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sábado, 26 de abril de 2025

#hemeroteca #trans #testimonios #memoria | 'Lo personal es político': Memoria, con Carla Antonelli

 

'Lo personal es político': Memoria, con Carla Antonelli
Público, 2025-04-26

https://www.publico.es/politica/domingo-20-00-quinto-capitulo-personal-politico-memoria-carla-antonelli.html

En el quinto capítulo de ‘Lo personal es político’ -el espacio quincenal de entrevistas conducido por Sato Díaz, coordinador de Política de ‘Público’-, la senadora y diputada autonómica de Más Madrid, Carla Antonelli reflexiona sobre el pasado y la importancia de la memoria.

Antonelli hace un repaso histórico por la lucha trans que ella ha vivido en primera persona. Se detiene en recordar quiénes han sido relevantes para que hoy este colectivo tenga reconocidos unos derechos que, sin embargo, están en disputa por la ofensiva del reaccionarismo internacional. La diputada de Más Madrid echa la vista atrás para recordar momentos de su vida y de la historia, hace memoria para ayudar a entender el presente.

Tras el primer capítulo, ‘Amistad’, con Irene Montero, eurodiputada de Podemos y exministra de Igualdad; el segundo episodio de esta serie, ’Amor’, con Antonio Maíllo, coordinador federal de IU; el tercero, ‘Raíces’, con María Eugenia Rodríguez Palop; y el cuarto. ’Letras’, con Unai Sordo, llega esta quinta entrevista de este espacio que pretende humanizar la política, subrayar, en tiempos de gran desafección que quienes la ejercen lo hacen con sus propios deseos, inquietudes, sentimientos, miserias, miedos, recuerdos...

El rodaje, grabación y edición de estas producciones audiovisuales corren a cargo de Lidia Llorente, Jaime García Morato y Lolo Sánchez. Las grabaciones tienen lugar en el Teatro del Barrio de Madrid, entidad ganadora del Premio Nacional de Teatro 2024, a raíz de una colaboración con ‘Público’.

miércoles, 5 de marzo de 2025

#hemeroteca #transfobia | No volveremos a los márgenes

Carla Antonelli, con el abanico arcoíris, en MADO 2024, el 6 de julio //

No volveremos a los márgenes

La diputada madrileña y senadora denuncia que la ola reaccionaria global busca deshumanizar a las personas trans y pide pensar “formas de plantar cara” para defender “los valores de Europa”
Carla Antonelli | El País, 2025-03-05
https://elpais.com/sociedad/2025-03-05/no-volveremos-a-los-margenes.html 

Estoy frustrada y triste. Ya casi ni me indigno con el señalamiento porque estoy saturada con la inundación de bulos, insultos y contrarreformas que pretenden derogarnos. Estoy harta. Harta de este odio imperial que ha decidido hacer de las personas trans y migrantes su maldito chivo expiatorio. Harta de que hagan de nuestros cuerpos su saco de boxeo.

¿En qué momento se torció todo tanto? ¿En qué momento permitimos que un ricachón y un convicto revienten el precario tablero de la convivencia?

Putin lleva años haciéndolo, pero Trump y Musk aprendieron veloz y vorazmente las ventajas de ponernos en la diana. Somos el pan y el circo de los señores de la guerra, una distracción terriblemente conveniente. Como recordé la semana pasada en la Asamblea de Madrid, somos la cortina de humo perfecta para que no se hable de la crisis de vivienda, los sueldos de miseria o el aumento de la pobreza.

Me pregunto qué mal hemos hecho, a quién, si tan solo comenzamos a levantar cabeza. Si apenas comenzamos a existir en algunas películas y en los DNIs de un puñado de países. Me pregunto por qué no nos dejan en paz.

No es humano sentarme en una terraza madrileña para tomar una caña y tener que escuchar las carcajadas de unos chavales que especulan sobre nuestras entrepiernas. Es impunidad cotidiana. Es el resultado de un sadismo que permea hacia abajo para que esos mismos chavales no se dediquen a reclamar un buen sueldo para poder pagar una habitación compartida, que ahora no baja de 500 euros al mes.

Es muy bestia lo que está pasando. Una gota malaya incesante de noticias y miradas. Ríos de tinta, cientos de horas de televisión y miles de titulares que escudriñan y distorsionan nuestras vidas para convertirnos en villanas, personas a las que odiar intensamente. Se trata de una vuelta a los tiempos más oscuros del bozal fascista. Parece mentira que, a mis 65 años, tenga que rememorar el miedo que tenía cuando me veía obligada a dormir en la calle y nos pegaban palizas en el calabozo.

Parece mentira que en pleno siglo XXI quieran deshumanizarnos y devolvernos a los márgenes.

Trump ha expulsado a trabajadores migrantes de EE UU y a las personas trans del ejército. Milei regala una motosierra a Musk días después de estafar a miles de personas con una criptotrampa y semanas después de llamar pedófilo al colectivo LGTBIQ+. Ojo, que en España el PP hace malabares y Abascal pierde la patria por la palmadita.

Ni una persona ha ganado un solo derecho con estas atrocidades. Ni una. Sea de la ideología, condición o código postal que sea. A nadie le ha subido el sueldo ver que la actriz Hunter Schaffer recibía un nuevo pasaporte con sexo masculino. Ningún hospital ha amortiguado su colapso por los vuelos fletados de nuestros hermanos latinos.

La sociedad tiene que abrir los ojos. La historia se repite, joder. Que ya lo hicieron los nazis en los años cuarenta y Tel Aviv con los palestinos en pleno siglo XXI. En la ley de la jungla solo ganan un puñado de seres: Trump, Milei, Musk, Putin, Netanyahu, Orbán, Abascal. Los siete locos abrazados en un escroto a punto del colapso.

Basta ya de odio. Alcemos la voz por quienes más sufren un ambiente irrespirable: los sin papeles, las mujeres que denuncian el machismo o los supervivientes de las guerras de ayer que abrazan hoy a sus bisnietos trans. Organicemos la resistencia en los barrios, en las urnas y en los almuerzos de domingo. Defendamos el diálogo democrático y los valores de una Europa que también está en la diana. Pensemos nuevas formas de plantar cara o rescatemos las que funcionaron en el pasado. Y marquemos siempre una línea roja: no volveremos a los márgenes del silencio y la vergüenza.

Si no me achanté cuando me vetaron del entierro de papá, no bajaré ahora la cabeza. Si esperé hasta su lecho de muerte para que mi madre me llamara Carla por primera vez, soportaré los chaparrones de los poderosos e infames desconocidos.

Estoy harta, estamos hartas. Pero no rendidas. Paremos esta locura antes de que no quede nada ni nadie que defender.

Carla Antonelli es diputada en la Asamblea de Madrid y senadora por Más Madrid.

domingo, 12 de enero de 2025

#hemeroteca #trans #testimonios | El armario de Trini: A Coruña recuerda a la activista trans que encabezó el primer Orgullo tras salir de la cárcel franquista

Imagen aportada por Nazario / Alejandro Molina y Trini Falcés //

El armario de Trini: A Coruña recuerda a la activista trans que encabezó el primer Orgullo tras salir de la cárcel franquista

Una exposición muestra en su ciudad natal imágenes y objetos de una de los iconos del movimiento LGTBIQ+ que, junto a sus compañeras prostitutas, se puso al frente de la primera manifestación homosexual del Estado cuando la policía apareció a disolverla
Luís Pardo | El Diario, 2025-01-12
https://www.eldiario.es/galicia/armario-trini-coruna-recuerda-activista-trans-encabezo-primer-orgullo-salir-carcel-franquista_1_11951059.html 

Trini Falcés (A Coruña, 1942-2022) fue, sobre todo “una gran luchadora, una superviviente”. Desde que nació, como bebé robado, hasta su muerte. Una peripecia vital que la obligó a moverse, “expulsada”, de Galicia a Andalucía, de Aragón a Barcelona y hasta al exilio en París. Por el medio, pasó cinco años en las cárceles para homosexuales del franquismo, aquellas que distinguían entre activos y pasivos. En junio de 1977 estuvo a la cabeza de la primera manifestación del colectivo del Estado, en Barcelona. Cuando aparecieron los grises, fueron las transexuales y las prostitutas quienes se pusieron al frente de la marcha. Ella era las dos cosas. No tenían miedo porque, decían, “ya estamos muertas”... pero también porque los policías eran viejos conocidos. Tras tantas mudanzas forzosas, la vida de La Trini cabía en un armario, como el que ahora muestra la exposición que le rinde homenaje en su ciudad natal, esa a la que volvió a pasar sus últimos años y donde, por fin, se sintió tratada como siempre quiso: como una persona.

Más allá de la manifestación que la convirtió en un símbolo —y de la que queda testimonio gráfico— y de otros hitos similares, no es fácil reconstruir la vida de Falcés. Ese fue el desafío al que se enfrentó Sergio Marey, comisaria de la exposición ‘Relembrando a Trini (Recordando a Trini)’, impulsada por la Deputación coruñesa, y autora también de su biografía, ‘É mellor loitar que morrer de fame’ (‘Es mejor luchar que morir de hambre’). “No es una biografía típica, no está narrada cronológicamente”. Pero no por una cuestión de estilo: “Trini estaba ya muy mayor y mezclaba conceptos e ideas”. Por eso, en las partes del libro que se basan solo en su memoria “no hay una continuidad, no sabemos cuándo empieza una cosa y acaba otra; está todo muy difuso”. Tal y como corresponde a un mito.

Las dudas comienzan antes incluso del nacimiento de Trini. Ella cuenta que su madre biológica era natural de Ferrol y que trabajaba en el mercado coruñés de San Agustín, de donde el hombre que acabaría siendo su padre —no se sabe si tras una violación— se la llevó a servir a su casa. De su relato no queda claro si ése es el motivo por el que la roban o si fue porque su madre biológica y la adoptiva parieron a la vez, el bebé de la segunda nació muerto y esta se quedó con ella. El papel de su padre adoptivo, agente de la policía secreta franquista, habría facilitado las cosas. Aun así, para evitar enfrentarse a la progenitora, consigue un cambio de destino y se mudan a Andalucía. Aquí comienza el peregrinaje de Trini.

Zaragoza sería el siguiente destino. Cuando “de forma natural” se le empiezan a notar los pechos —“era una persona intersex”, recuerda Marey—, la familia decide poner tierra de por medio y asentarse en la casa materna, en Fuentes de Jiloca. Pero llega el momento de hacer la mili y, “para que no se hable de sus tendencias” la envían a Barcelona. Allí pasará tres décadas, una estancia interrumpida por un exilio en París, del que casi nada se sabe, y por sus estancias en prisión.

El franquismo creó dos campos de concentración diferenciados para los homosexuales: el de Badajoz —para los pasivos— y el de Huelva, destinado a los activos. “Una cosa delirante, como si fueran dos sexos”, señala Marey, quien recuerda que, para el régimen, “los activos tenían más capacidad de volver a la normalidad, porque no se estaban feminizando como los pasivos”. Trini pasaría por ambos, sufriendo las raciones de comida podrida, las palizas o los trabajos forzosos que estaban a la orden del día. Pasó cinco años entrando y saliendo, hasta que la Ley de Peligrosidad Social —la evolución de la Ley de Vagos y Maleantes— fue derogada y la orientación sexual dejó de ser un delito.

Trini en la primera manifestación gay de Barcelona, 1977-06-26 //

“Nosotras ya estábamos muertas”
La manifestación del 24 de junio de 1977, la primera movilización de homosexuales en el Estado, pilla a Trini ya “muy metida” en los movimientos sociales y políticos de Barcelona. Era amiga del dibujante Nazario y del pintor Ocaña, dos de los grandes activistas del movimiento, y se relacionaba con el Front d'Alliberament Gai de Catalunya (FAGC), que fue quien convocó aquella marcha.

La marea humana transitaba por las Ramblas, rumbo a Canaletas, cuando aparecieron los grises, con porras y pelotas de goma. Los asistentes comienzan a desperdigarse y es entonces cuando —como muestran las fotos— “las mujeres trans y las prostitutas se pusieron a la cabeza de la marcha porque, como decían, 'nosotras ya estábamos muertas'”.

El relato de Marey —nacida 20 años después de aquel hito fundacional— coincide con el recuerdo que Empar Pineda, militante feminista lesbiana y, en aquel momento, dirigente del Movimiento Comunista, dejaba a elDiario.es en el cuarenta aniversario de aquella histórica protesta. “La presencia de los grises hacia la mitad de las Ramblas hizo que la gente se empezara a dispersar, y quien hizo de escudo y nos protegió fueron transexuales y travestis, a quienes no habíamos dejado ocupar la cabecera de la manifestación porque nos preocupaba la imagen”.

Fito Ferreiro, miembro de la Asociación Palestra y una de las personas que acompañó más de cerca a Trini en sus últimos años en A Coruña, añade con cierto humor un matiz que conoció hace poco. “El movimiento homosexual estaba con la burguesía barcelonesa y, al final, se unieron las trans, algo que no les gustó mucho, porque no querían mezclarse”. Sin embargo, fue precisamente la presencia de este grupo la que hizo que los grises no se empleasen a fondo. “Al final, entre la policía y el mundo de la noche, todos se conocían”. Su relación se basaba en las detenciones, pero también en “favores” que se hacían mutuamente. “Los agentes las reconocieron y se quedaron allí”.

“La estáis tratando como una señora”
Como corresponde, Ferreiro conoció a una Trini recién llegada en una manifestación del Orgullo en A Coruña, una década antes de su muerte. Tras Barcelona y París, ella había intentado volver a la casa familiar de Fuentes de Jiloca, pero estaba casi en ruinas, así que decidió retornar a su lugar de nacimiento. De entrada, él no tiene ni idea de quién es su nueva amiga. Lo descubre cuando, con el trato, comienza a soltarse. “Ella tenía muchas ganas de contar”.

Ferreiro recuerda una conversación con Carla Antonelli —la primera diputada trans y actual senadora—, a la que mostró su extrañeza porque Trini “los quisiese tanto”. “Es porque la estáis tratando como una señora”, le contestó ella. “Son mujeres que eran el despojo de la sociedad: transexuales, que no tenían su espacio, dedicadas a la noche, tanto al espectáculo como a la prostitución. Trini tuvo una vida muy complicada. Los que estuvimos a su alrededor la tratábamos como una persona y ella lo valoró mucho”.

En Barcelona, Trini trabajó durante años como limpiadora en un hotel propiedad de la familia Pujol, hasta que el uso de productos químicos le provoca una enfermedad crónica. Cuando va a coger la baja descubre que, en todo ese tiempo, los Pujol no habían cotizado por ella. Como el salario no le llegaba, había empezado a prostituirse de forma ocasional, pero desde ese momento es cuando pasa a hacerlo “a tiempo completo”. Al mismo tiempo, hacía performances en clubs nocturnos. Marey cuenta que tenía varios números: en uno, bailaba envuelta en un mantón de manila; en otro, con una estelada. De ninguno de ellos se conservan fotografías. Nazario le contó a Ferreiro que en la última época, con los sesenta años ya muy cumplidos, Trini era la encargada de llevar bocadillos a las chicas que hacían la calle y de mantener encendido el fuego en los bidones que usaban para entrar en calor. “Así se ganaba el dinero”.

Poco después de llegar a Coruña, Trini empieza a tener problemas de cadera. Un grupo de personas, encabezadas por Ferreiro y la escritora Eva Mejuto, la ayudan en su día a día y le hacen compañía. Ahí comprueban sus dotes para la supervivencia. “Sabía todos los trucos y se buscaba la vida como fuese”. En 2009, había recibido una indemnización como represaliada por la Ley de Vagos y Maleantes. Según la Asociación Ex-Presos Sociales, que fue quien impulsó esa compensación económica, a Trini la Ley de Memoria Histórica sólo le proporcionó un reconocimiento simbólico. Vivía de una pensión no contributiva, algo que, según la Fundación 26 de diciembre, le pasa a casi tres de cada cuatro personas LGTBIQ+ mayores de 65.

“Iba al banco de alimentos a por comida, a la parroquia a por mantas, a servicios sociales para que le llevasen la comida, le pagasen las gafas, la Moto”. La Moto era como Trini llamaba a su silla de ruedas. Como vivía muy cerca del Paseo Marítimo, cuando hacía buen tiempo la usaba para llegar a la zona de la playa en la que estaban los socorristas. “Así la ayudaban a bajar a la arena para tomar el sol”.

“Lo que guardamos”
Un mes antes de su muerte, Ferreiro llevó a Trini al Orgullo de Ribadumia, en Pontevedra. “Fue muy bonito, la gente le daba mucho cariño”. Él recuerda especialmente cómo conectó con una adolescente trans, de 16 años, a la que le regaló los pendientes que llevaba puestos. “Ella era así, regalaba todo lo que tenía. Ibas a su casa y volvías con collares, sortijas... todo baratijas. Cuando murió, me tocó ir a recoger sus cosas a la residencia. Al verlas en casa, me pregunté qué iba a hacer con todo eso. Fue ahí, hablando con Sergio, cuando surgió contar la historia de Trini a partir de su armario”.

“El armario representa lo que guardamos, lo que acumulamos”, relata Marey. “Al final, lo que Trini conservaba es lo que había en él: ropa, una caja con documentos y fotografías... pero poco más. Tuvo que mudarse tantas veces que no tenía grandes pertenencias”. El armario de la exposición no es el de Trini, sino uno de segunda mano comprado para la ocasión. El visitante podrá rodearlo y ver diferentes partes de su vida: la foto en la manifestación de Barcelona, una entrevista “cuando era prostituta, reivindicando que no las expulsasen del Camp Nou durante las olimpiadas de Barcelona”, la única imagen que se conserva de sus espectáculos artísticos, otras donadas por Nazario... También el abrigo que llevaba cuando hacía la calle o el traje que se puso en su homenaje. La comisaria añade al listado una carta que considera “muy especial” en la que Trini narraba su vida “para pedir al Justicia de Aragón que se la dignificase como persona y se le diese una ayuda para poder vivir en su pueblo”. No tuvo efecto, pero a Marey le parece que demostraba “mucho valor” al demandar algo así.

La exposición, que permanecerá una semana en la Biblioteca Municipal de A Coruña antes de desplazarse a otros municipios de la provincia, no solo busca homenajear a Trini, sino a todas las personas que lucharon por los derechos del colectivo “no hace tanto tiempo”. “Mostrar cómo vivíamos las personas LGTBI y sobre todo las trans hace 50 años, porque si no recordamos nuestro pasado va a ser muy difícil que construyamos bien nuestro futuro bien”, relata Ferreiro. “Hoy estamos aquí gracias a la lucha de esas personas, que convocaron la primera manifestación en Barcelona, que se enfrentaron a la policía, que estuvieron en la cárcel... Gracias a ellas hoy tenemos los derechos que tenemos y debemos acordarnos de todo el sufrimiento que costó”.

lunes, 20 de mayo de 2024

#hemeroteca #inmemoriam | El legado de Roberta Marrero: artista y activista LGTBIQ+ que ha muerto a los 52 años

Roberta Marrero, diploma del Día de la Escritora, homenaje del Gobierno de Canarias //

El legado de Roberta Marrero: artista y activista LGTBIQ+ que ha muerto a los 52 años

El viernes, Roberta Marrero puso fin a su vida de forma voluntaria. Tras su muerte, personalidades como Carla Antonelli y la escritora Alana S. Portero han lanzado mensajes en su recuerdo. Roberta fue una escritora, ilustradora, actriz y 'dj' con una prolífica obra que dedicó a la defensa de los derechos del colectivo LGTBIQ+. Roberta Marrero, sobre la transexualidad: "Puedes joderle la vida a tu hijo, pero no vas a hacer que cambie".
María Villar Villar | Divinity, 2024-05-20
https://www.divinity.es/cooltura/20240520/mundo-cultura-roberta-marrero-magaz1n3_18_012528118.html 

Roberta Marrero se despidió el viernes 17 de mayo con un mensaje claro: "Os quiero a todos". Con esta expresión de amor, la artista decidía poner fin a su vida a los 52 años en Madrid. Era su amiga, profesora y gestora cultural Inés Plasencia quien daba la noticia: "Sin palabras pero con la necesidad de contaros, desde nuestro máximo respeto y amor, y sobre todo, desde nuestro dolor, que Roberta Marrero ha decidido marcharse”.

Marrero nació en Las Palmas de Gran Canaria en 1972 y fue la encarnación de lo que se entiende hoy en día como "artista multidisciplinar". Comenzó a ser conocida como 'dj', pero más adelante desplegó otras facetas de su talento: se convirtió en escritora, ilustradora y actriz y dejó para siempre un gran legado en forma de obra que luchó por los derechos del colectivo LGTBIQ+.

[Entre sus creaciones destaca su literatura, donde combinó su buena pluma con características ilustraciones en 'Dictadores', en 2015. Al año siguiente publicó 'El bebé verde' una obra muy personal en la que cuenta sus vivencias durante su niñez y su juventud trans. "Sufrir bullying en el colegio es una mierda. Si no mueres a causa de una paliza, creces odiando. Tu autoestima acaba hecha pedazos y es necesario mucho trabajo para reconstruirla”, explicaba en el libro. En 2018, publicó 'We can be heroes. Una celebración de la cultura LGTBQ+' y con toda esta bibliografía -y la que vino después- se convirtió en un referente para el colectivo LGTBQ+. "Se nos pone en tela de juicio cuando nos soltamos la melena y eso es LGTBifobia. Cuanto más visibles somos, más violencia generamos", confesó.]

Toda su producción literaria dio lugar a que en 2022 el Gobierno de Canarias le dedicara el Día de la Escritora, por su talento y su labor en pro de la libertad y solidaridad dentro de la comunidad LGTBIQ+. Cuando recogió el diploma por este reconocimiento dijo lo siguiente, en referencia al colectivo trans: “siempre hemos tenido voz entre nosotras, lo nuevo es que ahora tenemos el altavoz”.

A pesar de su prolífica producción literaria, Marrero también destacó en otros campos como con sus obras plásticas que expuso en importantes pinacotecas. Formó parte de exposiciones como 'David Bowie Is' en el museo Victoria&Albert de Londres y 'Piaf', en la Biblioteca Nacional de París. En estos momentos la artista llegó a asegurar que no le gustaba demasiado la palabra 'visibilidad' y que se trataba más de 'abrir cajas', algo por lo que ella ha hecho mucho en lo que al colectivo trans se refiere. Sin embargo, también apuntó, con un enfoque optimista, que queda mucho por hacer. Según subrayó la activista, lo bueno del actual momento histórico es que "se están abriendo más cajas" porque aún quedan muchas por abrir, como las de la discapacidad o los gitanos, es decir, las de "todos los que no éramos hombres blancos heterosexuales y sin discapacidad".

Mensajes en su recuerdo
Han sido muchos los rostros del colectivo y del mundo de la cultura que han querido lanzar un mensaje en recuerdo de Marrero. Los primeros sus editores, Inés Plasencia y Víctor Mora: “En el limbo de las poetas ya brilla una nueva súper estrella”, han publicado. La política Carla Antonelli también se ha querido unir al ensalzamiento de su figura: “Hoy nuestra amiga, icono, artista, escritora, diva, todo eso y un increíble ser humano nos ha dejado. Se ha ido, ha querido irse porque ha decidido que ya no quería vivirla más. Porque tal vez no se lo pudieron fácil a pesar de ser una mujer de fuego, a pesar todo eso se ha ido, porque quiso o la obligaron”. La también escritora Alana S. Portero se despedía así de su colega: "Adiós, amiga. Toda la luz. Te vamos a querer siempre, Roberta. Siempre”.

sábado, 18 de mayo de 2024

#hemeroteca #inmemoriam | Muere Roberta Marrero, artista, escritora y referente LGTBIQ+, a los 52 años

Roberta Marrero //

Muere Roberta Marrero, artista, escritora y referente LGTBIQ+, a los 52 años

La autora de libros como ‘El bebé verde’, ‘Todo era por ser fuego’ y ‘Derecho a cita’, convertida desde hace años en icono cultural, se suicida tras dejar escrito en una nota: “Os quiero a todos”
Pablo León | El País, 2024-05-18
https://elpais.com/cultura/2024-05-18/muere-roberta-marrero-artista-escritora-y-referente-lgtbiq-a-los-52-anos.html 

Roberta Marrero (Las Palmas de Gran Canaria, 1972-2024) se ha despedido repartiendo amor: “I love you all”. Os quiero a todos, dejó escrito en su nota final esta artista, dibujante, poeta, escritora… Un icono cultural —conocida primero como dj, y más tarde como creadora y activista— y un referente del colectivo LGTBIQ+. “El + nos ha dado mucho: nos ha dado tranquilidad inclusiva sin tener que estar siempre nerviosas por si nos hemos olvidado de alguna letra”, argumentaba con una sonrisa Marrero, que falleció la noche del viernes. Se quitó la vida a los 52 años.

Autora de ‘Dictadores’ (Hidroavión, 2015), donde llamó la atención con sus dibujos a diversos tiranos históricos; destacó poco después, en 2016, con ‘El bebé verde’ (Lunwerg), novela gráfica en la que narró su niñez yhttps://elpais.com/cultura/2024-05-18/muere-roberta-marrero-artista-escritora-y-referente-lgtbiq-a-los-52-anos.html juventud trans: “Sufrir ‘bullying’ en el colegio es una mierda. Si no mueres a causa de una paliza, creces odiando. Tu autoestima acaba hecha pedazos y es necesario mucho trabajo para reconstruirla”.

Una historia autobiográfica que, en palabras de ella misma, “hablaba de una realidad que no está muy explorada: personas trans contando nuestra propia historia sin victimismo, pero sin endulzar”. Un camino narrativo también investigado por autoras como Alana S. Portero, Camila Sosa Villada; o Valeria Vegas. “La gente indomable sigue existiendo, pero no sale en los medios, nosotras salimos porque hablamos bien, porque no somos putas. Es así de horrible, pero somos las buenas fieras”, le decía Marrero a Portero hace poco, en una entrevista en Eldiario.es.

Siempre reivindicativa —igual que incisiva y culta—, Marrero defendía que “lo marica tiene un origen callejero”. Y alertaba ante el aburguesamiento del colectivo LGTBIQ+: “Considero que es peligroso; te hace olvidar que eres una minoría”. “El Orgullo es como la Navidad gay: durante un par de semanas todos somos muy inclusivos y defendemos derechos, pero luego a algunos se les olvida”, criticaba el postureo inclusivo.

Marrero defendía también una visibilidad LGTBIQ+ hedonista, aunque escueza a algunos sectores de la sociedad: “Se nos pone en tela de juicio cuando nos soltamos la melena y eso es LGTBifobia. Cuanto más visibles somos, más violencia generamos. Hay mucha gente que se piensa que ya vivimos en un oasis y eso no es verdad. Hay que seguir luchando”, recordaba. Ella no dejaba de hacerlo.

En 2018, publicó 'We Can Be Heroes. Una celebración de la cultura LGTBQ+' (Lunwerg), en la que visibilizó referentes que han sido parte del colectivo: “Hay mucha gente de nuestro colectivo que no conoce los hitos de nuestra historia”. En los últimos dos años había lanzado sendos poemarios atravesados por ella misma, por su vida, sus vivencias y experiencias: ‘Todo era por ser fuego. Poemas de chulos, trans y travestis’ (Continta me tienes, 2022); y, el más reciente, ‘Derecho a cita’ (Continta me tienes, 2024). “Una confesión real, con elementos de ficción, recursos literarios, pero son poemas bastante confesionales”, describía.

En uno de sus poemas, Marrero avisaba sobre la muerte: “Si me encuentras muerta / cúbreme de flores”. “Haz una foto de mi cadáver / y ponla en un marco de plata, / enciende una vela en mi memoria. / Esta noche en este mundo / me maquillaré y me peinaré cuidadosamente”, escribía.

“En el limbo de las poetas ya brilla una nueva súper estrella”, han publicado Inés Plasencia y Víctor Mora, editores y amigos de Marrero, en sus redes sociales. “Hoy nuestra amiga, icono, artista, escritora, diva, todo eso y un increíble ser humano nos ha dejado. Se ha ido, ha querido irse porque ha decidido que ya no quería vivirla más. Porque tal vez no se lo pusieron fácil a pesar de ser una mujer de fuego, a pesar todo eso se ha ido, porque quiso o la obligaron”, ha escrito la política Carla Antonelli, senadora por Más Madrid y canaria como Marrero. “Adiós, amiga. Toda la luz”, la ha despedido Alana S. Portero: “Te vamos a querer siempre, Roberta. Siempre”.

viernes, 17 de mayo de 2024

#hemeroteca #inmemoriam | Muere la artista Roberta Marrero, poeta indomable que sublimó la cultura travesti y el pop

Roberta Marrero //

Muere la artista Roberta Marrero, poeta indomable que sublimó la cultura travesti y el pop

La autora de 'El bebé verde' y 'Derecho a cita', de 54 años, ha dejado una nota de despedida que decía “I love you all” (os quiero a todos)
Elena Cabrera | El Diario, 2024-05-17
https://www.eldiario.es/cultura/muere-artista-roberta-marrero-poeta-indomable-sublimo-cultura-travesti-pop_1_11376552.html 

Roberta Marrero vivía y escribía en Madrid. Eso decía, esencialmente, pero en presente, la escueta nota biográfica de su último libro, el poemario 'Derecho a cita' (Continta me tienes, 2024). Este viernes se ha conocido la noticia de su fallecimiento. Su amiga y autora del epílogo de su último libro, Inés Plasencia, ha comunicado que la causa de la muerte ha sido por suicidio y que dejó una nota que decía “I love you all” (os quiero a todos).

Para conocer la biografía de Roberta Marrero, para conocerla a ella, mejor que leer la solapa de sus libros, o este obituario, es mejor leer su obra. Roberta fue un bebé verde. Así lo contó en su magnífico libro de escritura manual y dibujos del mismo nombre (Lunwerg Editores / Planeta, 2016). Nació un dos de marzo de 1972 en Las Palmas de Gran Canaria, siendo la pequeña de tres hermanos. Dos eventos marcaron su nacimiento, escribe, uno fue que nació de color verde porque se tragó “cosas que las mujeres expulsan al dar a luz” y el otro evento fue que al nacer todos dijeron que era un niño, “pero no, era una niña”.

Una de sus primeras historias familiares y que cuenta en ‘El bebé verde’ tiene que ver con su tía Nina, la sepulturera, lo que refleja la querencia de Marrero por las cosas siniestras: la música oscura, los cementerios, los vampiros, Jiménez del Oso, Oscar Wilde, Joy Division, la Blavatsky, Bauhaus y el terror. “¡Siempre he sido gótica de corazón!”, exclamaba.

Y así, gótico-hispano, poético, electrónico, europop, a la vanguardia del peligro fue su excelente disco, aunque poco conocido e inencontrable en plataformas digitales, ‘Claroscuro’ (Susurrando, 2007), con canciones tan conmovedoras, entonadas en su voz profunda, como ‘Humano, demasiado humano’. Hasta ese momento, Roberta Marrero era conocida en la escena musical como dj y su disco, que vino precedido de un epé promocional, titulado precisamente ‘A la vanguardia del peligro’ (Susurrando, 2005), causó sensación.

El pop salvó su vida, como afirma en ‘El bebé verde’, y eso sucedió el día que vio a Boy George de Culture Club en la televisión española de 1983: “Ese día fue una revelación, una experiencia mística; había hombres que se maquillaban y se vestían de modo femenino”. El susurro al oído de las estrellas del pop, de Steve Strange a Siouxsie, de Marc Bolan a Pete Burns, le hizo descubrir que podría vestirse como quisiera, ser como quisiera, amar como quisiera.

Su primer libro ilustrado se tituló ‘Dictadores’ (Ediciones Hidroavión, 2015). En una reciente entrevista en elDiario.es, realizada por su amiga Alan S. Portero, Roberta, lo calificó como “un libro que pasó muy desapercibido” en el que usó una imaginería que le “haría terminar en un juzgado en cuanto lo descubriese la persona indicada”. En la portada aparecía el dictador Francisco Franco con un lazo de Hello Kitty en la cabeza. “A pesar de que me atraiga la provocación, no es algo consciente, uso lo que uso porque me parece estéticamente interesante, bonito, no hay una intención política, aunque esa misma intención ya es hacer política, vuelvo de nuevo al punk”, explicó la artista.

Siguiendo algunas de las líneas abiertas en ‘El bebé verde’, Marrero publicó en 2018 ‘We Can We Heroes: Una celebración de la cultura LGTBQ+’, en el que, con referencia al ‘Heroes’ de David Bowie en el título, la autora abordaba la contribución del colectivo LGTBQ+ a la cultura de las últimas décadas. En la portada, una miríada de rostros, desde Anohni Hegarty, Divine, García Lorca, Klaus Nomi o Genesis P-Orridge, absolutos referentes para ella.

Su primer poemario apareció en el año 22, Todo era por ser fuego. Poemas de chulos, trans y travestis (Continta me tienes), ahí hablaba de las desclasadas y ahondaba en la herida como motivo literario. Ella lo llamó “poesía sucia”, según explica en esta entrevista en El Salto y definió el libro como “callejero” y “arrabalero”, en el que se hablaba “de chulos” y “de semen”, que de hecho es la última palabra de la última página. “Son poemas en los que se hace alusiones a las canciones populares, que no pop, de Rocío Jurado, de Mocedades, las referencias a Pedro Lemebel, el lenguaje callejero de los chulos, de las travestis, de las navajas”, explicó en esa entrevista.

Marrero era una artista que basaba gran parte de su arte en ser referencial, generosa con su genealogía. “Me da pena [lo que ha pasado con] toda esta genealogía de lo indómito, que no se da solamente en los maricas, también las travestis de la calle, en el punk, ¡en Emily Dickinson!, que era una mujer salvaje y si nos vamos bien para atrás, Santa Teresa de Jesús también era una mujer fiera. Está bien querer acomodarse, no tengo nada en contra, no hace falta que todas seamos unas desatadas pero tampoco unas burguesas, al menos en las formas. La gente indomable sigue existiendo, pero no sale en los medios, nosotras salimos porque hablamos bien, porque no somos putas, es así de horrible pero es así, somos las buenas fieras”, le contó a Alana S. Portero en elDiario.es hace apenas tres semanas.

‘Derecho a cita’ ha sido su último libro publicado, dentro de un corpus en el que ha creado y expuesto mucha obra original y ha sido una artista total, indefinible únicamente por una de sus facetas. “He aquí mi cadáver”, dice el epígrafe del poemario, que queda ya como testamento y despedida, obligatoria lectura, para todos los que la admiraron y también para los que la desconocieron. “Si me encuentras muerta / cúbreme de flores, / mete un diamante en mi boca, pon un actriz de oro sobre mis tetas. / Haz una foto de mi cadáver / y ponla en un marco de plata, / enciende una vela en mi memoria. / Esta noche en este mundo / me maquillaré y me peinaré cuidadosamente”.

“Aquí más tristes y aburridas, pero en el limbo de las poetas ya brilla una nueva superestrella”, ha escrito Inés Plasencia al comunicar su despedida.

jueves, 14 de marzo de 2024

#libros #trans #testimonios | La mujer volcán : memorias

La mujer volcán : memorias / Carla Antonelli, Marcos Dosantos.
Barcelona: Plaza & Janes, 2024 [03-14].
320 p.

/ ES / Libros / BIO / Carla Antonelli / Identidad de género / Mujeres trans / Testimonios / Trans

📘 Ed. impresa: ISBN 9788401033452 / 21,90 €
📝 Cita APA-7: Antonelli, Carla, y Dosantos, Marcos (2024). La mujer volcán: memorias. Plaza y Janés.

Unas memorias que son puro fuego. Carla Antonelli, activista irredenta y protagonista de leyes que cambiaron un país para siempre, ha roto todos los techos de cristal de las mujeres trans. Este libro es su relato incandescente de una vida plagada de lucha que recorre los caminos del abandono, el deseo, la libertad y el poder. En las páginas de este viaje hay hambre, amor, conquistas y maltrato; enemigos declarados y amistades infinitas.

Carla Antonelli (Carla Delgado Gómez) nació en Güímar, Tenerife, en 1959. Es política, activista y actriz. Actual Senadora de las Cortes Generales por Más Madrid, fue diputada autonómica por el Partido Socialista entre 2011 y 2021, convirtiéndose en la primera parlamentaria trans de España. Desde los años 80, ha representado numerosos papeles y cameos en series de televisión, películas, documentales y obras de teatro (Lisístrata, El síndrome de Ulises, La Veneno, El comisario, Paquita Salas, Periodistas, Triángulos rosas, Hijos de papá, El viaje de Carla...). Ha colaborado en calidad de tertuliana en programas de televisión como Crónicas Marcianas, La Noria o Todo depende. Lideró durante años el Diario Digital Transexual y ha publicado numerosos artículos en medios como El País, El Mundo, El Diario, Huffington Post, Público o El Plural. Histórica activista de la diversidad sexual y de género, jugó un papel fundamental en la aprobación de normas como la Ley de Identidad de Género, el matrimonio igualitario, las leyes integrales trans y LGTBI de la Comunidad de Madrid y la Ley Trans de 2023.

miércoles, 13 de marzo de 2024

#hemeroteca #trans #testimonios | Carla Antonelli revisa su vida en una biografía: "Desgraciadamente aprendí a hostias"

Carla Antonelli, 'La mujer volcán' //

Carla Antonelli revisa su vida en una biografía: "Desgraciadamente aprendí a hostias"
Violeta Molina Gallardo · EFE | El Diario, 2024-03-13

https://www.eldiario.es/agencias/carla-antonelli-revisa-vida-biografia-desgraciadamente-aprendi-hostias_1_11211024.html

Rechazo, exilio, pobreza, violencia, suicidio, depresión, hambre... La vida de Carla Antonelli ha estado plagada de dolor, ella misma reconoce que aprendió “a hostias”, pero defiende en sus memorias que el viaje mereció la pena, incluso lo más terrorífico e ingrato, y que el eje de su vida ha sido la coherencia.

“Desgraciadamente, yo aprendí a hostias en la vida: las hostias que me dio la policía, las hostias virtuales que me dio el rechazo, que me diera la espalda toda una parte de la familia... Yo me siento muy orgullosa de todo lo que he vivido, por muy terrible que hubiese sido. Sin eso, no sería la persona que soy hoy” explica en una entrevista con EFE la primera parlamentaria trans de España.

La política publica sus memorias, 'Carla Antonelli. La mujer volcán' (ed. Plaza & Janés), en las que no se guarda casi nada y traza, junto al escritor Marcos Dosantos, el relato de las muchas vidas que han cabido en sus 64 años: la incomprensión familiar y social, escaparse de casa en la adolescencia, verse obligada a prostituirse, un intento de suicidio, los inicios de su hormonación, la noche madrileña, la muerte de seres queridos en la epidemia de sida, la violencia de género, su carrera de actriz, su activismo, su convulsa participación en la política...

“Hay cosas que nunca jamás había contado. Yo soy mucho de desnudarme virtualmente de sentimientos, porque actoralmente aprendí que llorar en público es sanador. Esto ha sido ir un paso más allá, hablar desde el estómago”, explica a Efe.

Asegura Antonelli (Güímar, Tenerife, 1959) que “poder seguir dibujando horizontes posibles” ha sido el motor de su vida, lo que le permitió huir de su pueblo siendo apenas una niña, salir de una depresión profunda que la llevó al “momento crítico” de querer quitarse la vida. “Es el camina o revienta que decía El Lute”, afirma.

Su vida ha sido y es una batalla por la identidad. Rechazada para siempre por algunos familiares, no pudo acudir al entierro de su padre, durante décadas no pudo pisar su pueblo y no fue hasta superar los 50 años que su madre se sintió orgullosa de ella.

“La no asistencia al entierro de mi padre era una cosa casi insuperable”, cuenta. Cuando falleció su madre la enterraron junto a los restos de su padre y ser testigo de aquello permitió a Antonelli cerrar “un periplo” determinante.

“Mi madre siempre me tuvo, de alguna manera, nunca me repudió. Hubo repudios de no ir, de no estar, que dolían horrores, pero al final todo eso se venció. Yo pude regresar a mi pueblo, terminé siendo pregonera de las fiestas, terminé con una calle a 20 metros de la casa que fue el primer hogar donde yo soñé. La Virgen del Socorro pasó el año pasado por la calle Carla Antonelli. Quién me iba a decir esto, ni soñarlo”, continúa.

Antonelli se define como “superviviente”. “¿Es ser una heroína haber atravesado el franquismo, el tardo franquismo, el hambre, las ganas de quitarte del medio? Diría que es instinto de supervivencia, que lo debo tener muy pronunciado”.

Su trayectoria política, vinculada durante mucho tiempo al PSOE, también ha sido convulsa y ha conocido el “fuego amigo”. En 2006 retó al partido, llegando a anunciar que se pondría en huelga de hambre, para forzar la primera ley de identidad de género en España (que permitía por primera vez cambiar el nombre y el sexo a las personas trans con condiciones). En 2022 decidió abandonar la militancia socialista por sus desavenencias con la tramitación de la ley trans. Hoy, es senadora por Más Madrid.

“Yo fui, soy y seré socialista, moriré socialista. Para ser socialista no hace falta militar en el Partido Socialista. El PSOE siempre tendrá mi respeto, por toda la vida, sigo teniendo cientos de amistades”, resume. Pero entregó su militancia como “último esfuerzo” para contribuir a desatascar la ley y por el gran desencuentro con algunas personalidades de su partido.

Está convencida de que la ley trans se aprobó porque el presidente Pedro Sánchez “dio los manotazos que debió dar encima de la mesa” y así “no venció el lado oscuro” de la transfobia que ha “deshumanizado” a las personas trans y las ha utilizado para generar división en el feminismo.

“Todo esto fue una cuestión creada, se creó un problema donde no existía para poder liderarlo y vivir luego de él. Con esta bola de nieve han convencido a personas de que las mujeres trans somos un peligro para las mujeres. (...) Lo que han hecho ha sido coger casos para criminalizar a todo un colectivo y enviar una imagen distorsionada. Realmente sólo había un problema, no nos vamos a engañar, y es que en 2019 se crea un nuevo Ministerio de Igualdad con Irene Montero al frente y hay un conflicto de intereses, una guerra enfrentada”, señala.

Antonelli es crítica con Carmen Calvo, Ángeles Álvarez y Amelia Valcárcel. “Soy optimista, esto pasará. La vida pone a cada uno en su lugar. La realidad es que al final hay ley trans, que esa señora (Calvo) ya no es vicepresidenta y que ya no tiene nada que ver con el poder legislativo”, zanja.

martes, 12 de marzo de 2024

#hemeroteca #trans | Mónica García: "La patologización de personas trans tiene un impacto en su salud mental"

Mónica García, ministra de Sanidad //

"La patologización de personas trans tiene un impacto en su salud mental"

Mónica García se posiciona en contra de la reforma madrileña de la Ley Trans
Redacción Médica, 2024-03-12
https://www.redaccionmedica.com/secciones/parlamentarios/-la-patologizacion-de-personas-trans-tiene-un-impacto-en-su-salud-mental--9846

La ministra de Sanidad, Mónica García, ha intervenido este martes en el Pleno del Senado para defender la “despatologización” de las personas trans, siguiendo los modelos internaciones, entre los que ha destacado el de la Organización Mundial de la Salud (OMS). En su opinión, la reforma que ha presentado la Comunidad de Madrid ante la conocida como la Ley Trans “supone una amenaza para la salud mental y el bienestar” de las personas.

Lo ha hecho en respuesta a una pregunta de la mano de Carla Antonelli, de Más Madrid, perteneciente al Grupo Parlamentario Izquierda Confederal. En concreto, Antonelli ha consultado a la ministra cuál había sido el impacto que había tenido en la salud de la población y en los servicios sanitarios del Sistema Nacional de Salud la derogación de la ley de protección, igualdad efectiva y no discriminación de las personas transexuales e intersexuales de la Comunidad de Madrid.

Según ha explicado la senadora, la modificación de la ley que se ha llevado a cabo en la Comunidad de Madrid “entra en colisión directa” con el principio de “no patologización”. “La ley de Madrid nos exige un informe médico”, ha explicado Antonelli. Junto a esto, ha reprochado que se “obliga” a todas las personas trans “a pasar por psicólogos y psiquiatras antes de recibir un tratamiento médico”.

En este sentido, García ha señalado que el Ministerio de Sanidad está “preocupado” por dicha reforma por los mismos motivos que ha presentado la senadora de Más Madrid. “Es contraria al posicionamiento que existe a nivel internacional para avanzar en la despatologización de las personas trans” afirmando que este se defiende “desde la Asociación Española de Neuropsiquiatría y los profesionales de Salud Mental hasta la Asociación Americana de Psiquiatría, incluyendo a la OMS”.

El Ministerio de Sanidad no apoya la reforma de la ley trans
Además, la ministra ha criticado que la reforma incluye el término de “comorbilidad” a la hora de hablar de los menores transexuales que desean acceder a un tratamiento hormonal cruzado durante la pubertad, “ahondando todavía más en esa patologización de la transexualidad”.

“Desde el Ministerio estamos radicalmente en contra de esta consideración. La reforma de la Comunidad de Madrid es contraria a la evidencia científica que nos indica que esta patologización tiene es un impacto en la salud mental de las personas trans y supone una vulneración de los derechos a la identidad de género”, ha explicado.

Junto a esto, García ha señalado que otra de las cuestiones que no comparte con esta reforma es que “establece que para acceder a dicho tratamiento, los menores, que requieren un permiso, necesitan una tutela” o el amparo de un juez. “No solo se imponen trabas burocráticas, sino que además se infantiliza a las personas trans”, ha añadido la ministra, que ha concluido tras afirmar que “no hay libertad allí donde se ataca el derecho a ser y no hay libertad donde se legisla con transfobia”.

Colisión de la Ley Trans con la Constitución
Junto a esto, Antonelli ha recordado que Más Madrid ha llevado al Defensor del Pueblo un recurso de inconstitucionalidad contra la modificación de la ley madrileña. Según ha argumentado, lo han hecho porque "vulnera los derechos fundamentales recogidos en nuestra Constitución, como la atención sanitaria a la integridad física y moral".

Además, en su opinión, esta nueva norma autonómica "ha dejado tiradas" a las personas trans "con las terapias de reversión pseudo profesionales, ya que solo las prohíben en los hospitales públicos".

Las informaciones publicadas en Redacción Médica contienen afirmaciones, datos y declaraciones procedentes de instituciones oficiales y profesionales sanitarios. No obstante, ante cualquier duda relacionada con su salud, consulte con su especialista sanitario correspondiente.

miércoles, 6 de marzo de 2024

#hemeroteca #transfobia | Carla Antonelli carga contra Ana Rosa y Sonsoles Ónega por sus noticias "indecentes" y "gravísimas" sobre la Ley Trans

Y ahora Sonsoles con Doña Roberto //

Carla Antonelli carga contra Ana Rosa y Sonsoles Ónega por sus noticias "indecentes" y "gravísimas" sobre la Ley Trans

La política y activista Carla Antonelli critica la manera en la que 'Y ahora Sonsoles' y 'TardeAR' han tratado el supuesto fraude en torno a la Ley Trans
Redacción verTele | El Diario, 2024-03-06
https://www.eldiario.es/vertele/noticias/carla-antonelli-critica-ana-rosa-quintana-sonsoles-onega-tardear-fraude-ley-trans-militares-ceuta_1_10985407.html 

La senadora y diputada de la Comunidad de Madrid Carla Antonelli ha arremetido contra los programas ‘Y ahora Sonsoles’ (Antena 3) y ‘TardeAR’ (Telecinco) por sus informaciones sobre los supuestos fraudes que se estarían cometiendo en torno a la Ley Trans.

Este último magacín, emitido por Mediaset, comenzó este martes con la vista puesta en Ceuta, donde, según varios medios de comunicación, 37 funcionarios y militares han cambiado de sexo pero no de nombre ni pareja.

Tras exponer el caso, ‘TardeAR’ lo sometió a debate durante casi media hora con ayuda de los periodistas Xavier Sardá, Beatriz Archidona y Cristina Tárrega, la empresaria Vicky Martín Berrocal y la cantante Alaska. Además, se entrevistó a dos militares (“Francisco Javier” y “Doña Roberto”) que han cambiado de sexo para que se les reconozca como mujeres soldado.

La política de Más Madrid, conocida activista de los derechos LGTBI, cree que esta manera de tratar el tema hace un “daño infinito e irreparable” a las personas transexuales, ha dicho en un mensaje publicado en la red social X.

“Es muy indecente lo que estás haciendo sobre el conjunto de todas las personas trans que habitamos o residimos en este país”, le dice a la presentadora del programa, Ana Rosa Quintana, a la que acusa de promover “una imagen distorsionada y tendenciosa que solo hace que arrojar la sombra de la duda de delincuentes, defraudadores, abusadores y caricaturesca”.

Antonelli se pregunta cuándo habrá en ‘TardeAR’ “estudiantes, trabajadoras, dependientas, empresarias, profesionales de todos los ámbitos y espectros, niñas, niños y niñes queridos y amados por sus familias, de mujeres y hombres trans que solo piden vivir en paz y el respeto que todas las personas nos merecemos”.

“¿Eres consciente Ana Rosa del daño infinito e irreparable que estás haciendo sobre nuestras vidas, puedes conciliar el sueño a sabiendas de todo eso o ya estamos en la fase de conciencia anestesiada?”, le pregunta desde la citada red social, e insiste: “Te lo repito, por si no ha quedado claro, es muy indecente lo que estas haciendo sobre nuestras vidas.

Carla Antonelli, a Sonsoles Ónega: “Esto es una vergüenza, escandaloso, rastrero y pendenciero”
Casi el mismo tiempo se le dedicó al tema en el magacín de Antena 3 ‘Y ahora Sonsoles’, emitido a la misma hora que el de Telecinco. Antonelli también ha arremetido contra este otro programa al que acusa de poner “una diana en la frente” de las personas transexuales.

‘Y ahora Sonsoles’ también entrevistó a Roberto, cuya “apariencia es masculina, tiene barba y sus cosas son propias de un hombre, pero se siente mujer”, tal y como lo describió la presentadora.

Tras entrevistar a Roberto (que mantiene su nombre pero ya ha cambiado de sexo), el magacín de Sonsoles Ónega pidió opinión a sus colaboradores, entre ellos los periodistas Antonio Naranjo y Cruz Morcillo, el humorista Juan Dávila, la abogada Cruz Sánchez de Lara y la responsable de Igualdad de la Asociación Unificada de Guardias Civiles, Alicia Sánchez.

“Esto es una vergüenza, escandaloso, rastrero y pendenciero”, sostiene la política, que señala al magacín por “dar voz descaradamente a la burla en si de todas las personas trans, sus vidas, su seguridad física y psíquica, sus derechos, del oportunismo y de oportunistas descarados”.

Además, Antonelli considera “gravísimo” que en la pantalla del plató se proyectara el titular “Transexuales bajo sospecha”, con el que se “señala a todas las personas trans de este país y su conjunto”. La senadora de Más Madrid propone titulares alternativos como “Gitanos bajo sospecha”, “Negros bajo sospecha”, “Mujeres bajo sospecha”, “Homosexuales bajo sospecha”, “Inmigrantes bajo sospecha” o “Periodistas bajo sospecha”. 
 

Y TAMBIÉN…
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Lluvia de críticas a Ana Rosa por tachar de "mierda" la Ley trans tras lo que se emitió en 'TardeAR': "Impresentables"

Los espectadores han cargado con dureza contra la presentadora
Niego | Faro de Vigo, 2024-03-06
https://www.farodevigo.es/ocio/tv/2024/03/06/lluvia-criticas-ana-rosa-tachar-dv-99084454.html