyecto de ley anti-LGBTIQ
EFE | Swissinfo, 2023-04-27

https://www.swissinfo.ch/spa/uganda-lgbtiq_el-presidente-de-uganda-no-ratifica-de-momento-el-proyecto-de-ley-anti-lgbtiq/48467682

El presidente de Uganda, Yoweri Museveni, rechazó ratificar de momento el polémico proyecto de ley aprobado el pasado 21 de marzo por el Parlamento contra la "homosexualidad" en el país, y pidió que el texto se modifique para que no condene la identidad de las personas de este colectivo, sino sus actos.

"El proyecto de ley propuesto debería ser claro para que lo que se criminalice no sea el estado de alguien que tiene una tendencia desviada, sino las acciones de alguien que materializa esa desviación o promueve la misma de cualquier manera", dijo Museveni en una carta leída ante el Parlamento este miércoles por el vicepresidente de la cámara, Thomas Tayebwa, según recogen hoy medios locales.

En este sentido, el mandatario pidió a los parlamentarios que incluyan un artículo en la propuesta legislativa que "establezca claramente (...) para evitar cualquier duda, que una persona que es acusada o sospechosa de ser homosexual y no ha cometido un acto sexual con otra persona del mismo sexo, no ha cometido un delito".

Según Museveni, la norma debería contener también una disposición que "facilite a quienes han estado involucrados previamente en la homosexualidad presentarse ante las autoridades sanitarias pertinentes u otras autoridades con el objetivo de buscar ayuda".

El mandatario ugandés advirtió asimismo que el artículo del proyecto de ley que exige denunciar a las personas homosexuales puede generar "contradicciones" y "problemas constitucionales" con la disposición que condena las "falsas acusaciones sexuales".

"Esto podría presentar desafíos para la implementación del proyecto de ley y podría ser una fuente de conflicto en la sociedad", afirmó Museveni, al remitir el texto legal de nuevo al Parlamento para su "reconsideración".

Después de leer la carta, Tayebwa despachó la norma al Comité de Asuntos Legales y Parlamentarios de la cámara para su revisión, tras lo que deberá ser discutida y votada de nuevo por los diputados.

"Lo que está claro es que nuestra sociedad no acepta la conducta y las acciones homosexuales", subrayó Museveni en su misiva, a pesar de sus objeciones al proyecto legislativo.

Más del 70% de los parlamentarios ugandeses votaron a favor de este proyecto legislativo contra las personas LGBTIQ (lesbianas, gais, bisexuales, transgénero, intersexuales y queers), que busca castigar con la pena de muerte lo que considera como "homosexualidad agravada".

La "homosexualidad agravada" es un término amplio usado en el texto para referirse al hecho de mantener relaciones íntimas con un menor de edad u otros grupos vulnerables.

Además, la norma propone penar con 20 años de prisión a los que mantengan relaciones íntimas con personas del mismo sexo, anuncien, publiquen o brinden apoyo financiero a cualquier acto, privado o público, de la comunidad LGBTIQ o simplemente quien se identifique como "lesbiana, gay, transgénero, 'queer' o cualquier otra identidad sexual o de género contraria a las categorías binarias de hombre y mujer".

El proyecto legislativo ha sido duramente criticado por las Naciones Unidas, la Unión Europea (UE) y Estados Unidos, así como organizaciones de derechos humanos.

En 2014, Museveni ya aprobó una ley que pedía la cadena perpetua para los "homosexuales reincidentes", pero el Tribunal Constitucional ugandés acabó anulándola tras argumentar que no hubo suficiente cuórum durante su votación en el Parlamento.

En la actualidad, en Uganda prevalece una ley de 1950 -el país se independizó del Reino Unido en 1962- que penaliza hasta con cadena perpetua las relaciones íntimas entre personas del mismo sexo, si bien no suele aplicarse.

lunes, 13 de marzo de 2023

#libros #feminismo #decolonial | Colonialidad, género y democracia

Colonialidad, género y democracia / Breny Mendoza.
Tres Cantos, Madrid: Akal, 2023 [03-13].
254 p.
Colección: Inter Pares.

/ ES / ENS / Libros / Decolonial / Feminismo / Género / Poder / Política
 
📘 Ed. impresa: ISBN 9786078898077 / 20,00 €
📝 Cita APA-7: Mendoza, Breny (2023). Colonialidad, género y democracia. Akal.


[.es] Los ensayos reunidos en este libro se constituyen a partir de conversaciones que la autora lleva con distintas tradiciones del pensamiento decolonial tanto del Norte como del Sur. Ponen en diálogo a autores, autoras y corrientes de pensamiento que suelen estar distanciados geográfica y lingüísticamente, o que han sido artificialmente separados para colocar el Norte europeo como único referente de la
historia de la colonialidad. En el proceso, se desmitifican no sólo teorías y conceptos, sistemas de creencias y prejuicios que han contaminado el relato de la colonización, sino que también se cuestionan los autorrelatos que los europeos han tejido de su propia historia.

‘Colonialidad, género y democracia’ aborda temas que giran alrededor de preocupaciones centrales de la autora, como los orígenes de la democracia y el Estado-moderno en el hecho colonial, el papel del género en la constitución del poder colonial y los aportes del feminismo decolonial, sobre todo de su vertiente indígena, que, según Mendoza, ofrece una de las teorías más complejas y subversivas del feminismo occidental. También explora cuestiones como el Antropoceno o la crisis ecológica, y el modo en que se conciben en ámbitos como el posmodernismo, el poshumanismo y las diversas teorías decoloniales. Para concluir, se presenta un manifiesto feminista como una manera de pasar de la teoría crítica a la acción, de la desesperanza a la esperanza decolonial.

Breny Mendoza
es una académica hondureña, directora y profesora del Departamento de Estudios de Género y de la Mujer en la Universidad Estatal de California, Northridge. Obtuvo su doctorado en la Universidad de Cornell y realizó estudios de pregrado y maestría en la Universidad Ruprecht-Karl de Heidelberg y en la Universidad Libre de Berlín. Entre sus libros figuran ‘Sintiéndose mujer, pensándose feminista’ (1995) y ‘Ensayos de critica feminista en Nuestra América’ (2014); es asimismo coeditora de ‘Rethinking Feminism in the Americas’ (2001), con Debra Castillo y Mary Jo Dudley. Asimismo, ha publicado numerosos artículos en español e inglés en revistas especializadas de América Latina, Europa y Estados Unidos.


  • ÍNDICE
  • Introducción
  • Sección I. Conexiones coloniales
  • I. La cuestión del Imperio español y la Leyenda Negra
  • II. Conexiones coloniales
  • III. Teoría decolonial comparada
  • IV. ¿Puede salvarnos el subalterno salvarnos?
  • Sección II. La colonialidad del género y la epistemología del sur
  • V. La epistemología del Sur, la colonialidad de género y los feminismos latinoamericanos
  • VI. La colonialidad de género y el poder: de la poscolonialidad a la decolonialidad
  • VII. Filosofía feminista decolonial y las formas de producción de conocimientos en
  • América Latina
  • Sección III. La colonialidad de la democracia
  • VIII. La cuestión de la colonialidad de la democracia
  • IX. Los "fundamentos no-democráticos" de la democracia: un enunciado desde Latinoamérica pos-occidental
  • X. Manifiesto Feminista Decolonial: los nuevos principios de la democracia

viernes, 12 de agosto de 2022

#hemeroteca #lgtbi #lgtbifobia #documentales | Tom Daley presenta su documental contra la homofobia 'Illegal to Be Me'

Bekia / Tom Daley con su marido Dustin Lance Black y su hijo //

Tom Daley presenta su documental contra la homofobia 'Illegal to Be Me'.

El deportista ha viajado durante cuatro años a los países más homófobos de la Mancomunidad de Naciones para retratar la vida de las personas homosexuales que viven en ellos.
A.R. | Bekia, 2022-08-12
https://www.bekia.es/sociedad/noticias/tom-daley-presenta-documental-homofobia-illegal-to-be-me/ 

Tom Daley se ha convertido en toda una figura de la defensa del colectivo LGBTI+. El atleta ha rodado un documental, 'Ilegal to Be Me', cuya traducción al español sería 'Ilegal por ser yo', con el que pretende denunciar la homofobia en los países pertenecientes a la Mancomunidad de Naciones.

El documental nació con la intención de defender que no se celebren Los Juegos de la Commonwealth en aquellos países que posean leyes criminalizando la homosexualidad o promuevan la homofobia. Estos juegos son un evento deportivo, una especie de Juegos Olímpicos a menor escala, en los que únicamente participan los deportistas pertenecientes a los países que forman la Mancomunidad de Naciones.

Durante cuatro años, Daley ha recorrido varios de estos países, "los más homófobos de la Mancomunidad de Naciones", para documentarse a fondo y ver cómo es la vida de los deportistas homosexuales en ellos. Su experiencia le ha llevado a cambiar por completo de opinión. Aunque en un principio defendía que los juegos no se llevasen a esos países, ahora cree que esa medida afectaría sobre todo a las personas homosexuales residentes en aquellos territorios, pues se les culparía directamente como la causa principal de que las competiciones hayan sido retirados de sus países. Durante su viaje, Daley aprovechó para hablar con un cantante pakistaní, lo que fue algo muy revelador para él y le sirvió para cambiar su mentalidad: "Me ha abierto los ojos en muchas cosas diferentes. De donde provienen las leyes, de donde procede la homofobia en primer lugar, es un legado del colonialismo y hablar con él en particular me abrió los ojos".

Para muchos, un tesoro nacional
Según una investigación del gobierno británico, un total de 35 países, de los 54 que forman la Mancomunidad de Naciones, poseen leyes que criminalizan la homosexualidad. Una gran mayoría que, tristemente, se volcaría aún más en contra de las personas homosexuales residentes en sus territorios. Ante las palabras del atleta, miles de personas han mostrado su apoyo a través de las redes sociales, defendiendo a Daley como un tesoro nacional.

El deportista ha entrevistado a varias personas durante su documental, que le han ayudado a ver la situación desde otra perspectiva. "Poder abordarlo con menos opresión y brindar a las personas la oportunidad de aprender y crecer", ha explicado durante una entrevista para presentar su documental. "Tener la postura pro derechos LGTB a la vanguardia del espíritu de los juegos de la Mancomunidad de Naciones y, por ejemplo, limitar a ciertos países para que no puedan alojarlo", ha explicado Daley, explicando las diferentes formas de ayudar a que los países más homófobos consigan abrir su mente y avanzar en cuanto a derechos. El deportista también ha defendido otras medidas como, por ejemplo, animar a los países con leyes homofóbicas a exhibir la bandera del colectivo en eventos deportivos: "Aquí en Reino Unido damos por sentado nuestro privilegio y el hecho de que vemos banderas del arcoíris en algunos lugares, pero para aquellas personas de la Commonwealth donde su existencia es ilegal, eso es una señal de seguridad y un faro de esperanza", ha afirmado el atleta.

jueves, 27 de septiembre de 2018

#hemeroteca #adulterio #justicia | El delito de adulterio será historia en India: la lucha por la igualdad de género a golpe de sentencias

Imagen: El Diario
El delito de adulterio será historia en India: la lucha por la igualdad de género a golpe de sentencias.
El Tribunal Supremo del país acaba de despenalizar el adulterio y trabaja ahora para eliminar una excepción que no condena al hombre en caso de violación dentro del matrimonio.
Michael Safi | El Diario, 2018-08-27
https://www.eldiario.es/theguardian/India-lucha-igualdad-genero-sentencias_0_818918402.html

El Tribunal Supremo de India ha dictaminado que el adulterio ya no es un delito. Añade que la ley colonial es inconstitucional y discriminatoria contra las mujeres. Un tribunal de cinco jueces del Tribunal Supremo dijo de forma unánime que el delito penal de tener una relación sexual con una mujer sin el consentimiento de su marido era arcaico y privaba a las mujeres del poder.

Quienes presentaron el caso intentaron que la sección 497 del Código Penal indio fuera neutral desde un punto de vista de género. Pero el tribunal dijo que la ley, que supone penas de hasta cinco años de cárcel, es arbitraria y tiene que ser derogada.

"Ya es hora de decir que el marido no es el amo de nadie", dijo el presidente del alto tribunal. "La soberanía legal de un sexo sobre el otro es errónea". "La sociedad tiene dos conjuntos de normas para juzgar la moralidad de hombres y mujeres", añade otro juez, Dhananjaya Chandrachud. "La ley tiene prejuicios de género, da una voz desigual a las parejas".

Esta decisión es uno de los varios casos que ha valorado este tribunal y que se consideran progresistas. A principios de este mes, los jueces decidieron despenalizar la homosexualidad y pronto decidirán sobre un caso para determinar si se puede restringir la entrada de las mujeres en edad de menstruar al célebre templo Sabarimala del estado de Kerala.

Al igual que la decisión de legalizar la homosexualidad, algunos defensores de la ley contra el adulterio consideran que la decisión tomada este jueves es algo así como un acto de descolonización del código penal del país de la era Raj.

"Doy la bienvenida a este fallo del Tribunal Supremo", dice Rekha Sharma, directora de la Comisión Nacional de la Mujer de India. "Era una ley anticuada, que debería haber sido eliminada hace mucho tiempo. Esta es una ley de la era británica. Aunque los británicos la habían eliminado hace mucho tiempo, nosotras seguíamos atrapadas en ella".

Los abogados del Gobierno central se habían opuesto a la derogación de la ley, sosteniendo que eliminar las sanciones contra el adulterio "daría lugar a la relajación de los vínculos matrimoniales". La ley había sobrevivido a tres impugnaciones judiciales anteriores, la más reciente de 1988.

El mismo tribunal está trabajando ahora en la legalidad de otra ley que hace una excepción para la agresión sexual si el perpetrador y la víctima están casados. El Gobierno, así como varios grupos de defensa de los derechos de los hombres, ha presentado peticiones contra la supresión de la excepción del matrimonio.

viernes, 7 de septiembre de 2018

#hemeroteca #homosexualidad #lgtbi | India despenaliza la homosexualidad

Imagen: El País / Celebración en Bangalore por la despenalización de la homosexualidad en India
India despenaliza la homosexualidad.
La Corte Suprema acaba con una prohibición fijada en una ley victoriana que databa del siglo XIX
Ángel L. Martínez Cantera | El País, 2018-09-07
https://elpais.com/internacional/2018/09/06/actualidad/1536217018_424450.html

Cinco magistrados de la sala del Tribunal Supremo de India han decidido por unanimidad la despenalización de la homosexualidad entre personas adultas en el país asiático. La histórica sentencia pronunciada hoy establece que “las relaciones sexuales entre adultos homosexuales en privado no constituye una ofensa” y que cualquier norma que persiga estas prácticas es “discriminatoria y una violación de los principios constitucionales”. De esta forma, la decisión judicial pone fin a una deliberación que comenzó a principios de julio, aunque con orígenes en una batalla por el reconocimiento de los derechos de los homosexuales que ha durado más de una década. El colectivo LGTBI de India consigue así actualizar el marco legal de la democracia más grande del mundo, donde seguía vigente una anacrónica ley colonial de hace más de 150 años.

“Las relaciones privadas y consensuadas entre adultos del mismo sexo no constituyen una violación del artículo 377 del Código Penal”, comenzó diciendo el presidente del Tribunal Supremo de India, Dipak Misra, tras la deliberación con el resto de magistrados. La sentencia supone la abolición de los efectos en contra de la comunidad homosexual que tenía la ley victoriana de 1861, aun vigente en India, y en la que se establecía que el “acceso carnal contra natura con un hombre, mujer o animal, será penado con prisión de por vida, o con prisión por término o que podrá extenderse a 10 años y una multa”.

A las puertas del tribunal, una multitud de miembros del colectivo LGTBI y sus defensores aguardaban desde primeras horas de la mañana de este jueves para escuchar la decisión final de la Corte Suprema. Desde que comenzase su debate hace dos meses, la sentencia se intuía en favor de los homosexuales de India que, según el último censo, suman cerca de dos millones; aunque se estima que muchos otros nunca han declarado su orientación sexual a las autoridades sanitarias, precisamente por la criminalización que esta ley tenía sobre las decenas de millones de miembros de la comunidad LGTBI en India.

“No solo se trataba de despenalizar [la homosexualidad] sino de reconocer nuestros derechos fundamentales”, declaró Akhilesh Godi, uno de los demandantes, quien ya había subrayado la actitud positiva de los magistrados desde que comenzase el proceso.

Desde julio, los cinco magistrados del Supremo habían hecho referencia a la incompatibilidad entre el artículo 377 del Código Penal y el derecho a la privacidad, en relación con la sentencia que la misma corte falló el año pasado, en favor de preservar la orientación sexual como elemento principal del derecho constitucional a la privacidad de los ciudadanos. Esta resolución fue la que dio pie al colectivo LGTBI a retomar una batalla legal iniciada en 2001.

A comienzos de siglo, la Fundación Naz, una organización dedicada a la prevención de VIH en grupos desfavorecidos, impugnó la constitucionalidad de la ley debido al peligro al que arrastraba a un colectivo expuesto a enfermedades de transmisión sexual por su marginación social. En 2009, el Tribunal Superior de Nueva Delhi declaraba su nulidad por violar los derechos fundamentales.

Pero el dictamen fue revocado en 2013 a raíz de la petición de varios grupos religiosos e individuos que consideraban que la decisión ponía en peligro la institución del matrimonio, por lo que una sala de dos magistrados de Corte Suprema sentenció que la ley necesitaba ser sometida a consenso parlamentario y no a la decisión de un tribunal menor.

En esta ocasión y a diferencia de la decisión de 2013, el Gobierno de India se ha mantenido al margen mientras que los magistrados indicaron su intención de reservarse el derecho a declarar la nulidad de la ley, independientemente de la abolición de la misma por parte del Ejecutivo. Así, los defensores del artículo 377 quedaron reducidos a varios grupos cristianos que han insistido hasta el último momento en que no existen pruebas científicas que sostengan que una persona puede nacer con diferentes orientaciones sexuales y que la anulación de la ley supondría la propagación de enfermedades como el sida.

La declaración formal del Tribunal Supremo se refiere específicamente a las relaciones “consensuadas entre adultos” sin anular por completo la ley, que protege ante los casos de delitos sexuales contra hombres. A falta de una norma específica que contemple esta situación, las previsiones actuales relativas a la violación en el código penal indio solo se refieren a los casos de agresiones sexuales a mujeres, salvo la reciente Ley de Prevención de los Crímenes Sexuales a Menores que especifica el delito sexual de cualquier niño.

Por ello, el Supremo ha subrayado la noción del consenso en su sentencia, reteniendo así la parte del artículo 377 referida a la vaga noción de “acceso carnal contra natura” para mantener la persecución de las actividades sexuales contra la voluntad de hombres, particularmente, contra los miembros de las comunidades transgénero e intersexual.

Según datos de la Asociación Internacional de Gays y Lesbianas (ILGA), cerca de 1.500 personas fueron detenidas en India en virtud del artículo 377 en 2015.

sábado, 25 de agosto de 2018

#hemeroteca #prehistoria | El sexo entre especies y los secretos de Denny, la primera híbrida

Imagen: El País / Una mujer observa una reproducción de un neandertal
El sexo entre especies y los secretos de Denny, la primera híbrida.
Sapiens, neandertales y denisovanos copulaban entre ellos y es probable que tuviesen hijos con características peculiares.
Daniel Mediavilla | El País, 2018-08-25
https://elpais.com/elpais/2018/08/24/ciencia/1535120316_186140.html

Los humanos tenemos una sensibilidad especial para distinguirnos de los otros. El neurólogo argentino Facundo Manes cuenta cómo comprobó esta tendencia en un experimento con chilenos mapuches y no mapuches. “Les colocamos electrodos y les mostramos fotos de ambos grupos sociales. En cuestión de milisegundos el cerebro se da cuenta de si la foto pertenece a su etnia o no y si pertenece lo asocia con algo positivo y si no con algo negativo”, explica.

Las pequeñas diferencias entre los individuos de nuestra especie han servido para negar la humanidad a grupos casi idénticos en multitud de ocasiones y no cuesta imaginar el recelo mutuo que debieron sentir las poblaciones humanas de hace más de 30.000 años, cuando los sapiens aún tenían que compartir la Tierra. “Los denisovanos y los neandertales eran bastante distintos genéticamente. Como comparación, un denisovano y un neandertal eran más distintos entre ellos que dos personas cualquiera que vivan hoy, sin importar de dónde sean”, explica Viviane Slon.

La secuenciación del genoma de especies extintas ha mostrado que algunos de sus miembros superaron ese recelo inicial, copularon y tuvieron descendencia. En la actualidad, todas las poblaciones humanas, salvo los subsaharianos, tienen al menos un 2% de ADN neandertal, y los estudiosos del material genético antiguo han observado que, pese al escaso número de individuos del Pleistoceno cuyo genoma se ha secuenciado, los vestigios de cruces entre diferentes especies aparece en los análisis con una frecuencia inesperada.

Hace tres años, un equipo del Instituto de Antropología Evolutiva de Leipzig (Alemania) liderado por Svante Pääbo, el padre de la revolución del ADN antiguo, secuenció el genoma de un humano moderno encontrado en Rumanía. Solo había que remontarse cuatro generaciones para encontrar un ancestro neandertal en el árbol genealógico de aquel hombre. El hallazgo parecía improbable, pero esta semana se anunció un descubrimiento que hasta ahora se habría considerado imposible. Slon, Pääbo y varios miembros más del dream team de la paleogenómica de Leipzig habían encontrado al primer caso de descendiente directa entre dos grupos humanos distintos. Denny, como han llamado a la joven de 13 años encontrada en la cueva siberiana de Denisova, tenía una madre neandertal y un padre denisovano.

“Estos estudios nos dicen que la mezcla entre estos grupos sería frecuente cuando se encontraban, aunque no se encontrarían mucho, porque eran pequeños y estaban separados por grandes distancias”, afirma Sergi Castellano, un investigador del University College de Londres que cuando trabajaba en Leipzig demostró que neandertales y humanos procrearon durante decenas de miles de años. Más difícil de saber a partir de los análisis genéticos es la naturaleza de aquellos encuentros, si se trataría de un sexo más o menos consensuado, si después Denny fue criada también por su padre o si la tribu la aceptó como una más.

La adolescente de Denisova fue un pequeño milagro. Las especies de sus padres se habían comenzado a separar hace 390.000 años y desde entonces su compatibilidad reproductiva no había dejado de descender. Este fenómeno se ha observado en los cruces entre neandertales y sapiens. “Existen algunos estudios genéticos que apuntan a que la hibridación habría afectado negativamente a la fertilidad neandertal. Las madres sapiens que engendraban fetos masculinos habrían desarrollado un tipo de histocompatiblidad hacia el cromosoma Y del neandertal que, en muchos casos acabarían con abortos naturales”, añade María Martinón-Torres, directora del Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana (CENIEH) en Burgos.

Una vez nacida, también es posible que su carácter mestizo le complicase la vida. “Existen estudios, como los de Rebecca Ackerman, sobre híbridos de primera y segunda generación de monos babuinos, que demuestran que en los híbridos se producen un número muy alto de anomalías poco frecuentes en las poblaciones originales, y que son sin duda reflejo de alteraciones del desarrollo”, indica Martinón-Torres. “En estos híbridos existe un número significativamente mayor de patologías dentales bilaterales y asimetrías craneales, por ejemplo. Además, los híbridos suelen ser mucho mayores o mucho más pequeños que las especies parentales, lo que es evidencia de una modificación de los procesos de desarrollo normales”, continúa. “Podemos decir que aunque la pieza encaja, el encaje no es biológicamente perfecto”, concluye.

La directora del CENIEH apunta además a otro misterio en torno a aquellos humanos con padres de especies distintas. “Sabemos poco sobre cómo reconocer a un híbrido en el registro fósil. Tenemos siempre la idea de que tiene que tener un poco de su padre y de su madre o una morfología intermedia entre ambos. Sin embargo, estos estudios sobre híbridos de babuinos de Ackerman apuntan a que muchas veces no se parecen ni a su padre ni a su madre, sino que se producen novedades morfológicas”. La propia Martinón-Torres, en un artículo publicado en Current Anthropology que aborda la cuestión de los denisovanos como híbridos, propuso que en la búsqueda de más individuos de esta especie se traten de identificar anomalías, como cambios de tamaño significativos, asimetrías o patologías dentales. En este sentido, recuerda que, si se compara con los de los neandertales, “los dientes hallados en Denisova son gigantes”.

Es muy probable que Denny fuese una niña especial para su grupo, pero de ella solo se conserva un pequeño fragmento de hueso y su genoma no nos dice si era mayor o menor que un neandertal o un denisovano normal o si tenía un cráneo asimétrico. Para completar estos huecos del rompecabezas, los cazadores de denisovanos llevan años peinando amplias regiones de Asia en busca de nuevos yacimientos en los que comenzar a reconstruir a esta especie que solo conocemos por su ADN. Cuando se encuentren, la experiencia dice que también se hallarán los rastros del sexo entre especies y se podrá saber más sobre cómo se relacionaban entre ellas e incluso tratar de reconstruir cómo fue el final del resto de especies humanas con las que ya no podemos copular.

Y TAMBIÉN…
Hallada la primera hija fruto del sexo entre dos especies humanas distintas.

La secuencia genética de una adolescente que vivió hace 50.000 años en Siberia muestra que nació de una neandertal y un denisovano.
Daniel Mediavilla | El País, 2018-08-22
https://elpais.com/elpais/2018/08/22/ciencia/1534955666_091393.html
El legado de los neandertales: trombos, adicciones y depresión.
Un estudio con 28.000 personas muestra las penalidades que nos llegan de la promiscuidad de nuestros ancestros.
Javier Sampedro | El País, 2016-02-11
https://elpais.com/elpais/2016/02/11/ciencia/1455201016_320140.html
Svante Pääbo · Director de Genética Evolutiva del Instituto Max-Planck. “Somos una mezcla de retales de todos nuestros antepasados”.
El investigador sueco, director del equipo que completó el genoma del neandertal, asegura que el año próximo anunciará resultados "interesantes" de sus trabajos en Atapuerca
Luca Tancredi Barone | El País, 2014-11-24
https://elpais.com/elpais/2014/11/18/ciencia/1416305106_266934.html

miércoles, 22 de agosto de 2018

#hemeroteca #identidades #cultura | ¿Aduaneros de la tradición cultural?

Imagen: El País / Fotograma del videoclip 'Pienso en tu mirá' de Rosalía
¿Aduaneros de la tradición cultural?
¿Cuándo el uso de un referente cultural pasa de ser un homenaje o el eslabón más reciente de una tradición y se convierte en un flagrante robo?
Héctor Fouce | ctxt, 2018-08-22
http://ctxt.es/es/20180822/Firmas/21285/Hector-Fouce-Rosalia-identidad-cultural-arte-musica-regionalismo-tradicion.htm

Podría haber sido Rosalía o cualquier otra. La controversia en torno al apropiacionismo estaba agazapada esperando a estallar, igual que lo ha hecho antes en los países anglófonos. Simplemente se necesitaba buscar una manera de ajustar las categorías identitarias usadas en otras culturas (latino, negro, pakistaní, indígena) y alguien halló, de forma brillante, que los gitanos son sin duda nuestra minoría cultural más reprimida, la trinchera desde la que construir un discurso identitario basado en la pureza y la clausura.

Más allá del caso Rosalía, estamos ante un debate profundo que conecta la cultura popular con las cuestiones de gestión de la esfera pública, de ese espacio común que una sociedad construye y desde donde se genera el sentido común.

La cultura es un bien público; tanto que hasta algunos bienes culturales han sido aupados, tras un ímprobo trabajo de instituciones y agentes culturales, a la categoría de patrimonio inmaterial de la humanidad. Pero esta afirmación puede ser banal si no se especifica qué quiere decir ser de todos. En el caso del flamenco, ¿estamos todos autorizados a aprender los palos e incorporarlos a nuestra creación musical? ¿Tiene más derecho un gitano de Cádiz que uno de Lugo? ¿Más derecho uno de Jaén que uno de Leganés? ¿Y más uno de Burgos que un japonés? ¿Cuándo el uso de un referente cultural pasa de ser un homenaje o el eslabón más reciente de una tradición y se convierte en un flagrante robo?

La tradición es una invención, como explicó Hobsbawm, y la pureza cultural una excepción a la regla, como explicó Margareth Kartomi en el caso de las culturas musicales. Toda cultura es el resultado de un proceso de cambio generado a través del contacto con otras culturas. Evidentemente, esos cambios no son accidentales, sino que vienen moldeados por las diferentes posiciones de poder de cada cultura y de los grupos sociales que las vehiculan. Pero eso parece más una cuestión de análisis cultural que de práctica creativa. En un contexto de aldea global digital como el que vivimos, ¿cómo mantener las fronteras de los fenómenos culturales? ¿Quién se va a erigir en el aduanero que regula quién puede y quién no usar este palo, este género, este instrumento o esta imagen? ¿De dónde van a salir las regulaciones, apelando a que legitimidad?

Cuando un gitano de Jerez decide fusionar su música con los sonidos urbanos de Nueva York y le sale un rap aflamanecado, o mezclar lo suyo con el reguetón, ¿está también en pleno proceso de apropiacionismo? ¿Es apropiación cuando los flamencos incorporan el cajón llegado desde Perú? ¿O en este caso usamos un término más elegante como “fusión” y deberíamos reverenciar el genio creativo de Paco de Lucía por percibir la apertura sonora que este instrumento daba a su flamenco, un arte mestizo por naturaleza?

Esos debates ya han eclosionado en otros países y no parecen haber mejorado la salud cultural en ninguno. La escritora Lionel Shriver reivindicó el derecho de los creadores a escribir desde el punto de vista de otros diferentes y abrió un interesante debate. Para Shriver, la ficción consiste precisamente en imaginar desde posiciones que no son necesariamente las de la autora, y por eso es especialmente necesaria, porque nos permite ponernos en la piel de otro. Pero si solos los negros pueden escribir desde ese punto de vista, o las mujeres, o los indígenas, ¿en que difiere eso de la censura? Este es mi territorio, estas son mis reglas, sólo yo puedo penetrar en él, sólo yo puedo darle forma expresiva.

Es cierto que las clases ‘educadas’ (masculinas, blancas y occidentales) han recorrido el globo en el último siglo incorporando a sus creaciones elementos de culturas que previamente habían demonizado y dominado. Los blancos de EE.UU. se enamoraron del blues y lo pervirtieron en rock and roll. Fue Elvis Presley quien se hizo rico y famoso con ‘Hound Dog’ y no su intérprete original Big Mama Thorton. Más recientemente, es Moby quien alcanza la fama después de ‘samplear’ viejos discos de olvidados ‘bluesmen’ que han resultado no ser ni tan viejos ni tan olvidados. Sin duda estaba en mejor condición que muchos otros para producir esos discos, del mismo modo que se acusa a Rosalía de estar mejor situada para crear ese sonido aflamencado desde su posición de clase media en la cosmopolita Barcelona que lo estaría un gitano de Jerez. ¿Qué debería hacer Rosalía cuando una idea ronde en su cabeza? ¿Olvidarse de ella a la espera de que, antes o después, las condiciones cambien y el gitano de Jerez pueda lanzar su disco en condiciones que igualen a las suyas?

Una extensa línea de trabajo del análisis cultural ha venido denunciando como las políticas de propiedad intelectual cada vez generan más dificultades para usar otros textos culturales para la creación y la educación. El dominio público parecía la salvaguarda de la cultura, el lugar donde nutrirse de cara a seguir generando cultura. Sabemos que cada creación se basa en las precedentes en distinto grado. Y resulta ahora que no solo tenemos que andar con cuidado frente a los guardianes del ‘copyright’, sino que en el dominio público aparecen unos guardianes de la tradición que nos dicen esto no se toca porque no es tuyo. ¿Dónde está la diferencia con la censura que prohíbe tocar ciertos temas por motivos religiosos o políticos?

La idea de que ciertas identidades tiene la llave de un patrimonio cultural determinado suena imposible en un mundo global y en una cultura digital. Asumir que las relaciones entre culturas son relaciones de poder en las que unos grupos tienen más capacidades que otros es una cosa. Pretender que este argumento implique un cierre de fronteras y una política de aduanas con los fenómenos culturales es otra. Rosalía se ha convertido, supongo que a su pesar, en la primera línea de una batalla que liga lo cultural con lo político: se trata de definir quiénes somos nosotros y qué tenemos en común, de decidir si somos un reino de taifas fragmentado en pequeñas identidades que reclaman la soberanía sobre diminutos terrenos culturales, o si somos capaces de imaginarnos como un nosotros diverso, cosmopolita, un sujeto democrático que, como el que cantó Walt Whitman, es amplio y contiene multitudes. En la cultura, y en la política, la decisión es sobre si cada uno quiere simplemente administrar su casa de puertas adentro o si entre todos generamos calles, avenidas, barrios, espacios en los que transitar libremente, asumiendo nuestras desigualdades, asumiendo cuando toque nuestra posición privilegiada, y convirtiéndolos no en fuente de vergüenza sino en espacio de experiencia para evitar repetir viejos errores y crear un común igualitario, abierto y diverso.

Y TAMBIÉN…
Por qué el nuevo vídeo de Rosalía es un manual contra los celos.

'Cuando pienso en tu mirá' es un retrato, a veces obvio a veces implícito, del control machista.
Isabel Valdés | El País, 2018-07-24
https://elpais.com/elpais/2018/07/24/mujeres/1532409466_150025.html

miércoles, 15 de agosto de 2018

#hemeroteca #identidades #politica | Anasagasti la lía con sus críticas a la Real y recibe la respuesta de Goia e Itxaso

Imagen: As / La ikurriña 'visible' en Atotxa, 1976-12-05
Anasagasti la lía con sus críticas a la Real y recibe la respuesta de Goia e Itxaso.
El alcalde ve «rencor y rabia» en las palabras de su compañero de partido y el diputado foral le tilda de «zafio y ofensivo».
María Santiago | El Diario Vasco, 2018-08-15
https://www.diariovasco.com/politica/anasagasti-criticas-real-20180815125659-nt.html

La entrada en su blog del exdiputado y exsenador del PNV Iñaki Anasagasti, en la que arremete contra la Real y tilda de «mercenario» a Mikel Oyarzabal tras decir no al Athletic, ha generado un efecto bumerán. El alcalde de San Sebastián, Eneko Goia, ha dirigido una carta abierta en Twitter a su compañero de partido donde lamenta que Anasagasti se haya situado «muy lejos del 'fair play' del que muchos athleticzales hacen gala», lo que lleva al regidor donostiarra a pensar «que esas palabras solo guardan rencor y rabia». Goia dice entender que su correligionario se sienta «dolido en su amor propio» por la rivalidad existente entre ambos clubes -compartida, puntualiza, de manera respetuosa con el alcalde de Bilbao, el también jeltzale Juan María Aburto- y que «recibir un no por respuesta sienta mal».

«Lo de Mikel (...) se llama corazón txuriurdin. Ni más ni menos», zanja, tras subrayar que «el compromiso, orgullo y amor a los colores» exhibido por Oyarzabal hace «tambalearse», en paralelo, «el principio de que todos los jugadores vascos quieren jugar en Bilbao». Goia termina aludiendo a su condición de alcalde de San Sebastián para deplorar que Anasagasti se refiera despectivamente como «ñoñostiarras» a los ciudadanos de la capital guipuzcoana. «Es triste que quien se dice vasco, y por tanto conciudadano, pierda el oremus y decoro por cuestiones menores, pero que, por lo que veo, han escocido más de lo que debieran», remata.

En la misma línea, también ha salido al paso de la polémica el diputado foral de Deportes, el socialista Denis Itxaso, quien replica a Anasagasti por el mismo medio de las redes sociales. Con una entrada en su blog personal, Itxaso se dice sorprendido del «tono zafio e innecesariamente ofensivo» utilizado por el político hoy retirado, sugiere que el fútbol «nubla la razón» y califica de «estrambótico» que se afee así la conducta a Oyarzabal cuando lo que ha hecho ha sido rechazar «tentadoras y suculentas ofertas económicas». El representante del PSE defiende que la Real adopte «medidas de protección» frente a los intentos del Athletic de «esquilmar Zubieta» y reivindica el esfuerzo que hace el fútbol guipuzcoano por formar deportistas «desde el deporte escolar y hasta la élite». «Sus palabras denotan un resentimiento incomprensible. Incomprensible porque no es la Real quien agrede y amenaza», concluye Itxaso, haciendo bandera del «derecho» del club realista a «desarrollar su propio proyecto deportivo y empresarial». 

Y TAMBIÉN…
Clemente: “El Athletic ya no es lo que era”.
Clemente critica muchas de las decisiones tomadas en el club en los últimos años y defiende a los jugadores.
Aitor Martínez | Deia, 2018-08-22
http://www.deia.eus/2018/08/22/athletic/el-athletic-ya-no-es-lo-que-era 
“No hemos hecho oferta concreta por Oyarzabal”
Jokin Aperribay reconoce que la amenaza del athletic “siempre ha estado ahí, pero Mikel nunca nos dijo que se iba a marchar”.
Mikel Recalde / EFE | Noticias de Gipuzkoa, 2018-08-17
http://www.noticiasdegipuzkoa.eus/2018/08/17/la-real/no-hemos-hecho-oferta-concreta-por-oyarzabal
La cláusula antiAthletic 
Iñaki Anasagasti | Deia, 2018-08-15
http://blogs.deia.eus/anasagasti/
En respuesta al Sr. Anasagasti.
Es muy sencillo de entender. Las decisiones del Athletic afectan al proyecto de la Real. Y la Real está no sólo en el derecho sino en la obligación de adoptar las medidas necesarias para extraer el máximo rendimiento al esfuerzo colectivo que hace el futbol guipuzcoano.
Denis Itxaso, 2018-08-15
http://denisitxaso.com/en-respuesta-al-sr-anasagasti/
Anasagasti sobre la renovación de Oyarzabal: «Si un día le llama el Real Madrizzz los ñoñostiarras dejarán caer su baba madridista».
El exsenador del PNV por Bizkaia, Iñaki Anasagasti, califica de «mercenario» a Mikel Oyarzabal tras anunciarse su renuncia a ser fichado por el Athletic de Bilbao.
El Diario Vasco, 2018-08-14
https://real-sociedad.diariovasco.com/anasagasti-sobre-renovacion-oyarzabal-20180814192407-nt.html
Menos mal que Oyarzabal dice no.
Iñaki Anasagasti, 2018-08-14

http://ianasagasti.blogs.com/mi_blog/2018/08/menos-mal-que-oyarzabal-dice-no.html
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Y ADEMÁS…
Los futbolistas de LaLiga rechazan jugar en EE UU y amenazan con una huelga.
El presidente de la AFE advierte que la decisión “es una locura” y que llegarán “hasta el final”.
Agencias | El País, 2018-08-22
https://elpais.com/deportes/2018/08/22/actualidad/1534963108_305177.html 
La Liga española disputará partidos oficiales en Estados Unidos.
La patronal sella un acuerdo con una multinacional de Miami por 15 años con la idea de que esta misma temporada ya se juegue un encuentro, previsiblemente con Barça o Real Madrid.
Robert Álvarez | El País, 2018-08-16
https://elpais.com/deportes/2018/08/16/actualidad/1534409039_402867.html 
La ikurriña en manos de Iribar y Kortabarria (1976).
Alfredo Relaño | As, 2016-12-05
https://as.com/futbol/2016/12/05/mas_futbol/1480920008_739077.html

miércoles, 8 de agosto de 2018

#hemeroteca #lesbianismo #poblacionindigena | La triple lucha de Silene Salazar: "Ser indígena afecta al sistema capitalista y ser mujer lesbiana, al sistema patriarcal"

Imagen: El Diario / Silene Salazar
La triple lucha de Silene Salazar: "Ser indígena afecta al sistema capitalista y ser mujer lesbiana, al sistema patriarcal".
En el Día Mundial de los Pueblos Indígenas hablamos con Silene Salazar, activista indígena y cofundadora de la Red de Mujeres Lesbianas y Bisexuales de Bolivia. Su labor se centra en visibilizar las identidades LGTBI que existen dentro de las comunidades indígenas, brindar apoyo y trabajar en el empoderamiento de las mujeres que viven en las ciudades. “La salida para muchas es el exilio de sus comunidades”, explica la activista.
Icíar Gutiérrez | El Diario, 2018-08-08
https://www.eldiario.es/desalambre/lesbiana-indigena-etiquetas-aceptarme-verguenza_0_801420557.html

La de Silene Salazar es una historia de tres luchas. La primera, contra la homofobia, desde que siendo una adolescente decidió expresar abiertamente su orientación sexual en Santa Cruz, en el centro de Bolivia. La segunda, contra el racismo, que también afirma sufrir dentro del movimiento LGTBI. La tercera, la lucha por “aceptarse” y conocer sus raíces en una vida marcada, desde niña, por la migración. Las tres le han llevado a gritar bien alto quién es, una mujer indígena y lesbiana, y a dedicar todas sus fuerzas a que otras también puedan decirlo sin miedo. “Existimos”, repite.

Lo hace desde la Red de Mujeres Lesbianas y Bisexuales de Bolivia (Red LB), un colectivo que cofundó en 2008. “Fue encontrarme por primera vez un espacio seguro lleno de aceptación. Estoy completamente convencida que la visibilización es necesaria para crear un cambio en la sociedad”, resume la activista en una entrevista con eldiario_es.

Cuando puso en marcha la red, Salazar tenía 26 años y varias situaciones de discriminación a sus espaldas. Diez años antes, cuando dijo por primera vez que era lesbiana, se enfrentó al rechazo de su entorno más cercano, también al de su familia, de ascendencia quechua y establecida desde hace años en la ciudad. “Fue muy duro de aceptar, era bastante joven. La idea de que estaba enferma o de que era rara me llevó a una época de depresión, los constantes esfuerzos de cambiar y adaptarme a la heteronorma solo me desgastaron. En mi colegio católico fui discriminada por alumnos y maestros por mi orientación y mi expresión de género. Mi respuesta fue aislarme”, relata la defensora de derechos humanos.

A la homofobia que aún persiste en casi todos los rincones del mundo, insiste Salazar, se unía el rechazo a su origen indígena. Cuenta que, cuando visitaba la comunidad desde donde emigró su familia, Challapata (La Paz), nunca sentía que esas fueran sus raíces. “De alguna manera perdimos nuestra identidad al migrar a la ciudad. Identificarme como mujer indígena cambió mi vida, porque siempre me dijeron que no lo era, que era parte de un estrato social medio donde ser indígena es malo. Solamente después de conocer lo que significa ‘ser blanco’ gracias a una estadía en EEUU, entendí que yo no lo era, que mis raíces estaban en lo profundo de una comunidad y que era necesario no solo abrazar esta identidad, sino también visibilizarla”, recalca Salazar.

“La salida para muchas mujeres es el exilio”
Así, hacer más visibles las identidades LGTBI que existen dentro de las comunidades indígenas es uno de los pilares del activismo que ejerce desde la Red LB. Salazar denuncia la escasez de información sobre la existencia de mujeres lesbianas y bisexuales indígenas, algo que trata de combatir desde su colectivo.

En primer lugar, ofreciendo un espacio a las propias mujeres donde puedan conocerse y apoyarse unas a otras. De momento, su labor se centra en las que viven en las áreas urbanas, pero ya trabajan conseguir recursos y poder llegar a más mujeres en las comunidades rurales, donde los obstáculos, según defiende, son mayores.

“Ser indígena en Bolivia y asumirse como mujer lesbiana es muy conflictivo especialmente para las que viven en comunidades, donde se tiene una visión muy cerrada acerca de la homosexualidad. Ser mujer en Bolivia ya de por sí es difícil cuando 75% de mujeres sufren violencia, lo que se agrava en la comunidades”, explica.

“Ser indígena afecta al sistema capitalista y ser lesbiana es una afrenta al sistema patriarcal. Asumirse en todas estas identidades es colocarse en una situación de mucha vulnerabilidad, pero también es lograr la valentía para no seguir estando invisibilizadas”, apostilla.

El precio a pagar por hacer visible su orientación sexual, dice, a menudo pasa muchas veces por migrar a la ciudad o vivir una vida heterosexual “falsa”. Son algunas de las experiencias que las mujeres comparten en los grupos de debate que organiza la red.

“Todas tienen el exilio como única salida para ejercer su sexualidad libremente. Una compañera nos comentó lo difícil que fue visibilizarse en su familia y cómo fue prácticamente expulsada de su comunidad. Sus familiares siguen negando que ella es lesbiana y la aíslan en cualquier evento. Debe vivir prácticamente una doble vida: la de una mujer lesbiana en la ciudad y la vida de alguien que supuestamente es heterosexual dentro de su comunidad”, ejemplifica la activista.

En estos grupos de debate, intercambian sus historias y analizan las causas profundas que, a su juicio, están detrás de la discriminación que sufren a diario por ser mujeres, indígenas y lesbianas. “Recordamos nuestra existencia desde tiempos antiguos y que la homofobia es producto de la colonización y el adoctrinamiento de la religión”, sostiene Salazar. “Todos los comportamientos ancestrales que no entraban en la lógica colonialista fueron satanizados. Las lesbianas, maricones y trans existimos desde el inicio, en todo el mundo y en varias comunidades. El colonialismo borró nuestras memorias y la homofobia sigue arraigada en los pueblos, en el pensamiento de que solo mujer y hombre pueden ser pareja”, explica.

Además de ofrecer un espacio seguro y para el empoderamiento de las mujeres, la Red LB elabora investigaciones, se reúne con líderes de comunidades indígenas y lucha por lograr medidas políticas concretas. Aunque en la última década ha habido algunos avances legislativos contra todas las formas de discriminación y contra la violencia hacia las mujeres en Bolivia, Salazar remarca que, para aplicarse, hacen falta más recursos y más formación para los funcionarios públicos. Por otro lado, según asegura la activista, el racismo sigue estando presente en muchos ámbitos, y la comunidad LGTBI no se salva. “El movimiento se ha enfocado en pedir derechos civiles. Claro que son importantes, pero hay todavía personas LGBTI que aún lucha por no ser asesinadas en la calle y por poder comer a diario. El movimiento no está respondiendo a las necesidades de todas”.

Salazar sigue viviendo en Santa Cruz, la ciudad donde comenzó su activismo, aquella donde decidió vivir su orientación sexual con libertad cuando aún era adolescente. Le dijeron que se marchara de allí, que otras ciudades como La Paz eran “más abiertas”. “Sabía que ser feliz aquí, como lesbiana, no sería posible, sin embargo el pensamiento de mudarme solo porque Santa Cruz es una sociedad conservadora nunca me convenció, y sabía que aquí justamente era donde más se necesita trabajar. Mi realidad ha cambiado y he logrado ser lesbiana y feliz en esta ciudad”, afirma Salazar.

Y recuerda sus tres luchas, el activismo que la ha hecho más fuerte, los miedos que ya no tiene. “Ser mujer, lesbiana e indígena no son solo etiquetas para mí, es encontrarme a mí misma, aceptarme, visibilizarme desde el orgullo, desde el amor, y alejarme de la vergüenza que me inculcaron una sociedad machista y profundamente clasista”, sentencia.


NOTA DE IGLU: En pleno debate (más o menos 'pijo') sobre los límites del activismo, la lucha de clases, las identidades, las trampas de la diversidad, la interseccionalidad y cosas por el estilo, nos llega desde Bolivia este testimonio de Silene Salazar. El testimonio de una mujer atravesada por sus identidades lesbiana e indígena, enfrentándose directamente al machismo, al racismo y al clasismo, poniendo en valor las consecuencias de la colonización múltiple, política y religiosa, de los cuerpos, de la memoria y de la tierra, también al interior de sus comunidades y del propio movimiento LGTBI, presuntamente liberador. Hermosas sus palabras contra el silencio y el exilio y el sexilio y su proceso de aceptación en todos los sentidos. Grande Silene, muy grande. Más claro, agua, la verdad. Continuará.