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jueves, 3 de octubre de 2019

#hemeroteca #matrimonio #homofobia | La mudanza de un matrimonio gay que abrió "la caja de Pandora" del lobby católico en Bruselas

Imagen: Google Imágenes / Claibourn Hamilton y Adrian Coman
La mudanza de un matrimonio gay que abrió "la caja de Pandora" del lobby católico en Bruselas.
Un matrimonio entre dos hombres desató la reacción del ‘lobby’ religioso cuando la pareja, casada en Bélgica, se fue a vivir a Rumanía. La justicia europea les dio la razón pero seis años después Rumanía se sigue resistiendo a aplicar la sentencia y la pareja vive en EEUU. Esta investigación ha logrado acceder a un correo amenazante que envió la iglesia católica al gabinete del vicepresidente de la Comisión Europea, Frans Timmermans. Esta es la tercera entrega de un trabajo que expone la actividad de presión política de los movimientos religiosos. Aquí puedes consultar la primera parte –sobre las reuniones del lobby en Bruselas– y aquí la segunda –sobre Mayor Oreja–.
Álvaro Merino / Gisella Rojas / Josefina Martí | El Diario, 2019-10-03
https://www.eldiario.es/internacional/matrimonio-abrio-Pandora-catolico-Bruselas_0_945256308.html

Se casaron hace casi diez años. Sin embargo, Adrian Coman, nacido en Rumanía, y Claibourn Hamilton, ciudadano estadounidense, han pasado gran parte de ese tiempo entre tribunales y litigios. ¿La razón? Luchar para vivir como el matrimonio que son en cualquier país de la Unión Europea.

En el 2010 la pareja celebró su boda en Bélgica, uno de los 14 Estados miembros de la Unión Europea que permite el matrimonio homosexual. En ese momento Coman no se imaginó que la idea de regresar a Rumanía junto a su pareja, en 2013, desataría una batalla legal que incluso provocó la reacción del lobby religioso ante Frans Timmermans, vicepresidente de la Comisión Europea y excandidato socialdemócrata a la presidencia de dicha institución.

Hamilton solicitó el permiso de residencia en Rumanía basado en la libertad de circulación que reconoce la Unión Europea, que avala el derecho de extranjeros a vivir en el territorio de la Unión si los integrantes de la familia, como "los cónyuges", son ciudadanos de algún estado miembro. Sin embargo, las autoridades rumanas rechazaron la petición ya que, al no reconocer el matrimonio entre personas del mismo sexo, no podían ser considerados familia.

La pareja impugnó la negativa y el caso acabó en el Tribunal de Justicia Europeo (TJUE), a lo que le siguió una campaña de ataque y descrédito por parte de grupos conservadores.

La propia Comisión de las Conferencias Episcopales de la Comunidad Europea (Comece, que ejerce de representación de la Iglesia católica en Bruselas) tomó cartas en el asunto y advirtió al gabinete de Timmermans de que estaba "observando cuidadosamente la evolución del proceso" y que esperaba que no se abriera "la caja de Pandora, creando más problemas que soluciones", según consta en un correo electrónico enviado el 28 de septiembre del 2017, al que ha tenido acceso esta investigación a través del Portal de Transparencia de la UE.

En el mismo correo, la Comece envía su "evaluación legal con respecto a la reforma del Registro de Transparencia" (que al final no se llevó a cabo), en el que recuerda las exenciones que tienen las iglesias y pide mantener el ‘statu quo’, ya que de lo contrario el Registro "interferiría con las relaciones Iglesia-Estado". Los privilegios que tienen las iglesias para no confesar sus contactos y reuniones políticas en el seno de la Unión Europea han sido revelados esta semana por eldiario.es.

En las instalaciones de la Comece, el pasado 9 de abril de 2019, el secretario general Olivier Poquillon mira fijamente los papeles de esta correspondencia. Al preguntarle a qué se refiere con la frase "caja de Pandora", responde tajante: "Hay cosas que son competencia nacional y otras que no lo son", en referencia a la competencia que tiene cada país de aceptar o no el matrimonio homosexual.

"Para nosotros el Estado de derecho implica que la Corte respete los tratados. El 'caso Coman' consiste claramente en el uso de una disposición de no discriminación para imponer cosas a otros. Si se intenta transformar a la Unión en una herramienta de poder y control y no en una herramienta de servicio, nuestra reacción será contundente", asegura.

Coman, en una entrevista para este reportaje, recuerda cómo "algunas iglesias se organizaron para tocar sus campanas al mismo tiempo, mientras tenía lugar nuestra segunda audiencia ante el Tribunal Constitucional en Bucarest". Aquellas campanas también lograron hacer eco dentro del Parlamento Europeo. El 28 de junio de 2017, la eurodiputada rumana Ramona Manescu, del Partido Popular Europeo, junto con Sophia Kuby, directora de ADF en Bruselas (una organización legal basada en la fe), organizaron un evento privado en el Parlamento bajo el título ‘Matrimonio y competencia de los Estados miembros de la UE: el caso Coman en el TJUE’. […]

A ese encuentro privado logró colarse Florin Buhuceanu, vicepresidente de Accept, fundación rumana que se encargó de defender a la pareja legalmente. En una entrevista telefónica, Buhuceanu recuerda lo que se habló a puerta cerrada: "Querían resaltar que existe una amenaza contra la libertad de religión y contra organizaciones como ellas [ADF]. Con ello buscaban decir que la Comisión Europea estaba tratando de forzar a todos los Estados miembros a aceptar matrimonios entre personas del mismo sexo, lo que el caso no buscaba, ya que este se refería al reconocimiento de los derechos de residencia para aquellas parejas que ya estaban casadas".

El 5 de junio de 2018, el TJUE falló a favor de la pareja basándose en el principio de libre movimiento de la UE y en una amplia interpretación del término esposo. Sin embargo, el proceso todavía no ha terminado porque Rumanía se resiste a aplicar la sentencia. "No esperábamos el largo retraso en la aplicación de la decisión a la legislación nacional en Rumanía y en todos los demás países que tuvieron que transponerla a su realidad legal", confiesa Buhuceanu.

La falta de aplicación también ha sido evidenciada en el Parlamento Europeo por la eurodiputada neerlandesa Sophie in't Veld (ALDE), quien el pasado 6 de noviembre indicó que "algunos Estados miembros se niegan a implementar la decisión (refiriéndose al caso Coman), incluso después de que los ciudadanos se hayan quejado de su incumplimiento".

A través de una pregunta por escrito, la eurodiputada consultó a la Comisión si emitirá "procedimientos de infracción si los Estados miembros no cumplen la jurisprudencia del TJUE". Desde la institución respondieron que no han recibido quejas por falta de aplicación de la legislación comunitaria, aunque no descartaron "tomar las medidas necesarias" en caso de que ocurriese, incluyendo "procedimientos de infracción".

Hasta el momento, Hamilton "no ha sido reconocido como esposo", por lo que sigue sin obtener la residencia en Rumanía, explica Buhuceanu. La mudanza de Coman y Hamilton lleva seis años de retraso y la pareja aún reside en Nueva York. "No es fácil, todo lleva mucho tiempo, pero preferimos recordar el inmenso apoyo que hemos recibido".

Frente a las voces en contra, Adrian Coman, reflexiona: "Las iglesias podrían haber usado sus recursos e influencia para hacer algo positivo para la vida de las personas".

Este trabajo es fruto de la investigación desarrollada durante el Máster en Periodismo de Investigación, Datos y Visualización de la Universidad Rey Juan Carlos y Unidad Editorial. Adolfo Moreno, tutor del Máster, colaboró en la edición.

martes, 5 de junio de 2018

#hemeroteca #matrimonio #justicia | Los matrimonios homosexuales tendrán los mismos derechos de residencia en toda la UE

Imagen: El País / Claibourn Hamilton y Adrian Coman
Los matrimonios homosexuales tendrán los mismos derechos de residencia en toda la UE.
La justicia europea da la razón a una pareja que denunció discriminación por parte de Rumanía.
Álvaro Sánchez | El País, 2018-06-05
https://elpais.com/internacional/2018/06/04/actualidad/1528131529_138489.html

Los matrimonios homosexuales tendrán los mismos derechos de residencia en la UE que los heterosexuales, incluso en los países donde este tipo de uniones no sean legales. Así lo ha dictaminado este martes el Tribunal de Justicia de la UE. La decisión de los magistrados permitirá a las parejas gais en las que uno de los cónyuges es extracomunitario, mudarse a otro país de los Veintiocho sin restricciones, como ya pueden hacer los matrimonios entre hombre y mujer. "Aunque los Estados miembros tienen libertad para autorizar o no el matrimonio homosexual, no pueden obstaculizar la libertad de residencia de un ciudadano de la Unión denegando a su cónyuge del mismo sexo, extracomunitario, la concesión un derecho de residencia", ha concluido la Corte.

La sentencia es una victoria para los defensores de los derechos de los homosexuales frente a los gobiernos más conservadores del continente. El caso tiene su origen en una denuncia presentada por el rumano Adrian Coman y su esposo, el estadounidense Claibourn Hamilton, ambos de 46 años. Iniciaron su relación en 2002 tras conocerse por Internet, y dado que por aquel entonces estaba prohibido en Estados Unidos, se casaron en Bruselas en 2010, donde Coman, experto en derechos humanos, trabajaba en el Parlamento Europeo. Dos años después de la boda, pidieron a Rumanía permiso de residencia para Hamilton con la intención de trasladarse juntos, pero Bucarest rechazó su solicitud alegando que como no reconoce las uniones homosexuales, un extracomunitario como Hamilton no podía obtener la residencia al no ser considerado cónyuge. Sin dicho permiso, los ciudadanos de fuera de la UE no pueden permanecer más de tres meses en los Veintiocho.

La pareja denunció ante los tribunales lo que estimaron una discriminación frente a los matrimonios heterosexuales al no disfrutar del mismo derecho a la libre circulación en la UE. Aunque finalmente decidieron irse a vivir a Nueva York, mantuvieron el proceso judicial abierto para que otros en su situación no tuvieran que enfrentarse a la misma negativa en el futuro. "Teníamos que acabar con esto ahora. No solo por nosotros, sino por otros que no disponen de nuestros recursos", afirmó Coman en una entrevista a este diario.

Esa insistencia ha tenido réditos cinco años después. En 2016, el Tribunal Constitucional rumano remitió el asunto a los jueces comunitarios, que hoy se han pronunciado a su favor dejando claro que, a efectos legales, el término cónyuge también incluye a los del mismo sexo. Ambos han recibido la noticia este martes en Bucarest, donde se trasladaron para seguir el desenlace del caso y dirigirse a los medios de comunicación. "Por fin somos una familia. Estaba nervioso pero optimista. ¡Vivimos en 2018!", ha afirmado Coman a este diario minutos después de la sentencia, de cuya resolución se ha enterado a través de Twitter. Los días previos los pasaron juntos en un congreso en defensa de los derechos de los homosexuales en Botsuana. Su batalla judicial les ha convertido en símbolos del combate global por la igualdad, y a menudo son invitados a participar en eventos organizados por activistas proderechos.

El fallo es un varapalo para Rumanía. Pero también afecta a todos aquellos países comunitarios en los que el matrimonio homosexual no es legal. Durante la audiencia en la Corte de Luxemburgo, Hungría, Polonia, Letonia y la propia Rumanía defendieron que es competencia de los Estados decidir al respecto. Los jueces no han avalado esa tesis. A partir de ahora, si un ciudadano europeo se casa con alguien de fuera de la UE, tiene derecho a que su pareja se mude con él o ella a cualquiera de los Veintiocho Estados miembros, independientemente de que la ley del país reconozca o no el matrimonio homosexual.

La decisión aumenta también la brecha que separa a Bruselas de determinados países del Centro y el Este, recelosos de que la UE intervenga en asuntos que consideran de índole doméstica. 22 de los 28 estados de la UE contemplan el matrimonio homosexual o alguna forma de unión civil de este tipo en sus leyes. Solo Eslovaquia, Letonia, Lituania, Rumanía, Bulgaria y Polonia lo prohíben o no lo aceptan.

Las resistencias a una mayor apertura siguen existiendo en amplios sectores sociales de estos países. La Coalición por la Familia, una organización civil asentada en Rumanía, recolectó en 2016 tres millones de firmas a favor de modificar la definición de matrimonio en la Constitución para limitarla a la unión entre un hombre y una mujer frente a la expresión actual de "cónyuges que dan su consentimiento". Los partidarios del cambio constitucional llevan tiempo reclamando la celebración de una consulta al respecto, pero el retraso por parte del parlamento en aprobar una ley sobre referéndums ha dejado por ahora paralizada la votación.

jueves, 11 de enero de 2018

#hemeroteca #matrimonio #derechos | Abogado general de la UE: los Estados no pueden impedir la residencia a cónyuges homosexuales aunque no reconozcan su matrimonio

Imagen: The New York Times / Claibourn Robert Hamilton y Adrian Coman
Abogado general de la UE: los Estados no pueden impedir la residencia a cónyuges homosexuales aunque no reconozcan su matrimonio.
Un abogado del Tribunal de Justicia de la UE reconoce el derecho a la residencia a los cónyuges del mismo sexo independientemente de que el Estado miembro reconozca o no el matrimonio homosexual. El abogado se ha pronunciado tras el caso de una pareja formada por un ciudadano rumano y un hombre estadounidense al que las autoridades rumanas denegaron el derecho de residencia por no reconocerle como "cónyuge". Aunque las opiniones de los abogados generales no son vinculantes, suelen marcar el camino que sigue el alto tribunal en su sentencia.
EFE | El Diario, 2018-01-11
http://www.eldiario.es/desalambre/UE-residencia-homosexual-reconozcan-igualitario_0_728277508.html

Los Estados miembros no pueden obstaculizar la libertad de residencia de un ciudadano de la Unión Europea (UE) denegando la concesión a cónyuges del mismo sexo independientemente de si el país reconoce el matrimonio homosexual, afirmó hoy un abogado general del Tribunal de Justicia de la UE.

"Aunque los Estados miembros tienen libertad para autorizar o no el matrimonio entre personas del mismo sexo", subraya el letrado a través de un comunicado, estos no pueden impedir la residencia de un ciudadano europeo "denegando la concesión a su cónyuge, del mismo sexo, nacional de un Estado no miembro".

El abogado considera que, a la luz de la evolución general de las sociedades de los países de la UE durante el último decenio en materia de autorización del matrimonio entre personas del mismo sexo, "el término 'matrimonio', según la definición admitida en general por los Estados miembros, (y que) designa una unión entre dos personas de distinto sexo", ya no puede seguir aplicándose.

Se trata del caso de un ciudadano rumano que convivió durante cuatro años con su pareja, de nacionalidad estadounidense, antes de contraer matrimonio en Bruselas en 2010, al que las autoridades rumanas denegaron posteriormente el derecho de residencia por no reconocerle como "cónyuge", dado que dicho país no reconoce los matrimonios homosexuales.

El Tribunal Constitucional de Rumanía remitió el caso a la corte europea, con sede en Luxemburgo, para dilucidar si debe reconocer la residencia permanente en el país a este ciudadano en calidad de cónyuge.

El abogado general precisa que el problema jurídico que constituye el eje central del litigio "no es la legalización del matrimonio entre personas del mismo sexo, sino la libre circulación de los ciudadanos de la Unión".

"Aunque los Estados miembros disponen de la libertad de prever o no el matrimonio entre personas del mismo sexo en sus ordenamientos jurídicos internos, deben cumplir las obligaciones que les incumben en virtud de la libertad de circulación de los ciudadanos de la Unión", subraya.

También estima que la condición de "cónyuge", "debe tener en toda la Unión una interpretación autónoma y uniforme".

En este sentido, observa que en la directiva relativa a la libre circulación el concepto está ligado a un vínculo basado en el matrimonio, "aun siendo al mismo tiempo neutro desde el punto de vista del género de las personas de que se trata e indiferente en relación con el lugar donde se ha contraído el matrimonio".

El concepto de "cónyuge" en el sentido de la directiva incluye, según el letrado, a los cónyuges del mismo sexo, por lo que una persona puede también residir permanentemente en el territorio del Estado miembro en que su cónyuge se ha establecido en su condición de ciudadano de la Unión tras haber ejercido su libertad de circulación.

Aunque las opiniones de los abogados generales no son vinculantes, suelen marcar el camino que sigue el alto tribunal en su sentencia.

#hemeroteca #matrimonio #derechos | Los matrimonios homosexuales también gozan de libertad de circulación en la UE

Imagen: The New York Times / Adrian Coman
Los matrimonios homosexuales también gozan de libertad de circulación en la UE.
El abogado comunitario concluye que los países que no reconocen este tipo de uniones deben darles los mismos derechos de residencia a los cónyuges de ciudadanos europeos.
Álvaro Sánchez | El País, 2018-01-11
https://elpais.com/internacional/2018/01/11/actualidad/1515666831_397001.html

Dos hombres, uno de ellos rumano, el otro estadounidense, que conviven durante cuatro años en el país norteamericano. Que en 2010 se casan en Bruselas, donde el matrimonio homosexual es legal. Y que dos años después deciden mudarse a Rumanía, donde la ley no contempla este tipo de uniones. Adrian Coman, que así se llama el ciudadano rumano, no tiene ningún problema administrativo dado que vuelve a su lugar de nacimiento. Claibourn Robert Hamilton, su cónyuge, solicita a las autoridades rumanas que le expidan los documentos necesarios para trabajar y vivir de forma permanente en Rumanía junto al hombre con el que se casó. Con su petición, Hamilton hace uso de la directiva de libertad de circulación que la UE establece para los cónyuges de ciudadanos comunitarios. ¿La respuesta de las autoridades rumanas? Negativa porque el país no reconoce el matrimonio homosexual. ¿La reacción del matrimonio? Denunciar el caso ante los tribunales del país por inconstitucionalidad.

El caso ha llegado desde Bucarest a Luxemburgo. La justicia europea se ha pronunciado este jueves a través del abogado general Melchior Wathelet, cuyas opiniones, aunque no son definitivas, sí suelen coincidir con la sentencia final en una amplia mayoría de ocasiones. En sus conclusiones, conocidas este jueves, el abogado comunitario abre la puerta a una mayor protección de los derechos de los matrimonios homosexuales en los países donde no está legalizado.

El letrado reconoce que cada país es libre de aprobar o no leyes que permitan el matrimonio homosexual, pero lleva la contraria a la decisión de Rumanía. "No pueden obstaculizar la libertad de residencia de un ciudadano de la Unión denegando la concesión a su cónyuge, del mismo sexo, nacional de un Estado no miembro de la Unión, un derecho de residencia permanente en su territorio", señala. O lo que es lo mismo, si un ciudadano europeo se casa con alguien de fuera de la UE, tiene derecho a que su pareja se traslade con él o ella a cualquiera de los Veintiocho Estados miembros, independientemente de que la ley del país reconozca o no el matrimonio homosexual. Wathelet cita entre su argumentario al Tribunal Europeo de Derechos Humanos, organismo que considera que en el ámbito de la reagrupación familiar, la protección de la familia tradicional no puede justificar una discriminación por razón de la orientación sexual.

Rumanía, que cuenta con una potente tradición cristiano ortodoxa, es uno de los países europeos con leyes más restrictivas contra la homosexualidad. Hasta 2001 no se despenalizaron este tipo de relaciones, las uniones civiles no están reconocidas y el matrimonio homosexual sigue siendo una cuestión controvertida.

Según 'The New York Times', el matrimonio Coman-Hamilton reside de momento en Estados Unidos. En caso de ganar la batalla judicial no solo tendrían vía libre para establecerse en Rumanía, también beneficiarían a otras parejas en situación similar al obligar a todos los Estados miembros a equiparar sus derechos laborales y de residencia con los de los matrimonios heterosexuales, también en los países que se adhieran a la Unión en el futuro.