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miércoles, 17 de mayo de 2023

#hemeroteca #homosexualidad #cine | Almodóvar dispara al alma ‘queer’ del wéstern con 'Extraña forma de vida' en Cannes

Pedro Almodóvar con el reparto de 'Extraña forma de vida' en Cannes //

Almodóvar dispara al alma ‘queer’ del wéstern con 'Extraña forma de vida' en Cannes
Nando Salvà | El Periódico, 2023-05-17

https://www.elperiodico.com/es/ocio-y-cultura/20230517/almodovar-dispara-alma-queer-western-cannes-pelicula-extrana-forma-de-vida-87506804

"En ninguna otra película del Oeste se ha visto nunca a dos hombres haciendo una cama", afirma Pedro Almodóvar al hablar de ‘Extraña forma de vida’. Y esa frase se basta para resumir a la perfección la idea conceptual sobre la que se construye su nuevo cortometraje, que es el primer ‘wéstern’ de su filmografía y que hoy ha protagonizado su estreno mundial en el Festival de Cannes: tomar el léxico de ese género excepcionalmente viril y usarlo para componer un melodrama ‘queer’ absolutamente arrebatado, un poco en la línea de lo que Nicholas Ray llevó a cabo en ‘Johnny Guitar’ (1954); llevarse la mitología del ‘cowboy’ a su terreno, pues, utilizando para ello estrategias como ese fado de Amalia Rodrigues cuya versión a cargo de Caetano Veloso es interpretada en ‘playback’ por un efebo al principio mismo de su metraje. La película deslumbra por la fluidez con la que ese tránsito tiene lugar.

"He querido hacer una película del Oeste centrada en el deseo sexual compartido entre dos vaqueros; estamos en 2023 y hasta ahora no se había hecho algo así", ha asegurado el director durante un coloquio posterior a la proyección de la película, dando a entender que a su juicio ‘Brokeback Mountain’ (2005) -película que él rechazó dirigir, y en la que encontró parte de la inspiración para escribir ‘Extraña forma de vida’- técnicamente no es un ‘wéstern’; por lo que respecta a ‘El poder del perro’ (2021), que sí pertenece incuestionablemente a ese género, hablaba de homosexualidad latente pero “en ella ni se retrataba el deseo entre hombres ni se follaba”.

A lo largo de sus 31 minutos, la película contempla el reencuentro entre dos hombres 25 años después de mantener una relación sentimental. Uno es ranchero (Pedro Pascal), y ha hecho un largo viaje en busca del otro, un ‘sheriff’ (Ethan Hawke). El ranchero, queda claro desde el principio, está decidido a dejarse llevar por lo que le dictan sus instintos, y el ‘sheriff’ se ha acostumbrado a reprimirlos. No tarda en quedar claro que el motivo de su reunión no es exclusivamente sentimental, porque también tiene que ver con un crimen y la sed de venganza, pero para cuando eso sucede los vaqueros ya han dado rienda suelta a los impulsos carnales. Almodóvar resuelve esa escena de sexo con una elipsis. “He preferido mostrar sus voces desnudas que sus cuerpos desnudos”, explica. “Lo que se dicen tiene más impacto que el que habría logrado cualquier escena explícita de sexo”.

Miradas y gestos
La elocuencia no solo recae en las palabras. Cada mirada derrocha pasión y ternura, cada gesto está preñado de melancolía y reproche. ‘Extraña forma de vida’ conmueve hasta a través del colorido vestuario de los actores, cortesía de Saint Laurent; el director creativo de la firma, Anthony Vaccarello, es productor asociado de la película. “Una de mis mayores prioridades ha sido asegurarme de no caer en anacronismos”, confiesa el director al respecto.

“No quería que nadie me reprochara que en las películas el Oeste nadie viste como los personajes de mi película”. Y, por si alguien considera que la chaqueta de color verde chillón que Pascal luce en algunas de sus escenas es algo inconcebible en la historia del ‘wéstern’, él tiene un ejemplo de lo contrario. “En ‘Horizontes Lejanos’, de Anthony Mann, James Stewart vestía una chaqueta verde”. Buena suerte a quien pretenda encontrar otro.

Para cuando ‘Extraña forma de vida’ llega a su descarnado punto final, resulta inevitable sentir que los acontecimientos se han desarrollado de forma algo precipitada, y que haría falta saber qué pasará ahora con el ‘sheriff’ y el ranchero. De hecho, quizá sea ese el único pero que puede ponérsele a la película: el formato corto se le queda corto, y tal vez debería haber sido diseñada como un largometraje. Hoy, en Cannes, Almodóvar no ha descartado que acabe convirtiéndose en uno.

lunes, 8 de mayo de 2023

#hemeroteca #cine #homoerotismo | La mirada homoerótica en el cine antes de los tiempos de Instagram y Onlyfans

'The Rocky Horror Picture Show', clásico de culto homoerótico //

La mirada homoerótica en el cine antes de los tiempos de Instagram y Onlyfans

Alberto Mira analiza en el ensayo 'Entre la cámara y la carne. El cine homoerótico en 25 películas' cómo los directores han mirado y creado erotismo a través del cuerpo masculino
Javier Zurro | El Diario, 2023-05-08
https://www.eldiario.es/cultura/libros/mirada-homoerotica-cine-tiempos-instagram-onlyfans_1_10185621.html

Una de las clásicas preguntas del quesito rosa del Trivial es qué película ganó el primer Oscar de la historia. Cualquier cinéfilo respondería rápidamente que ‘Alas’, la película de William A. Wellman sobre dos jóvenes que comparten interés romántico por la misma chica y que acabarán alistados juntos para convertirse en pilotos de combate. Lo que no suele preguntar el Trivial y muchos no saben es que ‘Alas’, estrenada en 1927, ya incluía el que se considera el primer beso gay de la historia del cine. Esos dos hombres, rivales por el amor de una mujer, acababan compartiendo una amistad que con el paso de los años ha sido estudiada como una de las primeras representaciones homosexuales en pantalla.

Al final del filme, con uno de los jóvenes a punto de morir, el otro le besará en la boca mientras le acaricia el pelo consolándole en sus últimos instantes. No es un beso pasional, y muchos consideran que ahí solo hay una amistad, pero en un momento en el que la representación del amor y la pasión entre personas del mismo sexo estaba oculta o prohibida, aquella escena se convirtió en algo liberador y erótico para muchos hombres que veían su propia fantasía plasmada en una sala de cine. ¿Hay algo homoerótico en aquella escena? ¿Puede alguien sentir deseo al ver aquel beso que hoy nos parece inocente?

Hollywood siempre ha usado a la mujer como reclamo erótico, como mercancía para vender fantasías sexuales y fetichistas a los consumidores y fruto de la mente de los directores. El cine crea un lenguaje que está basado en esas fantasías. La mirada de arriba a abajo, el plano corto de las piernas... También narrativamente. Pero en algún momento, el deseo homoerótico entra en juego. Ya no son solo ellas las que se convierten en objetos mirados, sino que son ellos los que lo son. Un deseo homoerótico que también avanza con el paso del tiempo y que se va despojando de ataduras según se consiguen derechos para la comunidad LGTBI. Aquel beso de 1927 hoy no se rodaría así. Hoy el deseo homoerótico puede estallar en pantalla en obras como 'El poder del perro' o incluso en una escena aparentemente nimia como el juego de vóley playa en Top Gun y su secuela o en películas que son clásicos entre el público heterosexual como ‘Le llaman Bodhi’.

Visto ahora, aquella escena es timorata. En una época donde todo se mira y se vende es difícil construir un deseo basado en el misterio, en el suspense cinematográfico. ¿Qué es deseable en tiempos de mostrar el culo en Instagram? ¿Qué hay de misterioso cuando todos los cuerpos adolescentes salen sin camiseta en cualquier serie en ‘prime time’? ¿Qué puede excitar las bajas pasiones cuando el cuerpo es algo que se observa en Onlyfans pagando un módico precio? Todas esas preguntas son las que se hace Alberto Mira en su ensayo ‘Entre la cámara y la carne. El cine homoerótico en 25 películas’ (Editorial Egales).

Lo erótico nos posiciona

No es solo un compendio de películas con escenas homoeróticas, sino un ensayo concienzudo y minucioso sobre la evolución en la construcción del deseo homoerótico a través de la historia del cine y si ese concepto tiene algún sentido en el momento actual. Lo hace, primero, preguntándose qué es el erotismo y dejando claro que todo depende de la mirada y que toda mirada está “invadida de ideología”. “Aunque el deseo es personal y fluido, la ideología hace que se prefieran ciertas manifestaciones y actualmente la ideología que determina las formas del deseo en el arte comercial occidental es capitalista. Otras tradiciones eróticas en torno al hombre implican otras preferencias. Lo erótico siempre nos posiciona. Están quienes contemplan y está lo contemplado. El espectador es el vértice de un triángulo; los otros dos son la cámara y el cuerpo representado”, dice el autor en su libro.

La evolución del cuerpo masculino deseado también es clara. Poco tienen que ver Paul Newman o Robert Redford con aquellos años 80 donde el cuerpo culturista de Arnold Schwarzenegger o Sylvester Stallone era el que se ponía como centro de la mirada homoerótica. Y nada tienen que ver ellos con el gusto por la figura griega y cercana a los efebos que se ve en series como ‘Élite’ o en el éxito de actores como Timothée Chalamet, aunque la tónica dominante siempre responde a la belleza grecolatina que hemos visto desde tiempos inmemoriales en cuadros y esculturas.

25 películas que van desde aquella 'Alas' que dio comienzo a todo a ‘Beachrats’, la más reciente, pero pasando por ejemplos capitales como el cine de Almodóvar, ‘The Rocky Horror Picture Show’, Pasolini o Eloy de la Iglesia. Un trabajo que es la condensación de décadas de lectura sobre “representaciones del cuerpo masculino como objeto erótico”. De esas lecturas salió una idea que provocó este libro. “Todos estos libros sobre cine gay, incluyendo los míos, muestran que el deseo, nuestras obsesiones eróticas, muchas veces en lugar de liberarnos nos esclavizan”, asegura el autor, que cree que hablar sobre “la cuestión erótica como fantasía” era algo que no había sido tan transitado. Especialmente en el cine.

“Esto en parte es porque durante mucho tiempo no se podía representar el cuerpo masculino como objeto erótico en el cine. Tú podías ver objetos eróticos, podías ir al cine y ver a William Holden, o quien fuera, como algo erótico, pero la cámara no hacía nada al respecto. Me interesaba mucho ver cómo, en realidad, aunque no se hacía mucho, sí que había un montón de directores que fueron buscando esto y a veces hay algunos casos muy sorprendentes. Por ejemplo, me di cuenta de que quien hace esto mucho es Andy Warhol, que tenía una gran fama de ser alguien como muy distante, de ser alguien que no hablaba mucho de carne, y sin embargo realmente fue de los primeros que miró el cuerpo masculino erótico de una manera explícita, era el objeto de la mirada”.

La mirada del director
Ese deseo homoerótico no tiene que ver con la trama, ni con la imagen positiva o negativa de la homosexualidad, sino que tiene que ver con cómo el director rueda y transmite el cuerpo masculino al espectador y qué provoca en ellos. “El cine sí que establece miradas, y estas miradas pueden ser miradas de placer que no siempre son liberadoras y no siempre son políticamente correctas”, apunta Alberto Mira, que cuenta cómo cuando inició su investigación y compartía sus dudas en Facebook muchos acusaban al cine de erotizar “siempre a los mismos cuerpos”. Algo que “es verdad” y que une al cine con las esculturas griegas, donde también hay siempre “el mismo tipo de cuerpo”. “El mismo que está en las pinturas del Renacimiento, el mismo que hay en los anuncios de Calvin Klein, el mismo tipo de cuerpo en el cine. El cuerpo erotizado masculino tiene unas determinadas características. Entonces me interesaba mucho cómo la cámara lo captaba, qué aporta el cine a esto”.

Cuando se habla de la ‘mirada’ en el cine siempre se menciona a Laura Mulvey, la teórica que mostró cómo siempre responde a una mirada masculina y machista. ¿Ocurre lo mismo cuando esa cámara patriarcal trata a otro hombre como objeto de deseo? Para Alberto Mira, el simple hecho de que sea un hombre quien es mirado ya supone “un cambio” y “un gesto radical”. “Esta sería mi respuesta personal. Que sí, que tiene algo radical, que va a contracorriente, que va un poco a contrapelo. Ahora bien, al dedicarnos a ensalzar la figura del hombre como como objeto de deseo, en realidad estamos dando más poder al hombre”.

En ‘Entre la cámara y la carne’, el autor esboza en su introducción y conclusión los cambios en el homoerotismo en la actualidad, donde en las series “los hombres son bellos y tienen más protagonismo en series como ‘Élite’” donde “suelen ser hombres cis que, generalmente, tienen unos cuerpos privilegiados”. Pide tiempo para valorar si lo que está pasando es bueno o malo, y serán otros los que lo juzguen, pero para él tiene una parte positiva que “de repente haya cuerpos a los que se puede mirar sin tener que pedir permiso y sin tener que pagar consecuencias”. Pero también piensa en la parte negativa. “Tener ahora 20 años tiene que ser muy, muy complicado, porque hay un énfasis en el cuerpo que en mi época no estaba. En mi época se nos decía aquello de ‘el hombre y el oso, cuanto más feo, más hermoso’. No teníamos ninguna obligación de ser guapos y ahora para hacer cine y televisión hay que serlo, y eso tiene que generar una competitividad muy grande dentro de los chavales”.

Esa liberalización del erotismo ha hecho que también pierda parte de su atractivo y su misterio el hecho de mirar desde la butaca del cine. Un momento en el que “sin ningún tipo de fantasía, todo se exhibe y no tiene nada que ver con el lugar donde tú estás” como espectador. Antes era como “mirar a través del ojo de la cerradura”. “Esto sería una cuestión para sociólogos, pero es verdad que ha habido un cambio y que estos nuevos fenómenos, como Onlyfans, son una cosa muy distinta a la elaboración de la fantasía por parte del espectador. Antes había una mirada de la cámara sobre el cuerpo de los actores. Ahora, de repente, lo que tienes es que los propios chavales se miran al espejo y hacen sus propios vídeos sobre su propio cuerpo. Esto es una dinámica totalmente nueva y totalmente distinta a la del libro”.

“En el libro hablamos de películas donde alguien mira un cuerpo y lo introduce en una narrativa. Ahora es alguien que exhibe un cuerpo y lo emite por todas partes. Estamos en un nuevo periodo, pero yo creo que esto sí que sería otro libro, porque este nuevo periodo no tiene narrativas. Para mí es muy importante que la mirada conduzca hacia una narrativa. Ahora no hay ningún obstáculo, y por lo tanto toda la teoría que yo tengo de que había que vencer ciertos obstáculos para ejercer una mirada democrática, toda esa teoría se va a pique con el momento actual”, subraya.

Cuerpos fascistas y proletarios
Entre los 25 ejemplos, algunos rompen con lo establecido. Alberto Mira cuestiona también esa fascinación por el cuerpo obrero que muchos artistas burgueses han tenido a lo largo de la historia. La que tenía Gil de Biedma y la que tenía Eloy de la Iglesia cuando captaba con su cámara el erotismo del cuerpo de José Luis Manzano en películas como ‘Navajeros’ o ‘Colegas’. Un capítulo donde el autor muestra “que el deseo a veces no tiene corrección política en absoluto”. “Casi todos los artistas homosexuales eran burgueses que utilizaban cuerpos proletarios para sus fantasías porque al proletario se le podía pagar. Y entonces había un tema que era y es incómodo, pero me gusta entrar en terrenos incómodos y Eloy de la Iglesia lo es. Me parece que es un gran cineasta y me parece que no es incompatible el hecho de que sea alguien radical, el hecho de que sea alguien claramente de izquierdas en sus películas, y que al mismo tiempo estuviera ejerciendo un tipo de mirada que el activismo contemporáneo lo ve problemático, porque es problemático”.

También dedica un artículo a ‘300’, donde califica lo que hace Zack Snyder como “fascismo corporal”. Aquí se demuestra que “cierto tipo de películas, a pesar de nuestra fascinación, están hechas desde una ideología que es muy reaccionaria y muy conservadora”. “En esta película, la frase clave que creo que está citada en el artículo es cuando el director dijo que puso este tipo de cuerpos porque esta película era para adolescentes y a un adolescente nada le da más pánico que alguien le penetre. Quería que estuviera toda la fantasía de la penetración para un adolescente y que esto le diera terror o que se tratase de imponer a esto. Entonces sí que es verdad que esa película para mí ideológicamente es muy problemática. Otra cosa es que cuando la veo estéticamente me parece muy interesante”, zanja. 25 formas de mirar el cuerpo masculino que sirven para entender cómo una cámara puede provocar los deseos más salvajes en el espectador.

lunes, 17 de abril de 2023

#libros #homoerotismo #cine | Entre la cámara y la carne : el cine homoerótico en 25 películas

Entre la cámara y la carne : el cine homoerótico en 25 películas / Alberto Mira.
Barcelona [etc.]: Egales, 2023 [04-17]
418 p.
Colección: G.

/ ES / Libros / ENS / Cine / Homoerotismo / Homosexualidad / Homosexualidad en el cine

📘 Ed. impresa: ISBN 9788419728043 / 21,95 €
📝 Cita APA-7: Mira, Alberto (2023). Entre la cámara y la carne. El cine homoerótico en 25 películas. Egales.

[.es] Un interesante paseo por las 25 películas de la historia del cine que marcaron el deseo masculino. De Genet, Visconti o Warhol a Almodóvar y Villaronga. Entre la cámara y la carne, entre el ojo que contempla y la materialidad de los cuerpos, está la imaginación. Este libro selecciona veinticinco películas, ejemplos de fantasías que orbitan en torno al cuerpo masculino: de la homosocialidad de ‘Alas’ y el exotismo de ‘Tabú’ al porno de ‘The boys in the sand’, el ‘kitsch’ de ‘Pink Narcissus’, el lirismo de ‘Beau travail’ o el voyerismo de ‘Taekwondo’. Penes y penas, lujurias desbordadas, poesía y prosa, cuerpos ideales y cuerpos mortíferos, Apolo y Dionisos. Frente a la literalidad de la pornografía, la mirada erótica requiere una actividad creativa por parte de los espectadores, un ponerse en juego, revelar sentimientos íntimos. Los textos que conforman el volumen incluyen diversas perspectivas sobre la sexualidad y el homoerotismo en el cine con numerosas anécdotas, marcos históricos, experiencias y lecturas a contrapelo. De Jean Genet a Fassbinder, de George Cukor a Pedro Almodóvar, ‘Entre la cámara y la carne’ ofrece una amplia gama de ensoñaciones eróticas, de cineastas y de espectadores.

miércoles, 16 de marzo de 2022

#libros #queer | Cultura y arte queer

Cultura y arte queer / Francisco Javier Muñoz Fernández, Fernando R. Bartolomé García (eds.).

Bilbao : UPV-EHU, 2022 [03-16].
136 p.
Serie: Ikertuz.

/ ES / Libros / ENS / REC / Cultura LGTBI / Homosexualidad en el cine / Homosexualidad y arte / Homosexualidad y literatura / Queer
📘 Ed. impresa: ISBN 9788413193809 / 12,00 €
Cita APA-7: Muñoz Fernández, Francisco Javier & Bartolomé García, Fernando R. (eds.) Cultura y arte queer. UPV-EHU.

[.es] Este libro recopila varios textos sobre temática queer abordados desde distintos puntos de vista como la historia, las artes, la literatura, el cine, el patrimonio, la ciudad y los proyectos artístico-culturales, desde la Ilustración hasta nuestros días. Se trata de miradas liminares y escudriñadoras que nos invitan a leer los matices de realidades plurales, y nos aproximan a territorios que habitualmente se relegan a los bordes, a las fronteras, para convertirlos en el centro de nuestra cartografía.

viernes, 4 de marzo de 2022

#libros #homosexualidad #cine | Galopa y corta el viento

Galopa y corta el viento / un guión inédito de Gonzalo Goicoechea y Eloy de la Iglesia ; ed. crítica de Eduardo Fuembuena ; prólogo de Eduardo Mendicutti.

Madrid : Niños Gratis, 2022 [03-04].
320 p.

/ ES / Libros / ENS / Cine / Homosexualidad / Homosexualidad en el cine / Política / Relaciones amorosas
📘 Ed. impresa: ISBN 9788494933363 / 29,90 €

«Al parecer, aún no hay la suficiente democracia para que se pueda narrar una historia de amor entre un etarra y un guardia civil». Eloy de la Iglesia. 1986.

En 1981, Gonzalo Goicoechea y Eloy de la Iglesia escribieron una película que nunca se llegó a rodar. Se llamaba ‘Galopa y corta el viento’. Era la historia de amor imposible entre un abertzale y un guardia civil andaluz destinado en el País Vasco. La osadía era tal que todos los intentos de poner en marcha la producción fracasaron, pero ‘Galopa y corta el viento’ se convirtió en una pequeña leyenda del cine español.

Este libro contiene el guion íntegro de ‘Galopa y corta el viento’, publicado ahora por primera vez, el documento primigenio que escribieron sus autores, un hermoso prólogo de Eduardo Mendicutti y un estudio introductorio en el que Eduardo Fuembuena reconstruye la historia de la película y de la España en la que no se pudo hacer.

DOCUMENTACIÓN
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Galopa y corta el viento.
Jabichillo | Le Cool Barcelona, 2022-03-02

https://barcelona.lecool.com/event/galopa-y-corta-el-viento/
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'Galopa y corta el viento', la historia de amor entre un guardia civil y un abertzale que Eloy de la Iglesia nunca llegó a rodar.

En 1981, en medio de los años más duros de la violencia de ETA, el director y su colaborador habitual, Gonzalo Goicoechea, escribieron un guión al que diferentes obstáculos y el clima político y social de la época condenaron a un cajón.
Carlos Madrid | EPE, 2022-03-09
https://www.epe.es/es/cultura/20220309/galopa-corta-viento-historia-amor-13342186
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‘Galopa y corta el viento’: la historia de amor entre un ‘abertzale’ y un guardia civil que Eloy de la Iglesia no logró rodar.

En 1981 el director de ‘El pico’ y Gonzalo Goicoechea escribieron un guion que hubiera supuesto una película rompedora. Ahora el libreto se publica en una edición crítica.
Gregorio Belinchón | El País, 2022-03-17
https://elpais.com/cultura/2022-03-17/galopa-y-corta-el-viento-la-historia-de-amor-entre-un-abertzale-y-un-guardia-civil-que-eloy-de-la-iglesia-no-logro-rodar.html
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'Galopa y corta el viento': ve la luz el amor entre un etarra y un guardia civil que Eloy de la Iglesia no pudo rodar.

La editorial Niños Gratis* recupera el guion íntegro de la atrevida película nunca realizada del director de 'El pico'.
Manuela Partearroyo | Cinemanía, 20 Minutos, 2022-04-07
https://www.20minutos.es/cinemania/noticias/galopa-corta-viento-amor-etarra-guardia-civil-eloy-iglesia-4979893/
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La historia de amor gay en tiempos de ETA que fue censurada por décadas sale a la luz.

'Galopa y corta el viento': Un guardia civil, un etarra y un romance secreto, así es el guion de la película que Eloy de la Iglesia nunca pudo rodar por la censura. Los guionistas recibieron amenazas por abordar temas controvertidos como la homosexualidad o el terrorismo de ETA. La película no logró superar los controles de censura de la época.
Celia Torres | Uppers, 2022-04-13
https://www.uppers.es/cultura-y-entretenimiento/cine/amor-gay-eta-censurada-decadas_18_3313023339.html
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El romance entre un abertzale y un guardia civil que Eloy de la Iglesia nunca rodó.

El guion de su filme inédito 'Galopa y corta el viento' se publica en una edición que viene acompañada de un estudio del experto en su obra Eduardo Fuembuena.
El Diario, 2022-04-16
https://www.eldiario.es/cultura/cine/romance-abertzale-guardia-civil-eloy-iglesia-rodo_1_8914165.html

#hemeroteka #homosexualitatea #zinema | "Gizatasuna" deitzen diogun zerbait

Irutxuloko Hitza / 'Flee' pelikularen fotograma //

"Gizatasuna" deitzen diogun zerbait.

Txomin Lasa Manterola, zinema kritikaria | Irutxuloko Hitza, 2022-03-04

https://irutxulo.hitza.eus/2022/03/04/gizatasuna-deitzen-diogun-zerbait/ 

Badago animazioaren eta ilustrazioaren munduan idatzi gabeko arau bat, pertsonaien aurpegiak sinple-sinple, ia zehaztasun gabe, marraztea agintzen duena. Bai Hergek Belgikan marrazten zituen Tintinen komikietako azaletan, baita Japonian Ghibli taldearen filmetako fotograma orotan ere, bistakoa da protagonisten aurpegiak eta haien inguruneak marrazteko orduan metodo guztiz desberdinak erabili izan direla: bada, paisaiak xehetasunez bete izan diren artean, pertsonaien aurpegiak beti mantendu dira sinpletasun maila berean, oso gutxi zehaztuta. Aristotelesen poetikako ‘identifikazioa’-ren eredu klasikoari kasu eginez gero, ez da harritzekoa piktorikoki ere protagonista ahalik eta gutxien definitu izana; atzealdean Eiffel dorrea zein Fuji mendia izan arren, istorioaren irakurle/protagonista edonor izan dadin, alegia —arrazoia ote zuen, jada 70eko hamarkadan, Paul Ekman psikologoak oinarrizko sei emozioen aurpegierak unibertsalizatzen ausartu zenean?—.

Jonas Poher Rasmussek zuzendu duen ‘Flee’ filmeko eszenek ere munduko hamaika txokora eramango gaituzte: Afganistanetik Errusiara, Errusiatik Danimarkara, Danimarkatik Estatu Batuetara… Izan ere, errefuxiatu baten istorioa kontatuko zaigu, eta filmaren edukia dokumentala bada ere, animazioaren bidez eramango gaitu Rasmussenek laguna duen Amin errefuxiatuaren bidaia latzera. Jakina, benetako pertsonaiaren intimitatea errespetatzeko balio izan die animazioak, Amin anonimotasunean mantentzeko, eta bide batez, Danimarkan egun lortu duen egonkortasuna filma izaten ari den mundu birarekin gehiegi ez aztoratzeko (Oscar izendapenetan arrakastatsu irten da filma, Los Angeles dute, beraz, hurrengo geldialdia). Baina, horrez gain, dokumentala animatzeko proposamen original horrekin, formatu estetikoak lortzen duen soiltasun eta abstrakzioarekin, errefuxiatuen gatazka eremu unibertsalera erraz eta modu eraginkorrean itzultzea lortu du filmak. Ez al ditugu espresio berberak ikusten, ezaguterrazak (harridura, beldurra, tristura, atsekabea, eta abar), mundu osoko mila txokotatik alde egitera behartuta ikusten direnen aurpegietan? Bai Amin ihes egitera behartu zuten talibanen Afganistan hartan, baita, momentu honetan, Ukrainan bertan ere.

Animazioak ematen dion abstrakzioa batetik, ‘Memoir’ dokumentalak lortzen duen konkrezio aberatsa bestetik, kontraesanik sortu ez ezik, biak elkarren osagarri ezin hobe bihurtzen dira filmean. Aminen testigantzarekin, kontakizuna fikziozko gidoietan asmatzeko zailak izaten diren xehetasun erreal horietaz aberasten da: txikitako Van Dammen posterrak sortzen zion zirrara berezia, errusieraz bikoiztutako telenobela haiek, basoko iluntasunean dir-dir egiten zituzten koloretako zapatilak... Animaziozko aurpegi sinplearen atzean ezkutatzen den ahotsa bat da, Aminena, eta harrigarriak dira kontatzeko dituen xehetasun guztiak; beste edozeinena izan zitekeen ahots hori, ordea, baita gurea ere.

viernes, 25 de febrero de 2022

#hemeroteca #homosexualidad #cine | 'Great Freedom': la represión de los homosexuales en la Alemania de los 60

El Español / Fotograma de 'Great Freedom' //

'Great Freedom': la represión de los homosexuales en la Alemania de los 60.

Ganadora del último Festival de Sevilla y premiada en Cannes, este drama carcelario dirigido por Sebastian Meise aborda las consecuencias de la criminalización de la homosexualidad.
Juan Sardá | El Español, 2022-02-25
https://www.elespanol.com/el-cultural/cine/20220225/great-freedom-represion-homosexuales-alemania/652685178_0.html 

A finales del siglo XIX, el sexólogo Magnus Hierschfield y el jurista Max Spoht, entre otros, fundaron en Berlín la primera organización de defensa de los derechos LGTB en el mundo. El Berlín de entreguerras, inmortalizado por la pluma de Christopher Isherwood, inspirador de la película ‘Cabaret’ (Bob Fosse, 1972), sigue siendo un icono de la cultura gay, aunque también tuvo una parte sórdida debido a la altísima prostitución masculina provocada por las crisis económica. Después, como es sabido, llegaron los nazis llevando la ley 175, la que prohibía la homosexualidad, hasta sus más espantosas consecuencias. Como es sabido, muchos gays compartieron el ominoso destino de los judíos y se calcula que entre 5.000 y 15.000 personas fueron encerradas en campos de concentración. Muchos de ellos, claro, murieron.

'Great Freedom', producción dirigida por el austríaco Sebastian Meise (Kitsbuhel, 1976), nos traslada a un tiempo posterior como los años 60 en el que los homosexuales seguían siendo encerrados en la cárcel como criminales. El protagonista es Hans (Franz Rogowski), un tipo carismático de treintaymuchos que es apresado después de mantener relaciones sexuales con desconocidos en un baño público.

Carismático y con espíritu rebelde, la película nos cuenta a modo de flash back su primer internamiento, cuando es más joven y su relación con su compañero de celda, un tipo mayor que él con aspecto peligroso, Viktor (Georg Friedrich). En el presente del filme vemos su noviazgo clandestino con otro recluso mucho más joven, Oskar (Thomas Prenn) con una actitud mucho menos contestaria que la suya, mientras retoma su vieja amistad.

Dos asuntos paralelos se cruzan en esta película sólida y punzante en la que Meise muestra los desgarros interiores de unos seres que no tienen mas remedio que situarse al margen de la sociedad por una discriminación criminal. Mientras el protagonista se niega a esconderse y prefiere correr el riesgo de entrar en la cárcel una y otra vez a vivir oculto, su amante prefiere la clandestinidad, o la represión, a apartarse de una “buena sociedad” en la que quiere integrarse. La ley crea realidades y si Hans casi parece reivindicar su condición de antisistema, Oskar aspira a que lo dejen en paz.

El amor en el infierno
Por una parte, por tanto, las dramáticas consecuencias de la criminalización, por la otra, un tema que trataba una película tan importante en la historia del cine como ‘Cadena perpetua’ (Frank Darabont, 1994), en la que veíamos las dificultades de presos de larga duración para enfrentarse al mundo cuando la cárcel, con sus horrores, se ha convertido en su hogar y único medio conocido.

Sin apretar las tuercas, Meise describe las humillaciones que deben padecer los homosexuales para contarnos, al final, una historia inesperada como la del milagro del amor en el contexto del infierno. Poco a poco, la relación entre el viejo Viktor, heterosexual, y el joven Hans va tomando protagonismo. Frente a la injusticia elemental de un sistema que quita a las personas su dignidad por su orientación sexual, Meise contrapone la dignidad de los afectos y la lealtad.

‘Humillados y ofendidos’ llamó Dostoievski a su novela inspirada en su amarga experiencia en un penal de Siberia. El espíritu del escritor, que encuentra en los márgenes de la sociedad y en aquellos más machacados la belleza de la humanidad en su estado más puro, late en esta película meticulosamente construida cuyo final resulta conmovedor y sobrecogedor al mismo tiempo.

lunes, 10 de enero de 2022

#hemeroteca #homosexualidad #cine | ‘El poder del perro’ sigue cosechando premios

Hoyesarte / Fotograma de 'El poder del perro' //

‘El poder del perro’ sigue cosechando premios.

Javier López Iglesias | Hoyesarte, 2022-01-10

https://www.hoyesarte.com/cine/el-salvaje-poder-del-perro_298173/ 

Con ‘El poder del perro’, Jane Campion rompe más de una década de silencio y firma una nueva y brillante vuelta de tuerca a la lista de películas que, proponiéndoselo o no, alejan a un género tan clásico como el ‘wéstern’ de su rostro más convencional. Sobre la novela homónima de Thomas Savage, recientemente publicada en España por Alianza Editorial, la realizadora neozelandesa, que ganó con esta propuesta el León de Plata a la mejor dirección en el pasado Festival de Venecia y acaba de conseguir el Globo de Oro a la mejor dirección y mejor película dramática, levanta una más que inquietante urdimbre de sentimientos contrapuestos que reflejan las vulnerables personalidades de sus protagonistas.

Los hermanos Burbank, Phil y George, son antagónicos y pese a ello socios, se respetan y viven juntos como propietarios del mayor rancho del valle de Montana. Phil –eje central de la película gracias al gesto sobrio, siempre inquietante, del que dota Benedict Cumberbatch al personaje que interpreta– es un hombre hermético que, al tiempo, despierta temor y admiración en su entorno. George (Jesse Plemons) es la otra cara de la moneda gracias a su carácter paciente y bonachón. Uno es delgado y anguloso; el otro rechoncho y descuidado. Uno es violento y retador; el otro tranquilo y sensible. Necesitado de amor.

Son inseparables, cabalgan juntos acarreando las miles de cabezas de ganado de su hacienda e incluso duermen en la misma habitación y en las mismas camas que ocupaban cuando eran niños. Sus vidas fluyen en común hasta que George se enamora de Rose, una joven viuda (Kirsten Dunst, acaso en el mejor papel de su carrera hasta la fecha), se casa y decide traer a vivir al rancho a su esposa y al hijo de ésta, Peter (magnífico también Kodi Smit-McPhee, tal y como ha reconocido la Asociación de la Prensa Extranjera de Hollywood al premiarle con el Globo de Oro al mejor actor de reparto), un enigmático adolescente de sexualidad incierta y sensibilidad a flor de piel.

Desde ese momento, Phil alienta su crueldad y decide hacer la vida imposible a los recién llegados. Sin piedad vuelca toda su violencia sobre la mujer y el chico, mientras George observa desconcertado una animadversión que no comprende. Así las cosas, hasta que el animal que Phil lleva dentro comienza a sentir una especie de irreprimible atracción por el joven.

Entre paisajes deslumbrantes discurre la trágica historia de traición y deseo de ‘El poder del perro’, que capta a través de una dirección de actores que ya se mostró plena en la realizadora hace casi treinta años cuando estrenó ‘El piano’ (1993). Sentires reprimidos y emociones capadas como consecuencia de una sexualidad extrañamente enclaustrada dotan a la película de una inquietante, soterrada, tragedia que aumenta en cada uno de los fotogramas de las más de dos horas de metraje.

Todo encaja en lo que se narra, también la atípica y disonante banda sonora de Jonny Greenwood, sobre un trasfondo asfixiante, áspero y masculino, en una América naciente de territorios sin horizonte y valores primitivos y extremos.

Como apunta Campion, el deseo marca ‘El poder del perro’ “pues este sentimiento tiene un interés fundamental para mí porque habla de lo que motiva a los seres humanos. Savage rompió con su libro los esquemas del ‘wéstern’ con su complejo estudio sobre las masculinidades” y ella, la realizadora, ha plasmado el espíritu del libro en una película imprescindible.

sábado, 4 de diciembre de 2021

#hemeroteca #homosexualidad #masculinidad #cine | ‘El poder del perro': la masculinidad atormentada

Público / Fotograma de 'El poder del perro' //

‘El poder del perro': la masculinidad atormentada.

Octavio Salazar Benítez | Público, 2021-12-04

https://blogs.publico.es/otrasmiradas/54322/el-poder-del-perro-la-masculinidad-atormentada/ 

Phil es uno de esos hombres que, con cada gesto, con cada paso, con cada palabra, con cada actitud, parece estar queriendo dejar claro que es un hombre de verdad. Un fiel cumplidor de las expectativas de género y, por tanto, un magnífico actor de la puesta en escena que acaba siendo la masculinidad. Los mandatos de dureza y de autocontrol hacen de él un individuo en guerra contra sí mismo y, por tanto, también en parte, con los demás. El poso de sensibilidad que en él cuesta tanto trabajo adivinar, por más que tengamos el dato de su formación clásica –tal vez les hable a las reses en griego o en latín, cuentan de él para burlarse- y por más que intuyamos que su mirada puede ver lo que otros no ven, es una suerte de remolino interior que lo mantiene siempre en tensión. Ocultando y ocultándose.

Armarizado en su cuerpo de cowboy que encuentra en la suciedad y en la soledad una especie de disfraz con el que protegerse de los otros. El personaje de Phil es un heredero de John Wayne atravesado por los pulsos que un día leímos en la obra ‘En terreno vedado’ de Annie Proulx. El que necesita de la manada. El macho que cabalga y que lucha por huir de los deseos que le bullen por dentro. El que cubre su piel con barro y, al sol, a solas, es capaz de sentir lo que el resto del tiempo se niega. La servilleta sobre su cuerpo de hombre herido que se niega a reconocer su fragilidad. El placer hecho carne en el cuerpo hiper viril que no se permite ni la más mínima quiebra. El que ve en las montañas el animal que le devuelve, como un espejo cruel, su propia rabia. El poder del perro. El tormento de la masculinidad. A la que no le queda más remedio que agujerearse cuando hay otra, la que representa el jovencito Peter. El chico sensible que hace flores con papel, que se esmera en los cuidados y que es la diana de la homofobia con la que los hombres de verdad, como si fueran lobos, marcan su territorio. El de los tipos duros que no bailan, el de quienes cuentan siempre con mujeres en la cocina o en la cama para satisfacer sus necesidades, el de a quienes parecen solo gustarles los colegas de fratría. La homosocialidad frente a la negación de las mujeres como personas. Las criadas, las viudas, las que sufren "un mal que no tiene nombre". La sufriente Rose, la madre hacia la que Peter siente un débito que pareció dejarle en herencia el ‘pater familias’: "Al morir mi padre, yo solo quería que mi madre fuera feliz. ¿Qué hombre iba a ser si no la ayudaba? Si no la salvaba".

Phil y Peter, Peter y Phil, como una especie de renglón perdido de la historia que hace ya años nos contó ‘Brokeback Mountain’, como si fuera casi el reverso, profundo y dramático, de aquel pastiche romántico llamado ‘Call me by your name’. Jane Campion, al igual que hizo en ‘El piano’, vuelve a hablarnos de deseos, represión, sexo e identidad. Y lo hace con la extrema delicadeza de quien va abriendo despacio, sin prisas, la puerta de una casa, para descubrir los tesoros, y también las telarañas, que esconde cada habitación. Con unas imágenes de extrema belleza, un tiempo que discurre con la lentitud propia de un lugar al margen y con una música que a veces nos da punzadas y otras nos lame el rostro, como si fuera un perro juguetón, la guionista y directora nos cuenta una historia de hombres en el precipicio y de emociones que, de tanto hervir en la olla, provocan digestiones dañinas y temblorosas. La furia contenida y la violencia latente, y a tanto explícita, de una virilidad que se alza negando lo que su opuesto, la feminidad, construye en un espacio donde solo cabe sostener la vida. Aunque para ello sea necesario tener una botella de alcohol bajo las sábanas.

‘El poder del perro’, que es una de esas películas que cada vez más de tarde en tarde me reconcilian con el cine con mayúsculas, se ubica a en los años 20 del pasado siglo en Montana. Estamos ante un lugar que podría ser un no-lugar, un escenario creado a lo ‘Dogville’, marcado por una naturaleza que se mueve entre la belleza y el desasosiego, en el que los personajes parecen danzar una coreografía que les obliga a mantener el equilibrio entre lo correcto y lo deseado. Una tensión febril para los hombres que en ese oeste de polvo y sangre, pero también en el presente siglo de olas feministas y agravios masculinos, tratan de cumplir con su papel. Y en el que un joven como Peter, que quizás quiera convertirse en médico para dominar algo más el arte de la curación y los cuidados, además de para ser parte de alguna manera del pacto que lo une al padre, viene a ser como un animalillo salvaje que escapa de los insultos y desafía, a su pesar, a quienes fueron educados para ser depredadores. El delicado tapiz que teje Campion, basándose en la novela de Thomas Savage, es posible y creíble gracias a las espléndidas interpretaciones de todo el reparto y muy especialmente de esos dos hombres condenados a entenderse, interpretados por un impresionante Benedict Cumberbatch y un Kodi Smit-McPhee que bien podría ser la encarnación de la androginia soñada en una sociedad sin géneros. Lo más hermoso de la historia es que esas dos masculinidades, ambas disidentes, acaban encontrándose, reconociéndose, tocándose. La cuerda trenzada que pasa de Phil a Peter. El hombre atormentado que da paso a un hombre nuevo. La emoción, y la imaginación, como testigos. El poder de la ternura. El perro que lame en lugar del que airado ladra como si fuera una montaña a punto de reventar. La mejor manera de darle la vuelta al western como necesario sería dársela a una virilidad que no se atreve a hablarle a los animales en griego o en latín.

lunes, 4 de octubre de 2021

#libros #queer #lgtbi #cine | Scream Queer : la representación LGTBIQ+ en el cine de terror

Scream Queer : la representación LGTBIQ+ en el cine de terror / Javier Parra.
Madrid : Dos Bigotes, 2021 [10-04].
304 p.

/ ES / Libros / Cine / Homosexualidad en el cine / LGTBI / Queer
📘 Ed. impresa: ISBN 9788412292503 / 19,95 €

[.es] El libro definitivo para los amantes del cine de terror que quieran saber cómo su género favorito ha tratado al colectivo LGTBIQ+. Mi yo adolescente creció metido en un armario, creyendo que Clive Barker era la única persona abiertamente gay que se dedicaba a mi género favorito: el terror. Por suerte, estaba equivocado, y la presencia de personajes LGTBIQ+ en el cine fantástico ha sido una constante a lo largo de su historia y no ha hecho sino aumentar en las últimas décadas. Además de pasar a formar parte del imaginario colectivo, monstruos cinematográficos procedentes de la literatura gótica como Drácula, la criatura de Frankenstein o Mr. Hyde fueron algunos de los primeros ejemplos de representaciones ‘queer’ en la gran pantalla, ligadas siempre a lo diferente, a lo raro y a todo aquello que iba en contra de lo heteronormativo. Del predominio de clichés negativos —lesbianas con tendencias psicópatas, sanguinarias vampiras bisexuales, asesinos travestidos y un largo etcétera— a la plena aceptación de la diversidad, ‘Scream Queer’ propone un amplio recorrido por la evolución de la representación LGTBIQ+ en el género fantástico a través del análisis de cientos de películas, expiando además los traumas y contando las vivencias personales que han marcado a quien esto escribe: un marica obsesionado con el cine de terror.

domingo, 28 de marzo de 2021

#hemeroteca #cine | 'Libertad', de Urbizu, un febril 'neowestern' feminista y gay como metáfora y herida interior

Imagen: El Mundo / Fotograma de 'Libertad'

'Libertad', de Urbizu, un febril 'neowestern' feminista y gay como metáfora y herida interior.

Enrique Urbizu insiste en reescribir las reglas del cine de género desde el feminismo y la diversidad.
Luis Martínez | El Mundo, 2021-03-28
https://www.elmundo.es/cultura/cine/2021/03/28/605f046efc6c837a3e8b4698.html

Después de ‘Centauros del desierto’ vinieron tantas reescrituras del ‘western’ como intentos de refundar miradas. Incluido ‘Brokeback Mountain’, de Ang Lee. Y después de ‘El hombre que mató a Liberty Balance’, la conquista del Oeste exigió incluso la certeza de que fuera una mujer la que dictara la ley en, por ejemplo, ‘Meek's Cutoff’, de Kelly Reichardt. Ni machista ni homófobo, por fin, ahí se encontraba la nueva frontera y el nuevo reto de un género que básicamente no es más una refutación de cualquier límite exterior o interior. ‘Libertad’, de Enrique Urbizu, es una película consciente del pasado que la asiste y por ello, y como es norma en la filmografía del director, se arroja con pasión a la meticulosa reelaboración de las pautas más evidentes que configuran el género, sea el ‘thriller’ sea, como ahora mismo, el propio ‘western’.

Desde hace una vida entera, el cine español anda a la búsqueda de su propio relato de frontera, de su propio ‘western’. El otro lado del Río Grande bien podría ser nuestro sur de Sierra Morena. La conquista del Oeste (como quiebra de los mapas) configura la geografía sagrada en la que todas las mitologías convergen. La aventura no consiste en otra cosa que en un ejercicio de comprensión. Lo salvaje, lo que no tiene normas, se rinde ante el imperio de la ley. Así, los indios caen ante el Séptimo de Caballería, la frontera adquiere el tamaño icónico del horizonte, un caballo de hierro traza caminos donde antes sólo había una llanura infinita y, por qué no, Luis Candelas rinde cuentas ante el gobernador. Digamos que en las cuatro categorías que ideó Borges para encerrar todas las historias posibles de la humanidad en su relato 'Los cuatro ciclos', estaríamos en la tercera de ellas, la que trata de una búsqueda; la que hace parientes próximos a los argonautas y a los colonos; a los buscadores del santo Grial y a los infectados por la fiebre del oro; al capitán Ahab y los bandoleros, todos héroes castigados al infierno.

Este es el espacio de ‘Libertad’, el mismo que en nuestra tradición ocuparon películas como ‘Amanecer en puerta oscura’ (1957), de José María Forqué, o la serie completa de Curro Jiménez para televisión capitaneado por Joaquín Romero Marchent a finales de los setenta. Urbizu, buen conocedor del espacio mítico que transita, insiste en recorrer ese mismo paisaje. Y lo hace con la violencia debida dejando que sus personajes se transfiguren antes en arquetipos ‘wagnerianos’ o ‘shakespearianos’ que en simples criaturas terrenales. Lo interesante ahora, y ahí el hallazgo, es la localización de la frontera.

Los personajes de Bebe o Isak Férriz no pelean solamente contra una ley injusta y un gobernador cruel también lo hacen contra la propia realidad de pedernal que no reconoce ni a las mujeres por débiles ni a los homosexuales por desviados. Toda la pelea que plantea 'Libertad' a cielo abierto entre las sierras inhóspitas se reproduce exactamente con la misma virulencia y encono en el espacio recóndito de lo secreto, lo inmutable. La aventura en su radicalidad también es sacrilegio.

La película cuenta la historia de La Llanera, una mujer que tras años de encierro y después de ser condenada e indultada más veces de las soportables se ve por fin libre. O casi. Ella y su hijo huyen. Detrás van Lagartijo, Aceituno y hasta un biógrafo inglés seducido por la posibilidad de una relato de aventura y, por supuesto, libertad. Todos buscan algo y todos se buscan a sí mismos. Y así lo que sigue es una película dispuesta en línea recta empeñada en convertir la fiebre en aliento. La caligrafía de Urbizu tan encendida como clara acierta de este modo a volver a contar la historia de siempre, pero hacia dentro. El único lastre reconocible, eso sí, corre a cuenta del experimento de alternar serie para la tele y película que infecta a esta última de un ritmo episódico innecesario.

Sea como sea, queda la claridad libre de fronteras ni hacia fuera ni hacia el interior; queda el ‘western’, el género que, en efecto, inventó al cine.

lunes, 3 de febrero de 2020

#libros #lgtbi #cine | Apuntes de cine : LGTB

Apuntes de cine : LGTB / Deborah García ... [et al.]

Madrid : Antipersona, 2020 [02-03] / 2ª ed. 2020 [07-28].
98 p.
Serie: Apuntes de Cine ; 3.

/ ES / ENS / Libros / Código Hays / Censura / Cine / Homofobia / Homosexualidad en el cine / LGTBI / Series / Televisión / Visibilidad
📘 Ed. impresa: ISBN 9788409211135 / 9,00
Cita APA-7: García, Deborah ... (et al.) (2020). Apuntes de cine. LGTB. Antipersona.

[.es] Prohibidas y perseguidas, las películas de temática LGTB han estado apartadas de la historia del cine durante décadas. Las referencias veladas en los guiones, las miradas que cambiaban el significado de la escena y los escándalos de los actores que aireaba la prensa del corazón mostraban que la sexualidad humana no puede encerrarse en un molde, tampoco en el cine. Hoy, la etiqueta LGTB protagoniza muchas polémicas. Cargada en demasiadas ocasiones de prejuicios y tópicos, a veces se ha limitado a sostener y reforzar el orden existente. Sin embargo, otras veces también ha servido para mostrar realidades diferentes y hacer sentir a las personas LGTB que sus vivencias son tan válidas como las heterosexuales y las cis. En este volumen hacemos un repaso por el cine LGTB y por algunas de las películas y series que, para bien y para mal, han marcado su historia.

Un breve volumen divulgativo de la siempre genial editorial Antipersona donde autores como Christo Casas, Déborah García Sánchez-Marín y Violeta Serrano realizan un desenfadado repaso por el cine LGTB+ y por algunas de las películas y series que han marcado su historia.

Películas de temática trans, cine lésbico, cine marginal en los 70, homosexualidad y cine clásico, el Código Hays... Y mucho más. Contamos con Christo Casas que nos hablará de cine gay y padres heterosexuales, Violeta Serrano nos introduce y analiza el cine de temática trans, Ignacio Pato traza puentes entre la clase obrera blue collar y la comunidad LGTB con 'Pride'... Alberto Berzosa nos hablará de sexo, política y cine marginal en los 70 y Deborah García de cine lésbico. Y visitaremos el Hollywood dorado, la etapa del código Hays y cómo los estudios machacaron a sus actores y actrices que tuvieran vidas sexuales no normativas.

👥 Autoría: Deborah García, Ignacio Pato, Violeta Serrano, Alberto Berzosa, Christo Casas.

‘Apuntes de cine’ es una colección que aborda diferentes temáticas y géneros cinematográficos. En cada número contaremos con diferentes autores que hablarán de política, feminismo, luchas, historia y movimientos políticos a través del cine.

jueves, 2 de mayo de 2019

#libros #homosexualidad #cine | La Pluma y el Oeste : el fascinante viaje de la homosexualidad a través del Western

La Pluma y el Oeste : el fascinante viaje de la homosexualidad a través del Western / Fernando Garín Jansa.
[S.l.] : Autor, 2019 [05-02].
299 p.
ISBN 9781093221268 / 14,25 €

/ ES / ENS
/ Cine / Estereotipos / Gais / Homosexualidad / Homosexualidad en el cine / Masculinidad / Queer / Western

El western ha sido, desde su origen, un género nutrido de estereotipos sobre la masculinidad. Identificado a menudo como un cine propagador de valores conservadores, el western ha podido resultar un medio hostil para las minorías sexuales. Este libro ofrece una nueva mirada a su extensa filmografía, redescubriendo obras que han cuestionado la concepción heterosexual del hombre del Oeste. "La Pluma y el Oeste" es un relato plagado de anécdotas, curiosidades y casualidades sobre la tortuosa relación existente entre homosexualidad y cine del Oeste. Es un recorrido por la historia del cine en el que se analizan más de 60 westerns de interés gay, que ilustran cómo ha cambiado la representación de la homosexualidad en el ámbito cinematográfico. Este es un libro, ante todo, sobre personajes, plasmación artística de deseos y frustraciones reales que pertenecen al ser humano, y que crean una intensa conexión con el espectador, que busca en su interior tratando de reconocerse o diferenciarse. Estas páginas exploran más de 100 personajes con espíritu queer, que constituyen múltiples y novedosas formas de representación de la masculinidad. El cine, condicionado por la censura, la moral y otros factores, ha ocultado de forma persistente la realidad homosexual. Esta es la historia del western gay, la revelación de una realidad oscurecida, que ha luchado insistentemente por salir a la luz y brillar: el viaje de la pluma que también quiso volar en el Oeste.

viernes, 20 de julio de 2018

#hemeroteca #homofobia #cine | ¿Por qué todas estas estrellas masculinas rechazaron hacer ‘Brokeback Mountain’?

Imagen: Público / Heath Ledger y Jake Gyllenhaal en 'Brokeback Mountain'
¿Por qué todas estas estrellas masculinas rechazaron hacer ‘Brokeback Mountain’?
El director Gus Van Sant, inicialmente elegido para dirigir el drama que terminó firmando Ang Lee, ha dado algunos detalles sobre el reparto que nunca pudo ser.
Óscar Tévez | Icon, El País, 2018-07-20
https://elpais.com/elpais/2018/07/19/icon/1531990967_655913.html

Durante la promoción de su nueva película, 'No te preocupes, no llegará lejos a pie', el director Gus Van Sant ha concedido una entrevista al medio cinematográfico ‘IndieWire’ donde ha entrado en detalles sobre ‘Brokeback Mountain’ (2006), que él estuvo a punto de dirigir. Algo con cierta lógica dentro de la dinámica de Hollywood: ofrecerle una película con una trama de amor entre hombres a un director homosexual. Por cierto, un proyecto que también se ofreció a Pedro Almodóvar, pero que el director manchego rechazó cuando no le dejaron incluir más escenas de sexo.

Van Sant ya había realizado una de las grandes cintas LGTB de los años noventa, ‘Mi Idaho Privado’ (1991, con Keanu Reeves y el fallecido River Phoenix) y, por cierto, también le ofrecieron a él 'Call me by your name' antes de que terminase en las manos de Luca Guadagnino.

Cuando preparaba ‘Brokeback Mountain’ sintió que para que una historia de ese tipo llegase al gran público tendría que hacerlo con un reparto de rostros muy conocidos. Sin embargo, “nadie quería hacerla”, declaró Van Sant a ‘IndieWire’. “Se lo pedí a todos los habituales: Leonardo DiCaprio, Brad Pitt, Matt Damon, Ryan Phillippe”. Una versión que posteriormente confirmó al medio la productora y guionista Diana Ossana. “Rechazaron el proyecto por varias razones”, declaró Ossana.

Hasta no hace demasiados años interpretar a un personaje gay era algo impensable para un gran actor de Hollywood. Algo que podría dinamitar su imagen y arruinar su carrera como galán, basada en el extraño precepto de que todas sus seguidoras sueñan con que tal vez, un día, el chico guapo de la pantalla pueda ser su novio.

Todo eso, claro, era antes de que interpretar a un personaje LGTB casi fuera una vía directa a la nominación al Oscar (Heath Ledger y Jake Gyllenhaal acabaron siendo ambos nominados por ‘Brokeback Mountain’, Timothee Chalamet lo fue por ‘Call me by your name’ y Armie Hammer se llevó las mejores críticas de su carrera también por esta última).

¿Alguno de estos cuatro actores podría haberse negado a interpretar el papel por tratarse de un personaje gay? No parece el caso de Ryan Phillipe, que ya en 1993 interpretó al primer adolescente gay de la televisión estadounidense (en el culebrón diario ‘One life to live’). Matt Damon lo haría mucho después, en ‘Behind the candelabra’ (2013), en la que interpretó al novio de Liberace. Leonardo DiCaprio también lo hizo en ‘Total eclipse’ (1995), donde daba vida al poeta Rimbaud. Brad Pitt es el único de todos ellos que, por ahora, nunca ha dado vida a un personaje homosexual.

Hay algunos actores en Hollywood que han declarado abiertamente que no les gustaría interpretar a personajes que se enamoren de otros hombres. Por ejemplo, Mark Wahlberg. El propio Wahlberg también rechazó ‘Brokeback Mountain’. “Leí quince páginas y me asusté”, declararía después. “Era demasiado gráfico, descriptivo, lo de escupirse en una mano, preparándose para ‘hacerlo’…”. Samuel L. Jackson comentó durante una entrevista en ‘Playboy’ que no le gustaría interpretar a un gay. Y Will Smith ‘casi’ lo hizo una vez: en su primera película, ‘Seis grados de separación’ (1993) había en el guión una escena en la que su personaje besaba a otro hombre, pero él se negó a hacerlo. Dijo que “asustaría” a sus admiradores. Ian McKellen, abiertamente gay y activista LGTB, y que también aparecía en aquella película, se vengó de aquello casi 20 años después, cuando en una alfombra roja le plantó un beso en los labios. “Es un gran actor, pero hizo algo muy estúpido”, declaró después McKellen.

Y TAMBIÉN…
Estos cinco actores dijeron no a 'Brokeback Mountain'.
Zeleb, Público, 2018-07-20

http://www.zeleb.es/tv/estos-cinco-actores-dijeron-no-a-brokeback-mountain
Gus Van Sant: “Pitt y DiCaprio rechazaron ‘Brokeback Mountain”.
Antes de cederle su puesto a Ang Lee, el director de 'El indomable Will Hunting' sondeó a varias estrellas para encarnar a Jack y Ennis... pero todas dijeron que no.
Cinemanía, El Mundo, 2018-07-19
http://www.cinemania.elmundo.es/noticias/gus-van-sant-pitt-y-dicaprio-rechazaron-brokeback-mountain/

lunes, 29 de mayo de 2017

#libros #cine #homosexualidad #lesbianismo | Violetas de España : gays y lesbianas en el cine de Franco


Violetas de España : gays y lesbianas en el cine de Franco / Alejandro Melero Salvador.
Madrid : Notorious, 2017 [05-29].
326 p. : il. / Bibliogr.: p. 323-326
ISBN 9788415606420 / 21,95 €
/ ES / ENS
/ Cine / España / Franquismo / Historia – Siglo XX / Homosexualidad en el cine / Lesbianismo en el cine / Memoria histórica

La representación de gais y lesbianas fue perseguida severamente durante el franquismo. La Censura, junto con las convenciones sociales, hizo que los cineastas tuvieran muchas dificultades para retratar personajes homosexuales. Pero no fue imposible. Muy al contrario, gais y lesbianas estuvieron presentes en todos los géneros y a lo largo de toda la dictadura, a menudo en los títulos más importantes e influyentes. Ni los directores del cine más popular ni los autores más prestigiosos renunciaron al potencial de mostrar la homosexualidad como parte de sus historias. Este libro analiza esas representaciones, mirando tanto a reconocidas películas de nuestra historia como a otras olvidadas, y presenta material nunca visto hasta ahora, con la esperanza de rescatar esas voces que nos hablan desde nuestro pasado reciente.

Alejandro Melero trabaja actualmente como profesor de Comunicación Audiovisual en la Universidad Carlos III de Madrid. Anteriormente ha trabajado en la Universidad de Limerick y en Queen Mary University de Londres, donde obtuvo su doctorado en estudios de cine. Tiene diversas publicaciones sobre cine, representación y cultura audiovisual. También ha publicado obras de ficción y relatos cortos.

ÍNDICE

I. Cine y patria 
Los novios de la muerte. Homosexualidad en el ‘cine de cruzada’
Cine y toros
II. Luis Buñuel. El discreto encanto de la homofobia
III. El misterioso caso de ‘Diferente’
IV. Los hombres que no amaban a las mujeres

Las “películas de romanos”
Spaghettis gays
V. La perfidia de tu amor. Lesbianismo en el cine de Franco
Lesbianas pioneras
La lesbiana pérfida
Las diábolicas
Las vampiresas
Amazonas
VI. Los vecinos del quinto
Los años cuarenta
Los años cincuenta
Los años sesenta
Los años setenta
VII. Vagos, maleantes, asesinos
El crimen del Expreso de Andalucía
Los ambientes decadentes
Agentes secretos
Peligrosos sociales. Los gays criminales del cine del tardofranquismo
Y llegó Eloy de la Iglesia