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domingo, 31 de julio de 2022

#hemeroteca #lgtbi #television | «Queer as Folk»: la serie que mostró como vivía el colectivo LGTBI

Google Imágenes / Fotograma de la nueva 'Queer as Folk' //

«Queer as Folk»: la serie que mostró como vivía el colectivo LGTBI.

Transgresor. Russel T. Davis, creador de «Years and Years» y del «Queer as Folk» británico, relanza un proyecto que se estrena el 31 de julio en Starzplay.
Iván Gelibter · COLPISA | La Voz de Galicia, 2022-07-31
https://www.lavozdegalicia.es/noticia/series/2022/07/29/queer-as-folk-serie-mostro-vivia-colectivo-lgtbi/00031659090774124203497.htm 

No era casualidad que sonara ‘Proud’ de Heather Small. Se trataba de las primeras secuencias de un hito televisivo que muchos han olvidado, pero no así los acordes de una canción convertida para la comunidad LGTBI en todo un himno. «Puedo sentir cómo mi alma asciende, y nadie puede detenerme», rezaba el estribillo mientras ‘Sunrise’ Justin hacía su debut en escena. Acababa de nacer ‘Queer as Folk’, una serie pionera que ponía en el centro de la trama a gais y a lesbianas; el espejo en el que toda una generación se miró para verse reflejado por primera vez en su vida.

Emitida entre el 2000 y el 2005 en Estados Unidos a través de Showtime (en España no llegaría hasta el 2006), la serie alcanzó las cinco temporadas. 83 capítulos con una trama argumental plagada de altibajos, políticamente incorrecta y a la que se acusó de muchas cosas desde sectores propios y ajenos al colectivo. Sus personajes -todos blancos y físicamente normativos- pasan buena parte del tiempo de fiesta, teniendo sexo y drogándose. Entonces, hubo quienes consideraron que aquello hacía un flaco favor a la comunidad, como si esta tuviera que dar ejemplo. El asunto llegó a tal punto que los productores -liderados por sus creadores, Ron Cowen y Daniel Lipman- tuvieron que hacer una anotación a pie de capítulo en la que recordaban que ‘Queer as Folk’ no representaba a todo el colectivo, sino que relataba la historia de una serie de personajes ficticios.

Pero las críticas sobre el argumento y el estilo (en el que se incluían escenas de sexo explícito) no solo llegaron desde los sectores más reaccionarios de la sociedad americana. Dentro de la comunidad LGTBI hubo quien tampoco vio con buenos ojos que el primer producto televisivo de masas abiertamente homosexual lo protagonizaran unos chavales a los que les gustaba pasárselo bien. Ese puritanismo gay pretendía que los personajes fueran una réplica gay del modo de vida del americano heterosexual. Un concepto con el que los guionistas estuvieron jugando toda la serie a través del personaje de Michael, pero que luego destruyen en el penúltimo capítulo de la serie.

Tras casi morir en un atentado en la discoteca Babylon, el hijo de Debbie es invitado a dar un discurso en el que se le pide que cuente por qué quiere ser uno más. «Tengo una pareja y dos hijos maravillosos, un hogar, un pequeño negocio. La verdad es que soy como vosotros», afirma Michael, para interrumpir su discurso y ponerle la verdadera voz que pretendía la serie. «Esa no es la verdad. Sí, igual que vosotros quiero ser feliz. Quiero algo de seguridad, un poco de dinero extra en mi bolsillo. Pero en muchos sentidos, mi vida no se parece en nada a la vuestra. ¿Por qué debería serlo? En la comunidad gay tenemos dragqueens y ‘daddies’ de cuero, transexuales y parejas con niños. Ser diferentes es lo que nos hace a todos iguales. Es lo que nos hace... familia».

Se ha trasladado la idea de que ‘Queer as Folk’ ha envejecido mal, a pesar de que muchos de los temas que tocaba la serie siguen afectando a la comunidad LGTBI en el 2022. Más allá del debate sobre la supuesta falta de compromiso, la complicación para formar parejas y el rechazo a la monogamia como estructura única, la serie se acerca a otras vivencias relevantes. El sexo sin protección y el VIH, el excesivo consumo de drogas y también la industria de la pornografía amateur.

Pero, ¿de dónde viene el concepto de ‘Queer as Folk’? Un par de años antes de que se estrenara la que luego sería un éxito internacional, Russel T. Davis (‘Years and Years, It's a Sin’) estrenó en Reino Unido un producto homónimo. Aquella serie de dos temporadas y apenas diez capítulos era demasiado estereotipada, pero ya se podía entrever el estilo estético y narrativo del creador.

Futuro
Casi 25 años después, es el propio Russel T. Davis el encargado de relanzar el nuevo ‘Queer as Folk’, producida por Universal Cable Productions, que llega a España el 31 de julio de la mano de Starzplay. La serie comienza con el atentado en una discoteca de Nueva Orleans; un hecho que no solo recuerda a la matanza de Pulse, en Orlando, en el 2016 (en la que murieron 49 personas), sino que recoge el testigo que dejó la versión americana, cuyo final -precisamente- sucede tras la explosión de una bomba con víctimas mortales en plena actuación de Cyndi Lauper.

El nuevo ‘Queer as Folk’ se enfrenta a varios problemas que pueden hacer de esta versión algo intrascendente e incluso decepcionante. El principal atractivo de las historias originales era que no había nada similar. Nadie se había propuesto retratar sin complejos las vivencias de unos treintañeros gais en un país occidental, y menos aún sin esconder el sexo. Para muchos, aquel ‘Queer as Folk’ supuso la primera ocasión en la que veían una felación de un hombre a otro; y eso es algo que este ‘reboot’ no puede conseguir.

Aun así, este no es el mayor riesgo que tiene el relanzamiento. Si algo poseía la versión americana era que le daban igual las críticas y los comentarios negativos. Huía de lo políticamente correcto y no tenía especial cuidado por elementos como la diversidad racial. ‘Queer as Folk’ será un éxito si consigue que un señor de treinta se vea representado con sus amigos, que unos padres entiendan por qué tienen que apoyar sus hijos, pase lo que pase, o que un joven estudiante de 18 años perdido en una ciudad que no conoce sepa que algún día podrá ser igual de feliz que los personajes a los que adora.

#hemeroteca #gais #testimonios | Contradicciones, hermetismo y maestría: la historia de Balenciaga se convierte en serie

El País / Alberto San Juan en el papel de Balenciaga //

Contradicciones, hermetismo y maestría: la historia de Balenciaga se convierte en serie.
Visitamos el rodaje de la primera serie original española de Disney+, inspirada en la vida del maestro de la costura de Getaria. Sus directores son los responsables de ‘Handia’ o ‘La trinchera infinita’, un sello de autor que pretende mostrar un retrato psicológico del creador vasco que triunfó en la alta costura de París
Ana Fernández Abad | El País, 2022-07-31
https://elpais.com/television/2022-07-31/contradicciones-hermetismo-y-maestria-la-historia-de-balenciaga-se-convierte-en-serie.html

Jon Garaño mira concentrado los dos monitores en los que Alberto San Juan, caracterizado como Cristóbal Balenciaga, está en su taller, ultimando un desfile. Una modelo que llega tarde se viste a toda prisa; otras se retocan el maquillaje para salir a la pasarela. La secuencia está medida al detalle, como una coreografía. Garaño grita “¡Moztu!” (corten en euskera), Aitor Arregi habla con San Juan. Y se repite la escena. Todo esto ocurre en una tarde de julio en plena ola de calor, pero en las pantallas se ve el París de finales de los años treinta, recreado por Mikel Serrano en los estudios Zinealdea de Oiartzun, a menos de 20 minutos en coche del centro de San Sebastián. Allí, entre molduras en tonos empolvados y muebles con pátina dorada, es fácil sentir que se está en otra época, la de Cristóbal Balenciaga, el modisto nacido en la localidad gipuzkoana de Getaria en 1895 que vistió a la realeza, triunfó en el mundo de la alta costura en París, fue respetado por Coco Chanel o Christian Dior (y maestro de Givenchy, Courrèges o Ungaro) y falleció apartado de todo en 1972. Precisamente de ese periodo de su vida, desde su llegada a la Ciudad de la Luz en 1937 hasta su final, va a hablar la serie que están rodando Garaño, Arregi y Jose Mari Goenaga, el trío de directores responsable de películas como la premiadísima ‘La trinchera infinita’, ‘Handia’ y ‘Loreak’.

Se trata de la primera serie de estos creadores. Y también de su primera experiencia con una plataforma, porque ‘Balenciaga’ (título provisional de la ficción) supone el desembarco de los originales de Disney+ en España. “El objetivo era buscar una historia que hablara de nosotros, contada por nosotros. Reivindicamos la legitimidad de buscar algo muy local para llegar a una audiencia global”, explica Sofía Fábregas, vicepresidenta de producción original de Disney+. Para ella, se imponía contar con un “sello autoral” en este proyecto en el que Lourdes Iglesias es coguionista y cocreadora y que, asegura Fábregas, será “un retrato psicológico, no historicista”, del creador. “Hemos tratado de huir del ‘biopic’, filtrando para quedarnos con lo que queremos contar: descifrar lo que había detrás de una mente creadora con unas capacidades únicas. Con una obsesión por el control, por avanzar. Vanguardia pura dentro de un cuerpo tradicional”, subraya Xabier Berzosa, productor ejecutivo, que destaca el empeño del modisto en “crear prestigio y no fama” a lo largo de su carrera. “A Balenciaga le pasaba como a [Stanley] Kubrick, que era un director muy obsesionado con intentar controlar cada faceta de su obra, hasta los doblajes. Le rodeaba el misterio, era muy perfeccionista… Vimos este paralelismo, que nos sirvió para traer a Cristóbal al terreno que conocemos y visualizarlo desde ese lugar”, confirma Goenaga.

Ninguno de los directores sabía nada del diseñador, pero llevan un año y medio inmersos en su obra: han visitado el museo de Getaria dedicado a su figura y viajado a París, donde la firma que aún hoy lleva su nombre les ha dado acceso a sus archivos; han hablado con gente que trabajó en sus talleres; han leído todos los libros sobre el creador que han caído en sus manos; han visto y vuelto a ver ‘El hilo invisible’, la película dirigida por Paul Thomas Anderson en la que el personaje interpretado por Daniel Day-Lewis es un trasunto de Balenciaga. “Nosotros queremos mostrar su viaje vital y profesional. En Balenciaga la revolución estaba en la continuidad. Parecía que iba en llano pero siempre iba subiendo”, explica con una metáfora ciclista Arregi. Para ello han contado con el asesoramiento de Miren Arzalluz, directora del Museo de la Moda de París ubicado en el Palais Galliera. “Muchos de los periodistas, clientas o artistas que conocieron a Balenciaga han dejado sus particulares testimonios sobre el modisto en artículos, libros y autobiografías varias, mostrando una visión de su vida y personalidad más idealizada que real”, señala Arzalluz en su libro ‘Cristóbal Balenciaga. La forja del Maestro (1895-1936)’ (Ed. Nerea). Y la labor de los directores está siendo recoger esas historias fragmentadas para dar su visión personal.

De él se cuenta que nació en una familia humilde, de padre marinero y madre costurera, que logró su primer encargo cuando se acercó de chaval a la marquesa de Casa Torres y le dijo que podía replicar uno de sus lujosos conjuntos… “Ves que hay mucha fantasía”, reconoce Goenaga. Porque sí, el padre de Balenciaga fue hombre de mar, pero también alcalde de Getaria.

El icono y la aristocracia
El hermetismo que rodeó siempre al creador ha sido un reto, pero también un punto de partida para abordar las contradicciones que le rodearon. De ellas se ha empapado Alberto San Juan. Se sienta a comer en la cantina del estudio caracterizado como Balenciaga. Sigue moviéndose con los gestos delicados del costurero que se veían en los monitores del rodaje momentos antes, cuando grababa una escena en la que Balenciaga cogía unas tijeras para arreglar la manga de un vestido bajo la atenta mirada del actor belga Thomas Coumans, que en la ficción encarna a Wladzio D’Attainville, pareja y socio del creador. La ganadora del Goya Karmele Soler ha tardado una hora y cuarto en maquillar a San Juan para que sea “como el Cristóbal de 42 años”; dice que cuando lo tiene que caracterizar a los 76 puede tardar hasta dos. “La experiencia de las contradicciones la tengo muy presente, porque soy consciente de ella en mi vida real”, apunta el actor. En la serie, se mete en la piel del modisto que vistió a la aristocracia del San Sebastián de los años veinte, pero también a Jackie Kennedy y a ricas herederas estadounidenses como Bunny Mellon. El creador del icónico traje de novia de Fabiola de Mora y Aragón para su boda con el rey Balduino de Bélgica en 1960 y el de Carmen Martínez-Bordiú, nieta de Franco, para su enlace con Alfonso de Borbón en 1972. El innovador que siempre vestía igual, con un traje clásico, pero inventó siluetas que redefinieron la moda, como las líneas barril y saco o los vestidos túnica y ‘baby doll’. El gurú que cuando tenía 73 años y nada que demostrar afrontó el reto de uniformar a las azafatas de Air France. “A mí esto me resultó muy llamativo, cómo una persona que siempre hizo alta costura intenta hacer algo diferente a esa edad, cercano al ‘prêt-à-porter’, una última intentona al final de su carrera”, subraya Garaño.

“Hacemos una construcción de un personaje basado en una realidad pero que no deja de ser ficticio. Y es muy rico en sus contradicciones. Es homosexual y a la vez católico de misa diaria en un tiempo donde no podía vivir la homosexualidad con libertad. Es un tipo que defiende con firmeza su derecho a ser apolítico en un momento en el que suceden la Guerra Civil en España y la Segunda Guerra Mundial en Europa, cuando se enfrentan el fascismo y la democracia, nada menos. Se trata este conflicto también, la imposibilidad de que la vida no te salpique”, reflexiona San Juan. Ese afán de control que será el eje del relato se plasma de manera especial en su relación con los tejidos. “Es un perfeccionista, nunca satisfecho, siempre buscando ir más allá y tener un control total, hasta el punto de inventar una tela”, subraya el actor, que no sabía nada de costura antes de enfrentarse a este personaje. “Solo había enhebrado alguna aguja para mi madre de pequeño”, admite, “y con la moda tenía el prejuicio de asociarla a un mundo más superficial, de apariencia”.

La tela a la que se refiere San Juan es el gazar, que Balenciaga desarrolló en 1957 junto al empresario textil suizo Abraham. En la serie se podrá ver ese tejido, que la responsable de vestuario, Bina Daigeler (nominada al Oscar por ‘Mulán’) ha adquirido para poder replicar algunos de los modelos originales del maestro de Getaria. Harán alrededor de 150. Porque el vestuario es una de las bazas del proyecto. Daigeler y Pepo Ruiz Dorado supervisan uno a uno a los figurantes que llevarán esas creaciones. Justo acaba de entrar en su improvisado taller —abarrotado de prendas y complementos— una mujer que encarna a una de las clientas de Balenciaga. Viste traje de chaqueta rojo, con sombrero a juego y guantes blancos. Todo está en su sitio. “Fuimos al archivo de Balenciaga en París y hemos intentado traer tejidos de París, Londres, Italia y de una tienda de sedas de Madrid. Ahora los figurinistas nos encontramos con el problema de que después de la pandemia hay una escasez de telas muy grande, es complicado encontrar proveedores. Y el Brexit también nos afecta”, explica Daigeler. Esas dificultades no se aprecian cuando se ve el resultado, creaciones que en pantalla parecerán auténticos ‘balenciagas’. En la serie se verán desfiles, los directores recalcan que “la plasticidad” del mundo de la moda hace que resulte muy atractivo para llevarlo al universo audiovisual; películas clásicas como ‘Falbalas’ (1945) o ficciones recientes, como la serie ‘Halston’, lo demuestran. Además, Balenciaga es sinónimo de atemporalidad. “Lo que más me ha impresionado es ver modelos que creó que tienen 80 años y son totalmente actuales”, apunta Ruiz Dorado. Para los figurinistas, es un reto emular a este referente, a quien Christian Dior llamó “el Maestro de todos nosotros”. “Hoy en día el nivel de recreaciones de época en las series es muy alto. Y ser fiel y hacer un trabajo digno de Cristóbal Balenciaga es una presión muy grande”, indica Daigeler.

Porque su legado no pierde actualidad. La ‘maison’ que lleva su apellido recuperó su línea de alta costura en 2021, tras 53 años apartada de estos desfiles, de la mano del actual director creativo, Demna [Gvasalia, de origen georgiano y mente detrás de Vetements], que insiste en mantener el espíritu del fundador en la firma. Lo demostró el pasado julio en las pasarelas de la alta costura parisina, donde desfilaron Nicole Kidman, Naomi Campbell o Kim Kardashian, ‘realeza’ contemporánea. Coincidiendo con el ‘show’, la marca reabrió la tienda que en 1937, cuando se mudó a París dejando atrás la Guerra Civil, inauguró Cristóbal Balenciaga en el número 10 de la lujosa Avenue George V. En un estudio de Oiartzun, esos salones pueden verse ahora como recién estrenados.

viernes, 29 de julio de 2022

#hemeroteca #lgtbi #television | Vuelve 'Queer as Folk': por qué debemos reivindicar la serie que mostró cómo vivía el colectivo LGTBI

Diario Sur / Fotograma de la nueva 'Queer as Folk' //

Vuelve 'Queer as Folk': por qué debemos reivindicar la serie que mostró cómo vivía el colectivo LGTBI.

Russel T. Davis, creador de 'Years and Years' y del 'Queer as Folk' británico, relanza un proyecto que aún no tiene fecha de estreno en España, y que parte con la dificultad de alcanzar las cotas de relevancia que obtuvo entre 2000 y 2005 la versión americana.
Iván Gelibter | Diario Sur, 2022-06-29
https://www.diariosur.es/pantallas/series/vuelve-queer-folk-20220628181204-ntrc.html

No era casualidad que sonara 'Proud' de Heather Small. Se trataba de las primeras secuencias de un hito televisivo que muchos han olvidado, pero no así los acordes de una canción convertida para la comunidad LGTBI en todo en un himno. «Puedo sentir cómo mi alma asciende, y nadie puede detenerme», rezaba el estribillo mientras 'Sunrise' Justin hacía su debut en escena. Acababa de nacer 'Queer as Folk', una serie pionera que ponía en el centro de la trama a gays y a lesbianas; el espejo 'mainstream' en el que toda una generación se miró para verse reflejado por primera vez en su vida.

Emitida entre 2000 y 2005 en Estados Unidos a través de Showtime (en España no llegaría hasta 2006), la serie alcanzó las cinco temporadas. 83 capítulos con una trama argumental plagada de altibajos, políticamente incorrecta y a la que se acusó de muchas cosas desde sectores propios y ajenos al colectivo. Sus personajes -todos blancos y físicamente normativos- pasan buena parte del tiempo de fiesta, teniendo sexo y drogándose. Entonces, hubo quienes consideraron (hay que ponerse en el contexto social de hace veinte años) que aquello hacía un flaco favor a la comunidad, como si ésta tuviera que dar ejemplo. El asunto llegó a tal punto que los productores -liderados por sus creadores, Ron Cowen y Daniel Lipman- tuvieron que hacer una anotación a pie de capítulo en la que recordaban que 'Queer as Folk' no representaba a todo el colectivo, sino que relataba la historia de una serie de personajes ficticios.

Pero las críticas sobre el argumento y el estilo (en el que se incluían escenas de sexo explícito) no solo llegaron desde los sectores más reaccionarios de la sociedad americana. Dentro de la comunidad LGTBI hubo quien tampoco vio con buenos ojos que el primer producto televisivo de masas abiertamente homosexual lo protagonizaran unos chavales a los que les gustaba pasárselo bien. Ese puritanismo gay (que aún existe) pretendía que los personajes fueran una réplica gay del modo de vida del americano heterosexual. Un concepto -este último- con el que los guionistas estuvieron jugando toda la serie a través del personaje de Michael, pero que luego destruyen en el penúltimo capítulo de la serie.

Tras casi morir en un atentado en la discoteca Babylon, el hijo de Debbie (que está casado y tiene dos hijos, uno adoptado y otra por inseminación) es invitado a dar un discurso en el que se le pide que cuente por qué quiere ser uno más. «Tengo una pareja y dos hijos maravillosos, un hogar, un pequeño negocio. La verdad es que soy como vosotros», afirma Michael, para interrumpir su discurso y ponerle la verdadera voz que pretendía la serie. «Esa no es la verdad. Sí, igual que vosotros quiero ser feliz. Quiero algo de seguridad, un poco de dinero extra en mi bolsillo. Pero en muchos sentidos, mi vida no se parece en nada a la vuestra. ¿Por qué debería serlo? En la comunidad gay tenemos dragqueens y 'daddies' de cuero, transexuales y parejas con niños (...). Ser diferentes es lo que nos hace a todos iguales. Es lo que nos hace... familia».

Pasado y futuro de 'Queer as Folk'
Se ha trasladado la idea de que 'Queer as Folk' ha envejecido mal. Y eso a pesar de que muchos de los temas que tocaba la serie siguen formando parte de asuntos que afectan a la comunidad LGTBI en 2022. Más allá del debate sobre la supuesta falta de compromiso, la complicación para formar parejas y el rechazo a la monogamia como estructura única, la serie se acerca a otras vivencias relevantes. El sexo sin protección y el VIH, el excesivo consumo de drogas, unas primigenias 'chem sex' (demostrando que no es una práctica inventada ayer), y también la industria de la pornografía amateur, hoy elevada a fenómeno mundial debido a plataformas como OnlyFans.

Pero, ¿de dónde viene el concepto de 'Queer as Folk'? Un par de años antes de que se estrenara la que luego sería un éxito internacional, Russel T. Davis ( 'Years and Years', 'It's a Sin') estrenó en Reino Unido un producto homónimo en el que Aidan Gillen ( 'Juego de tronos') ejercía como protagonista. Aquella serie de dos temporadas y apenas diez capítulos era demasiado estereotipada y estaba plagada de situaciones un tanto absurdas, aunque ya se podía entrever el estilo estético y narrativo del creador.

Casi 25 años después, es el propio Russel T. Davis el encargado de relanzar el nuevo 'Queer as Folk', producida por Universal Cable Productions y emitida en Estados Unidos en Peacock (aún no se sabe qué ocurrirá en España). Según el tráiler y la información que la productora ha hecho pública, la serie comienza con el atentado en una discoteca de Nueva Orleans; un hecho que no solo recuerda a la matanza de Pulse en Orlando de 2016 (en la que murieron 49 personas), sino que recoge el testigo que dejó la versión americana, cuyo final -precisamente- sucede tras la explosión de una bomba con víctimas mortales en plena actuación de Cyndi Lauper.

Aunque pueda parecer un producto atractivo para los fans de la serie original, el nuevo 'Queer as Folk' se enfrenta a varios problemas que pueden hacer de esta versión algo intrascendente e incluso decepcionante. El principal atractivo de las historias originales de Justin, Michael, Emmett, Ted, Brian y compañía era que no había nada similar. Nadie se había propuesto retratar sin complejos las vivencias de unos treintañeros gays en un país occidental, y menos aún sin esconder el sexo. Para muchos, aquel 'Queer as Folk' supuso la primera ocasión en la que veían una felación de un hombre a otro; y eso es algo que este 'reboot' no puede conseguir. El panorama audiovisual ya tiene varias propuestas que tratan estas cuestiones; algunas de ellas con un éxito notable, como 'Euphoria'.

Aun así, este no es el mayor riesgo que tiene el relanzamiento. Si algo poseía la original (la versión americana) era que le daban igual las críticas y los comentarios negativos. Huía de lo políticamente correcto y no tenía especial cuidado por elementos como la diversidad racial. Incluir personajes de todo tipo siempre es un acierto si no se hace con un calzador, porque entonces la consecuencia es hacer un producto como 'And Just Like That...' (la secuela de 'Sexo en Nueva York'), en el que nadie se siente ofendido aunque la trama sufra por ello.

El personaje de Michael Novotny lo decía en 2005, y la premisa sigue presente. En el mundo LGTBI hay parejas monógamas con hijos, travestis, personas más o menos afeminadas con la misma validez unas que otras, transexuales, drogas, sexo seguro (e inseguro), diversión, drama, un excesivo culto al cuerpo e historias terribles. Dejar fuera solo una parte de ello ya supondrá un error en el punto de partida. 'Queer as Folk' es un éxito si consigue que un señor de treinta se vea representado con sus amigos, que unos padres entiendan por qué tienen que apoyar a sus hijos, pase lo que pase, o que un joven estudiante de 18 años perdido en una ciudad que no conoce sepa que algún día podrá ser igual de feliz que los personajes a los que adora. Y si no ocurre así, citando de nuevo a Novotny, hay que tener en mente lo que cantaba la diosa del colectivo, la 'lady of the Disco', Gloria Gaynor: 'We will survive'.

sábado, 23 de julio de 2022

#hemeroteca #pornografia #television | La vida de Nacho Vidal refleja un retrato sin tabúes de la incómoda industria del porno

Noticias de Gipuzkoa / Martiño Rivas y María de Nati en 'Nacho' //

La vida de Nacho Vidal refleja un retrato sin tabúes de la incómoda industria del porno.

Martiño Rivas interpreta al actor porno en la serie de ocho capítulos dedicados a su vida y que ofrecerá el canal Starzplay.
Paula Escalada Medrano | Noticias de Gipuzkoa, 2022-07-23
https://www.noticiasdegipuzkoa.eus/vivir/television/2022/07/23/vida-nacho-vidal-refleja-retrato-5845234.html 

Miedo y valentía son dos sentimientos que los involucrados en la serie sobre la vida del actor porno Nacho Vidal (Nacho, Starzplay) han tenido en algún momento. Miedo primero, por hablar de una industria incómoda, llena de prejuicios y oscurantismo, y valentía después, por haberse atrevido a involucrarse en un proyecto que busca romper tabúes.

“A mí me ha resultado mucho más difícil este casting que el de Fariña. Entonces, me planteo una duda social, que está mejor visto ser narcotraficante que actor porno”. Así de contundente se mostraba al hablar del proyecto Teresa Fernández-Valdés, productora y una de las creadoras de la serie de Bambú Producciones y La Claqueta. En pleno rodaje de la serie, que finalizó hace unas semanas, la productora contaba a un grupo de medios que les han negado “localizaciones infinitas para rodar por ser esta historia”. “No es un contenido fácil y los noes han venido tanto de ayuntamientos como de casas particulares, que en el momento en que das la información sobre el proyecto se asustan”, confesaba.

En Galicia, para contar la historia basada en el polémico libro de Nacho Carretero sobre el narcotráfico en las Rías Bajas todo fueron puertas abiertas. “Esto nos debería hacer pensar porque el porno es una industria legal y la droga está mucho más normalizada. Hay un debate que es muy interesante abrir a través de la serie”, sentencia Fernández-Valdés, la productora de la serie.

Centrado en la figura de Vidal
'Nacho: Una industria XXX-L' ha dejado atrás las letras que hacían alusión a la herramienta de trabajo del popular actor porno y finalmente se llamará solo 'Nacho', según han anunciado productores y plataforma esta semana. Podrá verse en un futuro en la plataforma Starzplay y contará la historia “dramática y humorística” de “las verdaderas personas que están tras la industria del porno -que genera más de 500 millones de euros al año en España-, su humanidad y las disparatadas vidas que llevan”, promete la plataforma.

Todo ello centrado en la figura de Vidal, quien cambió las reglas del juego del porno en España en los años 90, cuando se convirtió en una superestrella internacional con una trayectoria llena de luces y sombras (problemas con la justicia incluidos). Su historia, explica el actor Martiño Rivas, se resume en una pregunta: “¿Como se pueden vivir tantas vidas en una?”. Lejos queda la imagen de Rivas del niño de uniforme azul de El internado. “Mi mejor amigo en esta serie es un calcetín color carne que me cuelgan en los genitales y el espray de cuerpo para maquillarme el culo”, cuenta explícito el actor.

Nacho es un proyecto en el que ha estado implicado el propio Nacho Vidal, que ha visitado el set de rodaje en varias ocasiones y cuyas partes más íntimas aparecerán en pantalla. Hacía falta un doble para ese primer plano y nadie mejor que él para doblarse a sí mismo. Aunque -como insiste todo el equipo en numerosas ocasiones- 'Nacho' no es una serie porno, sí hay sexo “en todas sus vertientes”, explica Rivas: “la atlética gimnástica, la de con amor, la agresiva. Todas contribuyen a la historia, tienen su por qué“.

Y todas se han rodado, explica por su parte la actriz María de Nati (Entrevías), que interpreta a Sara Bernat -la primera mujer que descubrió el talento de Vidal y su posible rentabilidad audiovisual- acompañados siempre de “una coordinadora de intimidad”, una figura cada vez más presente en los rodajes. “En todo momento sabemos los límites de cada uno y todo ha estado muy cuidado. Las escenas íntimas tienen un lugar muy importante en esta serie, pero yo las he vivido como normales”, aseguraba.

No juzgar
Uno de los objetivos de 'Nacho', afirma Teresa Fernández-Valdés- es que “a través de esta serie llegue el mensaje de que el porno es ficción, de que es una fantasía en sí mismo”. En un país, España, donde “se habla poco de sexo”, al mismo tiempo que se alerta del consumo temprano de pornografía, es importante que sobre la mesa se pongan “conceptos como consentimiento o autorización”, que todos los actores porno dejan claro en cada una de las ficciones que llevan a cabo, como deja patente la serie. Pero, como cuenta el directivo de Starzplay Jeff Cooke, el tono principal de Nacho será “la diversión”. “No estamos retratando el lado oscuro de la industria ni emitiendo ningún juicio. Estamos brindando una ventana a un mundo que es tabú, pero que al mismo tiempo tiene una cantidad infinita de curiosidad a su alrededor”, apunta.

Ocho serán los episodios que contarán los primeros años en la vida de Nacho Vidal y su salto desde un pueblo de Valencia hasta Los Ángeles, pasando por la Sala Bagdad de Barcelona donde formó una especie de familia, que ahora recrearán actores como Pepa Charro o Edu Soto. El modelo y actor Andrés Velencoso, el actor Juan Carlos Vellido o la actriz Miriam Giovanelli forman parte también del elenco de la serie escrita por Teresa Fernández-Valdés, Gema R. Neira, María José Rustarazo y Flora G. Villanueva y dirigida por David Pinillos, Beatriz Sanchís y Eduardo Casanova.

jueves, 7 de julio de 2022

#hemeroteca #lgtbi #audiovisual | La discapacidad, infrarrepresentada en el cine y la televisión españoles

Diario Sur / Fotograma de 'Maricón perdido', de Bob Pop //

La discapacidad, infrarrepresentada en el cine y la televisión españoles.

La presencia de personajes LGTBI aumenta un 2,2% en la industria audiovisual con respecto a 2020, con un total de 106 personajes de los 1.141 papeles totales.
Iker Cortés | Diario Sur, 2022-07-07
https://www.diariosur.es/culturas/discapacidad-infrarrepresentada-cine-20220706135701-ntrc.html 

La discapacidad sigue infrarrepresentada en el cine y la televisión que se hace en España. De los más de mil de personajes que poblaron la ficción española el pasado año, solo un 3,3% de ellos tenían algún tipo de discapacidad, muy lejos de los datos con los que cuenta el Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (CERMI), que apunta a que en nuestro país hay unos 4,3 millones de personas con discapacidad, lo que equivale casi a un 10% de la población total.

Es uno de los datos más destacados del informe que cada año elabora el Observatorio de la Diversidad en los Medios Audiovisuales (ODA), que hoy se ha presentado en el Ministerio de Igualdad, y que analiza la representación de la diversidad en la ficción española a lo largo de 2021, centrándose especialmente en la diversidad por orientación afectivo-sexual y por identidad de género.

Desarrollado por 56 voluntarios, algo en lo que ha hecho mucho hincapié el director del informe, Emilio Papamija, el informe ha tenido en cuenta 1.141 personajes de 51 películas y 46 temporadas de 43 series de ficción para extraer sus resultados. En el caso de las personas con discapacidad, los números han aumentado levemente entre 2020 y 2021. Así se ha pasado de contar con la presencia de 25 personajes con algún tipo de discapacidad en 2020, a 38 en 2021.

Para David Martínez Menayo, periodista y exresponsable de Comunicación de CERMI, el estudio demuestra que «todavía hay mucho por hacer» para visibilizar a las personas con discapacidad. Una labor que, a su juicio, es muy importante porque para muchas personas, sobre todo en la infancia, «la primera puerta de entrada a la inclusión social es la ficción y una persona que no tenga contacto con la diversidad y la discapacidad, difícilmente en el futuro puede estar comprometida con la inclusión». Cuenta el periodista que además de visibilizar, «hay que hacerlo bien. No se trata de contar solo los problemas a los que se enfrenta una persona con discapacidad, sino que puedan ser un personaje sin que su discapacidad se llegue siquiera a mencionar». En ello coincide Papamija, que asegura que muchas de las tramas que rodean a estos personajes «siguen centrados en el ámbito de la salud». Además, el director del estudio destaca también que todos estos personajes «son blancos», salvo Maya, una mujer latina que sale en 'HIT', la ficción de RTVE.

Precisamente, esta es una de las críticas en la que más hincapié ha hecho el director del informe: la falta de interseccionalidad. Dicho en otras palabras, que un personaje gay pueda tener alguna discapacidad o que un personaje racializado negro pueda ser gay. «Si no, solo estamos hablando entre nosotros. Solo así podremos combatir estigmas como la gordofobia», ha explicado quien se alegraba de que series como 'Toy Boy', 'La Fortuna', 'Paraíso' o 'Señoras del (h)Ampa' hayan dado los primeros pasos en este sentido.

'Maricón perdido', un ejemplo
La producción que marcó un hito el pasado año es 'Maricón perdido', de Bob Pop, cuyo protagonista es un trasunto de su creador, un personaje LGTBI que tiene una discapacidad. El escritor, presente esta mañana a través de videoconferencia, ha explicado que se siente «un privilegiado» por poder haber llevado su vida a la ficción a través de El Terrat y bajo petición de TNT y Warner Media. Su irrupción en el 'late night' de la mano de Buenafuente, sin duda, le ha puesto las cosas algo más fáciles. «Sí, el formato del 'late' tiene un poco de esa mirada machirula, pero está relacionada con el público al que se dirige. Aproveché un resquicio para colarme y dar mi punto de vista, pero eso va también en línea con los 'lates' que muestran diferentes visiones de la vida. Mi mirada interesó y ahí me hice fuerte», ha comentado quien utilizó su vida en 'Maricón perdido' «como excusa para hablar del crecimiento, de la identidad, la perdida, el sexo y la discapacidad».

Más allá del tema de la discapacidad, los principales datos del informe indican que la presencia de personajes LGTBI ha aumentado el 2,2% con respecto a 2020. Así el pasado año de los 1.141 papeles que se analizaron, 106 eran LGTBI, lo que equivale a un 9,3% del total. Cabe destacar, eso sí, que este tipo de personajes están presentes, fundamentalmente, en las series, pues del número total 71 pertenecen a ficciones televisivas. Aun con todo, los personajes LGTBI son 35 de los 396 analizados en los largometrajes y la cifra también aumentó con respecto al año anterior en cinco puntos porcentuales hasta el 8,8%. Eso sí, más de dos tercios de estos personajes se concentran en tan solo tres películas ('¡CORTEN!', 'Donde caben dos' y 'Poliamor para principiantes') «lo que nos confirma que la creación de contenidos LGBTI todavía está muy polarizada», ha indicado Papamija. En las series no mejora mucho esta polarización, pues el 48% de los personajes se reunen en solo seis series de las 43 analizadas. A saber, 'Élite', 'Todo lo otro', 'El internado: Las Cumbres', 'El pueblo', 'HIT' y 'Cuéntame cómo pasó'. Precisamente, el informe destaca la irrupción de 'Todo lo otro' en HBO Max, la serie creada, escrita y protagonizada por Abril Zamora, que retrata la vida de una mujer trans fuera de los estereotipos comunes. En 2021 las tres representaciones trans que hubo en el cine son interpretadas por personas trans, algo que no sucede en le caso de las series, donde solo uno de los siete personajes, el de Dafne, al que interpreta Abril Zamora, es trans. Por el contrario, solo pudieron encontrar un personaje trans masculino, Rober, en 'Los hombres de Paco', al que da vida un actor cisgenero, Juan Grandinetti.

En cuanto a la representación femenina, desde el Observatorio lamentan un descenso de la presencia de mujeres en el cine, que ha pasado del 52,5% de 2020 al 44,8% de 2021. Con respecto a las series de televisión desde ODA critican que «nunca ha habido paridad» pero que la presencia de mujeres ha vuelto a descender, pues en 2020 estaba en un 44,8% y en 2021 se ha tenido que conformar con el 44,1%. Celebran, sin embargo, que existan más propuestas creadas por mujeres y ponen como ejemplos 'Vida perfecta', de Leticia Dolera, la ya mentada 'Todo lo otro', o 'Cardo', de Ana Rujas y Claudia Costafreda. «Series que demuestran que cuando hay una mujer detrás de la cámara, tiende a haber más diversidad delante», comenta Papamija. Las tres series, por cierto, solo están disponibles en plataformas de pago, lo que indica que las televisiones en abierto aún no apuestan por estos contenidos.

La comunicadora social y activista antirracista Paula Guerra Cáceres apuntaba a que el avance en la representación de las mujeres en la ficción tiene que ver «con el auge del movimiento feminista a nivel global» y también con que las series «cuentan con un formato que se preseta más a abordar otras temáticas como el feminismo o el racismo», algo que a su juicio es más difícil en el cine porque «el formato es más corto y se fomenta el entretenimiento». El periodista Borja Terán, moderador de la presentación, ha apuntado también a que la gran diversidad de las plataformas fomenta este tipo de ficciones, mientras las grandes distribuidoras de cine «tienen más miedo a tomar riesgos».

Las mujeres lesbianas sí que han aumentado su presencia en la ficcion española, representando a un 25,7% del total de personajes LGTBI y pasando de 17 a 26 personajes en 2021. En cuanto a los personajes bisexuales, por vez primera se mueven en cifras similares a los de los personajes gays, con 38 papeles, 14 en cine y 24 series. Eso sí, en ellos la presencia femenina es mayor, con 26 personajes interpretados por mujeres. La hipersexualización de la mujer y los estereotipos de promuisicuidad siguen muy presentes en la creación de estos personajes.

Con respecto a los personajes racializados, su representación se ha incrementado y el pasado año hubo 86 personajes, un 7,5% del total, con un incremento significativo en cine, donde un escaso 5,8% remonta hasta un 9,6%, en línea con una caída importante en series donde un 7,6% en el 2020 se convierte en un 6,4%. ¿La mala noticia? «Sigue siendo muy difícil encontrar una representación no estereotipada».

Por último, el Observatorio celebra que por primera vez se muestran personajes no binarios en el audiovisual español. En concreto cuatro que se encuentran en las series 'HIT', 'Vamos Juan' y en 'El pueblo' por partida doble.

sábado, 2 de julio de 2022

#hemeroteca #lgtbi #cultura | Así ha cambiado la cultura a la hora de contar las vidas LGTBI: “Siempre hemos sido el alivio cómico o la historia trágica”

Newtral / 'Todo lo otro', de Abril Zamora //

Así ha cambiado la cultura a la hora de contar las vidas LGTBI: “Siempre hemos sido el alivio cómico o la historia trágica”.

De ‘Heartstopper’ al beso de ‘Lightyear’, pasando por ‘Pose’, ‘Maricón perdido’ o ‘Todo lo otro’. Analizamos con personas LGTBI del mundo de la cultura cómo la ficción ha narrado sus vidas.
Noemí López Trujillo | Newtral, 2022-07-02
https://www.newtral.es/cultura-lgtbi-cine-series/20220702/ 

En el cómic ‘Mi adolescencia trans’, de Yole Signorelli —editado en España por Continta Me Tienes—, la protagonista, P., ejerce su derecho al goce como una adolescente más. Con los complejos y las complejidades propias de la edad. Hay sexo, deseo y amor. Que P. sea trans es una circunstancia más. Presente, sí, pero no única. En el prólogo de este cómic, la escritora y dramaturga Alana Portero critica el relato monolítico de la cultura y lo LGTBI a la hora de explicar las experiencias del colectivo.

Portero apunta en el prólogo la universalidad desde la que se han narrado las vidas trans, con “tendencia a la hipérbole y al sensacionalismo”: “Aparecemos deformadas por el sufrimiento, la violencia, la burla y el abandono”. La escritora celebraba, precisamente, la ausencia en ‘Mi adolescencia trans’ de las “habituales narrativas de autodesprecio, cuerpos equivocados, miseria y glorificación mórbida del dolor”.

Y en otro artículo publicado en SModa en el que analizaba la serie ‘Euphoria’, Alana Portero ponía el acento en la extraña normalidad que supone que, en una producción cultural, ser LGTBI no sea la característica central de un personaje LGTBI. Lo decía en relación a Jules que, en una de las escenas de la primera temporada de la serie, se administra sus hormonas no como algo trascendental, sino simplemente cotidiano: “La narrativa del dolor viene desde fuera. Es lo que nos hacen, no lo que somos”, escribía la autora.

Con ella y con otras cuantas personas del ámbito de la cultura analizamos la cultura LGTBI y la representación de algunas de las siglas en la ficción.

T de Tranquilas y felices, no solo con finales trágicos en la cultura LGTBI

En conversación con Newtral.es, Alana Portero recuerda que el primer personaje en el que se reconoció fue el que daba vida la actriz Alessandra Di Sanzo en la película ‘Mery per sempre’: “Mery es una joven trans a la que no aceptan en casa, que recurre a la prostitución y termina en un reformatorio. Su historia es trágica, pero fue la primera vez que vi a una mujer trans interpretar a una mujer trans. Eso lo cambió todo porque sentí que, de alguna manera, estaba contando mi historia aunque fuese diferente”.

En contraposición, la escritora y dramaturga menciona la película ‘La chica danesa’ como “un auténtico despropósito”: “Es una caricatura. Reproduce la idea de mujer trans que se tiene cuando no has conocido a ninguna mujer trans”.

Por ello, Portero considera que, respecto a la cultura y lo LGTBI, la producción “se ha empeñado en tratar estas vidas como excepcionalidades que sirven como nota discordante, graciosa o dramática”: “Siempre hemos sido el alivio cómico o la historia trágica. Se abusa del pornodrama y de los finales dramáticos. A muchos creadores les es complicado abandonar esa clave. Les cuesta imaginarnos tranquilas, felices o con problemas más o menos como los de todo el mundo”.

Precisamente cambiar esa perspectiva fue lo que quiso hacer la actriz Abril Zamora con la serie que ha creado y protagonizado, ‘Todo lo otro’. “La ficción es una ventana a una realidad más compleja y diversa. Yo no tengo recuerdo más que de ver a personas trans que, en realidad, eran usadas para una secuencia cómica o como algo sórdido. También es muy aburrido cuando hay un personaje trans y todo gira en torno a eso. O cuando solo se cuenta nuestro sufrimiento. Con mi serie quise mostrar mi realidad trans, sí, pero muchísimas otras cosas: el amor, el desamor, la amistad… Temas universales con los que cualquier persona se puede identificar”, cuenta Zamora a Newtral.es.

Roberta Marrero, artista, escritora y autora del poemario ‘Todo era por ser fuego’ (Continta Me Tienes), coincide con Portero y con Zamora en que la narrativa habitual sobre las personas trans ha sido muy homogénea y opaca: “No solo con las trans, también con los maricas o las bolleras. Cada vez que una persona LGTBI aparecía en una película acababa de la peor manera”, apunta en conversación con Newtral.es.

Esta fórmula común se conoce como “bury your gays”, que, en realidad, se ampliaría a todo el colectivo LGTBI cuando son representados en la cultura. Este tropo presenta las vidas LGTBI como más susceptibles de sufrir, por lo que estos personajes tienen finales más trágicos que aquellos normativos. En palabras de Marrero: “Una especie de narrativa del castigo”.

Así lo señala el último informe del Observatorio de la Diversidad en los Medios Audiovisuales (ODA, 2021): “En el cine pudimos ver uno de estos dramáticos finales en ‘Ofrenda a la tormenta’ [la adaptación cinematográfica de la novela homónima de Dolores Redondo]”, pero también en “’Vivir sin permiso’, que hizo desaparecer a Álex y a Carlos de su segunda temporada y que, además, acabó con la vida de Daniel después de que le confesara a su padre su homosexualidad”.

Marrero también señala que en sus obras no solo habla de lo trans, sino de “del deseo, de la identidad, del suicidio, del desamor... De un montón de cosas que van más allá de lo trans, ¡son universales!”.

Esta escritora y poeta cita dos series que considera que “cuentan bien la realidad trans”: ‘Transparent’ y ‘Pose’. “En Pose es verdad que son todas guapísimas, con mucho passing y con un final de fantasía absoluta. Pero también nos merecemos esa fantasía. ‘Transparent’ me pareció muy interesante porque cuenta una transición cuando ella ya es bastante mayor; además de que es lesbiana y judía. Es un personaje complejo”.

Marrero señala esto porque considera que la cultura, en cuanto a lo LGTBI, peca de sobreexigencia: “Parece que para que se nos acepte en la ficción tenemos que ser perfectas, algo que no pasa con personajes cishetero. Creo que la serie ‘Veneno’, sobre Cristina Ortiz, también es un buen ejemplo”.

También Abril Zamora comparte esta lectura: “El mensaje que se lanza es el de que nos toleran si eres una buena persona LGTBI, además de una víctima todo el rato. En ‘Todo lo otro’ defiendo la imperfección: mi personaje se acuesta con personas equivocadas, a veces es irritante o antipática, otras veces es maja, tiene ansiedad…”.

L de La amiga es mi novia, en realidad

Carla Berrocal, dibujante y autora de ‘Doña Concha. La rosa y la espina’ (Reservoir Books), también considera que en el imaginario colectivo de la cultura, lo LGTBI, y específicamente lo referente a la L, “ha estado vinculado al drama y la miseria”.

En conversación con Newtral.es, Berrocal señala que la escasa representación de mujeres lesbianas provocaba una ausencia de reconocimiento: “He tenido que comerme productos culturales protagonizados por personajes heteros y sublimar mis deseos en los personajes masculinos”. “Una de las primeras veces que más reconocida me sentí fue con Vásquez, en ‘Alien 2’, una militar muy ‘butch’ [mujer o persona no binaria que se apropia de la masculinidad y la performa]. Es verdad que dura dos telediarios, pero al menos tiene una épica muy grande”.

Sobre la masculinidad en mujeres, el escritor y artista Bob Pop recuerda, precisamente, a Gloria Fuertes como referente. La escritora y poeta, en realidad, era bisexual, pero a menudo era leída como lesbiana y penalizada porque su expresión de género no se ajustaba a la norma: “Recuerdo las parodias que había de ella, donde se la ridiculizaba o se la estereotipaba, poniendo el acento en su voz grave o en su forma de vestir. No era una simple imitación, sino que había algo cruel en esas caricaturas que hacían hincapié en la masculinidad en mujeres”, destaca Bob Pop en conversación con Newtral.es.

Por otro lado, la cómica Carolina Iglesias menciona el reciente ejemplo del beso lésbico en la película ‘Lightyear’: “Es algo muy pequeño pero que sigue generando mucha polémica. Ojalá haber tenido yo películas así. Aunque falta mucho, ese beso es un pasito más”, explica a Newtral.es.

El informe realizado por ODA apunta que todavía “es llamativa la escasa presencia de lesbianas en la ficción española, pues la representación en 2020 fue de tan solo 17 personajes, con una clara predominancia de las series frente al cine”: “14 de ellas aparecen en ficciones seriadas, mientras que tan solo encontramos 3 mujeres lesbianas en las películas”.

Carla Berrocal considera que hay que “promover los ejemplos positivos”. “La serie ‘The L Word’ me marcó mucho porque me hizo ver que podía tener un grupo de amigas lesbianas. Pero también es cierto que es problemática en algunos aspectos y que son todas muy normativas, lo cual me hacía sentirme un poco alejada”.

Como referencias, Berrocal cita la película ‘Carol’ y, sobre todo, dos cómics. Por un lado, ‘Snapdragon’ (Astronave), donde se aborda la violencia de género, la identidad trans o el amor entre una lesbiana butch y una femme bisexual. Por otro, ‘Laura Dean me ha vuelto a dejar’ (La Cúpula), una historia de amor y desamor lésbico en la adolescencia, pero también un relato sobre la amistad o los derechos reproductivos.

B de Bollera no, soy bisexual


En la serie musical ‘Crazy Ex-Girlfriend’, uno de los personajes, Darryl, canta “I’m getting bi” tras darse cuenta de que no solo siente deseo por el género femenino. Darryl pasa de divorciarse de su mujer a estar en una relación con un hombre gay, Josh. En la última temporada, tras romper con Josh, se enamora de una mujer, pero la serie en todo momento mantiene su identidad bi. En esta misma serie hay otro personaje bisexual, Valencia. Si bien en su caso nunca se la nombra como bisexual, tampoco como lesbiana ni como hetero.

Otro de los más recientes ejemplos sobre bisexualidad es el de Nick en la serie ‘Heartstopper’, basada en los cómics homónimos. Este personaje comienza a sentir deseo por otro de los protagonistas, un adolescente gay, y finalmente considera que la etiqueta que mejor le define es la de bisexual.

Sin embargo, esto no siempre es habitual, como explica a Newtral.es Carolina Iglesias: “Pepa, que en ‘Los hombres de Paco’ siempre se la había planteado como lesbiana, se lía con Aitor, pero en ningún momento se habla de bisexualidad. En ‘Cuestión de sexo’ sí que está el personaje de Sofía, que era como superhetero pero luego se enamora de una chica, Alicia”. En esa misma serie, Charly propone a Sofía y Alicia hacer un trío. “Siempre me ha parecido que apenas había representación bi y cuando parecía que la había, al final la chica en cuestión pasaba a ser bollera”, añade la cómica. Algo que sucedía, por ejemplo con Willow en ‘Buffy Cazavampiros’ tras enamorarse de Tara, pero no con Adam en ‘Sex Education’ o con Piper en ‘Orange Is the New Black’.

Iglesias y su compañera, también cómica, Victoria Martín crearon la serie ‘Válidas’, donde la trama central no es ‘per se’ lo LGTBI, pero sí que se aborda esta cuestión: “Quisimos reflejar cómo se invisibiliza la bisexualidad o cómo se nos estereotipa a las personas bi con ciertos comentarios”, cuenta.

G de Ganas de mucho más que solo amor

Dice el escritor Bob Pop que “muchos maricas” de su generación buscaban “lo criptogay”: “Es decir, cultura LGTBI que no se nombraba como tal, donde el subtexto se podía interpretar como gay”, añade.

Ahora, sin embargo, el paradigma parece haber cambiado y aunque a veces no se nombre, sí se visibiliza, incluso en series catalogadas como juveniles. El escritor y periodista Rubén Serrano, autor del ensayo LGTBI ‘No estamos tan bien’ (Temas de Hoy), lo ejemplifica con la relación de Marceline y la Princesa Chicle en la serie animada ‘Hora de aventuras’: “Me parece una buena forma de mostrar relaciones no heteronormativas sin que sea algo central de los personajes y, además, en un mundo de fantasía, es decir, que no solo se cuenta como algo documental, realista, sino que lo LGTBI se extiende a otros géneros”.

En contraposición, Serrano, en conversación con Newtral.es, recuerda la vergüenza viendo la serie ‘Aída’: “Yo me identificaba mucho con Fidel porque teníamos como la misma edad, yo también tenía pluma… Era una seria que se comentaba en mi clase. Y Fidel, para el mundo, era ridiculizado. Era mi yo en pantalla pero lo rechazaba muchísimo. Tú no te quieres asimilar algo que para el mundo es un chiste”.

Sin embargo, sí se sintió representado con el personaje de Fer en ‘Física o Química’: “Me dio bastante paz ver que un adolescente gay en el instituto podía ser amado y tener pareja, aunque es verdad que al final también acaba asesinado”.

Precisamente sobre el amor, este escritor y periodista especializado en cultura LGTBI critica que “sea la narrativa hegemónica para contar las experiencia de los gais”. “Parece que ya no somos los personajes a los que todo le va mal siempre, pero ahora nos representan solo a través del amor romántico. Esa mirada en la ficción es la que nos valida, es como decir: puede amar y le pueden amar. Por eso lo ha petado ‘Heartstopper’. Necesitamos esa fantasía, pero es verdad que a la vez hay una asimilación de la heteronorma, es decir, que eres aceptado en tanto que te adaptas lo máximo posible a lo normativo. Es un relato cómodo y conservador si no se diversifican las representaciones”.

Con la serie ‘Maricón perdido’, Bob Pop dice que tenía claro “que no quería un final trágico”: “Lo que quería era exponer que los espacios de violencia existen y van a seguir existiendo, pero hay refugios y momentos felices, y eso lo cambia todo”, añade.

Por otro lado, Bob Pop está de acuerdo con Rubén Serrano en que se abusa de la narrativa del amor “porque es la que da legitimidad”: “Como siempre se ha retratado nuestra sexualidad de forma sórdida y bizarra, todo eso se neutraliza con el amor, que nos salva y nos normaliza”.

Óscar Romero, uno de los socios de la librería feminista y LGTBI Mary Read, en Madrid, explica a Newtral.es que “a la ficción todavía le cuesta desprenderse de los clichés”: “En la serie ‘I may destroy you’, se relatan dos violaciones: a una mujer hetero y a un hombre gay. Mientras que el relato de ella está muy bien resuelto, con el personaje masculino se desliza la idea de que se lo va buscando porque va de grinderazo en grinderazo [en referencia a la app Grindr y al slut shaming]. Al final, el trauma de la violación se le pasa cuando se enamora de un hombre que le lleva de museos, que es como decir que ya no corre riesgo de sufrir una violación porque está en una relación normativa con una persona respetable”.

Por ello, este librero y prescriptor de cultura LGTBI considera que espacios como Mary Read “son necesarios mientras la ficción te haga sentir que no encajas”. “El intercambio cultural es muy importante en espacios seguros donde sentirte arropada y representada. También para ampliar la narrativa porque falta mucho en lo mainstream”, añade Romero.

Q de Qué falta por contar en la cultura sobre lo LGTBI


La I y la A (personas intersex y personas asexuales) están invisibilizadas en la cultura LGTBI hasta el punto de que no aparecen en ninguna ficción española del año pasado, tal y como expone el informe de ODA. Sucede lo mismo con las personas no binarias. En el cómic ‘Diana & Charlie’ (Astiberri, 2022), uno de los personajes principales, Charlie, es no binario, y en la serie ‘Bojack Horseman’, uno de los coprotagonistas, Todd, es asexual.

Lucía Vázquez, investigadora sobre género, cultura y estética en la Universidad Complutense de Madrid, explica a Newtral.es que “todavía hay grupos, como las personas intersex, que ni siquiera tienen representación”: “Hace unos años, la agenda LGTBI demandaba visibilidad en la cultura, en lo audiovisual. Ahora se quiere ampliar esa visibilidad y, además, pluralizar la representación que ya existe”, añade.

Desde su punto de vista, la ficción es también una vía para el aprendizaje. Como ejemplo, Vázquez menciona ‘Sex Education’: “Hay una escena de la serie donde un personaje se realiza una lavativa anal. Que un producto audiovisual mainstream haga eso, me parece muy importante porque es una pedagogía muy poco común”.

Gracias a la ficción, por ejemplo, Bob Pop pudo aprender algo más sobre su sexualidad: “Con la película ‘La ley del deseo’ aprendí cómo follaban dos tíos. Vengo de una generación donde el porno gay no era accesible y la representación que había era la imagen ridícula de solo hacer el perrito, como algo humillante. Con Almodóvar descubrí que el sexo podía ser algo gozoso y confortable”.

La escritora y dramaturga Alana Portero recuerda, precisamente, que la ausencia de voces LGTBI en la cultura provoca que “los aprendizajes se den en condiciones de clandestinidad”: “Si no tienes una cultura que te respalde, que te cuente las cosas malas pero también que la belleza también forma parte de nuestras vidas, la proyección que vamos a hacer de nuestras propias vidas siempre va a ser oscura, una profecía autocumplida”, concluye.

Fuentes: Análisis sobre la representación de la diversidad en la ficción española del 2020 en cine y televisión (ODA, 2021) / Alana Portero, escritora y dramaturga / Abril Zamora, actriz y directora / Roberta Marrero, artista, escritora y poeta / Carla Berrocal, dibujante e historietista / Bob Pop, escritor y artista / Carolina Iglesias, cómica / Rubén Serrano, periodista y escritor / Óscar Romero, librero y socio de la librería Mary Read / Lucía Vázquez, investigadora sobre género, cultura y estética en la Universidad Complutense de Madrid

miércoles, 20 de abril de 2022

#hemeroteca #trans #testimonios | Ander Puig: "Soy un joven trans y tengo que decir que no lo he pasado mal"

Noticias de Gipuzkoa / Ander Puig //

Ander Puig: "Soy un joven trans y tengo que decir que no lo he pasado mal".

Playz, el canal digital de contenido joven de TVE, ha estrenado recientemente 'Ser o no ser', una serie protagonizada por un adolescente trans, Joel, y ambientada en una clase de Bachillerato escénico. El joven actor trans Ander Puig da vida al personaje principal.
Rosana Lakunza | Noticias de Gipuzkoa, 2022-04-20
https://www.noticiasdegipuzkoa.eus/vivir-on/tv-y-cine/2022/04/24/joven-trans-decir-he-pasado/1206458.html 

Ander Puig ha entrado en el mundo audiovisual dando vida a dos personajes trans. El primero, en la serie 'Ser o no ser', y el segundo, en una de las ficciones más vistas de Netflix, 'Élite'. Actualmente es un joven del que se habla mucho en la profesión.

Ander es un nombre vasco. ¿Tiene usted alguna relación con el País Vasco?
Ninguna, pero tengo que reconocer que me gustan mucho los nombres vascos. Este en especial siempre me había gustado y decidí que iba a ser el mío.

Hablemos de 'Ser o no ser' y de su personaje, Joel. ¿Representa él una vida paralela a la suya?
Es un personaje que tiene bastante similitud conmigo por lo que vive, pero su historia no es realmente la mía. Lo que él vive no es lo que yo viví hace unos años cuando hacía Bachillerato.

¿Cómo le llegó el personaje de este joven trans?
Fue a través de un casting. Tengo un representante y él me va consiguiendo citas para pruebas. Me topé con el papel para 'Ser o no ser' y fue el que salió adelante.

¿Qué le enganchó de Joel?
Que la historia que se cuenta a través de los guiones era muy convincente y muy rica en matices. La creadora de esta historia toca muchos temas y los juntó todos. Tengo que decir que Joel me enganchó desde la primera página.

A pesar de la variedad de temas que vemos en las series y de los matices de los personajes, no hemos visto muchos papeles sobre hombres trans, y sí más a mujeres trans.
Es cierto, hay pocas historias sobre nosotros y no sé por qué. Me alegro de que esto empiece a cambiar y espero que se sigan contando todo tipo de cosas. Me alegro de poder hacer este personaje y estoy muy agradecido a quienes me han dado la oportunidad de dar vida a un chico como Joel.

¿Responde esta oportunidad a las reivindicaciones de los actores y actrices trans de ser ellos quienes interpreten a personajes del tipo de Joel?
Me parece lógico que sea así. Ser trans es algo que se tiene que asimilar. No es algo que a día de hoy sea fácil en la sociedad. Qué menos que sean ellos y ellas quienes puedan explicar una historia, porque también son quienes mejor pueden llegar a entenderla.

Usted es trans...
Sí, y tengo que decir que muchas veces los personajes que se dan a las personas trans –aunque esta es mi primera serie y no lo digo por ella–, no están en buenas condiciones.

¿Ha sido difícil su vida como trans?
Sí, claro, por el hecho de sentirme un chico desde pequeño y no poder decirlo por miedo a lo que me podrían decir los demás. También tengo que reconocer que soy trans y no lo he pasado mal. No he sido una persona a la que se le haya discriminado ni he sufrido desgracias en ese sentido. Mi vida hasta el momento ha sido buena, con momentos en los que he sido feliz.

¿Qué ha sido lo más duro?
La lucha interna que tuve conmigo mismo.

¿En qué sentido?
Yo me decía: Soy un chico, pero los demás me dicen que no, que soy lo contrario. Había momentos de luchas internas dentro de mí que me resultaban difíciles en ciertos momentos.

¿Sus padres, su familia...?
Siempre he contado con el apoyo familiar, y fuera del entorno familiar también lo he encontrado. Siempre he tenido gente a mi lado, nunca me he sentido solo. En eso tengo que dar gracias a mucha gente que me ha apoyado siempre.

Y también ha conseguido entrar en una de las series españolas más vistas, 'Élite'.
Después de 'Ser o no ser' me convocaron para un casting en Madrid y resultó que era para 'Élite'. Fue todo presencial, salí bastante satisfecho con la audición y las impresiones fueron acertadas. Primero me dijeron que era probable que tuviera el personaje que había representado en las pruebas y una semana más tarde me llamaron para decirme que era mío. Fue todo glorioso, muy guay.

¿Ha hecho algún trabajo más en televisión?
No muchos. Fui figurante en 'Los espabilados', pero antes de 'Ser o no ser' y 'Élite' nunca había hecho de actor en ninguna serie.

¿Desde cuándo quería ser actor?
Siempre me había gustado mucho interpretar, pero no fue hasta los 17 años cuando decidí que quizá podría dedicarme a ello. A esa edad comencé a sentirme mejor conmigo mismo y empecé a asistir a clases de interpretación durante tres años.

Y le gustó.
Además de gustarme y de disfrutar, me di cuenta de que era feliz cuando me ponía delante de una cámara y que podía tener un futuro.

¿Tiene más proyectos a la vista?
De momento, no, pero supongo que me irán saliendo más pruebas y que conseguiré hacer nuevos personajes.

¿Cómo ve el futuro?
Soy optimista, pero sé que esta profesión no es fácil. No me niego a hacer otras cosas; por ejemplo, antes cantaba y me gustaba mucho la música, así que seguro que alguna cosa me sale.

  • Personal
  • Edad: 20 años.
  • Lugar de nacimiento: Barcelona.
  • Formación: Siempre le ha gustado la interpretación, pero no fue hasta los 17 años cuando decidió que podía llegar a convertir su afición en profesión. Se decidió a hacer cursos de actor delante de una cámara.
  • Trayectoria: Su primer acercamiento al mundo de la televisión fue como figurante de 'Los despistados'. Tras pasar un casting se hizo cargo de personaje principal de la nueva serie 'Ser o no ser' del canal digital de TVE destinado a los jóvenes, PLAYZ. También es uno de los nuevos actores de 'Élite', en Netflix.

#hemeroteca #homofobia | "¿A usted qué más le da con quién se acueste alguien?": aplausos por las palabras de Miguel Rellán sobre la homofobia

Público / Miguel Rellán //

"¿A usted qué más le da con quién se acueste alguien?": aplausos por las palabras de Miguel Rellán sobre la homofobia.

Tremending | Público, 2022-04-20

https://www.publico.es/tremending/2022/04/20/a-usted-que-mas-le-da-con-quien-se-acueste-alguien-aplausos-por-las-palabras-de-miguel-rellan-sobre-la-homofobia/ 

Hace más de 20 años, el actor Miguel Rellán protagonizó una escena contra la intolerancia de la homofobia que aún hoy se recuerda. Hacía el papel de Felix Torán, el 'profesor Bacterio' de la mítica serie ‘Compañeros’, y en un capítulo dejaba esta reflexión a sus alumnos: "Ser homosexual, y casi da vergüenza volver a tener que decir esto, no es una tara, ni una enfermedad, ni incapacita a nadie para ser un buen profesional".

Este martes, el actor detrás del papel recordaba en el programa La Ventana de la Cadena Ser su carrera, y volvía a dejar otra reflexión sobre el mismo asunto, esta vez sólo representándose a sí mismo.

"Yo creo que me voy a morir sin entender por qué esa animadversión a la homosexualidad […] ¿A usted qué más le da con quién se acueste alguien?", aseguraba.

Rellán, que también representó el año pasado al abuelo de la serie ‘Maricón Perdido’ de Bob Pop, vuelve a dejar una sensata lección que, tristemente, sigue siendo muy necesaria.

martes, 29 de marzo de 2022

#hemeroteca #trans #television | 'Ser o no ser', una serie luminosa e inspiradora sobre la realidad de un adolescente trans

Público / Escena de 'Ser o no ser' //

'Ser o no ser', una serie luminosa e inspiradora sobre la realidad de un adolescente trans.

La serie, protagonizada por Ander Puig, se estrena este miércoles en PLAYZ, la plataforma de contenidos digitales de RTVE.
María José Arias | Público, 2022-03-29
https://www.publico.es/culturas/estreno-playz-no-serie-luminosa-e-inspiradora-realidad-adolescente-trans.html 

Aceptarse a uno mismo y a los demás. De eso trata, en gran medida, ‘Ser o no ser’, una serie juvenil honesta y certera que habla el lenguaje de los adolescentes sin que eso resulte excluyente para un público más adulto. Sus grandes reclamos son su historia y la realidad que aborda, la de un chico trans de 16 años que lucha con el miedo al rechazo en una nueva etapa vital y educativa. Además, disfruta de un reparto tan bien equilibrado como carismático. Creada por Coral Cruz y producida por RTVE en colaboración con Big Bang Media (The Mediapro Studio), se estrena este miércoles en PLAYZ y ha contado desde el comienzo con asesoramiento por parte del colectivo trans, que acompañó al equipo en todo el proceso.

A Coral Cruz la idea de la historia de Joel (Ander Puig) le surgió tras conocer la de alguien muy cercano. En una cena con un grupo de amigas una de ellas les contó que su hijo estaba transitando. "Ahí vi que había una historia muy potente que explicar, que tenía todas las claves para poder ser una serie", explica la guionista y ‘showrunner’. Entonces estaba más vinculada al mundo del cine, pero apostó por el formato serie ya que, según sus propias palabras, le permitiría llegar mejor a su público potencial: los jóvenes. Aunque una vez terminada "nos estamos dando cuenta de que es más transversal de lo que pensábamos".

En un mundo como el actual, en el que Cruz destaca que "hay tantas opciones de ser, tantas cosas diferentes, tanto en tu orientación sexual como en tu identidad de género y otras muchas cosas", lo que se están encontrando con los visionados que han realizado de ‘Ser o no ser’ es que los jóvenes "se sienten totalmente identificados y están muy dentro, pero creo que los adultos también. Porque hay unos personajes que conectamos con ellos, pero, más allá de eso, qué importante es estar al día de las cosas que están pasando y entenderlas desde su filtro. Porque lo que sí intenté desde el principio fue explicar la historia desde su mirada". Para conseguirlo contaba con el testimonio en primera persona de esa madre amiga suya y también con la ayuda de su propio hijo. Como Joel y sus compañeros, estudia Bachillerato escénico, por lo que "conocía bien qué tipo de personajes podían formar parte de ese universo". También la ayudó con el lenguaje. "Mi hijo era el filtro", resume.

Cruz buscó también "un acompañamiento" para construir con veracidad la historia de un chico trans. En su camino contó con el asesoramiento de dos miembros del colectivo, Damian Díaz (educador) y Miquel Missé (sociólogo). El primero, amigo suyo que como educador "ha acompañado a muchos jóvenes a transitar". A ella la "educó en lo que es el lenguaje inclusivo". Por otro lado, Missé dio una charla para todo el equipo. La grabaron y quedó a disposición de todo aquel que la quisiese consultar en cualquier momento. "Era muy importante que el propio rodaje fuese muy inclusivo y realmente lo conseguimos", añade la creadora de Ser o no ser sobre cómo fue la documentación y el aprendizaje para crear un ambiente inclusivo en el propio set acompañando en todo a Ander Puig, el joven actor que da vida a Joel.

Uno de los aspectos que llaman la atención de esta serie desde el primer episodio es el tono elegido. Podría haber sido un drama, pero, dentro del dramatismo que puede acompañar esta realidad, se aleja de la lágrima fácil y opta por dar cierta luminosidad a la historia. "Para mí era imprescindible no hacer un dramón de cortarse las venas. Todos los referentes previos que había visto eran que transitar siendo niño o adolescente era un drama para quien transitaba, pero también para su familia. No quería una madre coraje luchando contra el sistema ni una madre que rechaza la transición. Quería centrarme sobre todo en el conflicto interno del personaje, que aparentemente tiene todo a favor porque su familia lo acepta [salvo por esa excepción que se ve más adelante]", responde Cruz en este sentido. Quería que ‘Ser o no ser’ "fuera una serie luminosa, inspiradora". Es algo que siempre tuvo claro "como ‘showrunner’, además de como guionista", y que le transmitió a la directora, Marta Pahissa. "Le dije: 'No quiero un dramón, tiene que tener la energía que tienen los jóvenes'", apunta.

Jóvenes con sueños y metas
Además de esa energía de los jóvenes, lo que muestra ‘Ser o no ser’ es a unos chavales con metas e inquietudes en la vida. Ese es otro punto a destacar sobre sus intenciones a la hora de llevar a la pantalla la historia de Joel que Coral Cruz comentó en el transcurso de la entrevista. Y es que no pretendía hacer un retrato de una generación con el "único objetivo de beber, drogarse, tener sexo, porque lo que estamos viendo en mucha series, tanto españolas como anglosajonas, es eso. Y estás viendo durante cuatro temporadas una serie y no sabes qué quieren ser de mayores, sus gustos... Me parecía importante mostrar que los adolescentes de hoy en día también tienen sueños y quieren ser cosas. En este caso, en el ámbito del Bachillerato escénico, quieren ser artistas, quieren crear". Y cada personaje, por muy secundario que sea, disfruta de "su propio tránsito". No son solo 'el o la amigo/a de'. Todos realizan un viaje de aceptación a su manera y desde su punto de partida y llegada ayudando en su evolución a Joel de la misma manera que su recorrido contribuye al de otros.

La serie también les enfrenta a sus contradicciones. Porque, como se ve en la pantalla, son una generación más abierta, más moderna, más tolerante, pero, a su vez, se dan situaciones en las que sin saberlo demuestran tener interiorizados ciertos prejuicios de los que no eran conscientes. Hay en concreto una escena que muestra esa contradicción a la perfección y que funciona como un "juego de espejos", como apunta Cruz.

"Todas esas escenas que preparan y esos ejercicios que hacen [en clase] son pruebas para irse conociendo, para hablar de temas como qué es masculino y qué es femenino. Porque es verdad que nuestros jóvenes están muy abiertos a la diversidad pero no dejan de mamar de la misma fuente, porque lo masculino y lo femenino sigue estando como muy inculcado. Siguen manteniendo ciertos estereotipos y ciertos roles. Y luego está el propio juego de espejos que se crea con el espectador, que está aprendiendo de lo que está viendo", analiza la responsable de plasmar todo eso en el guion y que funcione tan bien como funciona en pantalla.

A Joel el espectador le conoce en el mismo punto que el resto de compañeros de clase (salvo sus dos mejores amigos). Eso es cuando el proceso de transición física ya está iniciado y el tratamiento ha hecho efecto. La decisión de elegir ese punto de la transición y no irse más atrás en el tiempo tuvo que ver con el hecho de que su guionista "quería huir de toda la parte más de transición física porque, cuando hablamos de transexualidad, es como que todo está centrado en los cambios físicos y se habla muy poco de los cambios emocionales y de lo que supone haber vivido socialmente con un género concreto y cambiar, aunque ellos se hayan sentido o reconocido siempre así. Había algo mucho más interesante ahí".

Eso posibilita que la trama se desarrolle por otros derroteros y que se facilite el conflicto y el dilema al que se enfrenta Joel sobre qué quiere contar de su historia y las implicaciones que hacerlo o no pueden tener tanto para él como para su entorno. Volviendo al hecho de que se trata de alumnos de Bachillerato escénico y de que el arte es un vehículo natural para dar rienda suelta a temas como la búsqueda de identidad, en 'Ser o no ser' uno de los discursos capitales y que mejor funcionan es el del valor necesario para quitarse la careta ante el mundo y mostrarse cada uno tal cual es. Porque una parte importante de la identidad está en reconocerse y reconocer a los demás. Es el caso de Joel, pero también de su profesora, su madre (con una historia que merece ser descubierta yendo a ciegas) y sus compañeros.

El reparto de ‘Ser o no ser’, cuya temporada está compuesta de seis episodios de 25 minutos y para la que su creadora tiene ideas de cómo continuar si se apuesta por una segunda, lo completan las veteranas Anna Alarcón y Emma Vilarasau y como el resto de alumnos, Júlia Gibert, Berta Galo, Lion, Enzo Oliver, Nil Carbonell, Eduard Torres y Anna Bernal.

martes, 1 de marzo de 2022

#hemeroteca #homofobia #television | Así es 'La edad de la ira': adolescencia, homofobia y búsqueda de la identidad

20 Minutos / Fotograma de 'La edad de la ira' //

Así es 'La edad de la ira': adolescencia, homofobia y búsqueda de la identidad.

Charlamos con Amaia Aberasturi y Manu Ríos, los protagonistas de la miniserie de Atresplayer Premium.
Diana Arrastia | Cinemanía, 20 Minutos, 2022-03-01
https://www.20minutos.es/cinemania/series/la-edad-de-la-ira-amaia-aberasturi-y-manu-rios-adolescencia-homofobia-identidad-4964040/ 

Esa tormenta perfecta que es la adolescencia, con su problemática innata, encuentra uno de sus reflejos más reales en una novela (y crítica social) que nació en 2011 del puño y letra de Nando López. Ahora Atresmedia TV, en colaboración con Big Bang Media (The Mediapro Studio) y Masficción, ha actualizado ‘La edad de la ira’ y la ha convertido en una miniserie de cuatro capítulos que ya está en Atresplayer Premium.

“¡Ojalá en mi adolescencia hubiera tenido una serie como esta! Y ojalá me hubieran recomendado leer una novela así”, exclama la actriz Amaia Aberasturi, que ha cambiado el bosque de ‘Akelarre’ por las aulas del instituto. “Es una serie necesaria e importante en cualquier momento, un ‘punch’ más que viene a sumar”, matiza. Porque la ficción aborda, entre otros temas peliagudos, la homofobia y la búsqueda de la identidad en la adolescencia.

“Aunque estamos en un momento en que mucha gente está alzando la voz, eso no quiere decir que esté todo hecho. Hay que aprovechar este movimiento para seguir dando visibilidad a estos temas y seguir creando contenido como este”, afirma Manu Ríos (‘Élite’), quien da vida a Marcos, el personaje protagonista. Un adolescente popular en el instituto y sin problemas aparentes que un día asesina brutalmente a su padre y hiere de gravedad a su hermano. Presuntamente. Así arranca la serie.

“La procesión va por dentro... La situación que tiene en casa es bastante dura, con un padre muy recto y autoritario que no le deja ser él mismo y una madre que es una víctima, porque también se trata la violencia machista. Conocer a Sandra (Amaia Aberasturi) y a Raúl (Daniel Ibáñez) en el instituto le libera. Se da cuenta de que ser como él es no es malo y de que hay gente que lo va a aceptar y querer así”, desgrana el actor, que asume un trabajo interpretativo muy diferente al anterior.

“Es un cambio muy drástico, pero ha sido brutal investigar en otro terreno. Tanto en ‘Élite’ como aquí he tenido mucha suerte de rodearme de un equipo muy bueno a nivel profesional y personal", cuenta Ríos: "Ha sido muy duro meterme en esta historia en ciertas situaciones, pero también muy enriquecedor y he aprendido muchísimo. Estoy muy agradecido”.

El terrible asesinato atribuido a Marcos impactará con fuerza en el día a día de los profesores y alumnos del instituto al que asiste el protagonista. “Es un golpe muy duro y se va a reflejar mucho en la relación de los tres amigos. Marcos desaparece, explota también contra ellos, está lleno de rabia, no entiende qué pasa, está frustrado, se siente culpable… Pero el apoyo de Sandra y Raúl le ayudará. La unión de estos tres amigos que se entienden y se aprecian tal y como son siempre está ahí”, valora Manu Río.

Y es que la oscuridad que es la vida de su personaje será alumbrada, entre otros, por Sandra, que además está enamorada de él. Y aquí reside el principal conflicto del personaje de Amaia Aberasturi. “Es una chica muy cañera, que parece que tiene las cosas muy claras, pero que se va dando cuenta, a medida que avanza la serie, de sus muchas dudas".

"No es tan madura como ella se piensa y aquí está la búsqueda de su identidad. Y sí, está muy enamorada de Marcos y, aunque ella es superliberal, no juzga y es muy defensora, le cuesta entender que el chico al que quiere sea homosexual... Lo bonito es que acabará amándole de otra manera”, explica la actriz.

¿Qué ha fallado?
En ‘La edad de la ira’ los problemas de los adolescentes son considerados con la importancia que se merecen. Y esto es algo que Manu Ríos valora especialmente. “Amaia y yo no hace tanto que vivimos la adolescencia y muchas veces sentíamos que nuestros problemas no eran importantes o que eran menores por ser de adolescentes".

"En esta serie se les da peso, muestra cómo los adolescentes no pasan simplemente por la edad del pavo, sino que de verdad están sintiendo y tienen que ser escuchados. Hay que dar valor a sus emociones... La tasa de suicidio ha aumentado y esto pasa por algo”, puntualiza, serio.

Homofobia, acoso, odio, violencia... ¿Son los viejos valores del sistema educativo y de las propias familias los causantes de las trabas que viven los más jóvenes para afrontar su identidad sexual? ‘La edad de la ira’ trata de dar respuesta a esta pregunta explorando cómo el sistema afronta la intolerancia en las aulas.

“En mi época del instituto, nunca se han tratado temas respecto al colectivo LGTBI, no nos han educado en que hay más opciones, en que no todo el mundo es heterosexual. Espero que hoy en día se esté haciendo y, si no, que esta serie ayude a la gente a reflexionar sobre lo importante que es que los adolescentes y los niños sepan que no está mal sentir lo que ellos sienten, que es normal”, defiende Manu Ríos.

A pesar de la crudeza de ‘La edad de la ira’ y de su tono dramático, no faltan “la risa, la locura y la felicidad. Esa luz no se pierde. Es una serie como la adolescencia, llena de altibajos. Como una montaña rusa. Que haya claros no la hace optimista, porque hay un asesinato a manos de un chaval que no puede más, pero lanzamos mensajes optimistas hacia la sociedad... Que se junten tres personas que se saben querer, que la homofobia no es un problema...”, celebra Amaia. “Hay un fondo esperanzador de 'hay gente buena que te va a apoyar y te va a querer como eres”, concluye Manu Ríos.

lunes, 21 de febrero de 2022

#hemeroteca #pornografía #television | De estrella en 'El internado' a ser el nuevo Nacho Vidal

Martiño Rivas, portada de 'Men's Health' //
De estrella en 'El internado' a ser el nuevo Nacho Vidal.

Martiño Rivas encarnará al actor de cine para adultos en el biopic que prepara Starzplay
Miguel Áriz | Noticias de Gipuzkoa, 2022-02-21
https://www.noticiasdegipuzkoa.eus/vivir/2022/02/21/estrella-internado-nuevo-nacho-vidal-3617388.html 

Saltó a la fama en ‘El internado’ interpretando a Marcos Novoa, el estudiante que (teóricamente) acababa de perder a sus padres en un accidente de tráfico y que tenía que hacer casi de padre de su hermana pequeña Paula. Aunque antes ya había participado en alguna serie de la televisión gallega y después actuó en cinco capítulos de la serie juvenil de La Sexta ‘SMS’, fue en la serie de Antena 3 donde despuntó durante cuatro años, de 2007 a 2010, tras siete temporadas de emisión.

Esa serie, a la que llegó con 22 años (aunque obviamente interpretaba a un personaje más joven) no sólo encumbró a Martiño Rivas, sino que hizo lo propio con Yon González, Blanca Suárez, Elena Furiase o Ana de Armas, convirtiéndose en una cantera de jóvenes actores, bien respaldados por veteranos como Amparo Baró, Luis Merlo, Natalia Millán, Marta Torné, Raúl Fernández o Marta Hazas.

Martiño, hijo del escritor Manuel Rivas, ha seguido desde entonces trabajando en series de televisión como ‘El don de Alba’, ‘Sé quién eres’ o ‘Las chicas del cable’, y también en cine, y ahora se ha conocido que es el actor elegido para hacer de Nacho Vidal en el biopic que la plataforma Starzplay prepara para 2023.

La apuesta se llama ‘Nacho Vidal, una industria XXXL’, y pretende mostrar los entresijos de la industria pornográfica a través de la estrella española del cine para adultos, que ha llevado una vida muy intensa, con unos últimos años complicados, en los que incluso ha sido procesado por la muerte de un fotógrafo durante un rito del sapo bufo que él dirigía. También ha sido imputado por blanqueo de capitales en la operación Emperador.

El rodaje aún no ha empezado, y la ventaja que tiene Martiño Rivas, de 37 años, es que ya tiene su cuerpo trabajado. No en vano, en octubre de 2021 fue portada de la revista ‘Men's Health’.

viernes, 14 de enero de 2022

#hemeroteca #homofobia #television | Nando López, sobre “La edad de la ira”, «a muchos nos robaron nuestra adolescencia por miedo a ser»

La Razón / Nando López //

Nando López, sobre “La edad de la ira”, «a muchos nos robaron nuestra adolescencia por miedo a ser».

Autor de la novela sobre la que ATRESplayer Premiun estrena en febrero serie con Manu Ríos como protagonista.
Patricia Navarro | La Razón, 2022-01-14
https://www.larazon.es/television/20220114/vrhcgbnjffhx5iymwcaemg4lr4.html 

«La edad de la ira» comenzó siendo un libro, la novela de Nando López. Una obra que va por su decimotercera edición. Once lleva ya en el teatro y ahora llega a las pantallas. El próximo mes de febrero se estrenará en ATRESplayer Premiun. Está producida por Atresmedia Televisión en colaboración con Big Bang Media y Masficcion y con Manu Ríos como protagonista.

¿Qué nos vamos a encontrar?
Es una denuncia de violencia machista, homófoba que afecta a la adolescencia y ahora se está viviendo un repunte. Es importante contarlo.

¿De dónde saca la inspiración para este libro?
Me vino de mis experiencias como profesor durante diez años. De las carencias que vivía en las aulas, quería denunciar la soledad que siente el profesorado, la falta de recursos y muchas veces cómo tú quieres ayudar a tu alumnado porque ves que viven situaciones personales y sociales duras, pero te faltan herramientas y el sistema no las proporciona. Eso lo ha sabido reflejar muy bien los guionistas Juanma Ruiz de Córdoba y Lucía Carballal.

¿Defiende la adolescencia?
Creo que está mucho más comprometida de lo que creemos. Es la auténtica protagonista y necesitaba que fuera una historia en su defensa y un recordatorio de lo difícil que es tener 16 años, porque parece que no hemos tenido esa edad y es complicado pasar por ahí. El truco del título no es que estemos en una edad violenta, sino que estamos en una sociedad violenta.

¿Cómo es la experiencia de trasladar la novela a la pantalla?
Ha sido un regalo desde el guion, que me han permitido supervisar. Su trabajo ha sido de delicadeza máxima. Han entendido muy bien el corazón de la novela y el director (Jesús Rodrigo) es tremendo. Sabe encontrar el cómo de las cosas. Tiene cabida la poesía, el humor, el drama y la oscuridad. Se combina la poética y lo naturalista. Es la mejor manera de contarlo. Es una narración complementaria con la novela. Se suman. Todo el equipo está muy comprometido con el tema y eso se nota.

¿Y los rodajes?
Es un trabajo titánico con un esfuerzo colectivo enorme. Jesús Rodrigo tiene una visión muy global del proyecto y me encanta cómo escucha a todas las personas que colaboran. Esa dinámica me encanta.

¿Se imagina cuando está escribiendo a los personajes de una manera física determinada?
No tienen un color de pelo definido, por ejemplo, solo una mirada. Y eso lo han conseguido con los protagonistas. Los actores (Manu Ríos, Eloy Azorín, Amaia Aberasturi, Daniel Ibáñez y Carlos Alcaide) tienen la mirada exacta. Lo fundamental es cómo piensan y cómo sienten.

¿Queda mucho por hacer en cuanto a los valores sociales?
Sí, también por la igualdad. Hay mucha gente que todavía tiene miedo a ser quien es. Ojalá el mundo adulto se siente a ver “La edad de la ira”, la miren con curiosidad y ganas. Esta generación es hija de varias crisis consecutivas económicas y sociales y ahora también de la pandemia. Creo que se merecen una escucha y un lugar. Espero que esta serie nos recuerde que la voz de la adolescencia importa y es necesaria. Así es posible que tengamos una sociedad mejor.

¿Qué más se le puede pedir a una novela?
Solo pido una cosa: que llegue ese momento en el que la historia de Marcos sea la que hemos vivido muchas personas en el pasado, pero ya no ocurre. Muchos sentiremos que nos robaron nuestra adolescencia por miedo a ser, pero que ya somos una sociedad mejor. Ojalá ese sueño lo vea cumplido.