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martes, 11 de marzo de 2025

#hemeroteca #homofobia #ideologiadeodio | Reverte, un académico sin ideología

Reverte, un académico sin ideología
Dicen los rumorosos que Alonso Quijano enloqueció de tanto leer novelas. A veces, uno piensa que Arturo Pérez Reverte enloqueció de tanto escribirlas.
Aníbal Malvar | Público, 2025-03-11
https://www.publico.es/culturas/reverte-academico-ideologia.html

Arturo Pérez-Reverte //
Dicen los rumorosos que Alonso Quijano enloqueció de tanto leer novelas. A veces, uno piensa que Arturo Pérez Reverte enloqueció de tanto escribirlas. El real académico de la lengua española es hombre de trato personal afable, colega periodista generoso, conversador de hablar meditado y dicción sabia, más irónico que sarcástico, quizás incluso moderado, un pelín arrogante sin acercarse jamás a los excesos de tantas ‘prima donnas’ literarias.

Pero la transformación es aterradora cuando le prestas una pluma. Del Quijote a Garcilaso, Reverte en seguida trabuca la pluma con la espada, costumbre muy española, y en revistas y redes sociales esparce sucia iracundia resentida, desprecio al feminismo y a la mujer, homofobia de fértiles melenas en las pelotas, cólera contra todo lo político y los políticos en consonancia con el fascismo iliberal hoy de moda.

Bukowski parece un piadoso sochantre al lado de él. Prosa de Varón Dandy que desparrama peste a gónada. Matonismo de taberna metílica. Vulgaridad bajo la bandera de la libertad estética. Reverte ansia ser un poeta maldito, un Quevedo perseguido y maldicente, un insobornable Alatriste de suelto verbo, pero le sale el borracho de meadero de bar que blasfema por todo y por todos entre arcada y arcada. Le sale Abascal, pero en maleducado.

Conociendo un poco a Reverte, su literatura, sus viejas y magníficas crónicas bélicas como reportero del diario ‘Pueblo’, es fácil discernir que un tipo así no improvisará su frase de presentación en redes. Ese autoepitafio prepóstumo con el que referimos nuestra existencia a la masa anónima de tuiteiros con fotos de gatitos y de esvásticas. El lema del audaz Reverte es: "No tengo ideología, lo que tengo es biblioteca". Como decir "yo no tengo cultura, pero sí más libros que tú", en la neolengua de los equidistantes.

Reverte siempre fue más cuantitativo que cualitativo, como es debido a un buen escritor de ‘best-sellers’. Sorprendió su designación como académico de la Real Academia Española (RAE) en 2003 solo por razones cuantitativas. Corín Tellado también sería merecedora de un sillón en la Academia si a ella se accediera trepando por montones de libros vendidos.

Cuando nombraron a Arturo Pérez Reverte miembro de la RAE, hubo vientos de rebelión entre los escritores españoles de novela negra. Sobre todo cuando cuatro meses después murió Manuel Vázquez Montalbán en el aeropuerto de Bangkok. La Real Academia Española prefirió un escritor de misterio preocupado por una chica burguesa que asiste a clases de esgrima con un psicópata, que a un escritor de novela negra que nos cuenta la transición desde los desclasados: Charo, Biscúter, Carvalho y Bromuro son historia, calle, tiempo, olor, amor y personajes. Los personajes de Reverte son solo personajes. Asesinables distracciones. Literatura de parque temático donde nunca pasa nada real.

Reverte es literatura de misterio burguesa y Montalbán es literatura negra comunista. Ser Reverte es mejor negocio que ser Montalbán, pues no ser incómodo al fascismo, como Reverte, proporciona mucha fama y honores. Si nuestros jueces están desbocados, nuestros académicos también quieren sumarse al aquelarre retrofacha que nos inunda. Otro académico, Félix de Azúa, va a la misma taberna que Reverte para inspirarse: "Debería estar sirviendo en un puesto de pescado", dijo de la entonces alcaldesa de Barcelona, Ada Colau. Uno no le pide a un académico que no insulte, pero, ¡coño!, que lo haga con elegancia parnasiana.

Sin ideología pero con biblioteca, Reverte escribió hace años un opúsculo dedicado al golpe franquista y subsiguiente matanza bélica. La guerra civil contada a los jóvenes presumía de tener tan poca ideología que era ideología en estado puro: la de los vencedores. La que nos enseñaban los curas en los colegios franquistas: una guerra sin culpables, o donde son todos culpables, que viene a ser lo mismo. La participación de nazis y fascistas alemanes e italianos no le parece al historiador Reverte suficientemente ideológica. O quizás no se habla nada de eso en su biblioteca sin ideología, que también es posible.

martes, 19 de abril de 2022

#hemeroteca #lenguajeinclusivo | Iker Jiménez dice que el lenguaje inclusivo es "absurdo e inventado" y los tuiteros le responden: "No como los fantasmas, los aliens o las apariciones Marianas"

Público / Iker Jiménez en 'La nave del misterio' //

Iker Jiménez dice que el lenguaje inclusivo es "absurdo e inventado" y los tuiteros le responden: "No como los fantasmas, los aliens o las apariciones Marianas".

Tremending | Público, 2022-04-19

https://www.publico.es/tremending/2022/04/19/iker-jimenez-dice-que-el-lenguaje-inclusivo-es-absurdo-e-inventado-y-los-tuiteros-le-responden-no-como-los-fantasmas-los-aliens-o-las-apariciones-marianas/ 

El presentador Iker Jiménez dedicó el final del último programa de ‘La nave del misterio’, el espacio que presenta y dirige en Cuatro, a un asunto que en principio se escapa de su agenda y de su radar, pero del que peroró como si fuera un experto. ¿Cuál fue ese asunto?: ¿Alguna superstición extraña? ¿Algún misterio sin resolver? ¿Las caras de Bélmez? ¿Las profecías de Nostradamus o el Plan Kalergi para matar a todos los blancos de Europa? Temas interesantes, sin duda, pero Jiménez decidió cerrar el programa con lo que para algunos sí que es un auténtico misterio: el lenguaje inclusivo.

Jiménez rescató un tuit viral de Arturo Pérez-Reverte publicado el pasado 3 de abril, donde el escritor había comentado con ironía sobre un texto: "El futuro ya está aquí. Ahora, a disfrutarlo", en el que se mostraba un largo justificante escolar con varios ejemplos de lenguaje inclusivo como "el niño/a/e, el tutor/a/e" que alargaban mucho el texto.

Iker Jiménez fue contundente al hilo de este tuit: "Como ya no se puede decir solo 'niños' ni 'padres', el texto era la mitad de un folio. Y no era ‘fake’", dijo para a continuación hablar sobre "la antiproductividad del lenguaje".

Fue entonces cuando Iker Jiménez se vino arriba: "Yo no soy un ejemplo práctico de esto, evidentemente, pero el lenguaje, sobre todo cuando es con ordenanzas, tiende a decir lo máximo en menos espacio. Aquí es al revés. Y para no quedar mal, oiga". Finalmente, tiró de ironía "Esto no es una crítica, porque por cualquier cosa ahora te llaman facha o 'fache', franco o 'franque', o lo que ustedes quieran. Tampoco es cuestión de política, porque nadie queda ajeno a esto. Me hace gracia ver a partidos y personas que se reían del lenguaje inclusivo y ahora lo emplean, en algunos casos rozando el ridículo".

Claro, tras estas palabras de Iker contra el lenguaje inclusivo, que casi se comentan por sí solas, la legión tuitera ha reaccionado. Les dejamos por aquí algunos de los mejores tuits.

  • Sayonara / Twitter, 2022-04-19 / Iker Jiménez ridiculiza el lenguaje inclusivo y dice no asumir "algo absurdo e inventado".. No como los Fantasmas, aliens o apariciones Marianas.. Que son verdades irrefutables de la Ciencia Paranormal y de cuarto milenio es que un cuñao así llegue a ser referente de algo...
  • Partido Parrobar / Twitter, 2022-04-19 / Absolutamente inventado, no como la niña de la curva, los ovnis, y tu supuesta neutralidad y la de @carmenporter_ Nunca el falangismo estuvo tan claro.
  • La voz de un dios menor / Twitter, 2022-04-19 / Iker Jiménez: "El lenguaje inclusivo es absurdo e inventado". Also Iker Jiménez: "Esta noche en la Nave del Misterio hablaremos de las caras de Bélmez, cómo las profecías de Nostradamus predijeron la guerra de Ucrania y del Plan Kalergi para matar a todos los blancos de Europa."
  • Berpe / Twitter, 2022-04-19 / Las teorías conspiranoicas también son inventos y bien que se ha aprovechado de ellas para incluirlas en sus programas.
  • Sergio T / Twitter, 2022-04-19 / Iker! Toda tu carrera se basa en cosas inventadas!
  • Isaac / Twitter, 2022-04-19 / “También está la teoría de que el iceberg fue manipulado por los alemanes, que le pusieron un motor para que chocase contra el Titanic, pero ya hablaremos de esto otro día” / Iker Jimenez en su programa especial del Titanic, no se qué de que no le gustan las cosas inventadas.

lunes, 29 de abril de 2019

#hemeroteca #machismo | Pérez-Reverte: "Me niego a que me digan cómo tengo que escribir para no ser machista"

Imagen: El Diario / Arturo Pérez-Reverte
Pérez-Reverte: "Me niego a que me digan cómo tengo que escribir para no ser machista".
El autor carga contra el lenguaje inclusivo a su paso por la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, donde presentaba su último libro, ‘Sabotaje’.
El Diario, 2019-4-29
https://www.eldiario.es/cultura/Perez-Reverte-Decir-todes-nines-niego_0_893810704.html

"¿Decir 'todes les niñes'?, me niego. No me da la gana", aseguraba Arturo Pérez-Reverte este domingo en Buenos Aires: "No porque sea académico, porque soy un escritor profesional [...] y me niego a que me digan cómo tengo que escribir para no ser machista".

Así lo afirmaba el escritor y miembro de la Real Academia Española durante la presentación de su última novela, 'Sabotaje', en la Feria Internacional del Libro de la capital austral. Según él, "el mundo ha cambiado, la mujer tiene roles que antes no desempeñaba, y es evidente que la lengua debe adaptarse a ello, lo que pasa es que hay límites y el límite es la estupidez".

Bajo su punto de vista, según informaba EFE desde Buenos Aires, el lenguaje inclusivo que busca la igualdad a través de una lengua sin género, es una "estupidez" que le "entorpece" el ejercicio de su profesión como escritor.

"Yo tengo que escribir con claridad, en un código que mis lectores comprendan y compartan, entonces, otra cosa es que el club de niñas analfabetas de Rosario (Santa Fe, centro) me diga cómo tengo que escribir mis novelas para no ser machista", sentenció.

El autor español aprovechó la ocasión para hablar de lo que considera "feminismo serio". Y para ilustrar el concepto, se servía de una novela suya, 'La reina del sur', de la que aseveró que se usa como "cátedra del feminismo en algunos países", y criticó que, en un mundo donde "la inteligencia está penalizada" en las escuelas, "los imbéciles están ganando". "Cualquier destello de élite, de inteligencia en general, es sistemáticamente machacado, y eso tiene sus consecuencias al final", afirmó.

El autor presentó en la 45ª Feria del Libro de Buenos Aires su último título, 'Sabotaje', en el que cuenta la última de las aventuras del espía Arturo Falcó, el fin de una trilogía que completan 'Falcó' (2016) y 'Eva' (2017), todas publicadas por Alfaguara.

"Hay tres novelas de Falcó y hay más que quiero escribir. No sé si me queda una novela o tres, un año o diez, pero quiero continuar otras historias que tengo en la cabeza", destacó.

El escritor es uno de los platos fuertes de esta edición de la Feria del Libro, que cuenta con Barcelona como ciudad invitada de honor y por la que pasarán firmas de la altura de Rosa Montero, Sergio Ramírez, John Katzenbach y Alfredo Bryce Echenique.

La 45ª Feria Internacional del Libro de Buenos Aires comenzó este jueves, se desarrollará hasta el 13 de mayo, y como cada año cuenta con una ciudad internacional invitada al evento, el mayor de sus características en América Latina después de la feria que se celebra en Guadalajara (México).

lunes, 27 de agosto de 2018

#hemeroteca #referentes | Reverte y la posverdad asustaviejos

Imagen: Google Imágenes / Anthony Hopkins interpretando a Alfred Hitchcock, 2012
Reverte y la posverdad asustaviejos.
Es imposible encontrar, en los Arturos Pérez Reverte y en los Javieres Marías de turno, intelectuales de referencia para esa inmensa mayoría que se siente minoritaria, algo de luz arrojada sobre el tiempo de cambio.
Gerardo Tecé | ctxt, 2018-08-27
http://ctxt.es/es/20180822/Firmas/21370/gerardo-tece-tecetipo-arturo-perez-reverte-javier-marias-asustaviejosposverdad-feminismos.htm

'Patente de Corso' es la columna de Arturo Pérez Reverte los fines de semana en la revista XLS de ‘ABC’. Hace un par de domingos, el intelectual y escritor de best sellers volvía a cosechar un nuevo éxito de público. 'Que todos queden atrás', se titulaba la pieza que, por contundente –este hombre no se muerde la lengua, te dicen cuando te mandan por whatsapp algo de Reverte–, volvía a ser viral entre una grandísima mayoría que, por algún motivo romántico, siempre prefiere creerse minoritaria.

En su artículo, Reverte nos introduce en una charla que mantuvo durante una cena con su amigo, el también intelectual Javier Marías. Ambos reflexionaban sobre la última moda de este dichoso tiempo que les ha tocado vivir. La moda consiste en destruir las figuras, hasta ahora respetadas, de “hombres ilustres”. No es desmitificar, sino destruir; no es reivindicar a las mujeres a las que la Historia dejó en la oscuridad, sino ensombrecer biografías masculinas, se quejaban los ilustres comensales. Desde Hitchcock (acusado de misógino) a De Gaulle, pasando por Churchill en el ámbito internacional. Suárez, Fraga, Carrillo o González como ejemplos de la persecución local más reciente. ¿El motivo de esta moda? Los imbéciles, mediocres y bobos necesitan destruir la inteligencia para sentirse bien, despacha Reverte. Al parecer esta moda no es casual, sino aprendida en el colegio: allí se busca que todos los niños queden atrás, y los inteligentes son perseguidos. Esto, según Reverte, provoca finalmente que cualquier memo con acceso a Twitter se crea en disposición de discutir a esos grandes hombres ilustres. El mundo, otro domingo más, se va a la mierda.

Desde hace unos años, cada vez que llega a mis manos –mira, mira, verdades como puños– algo de Reverte, me pasa lo mismo: una y otra vez me pregunto cómo es posible que el escritor capaz de describir con perfección de cirujano el gesto facial de uno de sus personajes o el ambiente de una callejuela pueda ser tan desastrosamente mediocre a la hora de describir un cambio de tiempo desde su púlpito de intelectual oficial. La respuesta a la que llego es siempre la misma: o no lo entiende, o lo que es peor y más probable, no quiere entenderlo. No querer entender un cambio social, un cambio de tiempo con nuevas preocupaciones y necesidades, es el mayor pecado que puede cometer alguien que tiene como oficio ser intelectual. El equivalente en un médico sería una denegación de auxilio. O mirar para otro lado ante la comisión de un delito en el caso de un poli. Imperdonable. Reverte lleva así años. Con gran éxito.

Es imposible encontrar, en los Arturos Pérez Reverte y en los Javieres Marías de turno, intelectuales de referencia para esa inmensa mayoría que se siente minoritaria, algo de luz arrojada sobre el tiempo de cambio. Nada. Todo son lloros. Uno no da, por mucho que busque en la producción crítica de estos intelectuales, ni un leve acercamiento a una reflexión tan básica y necesaria para entender lo nuevo, como que en tiempos de cambio el tiempo anterior es obligatoriamente revisado. Y con él los referentes que lo definían. Y no pasa nada. No hay que asustarse. Ha pasado siempre a lo largo de la historia. No es ni nuevo, ni es culpa de la ESO, ni de “los bobos” con Twitter, que ahora tienen la voz que en otro tiempo sólo tenían los revertes. Uno no encuentra, por mucho que busque y rebusque en las columnas de los revertes, una mirada que ilumine –esa mirada que teóricamente justifica el sueldo de un intelectual– el porqué de las reivindicaciones del feminismo. Nada. Todo es ‘catenaccio’, juego a la defensiva. El médico desmayándose indignado al ver una urgencia, el poli corriendo despavorido al ver un delito.

Con demasiada frecuencia, la especialidad de estos intelectuales es la posverdad asustaviejos. Madre mía cómo está el mundo, en los colegios no es que haya un problema de recursos, es que a los niños se les enseña a quedar atrás y se persigue al listo (cualquier profesor se lo confirmará sin matices). No es que el feminismo tenga todo el derecho a poner su mirada desde una perspectiva igualitaria sobre Hitchcock o sobre cualquier autor que le dé la gana, es que los hombres ilustres están perseguidos (no hay día en el que las brujas no hagan una hoguera con ‘Psicosis’ o ‘Crimen Perfecto’ en la plaza mayor). No es que las mujeres revisen el lenguaje porque la lengua genera realidad y la de ahora no es justa, es que están histéricas estas bobas. No es que un nuevo ciclo político requiera analizar de forma crítica el idealizado tiempo anterior, es que los ilustres padres de la democracia son atacados. ¡Que alguien me alcance una espada, que hay un memo tuitero manchando el nombre de Sir Winston Churchill!

La posverdad asustaviejos funciona de maravilla. Cualquier texto de los intelectuales asustaviejos corre como la pólvora entre el gran público, reacio ante lo que no entiende y sus intelectuales no les explican. Observen ustedes, queridos lectores, la esbelta estatua ecuestre de este hombre ilustre al que los memos quieren tumbar y las feministas quieren castrarle la espada. Viven cómodos ahí y es una lástima. El tiempo pasará. Los referentes, como siempre ha sucedido, serán revisados –que no destruidos– y se les pondrá en un nuevo lugar. Otras y otros ocuparán el sitio que tenían. Y si todo va bien, en décadas las nuevas referencias también serán revisadas y cambiadas. Es sano. Sin girar, el mundo estaría muerto. No hay que asustarse por las novedades sociales, ni culturales, ni de lenguaje. Cuando la posverdad asustaviejos ya no funcione, será divertido revisitar las columnas de los intelectuales de este entretiempo que nos ha tocado vivir. Entonces, tal vez, en lugar de intelectuales, seremos tan malvados y memos que los llamaremos ‘señoros’. Puede que la RAE lo acepte. Señoro: dícese del hombre ilustre que, dedicándose al oficio de alumbrar, entendió como agresión el cambio y se aferró al pasado, dejándole vía libre a los memos con Twitter.

Gerardo Tecé.
Soy Gerardo Tecé. Modelo y actriz. Escribo cosas en sitios desde que tengo uso de Internet. Ahora en CTXT, observando eso que llaman actualidad e intentando dibujarle un contexto.

domingo, 19 de agosto de 2018

#hemeroteca #educacion | Que todos queden atrás

Imagen: Deia / Rodaje de 'Mientras dure la guerra', de Alejandro Amenábar
Que todos queden atrás.
Arturo Pérez-Reverte | XLSemanal, 2018-08-19
https://www.xlsemanal.com/firmas/20180819/perez-reverte-todos-queden-atras.html

Me lo comenta Javier Marías después de cenar, cuando se fuma el segundo cigarrillo en la terraza del bar Torre del Oro, en la Plaza Mayor de Madrid. Estamos sentados, disfrutando de la noche, cuando me habla del artículo que tiene previsto escribir uno de estos días. ¿Te has dado cuenta –dice– de que en los últimos tiempos está de moda destruir la imagen de cuantos hombres ilustres tenemos en la memoria? Pienso un poco en ello y le doy la razón. Pero no sólo en España, respondo. Ocurre en toda Europa, o más bien en lo que aún llamamos Occidente. Destruir a quienes fueron respetables o respetados. Derribar estatuas y bailar sobre los escombros. Es como una necesidad reciente. Como una urgencia.

Javier menciona nombres. No se trata ahora tanto, dice, de reivindicar a las muchas mujeres a las que la historia dejó en la oscuridad, ni de atacar a las conocidas, pues con ellas se atreven menos –aunque les llegará el turno–, como de ensombrecer biografías masculinas. Alfred Hitchcock, indiscutible genio del cine, pasó hace poco por eso: misógino, sádico, despótico. La película con Anthony Hopkins lo dejaba, además, como un idiota. De Gaulle tuvo lo suyo hace unos años, y ahora le toca a Churchill. El más brillante político de la Segunda Guerra Mundial, el que hizo posible que Europa resistiera a los nazis, aparece como un cretino en las películas que se han hecho sobre él.

Mientras damos un paseo antes de despedirnos, le paso revista a España. No se trata ya de Churchill, Hitchcock o De Gaulle, pues no los tuvimos; pero sí de quienes destacaron por sus actos o talla intelectual. Cierto es que en demoler reputaciones aquí tenemos solera: Olavide, Moratín, Jovellanos, Blasco Ibáñez, Unamuno, Chaves Nogales y tantos más. Incluso quienes fueron decisivos en la historia reciente: Suárez, Fraga, Carrillo, González. Pocos escapan a la máquina de picar carne, la necesidad de restar méritos, de rebajarlos según la tendencia, como dice Javier, de ‘no admirar nunca a nadie’. No se trata tanto de desmitificar como de destruir. Nada existe que no pueda ser violado, como decía Cicerón. Nadie merece ya respeto por su inteligencia o biografía. Cualquier analfabeto apesebrado en una formación política, cualquier cantamañanas nacido ayer, cualquier director de cine o periodista ágrafos hasta el disparate, cualquier tarugo con Twitter, cuestiona sin complejos a quienes ni podría rozar en talento, honradez o prestigio. Y acto seguido, centenares de imbéciles, tan ignorantes como él, asienten con la estólida gravedad de los tontos solemnes.

Tengo una teoría personal sobre eso. Y digo ‘personal’, así que no hagan responsable a Javier –en bastantes líos lo meto ya–, sino a mí. Del mismo modo que antes se admiraba a hombres y mujeres por su mérito, ahora unos y otros molestan. El talento incomoda como nunca. Los mediocres, los acomplejados, los bobos, necesitan que la vida descienda hasta su nivel para sentirse cómodos, y es destruyendo la inteligencia y ensalzando la mediocridad como están a gusto. En España, el talento real está penalizado. Convierte a quien lo posee en automáticamente sospechoso. De ahí a la nefasta palabra ‘élite’, tan odiada, sólo media un paso, claro. Y la palabra ‘fascista’ está a la vuelta de la esquina.

¿Creen que exagero?… Echen un vistazo a los colegios, a los niños. Lo he escrito alguna vez: todo el sistema educativo actual está basado en aplastar la individualidad, la inteligencia, la iniciativa, el coraje y la independencia. En destruir a los mejores, con reproches incluidos a los padres: Luisa no habla con sus compañeras y prefiere leer, Alberto levanta demasiado la mano, Juan no juega al fútbol ni se integra en trabajos de equipo. Etcétera. Todo se orienta a rebajarlos al nivel de los más torpes, convirtiéndolos en rebaño sin substancia. No se busca ya que ‘nadie quede atrás’, sino que ‘todos queden atrás’.

Ganarán los mediocres, no cabe duda. Suyo es el futuro, y se nota mucho. A ellos pertenece un mundo que los imbéciles –ni siquiera hay malvados en esto–, asistidos por sus cómplices los cobardes, fabrican a su imagen y semejanza. Por eso es tan admirable el tesón de quienes resisten: chicos, profesores, padres. Los que se mantienen erguidos y libres en estos tiempos de sumisión, rodillas en tierra y cabeza baja. Los que siguen necesitando referentes a los que admirar, nutrirse de libros, cine, ciencia, historia, literatura y cuanto sirva para obtener vitaminas con las que sobrevivir en el paisaje hostil que se avecina. Lecciones inolvidables de inteligencia y de vida.

jueves, 12 de julio de 2018

#hemeroteca #lenguajeinclusivo | Arturo Pérez- Reverte dejará la RAE si apoya el cambio del lenguaje de la Constitución por uno inclusivo

Imagen: El País / Arturo Pérez-Reverte (i)
Arturo Pérez- Reverte dejará la RAE si apoya el cambio del lenguaje de la Constitución por uno inclusivo.
"Tiene usted mi palabra", ha respondido el escritor a un usuario de Twitter.
El País, 2018-07-12
https://elpais.com/cultura/2018/07/12/actualidad/1531393676_131652.html

"Tiene usted mi palabra". Breve y directa ha sido la respuesta del escritor y académico Arturo Pérez- Reverte a los comentarios de un usuario de Twitter que aseguraba que dejaría la Real Academia Española (RAE) si se cambiaba el lenguaje de la Constitución por uno inclusivo. El creador del capitán Alatriste ocupa en la actualidad el sillón T de la institución.

"Es un intento de domesticar la RAE. Cederán los académicos, tras intentar suertes de esgrima desganada, algún bizantinismo apolillado. Solo Arturo Pérez-Reverte, el viejo león, marchará dando un sonoro portazo. País de cobardes", aseguraba el tuitero en este hilo.

La vicepresidenta Carmen Calvo ha pedido esta semana a los académicos de la lengua un informe que determine si la Constitución está redactada en un lenguaje que refleje por igual la realidad de hombres y mujeres y qué fórmulas podrían modificarlo en caso de que no sea así.

Durante una comparecencia ante la Comisión de Igualdad en el Congreso de los Diputados el pasado martes, en la que ha explicado las líneas generales de su departamento, Calvo apuntó que "en cuanto" este informe esté terminado lo llevará ante dicha comisión y también a la comisión constitucional. Según ha manifestado, este estudio es "independiente" al análisis del contenido de la Carta Magna y de abordar una reforma constitucional.

Calvo sostiene que la redacción de la Constitución en masculino "se corresponde" con una sociedad de "hace 40 años" y cree que "hablar en masculino" traslada al cerebro solamente "imágenes masculinas". En este sentido, ha recordado en la toma de posesión de los ministros y ministras del Gobierno de Pedro Sánchez a muchas de ellas les "costó trabajo prometer como ministros" precisamente porque son mujeres.

viernes, 9 de febrero de 2018

#hemeroteca #machismo #lenguaje | Pérez-Reverte llama "analfabetos" y "cara dura" a quienes denuncian que 'mujer fácil' esté recogido en la RAE

Imagen: Público / Arturo Pérez-Reverte, 'el vacilón facilón'
Pérez-Reverte llama "analfabetos" y "cara dura" a quienes denuncian que 'mujer fácil' esté recogido en la RAE.
Gracias a la presión social, ya en 2017 la Academia tuvo que incluir la especificación de 'uso despectivo' sobre el significado que recogía de 'sexo débil' referido a las mujeres.
Público, 2018-02-09
http://www.publico.es/sociedad/lenguaje-machista-perez-reverte-llama-analfabetos-cara-dura-quienes-denuncian-mujer-facil-recogido-rae.html

Arturo Pérez-Reverte se ha pronunciado en Twitter calificando de "demagógica y estupefaciente cara dura" a la polémica suscitada por el término "fácil" referido a las mujeres y recogido por la Real Academia Española.

La reivindicación que recientemente se había hecho desde diversos colectivos y sectores sociales, especialmente en redes, denunciaba que "fácil" estuviera recogido en la RAE como "Dicho especialmente de una mujer: Que se presta sin problemas a mantener relaciones sexuales".

Para el académico de la lengua, se trata de "arrogantes analfabetos" que lo único que hacen es "el ridículo", ya que pretenden, según él, que "cuando un extranjero o alguien con poco vocabulario lea 'mujer fácil' y desee comprender a qué se refiere el texto, habrá que decirles que se olviden de ello". El escritor ha criticado que "los diccionarios socialmente correctos sólo deben contener palabras bonitas y acepciones agradables" provocando que "el lector se quede sin comprender lo que lee".

En respuesta a otro tuitero, Pérez-Reverte ha insistido en que la RAE "se limita a registrar el uso que los hispanoahablantes dan a las palabras", añadiendo que "si hay usos peyorativos, la responsable no es la RAE, sino quienes los utilizan".

Esta polémica recuerda a la que tuvo lugar en 2017, cuando se visibilizó que la RAE recogía la expresión "sexo débil" por su uso para referirse a las mujeres. Tras un revuelo similar, sin embargo, este diciembre se confirmaba que la Academia especificaría que se trataba de un uso "con intención despectiva o discriminatoria", como ya ocurre con otras tantas acepciones -aunque parece que, con "fácil", la Academia no lo ha considerado necesario-.

viernes, 5 de mayo de 2017

#hemeroteca #libros #historia | Ofensiva por la Guerra Civil para jóvenes: un libro responde a la versión de Arturo Pérez-Reverte

Ilustración de David Ouro
Ofensiva por la Guerra Civil para jóvenes: un libro responde a la versión de Arturo Pérez-Reverte.
El filósofo Carlos Fernández Liria y la historiadora Silvia Casado Arenas publican una réplica exacta a la del novelista, más cruda y menos equidistante: "No miente, pero no es objetivo".
Peio H. Riaño | El Español, 2017-05-05
http://www.elespanol.com/cultura/libros/20170505/213728769_0_213758626_1.html

‘La Guerra Civil contada a los jóvenes’ ya tiene contestación: ‘¿Qué fue de la Guerra Civil? Nuestra historia explicada a los jóvenes’. Un año y medio después de la aparición de la equidistante obra del novelista Arturo Pérez-Reverte, publicada por Alfaguara, aparece la contestación del filósofo Carlos Fernández Liria y la historiadora y profesora Silvia Casado Arenas, en Akal. Y las diferencias son abismales, a pesar de que la novedad es una réplica editorial al original.

Han planteado un interesante debate para caldear los escaparates de las librerías y el conocimiento de los lectores juveniles: mismo tamaño, similar estructura y extensión, una fórmula didáctica clavada. La ofensiva es llamativa a simple vista, y al abrirlos aparecen dos visiones muy enfrentadas. Una amable y otra cruda. Con el libro de Akal, la visión de Pérez-Reverte se descubre limitada a la guerra, mientras que la contestación abarca hasta nuestros días. Porque, como asegura su editor Tomás Rodríguez, “nuestra democracia es hija de esa Guerra Civil, nos guste o no”.

Cuenta el editor que cuando apareció el libro del académico reaccionaron en contra, porque su idea es mostrar que en esta guerra no hubo inocentes, que todos fueron culpables. Cada libro defiende posturas distintas: uno defiende el consenso, el otro que el consenso es inviable. “Nuestra versión obedece a la necesidad de poner en cuestión el relato establecido”, asegura Rodríguez. Carlos Fernández Liria explicó en su día a este periódico que “el libro de Pérez-Reverte no miente, pero no es objetivo por todo lo que calla”.

Contra la equidistancia
Así que han publicado el mismo libro, pero contándolo de otra manera. Para Fernández Liria lo más peligroso es la equidistancia. “Lo que cuenta el libro de Pérez-Reverte es, en general, muy cierto. Ante todo, pretende ser equidistante, sin renunciar, desde luego, a denunciar el Golpe de Estado de Francisco Franco y sus aliados, el fascismo italiano y el nazismo alemán”, se puede leer en el prólogo. “Sin embargo, la equidistancia respecto a los acontecimientos históricos no depende tan sólo de lo que se dice. También depende de lo que no se dice”. Reclaman menos azúcar, en la revisión de los hechos.

El principal objetivo de esta nueva Guerra Civil contada a los jóvenes es, precisamente, “sacar a la luz algunos aspectos de la guerra que también son ciertos y deben ser tomados en cuenta”. Y añaden que “ser equidistante, cuando se trata de víctimas y de verdugos, consiste en identificar a las víctimas y señalar a los verdugos”. En el prólogo del libro de Pérez-Reverte, el novelista escribe: “Todas las guerras son malas, pero la guerra civil es la peor de todas, pues enfrenta al amigo con el amigo, al vecino con el vecino, al hermano contra el hermano”.

La historiadora Silvia Casado también señala en la equidistancia el mayor problema del libro de Pérez-Reverte. “La Guerra Civil no se puede contar desde la equidistancia ni desde la llamada tercera España, porque no hubo dos bandos: fue un Golpe de Estado contra la democracia y no una guerra entre hermanos. A los españoles no nos da por matarnos cada cierto tiempo. Pérez-Reverte, al que admiro como novelista, no falta a la verdad, pero obvia hechos trascendentales”, cuenta a este periódico.

Más beligerante, menos azúcar
Ambos volúmenes coinciden en divulgar para no repetir, contar para no enfrentar, dar luz sobre hechos que no deberían haber ocurrido nunca. El nuevo es también mucho más crudo en las ilustraciones. El arte de Fernando Vicente y el de David Ouro son tan distintos, como el enfoque de los escritores. Las ilustraciones del primero tratan de templar la revisión del pasado, las del segundo son más amargas.

La misma portada del primero es un hermanamiento entre bandos, la del otro, un enfrentamiento entre Manuel Azaña y Franco-Millán Astray. “El ilustrador sólo responde al encargo. He utilizado una línea rota, que lo hace más duro. El trabajo de mi admirado Fernando Vicente es mucho más delicado, un estilo excepcional. Yo después de leer el libro opté por la línea más dura, porque era algo más beligerante”, cuenta Ouro.

Pero la diferencia más llamativa entre el libro de Akal y el de Alfaguara -guerra editorial en las librerías- es, curiosamente, lo que vino después. Para Pérez-Reverte todo se arregló con la llegada de Juan Carlos I y la Transición, para Fernández Liria y Casado Arenas “todavía estamos esperando una condena explícita del golpe militar y del franquismo por parte de la derecha”. Alargan el relato dirigido a los jóvenes -con una adenda biográfica- hasta la aprobación de la Ley de Memoria Histórica y su olvido.

Y TAMBIÉN…
La absurda guerra de Pérez-Reverte.
El escritor despolitiza en su último libro la contienda española como si el pueblo español, "en guerra constante contra sí mismo, hubiera iniciado una guerra por su vocación de no saber convivir en paz".
David Becerra | El Confidencial, 2015-11-11
http://www.elconfidencial.com/cultura/2015-11-11/perez-reverte-guerra-civil-contada-a-los-jovenes_1091187/

domingo, 16 de abril de 2017

#hemeroteca #historia | Intolerancia y otras idioteces

Imagen: El Mundo / Santa María de la Alhambra, Granada
Intolerancia y otras idioteces.
Arturo Pérez-Reverte | XLSemanal, 2017-04-16
http://www.xlsemanal.com/firmas/20170416/perez-reverte-intolerancia-y-otras-idioteces.html

Hace tiempo que los libros de texto escolares en España se han convertido en interesante territorio donde espigar lo que nos espera. O lo que vamos teniendo ya. Un observador superficial deduciría que todo responde al plan maquiavélico de un profesor Moriarty que se proponga convertirnos, de aquí a una generación, en un país de imbéciles analfabetos; aunque, eso sí, rigurosa y políticamente correctos. Pero no creo que haya plan. Ojalá tuviéramos uno. Se trata, en realidad, de simple contagio colectivo e inexorable, propio de un país como el nuestro, donde cuando se celebre el Día del Orgullo Gilipollas no vamos a caber todos en la calle.

El último hallazgo acabo de hacerlo en un texto escolar de 5º de Primaria. Tras la triple pregunta ‘¿Cuál era la religión en los reinos de los reyes católicos? ¿Qué les sucedió a los judíos y musulmanes en esta época? ¿Qué era el Tribunal de la Inquisición?’, cuestión absolutamente lógica y que con buenos profesores se presta a útiles debates sobre momentos decisivos –para bien y para mal– en la historia de España, figura, bajo el epígrafe Educación Cívica, otra doble pregunta de carga envenenada: ‘¿Crees que los Reyes Católicos eran tolerantes? ¿Qué opinas sobre que se obligue a las personas a practicar una religión?’.

La respuesta a esa simpleza no puede ser más que una: los Reyes Católicos no eran tolerantes ni por el forro, y es malo que se obligue a nadie a practicar una religión, como hicieron ellos y sus sucesores. Faltaría más. La misma forma de plantear la pregunta conduce, inevitablemente, a esa respuesta simple, que en realidad no lo es tanto. De ahí lo peligroso del asunto. Su carga envenenada.

Vistos desde aquí, por supuesto, los Reyes Católicos no eran tolerantes en absoluto. Lo que eran es una mujer, Isabel de Castilla, y un hombre, Fernando de Aragón –reino que incluía el condado de Cataluña, entre otras cosas–, cuyo matrimonio unió a dos extraordinarios personajes de Estado que, con decisión política y visión de futuro, consiguieron la unidad de España al conquistar el reino musulmán de Granada. Los dos eran inteligentes y poderosos –los más poderosos de su tiempo en Europa–, pero desde luego no eran tolerantes. No podían serlo, como no lo fue ninguno de sus coetáneos, ni el papa de Roma, ni los reyes de Francia o Inglaterra, ni el sultán de Turquía, ni nadie con mando en plaza. La tolerancia, como la entendemos hoy, estaba reñida con el poder, con las nacionalidades que se empezaban a afirmar –la española fue de las primeras– y con la guerra y la violencia, instrumento habitual de relación entre comunidades, territorios, pueblos, estados y religiones. Con tolerancia no se habría construido España, como tampoco ninguno de los países hoy conocidos. Y en el siglo XV, la religión era fundamental a la hora de establecer todo eso. Sin unidad religiosa era imposible establecer unidades políticas; y esa cruda realidad aún daría pie a muchas guerras y atrocidades en los siglos siguientes: guerras de religión que ensangrentarían Europa y muchos otros lugares.

Desde luego que la respuesta es no. Desde una mirada actual, tolerantes no fueron los Reyes Católicos, ni antes de ellos los cruzados, ni Saladino, ni los reinos hispanos, ni Almanzor, ni lo serían después Carlos V, Felipe II, Lutero, Calvino, Napoleón, Robespierre, Lenin, ni nadie que haya pretendido consolidar su poder y vencer a sus enemigos. Ni en Atapuerca lo eran. La Historia de la Humanidad, entre otras cosas, está hecha de intolerancias. Y atribuir ese rasgo a unos reyes decisivos para España sin situar el asunto en el contexto real de su tiempo, supone una irresponsabilidad. Significa echar, sobre nuestras siempre maltrechas espaldas históricas, falsas responsabilidades y complejos perniciosos y estúpidos.

Nuestro pasado fue tan crudo, triste, fascinante y admirable como el de cualquier otro país. Transcurrió en un mundo en el que todos jugaban con las mismas reglas, o ausencia de ellas. Juzgar a sus actores con ojos del presente es una injusticia y un error, sobre todo en esta España que vive mucho de lo oído y poco de lo leído. Aplicar la mirada ética de hoy a los hechos de entonces no sirve sino para que los jóvenes renieguen de una historia que no es mejor ni peor que en otros países o naciones. Así que no mezclemos churras con merinas. Preguntemos a un joven estudiante si un neonazi, un maltratador de mujeres o un yihadista son tolerantes, y situemos a los Reyes Católicos en el contexto que les corresponde. El deber de un sistema educativo es conseguir que la historia, el pasado, la memoria, se estudien para comprenderlos. No para condenarlos desde la simpleza y la ignorancia.

miércoles, 25 de enero de 2017

#hemeroteca #xenofobia | Arturo Pérez-Reverte recibe un premio nacional por comparar a los refugiados con las invasiones bárbaras

Imagen: El Diario / Arturo Pérez-Reverte
Arturo Pérez-Reverte recibe un premio nacional por comparar a los refugiados con las invasiones bárbaras.
La Agencia Española de Cooperación y la Agencia Efe han galardonado al escritor con el Premio Don Quijote, dotado con 9.000 euros de dinero público. El artículo premiado dice que "sobre las fronteras caen ahora oleadas de desesperados, vanguardia de los modernos bárbaros" para hablar de los refugiados. El escritor pronostica que la migración convertirá a los barrios en "polvorines" y advierte que no hay "ni trabajo, ni comida, ni hospitales, ni espacios confortables" para todos.
Raúl Rejón | El Diario, 2017-01-25
http://www.eldiario.es/sociedad/Arturo-Perez-Reverte-refugiados-invasiones_0_605439751.html

El XIII Premio Don Quijote de periodismo ha sido concedido al escritor Arturo Pérez-Reverte por su artículo Los godos del emperador Valente en el que compara la llegada de refugiados a Europa con las invasiones bárbaras que destruyeron el Imperio romano. El galardón es concedido por la agencia Efe y la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (Aecid). Ambos son organismos públicos, y el último se encarga de la ayuda al desarrollo y depende del Ministerio de Exteriores. El premio tiene una dotación de 9.000 euros de dinero público y ha sido patrocinado por la empresa pública Tragsa.

Pérez-Reverte escribió en su columna ‘Patente de Corso’ del XLSemanal de 13 de noviembre de 2015 que la llegada de refugiados presagia el final de la cultura occidental europea: "La Europa que iluminó el mundo está sentenciada a muerte", aseguraba el escritor en un texto loado ahora por "el principal órgano para la lucha contra la pobreza y al desarrollo humano sostenible". Preguntada la agencia sobre si comparte la elección del premio, la agencia ha contestado que "respeta la decisión del jurado".

El premio Don Quijote está dedicado al "trabajo mejor escrito", según lo describe Efe. Sin importarle sobre qué trate: "Se valorarán por su calidad lingüística y buen uso, defensa y enriquecimiento del idioma español, sin tener en cuenta el tema de la noticia, su importancia o repercusión".

En la columna premiada por su estilo, Pérez-Reverte analiza que "s obre las fronteras caen ahora oleadas de desesperados, vanguardia de los modernos bárbaros –en el sentido histórico de la palabra– que cabalgan detrás". Lo cierto es solo el 1% de los refugiados de la guerra de Siria, por ejemplo, han sido reasentados en países ricos. La ONG Intermon-Oxfam ha solicitado que los estados de la Unión Europea acojan a 480.000 de los más vulnerables. Supondría un 1% de la población de la UE.

El escritor pronostica un futuro violento que finiquitará Europa como concepto. Describe un continente donde "no todos, y cada vez menos, podemos conseguir lo que ambicionamos". Donde habrá barrios convertidos en "polvorines" y advierte que que no hay "ni trabajo, ni comida, ni hospitales, ni espacios confortables" para todos.

Su conclusión es que esto se traducirá en una secuencia de "desfavorecidos clamando por lo que anhelan, ciudadanos furiosos, represalias y ajustes de cuentas" Y de ahí pasaba a que "los grupos xenófobos violentos se habrán multiplicado en toda Europa. Y también los de muchos desesperados que elijan la violencia para salir del hambre, la opresión y la injusticia".

"Llegada masiva de inmigrantes"
La nota que anunció el premio explica que se ha elegido este texto, al que califica como "artículo sobre el impacto de la llegada masiva de inmigrantes y refugiados a Europa", por tratarse de un trabajo "contundente y directo, magníficamente documentado y redactado, como es habitual en el autor, en el que analiza la caída de los imperios y su sustitución por otros nuevos".

La decisión fue tomada por unanimidad. El jurado estaba encabezado por el presidente de la agencia informativa, José Antonio Vera, y el secretario de Estado español de Cooperación Internacional y para Iberoamérica, Fernando García Casas.

Completaron el jurado los periodistas Fernanda Godoy, Gloria Lomana, Marta Robles y Alberto Peláez, junto a Javier Pascual, director de comunicación del grupo de empresas públicas españolas SEPI, al que pertenece la Agencia Efe. La secretaria fue la directora de relaciones institucionales de la agencia, Carmen Gurruchaga.

El Don Quijote está inscrito en los XXXIV premios Rey Juan Carlos de periodismo concedidos por las mismas instituciones. En esta edición, el patrocinio corre a cargo de la empresa OHL. Para sus diversas categorías, la dotación económica es algo más modesta que para el de mejor escritura: 6.000 euros.

Y TAMBIÉN…
Pérez-Reverte estalla contra En Marea: "Analfabetos, estúpidos, incapaces de deletrear".
La formación gallega le acusa de "xenófobo" por comparar la crisis de los refugiados con las invasiones bárbaras.
P.F. | El Español, 2017-02-02

http://www.elespanol.com/social/20170202/190731110_0.html
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Y ADEMÁS...

Uganda recibió más refugiados el año pasado que toda Europa.
Héctor Alonso | Público, 2017-01-26
http://actualidadhumanitaria.com/uganda-recibio-mas-refugiados-el-ano-pasado-que-toda-europa/

sábado, 29 de octubre de 2016

#hemeroteca #lenguajeinclusivo | La singular batalla del capitán Alatriste contra “el género y la génera”

Imagen: Google Imágenes / Arturo Pérez-Reverte
La singular batalla del capitán Alatriste contra “el género y la génera”.
María Márquez Guerrero · Universidad de Sevilla | Público, 2016-10-29
http://blogs.publico.es/dominiopublico/18291/la-singular-batalla-del-capitan-alatriste-contra-el-genero-y-la-genera/

El debate mediático sobre el sexismo lingüístico se ha reavivado recientemente con las publicaciones de los académicos. Álvarez de Miranda, Pérez Reverte, Gil Fernández y F. Rico. Sin entrar en la pelea cuerpo a cuerpo, con palabras que hieren como espadas, lo interesante es analizar si con estas intervenciones se produce algún tipo de avance en la clarificación de una cuestión que es relevante lingüística y socialmente, pues afecta a los modos de representación simbólica de más de la mitad de la población, esto es a su 'visibilización' o su encubrimiento discursivos.

Las alarmas se dispararon con la utilización del femenino genérico por parte de la diputada de EH Bildu, Marian Beitialarrangoitia, durante la penúltima sesión de investidura de Rajoy. El profesor Álvarez de Miranda (“Nosotras venimos dispuestos” El País 6/9/2016) manifestaba su estupor, recordando “evidencia tan indudable” como que el masculino es el género no marcado en español. Sin entrar en el análisis de los ejemplos aducidos, en el artículo no se tienen en cuenta la intención particular del acto de habla, ni el contexto, el Parlamento, donde se utilizaba la lengua en su función metalingüística como herramienta de acción política. Similar confusión entre los distintos usos, variedades y formas del lenguaje según los fines comunicativos está también en la base de los análisis de las Guías y documentos para un uso no sexista del lenguaje, que, recordemos, no van dirigidas al uso cotidiano, sino a la Administración y a los medios de comunicación (“lengua cultivada”, J. C. Moreno Cabrera).

Lo cierto es que se desconocen profundamente los consejos de estas guías, pues la parodia que han sufrido por parte de ciertos ilustres escritores y académicos ha conseguido confundirnos completamente tergiversando sus legítimas reivindicaciones. Por supuesto, como ocurre con todas las corrientes de pensamiento, movimientos ideológicos o culturales, también la lucha contra el sexismo lingüístico ha generado su propio fundamentalismo. Baste con mencionar la ‘Guía sobre comunicación socioambiental con perspectiva de género’, publicada por la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía. Resultan grotescas la tentativa de sustituir ‘futbolista’ por ‘persona que se dedica al fútbol’, o la de reescribir las legendarias palabras de la madre de Boabdil cuando éste pierde Granada. Aunque es una excepción de entre el conjunto de guías que puede consultarse, sin embargo, ha sido la más difundida, una verdadera joya para enturbiar el debate y generar polémica.

Salvo excepciones desafortunadas, las guías no cuestionan el uso, sino el abuso del masculino genérico; todas condenan las indiscriminadas e interminables duplicaciones y, por supuesto, cualquier medio que, so pretexto de combatir el sexismo, no haga otra cosa que exaltar las diferencias y perpetuar los estereotipos. En estos documentos, se apoya la creación de femeninos específicos, que, por cierto, es una tendencia general desde los orígenes del idioma, donde no existían, por ejemplo, las formas señora, infanta, parturienta, trabajadora etc., a pesar de que al siempre audaz capitán Alatriste, habitual en estas lides, un sustantivo como jueza le parezca una extraña y refinada “perla”. En todos los casos, estos femeninos específicos afectan exclusivamente a los sustantivos con referencia personal, nunca a los sustantivos con referencia inanimada o a los adjetivos, pues solo sobre el sustantivo recae el peso de la identificación referencial.

Pues bien, a pesar de la racionalidad de estos consejos, las parodias -siempre ingeniosas y con mucha frecuencia ácidas e hirientes- han hecho desfilar ante nuestra imaginación lobos machistas, “feminazis” “imbécilas”, “soplapollas y soplapollos políticamente correctos”, “jóvenes y jóvenas votantes y votantas”, y, en algún mal “dío”, una “mana” tonta buscando su “turna” en este festival de “el género y la génera”. Y claro está, entre tanto ruido, el temor ha generado sus monstruos, por ejemplo, el de una abrumadora variación lingüística, desatada y caótica, que terminaría por romper nuestro idioma. Afortunadamente, esa ilimitada libertad creativa solo existe en la ficción…, y en el corazón de algún Humpty Dumpty que todavía cree que vivimos en el país de las maravillas, donde el significado y la forma de las palabras pueden acomodarse alegremente a nuestros deseos. Al contrario, el carácter convencional del lenguaje implica que la lengua no pueda cambiar por la voluntad libre y consciente de ningún individuo o grupo, ni, por tanto, tampoco a golpe de decretos o mediante lecciones magistrales. Luego el espanto del capitán Alatriste, y de otros ilustres escritores y lingüistas, no pasa de ser un miedo irracional, como el que sobrecoge en la noche a Don Quijote y a Sancho Panza, cuando oyendo el ruido acompasado de los batanes lo identifican con el estruendo de los pasos de algún terrible gigante. Tal vez, como don Quijote, el capitán Alatriste busque una grandiosa aventura que resucite la edad dorada de las letras… Sin embargo, en la tranquilidad del amanecer, los desdobles que le quitan el sueño son tan inofensivos como los rústicos batanes.

De hecho, el propio Pérez Reverte los utiliza cuando quiere designar con total claridad y precisión la referencia deseada. Y no me refiero a su artículo “No siempre limpia y da esplendor”, donde están traídos paródicamente, a modo de cita hiriente vuelta contra sus adversarios, “algún tonto del ciruelo y alguna talibancita tonta de la pepitilla”. Me refiero a otros artículos suyos, como, por ejemplo, “Esas jóvenes hijas de puta”, donde trata de visibilizar la violencia femenina a raíz del suicidio de una chica a la que varias compañeras “amenazaban con esa falta de piedad que ciertos hijos e hijas de la grandísima puta […] desarrollan ya desde bien jovencitos”. Aunque utiliza desdobles en algunas otras partes del artículo (“El silencio de los borregos, o las borregas, que nunca consideran la tragedia asunto suyo, a menos que les toque a ellos”), no necesita repetirlos continuamente haciendo farragosa su prosa, basta con que especifique una vez (y lo recuerde alguna más, si es muy largo el texto) para que la referencia esté claramente identificada. Ya en el resto del artículo, el masculino cumple a la perfección su cometido de género no marcado capaz de una referencia global. Lógicamente, dado el marco cognitivo al que remite el texto (la violencia en nuestras sociedades), si el articulista no precisara con desdobles, los lectores interpretaríamos automáticamente que el masculino hace una referencia específica, solo a varones. Por tanto, su artículo es un ejemplo de lenguaje no sexista que muestra cómo los desdobles son absolutamente necesarios en ciertos contextos, sólo afectan a los sustantivos con referencia personal, y no dan lugar necesariamente a una prosa machacona que atente contra el principio de economía. Al contrario, el mensaje llega sin ambigüedad, claro y transparente, cumpliendo con las exigencias de precisión y eficacia de nuestra comunicación.

Con su artículo, el capitán Alatriste muestra que no hay ningún problema lingüístico, nada inquietante que afecte a la relación de la lengua con el pensamiento y la realidad. Que más bien se trata, como decía Coseriu, de un problema de la razón consigo misma y, en última instancia, de la voluntad de visibilizar o de encubrir ciertas presencias. No extraña que, consciente de lo necesarias que son la claridad y la precisión para que todas y todos se sientan incluidos, en el programa de la Sexta Noche, Pérez Reverte se dirigiera a “los lectores y lectoras” ante quienes promocionaba su nuevo libro. Y es que, a veces, los problemas los genera la propia razón y se dirimen con el corazón.

lunes, 24 de octubre de 2016

#hemeroteca #feminismo | El feminismo que le gusta al machismo

El feminismo que le gusta al machismo.
Piénsenlo bien, señores, cuando les den un espacio para hablar de feminismo: ¿sé lo suficiente sobre este tema? ¿Tengo alguna idea de qué significa eso que digo a veces de "las feministas de antes"? ¿He leído alguna vez a "feministas de las antes"? ¿Conozco a alguna mujer feminista a quien pueda cederle el sitio?.
Barbijaputa | El Diario, 2016-10-24
http://www.eldiario.es/zonacritica/barbijaputa-feminismo_que_le_gusta_al_machismo_6_572952715.html

El hecho de que el feminismo esté en auge tiene muchas consecuencias positivas para nuestra sociedad, como que cada vez más mujeres vamos adquiriendo conciencia feminista, la cual nos hace analizar nuestra realidad de forma crítica; esto nos da la oportunidad de aprender a identificar, por ejemplo, relaciones o experiencias tóxicas o de violencia que puedan ocurrirnos a nosotras o a mujeres de nuestro entorno.

Pero este auge también tiene una parte mala, y es la del auge del machismo. Machistas que hasta hace nada no se habían visto cuestionados ni criticados por su machismo, se van encontrando con que cada vez más a menudo les dan toques de atención por un comentario o un acto machista. Esto se ve más claramente en redes o en medios de comunicación, donde periodistas y hasta académicos de la RAE que jamás habían prestado atención al feminismo, ahora se revuelven muy agraviados en su contra. Su machismo latente ha despertado a base de críticas continuadas, y se despereza dando manotazos torpes, criminalizando un movimiento que ni conocen ni tienen ningún interés en conocer.

Peor aún es cuando el machista en cuestión es más listo que todo eso, y opta por autodefinirse como feminista. El machista listo es mucho más peligroso que el anterior –al que llamaremos machista torpe– para el movimiento, porque se mete dentro del mismo con consignas aprendidas en las que jamás ha creído, con un discurso feminista de puertas para afuera y un comportamiento machista recalcitrante de puertas para dentro.

El último caso de machista listo que hemos visto últimamente es el del tipo aquel con el torso desnudo que portaba una pancarta con una frase ocurrente contra el acoso sexual, pero del que luego supimos por boca de su propia expareja que era un agresor y además no le pasaba la pensión a su hija de tres años.

Al machista listo estamos todas hartas de verlo, pero muchas veces consigue engañarnos en mayor o menor medida, dependiendo de lo depurado que tenga el discurso, y lo mejor o peor que disimule.

Decía una chica hace unos meses en Twitter (perdón por no citar, no encontré el tuit) algo como que está a punto de llegar el día en el que un hombre se presente como feminista y nos echemos a temblar. Me acordé de ella el sábado viendo a Pérez Reverte en La Sexta, cuando habló de la existencia de dos tipos de feministas: "Las feministas normales" y "las talibanas radicales". Es decir, que las feministas nos dividimos en dos: las que son aprobadas por los machistas y las que no.

Sin embargo, mientras ocurre todo esto, mientras los medios criminalizan desde sus columnas el feminismo; mientras académicos nos llaman "talibanas"; mientras se centran en que hacemos demasiado ruido pero callan cuando matan a otra mujer más... el debate parece centrarse en por qué los llamamos aliados y no feministas, o en por qué hacemos manifestaciones no mixtas, o en por qué las mujeres organizamos carreras contra el cáncer de mama sólo de mujeres, o... conocerán ustedes el etcétera.

El feminismo, un movimiento hecho por mujeres para la liberación de las mujeres, sigue estando en boca de hombres en todos los ‘mass media’: por un lado, Inda llamando machista a Pablo Iglesias para su interés en ‘prime time’; por el otro, Pérez Reverte haciendo su clasificación particular de feministas ante millones de espectadores sin ser interrumpido por su entrevistador (también hombre, claro); y entre medias, columnistas hombres de periódicos como El País o El Español intentando también echar por tierra un movimiento que ya lo tiene todo en contra.

Piénsenlo ustedes bien, señores, cada vez que le den un espacio para hablar de feminismo. Piensen: ¿sé lo suficiente sobre este tema? ¿Sé lo que ha conseguido el feminismo? ¿Tengo alguna idea de qué significa eso que digo a veces de "las feministas de antes"? ¿He leído alguna vez a "feministas de las antes"? ¿No están ya bastante estigmatizadas las feministas como para que venga yo a difundir mi opinión sin formar? ¿No debería estar aquí escribiendo o hablando sobre feminismo una mujer feminista? ¿Conozco a alguna mujer feminista a quien pueda cederle el sitio? (Piénsenlo todos, cada hombre en su vida particular, y también los señores de los comentarios de los artículos feministas, porque ocupan siempre todo el espacio intentando demostrar su ignorancia, y no dejan lugar a un debate sano entre nosotras).

Pregúntenselo, señores, porque el feminismo ya tiene suficientes tareas vitales contra las que luchar como para que estén ustedes dando un por saco extra. Gracias.

viernes, 14 de octubre de 2016

#hemeroteca #lenguaje | Las académicas y los académicos


Imagen: El País
Las académicas y los académicos.
El académico Francisco Rico replica a su colega Arturo Pérez-Reverte, al que reprocha que use sexismos y desdoblamiento de género cuando pretende combatirlo.
Francisco Rico | El País, 2016-10-14
http://cultura.elpais.com/cultura/2016/10/13/actualidad/1476377157_913599.html

Con un título de soterrada elegancia irónica, Los académicos y las académicas (El País, 12 de octubre), Jesús Ruiz Mantilla da cuenta del enésimo episodio en “la más que civil batalla” (diría Juan de Mena) de quienes rechazan por sexista el uso natural y espontáneo del castellano y se empecinan en introducir especificaciones tan artificiales, tan insensatas como “nosotros y nosotras”.

La cosa arranca ahora de una pieza publicada en la prensa y en la Red, en la que Arturo Pérez-Reverte embiste contra los miembros de la Academia que se negaron a hacer suya la petición que unos supuestos profesores le habían enderezado a él a título personal: se trataría de pedir amparo (?) frente a la sugerencia surgida en la Junta de Andalucía de imponer en las aulas los “todos y todas”, “los madrileños y las madrileñas” y demás prevaricaciones por el estilo.

Aunque con obvia base lingüística, una cuestión política, en la que la Real Academia Española (RAE) no tiene por qué entremeterse, por más que nunca sobre recordar por quien sea cuál es la realidad del idioma que la institución se limita a registrar en su Gramática. Ahora bien, es el caso que el alatristemente célebre productor de ‘best sellers’ no deja de incurrir a su modo en “el ridículo desdoblamiento de género” que con razón denuncia. Cito a la letra: “En la RAE —escribe— hay de todo. Gente noble y valiente y gente que no lo es. Académicos hombres y mujeres de altísimo nivel, y también, como en todas partes, algún tonto del ciruelo y alguna talibancita tonta de la pepitilla”. (Gloso en latín el último sustantivo: ‘pudienda muliebris’.) En ese contexto, advertimos que el primer “gente” es un rodeo del mismo tipo que “la ciudadanía” para evitar “los ciudadanos” y que en seguida viene el palmario desdoblamiento “hombres y mujeres”.

Con todo, le sigue otro aun más pintoresca y penosamente sexista. Podía haber hablado de académicos tontos y talibanes, pero le parece preferible discriminar soezmente: “tonto del ciruelo” y “talibancita tonta de la pepitilla”. Pero nótese que “alguno” tiene ahí un valor genérico, inespecífico, funcionando de hecho como un ambiguo plural: “alguno” no quita que haya más de uno, casi lo postula. A falta de cualquier precisión de nombres, no sé cómo habrán recibido el maltrato los miembros de la docta casa, y en especial todas las dignísimas señoras académicas, de la veterana Margarita Salas a la novel Clara Janés.

La conclusión, en palabras del propio Reverte: “Hay académicos que dan lustre a la RAE, y otros a los que la RAE da lustre”.

Francisco Rico es miembro de la Real Academia Española (RAE) desde 1986, tercero en el orden por fecha de elección.

lunes, 3 de octubre de 2016

#hemeroteca #lenguaje #sexismo | No siempre limpia y da esplendor

Imagen: RAE / Ingreso en la Academia de Arturo Pérez-Reverte
No siempre limpia y da esplendor.
Arturo Pérez-Reverte | Patente de corso, XL Semanal, 2016-10-02
Recogido por: Zenda, 2016-10-03

http://www.zendalibros.com/no-siempre-limpia-da-esplendor/

Este artículo de hoy es una disculpa y una confesión de impotencia. Durante los trece años que llevo en la Real Academia Española he recibido, como otros compañeros, numerosos comentarios, sugerencias y peticiones de ayuda. Se nos han enviado repetidas muestras de disparates lingüísticos vinculados a la política, al feminismo radical, a la incultura, a la demagogia políticamente correcta o a la simple estupidez; de todo aquello que, contrario al sentido común de una lengua hermosa y sabia como la castellana, la ensucia y envilece. Y debo decir, en honor a la Academia, que a lo largo de todo ese tiempo he asistido a muchos intentos por ayudar a quienes piden consejo o amparo ante la estupidez, la arbitrariedad y el despropósito. Por dar respuesta eficaz a las quejas de ciudadanos indignados con el maltrato que de la lengua se hace en medios informativos y televisiones, apoyar a padres a cuyos hijos se impide estudiar en castellano, orientar a funcionarios de autonomías donde las autoridades locales imponen disparates que violentan el sentido común, o defender a quienes son víctimas de acoso por no pretender sino ejercer su derecho a hablar y escribir con propiedad la lengua española.

Sin embargo, muy rara vez la Academia ha hecho oír en público la voz de su autoridad. Sólo recuerdo un caso en trece años, pese a que cada denuncia, cada sugerencia razonable, ha sido llevada a los plenos de los jueves por algunos de nosotros pidiendo intervenciones menos discretas y más contundentes. El último debate fue antes del verano, cuando funcionarios y profesores andaluces pidieron amparo ante unas nuevas normas que pueden obligar a los profesores, en clase, a utilizar el ridículo desdoblamiento de género que, excepto algunos políticos demagogos y algunos imbéciles, nadie utiliza en el habla real. Eso nos llevó en la RAE a un animado debate, en el que algunos, incluido el director, nos mostramos partidarios de escribir una carta a la Junta de Andalucía para señalar ese despropósito. Pero la iniciativa, cual todas las anteriores sobre esta materia, no salió adelante. La Academia, como tantas otras veces, volvió a guardar silencio.

Esto requiere una explicación. En la Academia, los acuerdos se toman por unanimidad o mayoría; pero allí, como en otros lugares, hay de todo. Eso incluye a acomplejados y timoratos. Es mucha la presión exterior, y eso lo comprendes. No todo el mundo es capaz de afrontar consecuencias en forma de etiqueta machista, o verse acosado por el matonismo ultrafeminista radical, que exige sumisión a sus delirios lingüísticos bajo pena de duras campañas por parte de palmeros y sicarios analfabetos en las redes sociales. Lo notas en las miradas cómplices o aprobatorias cuando planteas algo conflictivo, miradas que luego contrastan con los silencios a la hora de mojarse o de votar. «Para qué nos vamos a meter en política», argumenta alguno, para quien meterse en política es todo aquello que nos lleve a opinar en público. Incluso la iniciativa –hasta hoy frustrada– de que la RAE presente y difunda un informe anual sobre el estado de la lengua, la consideran injerencia.

El único ejemplo reciente de coraje público lo dimos cuando Ignacio Bosque, quizá nuestro más brillante compañero, presentó su famoso informe contra la estupidez de género y génera. Aun así, el profesor Bosque lo hizo como iniciativa personal, y algunos académicos se negaban a refrendarlo hasta que tuvieron que plegarse a la mayoría. Aquello era, apuntaban como siempre, «meternos en política».

Y es que, como dije antes, en la RAE hay de todo. Gente noble y valiente y gente que no lo es. Académicos hombres y mujeres de altísimo nivel, y también, como en todas partes, algún tonto del ciruelo y alguna talibancita tonta de la pepitilla. En Felipe IV sigue cumpliéndose aquel viejo dicho: hay académicos que dan lustre a la RAE, y otros a los que la RAE da lustre. Que acabaron ahí por carambolas, cuotas o azares, y deben a la Academia buena parte de lo que son, o aparentan ser, ahora.

Pero en fin. Unos cuantos académicos lo seguiremos intentando. La RAE lo merece: notario de la lengua española y vértebra capital de una patria de 500 millones de hispanohablantes cuya bandera es El Quijote. A veces, es cierto, en episodios como los que acabo de narrar, apetece coger la puerta e irse; pero no es cosa de regalar esa satisfacción. Mejor seguir dentro dando por saco, peleando por el sentido común, llamando cada jueves pusilánimes a los que lo son, y estúpidos a quienes creen que por meter la cabeza en un agujero no se les queda el culo al aire.