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miércoles, 6 de febrero de 2019

#hemeroteca #memoria #lgtbi | Torremolinos recuperará en su callejero el Pasaje Begoña, referente LGTBI

Imagen: Sur / Representación política y asociativa de Torremolinos por la memoria del Pasaje Begoña
Torremolinos recuperará en su callejero el Pasaje Begoña, referente LGTBI.
Los grupos políticos apoyan una propuesta para que el enclave, hasta ahora llamado Gil Vicente, recobre su nombre: «Es nuestro Stonewall».
Alberto Gómez | Sur, 2019-02-06
https://www.diariosur.es/costadelsol/torremolinos/torremolinos-recuperara-callejero-20190206230321-nt.html

Torremolinos mantiene su empeño por rescatar la historia del Pasaje Begoña. La comisión municipal encargada del callejero dio ayer el primer paso para que este enclave recupere su nombre. La propuesta, presentada por la asociación homónima, fue respaldada por todos los grupos políticos y los dos concejales no adscritos. Ahora corresponde al pleno del Ayuntamiento la aprobación definitiva de esta modificación, que previsiblemente no encontrará obstáculos, atendiendo a la unanimidad alcanzada en el procedimiento previo. La Asociación Pasaje Begoña alega que «es de justicia recuperar la denominación que tenía este lugar en la década de los sesenta y que lo hizo mundialmente famoso, sobre todo entre el colectivo LGTBI».

El alcalde, José Ortiz, ya promovió junto a varios diputados malagueños la presentación en el Congreso de los Diputados de una Proposición No de Ley (PNL) para recuperar e impulsar el Pasaje Begoña «como lugar de memoria histórica y cuna de los derechos de las personas LGTBI». Ortiz explica que este enclave, que actualmente recibe el nombre de Gil Vicente, «es nuestro Stonewall y tiene detrás muchos relatos que están en nuestra ciudad y que tenemos que poner en valor, porque es una reivindicación de los que fuimos y de los que seguimos siendo». La PNL instaba al Gobierno central a poner en marcha acciones de promoción cultural que contribuyan a recuperar «la memoria democrática del Pasaje Begoña» y de la redada del 24 de junio de 1971, cuando personas de varias nacionalidades fueron retenidas y varios locales, clausurados.

Aunque está vinculado al movimiento LGTBI, en el pasaje había tablaos flamencos, clubes de alterne, salas de jazz, discotecas de todo tipo y restaurantes familiares. En el verano de 1971, la Policía irrumpió en los locales de la zona para cerrarlos o multarlos alegando supuestas infracciones contra la moralidad pública y las buenas costumbres. Algunas informaciones de la época sostienen que fueron detenidas 139 personas. Otras crónicas elevan la cifra por encima de las 400, sobre todo turistas.

Escándalo
Los más afortunados salieron del calabazo a las pocas horas con una multa de 3.000 pesetas. Los turistas fueron devueltos a sus países, un escándalo que saltó a la prensa internacional. Y en su edición del 25 de junio, SUR publicó en su página dos: «Por el gobernador civil de la provincia (Víctor Arroyo) ha sido decretada la clausura de la sala de fiestas Caramela y de los bares nocturnos Evans y Noe, todos ellos locales públicos de la barriada de Torremolinos. La decisión del Gobierno está motivada por las reiteradas infracciones a la normativa en vigor referente a la moralidad pública y las buenas costumbres».

Aquellas redadas fueron un zarpazo al tejido económico de Torremolinos, que nunca recuperó el esplendor de los años sesenta, pero también supuso un atentado contra la libertad y la diversidad sexuales. Ahora el Ayuntamiento quiere cerrar esa herida. La asociación, además del cambio de nombre, también reclama fondos para restaurar el edificio Begoña y crear un archivo histórico y un centro de interpretación sobre este popular enclave torremolinense.

sábado, 4 de agosto de 2018

#hemeroteca #inmemoriam #trans | Fallece María José la Valenciana, personaje LGTBI clave del Torremolinos actual

Imagen: Diario Sur / María José la Valenciana
Fallece María José la Valenciana, personaje LGTBI clave del Torremolinos actual.
Organizaciones, locales y amigos inician una recogida de fondos para pagar un «entierro digno» ya que su familia se ha desentendido.
Iván Gelibter | Diario Sur, 2018-08-04
https://www.diariosur.es/costadelsol/fallece-maria-jose-20180804230215-nt.html

Cuando uno piensa en lo que supone hoy en día el colectivo LGTBI se vienen a la imagen una tipología diversa de personas. Sin embargo –y salvando el tiempo que ha pasado desde entonces– personajes como el que representaba María José la Valenciana, fallecida este pasado jueves en Torremolinos tras sufrir una larga enfermedad, son los que hace 49 años iniciaron los Disturbios de Stonewall en Nueva York. Transexual, divertida, carente de complejos y con un enorme corazón (tal como señalan sus amigos y amigas), esta mujer nacida hace 44 años en Sagunto (Valencia) deja un enorme vacío en los días y las noches de La Nogalera, donde causó una enorme sensación pese a no haberse criado entre sus bares, sus discotecas y sus cuartos oscuros.

Antonio, encargado de la discoteca Parthenon, es quizá una de las personas que mejor la conocía. «Llegó a Torremolinos por primera vez hace 10 años», recuerda con emoción. «Pero fue hace unos tres años cuando decidió quedarse aquí. Le intentamos dar trabajo y buscarle un sitio donde dormir, pero su vida ya estaba condicionada por el alcohol», relata. Aún así, durante este tiempo María José nunca dejó de alegrar a todo aquel que quisiera escucharla. «Era ordinaria, lenguaraz y gritona, pero era una persona maravillosa», coinciden Santiago Rubio, presidente de Colega Torremolinos, y Fran (Kelly Roller).

Según ha podido saber Sur de amigos de María José, su vida fue complicada desde que nació. Abandonada por su madre poco después de nacer, se crió junto a sus abuelos, que tenían un puesto de pescado en Sagunto. «Ella siempre consideró a sus abuelos como sus padres, pero cuando ellos fallecieron la situación cambió», relata el encargado de Parthenon.

A partir de entonces, y fruto de la necesidad de conseguir dinero para vivir y poder realizar las operaciones que le permitieran modificar el sexo asignado al nacer, María José la Valenciana trabajó en el negocio de la prostitución prácticamente hasta su llegada a Torremolinos. Cuando se marchó la primera vez, y ya llevando tras de sí los problemas con el alcohol, vivió durante unos años en Carboneras (Almería), donde vivía en una realidad cercana a la mendicidad.

Como un giro tristemente irónico, sus mejores años fueron probablemente aquellos en los que comenzó su declive físico. En la discoteca Parthenon se encontraba como en casa, ya que este histórico local de La Nogalera ha sido un punto de encuentro para las olvidadas a las que el colectivo debe buena parte de sus derechos.

En la tarde de ayer, una buena parte de personas y personajes relacionados con el mundo LGTBI y la cultura 'trash' local (La Prohibida, Satín Greco, Santiago Rubio, Kelly Roller, Martín Moniche, Laura Freskis...) mantuvieron una reunión en Parthenon para organizar el funeral de María José. Tal como pudo comprobar este periódico, su familia valenciana se ha desentendido de estas cuestiones, por lo que se ha iniciado una recaudación de fondos para brindarle un entierro digno a este personaje que ha sido clave en el Torremolinos actual de libertad y diversidad.

Mientras tanto, quién la conocía seguirá recordando su voz y sus brutos comentarios. Quién no tuvo ese placer siempre puede acudir a su Instagram y revisar sus vídeos. Pero en cualquier esquina de La Nogalera seguirá resonando su frase: «Con la cara, maricones».

Excompañera de piso de La Veneno e 'influencer trash'
Para muchas personas del colectivo LGTBI, María José la Valenciana era una especie de 'Veneno local'. No en vano, y según ha podido averiguar Sur a través de amigos de ella, María José fue compañera de piso de La Veneno años antes de que se hiciera famosa en los programas de más audiencia de la televisión a nivel nacional. Su humor, la complicada historia que le precedía y un final demasiado pronto y abrupto las relaciona inevitablemente junto a centenares de mujeres trans con vidas marcadas por familias que no las entendían y que vieron (ven) abocadas a vivir en la calle y dedicarse a la prostitución, tanto para poder comer como para poder operarse y sentirse en el cuerpo correcto.

En estos últimos dos años, María José la Valenciana pasó a ser conocida no solo en Torremolinos, sino en toda España. Antonio, el encargado de Parthenon, le creó una cuenta en Instagram en la que iba colgando vídeos de ella muy bien editados y que reflejaban muy bien su forma de ver la vida. En el momento de su fallecimiento, la cuenta tenía más de 20.000 seguidores, algunos de tanta relevancia como Mario y Alaska, Topacio Fresh o Jorge Javier Vázquez; muchos de los cuales han mostrado su pena por la pérdida de María José.

viernes, 15 de junio de 2018

#hemeroteca #lenguaje #machismo | ¿Por qué fregona solo puede ser ella y él no?

Imagen: El País / Alumnado del IES Los Manantiales, Torremolinos
¿Por qué fregona solo puede ser ella y él no?
Alumnos de un instituto de Torremolinos piden a la RAE que modifique la acepción despectiva del término y use el género neutro.
Esperanza Codina | El País, 2018-06-15
https://politica.elpais.com/politica/2018/06/13/diario_de_espana/1528897083_313366.html

“Utensilio para fregar los suelos sin necesidad de arrodillarse”, aclara el Diccionario de la Real Academia Española (RAE) sobre la fregona. ¿Quién no sabe la definición del artilugio de limpieza? Pero hay otra acepción oficial de la palabra que ha llamado la atención de unos alumnos del IES Los Manantiales de Torremolinos, en Málaga, que es tachada de despectiva en el diccionario y que ellos consideran machista: “Mujer tosca e inculta”. Hay otra más: “Criada que sirve en la cocina y friega”. Las dos, en femenino, es decir, el término peyorativo se refiere siempre a las mujeres, nunca a los hombres.

Este “micromachismo” ha sido cazado por los estudiantes de la asignatura ‘Cambios Sociales y de Género’ de dos cursos de Tercero de la ESO del centro educativo malagueño, que trabajan durante el curso en la búsqueda de vocablos con significados negativos para la mujer. “Seño, ¿has visto la definición que viene de la palabra fregona?”, le dijeron hace pocas semanas a la profesora que imparte la materia, Francisca Escorza. La docente había hablado en clase del triunfo de los alumnos de Primero de Bachillerato del instituto canario de La Orotava, que en apenas un mes consiguieron gracias a un vídeo que la Real Academia modificara la quinta acepción de la palabra fácil, de tal forma que ya no se refiere a la mujer, sino a la persona que “se presta sin problemas a mantener relaciones sexuales”.

Así que los escolares de Torremolinos decidieron hacer algo similar y han puesto en marcha una campaña que pide “a los señores de la RAE”, a través de las redes sociales, que varíen estas dos definiciones despectivas porque es “injusto” e “incoherente”. “Si ella es fregona, todos somos fregona”, resume uno de los chicos en el vídeo grabado con el teléfono móvil de una alumna en el patio del instituto. “La fregona sirve para limpiar, no para humillar”, dice otro estudiante. El mensaje que lanza el medio centenar de alumnos es alto y claro: “No somos fregonas”.

El objetivo no es borrar del diccionario ese sentido del término, sino que desaparezca la vinculación exclusiva con la ‘mujer’ y que se utilice el género neutro. Escorza pone el ejemplo de ‘besugo’, vocablo masculino que en su segunda definición se refiere a una “persona torpe o necia”. Pues lo mismo con fregona. “¿Por qué no evitar que esa acepción negativa recaiga sobre un solo género?”, continúa la docente. Para sostener la campaña de los chavales, la profesora ha remitido una carta a la Real Academia para que comprenda “la esencia” de la propuesta. “Utilizando el género neutro en este tipo de definiciones trabajamos juntos en la eliminación de los micromachismos que desgraciadamente aún perviven en nuestra sociedad”, dice la misiva.

La respuesta de los académicos, de momento, no es alentadora. La contestación, muy cordial, ha sido que el diccionario pretende recoger el léxico de la lengua hablada “en España y en los países hispánicos” e incluye las palabras que “tienen o han tenido” uso en este idioma, y lo hace “en el género en el que se documentan”. “Es requisito fundamental para el mantenimiento, la inclusión o la enmienda de voces que corresponden a las distintas áreas y países de habla hispana, que su empleo esté suficientemente documentado en textos […] que deben abarcar, además, un periodo de tiempo de al menos seis o siete años”, ha respondido la RAE.

Escorza ve fundamental la divulgación de la petición, se esté a favor o en contra. “Se difunde y se crea reflexión, porque a veces no nos damos ni cuenta. Y si se reflexiona, ya es importante”, precisa la docente. Aplaude el debate y da la bienvenida, aunque la posición sea contraria, a comentarios como el de Arturo Pérez Reverte en su cuenta de Twitter. “Ahora le tocará, supongo, a ‘La ilustre fregona’, del universalmente machista Cervantes. Dudo entre recomendar cambiarle el título (se aceptan sugerencias) o que directamente sea quemado el libro en los patios de los colegios”, escribió el escritor y académico hace unos días sobre esta iniciativa del instituto malagueño.

lunes, 11 de junio de 2018

#hemeroteca #violenciasexual | Detenidos dos policías locales de Estepona por una presunta agresión sexual a una joven de 18 años

Imagen: El País
Detenidos dos policías locales de Estepona por una presunta agresión sexual a una joven de 18 años.
Los agentes, que vieron por primera vez a la supuesta víctima en un control, están investigados por otros tres delitos.
Esperanza Codina | El País, 2018-06-11
https://politica.elpais.com/politica/2018/06/11/actualidad/1528733540_642825.html

Dos policías locales de Estepona (Málaga) han sido detenidos como presuntos autores de una agresión sexual a una joven de 18 años este pasado fin de semana. A los agentes, de 37 y 38 años, se les investiga también por los supuestos delitos de amenazas, prevaricación y contra la salud pública, según ha informado la Policía Nacional, que abrió las pesquisas este domingo por la mañana tras la denuncia de la chica. “Vamos a ser cautos, la investigación está abierta”, indican fuentes policiales. Los arrestados aún no han pasado a disposición judicial.

La supuesta víctima de la agresión sexual contó a la policía que iba con dos amigos en un coche, propiedad de uno de ellos, cuando dos agentes locales los pararon en un control policial. Ante la pregunta al conductor de si había tomado bebidas alcohólicas y la respuesta afirmativa de este, los policías le pidieron que dejara el turismo aparcado. Después les sugirieron, supuestamente, que se fueran a su casa en taxi. Fueron los mismos policías quienes llamaron para pedir este servicio y se ofrecieron a llevar el coche a su dueño cuando terminaran la jornada laboral.

En su denuncia, la mujer contó que los agentes llegaron a su edificio “momentos después” de llegar con sus amigos, en el coche particular de uno de ellos. Todos mantuvieron una “breve conversación amistosa” y los supuestos agresores propusieron a los jóvenes subir a su domicilio. Accedieron, según dijo la denunciante, “porque eran policías”. Fue en esa vivienda donde se cometieron los presuntos delitos.

Tras la denuncia se activó el protocolo previsto para estos casos y la víctima fue trasladada a un centro hospitalario. Los agentes ya han comenzado a recabar el testimonio de los posibles testigos y tienen informado al juzgado instructor de todas las diligencias. Uno de los agentes fue arrestado por la propia Policía Local de Estepona y el otro, localizado en la casa de su compañero, por la Policía Nacional.

El Ayuntamiento de la localidad malagueña (66.863 habitantes) asegura que desconoce detalles sobre este caso, porque está en manos de la Policía Nacional, pero suspenderá de empleo y sueldo a los dos agentes señalados “si los hechos se confirman”, según fuentes municipales.

viernes, 4 de mayo de 2018

#hemeroteca #memoria #lgtbi | El pasaje que sufrió la redada de 1971 será declarado Lugar de Memoria Histórica en Torremolinos

Imagen: Sur / Pasaje Begoña, Torremolinos
El pasaje que sufrió la redada de 1971 será declarado Lugar de Memoria Histórica en Torremolinos.
El Parlamento andaluz aprueba por unanimidad reconocer el valor de este enclave, emblema del ocio en Torremolinos durante los años 60 y 70.
Alberto Gómez | Diario Sur, 2018-05-04
https://www.diariosur.es/costadelsol/pasaje-sufrio-redada-20180504220457-nt.html

El Pasaje Begoña de Torremolinos, objeto de una macrorredada en 1971 y actualmente denominado pasaje Gil Vicente, dio ayer un primer paso para convertirse en Lugar de Memoria Histórica y Democrática de Andalucía. El Parlamento andaluz debatió una Proposición No de Ley (PNL) para su declaración, aprobada por todos los grupos políticos. Esta tramitación, promovida por la recién constituida Asociación Pasaje Begoña, pretende recuperar la estética e imagen de este callejón, en pleno centro de la ciudad, que durante los años 60 y hasta comienzos de los años 70 fue emblema internacional del ocio, la convivencia, apertura y la diversidad.

Aunque está vinculado al movimiento LGTBI, en el pasaje había tablaos flamencos, clubes de alterne, salas de jazz, discotecas de todo tipo y restaurantes familiares. El 24 de junio de 1971, la Policía irrumpió en los locales de la zona para cerrarlos o multarlos alegando supuestas infracciones contra la moralidad pública y las buenas costumbres. Algunas informaciones de la época sostienen que fueron detenidas 139 personas. Otras crónicas elevan la cifra por encima de las 400, sobre todo turistas. La PNL, presentada por la parlamentaria socialista Mari Nieves Ramírez, fue debatida en la Comisión de Presidencia, donde los grupos políticos aprobaron por unanimidad instar a la Junta de Andalucía a su declaración como Lugar de Memoria Histórica y Democrática de Andalucía.

«Pese a la época de privación de libertades de la dictadura de Franco, aquí todas las personas eran bien recibidas y convivían en esta isla de libertad con independencia de su condición afectiva y sexual», explica el presidente de la asociación, Jorge Pérez, que incide en la oportunidad de «traer a la memoria, desde un punto de vista positivo, todo lo que significó y la historia que cuenta el pasaje». La asociación Pasaje Begoña, en colaboración con el Ayuntamiento de Torremolinos, está llevando a cabo una labor de investigación sobre el listado de locales y personajes que convivieron en esta zona de Torremolinos.

domingo, 29 de abril de 2018

#hemeroteca #memoria #lgtbi | La noche en que la dictadura acabó con el ambiente gay de Torremolinos

Imagen: Diario Sur / Bar Gogó, 1971
La noche en que la dictadura acabó con el ambiente gay de Torremolinos.
Una macrorredada policial dejó en 1971 cientos de detenidos, varios locales clausurados y la protesta de la prensa internacional y las embajadas: «Llegaron con metralletas».
Alberto Gómez | Sur, 2018-04-29
http://www.diariosur.es/costadelsol/noche-dictadura-acabo-20180427153250-nt.html

Cuando España languidecía bajo el yugo de la dictadura franquista y su constreñida moral, Torremolinos abría la puerta a la libertad, los excesos y la diversidad. Eran los años 60. En la plaza de La Nogalera y el pasaje Begoña se vivía de noche y se dormía durante el día. Allí, lejos de las rancias crónicas oficiales, abrieron el primer bar gay del país, el Toni's bar (1962), y el primer club para lesbianas, Porquoi pas? (1968). Otros locales como Fauno, Incógnito o Düsseldorf terminaban de completar un paisaje insólito en aquella época.

Aunque el ambiente predominante era LGTBI, también había restaurantes frecuentados por familias, tablaos flamencos, clubes de alterne y coquetos establecimientos de jazz. Se pinchaban las últimas novedades musicales y circulaban las drogas más modernas. Los libros esquivaban la censura y llegaban intactos desde París o Londres. Había germinado un movimiento contracultural, una barra libre de diversión, alcohol, sexo y arte que disfrutaban desde John Lennon hasta Sara Montiel. El dinero que dejaba el turismo animó a las autoridades a mirar hacia otro lado durante años. Torremolinos se convirtió así en una pequeña Nueva York, una excepción incontrolable y feliz en medio de un régimen desolador. Hasta 1971. El 24 de junio de ese año se produjo una macrorredada policial que lo cambió todo.

Eran las once de la noche. La Policía irrumpió en los locales de la zona para cerrarlos o multarlos en el mejor de los casos. Alegaban supuestas infracciones contra la moralidad pública y las buenas costumbres. Algunas informaciones de la época sostienen que fueron detenidas 139 personas. Otras crónicas elevan la cifra por encima de las 400, sobre todo turistas. No resulta fácil encontrar testimonios de aquella fatídica noche, desencadenada por las denuncias de los sectores más conservadores de la provincia. Ramón Cadenas, un empresario jubilado de 73 años, lo recuerda como si fuera ayer: «Fue horroroso. La Policía taponó la entrada y la salida del pasaje Begoña. Llevaban metralletas. Al principio vinieron con cuatro o cinco furgones, pero luego llegaron autobuses para llevarse a todos los arrestados».

Los más afortunados salieron del calabazo a las pocas horas con una multa de 3.000 pesetas. Los turistas fueron devueltos a sus países, un escándalo que saltó a la prensa internacional. La redada fue portada de Der Spiegel, la revista semanal más importante de Alemania. También informó sobre ella el diario británico The Sunday Times con el siguiente titular: «Tourists held in nightclub raids in Spain» («Turistas retenidos en redadas a locales nocturnos en España»). En su edición del 25 de junio, Sur publicó en su página dos: «Por el gobernador civil de la provincia (Víctor Arroyo) ha sido decretada la clausura de la sala de fiestas Caramela y de los bares nocturnos Evans y Noe, todos ellos locales públicos de la barriada de Torremolinos. La decisión del Gobierno está motivada por las reiteradas infracciones a la normativa en vigor referente a la moralidad pública y las buenas costumbres».

Otros locales como Pipper's fueron multados con 10.000 pesetas. Varias embajadas extranjeras protestaron ante el Gobierno español por la detención de turistas, pero las redadas se sucedieron durante los siguientes días. Cadenas había abierto un bar, Gogó, apenas un mes antes: «El negocio me duró 29 días. En la primera redada no me arrestaron porque mandé callar a todos los clientes, cerramos la puerta y las ventanas y cuando llamó la Policía no abrimos, pero luego me detuvieron un montón de veces. Yo lo llamaba el impuesto revolucionario, porque pagabas 3.000 pesetas y te dejaban suelto uno o dos días después, pero era insostenible y tuve que cerrar».

Aquellas redadas fueron un zarpazo al tejido económico de Torremolinos, que nunca recuperó el esplendor de los años sesenta, pero también supuso un atentado contra la libertad y la diversidad sexuales. «Fue el principio del fin. La gente más moderna y liberal acabó yéndose a otros lugares como Ibiza», explican desde Torremolinos Chic, la página web creada por José Luis Cabrera y Lutz Petry: «Es paradójico que en los años sesenta hubiera más libertad que a comienzos de los setenta, cuando se recrudeció la censura». El presidente de la Asociación Pasaje Begoña, Jorge Pérez, recuerda que la zona «se degradó muchísimo tras las redadas». El ambiente festivo dio paso a una hilera de locales vacíos que dibujaban un paisaje casi desértico.

La reinstauración de la democracia en España propició que Torremolinos recuperase su condición de eje del ocio y el turismo LGTBI, especialmente por la pujanza de La Nogalera. Aquel barrio de pescadores, ya sin la casposa normativa franquista, volvía a convertirse en la capital andaluza de la diversidad sexual años después de la redada que lo cambiaría todo.

domingo, 18 de marzo de 2018

#hemeroteca #transexualidad | Natalia y Lucía ya son Lucas y Mateo

Imagen: Público / Los hermanos Ocón Zayas
Natalia y Lucía ya son Lucas y Mateo.
Dos gemelos malagueños transexuales cuentan en su canal de Youtube el cambio de Natalia y Lucía a Lucas y Mateo. Con 29 años de edad esperan normalizar con su testimonio los estigmas que existen en este proceso de cambio de sexo para la sociedad y su propio colectivo.
María Serrano | Público, 2018-03-18
http://www.publico.es/sociedad/twin-brothers-natalia-lucia-son-lucas-mateo.html

“Mañana nos cortamos el pelo. Hoy es 4 de abril de 2013. Y de alguna manera queríamos despedirnos y hacer este vídeo para que en el futuro la gente que no nos conocía sepa que en un momento de nuestra vida fuimos así”. Un mensaje definitivo. Y de despedida. Natalia y Lucía Ocón eran dos gotas de agua, al igual que hoy lo son el tándem de Lucas y Mateo, un caso inédito donde dos hermanos gemelos transexuales han pasado juntos un cambio de sexo cuyo proceso ha culminado, a través de un canal de youtube, los Twin Brothers. A pesar de que hace escasas semanas que los gemelos activaron el canal, las visitas ya rondan las treinta visualizaciones.

Lucas narra a ‘Público’ desde el salón de su casa en Torre del Mar (Málaga) lo abrumado que ambos se encuentran ante la movilización que ha despertado su historia y las continuas muestras de cariño. “Nunca creímos que la gente se iba a volcar con nuestro vídeo ‘La Transexualidad no se elige’. No paramos de recibir llamadas y estamos entusiasmados”, aclara el joven de 29 años a este medio.

Ambos comparten una vida en común. Son gemelos y fueron hermanas hace tan solo seis años. “Éramos Natalia y Lucía y decidimos grabar un vídeo para recordarle a nuestras futuras parejas, a nuestros futuros amigos y a nosotros cómo éramos y lo orgullosas que estábamos de tomar esta decisión”, añade Mateo.

El proceso fue lento. Casi seis años de tratamiento hormonal y un cambio físico que les devolvió finalmente al cuerpo que siempre habían deseado. Completar esa meta ha sido complejo. Desde sus 24 años los hermanos Ocón no cejaron en ningún momento en llegar hasta el final, aunque los psicólogos se lo iban a poner difícil y el quirófano iba a ser una de las pruebas más duras. “Yo había nacido en otro cuerpo. Lo descubrí muy pequeño y no hemos dudado en ningún momento en que nos sentíamos otra persona” afirman ambos hermanos.

Ya en el colegio con cuatro o cinco años, los Ocón sentían esa identidad masculina, a pesar de que su melena era rubia y rizada y tenían que ir obligatoriamente por órdenes de la profesora al baño de las niñas. “Era raro plantearse estas preguntas tan pequeñas pero a pesar de que nos dijeron los psicólogos que era imposible, nosotros nos sentíamos con esa edad que no estábamos a gusto”.

2013, el año definitivo del cambio
En una larga conversación telefónica con Público, los Ocón cuentan cuál fue el día que llegaron a plantearse que había que iniciar el cambio definitivo. “Fue mi hermano Luchas el que me lo dijo. No estamos bien y vamos a pedir ayuda”. El primer paso fue acercarse hasta el médico de cabecera y contar la situación que Lucía y Natalia estaban viviendo. “La médico fue muy comprensiva y en pocos días pudimos tener la primera reunión”. Lucía y Natalia fueron derivadas a la Unidad de Tratamiento de Identidad de Género del Hospital Civil de Málaga. “Teníamos la suerte de tener este espacio para nosotros pero pronto vimos como en aquel año 2013 nuestro cambio se eternizaría si lo dejábamos ir por las listas de espera de la Seguridad Social”, afirman ambos.

Largas listas de espera para someterse a una sola cirugía
Lucas y Mateo se dirigían cada cuatro meses a una consulta psicológica para obtener el informe definitivo que les permitiera iniciar el tratamiento hormonal y la primera operación de reconstrucción de pecho. “Era todo muy lento. Nos citaban, hablaban con nosotros por separado y esperábamos a una nueva sesión largos meses”. Los numerosos tests con preguntas muy incómodas obligaron a tomar nuevas decisiones en el proceso.

Los Ocón se sientes afortunados no solo por el éxito obtenido sino por la absoluta comprensión que tuvieron desde el primer momento de sus padres y amigos. “Les dijimos que en la Unidad tardaríamos mucho en conseguir ese informe que en 2013 era aún obligatorio para iniciar el cambio de género”, aclara Mateo.

Una psicóloga privada les permitió acelerar la cuenta atrás y hacer sesiones semanales con ambos. “En menos de dos meses teníamos el informe favorable”.

Lo que no sabían estos gemelos es que partir de 2014 la ley andaluza de transexualidad no determinaría ese informe psicológico como vinculante para iniciar este proceso. “Lo hubiéramos sabido y empezamos todo un poco más tarde. Con lo que pasamos y sufrimos allí”, aclaran a día de hoy los gemelos. El segundo paso fue la operación de pecho. “Estuvimos trabajando durante meses para ahorrar lo que costaba una mastectomía o extirpación de senos”. Es doloroso hablar de aquel momento pero revelan que tuvieron que pasar varias veces por el quirófano para obtener buenos resultados. “Nos gastamos el dinero porque imagínate si llegamos a esperar. Aún no nos han llamado para esta operación después de cinco años”.

A la misma vez que iniciaron la cirugía, los Twin Brothers relatan abiertamente en su canal cómo volvieron casi a una nueva adolescencia cuando llegaron a la inyección de hormonas. “Cada dos semanas el endocrino nos inyectaba las hormonas necesarias a cada uno y había veces que sufríamos importantes altibajos pero es muy gratificante cuando ves que empieza a nacerte la barba, cuando te ensancha la espalda y el cuerpo poco a poco se va completando”. 

El proceso de Lucas y Mateo está casi finalizado. “Estamos apuntados en la lista de espera para hacernos la histerectomía o vaciado de útero, una operación que nos han recomendado todos los médicos” Los gemelos se encuentran en la lista de espera de la Unidad de Trastorno de Identidad de Género con la esperanza de no eternizar esta cirugía pendiente.

¿Por qué soy una niña?
¿Existe una edad en la que te das cuenta de que eres una niña o un niño transexual? Es la pregunta del segundo vídeo del canal de estos gemelos. “La identidad de género que tienes naces con ella. La única diferencia es que no nos identificamos con el cuerpo pero la identidad está siempre ahí”. Así lo cuentan ambos desde el sofá de su casa malagueña. Y siempre con una sonrisa.

El objetivo de este canal para los hermanos Ocón es “normalizar este proceso, dar a entender que no fuimos un caso aislado, que somos muchos los que nos enfrentamos a asimilar lo que significa ser una persona transexual. La única diferencia es que nosotros por ser hermanos y gemelos lo hemos vivido acompañados y eso nos ha ayudado mucho. Queremos ahora apoyar a los jóvenes con nuestra experiencia”.

Ahora queda otro reto, empezar una vida como Lucas y Mateo, ya definitiva. “Mi hermano Lucas está en el paro y yo estoy trabajando en un supermercado”. Otra de sus expectativas es lograr una estabilidad laboral y sobre todo montar una familia. “Haremos todo lo posible por lograr nuestros objetivos aunque haya veces que no dependa de nosotros mismos”.

Lucas y Mateo siguen en el mismo barrio y con su misma gente. “A algunos les ha podido chocar nuestro cambio físico pero nos ven más felices que nunca y ante eso solo recibimos todo su apoyo”.

martes, 13 de marzo de 2018

#hemeroteca #transexualidad #testimonios | La conquista de los gemelos transexuales Lucas y Mateo

Imagen: El País / Lucas y Mateo Ocón Zayas
La conquista de los gemelos transexuales Lucas y Mateo.
Los hermanos Ocón Zayas, de 29 años, cuentan su historia de cambio de sexo para visibilizar y contribuir a la normalización del colectivo.
Esperanza Codina | El País, 2018-03-13
https://politica.elpais.com/politica/2018/03/13/actualidad/1520943664_887115.html

Hay muchos días emotivos en la vida de Lucas y Mateo Ocón Zayas, hermanos de 29 años de Torre del Mar, en Málaga, pero está marcado en rojo el 11 de noviembre de 2015, cuando cada uno tuvo en sus manos el DNI con su nombre y apellidos. “Legalmente, ya soy un hombre”, pensó Mateo, que hasta ese momento constaba como Natalia. A Lucas se le pasó por la cabeza exactamente lo mismo al abandonar para siempre su denominación como Lucía. Son gemelos transexuales y han decidido hacer pública su historia para visibilizar al colectivo y contribuir a la normalización de la transexualidad.

Nacieron niñas, pero en sus primeros recuerdos ya se sentían varones. “Con cinco años le dije a mi madre: soy un niño”, cuenta Mateo. Son dos gotas de agua, difícil de distinguir para quienes no los conozcan y con un tono de voz muy parecido. Gemelos y con un vínculo tan estrecho que entre ellos sobraban las palabras, no tenían que contarse que ambos habían nacido con un sexo con el que no se identificaban. Lo afirman los dos. “Nunca lo verbalizamos, sabíamos que éramos iguales, lo dábamos por hecho”, continúa Mateo, un minuto mayor que su hermano. Son hijos únicos y residen con sus padres. Sí se hacían algunas confidencias. Por ejemplo, que cuando crecieran serían “físicamente” niños, que tendrían barba como su padre.

Los gemelos transexuales comenzaron su tratamiento hormonal en julio de 2013 y ahora han divulgado su cambio de sexo a través del canal de Youtube Twin Brothers. En la primera imagen se presentan como Natalia y Lucía. Se grabaron a principios de abril de ese mismo año, un día antes de cortarse la larga melena. Eran usuarios desde hacía pocos meses de la Unidad de Trastornos de Identidad de Género del Hospital Civil de Málaga y les recomendaron que fueran adquiriendo cierta apariencia masculina.

Porque hasta ese momento, su aspecto era muy femenino, buscado adrede. “No queríamos ser una chica masculina, yo me sentía disfrazado. No todo el mundo lo asume así, pero nosotros sí”, explica Mateo. Vistieron con tacones y se maquillaron hasta los 24 años. Cuando comenzaron el tratamiento, encontraron algunas trabas de la psicóloga porque pensó que, al ser gemelos, uno podía influir sobre el otro en su identidad de género. A Lucas “un cirujano llegó a decirle que el resultado de la operación de pecho no iba a ser muy estético, pero que para lo que tenía…”, han contado los gemelos transexuales al diario ‘Málaga hoy’.

Continuaron el proceso en una clínica privada, donde se sometieron a una cirugía de pecho en agosto de 2015. En la unidad de la sanidad pública ahora están en lista de espera para someterse a una histerectomía. Lo que más le preocupó siempre a Lucas fue la intervención en los senos. Cuando empezó a crecerle el pecho, de adolescente, recuerda estar en la playa con amigos, mirarlos cuando estaban sin la camiseta y sentir envidia “sana”. “¿Por qué yo no puedo tener eso?”, pensaba.

Los gemelos son diplomados en Relaciones Laborales. Empezaron los estudios universitarios en Sevilla y los terminaron en Málaga. Lucas está ahora desempleado, buscando hueco en el mercado laboral, y Mateo trabaja desde hace tres años en una cadena de supermercados, en la que también estuvo empleado un tiempo su hermano. “Nunca me he sentido discriminado. Sé que ocurre, pero a mí no me ha pasado”, afirma Mateo.

“Si es que la gente nos conoce de toda la vida…”, continúa sobre el apoyo de sus padres, amigos y el entorno en el que se mueven en Torre del Mar. “Con siete años, nos veían jugando con un balón de fútbol. Se sorprendieron más cuando nos poníamos los tacones y el pintalabios que ahora”, añade Mateo. Se ríen los dos. Su círculo de amistades es amplio y ahora mismo ninguno tiene novia. Con sus padres hablaron sobre su cambio de sexo cuando iniciaron el tratamiento. “No es que nos hicieran una fiesta, era chocante, pero están contentos porque nos ven felices […] Mi madre me reconoce que siempre lo ha sabido”, concluye Mateo.

En el vídeo cuentan el paso hasta convertirse físicamente en Lucas y Mateo y lo hacen para que la sociedad sea “más libre y justa”, para que el respeto prime entre dos personas que no comparten una misma opinión. Pretenden ayudar, especialmente, a los jóvenes transexuales que no saben qué hacer, porque a ellos les pasó. “Hay que educar a la gente, enseñarla”, concluye Lucas.

domingo, 11 de marzo de 2018

#hemeroteca #transexualidad #testimonios | Los hermanos Ocón. De gemelas a gemelos

Imagen: Málaga Hoy / Los hermanos Ocón
Los hermanos Ocón. De gemelas a gemelos.
Lucas y Mateo relatan cómo ha sido la conquista de su género, en un caso del que no se conocen precedentes en España.
Celina Clavijo | Málaga Hoy, 2018-03-11
http://www.malagahoy.es/malaga/HERMANOS-OCONde-gemelas-gemelos_0_1225977958.html

"Lucía, cuando sea mayor, encontraré una pócima para convertirme en niño". Lo último que Natalia, que apenas levantaba tres palmos del suelo, pensó en aquel instante es que 20 años después retomaría con su hermana la misma conversación, esta vez en una sala de hospital en la que ambas estrenarían su verdadera identidad. "Era ésta la pócima", le susurraba mientras rememoraban su infancia, esa en la que lloraban por no querer vestir de rosa y hacían desaparecer los lazos, esa en la que fingían llamarse Felipe y Juan, aprovechando que la naturaleza todavía les permitía hacerse pasar por niños, o la misma en que contenían las ganas de ir al baño por vergüenza de coincidir con compañeras del sexo contrario al que ya sentían.

Lucía y Natalia Ocón ahora son Lucas y Mateo, dos gemelos de 29 años y vecinos de Torre del Mar que protagonizan un caso único de cambio de género en España, el primero, al menos, que hasta la fecha se ha hecho público. "Soy un hombre y, quizá, por una cuestión hormonal, no desarrollé un cuerpo masculino, pero aquí dentro hay un chico. Desde pequeño pensaba: soy un niño en el cuerpo de una niña", asegura Mateo, que a muy temprana edad confesó a su padre que "cuando volviera a nacer" sería un varón. Siempre intuyeron que envejecerían como hombres.

Durante cinco años, los hermanos Ocón han mantenido en la intimidad el proceso de transformación, que ya han empezado a divulgar a través de un canal en Youtube -Twin Brothers- para dotar de más visibilidad a un colectivo que aún se enfrenta al rechazo social. Quieren demostrar que, tras la etiqueta de la transexualidad, existe una amplia realidad que va más allá de una mera cuestión de cromosomas o genitales. "No sé exactamente cuándo supe que quería convertirme en hombre. Simplemente, lo soy. Recuerdo que con 3 años ya lo sabía. Me pintaba los labios con una barra de mi madre y pensaba: voy a hacerlo para que se rían, porque esto es de niñas. Con 5, le dije: 'Mamá, soy un niño", narra Mateo.

Los gemelos nunca verbalizaron entre ellos lo que pasaba por sus cabezas. Daban por sentado que ambos habían nacido con un sexo que no se correspondía con el que sienten. Se acostumbraron, cuentan, a vivir "con otro cuerpo", hasta que comenzó a crecer "lo que no debía". "Eso era lo peor", expresan al unísono. "Dormía bocabajo para que no me creciera el pecho. Me ponía vendas, utilizaba camisetas anchas. Intentaba ocultarlo", resalta Lucas. Fuera casualidad o no, los dos dejaron de menstruar cuando todavía eran adolescentes. "El ginecólogo se preguntaba cómo podía ser que tuviéramos un nivel de testosterona tan excesivamente alto para lo corpulentos que éramos y el poco vello que teníamos", añade Mateo.

Su médica de cabecera les abrió el camino hacia la Unidad de Trastorno de Identidad de Género (UTIG) del Hospital Civil. "Acudimos a ella y le contamos que nos sentíamos chicos. Le preguntamos si necesitábamos ayuda psicológica o algún tratamiento. Nos dijo que parecía un caso de transexualidad", recuerdan. Así daba comienzo un laborioso proceso en el que soportaron numerosas trabas por el hecho, recalcan, de ser gemelos. "Creían que estábamos influyendo el uno en el otro. A mi hermano un cirujano llegó a decirle que el resultado de la operación de pecho no iba a ser muy estético, pero que para lo que tenía... Salió llorando. Y a mí me advirtió que me quedaría una gran cicatriz", relata Mateo. En la Unidad de Tratamiento tuvieron que "demostrar" quiénes eran y rellenar "absurdos test" con preguntas muy íntimas. "Cuando conté a unas chicas en prácticas que con 3 años yo ya sabía lo que era, me dijeron que era imposible", denuncia. Un año después decidieron continuar el proceso por la sanidad privada. Fue, agrega, la mejor determinación, pese al desembolso económico que les supuso la operación de pecho: en torno a 4.200 euros en el caso de uno de los dos hermanos, que tuvo que pasar hasta cuatro veces por quirófano, y unos 3.000 en el del otro, que lo hizo en dos ocasiones. "El precio de la cirugía varía en función de la técnica aplicada. Al tener menos pecho, la reconstrucción es distinta", explican. Cuatro años más tarde, el mismo tiempo que llevan ya hormonándose, ambos siguen formando parte de la lista de espera de la Seguridad Social para someterse a una intervención que ya no necesitan.

En España, hay más de 47.000 personas transexuales y unas 8.000 en Andalucía. En torno a 5.000 son menores de edad, según los datos aportados por Mar Cambrollé, la presidenta de la Asociación de Transexuales de Andalucía (ATA), que aboga por que las familias "apoyen el proceso de sus hijos y nunca se interpongan en el libre desarrollo de su personalidad". "Los padres no pueden luchar contra algo que forma parte de la diversidad humana. Nacemos transexuales y morimos transexuales. El niño no se confunde, muchas veces los que deben aclararse son los progenitores", subraya la portavoz.

Lucas y Mateo nunca se han sentido rechazados por su familia y menos por sus amigos, aunque reconocen que sentarse frente a sus padres fue el momento más complicado. Temían, dicen, hacerles daño y, sobre todo, que su madre se considerara culpable por no haber adoptado medidas cuando eran niños. "Ella, sin querer, lo hizo bien. Nos dejaba vestir como queríamos. Nos decía que no era normal lo que llorábamos por no querer un vestido, que lo asociábamos a las niñas. Aliviaba en nosotros esa sensación", expresa Lucas, convencido de que si un menor con 5 años verbaliza "que es un niño o una niña", la familia debe "escucharle" y actuar en consecuencia. En este sentido, la presidenta de ATA incide en la importancia de distinguir la orientación de la identidad sexual. "Cuando un niño está sufriendo y de forma persistente manifiesta una expresión de género distinta a la que tuvo al nacer hay un caso evidente de transexualidad", asevera.

Los hermanos Ocón advierten que el proceso hormonal, ese que les ha obligado a atravesar por una nueva adolescencia -con acné y notorios cambios de humor-, implica avances que "no se aprecian de un día para otro". "Es muy lento y los demás lo notan más que uno mismo", reconoce Mateo. Ellos tienen la suerte de remar en la misma dirección. "La base de nuestra entereza es que estamos juntos en esto. Si nos hubiera ocurrido solo a uno de los dos, la historia habría cambiado. Posiblemente, yo no hubiera dado el paso", confiesa Lucas. Una vez que se empieza, añade Mateo, no hay marcha atrás. "Tenemos que seguir hormonándonos pero, si lo dejáramos, hay cambios que no desaparecerían, como la voz, que se pondría más aguda, y el vello, que nos tardó meses en crecer", recuerda.

El otro escollo al que estos gemelos se tuvieron que enfrentar fue el cambio de nombre en el DNI. Una gestión para la que tuvieron que esperar dos años desde que iniciaron el tratamiento hormonal. "Ya tenía barba. La Guardia Civil nos paró una vez en un control de alcoholemia. En mi documentación yo aparecía como Lucía y, sin embargo, tenía rasgos masculinos. Llevábamos un informe médico, pero tuvimos que dar muchas explicaciones", se lamenta Lucas. El día en el que comprobaron que en su carné -y también en su libro de familia- figuraba su nueva identidad fue uno de los más emotivos de todo el proceso. "Legalmente, soy un hombre desde el 11 de noviembre de 2015", matiza orgulloso Mateo. Tampoco olvidarán su 24 cumpleaños, ese en que se deshicieron de todos los tacones y, con estos, de su pasado. Poco después llegaron las primeras compras de ropa masculina y el corte de su frondosa melena rubia, lo que, sin embargo, a Lucas le supuso el cierre de algunas puertas del mundo laboral. "Trabajaba como azafata y no volvieron a llamarme. Hasta entonces nos vestíamos femeninas y nos maquillábamos porque nos trataban bien", sostiene.

Diplomados en Relaciones Laborales por la Universidad de Málaga, los hermanos Ocón siguen luchando por hacerse un hueco en el mercado y se niegan a pensar que su experiencia pueda impedirles continuar creciendo. En ningún ámbito. Aspiran a formar una familia, aunque son conscientes de sus limitaciones. "Somos heterosexuales. Me preocupa plantearme una relación. Pienso que tenemos la obligación de contarle nuestro caso a la persona", destaca Mateo. "Pero no como carta de presentación", precisa Lucas, que asegura haberse acostumbrado a estar solo. A renglón seguido, Mateo lanza un guiño a aquellos que han nacido con "el cuerpo que quieren". "Debe de ser la leche. Nos dicen que tenemos que ser felices porque esto es lo que hemos elegido, pero no ha sido una elección. Soy un hombre, aunque no biológico", manifiesta. Su hermano le tranquiliza: "Somos diferentes pero eso no nos discrimina. Tenemos nuestras ventajas: sabemos muchas cosas de las chicas. Hemos vivido la sociedad desde dos puntos de vista y eso es aprendizaje". La transexualidad, remacha, "no es un drama" ni "una historia triste". Tampoco "está de moda", sino que ahora existe "más visibilidad", aunque aún no la suficiente. Cree que convendría impartir charlas en los colegios y adaptar los baños para evitar el rechazo que ellos en su día sintieron y que les ha marcado. "Entro en crisis cuando sueño que me levanto y miro en el espejo a Lucía", sentencia Lucas.

"Los transexuales debemos aparecer en los libros de texto. La diversidad suma"
Mar Cambrollé, que en Andalucía representa al colectivo transexual, está satisfecha por los avances que, asegura, ha habido en los últimos años, pero reconoce que todavía queda "mucho por hacer". Entre las medidas que considera necesario impulsar destaca la inclusión en los libros escolares. "Los transexuales deben estar presentes cuando se explica el cuerpo humano. Solo se relaciona sexo masculino con pene y femenino, con vulva. Esa no es la diversidad, es una falta de respeto a ésta. La diversidad suma y nunca resta", subraya Cambrollé. La OMS ya dejó de considerar la transexualidad un trastorno, pero pasó a denominarla "incongruencia de género". Con los cambios de los últimos años, afirman Lucas y Mateo, ahora "libremente se puede iniciar el tratamiento".

martes, 17 de octubre de 2017

#hemeroteca #bibliotecas #lgtbi | Ojén celebra este viernes el Día de la Biblioteca

Imagen: Estepona Press
Ojén celebra este viernes el Día de la Biblioteca.
Ojén celebra el Día de la Biblioteca con un completo programa de actos que incluye la inauguración de un punto de lectura LGTBI. La jornada tendrá lugar el 20 de octubre y contará con la presencia del escritor Manuel Fajardo, que presentará su libro “Reflexiones sobre la vida”.
JJM | Estepona Press, 2017-10-17
https://esteponapress.com/ojen-celebra-este-viernes-el-dia-de-la-biblioteca/

Ojén celebra un año más una de las fechas más importantes del calendario cultural, el Día de la Biblioteca, y lo hace con un completo programa de actos entre los que se incluye la inauguración de un punto de lectura LGTBI en el recinto municipal. La jornada será el 20 de octubre a partir de las 18.00 horas en la Biblioteca ojeneta. “Se trata de un espacio donde se han ubicado libros que abordan aspectos relacionados con esta temática”, ha explicado el alcalde de Ojén, José Antonio Gómez, quien ha añadido que la mayoría de los títulos están dedicados al público juvenil. Es un proyecto “que tiene como objetivo luchar contra cualquier tipo de discriminación por razón de orientación o condición sexual y avanzar en la normalización de la diversidad sexual y de género a través de la cultura”, ha señalado. El número de obras se irá ampliando progresivamente hasta contar con un completo banco de libros de temática LGTBI que ofrecer a todos los lectores de la biblioteca para avanzar en el compromiso de convertir a Ojén en un municipio integrador y diverso. Los actos que se han programado para este día también incluyen una lectura de textos seleccionados para homenajear a las bibliotecas, además de la presentación del libro “Reflexiones sobre la vida” de Manuel Fajardo. El autor esteponero, que estará presente en Ojén, contará a los asistentes qué circunstancias personales le llevaron a escribir un libro plagado de experiencias propias, escrito en un lenguaje muy sencillo y fácil de comprender.

“Cita a ciegas con un libro”

Dado el éxito que cosechó el año pasado, en esta ocasión se vuelve a poner en marcha la campaña “Cita a ciegas con un libro”, que consiste en llevarse en préstamo un ejemplar sin conocer su título. “Muchas veces nos enfrentamos a una obra con los prejuicios que nos pueda dar su nombre, su autor o incluso la reseña de la contraportada. De este modo, partimos de cero a la hora de leer un libro, una experiencia muy enriquecedora que sin duda nos hace crecer culturalmente”, ha destacado el regidor ojeneto. El Día de la Biblioteca también se presentarán al público las nuevas adquisiciones que se han incorporado al espacio cultural municipal, con más de una decena de nuevos libros, y será el punto de inicio del tradicional Certamen de Cuentos de Navidad, un concurso que alcanza ya su quinta edición.

sábado, 12 de agosto de 2017

#hemeroteca #festivales #turismo | Los 'osos' toman Torremolinos

Imagen: Sur / Fiesta Mad Bear en Torremolinos
Los 'osos' toman Torremolinos.
Considerados una subcultura gay, miles de hombres barbudos y orondos que desafían la metrosexualidad se dan cita durante una semana en el Festival Mad Bear.
Alberto Gómez | Sur, 2017-08-12
http://www.diariosur.es/costadelsol/osos-toman-torremolinos-20170811201230-nt.html

Frente a la tiranía del culto al cuerpo y el estereotipo de hombre afeminado y depilado hasta las cejas, la comunidad gay incuba desde los años ochenta la subcultura de los ‘osos’ como alternativa a los tópicos dominantes. Con abundante vello facial y corporal, orgullosos de sus prominentes barrigas, los ‘bears’ desafían la metrosexualidad y han expandido sus patrones físicos y culturales por medio planeta. En Torremolinos se reúnen cada agosto desde hace ya doce años para celebrar la versión estival del Mad Bear, el festival que tiene lugar en Chueca todos los inviernos. En la primera edición congregaron a cien personas y este año prevén alcanzar su récord de participación con más de 7.000 asistentes procedentes de países como Italia, Francia, Finlandia, Estados Unidos o Australia.

«No nos sentíamos integrados en el universo gay», explica Santiago Vergara, promotor del evento. Los ‘osos’ convirtieron su exclusión en un motivo de unión a través de citas como la de Torremolinos, donde el ambiente lúdico prevalece sobre los mensajes reivindicativos. Consideran que ha llegado la hora de dejar las banderas en el suelo y bailar como si no hubiera un mañana. El programa del festival, que se prolongará hasta el próximo fin de semana, responde a sus pretensiones y contempla siete fiestas nocturnas en La Nogalera y seis celebraciones diurnas, la mayoría en el chiringuito Edén y el Hotel Ritual. Anoche pasaron por la discoteca Centurión el dj israelí afincado en Berlín Asaf Dolev, uno de los nombres habituales del circuito europeo de festivales LGTBI, y Erik López.

La comunidad osuna tiene hasta sus propias marcas de ropa. «No hace falta estar depilado ni ser delgado para resultar atractivo. Valoramos el buen rollo y la salud, la fiesta sin drogas, por encima de la dictadura de la belleza estereotipada», explica Vergara. El evento también incluirá una fiesta en la piscina de Ritual, el primer hotel especializado en clientes LGTBI de la Costa del Sol, y un desfile de moda con dos firmas dedicadas a estos hombres barbudos de aspecto rotundo. La ‘pool party’, una de las actividades más esperadas, tendrá lugar el martes, después de que el dj alemán Martin O’Neill, famoso por su canción ‘Take the chance’, considerado un himno contra la discriminación, los haga bailar el lunes en la playa de El Bajondillo.

El apoyo del Ayuntamiento ha resultado clave para relanzar las dos últimas ediciones del festival. «Antes ni nos atendían al teléfono», recuerdan desde la organización. La apuesta de la nueva corporación municipal por rescatar Torremolinos como destino ‘gay-friendly’, visibilizando una realidad existente desde hace lustros, ha propiciado la apertura del mencionado Hotel Ritual, el registro de nueve de las diez asociaciones LGTBI de la localidad en los dos últimos años y el impulso de citas consolidadas como el Orgullo o el Festival Wonder Beach. Y los empresarios locales parecen encantados. Desde la Asociación de Empresarios de Playas de la Costa del Sol alaban este tipo de iniciativas y recuerdan que el turismo gay «tiene un interés estratégico por su alto poder adquisitivo y de gasto», como también destacan los hoteleros de la zona.

Los ‘osos’ constituyen un colectivo especialmente atractivo para los hosteleros. «Son grandes consumidores. Acuden a restaurantes, van de compras y, por su tamaño, tienen la capacidad de beberse seis o siete copas en una noche sin acabar dando tumbos como otros», explica un empresario de La Nogalera. Su subcultura ha dado paso a diversas variantes, como los cachorros (los más jóvenes), los musculados (que han cambiado la generosa barriga que caracteriza a los ‘osos’ por esculpidos abdominales) o los lobos (de complexión delgada, generalmente rapados). En Torremolinos todos son bienvenidos.

domingo, 6 de agosto de 2017

#hemeroteca #turismo #memoria | Hijos de Torremolinos: del primer topless de España a emporio gay

Imagen: El Español / 'Porquoi pas?', primer bar de lesbianas de España
Hijos de Torremolinos: del primer topless de España a emporio gay.
Ciudad pionera en la fiesta de la Costa del Sol, Torremolinos ha atravesado varios auges y caídas. Ahora, el turismo LGTBI ha vuelto a poner al municipio en el mapa de la fiesta española.
David López Frías | El Español, 2017-08-06
http://www.elespanol.com/reportajes/grandes-historias/20170805/236726723_0.html

Es mayo de 1930 y hace calor en la playa de Torremolinos, un pequeño pueblo de pescadores de la costa malagueña. Una pareja procedente de Cataluña ha alquilado allí una casita en un acantilado que da al mar. Ella ha enfermado y el médico le ha recetado un retiro en la playa. Como hace buen tiempo, bajan a la arena y ella se despoja de toda la ropa que lleva puesta en la parte superior. El marido la mira divertido. Él es Salvador Dalí. Ella es Gala y, sin saberlo, está haciendo el primer topless documentado de la historia de España.

Cuando se habla de la historia de la fiesta en la Costa del Sol (Málaga), tendemos a pensar en Marbella y en su jet-set de los 80. Pero a menudo olvidamos el municipio en el que empezó todo. El primer topless, el primer bar de lesbianas, el primer foco de libertinaje de España... Torremolinos era el pueblo donde “cada día es verano y cada noche es sábado”. El lugar donde, según cuentan, John Lennon experimentó su primera experiencia homosexual. Es la ciudad en la que la Guardia Civil detuvo a Frank Sinatra y el cantante acabó prometiendo que jamás volvería a pisar España. Torremolinos y su fiesta fueron tan importantes que acabaron inmortalizados en un libro de James A. Michener titulado ‘Hijos de Torremolinos’.

Esta ciudad ha sido la piedra angular de la fiesta en el sur de España. Despegó en los 50, explotó en los 60 y 70, creció por encima de sus posibilidades, murió de éxito y resucitó varias veces. Su popularidad ha sido una montaña rusa durante más de medio siglo. Tras varios declives, la urbe vuelve a resurgir ahora de la mano del colectivo LGTBI. La importancia estratégica de la población para este tipo de turismo es tal que se acaba de inaugurar el Ritual, el hotel gay más grande de Europa. El municipio acoge ahora varias de las fiestas más importantes orientadas al colectivo y se colapsa durante estas citas.

Una torre y unos molinos
Pero eso no fue siempre así. Antes, todo esto era campo. Campo, mar, una torre de vigilancia y unos molinos de agua que ya no existen. De esos dos últimos conceptos procede el nombre del pueblo. Este enclave de la costa malagueña era una pedanía anexionada a Málaga en 1924. Su privilegiado entorno, su proximidad a la capital de la provincia, la belleza de sus playas y su tranquilidad la convirtieron desde principios de siglo en uno de los puntos favoritos para los viajeros (aún no eran turistas) que pasaban por Andalucía.

“Durante la II Guerra Mundial había en el pueblo dos hoteles que estaban muy próximos. En uno se hospedaban ingleses y franceses y en el otro alemanes. Se dieron numerosas anécdotas de espionaje”, cuenta José Luis Cabrera, uno de los creadores de la página Torremolinos Chic. Es una web que realiza una auténtica labor de arqueología para rescatar la historia del municipio.

Pasaron los 30, pasó Gala con su topless y pasaron los espías de la gran guerra. Torremolinos ya estaba en boca de media Europa a causa de los viajeros que por ella habían pasado. Le habían conferido ese aura de libertad y libertinaje con el que pasó a la posteridad. La voz corrió como la pólvora por todo el continente: “En Málaga hay un paraíso en el que nadie te juzga”.

El despegue de los 50 y el amor libre
Fue en los 50 cuando empezaron a llegar extranjeros en masa, atraídos por la promesa del buen clima, la buena comida, la costa, la libertad y la tranquilidad. El efecto llamada también sedujo a desertores y objetores de conciencia norteamericanos que no quisieron irse a pelear a Vietnam. Algunos fueron a parar a Ibiza y otros a Torremolinos. Con ellos llegó otro concepto que arraigó y jamás se marchó: el amor libre.

El gesto de Gala creó escuela y era habitual ver a las mujeres despojándose de la parte de arriba del bañador y que nadie se escandalizase. A esto se le unía el carácter abierto y festivo de los andaluces, la cultura de bares, el marco de unas playas aún no explotadas, un típico pueblo blanco de cuestas y casas bajas y el concepto de amor libre que importaron los jipis. Así, Torremolinos se había convertido, sin que sus habitantes fuesen demasiado conscientes de ello, en el nuevo paraíso emergente de moda en España. Un reducto de libertad dentro de una España franquista hermética y gris.

Si eso sucedió en los 50… ¿por qué lo consentía Franco? Esencialmente por las divisas. Daba mucho dinero. Venían extranjeros del norte de Europa con rentas muy superiores a lo que se cobraba en España. Ese fue otro de los valores de Torremolinos: vivir en el sur de España era más barato que hacerlo en el resto del país, y mucho más económico que en zonas como Escandinavia, Alemania o Estados Unidos. Los turistas se dejaban ingentes cantidades de dinero en una España autárquica y proteccionista. La fiesta no salía de Torremolinos y el pueblo se convirtió en un gueto donde el régimen tenía controlados a todos los elementos discordantes.

En los 50 se construyó también el Pez Espada, el primer gran hotel de lujo. Además de los viajeros, jipis y turistas, la burguesía malagueña también hizo de Torremolinos su lugar de veraneo. Todo esto supuso el despegue turístico de la ciudad, que provocó que en los 60 se fletasen los primeros vuelos charter entre Málaga y Estocolmo. “¡Que vienen las suecas!” gritaban Alfredo Landa y José Luis López Vázquez en la película 'Amor a la española' y definía el cambio tan radical que se estaba experimentando en la mentalidad española, con Torremolinos como estandarte. La concepción sexual de los escandinavos y la figura del 'macho ibérico' conectaron enseguida.

Los 60: capital de la extravagancia
En los 60, tal vez la época dorada de Torremolinos, confluían en un mismo espacio un jipi, un duque centroeuropeo, un molinero, un actor famoso y un pescador malagueño. Aquel crisol de perfiles variopintos convirtió a Torremolinos en la capital de la extravagancia. Era habitual ver a gente disfrazada o vestida con trajes estrafalarios, que hubiesen escandalizado a cualquier españolito de a pie fuera de la órbita del pueblo. Pero allí nadie ponía el grito en el cielo.

Se empezaron a abrir bares, restaurantes y discotecas para poder dar servicio a la ingente cantidad de visitantes que llegaban a la zona. Eran tiempos del desarrollismo español, por lo que las construcciones verticales empezaron a desplazar al paisaje de casas blancas y bajas existentes que hegemonizaban el pueblo hasta entonces.

Famosos en Torremolinos
Torremolinos se había popularizado tanto que se convirtió en uno de los platós de rodaje favoritos de los directores de cine de la época. La ciudad acabó siendo conocida como la 'Saint Tropez del sur' porque así la bautizó Brigitte Bardot, que vino a rodar la película ‘Los joyeros del claro de luna’. La actriz llegó a Málaga inmersa en una depresión y sin ganas de rodar el filme, pero acabó enamorada de Torremolinos, animando la fiesta nocturna y bajando a bañarse desnuda a la playa cada día, ante la estupefacción de los sectores más conservadores de la provincia. Llegaron a pedirle al alcalde de Málaga su expulsión, pero nunca se hizo efectiva.

También vino a rodar una película Frank Sinatra, pero su experiencia no fue tan positiva como la de la Bardot. 'La Voz' vino a protagonizar el filme ‘El Coronel Von Ryan’, pero acabó en el calabozo tras una pelea con un italiano en el Hotel Pez Espada. Esa fue la gota que colmó el vaso en un desastroso periplo de Sinatra por nuestro país. Cuentan que cuando se montaba en el avión de vuelta a Estados Unidos, prometió: "No volveré nunca a este maldito país".

Otro que acabó hipnotizado por Torremolinos fue John Lennon. Llegó con su manager Brian Epstein, del que se dijo que siempre estuvo enamorado del cantante. En el pueblo se decía que allí tuvo Lennon su primera experiencia homosexual, aunque él afirmaba que no pasó de sentarse con Epstein en una plaza a tomar un café y contemplar y comentar los encantos de los atractivos chicos que pasaban por delante. Torremolinos agradeció la presencia del Beatle poniéndole su nombre a una calle.

El primer restaurante chino de España
En ese Torremolinos en boga se abrieron locales pioneros, como el que tal vez fue el primer restaurante chino de España. Lo regentaba un inmigrante chino cuyo nombre real se ha perdido en el olvido de los tiempos, pero que se autobautizó como Pablito y así pasó a la posteridad. Pablito fundó un restaurante de comida de su país y, a modo de reclamo, colocaba a sus ancianos abuelos en la puerta, vestidos de mandarines.

Como Torremolinos se había convertido en la capital de la extravagancia, nada más extravagante en la España franquista que la homosexualidad. En aquel momento estaba penada pero, con el tiempo, se convertiría en el auténtico motor económico de la ciudad. En el corazón del pueblo se abrió el primer bar de lesbianas de la historia de España. El alma mater de aquel garito fue Mayte Ducoup, una francesa nacida cerca de Sauternes (Burdeos). Se fue de Francia coincidiendo con la revolución del 68. “Mi revolución iba por otra parte. Primero me fui a Londres a perfeccionar mi inglés. Yo sólo tenía 18 años y aquel país me pareció muy frío. Me fui a España y llegué al sur haciendo ‘autostop’. Me establecí en Málaga, que me pareció bastante fea. Cuando viajé a Torremolinos sólo pude decir “oh lalá”, porque había llegado al sitio en el que siempre quise estar”, rememora Mayte, que 50 años después aún tiene su residencia en el pueblo.

El primer bar de lesbianas de España
El primer bar de lesbianas de España se llamaba 'Porquoi pas?' ('¿Por qué no?') y lo abrió una alemana llamada Frau Marion. “Abrió ella pero yo estaba allí desde el primer día. Enseguida empecé a trabajar en la barra y me quedé”, rememora Mayte Ducoup, que finalmente acabó regentando el local. Lo traspasó en 2016. Y hace tres años, tras toda una vida de estrecha amistad, se casó con Marion, aunque no conviven juntas.

“No se solía practicar sexo en aquel bar, pero el hecho de que abriese como bar de lesbianas ya era suficientemente transgresor para la época”. Como bar de lesbianas permaneció unos seis meses. “Luego empezó a venir clientela de todo tipo, sobre todo gays. Allí se podían permitir salir del armario, aunque se volvían a meter en cuanto volvían a sus respectivos países”, recuerda. Lo ilustra con la anécdota de un cliente de los habituales del Porquois pas?: “Era un alemán que siempre venía al bar con otro chico. Ambos vestían de forma muy extravagante, con pantalones rojo vivo. Una vez estuve en Alemania y lo vi vestido muy formal. Resulta que era el director de la Seguridad Social en Alemania”, explica Ducoup.

La fiesta era interminable. Disfraces, alcohol, sexo libre y, como cualquier movimiento contracultural que se precie, sus drogas asociadas: “En aquella época se consumía alcohol, marihuana y ácidos, que empezaban a llegar”, cuenta José Luis Cabrera. En las discotecas se pinchaba musica extranjera, las últimas novedades de Londres, y actuaban primeras espadas del rock. A todo esto, la policía hacía la vista gorda con todo: con las extravagancias, con las relaciones homosexuales y con las drogas.

Las redadas del 71: el principio del fin
La vista gorda duró hasta junio de 1971, cuando Víctor Arroyo, gobernador civil de Málaga, decidió actuar contra los homosexuales. Recogió el guante de los conservadores malagueños, que denunciaban que Torremolinos se había convertido en un antro de perversión. Las redadas de 1971 aún se recuerdan entre los más viejos del lugar: “Venían con furgonetas, desalojaban el bar entero y se los llevaban al calabozo. Pero en realidad nunca pasaba nada. Casi todos eran extranjeros, recurrían a sus embajadas y consulados y enseguida estaban en la calle. Yo me reía de los policías”, recuerda a carcajadas Ducoup.

Sin embargo, se detuvo a 140 personas y muchas de ellas fueron expulsadas del país. Los principales periódicos europeos se hicieron eco de que la dictadura española expulsaba a homosexuales, lo que asestó un duro golpe a la popularidad mundial de Torremolinos.

Las redadas, el boom de la construcción y la fama de Torremolinos fueron los principales factores que hicieron que la ciudad pasase de paraíso ‘underground’ a destino ‘mainstream’. Se levantaron edificios vacacionales de forma compulsiva, sin ningún tipo de control urbanístico. La fama libertina del municipio ya había trascendido todas las fronteras y era plasmada en obras literarias. Libros como ‘The Drifters’ de James A. Michener (traducido inexplicablemente al español como ‘Hijos de Torremolinos’) o ‘Torremolinos Gran Hotel’, de Ángel Palomino, acabaron de expandir la fama del pueblecito malagueño. Todo ello contribuyó a que se convirtiese en un foco de turismo de masas.

La popularidad de Torremolinos derivó en una especie de efecto llamada en el resto de municipios la costa malagueña. Ciudades como Fuengirola, Estepona, Torre del Mar y sobre todo, Marbella, se aprovecharon de aquel tirón y se acabaron convirtiendo en otras zonas de veraneo populares para gentes de todo el mundo. Así se gestó lo que hoy en día conocemos como Costa del Sol.

Los 80: Marbella es un paraíso
En los 80 empezó el primer declive de Torremolinos. La dictadura había acabado, empezaba la época del destape y Torremolinos perdió ese elemento diferencial de paraíso extravagante y libertino. El turismo de masas y los grandes edificios desplazaron a aquel pueblo blanco y tranquilo, de casitas y cuestas pronunciadas. Mastodontes de hormigón dominaban el paisaje y los apartamentos se vendían a precios irrisorios, por lo que empezó la invasión del turismo low-cost.

En la vecina Marbella, por contra, se estaba gestando otro polo de atracción turística basado en otro modelo: se habían concentrado en atraer a turistas con mayor poder adquisitivo, en lo que luego derivó paraíso de la alta sociedad (jet-set). Para ello, desde Marbella incluso hicieron trampas: “Dicen que el príncipe Alfonso de Hohenlohe venía desde allí con su propio coche hasta Torremolinos para llevarse a gente a veranear a Marbella”, cuenta José Luis Cabrera. Marbella acaparaba ya todos los focos en detrimento de una devaluada Torremolinos.

También las nuevas drogas contribuyeron a cambiar el panorama del ocio: la heroína y la cocaína se habían instalado en España para quedarse. Mientras en los lugares de turismo pudiente, como ya era Marbella, corría la coca, en lugares más devaluados cundió el caballo. Eso supuso la aparición de los primeros 'yonkis': drogodependientes de opiáceos que robaban para conseguir su dosis. Todo ello incrementó la sensación de inseguridad en la zona.

90's y 2000: Auges y caídas
Volvió a repuntar Torremolinos a finales de los 80, a rebufo de la popularidad de la Costa del Sol. Pero volvió a caer a principios de los 90. España tardó en recuperarse de los fastos del 92 (Juegos Olímpicos, Expo…) y el índice de paro en el país llegó a superar el 25%. No había dinero y sí muchos edificios construidos: “Te vendían un apartamento por un millón de pesetas”, recuerda Cabrera. La pretensión de volver a atraer turismo de calidad cayó en saco roto. Torremolinos ya no tenía ningún valor añadido respecto a otras ciudades costeras españolas. No tenía el encanto de los pueblecitos blancos, ni estaba al nivel de los nuevos destinos de moda en España.

Se mantuvo el turismo en los 90, oscilando arriba y abajo. Un panorama que se alteró de nuevo con la llegada del siglo XXI y la burbuja inmobiliaria. Se volvió a construir de forma indiscriminada. Se intentó borrar todo vestigio del pasado dorado. “¡No más 60's ni 70's en Torremolinos!” cuentan que gritaba el gerente de un hotel de la ciudad cuando acometió las obras de restauración de su establecimiento. No quería nada que oliese a viejo. La fiebre de la construcción provocó que se aborreciese la vieja estética, ya kitsch. Curiosamente, ahora esa estética se ha vuelto a poner de moda gracias a la fiebre vintage y muchos pretenden recuperarla, con poco éxito.

Pero a principios de siglo, España tenía otro chip: todos querían construcciones nuevas. La España del ladrillo tenía dinero para gastar y los turistas, nacionales y extranjeros, volvieron a ocupar Torremolinos. De forma efímera, porque la burbuja explotó, llegó la crisis y todo volvió a bajos niveles de ocupación.

Hoy: Torremolinos, ciudad gay.

Ahora todo ha cambiado. Hace un par de años que desde el Ayuntamiento de Torremolinos apostaron por otro modelo de turismo, aprovechando que la ciudad nunca dejó de ser un referente para el colectivo LGTBI. La ciudad ha reorientado su oferta turística y de ocio fomentando esencialmente el turismo gay.

El buque insignia de esta transformación es el Ritual: un hotel que ha abierto sus puertas a mediados de este año y que ostenta el récord de ser el mayor hotel gay de Europa. 189 habitaciones, una piscina nudista, sauna y gimnasio 24 horas son algunos de los atractivos de este hotel “abiertamente friendly”, según lo define David Taboas, su director: “No queremos saber nada del estigma de hetero friendly o gay friendly. Aquí tiene cabida todo el mundo. Imagínate: estamos preparando la apertura de un spa para perros dentro del hotel”. El Ritual antes se llamaba Stella Polaris y era un hotel cuya estética exterior vintage se ha mantenido, pero interiormente ha experimentado una profunda remodelación en un tiempo récord. En menos de un año se ha puesto en marcha este proyecto que ha requerido una inversión de 20 millones de euros.

El Ritual es ahora uno de los principales reclamos del turismo gay en la ciudad. En su brevísima trayectoria ya ha hospedado a personajes famosos que van a actuar a las numerosas fiestas que se vienen celebrando en la ciudad. Porque este es otro de los atractivos de la ciudad: los festivales gais. La última semana de julio, Torremolinos albergó el festival Wonder Gay. La segunda de agosto tendrá lugar otra, con los 'bears' (osos) como protagonistas. En el argot LGTBI, un oso es un hombre fornido con abundante vello corporal.

Pero la apuesta va más allá, y en unos meses se celebrará el Delice, una fiesta que hasta la fecha tenía sede en Sitges, otra de las ciudades españolas gais por antonomasia. "No es que celebremos una fiesta igual; es que Torremolinos se la ha quitado a Sitges", cuentan desde el departamento de comunicación del Ritual.

A Mayte Ducoup no le sorprende: "No es de ahora. Lesbianas y 'maricas' siempre ha habido en Torremolinos. Pero está muy bien que el pueblo vuelva a ser el lugar de fiesta del que nos enamoramos tantos y tantos". Ella, que es de aquellos 'Hijos de Torremolinos', ve como los 'Nietos gais de Torremolinos' le vuelven a dar el impulso necesario a la ciudad para que renazca, una vez más, de sus cenizas.